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La esencia de la Nueva Medicina

Fronteras con la hasta ahora así llamada medicina académica

Fragmento del libro "Fundamentos de una Nueva Medicina" de Ryke Geerd Hamer.

Cuando hablo de una Nueva Medicina en contraposición a una -vieja


medicina-, debo fundamentar en principio en qué reside lo nuevo de esta
medicina.

Lo que se quiere significar es una nueva comprensión de la medicina como


un organismo universal que se entiende como una unidad de psique como
integradora de todas las funciones de los ámbitos de comportamiento y
conflicto, del cerebro como computadora guía de todas estas funciones de
los ámbitos de comportamiento y conflicto y de los órganos como la suma
de todos los éxitos de estos sucesos. En realidad la cuestión es naturalmente
más complicada, pues nuestra computadora cerebro programa al
programador (psique) y con ello a sí misma. Y finalmente es aún un poco
más difícil imaginarse que en principio a pesar de que todos los sucesos
ocurren simultáneamente sincrónicos.

En realidad esto parece sencillo, ¡cómo no habría de serlo! Es menos


comprensible que la -medicina moderna- anduviera experimentando en los
órganos como aprendices de brujo en el taller del maestro, en una
incomprensión despreocupada y en la creencia de ser increíblemente
-sabia-. Sólo así se puede imaginar la increíblemente tonta arrogancia que
hace que los pobres pacientes reciban sin misericordia los pésimos
pronósticos y sean arrojados así al abismo más profundo. Tal tipo de
médicos olvidaron tener en cuenta con su accionar el alma y la
computadora cerebro.

Sobre todo desaprendieron los médicos modernos el examen real de cada


paciente, no sólo de sus órganos, sino también su psique y su cerebro. Por
eso no encontraron nunca una relación entre psique y órganos,
especialmente entre conflictos y órganos. Esta falencia atraviesa toda la
medicina con pequeñas excepciones desde la antigüedad, especialmente
funesta en la medicina moderna, como un hilo rojo a través de los siglos.
Especialmente la medicina académica actual padece de acatamiento al ya
totalmente superado concepto mecanicista del siglo 19. La patología celular
de Virchow, que suponía que toda enfermedad podría explicarse por
procesos patológicos en la célula, está hoy todavía en vigencia y así
permanecerá según el deseo de los médicos de síntomas. Pues solo en el
pensamiento completamente unidimensional de la medicina sintomática se
pueden hacer negocios en el campo farmacéutico - el paciente se mantendrá
callado y tonto. Se conocía y conoce sólo un plano - el de los órganos - y
por eso no puede hacer afirmaciones verdaderas como la Nueva Medicina
sobre las causas de nuestras enfermedades.

Si en el curso de los siglos se hubiera revisado bien aunque sea una sola
vez a un único paciente, entonces se podría haber descubierto cómo se
originan las enfermedades. Los más inteligentes fueron, y esto hay que
admitirlo retrospectivamente, los antiguos médicos sacerdotes de nuestro
pasado, quienes con rituales, runas y fórmulas mágicas intentaban en
primer lugar reacomodar el espíritu. Los médicos de la selva, de quienes
nos gusta burlarnos, eran mucho más inteligentes que nosotros. Ninguno de
los médicos nativos de la selva del África negra trataría a un paciente por
los síntomas, sin haber tratado previamente su alma.

Mis antiguos colegas afirmaban que yo ponía literalmente -de cabeza- a


toda la medicina en el sentido estricto de la palabra. Eso es exacto. Pero ya
hubo muchos médicos inteligentes que manifestaron pensamientos
similares. Yo lo sistematicé, en una forma reproducible y siempre
comprobable, y, puesto que mis antiguos colegas casi no ayudaron, me vi
obligado a examinar además los detalles y las diferentes enfermedades.

La Nueva Medicina abarca no sólo la relación entre psique, cerebro y


órganos, sino que da también las explicaciones ontogenéticas -
embriológicas para comprender por qué los centros disparadores
individuales se encuentran en los lugares del cerebro en los que los
encontramos. Y explica también las relaciones entre las diversas hojas
blastodérmicas y las formaciones histológicas diversas que resultan de ellas
en los tumores cancerosos como así también de los tejidos normales. Pues
en el lugar del cáncer encontramos el modelo histológico de tejido que
corresponde allí embriológicamente. Por eso, todo tejido que proviene de la
hoja blastodérmica interna (=endodermo), tejido de adenoides, produce en
el caso de cáncer un adeno-carcinoma, en tanto que todo tejido proveniente
de la hoja blastodérmica externa (=ectodermo) (excepto el cerebro, que no
puede producir tumores de célula cerebral), tiene como cáncer típico úlcera
de epitelio de placa, porque también el tejido de origen tiene epitelio de
placa. El así llamado carcinoma de epitelio de placa es ya la fase de
curación, o sea el rellenado de la úlcera.

En el medio está el tejido de la hoja blastodérmica media (=mesodermo),


ancestralmente los órganos comandados por el cerebelo, que como los
órganos comandados por el cerebro primitivo también hacen un -plus de
tejido- en la fase conflicto activo, y los órganos del mesodermo
comandados por el cerebro, que en la fase conflicto activo al igual que el
epitelio de placa del ectodermo hacen -menos-, o sea osteolisis, necrosis de
tejido conjuntivo, depresión de la producción de sangre, etc. y en la fase de
curación un exceso de excrecencias cicatriciales de tejido óseo o
conjuntivo, que luego es denominado insensatamente -sarcoma-, si bien en
principio es inofensivo. Esto representa un punto de vista totalmente
novedoso, que nunca ha sido considerado en una apreciación histológica y
sin embargo es tan sencillo y esclarecedoramente lógico.

Además de estos dos grandes circuitos de coordinación, la coordinación


entre psique, cerebro y órganos y la segunda coordinación de la pertenencia
de modelos de comportamiento y modelos de conflicto a determinadas
hojas blastodérmicas, pero al mismo tiempo también a formaciones
histológicas muy determinadas, la Nueva Medicina abarca otros circuitos
de coordinación más. Este contempla la relación de los diversos modelos
de comportamiento y conflicto en unidades mayores (familia, estirpe,
horda, manada, rebaño, etc.) y extiende esta sinopsis para todo el cosmos y
la vida en común que ha crecido en millones de años juntos y en simbiosis
con otras razas, tipos, criaturas en un marco cósmico.

Así resulta bajo este ángulo de la mirada un absurdo hablar de -producción


de carne o animal- en nuestros animales. Esto está tan en contra de
cualquier código de nuestra naturaleza, que no deberíamos considerarnos
personas mientras no volvamos a arreglar esta deformación religiosa de
nuestra raza humana.
Mis opositores se burlan: -Para Hamer hasta los animales tienen alma,
¿quién puede creer eso?- En realidad esto es un gran honor para mí. Pues
efectivamente se producen en el animal para el mismo conflicto que en el
hombre los mismos fenómenos en el mismo lugar del cerebro que en el
hombre y en el mismo órgano que en el hombre. Pero si entendemos a
nuestro espíritu como la integral de todas las funciones del ámbito del
comportamiento y de los conflictos, por qué no habríamos de adjudicar el
predicado de un alma igualmente a nuestras -cocriaturas- y camaradas, los
animales, y en principio al cosmos total de los seres vivos. Así como para
nosotros resulta intolerable pensar hoy en día la condición de esclavo,
esperemos que en pocos años sea impensable también la cínica condición
actual de los animales.

La Nueva Medicina no es una doctrina de pensamiento, como lo son hoy


los dogmas de la medicina dominante, en la que cabe la prohibición de
profesión si no se los sigue, o lo someten a psiquiatría o lo ignoran o lo
arrojan a la cárcel, sino que es un punto de vista biológico comprensivo que
en todos los casos se puede demostrar y reproducir según las reglas de las
categorías conceptuales de las ciencias naturales. Incluso la diferenciación
conceptual entre psique, cerebro y órganos es sólo académicamente ficticia.

Pues en la realidad todo es uno y uno sin el otro no se pueden imaginar con
sentido.

La Nueva Medicina es un sistema tan abarcador y lógico que la mayoría de


las enfermedades se insertan en la totalidad como naturalmente
significativas. Mientras que antiguamente no descubríamos ningún sentido
p. ej. en los infinitos síndromes (ocurrencia simultánea de varios síntomas).

Así es p. ej. la esquizofrenia solamente la ocurrencia simultánea de dos o


más conflictos biológicos, cuyos focos de Hamer se encuentran en distinto
hemisferio cerebral. Las depresiones son conflictos de dominio en el -Patt
hormonal- [1][1] o conflictos sexuales en mujeres zurdas, también lupus
eritematoso, temido hasta ahora como pocas enfermedades, es simplemente
sólo la actividad conflictiva simultánea de varios contenidos de conflicto
determinados. La leucemia es la segunda parte, la parte de la fase curativa
después de un cáncer de huesos, el infarto cardíaco la crisis epileptoide
durante la fase curativa después del conflicto de dominio, la gota es la
ocurrencia simultánea de leucemia y conflicto activo de refugio o Ca de
tubo colector del riñón, etcétera-

Como ahora conocemos el mecanismo de la interacción, la curación ya no


resulta tan difícil. Así resulta la esquizofrenia una enfermedad curable. Ya
después de la conflictolisis, es decir, solución de uno de los conflictos, ya
no está el paciente con -sensatez disgregada-. Después de la resolución
conflictiva (preferentemente definitiva) de ambos conflictos está tan sano
como cualquier otra persona, considerada sana de manera continua. Tal vez
no se pueda resolver ahora todos los conflictos, aunque se los conozca y no
se pueda curar a todos los enfermos pero sí a la mayoría.

Todas estas nuevas posibilidades del reconocimiento y de la capacidad de


curar se derivan de la comprensión de las 5 leyes biológicas de la
naturaleza. Las 5 leyes biológicas de la naturaleza, la así denominada
-quintaesencia-, se desarrolla a partir de las precedentes 4 leyes biológicas
de la naturaleza de la Nueva Medicina.

Se da por primera vez el caso de que haya una medicina estrechamente


unida a las ciencias naturales pero también al mismo tiempo a los seres
humanos - con corazones y manos calientes - y que es válida
simultáneamente para las personas, animales, plantas, incluso para cada
unicelular igual que para las personas, en principio pues para todo el
cosmos.

Esto significa: por primera vez podemos -comprender- a nuestras


cocriaturas, los animales y las plantas en el verdadero sentido de la palabra.
Podemos comunicarnos con ellos por el pensamiento, hablar con ellos en
forma muda. Y, bien entendido, se basa esta nueva dimensión de la
comprensión interanimal y cósmica en leyes de las ciencias naturales
siempre reproducibles.

A continuación les he preparado una representación tabular de las


principales diferencias entre la Nueva Medicina y la medicina académica:

Medicina académica:

Pensamiento: Concepción del mundo materialista mecanicista desde el siglo XIX. Aún
hoy parte de la base de que existen causas patógenas dentro o al lado de la célula
(patología celular de Virchow). Especialización en unidades cada vez más pequeñas, p.
ej: genes y su manipulación, virus y partes de virus.

Visión unidimensional: conoce un solo plano, plano de los órganos o plano celular. El
cerebro se contempla en este sentido también como -órgano-. Pensamiento
exclusivamente lineal.

Definición del concepto de enfermedad: Falla, trastorno, defecto de la naturaleza.


Célula enloquecida, excrecencias sin sentido, autodestrucción del organismo, maligno.
La cuestión legitima una intervención permanente -reguladora- en todos los procesos.

Tratamiento médico: Intervenciones.

Pacientes: Resignados, sin voz, no pueden intervenir, puesto que no entienden nada de
medicina, el médico asume la responsabilidad por el paciente, pero no en realidad.

Terapia: Sintomática según conocimientos estadísticos y según protocolos


internacionales (p. ej. Quimio).

Causas de enfermedad: desconocidas, se sospechan puramente en lo orgánico.


Adquisición de conocimientos: Estadística, probabilidades.

Nueva Medicina:

Pensamiento: Cosmos de hombre, animal y plantas, en la naturaleza se manifiesta lo


divino a través de las 5 leyes biológicas de la naturaleza. Todos los seres vivos tienen
alma -Pues en realidad todo es uno y uno sin el otro no pueden imaginarse con
sentido"-
Visión multidimensional: conoce 3 planos (psique, cerebro, órganos). Pensamiento en
circuitos diferenciados de reglas y coordinación = pensamiento en red.

Definición del concepto de enfermedad: Enfermedad como parte de un programa


biológico especial significativo de la naturaleza (SBS).

Tratamiento médico: Acompañar apoyando, motivar, aclarar, buscar causas de la


enfermedad y proveer avance de la curación. Esperar que la naturaleza complete su
obra.

Pacientes: Jefe del proceso, tiene voz, puede y debe hablar, pues sólo él es responsable
sobre su cuerpo, puede decidir por sí mismo.

Terapia: Causal, en los tres planos, individual, según la naturaleza y el programa


biológico especial significativo.

Causas de enfermedad: conocidas, DHS.

Adquisición de conocimientos: Empírica, leyes biológicas naturales, cada caso


individual puede reproducirse exactamente según las ciencias naturales.
La LEY DE HIERRO DEL CANCER
La 1ª ley biológica de la naturaleza de la Nueva Medicina

La LEY DE HIERRO DEL CANCER es una regularidad biológica hallada


empíricamente, que he comprobado sin excepciones hasta ahora en 30 000
casos examinados por mí.

La LEY DE HIERRO DEL CANCER es un sistema sobredeterminado de


tres funciones correlativas, de las que puedo calcular las dos restantes en
cada caso si conozco la primera.

La LEY DE HIERRO DEL CANCER dice:

1º criterio:

Cada enfermedad de cáncer o equivalente de cáncer (ahora reconocida


como parte de un programa biológico especial significativo de la
naturaleza) surge de un DHS, es decir, un

gravísimo
dramático agudo y
aislativo

shock por experiencia conflictiva, simultánea o casi simultánea en los 3


planos

1. en la psique
2. en el cerebro
3. en el órgano

2º criterio:

El contenido del conflicto determina en el momento del DHS tanto la


localización del foco de Hamer en el cerebro, como también la localización
del cáncer o equivalentes del cáncer en el órgano.

3º criterio:

El desarrollo del conflicto corresponde a un desarrollo determinado del


foco de Hamer en el cerebro y un desarrollo muy determinado de un
programa especial de cáncer o equivalentes de cáncer en el órgano.
El descubrimiento de la LEY DE HIERRO DEL CANCER comenzó con la
muerte de mi hijo Dirk, quien en las brumas de la mañana del 18 de agosto
de 1978 recibió el disparo mortal del príncipe italiano frente a la isla
mediterránea de Cavallo en Córcega, y murió en mis brazos casi 4 meses
después, el 7 de diciembre de 1978 en circunstancias tremendas en la
clínica de la Universidad de Heidelberg.

Yo enfermé entonces de carcinoma de testículo, más precisamente de un


carcinoma teratoma e intersticial del testículo derecho. Hice frente entonces
al consejo de los profesores de Tübingen de que se operara el testículo
hinchado, porque entonces ya tenía la vaga impresión de que por la muerte
de mi hijo algo se había disparado en el plano corporal en mí, quien nunca
había tenido una enfermedad muy seria antes. El corte rápido dio entonces
aparentemente un Ca teratoma e intersticial. Después de mi convalecencia
decidí profundizar esta creencia mía en cuanto se presentara la oportunidad.
Esto sucedió en 1981 mientras trabajaba en una clínica del cáncer como
jefe de medicina interna:

La LEY DE HIERRO DEL CANCER, descubierta en 1981, pareció tener


validez en principio sólo para tipos de cáncer ginecológicos. Pero pronto se
comprobó que se podía aplicar a todos los tipos de cáncer. Finalmente
constaté que en realidad todas las -enfermedades- eran cánceres o
equivalentes de cánceres, es decir, algo parecido al cáncer. Sólo por eso era
lógico que se debía aplicar la LEY DE HIERRO DEL CANCER a todas las
enfermedades de la medicina total. Vale para toda la medicina. Dado que se
llama así, se le deja su nombre en vez de decir: la -LEY DE HIERRO de
toda la medicina-.

1. El 1º criterio de la LEY DE HIERRO DEL CANCER

El 1º criterio describe las condiciones para la realización de un conflicto


biológico y se delimita así claramente de los conflictos psicológicos o
psíquicos, que mejor se denominan en general conflictos psíquicos. Los
conflictos psíquicos son conflictos crónicos de larga duración o problemas
para los que se tuvo tiempo de prepararse y ajustar. Este tiempo no necesita
ser largo, a veces sólo algunos segundos. Los conflictos y problemas
psíquicos del tipo usual, para los que nos podemos organizar poco antes,
que ya conocemos, los dominamos las personas a montones.
Contrariamente a esto está el conflicto biológico en la persona y en los
animales (mamíferos), pero que seguramente ocurre de manera análoga en
todos los otros animales e incluso las plantas.

El conflicto biológico es un chock conflictivo grave, dramático agudo y


aislante, que nos sorprende totalmente sin preparación parados en el -pie
equivocado-. Tuve muchos pacientes que habían perdido a tres o incluso
cuatro parientes muy cercanos, a quienes querían mucho. En una paciente
fue especialmente significativo: el último de los cuatro parientes fallecidos,
el tío, tenía un bonito cofre antiguo, que aparentemente le había prometido
a la paciente pero que en el testamento legaba a la hermana de la paciente.
Esto la tomó desprevenida -en el pie equivocado-, pues había contado
firmemente con el mismo, e incluso había preparado ya un lugar de honor
en su sala. Sufrió un enojo indigerible, casi había ya tragado el bocado en
pensamiento y tuvo que devolverlo mentalmente: enfermó de un Ca de
páncreas. Y veremos más tarde que tampoco el Ca de páncreas es una
-falla-, sino un proceso biológico significativo. El sentido biológico está en
que en el páncreas se produzca más jugo digestivo para poder ingresar
(digerir) el bocado (cofre).

Visto -psicológicamente-, la muerte (-pérdida-) de cada uno de los parientes


cercanos debería haber sido mucho más significativa - pero no lo fue, pues
en cada uno de los cuatro parientes se sabía de antemano que no había nada
que hacer, por penoso que fuese. Los parientes fueron llorados como
corresponde, fue un conflicto de pérdida psíquico o psicológico, pero no
fue un conflicto biológico. En cambio el no heredar el cofre sacó a la
paciente completamente la alegría. Esto causó un conflicto biológico y un
cáncer en el páncreas.

Los psicólogos buscaban siempre tales conflictos de relevancia psicológica,


conflictos latentes, que se habían construido en el tiempo, generalmente
provenientes ya de la infancia o juventud, típicamente p. ej. después de la
pérdida de un pariente, pero nunca fueron diestros con las causas. Nunca
incluían el momento del -bien no esperado-. Por eso todas las estadísticas
que lograban eran del tipo psicosomático, insensatas o sin sentido, pues no
habían aprendido a pensar biológicamente.

Más allá de esto, es importante comprender que uno y el mismo suceso (p.
ej. un accidente) no tienen que provocar el mismo conflicto en cada
persona o generar un DHS. Sufrir un conflicto es algo muy individual, y
solo es decisivo lo que el paciente mismo informa al respecto.
1.1 Definición del concepto -conflicto- en la LEY DE HIERRO DEL
CANCER (ERK)

Un conflicto debe definirse siempre de tal manera que en principio pueda


tener validez semejante para todos los seres vivos. Yo defino la palabra
conflicto conceptualmente como -conflicto biológico-. Un profesor de
psiquiatría de una universidad fue interrogado por el juez, como ya se dijo,
sobre cómo definía en su lenguaje, por ejemplo, un conflicto sexual, al que
el Dr. Hamer encontraba en un proceso conflictivo en que la mujer
descubría a su marido -in flagranti- y entonces padecía un -foco de Hamer-
en la oreja izquierda. Respuesta: -Yo la llamaría una enfermedad narcisista.
Mi contrapregunta: -Le atribuiría también a mi perra la misma calidad de
definición del conflicto psíquico?- - Ya no hubo respuesta.

Allí está el quid de la cuestión: Nuestras definiciones de conflicto son


definidas por la medicina establecida siempre en primera línea religiosa -
filosófica - psicoanalíticamente, es decir de manera dogmática.

Para mí no hay dogmas que puedan estrechar la ciencia. Cuando observo


que el hombre y el animal enferman por el mismo tipo de conflicto
biológico y se observan los mismos procesos y cambios psíquicos,
cerebrales y orgánicos, entonces habrá que orientar las conclusiones, reglas
o leyes por los hechos y no al revés.

El conflicto no debe entenderse pues en el sistema conceptual de la Nueva


Medicina en el sentido del psicoanálisis como construcción por décadas de
una -constelación conflictiva-, sino como un conflicto biológico. Este
conflicto biológico, que en el DHS impacta como un rayo en el hombre y
en el animal, y genera el foco de Hamer en el cerebro, al igual que
introduce el programa biológico especial para todo el organismo, es la
constelación de un segundo. Por supuesto que toda la personalidad entra
también en un conflicto biológico. Pero esto no es generalmente lo
decisivo. Una pelea violenta con la suegra por los hijos puede convertirse
por ejemplo en DHS por una sola palabra: -Cerdo!-. En ese segundo se
define el contenido del conflicto en el entendimiento del paciente. Se
enferma, por ejemplo, de un conflicto de marcación del dominio, un foco
de Hamer (HH) periinsular a la derecha y orgánicamente de un carcinoma
de úlcera vesicular. Desde ahí continúa la lucha de este conflicto biológico
por este -carril de contenido de conflicto-. La suegra también podría haber
gritado: -Miserable!- Entonces el paciente podría haber sufrido un conflicto
de pérdida de autoestima y la lucha hubiera girado según el entendimiento
del paciente siempre alrededor de su autoestima, si era miserable o no.
Hubiera sido un -carril de contenido conflictivo- muy diferente.

El conflicto biológico se decide en el segundo del DHS, es decir, se decide


en el segundo del contenido conflictivo en cuyo carril se desarrolla a su vez
el subsiguiente conflicto biológico. Una mujer, p. ej., que descubre a su
marido -in fraganti-, no debe sufrir obligatoriamente un conflicto biológico
sexual. En realidad no debe sufrir un conflicto biológico obligatoriamente,
sino que sólo sufrirá un conflicto, si fue confrontada con la situación en
uno o más sentidos de manera insospechada. Pero aún si llega al DHS, hay
una serie de contenidos conflictivos posibles:

1ª posibilidad: La paciente experimenta en el DHS la situación como


conflicto biológico sexual de no-ser-copulada. Cerebralmente, sufriría un
HH periinsular a la izquierda, orgánicamente un carcinoma de cuello de
útero (si es diestra), además úlcera en las venas coronarias del corazón.

2ª posibilidad: La paciente tiene quizás ella misma un amigo íntimo, ya no


ama a su marido. Experimenta la situación en el momento del DHS como
afrenta y traición personal, que el marido la ponga en ridículo frente a
todos los vecinos. Sufre en el momento del DHS un conflicto general de
pareja, cerebralmente un HH en el cerebelo izquierdo y orgánicamente un
cáncer del pecho derecho. (Siempre que sea diestra).

3ª posibilidad: La paciente experimenta a la joven y bonita rival en el


momento del DHS como un conflicto propio de pérdida de autoestima. -Le
pudo brindar lo que yo ya no le puedo brindar-. La paciente sufriría en este
caso en el momento del DHS un conflicto biológico de pérdida de
autoestima, un HH en el asiento medular occipital y un cáncer de huesos en
la zona de la pelvis.

4ª posibilidad: La paciente está quizás ya en la menopausia y reacciona


masculinamente. Entonces podría experimentar la misma situación en el
momento del DHS como conflicto de dominio con un HH periinsular a la
derecha y un Ca de úlcera coronaria, Ca intrabronquial o si se trató de un
-conflicto de marcación de dominio- con el atributo -qué chanchada-, un Ca
de vesícula. (Siempre que sea diestra.)

5ª posibilidad: Frecuentemente sería también un Ca de ovario, como


conflicto de pérdida -semigenital feo- con HH en la región occipital
paramediana.
Vemos pues que uno y el mismo asunto o situación no es sin embargo la
misma situación. Solo lo que se siente en el momento del DHS decide el
contenido del conflicto y con ello el -carril- por el cual transcurre el
conflicto biológico.

Estas relaciones conducen también al absurdo las eternas propuestas


ignorantes de los estudios -prospectivos-. La -no convertibilidad- de un
sistema no es una debilidad científica, sino que es la conclusión obligada de
que es casi imposible para un examinador predecir con alguna seguridad en
qué dirección o en qué -carril- experimentará o sufrirá el paciente un
conflicto prospectivo. Incluso los parientes más cercanos quedan
asombrados cuando han indagado p. ej. cuál conflicto pudo haber
provocado un cáncer diagnosticado en el paciente. Dicen entonces a
menudo: -Solo pudo haber sido esto y esto.- Se le pregunta entonces al
paciente delante de sus parientes, y contesta frecuentemente: -No, eso no
me provocó nada-. Y lo que realmente provocó el conflicto y el DHS es lo
que a menudo deja a todos asombrados en principio. Más tarde, cuando han
comprendido el asunto, suelen decir: -Sí, naturalmente, eso debió ser así.-
Un buen ejemplo de esto fue un paciente de la Clínica Universitaria de
Erlangen, al que pude examinar en su habitación. Había sufrido un infarto
cardíaco agudo. O sea que debe haber padecido un conflicto de dominio
con DHS. Pregúntese solo cuál fue el conflicto de dominio. En presencia
del médico del servicio le pregunté pues cuándo y qué conflicto de dominio
había sufrido. Respuesta: ninguno. El era un hotelero exitoso, las personas
más honorables del pueblo serían sus huéspedes, tenía dos hijos sanos, una
buena mujer, ninguna preocupación monetaria, todo estaría en orden, no se
podría hablar de ningún conflicto de dominio. Entonces le pregunté desde
cuándo había aumentado de peso. Respuesta: desde hacía 6 semanas. En el
ECG pude observar que el infarto cardíaco no pudo haber sido muy fuerte.
Calculé: Hace unas 6 semanas debió haberse producido la conflictolisis, el
conflicto pudo haber durado a lo sumo 3 a 4 meses. Le dije: -Hace unos 6
meses debe haber pasado algo grave, que le causó muchas noches de
insomnio. Y hace 6 u 8 semanas el asunto se terminó-. - Sí, Doctor, si usted
lo pregunta así, pero no, no me puedo imaginar que de algo así pueda venir
un infarto-. Sucedió lo siguiente:

El orgullo del paciente era una pajarera con pájaros exóticos. Todos sus
huéspedes amigos podían admirar estos pájaros. No había escatimado
dinero, incluso había especies raras. Ya se cruzaba antes del desayuno y
miraba sus pájaros, que ya eran unos 30.
Una mañana, se acerca como de costumbre - queda con la boca abierta:
Todos los pájaros habían desaparecido con excepción de un pequeño
gorrión. -Ladrones-, fue su primer pensamiento y estampó su DHS. Los
ladrones entraron en mi dominio. Vinieron los vecinos, se examinó toda la
pajarera. Finalmente se encontró un pequeño agujero escarbado debajo de
la pajarera. Un lugareño experimentado dijo una sola palabra: -comadreja-.
Desde entonces el paciente tuvo un solo pensamiento en la cabeza: atrapar
a la comadreja. Logró después de algunos intentos fallidos atrapar a la
comadreja en una trampa. Recién entonces pudo ocuparse de reconstruir la
pajarera -a prueba de comadrejas-, y comprar nuevos pájaros. Después de
unos 3 meses y medio volvía a estar todo en orden y el conflicto
definitivamente resuelto. Al reflexionar sobre el asunto retrospectivamente,
él estaba tan orgulloso (en el tiempo conflicto - activo) de haber bajado un
par de kilos. Pero desde hacía 6 semanas había vuelto a subir todos y
algunos kilos más.

El médico del servicio acompañó la conversación asombrado. Ahora se


levantó y dijo: -Sr. Hamer, no lo puedo creer. Quizá sea equivocado todo lo
que hacemos aquí. Pero su demostración me superó-.

Incluso el paciente dijo: -Ahora que lo pienso después de nuestra


conversación, no sé con qué me podrían haber afectado más que al robarme
mis pájaros.-

Esto no tiene nada que ver con el psicoanálisis y los conflictos en el sentido
psicológico de hasta ahora. En el conflicto biológico no se trata de si el
conflicto aún parece significativo más tarde, cuando ya todo está -en
orden-. En el momento del DHS, el paciente sintió así y eso fue decisivo.
Después el conflicto desarrolló una dinámica propia. Alguien, aunque solo
fuera una pequeña comadreja, había entrado en el dominio del paciente. El
podría haber comenzado enseguida con la renovación de su pajarera. No -
como dice el vulgo, no tuvo -paz-. Recién cuando derrotó al enemigo pudo
reconstruir su pajarera -en paz-. Se siente formalmente la dramaticidad
biológica de este conflicto de dominio.
1.2. El síndrome Dirk Hamer (DHS)

El DHS es la base de la NUEVA MEDICINA, es el punto de giro y ángulo


de todo diagnóstico.

Siempre vuelve a ser un acontecimiento, aunque ahora ya lo viví diez mil


veces. No es cualquier conflicto que comienza despacio el que causa el
cáncer, es siempre y solamente el rayo inesperado y choqueante que
alcanza a las personas, las deja petrificadas, se vuelven incapaces de
pronunciar palabra, las deja consternadas.

Una foto deportiva de un diario de Lyon ilustra cómo un arquero es


sorprendido -con el pie equivocado-, y queda mirando consternado la
pelota que entra por el ángulo izquierdo del arco. El la esperaba en la otra
esquina.

Una constelación similar encontramos en el DHS, el choque conflictivo en


el que el paciente es atrapado -sobre el pie equivocado-. Pues una situación
conflictiva en la que pudo acomodarse previamente no le produce un DHS.
Al igual que un arquero que para brillantemente la pelota sacándola desde
la esquina extrema del arco, cuando - sí, cuando la pelota va a parar allí,
donde el arquero la calculó; así podemos soportar las personas una
multiplicidad de conflictos sin enfermarnos, si antes tuvimos tiempo para
prepararnos.

Los hombres hemos perdido en gran medida la relación con nuestro


entorno y nuestras cocriaturas los animales. Solo de esta manera pudo
surgir la representación más o menos carente de instinto de los conflictos
intelectuales, que no tienen ninguna relación con la realidad biológica. Nos
habíamos alejado mucho de lo empírico y habíamos construido casos que
no tienen nada que ver con la experiencia real de la persona, por lo menos
no en relación con el surgimiento de la enfermedad.

Pero el hombre siente y experimenta en realidad según circuitos


reguladores biológicos arcaicos, experimenta pues conflictos biológicos
mientras que cree que piensa desprendido de la naturaleza.

Por la civilización moderna, que no está atada a ninguna formación básica


biológica, arribamos los hombres a un terrible dilema. Si seguimos los
modelos de comportamiento que nos ha dado la naturaleza, deberíamos
contentarnos con todo tipo de desventajas sociales que nos arruinarían.
Pero si seguimos las prescripciones que nos han hechos los políticos,
juristas e iglesias, que en su mayoría están orientadas en contra de nuestro
código arcaico por excelencia, entonces caemos como estaba programado
en el conflicto. Pero se puede manipular aparentemente a gusto
teóricamente a la gente con leyes arbitrarias, lo que pagamos
amargamente. Siempre hubo adaptaciones del tipo más diverso a
condiciones del medio modificadas - de ello vive el desarrollo de la
naturaleza - pero estos desarrollos (-mutaciones-) duran en general muchos
cientos de miles de años. Por el momento y por los próximos 100.000 años
esto no nos ayuda para nada en nuestro dilema.

Hasta ahora la mayoría de las personas no lo sabía o simplemente no lo


tenía claro. La Nueva Medicina nos pone en la obligación de buscarle y
encontrarle una respuesta. No es que entonces dejemos de tener conflictos
o padecer conflictos biológicos. Pues el conflicto biológico es también una
parte de la naturaleza, y ni buena ni mala. Simplemente una realidad y en la
naturaleza simultáneamente un medio para la selección y la conservación
de la especie. Pero yo creo que viviríamos más felices si volvemos a vivir
según el código de nuestro cerebro.

El DHS (SINDROME DIRK HAMER) es un shock vivencial durísimo,


agudo, dramático y aislado de un conflicto biológico. Dispara el programa
biológico significativo especial de la naturaleza (SBS) como reacción
significativa a un accidente o emergencia, a la que el organismo no pudo
reaccionar en primera instancia. De manera que es una oportunidad de la
naturaleza!

Recuerde:

El DHS tiene las siguientes propiedades y significados:

1. El DHS se produce como shock inesperado de un conflicto biológico


casi en un segundo.

2. El DHS determina el contenido del conflicto, mejor dicho, el


contenido del conflicto biológico. En este -carril- continúa el conflicto
siguiente.

3. El DHS determina la localización del foco de Hamer (HH) en el


cerebro por el contenido del conflicto biológico.

4. El DHS determina la localización del cáncer en el órgano por


determinación del contenido del conflicto biológico y determinación de la
localización del HH en el cerebro.
5. DHS y - si ya ocurrió - conflictolisis son los pilares de cada
anamnesis de conflicto biológico. Es en cada caso indispensable hallar
exactamente el DHS aún si el conflicto se ha resuelto. Pues solo se puede
evitar una recidiva del conflicto cuando se conoce exactamente el DHS
original.

6. El DHS modifica de inmediato no solo el tono vegetativo y produce


simpaticotonía prolongada, sino que también modifica la personalidad,
como se puede demostrar bien en el -conflicto pendiente-.

7. El DHS provoca desde el primer segundo un tipo de simpaticotonía


prolongada en el cerebro en el lugar del foco de Hamer. Pero en este
cambio está involucrado en mayor o menor medida todo el cerebro.

8. El DHS produce desde el primer segundo un cáncer o equivalente de


cáncer en el órgano. El cáncer en el órgano tiene diferentes formas de
aparición:

fuerte crecimiento celular mitótico al afectar los órganos del endodermo;


mesodermo

a) mesodermo del cerebelo produce gran crecimiento mitótico durante


la actividad conflictiva

b) mesodermo del cerebro causa necrosis en la fase conflictoactiva, en


la fase de curación rellenos significativos de las necrosis, que se denominan
sarcomas.

Pérdida celular con úlcera cancerosa del endodermo cerebral.

Sin pérdida celular con modificación de la función en la -tirantez del


shock- (sistema endocrino de la hipófisis, tiroides, células insulares α y β
del páncreas).

9. Si un DHS desencadenó un conflicto biológico que aún se encuentra


activo y tiene su HH en un hemisferio cerebral y se le agrega otro DHS,
que tiene su HH en la corteza cerebral del hemisferio opuesto, entonces se
da la constelación esquizofrénica. Pero el paciente sólo se vuelve
agudamente delirante o desenfrenado si está muy acentuado del lado
izquierdo maníaco del cerebro y tiene una constelación -biomaníaca
agresiva-. La constelación de la esquizofrenia también puede aparecer con
un mismo DHS doble.
10. Se entiende por -DHS doble- un conflicto que tiene dos lados, p. ej. un
conflicto de dominio con pérdida de autoestima o un conflicto madre/hijo
con pérdida de autoestima simultánea en el ámbito madre/hijo (p. ej. el hijo
dice: -eres una muy mala madre, una madre desnaturalizada-).

11. El DHS es la oportunidad biológica que recibe el individuo de la


madre naturaleza, para compensar una -desafinación-. Sin el DHS no
tendría el ciervo p. ej. una oportunidad de recuperar su rebaño. En el
segundo del DHS la madre naturaleza conmuta a -programa especial-, para
superar el obstáculo en el segundo acometimiento. El DHS es el disparo
inicial hacia la oportunidad biológica del programa biológico especial
significativo (SBS).

12. Si un DHS tiene además de un -carril principal- del DHS otro -carril
secundario-, al que denominamos cáncer o equivalentes del cáncer, p. ej.
-alergias- (p. ej. percepciones ópticas, acústicas, olfativas o gustativas en el
momento del DHS), entonces el paciente puede -instalarse- en uno solo de
estos -carriles secundarios- y momentáneamente también en el -carril
principal- y sufrir una recidiva del conflicto. Ejemplos: cada vez que un
hombre huele una loción de afeitar determinada, piensa en el amante de su
mujer, su competidor, quien usaba esta loción de afeitar. Cada vez sufría
entonces dolor cardíaco - una recidiva de su antiguo conflicto de dominio
con angina pectoris.

Si uno toca el DHS de una persona, a ésta se le suelen humedecer los ojos,
señal de su afectividad emocional. Cualquier recidiva de conflicto no viene
furtivamente sino solo con un DHS renovado. Lo llamamos el -carril-. Por
supuesto que el DHS de recidiva que nos vuelve a poner en el carril del
conflicto no requiere ya la intensidad emocional de la primera vez. Se lo
podría llamar también un -fuerte recuerdo-. Los carriles, a menudo son
varios, no son algo malo, ni fallas permanentes de la naturaleza, sino
normalmente renovaciones vitales de los recuerdos: -Cuidado, con algo así
ocurrió entonces la catástrofe, cuídate!-. A tales carriles los llamamos
también alergias.

Otra vez: la constelación de un shock vivencial conflictivo inesperado, el


DHS, hace al conflicto y no a la inversa. De no haber aparecido esta
constelación especial, no se hubiera llegado nunca probablemente a un
conflicto biológico. Esta constelación aparentemente o realmente casual,
que desencadena el DHS, no se puede comprender porque no podemos
comprender la casualidad. Pero estos conflictos DHS biológicos son
casualidad solo bajo un -horizonte bajo-. En un marco biológico más
amplio estos procesos tienen ya naturalmente su sentido, p. ej. como
regulación para la conservación de la especie. Esto no puede consolar al
individuo que es sacrificado para la conservación de la especie. Pero los
humanos tampoco somos tan melindrosos con nuestros animales y creemos
que tiene sentido matarlos para que se pueda preservar nuestra especie
Homo sapiens. Quizás para algunas personas que quieren ver -la obra de un
dios personal- les resulte un poco más difícil de comprender de aquí en más
que su dios intervenga en su vida con tales aparentes -constelaciones
casuales-. El ignorar los conflictos biológicos y sus consecuencias les
parecía hacer más abarcable y calculable el mundo del espíritu humano y
metafísico. Pero este era justamente un error religioso!

Una cuestión como el DHS, que en el mismo segundo se puede constatar


en el cerebro como un foco de Hamer, ya no es desmentible ni religiosa ni
filosóficamente, es simple y llanamente una realidad.
2. El 2º criterio de la LEY DE HIERRO DEL CANCER

Cuando una persona (animal o planta) sufre un DHS, o sea un shock


conflictivo gravísimo, dramático y muy agudo, su subconsciente asocia el
contenido conflictivo del conflicto biológico disparado por el DHS con un
ámbito de percepción biológico, o sea p. ej. ámbito de la relación madre -
hijo o ámbito del -dominio- o ámbito del -agua- o ámbito del -miedo en la
nuca- o ámbito de la -autoestima- o ámbitos similares. También aquí sabe
el subconsciente diferenciar exactamente -en el segundo del DHS-: una
pérdida de autoestima en el ámbito sexual (-cobarde-) no hace nunca
osteolisis de las vértebras cervicales, sino siempre osteolisis de la pelvis,
cáncer de los huesos de la pelvis. Un conflicto de pérdida de autoestima en
la relación madre/hijo (-madre desnaturalizada-) no haría nunca osteolisis
en la pelvis sino siempre un cáncer de la cabeza del húmero izquierdo (en
las diestras).

Creemos que pensamos. En realidad se piensa con nosotros.

A cada ámbito de percepción biológico corresponde un centro disparador


determinado en el cerebro, al que en caso de enfermedad denominamos el
-foco de Hamer-. Cada ámbito de percepción biológico tiene pues -su
centro disparador-.

Del HH salen en el momento del DHS códigos especiales hacia el órgano


que está subordinado a este HH. Se puede decir pues: cada HH tiene -su
órgano-. Así el fenómeno de tres capas psique - cerebro - órgano es en
realidad un fenómeno sincrónico del HH al órgano con la diferencia
fragmentaria de un segundo. La mayoría de los pacientes saben indicar
exactamente el DHS casi al minuto, pues siempre es dramático. La mayoría
de las veces los pacientes estaban -paralizados del susto-, -imposibilitados
de hablar-, -como paralizados-, -asustadísimos-, e.o. En el cerebro se puede
ver el DHS impactante desde el primer segundo en el tomograma
computado (CT) cerebral como configuración de blanco de aros vivos (HH
activo), en el órgano se encuentra desde el primer segundo: un cáncer que
comienza a crecer en ese instante! (o una necrosis en órganos comandados
por el cerebro).

En el segundo del DHS ya está todo programado o dispuesto en programa:


de acuerdo al contenido conflictivo del conflicto biológico en el segundo
del DHS se ha -conmutado- (foco de Hamer) un área cerebral
predeterminada muy específica como podemos constatar hoy fácilmente
con nuestros tomogramas computarizados.
En el mismo segundo comienzan también las alteraciones en los órganos
predecibles según observaciones empíricas, que se enuncian con exactitud
en la tabla -Psique - cerebro - órgano-; ya sea multiplicación celular o
reducción celular o alteración funcional (en los así denominados
equivalentes de cáncer).

He dicho -conmutado- porque, como veremos, el DHS es -solo- el proceso


de conmutación a un programa de emergencia o especial para que el
organismo pueda arreglárselas con la situación imprevista.

Una -enfermedad- en el sentido en que nos enseñaron antiguamente en


nuestras universidades no existe en sentido estricto. Nosotros suponíamos
fallas de la -madre naturaleza- en lo que llamábamos -enfermedades-, p. ej.
que el supuesto -sistema inmune- (pensado como guardián de nuestro
organismo) había sido -invadido-. Pero la -madre naturaleza- no comete
errores, serían errores aparentes intencionales que también tendrían su
sentido.
3. El 3º criterio de la LEY DE HIERRO DEL CANCER

El 3º criterio de la Nueva Medicina afirma que el curso total de la supuesta


enfermedad, incluida la fase curativa, transcurre sincrónicamente en los 3
planos. Esta sincronicidad se define por criterios precisos de lo que son
síntomas conflicto-activos típicos en el plano psíquico, cerebral y orgánico
y lo que son síntomas típicos de la fase curativa con el conflicto resuelto
también en el plano psíquico, cerebral y orgánico. A ello se agregan los
síntomas típicos en los 3 planos en la crisis epiléptica o epileptoide, que
son un poco diferentes para cada enfermedad pero a su vez también
especialmente típicos para cada enfermedad en cuanto a los síntomas
cerebrales y orgánicos (p. ej. el infarto cardíaco como crisis epileptoide en
Ca de úlcera coronaria) y naturalmente típicos para los síntomas psíquicos
y vegetativos.

Con esta herramienta, es decir, el conocimiento de la regularidad y el


conocimiento de los síntomas típicos del desarrollo en los 3 planos, se
puede trabajar por primera vez en la medicina causalmente y con
corrección casi reproducible.