Вы находитесь на странице: 1из 9

Proceso fonológico

proceso fonológico es un fenómeno natural de las lenguas por las cuales unos sonidos
influyen sobre otros, y se provocan cambios en la articulación o sonido en un
determinado contexto sonoro o se producen reestructuraciones del sistema fonológico.
La fonología es un subcampo de la lingüística. Mientras que la fonética
estudia la naturaleza acústica y fisiológica de los sonidos o alófonos, la
fonología describe el modo en que los sonidos funcionan (en una lengua o
en lengua en general) en un nivel abstracto o mental.
La morfología ( < griego μορφ-, morph ['forma'] + λογία logía ['tratado'])
es la rama de la lingüística que estudia la estructura interna de las palabras
para delimitar, definir y clasificar sus unidades, las clases de palabras a las
que da lugar (morfología flexiva) y la formación de nuevas palabras
(morfología léxica). La palabra 'morfología' fue introducida en el siglo XIX.

Función sintáctica
Se denomina función sintáctica al servicio que una palabra desempeña a otra u otras o,
de forma más precisa, a las relaciones de combinación o relaciones sintagmáticas que
una palabra mantiene con las demás palabras de su contexto.
Las funciones sintácticas más simples son las de sujeto y predicado. El sujeto es el tema
o asunto o soporte de que se habla; el predicado es lo que se dice o predica o comenta o
aporta sobre ese sujeto: Pedro (función sintáctica sujeto) come (función sintáctica
predicado) Las funciones sintácticas están desempeñadas en el lenguaje por distintas
clases de palabras (el sustantivo Pedro en el caso del sujeto anterior, el verbo come en el
caso del predicado anterior).
Las funciones sintácticas ligan las palabras entre sí en el eje sintagmático o
combinatorio de la expresión, frente al eje paradigmático o sustitutorio de la expresión,
y muchas veces están marcadas por determinados morfemas que sirven para establecer
relaciones de concordancia.
El término semántica se refiere a los aspectos del significado, sentido o interpretación
del significado de un determinado elemento, símbolo, palabra, expresión o
representación formal. En principio cualquier medio de expresión (lenguaje formal o
natural) admite una correspondencia entre expresiones de símbolos o palabras y
situaciones o conjuntos de cosas que se encuentran en el mundo físico o abstracto que
puede ser descrito por dicho medio de expresión.
La semántica puede estudiarse desde diferentes puntos de vista:
• Semántica lingüística, trata de la codificación y decodificación de
los contenidos semánticos en las estructuras lingüísticas.
• Semántica lógica, desarrolla una serie de problemas lógicos de
significación, estudia la relación entre el signo lingüístico y la
realidad. Las condiciones necesarias para que un signo pueda
aplicarse a un objeto, y las reglas que aseguran una significación
exacta.
• Semántica en ciencias cognitivas, intenta explicar por qué nos
comunicamos, y cuál es el mecanismo psíquico que se establece
entre hablante y oyente durante este proceso.


Semántica Lingüística

La lingüística es la disciplina donde originalmente se


introdujo el concepto de semántica. La semántica
lingüística es el estudio del significado de las palabras
del lenguaje. La semántica lingüística contrasta con otros
tres aspectos que intervienen en una expresión con
significado: la sintaxis y la pragmática.
La semántica es el estudio del significado atribuible a expresiones sintácticamente bien
formadas. La sintaxis estudia sólo las reglas y principios sobre cómo construir
expresiones interpretables semánticamente a partir de expresiones más simples, pero en
sí misma no permite atribuir significados. La semántica examina el modo en que los
significados se atribuían a las palabras, sus modificaciones a través del tiempo y aún sus
cambios por nuevos significados. La lexicografía es otra parte de la semántica que trata
de describir el significado de las palabras de un idioma en un momento dado, y suele
exhibir su resultado en la confección de diccionarios.
Por otro lado, la pragmática se refiere a cómo las circunstancias y el contexto ayudan a
decidir entre alternativas de uso o interpretación; gracias a la pragmática el lenguaje
puede ser usado con fines humorísticos o irónicos. Además la pragmática reduce la
ambigüedad de las expresiones, seleccionando sólo un conjunto adecuado de
interpretaciones en un determinado contexto.

Semántica en matemáticas y lógica


La lógica de predicados de primer orden es el tipo de sistema lógico-matemático más
sencillo donde aparece el concepto de interpretación semántica. Dicha lógica está
formada por:
1. Un conjunto de signos (conectivas, paréntesis, cuantificadores,...).
2. Un conjunto de variables y constantes.
3. Un conjunto de predicados sobre las variables.
4. Un conjunto de reglas de buena formación de expresiones a
partir de expresiones sencillas.
En la lógica de primer orden el conjunto de variables y constantes juega un papel
similar al lexicón de las lenguas naturales, ya que bajo una interpretación semántica son
los elementos que admiten referentes. A su vez, el conjunto de reglas de buena
formación de expresiones hace el papel de la sintaxis en las lenguas naturales. Para
interpretar semánticamente las expresiones formales de un sistema lógico de primer
orden necesitamos definir un modelo o conjunto estructurado sobre el que interpretar los
enunciados formales del sistema lógico. Un modelo de acuerdo con la teoría de modelos
es un conjunto con cierta estructura junto con una regla de interpretación que permite
asignar a cada variable o constante un elemento del conjunto y cada predicado en el que
intervienen un conjunto de variables puede ser juzgado como cierto o falso sobre el
conjunto en el que se interpretan las proposiciones del sistema lógico formal.
En lógica matemática se suelen dividir los axiomas en dos tipos:
• Axiomas lógicos, que definen básicamente las reglas de deducción
y están formados por tautologías. Básicamente son válidos para
cualquier tipo de sistema formal razonable.
• Axiomas matemáticos, que aseveran la existencia de cierto tipo de
conjuntos y objetos con verdadero contenido semántico. Gracias a
ello es posible introducir conceptos nuevos y probar las relaciones
entre ellos.
Así, si se tiene un conjunto de axiomas que define la teoría de grupos, cualquier grupo
matemático es un modelo en el que las proposiciones y axiomas de dicha teoría reciben
interpretación y resultan en proposiciones ciertas sobre ese modelo.

Semántica en ciencias cognitivas


La semántica en ciencias cognitivas tiene que ver con la combinación de signos y con
cómo la mente atribuye relaciones permanentes entre estas combinaciones de signos y
otros hechos no relacionados por naturaleza con estos símbolos. También es muy
especial, ya que es la manera de introducir significados dados de uno mismo. Por
ejemplo la noción que existe de silla en la que la misma tiene 4 patas, respaldo, etc.Las
hay de más o menos patas pero se trata de deslizamiento de sentidos, que se construye
en la mente a partir del caso central o prototipo.
Velocidad de habla
La velocidad de habla o tempo de elocución es la rapidez con que una persona articula
las palabras a lo largo de su discurso. Para determinar la velocidad, se computa la
cantidad de palabras que emite en un periodo de tiempo. El resultado se expresa,
generalmente, en palabras por minuto; en español se calcula que una velocidad normal
oscila entre las ciento cincuenta y las doscientas palabras por minuto. El concepto es
objeto de investigación en varias disciplinas: en Didáctica de las lenguas —primeras,
segundas y extranjeras—, en Lingüística computacional (tecnología del habla), en
Traducción e interpretación (p. ej., en la subtitulación de películas), en Ciencias
empresariales, etc.
La conciencia de la importancia de la velocidad de habla en la comunicación es
probablemente tan antigua como el propio lenguaje humano. Como es sabido, cualquier
hablante tiende a adaptar su discurso a las posibilidades de comprensión auditiva de su
interlocutor. Como ejemplos comunes, tanto en el habla de los mayores con los niños
de corta edad (en inglés, baby talk) como con los extranjeros de niveles básicos (en
inglés, foreigner talk), se pueden citar las siguientes tendencias: un esmero en la
articulación y vocalización, un aumento de la intensidad de la voz (volumen), una
ralentización de la velocidad de habla y pausas más abundantes y más largas.
Estas y otras muchas modificaciones (simplificación léxica, gramatical, etc.), ya sean
realizadas de un modo intuitivo o planificadas de modo consciente, también están
presentes en las aulas de LE. En algunos métodos de enseñanza se instruye
explícitamente al docente en torno a estas cuestiones. Generalmente, se recomienda
que la velocidad de habla, tanto del profesor como de los alumnos, sea normal, esto es,
aproximadamente como la de las conversaciones entre hablantes nativos, con el fin de
preparar a los aprendientes para interacciones reales en la lengua meta. Ello no es
óbice para que, cuando surgen dificultades fónicas —tanto perceptivas como
productivas— se reduzca provisionalmente la velocidad.
La velocidad de habla es uno de los fenómenos que configuran la prosodia. Junto con
las pausas y la intensidad (volumen), es un factor decisivo en la caracterización del
ritmo; también es importante en el análisis de la entonación. Por ejemplo, una
aceleración de la velocidad (especialmente en un registro tonal alto), acompañada de
un aumento de la intensidad, pueden ser indicios de enfado o de impaciencia; por el
contrario, una velocidad lenta (especialmente en un registro bajo) puede transmitir
tristeza.
Ciertamente, existen diferencias de velocidad entre unos y otros hablantes de una
lengua (y lo mismo ocurre en la velocidad lectora); por ejemplo, según algunas
investigaciones, las mujeres suelen hablar más rápido que los hombres. En la medida
en que un hablante se aleja de la velocidad considerada normal, pueden surgir
problemas en la comunicación: un habla demasiado rápida tiende a dificultar la
comprensión, mientras que un habla excesivamente lenta puede llegar a aburrir al
interlocutor.
La cuestión de la velocidad de habla se aborda en varias disciplinas, dadas sus
repercusiones en la comunicación, tanto en el caso de la lengua materna como en el de
una lengua segunda o extranjera. Un ejemplo lo constituyen los estudios empresariales,
en los que la voz se considera un recurso muy importante, p. ej., en las negociaciones o
en las presentaciones de ventas. Con el fin de mantener la atención del interlocutor
(cliente, empleado, etc.), se procura impregnar la voz de entusiasmo y adaptar al
interlocutor la velocidad de habla.
Ejemplos como el anterior tienen una aplicabilidad plena y directa a la enseñanza de
una lengua segunda o extranjera, dado que sea quien sea el interlocutor del
aprendiente de una lengua meta —no sólo un cliente o un empleado, sino cualquier
otra persona: un profesor, un amigo, un desconocido, etc.—, es importante que cada
uno siga con atención y entienda bien el discurso del otro. Si bien en algunos modelos
didácticos tradicionales se da prioridad a la corrección, en la actualidad es habitual
trabajar con la misma atención la fluidez. Ésta asume un papel relevante en el ámbito
de la prosodia: un uso adecuado del tempo, de las pausas y del ritmo contribuye
sustancialmente a mantener un canal de comunicación fluido. A medida que el
aprendiente va desarrollando su competencia comunicativa y automatizando el uso de
la lengua, su velocidad de habla se va aproximando a la normal en la lengua meta.

Entonación
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a navegación, búsqueda

La entonación es el conjunto de los tonos de todas las sílabas de un enunciado. Son las
variaciones de la altura del sonido (frecuencia fundamental Fo) que resultan de los
cambios de tensión a nivel de las cuerdas vocales.

La entonación como fenómeno suprasegmental


La entonación transmite información contenida en el habla que no está contenida en los
fonemas y por tanto es modificable por parte del emisor.

La entonación en las lenguas tonales


La entonación tiene función significativa en algunas lenguas (información lingüística).

La entonación en las lenguas occidentales


La entonación, en las lenguas occidentales, se utiliza para varios fines (información
paralingüística y extralingüística): sirve para dar expresión a los sentimientos que
acompañan a la emisión de un determinado enunciado. Matices tan modificadores del
sentido como la ira, la ironía, la duda, quedarían fuera de la percepción del oyente si lo
expresado careciese de la entonación adecuada.
La entonación de un enunciado generalmente, comienza siempre de forma ascendente y,
luego, dependiendo de la modalidad que se adopte, terminará de forma ascendente o
descendente.

Timbre (cualidad)
El timbre es una de las cuatro cualidades esenciales del sonido articulado, junto con el
tono, la duración y la intensidad.
Se trata del matiz característico de un sonido, que puede ser agudo o grave según la
altura de la nota que corresponde a su resonador predominante.
En el movimiento vibratorio generador del sonido intervienen, simultáneamente, de una
parte, un movimiento vibratorio principal, y de otra, uno o más movimientos vibratorios
secundarios. En el lenguaje, el tono fundamental de cada sonido es el que producen las
vibraciones de las cuerdas vocales y los tonos secundarios resultan de las resonancias
que aquel produce en las cavidades formadas en el canal vocal de acuerdo con la
posición de los órganos articuladores. A cada cavidad o resonador, según su forma y
volumen, le corresponde una nota de una altura determinada. En este conjunto sonoro
de tono fundamental y tonos secundarios, el resonador predominante es el que
determina el timbre o matiz característico de cada sonido.
Se habla de Timbre en función de aquella cualidad que nos permite diferenciar un
sonido de otro, sea este musical o no. Algunas definiciones se refieren al timbre como
una cualidad o parámetro mas del sonido, equiparable a la frecuencia(tono),
amplitud(intensidad) y duración. Pero en realidad no se trata de un parámetro en si
mismo sino de la combinación de varios, entre los que podemos mencionar como
determinantes a:
• Espectro: Distribución de la energía en función de los parciales (armónicos o
inarmónicos) de un sonido complejo
• Envolvente de amplitud: Variación de la Amplitud en el Tiempo.
• Formante: Es el pico de intensidad o concentración energética en una
determinada frecuencia en el espectro de un sonido.

VI. LA ENTONACIÓN.-
Es el conjunto de los tonos de todas las sílabas de un enunciado. La entonación es uno de
los más importantes vehículos de la expresión afectiva del discurso, sola o combinada con
otros elementos, como el tempo, la pronunciación, etc. La entonación expresiva estaría
superpuesta a la entonación comunicativa básica, o sea al significado gramatical. Varios
mecanismos se utilizan para marcar expresividad: la desviación entre los puntos extremos
del patrón melódico, el registro, el contorno, la intensidad y la duración del control
melódico tienen valores simbólicos en la expresión de las emociones. Por ejemplo, un
registro alto puede evocar alegría, mientras que un registro bajo puede indicar tristeza, la
duración indicar énfasis, etc. Sería interesante delimitar cuánto de esto está esquematizado
universalmente y cuánto lo está culturalmente.
La entonación es modificable por parte del emisor pues, además de su función significativa
en algunas lenguas, sirve para dar expresión a los sentimientos que acompañan a la emisión
de un determinado enunciado. Matices tan modificadores del sentido como la ira, la ironía,
la duda, quedarían fuera de la percepción del oyente si lo expresado careciese de la
entonación adecuada.
¿De que depende la entonación?
Depende básicamente de las alteraciones de frecuencia en las vibraciones laringeas, es decir
es decir de las variaciones en el tono.
La entonación varía de acuerdo a los factores como la edad, sexo, el estado psíquico y la
intencionalidad del hablante.
6.1 FUNCIONES DE LA ENTONACION.-
a. Función Constitutiva.-
Llamada así porque la curva melódica, limitada por dos pausas, nos indica en donde
empieza y en donde termina el grupo fónico.

Función Distintiva.-
Es el valor fonológico de la entonación, recordemos que la entonación es un
fonema, por tanto permitirá distinguir significados, ya que mediante el tono
podemos añadir matices que aran variar la significación del mensaje:
• Tengo dinero (actitud enunciativa del hablante).
• ¿Tengo dinero? (actitud interrogativa del hablante).
• ¡Tengo dinero! (actitud exclamativa del hablante).
Como observamos una misma secuencia de fonemas han sido entonadas
describiendo tres diferentes formas melódicas; cada una de estas tienen suma
importancia pues responde a la necesidad de expresar la verdadera intención del
hablante. Esto revela que cada curva melódica es significativa ya que posee un
significado concreto y específico que los usuarios del español podemos advertir y
que nos ayudara a entender el sentido real de la frase.
6.2. EL GRUPO FÓNICO.-
Es la unidad melódica que como una porción del discurso, se haya comprendida
entre dos pausas sucesivas.

6.3 ESTRUCTURA DE LA LÍNEA MELÓDICA.- En la línea melódica del grupo fónico


se observaran dos ramas:
A. RAMA INTENSIVA.- Que va desde el inicio hasta el acento predominante que
coincide con la última silaba tónica del grupo fónico. En esta rama se observan
dos sub. Ramas.
 Rama inicial.- Tiene tono grave; abarca la(s) primera (s) silaba (s)
inacentuada (s).

 Rama central.- Empieza en la primera silaba tónica y termina en la


silaba inmediatamente anterior a la última silaba tónica el grupo fónico.
B) RAMA DISTENSIVA.- abarca desde la última silaba tónica hasta el final
del grupo fónico.
 Esta rama final se llama TONEMA y es la más importante porque imprime el
significado, el valor fonológico al grupo fónico.

6.4. EL TONEMA.- El comportamiento tonal de la parte final del grupo fónico


reviste de singular importancia para captar la intencionalidad del hablante
porque allí se ubica la unidad del tono llamada fonema. Es la altura musical o de
tono que, como la inflexión más importante, corresponde a la parte del grupo
fónico.
6.4.1 Tipos de tonema.-
a. Tonema Descendiente: (cadencia
-semicadencia).- Es aquel en el cual el nivel de
tono descendiente.
a.1 Cadencia.- Se le representa con el signo [↑], presenta el nivel de inflexión
descendiente, mas abajo. El descenso de la curva entonativa se verifica a partir
de la última silaba tónica del grupo fónico.
La cadencia se realiza en oraciones enunciativas y exclamativas en estas se
evidencia el fin del grupo fónico, indica que la oración a terminado.
a.2 Semicadencia.- Se le representa con el signo [┴], en este tonema menor,
se observa que la curva entonativa es menor que la cadencia. Se da al inferior de
una expresión integrada por arios grupos fónicos.

 Tonema Horizontal (suspensión).- Es aquel en el cual el nivel de


tono se interrumpe en un nivel intermedio. Se le representa con el signo
[→].

c. Tonema accedente (anticadencia semiantecadencia): Es aquel en


el cual el nivel del tono asciende.
c.1 Anticadencia.- Se le representa con el signo [↑], presenta el
nivel de inflexión ascendente más alto, la anticadencia se verifica
a partir de la última vocal acentuada del grupo fónico, el fonema
asciende rápidamente. La anticadencia se realiza en oraciones
interrogativas absolutas.
c.2 Semianticadencia.- Se le representa con el signo [Τ], este
fonema menor se verifica cuando el grupo fónico finaliza en un
fonema ascendente pero evidencia una menor altura que la
anticadencia.
La semianticadencia siempre se verifica al inferior de una
oración y evidencia un carácter continuativo para indicar que el
mensaje no ha concluido. Aquí radica su valor fonológico.

I. LA PROSODIA.-
Hablamos de Gramática como el estudio de los elementos de la lengua y sus combinaciones.
Entendemos por gramática de la oralidad, el estudio del sonido que pretende ser
lingüístico: la organización del hilo fónico a través de un conjunto de mecanismos de
naturaleza prosódica o suprasegmental. Sin estos mecanismos sería muy difícil hacer de ese
continuo fónico algo inteligible. Cuando se hacen análisis gramaticales se parte,
generalmente, de la escritura y de todo aquello que podemos ver, dejándose de lado la
manera como se organiza el sonido, para que sea perceptible la estructura profunda de la
lengua. Debido a esta razón creo necesario dedicarle algún espacio a este conjunto de
elementos prosódicos básicos, que pudiéramos considerar como los principios elementales
de la organización de la lengua hablada.
Estos elementos supra-segméntales, los que están más allá del segmento, lejos de constituir
un adorno, son precisamente los que organizan el hilo de sonido que percibimos Si el
sonido no estuviera agrupado de manera significativa, no habría comunicación lingüística;
se oirían gritos o murmullos, a lo sumo. El oyente recibe, cuando se comunica
lingüísticamente, segmentos sonoros relativos a las unidades de información que le envía el
hablante. Con el sonido, va una serie de informaciones de naturaleza prosódica, no
solamente con información referencial sino también con información dialectal,
sociolingüística e inclusive, emotiva.
Si bien hay consenso sobre el hecho de que la prosodia está más allá de las unidades
segméntales, no lo hay en cuanto a cuáles de los mecanismos forman parte de ella. En
realidad, parece más un problema de nomenclatura que de otra índole.
Al percibir el habla, tenemos una melodía conformada por las variaciones de frecuencia del
fundamental pero al mismo tiempo sentimos ritmo, pausas, intensidad y otros elementos
fónicos. Para algunos autores, la prosodia o entonación se compone de todos estos
elementos (Quilis, 1993; Obediente, 1998). Para otros, la entonación está conformada por
todos esos elementos que "suenan" con el fundamental y es sólo uno de los elementos de la
prosodia.
II. SUSTANCIA DE LA PROSODIA
Los parámetros físicos que conforman la prosodia constituyen a su vez, su sustancia. En la
terminología de Hjelmslev, la sustancia es la materia o el sentido, moldeados luego por la
forma con miras a la significación. Ahora bien, ¿cuál el alcance de la prosodia y cuál su
sustancia?
Quilis (1981) considera que la reducción de la prosodia a la entonación, o sea a la curva
melódica del habla, implica también su reducción a la sustancia de la expresión; mientras
que su extensión al conjunto de elementos prosódicos implica la consideración de la forma
de la entonación y por consiguiente, también su definición como un signo lingüístico. Según
este autor, hay una cara de la prosodia que es solamente expresiva, con la que podemos
manifestar enojo, alegría, etc. Pero hay otra cara que implica un nivel de señalización más
abstracto y eleva la prosodia a la categoría de signo lingüístico, como veremos más adelante
en este capítulo (cf. también Obediente 1998; 208-209). Aún aquellos fenómenos de índole
emotiva dejan de ser instintivos y se integran en la lengua de forma esquematizada Así dice
este autor: "La forma, o estructura de la entonación, viene dada por la descripción
lingüística, que debe establecer el número de elementos que integran ese nivel y examinar
sus relaciones y sus funciones. La sustancia es un continuo en el que hay que delimitar las
unidades de entonación para obtener elementos discretos y establecer así sus patrones
melódicos y la naturaleza de sus elementos"
Ahora bien, ¿cuál sería la sustancia de la prosodia? Aquellos parámetros físicos que la
conforman: la frecuencia fundamental, o entonación, la duración y la intensidad. Todos
ellos contribuyen a la percepción de la prosodia de modo que aún cuando el fundamental
descienda levemente, una elevación en la intensidad se percibe como un tono levemente
ascendente .Pertenecientes a la sustancia de la prosodia serían también otros elementos
derivados de la vibración de las pulsiones laríngeas: la pausa, el acento y la sílaba. La sílaba
es la unidad rítmica pulsional alrededor de un núcleo silábico. El acento es la prominencia
acústica de una sílaba
Las pausas, por su parte, son las interrupciones o detenciones de la información que
hacemos cuando hablamos o leemos en voz alta. Delimitan los grupos fónicos, o sea
aquellas porciones del discurso comprendidas entre dos pausas. Los grupos fónicos no
coinciden necesariamente con los grupos prosódicos, que, además de estar delimitados por
pausas, pueden estarlo por las inflexiones del fundamental. Estos grupos prosódicos se
denominan también unidades entonativas o unidades de entonación.
La prosodia constituye, entonces, la infraestructura rítmica de la lengua hablada, su
organización en el tiempo, y contribuye a facilitarle al hablante la retención de ciertos
segmentos en la memoria. Podemos ver, que la prosodia está formada por una serie de
parámetros que el hablante no percibe discriminadamente, sino como un todo. Ese todo le
confiere también una totalidad de significados, que se perciben como un conjunto, pero que
podemos discriminar en el análisis.

Похожие интересы