You are on page 1of 17
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
La Narración Usos Y Teorías
Introducción
La narración es una forma comunicacional que atraviesa los más diversos
ámbitos. Cuando nos introducimos en su estudio, nos encontramos, por lo menos,
con dos problemas contrarios: la diversidad de consideraciones acerca de qué es
una narración y el hecho de que se haya naturalizado ciento sentido asociado a
ella. Por un lado, no todas las teorías acuerdan a la hora de catalogar un discurso
o texto como narrativo; tampoco coinciden siempre las calificaciones cotidianas
que hacen los sujetos sobre ella. Pero, por otro lado, esas coincidencias no son
tantas, por lo que es posible suponer que hay un cierto grado de naturalización
(teórica y cotidiana) sobre la concepción de narración y que la reflexión sobre ella,
sistemática o no, es importante en “nuestra” cultura.
Índice de esa importancia es el hecho de que, entre otras, exista una disciplina en
la que el término narración aparece tematizado. Así, la narratología se propone
como la teoría de los textos narrativos, en especial de los literarios, aunque no
exclusivamente. Una importante representante de este campo de estudios es
Mieke Bal (1998). Esta autora sostiene que
“Un texto es un todo finito y estructurado que se compone de signos
lingüísticos. Un texto narrativo será aquel en que un agente relate una
historia. Una historia es una fábula presentada de cierta manera. Una fabula
es una serie de acontecimientos lógica y cronológicamente relacionados que
unos actores causan o experimentan. Un acontecimiento es la transición de
un estado a otro. Los actores son agentes que llevan a cabo acciones. No
son necesariamente humanos. Actuar se define aquí como causar o
experimentar un acontecimiento.” 1
Esta cita merece algunos comentarios. Si bien las definiciones que presenta son
un tanto esquemáticas, tienen la ventaja de brindarnos un punto de partida para
discutir la noción de narración, que aparece vinculada a las siguientes cuestiones:
la narración se presenta bajo una forma material que supone el uso de un
lenguaje (Bal) restringe la narración al lenguaje verbal, pero podemos
ampliarla a otros tipos de lenguaje, como el del cine);
la narración está indisolublemente ligada a una noción de tiempo que
transcurre, que avanza; y,
1 N.B.: las cursivas son un agregado nuestro. En todas las citas bibliográficas seguimos un sistema de
referencia interno en el que el año que consignamos no siempre remite al de la primera publicación, sino al
indicado en el listado bibliográfico anexo.
1
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
la narración, para ser tal, necesita de actores que produzcan o sufran
cambios.
Si bien esta caracterización es útil inicialmente, no es suficiente. La primera
característica es la más evidente. Sin embargo, las dos siguientes (que redefinen
al tiempo y a los actores) brindan una importante “pista” para establecer algunas
hipótesis.
Según François Jullien 2 , las culturas de los que habitualmente se denomina
Occidente conciben que el tiempo es progresivo y medible. La unidad que permite
dar cuenta de que el tiempo avanza y es susceptible de ser segmentado es la de
ocasión, entendida como la coincidencia (estratégica) entre el tiempo y la acción 3 .
Esta estrecha relación entre el tiempo y la acción, más precisamente, entre el
tiempo y las acciones de los hombres, ha marcado la noción de temporalidad en
cultura occidental 4 . Podemos sostener, al menos a modo de hipótesis, que, si la
narración se define como discurso construido sobre una línea temporal, no resulta
extraño que la noción de actor sea necesaria. Y esta correlación entre tiempo
progresivo y acción puede ser una de las razones por la que se producen
coincidencias en las clasificaciones: el sustrato de las teorizaciones sobre la
narración y de sus clasificaciones cotidianas es, en parte, nuestra concepción
cultural del tiempo, que incluye la noción de actor. Es decir, la naturalización del
sentido sobre qué es narración podría ser el producto de la naturalización de qué
es el tiempo y de nuestra posición respecto de él.
Si esto es cierto, aunque sea en alguna medida, podríamos encontrar que las
culturas ajenas a Occidente, o las que tienen una concepción diferente de la
temporalidad, también tienen otra concepción de la narración o hacen usos
2
François Jullien es presidente del Colegio Internacional de Filosofía y Director de Lengua y Civilización de
Asia en la universidad de París VII. En octubre de 1997 dictó, en Buenos Aires, el seminario “Regímenes de
temporalidad en China y Occidente”, en el marco del Seminario Internacional y Programa de Actualización
“Regímenes de Temporalidad en las ciencias Humanas”. Hemos asistido a ese seminario y la exposición que
sigue es producto de la reformulación de las notas que hemos tomado durante el curso. Lamentablemente,
no nos ha sido posible conseguir publicaciones de este autor concerniente a esta temática.
3
El pensamiento griego antiguo tiene como gran lugar común la reflexión sobre la ocasión (καﺍρος), sobre el
aprovechar estratégicamente las ocasiones y, en contrapartida, sobre el error de desaprovecharlas. Homero,
Píndaro, Sófocles, Platón, Aristóteles, entre otros, dedican gran parte de sus reflexiones al problema del
καﺍρος.
4
Un ejemplo de cómo se ha naturalizado esta concepción de la temporalidad es el de las metáforas
cotidianas sobre el tiempo. En la frase “hay que calcular el tiempo”, aparece una metáfora (“calcular el
tiempo”) que hace hincapié tanto es su posible medición como en su aprovechamiento. Otros ejemplos son
“aprovechar el tiempo”, “perder el tiempo”, “actuar a tiempo”, “no dejar pasar el tiempo”.
2
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
diferentes de ella. Además, la importancia que ha adquirido el tiempo en nuestra
mentalidad y vida cotidiana podría explicar el hecho de que la narración, en tanto
representación de la temporalidad, haya cobrado un valor central en nuestra
cultura y se haya transformado en una práctica cultural generalizada 5 .
Así, posturas como la de Roland Barthes 6 , que sostienen que la narrativa tiene un
carácter dominante, casi tautológico, se basan en la afirmación de que no existe ni
ha existido nunca un pueblo sin relatos; el relato es internacional, transhistórico,
transcultural, es decir, universal. Sin embargo, esta afirmación ha sido puesta en
discusión. Por ejemplo, Jack Goody (cf. 1999) ha explicado que no existen en
África relatos extensos como los registrados en los pueblos de la parte
sudoccidental de los Estados Unidos o como en los Europeos. En el mismo
sentido, sostiene que no en todas las culturas las personas se presentan ante un
desconocido construyendo relatos de su vida cotidiana. Estas son muestras de
que la narración so siempre se usa bajo los mimos modos y con idénticos valores.
Este autor plantea que no se ha comprendido hasta que punto la narrativa,
entendida como largas secuencias con un valor simbólico dentro de una sociedad,
en nuestra cultura, esta íntimamente relacionada con la alfabetización. Podemos
agregar que, aunque existen narraciones orales y narraciones escritas, en
sociedades como las llamadas occidentales, tan fuertemente marcadas por la
racionalidad de la escritura, ésta ha dado forma a los esquemas narrativos y a sus
valores asociados en función de su propia lógica. 7
Por otro lado, la perspectiva de la psicología cognitiva estudia la narración en tanto
8
forma de conocimiento. Por ejemplo, Jerome Bruner
sostiene que la narración es
una de las dos modalidades fundamentales del funcionamiento cognitivo (la otra
10
es la forma paradigmática 9 o lógico-científica). Donald Polkinghorne
ha definido
5
Cf. El desarrollo de diferentes formas de medir el tiempo a través de calendarios (cf. Ewing Duncan, (1999),
cuya temática central es “el esfuerzo épico de la humanidad para medir el tiempo”) y la consecuente
trasposición metonímica entre el tiempo y su representación.
6
Cf. “introducción al análisis estructural de los relatos”. En Niccolini (1977).
7
Cf. Infra capitulo III.
8
Citado por Goody, (1999)
9
La distinción entre relaciones paradigmáticas o asociativas y relaciones sintagmáticas en obra de F. de
Saussure (1994). Según este lingüista, la paradigmática es una relación en ausencia (de los signos,
almacenados en la mente de los hablantes) que forma una serie mnemónica virtual de signos lingüísticos
que componen el repertorio de una lengua. Por ejemplo, las asociaciones de grupos de sinónimos o de
palabras que tienen aspectos fonéticos similares en su pronunciación. En oposición, las relaciones
sintagmáticas se dan en presencia de los signos lingüísticos, regulando su combinación. Así, cualquier
3
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
la narrativa como la modalidad más importante a través de la cual se atribuye un
significado a la experiencia humana. Entonces, el significado narrativo resulta de
un proceso cognitivo que organiza la experiencia en episodios temporalmente
significativos.
Desde una perspectiva tanto cognitiva como socio-histórica, Anibal Ford 11
sostiene que el al revolución industrial y la modernidad se han reducido las
concepciones del tiempo y de la temporalidad a las grandes estructuras y
procesos socioeconómicos, que han redundado en la construcción de falsos
binarismos (como el de tiempo subjetivo/tiempo objetivo) y de la noción de tiempo
instrumental, que obtura la comprensión de dispositivos de conocimientos
“elementalmente humanos”. Así, el tiempo objetivo, medible, administrable, lineal,
secuencial, instrumental, ubicado en el centro de la modernidad, se opone al
tiempo de la memoria, de los sueños de los recuerdos, del desorden cronológico,
de la focalización, de la corriente de la conciencia, que ha sido expulsada a la
periferia.
“Sería absurdo negar que la modernidad y la revolución industrial le
dieron una o varias vueltas de tuerca a la noción instrumental de tiempo,
y con esto a las formas de conocer, de dar sentido –no de construir-, de
percibir, de organizar la vida cotidiana: “Pagos cronometrados, contratos
cronometrados, trabajo cronometrado, comidas cronometradas: a partir
de este periodo nada estaba completamente libre del calendario o el
reloj. El desperdicio del tiempo se convirtió para los predicadores
protestantes, como Richard Baxter, en uno de los más horribles
pedados”, Time is money. Pero también es salvación, terror por el ocio.
(Desvío: nec-otium generó “negocio”).” (Ford, 1999).
Este autor agrega que, si bien no todas las culturas procesan el tiempo del mismo
modo, si consideramos la producción de sentido, el hombre parece haber
necesitado siempre de alguna concepción de tiempo y de su medición. Así los
ciclos de la naturaleza y las actividades asociadas a ellos, como las cosechas,
fueron uno de los primeros marcadores objetivos de la temporalidad. Desde la
posición de este autor, existen dos niveles de objetivar el tiempo y, por tanto, de
medirlo: por un lado, el tiempo propio de los procesos de conocimiento, por el otro,
el tiempo instrumental, reificado. El primero es tan viejo como el hombre, mientras
que el segundo ha aparecido con el desarrollo del capitalismo industrial.
combinación se signos como “las casas” o “el nene corre” (compárese estas construcciones con * “la casas”
o * “la nene corre”) constituyen sintagmas.
10 Citado por Goody, (1999)
11 “Mientras hablo huye el tiempo. Temporalidad: dispositivos cognitivos e historia” (Ford, 1999).
4
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
Retomando el problema de la narración, éste ocupa un lugar de privilegio en las
ciencias sociales (si se sostiene una distinción entre estas y las humanidades,
también en estas últimas) porque permite dar cuenta de numerosos procesos,
prácticas y fenómenos que exceden lo meramente narrativo.
En el siglo XX, han sido muchos los esfuerzos por explicar diversos aspectos de la
narración, así, se han construido diversas teorías que intentan analizar aspectos
tan disímiles como son los procedimientos verbales que en una determinada
lengua se utilizan para narrar; los aspectos sociocognitivos que posibilitan la
producción y la recepción de la narración; la relación entre el objeto de la
narración y la construcción lingüística; los usos sociales de la narración; la
narración literaria; la narración de la vida cotidiana, etc.
En la medida en que las teorías sobre la narración constituyen más un conjunto
que un sistema, puesto que unas veces se superponen, otras se desconocen, etc.,
hemos optado por presentar una selección de teorías de la segunda mitad del
siglo XX bajo la organización de dos ejes que constituyen la primera parte. En el
primer capítulo, presentaremos lo que hemos denominado “procedimientos
textuales”, es decir, las estructuras lingüísticas de organización de la narración. En
segundo, daremos cuenta de lo que clasificamos como “discurso narrativo”, es
decir, de la relación entre la narración y alguno de los aspectos contextuales de su
producción. Allí estudiaremos la oposición entre discurso y relato, la construcción
del narrador y del narratario, y de las relaciones entre narración, tiempo y sujeto.
Obviamente, la distinción entre procedimientos textuales y discurso narrativo es
sólo un intento taxonómico realizado únicamente para organizar ese conjunto al
que hacíamos referencia.
En la segunda parte, nos ocuparemos de los diferentes usos de la narración. En el
capítulo tercero, abordaremos el problema del discurso histórico, a través de su
operación escrituraria, sus estrategias de explicación y construcción de
inteligibilidad y el efecto de realidad que produce. Por último, en el cuarto capítulo,
problematizaremos algunos de los diferentes usos de la narración, ejemplificando
con los del folklore, la etnografía, la casuística, par así dar cuenta de su carácter
comunicacional y sociocultural.
PRIMERA PARTE:
LAS TEORÍAS DE LA NARRACIÓN
I.
Los procedimientos textuales
La narración interesó a la lingüística en tanto es una de las formas típicas y
principales en la que aparecen los textos, es decir, las producciones lingüísticas
de los sujetos hablantes de una lengua.
5
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
En un primer momento, la gramática textual abordó su estudio desde las
perspectivas estructuralista-formalista, generativista y de la lógica, focalizando sus
teorizaciones en la estructura interna del texto, su segmentación en unidades
mínimas, la distribución de la información la progresión temática y propiedades
textuales de la cohesión y la coherencia como inmanentes al texto, entre otros
conceptos fundamentales. Subyace en estos intentos la concepción saussureana
de que el único objeto de estudio plausible para la lingüística es la lengua, en tanto
sistema formal y relacional. Es por esto que la gramática textual intentó expandir el
objeto de estudio de la lingüística en la dirección que aparecía como más natural:
de la oración al texto, visto como un conjunto de oraciones relacionadas entre sí.
A este formalismo le siguió otro con mayor poder explicativo que superó los límites
de la oración al considerar el texto como la unidad primordial de análisis, la
lingüística del texto, que apareció en Europa a mediados de la década de 1960
gracias a los desarrollo de la pragmática lingüística 12 : Así como ésta se preocupó
por la relación entre uso del lenguaje y contexto, la lingüística del texto incorporó –
en realidad, al comienzo sólo tematizó- la relación entre texto y contexto, pero
principalmente se interesó por desarrollar una tipología que diera cuenta, desde
distintos criterios clasificatorios, de todas las manifestaciones discursiva: “La
irrupción y el auge de la pragmática, el convencimiento científico general acerca
de la necesidad de los estudios interdisciplinarios así como la tendencia de la
ampliación de los objetos de estudio en las ciencias sociales y humanas
favorecieron el interés por las tipologías textuales, desde distintas perspectivas,
con diferentes herramientas y objetivos”. (Ciapuscio, 1994). Al mismo tiempo,
especialmente en Francia, se desarrollaba la corriente denominada análisis del
discurso que, bien comparte con la lingüística textual la necesidad de la
clasificación de las producciones verbales, centra su interés en la relación entre la
instancia de enunciación y el enunciado, y en las características formales que
permiten dar cuenta de ella en los discursos (cf. Benveniste, 1993, 1987). Así del
estudio de los significados y las formas se pasó al estudio de la producción social
de sentido.
A partir de estos desarrollos, surgieron tendencias que ponen en relación el uso de
la lengua, fundamentalmente la escrita, con la situación de comunicación, ya que
el texto es visto como un evento comunicativo particular en el que participan
miembros de una comunidad lingüística que desempeñan papeles sociales
(enunciador-enunciatario/narrador-narratario) y entre los cuales existen relaciones
sociales también determinantes (por ejemplo, de formalidad o informalidad). En
esta línea M.A.K. Halliday (cf. 1982), además de los aspectos anteriores, incluye,
en el estudio de la situación comunicativa, el tema del que se habla que, por su
12 En realidad, la pragmática de debe mucho a la teoría de los actos de habla, fundada por el filósofo del
lenguaje J. Austin. (cf. Austin 1980)
6
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
parte, incide en el uso de la lengua determinando la forma y el contenido de las
producciones lingüísticas. “Actualmente predominan los enfoques de varios
niveles, capaces de considerar rasgos internos y externos de los textos, y se
admite, en términos generales, la imposibilidad de tipologías basadas en un
criterio de clasificación único.” (Ciapuscio, 1994)
Los estudios literarios también se ocuparon, mucho antes, por cierto, de
establecer distinciones entre los textos. Así, Mijail Bajtín (cf.1978), circa 1930,
define el concepto de géneros discursivos como “los tipos relativamente estables
de enunciados” que “cada esfera de uso de la lengua elabora” y cuya “riqueza y
diversidad” se corresponde con las múltiple posibilidades de la praxis humana. Si
bien la teoría bajtiniana no se ocupa de la especificidad formal de los textos para
su clasificación, puesto que surge como un teoría de la novela, su vigencia a
obligado a los lingüistas a establecer ciertas precisiones terminológicas, como la
diferenciación entre género y tipos discursivos: “en tanto que los géneros
discursivos se relacionan con una dimensión histórico-cultural más general que
incluye la competencia sobre los tipos discursivos, estos últimos hacen referencia
a una dimensión estrictamente lingüística. (Ciapuscio, 1994)
La lingüística del texto hace la distinción entre tipos y clases textuales: los
primeros son categorías construidas desde un intento científico de tipologización
textual, mientras que las segundas se refieren al conocimientos intuitivo que tienen
los miembros de una comunidad lingüística sobre las estructuras textuales
globales que emplean en su vida cotidiana.
13
Pero nos ocupa aquí el enfoque que las teorías textuales aplicaron al estudio de la
narración. Para dar cuenta de los modelos más representativos, tomaremos como
ejemplos la tipología textual de Egon Werlich (cf. 1975), la propuesta secuencial
de Jean-Michel Adam (cf. 1992), la teoría superestructural de Teun van Dijk (cf.
1978) y la clasificación textual de Robert Longacre y Stephen Levinsohn (cf. 1978).
I.a Las estructuras narrativas
E. Werlich (cf. 1975) sostiene que es esperable que la coherencia y complejitud de
los texto estén decisivamente determinadas por la presencia o ausencia de los
13 Cf. Gülich, E.: “Textsorten in der Kommunikationspraxis”. En Kallmeyer (1986). La autora explica que la
diferenciación de clases textuales es relevante para los participantes de la comunicación ya que el
conocimiento de sus características es parte de un saber cotidiano. Afirma que en la interacción social hay
una cantidad de géneros que forman ciertamente el budget comunicativo de una sociedad. Es así que las
clases textuales o los conceptos de clases textuales no están dados objetivamente, sino que se constituyen
en la interacción comunirealicativa.
7
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
lazos referenciales de los elementos textuales (es decir, conexiones dentro del
texto).
Denomina bases textuales a las unidades estructurales elegibles como inicio de
texto como inicio de texto que son parte de un texto potencial, que tienen la
extensión de un grupo de palabras (especialmente en títulos manifestados
concretamente) o de oraciones o unidades más amplias (parágrafos introductores,
secciones, etc.) y que puede ser desplegados en texto a través de secuencias
sucesivas. En tanto esas bases textuales estructurales se forman en textos
concretos con lexemas que tienen referencia, y que, por tanto, se refieren a
determinados recortes del modelo de la realidad común de hablante y oyente,
representan bases temáticas. Las bases temáticas (textuales) introducen, por su
parte, los iniciadores obligatorios para el desarrollo temático de un texto en
secuencias, las que caracterizarán al texto como uno de los cinco tipos textuales
básicos: descripción, narrativo, expositivo, argumentativo, instruccional. Un inicio
típico de texto narrativo es la fórmula “había una vez una niña…” o érase una vez,
en un reino lejano un pastorcito…” o, en la comunicación cotidiana, “una vez me
paso que…”
La base textual temática típica narrativa es seleccionada para expresiones
textuales sobre ocurrencias y cambios en el tiempo. Según este autor, se trata de
una estructura simple sujeto-predicado-adverbio. El verbo núcleo del predicado, en
imperfecto o perfecto, señala cambio y los adverbios de lugar y tiempo, con
referencia deíctica o no deíctica, establece un marco referencial temporal en el
que el/los sujeto/s oracional/es aparece/n como cambiante/s o activo/s, gracias a
la forma verbal. Justamente, a raíz de su efecto referencial, específicamente
temporal, Werlich denomina a este tipo de oración “denotadora de
cambios/acciones”.
Esta tipología, generada en el marco de la gramática textual –o de la incipiente
lingüística del texto-, tiene el inconveniente de no trascender los límites
oracionales. No obstante, aporta una dimensión cognitiva al análisis textual, ya
que sostiene que los tipos textuales, en tanto normas ideales para la
estructuración textual, sirven al hablante como matrices preexistentes para
producción lingüística frente a su experiencia.
Desde una perspectiva similar, Jean-Michel Adam (cf. 1992) trabajo los diferentes
planos de organización textual y también define el texto como una estructura
compuesta de secuencias. Así, la secuencia es uno de los planos de organización
de la textualidad, sobre el que va a construir su tipología. La hipótesis de base de
este autor es que existe un número reducido de tipos de reagrupamiento de
proposiciones elementales a las que denomina secuencias prototípicas.
8
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
La secuencia es una estructura, una red relacional jerárquica, una entidad
realtivamente autónoma, dotada de una organización interna que le es propia y en
relación de dependencia/independencia con el conjunto más vasto del que forma
parte. El texto, a su vez, es una secuencial. La secuencia es la unidad constitutiva
del texto, conformada, a su vez, por grupos de proposiciones
(macroproposiciones), integrados por un número indefinido de proposiciones. La
proposición, por su parte, es una unidad ligada según el movimiento doble
complementario de la secuencialidad y la conexidad, que la hace, dado un
conjunto de proposiciones, conformar un texto. La primera propiedad textual
(secuencialidad) se refiere a la estructura jerárquica en la que se integran las
proposiciones y la segunda (conexidad) al modo de sucesión lineal de esas
proposiciones.
Las secuencias elementales se reducen a algunos tipos básicos de articulación de
proposiciones. Esta articulación genera las secuencias prototípicas: narración,
descripción, argumentación, explicación y diálogo. En el nivel textual, la
combinación de secuencias es compleja, de ahí que la heterogeneidad pueda
aparecer antes que la regularidad (como plateaba Bajtín en su noción de géneros
discursivos). Lo más frecuente es la ocurrencia de estructuras secuenciales
heterogéneas, en las que se dan los casos de inserción y de dominancia
secuencial.
Si en un texto domina la secuencia narrativa, se trata de un testo narrativo. La
secuencia narrativa se articula en función de sus aspectos constitutivos en tanto
relato 14 , y se puede esquematizar del siguiente modo:
secuencia
narrativa
situación
complicación
re(acción)
resolución
situación
inicial
final
moraleja
Los elementos narrativos son: la sucesión de eventos, la unidad temática (por lo
menos un actor sujeto), los predicados que indiquen transformación, un proceso
transformacional de unidad de acción compuesto por una situación inicial, una
transformación (medio) y una situación final –que permite precisar la temporalidad
de la sucesión de eventos-, la causalidad narrativa (la tensión de la puesta en
intriga, que domina el proceso transformacional o acción), y la evaluación o
moraleja.
14 Las fuentes que menciona Adam son la Poética aritotélica y la Logique du récit de Claude Bremond
9
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
La especificidad de la narración está dada por el pasaje de la simple sucesión
lineal y temporal a la lógica singular del relato que, por su parte, se caracteriza por
introducir un problema por medio de la inserción de una complicación y una
resolución entre la situación inicial y la final (como parte de la transformación del
proceso).
Uno de los aportes de la propuesta de Adam no es su originalidad descriptiva, sino
el hecho de caracterizar las secuencias como herramientas cognitivas y
comunicativas. Tal es así que la narración se vincula con las actividades
cognitivas de diferenciación y realción de percepciones y experiencias en el
espacio y el tiempo y con su expresión.
También desde una perspectiva textual, Teun van Dijk (cf. 1978) propone la
noción de superestructura para dar cuenta de que los diferentes tipos de textos se
distinguen entre sí no sólo por sus funciones comunicativas y sociales, sino por la
estructura de su construcción. Define la superestructura como la estructura global
que caracteriza el tipo de texto, es decir, como un tipo de forma de texto. Así en
las diferentes situaciones comunicativas, utilizamos diferentes formas textuales,
aún cuando nos refiramos al mismo suceso (es decir, cuando el contenido
semántico, la macroestructura, sea el mismo).
Es preciso señalar que, según este autor, tanto las superestructuras como las
macroestructuras son propiedades globales del texto en su conjunto 15 , vale decir
que no se trata de fenómenos oracionales o locales.
Las superestructuras, además, determinan el orden global de las partes del texto.
En este sentido, la superestructura es una especie de esquema abstracto al que el
texto se adapta, independientemente del contenido.
Una persona puede hablar y entender su lengua sin estar, por ello,
necesariamente capacitada, por ejemplo, para narrar o entender narraciones. Es
decir que la capacidad lingüística y comunicativa no incluye sólo el conocimiento
de la gramática y el léxico, sino también del dominio de las reglas combinatorias
en las que se basan las superestructuras. Estas reglas superestructurales son de
carácter convencional y es por esto que la mayoría de los hablantes de una
comunidad lingüística las conoce o reconoce y puede aplicarlas adecuadamente.
15 Con esto Van Dijk no afirma que necesariamente todo texto deba responder a una superestructura ya
dada. El mismo autor sostiene que el problema teórico de si todos los texto tiene superestructura es, sobre
todo, empírico.
10
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
Las mismas superestructuras, es decir, los mismos esquemas, se pueden
manifestar en diferentes sistemas semióticos. Por ejemplo, una estructura de
relato se puede concretar en un texto, en una historieta o en un film.
Por su parte, los textos narrativos son formas básicas globales de la comunicación
textual. Ejemplos de textos narrativos son las narraciones que se producen en la
vida cotidiana, en la literatura, entre otros campos: chistes, mitos, cuentos
populares, sagas, leyendas, cuentos, novelas, biografías, memorias, etc.
La característica fundamental del texto narrativo es que éste se refiere, ante todo,
a acciones de personas, de manera que las descripciones de circunstancia,
objetos y otros sucesos quedas subordinadas. Esta característica semántica se
combina con otra de orden paradigmático: en general, un hablante explicará unos
sucesos u acciones que en cierto modo resulten interesantes. Esto presupone que
solamente se dará cuenta del suceso o de las acciones que, hasta cierto punto, se
desvían de una norma, de expectativas o costumbres. No se narra una historia
adecuada sobre el almuerzo, el peinado de cabello, etc. Sin que ésta no este
unida a algún suceso especial. Un texto narrativo debe poseer como referente un
suceso o una acción que cumplan con el criterio de suscitar el interés.
De este criterio de interés se obtiene una primera categoría de la superestructura
narrativa: la complicación. Esta complicación puede ser un suceso en el que no
intervienen personas, como un terremoto, pero deben involucrarlas, en tanto como
ya se explicó, sus acciones (incluidas sus reacciones) frente al suceso son el
núcleo de toda narración. Esta acción podría ostentar el carácter de una dilución
de la complicación. La categoría de narratología tradicional que caracteriza esa
dilución es la de resolución, que tanto puede ser como negativa como positiva.
La complicación y la resolución constituyen, entonces, el centro del texto narrativo.
T. van Dijk denomina suceso al conjunto de esas dos categorías. Cada suceso
tiene lugar en una situación determinada (en tiempo y circunstancia) a la que llama
marco. Por su parte, el marco y el suceso conforman un episodio. Hay que tener
en cuenta que dentro de un marco se pueden dar varios sucesos. Además, los
sucesos pueden tener lugar en situaciones diferentes. Esto conformará una serie
de episodios que se define como trama.
Junto e esas categorías superestructurales (complicación, resolución, suceso,
marco, episodio y trama), que según este auto, constituyen la parte más
importante de un texto narrativo, existen otras categorías que, si bien aparecen
regularmente, son accesorias. En muchos textos, los narradores aportan su
11
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
opinión, su
valoración,
es
decir,
una
evaluación
de
la
trama. Al conjunto
conformado por trama y evaluación se lo denomina historia 16 .
Muchos textos poseen también conclusiones prácticas a las cuales se llama
moraleja, como por ejemplo la fábula en la que al final aparece la lección.
En síntesis, la superestructura de un texto narrativo se puede esquematizar 17 del
siguiente modo:
Narración
histori
moralej
trama
Evaluaci
Episodio
18
marco
suces
complicació
resolución
Con una concepción semántico-generativista 19 , Roberth Longacre y Stephen
Levinsohn (cf. 1978)
proponen una clasificación de textos
a
partir de
dos
16
Cf. Infra el capitulo III. En ese apartado se estudia los problemas concernientes al discurso histórico. Si
tenemos en cuenta la superestructura propuesta por van Dijk, para que haya una historia, en tanto
estructura verbal, no basta con una trama (es condición necesaria pero no suficiente), sino que debe
aparecer una evaluación por parte del narrador, quien, en el caso del discurso histórico, se fusiona con la
figura del historiador.
17
En el esquema, la tipografía negrita sirve para destacar las categorías necesarias (en el sentido de
indispensables).
18
Los episodios pueden ser más de uno. Cada episodio, por su parte incluirá un suceso y un marco.
19
El generativismo, corriente fundada por Noam Chomsky (Cf. Su primera producción, Estructuras
sintácticas, escrita en 1957), distingue una estructura profunda y una estructura superficial en toda la
12
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
parámetros primarios, concebidos en términos de oposiciones binarias que se
construyen por la presencia (indicada por el signo +) o la ausencia (señalada con
un -) de rasgos. Los parámetros son +/- encadenamiento cronológico (que se
refiere al marco de sucesión temporal es le cual algunos eventos se encadenan
con hechos previos) y +/- orientación hacia el agente (que concierne a la
identidad, mínimamente parcial, de la referencia del agente a lo largo del
discurso). Estos parámetros les permiten distinguir cuatro tipos de discursos 20 :
narrativo, procedural, de conducta y expositivo.
Desde la perspectiva, el discurso narrativo es el único que está marcado
positivamente con respecto de ambos parámetros. Es decir, en la narración hay un
encadenamiento de sucesión temporal y, además, existen referencias a los
participantes.
A estos parámetros principales, los autores agregar dos secundarios, +/-
proyección y +/- tensión, para caracterizar “subtipos” dentro de esos cuatro tipos
básicos. El rasgo tensión se refiere a la explicitación de un conflicto o la
polarización de concepciones. Basicamente, la categoría “+ tensión” da cuenta del
discurso polifónico, aquel en el que se incluye más de un punto de vista (el caso
por excelencia es el de la polémica), mientras que la marca “- tensión” clasifica los
texto en los cuales hay una manera objetiva de presentar los puntos de vista. 21
El rasgo proyección hace referencia a si una situación o acción es contemplada,
ordenada o anticipada pero no realizada. El tipo narrativo puede dividirse de
acuerdo con este parámetro: por ejemplo, la profecía, que cumple con los
parámetros básico de narración, también contiene el rasgo “+ proyección”,
mientras que la crónica periodística se caracteriza por poseer “- proyección”. Este
rasgo merece una atención especial, ya que tiene la particularidad de desarticular
la concepción tradicional que hace equivaler “narración” a “referencia a un pasado”
(ya sea este real o irreal).
producción verbal. Según este autor, la estructura profunda corresponde a universales sintácticos innatos,
que se rastrean en todas las lenguas. La estructura de superficie corresponde, en contrapartida, a la forma
idiosincrática que cada lengua particular asigna a las estructuras subyacentes. El generativismo, como
corriente, luego se expandió al campo de la semántica, manteniendo esta distinción entre profundidad y
superficie, pero, naturalmente, ocupándose de los problemas concernientes al significado.
20 Si bien estos autores utilizan la categoría del discurso, preferimos incluir su teoría entre las textuales
porque centran su interés en los procedimientos narrativos más que en la relación entre las producciones
lingüísticas y la instancia de enunciación.
21 N.B.: Logracre y Levinsohn no sostiene que haya una objetividad real, sino un modo de presentación que
es considerado objetivo.
13
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
Pero, para explicar la narración. ¿Alcanza con analizar estos procedimientos
textuales? Desde un punto de vista comunicacional, la respuesta es,
necesariamente, no, puesto que esta perspectiva no toma en consideración la
relación entre narración y contexto de producción.
II. El discurso narrativo
El análisis discursivo de narración permite ver las relaciones entre texto y contexto
más ampliamente que los enfoques puramente textuales.
Umberto Eco (cf. 1996) retoma la clásica distinción entre fábula y sjuzet (trama)
del formalismo ruso (cf. Todorov, 1991), una de las maneras más reconocidas por
los especialistas desde abordar las especificidad del discurso narrativo.
La fábula procede de manera lineal desde un momento inicial (Tiempo 1) hacia un
momento final (Tiempo x). Esquemáticamente:
Tiempo 1
Tiempo 2
Tiempo 3
Tiempo x
Por su parte, la trama se forma como los saltos temporales (prolepsis y analepsis,
como se verá más adelante en la explicación sobre la diferencia entre discurso y
relato que postula Gérard Genette) a través de los cuales aparece la fábula en el
discurso narrativo, En este sentido la trama es la forma del contenido, la fábula es
la sustancia del contenido y el discurso narrativo es la expresión de la trama y
fábula. 22
El esquema correspondiente a la trama es el siguiente:
Tiempo 3
Tiempo 2
Tiempo 1
Tiempo 0/1
Tiempo 2
Tiempo 3
Tiempo x
Trama
Las relaciones entre fábula, trama y discurso narrativo se representan en le
diagrama, propuesto por este autor, que reproducimos a continuación:
22 Esta distinción entre plano de expresión y plano de contenido y entre contenido y forma de cada uno de
ellos se debe al lingüista danés Louis Hjelmslev.
14
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
Fábula
CONTENIDO
trama
TEXTO
EXPRESIÓN
discurso narrativo
Eco
dice
que fábula y trama
no
son una cuestión de lenguaje, sino
que son
estructuras casi siempre traducidas a otro sistema semiótico, ya que se puede
contar la misma fábula de, por ejemplo, la odisea, organizada según la misma
trama o
no,
a
través de
una
paráfrasis lingüística, de una película o de una
historieta.
Además, mientras en un texto narrativo puede no haber una trama particular, no
puede faltar la fábula y el discurso. El autor da el ejemplo de la fábula de
Caperucita Roja, que nos ha llegado a través de discursos diferentes: el de
Grimm, el de Perrault, o el de nuestra madre.
En cuanto a la construcción del discurso narrativo, Eco presta especial atención a
las técnicas de dilación o moderación del ritmo, que concibe como estrategias del
autor y que son las que deben permitir al lector paseos inferenciales. Con esta
metáfora da cuenta de las operaciones de razonamientos que son necesarias para
construir la inteligibilidad del texto:
“En la narrativa sucede que el texto presenta verdaderas señales de
suspense, casi como si el discurso moderara el paso o incluso frenara, y
como si el autor sugiriera: “y ahora intenta seguir tú…”. Cuando hablaba
de paseos inferenciales me refería, en los términos de nuestra metáfora
forestal, a paseos imaginarios fuera del bosque [narrativo]: el lector para
poder prever el desarrollo de la historia se remite a su experiencia de la
vida, o a su experiencia de otras historias.” (Eco, 1996)
Estas estrategias tiene
que
ver
fundamentalmente
con
el
manejo
de
la
temporalidad en la narración ya que se pueden distinguir tres tipos diferentes: el
tiempo de la fábula, el tiempo del discurso y el tiempo de la lectura.
El tiempo de la fábula forma parte del contenido de la historia. Si el texto dice
“pasaron mil años”, el tiempo de la fábula es de mil años. Pero en el nivel de la
expresión lingüística, es decir, en el nivel del discurso narrativo, el tiempo para
escribir (y para leer el enunciado) es brevísimo. He ahí como acelerando el tiempo
del discurso se puede expresar un tiempo de la fábula larguísimo. Y viceversa.
15
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
Los tres tiempos (de la fábula, del discurso, y de la lectura) pueden coincidir o no.
Cuando coinciden, se puede dar el caso de que la finalidad sea “muy poco
artística”. No siempre la dilación tiene que ver con el goce estético en términos
convencionales. Por ejemplo, el problema de cómo establecer científicamente si
una película es pornográfica o no, que se plantea Eco, lo lleva a concluir que la
dilación puede tener diferentes efectos.
En síntesis, el tiempo del discurso es, por tanto, el efecto de una estrategia textual
en interacción con la respuesta del lector, al que impone un tiempo de lectura.
También existe una manera de detenerse en el texto, de perder el tiempo en él,
para traducir el espacio. Este procedimientos corresponde a una figura retórica
poco conocida: la hipotiposis, que consiste en dilatar el tiempo del discurso y el de
la lectura en relación al de la fábula para conseguir poner bajo nuestra mirada una
configuración espacial como si estuviésemos viendo.
En relación con la polémica entre realismo y antirealismo 23 , Eco sostiene que todo
texto narrativo presupone que el lector acepta, tácitamente, un pacto ficcional con
el autor: “la suspensión de la incredulidad”. Esta pacto implica que todo relato es
ficcional, y ficción, es su sentido etimológico, significa “construcción”, en este caso,
lingüística, por lo que pertenece, inequívocamente, al terreno discursivo.
El lector tiene
que
saber
que
lo
que
se
le
cuenta es una historia imaginaria,
construida, sin por ello pensar que el autor esta diciendo una mentira.
Sencillamente, como dice John Searle (cf. 1975), el autor finge que ha hecho una
afirmación verdadera.
“Nosotros aceptamos el pacto ficcional y fingimos que los que nos cuenta
ha acaecido de verdad. Los mundos narrativos son parásitos del mundo
real. No hay una regla que prescriba el número de los elementos
ficcionales aceptables, es más, existe una gran flexibilidad sobre este tema.
Formas como el cuento de hadas nos predisponen para aceptar a cada
paso correcciones de nuestro conocimiento del mundo real. Pero todo
aquello que el texto no nombra o describe expresamente como diferente
del mundo real, debe ser sobreeentendido como correspondiente a las
leyes y a la situación del mundo real.” (Eco, 1996)
El problema del estatuto de realidad de los textos narrativos imponen al autor la
necesidad de reconsiderar la distinción, bastante usada por los teóricos del texto,
entre narrativa natural y narrativa artificial (van Dijk 1974). Una narrativa se
23 Cf. Infra II.a.
16
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES 401107- Narrativas Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
401107- Narrativas
Act No. 4 Lectura Lección Unidad Uno
clasifica como natural cuando se cuenta una secuencia de acontecimientos (reales
o no, verdaderos o falsos), “es narrativa natural el relato que podría hacer sobre lo
que me pasó ayer, una noticia de un periódico o toda la Historia del reino de
Nápoles de Benedetto Croce”. Por su parte, la narrativa artificial estaría
representada por la ficción narrativa, la cual finge solamente, como se ha dicho,
decir la verdad, o presume decir la verdad, en un ámbito de discurso ficcional.
Pero no existe una marca incontrovertible de ficcionalidad, a menos que
intervengan elementos del paratexto, como el subtítulo “novela” o “cuento”, que
nos predispone a interpretar el texto asumiendo el pacto ficcional.
En el mismo orden de cosas, Eco plantea que la narración tiene funciones. En
este sentido análoga, manteniendo la metáfora kinésica, el pasear por un mundo
narrativo con el juego para un niño, ya que los niños juegan para familiarizarse con
la leyes físicas y con las acciones que, en la edad adulta, deberán llevar a cabo
seriamente. Entonces, leer relatos significa hacer un juego a partir del cual se
aprende a dar sentido al mundo y a explicar nuestra posición en él, como diría
Gramsci (cf. 1986).
Esta función de la narrativa, según Eco, es terapéutica, además se de ser el
motivo por el cual se cuentan historias desde los orígenes de la humanidad, Esto
explicaría también la función de los mitos en tanto dan forma al desorden de la
experiencia. En este orden de cosas, poco importa si una narración es artificial o
natural.
Bibliografía
Contursi María Eugenia y Ferro Fabiola. (2000). Introducción y Capitulo 1 de La
narración usos y teorías, Grupo editorial Norma. (pp.11-19 y 21-39).Bogotá.
17