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LOS AZTECAS, PUEBLO ELEGIDO DE HUITZILOPOCHTli

LOS AZTECAS, PUEBLO ELEGIDO DE HUITZILOPOCHTli

LOS AZTECAS, PUEBLO ELEGIDO DE HUITZILOPOCHTli
LOS AZTECAS, PUEBLO ELEGIDO DE HUITZILOPOCHTli
Tribu de humilde y nebuloso origen nómada, los aztecas constituyen el ultimo grupo de habla

Tribu de humilde y nebuloso origen nómada, los aztecas constituyen el ultimo grupo de habla náhuatl que penetra en el valle de México. Se establecen hacia 1325 en unos islotes pantanosos del gran lago que aun ocupaba el centro del valle.

del gran lago que aun ocupaba el centro del valle. Sin embargo, no es sino a

Sin embargo, no es sino a partir de 1428 cuando los aztecas, valiéndose de una ingeniosa alianza con otras dos ciudades vecinas, comienzan a dar la medida de sus excepcionales cualidades guerreras y de su inflexible voluntad de triunfar.

guerreras y de su inflexible voluntad de triunfar. De ahí harán surgir en menos de dos
guerreras y de su inflexible voluntad de triunfar. De ahí harán surgir en menos de dos

De ahí harán surgir en menos de dos Siglos, la ultima metrópoli del antiguo México, Tenochtitlán, ciudad lacustre única en su genero con sus chinampas y su ingenioso trazo urbano. Cortes mismo comentaría en una carta a Carlos V la magnitud y hermosura de los apartamentos de

Moctezuma,

que en España no hay su

semejante.

de Moctezuma, que en España no hay su semejante. Confiados en su glorioso destino de guerreros

Confiados en su glorioso destino de guerreros del Sol, llevaron sus conquistas en todas las direcciones, y necesitaron menos de un siglo para imponerse sobre la mayor parte de Mesoamérica.

Para los aztecas la guerra es una forma de culto. Dentro de su religión severa

Para los aztecas la guerra es una forma de culto. Dentro de su religión severa y exigente, el sacrificio humano se torna cada vez mas necesario para la renovación de las fuerzas divinas. Por ello instituyen la llamada guerra florida al cabo de la cual, y de común acuerdo con sus adversarios, los prisioneros son sacrificados. Este carácter dramático y violento habría de reflejarse en el arte azteca. Con una capacidad de asimilación poco común, los aztecas se fueron adueñando rápidamente de los elementos culturales de otros pueblos y lograron fundir las aportaciones mas diversas en una formidable síntesis artística.

mas diversas en una formidable síntesis artística. el artista posee ante todo un papel social similar

el artista posee ante todo un papel social similar al del sabio: le toca, en efecto, la responsabilidad de humanizar los corazones de los demás. Aunque anónimo y, al igual que el sacerdote, servidor de la comunidad ante todo, el artista es predestinado por las circunstancias mismas de su nacimiento, según el Tonalamatl o calendario adivinatorio.

nacimiento, según el Tonalamatl o calendario adivinatorio. Adaptándose con sorprendente naturalidad a los buenos

Adaptándose con sorprendente naturalidad a los buenos modales y al lujo, los aztecas consumían los objetos mas refinados: así lo vimos en el caso de la cerámica de Cholula, que ellos preciaban mas que la suya propia. Atrajeron hacia Tenochtitlán a los mas refinados artesanos y los materiales mas preciosos, dictando las nuevas normas del arte oficial y rodeándose de un esplendor inusitado: finos bordados de algodón, joyas de oro y cristal de roca, objetos incrustados con piedras y concha, y tornasolados mosaicos de plumas tropicales.

joyas de oro y cristal de roca, objetos incrustados con piedras y concha, y tornasolados mosaicos
Hablemos ahora de Mexico-Tenochtitlan, cuyos escombros yacen bajo la actual ciudad de México nos permiten

Hablemos ahora de Mexico-Tenochtitlan, cuyos escombros yacen bajo la actual ciudad de México nos permiten apreciar que en materia de arquitectura, los aztecas no fueron grandes innovadores, si bien levantaron construcciones colosales y lujosos palacios; en cambio, contribuyeron a imponer en casi todo el país las formas que se habían gestado en el altiplano desde tiempo atrás. Pero donde si supieron encontrar un campo artístico a la medida de su temperamento fue en su escultura en piedra, justamente considerada como una de las cumbres del arte mesoamericano. Ningún otro pueblo del antiguo México, salvo quizá los olmecas, presenta la fuerza plástica que tiene la escultura azteca, ya sea de pequeñas o grandes dimensiones. En cosa de dos o tres generaciones a lo sumo, los aztecas logran enriquecer de una manera considerable el repertorio de formas escultóricas.

manera considerable el repertorio de formas escultóricas. Es así como encontramos, en la escultura del ceremonial,
manera considerable el repertorio de formas escultóricas. Es así como encontramos, en la escultura del ceremonial,

Es así como encontramos, en la escultura del ceremonial, el tema de la caja o urna de piedra, el del cuauhxicalli o vasija del águila, recipiente destinado a recibir el corazón aun palpitante del sacrificado, tenemos los grandes monolitos de carácter cosmológico o histórico, como la famosa piedra del Sol, un compendio de astronomía indígena, colocado bajo el signo del Quinto Sol, el actual, el de Movimiento. y la piedra de Tizoc que muestra la repercusión cósmica de los eventos históricos, conviene destacar el hermosa disco que representa a la diosa lunar Coyolxauhqui recién decapitada y desmembrada por su hermano enemigo Huitzilopochtli.

otro tema que los aztecas desarrollan notablemente es el de la escultura zoomorfa tema en

otro tema que los aztecas desarrollan notablemente es el de la escultura zoomorfa tema en que resaltan con especial énfasis sus principales cualidades plásticas: el sentido del bloque original ósea la magistral adaptación del tema escultórico a la forma del bloque original de piedra bruta, que se advierte con mucha claridad en el coyote aullando, la serpiente emplumada y de la monumental cabeza de serpiente de fuego o xiuhcoatl. tal parece que la serpiente en sus diversas advocaciones, se vuelve uno de los temas predilectos del arte azteca.

se vuelve uno de los temas predilectos del arte azteca. Mencionemos también otras creaciones sobresalientes, como

Mencionemos también otras creaciones sobresalientes, como las mascaras y la famosa cabeza de Caballero Águila, imponente en su sobriedad; algunas estatuillas finamente esculpidas en piedras semipreciosas, como la de Tlazolteotl y la de Xolorl, que presentan un carácter monumental a pesar de sus escasas dimensiones y de su tendencia al preciosismo. Pero en el genero preciosista, los máximos exponentes de la estatuaria azteca son aquellos que se refieren a la muerte, como las calaveras de hueso, de obsidiana y de cristal de roca.

las calaveras de hueso, de obsidiana y de cristal de roca. La escultura antropomorfa abunda en

La escultura antropomorfa abunda en representaciones de diosas de la vegetación algunas de ellas de expresión dulce y femenina. Explota por vez primera el tema del macehual o plebeyo, y desarrolla con particular énfasis las sanguinarias figuras de Xipe Totec, algunas piezas excepcionales como la dramática versión de Quetzalcoatl o la estatua de Xochipilli.

de Xipe Totec, algunas piezas excepcionales como la dramática versión de Quetzalcoatl o la estatua de
Así, el problema de la muerte, que ha sido, desde tiempos preclásicos, constante motivo de

Así, el problema de la muerte, que ha sido, desde tiempos preclásicos, constante motivo de preocupación en el arte mesoamericano, se torna uno de los temas predilectos para los aztecas, tan dados a las contemplaciones macabras y mucho

obsesionados que los pueblos anteriores por

los sacrificios humanos.

mas

que los pueblos anteriores por los sacrificios humanos. mas Ese triunfo esta magistralmente representado por la
que los pueblos anteriores por los sacrificios humanos. mas Ese triunfo esta magistralmente representado por la

Ese triunfo esta magistralmente representado por la colosal Coatlicue, digna culminación de la escultura azteca. Coatlicue es la diosa de la Tierra, la diosa-madre, la que nos da el sustento para luego devorarnos, a la vez elemento fecundante y destructor, simbolizando la misma dualidad de la vida y de la muerte en una visión barbará y aplastante.

Muy confiados en su destino de pueblo del Sol se hallaban los aztecas a principios del siglo XVI. Dueños de un imperio que cubría casi toda Mesoamérica, nada, sino unos oscuros presagios, podían hacer esperar la tormenta que se avecinaba, y que iba a sacudir hasta sus cimientos las culturas indígenas: la llegada de los conquistadores españoles. Todo un mundo de tradiciones, de observaciones astronómicas, de arte, había de derrumbarse, brutalmente sepultado bajo los escombros de los templos y palacios del antiguo México.