You are on page 1of 4
SECRETARIA DE EDUCACION PÚBLICA SERVICIOS EDUCATIVOS DEL ESTADO DE GUERRERO UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL LICENCIATURA EN EDUCACIÓN

SECRETARIA DE EDUCACION PÚBLICA SERVICIOS EDUCATIVOS DEL ESTADO DE GUERRERO UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL

SECRETARIA DE EDUCACION PÚBLICA SERVICIOS EDUCATIVOS DEL ESTADO DE GUERRERO UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL LICENCIATURA EN EDUCACIÓN

LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PLAN 94.

SALUD Y EDUCACIÓN FÍSICA

EL CHOQUE DE LAS BOLAS EN:

LA TOMA DE CONCIENCIA

SECRETARIA DE EDUCACION PÚBLICA SERVICIOS EDUCATIVOS DEL ESTADO DE GUERRERO UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL LICENCIATURA EN EDUCACIÓN

ALUMNA: ARLIM ISABEL SOBERANIS JIMÉNEZ

ASESOR: ARTURO HERNÁNDEZ HERNÁNDEZ

GRUPO 4 SABATINO

ENERO 2014

La Toma de Conciencia constituye un proceso complejo que es necesario analizar para comprender la conceptualización real que lleva hacia una incorporación y asimilación efectivas.

Esta comprende la transferencia de elementos de un plano inferior (usualmente inconsciente y/o automático) a un plano superior (consciente) en el cual se reconstruyen. Se trata de lograr una conceptualización, el paso de la acción a la representación. La toma de conciencia sólo consiste en una especie de esclarecimiento que no modifica ni añade nada, sino la visibilidad de lo que ya se había dado antes de proyectarse la luz sobre algo. Freud llega a comparar la conciencia con un "órgano interno de los sentidos", entendiéndose, en su perspectiva, que la sensación se limita a recibir una materia exterior, sin ser susceptible de transformarla. No obstante, nadie ha contribuido más que él a hacernos considerar lo "inconsciente" como un sistema dinámico en actividad continua. Nuestras investigaciones presentes se encaminan a reclamar poderes análogos a favor de la conciencia en sí misma. En efecto, y precisamente en la medida que se desea señalar y conservar las diferencias entre lo inconsciente y la conciencia, es preciso que el paso de lo uno a la otra exija reconstrucciones y no se reduzca, simplemente, a un proceso de esclarecimiento; por eso cada uno de nuestros capítulos ha mostrado que la toma de conciencia de un esquema de acción transforma éste en un concepto, ya que esa toma de conciencia consiste esencialmente en una conceptualización.

Piaget, en La toma de conciencia afirma esto exactamente: “La toma de conciencia de

un esquema de acción transforma éste en un concepto, ya que esa toma de conciencia

consiste esencialmente en una conceptualización”. Es claro entonces que para Piaget

el mecanismo de la toma de conciencia es un proceso que reconstruye y luego sobrepasa, en el plano de semiotización y de la representación, lo que se había adquirido en el de los esquemas de acción. A eso se refiere Piaget con el término conceptualización. En tal perspectiva, no hay pues, diferencia de naturaleza entre la toma de conciencia de la acción propia y la toma de conocimiento de las secuencias exteriores al sujeto, implicando las dos una elaboración gradual de nociones a partir de un dato, éste consiste en aspectos materiales de la acción ejecutada por el sujeto o de las acciones que se efectúan entre los objetos.

Pues bien veamos el caso del Choque de pelotas, en donde se le al sujeto alcanzar un objetivo, esto para analizar sus acciones y tratar de determinar su toma de conciencia y la conceptualización que la constituye, comenzando por acciones espontaneas, en donde el objetivo consiste en establecer que observables obtendrá sobre sus propias acciones y sobre los objetos y como la conceptualización de estas desemboca en coordinaciones.

Primeramente se establecen los objetos a maniobrar son dos pelotas pequeñas A y B, donde B recibe el choque de A, y también una birda o bolo llamado monigote. Se empieza por alinearlas sobre el tapete, perpendicularmente al sujeto, pidiéndole a este a modo de ensayo, que haga caer el monigote de la forma que mejor le parezca.

Después se presenta la cuestión I en donde se le pretende hacer caer usando las dos pelotitas, golpeando a B con la pelotita A sin cambiarlas de posición. La cuestión II consiste por el contrario, en arreglarlas para no hacer caer el monigote, golpeando igualmente la pelotita B con la A sin cambiarlas de posición. Por ultimo la cuestión III se pone al monigote a 45° de lado de la pelotita B y de igual manera se tiene que derribar con la pelotita B impulsado por la pelotita A.

El primer Nivel IA los sujetos no tienen conciencia de lo realizado, se dan cuenta de la variación que existe en los puntos de impacto de la dirección que toman las pelotitas por tal motivo la cuestión dos fue realizada con éxito pero a la hora de solicitarles una conceptualización el sujeto no consigue decir cómo ha actuado lo que indica que carece de conciencia clara de ello, ya que menciona dos factores que le llevaron a obtener los resultados tanto positivos como negativos, el primer factor es la fuerza con la que se impulsan las pelotitas, el segundo es el poder que se les atribuye a las pelotas que están obligadas a girar sobre si mismas y no en función de las acciones de sujeto.

En cuanto al Nivel IB aquí los sujetos distinguen su acción sobre la pelotita A, y de esta sobre la pelotita B, en este nivel no hay mayor toma de conciencia que en el nivel anterior.

Siguiendo con el Nivel IIA tiende a presentarse una comprensión de la dirección que toman las pelotitas al ser golpeadas desde un lado en la cuestión II, pero aun así existe un fracaso general en la cuestión III, aunque existe una coordinación explicable, que parece señalar la diferenciación entre las direcciones sucesivas de la bola activa A de la pasiva B. y el fracaso se debe a que en en esta hay que buscar un punto exacto de impacto de la pelotita A a la B para que esta a su vez logre tirar el monigote.

En el último Nivel IIB y el estadio III, los sujetos aciertan a la cuestión III, ya que comprenden la correspondencia que existen entre las diferentes direcciones y los distintos puntos de impacto , aquí vale señalar que existe conciencia en las acciones a realizar y de las diferentes variables que existen en los movimientos y direcciones de las pelotitas.

Cabe señalar que aunque en los estadios I y II los sujetos de estudio con sus éxitos y fracasos llegaron a una mera observación de lo que se realizaba y partir de ahí, estos no creaban conciencia de lo realizado ni podían conceptualizarlo y los del ultimo estadio con pleno conocimiento de las variables antes mencionadas obtuvieron más éxitos al realizar las tareas y pudieron expresar lo que realizaban.