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Modelo orquestal de la comunicación

Fuente: http://www.alfinal.com/Temas/psicocom.shtml

INTRODUCCIÓN

Adaptación de Alejandra Zangara

Desde nuestro nacimiento pertenecemos a un medio socio-cultural y durante toda nuestra vida estamos en constante relación con otras personas. Como seres sociales necesitamos comunicarnos, expresarnos y dar a conocer nuestras ideas, estableciendo vínculos con otros. La sociedad se funda en base a la comunicación y gracias a ella es posible su funcionamiento: no hay sociedad sin comunicación ni comunicación sin sociedad.

Como es un fenómeno social permanente y sumamente complejo ha sido motivo de estudio de numerosos investigadores, que concibieron a la comunicación desde una transferencia de información hasta la instancia de compartir un significado.

El presente trabajo tiene como objetivo desarrollar dos teorías opuestas que intentan definir y explicar el concepto de comunicación: por un lado la teoría matemática de la comunicación propuesta por Shannon, y por otro el modelo orquestal de la comunicación planteado por los integrantes de la Universidad Invisible.

Dichos modelos de comunicación son parte de nuestra vida cotidiana y es por ello que podemos ver su aplicación en diferentes circunstancias. En primer lugar, durante una conversación telefónica o a través del chat podemos detectar la aplicación del modelo telegráfico de comunicación, ya que son instancias voluntarias y conscientes donde todo es verbal y no utilizamos signos no verbales como gestos, miradas o el manejo del espacio interindividual. Al contrario, en una comunicación cara a cara utilizamos todo tipo de lenguajes (verbal, gestos, miradas, etc.) para entablar una relación con otra persona.

De la misma manera, podemos descubrir la aplicación del modelo orquestal de la comunicación en los medios masivos. Por ejemplo, en la televisión, el impacto que puedan tener las imágenes en los televidentes va más allá del modelo informacional. Pueden causar emoción, sensaciones de alegría y hasta de miedo. También, la televisión está inscripta en el modelo de retroalimentación por depender de la audiencia y por poder ejercer sobre ella un terrible poder de persuasión.

La comunicación es la matriz en la que encajan todas las actividades humanas. En este sentido, es necesario concebir la investigación de la comunicación en términos de niveles de complejidad, de contextos múltiples y sistemas circulares, asemejando el funcionamiento de la cibernética.

El modelo de comunicación orquestal desarrollado por la escuela de Palo Alto es una de las propuestas comunicacionales que más se adaptan a los nuevos paradigmas científicos, pues su funcionamiento se asemeja al de una red de vínculos donde cada uno de nosotros forma parte imprescindible de toda relación social.

Un individuo no se comunica, sino que toma parte en una comunicación en la que se convierte en un elemento. Puede moverse, producir ruido, etc., pero no se comunica. En otros términos no es el autor de la comunicación sino que participa en ella. La comunicación en tanto que sistema no debe pues concebirse según el modelo elemental de la acción y la reacción, por muy complejo que sea su enunciado. En tanto que sistema hay que comprenderla a nivel de intercambio.

El sistema que ha hecho viable el intercambio es la comunicación que recibe preferencia

sobre el sujeto que se inserta en ella. Todo comportamiento individual se convierte desde este punto de vista, en comportamiento social (cultural) esto quiere decir que la cultura no

puede concebirse solamente como una entidad que va más allá del individuo. Lo social, tiene que pasar forzosamente por lo individual.

MODELO LINEAL Y MODELO ORQUESTAL DE LA COMUNICACION

La teoría matemática de la comunicación, planteada por Claude Shannon es un modelo puramente lineal que entiende a la comunicación en el sentido del término general abstracto para denominar a carreteras, canales y ferrocarriles.

El modelo que Shannon propone es un esquema del “sistema general de comunicación”

entendido como una cadena de elementos, que comienza con la fuente de información que produce un mensaje, luego el emisor se encarga de transformar el mensaje en señales y transmitirlas a través del canal. Finalmente el receptor construye el mensaje a partir de las señales y el destino es la persona o cosa a la que se envía el mensaje. En este sistema también puede interferir el ruido que perturbando las señales emitidas.

La piedra angular de la teoría es el concepto de información, entendida como una magnitud estadística abstracta que califica el mensaje independientemente de su significación.

Esta teoría tiene su antecedente en los intentos de mejorar el rendimiento del telégrafo. Se buscaba aumentar la velocidad de transmisión del mensaje, disminuir las perdidas en

el curso de la transmisión y determinar la cantidad de información que es posible emitir en

un tiempo dado. Es por este motivo que el modelo de Shannon es denominado “modelo telegráfico de la comunicación”, concebido por y para ingenieros de telecomunicaciones, por lo cual no es apta para el análisis de las Ciencias Humanas. Según esta tradición, la comunicación entre dos individuos es un acto verbal, consciente y voluntario.

Más adelante, los miembros de la “Universidad Invisible”, como Bateson, Hall, Watzlawick

o Birdwhistell van a desarrollar una teoría opuesta a la de Shannon. Estos autores

proponen un modelo basado en que la comunicación es un proceso social permanente integrado por múltiples modos de comportamiento; no se trata de establecer una oposición entre la comunicación verbal y la comunicación no verbal, sino de establecer que la comunicación es un todo integrado, donde por ejemplo las palabras del emisor están influidas por la reacción del receptor. En consecuencia no es posible dejar de comunicarse.

La comunicación humana es mucho más compleja de lo que puede representar el descifrar un código, o el no entender debido a una interferencia en el canal. La investigación de la comunicación se debe considerar en términos de contextos múltiples y de sistemas circulares. Tiene varios puntos de encuentro con la cibernética de Norbert Wiener quien propone un sistema de comunicación cuya clave consistía en un circuito circular y retroactivo, donde todo efecto retroactúa sobre su causa.

En este modelo la comunicación se concibe como un sistema de canales múltiples en el que el autor social participa en todo momento, lo desee o no: su mirada, su actitud, comportamiento y hasta el mismo silencio. Como miembro de una cultura forma parte de la comunicación, así como el músico forma parte de la orquesta. Pero dentro de esta extensa orquesta no existe un director ni una partitura (código escrito) cada uno toca poniéndose de acuerdo con el otro. El deber del comunicólogo es elaborar esta partitura escrita que resulta sin duda altamente complejo.

Los integrantes de la “Universidad Invisible” llamaron a esto “modelo orquestal de la comunicación” ya que consideran que la analogía de la orquesta tiene la finalidad de hacer comprender cómo cada individuo participa en la comunicación, en vez de decir que constituye el origen o el fin de la misma. La partitura invisible recuerda el postulado de una gramática del comportamiento que cada uno utiliza en sus intercambios más diversos con el otro. En conclusión, el modelo orquestal remite a ver en la comunicación el fenómeno social de la puesta en común, la participación y la comunión.