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author: Chika - translator: Minna

CAPITULO 1

"Sensaciones Nocturnas".

Un mes después, en una cálida noche de verano...


Las calles de Shibuya aún bullían de gente pese a que eran ya las 2:30.
Las personas se mezclaban entre sí como si la noche recién comenzara.
Hasta las calles que se bifurcaban desde la "Center-Gai" (Avenida Central)
estaban repletas del calor de la excitación. La música llegaba a las
calles desde las discos y las salas de conciertos. Una de ellas en
Especial, en una callejuela de Center-Gai, aún tenía colas en las
puertas. Sobre el portón colgaba un cartel de neón que decía "HESPERIA",
brillando en el cielo, y debajo de éste uno más pequeño indicaba:
"¡¡ABIERTO HOY!!". Claro, en Shibuya hasta una sala chica como ésta era
recibida con los brazos abiertos. Una cola de recién llegados aún
esperaba su turno. Adentro era aún peor. El estrecho pasillo que llevaba
a la sala estaba lleno de borrachos. La misma sala, con un diminuto
escenario al final, estaba "abochornada" (por decir algo) por la gran
cantidad de gente. Una "nube" de humo de cigarro llenaba el aire junto a
los susurros del público en un inquieto zumbido, como el ritmo de la
marea. Este se convirtió en un rugido cuando se apagaron las luces,
hundiendo todo en la sombra. Sólo podía verse la puerta que daba al
pasillo, y el signo de la SALIDA DE EMERGENCIA que brillaba débilmente
en la oscuridad. Entonces un foco apunto al centro del escenario. Un
muchacho de unos 17 años se paró en medio y levantó la mano. Los
murmullos disminuyeron. El sonrió levemente y se sacó la cola de caballo
del hombro. "¡Muchísimas gracias por asistir al primer concierto en vivo
de 'Stella'! Lástima que sea nuestra última canción de la noche, pero
estamos seguros de que volveremos a vernos...". Suspiros femeninos
pudieron oírse desde la masa de gente. el muchacho aliso la chaquetilla
que llevaba sobre su torso desnudo y apuntó al público. "Y AHORA, para
el gran final, 'Let's Do the Motion'!". La sala volvió a llenarse de
gritos cuando se apagó el foco. "BO...OM!". Con la pesada música de
fondo sacudiendo la salam el foco re-iluminó la escena y, en vez del
muchacho, apareció una chica. Su pelo castaño y corto hasta la barbilla
refulgía. El público se agitaba con el ritmo entre las luces. "¡TODOS
QUIEREN VER EL SOL! ¡TODOS QUIEREN VER LA LUNA!". Un callejón detrás de
la torre. Podía oírse el bullicio de la sala en medio de las cajas de
cartón y las pozas de lluvia primaveral. Cortos pasos sacudieron las
pozas, y dos siluetas se delinearon en la oscuridad. Una de ellas, la de
un chico, se plantó firmemente frente a la otra. el viento cálido
sacudiço su pelo oscuro, que se mantenía a los lados del rostro con un
cintillo blanco. Metió las manos en sus bolsillos y miró a su rival. En
su espalda resplandecía el emblema del Sol. "¿No sabes rendirte?...
¿Realmente hay que hacer esto?". Kyo lo dijo rascándose la cabeza. El
otro sonrió burlonamente y levantó con lentitud su mano derecha. Volaron
las chispas y una flama violeta bailó en su palma, iluminando su rostro
frío. "Es nuestro destino... ¡No importa dónde ni cuando se lleve a
cabo!". "No me interesa la rivalidad de nuestros clanes, pero...". Kyo
se sacó la mano izquierda del bolsillo. La elevó también en el aire, y
llamas escarlatas brillaron enseñando su bellísima cara. "¡Tomaré
cualquier lucha que me ofrezcas, Yagami!". La música de la sala se metió
en la callejuela. "... Espera a que las sirenas suenen en tu mente
como una afilado cuchillo de plata Los reflectores bailan en el cielo
¡¡Luego de que se quema un petardo en la noche, un milagro se
desborda!!". "¡¡ONIYAKI!!". "... Necesito unos segundos y estaré dentro
Necesito una visión, más y más alta ¡¡Ooooh... AHORA!!".
"¡¡YAMIBARAI!!"... "... ¡Días brillantes, noches brillantes! ¡Días
brillantes, noches brillantes!...". La voz desapareció entre los rugidos
de la multitud. "¡Estuvo muy bien, muchachos!". Los tintineos de los
vasos llenaron la ahora vacía sala de "Hesperia". Los jóvenes de la
banda se sentaron en el escenario. La pieza se sentía fresca después de
la "violenta" limpieza recibida una vez que la gente se fue. "¡Amigos,
estoy muerto!", exclamó el baterista tras beberse toda la cerveza. Su
cuerpo sudaba tanto que la camisa se le pegaba al pecho, y su pelo
estaba echado hacia atrás. "Tocaste muy duro, ¿o no, Itsuki?". Itsuki
cogió otra cerveza y sonrió. "Sí, pero ahora estoy por fallecer!", y
abrió la lata. "También estoy cansadísima... ¡Nada más por hoy!", dijo
Hotaru, una de las percusionistas, y le arrebató la lata a Itsuki. "¡Y
Ud. ya ha tenido bastante, señor!". Todos se rieron mientras se
levantaban y echaban a andar hacia el pasillo. "¿Dónde vas, Kira?",
preguntó Itsuki a la pelicorta vocalista cuando ella partió en la
dirección contraria. "Quiero ver si dejé con llave la puerta trasera".
"Por ahí se sale...". "Creo que sí". "Okey, ja mata na-! (¡nos vemos!)".
"Oyasumi! (buenas noches)", le gritaron a Kira mientras ella se despedía
con la mano. Fue tras bambalinas y revisó si alguno había olvidado
alguna pertenencia. Tras apagar las luces, se dirigió a la salida
trasera que iba al callejón. Sólo se oía el ruido de sus pasos en el
piso encerado. Y al abrir la pesada puerta de metal... "Goooo! CRASH!!".
Flamas rojas traspasaron el callejón y, debido al impacto, Iori cayó en
las cajas. Pasmada, Kira se quedó en la puerta. "¿QUE?... ¿Qué diablos
hacen en este sitio?". Kyo miró hacia arriba al oír su voz. Kira lo
miró, y luego al caído Iori. Aunque Kyo no estaba tan herido, también
podían verse moretones y cortes en su cuerpo. "¿Están peleando? Por mí
está bien, pero no quemen todo el edificio por ello". Kira saltó de la
escalera y corrió hacia el caído Iori. Aún sin entender nada, Kyo se
limitó a mirar. Ella sacó a Iori, puso su brazo alrededor de su propio
cuello y, tratando de soportar el peso de su cuerpo, empezó a caminar de
vuelta hacia la salida. "Huummm... ¿Que hace, señorita?". "Bueno, no
puedo dejar en la calle a un herido, ¿o sí?, dijo ella arrastrando a
Iori hacia adentro. Lo llevó a una pieza cercana, donde había un viejo
diván, y lo acostó sobre él. Aliviada de su carga, Kira volvió a la
puerta. "También te ves herido. No tanto como él, pero... ¿Vienes? Tengo
vendas y medicinas", y le hizo un gesto para que entrara. Kyo pensó en
su fobia a las medicinas, especialmente a aquellas para los cortes, y se
estremeció. Pero, recordando que estaba frente a una muchacha, se irguió
y se arregló los mechones. "No, mejor no. Si él (Iori) se levanta y yo
estoy ahí, el edificio será el sitio para el segundo round". Kyo se metió
las manos al bolsillo, le hizo un guiño y se marchó. Caminando entre la
gente, Kyo se pasó el dedo por el corte en su mejilla. Maldiciéndose por
no haber podido evitar el golpe de Iori, pensó nuevamente en la lucha y
su abrupto final. "Vaya, era guapísima... 'Bastardo con suerte! ¡Tener
sus heridas curadas por esa chica!... Quizá debí quedarme...". Volvió a
insultarse por hacerse el duro con la joven, pudiendo haber tenido sus
heridas también curadas por ella. Y... "Shimatta! ¡No le pregunté ni el
nombre! Realmente no es mi día...". El cuerpo de Iori estaba extendido
en el diván. Su chaqueta y su camisa, cubiertas de sangre y suciedad,
habían sido reemplazadas por un simple trozo de papel que descansaba
sobre su pecho. Tenía extrañas señales escritas en él, y parecía ser un
fuda (talismán japonés consistente en una papeleta con palabras
sagradas, usado para la suerte y la magia). Kira se sentó en la silla
junto al diván. Cerró los ojos y extendió los brazos hasta las rodillas,
susurrando palabras inaudibles. El fuda sobre el pecho de Iori empezó a
brillar. "...on, rin, shao, mei...". El fulgor del fuda rodeó a Iori y
luego disminuyó. Sus dedos se movieron y... "¡¡Aaaargh!". Repentinamente
Iori se sentó en el diván. El fuda, cumplida su misión, se esfumó en el
aire. Sin notar su nueva condición, Iori miró alrededor de esta pieza
tan extraña para él y, notando que no estaba solo, miró a Kira. "¿Qué
diablos...? ¿Y quién eres?". "¿Que quién soy? Vaya, te salvé de que te
pegaran ahí afuera, ¿y esto es lo que recibo?", y se paró de la silla
riendo. "¿Ser golpeado? Entonces perdí de nuevo ante Kyo...", e Iori
golpeó su puño contra el sofá maldiciéndose en silencio por haber
fallado. Otra vez. Pero, ¿y el dolor? Iori examinó su cuerpo sin hallar
moretones ni cortes. "Yo... Yo creí que estaría cubierto de...". Iori
miró a Kira, que le extendía la camisa y la chaqueta. Estaban limpias y
secas, y todas las quemaduras y cortes habían sido reparadas. "Si
supieras cuánto trabajé para sacarles toda la sangre...". Eran las 4:30
cuando dejaron el edificio. El callejón estaba ahora cubierto por la
fría niebla matinal. Kira cerró la puerta con llave. "No sabía que
hubiera una nueva sala de conciertos". "La abrieron recién esta noche.
Tú pareces ser hombre de bandas también". "Algo así, claro". Kira miró
el reloj y chilló. "¿¡LAS CUATRO Y MEDIA?! ¡Esta noche sí que fue larga!
Pero hasta con la ayuda del fuda, curarte en dos horas es realmente
sorprendente... Me pregunto si te habrá ayudado tu sangre Orochi...".
Iori abrió los ojos al oírla mencionar la palabra "Orochi". "¿Quién
eres?". Kira sólo sonrió al hombre confundido mientras daba la vuelta.
"¡Esa es tu decisión, Yagami Iori-kun!". Y se mezcló en la multitud.

CAPITULO 2:

"¡¡HOLA DE NUEVO!!".

El sol mañanero cegó a Kyo mientras corría al colegio. Se rascó la


cabeza, aún aturdido por la trasnochada, y bostezó. "Oh Dios, realmente
no estoy para nadie...", murmuró, aún cansado tras el encuentro con Iori
en Shibuya, la noche anterior. Pero era el primer día del semestre, y
hacerse la cimarra justo hoy significaría un GRAN reto de Yuki y un
dolor de cabeza. "¡¡Buen día, Kyo!!". Slam! "¡¡Arrrrrrrgh!!". Athena,
ahora compañera de clase de Kyo, llegó corriendo desde atrás y le
palmoteó. Aunque ella luchaba en el King of Fighters, la fuerza física
de Athena significaba menos que una picada de mosquito para Kyo. Pero
hoy, hasta una palmada amistosa suya le hizo sentir un dolor tremendo..
"¡Ah... gomen (perdón)! ¿Pasa algo?". "Ha, nada..., sólo que me agarró
ese loco anoche". "¿Te refieres a Yagami-kun? ¿Así que luchaste? ¿La
noche antes del comienzo de clases?". Tratando (sin éxito) de disimular
el dolor frente a ella, Kyo le contó a Athena lo que había pasado en la
noche. "Hmm... eso es por salir a vagabundear... ¿Pero quién fue el
vencedor?". "Una chica nos detuvo antes de que pudiéramos acabar, y se
llevó a Iori adentro...". "¿De verdad? Espero que él no se la haya
comido...". Kin, kon, kan, kon..... Entonces sonó la campana y los
devolvió a la realidad. "¡Mierda! ¡¡Athena, corre!!" "¡Espérame!". Y
echaron a correr... * * * * * * * * * * * * "... ¿Y llegas atrasado el
primer día? ¡Patético!". Yuki saludó a Kyo de este duro modo. Yuki, la
presidenta de curso, era la novia de Kyo, pero no por su relación
dejaría de lado su sentido de la responsabilidad. Apenas Kyo se dejó
caer exhausto en la silla, fue hacia él con las manos en las caderas. Su
enfado, sin embargo, no disminuía su belleza. Su pelo corto y castaño,
levemente rojizo, caía sobre su graciosa cara al moverse. Sus ojos
estaban muy abiertos y llenos de emoción... Pero no era lo que Kyo
quería ver en ese momento, estando tan adolorido luego de correr
forzadamente. La miró y suspiró. "¡Déjame descansar, Yuki!". "¡Por
decírtelo así! Te he dejado descansar desde Dios-sabe cuándo, y mírate!
Ahora párate, o nos atrasaremos para la asamblea". "¿Huh?". Yuki sacudió
las manos en el aire. "¿Y este es tu quinto año aquí, no? ¡LA ASAMBLEA!
¡La que tenemos al comienzo de cada año!". "¡Diablos, es cierto! ¡La
asamblea! ¿Y me lo corrí todo sólo para ver que es lo único que tenemos
hoy?". Kyo se acordó de los largos discursos del director. Cogió los
libros nuevos del escritorio y los metió en la mochila. "¿Qué haces,
Kyo?". "¿Que qué hago? ¿Crees que no estoy lo suficientemente aburrido
como para ir a esa estúpida asamblea? ¡Yo me largo!". "¿¡Qué!? Pero
Kyo...". "Dile a los profes que me enfermé o algo así, ya? ¡Nos vemos,
Yuki!". Antes de que ella pudiera hablar, Kyo cogió el bolso y
desapareció. Al darse cuenta, Yuki miró el escritorio vacío y descargó
en él un puñetazo. Sólo logró agarrarse un dolor de los mil demonios que
aumentó su rabia. "¡Mou (maldición)! ¡Ya se las verá conmigo!". * * * *
* * * * * * * * "¡Chikoku (Tarde)! ¡Me atraso el primer día de
clases!", exclamó Kira mirando su reloj pulsera. Echó a correr por el
paseo con tacos y todo, agarrando la correa de su bolso que, en un
segundo, colgaba de su hombro. Llegar a casa tan tarde, y los "extraños"
encuentros de la noche, la mantuvieron despierta por un rato, y al mirar
el reloj, ya había pasado la hora de las clases de la mañana. "Bien, por
último llegaré a la clase de la tarde. Supongo que tendré que pedirle
apuntes a Shizuku...", pensó Kira justo al mirar el local de videojuegos
que acababa de pasar. Las puertas de vidrio se abrieron y salió un chico
con uniforme de colegio. "¡Vaya! ¡Ahora no tengo ni un yen!", exclamó
mientras se ajustaba el cintillo. Kira lo miró y contuvo la risa que le
surgía de la garganta. Se irguió y caminó silenciosamente hacia el
muchacho. Manteniendo la distancia, le pegó en la cabeza con el bolso.
"¡Kora (hey), chiquillo!". "¡Ow!.... Eres la de la otra noche... ¿Qué
haces acá?". "Mira quién habla, deberías estar en el liceo a esta hora".
"¡Ok, ok, me escapé! ¿Y qué haces acá?". "Bien, estoy en la misma
posición que tú... Sin querer me perdí la clase de la mañana, y tengo
que esperar hasta la tarde". "¿Sin querer? Ah, claro...". "¡Oye, al
menos voy a clase! Te ves aburrido... ¿Vienes?". "¿Huh? ¡Sería aprender
de oído!". "¡Ni en un millón de años! No es una clase de sermones, así
que creo que no será tan aburrido". "¿¡Estás en el instituto!?". "Sí.
¿Qué me dices?". Kyo estaba más que alegre de matar el tiempo, siendo
que había gastado sus monedas en los juegos, y especialmente con una
chica guapa. Aunque la idea del instituto lo asustaba un poco, era mejor
que irse a casa a dormir. "¡Seguro!". * * * * * * * * * * * *
"¡¡OSO----I (eres lenta)!!", gritó Ruka, sacándose la cola del hombro,
al ver a Kira correr en la facultad. Kira fue hacia sus amigos, con Kyo
detrás de ella. "Puse tu nombre, así que estás 'presente'. Pero luego me
compras algo de comer, ¿sí?, dijo Itsuki, cambiando su mochila del
hombro izquierdo al derecho. Kyo mantuvo la distancia creyendo que ellos
le reconocerían debido a la exposición periodística del verano pasado en
el KOF '96. Interactuar con los fans no era siempre fácil, y Kyo lo
aprendió del modo difícil. Miró alrededor del campus mientras Kira
hablaba con sus amigos (y parecía haberse olvidado de la presencia de
Kyo). "¿¡'Instituto de Arte de Tokio'!? Así que estudia arte, ¿eh?",
pensó Kyo mientras observaba a los estudiantes que lo rodeaban. Se veían
tan maduros y extraños a él, siendo que la mitad de ellos serían de su
edad o menores. "¿Y el chico?". Kyo se volvió hacia Kira cuando Itsuki
empezó a molestarla dándole golpes con el codo. "¡Ah, olvidé presentarte
a mis amigos! Gomen (perdón)!", y Kira se sonrojó en su ignorancia.
"Bien, sabes que estoy en una banda desde la última noche, ¿no? Ellos
son los miembros de la pandilla y amigos míos desde la infancia".
Sabiendo su pésima memoria para las caras y los nombres, Kyo se
concentró (tratando de verse tan causal como pudiera). Itsuki, el
baterista, era más alto que Kyo y tenía el pelo negro. ¿O no? Cuando el
sol brillaba en su cabello, le daba un tono verdoso. Llevaba una camisa
transpirada y jeans, pero era notable su firme musculatura. Shizuku fue
presentada como manager del grupo, teniendo a su cargo la ropa, las
luces, la promoción, etc. Su pelo caía en una larga y lisa cascada sobre
su frágil espalda y junto a su delgada cara, y parte de él estaba atado
en una cola con cintas que se veían casi como hielo. "Parece ser del
tipo matemático", se dijo Kyo al estrechar su mano fría. Ruka era la voz
de fondo y hacía anuncios en medio de las presentaciones, pero ahora
tocaba la guitarra de base tan bien como el guitarrista oficial. Era más
o menos bajo, con brillante pelo rojo y una cara que se confundiría
fácilmente con el de una niña. "Definitivamente menor que yo...", observó
Kyo. Fubuki tenía pelo blanco echado atrás, excepto sus mechones. Era
uno de los tecladistas de la banda. Sus ojos eran estrechos y
tranquilos, como si abarcaran todo. Pese a su frágil físico, Kyo pudo
sentir el "ki" que expelía Fubuki. Raiya, quizá tan alto como Kyo, era
el guitarrista y tenía una GRAN sonrisa, pelo blanco también y ojos
rojizos que parecían brillar de curiosidad. Y al último estaba Hotaru,
corista y segunda tecladista. Era una frágil niña de cabello negro hasta
los hombros, aspecto tímido y piel blanca que brillaba en la luz
primaveral. Kyo le sonrió cuando ella se sonrojó al tenderle la mano. "Y
conmigo, la banda 'Stella' está formada", anunció Kira. "Una banda
larga, ¿no?". "Pero con estos miembros, podemos hacer música estupenda".
"¡Por mientras no hagas una de las tuyas!". Con la respuesta de Shizuku
a Itsuki, el grupo se echó a reír a carcajadas. * * * * * * * * * * * *
"¡A tiempo!", dijo Kira caminando hacia el estudio para tener la clase
de dibujo. Kyo la siguió (pensando cuán aburrido estaría en la cafetería
del colegio), mientras la mitad de la clase corría hacia ellos. "¡Kira,
Kira! ¿Y él?", y las chicas apuntaron a Kyo. "Uh.... gracias por el
saludo, las quiero mucho también... él es...". "Kyo. Kusanagi Kyo
desu.". "¿¡Kusanagi Kyo!!? ¿¡El campeón del KOF!?" dijo un coro de voces
chillonas. Kyo pensó en su fama entre las chicas, pero viendo que Kira
ya había tomado su posición para empezar los bosquejos, avanzó
respetuosamente entre las chicas y se dirigió hacia ella. "Tú eres
Kusanagi Kyo...", comentó Kira buscando un cuaderno y lápices de
carboncillo. "Ahora que pienso, ni te pregunté tu nombre, aunque me debí
dar cuenta...". "¿Así tanto?", repuso Kyo, repitiéndose el nombre de
Kira mentalmente para no olvidarlo. "Oh. Yo estaré un poco seria en la
clase, y me sentaré a dibujar en silencio. Siéntete libre para dar
vueltas, Kyo-kun". "Con Kyo basta", dijo Kyo deslizándose hacia una pila
de cajas cercana al sitio de Kira. Pasaron dos horas y los estudiantes
descansaban un poco, mirando las frutas colocadas en el centro de la
pieza, y rayando furiosamente sus cuadernos con los lápices de
carboncillo. Kira se quedó en el rincón dibujando. Ya que sus otros
compañeros se movían rápidamente de un lado a otro, se dirigió a Kyo.
"Lo siento, ¿te aburres?". "¡Para nada!". "Usualmente descansamos para
poder estirarnos un poco, pero yo me quedo y dibujo". "Parece que
realmente adoras dibujar". "Sí, sólo en esto puedo competir con
otros...", y Kira le sonrió, para luego volver a su trabajo. Kyo se
inclinó a ver su trabajo, y aunque no tenía talento para dibujar,
comprendió sus habilidades. "¡Kusanagi-kun! ¿Podemos hablar un poco?".
Cinco compañeras de Kira vinieron hacia Kyo. El miró a Kira, que aún
dibujaba. Ella se volvió, sintiendo su mirada, y sonrió. "¡Oh, no
importa! ¡Ve a flirtearles!". "¿Cómo conoces a Kira...?". Kyo fue
bombardeado con pregunta por las chicas, probablemente menores que él
pero, después de todo, con mejores estudios. Por supuesto que Kyo, tan
popular por su aspecto y publicidad, estaba acostumbrado. "Bien, recién
la conocí en la noche... Ella está realmente metida en el arte, ¿no?".
"¿Entonces no sabes mucho de ella? ¡Es una estudiante becada! No sabemos
de qué colegio viene, ni hemos oído de ella en los concursos ni nada
parecido. ¡Pero sin duda es buena!". "¡Córtenla ya! ¡Al final, eran
cumplidos a mis espaldas...! Vámonos, Kyo, ya terminé por hoy". Kira
caminó hacia el grupo, con el gran bolso al hombro. "¿¡Eh... Tan
pronto!?", exclamaron ellas a coro mientras Kira iba a la puerta. Ella se
volvió sonriente. "¡Por eso dejo el coqueteo para después de clase!". *
* * * * * * * * * * * "Eh, ¿así que vives solo?", preguntó Kira. "Sí. Es
muy bueno para mí, sabes, la libertad y todo eso". "... Definitivamente
no te ves como alguien de conciencia limpia. Supongo que cenas siempre
comida chatarra". "¡Bien pensado!", se rió Kyo. "¡Y te llamas
arte marcialita! La fuerza viene de una dieta balanceada, sabe. Lo mismo
corre para los artistas". "Sí, mamaíta". Aunque era la segunda vez que
se veían, Kyo y Kira hablaban en voz alta, bromeando y riendo. "¡Es como
si la conociera desde hace años! Puedo ser con ella como soy", se dijo
Kyo. "Kira, la que ama dibujar... ¿Por qué me parece tan conocida?".
"Bueno, no te puedo retar por eso. Yo siempre como fuera". "¿Y te llamas
a ti misma artista!? Si siempre comes fuera, ¿quieres venir a mi casa a
cenar?". "¿Esta noche? ¿Y ahora?". "¿Por qué no?". Kira fingió pensarlo,
aunque Kyo se dio cuenta de que sólo bromeaba. "Ok, ¡pero no me
maltrates como a ti mismo!".

La casa de Kyo
estaba sorprendentemente limpia (gracias a Yuki que a veces la
limpiaba). Kira empezó a curiosear mientras Kyo abría el refrigerador
en la cocina. Se introdujo en lo que parecía ser su pieza. El escritorio
estaba lleno de revistas, historieta y un álbum de fotos. Había una
mesita en el suelo con un teclado encima, y un cuaderno al lado. La
cama, con las frazadas y las sábanas en el suelo, parecía estar en el
mismo estado desde que Kyo se levantó en la mañana. En el colchón Kira
encontró un despertador roto. "Supongo que lo rompió en la mañana
tratando de levantarse", se dijo Kira conteniendo la risa. Sonrió y
movió la cabeza al oír encenderse el microondas. Caminó al escritorio,
que evidentemente no se usaba para estudiar (no con todos los cómics y
las revistas de moto desperdigadas sobre él). Kira se rió sola. Sus ojos
fueron hacia los libros y luego al álbum, y se congeló. Su visión se
detuvo en una foto y se negó a despegarse de ella. "Kore wa (Esto
es)..". Era la vieja foto de una niña de unos 5 años. Su pelo oscuro y
sedoso estaba atado con una cinta de papel. En sus manitos sostenía la
varilla sagrada, y llevaba ropa roja y blanca. Ropa de sacerdotisa.
"¿Eso?", dijo Kyo desde atrás. "No me malinterpretes, no tengo fijación
por las niñas chicas ni nada. Ella es la Sagrada Sacerdotisa Kushinada
que me dio mis poderes". "¿La Sacerdotisa Kushinada?", repitió Kira.
"Cuando el hijo de un Kusanagi cumple cinco, va al Santuario Kushinada
en Izumo a purificarse y recibir el poder de las llamas de parte de la
Sacerdotisa. Han pasado 15 años y fue la única vez que la vi en mi vida,
pero aún mantengo la foto para tener buena suerte", Kyo explicó mientras
llevaba la lasaña al living. Al volver a la cocina, vio a Kira aún
mirando la foto y fue hacia ella, ruborizándose. "¡Ahora córtala, que me
avergüenzas!". "Creo que olvidé presentarme por todo este tiempo...",
dijo Kira abruptamente al daré vuelta. "Yo soy Kira Kushinada". Kyo
pestañeó, miró a Kira, luego la foto y a Kira de nuevo. "¿Eh...?". "Hace
mucho que no nos vemos...". ¡Ahora sentía su cara arder por hablar de la
foto enfrente de ELLA, la chica de la fotografía! "¿¡QUEEEEEE!?".

"¡Kyo, hey! ¡Córtala! ¡No te quería sorprender así!".


De pura vergüenza, Kyo no habló nada mientras comían. Ni siquiera podía
mirar a Kira como antes, y todo lo que hizo fue masticar la lasaña en
silencio. Kira se sintió incómoda y trató de buscar un modo de
conversarle. "¿Pero no tenemos la misma edad? ¿Por qué estás aún en la
preparatoria?". Con eso, la frente de Kyo fue a dar a la mesa.
"...Repetí dos veces", murmuró. Kira se maldijo por preguntar algo tan
estúpido. "Uh... ¡Bien, el instituto puede esperar! Para salir del liceo
basta con estudiar las cosas justas". "¡Tú tienes un talento del cual
carezco!" "¿Cuál?". "Tienes un teclado en tu pieza, lo cual significa
que sabes tocarlo. En el otro extremo, a mí me dan fobia los
instrumentos musicales. ¡Envidio a quienes pueden tocarlos!".
"¿Realmente? Pero apenas aprendes lo básico, es fácil". "¿Ves? Así es el
estudio. Quizá te de cosa estudiar, tal como mi fobia". "... Es otro
modo de ver las cosas. ¡Quizá sea cierto!". Kira estaba más que feliz de
verlo sonreír de nuevo. "¿Qué tal si yo te ayudo a estudiar?" "¿Qué..?"
"Como un profesor o algo así. Yo estoy en el instituto, así que te puedo
ayudar". "¿Por cuánto?". "No puedo recibir plata de un viejo amigo, es
gratis". "Pero no es justo... Yo me beneficiaré, obviamente, pero tú
perderás el tiempo en un idiota como yo". "Pero...". Kira lo pensó un
momento, luego sonrió con su nueva idea. "¿Qué hay sobre esto? ¿Me
enseñas a tocar teclados, y yo te ayudo en tu estudio?". "Hmm... ¡Eso me
suena mucho mejor! ¡Es un trato!". Y se estrecharon las mano como
símbolo del acuerdo. "Yoroshiku na, Sensei! ("¡Encantado de ser tu
colega, profesor!").

CAPITULO 3

"DIVAS DEL SABADO NOCTURNO".

El siguiente sábado de Shibuya era movido, como siempre. Un


tipo alto iba contra la marea de gente, manos en los bolsillos, la cara
roja de rabia. "¡Yashiro-chan, espéranos!". Una voz llamaba al
atormentado Yashiro con Shermie y Chris tratando de seguirlo. Aunque
estaba hundido en su ira, Yashiro dio vuelta la siguiente esquina
huyendo de la gente, y esperando a sus compañero. Respirando
profundamente para dejar salir el aire cálido, Yashiro miró a la luna.
Shermie vino jadeando, con Chris un poco más atrás. "¡Mou! ¡¿No puedes
calmarte, Yashiro chan!?", dijo Shermie apartando su largo pelo de su
cara. Su chasquilla roja era tan larga que usualmente escondía sus ojos.
"¡No entiendo como pueden estar tan tranquilos!". "¡Eso no significa que
tú puedas clavar al manager en el escritorio! ¡Ya no podremos tocar allí
nunca más!". ...."El bastardo lo pidió. ¿Confundirnos con otra banda?
¡Ja! ¡Es la peor desgracia para una banda! Y saben que no es la primera
vez". "La QUINTA", observó tranquilamente Chris jugueteando con su
cadena. Un golpe de Shermie sacudió su corto pelo castaño. Ella se volvió
a Yashiro con una expresión turbada. "Comprendo tu rabia, pero necesitas
hacer algo con tu autocontrol.... A veces la pierdes". Sin contestar,
Yashiro caminó lentamente hacia la callejuela a la que se habían metido.
Shermie miró a Chris, que se encogió de hombros, y se dieron cuenta de
lo que perseguía su líder a través de la calle. En ella la gente aún
circulaba activamente. Yashiro recordó la pelea con el manager de la
sala. "¿Lo clavé en el escritorio? No recuerdo... sólo sé que, cuando
dijo que NUESTRA actuación fue reemplazada por la de la otra banda, lo vi
todo rojo, y él estaba chato ante de que yo me diera cuenta...". Shermie
supo lo que pensaba Yashiro y se maldijo por haberle recordado su mal
genio. Observó a calle buscando algo para alegrarlo mientras iba a su
lado. Un edificio con una línea alrededor le llamó la atención. "Hey,
Yashiro chan, hay una sala nueva. Vayamos...". Yashiro miró el neón
"Hesperia". "Hmm... Quizá podamos hablar con la gente de acá para que
nos deje presentarnos...". "Y recuperarnos por lo que pasó". Shermie le
pegó de nuevo a Chris por decir eso.
Yashiro se
arrepintió por escuchar las 'brillantes ideas' de Shermie. La sala
estaba más llena que allí afuera, y el aire era húmedo y pesado.
"Maldición, la banda parece ser popular como para atraer toda esta
gente...". Yashiro llenó su mente de pensamientos de nuevo. Los tres ya
estaban cansado cuando pudieron empujar a la gente, pasar el pasillo y
luego a la sala. "¡¡Bang, bang, bang, bang!!". La sala se llenó con el
ritmo del bajo. Yashiro miró hacia el escenario. ¡Una chica tan frágil
con esa voz...! Su pelo brillaba con el foco y su chaqueta de cuero
también. "¡Quiero ser estrechada más fuerte en un amor quemante! / ¡No,
no! / ¡Eso no alcanzará el corazón! / Quiero nadar más profundamente en
una dulce mentira! / ¡No, no! / ¡Eso no va a bastar!". "Ah, ¿no es esa
canción que era popular recientemente?", preguntó Chris pensativamente.
"Así es. ¡Pero hablar de popularidad...!", opinó Shermie mientras
observaba la sala. Sus ojos se detuvieron en un hombre cruzado de brazos,
no muy lejos de ellos. Se destacaba sobre los demás y su pelo rojizo
cubría su cara. "Woah, es casi tan alto como Yashiro...", pensó mientras
miraba a Yashiro, que estaba a su lado. Sus ojos estaban clavados en la
niña del escenario. La vocalista. (Ya... shiro... ¿a quién estás
mirando....?). "No puedo quedarme como una soñadora...". La gente gritaba
al unísono. Yashiro miraba a la chica, Kira, y Shermie lo miraba a él...
* * * * * * * * * * * * La calle estaba tranquila cuando los neones de
"Hesperia" finalmente fueron apagados. Raiya abrió la puerta para los
demás mientras salían al callejón. Los chicos de la banda charlaban
mientras Kira cerraba la puerta. Una figura apareció a cierta distancia.
Kira miró y encontró a Iori apoyándose en la pared. "Ah...!" "Oye...".
La charla del grupo se cambió a susurros al ver a Kira ir hacia el joven.
Claro, su conversación no llegaba a sus oídos, pero eso hacía que su
imaginación fuera más allá. Fubuki suspiró ante sus chismosos amigos y
los empujó a todos juntos hacia su destino. Se volvió hacia Kira. "Oye,
nosotros ya no vamos". "Oyasumi~~!". Kira se despidió con la mano de sus
curiosos amigo cuando la llamaron al unísono. Finalmente se marcharon
y cuando doblaron la esquina, Fubuki paró. Miró de vuelta a Kira,
que aún hablaba con el hombre (Iori) y luego echó a correr para coger a
los muchachos.
"¿A qué viniste a Tokyo,
Kushinada Kira?". Los ojos de Kira se abrieron al oír su propio nombre.
Se encogió de hombros y sonrió débilmente. "Así que te diste cuenta... Y
creo que has venido por la respuesta". Iori se paró tranquilamente
frente a ella. "No es realmente algo para hablarlo en la calle... Ven a
mi casa". * * * * * * * * * * * * Iori miró nerviosamente la pieza, pues
nunca se sentía cómodo en un lugar nuevo. El ventanal enmarcaba la noche
de Shibuya, ya que estaba en el piso número 18. "¿Un departamento en Shibuya,
eh? Nunca supe que los Santuarios podrían traer tanta plata", ironizó.
"Sí, bien, los clanes Yagami, Yata (Kagura) y Kusanagi no son mis únicos
visitantes. Aconsejar a senadores y gente del Gobierno puede realmente
traerte mucho dinero. Y con ayuda suya, no fue difícil encontrar una
pieza en un apartamento de lo más nuevo. ¡Las conexiones ayudan, debo
decirlo? Y a propósito, ¿quiere cerveza, brandy o vodka?". "... ¿Alcohol
donde una miko?", e Iori la miró asombrado. "Yo ya no soy miko. Aparte,
yendo a todas esas fiestas en el instituto, ya me acostumbré al
alcohol". ".......". Iori la miró mientras sacaba dos vasos de cristal y
dos latas de cerveza. "¿Era ella así ya hace quince años, cuando la
conocí...?". Imágenes de los árboles de Izumo recorrieron su mente
mientras recordaba. Hace 15 años fue la Ceremonia de la Iniciación,
cuando recibió la llama púrpura de Yagami. La luz enceguecedora. El
infinito mar de árboles que rodeaban el viejo santuario Kushinada. Y la
niña-sacerdotisa vivía sola, lejos de la civilización y de los demás.
Aunque estaban entrelazados con los Kusanagis en un extraño destino, los
Yagamis aún se sentían obligados para con los Kushinadas, dadores de
flama y protectores. El clan Kushinada vivía sus vidas sagradas como
sacerdotes Shinto en el templo por mil años o más. Y ahora.... "Kira,
niña-líder del clan, dejó el templo y vino a Tokyo...". * * * * * * * *
* * * * "Ah, estás aquí para saber por qué dejé el santuario...", dijo
Kira al terminar la cerveza que le quedaba. Iori esperó. "Ves, no tengo
ninguna razón en especial". "¿Qué? Pero, ¿y los Orochi?". "¿Qué hay? ¿Tú
crees eso de que bajé de las montañas sólo porque un monje loco arruinó
tu duelo con Kyo el otro año? ¡Para nada! "Es que... Bien, aparte de los
visitantes tradicionales, los Tres Clanes Sagrados y gente de la
nobleza, recibí muchas visitas del Gobierno Japonés. Muchas más de las
que recibió mi clan antes. Venían con noticias nuevas del mundo normal.
Yo... no quería estar nunca más sola en la montaña. Sólo podía dibujar y
olvidar mi soledad allí arriba". "Uno de los visitantes, un senador y
mecenas de un colegio privado de Tokyo, me dijo que probara mi habilidad
como dibujante, montando mis dibujos al Instituto de Arte. Sabía que no
debería interactuar con los otros, pero lo hice. Y cuando recibí una
carta diciendo que me habían dado una beca, no me pude negar". "Así que
dejaste el templo, la tradición del clan, y viniste a Tokyo", dijo Iori
tras escucharla en silencio. Ella sonrió. "Pensé: '¿Para qué sufro y
peno acá sola? ¿Por la tradición de hace miles de años?'. No quería
estar atada por el clan". ".......". Iori se agarró de la idea. "Somos
iguales, llevamos el honor y el nombre de la familia sin haberlo pedido.
Aunque no me atrevo a ir en su contra como ella", y se sonrió a sí mismo
cruelmente. "Hey". "¿Hm?". Kira miró hacia arriba. "¿Te importaría que
viniera a veces?" Sus ojos volvieron a abrirse, luego se cerraron en un
guiño. "¡Claro que puedes!".

CAPITULO 4

"LA MAÑANA DEL DOMINGO"

La brillante luz del sol pasó a través de la ventana y llenó el


dormitorio. Kyo sólo pudo culparse por olvidar cerrar las persianas
antes de acostarse, por milésima vez. Primero quiso bloquear la cálida
luz cubriéndose la cara con la sábana, pero al fin se rindió al calor,
que parecía crecer a cada segundo. "Achi! (¡Está caliente!)".
Sentándose en las arrugadas sábanas y secándose el sudor de la cara, Kyo
cogió su despertador. 9:42 am. Para Kyo, que solía acostarse a las 5 am
el sábado y levantarse a la 2pm el domingo, o era un milagro o una
desgracia. "Dios mío, déjame descansar...". Tras cerrar la persiana, Kyo
se hundió en la almohada. Pero el implacable sol le daba duro a través
de los espacios entre la persianas. "¡Aargh, maldición!". Como
consecuencia, Kyo se levantó tras su pelea con el calor, aún aturdido
por la falta de sueño. A las 10:30, estaba sentado en la incómoda
butacas del tren Shin-Tamagawa. No era donde él planeaba ir; menos estar
ya levantado a esta hora. Kyo miró distraídamente por la ventana mientras
el tren se deslizaba por la estación Shibuya. Sin foco, miró a la gente
en las otras plataformas saliendo y entrando de los trenes, y vio una
figura corriendo por las escaleras. "¿¡Kira!?". Saltó de la butaca y del
tren justo cuando el pito de partida sonaba. "¡Quizá este día no sea tan
malo!"
Jadeando por haber corrido ese trecho con
tacos, Kira miró su reloj y luego a la estación para ver que la línea
Yamanote que iba a tomar se alejaba. Sabiendo que era su tren el que se
iba, suspiró. Estaba tan metida en su depresión del día, que no sintió
los pasos detrás suyo.... "¿Y qué haces?". "¡Agh!... ¿¡Kyo!? ¿Por qué te
levantas tan temprano?". "Porque el maldito sol no me dejaba dormir. ¿Y
qué haces con ese lindo vestido? No me digas que vas a la iglesia...".
"¡Claro que no, tonto, soy sacerdotisa!". Kyo estaba feliz de hallar a
alguien con quien hacer hora. "Iba a Harajuku a...". "¿¡HARAJUKU!? ¡Es
lugar para nenes y turistas! ¿Vas a vitrinear antes de familiarizarte
tanto con la ciudad, que terminarás avergonzándote de hacerlo?". "No, es
que unas amigas mías tienen una tienda ahí y prometí ir a verlas".
"Hum... suena interesante. Creo que me apuntaré". "¿Qué? Pero..×.
"Quizá necesite un guía para ir contra esa marea de gente. ¡Y yo puedo
mostrarte el área!". "Pero...". Kira se detuvo. "Me rindo. Vamos". * * *
* * * * * * * * * Kira miró a su inesperado compañero cuando se
acercaron al tren. Por primera vez lo veía sin uniforme escolar. Hoy
llevaba jeans, una camiseta negra y chaqueta de mezclilla, junto a su
tradicional cintillo en la frente. "¿Qué?". "Nada. Es que no
te había visto con ropa normal. Y eres bastante guapo". Kyo sonrió ante
el piropo y entró al tren. "No me digas lo que ya sé, me avergüenza".
..."Pero tu genio no es tan bonito", añadió Kira en broma.
Ambos salieron de la pequeña estación Harajuku. Frente a ellos
estaba la calle Takeshita, famosa por sus tiendas, y llena de adolescentes
y turistas. Sin siquiera mirar hacia Takeshita, Kira fue hacia e otro
lado, al Templo de Meiji. "¿¡No ibas a Takeshita!?". "¡Te dije que no
estoy de turista!". Kira marchó frente al Santuario Meiji y dobló a la
izquierda por Omote San Dou, donde habían muchas boutiques y tiendas de
ropa. Las flores de cerezo pintaban el Sagrado Templo de rosa con sus
delicados pétalos que parecían de nieve. Kyo miraba y seguía a Kira, y
se sorprendió cuando ella le habló de pronto. "Casi llegamos, pero
quiero advertirte algo. Por favor no te sorprendas por lo que veas en la
tienda, acuérdate de que planeaba visitarlas sola...". "¿Huh? Oh,
OK...". Aunque estaba intrigado, Kyo asintió. La boutique a la que
entraron Kyo y Kira se llamaba "Crazy Clouds". * * * * * * * * * * * *
El interior de la tienda era muy elegante, todo blanco, negro y cromo.
Las lámparas que colgaban del alto cielo emitían brillos que colgaban de
las paredes. Atrás y junto a la caja había un gran acuario con peces
tropicales. "Whoa, para mí que es una tienda harto cara...", pensó Kyo
tratando de no acercarse a la mercancía de seda. "¡Bienvenidos a nuestra
tienda!". Dos voces sonaron al mismo tiempo desde atrás. "Las he oído
antes...". Kyo se volvió hacia ella, y sintió escalofríos. Ahí estaban
dos mujeres, una de pelo corto y castaño, la otra rubia, con el pelo
atado en un moño detrás de la cabeza. "¡Ah, Kira chan! ¡No te veíamos
hace mucho! ¿Cuándo llegaste?". "Sólo al fin del mes pasado...".
Poniéndole el codo en la boca a Kyo cuando él iba a chillar de sorpresa,
Kira contestó sonriendo a la joven rubia. "¿Hm? ¿Quién es tu compañero,
Kira?". "¡Qué guapo! ¿Es tu novio?". "No, es mi amigo. Kusanagi Kyo
kun". "¿De veras? Yo soy Mature, y ella es Vice. Encantada de
conocerlo", dijo Mature extendiéndole la mano. Kyo se la estrechó
confundido. "Sí... uh, mucho gusto, señorita...". Kyo se metió en un
rincón para observarlas a la distancia. Trataban a Kira con tanto
afecto. Kyo se acordó de la última vez que as vio, en las finales of the
King of Fighters '96. "Kutabari na ! (Drop Dead)".... "Koroshite ageru!
(Te voy a matar)".... ¿Eran ellas las mismas asesinas con quienes peleó
el año pasado?... Kyo las miró inquisitoriamente. * * * * * * * * * * *
* "¡Oh, sí, teníamos algo para ti, Kira!!", exclamó Mature de pronto y
desapareció en la bodega. Y poco después... Crash! Clang...don! "Oh
vaya, se olvidó donde la puso. Si me disculpan...". Con eso Vice corrió
a la pieza. Kyo, mirando el episodio, no pudo aguantar la risa. "Creo
que no son las que conozco...". "Sí lo son", replicó Kira. "¿¡Huh?!".
"Han perdido totalmente la memoria". "¿Qué....?". "Quizá pensaste que
Vice and murieron en el anterior King of Fighters cuando Iori enloqueció
al despertar el 'Disturbio de la Sangre'. Las enviaron a mi templo casi
muertas tras el torneo. La sangre de Orochi que corre en ellas las
mantuvo con vida, pero a cambio ambas perdieron los recuerdos del
pasado. Despertaron bajo mi cuidado sin siquiera acordarse de cómo se
llamaban". Kyo miró hacia la puerta por la cual habían desaparecido. "No
necesitan lástima. Finalmente tienen una vida sin derramar sangre, y con
sus propios destinos".
Mature traía una cajita
cuando ella y Vice regresaron. "Es un regalito de Vice y mío para ti,
Kira". Kira recibió la caja y la abrió. En ella descansaba un lazo para
el cuello con una gran gema azul engastada. "¿No dijiste que te gustaba
el color azul? Cuando vi este lazo, me recordó el color del cielo que
acostumbraba a mirar mientras yacía vendada bajo tus cuidados. Pensé que
sería el mejor regalo para ti". "Pero se ve un poco...". "¡No te
molestes!". Kira cerró la caja con ambas manos y Mature sonrió. "Mu...
muchas gracias...". Kyo notó que Vice lo miraba fijo. Al darse cuenta de
ello, Vice replicó con rapidez: "¡Oh, lamento mirarle de esa forma! Me
pregunto... ¿No nos habremos conocido?". Kira miró a Kyo mientras Mature
le ponía cuidadosamente el lazo. Kyo le devolvió la mirada. "De veras lo
siento. Es que ... bueno, mi excusa sonará tonta, pero no podemos
recordar bien nuestros pasados, y...". Vice se sonrojó y miró hacia
abajo. "Señorita Vice, hay pasados que son más dolorosos si se
recuerdan. No se preocupe. Si no recuerda su pasado, usted sólo tiene
que encargarse de su futuro". Ella volvió a mirarlo a la cara con los
ojos muy abiertos. Pero pronto le cambió la expresión y sonrió. "Muchas
gracias".

CAPITULO 5

“ PROMESAS”.

Shingo se
apuró a través del pasillo, llevando una bolsa de sándwiches y café con
leche. Repetía esa rutina desde hace dos meses, y pasar a través del
montón de los demás estudiantes ahora le era fácil. Corrió fuera del
edificio, aún llevando los zapatos de adentro (que debían llevarse en
todo liceo dentro del edificio). Dobló la esquina hacia el "jardín
secreto" tras el edificio, donde iba habitualmente en el recreo. Bajo el
gran árbol, el lugar indicado, había alguien sentado y apoyado en el
tronco dándole la espalda a Shingo, que sabía que no debía gritar para
llamar su atención... ya que solía tomar una siesta ahí. Shingo se
deslizó silenciosamente hacia él y, asombrado, no sólo lo encontró
despierto, ¡sino que leyendo! Perplejo, Shingo se acercó aún más y se
inclinó sobre su hombro para ver el libro. Y lo que vio fue devastador.
¿¡Un libro de matemática?! "¿Qué estás haciendo, Kusanagi san!?".
"Oh, hey, Shingo. Bien, los Mogis ya vienen, ¿o no? Así que me estaba
preparando...". Shingo se paralizó de miedo e incredulidad. Notando la
cara de Shingo, Kyo se paró y se sacudió el polvo del pantalón. "Uh,
perdón, ¿qué era lo que te iba a enseñar hoy?". "¿¡Huh....!? Ah..., sí,
creo que era el 'Doku Gami'...". "OK... Te lo mostraré una sola vez, así
que mira...". "¡Sí, señor!". * * * * * * * * * * * * Ya acababa el
colegio, y el patio estaba casi vacío excepto por los deportistas que
practicaban sus ejercicios. Shingo se paró frente al árbol y empezó a
practicar el "Doku Gami" que Kyo le había mostrado horas antes. "Veamos,
era así, y luego así...". "¡Shingo kun!". Shingo miró a quien iba
hacia él. "¡Ah, Yuki san! Te vas bastante tarde hoy". "Sí, tenía
reunión. ¡Veo que entrenas duro!". "¡Claro! Quiero ser como Kusanagi-san
tan pronto como pueda". "Espero que no se esté burlando de ti o
algo...". "¡Oh no, nunca! Aún me cuesta creer que él haya tomado a un
amateur como yo como alumno...". Shingo se desplomó en el suelo para
recuperar la respiración mientras Yuki se sentaba con él. "Yo no creo que
Kyo piense en ti sólo como un alumno". "¿Eh?". "Sabes lo fuerte que es
Kusanagi Kyo... ¡y ahora se sabe internacionalmente! La gente alrededor
de él, como sus compañero y maestro, o le tienen miedo, o actúan bien
para ganare su favor. Pero su capricho es tan vano... Sólo piensan qué
tan bien se ven alrededor de Kyo, y él lo sabe. Me parece que no tiene
amigos cercanos desde que el señor Daimon salió de Tokyo y Beni-kun está
tan ocupado. Sé que Kyo es un tipo que no le diría ni una sola palabra a
quien le caiga mal... El que te esté enseñando sus técnicas me dice que
el piensa en ti como alguien muy cercano. Una especie de 'hermanito' o
algo parecido". "'Hermanito'...". "¿Decepcionado?". "¡No, para nada!".
Shingo miró emocionado a Yuki al ponerse de pie. "Entonces no debo
decepcionar a mi 'hermano grande'". Con eso, recomenzó su práctica con
aún más energía. Yuki sonrió en silencio y se paró, En medio de su
marcha, se volvió hacia Shingo. "¡Shingo kun!". "¿Yes?". "Kyo a veces no
se ve amigable, pero en el fondo tiene un corazón de oro. Tenle mucha
paciencia, por favor". "¡Sí, señora!". * * * * * * * * * * * * Esa
noche, en el apartamento de Kyo, Kira golpeaba los dedos contras el
escritorio impacientemente mientras Kyo se meneaba en la silla. "¡Mou!
¡También erraste la ecuación de este problema!". "¿De veras? Y los
estudié en el recreo...". Matemática era, naturalmente, la "tortura" de
Kyo en el estudio. El sentía que algo en su ADN reaccionaba
violentamente al ver números, y se ponía a divagar en la clase. Pero
hoy, de algún modo su desentendimiento con los números era peor". "OK,
resolveré el problema, así que mira... ¿Me oyes, Kyo?". "Uh... sí". Miró
la mano de Kira deslizarse a través de los probemas con increíble
rapidez (claro, para él). "¿Lo tienes?". "¿Huh?". Viendo la expresión
confundida de Kyo, Kira no pudo evitar un suspiro. Ding! Ambos
miraron hacia la puerta, y luego al reloj. 12:52 a m. "¿Recibes visitas a
esta hora, Kyo??". Kyo se encogió de hombros y fue hacia la puerta. Eta
e abrió y mostró a Shingo. Kyo abrió los ojos como platos. "¡Konbanwa
(buenas noches), Kusanagi-san! Estaba por acá cerca y pasé a...", dijo
Shingo pasando junto al pasmado Kyo y quitándose las zapatillas.
"¡¿Shingo!? ¿¡Pero cómo...!?". "Yuki san me dijo", dijo Shingo dándose
vuelta para ver a una chica extraña en el living. Todo lo que hizo fue
pestañear. "Hajimemashite (encantada de conocerte)...", le dijo
finalmente Kira al visitante. Shingo aún la miraba, cuando Kyo se puso
entre ambos. "¡Uh, Shingo, ella es Kira, amiga mía de infancia! Kira, él
es Shingo, un compañero de colegio...". "¿¡Eh!? Ah..., domo, Shingo
desu....(hola, soy Shingo). Viendo a Kira ir a la pieza a buscar su
monedero, Kyo y Shingo se sentaron en silencio. "Es guapa, ¿o no,
Kusanagi san?". "¿Huh?". "... Le diré a Yuki-san que...". "¡¡¡Espera,
Shingo, te estás pasando todo un rollo!!!", chilló Kyo moviendo las
manos. "Despreciable, Kusanagi san, teniendo una novia encantadora,
tú...", empezó a bromear Shingo, alegre de ver a un Kyo más normal, y
decepcionado por la presencia de otra chica. "¿De qué hablan ustedes
dos?", dijo Kira desde la puerta. "Yo voy a Lawson. Con un visitante,
pensé que sería buena idea descansar un poco". "¡Voy contigo!", dijo
Shingo parándose de golpe. "Es peligroso que una señorita salga sola en
la noche". "Seguro, gracias". Kyo los miró ponerse los zapatos y salir.
Justo antes de salir, Shingo metió la cabeza adentro y sonrió con esa
expresión que tienen los niños cuando le hacen broma a los profesores.
"¡Ittekimasu (Me voy), Kusanagi san!". Con eso, cerró la puerta. Kyo
supo lo que pensaba y el verdadero significado de su 'escolta' a Kira.
"¡¡Duda de mí cuánto te dé la gana!!", y un cojín dio en la puerta justo
donde la cara sonriente de Shingo había estado segundos antes. * * * * *
* * * * * * * "Uh... Cómo debería preguntarlo...", murmuró Shingo
mientras él y Kira entraban a la tienda. mientras má quería saber de la
relación de Kira y Shingo lo más naturalmente posible, más e le enredaban
las palabra en la boca. "Creo que quieres saber qué pasa con Kyo", rió
Kira. "Bien, sabes, en realidad...". "Como él dijo, somos amigos de
infancia desde hace 15 años". "¿Realmente?". Shingo aún no sabía si
creerle o no. Ambo esperaron en la cola con una canasta llena de platos
para microondas y ramen instantáneo. Kira echó una mirada a las revistas,
cogió una y empezó a leerla. "Hey, Shingo-kun...". "¿Sí?". "¿No es...?".
"¿Oh, Benimaru san? Sí, él está ahora en la farándula. Es guapo y
simpático, así que se ha hecho realmente popular". "Ya veo... ¿Y el
otro...?". "¿Dices Goro san? El está en la montaña para mejorar sus
habilidades, me dijo Kusanagi san". "Hm...", y Kira siguió leyendo. * *
* * * * * * * * * * "¡Ah, shimatta! (maldita sea)", exclamó Shingo
apenas se abrió la puerta. "Perdón, Kira san, olvidé que necesito
mostaza en mi casa. ¿Te importaría esperar un poco afuera?". Kira se
ofreció a llevar la bolsa de comida que Shingo tenía. "Claro, tómate tu
tiempo". "¡Gracias!". Y con eso Shingo regresó a la tienda, casi
pegándose con la puerta "confundida" que se estaba cerrando. Kira fue
hacia la pequeña baranda frente a la tienda donde los vendedores
estacionaban y encadenaban las bicicleta, y se sentó. Pronto un grupo de
borrachos fueron hacia ella. "Hey guapa, ¿qué pasa?". Los miró, luego
dirigió su mirada hacia la puerta de a tienda a ver si Shingo estaba
cerca, y después se volvió hacia ellos. "¿Me hablan a mí?". "Sí, tú,
niña. ¿Quieres divertirte con nosotros?". Los otros se rieron
groseramente mientras la rodeaban. Kira asintió y sus ojos brillaron de
contento. "Claro, ya me estaba aburrieron... ¡Pero yo le enseñaré a
divertirse...". * * * * * * * * * * * * "¡Lamento hacerte esperar!....
¿¿Uh, adónde se fue??". Tras hacer el tonto hablando hacia las
bicicletas, Shingo se sonrojó. Miró a la izquierda y a la derecha
buscando a Kira, que había desaparecido. "¿Qué diablos?...". Vio una
bolsa plástica en el asfalto, y fue hacia ella. Contenían el ramen y la
comida que él mismo había comprado hace algunos minutos. La bolsa yacía
frente a un pasaje oscuro que iba hacia el patio trasero de la tienda.
"¿Ki....Kira san?", la llamó. "Maldición, tengo un muy mal
presentimiento...". Tiró su bola junto a la que Kira llevaba y se lanzó
dentro del callejón. No había luz para guiarlo, pero se las arregló para
correr sin caer. La callejuela doblaba abruptamente hacia la derecha, y
Shingo se detuvo para recuperar el aliento. Silencio absoluto. "¡Por
favor, que Kira san esté a salvo!", se dijo Shingo haciendo crujir sus
nudillos. Cerrando lo ojos, dio vuelta. "¿¡Estás bien, Kira san!?".
"Claro que sí". Los ojos de Shingo se abrieron a un tamaño inhumano con
la repentina respuesta. Kira estaba ahí enfrente, sonriente y de brazos
cruzados. Shingo aguzó la vista para ver qué tenía detrás... ¡Los
borrachos que trataron de molestarla cinco minutos antes, ahora estaban
amontonados uno encima del otro! "¿Pero qué.....?".
"Whoa, ¡no me extraña que seas amiga de infancia de Kusanagi san!
¡No puedo creer que te encargaste de esos brutos y volviste sin un
rasguño!". "Y por un momento no creías que sólo éramos amigos...".
"Bien, sabes...", Shingo se rascó la cabeza, ruborizándose. Finalmente
estaban de vuelta, y el apartamento ya estaba a la vista. "Shingo-kun,
¿puedo preguntarte algo?". "Claro". "¿Por qué idolatras tanto a Kyo?".
"Hmmm...". Shingo lo pensó por un minuto. "Hasta que conocí a
Kusanagi-san, era como todo los demás, sin nada en especial. No era
menos que ellos, pero tampoco mucho más. Entonces presencié el KOF y vi
a Kusanagi-san luchando. Por primera vez quise ser como alguien. No sé
si buscaba la fuerza, pero desde entonces quise ser como él". "¿Admiras
a Kyo?". "¡Sí, más que a nadie!". Kira sonrió a Shingo, que hablaba con
pasión. "Es que no puedo conseguir que salgan esas flamas... Sin ellas,
yo creo que nunca seré como Kusanagi san... Practico, pero...". "Sí,
puedo decirte que la práctica...", se dijo Kira. Se quedó en silencio,
luego miró a Shingo. "Shingo-kun, ¿puedes guardar secretos?". "¿Huh?".
"¿Puedes? ¿Especialmente con respecto a Kyo?". "Uh... Eso creo,
pero...".. Sin escuchar más a Shingo, Kira deslizó su dedo sobre su
frente. "Cierra los ojos y piensa en Kyo. Piensa cuánto lo admiras". Aún
confundido, Shingo cerró los ojos. Sintió los dedos fríos de Kira
tocando su frente. Kira susurró algo que Shingo no pudo oír. El sintió
que su cuerpo se calentaba más y más. Kira acabó el hechizo y le sacó
los dedos de la frente. El kanji "Hikari" (luz) brilló donde su dedos
habían tocado, y desapareció lentamente. "¿Y eso...?", preguntó Shingo
cuando la fiebre se redujo. Kira lo miró. "Un encantamiento... Cuando tu
deseo de ser como Kyo se haga grande, te será concedido".* * * * * * * *
* * * * "¡¡Volvimos!", exclamaron ambos al unísono al abrir la puerta.
Kyo levantó lo ojos de la revista de motos que estaba leyendo. "¿Por qué
se demoraron tanto? ¡Me muero de hambre!". "Ok, la calentaré", dijo Kira
poniendo las bolsas en la mesa. Shingo se deslizó hacia living y se
arrodilló junto a Kyo. El no lo miró. "Lamento haber dudado de ti,
Kusanagi san". "Sabía que te darías cuenta". "... Kira san parece ser
muy encantadora". "¿Eso crees?". Shingo asintió. Kyo sonrió, y entonces
chequeó que Kira estuviera en la otra pieza. "Oye, Shingo, ¿me haces un
favor?", susurró. "¿Sí?". "Quiero que Kira sea un secreto para Yuki".
"¿Huh? Pero creí que no habían secretos entre ustedes...". "Sí, somos
amigos. Nada secreto. ¿Pero qué pensaría una chica si ve que su novio
está con otra? No la quiero preocupar. No ahora, no todavía...". * * * *
* * * * * * * * * "Mogi": son pruebas hechas nacionalmente el mismo día
para mostrar a lo estudiantes no sólo sus notas en el colegio, sino que
en todo el país. Los resultados se ponen en los colegios (el ranking y
las notas) y se incluyen en las notas escolares. ¡Por suerte ustedes no
son estudiantes japoneses!

CAPITULO 6

“DEMENCIA OCULTA”.

¡Ay, cómo odio la clase de dibujo!", suspiró Shizuku sacudiendo sus largas uñas
azules. "Quiero decir, ¡miren esto! ¡Todo ese grueso carboncillo metido
entre mis uñas!". "Por suerte no estás en fotografía, Shizuku chan...
¡no te gustaría probar esos líquidos tan raros!", dijo Hotaru terminando
su pastel de queso. Habían acabado las clases, y los chicos de 'Stella'
se habían reunido en un café cercano. "¡Mírense, ustedes se preocupan de
su aspecto... ¡Mejor preocúpense de la prueba de cálculo de mañana!",
dijo Raiya mirando suplicante a Kira, que sorbía su capuchino. Ella lo
miró por sobre la taza. "No te dejaré mirar mi prueba". "OK, así que,
para no convertir a nuestra amiga en una pecadora, mejor vayámonos a
estudiar". Con eso, Itsuki abrió su billetera, y lo siguieron. Un papel
se cayó del monedero de Kira y Raiya lo espió. Antes de que las manos de
Kira cogieran el papelito, Raiya se lo quitó. "¡Hey! Tú sabes que soy
buen ladrón, así que ríndete". Raiya abrió el papel y miró a Kira. "A
ver... Yagami Iori... Distrito de Meguro... Espera, ¿es SU dirección?".
Shizuku, con los ojos resplandecientes, se metió en la conversación.
"¿¡Dirección!? ¡Qué rápida eres, Kira chan! ¿Qué pasó con el chico
Kusa-no-sé-cuánto!?". "Es Kusanagi, Shizuku san...". "¡Claro, Ruka!
¡Eres muy veloz para ser una ex-miko!". El grupo se echó a reír en la
silenciosa salita. La cara de Kira ardía. "¡No es nada de eso". "¿Nada
de QUE?". Kira sabía que no podía vencer a Shizuku con argumentos. Cruzó
los brazos y se taimó mientras el grupo iba a pagar. "¡Alégrate, guapa!
¡Sabes que nos importa! OK, si eso te alegra, pagaré por ti. ¿Hecho?",
dijo Raiya. Ella lo miró y luego sonrió. "Ok, pero tendría que comprarme
otro pancito". "...Vas a engordar, Kira... ¡Ow!". Raiya se calló al
recibir un golpe en la cabeza. * * * * * * * * * * * * Como no tenía que
esperar, Kira fue a la puerta, mirando cómo sus amigos discutían sobre
quién comió qué. Fubuki, el primero en pagar, fue hacia ella y se puso a
su lado. Kira sintió ansiedad por el modo en que la miraba. Cuando se
veía así, ¡era que le tenían un buen discurso! "...Tienes algo que
decirme, me doy cuenta". "Ya ves. Eso hará un poco más rápido todo...".
Fubuki se apoyó en la pared y habló sin mirarla. "No importa qué
pensemos, digamos o hagamos, por último no tenemos nada qué decir en tu
vida. Pero no olvides por qué dejamos Izumo. Nuestra misión...". "... Lo
sé...". Ella se irguió y pateó el suelo con sus zapatillas. "Lo sé,
pero..." * * * * * * * * * * * * "Oh Dios...". Yuki y Athena estaban
mirando los resultados de los Mogis que estaban puestos en el mural. Los
estudiantes solían irse a casa apenas sonaba el timbre, pero la mitad de
ellos estaban aún ahí, mirando su ranking académico. Yuki, como siempre,
era la primera, venciendo a Athena apenas por tres puntos, pero sus ojos
no estaban en sus propios resultados... "¡Genial! Por primera vez no me
los tomarán de nuevo!", dijo Kyo chasqueando los dedos. "¿¡RETOMAR!? ¡Oh
Dios, Kyo, estás entre los 50 mejores!". "¿Es el Día de los Inocentes, o
algo así?". "Fue en Diciembre, Asamiya san...". "¡Nevará mañana sin que
me sorprenda!". Las niñas miraron a Kyo, luego la pizarra y a Kyo de
nuevo. "¿No obligaste a nadie a que te dejaran copiar?". "¡Por Dios, no!
¿Dices que hice trampa!?". "Bien...". "Entonces, Kyo-kun, ¿cómo lo
hiciste?". Kyo se sacó los mechones de la cara y sonrió muy seguro. "Lo
intenté con más fuerza. Bien, a si ustedes dos no les importa, tengo que
'estudiar'. Ja-na! (las veo)". Con eso, Kyo salió del colegio con una
carcajada triunfante. Yuki y Athena lo vieron desaparecer y se miraron
intercambiando su asombro. "¿Qué estará pasando?...". * * * * * * * * *
* * * "Bueno, si Fubuki no puede decir nada de mi vida privada, no se
enojará si visito a Iori-kun...", se dijo Kira bajándose en la estación
del metro de Naka Meguro. Tomó un descanso en una pequeña
colina mirando el papelito y dobló en el tercer sendero, como decía ahí,
y vio un enorme edificio frente a ella. "Uh... ¿ES AQUI?". Sintió tiesa
la nuca mientras trataba de mirar el edificio desde tan cerca. Las
puertas de vidrio eran muy pesadas, y el vestíbulo era de mármol,
equipado con cámaras y un ascensor. Pulsó el botón del piso 13 y miró
las puertas del elevador cerrarse silenciosamente. "¡Y EL dijo que MI
departamento se veía caro!", se dijo ella mirando de nuevo el papel para
asegurarse de que estaba en el edificio correcto. Sus ojos miraron la
luz encendida en el piso indicado. El apartamento fue fácil de encontrar
ya que era el último del pasillo. Kira miró la identificación puesta
junto al timbre, y decía "Yagami". ..."Ojalá que no me rete por venir
tan de pronto... No le dije que lo visitaría ni nada por el estilo...".
Pensándolo mejor, se alejó de la puerta un segundo y sacudió la cabeza
para aclarar sus pensamientos. "El mismo me dio su dirección, así que
creo que estará bien. ¡Y no es culpa mía que no haya puesto también su
teléfono!". Con ello, golpeó la puerta de roble. Nada. Kira volvió a
tocar, y tampoco pasó nada. "¡No me digan que vine por nada!", se dijo
en voz alta golpeando la puerta por última vez. Esta se abrió. Los ojos
de Kira se abrieron al ver esto, y chequeó por si no había roto la
puerta con tantos golpes. La pieza estaba oscura. "¿No está en casa?
¿Con la puerta abierta? Qué seguridad...". Kira se auto-invitó a entrar
y se sacó los zapatos. La pieza era larga, con pocos muebles: sólo una TV
(en el suelo) e impresionantes sistemas de audio, lamparillas, un diván,
y un escritorio en el living. El diván estaba vuelto hacia la terraza y
el ventanal donde el aura púrpura de la puesta de so empezaba a
oscurecer. Kira ya se sentía incómoda estando en un departamento sin el
dueño, y empezaba a caminar hacia la puerta cuando oyó ruidos desde el
diván. "!!?". Kira saltó den su sitio y se volvió lentamente hacia el
diván. Fue hacia él y se inclinó encima. Iori dormía, vestido como
siempre. Aliviada, le tocó el hombro. "Iori kun, te vas a resfriar...".
"Dare da (¿Quién es?)!?". Aturdido por el golpe, Iori se sentó de
repente y cogió a Kira por la ropa. "¡Un segundo! ¡Soy yo!". Iori
contempló a Kira mientras su mente se despejaba. "Ah, eres tú. No me
vuelvas a asustar así". "Mira quién habla...", suspiró Kira tomando
aire. "¿Y cómo entraste?". "Tenías abierta la puerta". Iori le indicó
que se sentara y Kira obedeció. "... Sabes, tuve ese sueño de nuevo...".
"¿Un sueño? Cuéntame". Iori se secó la frente con su áspera mano, con
los mechones oscilando en la oscuridad. "Siempre lo mismo, desde que
luché con Kyo el año pasado. Dos mujeres, esas putas, se deslizan a mis
pies lamiendo mis heridas... Me hablan con dulzura pero refiriéndose al
dolor... recordándome la derrota... Y cuando trato de atacar,
desaparecen en la oscuridad, riéndose de mí...". El sudor perló su
frente mientras hablaba. "Una pesadilla... no exactamente...", y Kira lo
pensó por algunos momentos. "Oye, Iori kun, creo que puedo arreglarlo".
"¿¡Qué!?", Iori se volvió hacia Kira, para luego sonreír con desdén.
"¿Me crees tonto, o no? ¿O poseído? ¿Qué puede hacer una sacerdotisa con
una pesadilla?". "Nunca sabes. No importa si no me crees, te quedarás
así como estás, perseguido por esas imágenes". El la miró con los ojos
muy abiertos. "¿Y qué quieres que haga?". * * * * * * * * * * * *
"¿¡QUIERES QUE YO HAGA QUE!?". "¡No es que quiera ponerme fresca
contigo, así que calla y pon tu cabeza sobre mi regazo!". "¿Y para qué
lo quieres?". "Sin contacto físico, no puedo meterme en tu mente, y si
ello no podré eliminar la causa de tu pesadilla". Aunque la idea
avergonzaba mucho a Iori, tendría que hacerlo para que se encargara de
sus sueños. Obedeció de mala gana. "¿Y ahora?". "OK, ahora duérmete".
"¿Crees que puedo dormir cuando quiera? ¡Acabo de despertar de una
siesta!". "¡Entonces cierra los ojos y haré el resto!". E Iori obedeció.
A través de la oscuridad pudo oír a Kira susurrando algo incomprensible.
"¿Qué estará haciendo?...", y con ese pensamiento, sintió que su
consciencia empezaba a disminuir. "Qué hombre más terco, no puede
escuchar nada sin preguntar. Bien, está bajo el hechizo, así que no me
preocupa. Ahora...". Kira cerró sus ojos y silenció todas las voces de
su mente... * * * * * * * * * * * * Negro. Todo se veían negro. El aire
pesaba, y el cuerpo de Iori dolía atrozmente mientras se paraba en las
sombras. Risitas femeninas se oían a la distancia, aproximándose.
Pronto, dos sombras aparecieron a sus pies, deslizándose por el suelo.
Dos muchachas con caras familiares. La cara de Iori se desfiguró de
odio. Las voces susurraban en sus oídos pero golpeaban su mente. "¿Así
que aún dejas al niño Kusanagi ir a la calle, Iori?". "¿Es Kyo demasiado
para ti?". "¡No sé eso, pero sí lo soy para ustedes! ¡Mature! ¡Vice!".
Una voz sorprendió a ambas, y una muchachita con la ropa de sacerdotisa,
blanca y roja, apareció. "¿¡Kira?". Las criaturas se crisparon al oír
ese nombre. "¿Hmph, es la Doncella de Luz?". "¿¡Qué quieres de nosotras,
Princesa Bahamut!?". "¿Princesa QUE...?", Iori estaba confundido ante
esto. "Hace mucho que no nos vemos, Vice, Mature. ¿O debería decir,
Escila y Caribdis? ¿Por qué no muestran sus caras?". "Así que nos
reconociste... ¡Muy bien, con nuestros poderes unidos, no tienes
oportunidad, niñita!". Las sombras se mezclaron en una y crecieron de
tamaño... "¿Qué diablos pasa? ¡Explícate, Kira!". "Las Almas Orochi de
Vice y Mature eran una sola antes. Se dividieron y se llamaron Escila y
Carybdis. Cuando las heriste en tu locura el año pasado, sus almas se
metieron en ti, dejando sus cuerpos. Y desde entonces han estado en tu
alma, buscando tu debilidad. Y ahora vuelven a ser lo que eran...". Las
sombras revelaron a un gran dragón con cuerpo largo y plateado. Su cola
hería tras su delgado cuerpo. Se arqueó y serpenteó frente a Kira. "Es
el Leviatán...". "¡Ahora prepárate para ser impactada con la furia del
mar, Bahamut!", rugió el dragón precipitando sus fauces hacia Iori y
Kira. El saltó fuera de peligro, pero ella enfrentó al dragón. "¿Qué
haces, Kira? ¡Sal de ahí, ya!". Kira se quedó. Sus ojos pasaron de su
azul profundo a un llameante anaranjado. "¡¡Serpiente idiota!! ¿Crees
que puedes vencerme con un alma tan torcida?". Con ello, Kira levantó la
mano derecha y empezó a brillar. Rápidamente la bajó, y una onda de luz
resplandeció. Esta onda cortó al dragón, cuyo cuerpo colapsó. "¿Qué
hiciste?". "Yo les di a ti y a Kyo su poder de llamas. ¿Crees que quien
da toda esa fuerza no la posee por sí misma?". Kira se aproximó al
enorme montón de carne que yacía frente a ellos. Metió su mano bajo él y
nuevamente murmuró un hechizo incomprensible para Iori. El cuerpo del
Leviatán brilló con intensa luz y se condensó en una pequeña bola de
luz. Kira tomó la bola. En su palma descansaba una piedra de extraña
forma, una esfera con un orificio a través de su centro, y un bulto
curvo en un extremo. La bola cobalto se esfumó en la oscuridad. "¿Y
eso?". "El Magatama... El alma de los Orochis... Eso es lo que les
permite tener inmensos poderes. Era lo que te hizo sufrir por tan largo
tiempo". Con eso, Kira agarró el magatama y desapareció de su vista. * *
* * * * * * * * * * Kira finalmente abrió los ojos. Iori aún estaba en
trance. Elevó su mano y abrió la palma. La luz se agrupaba en su mano en
una bola, y se asomó una esfera azul. El Magatama. Ella sonrió en medio
del brillo azulado que emitió y miró al hombre dormido. "Acabó tu
pesadilla, Iori kun. Oyasumi... (buenas noches)".

CAPITULO 7:

"EL BUSCAPLEITOS".

"Vaya, oh vaya, ¿te quieres despedir? Para tener tu propio reino,


dime, ¿por qué? Vaya, oh vaya, ¿quieres decir adiós? ¿Para mandar un
país, nena, tú y yo?". "Oh, vamos, Kensou, acabó el concierto, por
decirte algo", murmuró Shingo mientras su compañero bailaba en la
multitud, yendo hacia la salida. Viendo que Kensou estaba demasiado
excitado para oírle, Shingo ocultó la cara en la gorra y se puso junto a
la puerta para esperar a Kensou afuera. Aunque se veía muy alegre tras
estar metido en la música por un par de horas, Kensou se las arregló
para deslizarse entre la gente que salía sin tropezar con nadie.
¡Después de todo, era experto en artes marciales! Kensou vio a Shingo
apoyado en la pared cuando salió. "¿Te divertiste?", preguntó Shingo
sarcásticamente. Pero estando de buenas pulgas nada ofendía a Kensou.
"¡Sí, chico, quisiera estar en una banda como esa!", gritó Kensou
tocando una guitarra imaginaria. "Si Asamiya-sempai fuese la mitad de
buena que Kira-san, quizá lo estaría", dijo Shingo, pero no osó decirlo
frente a Kensou. Dom! Al otro segundo Kensou estaba de narices en el
suelo. "¿¿Hey quién dia...!???". Kensou, literalmente noqueado de su
buen humor, levantó la cara para ver al culpable. Aunque sólo pudo
distinguir poco, lo que vio lo hizo callar. Pelo rojo, chaqueta negra
con una luna en la espalda... "¿Estás bien, Kensou?". Shingo le ofreció
su mano para ayudarlo a pararse mientras el incrédulo Kensou se ponía de
pie. "¿... Viste eso?". "¿Ver qué?". Kensou miró nuevamente a la gente y
a los que miraba Shingo, pero la figura ya se había ido. "... No
importa...". "¿Estás bien? ¿Crees que podrás llegar al escenario?".
"Cla... ¡Claro! Ya se han ido todos... ¡Entremos!". * * * * * * * * * *
* * "¿Vienes a verme, Shingo kun?", exclamó Kira cuando entró Shingo.
Kensou lo siguió frotándose la nariz que había recién besado el asfalto.
"¡Hola, Kira-san!". "¿Otro de tus chicos, Kira?", bromeó Shizuku. Kira
se crispó con el chiste. "No, él es el amigo de Kyo, Shingo", y se
volvió hacia el confundido Shingo. "¡Me han visto con Kyo y aún me dan
la dura!". Shingo se rió al pensarlo. "¿Y el otro?", preguntó Ruka
metiendo la escoba en el casillero. Shingo se rascó la cabeza, casi
olvidando presentar a su amigo. "Oh, él es Kensou. Sie Kensou". "Mfucho
gfustfo...", murmuró él aún frotándose la nariz. "¿Qué pasó?", preguntó
Hotaru trayendo vendajes. "Oh, el tonto se cayó bailando ahí afuera".
"No, ¡alguien me empujó!". "¡Claro!", bromeó Shingo mientras Kensou se
crispaba del dolor de la medicina que le ponían en la nariz. "Hubiera
jurado que era Yagami...", susurró Kensou mientras trataba de olvidar lo
que pasó. Fubuki, con los ojos abiertos de horror, preguntó, forzándose
a susurrar para que Kira no oyera. "¿QUIEN? Repite, por favor...".
"Yagami Iori. No hay cómo confundir a ese pelirrojo loco". "Ya veo...".
Con eso, Fubuki se paró y fue a la puerta trasera. Cuando iba a abrirla,
Raiya le tomó la mano. "¿Adónde crees que vas, líder?". "No me detengas,
Raiya...". "No tenemos derecho a intervenir en la vida de Kira". "Y lo
sé". "Entonces, ¿por qué...?, Raiya se paró en medio, al notar la mirada
fría de los ojos de Fubuki. "Conoces la leyenda, Raiya. No quiero que
Kira... que la señorita Kira salga herida..." "Fubuki, tú...". Raiya
miróa a Fubuki con los ojos nublados. Fubuki finalmente, se soltó de
Raiya y salió del edificio. "¿Hm? ¿Y dónde fue Fubuki tan apurado?",
preguntó Kira a Raiya oyendo el ruido (no la conversación). "Es que se
acordó de un proyecto de arquitectura que debe presentar mañana en la
clase". "¿De veras?". "Hey, Kensou". Shingo tomó a Kensou de la oreja y
susurró apuntando a Raiya: "¿Lo ves? El es el que toca la guitarra".
Raiya se volvió hacia el viejo refrigerador de la esquina y sacó una
bebida. Kensou, muy serio, se aproximó a Raiya, que estaba abriendo la
botella, y se detuvo a centímetros de él. "Uh... ¿Puedo ayudarte?".
Kensou se desplomó en el suelo de madera, con la cara tan cerca que casi
olía la cera. Cogió el brillante piso con sus manos y bajó aún más la
cabeza. "¡¡¡POR FAVOR!!! ¡¡DEJAME LLAMARTE MI MAESTRO!!!". La pieza
quedó en silencio, especialmente por parte del compañero del chico
suplicante. "¿¡QUE...!?". * * * * * * * * * * * * Iori pasó a través del
parque que estaba tras su edificio. Era un parque oscuro con pocas
luminarias que apenas bastaban para definir los lujosos árboles. Se paró
en la luz de una de ellas y se sacó las manos de los jeans rojos. "Sé
que me sigues... ¿Por qué no sales?". Iori no se volvió hacia el zumbido
que se oyó detrás suyo. Una silueta se dibujó en la oscuridad, y salió a
la luz. Su pelo plateado fulguró en medio de las luces. "Así que me
sentiste... Me impresionas, Yagami". "¿Eres de la banda de Kira? ¿Qué
quieres conmigo?". Ambos se quedaron quietos en la luz que penetraba la
oscuridad. Se estudiaron mutuamente listos para actuar si el otro hacía
algo extraño. "Yo no soy el tipo que se sienta y charla, así que seré
directo. No trates de acercarte a Kira". Iori entrecerró los ojos y miró
fríamente a Fubuki. "¿Qué eres tú de Kira?". "Yo... nosotros somos de la
oscuridad...". "Hmph, ¿la oscuridad que protege a la Doncella de Luz?
¿Eres un shinobi?". "Nuestros ancestros sirven a los Kushinadas desde
hace años. La señorita Kira es nuestra ama". "Por eso ustedes la rodean
como perros...". "Pero ese era antes tu deber, ¿o no? Eso, hasta que tú
y Kusanagi olvidaron lo debido ala Princesa Kushinada para envolverse en
sus tontos asuntos entre ustedes". ..."¿Tú estás aquí para pelear con
Yagami Iori?". Débiles chispas púrpura rodearon al pelirrojo, bailando
en la noche. "Quizá". "¡¡Silencio!!". Fwooo! La flama violeta corrió
por el pavimento. Era su conocido ataque Yamibarai. Fubuki cerró los
ojos a las llamas que iban ferozmente hacia él. "¡Es mi única
advertencia, Yagami!". Las llamas de detuvieron a centímetros de Fubuki,
temblando ardientemente para devorar a su presa. Iori abrió los ojos.
"¿¡Qué...!? ¿Detenidas por el viento?". "Kira no es dulce contigo porque
te quiera. Ella te tiene lástima por la maldición que te puso hace
años...". "¿¡Maldición!? ¿De qué hablas?". "Pronto lo sabrás....". La
llama violeta empezó a cristalizarse, aún tratando de alcanzar a
Fubuki. "¡Pero yo, que lo sé todo, no dejaré que un Yagami se acerque a
la señorita Kira! ¡Si hace algo que le cause a ella dolor, no tendré
piedad!". La llama congelada explotó, convirtiéndose en una lluvia de
cristal. En esta, ya no podía verse a Fubuki. Iori se quedó de pie
mientras los cristales de su propia llama lo bañaban. "¿La verdad...?".
* * * * * * * * * * * * "¡¡Vamos a casa!!", suspiraba Shizuku
desplomándose en la silla. Pero ni Kensou ni Raiya oían sus ruegos.
"¿También te gusta Metallica?". "¡Yo siempre practico tocando sus
canciones!". "¿Qué guitarra usas? ¡Ah, ésta la quería desde hace
mucho!". Hotaru se reclinaba en el sofá, dormida. Kira los miraba
sonriendo (no se sabía si de diversión o de asombro). "Oye, Shingo kun,
¿porqué vinieron acá?" Shingo, sin mirarla, murmuró: "Ya no tengo ni
idea...".

CAPITULO 8:

"JOVEN, VIVA, ENAMORADA".

La altura del edificio sólo la vencía el Tokyo City Hall. Los otros
rascacielos de Shinjuku buscaban el cielo, y definían el aspecto de
Tokyo. El edificio se vislumbraba en toda la ciudad con su vestido de
cristal y acero. Chizuru se paró junto a la ventana y observó el
jolgorio de la capital. Se volvió hacia su largo escritorio de roble,
con su vestido susurrando a cada paso suyo. Sus dedos de seda se
deslizaron sobre él y cogieron un sobre. Lo sacó y se sentó en el
escritorio. "Aquí están los documentos de los que hablé. Es material
ultra secreto, pero...". "Oh, no te preocupes, seguirá siéndolo", le
guiñó Raiya mientras levantaba el sobre del escritorio. "ES una crisis,
sabes...", añadió Shizuku sentándose sobre el escritorio. Hotaru se
deslizó hacia la ventana y contempló el cielo cobalto. "... Fuerzas
oscuras se estremecen en los Cielos, más y más intensamente...". Chizuru
asintió. "Sí, lo sé... Pero ¿será posible hallar a los con sangre Orochi
sólo con sus datos?". "Eso es nuestro asunto", dijo Itsuki casualmente,
pero revolviéndose incómodo dentro de su traje. Fubuki siguió,
peinándose el pelo. "Conmigo y Raiya entrando al torneo con la señorita
Kira y trabajando desde adentro, y los demás trabajando afuera, no será
tan difícil". "¿Huh? Yo y Hotaru también estaremos dentro, líder".
"¿Qué?". "¿No te lo dijo la señorita Kira? Es porque Ruka siguió
rogándole que le dejara ir al KOF. Y la señorita Kira se hizo cargo y
nos prometió a él y a mí que estaríamos dentro". "Ruka, pequeño...".
"¡Pero quería divertirme un poquito!". "Ya, yo y mi hermano bastaremos
para chequear todo desde afuera". "Y a propósito, ¿dónde se fue la
señorita Kira?". Los seis se miraron, incapaces de responder la
aparentemente simple pregunta de Chizuru. "Bueno, sabes...". * * * * * *
* * * * * * "Boom...". ¡¡Haii!! Kyo se inclinó adelante de dolor,
agarrándose la nuca donde le habían golpeado. Silenciosamente maldijo la
lengua mordida por causa del inesperado golpe. "¡Por bostezar cuando se
supone que debes estudiar!", dijo Kira desenrollando el cuaderno que
había usado. "¿No puedes ser más serio, Kyo? ¡Tu prueba final es la
próxima semana!". "...". "¿Sí?". "Sí, entiendo que necesites estudiar
para las finales. No me importa estudiar aquí tras el colegio. ¿Pero POR
QUE tenemos que traernos a esos dos?". "Uh... Prometí no meterme,
Kusanagi san...". "Tal parece que nuestra presencia le hará daño a tu
estudio, después de todo", murmuró Kensou volviendo a su puesto. Kyo
habría comenzado a pelear si Kira y Shingo no lo hubieran frenado. "Sólo
cálmense, ustedes... ¿Realmente no importa, Kyo?". Sin contestar, Kyo
volvió a sentarse. Shingo, sintiendo las miradas de los otros clientes
del "Burger Queen", se sonrojó de plancha. Era una rara combinación de
cuatro chicos sentados en un rincón, bañada por la luz primaveral. "¡No
nos iremos hasta que Kyo termine los ejercicios!". "Este hijo de pu.....".
Pese a sus diferentes caracteres, los tres muchachos gruñeron al mismo
tiempo. Kensou se paró de la silla rascándose la cabeza. "En ese caso,
conseguiré algo para comer". "Ah, yo también.... ¿No te molesta, Kira
san?". "Claro que no. Aparte, ustedes no necesitan tanta ayuda". Con el
permiso de su profesora, Kensou and Shingo corrieron ansiosos hacia la
caja. Kyo fingió suspirar mientras miraba la ventana, pero sin dejar que
las sombras de los chicos salieran de su vista. Confirmando que estaban
fuera de vista, Kyo actuó con frivolidad como si luchara con un de los
problemas del libro. "Hey Kira, ¿me ayudas con éste?". "Claro.
¿Cuál?...". * * * * * * * * * * * * "Ungh, no creí que la reunión
estudiantil durara TANTO. Son casi las cinco y media...", suspiró Athena
mirando su reloj. Con su dedo deslizándose sobre el pañolón del
uniforme, miró al cielo, aún de color cobalto. "Abril ya va a
terminar... y el verano se acerca". El semáforo se puso rojo. Los ojos
de Athena se deslizaron hacia las tiendas de la vereda opuesta. Se
detuvieron de pronto en una de las ventanas. "¿No es Kyo kun...?". Miró
a Kyo sentado inmóvil y mirando a la niña que estaba con él. Ella no
llevaba uniforme, así que no era de su preparatoria. Su pelo era corto
y sedoso, color siena claro. Aparte de ello, Athena nunca la había
visto. Ella miraba un libro y le indicaba a Kyo algo mientras le
hablaba. "¿Quién es? ¿Y QUE hace junto a Kyo kun?", se preguntó Athena
mientras los miraba. La chica notó que Kyo le prestaba más atención a
ella que al libro, y le pegó en la cabeza con un cuadernillo. Athena no
pudo evitar reírse. "Bueno, cualquier cosa que hagan, supongo que mejor
debo dejarlos... No quiero que Kyo kun se enoje conmigo luego". Y sin
esperar el cambio de la señal, Athena cambió de dirección. * * * * * * *
* * * * * "¡No creí que tendrían el batido de banana en esta época! ¡Qué
suerte!", canturreó Kensou poniendo la bandeja en la mesa. Kyo y Kira se
quedaron mirando la pila de comida que traía. "3 hamburguesas simples, 5
más con queso, 2 filetes de pescado, 3 papas fritas grandes, 2 pasteles
de manzana y un helado de fresa. Y para acabar, un batido de banana
extra-largo. Esto es típico suyo, a propósito...", explicó Shingo
sorbiendo lo que él había pedido... una bebida mediana. "¿De...
veras...?", tosió Kira mientras la cara se le ponía azul y el pecho se
le agitaba. Kensou sonrió maravillado ante toda la comida que lo
esperaba. "No me molesten por un rato, ¿ya?". "Claro que no,
despreocúpate...". * * * * * * * * * * * * "Hmm, ¿así que quieres entrar
al KOF este año, Shingo kun?". "Sí. Pero las reglas dicen que debo estar
en un trío, y no he tenido suerte buscando a mis compañeros". Casi
estaba oscuro cuando el grupo de estudio dejó la tienda. Kyo, diciendo
que debía ver a Benimaru por 'asuntos veraniegos', los dejó yendo en
otra dirección. Así que Shingo, Kensou y Kira corrieron juntos por las
calles. "Me encantaría ir con Shingo, pero el maestro Chin me dijo que
no entrara este año. Y si lo hiciera, pues ya tengo compañeros". "Parece
que Kusanagi san entrará este año al KOF junto a Benimaru san and Daimon
san, así que estoy perdido. Pero yo sólo quiero probar mi fuerza...". La
cara de Shingo se crispó de angustia y Kira lo observó pensativa. "Puedo
presentarte buenos peleadores, sabes". "¿Eh? ¿!Realmente!?". "Un chico
de mi banda se muere por entrar al torneo. Hemos ignorado sus ruegos,
pero haría buen equipo contigo". "¡No... no puedo pedir más! ¡Muchísimas
gracias, Kira san!". Shingo, olvidando que estaban en una calle llena de
gente, se volvió hacia Kira y se inclinó profundamente. Las personas
miraban al bizarro muchacho, moviendo sus cabezas, antes de volver a sus
asuntos. "¡Detenté, Shingo kun, nos das vergüenza!". "Qué chico tan
anormal...". El trío entró al parque Setagaya par acortar camino, y se
metieron a los juegos. Viendo una máquina, a Shingo se le ocurrió una
'brillante idea', y de una zancada llegó a ella. "No es mucho pago, pero
te compraré unas bebidas", dijo mientras corría. Los otros dos se
quedaron en el parque de béisbol. "Uh, Kira han, ¿te importaría hacerme
un favor a mí?". "Claro, si puedo ayudarte". Contrariamente a su
comportamiento habitual, Kensou temblaba y tartamudeaba. "Bien, esta
amiga y compañera mía... Yo la veo que como amiga. Ella adora cantar, y
yo pensé que...". "Hm, ¿y tú quieres que le preparemos un show en el
club?". "¿¡Cómo supiste!?". "Es fácil darse cuenta por el modo en que
actúas. Pero a mí me parece que tú estás enamorado de ella". Kensou
quiso esconder su rubor mirando hacia abajo, lo cual lo hacía todo más
obvio. Kira soltó una risita. "Hmmm.... Parece que no podré hacerlo
sola...". Kensou se encogió de hombros suspirando. "Bien, déjame
preguntarle a los chicos de la banda". "¿Huh?". "Yo soy la dueña del
club, después de todo... Creo que no me pondrán problemas", y
"casualmente" le gueñó el ojo al "levemente" pasmado Kensou. "Okini
('gracias' en Kansai), Kira han!!". Lleno de felicidad, Kensou abrazó a
Kira. "...Oye, Kensou". "¿Huh?". Kensou abrió los ojos (aún colgaba de
Kira) y vio a Shingo frente a él llevando algunas bebidas. Shingo le
hizo un gesto con el codo. "Detrás de ti...". "Que??????...". Kensou soltó
su abrazo a la sorprendida chica y se volvió. Sus ojos quedaron como
platos al ver una figura de pelo púrpura volando y una estrella
inconfundible. "¿¡¡A...Athena!??". "¿Por qué...?". Kira miró a Kensou,
cuya mano aún estaba en su hombro; luego a la chica furiosa, y de vuelta
a Kensou. Su cara estaba azul. "Uh, ¿¿me pueden decir qué pasa aquí??".
* * * * * * * * Kansai: es un dialecto regional que suele hablarse en el
área de Osaka y Kyoto. ¡Pero no nos pregunten (a Chika y a mí, Minna)
por qué Kensou hablan Kansai pese a ser chino!

CAPITULO 9:

"¡¡NO RETROCEDAS!!".

"¿¡Por qué está aquí Athena!?". "El Maestro Chin me dijo que fuera a
buscarte pues estabas demasiado atrasado. ¡Y ya sé por qué!". Con la
aparición de Athena, Kensou se veía completamente perdido. Finalmente
vio dónde tenía la mano y a sacó del hombro de Kira. "¡Esa muchacha! ¡Hoy
la vi con Kyo kun! ¡¡Tú!!", y Athena apuntó a Kira con entusiasmo, sus
ojos violeta brillantes de rabia. "No puedo creer cuán rápido cambias de
hombres... ¡Vaya chica fácil! ¡Tengo que castigarte!". "¿¿¿¿QUE...????".
Kira miró a la chica de pelo púrpura muy confundida. Esferas de cristal
aparecieron alrededor de Athena. Recordando sus movimientos especiales
de los torneos del KOF, Shingo palideció. "¡Vaya! ¡Asamiya san lo quiere
todo!". "¡Estás equivocada, Athena!", "¡Cállate! ¡No te metas en cosas
de mujeres!". "Uh, no tengo idea de qué está pasando... ¡pero tal parece
que no quieres entender!...". Kira se encogió de hombros y se puso en la
pose defensiva. "¿Qué? ¿Lo harás, Kira san!?". "No te preocupes, Shingo
kun, sólo arreglaré este GRAN malentendido". "¡¡Veamos si lo es de
verdad!!". Apareció una esfera de poder en la palma de Athena, que fijó
los ojos en su rival y concentró su fuerza en sus manos. La esfera voló
de ellas y penetró la noche. "Psycho Ball!!". Kira saltó en el aire
evitando fácilmente el proyectil. En lo más alto Kira miró hacia donde
la bola de energía había sido lanzada, pero no vio a Athena. Una brisa
rozó su corto pelo. "¡Aquí estoy!", exclamó Athena emergiendo sobre
Kira. Sus ojos se abrieron de asombro. "¡¿Te... Tele transportación?!".
La delgada pierna de Athena voló sobre su cabeza y dio en su hombro. Con
una patada voladora tan formidable pegando tan rápido, Kira sólo podría
caer al suelo con peligrosa velocidad. Shingo y Kensou cerraron los
ojos, incapaces de ver la caída. Kira recuperó el balance en medio del
aire, escapando apenas del golpe en el asfalto, y aterrizó a salvo.
Athena la siguió pronto. "...¡Parece que conoces también las artes
marciales!". Athena se lanzó hacia Kira, aparentemente para no darle
tiempo ni espacio, lanzándole puñetazos y patadas. Pero para su asombro,
Kira los recibió con la mano, deteniéndolos todos. Shingo y Kensou
miraban tan formidable lucha atentamente. "¿Todos los ataques de Athena,
frenados? ¿¿Cómo??". "¡Estupendo!". "Tck!!" Athena apretó los dientes.
Pese a sus leves movimientos, todos sus ataques habían fallado. "¡Tus
pies están abiertos!". Los pies de Athena perdieron contacto con el piso
por la patada baja de Kira, Aún aturdida, Athena fue a dar al suelo.
"¡Le abrió la guardia!". Kira volvió a saltar, y Kensou no pudo evitar
gritar con horror: "¡¡Athena!!". "¿¡Huh!!?". Athena apenas pudo ver a
Kira lanzándole una patada. "Psy....psycho sword!". "Ack!!" Kira volvió
a evadir a Athena echando la cabeza atrás. El rayo de energía de Athena
estaba a pulgadas de su cara. Kira aterrizó en defensa y Athena se paró
rápidamente, secándose el sudor que le cubría la cara. "... Eres buena".
"También tú...". * * * * * * * * * * * * Ruka se balanceó en la silla
con el Geim boy en la mano. "Dios, ¿dónde estará Kira san?". "¿Dónde
diablos andará?", añadió Shizuku retocándose la pintura de labios.
Hotaru suspiró mirando su reloj. "9:16... ¿Se habrá olvidado de que
estudiaríamos para los exámenes antes de tocar hoy?". "¿No tendríamos
que preocuparnos, Fubuki?", bromeó Raiya palmoteando a Fubuki en el
hombro. "¡¡CALLA ESA BOCA!!!". Itsuki puso el cigarro en el cenicero.
"Empecemos a estudiar, ya llegará". * * * * * * * * * * * * "No lo puedo
creer... ¡Kira han es tan fuerte como Athena!", anunció Kensou moviendo
a cabeza (y olvidando de quién era la culpa de que comenzara la pelea).
Shingo siguió mirando fijo a las luchadoras. "A primera vista, sí...
Pero comparada con Asamiya san, que ya jadea, Kira san no parece para
nada cansada...". Athena salió del alcance de Kira, brillantes los ojos.
"Hmph!". "!!?". "¿¡Y esto!?". "¡¡Athena va a cortar con esto!". Los
cristales giraron alrededor de Athena, que brillaba magníficamente.
"¡Este es el fin!". Athena cerró los ojos y sus palmas se borraron con
la vibración de sus poderes. Sus ojos se abrieron de nuevo. "¡¡CRYSTAL
SHOOT!!". La gran bola de energía voló hacia Kira, haciéndose borrosa
de la pura rapidez. "¡¡Vé!!". Kira observó la esfera que se le
acercaba peligrosamente. Volvió a la pose defensiva, sonriendo. Chispas
blancas surgieron de sus manos como petardos. "¿Qué hace!?". Las
chispitas brillaron rabiosamente. Kira levantó la mano para recibir el
ataque, convirtiendo las chispas en llamas blancas. "¿¡¡Cómo....!!?".
"URAHYAKU HACHISHIKI OROCHINAGI!!". Los cristales perdieron
su poder y cayeron al suelo. Kensou, Shingo y Athena no podían creérselo.
"¡¡Imposible!!". Kira miró la Torre de Reloj detrás de Athena y chilló.
"¡Oh Dios, me olvidé de...!". Kira iba a salir volando, cuando Athena la
frenó. "¡... Un momentito! ¡Aún no terminamos!". Kira se volvió hacia
Athena y le hizo un guiño. "¡Terminemos en el King of Fighters, Athena
Asamiya!".

CAPITULO 10:

"Kul LOVERS SENTIMENTAL: LO QUE SIGNIFICAN TRES".

¡Asamiya san! ¿Dónde vas? ¡La reunión


estudiantil se llevará a cabo allá!". Yuki apenas pudo decir esto en
medio de jadeos, cuando al final alcanzó a Athena luego de corrérselo
todo tras la campana. "Oh, Yuki chan, ¿le dices al profe que fui al
doctor? Ahora estoy en entrenamiento para el verano". "¿Vas a entrar de
nuevo al torneo de artes marciales?". "Sí, tal parece que los fan lo
piden a gritos. El maestro Chin dijo que no entraríamos pero cambió de
opinión cuando le mostramos todas las cartas que habían llegado. ¡Y
tengo que plantarle cara a esa muchacha!". "¿Cuál?". "Tenía el pelo
corto como tú y estaba flirteando con Kensou el otro día... Bueno, lo de
Kensou no importa, pero.... ¡Ah, y estaba súper amistosa con Kyo kun
también!". "¿¡Con Kyo!?". "Sí, los vi en el Burger King. ¿Sabes quién
es?", y Athena abrió los ojos de excitación y miró a Yuki pidiéndole
información obre su nueva rival. Ella se rascó la cabeza. "Bueno,
no...".* * * * * * * * * * * * El ruido de los audífonos golpeaba en el
aire, pero nadie se volvió a reclamar o siquiera a mirar al dueño.
Simplemente se hacían a un lado, tratando de alejarse del ruido tan
rápido como podían. "Hau, me miran como a una herida nueva...", se dijo
Iori mientras cambiaba la canción del CD que estaba en su walkman,
deteniendo momentáneamente el ruido. Ya satisfecho con lo elegido, puso
la música a todo volumen de nuevo y buscó un cigarro en el bolsillo. Se
puso el cigarro entre los labios e iba a encenderlo con la llama
púrpura, cuando algo recorrió su mente. Una imagen. "¿Kira...?". Iori
apagó la llama y buscó un encendedor. ".........". Desde que las flamas
púrpuras fueron puestas en él, Iori supo de sus efectos tóxicos. En esos
años se había acostumbrado al agudo dolor que sentía tras invocarlas. No
le importaba el hecho de que los Yagamis morían jóvenes por culpa de
este 'cuchillo de dos filos' que tenían en el cuerpo. Era natural para
todo Yagami vivir bajo la maldición de la llama púrpura. "¿Y por
qué...?", se preguntó en silencio. "¿Por qué tengo ahora miedo de
usarla?". Iori e metió entre la calles de Shibuya mientras miraba u
palma. Débiles chispas violetas brillaron, como si fueran a reventar en
cualquier momento. Cerró silenciosamente el puño y extinguió, con ello,
la llama y el dolor de su pecho. "¿Quiero vivir? ¿Tengo algún
motivo...?". En medio de la tormenta de ruido que venía del walkman,
Iori buscó una respuesta en su mente. "Ella te tiene lástima por la
maldición que te puso...". Las palabras de Fubuki pasaron por su alma
momentáneamente. "¿Una maldición...?". Iori sintió que ardía de
confusión. El sudor perló su bien delineada cara. Sus jeans negros
estaban húmedos de la transpiración y la camiseta roja colgaba sobre su
cuerpo. "Hombre, qué calor... Mierda, sabía que no debería vestirme de
negro en estos días...". Iori sacudió la cabeza, miró hacia el sol, y se
congeló al ver lo que pasaba frente a su denso flequillo. Kyo salía de
una librería junto con Kira. ".....!". Iori se quedó entre la gente,
mirando a su rival jurado. Ambos reían y platicaban mezclándose con la
multitud, y sus figura pronto desaparecieron en el caos de las calles.
".......". Iori miró hacia el piso, con la cara oculta por su llameante
cabello rojo. Se quedó quieto momentáneamente. Una cruel sonrisa se
delineó lentamente en sus labios. "¡¡ja j aja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja!!".
Con su risa lunática perdiéndose en la tarde
calurosa y una expresión enloquecida en los ojos, Iori volvió a caminar
junto a las personas.* * * * * * * * * * * * El silencio del Dojo
Sakazaki fue repentinamente roto por brutales golpes desde adentro.
"¡¡Uraaaa-!!!". El codo de Yamazaki se introdujo en la garganta del
estudiante que segundos antes había querido atacarlo. La figura
lentamente cayó al suelo de madera en una poza de sangre. "¡¡EL
SIGUIENTE!! ¿¿Quién más tiene bolas aquí!??", aulló Yamazaki mientras se
volvía. Sus ojos rubí brillaban en éxtasis. Silencio. Los cuerpos de
quienes eran los mejores estudiantes del Dojo rodaban en el piso
encerado, apenas capaces de moverse. Apenas se oían murmullos. Irritado,
Yamazaki escupió. "Toch, esto no es ni un calentamiento...". "Un tipo
rudo...", murmuró Ruka disgustado desde las ramas de un viejo árbol
junto al Dojo. El y Raiya observaban en silencio desde afuera. Yamazaki
recorrió incansablemente el Dojo, aún ansioso de sangre. Raiya entrecerró
los ojos. "Vaya, estoy seguro de que es EL...". "Pero parece que aún no
puede controlar su poder. ¡Mira toda el aura que malgasta! Me pregunto
si...". "Muchos Orochi son como él. Quizá no haya 'despertado' por
completo. En la otra mano, los Kushinadas educan a los suyos para
controlar su sangre y poderes. Por eso Kira es distinta". "¿Hum? Bien,
será pan comido si no está aún despierto". "Claro, si aún no es
completamente un Orochi, no deberíamos estimularlo con nuestro
contacto". "Supongo que mejor debemos avisarle a la Princesa Bahamut,
, la señorita Kira, sobre Yamazaki...". "Ya estás entendiendo, Ruka...
En ese sentido, ya cumplimos lo nuestro...", y Raiya saltó de la copa
del árbol, mezclándose con la luz del atardecer con Ruka cerca suyo.
"¿Hm?". Yamazaki se dio vuelta y miró el enorme árbol mientras 'entraba'
el filo del cuchillo al mango y lo guardaba en la chaqueta. Oyendo
pasos, se volvió y sonrió. "¿No eres uno de los perros de Geese? ¿Qué
quieres?". * * * * * * * * * * * * "No mueves el lápiz. Ojalá sepas que
los exámenes son mañana...", dijo Kira sin levantar la cara del cuaderno
mientras Kyo la miraba desde su mesa en la salita. "Um, Kira, ¿puedo
preguntarte algo?". "Ya casi lo haces". "¿Qué es eso, eh?". "¿Esto?
Sabes que soy estudiante becada en el instituto; y, por ello, me dan
Trabajos especiales. Este es el de mañana. Son 100 bosquejos de la cabeza
de una persona". "¿¡CIEN!?", y Kyo sintió que la cabeza le daba vueltas
de sólo pensarlo. "Sí. ¿Podrías ser mi modelo? Digo, yo te ayudo a
ti...". "Sí, pero un modelo... ¿desnudo?". Aunque ya lo veía venir, Kira
igualmente se sonrojó. "¡NO! Sé natural. No importa si te mueves". "¿Sí?
Pero se siente raro tener a alguien mirando... No sé si me pueda
concentrar bien". "Tienes ese lío desde hace mucho, Kyo...". * * * * * *
* * * * * * "HAaaaahhhh...". Kyo estaba muy cansado para seguir
conteniendo el bostezo, y lo dejó escapar. Apenas se echó atrás al
estirarse, Kyo recordó a su "tutora", y trató rápidamente de esconder el
bostezo poniéndose la mano en la boca. Kira, sin mover su cabeza, lo
miró y puso el cuadernillo en el escritorio. Kyo se preparó para otro
golpe en la cabeza. Pero en vez de eso, Kira fue a la cocina. "Haré café
para quitarte ese sueño". "¿Huh? ¿¿Hoy no me vas a pegar??". "Si te pego
tanto, ¡mataré tus neuronas! Y con los exámenes encima, no querrás
perder tus lindas neuronas, ¿o sí?". Kira miró a Kyo maliciosamente al
desaparecer en la puerta. Kyo se hundió en su mesa con alivio. "Kira...
Kushinada Kira... Si mal no recuerdo, la Princesa Kushinada se enamoró
de Kusanagi tras la guerra contra los primeros Orochis... Una amante
desde hace 1800 años, humh...". Miró hacia el reloj que colgaba de la
pared. 3:47 am. "Ya es muy tarde... Ya se fueron los últimos trenes y
buses y es casi imposible coger un tren a esta hora... ¿Querrá quedarse
esta noche? No, ella no es así... ¿o sí?". Kyo se tragó las preguntas
anticipadamente cuando miró hacia la cocina. "¿Piensa en mí como un
hombre?... Yo lo dudo". Inquisitoriamente, buscó algo en qué distraerse.
Agarró el cuaderno de Kira para olvidar esos estúpidos pensamientos, y
contempló sus propia imágenes en lápiz. "¡No lo mires aún, es
embarazoso!", dijo Kira entrando con dos tazas de café. Cuidadosamente
las puso en la mesa. Viéndola sonrojarse un poco, Kyo bromeó. "¡Casi tan
bueno como el original!". "Sí, claro". "Creí que los bosquejos eran en
carboncillo.... ¿¡pero un lápiz de arquitecto?!". "Algunos usan
carboncillo, pero no es obligatorio. Después de todo, lo más usado en
bosquejos es el lápiz". "¿¡Pero lápiz de arquitectura!?". "¿Sabías que a
los lápices normales se les acaba rápido la punta? Bien, es molesto
afilarlos cada cinco minutos". "Bien dicho, eres muy floja para usar
lápiz normal...". "¡¡Está bien, pues tengo talento para cubrir lo
deshecho!!", sonrió Kira sorbiendo su café.* * * * * * * * * * * * Yuki
subió las escaleras a prisa mirando su relojito. "7:34... Supongo que
Kyo aún duerme. Quizá olvidó que el examen era hoy. Lo despertaré y no
repetirá de nuevo". Saltó al tercer piso y siguió su camino. De pronto
recordó las palabras de Athena. "Los vi en el Burger Queen. ¿Sabes quién
es?". Alcanzando la puerta, Yuki se puso las manos en las
rodillas para recuperar el aliento. "También era MUY amistosa con Kyo-kun,
creo...". Yuki suspiró y sacudió la cabeza. "Se habrá equivocado...
Yo confío en mi Kyo". La niña se arregló la falda y levantó la mano para
tocar. "Ufh, ya es la mañana...". Kyo se rascó la cabeza e hizo crujir
los nudillos. "Deberías vestirte", añadió Kira mirándolo levantarse.
"Eso creo...". "¿Qué tan seguro estás de lo que sabes?". "¡Ni idea,
chica!". Kyo se rió mientras tomaba una toalla e iba al baño. Kira rió y
se frotó los ojos. "Creo que me perderá biología hoy", se dijo tomando
las tazas vacías y las papas fritas hacia la cocina. Tum tum tum...
"¡Alguien viene, Kyo!", chilló Kira hacia el baño, pero el agua corriendo
por el lavatorio impidió a Kyo oírla. "¡¡Kyo~!!...". Sólo murmullos
venían del baño. Viendo que no reaccionaba, Kira fue ella misma a la
puerta. "Bien, bien...". Pestañeó al abrir la puerta. Ahí vio a una
muchacha de pelo corto y rojizo, con uniforme escolar. Las dos chicas
se miraron fijamente. "¿Huh?". "¿¡Quién eres...!?". "¿Viene alguien?",
dijo Kyo sacando la cabeza y mirando a Kira. Yuki miró a Kyo quien, como
estaba a medio vestir, llevaba el pecho descubierto. Kira sólo se tapó
la cara. "¿¡Yu...Yuki!?". "¿Cómo puedes...?". Sin poder decir más, Yuki
desapareció en el pasillo. Kyo tomó una camisa para verse decente y
corrió para coger a su novia. Sola en la puerta, Kira sacudió la cabeza.
* * * * * * * * * * * * "Maldita sea...", murmuró Kyo cerrando la puerta
detrás suyo. "Lo siento, Kira...", añadió yendo hacia la sala, pero ella
no estaba ahí. La buscó en la pieza, sin resultado. Al mirar la mesa de
la salita, vio una página del libro de Kira encima, y vio lo que estaba
escrito con lápiz de labios. "Kyo, parece que estoy en el lugar y en el
momento errado, así que me voy. Suerte en la prueba... Sé que la
necesitarás. ¡Nos vemos, Lovar Boy!". Un proverbio japonés pasó por la
mente de Kyo al leer la carta y dar con la cabeza en la mesa: El cazador
que va tras dos presas terminará sin ninguna.

CAPITULO 11:

"CAMA PARA UNO SOLO".

"¡Defiéndete, levanta la mano!", gritó Hotaru voviendo a su posición


bajo el aro. El sonido de la pelota llenó los pasillos y los patios del
Intituto de Arte. Ruka regresó a su propio lugar y llamó a Shingo. "¡Oye
Shingo, no flojees porque terminó tu examen! ¡Pon tu culo acá!". "¡Ya lo
sé! ¡Cállate y preocúpate de tu propio puesto!", replicó Shingo con una
mueca alegre, pero no era tan fácil. El sol de Mayo le pegaba fuerte y
el sudor rodaba por su barbilla. Raiya pasó inocentemente sonriendo ante
la pequeña charla de Ruka y Shigno, con la mano dirigiendo el balón
rítmicamente. Sus ojo relucieron y una GRAN sonrisa se dibujó en su
boca. Shingo se paró para recuperar el aliento, pero sintió a alguien
pasando enfrente a sus narices. "Ack!?". Shingo se escurrió detrás de
Raiya, pero apenas pensaba que mejor debía vover a su posición, la
pelota paó a manos de Itsuki. Cuando creyó ver la pelota de nuevo, Raiya
ya estaba fuera de alcance y recibía el balón. "¡Animal!", aulló Ruka
lanzándose hacia Raiya, pero antes de que pudieran impedirlo, lanzó la
pelota muy alto. Los ojos de los niños se abrieron en shock. "¿¡Uh... un
TRIPLE!?". "¡De nuevo!", volvió a decir Hotaru desde atrás. Justo cuando
la pelota iba a entrar, una mano la cogió en el aire y la metió adentro.
"Kya!". Intentando bloquear, pero sin poder evitar el impacto, Hotaru
cayó al suelo. Quien acababa de anotar tendió la mano para ayudarla.
"¿Oye, estás bien?". "Uh, sí... Gracias, Benimaru san...", dijo Hotaru
parándose. Shingo corrió furioso hacia ella. "¡Aargh! Hotaru chan
diajoubu (¿estás bien?)!? Benimaru san, ¿cómo puedes tratar tan
rudamente a una señorita?". "Hey, enfríate, es un jueguito". "Ese niño
Shingo es muuy bueno...", observó Fubuki observed desde un lado de la
cancha. Shizuku asintió. "Sus movidas son algo toscas pero se entiende
bien con el resto. Quizá ustedes tengan más dificultad de la que creen".
"No hablemos de eso. Parece que se ha acostumbrado a la presencia de los
chicos, ¿no crees?". "¿Con Ruka y Hotaru? Eso parece... ¿Y el chico
rubio? Está muy bueno...". "¿Te rendirás alguna vez, Shizuku? Es
Nikaidou Benimaru, me dijo Shingo. Lo vi en latele. Es compañero de
Kusanagi". "¡Ho! ¿Otro rival? ¿Y dónd están Kusanagi kun y Kira?".
"Kusanagi está en su examen. Shingo dijo que los mayores lo toman hoy. Y
Kira está haciendo su proyecto final". "¿Esa clase de dibujo?" Ella se
esfuerza mucho, ¿no?". "Claro...". * * * * * * * * * * * * "¡HECHO!",
suspiró Kira parándose del incómodo banquillo que acostumbraba a usar.
"¡Bien!", replicó una chica desde la ventana, levantando la cabeza de su
PHS. Su ultra-corta y ultra-ajustada mini de cuero exponía
peligrosamente sus bragas, y no parecía importarle. Su pelo largo era de
un castaño muy poco natural, definitivamente teñido. Tenía los párpados
pintados de plateado y el brillo labial café coloreaba sus labios. Gotas
de sudor corriían por su pel bronceada, pero no tenía deseos de casarse
sus botas sobre la rodilla que estaban a la última moda. Encogió los
labios en un puchero y continuó. "Creo que te importa demasiado la
crítica ajena, chica. ¡Esa puta dijo que no le gustó tu dibujo porque
estaba verde de celos. Y NADIE puede ganarte en eso de dibujar. Hasta la
profe dijo que estaba perfecto. No tenías por qué rehacerlo, sabes".
"Gracias, Aika, pero una pelea es una pelea". "¿Sí? Considerando tu
carácter... ¡Pero bien, nena, estás lista por el semestre! ¿Qué quieres
hacer ahora?". Ambas registraron los bolsos y sacaron la agenda escolar
para ver qué compromisos tenían. Nada. "Salgamos esta noche,. Acabo de
encontrar un restaurante italiano fenomenal en Akasaka el fin de semana,
llamado Yellow Tomato. Y como te quedaste conmigo hasta que terminé, yo
pago. ¿Qué tal?". "Eh, maji (de veras)?? Cho~kangeki~(ESTUPENDO)! ¡Y que
tus amigos también vayan!". "Creo que quieres que RAIYA nos acompañe. ¿O
no, Aika?", bromeó Kira buscando la dirección del restaurant. La página
se detuvo en la "Y", y vio un nombre conocido. "Creo que no lo he visto
en un buen rato...". Miró a la alegre Aika, yendo alrededor de la pieza
pensando quién sabe qué de Raiya. "¿Eh, Aika? Creo que tengo un
compromiso esta noche... Mañana, ¿sí?" "¿Huh? ¡No me embromes! Tú
dijiste que fuéramos...". "Go.me.n! (perdón) Ya lo haré... ¿Pooooor
favor, ya?". Kira s juntó las manos frente a su cara rogándole a su
compañera y amiga. Aika se paró en sus inestables botas de taco alto,
cruzando los brazos y haciendo un puchero. ".........". Kira finalmente
se encogió de hombros y tomó sus cosas para irse. Antes de desaparecer,
metió la cabeza dentro de la sala. "¡Oh, Aika! ¡Tu 'queridito' Raiya kun
está en la cancha de baloncesto jugando un 3 a 3!". "Maji!? ¿¿Dónde,
dónde??". Alegrándose de nuevo, Aika corrió a la ventana y sacó medio
cuerpo en medio del aire caliente de Mayo. "¡¡AHI!!". Saltó un poco, aún
inclinándose y por poco fue a dar al suelo, perdiendo el equilibrio.
Kira apenas pudo aguantar la risa. "¡Woah! ¡Hey, Kira chan! El rubio que
está con ellos, ¿¿no es Nikaidou sama!!?". "¿Huh? ¿Oh, Benimaru kun? Sí,
lo conocerás de la tele...". "¿CONOCERLO? ¡Iba a hacer un doujinshi*
sobre él con mis amigos! ¡Wow, es maravilloso!". "...... ¡Ya! ¡Chao,
Aika!". A Aika le tomó algunos segundos ver que Kira ya se había ido,
dejándola maravillarse con Raiya y Benimaru... * * * * * * * * * * * *
Las cortinas estaban todas juntas, pero la luz solar se las arreglaba
para meterse a la pieza. Y hasta esa débil luz no le importaba a Iori
para nada. ".......". Se sentó en la esquina de su departamento
llevándose las rodillas al pecho, y se quedó mirando el psio teñido con
el rojo atardecer. El sol quemante. Kyo. Y con Kyo, Kira. Tal como ayer.
Iori entrecerró sus ojos y sacudió la cabeza violentamente para borrar
la visión que lo atormentaba. "Me estoy volviendo loco, loco, loco...".
No era la primera vez que pensaba en Kyo y se moría de odio. Lo había
hecho toda su vida, al menos desde que podía recordar. Pero pensar en su
enemigo y Kira lo hacía casi incontrolable. Lenvató sus ojos negros
desde el piso y contempló su palma. La visión apareció. Larisa de ambos
de ese día. La música llenó sus oídos como si hubiera vuelto ese
instante. Sintió a la gente alrededor. Su mano destrozó la imagen que
bailaba en su palma y se sacudió "......!!". Llamas púrpuras llenaron su
mano y un agudo dolor le penetró el pecho. "¡Maldita sea!". El golpeó su
puño en el suelo. La pieza se distorsionó con violencia y se mezcló con
su visión. La ciudad enfrente a la librería. Iori tembló y puso la
cabeza entre las rodillas. El lazo entre sus piernas se tensó al
sentarse él. Una débil risa sonó en sus oídos. Sintió el sabor de la
sangre en su garganta. "Gh!". Iori jadeó por aire mientras una líena de
sangre caía desde la comisura de sus labios. "¿¡El Disturbio de la
Sangre!? Eso me dijo la puta de Vice el año pasado... ¡¡DIOS MIO!! ¡¡YA
ESTOY LOCO!!". Click! El súbito ruido estremeció a Iori mientras iba a
ver qué lo causaba. "¡Volviste a dejar la puerta abierta estando acá!
Por decir algo, toqué tantas veces sin que contestaras...". "Kira!?", y
los ojos de Iori se abrieron al ver a la inesperada visitante. "¿Qué
haces en una habitación como esta, chico?", y sin preguntar más, Kira
fue a la ventana y abrió la cortina. El sol ya se había puesto y el
cielo era de un profundo color violeta. "¡Me sorprende que no te
enfermes en esta oscuridad, Iori kun! ¡Mira tu complexión, eres más
ligero que yo!", dijo Kira mirándole a la cara y riendo. Iori, viendo
esto, volvió la cara sin saber qué responder. "¿Y... y qué haces aquí?".
"Oh, sí, yo creí que...", la frace de Kira se volvió difusa al volvert
ella a la puerta, trayendo luego dos bolsas con comida. "Te gusta la
carne, ¿no? Y como vives solo, pensé que comías lo que te venía en
mentey te perdías de los vegetales. ¡Eso no es bueno para el cuerpo,
sabes!". "¿¡Vas a COCINAR!?". "¿Y por qué no? ¡Tomará un tiempito, así
que bebe esto por mientras esperas!". Iori tomó lo que Kira le había
lanzado y lo miró. Una lata de cerveza. Sacudió la cabeza y rió. "¡Más
vale que sea buena!". "¡no te preocupes, he cocinado por 20 años en
Izumo!". Con eso, fue a la cocina a por una olla. Iori miró su palma
nuevamente. No temblaba. "Qué locura, visiones y temblor desaparecieron
apenas llegó...". Abrió la lata y se bebió un largo trago que borró el
sabor de la sangre en su lengua. * * * * * * * * * * * * * "Hey, eso
estuvo bueno. ¿Lo harías de nuevo? Visitas como esta son siempre
bienvenidas", dijo Iori poniendo el tenedor abajo. Por una vez, era
honesto. "Cuenta con ello". Kira llevó los platos al lavadero. Mientras
miraba la espuma limpiando el servicio bajo el chorro de agua, miró el
reloj. 7:31. "¿Quién habrá ganado en el basketball". También recordó que
los exámenes de Kyo hanrían terminado. "¿Cómo le habrá ido?... Bueno, ya
hice lo que debía aquí, creo que mejor me voy". Se secó las manos y
volvió a la sala, donde Iori miraba la TV sentado en el diván. "¿Uh,
Iori kun?". "¿Hm?". ..."¿No estás mirando animé?". "¿¡HUH!?". Iori miró
al pantalla. Era la repetición de un anime "Bien, ahora...". Iori trató
de esconder su rubor y apagó la TV "Creo que debería irme...". "¿Qué?".
Iori la vio tomar su bolso. "Volveré, ¿OK?", dijo mientras iba a la
puerta "... ¿ADONDE vas?", le preguntó Iori, hablando en una voz
sorprendentemente lenta. "¿A verte con Kyo?". "¿Cómo?", y al oír el
nombre de Kyo, Kira se volvió con los ojos como platos. "¿Salen juntos,
o me equivoco? Los ví ayer...", e Iori se paró lentamente y fue hacia
ella. Por primera vez, Kira le tuvo MIEDO. Aunque fueran amigos, el CASI
había matado a Vice y a Mature. "Y el chico bajo de la banda me dijo que
no me acercase a ti... ¿De qué se trata todo esto?". "¿¡Hablaste con
Fubuki!?". Iori ya estaba a centímetros de Kira, y ella vio cuán alto
era. El la miró fijo a los ojos, escudriñando en su alma. Kira suspiró
profundamente. "Bien, te lo diré. Pero debes creerme, ¿puedes hacerlo?".
Kira le devolvió la mirada. El se quedó callado. "No sé que te dijo
Fubuki, pero es asunto de él. Quizá te dijo que es un ninja tal como los
otros de la banda. Tiene una 'misión' en Tokyo, y eso es su prioridad".
Kira finalmente miró al piso. "Yo y Kyo... kun, bien, yo lo ayudaba a
estudiar. El aún esttá en preparatoria, sabes. Soy una amiga, así que lo
ayudé. Y él me enseñó a tocar el teclado. ¿No es lo que hacen los
amigos? Por último, es lo mismo que hago por ti. Nada especial". La
pieza se quedó en silencio por momentos. "... Siento habértelo ocultado.
Habría sido sospechoso para ti que me amistara con ambos, con Yagami y
Kusanagi. Pero no hay nada más que ocultar. De verdad". Kira volvió a
mirarlo, pero él evadió sus ojos. Finalmente fue hacia la puerta. "Si no
me crees, no importa", y con ello se preparó para irse. Iba a coger la
manivela cuando, de pronto, se congeló. Fuertes brazos le enlazaron la
cintura, abrazándola". "No te vayas...". El susurro de Iori traspasó su
mente y su corazón. "¿Eh?". "Contigo pierdo mi identidad. Lo que creí
firmemente cambió desde que nos encontramos. Pero sin ti, me moriré.
Pensando en ti y Kyo, iba a perder el control. Como si mi sangre fuera
de nuevo a apoderarse de mi cuerpo...". "Pero no olvides por qué dejamos
Izumo. La misión...". Las palabras de Fubuki sonaron en la mente de la
inmóvil Kira. "Lo siento. Lo siento, Fubuki, pero no puedo negarme...".
Las lágrimas rodaron por su cara y cayeron al suelo. "Iori...". La frase
la interrumpió él con sus labios.* * * * * * * * * * * *
Rrrr....rrrr....click. "Hola, soy Kushinada Kira. No puedo ir ahora al
teléfono, déjame tu nombre y un mensaje..." Click. "Ha~~~!", suspiró Kyo
desplomándose en el diván. "La llamé para decirle cómo me había ido, ¡y
no está!". Se acurrucó y tiró un cojín hacia el teléfono. Miró el reloj.
Eran las 3:56 am. "...¿Dónde demonios andará Kira...?". Esa noche, Kira
no llegó a su departamento.******** * Doujinshii: es una historieta que
los fans hacen sobre sus ídolos, sean quienes sean. Es como un fanfic,
pero con imágenes en vez de palabras.

CAPITULO 12:

"ECLIPSE TOTAL DEL CORAZON"

La luz de la mañana se coló por la cortina y dio en la cara


de Kira. Ella se dio vuelta, pero pronto volvió a sentirla encima.
Finalmente se sentó en la cama y tomó el relojito que aún dormía en el
escritorio. Con los ojos aún densos de sueño, miró el reloj. 11:03 am.
"Hoy no hay clase...". Kira volvió a la almohada. Asaltada de nuevo por
la luz, se volvió. De alguna manera, la almohada era diferente... Abrió
los ojos y vio a Iori, completamente dormido a su lado. "...". Sus ojos
se abrieron por completo y se sentó en la cama. Miró a Iori de nuevo, y
luego a la pieza. No era su pieza. Con lentitud, levantó la delgada
sábana conque se cubría, y se escondió debajo. "¡Mierda...!".* * * * * *
* * * * * * Kira se aseguró de cerrar la puerta al dejar el apartamento.
El dueño aún dormía en la cama. Dos señoras, posiblemente amas de casa
del mismo piso, charlaban cerca suyo. Viendo una cara extraña, ambas
dejaron de conversar y miraron a la niña que se acercaba. Kira sintió
sus ojos mirándola de arriba abajo, y se fue hacia el ascensor. Cuando
iba a pasar junto a ellas, una de las mujeres le habló. "Bien, buenos
días, señorita". "Uh.... hola...". Ella apenas pudo contestar a la
mujer, ansiosa de chismes. Rezó para que el ascensor viniera pronto, y
al parecer la oyó. Mientras se escurría adentro, oyó a las señoras
hablando de ella. "Vaya, ¿viste eso?". "Creí que ahí vivía ese tipo tan
raro" "Claro... ¿y la viste? Estaba despeinada y ojerosa". "¿Crees
que...?". El ascensor cerró sus pesadas puertas y bajó. El aire estaba
muy húmedo y caliente, sin que a Kira le importara. Compró un cepillo de
dientes para viajes y pasta dental en una tienda, y se lavó los dientes
en el baño de un restaurante. Kira se estiró mientras iba a casa,
canturreando: "Ureshi, Hazukashi Asa Gaeri...". * * * * * * * * * * * *
* "Vaya, tengo que ir a Hesperia...". Era el día de calcular las
salidas, las entradas y otras cosas como para dar jaqueca. Ellos lo
habían decidido de común acuerdo para hacer más ligero el trabajo de
Shizuku, pero Kira no estaba MUY segura de sus habilidades matemáticas y
encontraba eso aburrido a morir. "Yo soy la dueña, supongo que no debo
quejarme de eso", se dijo metiéndose al callejón. Se rascó su melenita
mientras ponía la llave en la puerta de atrás... "....!?". Para su
sorpresa, la puerta estaba abierta. Kira confiaba en su técnica pero
continuó afinando los sentidos, por si acaso, al abrir la puerta.
"¡¡Lirona!!", dijo Fubuki parándose de su silla. "Me imaginé que te
olvidarías de los documentos ya que ayer terminó el instituto. ¿O acaso
fuiste de parranda?", continuó riendo. Fubuki era un hombre que no
demostraba sus sentimientos y Kira lo sabía muy bien. Su sonrisa segura
le golpeaba en el pecho mientras ella lo miraba. "Uh, hola....", murmuró
Kira y tomó la silla que estaba junto a la mesa. Sus dedos temblaban
mientras tocaban los papeles desparramados. "...Fubuki.....gomen
(perdón)...". "Tranquila, empecé con lo más difícil, y yo sabía que...".
"No es por los papeles, Fubuki...". "¿Hm?". "...". Fubuki sintió la
tensión de Kira y dejó de sonreír. "¿Algo malo te pasó?". "... gomen...
gomen ...". El largo silencio rasguñaba sus oídos. "... Yagami,
supongo?". "...". "... Lo sabía....". "Lo siento". "¿Comprendes lo que
has hecho, Kira? El balance entre Kusanagi, Yagami y Kushinada, intacto
por 1800 años, se ha roto, y la tradición...". "¿¡TRADICION!?", y Kira
rió sarcásticamente. "¿La tradición es que se odien dos familias? ¿Y la
mía causó el lío de Yagami con Kusanagi?". Con toda la sangre en la
cabeza, Kira respiró profundo. "Si la sangre y el odio mantienen la
tradición, yo la romperé. Y yo ya no soporto que Iori kun siga sufriendo
cosas tan horribles". Fubuki la miró silenciosamente. La voz áspera, las
manos temblorosas, los ojos brillantes... "Si te acercas a Yagami por
lástima, él quedará peor que antes". "¡Yo no le respondo a quien quiera
que le tenga lástima!". Con eso, Kira tomó su parte de los documentos y
fue hacia la puerta. Fubuki ni siquiera miró cuando la cerró suavemente.
Tras oír los últimos pasos de Kira alejándose, Fubuki se echó hacia
atrás y sonrió tristemente. "Así que esto es un mal de amores... Ya veo,
no es fácil manejarlo". * * * * * * * * * * * * Kira contempló su
reflejo en las paredes del ascensor, poniéndose las manos en la boca.
"No es lástima. Es amor...". Ti....ng! Kira salió del ascensor y buscó
las llaves en la billetera. Sacó el ruidoso manojo y lo hizo bailar en
los dedos. No le fue difícil ver una figurita sentada junto a su puerta.
Una muchacha parecía estarla esperando, pero estaba demasiado lejos para
reconocerla. Ella tembló al oír pasos y se paró rápidamente. "Ah, yo la
conozco...". Pelo corto y rojizo, perfil fino, ojos claros pero firmes.
Kira la llamó del modo que Kyo lo hizo. "Yuki... san?". Yuki se paró
frente a ella y la saludó con una leve reverencia. * * * * * * * * * * *
* "No creí que vendrías a verme sola", dijo Kira poniendo café en dos
tacitas. Yuki se sentó en el comedor, pero no dijo nada. "Cómo detesto
esto...", se dijo Kira y se rascó la cabeza. Puso crema y azúcar en la
mesa junto al café, y se sentó al otro lado. "Supongo que viniste a
saber algo". "...". Yuki miró a Kira sin dirigir la cabeza hacia ella.
Su duda parecía ser muy dolorosa. Kira aguardó, poniendo crema y azúcar
en su taza. Cuando iba a tomar el primer sorbo, Yuki la miró fija y
seriamente. "Um...". "¿Sí?". "... Ya no importa...". "¡VAMOS! No me
esperaste toda la noche sólo para tomar desayuno conmigo, ¿no? Escupe
todo y será mejor". "Bien, dime... ¿qué hay entre tú y Kyo?". Yuki
suspiró aliviada al sacvar su pensamiento, pero volvió a ponerse tensa.
Kira sonrió en silencio. "Primero, ¿qué crees tú?". "...". "Déjame
ver... Luego de la ardiente noche de amor que tuvimos Kyo y yo, y justo
cuando íbamos a despedirnos, viniste a su casa. ¿Cierto?". "...". "Debo
decirlo, Kyo es guapo y fuerte. ¡Supongo que las otras chicas no lo
dejan en paz!". La cara de Yuki se crispó como si fuera a llorar. "Pero
es bastante inmoral que una maestra se meta con su alumno...". Los ojos
de Yuki brillaron de confusión. Kira la miró maliciosamente. "¡Maestra!
Nos conocemos desde los cinco años. Algo como un amigo de infancia. Supe
que tendría que rehacer su último año y pensé que podría ayudarlo. Fue
justo antes del examen, ¿recuerdas?". "Ajha...". "Traté de ayudarlo para
los exámenes. ¿Pero sabes cuánto te tardas en estudiar con un amigo?
¡Nos tomó toda la noche!". "...¿Realmente?". "¿Hm?". "¿Sólo ESO pasó esa
noche? ¿Eso es TODO?". "¡Confía en tu novio!... ¿Es tu novio, cierto?".
"... Sí", y Yuki se sonrojó porque por primera vez se lo preguntaban
directamente. Pero, aliviada, puso dos terrones de azúcar en el café y
se lo bebió. "¿Cómo crees que lo hizo?". "¿Perdón?". "¿Se veía seguro en
el examen? Como su maestra, me importa". "Bien...". Yuki trató de
acordarse. "Fue el primero en irse, así que o lo sabía bien, o no sabía
nada". "¡Mejor será que sí!", y Kira soltó la risa. * * * * * * * * * *
* * ... "Lamento haberme reído de ti", y Kira puso más café en a taza de
Yuki. "Te veías demasiado seria, tuve que hacerlo". "¿Me veía TAN
seria?". "¡Como si fuera el fin del mundo! Pero tenía que hacerlo,
disculpa". "¡Oh, no, Kira san! También estuvo mal el acusarte sin saber
nada". "Pero era lógico, estando yo a destiempo... Y llámame Kira". Yuki
suspiró de alivio al estudiar a la chica sentada enfrente suyo. El nudo
en su garganta se disolvió como el azúcar de su cafe. "Es brillante y
guapa", se dijo. "¿Conoces a Asamiya san?". Kira casi se atragantó, y
tosió un poco. "¿Huh?... ¿Oh, Athena Asamiya? Sí, hace unos días". "Dice
que entrarás al torneo. ¿Es cierto?". "Sí. Me invitaron hace unos
meses". "Pero no pareces ser del tipo...". "¿... De la amazona musculosa
que entra en un torneo tan salvaje?". Yuki calló, sonrojándose también.
"Si es por eso, tampoco lo son Athena ni Chizuru san, que me invitó".
"Pero es peligroso". "Para una chica común. ¿Pero llamas chica común a
una amiga de infancia de Kusanagi Kyo?", volvió a reír Kira. Y aseguró a
Yuki: "¡No te preocupes, tengo dos guapos guardaespaldas!". "Bueno,
suerte... Asamiya san estaba loca de ganas de enfrentarte". "Gracias, lo
necesitaré. Ella es buena, aunque no parece ser tan poderosa". "No
comprendo lo de las artes marciales. Muchos de mis amigos están metidos
en ello y yo no tengo ni idea. A veces me siento excluida...". Yuki se
taimó. Kira se moría por reírse, pero se obligó a sonreír con firmeza.
"Tienes suerte". "¿Y cuando empiezas?". "¿No te dijo Kyo?", gritó Kira
abriendo los ojos. "No". "Mejor ve corriendo hacia él. Es la próxima
semana". "¿¡LA PROXIMA SEMANA?! ¡Y no me dijo nada!". "¿Um, Yuki chan?
¿Puedo pedirte algo?". "Dime". "No le digas nada a Kyo... El tratará de
detenerme y se preocupará, sabes". "¿Quieres entrar a escondidas?",
preguntó Yuki asombrada. Kira contestó con una sonrisa pícara, escondiendo
su verdadera intención. "Nada de eso. Pero Kyo no me había dicho que
tenía novia. Así que esto es cosa de chicas y él no puede meterse".
"Cuenta conmigo".******************* * "Ureshi, Hazukashi Asa Gaeri...".
: "Avergonzada pero contenta vuelvo a mi casa", es una canción del grupo
japonés Dreams Come True, que habla de una chica que ha pasado la noche
donde su novio y regresa a casa pensando una excusa para su mamá.

CAPITULO 13:

"NO HABLES".

"¿Huh? ¿¡DONDE SE FUERON!?", gritó Chris al


volver a la sala donde practicaba la banda con un helado en la mano.
Shermie estaba sentada y cruzada de piernas en su vieja silla de madera.
"Yashiro la hizo de nuevo. Todos se aburrieron de que no le satisficiera
el cómo tocaban y se largaron". "... Bien, nuestro concierto FUE
cancelado de nuevo...". "Claro. ¿Quién sería el chico de cabello
rojizo?". Chris se sentó en el suelo junto a Shermie y siguió lamiendo
su helado. "¿Se verá TAN parecido a Yashiro?". Shermie asintió. "Ya van
dos o tres veces que dicen que Yashiro lo copia... Me gustaría verlo de
cerca". "Lo VEREMOS la próxima semana, queramos o no". "... Ajhá, Chris.
Yashiro está con sus cinco sentidos en el torneo. Dice que destrozará a
ese tipo delante de todo el mundo". "Y hablando de Yashiro...". "Se fue
al lugar de esa princesita cantante. El nombre de la banda era 'Stella',
¿o no? Es la octava vez en este mes que va allá". "No podrá ir allá
cuando empiece el torneo". "... De nuevo tienes razón". Shermie sonrió
en silencio. Era una sonrisa triste y débil. Chris buscó esos ojos que
solían esconderse en su flequillo. "¿Ya lo echas de menos?". Los ojos de
Shermie casi se hicieron visibles. Pero mirando los ojos ámbar de Chris,
no pudo menos que reírse. "No es tu asunto, chiquito". *** "¿Cómo?".
Yashiro se quedó de una pieza ante el papel en la entrada de Hesperia.
Tenía los ojos secos por el ambiente reseco de la noche y las lentillas
no ayudaban mucho. ¿O acaso...?. Volvió a mirar aguzando la vista. POR
EL TORNEO THE KING OF FIGHTERS'97, CERRAREMOS DEL 1 DE JUNIO AL 1 DE
JULIO. ¡DISCULPEN LAS MOLESTIAS! Yashiro levantó las cejas de sorpresa
tras leer esto. Se volvió hacia la muchacha de la entrada, que llevaba
un apretado traje sastre. Su corta falda combinaba genialmente con
sus largas piernas. "¿Qué quiere decir esto, señorita guardia?". "¿La
noticia? La disco fue elegida como escenario del kingo of Fighters, con
un ring especial al centro. Como el torneo será televisado, pensamos que
sería buena propaganda", dijo ella sacándose los largos mechones de la
cara. "De veras...", se dijo Yashiro mirando de nuevo el papel. "Todos
van a estar mirando ese torneíto... Quizá también esa chica. Aún mejor,
¡ella ESTARA ahí, siendo que esta disco es suya! ¡Qué mejor modo de
causar una buena impresión en una chica!". Sonrió al pensarlo, olvidando
el fastidio que le había causado este incidente. Cuando se iba... DOM!
"Ow...". Yashiro chocó sin querer con un hombre que iba a entrar. Su
pelo oscuro brillaba con las luces. Sobándose el hombro, el chico se
paró en toda su altura: era casi del porte de Yashiro. Su rostro
bronceado se complementaba con el cintillo blanco. "Hey, hombre
perdona...". "No hay drama...". Yashiro se mezcló con la gente luego de
disculparse. "Whoa, tenía buena armazón, me pregunto quién sería...". Y
aún frotándose el hombro, Kyo lo miró desaparecer. "¿No son Kusanagi kun
y Shingo chan?", exclamó Shizuku, con su largo pelo ondulándose detrás
suyo. "¡Hola, Shizuku san! ¿Hoy tú vigilas?". "Sí, eso debo hacer ya que
no puedo ayudar musicalmente", y Shizuku se encogió de hombros y les
guiñó los ojos. Kyo se rascó la cabeza leyendo el cartelito. "¿Y esto?".
"¿Eso? El local será escena del KOF". "¿De veras? ¿Les pagan y todos
eso?". "Sí, Kagura san nos ofreció un buen trato. Aparte, algunos
miembros del grupo irán al torneo". "¡Y conmigo, Kusanagi san!".
"¿¡COMO...!!?" *** La gente rugió al empezar la canción. Las luces
azules los bañaban. Kira se puso al centro del escenario, encarando a la
gente. Su pelo castaño estaba hacia atrás y llevaba una blusa blanca y
jeans negros. Sin duda, quien no la conociera la tomaría por un
muchacho, y los chillidos de las niñas eran esa vez mucho más fuertes y
agudos. "I'll be your dream, I'll be your wish / I'l' be your fantasy,
I'll be your hopy / I'll be your love / be everthing you need...".("Seré
tu sueño, seré tu deseo / seré tu fantasía, seré tu esperanza, seré tu
amor / todo lo que necesites..."). "¡Una canción en inglés!", dijo Kyo
mientras revolvía sus recuerdos de las clases de inglés. Shingo observó
a la audiencia. "Ojalá se den cuenta de que es una chica, o...". "I love
you more with every breathe I take / truely, madly, deeply, I do...".
(Te amo más cada vez que yo respiro / verdadera, loca y
profundamente...). "¡Ahí, Kusanagi san! El chico de coleta que hace los
coros y la niña de los teclados, ellos son mis compañeros". "Los
recuerdo. ¿No son Hotaru e Iruka (delfín) o algo por el estilo?".
"Ruka". "Sí. ¿Son buenos?". "¡Cómo que sí!". "¡Ojalá no los avergüences
con lo tuyo!". "¡Malo!", dijo Shingo, pero sin parecer molesto. Kyo
sonrió también, concentrándose luego en el escenario. "¿Por primera vez
vienes a ver a Kira san, Kusanagi san?". "Bueno, claro que sí?". ***
"¡Viva por las notas decentes de Kyo!". "Do~mo! (gracias)". KLANG!
"Auch, me duele la garganta...". "Cantaste duro, tal parece". "Hoy fue
la última tocata antes del torneo, así que se me pasó la mano", rió Kira
mientras se "rascaba" la garganta que ardía por el vodka. El concierto
fue todo un éxito y Shingo se había ido de parranda con Ruka y los otros
chicos. "¿Pero estará bien que pagues ESTO? ¡Es un lugar caro!". "¡No te
preocupes, me salvaste la vida con mis estudios! ¡Quizá hasta me gradúe!
Quería agradecerte...". "¿Una cita a una semana del torneo? ¡Qué seguro
está el campeón!". Una voz familiar cantó detrás de Kyo y un delgado
grazo le atenazó el cuello. "¿¡King san!?". "Hace mucho que no te veía",
dijo King irguiéndose. La blusa de satín enmarcaba sus curvas mientras
se ponía derecha. Kyo aún no entendía como Ryo y Robert pudieron creer
que era un hombre... "¿Por qué has venido a Japón?". "La próxima semana
empieza el torneo, ¿recuerdas? Y las preliminares son en el Domo de
Tokyo. Vine un poco antes para acostumbrarme. Y supuestamente iba a
encontrarme acá con Mai. ¿Y... quién es tu chica?", y King le guiñó un
ojo para luego mirar a Kira. Su pelo rubio se movía junto con ella. "Uh,
me llamo Kira. Gusto en conocerte". "¡Y a propósito, ella es mi amiga de
niñez, King san!". "¿Sí? ¿Sabías, Kyo? Yori* entrará solo". "¿DE
VERAS?". "Me lo dijo Chizuru. Hay que decirlo, el chico TIENE AGALLAS".
"Y él sabe que el torneo no es coser y cantar... Eso lo muestra. Quizá
pierda antes de llegar a mí". "¿No quieres que pierda?". "No, sólo hay
que acabar con esta tontera de las familias". "¿Hmm...? Bien, déjanoslo
a nosotras. No quiero que pase lo del otro año", dijo King medio en
broma, medio en serio. Se abrió la puerta del bar y todos los clientes
se volvieron a mirar a cierta voluptuosa mujercita... "Ya llegó. ¡Como
siempre, con 10 minutos de retraso". Mai, reconociendo a King de
inmediato (es fácil en Japón), alegremente agitó los brazos. Su
vestidito rojo parecía que se desarmaría a cada momento y movimiento,
pero a Mai no le importaba. King la saludó suspirando. "Por su ropa,
parece que quiere bailar. ¿O no, Kira?". "Lamento esto. Ahora la
molestia se va. ¡Nos vemos, Kyo!", dijo King caminando hacia su amiga y
agitando su mano. Con los ojos de todos pegados en ellas, dos chicas
peligrosamente guapas salieron.*** Kyo y Kira marchaban por las calles
de Shibuya luego de haber sido "echados" a la hora del cierre. El cielo
empezaba a iluminarse y aú no habían trenes. Pasando por una gran
tiendo, aún adormilados, vieron que la pantalla del mostrados mostraba
un programa sobre el King of Fighters. "... Y HOY, EL CAMPEÓN MUAY THAI
JOE HIGASHI LLEGA AL AEROPUERTO DE NARITA CON SUS COMPAÑEROS LOS
HERMANOS BOGARD, TERRY Y ANDY...". Kyo se paró ante la pantalla. "...La
idea te quema adentro", bromeó Kira yendo a su lado. "¡Sí! Los mejores
del mundo viene. Y no hay modo de que un verdadero luchador se excite".
"Claro. Siempre te disponías a aceptar retos, como hoy". "Me acuerdo. En
la Ceremonia de Iniciación no paré de gritar que vencería a los Yagamis.
¡Sólo tenía cinco años!". "... DE JAPÓN, LOS CAMPEONES KUSANAGI KYO,
NIKAIDOU BENIMARU, Y DAIMON GORO VOLVERÁN JUNTOS A ESTE TORNEO. Y
YAGAMI
IORI, QUE ENTRÓ A LOS DOS ÚLTIMOS, VENDRÁ SOLO ESTA VEZ". Kira se volvió
al oír y miró también. Kyo la miró, pero su chasquilla no le dejó captar
su mirada. Sus dedos tamborilearon pero... "...Uh, Kira?". Kira se
volvió, con la luz rodeando su silueta. Kyo sintió que ella quizá
desaparecería, y dejó de respirar por un segundo. "... Me preguntaba si
nos acompañarías a través del mundo". "¿Eh?". "Ah, sabes, Beni kun es
del tipo que se esfuerza en ser agradable con las chicas, y creí...".
"Conocí a Benimaru san en el instituto". "¿Sí? Y Goro san quería
conocerte". "...¿Por qué no me lo dices, Kyo?". "¿Ahhh?". "TU quieres
que te acompañe, ¿sí?". "... Bien...", Kyo se rascó la cabeza de
vergÜenza viendo cuán fácilmente había sido descubierto. "¿Por qué no se
lo pides a Yuki chan?". "...Y ESTOS LUCHADORES SON LOS QUE REGRESAN.
AHORA VEAMOS A LOS NUEVOS EQUIPOS...". "... Pensé que no le gustaría
venir a un torneo". "No es un torneo al cual vendría una chica por su
novio". La llovizna helada empezó a caer enfriando la ciudad. "Kyo,
quizá fuimos amantes hace 1800 años, pero ya no es lo mismo. Tienes una
novia tan dulce. Y yo...". "Pero Kira, yo...", y la frase de Kyo fue
interrumpida por el dedo de Kira que le presionó el labio. "No digas
nada. No quiero volver a molestar a Yuki san...". "....!". "Kyo, TENEMOS
personas a quienes ya no hay que herir más". "¿TENEMOS?". "Y yo no puedo
ir contigo". "¿¡Por qué!?". "Ya verás...". Con eso, Kira caminó hacia la
estación del Metro de Shibuya. Kyo no la detuvo. Se quedó en la lluvia
mirándola irse. "... E INVITADOS POR LA ORGANIZADORA, LA SEÑORITA
CHIZURU KAGURA, FUBUKI, RAIYA Y KIRA ENTRARÁN COMO UN EQUIPO...". Los
ojos de Kyo se abrieron de asombro al oír esos nombres familiares. Se
volvió a mirar la TV, pero ya se había terminado el programa. "¿¡QUE
DIABLOS...!?".

CAPITULO 14:

"DESTINO ERRANTE".
Ese día, el Tokyo Dome estaba lleno al
máximo. Una multitud de más de 80,000 personas estaba en los asientos,
corredores, baños y entradas. El gigantesco domo, que usualmente acogía
juegos de béisbol y conciertos, ardía de excitación. Un escenario enorme
estaba en medio del campo, rodeado por ocho rings especialmente
construidos. Más de 100 cámaras de TV estaban fijas en el escenario, con
la gente corriendo en todas direcciones alrededor. La luz artificial que
iluminaba el caos de pronto se apagó al atardecer. El bullicio de la
gente se unificó en un murmullo. "LA CUARTA FASE YA VA A COMENZAR...".
Con la profunda voz aún sonando, la gente se paró y rugió. Luces de
colores surgieron del escenario y llenaron el aire. Un rayo blanco
iluminó el centro y una conocida joven se puso al medio. Su largo pelo
negro contrastaba con su blusa blanca y su ligera complexión. Levantó la
mano, y todos se callaron. "¡HOLA A TODO EL MUNDO! HEMOS LLEGADO DE
NUEVO A ESTA EXCITANTE ESTACIÓN DEL TORNEO KING OF FIGHTERS. SOY
CHIZURU
KAGURA, LA ORGANIZADORA DE ESTE CUARTO TORNEO DONDE GUERREROS
DE TODO EL
MUNDO SE AGRUPAN EN TRÍOS PARA QUE SE SEPA QUIENES SON LOS MÁS
FUERTES
DEL MUNDO. ESTE AÑO TENEMOS 63 TRÍOS Y UN SOLITARIO, O CUAL HACE 190
LUCHADORES Y 64 EQUIPOS PARTICIPANDO". Cuatro luces bancas iluminaron as
cuatro entradas, donde ya estaban los luchadores. El domo volvió a
agitarse mientras a gente gritaba. Kira examinó la masa de gente y los
miró con nervios. "Me siento como en un circo...". "De acuerdo, es un
vulgar torneo...", y Fubuki la siguió, sacándose el pelo de sus ojos
violetas. Pero Raiya opinaba otra cosa, y esto hacía relucir su sonrisa
aún más. "Amigos, ¡yo ya estoy listo!". Pese al entusiasmo de la gente,
Chizuru siguió hablando. "HOY SERÁN LAS RONDAS PRELIMINARES. HEMOS
INSTALADO OCHO RINGS PARA ESE PROPÓSITO EN EL DOMO DE TOKYO, DONDE
UNO
DE CADA EQUIPO PELEARÁ CON OTRO. EL EQUIPO QUE DERROTE A TODOS OS
DEL
TRÍO CONTRARIO GANA Y CONTINÚA EN CAMPAÑA. Y QUIENES GANEN HOY
LUCHARÁN
EN DISTINTAS ESCENAS EN OTROS PAÍSES DEL MUNDO DE AHORA EN
ADELANTE".
"Kagura san dijo que habrá una cena especial y elegante para los que
ganen hoy". Los ojos de Shingo se abrieron como platos al oír a Hotaru.
"¡Wow! ¡Este torneo gana y gana plata!", y Ruka hizo crujir sus nudillos
triunfantemente. "¿Una fiesta? ¡No podemos perder, chicos!". "... HOY
LUCHARÁN TANTO PELEADORES CONOCIDOS E INVITADOS POR EL COMITÉ,
COMO
AQUELLOS QUE SE GANARON EL DERECHO A ENTRAR EN AS AUDICIONES
HECHAS EN
30 PAÍSES. LOS MEJORES MOMENTOS SE MOSTRARÁN EN LA GRAN PANTALLA
DETRÁS
DE MÍ. Y ENTONCES... ¡¡QUE COMIENCE EL KING OF FIGHTERS 97!!".
¡¡RAAaaaah!!*** "Parece que somos los últimos. ¿Qué hacemos, Kira?".
"Mejor veamos a la gente que ustedes dijeron que serían nuestros...".
"¡Hey, Kira!". Kira dejó de hablar oyendo esa voz... "¡Hola, Señor
Campeón!". "¡Aún no me creo que estés acá en el torneo!", exclamó Kyo
acercándose. Benimaru estaba cerca, saludando cariñosamente a la chica
(como hacía con todas las chicas, claro). "¡Hey, Kira chan, hace mucho
que no te veía!". "¡Holaaaa, Beni!", y Raiya le dio un golpecito en el
hombro. Kira sonrió a Benimaru y encaró a Kyo. "Somos los últimos, así
que pensábamos observar a los otros para hacernos una idea de lo que
viene". "Buena idea", dijo Fubuki mirando alrededor y rascándose la
cabeza. "Pero con ocho peleas simultáneas, no será fácil ver a cada uno.
¿Por qué no nos separamos mejor?". "¡Genial!", exclamó Benimaru.
"¿Vamos, Kira chan?". Kyo y Fubuki miraron confundidos a Benimaru, que
ya se llevaba a Kira. "¡¡HEEEEY, FREEEEESCOOO!!". *** "¡ATHENA ASAMIYA
GANA! ASAMIYA, SIE KENSOU, Y CHIN GENTSAI VAN A LA SEGUNDA ETAPA!".
"Yatta (Síiii)! ¡Los primeros!", y Athena hizo su pose habitual. Chin
sonrió alegremente. "¡Vaya que lo hizo bien!". "¡Esa es mi Athena!",
gritó Kensou con entusiasmo. "A~thena cha~~n!!". Vino este girto por
parte del público, buena parte miembros del "Athena Asamiya Fan Club".
Kensou los miró con desdén. "Tch! ¡Athena no es un ídolo para idiotas
como ustedes!". "Oh, no te enojes, Sie. Athena sabe bien cómo mantener
la compostura para satisfacer la libido de los hombres". "¡Maestro, no
vaya tan lejos!". "Oye, Kensou. Parecen animados para pelear, ¿no?".
"¡Ah, Kusanagi han y Kira han! ¡Este año les ganaremos!", y Kensou
levantó el brazo muy seguro de sí mismo. Kyo sacudió su cabeza y soltó
la risa. "Reconozco eso. ¿No me lo dijiste el año pasado?". Athena saltó
de alegró en el ring al oír su voz. "¡Kyo kun! ¿Viniste a animarme?".
"No sólo eso". Ella saltó sobre las cuerdas para saludar a su compañero
de clase y se congeló al ver a quien lo acompañaba. ¡ESA chica! Athena
miró a Kira larga y duramente, la apuntó con el dedo y anunció: "Watashi
tachi wa makenai wa (Contigo no perderé)!!". La gente le echó carbón a
esta nueva rivalidad, pero Kira se encogió los hombros. "... Kyo,
entiendo lo que te hace sentir Iori". "¿No es cansador?". *** "¡AHORA
LUCHARÁ IORI YAGAMI CON SEROH, BAKKEN, AND VAL!". Todos volvieron a
gritar al ver a alguien conocido. Seguramente se esperaba que el hábil y
pelirrojo Iori se enfrentaría pronto con los campeones para acabar su
rivalidad con Kyo. ¡Sabían que lo haría aunque debiera entrar solo! Eso
presionaba mucho a sus rivales. Val dijo nerviosamente: "Tch! ¡Es un
idiota por entrar solo a esta arena de lucha!". "Hmph, Ore ga kowai no
ka (Me tienes miedo)?". La seguridad de Iori sólo le echó carbón a la
ira de sus rivales. "¿¡DE QUE MIERDA HABLAS, HOMBRE!?". Iori suspiró
ante Bakken, quien parecía ansioso por saltar hacia él antes de que
empezara la pelea. "Qué bobada. ¿Por qué no vienen ustedes tres juntos a
mí?". "¿¡QUE!?", y Seroth sacudió la cabeza incrédulo. "¿Nosotros tres
juntos? Creo que quiere morir... ¡Que así sea!". "ROUND 1... ¡LUCHEN!".
*** "¡Andy, pedazo de BESTIA! ¿Te dormiste o qué?", le chillaba Joe a su
compañero, irritadísimo. Terry se arregló el jockey y le sonrió a su
desesperado amigo. "Cálmate, Joe. Déjale juguetear. Andy quería probar
un combo o algo así". Justo entonces Andy quiso hacer algo, pero fue
bloqueado por su rival y recibió un doloroso rompe combos. "¡Argh! ¡Si
vas a cambiar tu ritmo, hazlo bien, IDIOTA!". "¡Cállate, sapo!", dijo
Andy. Sintió en la lengua el sabor de su propia sangre que brotaba de un
corte en el labio. "¡¡ANDY~~!!". Ese grito familiar y agudo... Andy
confirmó con el rabillo del ojo que el traje rojo de Mai estaba a la
vista. "Feh, ¿tratan técnicas nuevas en el torneo? Tee hee, ¡qué seguros
están estos veteranos!", dijo Chizuru cruzando los brazos sobre el
pecho. Terry sonrió a Mai, que animaba frenéticamente a su hermano, y
miró a King. "¡Chicas, ustedes tres tienen tiempo hasta para vagar y
animar a otros! ¿Ya están listas?". King pasó sus dedos por su pelo
dorado y asintió. "Sí. ¡Me excita aplastar idiotas que nos miran en
menos por ser mujeres!". "Andy~! Ganbatte~~(resiste)!!", gritó Mai aún
más alto para asegurarse de que su novio la oyera. Andy levantó las
cejas y sonrió, luego se secó la sangre del labio. "Lo siento, pero ya
terminó el tiempo de juego". Terry se volvió hacia el rayo que cruzó el
ring. "Zan ei ken!!". "¡GANA ANDY BOGARD! ¡ANDY BOGARD, JOE HIGASHI Y
TERRY BOGARD AVANZAN A SEGUNDA RONDA!". "Yosha~!". "Kyaa!!". Joe y Mai
saltaban de felicidad. Cuando Andy bajó de ring con un suspiro de
alivio, Joe lo palmoteó en la espalda. "¡Hombre, no me vuelvas a
preocupar así!". "Hm, parece que será fácil hoy. Kusanagi kun también
ganó". El grupo vio que Yuri iba hacia ellos, jugueteando con sus
trenzas. King la recibió con un abrazo. "¡Te extrañamos, Yuri! ¿Cómo les
fue?". La cara de Yuri brilló e hizo su 'signo de la paz'. "Chou
Yoyu~tchi! (¡Super ultra fácil!)". "Buen trabajo, niña. ¿Y tu hermano?".
Yuri quiso evitar que la mano de Terry le desarreglara e pelo, pero no
resultó pues la mano era ENORME. "El y Robert llamaron a
papá para contarle". "Leona, Ralf y Clark también ganaron", añadió Kim.
"¡Hey, Kim! ¡Como que no te vi en un buen rato!", y Terry le palmoteó
amistosamente. "¿Viniste con esos dos de nuevo". "Sí. Gastaré mi tiempo
en ellos hasta que reformen su actitud en la vida". "¡Qué paciencia, Kim
san! ¡Te tomará toda tu vida!", bromeó Mai sacudiendo su abanico, pero
no fue TAN divertido. RAAaaaah!!! Yuri chilló a oír a la gente rugir de
ese modo. "¿¡QUE PASO!?". "¡Eso!", y King apuntó a la gran pantalla.
"Oh, shitsurei (disculpa)!", canturreó Shermie saltando juguetonamente
del ring. Detrás suyo un hombronazo estaba tirado en el suelo como un
saco de papas. "¡YASHIRO NANAKASE, SHERMIE Y CHRIS AVANZAN A SEGUNDA
RONDA!". "¡No vale, ella se llevó toda la diversión!", gruñó Yashiro con
una sonrisita, apoyándose en el ring. "¡Vaya...! ¡Esa guapa se los COMIO
a los tres solita!", gritó Joe sacudiendo la cabeza. Terry s encogió de
hombros. "¡Este año también será duro, chicos!". *** "¡Sí!", dijo Ruka
haciendo girar los brazos. "¡¡SHINGO YABUKI, RUKA Y HOTARU SIGUEN EN LA
SEGUNDA RONDA!!". "Ha....ha.....kateta (pude ganar)...", suspiró Shingo
apoyando sus manos en las rodillas. El match había sido mucho más
cansado de lo que él esperaba. "¡Bien hecho, Shingo kun!", dijo Hotaru
al acercársele para apoyarlo, y é le sonrió dulce y débilmente. Cuando
ponía el brazo de él sobre su hombro para soportar su peso, Hotaru notó
la conmoción en el ring más cercano... "¡Ruka! ¡Mira ahí! ¡Tu favorito
aún está peleando!". "¿¡Ho??", pestañeó Ruka dándose vuelta.
"¡Lastimoso, principiante!", aulló Yamazaki pateando a su oponente,
tirado en el piso. El árbitro fue a su lado. "¡Señor, aléjese del
vencido o será descalificado!". "Tch, kudarene (patético)...", y con eso
Yamazaki escupió en e piso y se rió frenéticamente. Su compañera Blue
Mary, parada fuera del ring, escondió la cara de pura plancha. "¡Dios
mío! ¡Vaya carácter increíble el suyo!". Billy Kane, aún con la espina
tiritona de puro mirar a Yamazaki, asintió. "Vaya que sí. Que bueno que
esta vez no somos sus rivales...".*** "AHORA COMENZARÁ LA ÚLTIMA LUCHA
DEL DÍA..." La audiencia rugió cuando los luchadores se acercaron al
ring. Raiya se balanceó en las cuerdas y Fubuki apoyó la espalda en el
poste haciendo tamborilear los dedos en su brazo. "Gome~~n (perdón)!!",
exclamó Kira corriendo hacia él con Kyo justo atrás suyo. Los luchadores
abrieron en silencio un "paso" para ella. "¡Llegaste, Kira!", gritó
Fubuki, peo no pudo ocultar su alivio por causa de la sonrisa que se le
escapó. "¡Eh, esa es la amiguita de Kyo que vimos en el bar la otra
noche! ¿O no, King san?", dijo Mai apuntando a a chica que recuperaba el
aliento antes de subir la escala del ring. King entrecerró los ojos para
mirarla. "¡Lo siento!", repitió Kira trotando hacia sus compañeros.
Fubuki le guiñó el ojo. "Bueno, sabía que pasaría eso". "OKAY, SI RAIYA
Y ODEO ENTRAN AL RING, POR FAVOR...!" "Heh, yo empiezo... ¡A rockear!",
diojo Raiya haciendo crujir los nudillos. Este 'Odeo' se inclinó hacia
Raiya, pero su GRAN altura no bastó para que se borrara la alegre
sonrisita de Raiya (que ya llevaba ahí todo un día). "Raiya, ganbare~!",
lo animó Kira. Fubuki se sacó el flequillo de los ojos y sonrió.
"Deberías saber que no hay de que preocuparse respecto a él". "Round
1......". "Para Raiya, luchar es un juego". ¡¡LUCHEN!! Tras 10 segundos,
Odeo aún no podía pegar ya que Raiya puramente esquivaba sus ataques.
Volaban puñetazos cual balas, pero Raiya, aún sonriéndose, lo evadía
todo fácilmente. Odeo, que se movía mucho más, ya respiraba con
dificultad; sus hombros se movían violentamente. "¡Bastardo! ¿No tienes
bolas para pelear? ¿No te atreves a tirar un ataque? ¿O quieres que me
ponga más serio?". Raiya rió mientras se recuperaba de un codazo..
"¡MALDITO!". Odeo pateó con violencia, pero sólo cortó el aire. Raiya
saltó para esquivar, aterrizando a salvo justo bajo e cuerpo abierto de
Odeo. "Bien, ya...", y Raiya juntó sus manos. Chispas blanco-azuladas
salieron de sus manos y de sus grandes ojos. Con las chispas brotando
furiosamente, Raiya saltó hacia arriba, girando el cuerpo. "SPIRAL
FLARE!!". "¿¡Qué!? ¡Electricidad!", murmuró Benimaru a ver esas chispas
tan similares a las suyas propias. La mano brillante se metió en la boca
abierta de Odeo. Volaron las chispas. E cuerpo de Odeo salió volando
atrás y afuera del ring. "¡G...GAME OVER! ¡GANA RAIYA!". Los murmullos
venían no sólo de la audiencia; también de entre los mismos luchadores.
"...¡QUE FUBUKI Y ROCHE ENTREN AL RING, POR FAVOR!". "Terminemos esto
rápido", dijo Fubuki en voz baja al saltar sobre las cuerdas y dentro
del ring. Kyo miró hacia arriba. Iori también lo hizo desde su rincón
entre los luchadores. "Ahora", pensaron, "muéstrame lo tuyo, Fubuki...".
"ROUND 2, ¡LUCHEN!". GGGGGGGaa!! Apenas sonó el gong, Fubuki recibió al
oponente con una lluvia de puñetazos. Shingo abrió los ojos a más no
poder. "¡A eso se le llama rapidez!". "¡Pues claro!", dijo
triunfantemente Ruka. "¡Fubuki san es nuestro líder, sí que sí!". "No
por eso hay que ponerse temerario, Ruka", dijo Hotaru. Incapaz de
mantenerse de pie, Roche cayó de rodillas. "Esto aún no ha terminado.
Arriba". Viendo a Fubuki perder el foco de su obvio triunfo, Roche
apuntó sus manos hacia él. Una bola de energía explotó y fue lanzada
hacia Fubuki. "Sí, aún no termina. ¡Trágatelo!". Fubuki cerró los ojos y
sacudió la cabeza. Simplemente ondeó la mano enfrente suyo, y una ráfaga
de viento rugió enfrente, creando una pared de aire. "NEBULA STORM!". La
energía golpeó la pared de aire y retrocedió hacia Roche, golpeando a su
propio creador, que cayó inconsciente. "... ¡GANA FUBUKI!". "¡Pedazos de
idiotas!", gritó el último del grupo, Betz, a sus compañeros caídos, que
estaban tendidos en su esquina. Fubuki, disgustado, ni se dignó mirar.
Sintió la manita de Kira en su hombro. "¡Hey!", dijo Kira al hombretón
furioso. "¡Si me ganas a MI, entonces ten dejaré llamar a esto TU
victoria!". "¡Qué! ¿Por qué no se lo dejas a los muchachos!!?", exclamó
Kyo. Sin hacerle ni pito de caso, Kira sonrió al perplejo Betz. Fubuki
se encogió de hombros y alió de ring. "¿Qué dices de mi oferta?".
"He...he he he..... ¡Claro que lo haré, linda!". "Ya. Divertámonos un
poco, ¿ya?". "ROUND 3...¡LUCHEN!". "Raaa!!!". Betz hizo una carga hacia
la chica. Kira fácilmente lo esquivó altando hacia atrás. Su espalda se
arqueó y, antes de que sus manos dieran en el piso, sus piernas,
apartadas del arco, dieron en la mandíbula del otro. Raiya saltó de
alegría. "¡Sí, es su Shooting Star Kick!". La cabeza de Betz fue hacia
atrás, pero éste logró quedar de pie. Un hilo de sangre brotó de su boca
cuando se rió. Kira también sonrió. "... Eres tan duro como te ves...".
"Eres buena, preciosa". La gente volvió a gritar viendo el poder de la
patada de esta chica tan frágil. Yashiro, metido en medio de los
luchadores, metió su cabezota entre éstos para ver mejor. "¿Chris, no es
la niña del club?", exclamó Shermie mirando hacia la enorme pantalla
(donde era MUCHO más fácil ver). Chris hizo lo mismo igual de
sorprendido. "Ta... Tal parece que sí lo es, oye...". Fubuki miró a la
gente inquieta. "Hmph, Kira quizá se ve como una chica común. Pero si se
trata de pelear, el cambio se nota", sonrió Raiya. "Sí. Ella se ha
pasado la vida entrenando como miko para controlar su poder Orochi, Y
con eso, quizá ella sea la más fuerte de todos nosotros". Diminutas
perlas de luz se formaron dentro de una esfera resplandeciente que
descansaba en las manos de Kira. "¿Pero qué... !?", murmuró Terry
ocultando sus ojos de esa brillantísima luz. Kira elevó la mano, y la
bola la siguió. Un anillo azulado rodeó la luz, haciéndola verse como un
pequeño planeta. "Técnica Especial del Estilo Kushinada...". Con eso, la
bola emitió aún más luz, encegueciendo a todos los que se les ocurrió
mirar. "¡Kya!", chilló Athena oculta detrás de Kensou. "¡No veo ni
pito!". "STARLIGHT EXPLOSION!!". La esfera reventó haciendo ver todo
blanco y puro... Y momentos después, se apagó, y la gente pudo al fin
recuperarse de su enceguecimiento. El árbitro examino el ring. Betz no
estaba. "....Um.....". Kira apuntó hacia la pantalla. ¡Betz estaba ahora
completamente incrustado adentro de ésta! "¡¡KIRA KUSHINADA GANA!!".
RAaah!! "Su...suge--(increíble)!!", gritó Kyo mostrándole el puño a
Kira. "Hmph", dijo Fubuki cuando ella regresó a su lado. "¡No tenías
para qué hacer un movimiento TAN poderoso acá!". "Sí, pero tengo tres
técnicas especiales más. ¡Y el impacto es importante tanto en los
conciertos como en las peleas!". Y los equipos que lucharían quedaron
determinados.

CAPITULO 15:

"EN EL CALOR DE LA NOCHE".

Una cola de limusinas salía y


entraba desde la fachada del Hotel Príncipe Takanawa*. La gran "Sala del
Fénix" estaba especialmente reservada, y los luchadores y los
organizadores de Torneo KOF estaban todos con sus elegantes trajes.
"Oh, buenas noches", dijo Chizuru a Shizuku e Itsuki, casi cegándoles
con las redes de perlas que adornaban su vestido de seda. Este, de
magnífico color blanco puro, podía fácilmente confundirse con un traje
de novia, pero no le incomodaba. "Veo que se colaron justo a tiempo,
amigos". "Sí, gracias a las credenciales falsas que nos diste", y
Shizuku agitó dos tarjetas de plástico con un guiño. "Qué bueno que pude
servir de algo. Bueno, hoy será la última vez que todos los luchadores
estarán juntos, asíq ue obsérvenos muy bien". "Caro, ésa es la consigna
de la noche, Chizuru san", "Al menos no lucharemos. Por un poco, claro.
Sólo hagamos lo nuestro, Shizuku". "Sí, hermanito". Iban a entrar, pero
Chizuru los frenó. "Ah, chotto matte (esperen un segundo)...". "¿Huh?".
"Itsuki kun, tienes chueca la corbata. Déjame arreglártela".
"Uh....gracias...". Shizuku se hizo a un lado arreglándose con
irritación el cuello de su apretado vestido chino. "Ojalá esos dos se
dieran cuenta de que YO estoy acá...". *** "¡Ooooh, es caviar!", exclamó
Shingo yendo entre los buffets. Ruka ya estaba escudriñando entre los
patos puestos en las mesas para alegría de la gente. "¡Woah! ¡Está
exquisito! ¡Hey, Hotaru, prueba un poco!". "Uh, NO, Ruka, gracias. Qué
plancha...", y Hotaru escondió su carita colorada entre sus manos.
"¡¡Gack!! ¿Qué mierda?"... "Shingo kun, se supone que el caviar se come
de a poco en galletas y otras cosas, no en cucharillas como haces tú".
"Ick, ¿¡de veras!? No me extraña que esté tan salado...". "¡Hey, mira
allá! ¡Comamos algo de eso!".*** A Kira le estaba dando ya tortícolis de
tanto mirar la lámpara de lágrimas que colgaba sobre ella. "¡Increíble,
cuánto dinero tienen las Empresas Kagura! Quiero decir, ¡miren estas
cosas tan caras!". "Que yo sepa este hote es suyo. Pero de vers, ¡es la
sala más grande que he visto nunca! Y está reservada para toda a noche,
¿o no?", dijo Raiya muy alto, incapaz de cerrar la boca por culpa de su
sorpresa. "Okay, dejen de mirar la pieza y metámonos en lo nuestro". "Ay
Fubuki, ¡eres más tieso que tu tuxedo!". "Sí, olvidemos la misión por esa
pura noche...". "¿QUE? Pero...". Sorprendido por esto, Fubuki apenas
podía contestar... "Piénsalo, Itsuki y Shizuku andan tras ese tipo
Yamazaki y esa niña Leona, ¿no?". "Sí, pero de seguro hay otros Orochis
dando vuelta". "Ya cpon e torneo en marcha, habrá oportunidad. No hay
que alterarse tan pronto", añadió Kira, mientras ella y Raiya sonreían.
Fubuki estaba desarmado. "Aprovechemos la parranda, ¿YAAAAAAAA?". "¡Sí!
¡Nos vemos en nuestras piezas!". Ambos salieron disparados sin esperar
la orden del "líder". Fubuki los vio desaparecer y suspiró. *** "¡A ha!
¡ADORO estas fiestas de ata clase!", chilló Yuri moviendo las caderas,
amando el modo en que el vestido de seda se deslizaba por su figura. Ryo
la siguió, luchando con el cuello de la ropa. "No seas tan infantil,
Yuri. Me das vergüenza". "PERO", dijo King luego de sorber algo de vino,
"creo que es la primera vez que te veo en otra ropa que no sea un
uniforme de karate. ¡Y te ves bien!". "Dios, King, no me molestes
así...", y la cara de Ryo se puso colorada mientras él se rascaba el
pelo. Robert sonrió. "Si sabes que bromea, ¿por qué te sonrojas cual
señorita?". "¡Cállate!". Yuri se agarró de la manga del tuxedo de Robert
pensando qué bie se veían los italianos vestidos así, en colores vivos.
"Um, tengo sed. ¿Vamos a buscar alguna bebida, Robert?". "¿Huh? Pero yo
no...". "¡VAMONOS YA!". Finalmente ella lo agarró de la oreja y lo forzó
a dejar solos a King y Ryo. "¡Tonto! ¡Es una oportunidad de que mi
hermanito se acerque a una chica!". "¡Ya veo! Pero dudo que Ryo sea lo
suficientemente BUENO con las chicas como para no dejara ir...". Ambos
se volvieron a mirar a su compañero a distancia ¿De qué diablos
hablarán?", se preguntó Ryo rascándose de nuevo la cabeza. La orquesta
comenzó a tocar. "Ryo". "¿Huh?". King sonrió dulcemente y le ofreció el
brazo. "¿Bailamos?". *** "Um, disculpa...". "¿Sí?". "¿Eres la cantante
del grupo que toca en 'Hersperia'...?". Kira se volvió y encaró a un
joven alto y de pelo plateado. Pese a su fino tuxedo, se le notaba su
fuerte armazón. Los aros de plata de u oreja izquierda brillaban en la
luz. Lo seguían una muchacha alta de pelo rojo, cuyos ojos estaban
ocultos con su largo flequillo, y un muchachito de ojos claros y
encantadora sonrisa. "Claro". La chica se le acercó y rodeó con su brazo
el cuello de su amigo. "Fu fu, el presente Yashiro es fanático tuyo. ¡Va
a tus shows dos o tres veces en la semana!". "¡SHERMIE!", exclamó
Yashiro. "¿De veras? ¡Gracias!". El niño se puso al otro lado de humbre.
"Pero tendremos que luchar contra ustedes en la próxima ronda. ¡Qué
lata!". Yashiro se forzó a sonreír. "Bien, yo sólo quería hablarte antes
de eso, y...". Yashiro le extendió su mano y Kira la estrechó. Pero
cuando sus manos se encontraron, un extraño sentimiento invadió a Kira.
Fue como un relámpago. "Bien, te dejamos. Por favor, sé buena con
nosotros entonces, ¿OK?", dijo la mujer alegremente al darse vuelta, con
a roja coleta ondeando. El chiquillo la siguió. "Yoroshiku! (Fue un
agrado)". "Yo.....yoroshiku...", musitó Kira viéndolos irse, frotándose
la mano. "Eso sólo quiere decir... ¿SERA POSIBLE?". *** Clark se metió
un pancito a la boca con gran apetito. "Hombre, una comida normal en
semanas, ¿no, Ralf?". "Sí, sabe muy bien". Leona asintió mientras
"atacaba" las zanahorias con mantequilla de su plato. "Aún no entiendo
por qué tuvimos que estar en la jungla hasta dos días antes del torneo".
Ralf levantó su dedo frente a ella. "Tch, tch, tch... Preciosa, yo ya te
dije que era parte del entrenamiento...". Clark asintió, enmantequillando
otro pan. "A mí no me importa entrenar. ¿Pero por qué no hacemos algo
con lo de la comida?". "¡No digas eso, Clark! ¡Leona se esforzó
cocinando! Y eso también era parte del entrenamiento. ¿No, Leona?".
Distrayéndose de las zanahorias, Leona se sonrojó. "La próxima vez me
esforzaré más en eso, muchachos...".*** Fubuki daba vueltas desorientado
por todas partes, mirando a la gente y comiendo una que otra cosa, pero
alguien familiar lo hizo quedarse helado. "¿Qué hay?". Iori se le acercó
triunfante. Fubuki apenas podía mirarlo. "Hmph, parece que ya sabes lo
que pasó con Kira y yo, por la carita que pones". Oyendo el nombre de
Kira, Fubuki atinó a mirar al suelo. "Yo... Yo respetaré lo que decida
Kira...". Iori asintió, e iba a pasar junto a Fubuki, cuando el lo cogió
de la ropa. "¡¡PERO!!", dijo Fubuki atrayendo la atención de una o dos
personas. "Si hieres a Kira de algún modo, YO TE MATO, no me importa de
qué manera!". *** "Andy, dí aaaahhh...". "¡Estamos en público, Mai, por
decirte algo!". Terry no pudo evitar reírse por mucho que ya había visto
esa escenita una y otra vez antes. "¿Hm? Joe, ¿no vas a comer?". "Estoy
a régimen". "¿A QUE?", y Terry casi escupió la cerveza que bebía. "Si
pierdo dos o tres kilos, podré ir a la ceremonia de premiación en mi
mejor pinta. ¡Tengo que verme MUY bien!". Mai sacudió la cabeza. "SI,
CLARO...".*** "¡Hey, Kira!". "Hola, Kyo". "¿Hablamos un poquito?".
"¿Huh?". Iori le robó a un camarero un vaso de brandy y se lo bebió de
un sorbo. Al terminarlo, vio a dos figuras yendo al balcón que daba al
jardín detrás del hotel. "¿Kyo y Kira...?". El balcón de mármol estaba
cubierto de flores y viñas. El cielo era negro oscuro, con la luna
creciente brillando arriba. "Ahora, dímelo TODO". "¿Qué?". "No te hagas
la mosca muerta conmigo, Kira. ¿Por qué entraste a un torneo tan
peligroso?". "Hmmmm...", y Kira hizo un gesto como si pensara mucho.
"Para matar el tiempo, creo...". "Mira, yo no seré un gran estudiante,
pero no soy TAN burro. Este torneo está envuelto con el Poder de Orochi,
Y tú también, ¿no?". "Kyo...". "Kusanagi, Yagami, Kagura, Orochi, y
ahora Kushinada... En un sitio hay ya demasiada cosa de leyenda. ¿Qué
está pasando?". Kira perdió las palabras viéndolo serio. "Es que yo...".
"Hey, Kira, ¿estabas acá?". Iori salió desde atrás de ellos y tomó a
Kira de la muñeca. "¿¡¡Ya, Yagami!!?". "¡Iori!". "Me preocupaba no verte
en la sala...". Antes de que contestaran, Iori la abrazó y la besó a la
fuerza. Lo ojos de Kyo se abrieron al límite. "¿Q....qué dia....!!?".
"Oh, ¿estabas acá, Kyo? No te vi...", e Iori le sonrió amargamente.
"¿Qué hacías acá con mi chica?". "¿¡Tu...chica!??". Kyo lo miró a ambos.
La mano de él sobre su hombro. La sonrisa segura de Iori. Los ojos de
Kira evitando los suyos. Kyo sintió el corazón yéndole al estómago y, en
silencio, regresó a la sala. "Kyo...". "Hm....Ha ha hahaha!! ¿Viste su
cara? ¡Esa palidez suya! No sabía que él también te quería, en
serio...". PAaa....nn!! Le tomó un momento darse cuenta del dolor. Kira
lo miró con frialdad... "¿Eso soy yo para ti, Iori?... ¿Me querías para
meterte con Kyo? ¿Porque estaba cerca suyo?". "...". "¿SOLO ME USASTE
PARA HERIRLO?". El quería decirle algo para justificarse, ¿pero cómo
podría hacerlo si no le era fácil expresar lo que sentía?... "...". El
silencio se metió entre ellos como una herida. La luna iluminó la
lágrima que corrió por la mejilla blanca de Kira. "¿Eso soy yo para
ti...?". Con eso, ella se volvió lentamente y regresó al hotel. Los ojos
de Iori la miraron con rabia retroceder. Pero la culpa que le atenazaba
la garganta no le permitió decir nada.-------------------- * Hotel
Príncipe Tanagawa: éste es uno de los hoteles más lujosos y caros de la
capital japonesa.

CAPITULO 16:

"LA DANZA DE ORO Y PLATA".

"¡Dios, creí que este torneo


sería internacional! ¿POR QUE terminamos ACA?!". Kira sacudió la cabeza.
El aire del lugar de su próxima lucha era DEMASIADO familiar. Raiya
asintió, con las manos en la nuca. "¡En serio! Ni hubiera soñado que el
PC lo escogería para que peleáramos acá!". "Vaya suerte... Asegurémonos
de no romper nada. Shizuku tendrá un ataque si la sala se daña. ¡Peor si
somos nosotros!", anunció Fubuki mirándolos. Ambos asintieron,
imaginándose la cara de su más-que-furiosa manager. "Bien, acabemos esto
rápidamente". La expresión de Kira cambió oyendo la frase de Fubuki.
"... ¿Algo malo?". "Este match no será TAN fácil". "¿Por qué?... ¿SON
ELLOS?", y Fubuki bajó la voz, temiendo que hasta las paredes del
pasillo los oyeran. Kira movó la cabeza. "No estoy aún muy segura". "¡Si
la Princesa Kira lo dice, es muchísimo más confiable que...!". La voz de
Raiya sonó como un trueno en el pasillo, que ahora les sería de sala de
espera. Pronto se encontró en la mira de Fubuki. "... Bueno, entonces
supongo que habrá que cuidarse...". *** "¡QUE LOS LUCHADORES ENTREN AL
RING!...". La voz artificial del micrófono hizo rugir a la gente. Al
subir la escalerilla hata la esquina azul, Kira alcanzó a ver entre
ellos a alguien inconfundible. Iori. El se dio cuenta pronto y desvió la
mirada, como ocultando lo que se moría por decir. Kira lo miró y recordó
los bosques de Izumo, hace 15 años. El día de la ceremonia, cuando se
conocieron. Cuando ella decidió su destino. Antes de esto, él hizo
exactamente lo mismo frente a ella, moviendo sus zapatitos. "Claro, tú
ya eras así, ¿o no, Iori? Aún no puedes ser honesto...". Sonrió
silenciosamente ante ese recuerdo, y levantó su mano frente a él. El
signo de la victoria. "DESDE AHORA, LLEVAREMOS LOS MATCHES BAJO LAS
REGLAS OFICIALES DEL KOF. NO HABRA RENUNCIAS, NI SE CAMBIARA DE
LUCHADORES HASTA QUE HAYA UN NOCAUT. SERA UNA LUCHA HASTA EL FIN.
¡AHORA, QUE LOS PRIMEROS PELEADORES VENGAN!". "Yo~shi! (sí)". Raiya dio
un paso adelante, lamiéndose los labios. Fubuki le cogió la muñeca.
"Raiya... ten CUIDADO". "¡Ya sé!". Al otro lado del ring estaba un
aparentemente frágil niño con jeans blancos y polera azul cobalto.
Sonrió dulcemente y se inclinó. El medallón dorado que lucía en su
cuello brilló. Raiya lo miró incrédulamente. "¡Oi oi! ¿Voy a pelear CON
UN NIÑITO?". "Yoroshiku onegai shimasu! (Gusto de conocerte)". "H, hey
Fubuki. ¿Me va a coger un muñequito como ESE?". Fubuki sólo movió la
cabeza, incapaz de responder. "Ni idea... Pero no te descuides ni un
poco...". Chris sonrió sin darse cuenta de qué hablaban. "Iya da na,
tsuyosou....(Oh vaya, se vé fuerte)". "¿LISTOS? ROUND 1...FIGHT!". Raiya
nerviosamente rodeó el ring, mirándole. "¡No es fácil! Luchar con un
bruto no es nada, ¿pero con un niño?". Lanzó un suave corte hacia el
chico. Sólo cortó el aire. "¿Huh?". Sin detenerse, Raiya hizo un barrido
bajo, pero Chris sólo lo saltó. Raiya empezó una enceguecedoramente
rápida serie de patadas y puños, pero ninguno alcanzó a su pequeño
rival. La expresión de asombro plantada en su cara pronto se cambió a
una enorme sonrisa. "... Eres fuerte". Kira, notando el cambio en la
cara de Raiya, sacudió la cabeza y rió. "¡De nuevo la mala costumbre de
Raiya!". "¡¿Y qué hay de esto!?". Raiya se puso en posición, uniendo los
puños e inclinándose. Trazos de electricidas empezaron a rodearlo
furiosamente. "Raiya siempre juguetea al hallar un oponente fuerte". Con
eso Kira salió del lado del ring, de donde Fubuki ya había salido hace
rato al notar la mueca de Raiya. "GREASED LIGHTNING!!". Delgados rayos
de luz cruzaron el ring, pintando de banco la sala. Shermie, desde el
rincón del ring, saltó de alegría. "¡Wow! ¡¡Qué lindos fuegos
artificiales!!". Los rayos volvieron donde su dueño en un segundo,
aunque por la enceguecedora luz parecía haber sido una eternidad. "¿Cómo
estuvo?", exclamó Raiya al romper su posición y examinó el ring sin
poder hallar a nadie... "¡Aquí arriba!". Un estremecimiento recorrió a
Raiya oyendo la voz alegre. Entonces un penetrante golpe le dio en la
cabeza y Raiya cayó sin poder ver qué le había pegado. "¡Sí! ¡Es el
Glider Stomp de Chris!", dijo Shermie chasqueando los dedos. Pero
Yashiro detuvo su alegría. "¡Aún no ha acabado!". Con las rodillas
temblorosas, Raiya pudo pararse, aún sonriente. "Eres de veras
fuerte...". Chris tragó saliva viendo a su rival ponerse de pie. "...".
Raiya se lanzó hacia Chris, volviendo a golpearle. Kira vio la figurita
de Chris desaparecer en medio de los furiosos ataques. "¿¡No de
nuevo!?". "¡Seguir con lo mismo me requete-aburre!". Raiya hizo un suave
Spiral Flare, con chispas volando en el aire. Chris, que ya se había
deslizado bajo el pecho de Raiya, no pudo evitarlo y fue cogido sin
poderse defender. "¡Argh!". Shermie se cubrió la cara con las manos,
incapaz de ver a Chris caer al suelo. Fubuki sonrió cerrando sus ojos.
"Hmph, esa movida está hecha como taladro, de arriba abajo. Sin guardia,
pega perfectamente". "¡Gotcha!", rugió Raiya, respirando difícilmente.
Pero Chris no se rendía tan fácil. Se puso de pie lentamente, apretando
los dientes. Kira abrió la boca sin poder creérselo. "¡NO HAY MODO!".
Raiya abrió los ojos a más no poder. El sudor le corrió por la frente.
"... Eres realmente increíble". "Gracias", y Chris le hizo un guiño
mientras trataba de recuperar el balance. "Pero dudo poder resistir
mucho más". "Yo tampoco". "¿Terminamos esto ahora, ya?". "De acuerdo".
Raiya volvió a sonreírle. "¡Hagámoslo!". Con eso, Raiya se puso en pose
defensiva. Su cuerpo brilló lleno de energía y rayos. Chris se quedó en
guardia, observándole cuidadosamente. Dos focos se rompieron sobre el
ring. Kira gimió viendo esto y se imaginó la TREMENDA cara que pondría
Shizuku... "¡NO SEAS ANIMAL, RAIYA! ¡¡NO ROMPAS NADA!!". "Ikuzo------!!
(ahí voy)". "Hai !! (sí)". "MAGNA SPARK!!". "TWISTER DRIVE!!". Volvió a
explotar el ring de nuevo, y el tiempo se detuvo un segundo. Cuando se
apagó la luz, todos vieron a los luchadores caer fuera en un arco
perfecto. "¡...RING OUT! ¡¡EMPATE!!". La gente volvió a gritar. **** "He
he... Lo siento...", murmuró Raiya mientras se pasaba el dedo por la
rasguñada mejilla. Fubuki le sonrió e hizo crujir sus nudillos.
"Despreocúpate. Yo sigo". "¡QUE LOS PROXIMOS LUCHADORES VENGAN, POR
FAVOR!". Shermie saltó sobre las cuerdas y dentro de ring, levantando
muy segura la mano para responder a la gente. "Fu fu fu... ¡Por favor,
sé buenito conmigo!". "Hmph, lo lamento, no soy un feminista...". "Round
2... ¡LUCHEN!". "¡Ha!". Fubuki se lanzó adelante con el gong aún
sonando. "¡Woah!". Shermie arqueó su delgado cuerpo para evitarlo. Sus
manos alcanzaron fácilmente el suelo. Kira abrió los ojos al ver eso.
"¡Qué cuerpo tan ágil y flexible...!". Shermie elevó las piernas y las
hizo un lazo alrededor del cuello de Fubuki. Sus muslos lo apretaron con
increíble presión. "¡Eso debe doler!", gritó Raiya, entrecerrando sus
ojos con lastimoso dolor. "... Pero lo envidio un poquito...". "Watashi
kara no present (Ten un regalo de mi parte)!!". Con eso Shermie levantó
a Fubuki con sus piernas y lo "enterró" en el piso. "Hmmm.... ya parece
que terminé...", y Shermie iba a volver a la esquina, cuando vio a
Yashiro haciéndole muecas. Se volvió lentamente y gimió. Fubuki ya
estaba de pie, masajeándose la nuca, aparentemente ileso. "Ya veo. No me
extraña que hayas vencido a esos tipos tú sola". Shermie replicó con un
barrido, pero él evitó el impacto cogiendo su pierna cuando iba hacia su
vientre. Fubuki logró lanzarla al suelo en esa incómoda posición.
"Kya!". Ella logró extender sus brazos para evitar el impacto. Apenas
recuperó el balance, lanzó a Fubuki, que aún agarraba su pierna, de
nuevo al suelo. "Whoa!!". El logró soltarse y creó una alfombra de
viento debajo suyo con sus brazos ahora libres y aterrizó. "... ¡Eres
buena!". "Y tú también...". Shermie has nunca había tenido un rival tan
fuerte. Fubuki sabía que no debía descuidarse con un enemigo
desconocido. Ambos se quedaron inmóviles, mirándose fijo. "Su...sugoi...
¡Ya llevan diez MINUTOS!", suspiró Raiya. Claro , él nunca habría podido
quedarse quieto por diez SEGUNDOS. Kira asintió. "Cada uno espera al
otro". "¿Por qué no se mueven, Yashiro?", preguntó Chris mirándoles.
"¿Hm? Es que no PUEDEN, Chris. Ambos miran al otro para moverse y abrir
su guardia. Y por otro lado, si uno se mueve sin cuidado, el otro
seguramente atacará... "En otras palabras, comparan sus fuerzas.
Quedarse así realmente destroza los nervios, y es increíble que se
mantengan por tanto. Pero ya me parece que el tiempo termina...". Los
tacos de las botas de Shermie rasguñaron el piso... "Iku wa yo (Ya
voy)!!". Shermie se lanzó hacia Fubuki, rompiendo el silencio. "¡¡FIN
DEL TIEMPO!!". Sin poder creerlo, Shermie miró al árbitro. "¡¿COMO
DIJO!?". "El match sobrepasó el límite de tiempo. ¡Es un empate!". ***
"Perdonen...". Sentándose en una caja, Fubuki se secó la frente. Sus
ojos se nublaron de cansancio. "Y aún no sabemos quiénes son esos
tres...". "No es chiste, Fubuki. Sólo sabemos que son fuertes", se rió
Raiya, aún presionando una bolsa de hielo contra su mejilla. "¡Pero no
me esperaba que tuviera que luchar tan pronto!". Asintiendo, Kira se
adelantó hacia el ring. "Kira... no te pongas nerviosa, ¿OK?", "... No
te estreses tú". La gente estaba ultra-acalorada por la magnífica y
estrecha competición que contemplaba. La pequeña sala parecía crecer por
el calor de la gente, que parecía querer explotar. Dos muchachas se
metieron entre medio. "Nadando" en la habitación, Mature suspiró de
alivio. "¡Phew! ¡Llegamos a tiempo!". "¡Claro! ¡Es la tercera pelea!
Chica, si hubieras decidido UN POCO más rápido qué labial te
pondrías...", gruñó Vice cruzada de brazos. "¡Pero tú sabes, el
maquillaje es vital en la etiqueta femenina! Y con una base tan delgada,
¡se te verán pronto las arrugas!". "¡QUE MALA ERES!". Vice se sonrojó a
más no poder y se cubrió la cara. "¡Calma, sólo bromeaba! ¿Ves? ¡Kira
chan está en el ring!". Mature se piso de puntillas para ver el ring.
"Huh... Oh, ¿le toca con ESE grandote? ¡No es justo!". "¿Sí? Pero es muy
lindo...", y Vice miró a su amiga y dejó escapar un hondo suspiro. ***
"Así que nos TOCO pelear, ¿huh?", comentó Kira a su rival que entraba.
Yashiro la miró sonriendo. Era una sonrisa llena de emociones. Kira se
dio cuenta: era la pena por tener que pelear con una chica que le
agradaba. Sólo le devolvió la sonrisa. "... Pero no tengo intención de
dejarme ganar". "ULTIMO ROUND....¡¡LUCHEN!!". Gagagagaga...!! Sonando el
ring, ambos se pusieron a luchar, lanzándose puñetazos entre sí. Los
espectadores posiblemente sólo podían ver vagamente lo que pasaba; se
movían demasiado rápido para el ojo de inexperto. Los sonidos del
impacto de golpe sobre golpe sonaban en la ahora silenciosa habitación
mientras los dos seguían peleando. Bailaban los reflejos de la dorada
pulsera de Kira y del medallón plateado de Yashiro. Yashiro apenas evitó
la Shooting Star Kick de Kira y la frenó con un Sledge Hammer instead,
lanzándola al suelo. Kira detuvo el impacto con las manos y en un
momento volvió hacia Yashiro. Su patada golpeó limpiamente la mejilla de
él, pero pudo mantener su balance. Kira aterrizó a salvo, pero temblaba.
"¿No se cayó tras esa patada? ¿Que su energía es ilimitada? Lo habré
golpeado un poco, ¿no?". Sus ojos lo miraban con terror, sus hombros se
movían, le era difícil respirar. Per Yashiro estaba igual que ella.
"Tengo que cambiar de estrategia". Kira tomó aire. Yashiro la miró
calladamente, esperando su próximo movimiento. Ella no hizo nada, pero
Yashiro notó un cambio. Sus ojos brillaron con el resplandor de una
aguamarina. "... ¿¡Sus ojos!?". "... Yarou ka! (Hagámoslo)"*. Con eso
Kira se lanzó hacia Yashiro. Iori abrió los ojos al ver ese movimiento
tan conocido. Dolorosamente conocido. "... Pero eso lo hacía
Mature....!!?". "METAL MASSACRE!!". Yashiro apenas pudo escaparse, pero
Kira hizo otro ataque. "RAVE FEST!!". "¡¡...Vice...!!". Iori no pudo
evitar decir este nombre Ba....n!!. Yashiro cayó pesadamente. Viéndolo
ene el suelo, los ojos de Kira volvieron a ser normales. Temblando de
dolor, Yashiro quiso volver a pararse. "... ¿POR QUE ESTAS LUCHANDO,
YASHIRO?". "¿¡Huh!?". "Has caído ya varias veces, pero aún tú te aferras
a una oportunidad. Es admirable en un luchador. Pero yo siento algo
cruel en esa intención... ¿Por qué peleas? ¡Dímelo!". Yashiro se puso
lentamente de pie. "... Es por venganza". "¿Contra quién?". "Contra el
pelirrojo que entró al torneo. Por su culpa mi banda fue humillada mil y
una veces. ¡Entré para humillarlo enfrente de todo el mundo?".
"¿Pelirrojo? ¿Hablas de EL?". Kira sonrió y volvió su cabeza hacia la
gente. Yashiro siguió su mirada. Sin dudarlo, ahí estaba Iori, el hombre
a quien Yashiro estaba buscando. "...¿¡POR QUE EL ESTA ACA TAMBIEN!?".
"Era él. Pero que yo sepa, él no tiene ni idea. Supongo que el odio va
sólo por tu lado, amigo". "...¿EL ES TU...?". Kira le devolvió la
sonrisa que Yashiro le había dirigido al comienzo. La sonrisa triste y
llena de emociones. Al otro segundo, explotó la luz en el ring, mientras
Kira se decía: "La Puerta del Cielo... La que el destino nos abre a
todos nosotros...". *** "Sugo~~~i!! (ESTUPENDO) ¡¡Kira chan es
demasiado!!". Mature saltaba como si ella hubiera sido la verdadera
vencedora. Vice la seguía cogiéndola de la mano. De pronto, un hombre
que se iba accidentalmente chocó con Vice. ".. Whoa, perdón,
señorita...". "¡¡Oh, lo sien........!!". El hombre pronto se dirigió a
la puerta sin volverse. Pero sus facciones se pegaron en la mente de
Vice. Los aros de plata. Su pelo corto y dorado. Su largo abrigo de
marinero. El rosario en su pecho. "¿Qué onda? Es como si hubieras visto
al Diablo en persona", y Mature la cogió del hombro. La linda cara de
Vice estaba peligrosamente pálida. "... ¿Tú lo habías visto antes,
Mature?". "¿A él?", y Mature miró al hombre, que ya salía. Pero sólo le
vio la espalda. "... No sé". "Yo tampoco, Mature. Pero mírame. ¿Por qué
tiemblo ASI?".*** El hombre, Goenitz, salió de la sala con una sonrisa,
deslizando un cigarro entre sus delgados labios. "Esa niña... Se movía
como Vice y Mature... El poder del Leviatán... Pero la patada del
comienzo, eso fue otro poder. Parecido pero mayor...". Un hilo de humo
salió de su boca cuando él respiró profundamente. "Pero antes que eso,
los tres luchadores me interesan mucho... Hmmmm, ¡Tal parece que estaré
ocupado desde ahora...!".-------------------- * Por si lo olvidaron,
Vice decía esto en el KOF'96. --------------------

CAPITULO 17:

"LA NUEVA POLUCION".

"Ow...". "¡Resiste, Chris!". Shermie


trataba de ponerle un vendaje a Chris en su nariz. "Bien, el torneo
acabó rápido para nosotros, ¿no?". "Sí, aunque eran MUY buenos esos
tres. ¡Yo hubiera querido seguir un POCO más adelante!" "Bueno. Ellos
eran... ELLA era excelente...". Mirando al techo Yashiro suspiró, sin
ver que Shermie le miraba fijo. "¿Qué hay con el desquite?". "Ya
pensaremos en algo, querida Shermie". "¿Nos vamos por hoy?", y Chris
saltó de la silla frotando sus heridas curadas con el pulgar. "Eo creo,
monito. Lo lamento, de veras....". *** Una suite del Hotel Príncipe
Takanawa. Shizuku y Hotaru estaban tendidas en una Queen Bed, mirando
los matches de los demás. "¿Dónde volvieron a ir tú y los chicos,
Hotaru?". "Paris. Ruka sólo recuerda qué comió, ¡pero la vista era
espectacular!". "Y ya que estás acá, ganaron, ¿no?". "¡Pastelito!".
"Huh, ¡te envidio, Hotaru! Al menos salieron del país... ¡Adivina dónde
lo hicimos!". "Me lo dijo Fubuki san...", se rió Hotaru mirando a Kira,
que acababa de salir del baño donde se había estado duchando. "Ore no
kachi da!". (¡Este es mi triunfo!)". "¡KYO KUSANAGI, BENIMARU NIKAIDOU,
Y GORO DAIMON VAN A TERCERA RONDA SIN PROBLEMAS!". "Yatta! (Sí) ¡También
ganó Kusanagi san!", y Hotaru se puso a saltar. Kira suspiró de alivio e
iba a salir, cuando Shizuku la llamó. "¿Dónde vas, Kira chan?? ¡Ya
peleará Yagami kun!". "Ya sé el resultado". Kira le hizo un guiño y
salió.*** Un lugar de videojuegos en Shibuya. Una multitud se formaba
alrededor de un juego donde Chris ya llevaba 37 victorias seguidas. Las
palabras de Raiya sonaron en su mente mientras venía fácilmente con bien
puestos combos. "¡Oi oi! ¿Voy a pelear CON UN NIÑITO?... Oye Fubuki, ¿me
va a agarrar un MUÑEQUITO como ése?". "¡Diablos...!". Chris se mordió el
labio. "WHOA!! Flawless victory~!! (guess what game this is.). Pese a la
alegría de la gente, Chris se sacó el pelo de la cara y se dio vuelta.
"Ya me aburrí. Oye, toma mi lugar, me voy". Con los ojos de todos en él,
Chris se fue del centro de juegos. *** "Hmph, ¡me tratan como un NENE!".
Para Chris, que siempre estaba con Yashiro y Shermie que le llevaban
varios años, ser tratado como nene era el peor insulto. Ya eran las 1
AM, pero al diablo si le importaba. ¡El ya vivía en el mundo adulto, y
lo integraba! Al menos eso creía. "¿Hmmm....? ¿No deberías ir a tu
camita, pequeño?". La carita de Chris se volvió toda una mueca. "¡HEY,
caballero! ¡No estoy de buenas pulgas, no debería ponerle grasa a un
fuego como el mío". El miró violentamente a un hombre alto, envuelto en
una abrigo azul, en cuyo pecho brillaba una gran cruz. "¿Oh, sí? Pero sé
cómo hacerte más apreciado. Aceptado. ¿Sabes qué quiero decir?". Chris
parpadeó. "... ¿Ya no me tratarán como un niño, quiere usted decir?". El
otro sonrió en silencio. Era una ancha sonrisa. "¿Qué quiere de mí?".
"Poder, niño. Si despierto el poder dormido en ti, todos deberán
aceptarte. Ese magnífico poder tuyo. Yo sé cómo". Chris sonrió al hombre
y le dio la mano. "¡Trato hechol! ¿Me dice su nombre?". "Oh, sólo
llámame Goenitz...". *** "...!!!". Un negro rayo acudió a Kira, quien
cayó al piso del pasillo del hotel. Se acurrucó para tratar de calmarse,
pero el rápido latido de su corazón resonaba en sus oídos y parecía
volverla loca. "¿Es... la liberación del Poder de un Orochi!?
¿Cómo..!?". Usando la pared para sujetarse, Kira se paró de suelo.
"¡¡Debo apurarme!!". *** Shermie se sentó sola en el columpio de un
parque y miró las estrellas a través de su flequillo. Le dolía el alma.
"Yashiro...". "¿Un corazoncito roto?". Asustada por tan repentino
llamado, Shermie miró a todos lado, con su larga coleta dando vueltas
con ella. Ahí estaba el hombre alto con su largo abrigo azul, su pelo
corto y dorado, y aros de platino brillando en la luz lunar. "¡Eso no le
importa a usted! ¿Quién diablos es?". "Un aliado tuyo...". Shermie saltó
del columpio y lo pateó hacia el hombre, quien sólo se encogió de
hombros. "... Claro, para mí es fácil revivir el amor de alguien que se
aleja de uno...". De nuevo el corazón de Shermie latió peligrosamente
rápido. "... ¿Es cierto?". El hombre sonrió. "Déjamelo a mí,
querida...". *** Kon kon kon.....gcha!. "¡¿Ki....Kira!? ¿Qué haces acá
tan tarde?!". Patitieso ante su inesperada visitante, Fubuki se ocultó
tras la recién abierta puerta... ya que estaba en calzoncillos, pues
acababa de desvestirse. Kira no contestó ni se fijó en cómo vestía su
amigo en ese momento. "Me llamó Chizuru. Dice que se van ahora a
Londres... Las manos del destino ya se mueven, Fubuki, no hay cómo
retroceder". Con eso Kira cogió el teléfono. "... Moshi moshi? (Hola)
¿Está el señor Yamazaki?". "Kira, ¿¡no irás a..!?". *** Yashiro no se
había dado cuenta de cuán grande era el viejo estudio donde tocaban. ¿O
es así únicamente en soledad? Sentándose en su sillón, Yashiro miraba la
TV. "¡IORI YAGAMI ENTRA A TERCERA RONDA FACILMENTE!...". "Ese bastardo
me robó DOS cosas muy importantes. ¿Voy a quedarme sin hacer ninguna
maldita cosa sobre eso?". Ya in mirar la vieja TV, Yashiro sintió us más
negros sentimientos dar vuelta en su corazón. "Debo decir, no es
saludable para un joven quedarde vegetando en una piecita como esta...".
La voz venida desde atrás, tranquila pero rara, hizo a Yashiro saltar de
su silla. Era extrañamente familiar. Pero al mirar al hombre, Yashiro
notó que no era nadie conocido para él. Y nadie estaría cómodo con
alguien que llevaba una cruz TAN grande colgando de su cuello, tampoco.
"¿Quién mierda eres? ¿Y cómo entraste?". "¿Yo? Soy to Salvador. Te daré
lo que tú que desees...". Yashiro entrecerró su ojos. "¿No me crees?".
"¿... Lo que sea?". "¡Claro!". Y Goenitz torceó su labios en una
venenosa sonrisa. "Cuéntame, ¿qué es lo que desea tu corazón?". "Amor...
Venganza... ¡¡PODER!!". "Ya veo...". *** Detrás de los edificios de
Shinjuku... "Tch, ¡¿para qué diablos me llamas acá?! ¡Estoy atrasado
para mi maldito vuelo!?". Yamazaki se rascó la cabeza con el mango del
cuchillo mientras estudiaba a Kira con ojos lascivos de pie a cabeza.
"Hmph. ¿No dices nada? Pero me llamaste sola en la noche... Tienes
muchas agallas, y eso me gusta en una dama". "Gracias". "¡Hey, no me
importa quedarme en la noche contigo, linda! Haré volar chispas en tu
cabeza y todo lo verás blanco...". "Suena bien. Si me ganas, te dejaré
hacerme todo lo que e te ocurra en una sola noche". Kira ni se crispó al
ver la obscena mueca de Yamazaki. "Heh...hehehe...¿sí? Creo que no te
puedo herir mucho". Yamazaki rápidamente desenvainó su cuchillo.
"¡Vamos, grandote!". "¡Ahí voy, nena!". Yamazaki lanzó su cuchillo hacia
ella muy rápidamente. ¡Un golpe definitivo! La hoja empezó a romper la
chaqueta de Kira. "¡¿QUE...?!". Pero eo fue todo. La chaqueta se deslizó
y dio en el asfalto. Kira ya estaba detrás de Yamazaki. Su cuerpo estaba
relatado por las luces de la ciudad que se colaban por la puerta de la
callejuela. "Geez, esa era mi chaqueta preferida...". "Heh... Tienes un
buen cuero, linda... me excita". "Debes estar bromeando". "Iku ze~ (Ahí
voy)!!". Yamazaki volvió a cargar con el cuchillo. Pero Kira lo evitó
fácilmente altando en el aire. Ella siguió con un golpe de talón
dirigido a la mano armada de Yamazaki. Con agudos sonidos, el cuchillo
fue a dar al piso. "FALLING METEOR!". "¡¿Gah!?". Cogiendo la mano que
había sido lastimada, Yamazaki miró a Kira. "¡¡Maldita puta!!". Kira se
encogió de hombros. "Es muy fácil". "Sharakuse~ (No te avives
conmigo)!!". Con eso, los ojos de Yamazaki brillaron en un brillante
carmesí. El color de la sangre. "Esa... ¡Esa es su Guilotine!" Kira se
puso en defensa y también sus ojos relucieron. El claro azul del cielo...
Sklish...!!. La sangre mojó el pavimento. "... ¡Imposible!". Yamazaki se
congeló cuando la mano de Kira penetró su pecho. Ella sacó de ahí una
extraña gema. Una esfera con un hoyo al centro y una curva a un lado.
Brillaba en la luz lunar, era de un luminoso negro más oscuro que la
noche. Estaba ensangrentada. "Perdóname, Yamazaki san, pero este
juguetito es un poco muy fuerte para ti". "¿Qué es eso?... ¿Y tú quién
eres? ¿EL MISMO DIABLO?...". "Hmm.... Podría decir que soy UN ANGEL
CRUEL". Yamazaki finalmente sintió que su última gota de sangre le alía
de la boca y le rodaba por su cara blanca. Su cabeza fue a dar en la
poza de su propia sangre. "Tranquilo, no morirás. Mañana despertarás
como si nada". Kira apretó la piedra ensu mano resbalosa. Se mezcló en
su palma y desapareció. Desde las sombras, unos ojos vigilaban esta
lucha, y al ver desaparecer el Magatama en la mano de la chica brillaron
como los de un gato. Cuando Kira salió corriendo, la figura salió.
Yashiro corrió hacia el hombre caído y lo miró. "¿Absorbió el Magatama!?
Tal como el viejo Goenitz dijo... ¡¡De seguro que ella es NUESTRA DIOSA!!".

CAPITULO 18:

"EL POR QUE VAMOS EN ESTE VIAJE".

"¿¡QUE!? ¿Vas a suspender


el torneo?", gritó Terry tan sorprendido que casi se le cayó la gorra.
"No lo suspenderemos, sólo lo pospondremos", dijo calmadamente Chizuru.
La gente conocida del KOF fue llamada de vuelta a Tokyo en la Segunda
Ronda y ahora se reunía en pleno en la Oficina de Chizuru en el Edificio
de las Empresas Kagura en Shinjuku. "Estamos en una crisis quizá mayor
de la que ustedes creen. Debemos eliminar el problema antes de seguir".
Ralf sacó su mano del pantalón y se rascó la nariz. Miró fijamente a
Kira, que estaba junto a Chizuru, iluminada por el atardecer que se
colaba por la ventana. "¿Estamos metidos en el Eliminador?", "... Sí".
"Ya veo. Pero te diré, señorita, que muchos de nosotros la vimos negra
para llegar acá. Debe ser una VERDADERA crisis si quieres que te
ayudemos". Chizuru miró a Kira y Fubuki, ansioso de explicar...
"Comprendido, señor Jones. Le explicaré...". "¡¿Kira san!?". "Si vamos a
meterlos en esto, Chizuru san, mejor será no ocultarles nada". Kira se
adelantó y se apagó a la vez el murmullo en la sala. "Creo que todos
tiene cierta idea de esto por el 'accidente' del año pasado, y del lazo
del torneo con el Clan Orochi" "Lo sabía", y King sacudió la cabeza. "No
lo es sólo pues acá están los rivales de los Orochis, Yagami, Kusanagi y
Kagura, ya que les es fácil sacar de este torneo grandes cantidades de
energía". "¿Energía...?", y Terry levantó las cejas. "Sí. Los organismos
vivientes del mundo emiten siempre algún tipo de energía. Los humanos
tiene mucha energía de alta calidad. Y la que se colecta de
celebraciones y eventos es incalculable". Kim e apoyó en la pared y
cruzó los brazos. "Entiendo... ¿Pero qué hacen los Orochis con tanta
energía?". "La gente de Orochi uele manipular el poder flotante en la
atmósfera para usar sus poderes especiales. Eso se podría considerar
tanto como milagros o catástrofes... Pero, para hacer esto, no
necesitarían recoger TANTA energía". Ryo se rascó la cabeza confundido.
"Y entonces, ¿para qué recolectan esa energía...??". "Quizá para
RESUCITAR al mismo Orochi". Un montón de susurros surgieron entre la
gente como ondas en el agua. Kyo entrecerró los ojos, meditando. "El
'Dios' Goenitz me dijo eso...". Kira rugió sin hacerles caso. "Se dice
que el Alma de Orochi duerme en el cuerpo de uno de sus Ocho Guerreros.
Cada 100 año Orochi despierta, catapultado por la enorme energía que hay
en el aire". Leona absorbió en silencio la información. "Espera un rato,
Kira, ¡aún no pasan 100 años desde la última vez que Orochi despertó!".
"Sí, Kyo. Sólo han pasado 87 años. Esto se adelantó ya que ALGUIEN trata
de despertar a Orochi", y Chizuru miró a la gente."Goenitz usó a Rugal
en el KoF '95 y mató a mi hermana Hinata hace 6 años por esa misma
razón". Mai sacudió la cabeza, con su larga coleta moviéndose tras ella.
"Pero Goenitz murió el año pasado, ¿o no? Entonces, ¿QUIEN está detrás
de esto?". "Aún no lo sabemos. Creemos que eso pasará pronto". Shizuku
cerró los ojos, admitiendo que en eso habían fallado. Silencio total.
Terry lo rompió. "... ¿Qué quieres que hagamos entonces?". "Orochi
depierta con la energía del mundo. Y hay que hacer algo con esa energía
recolectada". Fubuki se adelantó y se puso junto a Kira. "Para esto,
ustedes deben vencer a 8 Guardianes, luchadores con los mismos poderes
de los Ocho de Orochi. La energía se recolecta en ocho distintos lugares
del mundo, y los Guardianes pueden unirse con ellos. El Guardián que
haga esto se convierte en un DRAGON. En otras palabras, la energía se
desintegrará cuando el dragón sea vencido", añadió Shizuku. Hotaru
siguió. "La energía del ambiente se reúne y cristaliza en Ocho Templos
situados en distintos lugares. Orochi invoca esa energía para despertar
y uarla como su propio poder. El Guardián puede absorber la energía de
los Cristales y convertirse en dragón". "Quizá ya no se pueda detener el
Despertar con tres de los Ocho Guerreros de Orochi metidos en esto. Pero
si la energía a absorber por Orochi es mínima, aún lo podremos
re-sellar". Benimaru, escuchando el final de la historia de labios de
Kyo, abrió finalmente los ojos. "Ya entiendo... ¿Pero quiénes son los
Guardianes?". Kira suspiró y abrió los labios, pero dudó un segundo...
"... Aquó los ves. Fubuki, Raiya, Ruka, Itsuki, Shizuku, Hotaru y
Chizuru san.... Ellos son los Guardianes a vencer". Shingo saltó de su
asiento y se puso de pie. "¡¡¿QUEEEEEE!!?". "Mi gemela Hinata también
era Guardiana. Pero cuando Goenitz la mató, la energía reunida en su
Templo reventó y estropeó el balance de los demás. Esa energía la cogió
Rugal". Itsuki puso la mano en el hombro de su amiga, para aliviar los
tristes recuerdos. "Pero TODOS los Guardianes deben ser vencidos, o
no...". "¡UN MOMENTO!". La gente miró al fondo de la pieza desde donde
venía la voz. Era Billy Kane, equilibrando su largo bastón sobre el
hombro. "¡¡YO entré al torneo para cobrarle una deuda a este hijo de
perra (y apuntó a Iori)!! ¡¡Me importa un pito lo de Orochi!!". Con eso
Billy fue hacia Iori, que estaba junto a la puerta de roble que llevaba
al ascensor. Iori notó este avance de su ex- compañero y se irguió
firmemente para detenerlo. Pero antes de que Billy hiciera nada, Kira se
puso a su lado. "Lo siento, señor Kane, lo necesito para pelear con los
Orochi. Si quiere líos, primero hable conmigo". "¡¡Fuera de mi camino,
señorita!!". Billy dirigió su bastón hacia el vientre de Kira, pero ella
lo cogió antes de que le tocara. "Usted no comprende mis palabras...".
Kira miró a Billy, que estaba agachado para agarra mejor su arma. La
mano que cogía el palo se convirtió en un llama azul-blanca, que lo
consumió. "¡¿Qué!!?". "¡¡HA!!". Billy cayó al suelo tratando de evitar
las llamas. "Apenas lo evitó... No necesito la ayuda de un debilucho".
Los ojos de Athena se abrieron enormemente al ver algo tan parecido a lo
que le sucedió meses antes. "¡Tal como cuando peleamos ella y yo!". Kyo
tampoco podía creérselo. "¿FUEGO, tal como yo?". "Bueno, ella nos dio a
mí y a Kyo el poder de las llamas, antes que nada. No es ninguna
sorpresa". "Pero este es el poder of Bahamut, el Dragón Celestial". La
gente miró a la chica pidiendo una explicación. Ella los miró,
contestando con su propia mirada. "Yo SOY uno de los Ocho Guerreros de
Orochi, el que tiene el Poder de los Cielos". "¡¡¿QUE!!?". "Desde que
nací me encerraron en las montañas de Izumo para controlar al Orochi que
tengo dentro...". De nuevo hubo un profundo silencio. Y Athena se paró
de la silla, mirando fijo a Kira. "... ¿Y ASI quieres que confiemos en
TI?". Kira abrió los ojos y sonrió dulcemente. "Cierto, Asamiya san. No
puedo convencerlos ASI de creerme". "YO te preguntaré, Athena, y a todos
en esta pieza...", y Kyo se puso las manos en los bolsillos antes de
seguir. "¿Por qué luchan ustedes? ¿Dinero? ¿Fama? ¿Venganza? ¿Poder?
¿Justicia? Eso está bien, pero ya no será nada cuando Orochi despierte.
El conumirá todo y lo reducirá al caos. ¡YO no voy a dejar que eso pase!
No me importa ahora qué sea Kira. Un enemigo común llamado Orochi basta
y sobra para que yo me ponga del lado de ella". Iori miró a Kyo. "Tú no
bastarás para eso, Kusanagi". "Kyo... Iori...". Los luchadores se
miraron unos a otros, confusos. "Entonces, ¿qué es lo que exactamente
quieres de nosotros, Kushinada san?". Ryo emergió de entre ellos y se
paró frente a Kira, quien parpadeó. "¿Eh?". "No es cosa frecuente el
hacernos parte de una leyenda, ¿sí?". Terry le hizo un guiño y le
ofreció amistosamente su mano. Ella la cogió con una sonrisa. "Arigatou
(Gracias)...".

CAPITULO 19:
"¡EL MAÑANA SE JUNTA CON LA REVOLUCION!"

Terry miró el alto


techo de la caverna, se volvió hacia la entrada lejana, y miró de nuevo
las paredes marmóreas. "No tenía idea de que hubiera una caverna como
esta bajo el Gran Cañón...". "Difícil de creer, ¿no? El Río Colorado
suele bloquear la entrada para impedir la llegada al Templo, ya ves.
Resistan, ya casi llegamos...", dijo Itsuki con la voz estrangulada por
el cigarro que tenía en la boca. Blue Mary, que estaba cerca suyo, tosió
por culpa del humo... El sonido de sus pasos golpeando el piso sonaba en
el túnel. Kim vio extraños parches luminosos que brillaban en el piso y
el techo, y se acercó para verlos mejor. "Son musgos brillantes, Kim
san. Se ven lindos, ¿huh? Crecen en lugares oscuros con aire y agua
puros. Pero no te acerques mucho, son venenosos", le advirtió Itsuki sin
volverse. Kim se alejó del resplandor y rió por lo bajo. Terry sonrió.
"Es un lugar raro... tan calmado y raramente sagrado...". *** Días
antes, en la Oficina Kagura, la extraña chica Kira explicó los detalles
de la misión a quienes quisieran ir. "Deben dividirse en equipos de 2~3
e ir a los Santuarios con un Guardián. No importa si van en sus grupos
originales o cambian de compañeros, ya que son siete grupos. En el
Templo, el Guardián se unirá a la energía cristalizada y se convertirá
en un Dragón Elemental. Vénzanlo a cualquier costo." "¡A~ndy!" Ese
grito... Debía ser Mai. Ella saltó hacia Andy y le agarró el brazo.
"¡Esta vez vamos juntitos!" "Bueno, Mai, por mí esta bien, pero...."
"Honto (de verdad)!? ¡¡Qué bien, pero qué bien!!" Andy se rascó la
cabeza al ver a Mai dar saltitos de conejo. Una mano firme los cogió a
ambos de los hombros. "¡Perfecto! ¡Este equipito ya está listo!".
"¡¿COMO!?" A Mai se le torció la sonrisa... Era Joe, con su astuta
sonrisa pegada a su cara bronceada. "¡¿Tú vienes con nosotros!?" "¿Me
vas a dejar fuera de la fiesta, querida?" Sin poder disimular su
desánimo, Mai hizo un puchero. "No hay drama por mi parte, ¿pero qué hay
de mi hermano?". Viéndose mencionado, Terry se metió. "No te preocupes.
Ya encontraré a al...." Terry sintió un tirón en el brazo. "¡TU vienes
CONMIGO, guapetón!" "¡Mary!" "También necesito compañeros. Yamazaki
desapareció hace unos días y Billy aún parece estar choqueado, luego de
lo de su palo. ¿Qué me dices?" Andy contestó en lugar de su colorado
hermano, que se rascaba la nariz. "Bien, cuida a este chico por mí, Blue
Mary." "¡Dalo por hecho!" "... Lamento meterme, ¿pero puedo ir con
ustedes?", preguntó Kim Kaphwan muy seriamente. "Claro, Kim, ¿pero qué
hay de Chang y Choi?" Kim sólo apuntó hacia atrás. Mary lo hizo y vio...
a Chang y Choi amarrados a un pilar en medio de la sala con las cadenas
de la gran bola de hierro de Chang. "¡Arrgh! ¡¡También queremos ir y
volvernos salvajes~!!" "¡¿Por qué no podemos ir, Maestro Kim!?"
"¡Silencio! ¿Cómo puedo llevar hombres que gritan 'a matar' y
'apártense' a una batalla sagrada?" Viéndolos quejarse y lloriquear, Kim
sacudió la cabeza... "Ho ho, yo los cuidaré por ti", dijo Chin,
prendiendo la pipa. Athena fue hacia él asombrada. "¿Por qué no viene,
Maestro?" "Hm, esto me empieza a cansar, niñita. Un viejo chocho como yo
debe dejarles el trabajo sucio a ustedes, muchachos". "¿No va el
Maestro?... ¿Quieren decir que yo y Athena...?". "¡E IREMOS CON UN
GUARDIAN! ¡Mou, Kensou! ¡No pienses cosas raras!" "¡¡OW!!" chilló Kensou
al sentir un agudo dolor en el pie. Eran los bien ubicados talones de
Athena. "Y dejar a esos dos sin vigilancia hará que te desconcentres de
la lucha, ¿eh, Kim?" "Gracias, señor Chin."*** Mary cogió la manga de la
polera de Terry. "Volvamos acá juntos. Nosotros dos, ¿OK?" Terry volvió
a sentir la cara roja y caliente. "... Si salimos vivos de esto, te lo
prometo". "Lamento interrumpir a los tórtolos", sonrió Itsuki al
volverse, "pero legamos ya". El angosto pasaje se amplió y convirtió en
una gran sala, al parecer cavada en la misma roca. Las bandas rojas y
negras de las paredes mostrban la magnífica belleza de la roca natural.
Al medio del 'templo' había una gran roca que sobresalía del piso, con
rayas ámbar y sienna. Un orificio estaba taladrado directamente en ella,
y un rayo de luz transparente daba encima. Blue Mary caminó hacia la
roca y la miró maravillada. "¿Este ojo de tigre? Maravilloso...". "¿Es
la energía cristalizada que mencionó Kira?". Itsuki sonrió al oír a
Terry. "Sí. Bien, no hay mucho de qué maravillarse. Terminemos". "Está
bien por mí", y Kim hizo crujir sus nudillos. Itsuki puso su mano
izquierda en la piedra y cerró los ojos. Su cuerpo pareció brillar dede
que hizo contacto con la gran energía de la roca... "ALMA DE LA GRAN
SERPIENTE DORMIDA EN MI CUERPO, RESPONDE A MI LLAMADO.
MUESTRA TU FUERZA A TRAVES DE MI CUERPO.
¡¡EN NOMBRE DEL GUARDIAN, APARECE, ESPIRIRU DE
MIDGARD!!" Rayos de luz explotaron de la roca cuando ésta se partió bajo
las palabras de Itsuki, y lo rodearon completamente. Cuando se calmó un
poco esto, "algo" color ámbar surgió de entre las rocas. Una gran
serpiente de doradas escamas... "¡¿PERO QUE....!?"*** "¿¡QUE DIABLOS ES
ESO!?", gritó Joe asombrado. Una gran serpiente de escamas azules se
deslizó suavemente desde la fuente del Santuario situado justo bajo el
Partenón. El agua que brotaba de las paredes como una cortina se
estremecieron ante su amo. El Leviatán estaba despierto. "¡Ese enorme
zafiro también se esfumó!" "¿ESA ES SHIZUKU!? ¡¿Ella se unió a la
energía del agua y se convirtió en ESO!!?" ¡¡KWAAAAW...!! El dragón
rugió como respondiendo a su antiguo nombre. Con ello, la cortina de agua
detrás suyo se dividió hacia ellos. Mai quiso defenderse con sus
abanicos. "HURRICANE UPPER!" La repentina corriente de viento golpeó las
balas de agua y las dispersó. "¡Ahora me toca! KACHOSEN!!" Las llama
rodeaban los abanicos que volaron hacia el dragón. Pero ante de
alcanzarlo, una pared de agua rugió enfrente, protegiendo a la bestia
divina. "¡No hay modo!" "Parece que tendremos que empeñarnos más"
RMBL,BLBLBLBLBL.......*** Las paredes se sacudieron cuando la Salamandra
rugió. "¡¡SANTO CIELO!!", gritó Yuri al caer al piso por la
inestabilidad del mismo. "¡Mira sus escamas, Yuri! Se ven como esa
enorme roca que parecía un rubí... ¡¿ES ESTE RUKA!!?" "¡Ni idea de que
debiésemos pelear con un monstruo! ¿A QUIEN se le ocurrió que mi
hermanito y King chan no vinieran?". "Si mal no recuerdo, fuiste TU...",
murmuró Robert sin atreverse a decirlo más alto. "¡Imposible!
¡¿Lucharemos con ESA COSA!?" "¡No lo digas ante de intentarlo, Yuri!" La
Salamandra, ignorando su pánico, escupió una onda de llamar hacia la aún
caída Yuri. "IYAAA~!! (NO)" "MUEN SHIPPU, JUDAN KYAKU!!" Por el impacto
del golpe de Robert, la cara de la Salamandra se torció y perdió foco de
Yuri. "¡Vamos, Yuri chan!!" "¡Uh, O, OK!"*** "¡¿DIOS MIO, RAIYA....!!?"
King trató de seguir con los ojos lo que ahora era Raiya. Sus alas
elevaron su cuerpo de plata, y luego se abalanzó sobre sus víctimas.
"¡El dragón que mencionó esa chica! La verdadera forma del Guardián...
Pero no creí que ESO fuera Lilith...". "¡Deja de observar, Ryo!
¡Diablos, por ESO no quería ir al KOF esta vez!". King estaba perdiendo
el control por primera vez ante Ryo. "¡Con quejas no cambiaremos nada,
King! ¡Intentémoslo!". "Supongo que es cierto. Iku wa yo (Ahí voy)!!"
Con eso, Ryo corrió hacia el dragón. "VENOM STRIKE!" El proyectil de
King pasó por encima de Ryo y hacia el sorprendido Lilith. Pero la
serpiente abrió el hocico y creó una bola de energía por su cuenta. ¡El
Venom Strike fue simplemente ABSORBIDO dentro de la boca del dragón!
"¡¿QUE!!?" "¿¡Hizo una bola de energía y devoró mi Venom Strike!?"***
KWEEEH....!! Un tsunami siguió el chillido del Leviatán y engulló a los
tres luchadores. "Kyaaaa!" "¡¡MAI!!" Mientras el agua los rodeaba, Andy
cogió a Mai y la empujó detrás suyo. La fuerza del agua era tremenda y
Andy, dándose vuelta hacia la pared, fue a dar al concreto, tomando el
golpe en lugar de Mai. "Andy!!?" "¡¿Estás bien, chico!?" Al retroceder
el agua, Joe fue al lado de Andy, que estaba en brazos de Mai. Sus ojos
recorrieron la cara de su amigo para encontrar signos de vida, y le
cogió la muñeca para tomarle el pulso. "...¡Gracias a Dios...!" Mai
entrentó sola al Leviatán. Se puso un abanico entre los dientes y lo
mordió con fuerza. "Yurusa nai!! (no te perdonaré)". Saltó en el aire y
cayó girando hacia el dragón... "SHIRANUI SPECIAL MOVE!! HO-OH NO MAI
(Baile del Fénix)!!" Gweeh!! El cuerpo azul de la serpiente, quemado y
herido, cayó en su cojín de agua.*** "CHOU UPPER!" El puño de Yuri dio
en el hocico de la Salamandra, pero.... "¡Ow.......!" Robert estaba muy
ocupado consigo mismo, evadiendo los asaltos de la delgada cola del
dragón. "¡Es rápido!!" "¿Qué hacemos, Robert? ¡Siguiendo así, acabaremos
quemaditos antes de poder darle duro!" Queriendo evitar los ataques de
ambos lados, terminaron espalda con espalda. "¡Sólo podremos darle
nuestro mejor disparo, ambos al mismo tiempo!". "Cierto... ¡Whoa!" Otro
montón de llamas salió de la Salamandra. Yuri y Robert lo evitaron
saltando a lados opuestos. "¡Yuri! ¡Sigue corriendo! ¡Démosle al lagarto
lo mejor cuando nos encontremos con las paredes!". "¡Entendido! HAOH
SHOKO........" "HAOH SHOKO...." Salamandra, incapaz de erguirlos a ambos,
empezó a dar vueltas mientras ambos giraban alrededor suyo. Al
encontrarse ambos a otro lado, el dragón abrió la fauces para volver a
lanzar fuego. "KE~~~N!!!" VUAAAAA!! La luz que impactó al dragón
desapareció, pero la misma bestia no pudo ser hallada. "¿Lo
logramos...?"*** "¿Ryo kun, estás bien?". King corrió hacia Ryo que
había sido lanzado al suelo por la cola de Lilith. Sus ropas estaban
rotas o quemadas por las chispas producida por el dragón. "Dios mío,
Ryo, ¡no te mueras AHORA!" "Estoy bien, King... pero juguetear así no
nos ayudará en nada. Tengo una idea....." FHOOOOO.... The dragon rugió
al aterrizar suavemente, cerca de ellos. "¡Estás loco! ¡Haciendo algo
así, puedes morir!" "¿Se te ocurre algo mejor, King?" ".............."
"¡Cuento contigo, entonces!" Ryo volvió a pararse y corrió hacia Lilith.
"¡Un segundo!" "Tendré que llegar al extremo, o de seguro mi papá me
dará la dura diciendo que no llegué a mi kyokugen (extremo)!!" King
sacudió la cabeza para aclarar sus pensamientos, y se puso en la pose
defensiva. "D, DOUBLE STRIKE!!" Las rápidas esferas NO iban hacia
Lilith, ¡sino que hacia la espalda de Ryo! Usando la rapidez del
impacto, Ryo fue derecho hacia el estómago del dragón. "KYOKUGEN RYU
OUGI RYU KO RAMBU!!" BVEEE!! Las sombras de ambos cayeron al uelo. King
corrió hacia la cortina de humo... y vio levantare la mano de Ryo,
haciendo el signo de la victoria. "Ryo!!" "Hehe.. ¡Gracias por bajar el
poder del Double Strike!" "¡Claro que lo hice!"*** "¡¡SALTA, MARY!!"
"OK, mantén esas manitos...." Usando las manos de Terry como plataforma,
Blue Mary saltó sobre la serpiente. Midgard la miró, sorprendido e
ignorando a los otros dos: Kim y Terry. "¡Allá vamos!" "¡Rápido, Kim!"
"HO-ACHA~!!!" "RISING TACKLE!!" El impacto de los golpes de ambos dio
limpiamente en la mandíbula de Midgard. Y desde arriba... "DYNAMITE
SWING~~!!!" Sin poder responder, el dragón se desplomó. "¡¡No subestimes
el poder de los humanos!!"

CAPITULO 20:

EN CUERPO Y ALMA.

Benimaru se secó el sudor de la cara y


examinó la pieza en que estaba. Las exóticas pinturas que cubrían las
paredes. Y el brillante altar de mármol que estaba al centro. "¿Quién
diría que hay algo como ESTO bajo las Grandes Pirámides, intocado por
los arqueólogos?". "Sí", suspiró Hotaru corriendo dulcemente sus manos
sobre las pinturas. "Parece que la gente de entonces hizo este templo
para asegurar a los muertos un sueño dulce en la eterna oscuridad. En mi
reino". Goro miró el cristal negro que había en el Altar. "¿Y eso? Acá
no hay volcanes, pero parece ser obsidiana". "Es la energía cristalizada
de Orochi." "¡Whoa!", exclamó Benimaru en tono seudo-choqueado,
acercándose. "¡Es ENORME! ¿Y te unirás a eso?". "Sí" Shingo se volvió
hacia su amiga muy serio. "¿Hotaru chan?" "Dime" "Eso de 'absorber la
energía' quiere decir que se volverá parte de ti, ¿no? ¿Qué pasará
contigo después de todo esto?". Hotaru cerró los ojos, aún sintiendo la
mirada de Shingo exigiendo respuesta. "No hay datos de lo que pasa con
un Guardián luego de absorber la energía. Sospecho que la muerte..."
"¡Imposible!" "Si es mi destino, no debería resistirme. Pero si TU me
matas, prometo que no me lamentaré." Shingo bajó los ojos, apretando los
puños hasta que se volvieron blancas. "Quizá mi conciencia se pierda al
unirme con esta energía. El Dragón Basilisco en que me convertiré es
algo horrendo, como pueden ver en Yamazaki Ryuji, mi contraparte. Les
pido que luchen por sus vidas y me maten sin dudar. Ahora... que
comience". Hotaru se deslizó hacia allá y puso la mano en el cristal.
Las sombras salieron de éste y la engulleron, cubriendo su cuerpecito
con escamas. Un horroroso monstruo surgió frente a los tres amigos, que
buscaban a la niña con los ojos. "¡¿ESTA ES HOTARU!?" "Increíble... y
grande... ¿LUCHAREMOS CONTRA ESA COSA?" Aunque aún se lo cuestionaba,
Goro se lanzó contra la bestia, y Benimaru lo siguió. Viendo que Singo
estaba inmóvil, Benimaru se volvió hacia él. "Shingo, ¿qué estás
esperando? ¡¡VEN!!" "No puedo... ¡¡NO CONTRA HOTARU....!!"*** "¿Qué
ruinas son estas, eh?" Ralf golpeó las pilas de ladrillos mientras el
grupo iba silenciosamente alejándose del de Hotaru. Chizuru movió su
blusa tratando de dejar salir el aire caliente que se pegaba a ella. "Se
dice que la Torre de Babel fue construida acá hace unos dos milenios".
"¡¿LA TORRE DE BABEL DEL ANTIGUO TESTAMENTO!?" "Sí. Supe que su
verdadero significado era glorificar a Orochi como el Dios Supremo".
".........." Leona miró nerviosamente alrededor, recordando el final de
ese día en la oficina de Chizuru.*** "La señorita Leona irá con Chizuru
san. Ella perdió sus poderes de Guardiana hace años, pero espero que esté
bien", dijo Kira volviéndose hacia Chizuru. "Claro. Yo tenía el poder de
Bahamut del Cielo, pero ese poder se extinguió hace 5 años cuando
Goenitz me atacó. Y cuando no pude contener mi poder Orochi por el
desbalance que causaron sus ataques en mi cuerpo, mi hermana me salvó. Y
el precio que pagó Hinata fue su vida... Aunque ella ya no está para
liberar la energía del Naga, la puedo sustituir usando mi 'Espejo de
Yata'". "No creo que lo necesites". "¿Por qué?". Kira se volvió hacia
Leona. "Eres TU, Leona. Aunque no has despertado tu potencial, tienes la
sangre Orochi. Lo puedo sentir". "¡¿YO?!". "No deberías alejaste. Aunque
la sangre que tienes es parte de ti. Debes enfrentarlo y pelear. Pero lo
admito, esa lucha puede conducir el despertar hacia el lado
equivocado... convirtiéndote en un GUERRERO DE OROCHI". Leona la miró a
los ojos, confusa y dudosa. "Pero DEBO despertarte a tu sangre. Tú
tienes un Magatama, alma cristalizada de un Orochi, dormido en ti. Lo
necesitaré para pelear contra Orochi cuando despierte. No te preocupes,
yo también tengo sangre de Orochi, y estoy bien. Cree en ti, amiga, y
dominarás tu poder". Kira le sonrió muy segura. Claro, lo na conocía
mucho. Pero sí sabía algo que ella no: los secretos de su sangre. Y su
seguridad se ganó el inestable corazón de Leona. "Gracias, de verdad..."
Mientras los grupos se preparaban, Kira fue hacia Ralf y Clark y los
llevó adonde Leona no pudiera oírlos. "Necesito su ayuda, señor Jones y
señor Steel..." "Cuenta con nosotros." "Pese a lo que le dije, aún temo
el potencial de su sangre. Creo que perderá la conciencia y se volverá
una salvaje al entrar en contacto con la energía, con la Sangre Orochi
dominando su alma. Eso se le llama el Disturbio de la Sangre. "Si no
pueden hacerla consciende de que debe estar en paz, el Disturbio se
apoderará de su cuerpo y alma, haciéndola una aesina. Sólo ustedes, sus
amigos, pueden salvarla realmente". "Sólo nosotros podemos realmente
salvarla...", murmuró Clark ajustándose la gorra. Ralf le puso el brazo
alrededor del cuello, bajjando su voz de tal modo que no fueen oídos.
"Creo que pensamos lo mimo, chico." "Eso creo, pero ¿que querría decir?"
"... Ni idea...". "¿De qué hablan, muchachos?", le interrumpió Chizuru.
"Ya estamos acá". Los cuatro caminaron en una caverna, o lo que quedaba
de ella. Las paredes estaban apenas intacta y no había techo. El sol les
daba sin piedad. En la más lejana pared, se extendía la estatua de una
mujer. "¿Un altar a la diosa babilonia Ishtar, huh? Pero su torso es el
de una serpiente". "Bien observado, Ralf. Pero más parece una estatua de
quien hizo este templo. Quizá una luchadora Orochi". "Claro". Leona miró
la efigie, la mujer del pajado con su mismo poder. "¿Habrá sufrido lo
que yo?". Leona vio una gran roca dorada en la cola de la estatua, que
parecía ámbar.. "¿Y eso?". Antes de daré cuenta, la mano de Leona tocó
la piedra por reflejo... "¿Empezamos?", y Chizuru sacó de su bolso el
'Espejo de Yata'. Clark asintió. "Sí, terminemos y salgamos rápido. Me
muero de ganas". "...¿Y Leona?" Ralf buscó a su amiga. Leona se
arrodilló a los pies de la estatua, temblando intensamente. "¿Qué
tienes, Leona?" "¿Qué está pasando?" "¡Aguanta, Leona!" Ambos fueron
hacia ella. El cabello azul que salía de la coleta tembló sin ayuda del
viento, y se volvió de un brillante magenta. Chizuru notó el cambio de
inmediato. "¡¡No!! ¡¡No se le acerquen!!" "¡¿QUE....?" "¡¡Whoa!!" Leona
se arrodilló en el piso y los miró con ojos brillantes. "Va mal... ¿Se
estará despertando a su sangre...?". "¿QUE?" "¿¡Será el nacimiento de
una Guerrera de Orochi!?" "GAAAAAAAAH!!", aulló Leona y saltó en el
aire, lanzando su delgado cuerpo hacia los demás...*** "Ungh, ¡¡QUE
FRIO~~~!!". Kensou se envolvió en su chaquetilla mientras caminaba por
el corredor de hielo. "No te quejes tanto, Kensou. ¡Ya me está dando
frío a mí!", y Athena frotó las mejillas con sus mitones. Fubuki, que
iba delante de ellos, sonrió tranquilamente. "Bien, esta es Siberia, no
puedo culparlo...". "¿¡Para qué vinimos acá, Fubuki han!?", pudo apenas
preguntar Kensou con lo diente golpeándose y castañeteando. "Al Templo
de Viento donde está el Cristal del Viento". "Ojalá no esté lejos",
suspiró Athena. "Pero, oye, ¿por qué no me dijiste nada, Kensou?" "¿Nada
de QUE?"*** "¿Sorprendida?", dijo Kira sonriendo con malicia, días
antes. "¡Claro! Primero, ¿por qué no me dijiste que conocías a Kyo kun
desde pequeña?". "¿Y quién saltó hacia mí sin preguntarme nada sobre
eso?". La respuesta era tan obvia que Athena se puso colorada e hizo un
puchero. "Y Kensou kun lo sabía". "¿Kensou? ¿Sí? El no ha dicho
nada...." "¿Ni de lo que hubo en realidad entre él y yo?". "¡¿QUE!?"
"Nada, es un secretito entre nosotros". Kira le hizo un guiño y Athena
volvió a sonrojarse. "¡¿De qué se trata!?" "¡Vamos, es un chiste! Pero
tal parece que estás MAS furiosa AHORA que cuando hablaba de Kyo. ¿Es por
Kensou kun...?" "¡ES MI AMIGO Y NADA MAS!" "¿Por qué te pones tan seria
entonces?" Athena volvió a callar, maldiciéndose por ponerse tan
sentimental. Pero era por los 18 años, jóvenes y vivaces. "Sé más
honesta contigo, Asamiya san... Pero bueno, debería YO hacer también
algo conmigo, que molesto niñas así como así", y Kira se rió. "Es muy
mala...", se dijo, dejando escapar su hálito semi-helado ante sus ojos.
*** "No sé qué te molesta, pero lo siento". Kensou se rascó la cabeza,
haciendo sonreír a Athena con leve ternura. "Tontito, no era por ti!"
"¿Eh?" "Hablas de ELLA, ¿no?", interrumpió Fubuki sin volverse. "Quizá
la Princesa Kira parezca ser alguien que dice TODO lo que piensa y tiene,
pero no lo es realmente. Quizá lo contrario. Se habrá visto a sí misma
en ti, y por eso te molestaba. No quería herirte". "Ya lo sé...". "Y
ella se interesa sólo en un hombre ahora. Cualquier otro es sólo un
amigo. Yo debería saberlo, sobre todo...". Fubuki jugueteó con su
flequillo y sonrió. "Y creo que ya llegamos". "Whoa, ¿una pieza hecha en
HIELO...!", y Kensou corría de un lado a otro, maravillado. "¿La energía
cristalizada está en ese diamante?", y Athena apuntó el altar que estaba
al centro del santuario. "Sí". "¡Mira, Athena, mira! ¡La roca es
completamente clara y transparente!" "No la rompas, Kensou...".
"Oigan... ¿Empezamos?" Fubuki puso su mano en el diamante. Athena
asintió, y Kensou saltó de entusiasmo. "¡Sí, salgamos antes de
agarrarnos una gripe!" "Bien. Pero antes, les advierto. Perderé toda
lógica y conciencia cuando me una a esta energía. Quizá los ataque sin
la más mínima piedad. No duden. MATENME". Athena miró a Fubuki. "Pero
Fubuki san, tú...." "Iku ze (ahí voy)..." Al brillar sus ojos, el viento
rugió en la pieza, empujando a las paredes a los Psycho Soldiers,
impidiéndoles hasta abrir los ojos. Pronto el viento se calmó, y
empezaron a buscar a Fubuki. Sólo había un enorme dragón con poderosas
alas y un brillante cuerpo. "¡¿ESTE ES .... Wibarn!?" KIEEEEE..!! Como
respondiendo a su nombre, la serpiente se sumergió en el aire frío y fue
hacia Kensou. El muchacho por reflejo lanzó un Chukyudan al piso de
cristal y se puso fuera del alcance de Wibarn. Pero la serpiente era
mucho más rápida de que él esperaba, y un extremo de su ala que pasó
cerca de su mejilla le hizo un rasguño. Un líquido carmesí rodó por su
cara. "Habrá que hacer algo con sus alas..." "¡CUIDADO!" Kensou saltó
hacia Athena, que pensando una estrategia no había visto a Wibarn ir
hacia ella. El apenas pudo salvar a la niña, y la fuerte cola penetró la
pared de hielo en vez de su cuerpo. "¡No es tiempo de quedarse quieta,
Athena!" "¡Lo sé! ¡Pensamos algo mientras lo evitamos!". Con eso,
corrieron en direcciones opuestas, dispersando la atención de la bestia.
Pero olvidando que llevaba zapatillas en un suelo de hielo, Kensou
perdió el balance y fue a dar al piso. "¡Baka! ¿¡Qué haces!?" El dragón
no perdió oportunidad y fue hacia el chico. Athena, usando la pared como
plataforma, saltó sobre el dragón. "¡Acá, Wibarn! ¡Cógeme primero a mí!"
"¡¿Athena!?! ¿QUE....?" Wibarn levantó su pesado cuerpo y miró arriba,
buscando la voz que venía desde atrás. "PHOENIX ARROW!!" Antes de que el
dragón entendiera, ella se convirtió en un rayo de luz y penetró su ala.
GIIIIIIE!!! El dragón cayó al piso. Al ver a la culpable aterrizar a
salvo cerca, la serpiente dirigió sus garras hacia ella. CRASH! Entre
Athena, que cayó sentada por el impacto, y las garras del dragón, estaba
Kensou. Un aura muy rara recorría su cuerpo. "¿Kensou...? ¿Lo que le
rodea... es SENKI (poderes divinos que sólo los místicos y ermitaños
pueden obtener)?". "UOOOOOOH!!" La energía que expelía Kensou se
convirtió en luz y viento, enviando al dragón a que se estrellase contra
la pared. Athena miró a su amigo. Al desaparecer la energía, Kensou
sonrió infantilmente al dragón caído, y se volvió hacia ella. "¡Bien, ya
estamos listos!". La niña le contestó... echando sus brazos alrededor
suyo. "¡¿QUE!? ¿Estás bien, Athena!?" "SE MA HONESTA CONTIGO, ASAMIYA
SAN", y la voz de quien ella primero vio como rival sonó en la mente de
Athena. Ella se puso en puntillas y cubrió los labios de Kensou con los
suyos. "... ¡Gracias!".*** "¡DETENTE, LEONA!" Leona, sin dudarlo, corrió
hacia Ralf. Sin querer luchar contra ella, él evitó su asalto. El puño
de la muchacha penetró en la pared de piedra. "¡Qué poder! ¡No esperaba
que tuviera tanto!". "Guh.... ¿TENEMOS que hacerlo, Ralf?" Chizuru y
Clark lo miraron pidiendo una respuesta, algo que les indicara qué
debían hacer. "¡Yo creeré en Leona!" Ralf se paró y se volvió hacia
ella. Estaba acurrucada en el piso, lista para saltar en acción. Viendo
a su presa activa, Leona saltó de nuevo. Ralf no hizo nada por evitarlo.
"¡Vuelve en ti, Leona!!" DOOOON...! Con el sonido del impacto estallando
cual trueno, Ralf cayó. Sus ropas estaban hechas pedazos y él sangraba.
Clark fue hacia su compañero, listo para defenderlo. "¡¡Ra....Ralf!!"
"Manténte... fuera, Clark... Estaré bien..." Pero Ralf no pudo
levantarse. Con una cruel mueca, Leona fue hacia el capido y lo cogió de
la cabeza. Levantándole del piso, le dio un puñetazo en el viente.
Sonrió al ver la expresión de dolor de Ralf. "Leona, ¿qué...?", gritó
Clark, pero se mantuvo fiel a lo ordenado y no se movió.
"Le........o..na....", murmuró Ralf por última vez sintiendo su
conciencia desaparecer... Oyendo su nombre, la chica aflojó el lazo y
dejó caer a Ralf. El y Clark la vieron inclinarse y estremecerse de
dolor. Chizuru la observó con cuidado. "¡Aún no está conquistada por la
sangre Orochi! ¡La lucha es grande dentro suyo!". "¿Leona...?"
"¡¡GU....UUAAAAAAAAAA!!!" ¡¡MISH!! Leona hundió el puño en su propio
pecho. Su cuerpo se arqueó pero ella siguió de pie, y lentamente sacó la
mano. Tenía una esfera dorada llena de sangre. Sonriendo débil y
dulcemente, cayó desmayada sobre Ralf. "¡Jefe! ¡Leona!", y Clark corrió
hacia ellos. "No se preocupe, señor Steel. Leona sólo se sacó el veneno
del cuerpo. La esfera es su Magatama, su Alam Orochi. Sacándola con sus
propias manos, Leona los salvó de morir en sus manos, y al mismo tiempo
venció su destino". Clark miró a Chizuru a través de sus gafas de sol.
"¿Va a morir?". "No. El sacar el Magatama significa que perderá sus
poderes Orochi, que tampoco sabría cómo usar. El alma Orochi dormida en
ela está fuera, y sólo le queda el corazón de niña humana". "Qué
bien...", suspiró Ralf con alivio, ordenando los rizos ahora azules de
la chica. Chizuru también suspiró, apretando el espejo. "Qué bueno que
no necesité usarlo. ¿Pero cómo enviaré el Naga a la Princesa Kira?" Como
contestándole, el espejo brilló intensamente, y una muchacha salió de
él. Ella fue silenciosamente hacia Leona y levantó la esfera de su mano
ensangrentada. Luego se volvió hacia Chizuru y Clark y les sonrió antes
de desaparecer... Clark sacudió la cabeza in poder creerlo. "¿Qué fue
eso? ¿Y dónde fue el Magatama?". "Posiblemente donde la Princesa Kira...
Entonces, ELLA volvió un momento para cumplir su misión...." Ralf miró a
Chizuru, que estaba llorando. "Chizuru, ¿quién era ella...?" "Hinata, mi
hermana..."*** "¡ARGH!" Benimaru y Goro salieron de los hoyos qde la
pared que caysó el impacto del golpe. Shingo aún estaba de pie, incapaz
de moverse, pero aún consciente. El Basilisco se volvió lentamente hacia
Shiingo y entrecerró los ojos, susurrando de alegría al ver otro
juguetito. KURURURURU.... "¡No hagamos esto, Hotaru chan!" Benimaru vio
horrorizado que el dragón iba hacia Shingo y éste no hacía nada por
defenderse. "¡¡TONTO, SAL DEL CAMINO!!" GATT!! Surigeron más ruinas por
el impacto de las uñas del Basilisco, y cayeron al piso. Shingo se cogió
la cabeza sintiendo dolor y sangre brotar de una herida, pero aún estaba
en pie. "¡Mierda!", gimió Shingo mentalmente, casi sollozando. "¿Qué
haría Kusanagi san? ¿Tengo que pelear con ella, o acaso...?". La
serpiente fue hacia él, y sólo entonces se dio cuenta del peligro. Ahora
su brazo izquierdo estaba todo rasguñado. "¡SHINGO!" Benimaru quiso
moverse, sólo logrando salir de las piedras. "Kuso~~~~!!! (mierda)" Con
las manos junto a su cuerpo, Shingo se puso de pie, y apretó su puño
derecho enfrente suyo. "¡TU CUERPO ESTA ABIERTO!" Shingo hizo un Aragami
hacia el estómago del Basilisco, pero fue golpeado por su cola y salió
volando a las paredes. Al caer, la cara de Kyo apareció en la mente de
Shingo. "Si pidiera usar flamas como Kusanagi san, le haría daño... como
Kusanagi san... ¡¡COMO KUSANAGI SAAAAAAAN!!". "Kono~~~~ (por qué)!!!!"
Cuando Shingo volvió a atacar, las chispas lo rodearon. El sintió su
frente arder de color, y aunque no podía verlo, el kanji "Hikari (luz)"
brilló a través de su cintillo. ¡El 'hechizo' que Kira le había dado
hace meses, ahora cumplía su deseo de invocar las llamas del sol! Las
repentinas llamas intimidaron al Basilisco y éste evitó el Aragami
'perfeccionado' echándose atrás. Pero se arqueó demasiado y dio con el
lomo en el techo y la pared. Por el golpe, el techo cayó sobre los
luchadores. RMBLEBLBLBL.... Arena y ruinas finalmente dieron en el piso,
y Shingo abrió los ojos lentamente. "¡Estamos a salvo!". Benimaru y Goro
también se recuperaron, y todos vieron la sombra que los rodeaba.
Miraron hacia arriba. El Basilisco estaba sobre ellos, cubierto de arena
y de rasguños. "¡Hotaru chan....!" KURRRRURURU... El dragón explotó en
pozas brillantes, y emergió Hotaru. También estaba llena de heridas, tal
como el Basilisco. Ella cayó fuera de la luz, y Shingo corrió a cogerla
en sus brazos. "¡Hotaru!" Shingo sintió el ardiente dolor de su brazo
izquierdo al caer Hotaru sobre él, pero no le importó...

CAPITULO 21:

EL TIEMPO REGRESA (LA HISTORIA DE KUSHINADA).

Las montañas que rodeaban el santuario de


Izumo donde vivió Kira era ahora un mar de
vegetación, el exuberante verde mezclado con la dulce brisa. El templo
aún estaba en medio del grueso bosque, en su profundo sueño que ya
llevaba 1800 años. Ya habían pasado casi cinco meses desde que su dueña
se había marchado, y hoy ella volvía. Pero no venía sola. El camino
empedrado que salía desde el magnífico edificio de madera del templo,
llevaba a una pequeña cueva profundamente metida en la montaña de Izumo.
Al parecer nadie iba por ahí desde hace décadas, ya que su cuerpo de
piedra estaba cubierto de grueso musgo. Eso hasta ahora, claro, pues
brillaba con las frescas señales de los pies de los intrusos... En la
boca de la cueva, Kyo se sentó en una toca haciendo tamborilear los
dedos en sus zapatillas. Obviamente que no venía por la vista o por los
recuerdos... ya eran 15 años desde la última vez que había venido. Kira
se apoyó en la misma roca, cruzada de brazos, e Iori se sentó en otra
unos metros más allá. Pronto el silencio fue insoportable para el joven
Kusanagi, que lo rompió con sus propias palabras. "Oye Kira, ¿cómo
sabremos que podemos entrar? Sólo podremos cuando caigan los Siete
Guardianes, ¿no?". "De veras, no sé. Los rollos que leí en mi
entrenamiento decían sólo que habría una señal inconfundible".
"¿Realmente están ellos...?", y la voz ronca de Iori penetró el
silencio. "Se dice que, para despertar a Orochi, ocho doncellas deben
ser muertas en el Altar del Dragón localizado en el medio de la caverna.
¿Ven las cintas rotas en la boca de la cueva? Ese era el sello que
mantenía a las almas impuras fuera, pero está roto. De seguro que ELLOS
ya están adentro". "¡¿UN SACRIFICIO!?", y Kyo se cogió el vientre
tratando de contener las náuseas. "Parece que no conoces la verdadera
leyenda de Orochi". "¿La del Dios del Trueno que mató al Dragón de ocho
cabezas?". Kira sacudió la cabeza. "Realmente NO SABES. Y la leyenda
involucra vuestras sangres. Bien, aún hay tiempo. Les contaré todo sobre
nuestro pasado y nuestros destinos...". * * * Hace 1800 años, esta área
de Izumo era gobernada por la Sagrada Reina Himiko. Himiko, que usaba la
magia de luz y leía las estrellas para reinar, era la bruja más poderosa
de la historia japonesa y una de los Ocho Guerreros de Orochi. Pero ella
odió la idea de usar sus poderes para conquistar los otros países
vecinos, y luchó contra los otros Siete de ese tiempo. Sin duda, Izumo
era uno de los más poderosos lugares de Japón entonces, y bajo la mano
de Himiko prosperó en riqueza y cultura. El Clan Orochi, que ya tenía el
deseo de mandar el mundo, se irritó ante la resistencia de la Reina y
finalmente raptaron a Himiko y a su hermana, Yayoi. Iban a ser muertas y
sacrificadas en el primer intento de resucitar al Dios Orochi. Himiko,
siendo casi una niña, fue comprometida con el Príncipe de un país
vecino, el país de los Hasshaku. Al saber del secuestro de su novia,
Hasshaku dejó su dominio junto a Kusanagi, príncipe de menor estatus y
oriundo de un protectorado de Hasshaku, para salvarla a ella y a Yayoi.
"¡¿Cómo!? ¿¡Mi ancestro era sirviente del de Yagami!?", Kyo se crispó al
oírla, pero Iori no dijo nada. "¿Y qué pasó?" "Ustedes saben. Hasshaku
luchó contra los Guerreros Orochi y Kusanagi rescató a las doncellas que
estaban raptadas esperando a morir. Y el Despertar fue detenido. Pero no
acabamos acá...". "La Reina se enamoró estúpidamente de Kusanagi, quien
directamente la salvó a ella y a su hermana. Irónicamente, amó a un
sirviente de su futuro esposo, y prometido de su hermana Yayoi. Pero
Himiko era una mujer, y aparentemente olvidó todo por el amor de su
salvador. Hasshaku, nacido aristócrata, no pudo aguantar la humillación
de perder a su novia a manos de un de menor clase, ¡y su propio
sirviente además! Furioso, Hasshaku violó a Himiko. Ella no pudo
oponerse, sabiendo que era su arrogancia y estupidez lo que le hacía
actuar así. La culpa le pesó y no se resistió. Pero, igualmente, tampoco
podía perdonar la debilidad de Hasshaku que lo llevó a violarla así, y
se dice que gritó entre sollozos... "NO DETENDRE ESTA UNION SACRILEGA,
¡PERO COMO MUJER NO TE PERDONARE! ¡SI NACE UN HIJO DE ESTA NOCHE
MALDITA, QUE ESTE MALDITO HASTA SU ULTIMO DESCENDIENTE!".
"Como dijo Himiko, de la violación nació un bebé. Un niño. Lo llamaron 'Yagami',
para recordar a las demás generaciones que tenía la sangre de uno de los
ocho dioses de entonces". Iori apretó los puños sintiendo la sangre
negra en su cuerpo... "Sí, Iori. La sangre Orochi que tienes viene de
entonces. Y la maldición de Himiko es fuerte, ya ves...". Tras todo
esto, Himiko se quedó soltera y gobernó sola hasta morir, cambiando su
nombre a Kushinada. Kusanagi, sin embargo, fue bendecido por ella, y su
clan se convirtió en uno de los más poderosos junto al de Hasshaku. Su
rivalidad, aunque se declaró sólo 1200 años después, empezó en realidad
en ese entonces. "¿Y qué pasó con la otra princesa? ¿Es mi antepasada?".
"No. Su corazón no resistió el hecho de perder a su amado por culpa de
su hermana, y sin poder aguantar, huyó al bosque. Se dice que la
Princesa Yayoi fue madre de una niña, hija suya y de Kusanagi, y murió
al darla a luz". Los árboles se sacudieron bajo el viento. Aparte del
crujido de las hojas, sólo el silencio los acompañaba. Kyo sintió el
sudor pelando su frente. "Esa es la historia detrás nuestro. Difícil
de creer...", dijo Kira tranquilamente con una débil sonrisa, y observó
a los dos muchachos silenciosos. "No se lo tomen tan en serio. Han
pasado 1800 años y no tiene nada que ver ya con nosotros". Las palabras
más parecían dirigirse a ella misma que a Kyo o a Iori. Clink..... El
chillido metálico penetró la brisa y un rayo de luz bailó en la mano de
Kira. Kyo quiso cubrir sus ojos de la enceguecedora luz con las manos.
"¡¿QUE?!" La bola de luz se apagó y reveló su contenido. Un espejito con
un elaborado marco alrededor del borde. Un pilar de luz surgió del
cristal y reveló un magatama dorado en la mano de Kira. Los ojos de Iori
brillaron al verlo. "¿Un magatama....?" "Oh, ¿te acuerdas?", y Kira se
volvió a Iori mientras cogía el magatama, que se mezcló con su palma. El
espejo cayó al suelo, cumplida su misión, y se rompió en silencio a los
pies de Kira. "Arigato, Hinata san." "¿Quién?" "Eso era el Espejo de
Yata que le di a la fallecida hermana de Chizuru, Hinata, hace 15 años.
Ella ha cumplido su deber como hija del clan Kagura trayéndome el
magatama. Kyo, ¿recuerdas lo que te dí en la ceremonia a ti?". "¿No eran
las flamas?". "No, tontito. Concéntrate en tus palmas y verás". "¿En mi
palma? ¿Así?", y Kyo alargó su puño derecho enfrente suyo. "Más." Las
llamas rodearon la mano. "¡MAS!" Zash!! Una bellísima espada surgió de
la mano de Kyo como nuevo pasto surgido de la Tierra. "Es la Espada de
Kusanagi, la 'Espada Mata Dragones'. Eso te permite usar tu llama. Yo
sólo implanté la espada en tu cuerpo para que lucharas de igual a igual
con los Orochi. Tú eras el guerrero señalado". "¿Tú me diste algo a
mí?", se adelantó Iori, ignorando a Kyo que miraba con ojos brillantes
la Espada que había saltado fuera de su cuerpo y parecía un niño con
juguetes nuevos. "La Reina Himiko forzó a los líderes de tu clan a tener
el Magatama Bahamut en sus cuerpos. El Arma Sagrada que te di hace 15
años, Iori, es mi magatama, mi alma de Orochi". "El magatama sólo
sobrevive en un cuerpo con sangre Orochi pues constantemente bombardea
ese cuerpo con energía venenosa. Como una planta nuclear puesta en ti.
Yo, una Orochi completa, puedo soportar fácilmente el magatama, pero tu
sangre Orochi es muy débil por la mezcla con la sangre de humanos
normales. Como no puedes tolerar el veneno del magatama, a veces pierdes
control de tu alma y tu cuerpo, y eso es el Disturbio de la Sangre, la
maldición de la que quizá te habló Fubuki". Iori se cogió el pecho
sintiendo hervir su sangre negra... "Era el deseo de Himiko, y te di mi
magatama sin tener idea de ello. De haber yo sabido que te traería tanto
dolor y sufrimiento, nunca te habría entregado algo tan peligroso...".
Un magatama blanco resplandeció en su mano. Su brillo perlado atrajo sus
atenciones. "¿Y eso?" "El magatama Bahamut. El que te di hace 15 años"
"¿Cómo...?" "... ¿Cómo lo saqué de ti? Hay dos modos de que un magatama
se transfiera entre dos gentes con sangre de Orochi. El primero es
sacarlo a la fuerza del cuerpo de uno. El otro, como pasó en tu
ceremonia, es concentrar intensamente las almas de ambas personas y
hacerlas una, aunque sea un segundo." "¿Cuándo fue eso...?" "Es tu
decisión, Iori." "¿Esa noche?". "No sé si exactamente se unieron las
almas... Bueno, ya es momento de entrar. Se han roto los sellos. ¡VAMOS,
CHICOS!".

CAPITULO 22:

JUEGO DE VENGANZA.

Clang...clang....clang.... El sonido de
sus pies golpeando el piso helado de la caverna resonaba en el silencio.
Sin pronunciar ni una sola palabra, los tres habían entrado hace 30
minutos, pero de pronto fueron interrumpidos. El camino se dividió en
tres pasajes enfrente suyo. "Demonios..." "¿Por qué, Kira? Sabes el
caminito, ¿sí?". "No exactamente...." Kyo abrió la boca a más no poder y
miró a Kira rascándose la cabeza. "¿¡Quieres decir que..!?" "Se pensó
que la caverna era sagrada, y por primera vez yo entro a ella. Ningún
documento sobreviviente de los tiempos antiguos habla de sus secretos.
Mi capacidad de adivinar el camino es tan buena como la vuestra..."
"Entonces habrá que separarse, bueno eso digo yo...". Iori fue hacia el
camino de la izquierda, y Kyo hacia el de la derecha. "Pero no sabemos
cuántos Orochis hay acá, y de seguro solos no tendremos oportunidad.
Volvamos en una hora a ver qué podemos hacer...". "Cuídense, chicos.
Supongo que saben que estamos acá, y no me sorprendería encontrar una o
dos trampitas de ellos". Con eso Kira tomó el camino del medio... ***
"Diablos, nos habremos separado hace media hora... para mí que ya
debería estar de vuelta. ¡Hombre, este camino no tenía nada! Ojalá que
Iori y Kira hayan tenido más suerte... Lo que es yo, ya me aburrí antes
de pelear...". Kyo se encogió de hombros mirando el resto de pasaje y se
volvió hacia el camino enfrente de él para volver donde sus compañeros.
"¡Hey, señor!" "Lo siento, niño, estoy... ¡Espérate un cachito!" Kyo se
volvió hacia la vocecita que le había hecho bajar la guardia. Era la de
un niño, de cara asombrosamente delicada, que estaba en el lugar que
acababa de abandonar. "Eres Kusanagi Kyo, ¿no? ¿El campeón del KoF 96?"
"Huh, sí, soy yo... " "¡Wow! ¡Creo que todos deben estar pendientes de
ti!" Kyo se sintió incómodo al ver los ojos del chico brillar de un modo
que no presagiaba nada bueno... "No sé eso, pero yo supongo que..." "Y
yo creo que todos me mirarán a MI también... si te mato". "!?" "Supe que
usas los poderes del sol para invocar tu llama. Te sirve como mascota de
la Hermanita Bahamut.... ¿Pero pueden acaso compararse con las del dueño
del verdadero infierno?" "¿¡Eres un Orochi, o no!?" "Dime Chris... Chris
de Salamandra....", y el chiquillo rió infantilmente. "A haha.....
¡VENGAN A JUGAR, MIS LLAMAS!" Bwhoosh!!*** "Hm, qué raro... Llevo ya 30
minutos caminando sola, y nada... ¿Acaso ellos no nos esperan? No, yo
juraría que sabían... ¿Eh?". Kira entró a la... NADA. ¡Sus pies se
hundieron en la tierra que abría sus fauces bajo ella! "¡¡¡KYAA!!!"***
Cuando Kira abrió los ojos, la cabeza le ardía de dolor. "Owwww..."
Sintió la suavidad de la seda debajo suyo. Era una cama. "¿Qué es eso?
¿Dónde estoy?... ¡¿Y POR QUE DIABLOS LLEVO PUESTA UNA TUNICA DE MIKO DE
NUEVO!?", chilló Kira mirándose de arriba abajo. Sin duda, tenía las
mismas ropas de sacerdotisa que ella tenía puestas cuando vivió en el
Santuario de Izumo hasta hace algunos meses. Miró alrededor buscando una
explicación. Paredes de piedra. El débil vaho del moho. Estaba dentro de
la caverna. Kira vio a una muchacha reclinada en la puerta, apoyando una
de sus largas piernas al otro lado de esta de tal modo que exponía sus
muslos. Y su cara le era conocida. "..... ¿Shermie?" "Hmph, la
princesita despertó por fin." Kira sintió que se le helaba la sangre.
¡No era la alegre y dulce Shermie que había conocido! "...¡¿QUIEN
ERES!?" "Qué tipo de princesa eres, te cogimos tan fácil... ¿Eh, Kira?"
Shermie se trepó a la cama y se sentó a su lado, estudiando su cara. La
fría mano de Shermie se deslizó por la mejilla de Kira y retrocedió,
abofeteándola hacia el colchón. "¿Qué vio Yashiro en esa nena que no
tenga YO?", y Shermie se paró de la cama y miró a Kira con rabia. "¡¿Qué
diablos haces, Shermie!?" "Ya, Yashiro!" Kira se apoyó en el codo para
levantarse, cogiéndose la cabeza. Un hombre alto, cruzado de brazos,
estaba en la puerta. "Ya....Ya..shi......ro?
Nana...ka..se.....Ya..shiro..." "Te dije que empezaría el proyecto
cuando despertase la Princesa. ¡Ve, ahora!" "...Voy." Shermie miró por
última vez a Kira, y se marchó. Yashiro se quedó y vio a Kira pararse de
la cama. "Heh, debí saber que eras uno de ellos, Yashiro". "Quizá. Pero
nosotros mismos no supimos hasta hace unos días. Y tú lo sentiste, ¿o
no?" Kira no respondió, y sólo miró a Yashiro fríamente. "¿Qué quieren
de mí?" "Claro, queremos que nos sigas" "Qué mal... Yo estoy acá para
detener la resurrección de Orochi." "Un propósito tonto." "Pero lo
cumpliré a toda costa" "Hmph.... Qué decisión brilla en tus ojitos... Y
ESOS ojos me cautivaron de ti desde siempre...". Yashiro sonrió con
arrogancia y fue hacia Kira. "Ahora te tengo...." "!??" La voz de Kira
se deshizo en su garganta cuando Yashiro, a la fuerza, puso sus propios
labios sobre los suyos. "¿POR QUE...?" Kira instintivamente lo quiso
abofetear, pero Yashiro le cogió la mano fácilmente. "Quizá tengas
varios Magatamas dentro tuyo, pero aún no puedes vencer a quien ha
despertado a su sangre por completo". El lazo sobre su muñeca se apretó
aún más. "Tranquila, aún no puedo herirte. Quédate acá mientras hacemos
lo nuestro". Kira se frotó la muñeca, ya libre. Sus ojos brillaron
mirando a Yashiro, que se alejaba hacia la puerta. "¿Qué tratan de
hacer?" "Es un juego, sabes..." Y se fue. Kira siguió su figura hasta
perderlo de vista, y se limpió una y otra vez la boca con el revés de la
mano. "¿JUEGO?... ¡Piensan en nosotros como en muñecos!... Si mal no
recuerdo, estaba contra Iori...". Sus ojos se desorbitaron ante esto.
"¡¡IORI TENDRA PROBLEMAS!!" Kira se levantó las largas faldas de la
túnica tratando de correr a la puerta. Pero ALGUIEN se interpuso. Un
hombre rubio y maduro, con barba. No lo conocía, pero le parecía
familiar. "Bien, ¿ya te vas? Tienes un genio bastante malo...." "¿¡Quién
es usted!?" "Wibarn... Goenitz del Viento... Es un encanto conocerte,
Princesa Bahamut....." "¡Fuera de mi vista!" "Cálmate, niña. Tus amigos
estarán bien por un momento." Kira sintió el estómago revuelto con su
sonrisa. "... ¿Usted manipulaba a Yashiro?" "Eres lista, ¿no? Pues claro
que sí. Sus poderes son necesarios en la Resurrección del Amo Orochi. Tú
también." "¿Qué quiere de mí?" Goenitz miró en sus ojos azules, como
estudiando su alma. "Magnífico. Aún tienes conciencia tras absorber esos
Magatamas. TU eres el 'Cáliz' que he estado buscando...". "¿'Cáliz'?"
"El Magatama es venenoso para los humanos normales, pero uno es el
límite hasta para un descendiente de Orochi. Si se absorbe más de uno,
hasta un Orochi pierde control de tal poder". "No lo sabía, pero yo...."
"¡Sí! ¡Tú, hija de la Reina Himiko! Tienes el Leviatán de Vice y Mature,
el Basilisco de Yamazaki, tu propio Bahamut, y quizá el Naga de Leona, y
aún estás cuerda. Señorita Kushinada, ¿no te enseñaron que el Gran Alma
del Señor Orochi duerme en uno de nosotros, Los Ocho?". Kira miró a
Goenitz. "..... ¿Dice usted que soy YO?" "Aún no. Pero ALGO sicológico
te permite mantenerte sana. ¡Un alma magnífica, sin duda! Pero siento
que NO es tu entrenamiento de sacerdotisa lo que te mantiene mentalmente
fuerte...". Goenitz se rascó la barba mientras estudiaba a Kira, que
estaba envuelta en sus propios pensamientos. "....¿Yo soy... el Cuerpo
de Orochi...? ¿Entonces YO lucharé contra... contra Kyo e Iori....?"
"Hablando de Kyo e Iori, me estoy preocupando por ellos. Veamos qué
están haciendo ahora esos dos muchachos..." "'Ver'...??" Goenitz fue
hacia un gigantesco espejo en la pared. Este, decorado con motivos
tallados en su marco, era casi tan largo como la pared de la cual
colgaba. "Este espejo es 'La Lágrima de la Doncella', señorita
Kushinada. Se dice que son las lágrimas de las doncellas sacrificadas a
nuestro Amo, hechas cristal. Tiene poderes mágicos y de entretención.
Ahora, miremos con cuidado...". Kira se acercó al espejo con cuidado.
Goenitz sonrió y pasó su mano sobre la superficie del espejo. La imagen
reflejada en el espejo, la de ambos, se mezcló en una sola. "¿ESE ES...
IORI...?"

CAPITULO 23:

EL CRIMEN DE LA IMITACION

"Maldita sea, qué largo es este


caminito...." Iori se maldijo por habérsele ocurrido eso de ir solo. Con
compañeros, hubiera sido menos cansado, o al menos eso creía ahora. Dejó
que su áspera mano se deslizara por la fría pared de la caverna. "La
batalla será contra EL MISMO OROCHI, no un Guerrero como Goenitz...
Quizá no salgamos vivos de esto ahora...". Sorprendido por la idea que
le venía a la mente, Iori sacudió la cabeza y rió para callado". "Hmph,
UN YAGAMI CON MIEDO A MORIR"... "¿Y qué hay de Kira? No hemos hablado
personalmente desde lo del hotel... No le he dicho nada de lo que
siento. Parece que ella lo asumió y me perdonó... ¿pero está bien para
mí? ¿Con ella asumiendo lo que pienso...? NO... DEBO CONTARLE... DEBO
VERLA... AHORA...". "Fu fufufu....." Una risita lo sorprendió. La voz
venía desde cierta distancia... ¿O no? Parecía venir de todas partes.
"¡¿QUIEN ES!?" El camino se abría y curvaba generosamente frente a Iori,
negándole otra visión. Y Kira salió juguetonamente. "¿¡K....Kira!?"
"Fufufu...ufufu..."*** "Oh, ya empezó el jueguito...", observó Goenitz.
"¿JUEGO?", repitió Kira, recordando a Yashiro. Miró hacia el espejo. La
imagen había cambiado y mostraba a Shermie acercándose a Iori con una
sonrisa triunfal. Goenitz no dejó pasar la tensión de Kira al ver a
Shermie. "¡Qué sorpresa! ¡Nunca creí que una sacerdotisa como tú se
ENAMORARIA de un asesino como él!" "¡NO ES UN ASESINO!" "¡Whoa! Ya
veo... El AMOR es una gran fuente de fuerza... Algunas veces". "......."
"¿Pero hay garantía de que él sienta por ti lo mismo que tú sientes?"
"¿Eh?" "Este hombre, Yagami, que yo sepa tiene un gran poder dentro
suyo, pero ningún control sobre éste por su inestabilidad mental.
¿Podríamos pensar acaso que él te usó para olvidar ese pequeño problema?
No debería decir nada más... Deberías verlo con tus propios ojos...".
Kira no pudo contestar. No lo sabía. Sus ojos desesperados buscaron la
respuesta en el espejo. Los brazos de Shermie se enroscaban alrededor
del cuello de Iori.... "Kira.... yo...." Iori detuvo sus palabras cuando
los brazos de Kira estrecharon su cuello. Su mano se deslizó hasta su
cara.. "Cállate...." La mano resbaló hacia sus labios, y acercó
alarmantemente su cara. Iori puso la mano en el vientre de Kira.
"Kira...." Y ella lo besó en la boca.*** "Uso (mentira)......" Kira
retrocedió y se sentó en la cama, la sangre huyendo de su cara. Ella
hundió las uñas en el pecho. "¿Mentira? ¿QUE es mentira, señorita
Kushinada? Acabamos de ver a Shermie e Iori...." "¡¡MENTIRA!!"***
"¡MENTIRA!". Iori rompió el beso, oyendo la voz familiar. Kira, vestida
de sacerdotisa, estaba a pasos de él, rojos los ojos del llanto.
"¿¡Ki...ra!?" Iori miró la cabecita que acariciaba. El pelo corto y
claro había pasado a ser largos mechones púrpuras, atados en una coleta.
"Fufufu....a hahaha...ha ha" "¿¡COMO!?" La otra Kira cerró la mano
mientras se alejaba de Iori. "¡Es mentira! ¡Es una mentira!" Y la figura
se mezcló en la oscuridad de la caverna. "¿Qué es lo que pasa? ¿Y quién
eres tú?" "Ha hahaha ha ha...!" "¡¡Contesta, puta!!" Iori quiso curvar
el brazo para un Yamibarai, pero ella cogió fácilmente la mano con una
mueca. Chispas brillaron de su mano y recorrieron el brazo de Iori como
electricidad. "¡¡Gah!!" "Sí, Yagami. La primera Kira era yo, vestida
como un espejismo. Qué mente tan simple la tuya, chico, te engañé tan
fácil... Pero, tal parece, la VERDADERA Kira nos vio atrás". "¿Un
espejismo?" "Claro. Soy Lilith. La Reina del Rayo que refulge en la
noche... ¡¡SHERMIE DE LILITH!!". "¿Qué tienen que ver la electricidad y
los espejismos?" "Piensa, chico, tiene MUCHO que ver. ¿Cómo trabajan las
sensaciones? La electricidad corre por las neuronas del sistema
nervioso, mandando sensaciones a tu cerebro para ser analizada. En otras
palabras, la electricidad CONTROA tu percepción. Hacer una ilusión
óptica es fácil para mí". "¿Por qué lo hiciste?" "Hmmmm, por qué, me
preguntas. Y yo te responderé..." Shermie dio una vuelta, jugueteando
con su larga cabellera. "Yo sólo quiero ver sufrir a esa niña. Eso es
todo para mí". Con eso, Shermie fue a la curva de un salto y se marchó.
"!! ¡Momento! ¿QUE QUIERES?...." Pero no pudo moverse. Un hombronazo
estaba en su camino. Tenía pelo plateado, chaqueta roja, pantalones
blancos y guantes de cuero. Iori lo había visto antes. "Oye,
Yagami..."*** Kira se enroscó como un gato sobre la cama, abrazándose a
sí misma. Su cuerpo se estremeció. "Esto....es...." Goenitz la miró
sonriendo. "Hmph, qué débil es la mente humana, si se hiere su punto
débil. El amor es una gran fuente de poder, y un punto fatalmente
frágil. Veo que su garra sobre el dragón dentro de ella se debilita...".
Pero solo dijo... "¿Ves, señorita Kushinada? Los humanos son unas
criaturas TAN egocéntricas y lujuriosas..." "Chigau (eso está mal)!"
"¡No lo es! ¿¡No lo viste con tus propios ojos!?" Kira sacudió la cabeza
y la hundió en sus manos. "¿Por qué lucho?.. ¿No tiene
significado...!?". El dolor sacudió su pecho. El Magatama pulsaba dentro
suyo. "¿¡N, no!" "Ríndete, señorita Kushinada... Luchaste bien. Pero
antes de ser guerrera Orochi, eres MUJER. Y ESA batalla ya la perdiste".
"u....uAAAAAAA!!!!!"

CAPITULO 24:

"LOCURA VIRTUAL".

"¡¡¡AAAAH!!!", y Fubuki despertó en medio


de una charca de su propio sudor. Pronto sintió el intenso dolor que lo
recorría entero. Se miró a sí mismo, en pijamas que no eran suyos.
Franjas de vendajes blancos atrapaban su quizá quebrado brazo izquierdo
firmemente, mientras colgaba con una bufanda de gasa de su cuello. Una
dulce brisa le sacudía el pelo plateado que le cubría la frente, también
vendada. "¿Por fin despierto, líder?", canturreó una voz conocida desde
la cama junto a la suya. Raiya estaba en la misma posición, casi
amarrado a la cama, pero aún con la sonrisa libre y los ojos
relucientes. "¿COMO...?" "Basta saber que estamos todos vivos y
bien...", y Shizuku se levantó de entre su pila de almohadas, incapaz de
sentarse derecha por mucho para saludarle. Itsuki movió la mano desde la
cama que estaba al otro lado. "¿¡BIEN!!? ¿Lamas a ESTO bien? ¡Hasta un
MIJITO RICO como yo no se ve lindo en estas ropas blancas! ¡Patético!".
"¿Dónde estamos?" "En el Centro Médico de Meguro, en Tokyo. Chizuru san
tiene amigos de colegio que son médicos y nos trajeron acá", replicó
Hotaru desde la cama que estaba frente a la de Fubuki. En su escritorio
estaba una diminuta estatuilla de Hombre Lagarto, regalo de su compañero
Shingo. Raiya se rascó la nariz. "¡Pero estar tres semanas acá va a ser
aburrido como un caracol!". Ruka rodó en su cama para encararlo y le
sacó la lengua. "Bueno, la comida que sirven es harto rica, así que YO
no me quejo". Mirando a sus amigos tan alegres, Fubuki no pudo evitar
alegrarse a su vez, pero pronto se puso a pensar. "Sobrevivimos... Tras
mezclarnos con la energía como Guardianes, AUN ESTAMOS VIVOS... ¿Saben
qué significa?" "¿Eh?" "Estoy más que alegre al ver que aún vivimos...
Creí que íbamos a sucumbir después de convertirnos en dragones, pero es
muy raro... Eso quiere decir que... El ciclo de la energía YA estaba
activo cuando nos mezclamos con ella". "¿¡ESO QUIERE DECIR QUE...!?"
Shizuku chilló y su hermano gemelo hundió el puño en el colchón. "¡YA ES
MUY TARDE!" "Nunca lo creímos...". Raiya y Ruka se rascaron las cabezas,
avergonzados de su ignorancia. Fubuki miró hacia la ventana.
"¿¡Kira....!? ¿QUE ESTA PASANDO?"*** Click, click, click... Dos series
de pasos sonaban en las cercanías de la caverna. Shermie caminaba a
duras penas mientras arrastraba de su corto pelo a una niña. Su uniforme
de escuela estaba hecho pedazos. "¡¡N...no!! ¡¡Déjame ir, por favor!!"
"Hmph, qué ruidosa es esta niña... ¿Debería cortar acá tu garganta para
callar tu pequeña boca?" Shermie se lamió los labios rojos mientras
hundía sus uñas en la suave piel del cuello de la muchacha. Un rastro de
sangre corrió por donde las uñas tocaron. La chica palideció y sus ojos
se fijaron en la cara de Shermie, que sonrió cruelmente desde detrás de
su flequillo. "¿De qué se trata esto?" Goenitz salió de una recámara, la
misma hacia donde iba Shermie, con cara de estar MUY molesto. "¡Ah, Amo
Goenitz! Yo pensé que, si el 'Despertar' de la Princesita fallaba, quizá
podríamos terminar la Ceremonia del Sacrificio...." Aliviada de su
presión, la chica se puso de pie y entró a la pieza de donde había
salido el hombre. Una figura conocida estaba de rodillas, al parecer
adolorida a más no poder. "¡¿Kira san!? ¡Socorro!" Quiso alcanzar a
Kira, pero Shermie la cogió de pelo y se lo impidió. Un aro de luz
surgió bajo los pies de Kira y la envolvió. Shermie la miró con toda
calma. "No teníamos para qué preocuparnos". "Eso creo, querida...
¡Nuestra Reina despierta!!"**** Iori sintió que el lomo se le clavaba en
las paredes cuando el brazo de Yashiro lo cogió y lo empujó aún más
fuerte. La pared cedió, e Iori no pudo evitar sentirse aliviado. Ambos
aterrizaron en una espaciosa pieza, cuya humedad revelaba cuán profundo
en la tierra estaba. "¿Y este sitio...!?" Iori tosió y se frotó la nuca
mirando alrededor. Se congeló al ver grandes pilares con forma de
dragones rodeando un altísimo altar... cubierto de sangre. "Parece que
entendiste", dijo Yashiro. "Sí, es el 'Altar del Dragón'. Harto bien,
hasta para ti". "...¿Y qué quieres de mí?" Iori siguió en el suelo,
listo para saltar a la acción en cualquier minuto. Pero Yashiro se
limitó a mirarlo fríamente. "Sin ti, puedo tener lo que siempre quise.
Fama, dinero, hasta tu chica". "......¿QUE DIABLOS LE HICISTE A KIRA?"
Yashiro sonrió ante su súbito cambio de voz. "Nada... por ahora."
"¡¡HIJO DE PUTA....!!" ¡¡Graa!! Otra explosión destrozó las paredes, no
muy lejos de ellos. Un mar de fuego salió del hoyo, y "algo" que fue
lanzado de entre medio fue a dar sobre Iori, que iba hacia Yashiro y de
nuevo fue a dar al suelo. "¿¡Ya....Yagami!!?" Kyo de inmediato se alejó
de Iori (nadie en sus seis sentidos querría estar TAN cerca de alguien
de su mismo sexo que normalmente sólo quiere matarlo). Sin duda, Kyo era
quien había salido de ahí, y sus ropas estaban quemadas y llenas de
sangre. "¿Aún no terminas, Chris?", preguntó Yashiro mirando hacia el
hoyo, y un chiquillo asomó la cabeza. "¡Hola, Yashiro! Bueno, él era un
poco terco". "Así parece, pero también veo que nos divertiremos
juntos..." Yashiro sonrió mientras el chico iba a su lado, y ambos
encararon a los caídos. "¡Demonios!" Kyo se puso de pie y puso el puño
frente suyo en la pose defensiva... y alcanzó a ver a Iori, a su lado,
haciendo lo mismo. "¿Eh?" "Cuando corran hacia nosotros,
contragolpeemos". "Yagami... ¿VAS A LUCHAR... CONMIGO..?" "........"
Iori no miró a Kyo, sino que hacia el peligro. "Prefiero ESO que perder"
"Namaiki na (qué molestia)....", y Yashiro escupió en el suelo. Un
rugido interrumpió la batalla. Viendo a los Orochis mirar hacia arriba,
Kyo e Iori los imitaron. "¡¡YA ES SUFICIENTE!!" La voz femenina volvió a
sonar, y los dos se arrodillaron en un saludo. "Yashiro, Chris, ¿van a
manchar con sangre maldita este lugar sagrado?" Shermie y Goenitz
escoltaban a una bellísima mujer con ropas y botas de cuero. Su pelo era
corto, levemente alargado al nivel de las orejas, y sus ojos brillaban
en un vibrante escarlata. En a mano izquierda sujetaba un magnífico
cetro con forma de fecha, y en la otra sostenía a una niña desmayada,
cuyo roto uniforme de escuela colgaba miserablemente de su cuerpecito. A
Kyo casi se le detuvo el corazón. "¡¡Yu...Yuki!!" "Hm, Kusanagi y
Yagami, lo veo... Todos los Destinados estamos acá en el Altar." Kyo
apretó los puños ante la muchacha. "¿¡QUIEN diablos eres!? " "¡Kira!"
Kyo se detuvo ante el nombre que dijo Iori. Miró alrededor, pero no
encontró a la joven que conocía tan bien. Se volvió hacia el Atar. Su
pelo era un poco más largo que antes, pero sus rasgos eran
inconfundibles. Kyo sintió el vientre hueco y la miró débilmente,
mientras ella le sonreía con crueldad mostrando sus colmillos. "Sin
duda, alguna vez fui conocida por ese nombre..." Yashiro se puso de pie
y enfrentó a los confundidos jóvenes. "Sí, es Kushinada Kira, su linda
princesita... ahora despierta a su Sangre y reinando como nuestra
Reina". Goenitz rió histéricamente desde las alturas. "¡¡Torpes!!
¡¡ESTAN ANTE A PRESENCIA DE NUESTRA DESPIERTA REINA DE OROCHI,
HIMIKO!!". "¿¡COMO!?" Aunque hace unos momentos había tomado consciencia
de la desesperada situación, Kyo aún no podía creerlo. Sólo podía mirar
a su novia y a su amiga con los ojos abiertos de espanto. Los ojos rojos
se fijaron en los suyos. "Hmph, traidores... Los castigaré yo misma.
Shermie, tómala, y no la hieras." "¿Huh? ¿No sería más rápido si
empezamos ahora con el...?". Shermie paró en el medio de su frase al
sentir la mirada de Himiko sobre ella. "¿Osas CUESTIONAR mis órdenes,
Lilith?" "¡No... Claro que no, Su Alteza!", y Shermie se inclinó
profundamente y tomó a Yuki con rapidez en sus brazos. "¡Y si siquiera
la rasguñas, YO te sacrificaré al Amo Orochi antes que a ella!" Con eso,
Himiko saltó del Altar (que estaba a más de 30 metros de suelo) y
aterrizó levemente en el piso. "Yashiro, Chris, salgan del 'juego', como
dijeron. Ellos son mi presa." "¡Sí, Reina!", y ambos subieron al altar
igual de fácil. Viéndola de cerca, Kyo ya no podía negar que era la
chica que alguna vez conoció. "Kira...." "Fufufu... Pensar que tenemos
un enfrentamiento pendiente y destinado desde hace 1800 años, Kusanagi y
Yagami" "NO QUERIA ESTAR ATADA POR LA PESADA CARGA DEL CLAN...". La
sonrisa triste de Kira apareció en la mente de Iori. La de esa noche
cuando él la visitó en su departamento. "Ya veo...", murmuró
tranquilamente al ponerse en pose defensiva. Kyo sacudió a cabeza,
incrédulo. "¿¡Ya, Yagami..!!? ¿¡NO IRAS A ...!?" "Kira quería estropear
la resurrección de Orochi. Pero esta nueva entidad suya... así ella no
escuchará a nadie así como está, controlada por Orochi. Y yo ya no
quiero verla así". "¿Podrás hacerlo, Yagami?" Himiko hizo una mueca, y
clavó el cetro en el suelo y fuera de su camino. "Raku ni shite yaru
(haré que termine fácil para ti)....."

CAPITULO 25:

DESBALANCE

"¡¡Guh!!!" Con intensa fuerza, Iori fue clavado


en el Altar. Himiko sólo se había movido y liberado un poco de su poder,
pero eso bastó para mandar volando a un hombre de casi 90 kilos. Sin
resistencia, Iori cayó al suelo. "Hmph......" Himiko se le acercó y le
puso el taco sobre la espalda. "Gesu ga (mugre)..." La presión del taco
creció con su risa triunfante que sonó en toda la pieza.
"Ki....Kira......" Iori apenas pudo murmurar el nombre. Himiko lo miró
con ojos brillantes. "Pero TU, de entre todos los hombres, me hiciste el
monstruo que ahora soy..."*** "Vaya... ¡es fuerte!", exclamó Yashiro
feliz, desde el Altar. "...y rápida....", murmuró Shermie. "¡No es
sorprendente que sea nuestra Reina!" Pero Goenitz no contestó, sino que
estudió con todo cuidado los movimientos de Himiko. "Qué raro. Con
cuatro magatamas en su cuerpo, la Reina Himiko debería ser MAS fuerte, y
matar a ambos de un golpe... Podría ser que....".*** Himiko se volvió
hacia Kyo. Su pelo se separó en mechones brillantes. "¿Ahora estás listo
para caer, querido Kusanagi?" "........." Kyo, sin poder contestar,
retrocedió. "Fufufu..... ¿qué tienes? Eres el Guardián de la Espada
Kusanagi, ¿no? Es nuestro destino pelear...." "Demo iya da (¡Pero yo no
quiero!)!!" Entrecerrando sus ojos, Kyo dejó de mirarla. Himiko,
entonces, susurró en voz tan baja, que sólo Kyo la oyó. "Si no me matas,
Kusanagi, la niña deberá sufrir." Kyo miró a la niña que descansaba en
los brazos de Shermie. Yuki. Luego miró a Iori, aún en el suelo y bajo
la bota de Himiko. "uOOOOOOO!!!" Himiko retrocedió sintiendo el aura
nueva de Kyo. Llamas rojas lo rodearon y él se puso de pie,
condensándose la llama en su cuerpo. Iori, notando la intensa luz,
levantó la cabeza hacia su rival. "....Kyo............" La pieza ardió
en escarlata y ámbar, y el calor sacudió las paredes. "OROCHI NAGI~!!!"
"Loco!!" Himiko enfrentó las llamas sin moverse un milímetro. Cuando el
fuego iba a engullirla, puso el brazo frente a ella, cortando la
corriente y evitando las llamas. Estas se alejaron del Altar detrás de
ella y dieron en las paredes. "¡¿¿COMO!!?" "No sabes nada, Kusanagi. El
poder nace del balance de fuerzas negativas y positivas... ¡¡COMO
ESTO!!" Himiko movió el brazo de nuevo y le envió una ola de llamas
blancas, muy parecidas al Orochi Nagi. "¡¡NO PUEDE SER...!!" Sorprendido
ante cómo imitaba su movimiento mortal, Kyo no pudo evitar el impacto y
fue a dar a las paredes. Esperaba caer al suelo, tal como Iori, pero
algo lo sujetó... del cuello. Completamente contra la gravedad, Himiko
había cogido su garganta en su mano. Sus largas uñas se clavaron un poco
en su piel. Sonriendo un poco, le susurró en el oído. "Por eso tú o
Yagami no pueden ganarme.... Aunque vuestros ancestros SI sabían que era
el PODER... mantuvieron el secreto vivo en el emblema familiar...." Kyo,
con ojos nublados, invocó el diseño pintado en su chaqueta. Un sol
eclipsado. Un sol bloqueado por la luna en su camino, pero más brillante
que nunca. *** No como sus excitados amigos, Chris observaba en
silencio, con la nariz levemente levantada. "Kusanagi Kyo era MI
presa... Himiko es la Reina, y yo debería alegrarme de que ella lo mate,
pero no... No hace diferencia ya que él muere a manos de una Orochi.
Pero si yo tuviera el Poder... lo haría TAN fácil...". *** Kyo sintió
que la conciencia lo dejaba a medida que la presión aumentaba. as uñas
de Himiko se hundieron más, y un rasgo de sangre manchó su polera banca.
"No parece que vaya a durar mucho más, creo...." "¡Kira!" Perpleja,
Himiko soltó a Kyo, que cayó aturdido al suelo. Se volvió lentamente y
vio a Iori, de pie. "¿Despertaste tan pronto? Deberías quedarte en el
suelo...". "...Deténte...". "¡Hmph!" Himiko se agachó y le lanzó una
patada haciéndole caer de nuevo. Sonrió y se lamió las uñas
juguetonamente. "Qué molestia. ¿Debería matarte después de todo...?"
Iori ya no tenía fuerzas ni siquiera para temer. Himiko levantó sus
brillantes uñas por sobre su cabeza, lista para bajarlas en cualquier
momento. "Shi-ne~ (muere)!!" Fwhooo!! Himiko cayó al suelo, viendo que
sus ropas de cuero estaban levemente quemadas... por las llamas rojas de
Kyo. Las chispas aún brillaban en su brazo izquierdo. Oniyaki. "¡¡Kira,
ya córtala!!" "¿Cómo puedes?" *** "¡Lo sabía!", dijo finalmente Goenitz.
"¡Los Sellos de os Guardianes están libres!" "¿Guardianes?" "¿¡QUE ONDA
CON ESO!?" Yashiro y Shermie miraron al sacerdote pidiéndole una
explicación. "La energía que manipulan los Magatamas es demasiado débil,
considerando cuánta debería haberse acumulado en todos estos años. Por
eso la Reina no puede usar al tope sus habilidades". "¿¡QUE!?" "Ya no
importará eso cuando el Amo Orochi en su cuerpo despierte, pero así como
va, quizá sea derrotada...". Goenitz sintió el sudor corriendo por su
cara. Hundió la mano en su abrigo y buscó frenéticamente, sacando al
final un magatama color aguamarina, roto. "¡¡Chris!! Eres el más rápido
de nosotros. Llévaselo a la Reina Himiko". Chris miró el Orbe. Brillaba
en sus manecitas. "Estoy técnicamente muerto: mi Magatama se trió en la
batalla del KOF 96. No sé si esto ayude mucho a la Reina, pero es mejor
que nada...". "... ¿Esto la fortalecerá?" Shermie miró a Chris; eso fue
lo único que hizo, pero la hizo tiritar. Tenía los ojos fijos en el
Magatama. "AAAAAA!!!" El grito de Kyo hizo a todos volverse hacia abajo.
A TODOS, menos a Chris, claro. "¡Bichos molestosos! ¡No es raro que haya
tenido líos por 1800 años!". La cara de Himiko se torció. Sacó la vara
del piso y fue hacia Kyo, quien ya que había usado todo su poder y
apenas podía tenerse en pie. Con el extremo romo de la vara, Himiko lo
golpeó y lo lanzó al suelo. "Hmph, haces que se me estropeen las
manos..."*** "¡¡Si tengo también el poder... YO PUEDO..!!", rugió Chris
a media voz mientas agarraba el Magatama de Viento, que se mezcló de a
poco con su mano. "!!? ¿QUE.......ow....aaaa..arggh!!!" Shermie se
volvió y lo encontró rodando en el piso. "¿¡Ch....Chris!?" Ella corrió a
su lado y quedó de una pieza viendo el Magatama desaparecer en la mano
del niño. "¿¡¡QUE HICISTE!!? ¡Es imposible hasta para nosotros contener
más de un magatama! ¿¡Lo sabías, no!?" "¡¡Guh....uuuu...!!" "Eso está
MUY mal... ¡¡....Ya...Yashiro!" Shermie quiso pedir ayuda, y...
Zu...nn!! Yashiro se volvió oyendo su nombre. Lo que vio lo hizo más que
pestañear. "... Aahh..." Shermie miró abajo. La mano de Chris penetró
entre sus pechos y dentro de su cuerpo. Sangre tibia cubría ese brazo.
En la mano cubierta de líquido, que salía de la espalda de Shermie,
estaba su magatama púrpura. "..Duele... mucho...", murmuró la moribunda.
Un hilo de sangre brotó de sus labios. Sus ojos nublados pasaron por
entre sus mechones y se fijaron en el hombre que estaba de pie.
"¿Ya...shiro?" No pudo continuar, y cayó lentamente en una poza de su
propia sangre.

CAPITULO 26:

LA HORA DE LAS DUDAS.

"¿¡DIABLOS!!? Chris, ¿te has vuelto


loco?" Chris no oyó el grito dolorido de Yashiro y se sentó junto a su
víctima, pasando la lengua sobre su mano ensangrentada.
"Fufufu...haha..ha... Ella debería alegrarse. Se ha vuelto parte de mi
poder...." "¡¡Por qué...!!" El puño de Yashiro voló, pero Goenitz se
interpuso y detuvo el golpe que hubiera destrozado la mandíbula de
Chris. Lentamente se volvió hacia el muchacho sentado y sonriente.
"Chris....¿¡ACASO TU...!?"*** La punta filuda del cetro de Himiko
apuntaba al pecho de Kyo. Pero se quedó suspendida en el aire por algo
que pareció ser más que una eternidad. Esperando la muerte, Kyo miró a
Himiko que estaba a su lado. Ella mantenía el brazo levantado, pero
ahora miraba hacia el Altar. "...¿Kira?" "... Algo MUY raro pasa
arriba... Ese niño... ¿Será...?". *** Chris miró hacia el techo de la
pieza, y suspiró. "No es suficiente, claro que no... Para que el 'Yo'
que duerme en mí despierte, necesito más, más...". "¿TIENES OTRA ALMA?"
Goenitz sacudió la cabeza y retrocedió. "¿¿OTRO 'Cáliz' en la misma
era..!? ¡¡Eso no puede ser!!" "¿¡QUE!? ¿Chris TAMBIEN es...?" Yashiro se
volvió hacia el sacerdote, pero fue rudamente interrumpido por el
muchacho que se puso entre ambos muy seguro. "Ya no me eres útil,
viejo..." Flamas oscuras brillaron en la mano de Chris y rugieron en el
aire húmedo. La furia del fuego fue hacia Goenitz y lo lanzó fuera del
altar. "GyaaaAA!!!", y la consciencia lo abandonó a medio camino...***
"!!... ¡Ese que cayó era....!" "¿¡Goenitz!?" Kyo e Iori se miraron, cada
uno buscando confirmar sus temores en la cara del otro. Pero sin nada
que se lo probara, la figura cayó pesadamente al suelo. Los tres vieron
el impacto con cara de incrédulos. "¿Qué estará pasando arriba? ¿Pelean
entre ellos...?", murmuró Iori entrecerrando los ojos para ver mejor,
sin ningún resultado. "¿DOS 'Cálices'...? ¿OTRO tiene el Alma Orochi,
alguien que NO SOY YO...?", y Himiko sacudió la cabeza y miró hacia el
suelo, pensativa. "... ¡¡¡YUKI ESTA EN LIOS!!!" Sin responder a Kyo y
aún perpleja por el grito, Himiko saltó hacia el altar. *** "O...oye,
hombre, córtala de una vez....." Yashiro sintió la alarma corriéndole
por su musculosa espalda. Pero ahora, esos músculos no eran nada. Chris
rió con inocencia y avanzó. "¿¿Cortar QUE?? Debería honrarte de mezclar
tu vida con la mía... ¡¡AHORA VEN A MI....!" Finalmente, viendo que no
podía razonar con él, Yashiro se puso en defensa. De pronto, alguien
aterrizó cerca suyo. Himiko se puso en pie en silencio, a su lado.
"Argh!" Chris y Himiko cayeron de rodillas agarrándose las cabezas, al
parecer muy adoloridos. Yashiro, aunque sorprendido por la llegada de a
intrusa y la caída de su rival, los miró cuidadosamente. "Ellos... Sus
almas Orochi... ¿reverberan? ¡AMBOS son el Cuerpo de Orochi!" Chris se
agarró furiosamente el pelo y rodó por e piso. Himiko estaba igual, pero
aún podía alejarse de Yashiro y Chris. Detrás suyo estaba la Doncella
del Sacrificio traída para cumplir la ceremonia de invocación de su
"Señor"... "Yu....ki...chan!" Yashiro la miró coger en sus propios
brazos el cuerpo de la niña y ponerse de pie tiritando.
"¡¡Guh....uuu..uUUU!!", chilló Chris mientras su cuerpo se sacudía entre
espasmos. "¡¡Uwaaaaa~!!" De algún modo, el chico se paró. Sus dientes
(¿o colmillos?) rechinaron y sus ojos refulgieron. Con la misma rapidez
conque se puso de pie, Chris fue hacia Himiko, que aún sostenía a Yuki y
se dirigía hacia el extremo del Altar. Thud......!!! Himiko se volvió
hacia el ruido apagado que sonó detrás. Yashiro estaba de pie cerca
suyo, con la mano de Chris incrustada en el pecho. Sangre salió de su
boca cuando tosió del tremendo dolor que le quemaba en el pecho. Himiko
sólo pudo mirarlo. "¿Por qué...?" "Heh.... ¡Basta y sobra para mí ver a
una mujer que yo quería tanto morir enfrente mío...!" "¡Yashiro!"
"Tendré a este mocoso detenido un rato. Deberías ir abajo, donde tu
verdadero amor...." "Lamento tanto... que tengas... que sufrir por
mí..." "¡Guh! ¡Apúrate... ya, vete!" Su voz se debilitó dolorosamente.
Himiko asintió y saltó del Altar con Yuki en los brazos. "¡¡Cómo... OSAS
interferir conmigo.....!!!", aulló Chris mirando su brazo y a Yashiro.
Hizo retroceder el brazo para sacarlo del cuerpo, y éste salió volando
en el aire. "She...Shermie... voy hacia ti..."*** "¡¡Yuki!!", gritó Kyo
al ver a ambas chicas aterrizar a poca distancia de él, junto a la vara
de Himiko que estaba clavada en el piso. "¿Pueden caminar, chicos?"
Ambos miraron hacia arriba, notando el cambio de su tono.
".....¡¡Kira!!" "¡Dejemos las reuniones y las explicaciones para
después! ¡Vengan, rápido!". Kira cogió la vara y la extrajo de la
tierra. Sin confiarse aún de la repentina recuperación de 'Kira' o de lo
que parecía ser, Kyo e Iori a duras penas fueron hacia su amiga.
"¿Estamos todos acá? ¡Ahora, no se alejen de mí para nada!". "¡Un
momento, Kira! ¿Qué es esto?" Kyo se agarró las rodillas y miró a la
ahora pálida Kira. "¡¡NUESTRA PEOR PESADILLA!!" El Altar reventó de
pronto. Una lluvia de piedras y arena cayó sobre ellos, y miraron hacia
el origen de la explosión buscando su causa. Un hombre emergió del humo.
Debería ser Chris, aunque ya no llevaba camiseta y su cuerpo había
crecido considerablemente. Su pelo corto se sacudía y brillaba
magníficamente; era ahora plateado, tal como el pelo de Yashiro.
"¿¡QUIEN....!!?" Kira, en vez de contestar, extendió los brazos y
sostuvo el cetro cerrando los ojos. Empezó murmurar, y el tope de la
vara resplandeció. Eran palabras antiguas y mágicas incomprensibles para
Kyo o Iori. Siguieron cayendo ruinas, y Kyo vio que un tremendo pedrejón
venía volando hacia ellos desde arriba. "¡¡PERO QUE MIERDA.....!!!" Kyo
quiso salir de su camino, pero repentinos rayos surgieron desde abajo e
interfirieron. Un círculo de luz surgió de a tierra, rodeándolos, y se
proyectó hacia arriba creando una esfera. El pedrejón simplemente
desapareció ante la luz. "¡Te dije que no salieras de mi alcance! ¡Sal
ahora de la barrera, y quedarás hecho pedazos!", gritó Kira, respirando
pesadamente por efecto del uso del campo de fuerza. Confuso por el
comentario, Kyo miró detrás de la barrera y la lluvia de roca. NADA. ¡La
pieza en que estaban parecía haberse disuelto! Todo lo que podía ver era
blanco, extendiéndose infinitamente enfrente suyo. "¿¡Y esto qué diablos
es!?" "Nos absorbió otra dimensión, creada por la energía entre ambas
almas Orochi... Lo leí en antiguos textos, pero NUNCA creí que se
realizaría...". Iori se volvió hacia Kira. "¿Entonces, qué pasa!?" "¡El
Segundo Génesis, creación de Otro Universo...!"

CAPITULO 27:

UN TRISTE BESO.

"¿De qué se trata eso, Kira? ¡¿Un Segundo


Génesis!?" Kyo se volvió hacia Iori, que parecía TAN confundido como él,
y luego hacia Kira, o quien parecía serlo. "Uh, ¿tú DE VERAS eres la
Kira que conozco?" "¡Claro que sí! ¿A quién me parezco, tontito?"
"Bien..." Kyo se rascó la cabeza tratando de barajar todas las
posibilidades... y sólo se pescó una jaqueca. "¿Y cómo es que te
volviste normal de nuevo?" "......Es que estaba FINGIENDO." "¿¿ESTABAS
QUE???" "Fingiendo que estaba poseída. ¿No te diste cuenta?" Kyo miró a
Iori de nuevo y éste se encogió de hombros. "Hm, creo que debería dejar
de cantar y ponerme a actuar... Aunque había absorbido 4 magatamas,
pensé que luchar contra CUATRO Orochis no sería cosa de llegar y hacer
sola. Así que hice que se confiaran respecto a mí y busqué la
oportunidad de atacar. Pero tal parece que no ayudó mucho...". "Oye,
para la moto, ¿nos sacaste la mugre a los DOS así tan fresca, y dices
que estaba fingiendo?". "Pero no los MATE, ¿ves? Si no luchaba en contra
vuestra entonces, Yashiro y Chris lo habrían hecho, y quizá hubieran
comenzado a sospechar de mí. Per incluso así, mantener intacta mi
conciencia y a la vez usar todo el poder de mi sangre Orochi era UN POCO
cansador..." Kira sonrió y se estiró. Iori la miró fijo. "... ¿Puedes
CONTROLAR tu sangre Orochi?" "¿Es un nuevo concepto para ti? ¡Practiqué
por 20 años en las montañas! Bien, parece que ya pueden ponerse de
pie...". Kyo se levantó del suelo con increíble facilidad. Lo mismo hizo
Iori. "¿Cómo...? ¡Estábamos medio muertos hace un rato!" "Esta barrera
no sólo repele ataques físicos desde fuera, sino que ayuda a los que
están dentro suyo a curarse de todo tipo de heridas. Yuki chan debería
ponerse de pie en un ratito más". "De veras....", y con un suspiro de
alivio, Kyo miró a Yuki que estaba tendida en el piso cerca suyo. "¿Y
qué es eso de las almas de Orochi'", continuó Iori. "... No lo sabía,
pero al parecer el alma de Orochi está encerrada en el cuerpo de un
Guerrero Orochi. Y ese guerrero tiene el don de absorber los magatamas
de los otros y hacerlos parte de su propia fuerza." "¿Cómo con la piedra
de Vice y Mature que me infestaba?". "Aún recuerdas. Sí. Pero no o supe
hasta que Goenitz me explicó. Eso significaba que YO era Orochi y
tendría que pelear hasta el final contra ustedes". "No podía aguantar la
idea. NO CONTRA USTEDES. Fingí estar vencida por la sangre Orochi y
planeé robarles sus magatamas apenas pudiera. Cuando liberé por primera
vez mi poder, que fue cuando Yuki chan me vio en la pieza, supe que
podría seguir consciente incluso liberando totalmente el poder. Supongo
que mi entrenamiento de sacerdotisa REALMENTE me sirvió...". Kira rió,
recordando cuántas veces estuvo por volverse loca encerrada en ese
excluido santuario. "Tras absorber los ocho magatamas, me iba a
suicidar. Así no tendría que pelear contra ustedes. Alguien hubiera
muerto si peleábamos, y era mejor que fuera yo si era el alma de Orochi.
Pero parecía que ustedes ESTABAN dispuestos a pelear...". Iori sintió
sus ojos clavados en é, y se alejó. Ella sonrió y se maldijo por ser
"traviesa" en ESTE momento. "Pero mis cálculos y los de Goenitz estaban
errados. Había OTRA alma Orochi encarnada en este mundo. Esto suele
pasar cada par de milenios. ¿Saben cómo se llaman esos dos Orochis o
Dioses?". "No..." "Izanagi e Izanami." "¿Como en el Mito de la Creación
de Japón?", y Kyo parpadeó al oír mencionar historias tan ajenas al
mundo en el cual hasta entonces él había vivido. "... Antes de la
Creación, había sólo un mundo blanco. El Dios Izanagi y la Diosa Izanami
bajaron de los Cielos y juntos crearon el Japón desde el mar blanco...".
"¿Lo sabías, Kyo? Esa es. ¿Y si fuera CIERTO?" "........" "Espera un
poco..." Iori y Kyo miraron alrededor. Banco. El mundo blanco. "¿Dices
acaso que...?" "Izanagi era el Dios de la Destrucción. Quizá piensa
destruir el mundo de cual vinieron para crear uno nuevo. Y yo, Izanami,
soy la diosa de poderes opuestos." Cayó el silencio. Hasta la lluvia de
piedras se había detenido. "Kyo." "¿Sí?" Kira levantó os ojos y los fijó
en los suyos. "¿Cuidarás por mi de la pequeña Yuki?" "Tenlo por
seguro....." "Iori", y fue hacia él. "No te importaba manchar de sangre
tus manos para ayudarme. Me toca a mí ahora". "Kira, no irás a...." Kira
sólo le dio su sonrisa vibrante. Luego sus ojos se nublaron. Se puso en
punta de pies y lo besó. Pronto se desligó de él, y lentamente caminó
hacia el mundo detrás de la barrera, donde Orochi, ahora Izanagi,
esperaba. "Yo, como Izanami, como Himiko, como Kushinada Kira, les doy a
ustedes dos el primer y único deber" Kira volvió la cabeza hacia ellos
de nuevo. "VIVAN." Y se deslizó fuera de la barrera y hacia el caos.***
Kira enfrentó a la otra Alma de Orochi. Quien había sido un frágil
pequeño era ahora un joven de inmensa fuerza, con brillante pelo
plateado estremeciéndose alrededor de su bronceado rostro. La miró
aparentemente sin ganas, pero sus ojos brillaron en un violento rojo.
Trazos negros cubrieron su pecho y brazos. "La mariposa está lista para
volar, roto su capullo, ¿no, Izanagi?" El no contestó, pero extendió su
brazo hacia la niña. "Ahora, Izanami, volvamos a lo nuestro." Ella
sonrió, sacudiendo la cabeza. "No puedo, y lo sabes. Acá hay algo que
quiero proteger, y no te dejaré que lo destruyas". "Que así sea......"
Tras un silencio que pareció hacerse eterno, ambos fueron el uno hacia
el otro...*** "¡Diablos! ¡DIABLOS!" Iori golpeaba las paredes de la
barrera que lo aprisionaba. "¡Basta, tonto! ¡No tenemos poder para
romperla!". Kyo se sentó en el 'suelo' y tomó a Yuki en sus brazos. Iori
volvió sus refulgentes ojos hacia Kyo con rabia y odio, más intentos que
nunca. "¿QUE estás esperando ahí! ¡Hay que salir e ir a ayudarla!". "Si
Kira lo hubiera querido, entonces lo habría dicho..." "¡¡COBARDE!!" Iori
cogió a Kyo por el cuello y lo levantó del suelo hasta su nivel.. "¡No
quieres arriesgar tu vida por causa de esa niñita!", y apuntó a la chica
tendida en el piso. "¡¿No comprendes!?" Kyo rompió su lazo, tocándole
suave y dulcemente las manos tratando de calmarlo. "Si salimos, sólo
seremos una molestia para Kira" "Oh...". Rayos de energía explotaron
fuera de la pieza construida en energía por el impacto de la batalla y
los sacudió violentamente. Sus ojos apenas podían seguir la velocidad de
los dioses combatientes, aunque en su mundo eran conocidos como dos de
los luchadores más fuertes... Iori se volvió hacia la pared y la golpeó
con todas sus fuerzas. El impacto sólo 'regresó' hacia él. ".....¡Argh!"
Cayendo de rodillas, Iori miró fijo su mano, y la hundió en el piso.
"¡Demonios! ¿Quieres que me siente a verla morir?".
".....Yagami......"*** "AAAArgh!!" Kira 'rompió' por la intensa
velocidad a la cual luchaba, y cayó al suelo no muy lejos de la barrera.
"¡K....Kira!", exclamaron ambos. Kira quiso ponerse de pie con gran
dificultad. sus rodillas tiritaban. Izanagi se asomó sobre ella en el
aire y levantó la mano por sobre la cabeza. "Ahora un nuevo mundo
aguarda a por nosotros..." Kira vio que una esfera de energía pulsaba
alrededor de sus manos, alargándose con cada ritmo que producía. Miró
atrás, hacia la barrera y a las personas que ésta protegía. "sólo repele
contacto FISICO... ¡NO BOLAS DE ENERGIA!". Ella se interpuso entre el
dios y los mortales poniéndose en defensa. "¡¿Quiere ATAJAR esa
energía!? ¡Es un suicidio! Kira! ¿Qué diablos haces? ¡Evítalo!", gritó
Kyo desde la barrera, pero su grito no alcanzó sus oídos. "¡Si tuviera
el poder de salir de acá y ayudarla!...", e Iori empezó a golpear de
nuevo las paredes. "CHIKUSHO~~(maldita sea)!!!"

CAPITULO 28:

LO QUE REALMENTE QUIERO.

...Hace 21 años, vine a este mundo


como hijo de un clan temido como uno de los más poderosos y peligrosos
del bajo mundo. El Clan Yagami. Desde entonces nunca supe si realmente
me querían en ese clan. La mujer que fue mi madre murió al darme a luz,
me dijeron. Se dice que todas las mujeres que han sido madres del hijo
de un Yagami mueren violentamente. Mi vida estaba llena de sangre desde
el principio. Me enseñaron a luchar desde que tenía tres años. Fue la
única educación que ese cerdo que se decía mi padre me dio. Me tomó poco
tiempo aprender a matar animales a mano limpia, y verlos sufrir a mis
pies me daba intenso placer siendo un niño. En un caluroso día, fui
llevado al Santuario Kushinada de Izumo. Tenía cinco años. Por primera
vez vi a alguien de mi edad. Hasta entonces, me rodeaban sólo personas
mayores y mandonas. Recuerdo que no sabía ni cómo hablarle. Ella sólo
sonrió y esperó a que hablase. Su sonrisa era colorida y llena de
espíritu, pero de un modo sentí una sombra en sus ojos. El mismo dolor
que sentía en la vieja mansión donde yo vivía. Ella también lo conocía.
El dolor de la soledad. Poco después de la ceremonia de ese día, empecé
a sentir terribles dolores cuando usaba mis nuevos poderes. Sentí que
las llamas púrpuras que bailaban en mi mano se burlaban de mí cuando yo
caía de rodillas cogiéndome el pecho. Se lo dije pronto a mi padre, y él
sólo dijo que ya lo sabía. Sólo quería que yo matara a los Kusanagis,
que aún no conocía, con ese poder. No le importó para nada mi dolor. Y
yo lo sabía: su respuesta no me asombró. Desde entonces, practiqué duro
para pelear sin usar llamas. Pero a mi padre no le gustó. El quería que
yo fuera mejor que ese niño Kusanagi que era heredero del poder solar.
Todos me decían que odiara a ese chiquillo en quien nunca había puesto
mis ojos. Que lo matara. Pero incluso así, les agradezco que me dieran
una razón para vivir, una misión que cumplir. Practiqué duro para el día
en que conociera a Kusanagi y lo despedazara como querían. Cuando supe
del hijo de los Kusanagis, Kyo, era el verano de 1994. Un torneo privado
se estaba llevando a cabo auspiciado por Rugal. Era típico de idiotas
como él hacer torneítos como ese, y cuando algo tan oscuro se llevaba a
cabo, Yagami lo sabría. Pero yo ignoré la invitación. No me interesaba
el poder. Pronto maldije mi orgullo de no ir al torneo, cuando supe
quién había sido el campeón. Yo estaba bastante contento de aceptar la
invitación al King of Fighters 95 de "R". Pero la regla era entrar a él
en un trío. Pronto supe que los perros de Geese Howard iban a ir
también, y me ofrecí a asociarme con ellos con el mismo propósito. Para
acabar eso a lo que nos habían destinado. Supe del Poder de Orochi que
había resucitado a Rugal, y me interesé más en eso que en ese chiquillo
de los Kusanagis. Cuando Rugal perdió el control del Poder de Orochi en
su cuerpo, acabé con mis compañeros para adquirir la fuerza. Con ese
nuevo poder adentro mío, estuve seguro de que mataría a Kyo a mano
desnuda. Pero mi padre no creía eso. Sintió como una desgracia que yo
dejara vivir a un Kusanagi, y me rechazó. Me echaron de la mansión donde
viví por 19 años y me vi forzado a vivir solo. No me importó. Nada en
esa vieja casona me ataba tampoco. Disfrutaba mi libertad. Meses
después, mi padre me empezó a enviar dinero y muchachas. Aunque yo le
había fallado, aún era su esperanza y herramienta para vengarse del clan
Kusanagi, claro, y perderme era una mala idea para él. Me dio lo mismo,
y acepté el dinero. Sabía que ellas eran de segunda mano, pero bastaba y
sobraba. Fue entonces que supe de la vida de Kyo. El lo tenía todo.
Familia. Amigos. Camaradas. Una novia. Un hogar dulce. Un colegio y
compañeros. Una vida. Yo no tenía nada. Dos mujeres muy conocidas se me
acercaron el 96. Las secretarias de Rugal. También ellas querían
vengarse de Kyo. No me importaba eso por mientras me dejaran matarlo yo
mismo, y entré al torneo con ellas. Primero parecían observar mis
movimientos un poco mucho, pero eso cambió a medida que avanzaba el
torneo. Esas putas peleaban muy bien. Yo me preguntaba dónde habrían
aprendido a pelear, y por qué primero estaban con Rugal. Todo vino a un
abrupto final en las finales. Eramos yo y Kyo. Un sacerdote nos
interrumpió y me dijo que esas mujeres que me acompañaban eran del Clan
Orochi, y además peones suyos. Eso lo aclaró todo, pero por alguna razón
ellas fueron contra él y lo desafiaron. El me explicó que yo también
tenía sangre de Orochi. Y cuando lo vi morir en las llamas de Kyo, sentí
que mi vista se volvía roja... Y, al momento, ambas estaban en charcos
de sus sangres. Me volví un asesino, y no me importó. Viniendo del bajo
mundo, de todos modos lo haría. Pero no recuerdo nada del proceso de
masacrarlas... Y desde entonces, empecé a tener pesadillas, de esas
putas que yo mismo maté molestándome en mis sueños. La primavera del 97
me encontré con Kyo en la calle y, aunque no andaba con ganas, me
pareció que él esperaba pelear conmigo, y fui a por eso. Era un demonio
para él, y me venía bien. Pero pronto me vi perdiendo, y me desvanecí en
una pila de cajas. Me desperté medio desnudo en una pieza con una niña
de mi edad a mi lado. Se veía raramente familiar y amistosa conmigo,
pero no lo pensé hasta que me llamó por mi nombre... Era la Doncella del
Santuario Kushinada que vi hace 15 años. Claro, ella me conocía. Quizá
sabía que yo era un asesino. Pero esta vez me importó. La sombra que le
oscureció la caraaún estaba en sus labios cuando sonrió. La misma de
hace 15 años. Eso me atrajo. Teníamos algo en común. Cuando le conté mi
pesadilla, ella no se rió ni se encogió de hombros creyéndome loco. Pero
dijo que me ayudaría, y lo hizo. La pesadilla se fue. Un chico de su
banda vino y me dijo que me alejara de ella. Que era buena conmigo sólo
por lástima. No me importaba si era así o no... Al menos ella pensaba en
mí. Fue por primera vez... Una vez la vi con Kyo. Con ese enemigo jurado
que no quería lastimarme. Sentí arder mi sangre, como cuando mi vista se
volvió roja el 96, y me cogí la cabeza para contenerme. Cuando nos vimos
de nuevo, ese sentimiento se fue, pero después de haberla visto con Kyo
no sabía si volver a confiar en ella. Se me quemaba el pecho. Por
primera vez hice llorar a alguien. Y enfrente mío. No sabía qué decir ni
qué hacer. Sólo quería abrazarla. Ella fue mía. O eso creí. La segunda
vez que los vi, hablando en el jardín del Hotel, fui hacia ellos, me
metí y le mostré a Kyo que ella me pertenecía. Ella me cacheteó por eso,
y la volví a hacer sufrir. Pero ahora tenía el estómago pesado, y la
lengua hecha un nudo. Quise disculparme, pero me dejó cuando aún pensaba
qué decirle. Me maldije por no poder decírselo, y envidié a Kyo por
ello. Porque él sabe hablar con el corazón. No tuve un momento para
hablarle desde entonces, y nos encontramos en una caverna todos listos
para morir. No quería que Kyo me viera quebrarme y hablarle de eso a
ella, pero a la vez deseaba contarle qué sentía por ella. Pero sin
oportunidad, nos separamos. Me cogieron pensando en eso y me tendieron
una trampa. Mi debilidad me hizo vulnerable, y la volví a traicionar
enfrente suyo. Antes de poder reaccionar, ya estaba peleando contra un
hombre que me odiaba sin que yo supiera por qué. Ella apareció ante mí y
Kyo como la Reina del Clan Orochi. Pero yo ya sabía. Mejor hubiera sido
que ella hubiera muerto en mis brazos, antes que verla actuando como lo
hacía, y contra su voluntad. Sabía que su verdadero ser no lo
permitiría. Pero ya estaba muy débil y estuve en segundos a sus pies. Me
di cuenta de que lo hacía para engañar al enemigo, y que prefería morir
antes que luchar contra nosotros. Lo que realmente quería, era que
alguien me entendiera, y ella contestó. Y ahora ella está frente a
nosotros, preparándose a morir en nuestro lugar. ¿Voy a permitir que ESO
suceda?.....¡¡NO, ESO NUNCA!!*** La esfera de energía rodeó el brazo de
Izanagi mientras él iba hacia la barrera y la chica que se interponía.
Kira empuñó la mano, lista para tomar ese golpe. Zu....nnn!! Kira
entreabrió los ojos, esperando el dolor. Y no pasó nada. "Eh....?" Ella
oyó la horrorizada voz de Kyo antes de mirar adelante, hacia donde
debería haber venido el golpe. "¿¡¡¡YAGAMI!!!?" Levantó los ojos. Iori
estaba enfrente suyo, con el brazo del Dios penetrando su vientre. El
desnudo brazo de Izanagi estaba ensangrentado, y el rojo teñía el blanco
que los rodeaba. "Iya.....(no)" La respiración se le congeló en la
garganta y sacudió la cabeza. "¡¡NOOOOOOOOOOOO----!!!"

CAPITULO 29:

DETRAS DEL SENTIMIENTO...

"¡¡¡ESE... ANIMAL!!!" Alejando su


vista de este cuadro, Kyo tensó los puños. Miró las manos que colgaban a
ambos lados suyos. Temblaban. ¿De miedo? No era por eso. "Sé fuerte,
hijo...". La cara de su padre apareció de pronto en su mente. Sus ojos
chispeantes, su sonrisa bromista pero amorosa, su barba casi negra.
"Perdóname, papá...". Kyo sacudió la cabeza. "Esta vez te decepcioné...
No puedo ayudar. Yagami agoniza ahí afuera, Kira lucha con un dios, y yo
estoy aquí en una barrera segura con mi chica... ¡sin hacer NADA...!".
Sus puños se tensaron más y las uñas se hundieron en los guantes de
cuero que solía llevar. No notó las chispas rojas que brillaban
alrededor de él. "Si tuviera... un poco más... de poder..." Zash!!***
"Oh Dios... ¡Oh, Dios...!", murmuraba Kira casi fuera de sí rodeando su
cuerpo con sus propios brazos. Iori tosió sangre, inclinándose hacia
adelante sobre el brazo que penetraba su cuerpo. Los ojos de Kira se
llenaron de lágrimas y su cara se crispó de furia. "¡¡Baka (idiota)!!
¿¡Por quién creías que iba a morir?!" Iori la miró con una sonrisa débil
y burlona. "¿¡Y por quién crees TU que estoy haciendo ESTO...?" "¿Un
Hasshaku....!? ¿Osas interferir conmigo de nuevo!?", aulló Izanagi
tratando de extraer su brazo. Pero Iori se agarró furiosamente de éste,
negándole la libertad. Iori sintió que el brazo incrustado en su vientre
se volvía peligrosamente caliente. La energía corría de nuevo
preparándose para otro ataque que pretendía romper su presión a la
fuerza. "¡¡OH NO, ESO NO!!" Iori hundió las uñas en el brazo de Izanagi,
negándose a liberarlo. Chispas púrpura volaron alrededor mientras
luchaban. "¡¡HAAAA...!!" Llamas surgieron alrededor de las manos de
Iori. Pero el tinte azul de las llamas Yagami no aparecía. Las flamas
rugieron en un tono vibrante y rojo... ¡tal como las de Kyo! La cara de
Izanagi se distorsionó de angustia. "... ¿¡ROJAS!?", y Kira miró a los
luchadores enfrente suyo. "¡El tono del Poder de Orochi se ha ido de sus
llamas! ¿Ha vencido el Disturbio de la Sangre?". "¡DEJAME IR!", gritaba
furioso Izanagi, apretando los dientes. Los delgados labios de Iori, por
el puro dolor, se retorcían, pero las uñas se clavaron aún más. "¡¡ESO
NUNCA!!" Las flamas resurgieron y los devoraron. "No sigan... yamete
(deténganse)... MOU YAMETE!!!", gritaba Kira, pero el pilar de fuego
quemaba sin piedad alguna. Viendo que no disminuía, ocultó la cara en
las manos... "¡¡KIRA!!" La repentina voz la dejó perpleja. "... ¿¡Kyo!?
¿Cómo fue que saliste...?" Sus ojos se fijaron en sus manos, que
apretaban la Espada. La Espada Kusanagi que ella implantó en su cuerpo.
"La Espada Kusanagi..." "¡Kira, dame la fuerza para vencer a Orochi!",
gritó él mirando al dios que luchaba entre el fuego. "Yo soy quien puede
hacerlo, ¿no? ¡No gastes esta oportunidad que Yagami nos dio!". Kira
miró a Kyo, a as lamas, y a Kyo de nuevo. "Ah, son hombres tan
fuertes...". Cerró los ojos por un momento. "Reuniré toda la energía que
pueda y te la daré. Con eso, ¡degüella al Dragón!". "Dalo por hecho" Kyo
se volvió hacia la barrera detrás suyo, donde Yuki dormía a salvo. Kira
se cruzó de piernas, juntó las manos y empezó a cantar un hechizo que
Kyo no pudo comprender. Una pequeña pero intensa luz emergió de sus
manos, pulsando con sus palabras. El pilar de llamas se apagó y emergió
Izanagi. Su cuerpo estaba 'pintado' con un tono levemente más oscuro,
pero no se veía herido. Su mano agarró a Iori del cuello y lo hizo
balancearse en el aire. "¡¡Vamos, Kira, APURATE!!", exclamó Kyo
adelantándose. "Kyo, ¡dame la espada un momento!" El obedeció y le
alargó el arma. La hoja empezó a brillar apenas hizo contacto con la
mano de la diosa, y se convirtió en un rayo de luz. "Esta Espada está
bendita por mí, Izanami, Diosa de los Cielos. Ahora tiene el poder de
cortar a través de un planeta. Ahora, Hijo de Kusanagi... ¡¡VE!!" Kyo
recibió la Arma Sagrada y se arrojó hacia el Dios. Este contempló
duramente al muchacho que iba hacia él y lanzó a un lado el cuerpo de su
víctima. "¡¡Estúpidos Mortales.....!!" Kira vio a Izanagi liberando a
Iori, y a su vez se arrojó a atrapar el cuerpo que caía hacia el
infinito blanco que e extendía bajo ellos "¡¡Iori...!!" Alargó la mano
enfrente de su cuerpo tratando de alcanzarlo, pero el aire que estaba
entremedio interfería con gran resistencia. Sus dedos dolían de lo
tiesos que estaban, pero no se detuvo. Kira miró el mundo de la nada que
se extendía y abría sus fauces hacia ellos. "¡¡POR FAVOR, DIOS MIO,
PERMITEME COGERLO A TIEMPO...!!!" Sus dedos finalmente cogieron la mano
del caído, y Kira se apoderó de ella. Se inclinó y agarró a Iori,
mientras el blanco bajo ellos volvía a ser el piso de la caverna donde
estaban hasta hace unos minutos. Sus rodillas desnudas se hirieron
seriamente en el áspero suelo, pero no notó el dolor. Le pareció oír un
gemido detrás, pero no se volvió y sólo murmuró... "Adiós, Izanagi.
Tú... Nosotros ya no somos necesitados en este mundo..." El hombre que
se estremecía sólo gimió, y el nuevo mundo desapareció en la tierra. De
él sólo quedó una piedrecita, que brillaba en el piso. *** Apenas
aterricé de pie en el suelo tuve que volver para coger a Yuki, que fue
liberada cuando la dimensión blanca se mezcló alrededor de nosotros. La
espada que mató al dios cayó a mi lado y al suelo. La levanté lentamente
y la vi regresar a mi cuerpo cansado. Vi que Kira también había podido
salir viva, y con Yagami. Con Yuki en mis brazos, fui hacia ellos.
"Kira...". No se volvió hacia mí, el vencedor. "¿El... está...?" El
silencio nos pesó encima. Noté que su mano agarraba la muñeca de Iori.
Sacudió la cabeza y no pudo volverse... "Y así la lucha que determinó el
destino de nuestro mundo se acabó. ¿Pero acaso deberíamos estar felices
de este modo en que concluyó...?

CAPITULO 30:

"¿PUEDES FESTEJAR?".

Kyo iba por las viejas salas del


santuario, respirando la brisa veraniega que le sacudía el corto
cabello. Pero el aire ahora le quemaba los pulmones. "Acabo de llamar a
Chizuru san, y dice que anunciará la reapertura de torneo la próxima
semana." "Gracias....", dijo Kira, sentada en una pieza abierta por un
lado hacia el jardín para dejar entrar por ahí. Iori estaba tendido e
inmóvil en el duro tatami* del piso, con un papel sobre el pecho. "...
El fuda no funciona... El alma ha dejado el cuerpo...". "¡¿EL ESTA
MUERTO....!!?" El murmullo del césped no pudo romper el silencio. Kyo se
sentó junto a la salida del jardín, donde Yuki aún dormía. Se sacó la
chaqueta y la puso amorosamente sobre su frágil cuerpo.
"Supuestamente... yo soy una diosa..." "¿Kira?", y Kyo se volvió y la
vio temblando. Ella levantó la mano, y emergió un gigantesco y magnífico
magatama. "Los Ocho Magatama se unieron en mi cuerpo. Aunque controlo mi
sangre, YO soy Orochi ahora, y controlo a mi maldita gana las fuerzas de
la Natura... pero...". Levantó la mano, apretando la piedra. "¿DE QUE ME
SIRVE SER DIOSA, SI FALLE EN PROTEGER A QUIEN MAS QUIERO Y VALORO?" La
piedra se rompió con el fuerte impacto contra el suelo y se dividió en
ocho coloridos pedazos. "¡¿OCHO magatamas!?" "Las Ocho Almas de los Ocho
Guerreros de Orochi... ¡Ese poder NO LO QUIERO!". Las esferas rodaron en
el suelo hasta desaparecer. "¿Dónde fueron?" "A parasitar otra alma...
Quizá sus antiguos cuerpos. Técnicamente, un Guerrero Orochi tiene DOS
vidas: la de humano y la de Orochi. Incluso si se les saca el Magatama,
el Guerrero puede seguir viviendo como humano. Pero yo repudié sus
almas, así que volverán a los dueños... si no han muerto, o si sus almas
de humanos no las rechazan con mucha fuerza". Las hojas de cerezo afuera
se sacudieron violentamente bajo el peso del viento. El santuario
permaneció indiferente. "... ¿Pero COMO salió Iori de mi barrera, si se
suponía que podía repeler todo ataque físico?". "........." Kyo miró su
cuerpo tembloroso, y por un momento dudó si debía hablar, pero
finalmente lo hizo. Tuvo que escupir las palabras en el ambiente áspero
y triste. "El... Yagami gritaba y golpeaba la pared todo el tiempo
mientras tú y Orochi (Izanagi) peleaban. Le dije que parara ya que no
podríamos salir, pero no lo hizo. Antes de que yo supiera cómo, él
salió. Si la barrera podía repeler ataques físicos, supongo que él usó
un poder espiritual, como mi espada, para rescatarte...". Kira no se
volvió a mirarlo. Ni siquiera pudo moverse. "Heh, EL, de entre todos, me
dijo COBARDE. Para ser honesto, era CIERTO. No podía moverme de ahí,
tenía miedo de salir y luchar contra un dios. Pero El, no. No pude
moverme cuando quise... Y si yo iba, ¿QUIEN protegería a Yuki?". "...
¿No es irónico?", y Kira sonrió débilmente, sin ganas. "Luchamos para
proteger a quienes amamos, y a veces ese amor nos puede derrumbar".
"Ustedes dos querían morir el uno por el otro, y yo sólo me quedé en tu
escudo manteniéndome fuera. Supongo que no tenía derecho a interponerme
entre ustedes, primero que nada". Kyo dirigió sus ojos hacia el mar de
árboles que rodeaban el templo. Una bolita de luz emergió frente a la
cara de Kira. Un magatama, brillante y transparente. "Bahamut...". "¿Tu
alma...?" Kira asintió en silencio. "Te repudié... No quiero más poder,
ya es inútil...". La piedrecita brilló como si escuchara a su dueña.
"¿No me abandonarás?" Ella levantó la mano, y la piedra se posó en su
palma. Kira miró perpleja el magatama que alguna vez estuvo en el cuerpo
de Iori. Y ésta refulgió de nuevo. *** "Uhhhh...". Kyo, perplejo ante
ese sonido, miró a Yuki, que despertaba de su sueño. "¡Yuki!" "¿Eeeeh?
¿Kyo? ¿DONDE ESTOY?" Miró alrededor de todo el santuario, y vio a una
chica conocida sentada a cierta distancia. "¡Kira san! ¿Ya estás bien?"
"Sí, no te preocupes por mí." Yuki suspiró de alivio al ver a Kira
sonriendo. "Kyo," Kira los miró a ambos. "Si va a empezar el torneo,
chicos, mejor vuelvan a Tokyo y prepárense." "Sí, pero...", y Kyo miró a
Iori. "¿Te preocupa? ¿Un rival de los Kusanagi?" "Sí, me preocupa... ¿No
es loco? Pero me importa un pito lo de los clanes Yagami y Kusanagi. Es
un gran luchador, y mi único verdadero rival". Kyo rió y se rascó la
cabeza. Kira sonrió de nuevo. "Ya veo. Déjamelo a mí...". "¿Eh?" "Yo...
soy una diosa, acuérdate" Kyo la miró a los ojos, y sonrió. "Te veo en
Tokyo, entonces. Yuki, vayamos a casa" "¿Huh? Oh, bien.." Kyo saltó al
jardín y ayudó a Yuki a pararse. "¿Huh, Yuki chan? Antes de irte, ¿me
dices tu apellido?" "¿Para qué, Kira san?" "Por curiosidad......."
"Yayoi. Soy Yuki Yayoi." "Eso creí...", y Kira sonrió. "Kyo, cuida a mi
hermanita por mí, ¿sí?" "¡Tenlo por seguro!"*** "No imaginé que haría
esto de nuevo...", murmuró Kira deslizando el Magatama en la pálida de
mano de Iori y uniéndolos con la suya propia. "Pero si es el único modo,
lo haré con gusto...". Sus manos refulgieron mientras la piedra se
hundía en su palma. "Venciste una vez tu sangre, Yagami Iori, de seguro
puedes hacerlo de nuevo." Sintió la piedra completamente desligada de
ella, y ahora unida a él. "Y si pierdes el control, yo voy a...". La
brisa sacudió su pelo mientras aguardaba pacientemente. De pronto, la
mano se sacudió, e Iori levantó su pesada cabeza del piso y se sentó,
agarrándose la frente. "... ¿Kira? ¿Qué? ¿¿¡Cómo es que aún estoy
vivo...!??" Frenéticamente buscó una explicación en su rostro, pero ella
sólo contestó con su sonrisa. "Ohayo (buenos días), Iori...".*** "¿De
qué se trataba, Kyo?" "¿¿Huh??" "Lo de las hermanas..." "Oh, ¿eso?" Ya
estaba lejos del templo, yendo hacia la estación de trenes más cercana;
pero por ahora, Yuki y Kyo disfrutaban del silencio. "Es una historia
MUY larga, Yuki." Yuki lo pensó un poco, sintiendo bajo sus pies el
crujir de la gravilla. "Cambiemos de tema, entonces... ¿Te GUSTABA Kira
san?" "¿¡COMO!?", y Kyo por muy poco no dio de cabeza en el suelo.
"¡Escúpelo, anda! ¿Te gustaba?" Kyo hizo que se taimaba, inflando las
mejillas, y salió corriendo. "¡ESPERAME!", y Yuki lo siguió. El se
detuvo de pronto y le dedicó su sonrisa de siempre, infantil y tierna.
"¡Eso... es un GRAN secreto!" "Y yo me pregunto qué onda con Yagami
kun...". "¿Te preocupa?" "Sí, por el bien de Kira san" "¡Yaaaaay! ¿¡TU
LO SABIAS!?" "¿Saber QUE?" "........NADA." "¡Hm, Kusanagi kun!", y Yuki
le empujó la nariz suavemente con la punta del dedo. "¡Es uno de los
secretitos que sólo nosotras las niñas sabemos descubrir!"*** "El torneo
recomenzará...." Iori se sentó en medio del banco que estaba en medio
del pasillo, tal como Vice lo había hecho meses antes. "Nunca supe que
el templo era tan... grande..." "Han pasado 15 años desde que viniste
acá, claro." "Sí.........." El sol pegaba fuerte, pero esta vez a Iori
no le importó. "¿Qué harás ahora, Kira?" "¿Yo? No creo que pueda seguir
en el torneo con mis compañeros en el hospital. Esta vez creo que me
retiraré. Debería cuidar de ellos". "Tus amigos...." "¡O podría hacer un
dueto contigo en el torneo!". Kira rió al verlo ponerse turnio. "Por
Dios, no. No estaría tranquilo. ¿Y después?". "Hmmm... Acabaré mi
carrera, supongo..." "¿Y?" "No lo sé. Quizá vuelva acá, donde
pertenezco." "¿Sola?" "Como me enseñaron hace mucho." Silencio. "Quédate
en Tokyo." Más silencio. Iori dio vuelta la cara, y Kira soltó una
risita. "¿Qué me quieres decir, Iori?" "¡Ya no importa!" Iori,
agradecido de que su flequillo le ocultara el rubor, se puso de pie y
empezó a alejarse. Kira saltó al jardín y lo siguió. "¡Iori! ¡No sabré
qué quieres de mí si no me dices!". "¡Usa tu imaginación y adivínalo!".
"Hombre terco..." El templo se hundió en la vegetación mientras se
alejaban. "¡Iori!" "¿Y ahora, qué?" "Yo... ¡NOSOTROS te esperaremos!"
Iori siguió andando, pero frenó. Se volvió hacia Kira, que estaba atrás
suyo. Su mano estaba sobre su abdomen. "....¿Qué has dicho?" "Iori,
¿PUEDES FESTEJAR?"

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