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“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:

NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Con la colaboración
profesional de:

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y
PONENCIAS

madrid, 1 de junio de 2009


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Edita: ©Visto Bueno Equipo Creativo, S.L.
Teléfono: 916 600 560 | vb@vbequipocreativo.com
Imprime: Gráficas Prado & Robepra, S.L.
Teléfono: 916 600 560 | gpr@graficasprado-robepra.com
ISBN: XXX-XX-XXX-XXXX-X
D.L.: M-XXXXX-2009
Impreso en España
Sumario

1. INTRODUCCIÓN DEL DOCUMENTO. EXPOSICIÓN Pág. 07


DE MOTIVOS
Por que se planteó la Jornada
1.2 Objetivos de la Jornada
1.3 Como se trabajó para lograr los objetivos propuestos
1.4 Perfil que se buscó para los participantes

2. CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO I Pág. 11


“ REPERCUSIÓN DE LOS CAMBIOS EN LA ATENCIÓN AL CIUDA-
DANO.FORMACIÓN”
2.1 Introducción
2.2 Conclusiones y Observaciones

3. CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO II Pág. 15


“ ¿COMO HACER LOS CAMBIOS? PROPUESTAS PARA LA COORDI-
NACIÓN ENTRE INSTITUCIONES, ENTRE PROFESIONALES Y ENTRE
NIVELES. RECONOCIMIENTO”
3.1 Introducción
3.2 Conclusiones y observaciones

4. CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO III Pág. 19


“ COMO CAMBIAR LA REMUNERACIÓN DEL SERVICIO. RAZO-
NES Y PROPUESTAS. REMUNERACIÓN “
4.1 Introducción
4.2 Conclusiones y Observaciones

5. CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO IV: Pág. 23


“ ¿CAMBIAR EL MODELO O LA ESTRUCTURA DEL MODELO? OR-
GANIZACIÓN
5.1 Introducción
5.2 Conclusiones y Observaciones

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 5
PONENCIAS
6. COMENTARIO FINAL Pág. 27

7. RELACIÓN ALFABÉTICA DE PARTICIPANTES Pág. 29

8. RELACIÓN DE PONENCIAS, POR MESAS Pág. 39

9. COMITÉ CIENTÍFICO Y DE COORDINACIÓN Pág. 107


1. INTRODUCCIÓN DEL DOCUMENTO. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

1.1 Por qué se planteó la Jornada


En la comisión ejecutiva de la Fundación se planteó de organizar un even-
to para conmemorar el décimo aniversario de la institución, uniendo la ilusión
de celebrar esos diez años de existencia con el análisis de los logros alcanza-
dos. De la inquietud de un grupo de farmacéuticos por mejorar y evolucionar
en su práctica profesional surge una nueva manera de entender el ejercicio
asistencial del farmacéutico que llamamos Atención Farmacéutica y que hoy
ya dispone de Procedimientos y herramientas a punto para facilitar la genera-
lización de esa renovación profesional.
La Fundación Pharmaceutical Care, nace para defender y difundir este
nuevo modelo de actuación profesional, ya sea mediante la realización de
actividades propias en forma de Cursos, Congresos monográficos, Publica-
ciones, Estudios de investigación, o bien colaborando en diversas iniciativas
de consenso.
En la conmemoración de este Décimo Aniversario también está implí-
cito el recuerdo a su primer presidente, Joaquín Bonal por su permanente
tesón a la hora de defender la figura del farmacéutico como profesional
que debe asumir responsabilidades sobre el uso racional de los medica-
mentos por parte de los pacientes, y que debe ser parte activa del sistema
sanitario.
Al diseñar la organización de este evento, desde el primer momento se
tuvo claro que debería ser una Jornada de celebración, pero además se pre-
tendió que este acto conmemorativo lo fuese también de trabajo, y sirviese
así para obtener conclusiones que neos ayudasen a mejorar el grado de im-
plementación de la Atención Farmacéutica en nuestro entorno.
No era objetivo de la jornada debatir y discutir si se deben hacer cambios,
sino definir qué cambios o modificaciones son indispensables para poder
avanzar; de ahí el título de la Jornada.

1.2 Objetivos de la Jornada


La jornada se estructuró con el fin de obtener conclusiones respecto a los
cuatro ámbitos que se consideraron básicos para poder avanzar en el desarro-

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DE CONCLUSIONES Y 7
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
8 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

llo de la Atención Farmacéutica en España. Estos ámbitos son: organización,


formación, reconocimiento y remuneración.

1.2.1 Formación
La formación del farmacéutico tradicionalmente se ha orientado hacia el
medicamento materia ,sobre el que se adquieren buenos y amplios conoci-
mientos. Pero el desarrollo de la atención farmacéutica requiere una orienta-
ción específica hacia el paciente y hacia la toma decisiones respecto a la tera-
péutica., en un entorno de coordinación con el resto de profesionales
sanitarios. Hoy falta por tanto definir y concretar cuales son los contenidos in-
cuestionables y absolutamente necesarios que debe incluir la formación de
ese nuevo profesional.

1.2.2 Reconocimiento
Esa nueva competencia profesional debe ser no solo prestada por el far-
macéutico sino que debe ser también convenientemente identificada y de-
mandada por los propios pacientes y por el resto de profesionales sanitarios.
Ha de contemplarse integrada dentro del sistema sanitario y no como una
excepcionalidad sino como algo totalmente normalizado.

1.2.3 Remuneración
Una vez demostrada la efectividad de las intervenciones de la atención farma-
céutica se hace necesario valorar detalladamente, cada uno de los nuevos servi-
cios para así poder reconocerlos y diferenciarlos del valor del medicamento.

1.2.4 Organización
En los últimos años las farmacias han cambiado notablemente en cuanto
a aspecto físico; son más modernas, y visualmente se las reconoce como espa-
cios para el cuidado de la salud. Sin embargo, los cambios que mayoritaria-
mente se han introducido hasta el momento en las farmacias no pueden con-
siderarse como los necesarios y esenciales para favorecer la implementación
generalizada de los servicios de atención farmacéutica. Por este motivo se cre-
yó necesario abordar los aspectos de la organización de la estructura de la
farmacia que favorezcan la prestación de servicios profesionales, tanto los ha-
bituales como aquellos otros más específicos que exigen mayor responsabili-
dad profesional por parte del farmacéutico.

1.3 Como se trabajó para lograr los objetivos propuestos


La Jornada se estructuró en tres mesas redondas en las que los ponentes
debatieron sobre los servicios profesionales que presta el farmacéutico, que
aspectos hay que cambiar para facilitar el desarrollo de la atención farmacéuti-
ca y sobre cuál es la perspectiva de los profesionales.
Los ponentes habían recibido previamente una serie de puntos sobre los
que se les solicitaba que centrasen su exposición. Estos puntos iban siempre
orientados a obtener posicionamientos de los ponentes sobre los cuatro te-
mas de reflexión de la jornada. Al finalizar cada mesa redonda se abrió un es-
pacio de debate en el que los asistentes proporcionaron su opinión respecto a
lo que habían expuesto los ponentes.
La segunda parte de la jornada se centró en el trabajo de los 4 grupos, ca-
da uno de los cuales trató sobre uno de los temas de discusión planteados
para orientar las conclusiones —organización, formación, reconocimiento y
remuneración—.
Los moderadores y relatores de cada uno de los grupos centraron el deba-
te en un par de preguntas sobre las que se debatió en profundidad y sobre las
que se trató de extraer conclusiones concretas.

1.4 Perfil que se buscó para los participantes


La invitación a los participantes de la Jornada se hizo a título personal, por
los amplios conocimientos que poseen sobre el mundo de la farmacia y del
sanitario en general. Todos fueron profesionales que están asumiendo respon-
sabilidades en diferentes ámbitos, principalmente en el campo asistencial, pe-
ro también en la administración sanitaria, colegios farmacéuticos, universidad,
industria o instituciones científicas.
La Jornada también fue interdisciplinar pues aunque mayoritariamente los
participantes fueron farmacéuticos, también se contó con la presencia de mé-
dicos y abogados.
En el ámbito internacional se conto con dos ponentes del Reino Unido
que explicaron diferentes experiencias que se están llevando a cabo en ese

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DE CONCLUSIONES Y 9
PONENCIAS
país y contribuyendo a implementar allí la Atención Farmacéutica.
La alta cualificación profesional de los participantes ha permitido alcanzar
los objetivos marcados en la organización de esta Jornada.
organización de esta Jornada.
2. CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO - I

“ REPERCUSIÓN DE LOS CAMBIOS EN LA ATENCIÓN AL CIUDADANO.


FORMACIÓN”

Introducción
En el momento actual, existen deficiencias de formación de los farmacéu-
ticos para llevar a cabo el desarrollo de la Atención Farmacéutica (AF); son nu-
merosas y graves.
La Formación en Atención Farmacéutica debe estar totalmente orienta-
da al paciente; es necesario que los estudiantes traten con pacientes que
las asignaturas estén orientadas al paciente y que estén interrelacionadas.
Los conocimientos de Atención Farmacéutica deben estar integrados
en las materias de Pregrado; a ser posible desde el primer curso.
La formación Pregrado actual proporciona buenos conocimientos farma-
cológicos, pero la aplicabilidad de estos conocimientos para asumir responsa-
bilidades sobre la farmacoterapia de los pacientes, sigue siendo una asignatu-
ra pendiente en la mayoría de las facultades, como lo es, también, la
implicación de los docentes en la práctica asistencial y viceversa.
El desarrollo de habilidades de comunicación se considera básico ya
que en la práctica el farmacéutico debe saber explicar a los pacientes el
beneficio de la adherencia al tratamiento, el manejo de la información, la
capacidad de evaluar la efectividad de los tratamientos y el resultado de la
AF (coste beneficio de la AF).
Las barreras en la formación de grado, son importantes y no existe el obje-
tivo específico de formar un profesional con una misión social determinada.
Esto lleva a una falta de coherencia, entre la “misión” del farmacéutico y la for-
mación que recibe, para la práctica de la Atención Farmacéutica.
Desde la Administración, debe promoverse la adaptación de los planes
de estudio universitarios, a fin de que los farmacéuticos estén capacitados
para la toma de decisiones farmacoterapéuticas básicas. Las Facultades de-
berán abrirse a la práctica asistencial para responder a las necesidades de la
sociedad de hoy. En este contexto tanto la Fundación Pharmaceutical Care,
como las Sociedades Científicas y Organizaciones Profesionales, deben pres-
tar su apoyo.

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DE CONCLUSIONES Y 11
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
12 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

En cuanto a la necesidad de acreditación para el ejercicio de servicios es-


pecíficos de Atención Farmacéutica, la formación y el procedimiento de trabajo,
son los elementos básicos para una acreditación,
— S e debe abordar la necesidad de la acreditación y debe garanti-
zarse la formación continuada del profesional que presta este
servicio.
— La acreditación debe ser personal, al Farmacéutico.
— S i no hay una formación normalizada y reconocida, se abre paso al des-
control asistencial, a un posible perjuicio a terceros y a la imposibilidad
de diferenciar al capacitado del que no lo está.

2.1 Conclusiones alcanzadas por el grupo de trabajo de esta área:

2.1.1 En relación a los conocimientos y habilidades que necesita el


Farmacéutico para implementar servicios de Atención Farmacéutica
— Conocimientos en:
 Terapéutica
 Farmacología
 Fisiopatología
 Nuevas tecnologías
 Bioética
 Prevención y salud pública
— Habilidades en:
 Comunicación
 Entrevista clínica
 Resolución de casos clínicos
 Toma de decisiones
 Conocimiento del medio
 Psicología clínica
 Gestión empresarial
 Gestión de recursos humanos
 Metodología para la evaluación de resultados en salud / efectividad de
la terapéutica
 Manejo de bibliografía y su valoración crítica
La filosofía de la educación debe ir orientada al paciente (es necesario
ver pacientes) y se deben integrar en el Pregrado, las materias y conoci-
mientos para la práctica de la Atención Farmacéutica.

2.1.2 En relación con dónde y cuándo obtener los conocimientos


teóricos y los prácticos, se estimó deben ser obtenidos en las diferentes
etapas de:
— Pregrado, con el objetivo de integrar las materias bajo el prisma del
paciente (casos clínicos).
  Introducir la práctica farmacéutica con pacientes.
 Mejorar el desarrollo de las prácticas tuteladas, ampliando al máximo
casos clínicos y la interrelación con otros profesionales.
 Partimos de una realidad, y es que cambiar las Materias es difícil, pero
hay que reorientar las existentes hacia el paciente.
— Postgrado, con el objetivo de preparar a los farmacéuticos para la es-
pecialización.
  Establecer programas específicos con asignaturas que desarrollen las
habilidades y conocimientos, con opción a doctorado.
  Análisis de casos clínicos reales con los pacientes.
 En esta formación deben participar conjuntamente la Universidad, las
Organizaciones Profesionales y las Sociedades Científicas.
— Formación continuada, esta debe dar respuesta a las necesidades actuales.
 Crear la Especialidad en Farmacia Asistencial (a medio-largo plazo).
 Desarrollar la Carrera Profesional (corto plazo) para mejora el ejercicio
profesional.

2.1.3 En cuanto a cómo debería ser la Acreditación de la formación,


se concluyó:
Pregrado y Postgrado se acreditan por su propia titulación.
La Acreditación no se consideró necesaria para la Formación Continuada.

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DE CONCLUSIONES Y 13
PONENCIAS
3. CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO II:

“ ¿COMO HACER LOS CAMBIOS? PROPUESTAS PARA LA


COORDINACIÓN ENTRE INSTITUCIONES, ENTRE PROFE-
SIONALES Y ENTRE NIVELES. RECONOCIMIENTO”

3.1 Introducción

El reconocimiento de la Atención Farmacéutica debe provenir de los


demás profesionales sanitarios, de los pacientes, de las administracio-
nes sanitarias, de la industria farmacéutica y de la sociedad en general,
porque consideren que su ejercicio mejora los resultados de la farmaco-
terapia.
Para la población en general, el farmacéutico es el profesional sanitario
más próximo, accesible y valorado. En este contexto, hubo quien opinó que
debería hablarse más de “Crecimiento Profesional”, que de “cambio”.
Los pacientes necesitan de los servicios de Atención Farmacéutica pero el
problema actual reside en el grado de implementación de estas actividades y
servicios y en la falta de su reconocimiento y demanda, por parte de la pobla-
ción. En la actualidad la Atención Farmacéutica tiene poco impacto real en la
sociedad, y también en la profesión.
Un reciente estudio sobre el paciente, indica que este quiere un trato mas
personalizado, con mas tiempo, mejor relación profesional/paciente; Los pa-
cientes consideran la masificación como un problema y a Internet como un
instrumento de gestión de procesos burocráticos pero que percibe al farma-
céutico como el profesional más cercano y su último eslabón de enganche en
la cadena terapéutica.
Tenemos por tanto a un nuevo paciente, más exigente y formado, que
condiciona la relación con el médico y que condicionará la relación con el
farmacéutico.
El médico no se opone a la AF, siempre que ello suponga un beneficio pa-
ra el paciente. Pero para el desarrollo de los servicios de atención farmacéutica
es necesario el entendimiento con los médicos.
Desde el punto de vista del profesional médico los grandes retos de la
Atención Farmacéutica son:

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DE CONCLUSIONES Y 15
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
16 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

 Alfabetización sanitaria
 Cumplimiento terapéutico
 Detección de síntomas
 Control de efectos secundarios
 Prevención de interacciones
 Prevención de iatrogenia
Personalización de la atención (confidencialidad de la medicación para
pacientes sensibles).

Los médicos y farmacéuticos deben coordinase, a fin de que el paciente y


la Sociedad no continúe percibiendo que unos prescriben, otros administran
y otros dispensan, sino que hacen un trabajo conjunto para mejorar el resulta-
do de sus tratamientos farmacológicos.
El servicio de AF necesita de mayor impulso y colaboración entre médicos
y farmacéuticos y en el momento actual existen fallos de comunicación tanto
con los pacientes como con otros profesionales sanitarios.
Con las tecnologías de la información disponibles en la actualidad, la co-
municación entre profesionales es fácil, un simple e-mail entre el médico y el
farmacéutico que atienden al mismo paciente, sería suficiente en muchos ca-
sos para resolver los problemas relacionados con la farmacoterapia que pue-
dan aparecer.
La Industria Faramacéutica aboga por una colaboración entre ambos pro-
fesionales en el proceso farmacoterapéutico. Percibe los servicios de las far-
macias hacia los pacientes como muy positivos, pero ve con inquietud ten-
dencias o ciertas políticas de gestión de la prestación farmacéutica que
pueden afectar a la relación medico-paciente, adherencia al tratamiento y
confusión en pacientes sensibles.
El único estímulo actual para hacer Atención Farmacéutica es la realiza-
ción como profesional. En cualquier caso la AF debe implementarse a fin de
acreditar su utilidad y reconocimiento por otros profesionales sanitarios.
Con el buen hacer de los profesionales que lleven a cabo experiencias se-
rias individuales, documentando la actividad realizada a través del registro
de la misma y divulgando los resultados alcanzados, su necesidad se esta-
blecerá claramente.
Si se consigue un buen desarrollo de la Atención farmacéutica, ello permi-
tirá la puesta en marcha de otros servicios dirigidos a conseguir la mejora de
resultados de la farmacoterapia en los pacientes.
3.2 Las conclusiones alcanzadas por el grupo de trabajo de este área
fueron:

3.2.1 En relación a los servicios de Atención Farmacéutica que en la ac-


tualidad son capaces de ofertar todos los farmacéuticos, se considera que:
Existe un servicio universal de dispensación informada, protocolizada y
con estándares de calidad.
Los médicos además proponen que debería abordarse la detección de in-
teracciones, RAM, control de alergias, contraindicaciones, y todo lo relaciona-
do con el correcto proceso de uso del medicamento.
Una vez cubierto el básico para todos, también serían deseables otros ser-
vicios como indicación farmacéutica, programas de adherencia al tratamiento,
seguimiento farmacoterapéutico, campañas de cribaje, dispensación a resi-
dencias geriátricas (SDP), etc.

3.2.2 Las estrategias que deben de implementarse para conseguir el


reconocimiento de la responsabilidad asumida en la Atención Farma-
céutica, pueden ser de dos tipos: de reconocimiento y de coordinación
 Respecto al reconocimiento:
- Generalizar el servicio y acreditarlo.
- Tener visibilidad.
- Realizar en los servicios que demanden las necesidades sanitarias locales.
-D  ifundir los servicios realizados entre el resto de profesionales y los pa-
cientes.
 Respecto a la coordinación:
- Conocerse entre si los profesionales, así como sus respectivas actividades.
- Conocer la política de salud del área.
- Mantener sesiones clínicas y reuniones conjuntas.
- Tener una comunicación interprofesional reconocida e impulsada por la
administración, a través del farmacéutico de atención primaria.
- Difundir e implantar los documentos de consenso a que se llegue.
-H  istoria farmacoterapéutica gestionada por el paciente y en la que
consten “todos” los medicamentos que utiliza.
- Uso de tecnologías (mail, etc.) para mejorar y facilitar la comunicación
interprofesional.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 17
PONENCIAS
4. CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO III
“ COMO CAMBIAR LA REMUNERACIÓN DEL SERVICIO. RAZONES
Y PROPUESTAS. REMUNERACIÓN “

Introducción
La Atención Farmacéutica es un valor diferenciador y competitivo entre las
oficinas de farmacia. Los servicios diferenciadores deben ser previamente eva-
luados en cuanto a su coste-efectividad y deben considerarse susceptibles de
ser remunerados de manera específica.
El modelo de la farmacia actual está concebido como centro de acceso a
los medicamentos, lo cual, unido a las políticas de contención del gasto, obli-
ga a los profesionales a tareas cada vez mas enfocadas a lo administrativo y a
la gestión del producto; sin embargo la legislación es amplia, redundante y
muy genérica y es necesario un cambio en la mentalidad del Farmacéutico
para aprovechar cualquier posibilidad de cambio.
Los servicios que presta la farmacia comunitaria son considerados como
un derecho adquirido por parte de los ciudadanos por lo que es necesario
que el farmacéutico de un valor a esos servicios. Nunca se ha preguntado al
paciente si estaría dispuesto a pagar por ello y mucho menos cuánto. Por otra
parte el sistema sanitario no puede financiar hoy la AF, por lo que ha sido asu-
mida por los farmacéuticos de forma voluntaria. Esto supone inversión en
nueva estructura de la oficina de farmacia, recursos humanos y materiales.
Los farmacéuticos no están satisfechos con la remuneración que perciben
por las mayores inversiones que han hecho y tampoco quieren seguir espe-
rando sin conocer su proyecto de negocio a medio plazo. Es necesario contar
con una estabilidad en el marco regulador, a medio y largo plazo para que las
farmacias puedan invertir en la implementación de nuevos servicios.
Empresa y farmacia no pueden considerarse conceptos antagónicos; para
que el modelo de farmacia comunitaria pueda sobrevivir ha de gestionarse con
criterios empresariales y buscar la competitividad. La farmacia ha perdido 17
puntos de margen entre 2000 y 2006 y además ha sufrido tres bajadas de pre-
cios en los últimos años; actualmente lo único que hace viable este tipo de ser-
vicio es la fidelidad del cliente a nuestro producto, la Atención Farmacéutica.
Para la administración la situación económica actual exige buscar más cali-
dad y enfocar los esfuerzos no a ahorrar sino a mejorar la calidad. Hoy en día el

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 19
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
20 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

modelo retributivo al ir en función del precio del medicamento, puede ser un


factor en contra del desarrollo de la AF. El Nuevo Plan Estratégico de Política
Farmacéutica brindará más espacio para el desarrollo de Servicios Profesiona-
les. Pero un cambio en el modelo retributivo, basado en parámetros de cali-
dad, de acuerdo a una cartera de servicios concertada, diferenciada por zonas
geográficas según sus necesidades no cuenta hoy con el consenso de la pro-
fesión farmacéutica. En cualquier caso la Administración estima que la concer-
tación de nuevos servicios farmacéuticos corresponde hacerla a las Comuni-
dades Autónomas.
La financiación de la Atención Farmacéutica puede ser asumida por la admi-
nistración, los colegios profesionales, la industria farmacéutica, los farmacéuticos
e incluso los pacientes. En el Reino Unido existen experiencias de colaboración
industria— oficina de farmacia y administración— oficina de farmacia.
En España hoy, pensar que la Sanidad Pública financie la AF o el paciente
pague por servicios es una utopía pero, aún así, los farmacéuticos están dis-
puestos a hacer Atención Farmacéutica. Como están dispuestos, aunque haya
discrepancias entre administraciones a que la Oficina de Farmacia está impli-
cada en una labor de prevención, y debería estarlo mas.

4.1 Las conclusiones alcanzadas por el grupo de trabajo en el área


de remuneración, fueron:

4.1.1 A la pregunta de si están de acuerdo el pagador (Administra-


ción) y el proveedor (Farmacia Comunitaria) en lo que incluye el margen
comercial del medicamento
La respuesta aquí es NO:
La Legislación establece que existe un contrato de Prestación de Servicios
entre la Administración y las Oficinas de Farmacia, que incluye lo que ayer de-
finió la Presidenta de la Fundación Pharmaceutical Care, como Servicios BÁSI-
COS de Atención Farmacéutica : Dispensación, Consulta, Educación Sanitaria,
Farmacovigilancia. No incluye el Seguimiento Farmacoterapéutico (SFT).
El debate sobre lo que está incluido en el margen surge en las distintas
percepciones que ambas partes tienen a causa de cómo se efectúa el pago.
La dispensación de medicamentos no es una venta, la entrega de medica-
mentos debe ir acompañada de información al paciente que garantice el uso
adecuado de los mismos.
La administración sanitaria entiende que el margen de las Farmacias Co-
munitarias, no es comercial, sino profesional y conlleva junto con la entrega
del producto actividades de revisión de prescripción, interacciones, efectos
adversos, etc. el art 84.1 de la Ley de Garantías y Uso Racional de Medicamen-
tos y Productos Sanitarios, así lo dice. Y el concepto de prestación farmacéuti-
ca, según la ley de Cohesión y Calidad incluye los productos y las actividades
necesarias para que el paciente los reciba de forma adecuada.
La Farmacia Comunitaria considera que el margen es profesional y el valor
añadido del farmacéutico es la información al paciente, sin embargo esto no in-
cluye el seguimiento farmacoterapéutico que va más allá. Sería una cuestión de
ámbito subjetivo, ya que la Administración no verifica si las dispensaciones se
están realizando correctamente y finalmente paga los servicios en función del
nº de recetas presentadas, con lo que se está pagando igual la dispensación con
información que la mera entrega de producto. Por lo tanto hay que diferenciar
qué se paga de cómo se paga y aquí estaría la razón de la discrepancia.
La Oficina de Farmacia tiene la percepción, y seguimos en el ámbito subjetivo,
de que la Administración paga por “entregar cajitas de colores” ya que el pago por el
Servicio que se presta se hace contra la entrega en cajas de las recetas dispensadas.
El modelo de planificación está basado en el acceso a los medicamentos y
en su origen el Sistema de Retribución respondía a una población más reduci-
da; la Universalización de la Sanidad dificulta dar información al 100% de los
pacientes atendidos en la Oficina de Farmacia, en general de mayor edad, po-
limedicados y con tratamientos y sistemas de administración más complejos.

4.1.2 A la pregunta de si hay que cambiar el modelo de retribución


en función de que la Farmacia Comunitaria preste servicios básicos o di-
ferenciados de Atención Farmacéutica.
La respuesta es SI y la Propuesta es que se pague por:
1. Coste del Medicamento: reembolso del precio más gastos indirectos
de gestión, almacenamiento, conservación.
2. Pago por Servicio Básico de Atención Farmacéutica Registrado, para
el 100% de los pacientes atendidos, independientemente de la relación con el
número de medicamentos dispensados (p.e. si se detecta una interacción y
no se produce la dispensación, se pagaría el servicio).
3. Pago por Servicios Diferenciados de Atención Farmacéutica, en fun-
ción de una cartera de servicios adicional y valorada.

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DE CONCLUSIONES Y 21
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
22 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

4. Pago por Situaciones Especiales: ubicación, grupo de población atendida


etc, de forma que la Administración compensaría a las Oficinas de Farmacia rura-
les, poblaciones inaccesibles o de pocos habitantes por mantener el servicio.

La idea sería lanzarse asumiendo el coste la Oficina de Farmacia para


poder crear valor añadido y generar demanda ( I+D)

¿Cambio en Modelo de Concertación? ¿Miedo? ¿Riesgos no solo para


los Farmacéuticos?
Legalmente la relación Oficina de Farmacia-Administración es un Contrato
de Servicios en el que se incluye la entrega del producto y la información, lo
que hemos llamado Servicios Básicos de Atención Farmacéutica.
El Seguimiento Farmacoterapéutico y otros servicios diferenciados no es-
tán incluidos en el margen y por lo tanto las Oficinas de Farmacia que lo asu-
men lo están pagando de su rentabilidad. Los recursos públicos son limitados
y la Administración no puede hay pagar más dinero, la bolsa a repartir sería la
misma, pero el criterio de reparto podría cambiar.
En Reino Unido, se ha planteado reducir el margen por el pago de los ser-
vicios mínimos y del dinero sobrante pagar los servicios diferenciados.
Hoy día con las bajadas de precio de los medicamentos, el 5/2000 y la re-
ducción del margen, la viabilidad de una Oficina de Farmacia que pretenda
dar servicios de Atención Farmacéutica es imposible. La única solución para
las Farmacias sería ampliar su oferta e incluir nuevos productos o servicios. Es-
te planteamiento, economicista o de mercado, no es compartido por el grupo
de trabajo para el que la condición de Establecimiento Sanitario de la Oficina
de Farmacia es una máxima incuestionable.
Con el planteamiento propuesto de un nuevo modelo de retribución, se
puede diferenciar la calidad del trabajo y a la vez poner en valor ante la socie-
dad los servicios prestados, llegando incluso a establecer competencia entre
las Oficinas de Farmacia.
Pero, no todos los farmacéuticos están dispuestos al reto de la diferenciación
y tampoco los colegios profesionales ya que un cambio en el modelo retributi-
vo podría llevar implícito un nuevo modelo de concertación en el que no todas
las OF tendrían cabida. La Administración tiene claro que la factura que paga no
puede subir, por lo que podría darse el caso de una redistribución de los recur-
sos entre las farmacias en función de los servicios que presten.
¿Estamos como el colectivo, dispuesto a asumir esta diferenciación?
5. CONCLUSIONES DEL GRUPO DE TRABAJO IV

“ ¿CAMBIAR EL MODELO O LA ESTRUCTURA DEL MODELO?


ORGANIZACIÓN “

Introducción
La planificación de las oficinas de farmacias hoy, responde al criterio de la ne-
cesidad de acceso a medicamentos y no tiene por qué coincidir con la organiza-
ción que se precisaría para disminuir la morbi-mortalidad asociada a los mismos.
Hay que separar acceso a medicamentos de actividad asistencial asociada, aun-
que el acceso lleve implícitamente una actuación asistencial relevante.
El uso de los medicamentos presenta un importante potencial de mejora y la
Atención Farmacéutica debe adquirir mayor desarrollo, buscando que el Se-
guimiento Farmacoterapéutico, sea una realidad en nuestro Sistema de Salud.
Estamos ante un paciente más informado pero con poca educación en el
uso eficiente de los recursos sanitarios. Este es el paciente va a exigir del far-
macéutico una personalización de la atención (confidencialidad de la medica-
ción para pacientes sensibles), un respeto a su privacidad y más tiempo.
Prestar un buen servicio farmacéutico, demanda una actitud asistencial y
un trato personalizado con el paciente. Es decir condiciona la estructura y la
organización de la Farmacia.
La adecuación de la estructura condiciona la posibilidad de ejercer la Aten-
ción Farmacéutica.
En cuanto al farmacéutico, los pacientes aprecian la accesibilidad, amabili-
dad y la experiencia del servicio ofrecido pero no están bien informados de los
servicios asistenciales que un farmacéutico les puede ofrecer, porque son po-
co “visibles”.
Los servicios básicos e imprescindibles que deben prestar todas las farmacias
son la Dispensación y la Consulta o Indicación Farmacéutica; se han de pro-
porcionar de acuerdo a procedimientos de atención farmacéutica y ser regis-
trados en clave de pacientes atendidos e intervenciones farmacéuticas realiza-
das. El resto de servicios cognitivos específicos deben ser considerados como
diferenciadores, de los farmacéuticos y farmacias que los proporcionen.
Para desarrollar la Atención Farmacéutica, los esfuerzos deben encaminar-
se a conseguir que un número muy elevado de farmacias siente los pilares

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 23
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
24 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

básicos en cuanto a sistematización, optimización, estructura funcional y físi-


ca, manejo de fuentes de información, habilidades de comunicación y registro
de las intervenciones farmacéuticas. Un segundo paso es la oferta generaliza-
da del Seguimiento Farmacoterapéutico.
En cuanto a la estructura, las instalaciones de las FC no tienen con frecuen-
cia, el aspecto ni transmiten la impresión de ser establecimientos “asistencia-
les”; el estado deficiente de los locales, la falta de privacidad y de espacio re-
servado para consulta, se dan con demasiada frecuencia. Disponer de espacios
diferenciados es costoso.
La Parafarmacia se ha desarrollado mucho y su ubicación en la Farmacia
suscita discrepancia entre ponentes. De forma general se estima, que la Far-
macia debe distanciarse, no acercarse al consumo banalizado y que separar
las actividades de farmacia y parafarmacia ayuda a farmacéuticos y pacientes.
En cuanto a organización interna, las FC deben estar organizadas, para po-
der prestar el servicio de dispensación con mecanismos individualizados
(SDP), para facilitar la administración a pacientes con dificultades de ordenar
su tratamiento farmacológico o para pacientes en sus domicilios. Son necesi-
dades que no están cubiertas por ningún sistema sanitario, (público, privado o
concertado) y que nunca lo van a ser por médicos y enfermeras.
El farmacéutico, que inicie actividades de AF debe organizarse para realizar
sus propios registros, para su propia utilización. Esto es laborioso, como lo es
para el médico iniciar la Hª Clínica, el registro de actividades preventivas, las
bajas laborales, los certificados para asistencia domiciliaria y las muchas tareas
que se realizan en el Consulta Médica.
La implantación generalizada y compatible de la receta electrónica es una
oportunidad para favorecer la relación entre profesionales, la organización in-
terna de las farmacias comunitarias y para generar registros.

5.1 Las conclusiones alcanzadas por el grupo de trabajo en este área


de organización, fueron:

5.1.1 En cuanto a la pregunta del modelo que propondrían para ga-


rantizar la Equidad y la Universalidad de los servicios de Atención Far-
macéutica, se concluye:
1. El objetivo del modelo es resolver las necesidades asistenciales de los pa-
cientes en relación con los medicamentos y productos sanitarios.
El modelo, es uno en el que todas las Oficinas de Farmacia realicen los Ser-
vicios Básicos, con la calidad requerida, y sean capaz de asumir aquellos casos
de Seguimiento Fármaco Terapéutico demandados por los ciudadanos”.
Los Servicios Básicos a ofertar, abarcan la Dispensación y la Indicación, de los
que no puede haber discusión en cuanto a su obligatoriedad, tanto cuantitativa
— ha de ser Universal su oferta— cuanto cualitativa es decir ha de ser realizada
con la calidad profesional que reflejan los conceptos de Atención Farmacéutica.
La obligatoriedad de estos servicios deriva de nuestra responsabilidad pro-
fesional y de nuestra legislación. Por tanto no es un tema de discusión, servi-
cios básicos si o servicios básicos no.
La legislación establece además que el farmacéutico ha de colaborar con
el médico en el seguimiento del paciente y ello no es discutible tampoco; por
consiguiente el Farmacéutico (aunque no lo oferte como servicio) ha de estar
preparado para asumir una posible derivación de un médico, en este sentido,
pues tienen la obligación legal de atenderlo.
2. ”A este modelo se puede llegar no mediante la imposición sino por la
motivación y facilitación con un importante papel de los Colegios, teniendo no
obstante presente que son servicios inexcusables; y que ha de haber estrate-
gias de implantación distintas para los servicios básicos y los diferenciados.”
Para estos servicios ´”obligados” o “básicos”, se consideró además que el Far-
macéutico está ya reconocido y que es deber de la Profesión el hacerlo posible.
3. “No se admite la acreditación para aquellos servicios para los cuales
estamos cualificados por ley.”
4. “Se admite la acreditación para aquellas nuevas prestaciones sanita-
rias que se quieran desarrollar”.
5. “Se considera que un pagador de servicios puede requerir una acre-
ditación de servicios para un servicio concreto concertado.”
El papel de “acreditador de este modelo” fue controvertido, probablemen-
te por las diferentes experiencias con los distintos Colegios Profesionales. Se
rechaza el papel de tutela colegial, pero por otro lado cuando se ha de decidir
que se ha de acreditar, impulsar, facilitar estas actividades, no se encontraron
alternativas útiles a la actual estructura de Colegios.
Los Colegios de Farmacéuticos deben relacionarse con Instituciones como
la Fundación Pharmaceutical Care o las Sociedades Científicas, para completar
este liderazgo.
Se estimó que es necesario un cambio en la mentalidad del farmacéutico
para aprovechar cualquier propuesta de cambio.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 25
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
26 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

El modelo planificado actual, es adecuado para garantizar la Universalidad


y la Equidad del servicio, comentándose que el acceso a la titularidad es lo
que quizás debería cambiarse.
6. “Se aceptó que el farmacéutico debe hacerse responsable de las ac-
tuaciones que impliquen medicamentos y para hacerlo posible, tanto en
credibilidad como en funcionalidad, debe plantearse una reforma de los
aspectos físicos y organizativos de la Oficina de Farmacia.”
Este era tema de deliberación propuesto, en segundo lugar, por la Organi-
zación y se considera a continuación.

5.1.2 En cuanto a la pregunta de si considera que la estructura actual


de la farmacia comunitaria y su imagen, es compatible con la prestación
de servicios de atención farmacéutica, se concluye:
1. “La actual estructura de la Farmacia y su imagen, no es compatible
con la prestación de servicios de Atención Farmacéutica. Se puede mante-
ner el modelo actual adaptándolo.”
“Los cambios que se precisan son una mejor estructura física, que per-
mita el desarrollo del modelo anterior y el establecimiento de zonas clara-
mente diferenciadas, para dar siempre una imagen coherente con el servi-
cio que se debe prestar.”
2. “En cuanto a la Estructura Funcional, se aboga por una asignación de
funciones, y por el establecimiento de criterios claros de derivación entre
el personal de la farmacia.”
Se expresó mayoritariamente, la necesidad de establecer zonas claramen-
te diferenciadas de Parafarmacia y se consideró que el tamaño del estableci-
miento, no es gran condicionante para hacer una separación efectiva.
Quedó admitido que el personal auxiliar no debe realizar la Indicación y
que deben existir unos criterios muy claros para que el farmacéutico atienda
personalmente los aspectos del medicamento.
Se propuso la conveniencia de establecer Criterios de Calidad en la Organi-
zación Interna de la Oficina de Farmacia y que esta Calidad fuese reconocida por
los Colegios de Farmacéuticos con Etiquetas de Calidad a la vista del público.
Se consideró que estas iniciativas externas a la propia Farmacia Comuni-
taria, además de cumplir su función, pueden servir al farmacéutico para es-
tablecer una motivación y justificar los cambios que, obligatoriamente, de-
berá realizar.
6. COMENTARIO FINAL
La Fundación Pharmaceutical Care ha celebrado la jornada conmemorati-
va de su décimo aniversario que ha permitido obtener conclusiones para pro-
mover la difusión y la implementación de la Atención Farmacéutica en nues-
tro país.
Los ponentes y participantes han trabajado intensamente y han expresa-
do sus opiniones con absoluta libertad y claridad. Dichas opiniones han sido
diversas y en ocasiones incluso discrepantes, por lo cual se tiene un amplio
conocimiento de la situación real respecto a la Atención Farmacéutica.
A partir de ahora queda el desarrollo de la aplicación práctica de las con-
clusiones con el fin de conseguir lo que se planteaba en el título de la jorna-
da: “La farmacia al servicio del paciente: necesidad de cambio. De la teoria a
la práctica”
La tarea planteada corresponde a todos los farmacéuticos, pero la Funda-
ción Pharmaceutical Care, tal como marcan sus objetivos, se compromete a
las siguientes actuaciones:

En relación con la UNIVERSIDAD Y AUTORIDADES EDUCATIVAS



Transmitir al Ministerio de Educación, y a las Universidades la necesidad de
adaptar los contenidos del grado de Farmacia a las demandas de la sociedad,
incrementando la actividad asistencial en la formación pregrado.
Este aspecto se considera imprescindible para capacitar a los futuros far-
macéuticos para el ejercicio de la Atención Farmacéutica.

 En relación con las ADMINISTRACIONES SANITARIAS


Transmitir al Ministerio de Sanidad y Política Social las conclusiones de esta
Jornada de trabajo con el fin de proponer la colaboración de la Fundación en
el desarrrollo del Segundo Plan Estratégico de Farmacia para promover la im-
plantación de los procesos de Atención Farmacéutica.
Transmitir a las Autoridades Sanitarias la necesidad de una coordinación pro-
tocolizada y consensuada de las Oficinas de Farmacia con los centros asistencia-
les de Atención Primaria y Especializada, para aumentar la seguridad y efectivi-
dad en el uso de los medicamentos, en y por los pacientes. En este aspecto se
considera esencial la necesidad de fomentar la colaboración interprofesional.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 27
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
28 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

 En relación con la CORPORACIÓN PROFESIONAL


Comunicar al Consejo General de Colegios Farmacéuticos y a los Colegios de
Farmacéuticos, las conclusiones de esta Jornada de trabajo ya que se estima
esencial su implicación directa para conseguir la implementación de las mismas.
Esta colaboración se estima necesaria para promover el desarrollo proto-
colizado de programas que integren la actuación del farmacéutico con los
Centros de Salud y con las estructuras de Atención Especializada.
Transmitir a los Colegios Profesionales la necesidad de desarrollar iniciati-
vas para adecuar la organización de las farmacias comunitarias a la labor asis-
tencial que fomente la Atención Farmacéutica que han de realizar, ofreciendo
la colaboración de la Fundación.

 En relación con las ASOCIACIONES DE PACIENTES


Transmitir a las asociaciones de pacientes las conclusiones de esta Jornada
y solicitar su colaboración con la Fundación, para realizar Programas de Educa-
ción Sanitaria sobre medicamentos y de Atención Farmacéutica que puedan
desarrollarse en colaboración con la Administración Sanitaria ( así como a tra-
vés de las Defensorías del Paciente de las diferentes Comunidades Autóno-
mas) y los Colegios Profesionales.

 En relación con las SOCIEDADES CIENTÍFICAS


Transmitir a las sociedades científicas del ámbito farmacéutico y muy espe-
cialmente a SEFAC, SEFAP y SEFH las conclusiones de esta Jornada y solicitar su
apoyo y colaboración para implementar de manera conjunta y coordinada, pro-
gramas específicos de que promuevan el desarrollo de la Atención Farmacéutica.

 En relación con los FARMACÉUTICOS


Difundir las conclusiones de la Jornada entre los farmacéuticos con el fin
de promover el conocimiento y la motivación necesarios para incrementar el
número de farmacéuticos que se impliquen en el desarrollo práctico de la
Atención Farmacéutica.
7. RELACIÓN ALFABÉTICA DE PARTICIPANTES

NOMBRE APELLIDO PROFESION


Abogado y Médico. Director.
Fernando Abellán-Garcia
“Derecho Sanitario Asesores”
Farmacia Comunitaria.
Miquel Carlos Aguiló Juanola
Acad. Ciencias Médicas de Cataluña y Baleares.
Fundación Pharmaceutical Care.
Carmen Alberola
Vicepresidenta.
Directora General Farmacia.
Rosa Mª Alis Rodriguez*
Consejería Salud. Gobierno Balear.
Cristina Alvarez AstraZeneca Departamento Relaciones Corporativas.

Flor Alvarez de Toledo Ex-Presidenta.Fundación Pharmaceutical Care.

Sara Artola Menendez Medico de Atención Primaria.

Vicente Baixauli Farmacia Comunitaria. Vicepresidente SEFAC.

Vicente Baos Medico de Atención Primaria.

Merce Barau Farmacia Comunitaria. Vocal COF Barcelona.

Lourdes Berguillos Presidenta del COF de Asturias.

Teresa Bermejo Patrono. Fundación Pharmaceutical Care.

Carol Blount AstraZeneca. United Kingdom.

Laura Garcia Capdevila Secretaria Ejecutiva. Fundación Pharmaceutical Care.

Encarna Cruz Martos Subdir. Gen. de Compras de Farmacia y PS. C. Madrid.

Ana M Dago Vicepresidenta. Fundación Pharmaceutical Care.

Borja G. De Bikuña Vicepresidente. Fundación Pharmadeutical Care.

Jordi De Dalmases President Consell de Collegis Farmacèutics de Cataluña.

Isabel Egochoaga Médico de Atención Primaria.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 29
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
30 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Mª Teresa Eyaralar Farmacia Comunitaria. Asturias.


Catedratica. Cátedra de Atención Farmacéutica.
Mª José Faus
Universidad de Granada.
Benet Fité Vicesecretario Fundación Pharmaceutical Care???

Jose Fornos Farmacia Comunitaria. Pontevedra.

Anne Galbraith Abogado. Chair Valuation Tribunal Services. U.K.

Francisco Garcia Cebrian Tesorero. Fundación Pharmaceutical Care.

José Ramón Garcia Solans Farmacia Comunitaria. Zaragoza.

Pilar Gascón Presidenta. Fundación Pharmaceutical Care.

Miguel Angel Gastelurrutia Farmacia Comunitaria. Guipuzcoa.


Gerente Div.d’Atenció Farmacèut. y Prest. Compl.
Toni Gilabert
Generalitat de Catalunya.
Carmen Gonzalez Fundación AstraZeneca.

MªDolores Grande Farmacia Comunitaria. “Farmacias Trebol”.


Vicedecana. Facultad de Farmacia.
María Guinea
Universidad Alcalá de Henares.
Albert Jovell Presidente Foro Español de pacientes.

Jose Ramón Luis-Yague Director de Relaciones con las CCAA. Farmaindustria.

Manuel Machuca Gonzalez Farmacia Comunitaria. Sevilla.

Diego Marro Facultad de Farmacia U. San Jorge. Zaragoza.

Merce Martí Secretaria. Fundación Pharmaceutical Care.


Directora Técnica de Farmacia.
Nieves Martin Sobrino
Dir. Gen. Asist. Sanit.Junta Castilla-León.
Secretario General de Sanidad. Ministerio Sanidad y
Jose Martinez Olmos
Política Social.
Angel María Martín Jefe del Area de Farmacia. Secretaría General. SESCAM.
F. Hospital. Jefe Servicio Farmacia Hospital “La Princesa”.
Alberto Morell
Madrid.
F.Hospital. Adj.Serv. Farmacia. Hospital Univ. Getafe.
Eva Negro Vega
Madrid.
Bartolomé Oliver Farmacia Comunitaria Baleares.

Enrique Ordieres Presidente laboratorio Cinfa.

Fidel Ortega Universidad de Alcalá Henares. Catedrático.

Raimundo Pastor Medico de Atención Primaria. Madrid.

Fedrico Plaza Fundacion AstraZeneca. Director General.

Ana Quintas Farmacia Comunitaria. Vocal OF del COF de Madrid.

MªJesus Rodriguez Farmacia comunitaria. Presidenta de SEFAC.

Luis Salar Ibañez Farmacia Comunitaria. Valencia.


Abogado. Director Unidad de Bioética.
Javier Sanchez-Caro
Comunidad de Madrid.
Eugeni Sedano Director Relaciones Institucionales. ESTEVE.

Joan Serra Departamento Relaciones Corporativas. AstraZeneca.

Yolanda Tellaeche Farmacia Comunitaria. Madrid.


F. Hospital. Adj. Serv. Farmacia.
Laura Tuneu
Hospital Santa Creu i Sant Pau.
Victor Valencia Economista. Director “Entorno y Estrategia”.

Concepción Vicedo Farmacia Comunitaria. Valencia.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 31
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
32 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

PROGRAMA
Han pasado ya diez años desde la creación de nuestra Fundación. Este
tiempo nos ha llevado desde el punto en el que la inquietud acerca de su
práctica profesional solo existía entre algunos farmacéuticos hasta el momen-
to actual en el que podemos ofertar una propuesta clara de actuaciones. Éstas
tienen como finalidad que el farmacéutico asuma un papel activo en la mejo-
ra de los resultados de seguridad y efectividad en los pacientes que usan me-
dicamentos. A esta propuesta le llamamos Atención Farmacéutica.
La Fundación Pharmaceutical Care ha participado en esta propuesta desa-
rrollando actividades formativas, congresos y publicaciones. También ha im-
pulsado estudios de investigación que han demostrado que la Atención Far-
macéutica es una necesidad en nuestro sistema sanitario y que los
farmacéuticos tenemos capacidad y competencia para intervenir con efectivi-
dad en su solución. Asimismo ha participado en el diseño de herramientas
útiles para alcanzar los objetivos marcados, y ha intervenido en propuestas
que se han plasmado en un reconocimiento legislativo básico, pero esencial
para el desarrollo de la Atención Farmacéutica.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer para lograr que la oferta de ser-
vicios de Atención farmacéutica, desde las farmacias, sea mayoritaria. Pensa-
mos que, los farmacéuticos, junto con otros agentes sociales que intervienen
activamente en la organización asistencial, deben decidir cómo abordar un
cambio de la profesión que pueda adaptarse plenamente a las necesidades
de nuestro entorno social y sanitario.
Para debatir los aspectos prácticos de este cambio, la Fundación Pharma-
ceutical Care ha organizado esta Jornada de Reflexión bajo el lema“La Farma-
cia al servicio del paciente: necesidad de cambio. De la teoría a la práctica”. La
pruridisciplinidad y alta cualificación profesional de los invitados a participar
en la jornada, así como la aportación de líderes de experiencias realizadas en
Gran Bretaña permitirá sin duda, analizar y debatir con profundidad nuestras
necesidades y posibilidades de cambios para ayudar a llevar a cabo próximas
actuaciones.
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DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 33
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
34 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

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DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 35
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
36 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

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DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 37
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
38 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

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8. RELACIÓN DE PONENCIAS, POR MESAS

PANEL APERTURA: “EL FARMACÉUTICO Y LA PRESTACIÓN DE SERVI-


CIOS PROFESIONALES”.
 . José Martínez Olmos. Secretario General de Sanidad. Ministerio de
D
Sanidad y Política Social.

“SERVICIOS ACTUALES Y ADICIONALES DE LA OFICINA DE FARMACIA”


El ponente estima que se ha recorrido un camino importante en Atención
Farmacéutica (AF) pero que todavía existe margen para seguir avanzando, por
lo que felicita a la Fundación Pharmaceutical Care por la celebración de este
encuentro de profesionales.
Manifiesta que la Farmacia Comunitaria (FC) es una parte importante de
nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS), que garantiza la accesibilidad de todos
a los medicamentos y que realiza una clara labor de prevención; sin embargo,
indica que todavia es necesario hacer mucho más en un futuro inmediato.
El Uso de los medicamentos en y por los pacientes, presenta un importan-
te potencial de mejora. El que muchos de los resultados negativos asociados
al uso de medicamentos (RNM) sean esperables, no debe minimizar su impor-
tancia;. Justamente porque son previsibles es posible que sean evitados. El
porcentaje de RNM que tenemos hoy, demanda que el Seguimiento Farmaco-
terapéutico (SFT) sea una realidad en nuestro Sistema de Salud.
Pero la generalización del SFT es difícil por diferentes condicionantes:
La incorporación de los Farmacéuticos supone un cambio en la forma de traba-
jar en los Servicios Sanitarios, porque no existe una relación formalizada con ellos.
Al no tratarse de una actuación integrada en los Servicios Sanitarios, pue-
de condicionar condiciona opiniones desfavorables de los médicos, Además
ciertas estrucutras de Organizaciones Médicas no son receptivas, aunque esti-
ma que esto es por un problema de desconocimiento.
A pesar de ese desconocimiento, el problema no debe resolverse exclusi-
vamente entre farmacéuticos, si no que requiere la necesidad de una aproxi-
mación específica entre los distintos profesionales, con un punto en común,
que és el beneficio del paciente.
En relación al Modelo Retributivo actual, el ponente estima que el hecho
que vaya en función del precio del medicamento es un factor en contra del

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 39
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
40 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

desarrollo de la AF. Sin embargo, considera que entre la Profesión Farmacéuti-


ca no hay consenso para el cambio del actual modelo retributivo. Por otra par-
te manifiesta que es difícil que la Administración pueda disponer de financia-
ción específica a corto plazo.
Reflexiona sobre las estrategias que se deberían plantear a medio y largo
plazo para conseguir acuerdos, por ejemplo:
Buscar la complicidad y la comprensión de los ciudadanos que cada vez
están mejor preparados para entender mejor el uso de los medicamentos.
— Modificar la relación contractual entre Administración y farmacéuticos
a fin de priorizar los servicios deberia hacerse a nivel territorial. Resalta la im-
portancia de la descentralización en este campo.
— La situación económica actual exige buscar mas calidad y enfocar los
esfuerzos no a ahorrar sino a mejorar la calidad.
D. José Martínez Olmos expone que el Nuevo Plan Estratégico de Política
Farmacéutica bridará más espacio para el desarrollo de Servicios Profesionales.
Menciona explícitamente el Plan de actuación sobre el Paciente Polimedica-
do, que dispone de financiación propia y anima a los participantes, como pro-
fesionales cualificados a aunar esfuerzos con colegios de pofesionales y socie-
dades científicas para la elaboración de Proyectos de implantación y
Propuestas de Pilotajes.
Finaliza su intervención ofreciendo a la Fundación su participación en el
diálogo para el desarrollo del Plan estratégico de Política Farmacéutica.
Durante el debate con los asistentes, el ponente concreta a preguntas de los
participantes que el Nuevo Plan Estratégico estará redactado para aprobación
en el verano 2009 y se dispondrá de dos meses más para recibir sugerencias.
A partir del esqueleto del Primer Plan Estratégico, se concretará sobre:
— Incorporación de médicos y farmacéuticos a tareas conjuntas
— Incorporación de los pacientes
— Incorporación de propuestas para hacer viable el sistema sanitario
— Incorporación de propuestas para que el Sistema de Salud, la mayor
empresa española, siga siendo el servicio más apreciado por los ciudadanos.
 rs. Anne Galbbraith. Chair Valuation Tribunal Services. AOL. Autora del
M
documento “Review of Nacional Service Contractual Arragements”

“ SERVICIOS FARMACEÚTICOS DESDE LA FARMACIA COMUNITARIA:


LA EXPERIENCIA DEL REINO UNIDO”
First of all, let me say how delighted I am to be invited to address your con-
ference in this lovely city.
Second, I should say immediately that I am not a pharmacist. I was invited
to conduct my review as an independent person. I was an academic lawyer for
many years, although I had also had a long involvement in the National Health
Service in a number of roles. I had conducted a number of previous enquiries
for them, usually relating to mental health care, so not in the field of pharma-
cy. I hope this makes clear that I am not a specialist in this field, and was appro-
aching the task as a genuine lay person.

1. Let me first set the scene about where pharmacy sits in the Natio-
nal Health Service in the United Kingdom
Pharmacies run as businesses. Pharmacists are either self employed or em-
ployed by one of the large chains of pharmacies such as Boots – thus, phar-
macists are not employed by the National Health Service. This could therefore
be seen as one of the problems faced by our government’s Department of
Health – because there is no direct employment relationship with pharma-
cists, it could be argued that it is harder for the Department of Health to bring
pharmacists into the “family” of the NHS.
Pharmacists are paid for dispensing prescriptions and reimbursed for the
costs of the drugs dispensed. Prescriptions were traditionally written by doc-
tors, but a recent trend over the last few years has been an extension to the
range of prescribers – permitting nurses to prescribe, and now pharmacists
with additional training may prescribe – at present there are only about 1200
such pharmacists in the UK.
One of the important trends now in community pharmacy in England is
the move towards pharmacists providing a greater range of services to the
public. These advanced or enhanced services need to be paid for, under a new
framework agreement negotiated between the government and the pharma-
cy profession. Commonly, these services may include

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 41
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
42 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

 repeat dispensing arrangements, which particularly benefit patients with


long term chronic conditions,
 medicine use reviews, to improve the patient’s knowledge and use of
their medicines,
 medication reviews, where a pharmacist considers all the medicines that
a person uses, and makes any necessary recommendations for changes,
 minor ailment services, which helps to manage the demand made on
doctors.
Patients who have been given a prescription take it to a dispensing phar-
macist who is on the National Health Service register. At present, in England,
patients pay prescription charges — just over £7 per item, unless they are
exempt from the need to pay for a number of reasons. Less than 20% of pa-
tients need to pay the prescription charge.
Every pharmacy is located within the area of a Primary Care Trust. These
are the commissioning organisations for healthcare for a local population. En-
gland is divided into 152 Primary Care Trusts, and they serve a population of
between 100,000 to 1 million people.
I hope that gives you some necessary background to what I now want to
say about my report.

2. You may be wondering — Why was my report commissioned?


Let me explain. In 2003, an important report from the Office of Fair Tra-
ding had been published, which clearly considered that there should be
greater competition in the field of community pharmacy. The government
sought to address some of the criticisms made by the Office of Fair Trading
and made some reforms relating to the delivery of pharmaceutical services
in 2005. After a year, the impact of these reforms was reviewed and this re-
opened the debate about how the provision of pharmacy services should
be regulated.
The basic framework of the rules was based on an over legalistic test of
“control of entry” which regulated when a new pharmacy could be establis-
hed. This raised the question whether this was a suitable way to enable Pri-
mary Care Trusts to meet their new role, to commission patient led services.
The Minister wanted to consider how Primary Care Trusts could be given bet-
ter powers to commission pharmaceutical services. So he set up a review to
“think at large” about this problem and asked me to chair it.
3. What should any proposals from my review aim to achieve?

Of course, my review had terms of reference. And in carrying out my work,


I realised that I had to take account of a number of factors;
 First, there was an important policy paper published by the government
early in 2006 “Our Health, Our Care, Our Say” which aimed to make all health
services – including pharmacy services — more patient focussed, and of im-
proved quality. The idea was to put people more in control, improve their ac-
cess to primary care, improve their access to community services, focus su-
pport on the needs of individuals, especially those with long term conditions,
and shift care closer to where people live.
 I also needed to keep in mind the professionalism of pharmacists and
how to use it more effectively.
 It was clear that any changes proposed would also need to be in step
with other changes taking place in the National Health Service.
 And the Minister had made it clear that he would use my report to help
to inform a more formal government consultation of the issues.

4. How did I conduct the review?


First of all, I should say that it was a very quick exercise – when I was appro-
ached, I was asked if I could complete the review in just three months. I am
very pleased to say that I did manage to do it. I think it was a good thing to do
the work quickly. It meant that I became immersed in the issues, and could
keep all the key aspects in my mind – however, it’s sad how quickly it all went
out of my mind once the work was over!!
I needed some regular support for the work, which was provided by a se-
cretariat from the Department of Health. I also asked for some expert advisors
and was able to appoint two experts – the Chief Pharmacist of a Primary Care
Trust, and a former Chief Executive of a health authority who had considerable
knowledge of the current pharmacy contractual framework.
Then we had to decide who we would talk to – and in a very short time,
we managed to organise meetings with all the leading groups, for example:
 the Pharmaceutical Society Negotiating Committee,
 the leaders of the Dispensing Doctors – these are general practitioners,
usually in rural areas, who are permitted to prescribe and dispense for their
patients where a pharmacy might not be viable but patients need their medi-

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 43
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
44 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

cines, (we have had this system for over 100 years, but I think you do not have
the same in Spain),
 big multi national companies of pharmacies such as Boots and Lloyds
(again they have been around for over 100 years in our country but not in
Spain, as I understand),
 the smaller multiples,
 representatives of Primary Care Trusts,
 representatives of the Office of Fair Trading who deal with issues concer-
ning competition in the UK,
 representatives from patient groups,
 and academics in the discipline of pharmacy.

5. What evidence did we discover?


Taking the various interest groups that we met, we found that generally,
patients liked the accessibility, friendliness and expert nature of the service
offered by pharmacists. However, it seemed to me that there was no real un-
derstanding of what patients should expect from a modern, quality pharma-
ceutical service, and I thought their expectations were probably quite low. It
was also clear that the public were not well informed about what a pharma-
cist could offer by way of services, so encouraging self care was not likely to be
achieved until there was a higher level of public awareness.
Commissioners of services (the Primary Care Trusts) tended to feel that
they suffered from lack of influence in that they have to pay for services which
had been decided at national level, whether those services were a top priority
for their area or not. Take for example the area where I live – 500 kilometres
from London, close to the Scottish border, in a remote rural area with a very
scattered population and virtually no representatives of ethnic communities.
Compare that sort of area with an inner city deprived area with a significant
ethnic population. The same initiatives could be set up for both areas, whether
they are relevant in both or not. The Primary Care Trust serving my rural area
would probably have quite different priorities for its population.
Primary Care Trusts also felt that they lacked the necessary powers to drive
up quality. They believed that the development of some kind of quality and
outcomes framework could be helpful to them in driving up standards and
they considered that they should have better powers to deal with inadequate
or poor performance.
The providers of services, the pharmacists, felt that they had made signi-
ficant investments in their services but had not seen appropriate rewards for
their efforts. They noted that there was a tension between matters which were
decided nationally and those which were decided locally. Matters decided lo-
cally by the 152 individual Primary Care Trusts were a particular concern where
the big multi national chains of pharmacies were operating across many PCT
boundaries, and they found the application of the same rules varied from PCT
to PCT. An example of this was the standards being imposed by individual
PCTs about the suitability of space for private consultations.
All of the pharmacists, whether belonging to a large multi national
chain or in a smaller way of business, emphasised that they were busines-
ses, needing to plan for the medium and long term, and the rules within
which they had to operate had to take account of this, and the risk to their
businesses.
The Office of Fair Trading would have liked to see full market deregulation
as they felt that the operation of a true market would be a means to drive up
standards.

6. What were the broad themes which made a strong impact on me?
Pharmacy was an under used and under recognised part of the NHS – it
seemed to me that there was great scope to give pharmacists a more central
role and greater recognition for their professional skills. They spend a long ti-
me gaining their professional qualification, and were a very under used re-
source.
However, to achieve a more central role and greater recognition of their
skills, it would require the right people in the right place delivering the right
quality of service, and there must be the money to pay for this.
Taking those four aspects – people, place, quality and money – let us
examine them in a little more detail.
People – I did not doubt that pharmacists were well qualified, but it see-
med to me that they were steeped in out of date working practices. This often
meant that they had little face to face contact with patients. They seemed to
be more at ease when dispensing behind the scenes. Many of those I talked to
were keen to extend the scope of their services, but they recognised that so-
me of their colleagues were stuck in their time honoured, old fashioned way
of doing things.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 45
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
46 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

From what I learnt about the way things worked, it also seemed to me that
it was very difficult to deal with pharmacists who were performing badly –
and the processes for payment actually protected them and allowed them to
stay in business.
Place – some of the premises occupied by pharmacists did not have a “cli-
nical” feel or look to them. They were more like corner shops, selling a range of
goods with the pharmaceutical bits of the business tucked away at the back
of the shop. And the question of place was also dominated by very prescripti-
ve rules – the “control of entry” rules, — which regulated where new pharma-
cies could open. These rules had become a lawyer’s paradise of interpretation,
and were quite anti competitive in their effect.
Some liberalisation of these rules had taken place about a year or so befo-
re my review, prompted by the views of the Office of Fair Trading – for exam-
ple, a new exemption allowed anyone who was prepared to open for 100
hours per week to do so without having to satisfy the control of entry require-
ments. This of course allowed the major chains of supermarkets such as Tesco,
Asda and Sainsbury to come increasingly into the pharmacy market. Their lar-
ge stores were often open 24 hours a day, so they were more readily able to
satisfy the 100 hour rule. About 300 pharmacies taking advantage of this 100
hours per week exemption have been set up in England since 2005.
However, even this liberalisation of the rules is still not enough to address
concerns about the operation of the control of entry system – that system does
not allow a Primary Care Trust (the organisation which is paying for the services)
to have any real control of where pharmacies should be established to best ser-
ve the local population. The system of control of entry is a big deterrent to the
provision of modern, quality services – and that leads on to considering
Quality of service – I have already commented on the difficulty Primary
Care Trusts have in dealing with poor performing pharmacists. The PCT may
also have other concerns – for example,
 too many pharmacies situated in the wrong places to serve the public,
 or the poor state of the pharmacy premises,
 or the lack of privacy of consulting rooms,
 or the unwillingness of some pharmacists to offer advanced and ex-
tended services,
 or the lack of control over dispensing by dispensing doctors.
A modern and effective system needs to provide the means to deal appro-
priately with issues of this sort.
Money – currently pharmacists are primarily rewarded by being remunera-
ted for each prescription item dispensed. My review did not envisage that there
would be a bigger or smaller pot of money available, just that it could be distri-
buted differently. For example, it would be possible to pay less for the dispen-
sing element, and use the money saved to pay for enhanced and extended ser-
vices. This aspect of our review was probably the least detailed, partly because
of time constraints but also because it was not possible to consider the financial
impacts until it was clear which proposals were likely to find favour.

7. What would a good pharmaceutical service look like?


If proposals for change were recommended, it seemed to me that I would
have to be able to say what I thought a good pharmaceutical service would
look like. It seemed to me that the following points would all be reflected in a
good pharmaceutical service:
1. It would be accurate, in that the right patient would be given the correct
medicine with an appropriate dosage.
2. It would support patients by providing advice on self care, compliance
and safety.
3. It would be personal, in that it would give advice to individuals in a con-
fidential and private setting.
4. It would be well integrated with other professionals such as general
practitioners, with good working relationships and able to provide patients
with helpful signposting to other services.
5. It would be accessible and user friendly, with an open door, walk in ser-
vice with no appointment needed.
6. It would provide patients with helpful information about the range of
services offered, and be clearly branded as forming a part of the National
Health Service.
7. It would be convenient, both in terms of its location, its opening hours,
the availability of a professional pharmacist and in the range of products and
medication stocked.
8. It would evaluate its own performance, taking note of patient feedback
and learning from complaints.
9. It would be knowledgeable, well informed about national and local
health policy and initiatives, with pharmacists subscribing to regular ongoing
training.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 47
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
48 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

10. It would provide value for money, assisting patients in making best use
of their medicines and supporting compliance.

8. What changes would be necessary to achieve such a service?


If this list represents a good pharmaceutical service, then I needed to con-
sider what changes would make a difference and help to achieve it.
It seemed to me that in the area served by a Primary Care Trust, the Trust
should be able to influence the provision of pharmaceutical services as part of
the health landscape, as they have to pay for the services. They should have
the means to commission what they assess is needed for their population.
However in order to commission effectively, the PCT would have to have an
evidence based assessment of pharmaceutical health needs.
I heard some evidence that Primary Care Trusts were using Pharmaceutical
Needs Assessments to assist them in planning services, but this was a very
mixed picture. Sometimes it was nothing more sophisticated than a map of
their area with pins stuck in to show where the pharmacists were located. But
in other cases it was a much more rounded assessment of current and future
requirements and the role that pharmaceutical services could play in the pro-
motion of better public health and the prevention of disease.
What was needed was a system of needs assessment which had the fo-
llowing characteristics:
Consistency of approach across all primary care trusts in carrying out the
assessment.
Sufficient capacity and skill at an appropriate level to carry out the as-
sessment.
Consultation with patients, consumers and health professionals in the area
covered.
Regular review of the needs assessment.
Clear health outcomes which contractors should be meeting.
Integrated into other health services for the area.
Once an effective pharmaceutical needs assessment is in place, it was my
view that it would then be possible for the Primary Care Trust to commission
the services they needed in line with the assessment, which would then be
appropriate to local priorities.
Of course, you might wonder how the voice of pharmacists is heard by the
Primary Care Trust. Many pharmacists feel concerned that they have no auto-
matic place on the board of a Primary Care Trust or on the professional execu-
tive committee which provides the clinical leadership. The view was expressed
to me that such committees were too dominated by doctors. However, each
Primary Care Trust has to ensure that it delivers its responsibilities to meet the
health needs of its local population, and there is guidance for them on how to
commission pharmaceutical services.

9. How was my report received?


Today, I have only been able to paint for you the big picture – there was a
wealth of detailed discussion in the report, and many recommendations for
change. However, the ideas generated by the report did go on to form the
basis for a further formal consultation by the Government. That consultation
also involved listening exercises across the country. All of this has now been
synthesised into what we call a Government White Paper – this is a major sta-
tement by the government on a particular area of policy. The White Paper was
published in April 2008, which in turn has led to a series of measures for chan-
ges in the law, which are contained in the Health Bill currently making its way
through its various stages in Parliament.
If the provisions in the bill receive Royal Assent, possibly by the summer,
then we will see Primary Care Trusts put in a much stronger position, responsi-
ble for carrying out pharmaceutical needs assessments and commissioning
services locally in the light of the findings of their needs assessment. New pro-
visions concerning market entry will replace the “control of entry” test. Market
entry will now be determined by the PCT on the basis of its pharmaceutical
needs assessment. We will see enhancement to pharmacy’s contribution
through expanded access and improved patient choice of services with a
much bigger role for community pharmacy in tackling health inequalities.
PCTs will have powers to deal with inadequate or poor performance of practi-
tioners, and they will be able to decommission services from contractors who
do not meet minimum acceptable quality standards. And there is much more
in the proposed new rules.

10. Do I think my work was successful?


I am not so naïve that I believe that every recommendation I made would
be accepted. I realise that I did a time limited piece of work, to the best of my

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 49
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
50 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

ability in the time available. Some of my proposals were quite radical — I think
many pharmacists no doubt feel very relieved that the steps that the Govern-
ment is now proposing are more modest! My work opened up some debate
on areas which had previously been quite uncomfortable for open discussion,
particularly what many pharmacists saw as unfair competition from dispen-
sing doctors. I did make some recommendations for change in this area, but
the doctors are a very powerful lobby group, and in the end, the ideas I propo-
sed for change have not been included in the reforms to be made by the
Health Bill.
What I can say is that I learnt a lot during the process, and moreover, I have
used the knowledge and experience of my local pharmacist very much more
since I did the report.
Thank you.
Dª. Pilar Gascón. Presidenta Fundación Pharmaceutical Care.
 ª MESA REDONDA: “ATENCIÓN FARMACÉUTICA: QUÉ HAY
1
QUE CAMBIAR Y POR QUÉ”.
“LA ATENCIÓN FARMACÉUTICA EN NUESTRO PAÍS”

1. Situación actual de la atención farmacéutica en España


La evolución de la farmacia en los últimos 50 años ha conducido a plantear
la necesidad de cambio en la actuación del farmacéutico como profesional sani-
tario. Asumir una mayor responsabilidad sobre la acción que los medicamentos
tienen en los pacientes, eso que en EEUU se llamó Pharmaceutical Care, y que
en este país se tradujo como Atención Farmacéutica, debe ser el objetivo de ese
farmacéutico que estará cada vez más integrado en el sistema sanitario.
Están ampliamente demostrados los problemas que pueden aparecer como
derivados del uso de los medicamentos y por tanto es imprescindible que haya
un profesional sanitario que trate de evitar y corregir dichos problemas, en definiti-
va, que se responsabilice de que los pacientes hacen un uso de los medicamentos
necesario, efectivo y seguro. Defendemos que ese profesional debe ser el farma-
céutico; por su formación y por sus conocimientos de los medicamentos, así co-
mo por la proximidad y accesibilidad del usuario, que le capacitan como profesio-
nal sanitario idóneo para conseguir que los tratamientos farmacológicos consigan
resultados óptimos que mejoren la calidad de vida de los pacientes.
Durante los últimos diez años se ha discutido mucho sobre la definición
de conceptos y procedimientos de la Atención Farmacéutica y sobre cual era
la formación óptima que debía tener el farmacéutico. Se ha realizado numero-
sos estudios de investigación que han constatado la necesidad de realizar
atención farmacéutica y la efectividad de procedimientos de AF, que han con-
seguido evitar y corregir problemas relacionados con los medicamentos, así
como demostrar que las actuaciones protocolizadas por parte del farmacéuti-
co, hacen conseguir mejores resultados del uso de los medicamentos.
Además, la legislación recoge que el farmacéutico realiza procedimientos
de atención farmacéutica como actuación esencial para asegurar la eficacia y
seguridad de los tratamientos.
La publicación del Documento FORO ha marcado un punto de inflexión en
nuestro país, ya que de manera consensuada se han descrito las definiciones y
los procedimientos para tres servicios concretos como son la Dispensación, la

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 51
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
52 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Consulta o Indicación y el Seguimiento Farmacoterapéutico. También ha permi-


tido disponer en estos momentos de las herramientas de registro óptimas para
las actividades de AF, estando integradas en los programas de gestión.
Sin embargo, a pesar de los avances conseguidos en estos últimos diez
años, debemos tener presente que la implementación de la AF en nuestro
entorno continua siendo una asignatura pendiente. Los estudios más optimis-
tas cifran entre un diez y un veinte por ciento los farmacéuticos que están si-
guiendo procedimientos de AF y registrando esas actuaciones. También falta
mucho por hacer en cuanto al reconocimiento y la demanda de AF por parte
de la población, y también en cuanto a la aceptación de la AF por parte del
resto de profesionales sanitarios.
Este limitado grado de implementación de una actividad que desde la
Fundación Pharmaceutcal Care entendemos como básica y necesaria en el
contexto de nuestro entorno sanitario, es uno de los motivos que nos han
conducido ha plantear una jornada de reflexión como la que estamos, para
debatir y consensuar los cambios que entre todos los presentes creemos im-
prescindibles que se realicen para avanzar en la implementación y el recono-
cimiento de la AF en nuestro país.

2. Servicios básicos que deben realizar todos los farmacéuticos y de-


finir aquellos otros que permitan una diferenciación profesional entre
las farmacias
Las funciones sanitarias básicas relacionadas con los medicamentos que
los usuarios y la sociedad reconocen en la farmacia y en los farmacéuticos, son
la Dispensación y la Consulta o Indicación Farmacéutica. Entre las actuaciones
básicas también se contempla la Información Sanitaria que proporciona el far-
macéutico, gracias a su gran accesibilidad y proximidad con los ciudadanos.
Estos servicios se consideran como los básicos e imprescindibles que se
deben prestar en todas y cada una de las farmacias, y que en muchas ocasio-
nes ya se realizan de acuerdo a procedimientos y protocolos específicos de
atención farmacéutica. El objetivo es que además pasen a ser registrados en
clave de pacientes atendidos, intervenciones farmacéuticas realizadas, proble-
mas relacionados con la medicación evitados o corregidos, y resultados nega-
tivos de la medicación evitados o corregidos.
La universalidad de estos servicios a los ciudadanos debe considerarse co-
mo elemento esencial que viene garantizado gracias a la planificada red de
farmacias y de profesionales farmacéuticos que trabajan en ellas. Del mismo
modo podemos entender que están incluidos en el sistema de retribución ac-
tual de las farmacias.
El pleno desarrollo de la Atención Farmacéutica permite la puesta en marcha
de otros muchos servicios cognitivos específicos dirigidos a conseguir la mejora
de resultados de la farmacoterapia en los pacientes y que merecen un trato dife-
renciado. La revisión de la medicación, el seguimiento farmacoterapéutico, el pro-
tocolo de seguimiento de pacientes con sistemas personalizados de dosificación,
los programas de mantenimiento con metadona, son ejemplos de servicios de
atención farmacéutica específicos y que son necesarios para algunos pacientes.
¿Deben ser estos servicios también proporcionados por la totalidad de las farma-
cias?. Mi opinión es que no es necesario. La amplia y dispersa distribución de far-
macias en el estado español permite que estos servicios puedan ser ofertados por
farmacéuticos que voluntariamente opten por ello. Los usuarios deben ser cono-
cedores de la diferenciación de servicios que ofrecen las farmacias y decidir en
consecuencia adonde acudir y que servicios demandar.
Hasta ahora la diferenciación de farmacias ha sido básicamente por el ho-
rario, por la más o menos amplia oferta de productos, por su mayor o menor
espacio y por la mayor o menor simpatía de quienes atienden. Ya es el mo-
mento que el usuario y la sociedad diferencie las farmacias por los servicios
profesionales que ofrecen.

3. Conocimientos que capacitan al farmacéutico para hacer AF. ¿Seria


necesario iniciar la formación del farmacéutico en esta disciplina en pri-
mer año de carrera?
El farmacéutico en su formación de pregrado goza de una buen aprendi-
zaje en materia farmacológica, sin duda mejor que la de cualquier otro profe-
sional sanitario. Sin embargo, de manera recurrente se ha culpabilizado a la
universidad de su aislamiento de la realidad profesional. Sin entrar a debatir en
esta cuestión si que es cierto que si las facultades de farmacia han estado más
o menos implicadas en conocer el momento de la profesión y la evolución
que ésta ha realizado en los últimos años, ha sido más por la voluntad de algu-
nos profesores que como planificación global de una nueva forma de docen-
cia que prepare adecuadamente a los recién licenciados para asumir mayores
responsabilidades que respecto al uso de los medicamentos. La aplicabilidad
de los conocimientos farmacológicos para asumir esas responsabilidades so-

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 53
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
54 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

bre la terapéutica de los pacientes, continua siendo una asignatura pendiente


en muchas facultades. De la misma manera la implicación bidireccional de los
docentes en la práctica profesional y de los profesionales en la docencia, con-
tinua siendo un elemento para mejorar en el ámbito farmacéutico.
Los nuevos planes de estudio como consecuencia de Bolonia, puede ser
una buena ocasión para que se produzca la deseada adecuación en todas la
Facultades de Farmacia, hacia la formación de farmacéuticos capacitados para
tomar decisiones farmacoterapéuticas sobre los pacientes que atienden.
Cuanto antes se inicie al estudiante sobre lo que el farmacéutico asisten-
cial debe aportar a la sociedad, respecto a obtener un uso efectivo y seguro
de los medicamentos, mucho mejor, y si es en primer curso mucho mejor que
en el último.
La formación de grado debe sin duda formar y capacitar al farmacéutico para
el ejercicio de las funciones que antes se han descrito como básicas, y en su ver-
tiente de atención farmacéutica. Pero el resto de servicios cognitivos deberían ser
objeto de formación postgrado o incluso, porque no, de especialización.

4. Diferenciación profesional, niveles de acreditación y remuneración


en base a servicios profesionales.
Para el ejercicio de servicios específicos de Atención Farmacéutica, es ne-
cesario que el farmacéutico tenga en primer lugar, una formación específica
en la que deben participar desde las Universidades hasta los Colegios Profe-
sionales, pasando por las Sociedades Científicas.
La formación es el primer paso pero a continuación debe ir el compromiso
de actuación siguiendo un procedimiento o protocolo determinado. La for-
mación y el procedimiento de trabajo son los elementos indispensables para
conseguir la Acreditación y poder ofertar estos servicios específicos.
En definitiva, el ejercicio de los servicios específicos debe estar adecuada-
mente acreditado. La acreditación ha de ser personal para el farmacéutico de-
bidamente formado y que se compromete a seguir un procedimiento de tra-
bajo determinado y que también se compromete a reportar su actividad
profesional y las consecuencias que sus intervenciones han tenido en los pa-
cientes atendidos.
Es obligación de los farmacéuticos titulares contar con los profesionales
necesarios, con la cualificación y acreditación necesaria para poder ejercer los
servicios de AF específicos en las farmacias.
Los criterios de acreditación se deberían establecer de manera conjunta
entre corporación farmacéutica y administración sanitaria, con la participación
de las instituciones científicas. El otorgamiento de la acreditación debería co-
rresponder probablemente a los colegios profesionales, dadas sus competen-
cias en el ámbito de garantizar la buena práctica profesional.
Los servicios específicos de atención farmacéutica, debidamente acredita-
dos, debe contar con un reconocimiento también específico en cuanto a su
remuneración. Todos los servicios cognitivos reconocidos como necesarios
para los usuarios, deben ser convenientemente valorados y se les debe asig-
nar una retribución específica y diferenciada del valor del medicamento. Una
vez esos servicios estén adecuadamente valorados, en una siguiente fase de-
berá negociarse quien debe financiar dichos servicios. Pueden estar contem-
plados como cartera de servicios concertados por la administración sanitaria,
pueden ser financiados por los propios pacientes, por asociaciones de pacien-
tes o por mutuas privadas. En este sentido, el debate queda abierto.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 55
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
56 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

 . Jordi de Dalmases. President Consell de Collegis Farmacautics de


D
Catalunya.

“RELACIÓN INSTITUCIONES-FARMACÉUTICO”
ASPECTOS OBJETIVO DE LA JORNADA

1. ¿Qué cambios cree que seria deseable se produjesen en España,


en el ejercicio de la profesión farmacéutica?
La primera consideración a realizar radica en la utilización del término
cambio. El término se refiere fundamentalmente a “tomar o hacer tomar, en lu-
gar de lo que se tiene, algo que lo sustituya”. Vista esta acepción general del tér-
mino, la primera reflexión es en torno a: ¿qué es lo que somos, profesional-
mente hablando, y qué sería deseable ser?
— Lo que podemos ser con la legislación actual:
Tenemos cobertura jurídica amplia, donde asumimos la responsabilidad
de hacer llegar a la población el medicamento necesario en condiciones ópti-
mas y con cobertura de 24 horas al día, pero en la que figuran además con-
ceptos generales como:
— Velar por el cumplimiento de pautas establecidas por el médico.
— Seguimiento del tratamiento a través de la atención farmacéutica.
— Colaboración en el uso racional del medicamento a través de la dispen-
sación informada.
En la ordenación farmacéutica autonómica, como la catalana, aparecen
nuevos conceptos como:
— Detección de reacciones adversas y notificación a los organismos res-
ponsables de la farmacovigilancia.
— Participación en la promoción y protección de la salud, prevención de
la enfermedad y educación sanitaria.
— Realización de otras funciones de carácter sanitario que puedan ser
aportadas desde la oficina de farmacia.
— Lo que realmente somos:
— Cumplimos de forma eficaz i eficiente ser garantes de la accesibilidad
de los fármacos a la población, su información y su seguridad.
— Tenemos el reconocimiento y confianza de los ciudadanos, y de la ad-
ministración sanitaria, situándonos como el profesional sanitario más próximo,
accesible y valorado.
— Somos también una profesión sanitaria que muestra grandes dosis de
inquietud por el crecimiento profesional y asunción de nuevas responsabilida-
des, que se vuelca en una gran variedad de proyectos y campañas sanitarias
demostrando su valor y potencial en el ámbito de la salud.
— ¿Necesitamos un cambio? Sinceramente creo que deberíamos olvidar la pa-
labra cambio, puesto que aquello que se nos reconoce de nuestra actividad es tre-
mendamente positivo. Sí, soy un convencido defensor del concepto “Crecimiento
Profesional”, para el cual tenemos una amplía cobertura legislativa y una situación
estratégica óptima en las estructuras de la sanidad, que nos permitiría abordar el ini-
cio de un proceso de ampliación de servicios desde la farmacia comunitaria.
Este crecimiento debe abordarse con actividades muy concretas relacio-
nadas en una cartera de servicios, voluntaria para aquellas farmacias que quie-
ran abordarlas y con la solidez de la protocolización, formación y acreditación
de las farmacias, para afianzar un crecimiento sólido puesto que no podemos
permitirnos errores que puedan truncar este camino.

2. En su opinión ¿Cuáles son las expectativas de los farmacéuticos?


¿Qué demandan a los colegios, a las administraciones Sanitarias y al Mi-
nisterio de Sanidad?
Nuestro colectivo, mayoritariamente hablando, es muy pragmático y hace
bueno el lema “Primum vivere deinde philosophari”.
Tenemos entre un 15 y un 20% de las farmacias dispuestas a dedicar tiempo
en asumir nuevos retos profesionales en el amplio ámbito de la salud del paciente.
Sin embargo, sus demandas mayoritarias están ahora centradas en la corrección
de los mecanismos de establecimiento de precios menores y de referencia.
Nuestra habilidad y liderazgo debe conseguir que el modelo de éxito de la
farmacia resida en proyectos y servicios de carácter profesional.
La experiencia en el Colegio de Barcelona con el SPD nos puede dar una
visión de cual es el camino para generalizar nuevos servicios profesionales. En
el momento que desde los centros de atención primaria se han empezado a
recomendar Sistemas personalizados de Dosificación, hemos tenido un alud
de participantes en los cursos y de solicitud de acreditaciones, haciendo bue-
na la competencia profesional como factor diferenciador de las farmacias. Re-
sultado: 900 farmacias acreditadas en el servicio, reconocimiento del resto de
profesionales sanitarios de la eficacia de la intervención farmacéutica y interés
por parte de la administración sanitaria de abordar el camino, en un primer

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 57
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
58 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

paso, de descripción de una cartera de servicios de la Oficina de Farmacia, pa-


ra posteriormente buscar la formula de incentivar económicamente. Ninguna
profesión puede crecer de forma generalizada basada en el voluntarismo de
ser buenos profesionales. Si los servicios son útiles, la sociedad y la administra-
ción deben estar dispuestas a pagar por ellos.

3. ¿Aceptarían las Instituciones distintos niveles de acreditación de


farmacéuticos?
Por supuesto que sí. ¿A caso no han provocado que no todas las farmacias
elaboren formulas magistrales? ¿O que se acrediten farmacias para el progra-
ma de Metadona, del tabaquismo o de intercambio de jeringuillas?
En nuestro caso defendemos el proceso de acreditación para todos aque-
llos servicios de valor añadido. Los cambios deben ser graduales y voluntarios
y será el tiempo el que generalizará aquellos que se correspondan con un mo-
delo de éxito.

4. ¿Qué instituciones piensa que deberían financiar las experiencias


reales de implantación de nuevos servicios farmacéuticos?
El liderazgo debe partir de los colegios y sociedades científicas, aglutinan-
do a su alrededor aquellos profesionales dispuestos a investigar.
Las funciones a realizar son:
 Creación de grupos de trabajo en áreas concretas para detectar necesi-
dades del usuario y del sistema.
 Definir y protocolizar la actuación del farmacéutico consensuada con
otros profesionales sanitarios implicados.
 Ser receptor de los resultados y registros si los hubiese (indispensable
según la naturaleza del servicio) y del consecuente análisis.
 Realizar y promover estudios con metodología científica respecto a sus
resultados.
 Difundir su práctica y ofertar formación.
 Demostrar el coste-efectividad del servicio y buscar su concertación con
las administraciones públicas o privadas.
Todas estas actuaciones requieren de financiación que se obtienen entre la prio-
rización estratégica dentro de los presupuestos de las entidades, la obtención de
fondos de la administración cuando sus fines coinciden con sus planes de salud.
La industria es también fuente de financiación de algunas de estas activi-
dades, siempre y cuando coincidan con una enfermedad donde tengan fár-
macos comercializados o en investigación.
Ejemplos:
 Estudio farmaepoc, en la detección de Epoc en la farmacia.
 Presfarm en el seguimiento fármaco terapéutico de la hipertensión.
D. José Ramón Luis-Yagúe. Director del departamento de Relaciones
con las Comunidades Autónomas. Farmaindustria.

“ RELACIÓN INDUSTRIA FARMACEÚTICA-FARMACÉUTICO COMU-


NITARIO”
El actual marco normativo, y en concreto la Ley 16/2003, de cohesión y
calidad del Sistema Nacional de Salud, y la Ley 44/2003 de ordenación de las
profesiones sanitarias han venido a establecer las funciones que, respecto de
la prescripción y dispensación corresponden a los diferentes profesionales de
la atención primaria.
Así, de acuerdo con el artículo 2 de la Ley 44/2003 corresponde:
 A los médicos la indicación y realización de las actividades dirigidas a la
promoción y mantenimiento de la salud, a la prevención de las enfermedades
y al diagnostico, tratamiento, terapéutica y rehabilitación de los pacientes, al
enjuiciamiento y pronostico de los procesos objeto de atención.
 A los farmacéuticos las actividades dirigidas a producción, conservación
y dispensación de los medicamentos, así como la colaboración en los proce-
sos analíticos, farmacoterapéuticos y de vigilancia de la salud pública.
Por tanto, queda establecido que, de acuerdo con el marco normativo ac-
tual, la prescripción es una actividad propia e inherente a los médicos y odon-
tólogos, mientras que corresponde a los farmacéuticos la dispensación de los
tratamientos farmacológicos prescritos.
En este mismo sentido abunda la Ley de Garantías y Uso Racional del Me-
dicamento, al reconocer que corresponde al medico, y es el médico el respon-
sable de dirigir el proceso de diagnostico y atención. Y todo ello sin perjuicio
de que este marco legal pueda ser modificado, reconociendo cierta capaci-
dad para indicar determinados tipos de medicamentos a otros profesionales
sanitarios o que se avance en formulas de colaboración entre los diferentes
profesionales con la finalidad de potenciar la atención que se presta a los pa-
cientes, especialmente en el ámbito fármacoterapéutico.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 59
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
60 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

En este sentido, diferentes leyes de ordenación farmacéutica que se ha


ido elaborando y aprobando en las distintas Comunidades Autónomas
han abordado, en mayor o menor medida, la regulación de la atención far-
macéutica, generalmente entendida como la prestación que ha de darse a
los ciudadanos en los establecimientos y servicios farmacéuticos, a través
de un proceso mediante el cual los farmacéuticos cooperan con el pacien-
te, con los médicos y demás profesionales sanitarios con el objetivo de
que los tratamientos farmacológicos produzcan los adecuados resultados
terapéuticos.
Una regulación que, básicamente, se sustenta en los siguientes principios:
 Adecuación al marco normativo estatal aplicable (Ley 14/1986 General
de Sanidad, Ley 44/2003 de Ordenación de Profesiones Sanitarias, Ley 16/2003
de Cohesión y Calidad, Ley 29/2006 de Garantías y Uso Racional de los Medi-
camentos.
 Derecho del paciente a recibir los medicamentos prescritos.
 Confidencialidad de la relación paciente-farmacéutico.
 Información sobre los medicamentos, actualizada, evaluada y objetiva,
tanto a los pacientes como a los profesionales sanitarios.
 Promoción del uso racional del medicamento.
 No inducción al consumo indebido.
Una regulación que, al igual que el resto de la normativa del Sistema Na-
cional de Salud, parte de considerar al paciente como centro y eje del sistema
y de las actuaciones de sus profesionales, inspiradas en los principios de inte-
gralidad, continuidad, seguridad, eficiencia y calidad.
Sin embargo puede fácilmente constatarse que en torno a este desarro-
llo de la atención farmacéutica existe un cierto debate, especialmente en el
colectivo médico, dándose un amplio abanico de posiciones al respecto.
Farmaindustria, Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéu-
tica establecida en España, es una entidad que agrupa a la gran mayoría de
Laboratorios Farmacéuticos, que representan la práctica totalidad de las ven-
tas de medicamentos de prescripción en España.
La Industria Farmacéutica proporciona a la Sociedad uno de los bienes
más preciados y que más contribuye al bienestar y a la salud de la población:
el medicamento. La Industria investiga, desarrolla, produce y comercializa pro-
ductos farmacéuticos que alivian dolencias y curan enfermedades.
Por todo ello, la misión de Farmaindustria como asociación se centra en
los siguientes objetivos:
 Colaborar con las Administraciones Públicas para configurar un marco
regulador y económico estable que propicie el crecimiento equilibrado del
mercado, el aumento de las actividades de I+D y el desarrollo de la industria
farmacéutica.
 Potenciar la percepción pública de la industria farmacéutica y del medicamen-
to, transmitiendo a ciudadanos, líderes de opinión y responsables públicos el valor
que aportan las medicinas a nuestro progreso social y a nuestra calidad de vida.
 Proporcionar servicios de valor añadido a los laboratorios asociados
en los campos de la información, el asesoramiento y la colaboración em-
presarial.
Representar a la industria farmacéutica establecida en España, tanto a ni-
vel nacional como internacional.
Por tanto, es evidente que a Farmaindustria, como asociación, no le corres-
ponde entrar en cuestiones como la atención farmacéutica, ni adoptar posi-
ciones en relación a la misma. Y ello con independencia de las iniciativas que a
este respecto puedan adoptar, o hayan adoptado, algunos laboratorios.
Unas iniciativas que se dirigen a colaborar en el ejercicio de la atención
farmacéutica, mediante actividades dirigidas a reforzar la información so-
bre los medicamentos y la formación continuada de estos profesionales.
Los servicios que prestan las oficinas de farmacia son percibidos de una
forma muy positiva desde la Industria Farmacéutica, toda vez que facilitan a
los pacientes el acceso a los medicamentos prescritos por su médico, y que
la industria pone a disposición del sistema sanitario. Unos servicios que in-
cluyen, también, una información de calidad sobre los diferentes aspectos
del medicamento que pueden ayudar a reforzar la adherencia del paciente
al tratamiento.
Sin embargo, la Industria también percibe con inquietud como se ha alte-
rado el proceso tradicional de prescripción —dispensación, merced a ciertas
políticas de gestión de la prestación farmacéutica pública que, al amparo de
criterios economicistas y de un supuesto uso racional del medicamento, han
impulsado iniciativas, como la prescripción por principio activo, que repercu-
ten negativamente sobre la industria, afectan a la relación médico— paciente,
pueden disminuir la adherencia a los tratamientos y generan confusión en co-
lectivos de pacientes muy sensibles. Políticas que, además, no suponen hoy
mejoras en la eficiencia del sistema sanitario, al no generar ahorros o ser míni-
mos, toda vez que con la actualización del sistema de precios de referencia las
diferencias de precio entre los medicamentos que comparten un mismo prin-

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 61
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
62 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

cipio activo prácticamente han desaparecido. Incluso es sabido la existencia


de medicamentos de marca, de precio inferior a genéricos, que se ven despla-
zados de la dispensación por estos criterios.
Igualmente a la Industria le resulta difícil comprender ciertas disposiciones
contenidas en la ley de garantías, y en concreto las que hacen referencia a
que, a igualdad de precio, se favorezca la dispensación de medicamentos ge-
néricos frente a los de marca.
El proceso farmacoterapéutico debe estar centrado en el paciente y en lo-
grar la mayor eficacia en el tratamiento prescrito por el médico y dispensado
por el farmacéutico. En este contexto parece lógico que este proceso se sus-
tente en establecer un marco de colaboración entre ambos profesionales que
facilite alcanzar este objetivo.
Una colaboración que puede articularse mediante protocolos que, par-
tiendo de las competencias que otorga a médicos y farmacéuticos la Ley de
Ordenación de Profesiones Sanitarias, establezca un marco de trabajo común.
En este sentido existen ya algunas iniciativas de alto interés. Igualmente en al-
guna comunidad autónoma existe previsiones de elaborar protocolos qie
orienten esta atención farmacéutica.
Por lo que respecta a la visita médica es indudable que está experimentando una
profunda transformación, que sin duda alcanza también a los farmacéuticos. Las polí-
ticas de “visita médica” forman parte de la estrategia de trabajo de cada Compañía,
por lo que no parece que la Asociación del sector deba posicionarse a este respecto.
Finalmente no cabe olvidar que cada país ha ido desarrollando un modelo
sanitario propio, consecuencia de su historia y de su propia evolución. Por ello,
no parece que la exportación de estas experiencias a otros países pueda reali-
zarse de una manera mimética. Además no cabe olvidar que apenas existen
estudios evaluativos que permitan extraer conclusiones sobre la eficacia de
iniciativas que en el ámbito de la gestión de servicios se están desarrollándose
en los distintos sistemas de asistencia sanitaria pública.
D. Vicente Baos. Médico especialista medicina familiar y comunitaria.

2ª MESA REDONDA: “PERSPECTIVA DE LOS PROFESIONALES”.


“PUNTO DE VISTA DEL MÉDICO”
Introducción
Agradezco la invitación de la Fundación Pharmaceutical Care a la partici-
pación en este encuentro, y valoro sobremanera que la opinión de un médico
de familia clínico y especialmente interesado en el uso adecuado de los medi-
camentos, sea considerada en este foro.
Desde hace tiempo colaboro en diversas iniciativas que procuran el mejor
entendimiento entre los farmacéuticos y los médicos para alcanzar el objetivo
global de una mejor atención sanitaria de la población.
Mediante la colaboración y el entendimiento mutuo se alcanzarán estos
objetivos.
En la realidad sanitaria española, los estereotipos, las ideas prefijadas sobre
las distintas profesiones sanitarias inundan las opiniones y los hechos. La ma-
yoría de los médicos, en sus distintas especialidades, consideran que la capaci-
dad legal otorgada de prescripción de los medicamentos que requieren rece-
ta es una licencia para que nadie más opine sobre su uso. Consideran que el
papel del farmacéutico es el de mero dispensador, sin otra función. Muchos
no lo vemos así, pero las instancias oficiales como la Organización Médica Co-
legial llevan su particular batalla para que se reconozca al médico como el
único partícipe en la indicación, prescripción y seguimiento de las terapias por
él instauradas.
En las siguientes páginas intentaré argumentar cuál es la posición de equi-
librio, en mi opinión, sobre este tema.

1. Necesidades de los pacientes relacionadas con sus tratamientos


farmacológicos que no están cubiertas en nuestro actual SNS
En primer lugar, me gustaría hablar de necesidades no cubiertas, en gene-
ral, no solamente dentro del Sistema Nacional de Salud, dado el porcentaje de
población atendida por aseguradoras.
Actualmente, cualquier paciente atendido en una consulta médica donde
se le ha prescrito un fármaco sale de dicha consulta con:

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 63
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
64 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

— Receta médica con el nombre del fármaco y una posología y una dura-
ción del tratamiento. Al menos, serían éstos los mínimos requisitos de infor-
mación que un paciente debe conocer antes de tomar un fármaco.
Pero puede desconocer muchas otras circunstancias que no han sido ex-
plicadas en la consulta de cualquier médico (no sólo los médicos de familia
pasan consulta rápido).
— El paciente, si es un medicamento de administración no estándar (oral)
puede desconocer su forma de administración, por ejemplo:
 ¿ Cómo se administra un medicamento pulverizado o de polvo seco?
 ¿ Cómo, en qué lugar aplicar un parche transdérmico y qué medidas
de precaución son necesarias para su correcto uso?
— ¿Cuáles son los efectos adversos esperables y qué hacer si aparecen?
— ¿Qué hacer si se olvida una dosis o si se toma doble por error?
— ¿Cuánto tiempo es necesario esperar para observar un efecto positivo
si éste puede ser notado?
— Etc.
Estos datos no son fácilmente localizables en los prospectos incluidos
en los medicamentos, sobre todo en los medicamentos que no sean de
reciente aparición. El médico en la consulta no tiene tiempo suficiente pa-
ra informar de todos estos aspectos necesarios para hacer un buen uso de
los medicamentos.
Ciertamente, tampoco creo que el farmacéutico en todas las dispensacio-
nes pueda hacerlo. La selección de los fármacos prioritarios en estas carencias
sería un buen punto de inicio para este abordaje.
La polimedicación es un hecho creciente relacionado con el envejecimien-
to de la población y el tratamiento farmacológico de la pluripatología, junto a
una creciente medicalización de todos los aspectos de la vida. La dificultad
para armonizar y evaluar el uso múltiple de los medicamentos es cada vez
más compleja. Las grandes interacciones pueden ser sospechadas y evaluadas
en la consulta médica (anticoagulados, pacientes en tratamiento con antiarrít-
micos, antiepilépticos, etc.) pero en algún caso, estos medicamentos u otros, o
por ejemplo, la duplicación involuntaria de fármacos (2 AINEs) podría ser de-
tectada en la oficina de farmacia.
Otro aspecto deseable sería la preparación de “pastilleros” u otros mecanis-
mos individualizados de administración para pacientes que tengan dificulta-
des para ordenar su tratamiento farmacológico. ¿Monodosis personalizadas
para pacientes en sus domicilios? ¿Porqué no?
Todas estas ideas y otras más no están cubiertas por ningún sistema sani-
tario (público, privado o concertado) y no lo van a ser nunca por los médicos y
enfermeras. El papel del farmacéutico es claro y posible.

2. ¿Cuáles de esas necesidades, a su juicio, podrían ser cubiertas por


los nuevos procedimientos de atención farmacéutica, asumiendo que
estos fuesen aceptados por los médicos?
Cuando determinados médicos se manifiestan contra los procedimientos
de atención farmacéutica están demostrando su inseguridad y su desconoci-
miento. Si el objetivo final del beneficio del paciente queda claro, explícito y
científicamente demostrado, el abordaje de las necesidades no cubiertas es
asumible por todos los que actúen de buena fe.
En ocasiones, el debate ha quedado limitado a aspectos tangenciales co-
mo el acceso a la historia clínica electrónica del paciente o no.
Mi opinión al respecto es la siguiente:
La historia clínica electrónica o en papel de un centro sanitario, y aquí
hablo de lo público aunque es extrapolable a lo privado, debe quedar res-
tringida en su acceso por motivos de protección de datos y otras considera-
ciones legales al centro dónde se utilizan. El futuro, respecto a la historia
electrónica oficial, sigue yendo por estos caminos de centralización en los
servicios sanitarios. Por ello, el farmacéutico que inicie actividades de aten-
ción farmacéutica debe realizar sus propios registros para su propia utiliza-
ción. Eso es laborioso, igual que el médico que inicia la historia clínica, la
prescripción, el registro de actividades preventivas, las bajas laborales, los
certificados para la asistencia domiciliaria, y las mil y unas tareas que se reali-
zan en la consulta médica.
Algo diferente sería que el propio paciente sea el dueño y gestor de su
historia clínica electrónica como en un modelo en la Red como KEYOSE o GO-
OGLE HEALTH. En estos sistemas, el paciente autoriza a quién desee a entrar
en su historia clínica on line para la inclusión, evolución, consulta de sus datos.
De esta manera, no habría otro “dueño” que el paciente y por ello, sería libre de
mostrar a quién desee su historia y de incluir los datos que considere útiles.
Las necesidades descritas en el apartado 1 son asumibles desde ahora
mismo por los farmacéuticos que lo deseen.
El seguimiento farmacoterapéutico de los tratamientos crónicos necesita-
ría de un mayor impulso y colaboración entre todos.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 65
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
66 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

3. ¿Cuáles son los cambios imprescindibles para que la comunicación


médico-farmacéutico se realice de forma habitual y espontánea y consi-
ga ser eficiente?
Cualquier nueva medida sería positiva, dado que en la actualidad, de for-
ma general, no hay ninguna comunicación.
La forma más adecuada sería mediante ejemplos prácticos que hagan conven-
cer, a todas las personas que participan, de la utilidad de una actividad de este tipo.
Un farmacéutico comunitario con interés en el tema propone al médico
de referencia trabajar conjuntamente en un paciente determinado que reúna
los requisitos recomendables. Empezar poco a poco, con tiempo, para que
pacientes, médicos y farmacéuticos vean la utilidad de este trabajo conjunto,
y mediante estas acciones se vaya extendiendo su número y calidad.
No hacen falta decretos gubernamentales para realizar esta aproximación.
De esta manera, no impuesta y obligatoria, pero ejemplarizante, se podría ava-
lar y demostrar su gran utilidad.

4. ¿Qué recomendaría para evitar la confrontación continua entre el


“establishment” médico y farmacéutico?
Parece que entre las cúpulas “representativas” de los médicos y farmacéuti-
cos no hay entendimiento. La defensa de los intereses de cada colectivo prima
sobre el interés común. Visto desde fuera, las personas que hablan en nombre
de la OMC son representantes del colectivo más clásico, conservador y retró-
grado de los médicos. Como todo colectivo amplio, dentro de los médicos
hay de todo. Dado el bajo nivel de participación en las elecciones a los Cole-
gios de Médicos, la representatividad de estas personas es, sociológicamente
baja. Lo malo es que al resto, estos temas, probablemente les den igual y estén
más afanados o en su propio beneficio económico-laboral o en los aspectos
científicos de su profesión que ya ocupan bastante tiempo. Por parte de los
farmacéuticos, la visión generalizada de muchos médicos sobre ellos es que
priman los intereses crematísticos de su negocio que los científicos-sociales y
están más centrados en la defensa del “modelo español” de farmacia que en el
beneficio social que debería derivar de ese modelo que garantiza una estabili-
dad importante en los ingresos de los farmacéuticos.
En esta situación, realmente poco cercana, solamente se me ocurre propo-
ner el acercamiento prudente, consensuado, personalizado entre personas
que actúan de buena fe en beneficio del paciente. Asimismo, me olvidaría de
pedir retribución especial para la atención farmacéutica, por lo menos en el
contexto actual de retribuciones del colectivo médico.

5. Consideraciones finales
Las personas que promueven un nuevo modelo de trabajo para el farma-
céutico han desarrollado un cuerpo de doctrina útil para el paciente y revalori-
zador de una profesión sanitaria que veía limitadas sus capacidades científico-
técnicas a unas estrecheces poco satisfactorias. En mi opinión, de forma global,
estos planteamientos no chocan con ningún aspecto del trabajo médico que
los hagan incompatibles. El beneficio final para un mejor uso de los fármacos en
los pacientes es posible y viable. Para introducirlos en la realidad diaria se deberá
ejemplarizar y convertir esta práctica en algo natural y productivo.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 67
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
68 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

D. Manuel Machuca. Farmacéutico Comunitario.

“PUNTO DE VISTA DEL FARMACEÚTICO COMUNITARIO”

Introducción
Tras doce años de la Ley de regulación de los servicios de las oficinas de farma-
cia, once de la creación de la Fundación Pharmaceutical Care España, y casi ocho
del Consenso sobre Atención Farmacéutica, la generalización de la práctica asis-
tencial de la Atención Farmacéutica (AF) sigue siendo una quimera. Como farma-
céutico comunitario, deseo hacer un análisis de las causas de esta situación, las
barreras que todavía no se han superado y las posibles soluciones a plantear para
poder dar un giro a esta situación, y todo por una doble responsabilidad: como
parte responsable de que la AF no sea una realidad, y como profesional que inten-
ta en su ejercicio profesional diario cambiar dicha realidad. Es decir, co responsable
en los errores y fracasos y sin rehuir del compromiso contraído.
Siguiendo el tradicional método hispánico de hacer las cosas, tenemos múlti-
ples bases legales que justifican que se realice Atención Farmacéutica. Según el
escritor Fernando Iwasaki, entre España e Iberoamérica, contamos con 403 textos
constitucionales o de índole constitucional desde las independencias americanas.
En España, desde la Constitución de 1978, algunas comunidades autónomas, van
ya por el segundo Estatuto de Autonomía, y pensando en el tercero. No cabe du-
da de que la Atención Farmacéutica no podía ser diferente, y tenemos abundante
legislación estatal y autonómica que avala, obliga y recomienda su puesta en prác-
tica. Esto sirve de argumento para confrontación con otras profesiones sanitarias,
pero sin embargo no sirve para que el farmacéutico se sienta en la obligación de
cumplirla, ni mucho menos en el temor de no hacerlo. Y ello sin menoscabo de
que quienes han legislado no han concretado cuál es la práctica que se debe ha-
cer y qué criterios se siguen para saber quien cumple o no la ley.
Mientras tanto, las farmacias siguen ejerciendo su función de facilitar el acceso
a los medicamentos a la población, y las cada vez más complejas políticas de con-
tención del gasto farmacéutico obligan a sus profesionales a tareas cada vez más
enfocadas a lo administrativo y a la gestión del producto. Así pues, se ha creado un
marco legal de ejercicio, pero no las condiciones para su puesta en práctica.
Quien ha intentado ejercer se ha chocado con que aprendía una práctica
clínica sin referentes, que no se sabía qué beneficio producía, que no le gene-
raba recompensación profesional, que nadie vigilaba ni estimulaba, y que le
dificultaba realizar la actividad profesional por la que recibía su remuneración
económica.
Se esperaba que una profesión cambiara de manera radical, y que lo hicie-
ra la mayoría de la misma. Se esperaba que cambiara sin la formación adecua-
da para ello, sustituyendo la práctica clínica necesaria para el aprendizaje, por
cursos esencialmente teóricos. Se esperaba que el grueso de un grupo fuera
héroe. El resultado, por desastroso que parezca, no podría entenderse como
inesperado, salvo ingenuidad.

1. Principales barreras
 Barreras conceptuales.
No solo se han desarrollado muchas AF, sino que probablemente no se ha
llegado a conocer el calado que este ejercicio profesional tiene en la práctica
asistencial. Se cambió una visión de AF, entendida como la actividad asisten-
cial que tiene como objetivo la disminución de la morbi-mortalidad asociada
al uso de medicamentos, por AFs adaptadas a las necesidades de determina-
dos establecimientos (oficinas de farmacia). Le hemos llamado AF a muchas
cosas, de acuerdo a los intereses particulares de los profesionales.
El seguimiento farmacoterapéutico (SFT) lo hemos circunscrito a detectar
problemas y discutir sobre las herramientas de clasificación de lo detectado. Y
no hemos entrado en la complejidad e implicaciones que pueden tener las
intervenciones para resolver dichos problemas, las responsabilidades que se
contraen, el plano en el que se sitúa el farmacéutico en relación a otros profe-
sionales de la salud, y las consecuencias que de ello se derivan en cuanto a las
necesidades de formación.
La principal discusión que se hizo fue qué era y qué no era AF, y luego se
discutió de SFT tan solo de cuántos PRM eran, y luego de renombrarlos PRM o
RNM. Por tanto, nos hemos limitado a una discusión conceptual, que tampo-
co ha contribuido a solucionar el problema de la implantación.
 Barreras de formación.
Existe ausencia de coherencia entre la misión del farmacéutico y la forma-
ción de grado que recibe. Una práctica tan drásticamente nueva no puede
tener profesionales listos para su ejercicio desde el momento en el que se em-
pieza. Puede haber profesionales con un perfil que se acerque a lo que se ne-
cesita, pero hay que hacer un proceso que genere en un plazo lo más corto
posible profesionales capacitados para ello. De ahí que había que formar a

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 69
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
70 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

farmacéuticos que estaban en ejercicio en otra actividad, y que se acercasen a


lo nuevo. Parecía que el farmacéutico, que había ido perdiendo identidad pro-
fesional y estaba más preparado en medicamentos, podría ser el elegido.
Sin embargo, aunque muchos aseguran que la pérdida de identidad fue
debida a la fabricación industrial de medicamentos, eso no es cierto en mi
opinión. Porque los medicamentos se siguen fabricando y no hay farmacéuti-
cos, o no son mayoría, los que diseñan y fabrican medicamentos. No tiene
por qué perderse la identidad profesional si de fabricación artesanal se pasa a
industrial. Se perdió porque las Facultades de Farmacia se limitaron a ofertar
un cúmulo de conocimientos científicos sin un objetivo específico de formar
un profesional con una misión social determinada. De esta forma, se han
mezclado la Edafología, la Geología o la Física, con la Farmacología, la Farma-
cia Clínica o las Matemáticas. La generadora de profesionales no oferta nin-
guna vocación.
Por tanto, el afrontar a medio plazo el reto de tener unos profesionales
formados para asumir esta nueva responsabilidad, se hace dificultoso. Y los
cambios que aventura el nuevo espacio europeo de educación superior apun-
tan a modificaciones a la medida de la supervivencia de los Departamentos ya
existentes. Pero más allá de la discusión sobre los contenidos, hay que cambiar
también la filosofía de enseñanza. Y adoptar modelos como los de las nuevas
escuelas de Podología, Odontología, etc, en las que los estudiantes ven pa-
cientes con sus profesores, y se aprenden contenidos y a cómo ejercer una
profesión. Desde que empiezan, están en contacto con lo que va a ser su mi-
sión ante la sociedad. Ello conllevaría importantes cambios en el profesorado
que las Universidades difícilmente van a asumir, especialmente me refiero a
las públicas.
El postgrado debe ser similar a una especialización médica. Las actividades
clínicas se aprenden con pacientes y con maestros. Mientras no haya maestros
reconocidos, en escenarios adecuados, no se desarrollará la práctica.
Si no hay una formación normalizada y reconocida, se abre el espacio al li-
bertinaje asistencial, con la consecuente indefensión para los pacientes, y para
el resto de profesionales de la salud, que no pueden diferenciar entre el capa-
citado y el que no lo está para un ejercicio profesional, y convertiremos la
Atención Farmacéutica en un problema en lugar de una solución. Experien-
cias hay con la Homeopatía y las llamadas medicinas alternativas.
 Barreras de planificación estratégica.
No se puede pensar que dando cursos y haciendo leyes se cambian las
profesiones. Los cambios nunca son por consenso, ni se puede pretender
cambiar a toda una profesión porque sí.
No se saben muchas cosas de la Atención Farmacéutica, por más que se
quiera pensar que el método asistencial que se ha diseñado sea el mejor. No
se sabe si el farmacéutico que la ejerce debe ver tantos pacientes como el
médico de atención primaria. No se sabe si es necesario que todos los far-
macéuticos la ejerzan. No se sabe cuál es impacto de la Atención Farmacéu-
tica sobre la salud de los pacientes, medidos en lo que aporta y en lo que
cuesta. No se sabe cuál es el modelo para ejercer, ni siquiera en la farmacia.
No se sabe cuáles son las verdaderas responsabilidades del profesional ni si
se está dispuesto a que cobre de acuerdo a ello. No se sabe con qué dinero
hay que pagar esta actividad; si debe hacerse a costa de margen comercial y
si eso pone en peligro el acceso a los medicamentos. No se sabe nada, o
muy poco. Por tanto, cómo se puede esperar hacer algo de lo que no se sa-
ben tantas cosas.
La investigación no debe ser el primer paso nunca, y hay varias tesis doc-
torales que pueden ejemplificarlo. Hace falta primero implantar una actividad
antes de poder medir sus beneficios. El efecto de la falta de formación del que
la está aprendiendo, en una practica asistencial, puede echar por la borda
cualquier intento de implantación, y en clínica las consecuencias pueden ser
más graves de lo que se ha supuesto. Es como probar la última técnica de tras-
plante de riñón, ejercida por estudiantes de 5º de Medicina.
No se sabrán muchas cosas mientras no se implante con profesiona-
les con experiencia. Es más, es muy probable que no se sepa cómo hacer
frente al reto hasta que no se apoye la implantación y se creen centros
de referencia.

2. Estrategias para su implantación


La estrategia para la implantación de la AF deberá pasar por los siguientes puntos:
Creación y apoyo a centros de referencia, donde:
Se ejerza la práctica asistencial real y se establezcan los estándares de la
actividad.
Se estudien sus costes y sus beneficios, así como la viabilidad de la remu-
neración.
Se genere la docencia clínica necesaria para la certificación de los profesio-
nales y la difusión de la práctica.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 71
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
72 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Se detecten las necesidades de formación del profesional que ejerza esta


actividad.
Adaptación de la currícula de Farmacia a las necesidades detectadas, o
creación de los estudios universitarios que hagan frente a esta necesidad
social.
Aplicación de la práctica a los diferentes establecimientos sanitarios que
puedan ofertarla.

3. Los cambios necesarios


Las Facultades deberán abrirse a la práctica asistencial, y deberán tener profeso-
rado que ejerza también como clínico, de lo contrario es incoherente y falto de ve-
racidad y de honestidad con los alumnos que pretende formar para esta misión.
Una actividad clínica de esta magnitud precisará de una especialización en
centros asistenciales, similar a la de los médicos especialistas, porque no se
puede estar preparado para su ejercicio sin haber tenido la experiencia clínica
previa y el conocimiento mínimo que le capacite para ello.
Las farmacias comunitarias deberán decidir si quieren aceptar el reto de la
AF, pero antes debemos saber cuál es el número de farmacias necesario para
dar respuesta al nuevo servicio que se plantea. Será difícil que dicho número
sea el mismo que el que se precisa para ofertar el acceso a los medicamentos
en España, en las mismas condiciones de equidad, No se puede decir a las
farmacias que deben cumplir un determinado rol y que cuando decidan cam-
biarlo se compruebe que no se necesitan a todas.
Ofertar este servicio asistencial, a cambio de margen comercial de los me-
dicamentos, puede poner en peligro el modelo de acceso a los mismos y des-
virtuar una actividad de alta responsabilidad, puesto que los beneficiarios son
pacientes de riesgo elevado, como consecuencia de la politerapia, y con en-
fermedades relevantes.
Un servicio de esta importancia debe ser remunerado de acuerdo a la res-
ponsabilidad contraída.

4. El futuro sin atención farmacéutica


Un futuro sin AF para el farmacéutico, hará de la farmacia comunitaria un
establecimiento más comercial que sanitario, y con menos responsabilidad
asistencial. La sociedad no necesitará profesionales del nivel de formación ac-
tual, tanto por la automatización de muchos procesos, como por la creciente
seguridad de la cadena del medicamento.
El acceso a los medicamentos seguirá siendo necesario y la evolución pa-
saría por mejorar el perfil gestor de los dueños de las farmacias y avanzar hacia
otro sistema diferente al actual, más acorde con las nuevas tecnologías.
Un futuro sin AF para el farmacéutico devaluará los estudios de Farmacia y
de sus académicos, y volverá a ser un oficio como antes del siglo XIX.
Pero en el futuro sí que habrá AF, aunque quien la ejerza lo llame de forma
diferente, porque la complejidad y necesidad de tratamientos farmacológicos
que nos ha impuesto el aumento de la esperanza de vida, harán que el profe-
sional que la ejerza sea fundamental, mientras los medicamentos sigan siendo
la herramienta más utilizada para dar salud.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 73
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
74 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

D. Miquel Aguiló. Farmacéutico Comunitario.

“PUNTO DE VISTA DEL FARMACEÚTICO COMUNITARIO”

 NÁLISIS CRÍTICO DE/DESDE LA FARMACIA COMUNITARIA:


A
DEBILIDADES Y POSIBILIDADES
Se van a cumplir 20 años del famoso artículo de Hepler y Strand, y diez
años de nuestra Fundación, y hemos avanzado poco. Porque avanzar, para el
Farmacéutico Comunitario (FC), es conseguir el reconocimiento de la Socie-
dad, de los otros profesionales de la Salud y, finalmente, de las Instituciones.
Ha habido importantes iniciativas, muy minoritarias; incomprensión y recelo
por un sector de la profesión médica; desconocimiento general de las posibili-
dades del FC; confusión por la utilización de “Atención Farmacéutica” por las
Instituciones, y desánimo entre los profesionales. Sólo desde el análisis crítico-
autocrítico de la situación, la practicidad, y el abandono de la autocomplacen-
cia, podemos conseguir revertir una tendencia que podría llevar, a medio pla-
zo, a la desaparición del FC.
Se pretenden analizar, desde la propia experiencia, y de manera esquemá-
tica, aspectos relacionados con la AF (en el sentido amplio del Consenso) y su
desarrollo en o para la Farmacia Comunitaria (FarmCom), indicando “debilida-
des” (¿qué no se ha hecho bien y quién?) y “posibilidades” (¿qué se puede ha-
cer?). Cabe plantearse: ¿estamos a tiempo?, ¿vale la pena?

1. Líderes de opinión
Debilidades
— “Utopía de la excelencia”: no se puede pasar de la nada al todo = frus-
traciones.
— Excesos metodológico-semánticos. Ejs: Clasificación numérica de los
PRM (eliminada en Foro); la evolución de PRM a RNM; dar a los términos signi-
ficados diferentes de los propios de la lengua, como se comenta más adelan-
te. Tendencia al “pensamiento único”.
— Presentar resultados de pequeños grupos como avances de la profesión;
quedan aislados, no es cierto que tengan “efecto dominó” ni motiven al resto.
Posibilidades
— Analizar la situación real de la FarmCom y actuar en consecuencia.
— Liderar iniciativas con sistemáticas aplicables, sencillas y prácticas.
— Abandonar discusiones semánticas.

2. Análisis de las “barreras”


Debilidades
— Dar toda la culpa al FC: motivación, tiempo, espacio, coste, formación.
— Escaso apoyo de la Administración: documentos no vinculantes, y
sólo en la legislación parte del SFT (“colaborar en”) y la dispensación (“in-
formada”).
— Errores en la planificación (líderes, instituciones): iniciativas complejas o
demasiado específicas; pocos participantes y falta de continuidad.
— Bajísimo impacto entre los FC (Foro: 10% según el CGCOF, referido a sus
proyectos), y en usuarios, profesionales sanitarios y Administración.
Posibilidades
— Desarrollo de proyectos asumibles por un nº elevado de FC (50%). He-
pler propone un 15% (refiriéndose a SFT).
— Inicio por los aspectos más básicos (se definen posteriormente).
— Estímulo adecuado a los FC: posible desde los COF (ver más adelante).

3. Conceptos en atención farmacéutica


Debilidades
— Haber excluído la Farmacia Clínica, base del desarrollo de la AF. Se podría
haber evitado la confusión por contemplar aspectos de AF distintos del SFT.
— Expresar niveles de AF en lugar de fases de implantación (me autoinculpo).
— Loables esfuerzos para sistematizar, consiguen, de nuevo, confundir:
en Foro, “intervención” tiene un significado limitado, diferente del de la pro-
pia lengua; el “problema” en la definición de PRM se aplica en potencial: se
dice que un problema (PRM) puede ser causa de un posible RNM, que es un
problema.
— RNM se presenta como “más biomédico”, pero es menos comparable
con los términos anglosajones, desde DRP hasta TRP.
— Conceptos como interacciones o cumplimiento primero fueron PRM, lue-
go causas de PRM, ahora otra vez PRM, ya que los PRM son causas (de RNM) !!.
— Imposible comparar estudios de diferentes épocas, cuando el mismo
concepto (ej: sobredosificación) pasa de ser PRM 5, a causa de PRM 6, a PRM.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 75
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
76 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Posibilidades
— Recuperar la Farmacia Clínica como filosofía básica para el FC, comple-
mentándola con el feed-back con el paciente que representa el SFT.
— Actuar sobre las causas de RNM, relacionadas (¡al fin!) en Foro. En todo
caso, habría sido mejor sistematizar las causas, y seguir hablando de PRM (sin
numerar).
— La Intervención Farmacéutica debe ser toda acción profesional del far-
macéutico.
— Hay que intentar solucionar cualquier aspecto relacionado con el trata-
miento farmacológico del paciente, y punto: estos son sus “problemas relacio-
nados con la medicación”. Nuestra terminología debe ser asumible por pa-
cientes y profesionales de la salud, incluyendo otros farmacéuticos.

4. Iniciativas. Formación continuada en atención farmacéutica (cursos,


másters, proyectos)
Debilidades
— Falta de objetivos: ¿qué se pretende?, ¿a quién va dirigido?.
— Falta de planificación, descoordinación entre temas; prisas, excesiva de-
pendencia del financiador: presión a los autores.
— Excesos teóricos, lucimiento de autores, falta de aplicabilidad.
— Nunca se plantea la continuidad de las iniciativas, con el seguimiento
adecuado. Tras su realización, en pocos casos hay un cambio significativo.
— Se inscriben, sobre todo, farmacéuticos jóvenes: unos, para obtener
puntos para solicitar farmacias; otros, adjuntos sin poder de decisión en la
farmacia.
— Excesivos proyectos dirigidos a determinada enfermedad crónica (Hepler).
— Abuso de la opción de derivación al médico (ejs: MEDAFAR 4.2: técnicas
de inhalación; proyectos en tabaquismo; algunos protocolos de indicación).
Posibilidades
— Pulsar las necesidades del FC.
— Crear las necesidades en el FC.
— Ajustarlos a una “población diana” concreta: FC propietarios de farmacia
de mediana edad y jóvenes, por este orden.
— Practicidad real, aplicabilidad inmediata, SEGUIMIENTO del proyecto.
— Proyectos dirigidos a seleccionar pacientes para desarrollar AF global
(Strand).
5. Colegios farmacéuticos
Debilidades
— Oposición en los inicios, excesivo protagonismo actual.
— Comisiones AF sin dotación económica, ni participación de miembros
de la Junta; dirección incompetente, y sin expertos en AF y su gestión.
— Falta de una iniciativa de implantación generalizada de AF.
— Iniciativas puntuales, impacto bajísimo, sin continuidad.
Posibilidades
— Aplicar un proyecto de implantación progresiva y generalizada, como
el que se propuso por este ponente en Pharm Care Esp 2005; 7(2):95- 96.
— Planificación de la formación continuada a medio plazo: combinar las
necesidades del FC con los aspectos que se consideren prioritarios.
— Disminución de cuotas por implantación de estructura y servicios de
AF: mejora de imagen y efectividad afecta a todo el colectivo. Es estrategia
voluntaria con componente obligatorio = colaboran todos a través del COF.
— Apoyo en acceso y formación en manejo de las fuentes de información.
Suscripciones corporativas y redes propias conectadas con accesos externos.
— Estímulo de la participación del FC en farmacovigilancia y prevención
de errores de medicación.

6. Campañas sanitarias
Debilidades
— La Corporación Farmacéutica colabora, pero el farmacéutico es una fi-
gura pasiva, o proporciona información elemental y deriva al médico (ej: cam-
pañas de vacunación; “el antibiótico, sólo con receta médica”; deshabituación
tabáquica; “medicamentos y conducción” (modificada posteriormente).
— Se relega al FC a la educación para la salud en aspectos relativos al uso
del medicamento, en los que debe ser protagonista.
Posibilidades
— Exigir el protagonismo razonable del FC en las campañas institucionales.
— Desarrollar campañas corporativas ambiciosas (efecto de imagen).

7. Receta electrónica (baleares)


Debilidades
— Sistema lento, débil (se “cuelga”), saturado (se colapsa), caro (para los FC).

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 77
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
78 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

— Cada dispensación se autoriza desde IB-Salut, no pasa por el COF: pue-


den cambiar, en cualquier momento, las condiciones de dispensación.
— Se pretende incluir un módulo de AF: la RE es un programa de la Admi-
nistración, y los FC ejercemos de forma privada concertada, no funcionarial:
no se puede admitir que se nos marquen las pautas de trabajo.
Posibilidades
— Exigir que se dote al sistema de la capacidad y los medios adecuados.
— Posibilitar la compatibilidad del sistema con programas de AF de los FC.
— Universalidad: incluir la medicina privada e interconectar todas las
CCAA.

8. Estructura funcional de la farmcom


Debilidades
— Falta de listado actualizado de funciones de todo el personal = conflic-
tos de competencias, imagen externa de desconcierto.
— Auxiliares que realizan Indicación Farmacéutica (IF).
Posibilidades
— Establecer claramente las funciones de todo el personal de la FarmCom.
— La AF se debe llevar a cabo exclusivamente por el FC.
— Delegar funciones y motivar a todo el personal, especialmente a los
adjuntos.

9. Estructura física -ZAP (Pharm care Esp 2007; 9(2):91-96)


La ZAP es un parámetro de calidad, es necesaria y obligatoria para la Far Com.
Debilidades
— Ausencia generalizada de ZAP en las farmacias españolas, pese a la obli-
gación legal (aparece en todas las leyes de ordenación o disposiciones adicio-
nales). En muchos casos, se justifica con el despacho (ZAP tipo 3).
— Atención al paciente en el mostrador: ausencia de confidencialidad,
operatividad, e imagen comercial, no profesional.
— Nuevas iniciativas, como la receta electrónica, obligan al FC a atender al
paciente en el punto de venta.
Posibilidades
— Filtro efectivo en la zona de dispensación: criterios de derivación al far-
macéutico, y de derivación del paciente a la ZAP, incluso por el propio FC.
— ZAP ideal, la tipo 1: cercana pero separada de la zona de dispensación.
— ZAP que denominamos tipo 4, integrada en módulos de dispensación
independientes y convenientemente separados entre si, en que paciente y FC
permanecen sentados, con espacio suficiente y acceso a las FI.
— Zona de espera, ZA para auxiliares, gabinetes de ortopedia y dermofarmacia.

10. Fuentes de información (fi)


Debilidades
— Manejo único del BOT.
— Ausencia habitual en cursos de formación.
Posibilidades
— Admitir que es el aspecto más importante en cualquier ejercicio profesional.
— Formación en manejo de FI internas y externas.
— Complementar BOT con otras fuentes de acceso inmediato, en la dis-
pensación: AMPS, y apartados de información al paciente de FDA y NHS.
— Utilizar, habitualmente, dos o más FI (interacciones, embarazo, lactan-
cia, etc).

11. Registro de intervenciones


Debilidades
— Demasiados registros independientes: dispensación, IF, consultas, SFT.
— Sistemas de registro complejos: muy lentos, inaplicables en la práctica
diaria, sólo sirven para hacer estudios puntuales – publicaciones !!
Posibilidades
— Registro manual de todas las intervenciones farmacéuticas realizadas en
la ZAP, uno general y otros específicos (en nuestro caso, consultas aplazadas, in-
teracciones (fco- fco, fco-alimentos) y uso de fcos en embarazo y lactancia).
— Programa de registro total sencillo informatizado (datos recuperables).

12. Comunicación con el médico


Debilidades
— Iniciar por envío de informes, sin contacto previo: puede generar recelos.
— Enviar informes en sobre cerrado: el paciente debe estar al corriente, y
debe cumplirse la ley de protección de datos.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 79
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
80 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Posibilidades
— Iniciar el conocimiento mutuo por zonas, con sesiones clínicas con-
juntas y diseño de hojas de intercomunicación consensuadas (experiencia
en Baleares).
— Establecer vías rápidas de comunicación.
— Exigir su desarrollo en los programas de receta electrónica.

13. Consulta farmacéutica

Debilidades
— ”Consenso” confundía el todo (consultas) con la parte: Indicación Far-
macéutica. En Foro, se afronta solamente en dispensación (IPM), pero muchas
consultas se producen sin mediar dispensación alguna.
— Miedo a la consulta del FC: creer que siempre hay que responder al mo-
mento.
Posibilidades (a parte de la IF)
La farmacia es un CIM: es nuestro punto fuerte. Componente clínico: a pa-
cientes concretos. FARMACÉUTICO: CONSULTOR TERAPÉUTICO (farmacotera-
péutico). Secundario: consultor sanitario (patologías, resultados de pruebas,
nutrición...)
Ventaja frente a los otros farmacéuticos asistenciales: contacto con el pa-
ciente o cuidador en casi todos los casos = feed back, participación del pa-
ciente en su tt (esencia de la AF).
— Información a los pacientes sobre características del fármaco: indica-
ción, eficacia (no efectividad), seguridad (explicar datos del prospecto), po-
sología, interacciones (fco-fco y fco-alimentos), uso en situaciones especia-
les (embarazo, lactancia, insuficiencias, niños, ancianos), alarmas mediáticas,
etc.
— Información sobre patologías, resultados analíticos, medicamentos ex-
tranjeros, y otras cuestiones de salud.
— Información al médico: interacciones, novedades terapéuticas, MP.
— Estimular la consulta mediante información activa (ofrecer el servicio o
temas concretos) y la propia actitud y aptitud del FC frente a las consultas.
— El “consulte al farmacéutico” de los MP, relativo a la IF, es un buen inicio
para la percepción del farmacéutico, por la población, como un consultor te-
rapéutico.
14. Comunicación con el paciente

Debilidades
— Complicar con aspectos demasiado teóricos algo que debe ser muy
sencillo.
— Utilizar encuestas, cuestionarios: generan rechazo.
— Llevarla a cabo de pie, en el mostrador, rodeado de otros pacientes.
— Lentitud, inhabilidad, falta de empatía, inseguridad.
Posibilidades
— Aptitudes: análisis rápido de las situaciones, empatía, lenguaje profesio-
nal pero inteligible, ofrecer confianza, dar facilidades.
— Respuesta inmediata o aplazada.
— Siempre sentados, en la ZAP, excepto normas básicas en dispensación.
— Realización de sesiones formativas para los pacientes en la farmacia.

15. Indicación farmacéutica (if )


Debilidades
— Sin base legal: MP en Ley 29/2006 = “...utilizados para autocuidado de la
salud”; el farmacéutico “informará, aconsejará e instruirá sobre su utilización”.
— Protocolos en diagrama de flujo: uno para cada situación, engorro-
sos, teóricos, demasiado concretos o excesivos, poco prácticos. A menudo
desarrollados por farmacéuticos sin experiencia de ejercicio diario en Far-
Com.
— Cursos de “síntomas menores para auxiliares”, y auxiliares que reali-
zan IF.
Posibilidades
— ¿Medicamentos de prescripción farmacéutica?.
— Iniciar con un protocolo básico, aplicable en todos los casos: datos evi-
dentes y relatados del paciente (edad, sexo, tratamientos, alergias, situación
especial,..).
— Aplicar (y actualizar constantemente) una “Lista Selectiva” de medica-
mentos (directa e indirecta: síntomas-medicamento, medicamento-aplica-
ción).
— Combinar con protocolos consensuados con los médicos: profundizar
en la línea de la excelente publicación de GIAF – SemFyC – SEFAC (no diagra-
mas de flujo, protagonismo del FC). Posibilidad de consensos en zonas.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 81
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
82 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

— Formación a los médicos (sesiones clínicas conjuntas FC- MF en la mis-


ma zona) en el manejo de los MP (no aparecen en sus vademecums): que el
médico prescribiera MP, y el mismo que el FC para el mismo síntoma menor,
sería excelente para la relación de confianza paciente-FC y MF-FC.

16. Dispensación (“activa”) (da)


Debilidades
— Suprimir “activa” porque puede presuponer que la otra sea pasiva. Sea-
mos realistas: la masificación obliga a un cierto porcentaje de dispensación
automática; es imposible realizarla de forma personalizada en todos los casos,
sólo mediante un sistema totalmente automatizado (error: posible sustitución
del FC por cualquier estructura comercial, como avisaba Joaquim Bonal). Es
comparable a la situación del médico cuando sólo firma recetas.
— El término dispensación se ha aplicado, habitualmente, a la simple pro-
visión de medicamentos por el farmacéutico.
— Se suele llevar a cabo en mostrador o puntos de venta.
Posibilidades
— Parece necesario reforzar el término: si no se quiere “activa”, dispensa-
ción especializada o personalizada (o “informada” y “por un farmacéutico” co-
mo indica la Ley 29/2006). Es la provisión responsable de Hepler.
— Escoger por dónde se debe iniciar: fármacos nuevos, inicios de tt, medi-
camentos complejos, pacientes con limitaciones, polimedicados, campañas
concretas (de iniciativa interna o externa).
— Formación del personal auxiliar para ofrecer la información básica y cri-
terios de derivación al FC (intervención en la ZAP).
— Sistemas de apoyo: desde etiquetas de aviso en almacén, hasta avisos
del propio sistema informático (programa de DA del COF de Madrid). Así, in-
corporar el mayor nº de dispensaciones al nuevo concepto.

17. Cartera de servicios


Debilidades
— Excesiva diversificación sin personal especializado.
— Ofertar servicios sin estructura, formación y planificación previas.
Posibilidades
— Combinar qué demanda la población del FC (reorientarlo: no se trata
de sustituir al médico), con lo que el FC cree que demandaría si se le ofreciera
(estimular su demanda).
— En todos los casos, protocolización y atención en ZAP.
— Establecer una cartera de servicios básica, asumible por un alto porcen-
taje de FarmCom: Consulta farmacéutica, SPD, IF, DA, SFT, deshabituación ta-
báquica, valoración de interacciones (experiencia en Baleares), PMM, etc.
— Desarrollar nuevos servicios, como atención domiciliaria, unidosis, etc.

18. Seguimiento farmacoterapeútico


Debilidades
— Datos farmacoterapéuticos aportados sólo por el paciente (“bolsa de
medicamentos”): útiles para valorar cumplimiento, insuficientes para el SFT.
— Responsabilidad única del FC en valorar indicación, efectividad y segu-
ridad: la idea del “agente final” me parece equivocada; falta de medios para
valorarlas, y escasos conocimientos y no competencia en farmacología clínica.
La Ley 29/2006 indica claramente: “colaborar en el SFT de los tratamientos
prescritos” y “cooperación con el médico en el seguimiento”.
— No se exige la necesidad previa de una estructura física adecuada (ZAP),
posesión y manejo de fuentes de información y habilidades de comunicación.
— Siendo el elemento fundamental de la AF, es el más complejo, por lo
que cuestionar que se introduzcan antes otros aspectos de más fácil desarro-
llo es un error que frena iniciativas.
Posibilidades
— Enfoque inicial similar al del servicio de SPD: Ofertar el servicio al pa-
ciente y comunicar (no es “pedir permiso”) al médico; iniciar el proceso con el
historial farmacoterapéutico aportado por el médico.
— Resposabilidad compartida con el prescriptor en efectividad y seguridad.

19. Retribución
Debilidades
— Plantear la retribución de servicios con escasa implantación real.
— Injustificable sin base legal para acciones concretas.
— Sistema sanitario mixto público-privado.
— Riesgo de seguir reduciendo el margen y “luego ya veremos qué se re-
tribuye”.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 83
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
84 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Posibilidades
— Inicialmente, Vía COF, como se ha planteado antes.
— Establecer un marco mixto de retribución, servicios-margen comercial.
— Comenzar por servicios ya desarrollados, como el SPD y participación
en campañas; continuar por nuevos servicios (atención domiciliaria, unidosis,
interacciones, etc.).La Administración ya remunera los PMM y programas TOD.
— Plantear la retribución de actividades de AF realizadas en base a pará-
metros de calidad (sistematización, registro, verificación externa).

20. Conclusiones
— La FarmCom es un CIM asistencial, tiene el componente clínico de la
presencia real del paciente. Resolver las consultas de los pacientes (CIM pasi-
vo) debe ser el objetivo fundamental de la FarmCom. También las de otros
profesionales y actuaciones como CIM activo.
— Los esfuerzos deben encaminarse a conseguir que un número muy ele-
vado de farmacias sienten los pilares básicos: sistematización, optimización,
estructura funcional y física, manejo de las fuentes de información, habilida-
des de comunicación y registro de las intervenciones farmacéuticas. El segun-
do paso es la oferta del SFT, y otros servicios como los SPD o la deshabituación
tabáquica.
— Sólo iniciativas mayoritarias consiguen el impacto necesario en la So-
ciedad = cambio de imagen-función-necesidad del FC.
— Evitar excesos semánticos y metodológicos en aras de la practicidad: lo
que importa es resolver los problemas y dudas de los pacientes en relación
con su medicación y obtener máxima efectividad terapéutica: existen proble-
mas, con sus causas y posibles soluciones, así de sencillo.
— Plan de actuación sobre las principales causas de RNM (incumplimento,
interacciones, errores en el proceso y en el uso, prescripción inadecuada).
— Replantear absolutamente los programas de formación en función de la
practicidad, la aplicabilidad inmediata, y la continuidad-seguimiento posteriores.
D. Víctor Valencia. Economista.

“ENTORNO ECONÓMICO Y VIABILIDAD”


 TENCIÓN FARMACÉUTICA - SI ATENCIÓN FARMACÉUTICA -NO- HE
A
AQUÍ LA CUESTIÓN

1. Atención farmacéutica si, ¿o cuestión de semántica?


Antes de entrar en análisis cuantitativos, es imprescindible saber desde
que óptica estamos hablando. El titular de Farmacia y su entorno sanitario lo
tienen claro (la atención farmacéutica al cliente es un valor añadido que di-
ferencia a la oficina de Farmacia frente a otras opciones del mundo de la sa-
lud y lo saludable), “la atención farmacéutica nos diferencia, nos dignifica y
es muy valorada por el cliente”. A este respecto nada que discutir, es más,
todos los estudios sanitarios lo corroboran, incluido el último barómetro del
consumidor/paciente presentado recientemente en unas jornadas realiza-
das en Galicia y organizadas por la FEFE a las que tuve el honor de ser invita-
do como ponente.
Cuando a un paciente/cliente se le pregunta: ¿considera que la atención
farmacéutica es importante?, todos contestan que sí; cuando a un paciente/
cliente se le pregunta: ¿donde considera que se da el mejor consejo sanita-
rio si no lo da un médico?, todos contestan que en la Farmacia; cuando a un
cliente/paciente se le pregunta: ¿donde iría a pedir un consejo sanitario si
no es al médico?, todos dicen que a la Farmacia. En definitiva todos lo tienen
muy claro, la mejor atención sanitaria después del médico y para algunos
incluso antes; en la Farmacia, por lo que perder el valor de la atención farma-
céutica en la Farmacia sería imperdonable. ¿Pero y si todo fuese una cues-
tión solo de semántica?
Si a los clientes pacientes se les preguntase: ¿consideran que el farmacéu-
tico está obligado a dar una atención farmacéutica cuando dispensa un pro-
ducto para una dolencia, que dirían? ¿Qué está obligado por su profesión igual
que el médico? o ¿qué es un detalle voluntario como atención de cortesía con
el paciente?
Si la respuesta es la primera, está claro que piensan que está obligado, y la
cosa cambia y mucho, ya no es una atención, entienden que es la obligación
de un profesional altamente cualificado, pero cuando es simplemente una

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 85
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
86 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

obligación, por eso no se paga y por tanto no se valora igual, simplemente es


una obligación y punto, ¿entonces?, ¿le da la obligatoriedad valor añadido
percibido por el paciente o la da el carácter de derecho?.
No sé si la respuesta nos guastaría, creo que no; no en vano, cuando los
pacientes/pseudoclientes, vienen a la Farmacia, aprenden, conocen, pre-
guntan, se informan y luego, con esa información compran en otros estable-
cimientos no sanitarios más económicos, por supuesto incluida la gran su-
perficie. (De cara al verano, en la Farmacia se hacen análisis de piel, se
informan de cuál es la protección que más les conviene y luego se van al
“hiper” de turno a comprar lo mismo que le hemos recomendado o al me-
nos eso piensan ya que en el envase ponen cosas similares, y en algunas
ocasiones, incluso encuentran la misma marca y producto que les hemos
prescrito con nuestra mejor voluntad, pensando que nos la comprarían a
nosotros, sin acordarnos que ya no es de venta exclusiva en Farmacia aun-
que en su día lo fue.
Está claro que en algún punto las visiones del entorno farmacéutico y
del consumidor/paciente en lo que respecta a la atención en Farmacia son
divergentes. Nosotros, el entorno sanitario, lo consideramos como un valor
añadido y el cliente como un derecho adquirido y por tanto como una obli-
gación del titular, así que como dice el refrán: ni agradecidos ni pagados. No
quiero pensar si la pregunta al cliente paciente fuese: ¿cree que el titular de
la Farmacia le debería de cobrar por los a tención farmacéuticas que le da?
Pero nadie le pregunta ¿cree que el médico debe cobrar por dar diagnósti-
cos y opiniones en su consulta? Para el dirán que sí, pero para nosotros di-
rían que no, que eso va incluido en el precio del medicamento, y lo triste, es
que es cierto.

2. La atención hay que defenderla


Hace poco leí en un bar un escrito pegado en la pared que decía: Por el pre-
cio de un CAFÉ les ponemos una persona a su servicio, añadimos un azucarillo
envuelto y hermético y si nos pide más también, una taza de cerámica que no
altera el sabor del café, una cucharilla de metal que facilita la disolución del azú-
car y un plato para que no se manchen, le damos la oportunidad de utilizar
cuantas servilletas deseen, les dejamos leer la prensa gratis, le ofrecemos un lo-
cal climatizado en el que guarecerse del frio en invierno o aliviar el calor en vera-
no, les damos conversación cuando la solicitan, si necesitan papel y bolígrafo se
lo prestamos, si se encuentran mal le ofrecemos un analgésico, por si los necesi-
tan les ofrecemos nuestros aseos, ponemos a su servicio un teléfono público, un
sitio en el que citarse, un lugar en el que poder leer cuando se hace de noche y
los comercios ya han cerrado, se pueden sentar a tomar el café tranquilamente y
además les dejamos permanecer el tiempo que quieran y por supuesto le ofre-
cemos nuestra mejor sonrisa; ¿es caro un café?.
A la Farmacia le ocurre algo parecido, todo lo que hacemos se ve con na-
turalidad, pero no como algo excepcional. El titular de Farmacia, posee el re-
conocimiento derivado de su actividad profesional por los conocimientos sa-
nitarios que ha adquirido, pero a él, le ocurre lo mismo que decía Aznar de sus
votantes “nos votan pero no nos quieren”. Eso equivale a decir que se es un
mal necesario. ¿La Farmacia es un mal necesario? La baja orientación a la salud
positiva durante muchos años, ha dejado a la Farmacia posicionada como un
sitio al que si no se va, mejor, y además ha aportado una imagen del titular,
como la de alguien que se beneficia de nuestras dolencias ya que le hacemos
ganar dinero con nuestra desgracias y en especial con las recetas (de nuevo el
concepto de Aznar: “vienen pero no nos quieren”).
Para cobrar un servicio, hay que darle un valor, un precio. Durante muchos
años, el farmacéutico ha dado los servicios sin darle valor (sin cobrarlos). Al ¿qué
le debo? de un cliente, se respondía con un: “nada no tiene importancia” del far-
macéutico. Por aquel entonces, la receta cubría holgadamente las necesidades
del titular, no había ancianos (en la post guerra no había natalidad) y por lo tanto
no había necesidad. Ahora los márgenes de los medicamentos (antes especiali-
dades) caen en picado, los ancianos aumentan y las guerras de precios en para-
farmacia están a la orden del día, nos damos cuenta de que el problema no era
el cobrarlos o no, el problema es que nunca les hemos puesto un precio y lo
que no tiene precio, o es porque no cuesta nada o es que es obligatorio. Si esto
se mantiene durante muchos años, en el mundo de la empresa se le llama “posi-
cionamiento” y en argot laboral “derecho adquirido” y de cara al cliente “costum-
bre”, los derechos adquiridos no se les pueden quitar a nadie salvo que se esté
dispuesto a pagar un alto precio (véase amplio rechazo social de cara al titular).
El precio de los productos y los servicios es lo que marca la percepción de
su valor, si te regalan un viaje que pone que cuesta 3.000 euros, eso tiene su
valor, si un abogado te pasa una minuta de 3.000 euros y luego te hace un
descuento por el importe total como atención profesional por el motivo que
sea, eso tiene previamente su valor, pero si nunca te lo cobran es porque no
vale apenas nada.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 87
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
88 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

3. La atencion no es la panacea existen otros problemas

Como tercer agravante a esta situación está la palabra “Farmacia”, año tras
año, este palabra ha perdido una parte de su valor. El nombre común con el
que se denomina al establecimiento “Farmacia” unido al prefijo “para” (parafar-
macia) puede sufrir un alto nivel de degradación.
A mediados de febrero, realicé un viaje a Valencia para dar una conferen-
cia sobre ahorros fiscales a titulares de Farmacia y cuál no sería mi sorpresa
cuando por el camino paré en un bar de carretera (no en un retail de la pro-
pia estación de servicio, si no en un bar de los que también son hotel de ca-
rretera, con habitaciones y comedor). En la cafetería del bar, a mí izquierda,
tenían una tienda “multi de todo” de esas con: embutidos, quesos, dulces re-
gionales, música, ropa de caza, accesorios para el automóvil, suvenir y algu-
nos productos de higiene corporal. Hasta aquí todo medianamente bien si
no fuese por un luminoso de leds, de esos que se ponen en el exterior de
algunos establecimientos con texto que van avanzando que decía en letras
rojas y todo en mayúsculas: PRODUCTOS TÍPICOS DE LA TIERRA… ACCESO-
RIOS PARA EL COCHE…. PARAFARMACIA… ROPA DE CAZA... Si en un bar de ca-
rretea que lo mismo te tomas una chuleta a la brasa, que compras un toro
“made in spain” de suvenir o un queso manchego curado, se puede utilizar
el término parafarmacia sin ningún rubor, y sin ninguna limitación legal,
ahora, dile al cliente que ha comprado un queso manchego y una garrafa de
liquido limpiacristales, que sin el consiguiente prefijo “para”, lo de “Farmacia”
a secas es otra cosa mucho más digna y de alto valor añadido, cuando el
mismo que te echa la gasolina, te vende la parafarmacia y te asesora sobre
los solares que en ese establecimiento se venden, (que como persona es tan
digno como el farmacéutico, pero en cuanto a conocimientos dermosanita-
rios hay un abismo de conocimientos).
En resumen, diferenciar, dignificar y cobrar el servicio para darle valor
añadido a la Farmacia no es suficiente si no se acompaña de otras acciones.
El debate no se puede circunscribir solo a si se cobra o no se cobra el servi-
cio, es necesario un cambio mucho más profundo, es imprescindible rein-
ventar y distanciar la Farmacia en lugar de acercarla al consumo plenamente
banalizado que es con el que la Farmacia intenta competir al menos en el
área de parafarmacia, buscando acercarse en precios al gran consumo en
lugar de buscar una diferencia cada vez mayor. Por otra parte, si el término
“parafarmacia” no se regula más en cuanto a la titulación y la responsabilidad
civil y social de quien puede estar al frente de dicho término, no avanzare-
mos nada. Si los productos no tienen un tipo de código sanitario que los
haga de venta exclusiva en Farmacia tampoco avanzaremos nada: Si la ten-
ción farmacéutica y los servicios no se valoran antes de regalarse, no iremos
a ningún sitio. Si la prospección del paciente cliente en Farmacia no es una
norma antes de venderle algo (eso sí, siempre unida a una prospección co-
mercial) poco podremos conseguir. Si los nuevos servicios que se incorpo-
ren a las Farmacias tampoco se cobran, los esfuerzos serán en vano, pero si
al mismo tiempo no convertimos la Farmacia en un espacio de salud positi-
va tampoco ganaremos mucho.

4. La cuestión económica de la atención farmacéutica


Hablemos del margen; la Farmacia ha perdido 17 puntos de margen des-
de el 2000 al 2006 y además ha sufrido tres bajadas de precios en los últimos
años. Eso supone, sin contar la bajada de precios del 2007, 2008 y 2009, que si
a nivel de medias nacionales el margen de los medicamentos se mueve en
torno a un 19%-20% después aplicarles del RD 5/2000 se necesita un 85% más
de ventas solo para empatar. Si a la bajada de márgenes unimos la bajada de
precios, nos moveremos en el 138% por ciento más de ventas que en el año
2000 solo para mantener el mismo importe en margen bruto.
Una Farmacia que hubiera doblado ventas en el 2009 respecto a sus ven-
tas del año 2000 vendería el doble pero tendría un 38% menos de margen
bruto que en el año 2000. Si nos ceñimos a la realidad y ponemos una media
muy alta del 8% de crecimiento de ventas de medicamentos promediando
entre los años de crecimiento de dos dígitos y los de crecimiento del 5%, entre
el 2000 y el 2009, el incremento sería del 72%, así que hasta el 138%, ese 56%
de diferencia, es lo que lleva perdido en margen bruto, y eso, moviendo un
72% más de cifra de negocio. Con estos datos pensar en no cobrar los servi-
cios, es impensable, pero para poder hacerlo, analicemos la realidad económi-
ca de la atención aplicando medias nacionales.
La Farmacia presenta de media una cuenta de explotación con un 15%
/16% de sus ventas como beneficio antes de impuestos, si a este dato le aña-
dimos una presión fiscal media de la Farmacia del 38%-40% en Farmacias de
900.000 de euros, nos encontramos con un beneficio después de impuestos
de 90.000 euros. En un negocio de estas características el salario neto del ge-
rente rondaría los 48.000 euros y el alquiler de un local de este tipo sería de

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 89
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
90 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

30.000 euros al año, lo que nos da un beneficio neto operativo después del
sueldo del titular y del auto alquiler del 12.000 euros (el local lo ponemos no-
sotros no sanidad), o lo que es lo mismo, el beneficio neto operativo es el divi-
dendo real de la oficina. La cuenta de explotación analítica del titular, es una
de sus asignaturas pendientes; como el dinero va a parar a la misma persona
física, no distinguimos entre lo que es: el sueldo del titular, el auto alquiler de
su propio local y el dividendo. Como persona física, el titular vive relativamen-
te bien, pero siempre gracias a: 1) que tiene un sueldo digno, 2) un local alqui-
lado 3) un dividendo penoso de un negocio sanitario (el 1,3%).
En cuanto a los RRHH, he partido de la base de unos RRHH bien trabaja-
dos, es decir con unos costes que suponen solo el 8% de las ventas y con unos
gastos generales ajustados al 5% incluidas las amortizaciones (con lo que me
he ceñido a lo estrictamente básico), con un margen nacional medio ponde-
rado del 30% sobre ventas. Está claro que con estos datos, no queda margen
ni para la duda, ni para la atención farmacéutica.
Los RRHH son los que prestan la atención farmacéutica y su tiempo ocioso
es escaso. En la Farmacia no se para, se atiende a velocidades de vértigo para
que no se formen colas, se pasan recetas, se verifican las caducidades, se revi-
sa el stock, se formular si toca, se colocan pedidos, se hacen pedidos, se revi-
san los envíos, hay que ordenar lineales, limpiarlos, montar la animación etc.
Visto el tema de la dedicación de los RRHH, ahora, pensemos en términos
de atención farmacéutica. Un cliente bien trabajado con protocolo de aten-
ción, ficha seguimiento estudio de interacciones etc, nos llevaría unos 10 mi-
nutos, con cuatro clientes de este tipo a la hora serían 40 minutos, si la Farma-
cia es de 12 horas, cada día serían 8 horas dedicadas solo a atención
farmacéutica. En definitiva, habría que tener una persona solo para prestar la
atención farmacéutica. Si además quien presta la atención farmacéutica y ha-
ce el seguimiento ha de tener titulación de farmacéutico y un farmacéutico
cuesta entre seguridad social y nómina 30.000 euros al año, alguien se queda
sin cobrar, ya que si nos quedan 12.000 euros de dividendos y el farmacéutico
de la atención farmacéutica cuesta 30.000 euros al año, o el casero o el farma-
céutico no cobran y si ambos son la misma persona ya se sabe a quién le toca
no cobrar, eso sin contar que en vacaciones y los sábados no haríamos aten-
ción farmacéutica porque nos salimos de los 30.000 euros de convenio y pa-
garíamos la atención farmacéutica como horas extra.
Si le tenemos que poner precio a la atención farmacéutica el cálculo es fácil.
Prorrateando sin contar el mes de vacaciones son 2.727 euros al mes, que es lo
que cuesta un farmacéutico mientras produce, que dividido entre 20 días hábiles
a 8 horas mes (40 semanales), nos daría un importe de entre 11,3 y 17 euros por
paciente que reciba la atención farmacéutica, eso sin imputar costes de local etc.

5. Cuantificar la realidad del la atención farmacéutica


La pregunta del millón esta servida: ¿está el cliente/paciente dispuesto a
pagarlo?, creo que no, pero la otra pregunta es ¿quién lo pagaría, sanidad, el
titular?.
Si sanidad lo pagase a través del seguro, teniendo en cuenta el RD, eso
implicaría en una oficina de Farmacia de 900.000 euros una subida del margen
del precio del medicamento 4,3% ya descontado el IVA del PV, (pero no hay
presupuesto de subidas solo de bajadas).
Si lo paga el titular de farmacia a través sus ventas de Farmacia, el impacto
es el del 3,3% sobre el beneficio antes de impuestos dejando a la Farmacia en
un margen del 7% después de impuestos, lo que supone que si el sueldo del
titular es el 5,3% del facturado y no hemos hablado del autoalquiler 3% algo
no cuadra, pero eso sí, sanidad se lo ahorra.
Si lo paga el paciente y nos visita cada mes, estaríamos hablando de 15 euros
por acto de atención farmacéutica que multiplicado solo por 12 euros serían 180
euros al año; dado que los clientes que más lo necesitan son mayores y jubilados y
que el jubilado que tenemos posee pensiones bajas y mucha son agrarias y otro
tanto de viudedad, esos 180 euros supondrían en la mayoría de los casos el 25% o
más de la pensión de un mes (eso viniendo solo una vez cada mes). Se mire como
se mire, los números no salen. Sanidad dice que pagar más, ni de broma, y además
va justo por el camino contrario, la Farmacia ya no da para más y el paciente jubila-
do no puede costearlo, bastante tienen con sobrevivir con una pensión de 600
euros, eso en el mejor de los casos, (pocos se lo pueden pagar) y además, el coste
político para cualquier gobierno sería altísimo.
Ahora bien si al paciente (no jubilado) se le cobra esto y más por una con-
sulta dietética para perder peso, eso le parece bien. Algo me dice que por la
salud positiva hay un perfil de paciente que sí que está dispuesto a pagar, so-
bre todo porque ese servicio no lo cubre el seguro y lo que no cubre el segu-
ro, es seguro que hay que pagarlo (valga la redundancia).
El futuro del cobro por servicios sanitarios en la oficina de Farmacia no pa-
sa solo por la atención en la medicalización al paciente, pasa por cobrar por
servicios del bienestar que aunque en algunos casos tengan menor valor aña-

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 91
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
92 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

dido sanitarioprofesional, el consumidor (que es quien manda y quien decide


si paga o no paga) piensa que ese servicio tiene un valor añadido, porque para
él sí que lo vale el famoso “porque yo lo valgo”. Ahora hagamos un supuesto,
que pasaría si prestamos el servicio de atención en medicamentos, lo cobra-
mos y el cliente lo paga de su bolsillo sin poner pegas.
El coste del acto de dispensación con atención farmacéutica, como servicio
que es, tiene un amplio impacto económico en una población de 45 millones
de habitantes y otro tanto de turistas. Que prorrateados nos dan una población
permanente de 50 millones de habitantes. Solo con que necesite el servicio el
15% de la totalidad de la población Española, (y eso que los jubilados son ya el
16% y llegaremos a muchísimo más del 25% cuando el “babi boom” español y
sobre todo el europeo, que suma a los propios entre 10 y 12 millones de jubila-
dos europeos que fijarán su residencia en el sol y el clima de España), hablaría-
mos solo de unos 7,5 millones de personas. Si se dan solo 6 atenciones farma-
céuticas al año por paciente en lugar de 12, necesitaríamos 22.500 farmacéuticos
más solo en este año (de media uno por Farmacia), ¿los tenemos?, porque si físi-
camente ni los tenemos, ¿exactamente de qué estamos hablando?.

6. Muchas preguntas y pocas respuestas.


En la primera obra subrrealista de la literatura mundial (Alicia en el país de
las maravillas) se encuentra la pregunta del millón:
Alicia perdida le dice al gato de la seta:
Alicia.— :”¿qué camino debo tomar?”
Gato.— : “¿eso depende de donde quieras ir?”
Aquí es donde está el verdadero dilema, ¿Qué tipo o tipos de Farmacia
quiero para el futuro?, un modelo anglosajón con la base de la prescripción y
de la atención en el último rincón de la Farmacia pero con mayor libertad de
acción comercial, uno mediterráneo con poca masa crítica que ahoga al titu-
lar pero que da amplia capilaridad sanitaria, uno de corte nórdico con una
Farmacia en nódulos equidistantes geográficamente, uno mixto italiano don-
de lo privado lo público lo macro y lo micro coexistan, uno portugués experi-
mental. Lo primero es lo primero y si no se donde quiero ir, ¿es muy difícil sa-
ber qué camino tomar? y dada nuestra pirámide de población lo que está
claro es que alguno hay que tomar.
Muchas preguntas, muchas sombras y pocas luces, por eso el titular se en-
cuentra en medio de la encrucijada: ¿intento cambiar la mentalidad del pa-
ciente haciéndole ver que el servicio de atención sobre especialidades tiene
un valor añadido esencial y por tanto un coste que le he de cobrar y me apun-
to a hacer de sociólogo y cambiar la cultura sanitaria de todo un país hasta
llegar a mentalizarle para el posible cobro de la atención farmacéutica?, (máxi-
me cuando nadie en sanidad se atreve al copago por el coste político que
tendría, como para pedirle al paciente que pague por la consulta) o por el
contrario, ¿busco el cobro en servicios de menor valor añadido sanitario pero
más valorados sociológicamente por el cliente emergente que no el por el
paciente jubilado actual?, o bien ¿me posiciono frente a otras Farmacias por
ese servicio y lo asumo como un coste diferenciador que me haga ser la Far-
macia preferida por los pacientes/clientes?
Lo que está claro es que haciendo análisis de piel gratis, de pelo gratis, re-
galando la toma de tensión, dando atención y asesoramiento sin otorgarles
un precio, ya sabemos a dónde vamos y desde luego, no vamos bien.

7. Conocidos los problemas lo que nos hacen falta son soluciones:


No soplan buenos vientos para el cobro de los servicios, la crisis económi-
ca dejará huella y el paciente no está para aventuras, máxime cuando en su
mayoría son jubilados.
Para poder paliar esta imagen de la farmacia hay que dejar de ponerle
puertas al campo, permitir a la farmacia competir con otras empresas que jue-
gan con ventaja ya que las exigencias legales son mucho menores. Una esta-
blecimiento sanitario, que no una farmacia (tienda encubierta de centro de
servicios saludables) disfruta de toda una serie de ventajas de las que no se le
dota a la farmacia, no se les exige una puerta diferente y un local diferente y
pueden cobrar por consejos y tratamientos, a la farmacia se le obliga a jugar
un partido con una pierna atada a la espalda y con único cliente que además,
es el que pone el precio, en principio habría que desregular mucho más los
servicios de la farmacia.
El modelo actual tiene como aval una cultura sanitaria que se inculca des-
de la universidad, pero cada mes el personal ha de cobrar en euros, las coope-
rativas en euros, los colegios en euros, todos cobran en euros, ninguno quiere
hacerlo en consejos. El modelo tiene que desmitificar internamente la finali-
dad empresarial. Es como si empresa y farmacia fuesen conceptos antagóni-
cos y nada más lejos de la realidad, para que el modelo de farmacia pueda so-
brevivir ha de gestionarse con criterios empresariales. La licenciatura en

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 93
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
94 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Farmacia debería tener tres ramas, una de investigación, otra orientada a la in-
dustria y la visita médica y una tercera orientada a la oficina con una alta orien-
tación empresarial y comercial, de modo que quien elija esta opción, ya sabe
lo que se requiere y se espera de ella. La solución no es rápida, no se puede
cambiar algo que lleva siglos funcionando en un solo día, ni tan siquiera en un
año, la nueva orientación viene de un cambio en la formación de sus recursos
humanos. Del modelo actual me quedo con su racionalidad y con su capilari-
dad, pero le beneficiaría mucho un barniz empresarial.
Para que una farmacia pueda apostar por una clara orientación a la Atención
Farmacéutica por su cuenta y riesgo dedicando un farmacéutico/a a esta labor,
necesita una facturación de al menos 1.200.000 euros o lo que es lo mismo 3.000
pacientes por farmacia, lo que nos lleva a farmacias de referencia o a farmacias
de alto potencial comercial ya que en un mercado de suma cero lo que una ga-
na otra lo pierde. Es difícil pensar que en un pueblo de 1.000 habitantes el titular
le saque a la Atención Farmacéutica un beneficio que no sea exclusivamente
moral, esta farmacia poseería casi el 100% de su potencial de mercado y poca
prescripción puede obtener en otras líneas de negocio con esa población y con
su correspondiente pirámide de población. Para que el servicio realmente sea
valorado y genere flujo adicional ha de tener a una persona en un proceso de
formación continua, con un gran don de gentes, con mucha asertividad y flui-
dea verbal capaz decir lo que tiene que decir sin herir sensibilidades y con una
paciencia que dejaría boquiabierto al Santo Job y todo eso por 30.000 euros al
año. En cuanto al espacio, no se pueden o no se deben dar consejos consensua-
dos entre todos los clientes en los que la mitad de la cola opina que sí y la otra
que no y en la que cada uno cuenta la feria según le fue a él o a su cuñado. En
definitiva hablamos de confidencialidad y la confidencialidad se traduce en me-
tros unos 12 m cuadrados solo para una mesa tres sillas y una camilla. Además,
estos metros son de los caros, si ponemos el despacho de atención a nivel de
calle el coste del metro cuadrado es altísimo y si no es así, hay que dotarlo de
ayudas para que los pacientes con movilidad reducida (la mayoría) puedan ac-
ceder. En cuanto a la ejecución de la atención no es posible hacerlo de forma
improvisada, si el/la titular a día de hoy ya da cita a los visitadores de farmacia
para optimizar su tiempo, está claro que tendríamos que dar cita a los pacientes
si no queremos tener exceso de personal o arriesgarnos a esperas de 2 horas
con la farmacia llena de gente de pié, que encima se desespera porque no te
toca y cuando le toca ya no tiene prisa por terminar y aprovechará para ocupar-
nos el tiempo que el médico no le dedica.
Una farmacia que apueste decididamente por la atención farmacéutica,
ha de ser muy cuidadosa. Determinados colectivos médicos pueden ver de
forma errónea algunas de las prácticas como intrusismo profesional y por tan-
to puede ser motivo de conflicto. Por este motivo su identidad pública, (ima-
gen pública debe de orientarse al consejo, su estrategia de venta no pude
pasar por la rapidez en la dispensación, si no por la calidez en el trato, la pros-
pección del paciente, la orientación sanitaria e incluso la pérdida de venta por
la falta de confianza en determinados productos. ¿Está preparada la farmacia
para asumir este coste?, ¿sus márgenes y sus ventas se lo permiten?
¿Puede el pulmón funcionar sin el corazón?, ¿puede el corazón funcionar
sin el pulmón?, la farmacia y la parafarmacia siempre han ido unidas para po-
der vivir, la pregunta no es si se deben de separar ambas actividades, si no
quien decide que es parafarmacia, ¿el/la titular o el cliente?. ¿Quién compra?,
¿quién elije?, ¿quién paga?, si mi farmacia es mía, y yo decido lo que quiero,
¿no sería más lógico dedicarse a algo en donde no hubiera clientes? En toda
esta polémica, al único que no se le pregunta es al cliente, la administración
decide, el titular decide, los colectivos deciden, ¿pero dónde queda el cliente?,
nos hemos olvidado de lo más importante, ¿de preguntarle al cliente en que
tipo de farmacia la gustaría comprar?, al final, él nos selecciona y no al revés. La
sociedad de consumo, es eso una sociedad donde el que consume decide lo
que prefiere entre múltiples opciones, es posible que exista hueco para diver-
sos tipos de farmacias, pero lo que no está claro es que para todas el consejo
sea rentable. Una farmacia que solo se dedique al medicamento con los pro-
medios actuales no daría para poder vivir como lo hace actualmente el/la titu-
lar. Una farmacia Española con una facturación de 900.000 euros si solo traba-
jase el medicamento además de tener un titular a tiempo completo todos los
días de apertura, con un margen del 20% simplemente empataría a beneficios
con el sueldo de su empleado y con un margen del 18% ya gana más como
asalariado que como empresario, no digamos nada si se mueve en torno a
500.000 euros o menos, en este caso siempre ganaría más como empleado
que como titular.
La atención farmacéutica sin la parafarmacia como soporte económico, es
a día de hoy una ventaja diferencial pero no competitiva ya que no es sosteni-
ble el largo plazo por el alto coste que tiene, el cliente no está preparado para
asumir la tención salvo casos extremos, si ya les falta tiempo para ir al médico...
El segmento de jubilados es el único que nos queda, a estos les sobra tiempo
pero les falta dinero; de nuevo la ecuación no encaja. Estoy seguro de que

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 95
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
96 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

existe hueco para captar clientes mayores de receta pero eso sí, sin ninguna
fidelidad. Si alguna farmacia les regala un abanico como detalle por venir a
por sus medicamentos, se volverán infieles por mucha atención farmacéutica
que les demos, seguirán viniendo, vendrán a por el consejo, pero siempre re-
partirán sus recetas con la farmacia del abanico a no ser que nosotros regale-
mos un champú entonces volverán, a lo que ellos les darán paraguas, en fin,
que les voy a contar que no sepamos ya.
La farmacia necesita ser reinventada. Cuando se diseñó el modelo actual
no había cobertura sanitaria y la farmacia como agente sanitario ayudaba a
suplir esta deficiencia, cuando se creó el medicamento subvencionado la es-
peranza de vida era de 55 años y la jubilación llegaba a los 60, el modelo sani-
tario se basaba en un porcentaje de jubilados por debajo del 5% de la pobla-
ción y ahora vamos camino del 33% y llegaremos al 40% seremos el geriátrico
de Europa, el modelo actual de cobertura sanitaria y distribución de medica-
mentos se consolido en los 80 con Felipe González con un margen en medi-
camentos cercano al 40% a día de hoy se acerca al 23%; o reinventamos la
farmacia entre todos, o nos reinventan a nosotros.
Cada agente social del entorno farmacéutico aporta algo positivo, las admi-
nistraciones sanitarias defienden los intereses de los pacientes y de sus presu-
puestos, el colegio defiende las relaciones con la administración y la identidad
sanitaria, las federaciones la defensa de los intereses empresariales y los grupos
de farmacia los intereses comerciales de los titulares, todos aportan algo, pero el
cambio debe venir de la coherencia de las decisiones de todos ellos, en esto no
hay ni buenos ni malos, nadie suple a nadie pero lo que no se puede ir es por li-
bre. En algunas federaciones se ven a los colegios como enemigos, los colegios
a sanidad como el dueño y señor de todo, todos ven a los grupos como una
amenaza en potencia, en definitiva la clave es que nadie ve al otro como parte
de la solución si no como parte del problema. Lo importante es fortalecer a la
farmacia, los proyectos que sumen y que sean capaces de aportar valor añadido
a la farmacia y colaborar con el resto de agentes serán proyectos de futuro. Hay
que saber aprovechar a los buenos profesionales y las buenas ideas vengan de
donde vengan sin prejuzgar a nadie, nadie es más listo que nadie, aunque mu-
cho crean que lo son. Es un sector que ha de aprender a pasar de la opulencia a
la racionalidad y eso nunca es fácil y si los protagonismos son la clave entonces
no es que sea difícil es que es imposible.
Como se aprecia no existe una única solución ni un modelo perfecto,
pero hay uno que se aproxima mucho al modelo más idóneo, por un lado
la obligatoriedad de la explotación personal es buena, de hecho se aplica
en las franquicias, una de las condiciones fundamentales para el éxito es
que el franquiciado explote la actividad, lo que equivale a apoyar la unión
de la titularidad y la propiedad. La exclusividad territorial de la franquicia
también ayuda, por lo que la territorialidad de la oficina de farmacia es
buena al garantizar la cobertura de un bien social, justificando así la capila-
ridad por habitantes y distancias, pero lo que le falta al modelo es la flexi-
bilidad comercial de la que se dota al sistema anglosajón, esto permitiría
encontrar aportes económicos que ayuden a invertir en atención sin mer-
mar su iniciativa comercial, no olvidemos que la mayor parte de los farma-
céuticos hacen farmacia porque le gusta el mundo de la salud y ejercerlo
plenamente a través del consejo, es su mayor ilusión. No todas las franqui-
cias son iguales miremos la restauración, hay restaurantes mejicanos, otros
venden sándwich, muchos pizas, algunos incluso apuestan por la alta co-
cina, los más independientes, pero a todos se les deja libertad comercial
para posicionarse con diferencias que cautivan al cliente, se le dan opcio-
nes de elección, cada uno se adapta a sus posibilidades y todos las tienen,
pero se debe dejar elegir qué tipo de especialidad se desea o conviene
tener.
Dentro del colectivo de farmacia, hay gente que se afana en que nada
cambie, no porque otro mejore si no por no tener que complicarse uno, como
si se tratase de mantener un privilegio de la antigua nobleza. Las agrupacio-
nes de farmacias alrededor de una idea comercial que no de la compra, son
buenas para el sector y so si o si, formarán parte de su natural evolución, en
ellas las farmacias se dotan de herramientas a las que no tienen acceso de
forma individual y que les permiten encontrar su propio espacio sin molestar
a sus compañeros. Estoy convencido de que si a la farmacia se le deja más
margen de acción, cada una encontrará su propio camino aprendiendo a evo-
lucionar sin ese paraguas proteccionista del que en algunos casos se le ha ve-
nido dotando y en determinadas ocasiones le ha perjudicado. De otro modo,
en ese afán de no beneficiar a nadie por no perjudicar a nadie, todos saldrán
perdiendo, mataremos las inquietudes, las iniciativas, la sana competitividad.
Las democracias no son perfectas pero son mucho mejor que el resto de
opciones y también ayudan y velan por los intereses de los más desfavoreci-
dos sin impedir que se evolucione, todo ello, eso sí, dentro de unas normas de
convivencia pactadas y permanentemente vigiladas en las que el engaño y la
confusión al paciente no tengan cabida.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 97
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
98 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

8. Resumen de contenidos

Las encuestas actuales relativas a la atención en Farmacia, se ha dirigido


mayoritariamente a una cierta autocomplacencia (solo se ha preguntado si se
valora el servicio de un profesional y a eso siempre se responde con un sí).
Nunca se le ha preguntado al paciente si estaría dispuesto a pagar por
la atención en la Farmacia y mucho menos cuanto para ver si tiene una ligera
idea del valor real percibido (la respuesta a la pregunta de si alguien está dis-
puesto a pagar más por una atención farmacéutica que se ha dado siempre
gratis, mayoritariamente sería no).
El cliente considera la atención farmacéutica una obligación del titular
no un detalle en la prestación del servicio (la Farmacia se ha negado perma-
nentemente a hablar de venta, habla de dispensación como venta + diagnosis
de valoración + consejo; por tanto va implícitamente incluido).
A la atención farmacéutica nunca se le ha dado un valor económico
cuantificado delante del cliente (lo que no tiene un precio es porque es gra-
tis y no se valora; hay que cambiar el discurso).
No se trata solo de dar o no dar atención farmacéutica al paciente cobrando
o no por ello (se trata de generar una cultura del valor de la atención además de di-
ferenciar la salud positiva dentro de la Farmacia frente a otras ofertas saludables).
El coste del servicio por acto de atención farmacéutica protocolizada
rondaría los 15 euros eso solo para cubrir gastos, pero ninguno de los inter-
vinientes (sanidad, farmacia y cliente pueden asumirlo).
El coste del de atención farmacéutica como servicio que es, en un país
como España, tiene un amplio impacto económico (como mínimo 675 mi-
llones de euros).
El impacto en recursos humanos nunca ha sido calculado y si lo ha sido
nunca se ha difundido (22.500 profesionales licenciados en farmacia con lo
que el primer problema de dar el servicio es; si lo damos universalmente, ¿de
dónde sacamos a quien lo dé?).
Los servicios tienen un coste y nuestro canal de distribución nunca los ha
cuantificado ni para sanidad ni para el cliente (el impacto económico no lo puede
costear una sanidad que recorta gasto, de modo que la pelota en el tejado del titular).
Una Farmacia no puede costear la diferenciación solo a través de la
atención farmacéutica (si unos servicios se cobrasen y otros no, ¿el titular es-
taría dispuesto sufragar el servicio de atención en medicamento con el margi-
nal de los servicios no medicamentosos?
Dª. Mª Dolores Grande. Farmacéutica.

“ENTORNO ECONÓMICO Y VIABILIDAD”


La situación de desprestigio laboral de nuestra profesión en la Oficina de
farmacia es aún a día de hoy una realidad palpable, el absentismo y la deja-
ción de funciones del farmacéutico, ha llevado a cuestionar la utilidad del mis-
mo, cuya relación con los usuarios no va en la mayoría de los casos más allá de
la dispensación de medicamentos en condiciones ambientales adecuadas y
dentro de la fecha de caducidad (nos hemos convertido en meros custodios
del medicamento).
En enero de 2008 un grupo integrado por representantes de diferentes
instituciones de todos los ámbitos de interés relacionados con la Atención
Farmacéutica, Foro de Atención Farmacéutica (Foro), publica un nuevo Do-
cumento de Consenso con el objetivo de unificar criterios y aunar esfuerzos
de forma que exista un único mensaje ofrecido por los expertos y las institu-
ciones.
El farmacéutico es el sanitario ideal para el control de la farmacoterapia
por su formación y accesibilidad, no se trata de un intrusismo, sino de una co-
laboración.
Para realizar una correcta Atención Farmacéutica, es necesaria una estruc-
tura en recursos humanos y materiales; en los recursos humanos, es funda-
mental un equipo bien formado, el farmacéutico debe actualizarse de forma
permanente y constituirse en un elemento orientador de la sociedad, promo-
ver el uso racional del medicamento, fomentar la salud pública y la mejora de
la calidad de vida, debe tomar decisiones y solucionar problemas.
Por esto, la formación en Farmacias Trébol, es continuada, consideramos
que es fundamental implicarse en la formación de todo el personal, promo-
viendo y favoreciendo la asistencia a las sesiones, a las que se acude fuera del
horario laboral y de forma obligatoria.
Las sesiones de formación son en un número de ocho (*) al año, una cada
mes, dejando libres los meses estivales y el mes de diciembre que es compli-
cado por el gran número de festivos que tiene.
Al finalizar el año cada uno de nuestros farmacéuticos tiene el plan de for-
mación del año siguiente, con las fechas y contenidos de cada sesión, se hacen
un total de cuatro formaciones al mes, de tal forma que todos los farmacéuticos
pueden asistir a alguna de ellas, todas las sesiones tienen el mismo contenido.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 99
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
100 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

1. Reanimación Cardio Pulmonar (RCP)


Dr. José Manuel Soriano.
Médico de Área laboratorios GSK. Nutrición Infantil Laboratorio Ordesa.
2. Habilidades comerciales y Técnicas de comunicación en O.F.
Juan Fernando Robles.
Director del Instituto de Técnicas y Practicas Bancarias.
Tratamiento de las pieles atópicas. Laboratorio Letti.
3. Cáncer de cervis, cacuna del virus del papiloma.
Dr. José Manuel Soriano.
Médico de Área laboratorios Glaxo.
Tipo de desodorantes; Laboratorio Johnson & Johnson.
4. Asma y Alergias.
Dr. Javier Domínguez Ortega.
Jefe de área Hospital de Getafe. Laboratorios Menarini.
Fotoprotección Solar. Laboratorio Eucerín.
5. Creencias y Evidencias
Biodisponibilidad de genéricos.
Dr. Pedro Guerra.
Laboratorios Cinfa.
6. Antidiabéticos orales.
David de Pablo Marcos.
Novedades y solares. Laboratorio La Roche Posay.
7. Alteraciones del metabolismo lip
Dr. Emilio García Jiménez.
Laboratorios Stada.
(*) La octava formación, en el mes de noviembre, corresponde a nuestra Con-
vención anual.
Las sesiones se celebran dos martes consecutivos de cada mes, que suelen
coincidir con las semanas 3ª y 4ª, siempre que no lo impidan los festivos (que no
ha sido el caso de este año). Las sesiones se repiten en jornadas de cuatro horas
aproximadamente, la sesión de la mañana se celebra desde las 10.00 h hasta las
14.00 h y la de la tarde desde las 16.00 hasta las 20.00 h aproximadamente.
Los meses estivales, y el mes de diciembre, quedan sin formación debido a
que en los meses de verano, son los meses que más vacaciones disfruta el
personal (por lo que la farmacia se resiente), y el mes de diciembre por su
complicación debido a los muchos festivos que tiene este mes, que coincide
con una mayor afluencia de público.
En cada una de ellas hay dos partes claramente diferenciadas, una destinada
a explicar producto, en ella, en colaboración con el Dpto. de Marketing, se desig-
nan los laboratorios, desde el mismo laboratorio se hace la formación de los
productos que a nosotros nos interesa aconsejar, en función de las novedades y
la época del año en la que se produce la formación, se fomenta así el consejo de
determinados productos potenciando determinadas líneas de venta, funda-
mentalmente centradas en cosmética, e infantil (consejos de nutrición infantil),
accesorios (humidificadores, tensiómetros, aparatos para aerosolterapia).
La otra está destinada a farmacología, nuestro personal propone algunos temas
que les parecen interesantes, otros, se proponen desde Trébol, se busca un profesio-
nal, generalmente médicos especialistas, para que acudan a nuestra aula de forma-
ción y nos formen en una determinada patología, molécula,…fisiopatología, trata-
miento y consejos; se hacen dinámicas de grupo, se discute y hay que realizar un
trabajo “en casa” y entregar resuelto en la siguiente sesión. La farmacología es el eje
de nuestra profesión, en la que continuamente debemos estar informados.
Por otra parte, la formación desde
las Farmacias Trébol, en Atención
Farmacéutica, se dirige hacia estu-
diantes de segundo ciclo de la li-
cenciatura de farmacia, en el Curso
de Iniciación a los Procedimientos
en la Oficina de Farmacia, y estu-
diantes del último curso de la licen-
ciatura de farmacia y postgradua-
dos, en el Master de Atención
Farmacéutica que oferta la Univer-
sidad San Pablo CEU.
Esto, que es una realidad en
Farmacias Trébol, con un equipo
bien formado en Atención Farma-
céutica, hace que nuestras farma-
cias formen parte de una unidad
de salud, donde se realiza una
prestación de servicios farmacéu-
ticos “de calidad para la sociedad”.
En la implantación de Atención
Farmacéutica, existen dos variables

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 101
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
102 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

que creemos que en Farmacias Trébol hemos sabido conjugar: hacer atención
Farmacéutica al 100% de los pacientes de nuestras farmacias que lo precisen y
tener una rentabilidad, lo que se consigue a través de la fidelización de los
clientes, que cuanto conocen nuestros servicios se “sienten vinculados” a nues-
tras Oficinas de Farmacia, esta fidelidad es la que rentabiliza el servicio, pero,…..
cómo saber realmente cuantos de estos pacientes serían fieles si no estuviese
implantado el servicio, o como saber cuantos de los que creemos captar con
la atención farmacéutica hubiesen venido de todos modos a nuestras oficinas
de farmacia, es complicado saberlo con exactitud, pero no imposible.
La forma que tenemos de medir la evolución del servicio de atención farma-
céutica es parametrizando unos valores en un Cuadro de Mando Integral C.M.I. en
el que se hace una contabilidad semanal de las personas atendidas en el mencio-
nado servicio. Trimestralmente, se marcan unos objetivos a cumplir, y en función
del porcentaje obtenido de estos objetivos se valora su consecución o no. Cuando
los datos están por debajo del 80% de los objetivos previstos, estaremos en rojo, si
están entre el 80 y el 90 % en amarillo, y por encima del 90 %, en verde.
Existen dos parámetros específicos de Atención Farmacéutica, el primero
es con respecto al SFT, en el que la medida es de pacientes vistos en segui-
miento, diferenciando los nuevos, de los que ya han venido en más ocasiones;
el otro es lo que nosotros hemos llamado la AF en OTC, se hace un recuento
de los folletos de consejo que se han entregado en las dispensaciones realiza-
das, estos folletos, elaborados por nosotros mismos dan consejos sobre sínto-
mas menores, hacen educación sanitaria en determinadas patologías, o ayu-
dan a los pacientes cuando se hace una indicación farmacéutica o cuando el
paciente no conoce bien la posología de su tratamiento:
 Consejo farmacéutico.
 Mis medicamentos (posología).
 Herpes labial.
 Protección solar.
 Hongos.
 Diarrea de adultos e infantil.
 HTA...
Todos estos datos semanales, se computan mensualmente en el B.S.C. (Ba-
lanced scorecard), se hace la media de todo el mes y se lleva a un diagrama de
flujo que nos da la situación de las farmacias.
Los pacientes que entran en SFT, es por oferta desde el mostrador cuando
en alguna dispensación se detecta la necesidad, o por preguntas de los pa-
cientes. Hemos elaborado unos tarjetones que publicitan el servicio y que es-
tán al alcance del público.
Bases para dar viabilidad económica a un servicio sanitario que incluye distri-
bución de productos y aplicación personalizada de conocimientos profesionales:
Actualmente lo único que hace viable este tipo de servicio es la fidelidad
del cliente a nuestro producto, la Atención Farmacéutica. Existe una forma de
medir esta fidelidad, a través de la tarjeta de paciente, tarjeta a la que se le ad-
judica un código de barras asociado al paciente y que se le demanda cada vez
que retira su medicación. Posteriormente se hace un estudio del tratamiento
que tienen instaurado, y se coteja con los medicamentos que se le han dis-
pensado.
Son muchos los pacientes que recorren una cierta distancia para acudir a
nuestras farmacias, algunas veces pasan hasta por 3 ó 4 antes de llegar a la
nuestra, y, orgullosos, así nos lo hacen saber (difusión boca-boca).
Este servicio lo prestan únicamente farmacéuticos bien formados en AF
(master en AF), las tareas en las farmacias están bien diferenciadas.
Posibilidad real de prestación de estos nuevos servicios con la rentabili-
dad de la farmacia en 2009:
La posibilidad real de ofertar estos servicios con la rentabilidad actual de
la farmacia, cada vez es más complicada, no voy a hablar de los recortes que
venimos sufriendo y que parece que nunca terminarán; evidentemente ca-
da farmacia tiene su casuística concreta y todas las farmacias no tienen la
misma rentabilidad, hablaremos de las farmacias para las que pueda ser más
complejo porque su rentabilidad sea menor, pues las otras no plantearían
problemas.
Cuando se trata de una farmacia pequeña, y con poco personal, se hace
necesario compatibilizar el servicio con el resto de tareas a desempeñar en la
misma, se hace un estudio de afluencia de clientes, los horarios valle son nues-
tro objetivo, dentro de los horarios valle, hay que estimar el tiempo que nece-
sitamos para tareas como recepcionar y colocar el pedido, reponer, facturar,
hacer fórmulas,…..Una vez que tenemos estructurado y parametrizado el tiem-
po que necesitamos computamos el que dedicaremos al servicio de segui-
miento farmacotarapéutico, le pondremos días y horas, y citaremos siempre a
nuestros pacientes en este horario.
Es muy importante darle una continuidad, y que nuestros pacientes sepan
cuando nos pueden encontrar en la ZAP, pues el servicio no se puede dar en
función o no de lo “liados” que estemos este día.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 103
PONENCIAS
“LA FARMACIA AL SERVICIO DEL PACIENTE:
104 NECESIDAD DE CAMBIO.
DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA”

Antes de implantar el servicio, es fundamental que este estudio sea muy


riguroso, pues si fracasamos por cualquier motivo, retomar la decisión de im-
plantarlo de nuevo será mucho más complicado.
Es un servicio que no debe dejar de ofrecerse por ser una farmacia pequeña
o con poco personal, si es una farmacia pequeña, el nº de pacientes será menor, y
se tendrá que integrar en el funcionamiento de la farmacia, simultaneándolo con
el resto de las tareas. Hay farmacias que tienen la posibilidad de tener un farma-
céutico dedicado exclusivamente al SFT. Consideramos que para plantear el ser-
vicio de Seguimiento Farmacoterapéutico, sería necesario un transito de unos
200 pacientes / día, dependiendo de los gastos que soporta la estructura de la
farmacia se podrá o no mantener un farmacéutico con dedicación exclusiva.
En la actualidad en las Farmacias Trébol que está implantado el servicio de SFT,
hay un farmacéutico con dedicación exclusiva al mismo, sin embargo hemos visto la
necesidad de implantar el modelo a tiempo parcial en las farmacias más pequeñas.
El ratio que tenemos establecido en nº de seguimientos/ nº de pacientes
es aproximadamente el 10 % del tránsito de la farmacia, esta cifra es claramen-
te mejorable y consideramos que se puede incrementar casi al doble.
La atención farmacéutica como una ventaja competitiva dentro del
modelo actual:
Las farmacias, solamente nos podemos diferenciar por los servicios que
prestamos a nuestros usuarios, los “diseños” de nuestras cajas de medicamen-
tos no son diferentes de las de nuestras farmacias vecinas, hay una serie de
servicios periféricos asociados que se prestan en la casi totalidad de ellas y
que el cliente demanda y casi exige: tensiómetro, báscula, pesabebés. Es en
los servicios periféricos complementarios en los que nos podemos diferenciar
y donde está la competitividad, dentro de estos encontramos la atención far-
macéutica, es una forma de diferenciación con nuestros vecinos, además de
dar una calidad y ser excelentes profesionales.
En nuestras farmacias se hace un seguimiento mensual de la satisfacción
del cliente, a través de un mystery shopper, que con una batería de preguntas
evalúa la satisfacción o no de nuestros clientes, dentro de esta batería de pre-
guntas general del funcionamiento y aspecto de las farmacias, se incluyen
preguntas referentes a la AF y Formación. Además periódicamente se hacen
encuestas de satisfacción a nuestros pacientes-clientes.
Como se puede financiar la AF :
En el momento actual, en España, el pensar que la Sanidad Pública finan-
cie la AF es una utopía, debemos de hacer atención farmacéutica, debemos
demostrar que es rentable para todos, para los pacientes que son el objetivo,
para la sociedad, y que igualmente debe de serlo para el farmacéutico que
debe rentabilizar su empresa, cuando esto sea claro para todos, cuando sea-
mos capaces de comunicar y presentar datos estadísticos de rentabilidad,
cuando todos estemos concienciados de que es de esta forma y de ninguna
otra, como debemos de trabajar,……… cuando lleguemos a esos ríos, hablaremos
de esos puentes, en la actualidad no tenemos otra forma de hacer Atención
Farmacéutica que siendo el titular el que soporte los costes de la misma.
Para poder demostrar el beneficio que puede obtener la administración
de la prestación de este servicio, es necesario que se ponga en funcionamien-
to, que nos impliquemos muchos farmacéuticos y obtengamos unos resulta-
dos, para presentar datos estadísticos contundentes.
“En Farmacias Trébol ya hemos empezado”
Como conclusión a mi intervención, aún sin financiación debemos hacer
AF de calidad, la fidelización de los clientes, es en la actualidad lo único que
nos motiva.
Con respecto al modelo mediterráneo de farmacia no debe cambiar en lo
referente a la atención al cliente, la parte asistencial, sin embargo, y es mi punto
de vista, con el que seguramente habrá muchos desacuerdos, lo que impulsaría
la Atención Farmacéutica sería pasar del modelo actual de oligopolio a libre
competencia, manteniendo como digo la estructura asistencial. Solamente en
competencia, se hará una atención farmacéutica excelente, de forma generali-
zada, incluso por encima de las expectativas de nuestros pacientes.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 105
PONENCIAS
9. COMITÉ CIENTÍFICO
P. Gascón Lecha: Presidenta Fundación Pharmaceutical Care.
Federico Plaza Piñol: Director Fundación AstraZeneca.
Benet Fité: Vicesecretario Fundación Pharmaceutical Care.
Carmen Gonzalez: Fundación AstraZeneca.
Carmen Alberola: Vicepresidenta Fundación Pharmaceutical Care.
Ana Dago: Vicepresidenta Fundación Pharmaceutical Care.
Borja Gª de Bikuña: Vicepresidente Fundación Pharmaceutical Care.
Francisco García Cebrian: Tesorero Fundación Pharmaceutical Care.
Mercé Martí: Secretaria Fundación Pharmaceutical Care.

COMITÉ DE COORDINACIÓN:
Coordinación General: C. Alberola Gómez-Escolar.
Coordinación Grupos de Trabajo: T. Bermejo Vicedo.
Secretaria de Coordinación: Eva Negro Vega.

DOCUMENTO FINAL
DE CONCLUSIONES Y 107
PONENCIAS

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