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Elaborado por: Miriam Selene Gálvez Aburto. Materia: Proyecto de Nación 1er. CUATRIMESTRE DE PSICOPEDAGOGIA Revisa: Mtro.

Elaborado por:

Miriam Selene Gálvez Aburto.

Materia:

Proyecto de Nación

1er. CUATRIMESTRE DE PSICOPEDAGOGIA

Revisa:

Mtro. Adolfo Rafael Ortiz Coutiño.

LA INDEPENDENCIA Y SUS INICIOS.

A fines de 1809 es descubierta una conspiración en Valladolid que intentaba derrocar al régimen militar de los peninsulares, en ella es invitado a participar Don Miguel Hidalgo Costilla un cura criollo de gran carisma que por sus ideas es enviado al curato de Dolores desde el cual sigue buscando gente con sus mismas inquietudes entre las cuales estaba el ser miembro importante de alguna conspiración para derrocar al régimen. No se une a la conspiración de Valladolid porque observa su inmadurez y sus pocas posibilidades de éxito.

LA CONSPIRACION Y SUS PROTAGONISTAS.

Su oportunidad surge entre un grupo de criollos de la ciudad de Querétaro que son protegidos por el corregidor de esta ciudad Miguel Domínguez y sobre todo por su esposa Doña Josefa Ortiz de Domínguez. Este grupo es impulsado por un grupo de militares Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Abasolo, Joaquín Arias y otros. Allende es el principal promotor de la conspiración, un hombre impulsivo quien deseaba dirigir la operación pero en forma de un movimiento de la clase media criolla conducida por militares. La conspiración de Valladolid demostró que no bastaba con el apoyo de los criollos, que necesitaban al pueblo si es que esperaban tener alguna oportunidad de éxito en su aventura. Esto a la vez los hacia dudar ya que en el fondo eran clasistas. Había que mover al pueblo, las masas y para ello necesitaban a alguien de gran carisma y prestigio de modo que pudiera ser oído y aplaudido por la muchedumbre. Por tal razón y con pesar de Allende se llamó a Hidalgo. Las reuniones de este grupo de conspiradores se realizaban en la casa del cura José María Sánchez a ellas acudían Allende, Altamirano, Aldama, Hidalgo y otros. El Corregidor Don Miguel Domínguez aunque no asistía a las reuniones estaba de acuerdo con el movimiento y en su casa se reunía con Allende para tratar el proyecto. Las reuniones estaban encubiertas bajo el pretexto de Juntas literarias, en las cuales discutían los puntos para llevar acabo el levantamiento

PAPEL QUE JUGO MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA.

El 16 de septiembre de 1810 Miguel Hidalgo y Costilla, un cura del pueblo de Dolores, en el actual estado de Guanajuato, alzó la bandera de la rebelión demandando el fin del mal gobierno, pero sin desconocer el poder del rey español Fernando VII. A pesar de que inicialmente tuvo éxito, la rebelión de Hidalgo no sobrevivió mucho tiempo. El cura fue capturado por las fuerzas realistas y ejecutado en Chihuahua en 1811.

El liderazgo del movimiento pasó a otro sacerdote, José María Morelos y Pavón, quien, en 1814, proclamó a México como república independiente de España y abolió la esclavitud. Un año más tarde Morelos y su ejército fueron derrotados por las fuerzas reales bajo el mando de Agustín de Iturbide, un general criollo. La revolución continúo bajo el liderazgo de Vicente Guerrero, quien encabezaba un ejército comparativamente pequeño.

La revolución española de 1820 afectó a la rebelión de México. Las tendencias políticas liberales en España consternaron a los líderes conservadores mexicanos, quienes comenzaron intrigas con el fin de separar el virreinato de España.

Por cuenta propia Iturbide se reunió con Guerrero en 1821 y ambos firmaron un acuerdo por el cual unieron sus fuerzas para llevar a término la independencia. Su plan, conocido como Plan de Iguala, estableció posteriormente tres garantías mutuas: México sería un país independiente gobernado por un monarca español; la religión católica sería la oficial y única del país, y los españoles y criollos tendrían los mismos derechos y privilegios. El virrey no tomó ninguna medida en contra de Iturbide y fue obligado a renunciar por parte de la fracción que se oponía a la independencia. El último virrey de la Nueva España fue Juan O'Donojú quien, a su llegada a México en julio de 1821, aceptó el Tratado de Córdoba, reconociendo la independencia de México

CONSECUENCIAS DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO

  • a) Las riquezas generadas internamente se desviaron hacia quienes tenían el

control de la sociedad independiente (criollos y mestizos adinerados)

  • b) Una larga cadena de luchas intestinas por imponer, entre monarquistas

y

republicanos, entre liberales y conservadores, su modelo político y económico

  • c) Un debilitamiento de la capacidad instalada en materia de minería, producción

gremial, agro ganadera y comercio.

  • d) Re-apropiación del recurso más importante: la tierra.

  • e) Reposicionamiento del clero en el naciente Estado Mexicano.

  • f) Elaboración de cuerpos normativos propios aunque nada orientados hacia la

justicia social- Consecuencias sociales y económicas. Fuera de las consecuencias económicas, entre ellas el endeudamiento, la guerra de Independencia sirvió para facilitar el ascenso económico y social atraves del ejército. Hombres de extracción humilde como José Antonio Páez José Prudencio. Si la lucha por la independencia se juzga estrictamente por sus resultados, podría decirse que fue un movimiento esencialmente político del que surgió un nuevo estado nacional. No obstante, el sólo hecho de que después de tres siglos de opresión colonial, México naciera como país soberano en el concierto de las naciones aun con todas las dificultades conocidas, significó un cambio de gran dimensión llamado a influir en la vida, las costumbres, las instituciones y el destino de los mexicanos.

Lo demás, estaba aún por hacerse: el desarrollo económico y el ejercicio de nuevas libertades, reclamarían una transformación estructural profunda que a la postre se dio, favoreciendo el advenimiento de nuevas relaciones políticas,

económicas y culturales en el seno de la sociedad, y que de mantenerse el régimen colonial hubiera sido impensable.

Ciertamente, después de la Independencia, la desigualdad persistió y la correlación de fuerzas existente no permitió que el pueblo se deshiciera de sus enemigos. Las fuerzas victoriosas del nuevo país fueron principalmente los criollos ricos y los acomodados que, pese a sus titubeos y contradicciones, estuvieron en favor de romper los lazos que nos mantenían subordinados a España. Conclusión. A pesar de esas limitaciones de primer orden, sin duda fue la Independencia el cambio más profundo que el país vivió desde la trágica conquista española de principios del Siglo.