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INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS COMARCA NEJAPA INFORME TÉCNICO

MANAGUA, ENERO de 2013 CADI. Departamento de Historia-UNAN-MANAGUA Elaborado por:

Sagrario Balladares N y Leonardo Lechado R.

ENERO de 2013 CADI. Departamento de Historia-UNAN-MANAGUA Elaborado por: Sagrario Balladares N y Leonardo Lechado R.

I- INTRODUCCIÓN

El informe técnico que se presenta se refiere a la ejecución de la sexta jornada de excavaciones arqueológicas controladas en el sitio arqueológico Nejapa. Estas investigaciones se desarrollan de manera sistemática desde el año 2006 y su estudio forma parte de una de las líneas de investigación del Centro Arqueológico de Documentación e Investigación (CADI) del Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades y Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN, MANAGUA.

Las acciones desarrolladas para esta jornada se enfocaron en la estructura monticular número cinco de un total de doce que conforman el sitio en estudio. El trabajo de campo fue desarrollado en conjunto con los estudiantes del IV ano de la carrera de Historia con Orientación en Arqueología siendo éstas las Prácticas de Profesionalización I.

El trabajo de campo fue desarrollado a inicios del presente año durante los dos primeros meses del año (enero-febrero), entre el 23 de enero y el 11 de febrero, aprovechando las óptimas condiciones climáticas que ofrece esta región natural del país y el periodo de estación seca coincidentes con las vacaciones interanuales de los estudiantes. En total fueron dieciocho días laborables cubriendo jornadas de trabajo de nueve horas de lunes a sábado, en horario de 7:00am a 5:00pm, con descanso los días domingo.

El propósito académico fue el fortalecimiento de los conocimientos teóricos adquiridos por los estudiantes en las asignaturas de métodos y técnicas de la investigación arqueológica e “Introducción al trabajo de Campo”, ambas asignaturas se contemplan en el programa de estudio para su formación

académica por lo que su cumplimiento fue de estricta obligatoriedad. Estas prácticas permitieron a los y las estudiantes desarrollar habilidades y destrezas en la aplicación de sistemas de registro y metodologías de excavaciones arqueológicas.

El objetivo científico fue ampliar los conocimientos sobre el modo de vida de los grupos humanos asentados en dicha comarca y su evolución socio económica, política y cultural. También en la búsqueda de datos que permitieran conocer las características y funcionalidad de la estructura monticular número cinco.

Algunas de las hipótesis planteadas para esta temporada se refieren a aquellas que contemplan la vinculación directamente entre el montículo cinco y el montículo uno: la primera hipótesis planteada señala que la estructura monticular cinco es una dependencia directa del Montículo uno; la segunda hipótesis establece que la variabilidad documentada entre la estructura monticular uno y cinco es el reflejo de usos diferenciados de los espacios.

Tanto la investigación como el trabajo de campo fueron dirigidas técnica y científicamente por los docentes e investigadores del CADI, los arqueólogos, Sagrario Balladares y Leonardo Lechado R y como apoyo técnico-metodológico, la arqueóloga Crisálida Cordero M, también docente e investigadora del mismo centro. Se contó además con la participación del arqueólogo independiente Chester Flores Reyes invitado por la dirección del proyecto y con estudiantes de cuarto y quinto año de la carrera de Historia con Orientación en Arqueología de esta universidad.

La jornada de campo fue financiada por la Facultad de Humanidades y Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN Managua); a pesar de esto, al presupuesto inicialmente contemplado, para la presente

excavación, se le hicieron reducciones sustanciales, lo que limita, parcialmente, el alcance de todos los objetivos académicos y científicos propuestos, pues solamente se trabajaron dieciochos días en comparación con las jornadas desarrolladas en años anteriores, sobre todo las primeras, las que alcanzaban hasta treinta días de trabajos de campo.

Se contó además con el apoyo de las señoras, Josefa y Thelma Gaitán, habitantes de la comarca y en cuya casa de habitación se resguardan los instrumentos de campo, así también, fueron ellas quienes se dedicaron la preparación de alimentos para toda la jornada; también obtuvimos el apoyo de los señores, Nicolás Rodríguez y Domingo Gaitán, quienes contribuyeron para la contratación del equipo de limpieza general del sitio y su posterior recubrimiento.

Cabe señalar que durante el proceso de excavación se contó con la supervisión del señor Ramiro García, en representación de la oficina de Patrimonio Cultural del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC); por parte de nuestra Universidad se contó con la supervisión de la Msc. Ligia Madrigal, directora del Departamento de Historia y la Lic. Carolina Centeno, administradora de la Facultad de Humanidades y Ciencias Jurídicas.

II-OBJETIVOS GENERALES:

a)

Académicos:

Contribuir al fortalecimiento de los conocimientos teóricos adquiridos por los estudiantes en las asignaturas de Métodos y Técnicas de la Investigación arqueológica e Introducción al trabajo de Campo, ambas asignaturas son contempladas en el programa de estudio de la Carrera de Historia con Orientación en Arqueología

Desarrollar habilidades y destrezas en los estudiantes en la aplicación de sistemas de registro, documentación y metodologías en excavaciones arqueológicas. b) Científicos:

Ampliar los conocimientos sobre el modo de vida de los grupos humanos asentados en la comarca Nejapa y su evolución socio económico, político y cultural.

Identificar elementos característicos de la funcionalidad de la estructura monticular número cinco.

III- OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Aplicar métodos y técnicas de excavación, documentación y de preservación de sitios arqueológicos a través del ejercicio práctico de los estudiantes de tercero y cuarto año de la Carrera de Historia con Orientación en Arqueología en el desarrollo de la investigación arqueológica.

Ampliar conocimientos sobre la complejidad arquitectónica y funcionalidad del montículo cinco, por medio de Identificación y documentación de nuevas evidencias arqueológicas in situ.

Valorar la funcionalidad del montículo cinco con respecto al montículo uno, para la interpretación de la dinámica social existente en el pasado.

IV-

FINANCIAMIENTO

El financiamiento para esta jornada de campo, fue proporcionado por la Facultad de Humanidades y Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. Ello implicó:

- Traslado de personal, desde la Universidad hasta el sitio arqueológico y viceversa (diario), al igual que el traslado de equipo de campo (al inicio y fin de la campaña).

- Abastecimiento de almuerzos y refrigerios.

- Reparación y elaboración de equipos (zarandas).

- Compra de los materiales perecederos a utilizar antes y durante la realización de los trabajos de campo descritos y en laboratorios.

- Pago de operarios para cierre del área de excavación.

- Viáticos de bolsillos para los docentes implicados.

V- EQUIPO DE INVESTIGACIÓN

Dirección Científica:

Msc. Sagrario Balladares Navarro Lic. Leonardo Lechado Ríos

Apoyo Logístico:

Msc. Crisálida Cordero Moraga

Arqueólogo Invitado:

Chester Flores Reyes

Estudiantes

IV año

1. Barberena Siles Bani Ezequiel

2. Barberena Siles Elí Jonathan

3. Benavente Arias Joel Antonio

4. Bolaños Emmanuel Antonio

5. Gago Vega Christopher José

6. López Calero Karen Fabiola

7. Miranda Tapia Ivonne Carmen

8. Ramos Araica Herme Josué

9. Vargas Peña Miurell Elieth

V año

10. González Tuckler Jeús

11. Vega Marlyng

VI- ASPECTOS METODOLÓGICOS

Se desarrollaron diversos elementos metodológicos para esta jornada de campo, tanto de carácter operativos como técnico y científico.

a- Gestión y Sensibilización:

La jornada 2012 no hubiese sido posible sin las gestiones previamente desarrolladas y que a continuación se describen:

Solicitud de permiso al propietario del terreno donde se emplaza el sitio en estudio: anualmente debe renovarse esta autorización.

Solicitud de permiso de investigación a la Dirección de Patrimonio Cultural del Instituto Nicaragüense de la Cultura.

Gestiones administrativas ante las autoridades competentes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, para contar con los fondos necesarios y el apoyo logístico necesario.

Se realizaron las coordinaciones necesarias con pobladores de la comarca para operaciones como: la limpieza general del sitio previo a la excavación, la preparación de los refrigerios y almuerzos, la elaboración y reparación de zarandas y para cubrir con tierra el sitio una vez concluida la jornada de campo.

b- La Excavación arqueológica en extensión

En la presente temporada se implementaron dos de las metodologías de excavación: la de Extensión en área y por niveles arbitrarios (esta última referida a sondeos de control estratigráficos o trincheras).

Esta metodología desarrollada de manera rigurosa permitió la buena documentación del registro arqueológico para establecer posteriormente su asociación con los demás elementos materiales recuperados en las etapas de excavaciones precedentes.

Se cumplieron los objetivos propuestos para esta etapa, porque la intervención permitió conocer mediante el control estratigráfico, el comportamiento sincrónico y diacrónico de la evidencia, datos de los cuales se desprendieron las interpretaciones del conjunto arqueológico en estudio.

Valorando el proceso de excavación iniciado desde el año 2010 y los resultados obtenidos hasta la fecha, se determinó mantener la misma metodología; caso contrario, la interpretación de los procesos de formación y transformación del registro arqueológico podría sufrir alteraciones negativas, al no mantener la uniformidad en la obtención de los datos.

Al igual que el método de excavación se mantuvieron también los mismos sistemas de registro, el Matrix Harris y el Meroc - Laplace, referidos a la implementación del registro de las Unidades Estratigráficas como unidades de análisis independientes, fundamentales para la lectura e interpretación del proceso de estratificación y como complemento, la tridimensionalidad de ellos y los hallazgos encontrados.

Esta metodología se aplicó en la estructura monticular número uno y cinco 1 , ambas estructuras monticulares son de forma circular. Para hacer efectivo este proceso, el montículo cinco (M-5), fue dividido en cuatro cuadrantes aplicando las bases del plano cartesiano 2 para garantizar el control de los hallazgos con sus respectivos levantamientos planimétricos (Imágenes 4 y 5).

Como se le daría sistematicidad a las excavaciones desarrolladas en las campañas anteriores (sobre todo la 2010 y 2011), se priorizó excavar con mayor rigor el Sector IV, cuadrante NW, del montículo cinco del sitio (Imagen 1), ya que el cuadrante I y II, del mismo montículo, habían sido intervenidos en el 2010 y el 2011 respectivamente.

Sector IV (NW) Vértice 0/0 Sector III Cuadrante SW
Sector IV (NW)
Vértice 0/0
Sector III
Cuadrante SW

Imagen 1. Área intervenida en esta jornada 2012 remarcada en color amarillo

1 El sitio arqueológico posee aproximadamente 12 estructuras que conforman el asentamiento prehispánico de Nejapa. (Imagen 3) 2 El plano cartesiano tiene como finalidad describir la posición de puntos, los cuales se representan por sus coordenadas o pares ordenados.

Se desarrolló la documentación fotográfica pertinente, iniciando el registro con el montaje de las directrices de la excavación, fotografiando el sitio y su entorno. Posteriormente se procedió a la limpieza general del montículo lo que implicó cortar y quitar la maleza que cubría el montículo.

De forma paralela se procedió a la localización de todos los puntos de referencia pre establecidos desde la primera jornada de excavaciones; a partir de estos puntos iniciales se han venido replanteando las excavaciones subsiguiente en el M- 5, lo que permite localizar bajo un mismo sistema de control el registro de los hallazgos, de igual manera esto facilita la correspondencia entre las documentaciones planimétricas anteriores con las actuales u obtenidas en la presente campaña. Una vez localizados los puntos de referencia, fue seleccionada el área de intervención y se prosiguió a cuadricular y dividirla en cuadros de 1m x 1m para control de los hallazgos. Se aplicaron diversos instrumentos para el registro de la excavación, tales como fichas técnicas específicas para la documentación de todos y cada una de las actividades que se desarrollan en el proceso de excavación. Por ejemplo, fichas para documentación, descripción e inventario de Unidades Estratigráficas, fichas para el registro y control de fotos, fichas para el control de sedimento pasado por zaranda, fichas para inventario de dibujos en plantas y sección, fichas para descripción de entierros, fichas para etiquetar los diferentes hallazgos muebles, fichas para registrar e individualizar los hallazgos tridimensionalmente, etc.

Para la extracción (o excavación) de los estratos se utilizaron cucharines, paletines, brochas y espátulas; el sedimento de cada uno de los estratos fue medido en volúmenes aproximados, también fue pasado por zaranda como medida preventiva y para garantizar la recuperación de aquellos elementos no visibles durante la excavación. El método utilizado permitió detectar y registrar in situ, la mayor parte de los hallazgos.

También se utilizó GPS, Brújula, Nivel óptico, jalones, baldes, niveles de agua, sondalezas, estacas, zaranda, etc. Materiales como, papel milimetrado, resmas de papel bond, etiquetas, tablas de campo, lápices, borradores de leche, tajadores, marcadores indelebles, marcadores varios, pega para papel, estuches geométricos, minas, bolsas plásticas de diversos tamaños, rollo de papel kraft, papel de aluminio, plástico negro, etc.

Además de fichas, cada uno

los procesos

desarrollados,

documentados fotográficamente o bien, por escrito, mediante un diario

fueron

de

de

campo

y planimetrías

(Imagen 2).

fueron de de campo y planimetrías (Imagen 2). Imagen 2: Dibujo de planimetría, haciendo uso de

Imagen 2: Dibujo de planimetría, haciendo uso de un molde de cuadrícula de m 2 .

La finalidad de aplicar todos estos sistemas de registros, fue la de garantizar la sistematicidad de los datos y obtener la mayor cantidad de información posible que permita la mejor comprensión del comportamiento del registro arqueológico en su dimensión diacrónica y sincrónica.

También fueron recolectadas muestras sedimentológicas para análisis químicos de pH, así como también para flotación de sedimentos, muestras para posibles análisis de pólenes y muestras para recolección de elementos pequeños de cualquier tipo, tales como, cuentas de collar, semillas, piezas molares, carbones, etc. La excavación aún no concluye, serán necesarias varias jornadas de campos consecutivas, para poder contextualizar de mejor manera los hallazgos.

Como medida de protección al patrimonio arqueológico, cada sitio, luego de ser excavado, debe volverse a cubrir con la tierra que ha sido extraída del mismo, evitando de esta manera que quede a la intemperie, disminuyendo los daños del mismo si posteriormente va a ser exhibido o puesto en valor. Por ello luego de la limpieza general del sitio, la siguiente actividad desarrollada fue extraer el sedimento que había sido excavado en la primera y segunda excavación y que se había reutilizado para re-cubrir el área afectada por la excavación.

c- El Sondeo o Trinchera

Se realizó la excavación de un sondeo o trinchera arqueológica de 5m de largo (orientada de Sur a Norte) por 1m de ancho (orientado Oeste Este). Fue localizado específicamente en el área intermedia que existe entre los montículos uno y cinco, procurando conocer con ello la existencia o no de elementos materiales que conectaran ambas estructuras (Imagen 5 y 12). Esta trinchera fue extraída implementando niveles arbitrarios de 10 cm cada uno, aunque respetando los estratos naturales y culturales. Esta área fue denominada Sector V sobre todo para efectos prácticos al momento del registro y documentación.

Se mantuvo la concordancia de la trinchera con las cuadrículas establecidas para la excavación del montículo cinco, es decir, que se dio continuidad al orden y la secuencia de los cuadrantes alfanuméricos asignados para el montículo cinco. La trinchera referida en su eje Oeste Este abarca la cuadrícula X, y de Sur a Norte abarca 5 cuadros de 1m x 1m. El sistema de registro y documentación de los hallazgos no presentan grandes variantes con respecto al sistema aplicado en la excavación en extensión del montículo cinco, diferenciándose en la caracterización de los estratos, ya que al ser niveles métricos, el espesor de ese estrato se caracteriza por mezclas de materiales procedentes de niveles naturales y/o culturales.

En ambos casos, se complementó la documentación de los hallazgos mediante la documentación fotográfica haciendo uso de cámara fotográfica digital, dibujos a escala, el uso del diario de campo y de fichas técnicas para descripción de estratos y hallazgos.

d- La Topografía

Los puntos de referencia, para levantamiento planimétrico fueron establecidos en la campaña 2010 y se han venido retomando para las siguientes jornadas de excavaciones. Estos puntos se ubicaron conforme coordenadas geográficas obtenidas en su momento por medio de un GPS (marca Garmín GPS II Plus y su respectivo software). Se trabajó con un Nivel Óptico marca TOPCON AT-G6 y una brújula Brunton para el trazado de las diversas diagonales.

Uno de los puntos de referencia se ubica en el vértice de la cuadrícula general establecida para la excavación, en el centro del montículo y es a partir de este punto que se trazan dos ejes perpendiculares, orientados conforme a los puntos cardinales (eje N-S y E-O), dividen el montículo en cuatro partes iguales, sector I (NE), sector II (SE), sector III (SO) y sector IV (NW). Este punto se conoce como vértice 0/0 de la cuadrícula general de excavación y se ubica 278.5° respecto a la estación, a 4.6m y 128.3cm con respecto a la cota cero (IMAGEN 4 y 5). En este sentido los puntos de referencia para la cuadrícula se ubicaron a partir de la referencia del norte magnético.

El siguiente punto de referencia se ubicó cercano a la base de un árbol de mediana estatura y de crecimiento lento; sobre el mismo árbol, posteriormente se procedió a ubicar el punto Cero de referencia, para tomar la profundidad de los diferentes elementos que aparecieran dentro del conjunto excavado y del área a topografiar. El punto cero, se eleva 67 cm sobre la superficie inmediata del terreno y del punto de referencia allí mismo ubicado.

Esto permitió ubicar los diferentes elementos de forma espacial. Las coordenadas geográficas, para este punto, reflejadas en UTM son las siguientes: 16p 05733302 y utm 1338881 a 236 msnm (punto GPS: Nej-1).

El eje Sur Norte de la cuadrícula se estableció en 10 m lineales, a partir del vértice 0/0 (Imagen 5, montículo 5), cada uno de los metros señalados recibió su propia denominación numérica en orden ascendente (en este caso del 1 al 10) sobre el eje de las Y; y conforme el alfabeto a partir de la letra H en orden ascendente sobre el Eje de las X, es decir dirección Oeste Este (se identificaron los cuadros desde el H hasta la X) (Imagen 5). Esto facilitaría ubicar espacialmente la procedencia de los materiales que no fuesen coordenados, para la interpretación de posibles áreas de actividades en función de la cantidad de materiales allí presentes; además permitirá reseguir o expandir la excavación hacia los diversos extremos del montículo, sin necesidad de cambiar el sistema de excavación y registro.

e- El Laboratorio

Es sumamente importante desarrollar el análisis correspondiente a los diversos tipos de materiales arqueológicos recuperados en los contextos arqueológicos (cerámica, lítica, fauna, semillas, sedimento, etc.) debido a que por medio de ellos se obtienen otros datos complementarios que permiten una mejor comprensión de los aspectos que se están estudiando, tal es el caso del desarrollo socio- económico experimentado por la sociedad en estudio; por ello el análisis requiere un proceso arduo, minucioso y sistemático.

En este sentido, el análisis de los materiales arqueológicos procedentes del sitio Nejapa se ha venido desarrollando de forma gradual, desde el inicio de las excavaciones en el sitio en el 2007 hasta la fecha, sin embargo, no ha sido posible analizar todo el material recuperado año con año, ya que la mayoría sirve de

insumo para el desarrollo de trabajos de monografías, ensayos o bien en prácticas de laboratorio. Por ello, muchos de estos materiales se van resguardando en los laboratorios del CADI, para ser intervenidos en un futuro inmediato. Ejemplo en la actualidad, los materiales procedentes del sitio arqueológico KH31 en la RAAS (campaña 2006), están siendo objetos de estudios con miras al desarrollo de tesis de maestría, lo que avala la importancia de resguardar estos materiales en dicho centro. Aproximadamente el 30% del material recuperado en la presente jornada de campo, se ha sometido a tratamiento, clasificación y análisis, el restante material será sometido a estudios posteriores.

VII- RESULTADOS DE LA JORNADA DE CAMPO

a- De la gestión Se dio cumplimiento al acuerdo adquirido mediante la extensión del permiso oficial de intervención arqueológica para esta campaña, a través de la entrega del informe preliminar de la jornada de campo a la Dirección de Patrimonio Cultural del INC, el pasado mes de julio.

Así mismo, se entregará este mismo informe al Dr. Roberto Leal, propietario de los terrenos en cumplimiento al acuerdo adquirido con él. Se hará la entrega en este mismo mes.

b- De la excavación en extensión

Se desarrolló en el montículo cinco (M5), localizado unos 20 m hacia el Oeste del montículo uno (M- 1): esta excavación

aplicó

específicamente en

IV,

correspondiente al cuadrante Noroeste, conforme división del plano cartesiano aplicado para este montículo (Imagen

4).

se

cartesiano aplicado para este montículo (Imagen 4). se el sector Imagen 3: Distribución espacial de las

el

sector

Imagen 3: Distribución espacial de las estructuras que conforman el Sitio arqueológico Nejapa. En rojo Montículo 5.

El propósito fue conocer la estratigrafía interna del M5 e identificar la continuidad del piso de ocupación hacia el extremo noroeste del montículo, ya que en el sector noreste en las etapas anteriores, este se había identificado perfectamente.

Sector Sector NE NW VERTICE 0/0 Sector SW Sector SE Posibles Accesos Imagen 4: Comportamiento
Sector
Sector
NE
NW
VERTICE 0/0
Sector
SW
Sector
SE
Posibles
Accesos
Imagen 4: Comportamiento de la evidencia arqueológica en el área intervenida
durante esta jornada en el montículo cinco.
10 9 8 7 6 5 5 4 4 3 3 2 2 1 1
10
9
8
7
6
5
5
4
4
3
3
2
2
1
1
H I
J
K
L
M
N
ÑO P Q R S T U V
W
X
20

Imagen 5: Ubicación general del área de excavación. Definición del plano cartesiano en M5 para el control de hallazgos.

Imagen 6. Piso de ocupación, Área compacta, termo-alterada. Fuente CADI. Fueron identificadas nueve Unidades

Imagen 6. Piso de ocupación, Área compacta, termo-alterada. Fuente CADI.

Fueron identificadas nueve Unidades Estratigráficas (UE); de las cuales tres resultaron ser estratos de carácter antrópicos; es decir que son el reflejo de las actividades humanas desarrolladas en el pasado sobre todo, el que corresponde al muro y a un área compacta observada con claros indicios de termo-alteración vinculada, posiblemente, con un área de cocción de alimentos; además, un nivel claramente identificado por su alto contenido de materiales arqueológicos. Las seis UEs restantes, corresponden a estratos de formación natural, aunque con cierta incidencia humana en algunos casos, excepto aquellas producidas por bioturbaciones, individualizándolas como negativas y positivas 3 (raíces y madrigueras), descomposiciones y acumulación de materiales orgánicos, etc. A continuación se describen las Unidades Identificadas:

3 UE Positivas: son aquellas compuestas por materiales orgánicos e inorgánicos; UE Negativas aquellas con ausencia de contenido, es decir, producto de ciertos fenómenos naturales y culturales que en vez de agregar quitan contenido al estrato, las paredes de agujeros producidos por agentes bióticos y abióticos son ejemplos claros de este fenómeno.

Unidad Estratigráfica 1(UE-1) Equivale a la UE1 documentada en la campaña 2010 y 2011 (Balladares y Lechado 2010 y 2011). Corresponde a un nivel suelto superficial, con alto contenido orgánico. Este cubría todo el cuadrante NW, se encuentra altamente contaminado por la incorporación o desechos de materiales

modernos antrópicos y naturales. Conformado por limos con gravas, de color marrón claro. Nivel sumamente alterado por el pisoteo constante del ganado vacuno y las acciones agrícolas que se desarrollan en el área. Para la presente excavación únicamente se extrajo en los sectores IV (NW). De toda la superficie

que cubre el montículo cinco, únicamente, el sector III (cuadrante SW) conserva la UE-1, en los demás cuadrante ya ha sido extraído. Los cuadros afectados por la excavación fueron desde la H a la Ñ del 1 al 6. La UE 1 cubre la UE 2. Todo el sedimento extraído fue pasado por zaranda para recuperar aquellos elementos materiales que pudieran ayudarnos a caracterizar mejor el sitio. El volumen de sedimento contabilizado en la extracción de esta porción de la UE 1, correspondió a un total de 748 litros de sedimentos. En su matriz se recuperaron materiales arqueológicos de tipo cerámica, lítica, fauna, cuentas de collar; y materiales modernos como vidrio, metal, concreto, etc. En este nivel no se tridimensionaron objetos, por su grado de alteración.

Unidad Estratigráfica 1
Unidad Estratigráfica 1

Imagen 7. Extracción inicial de la UE 1 en el sector sur. Fuente. CADI.

Unidad Estratigráfica 2 (UE2): equivale a la UE2 documentada en la campaña 2010 y 2011. Se localiza inmediatamente debajo de la UE-1. Corresponde a un estrato superficial caracterizándose porque en él se observan las huellas dejadas por el arado empleado en las actividades

agrícolas. Esta unidad estratigráfica se extrajo, en la presente campaña, en el sector IV, por lo que únicamente queda por

extraer la UE2 en el cuadrante

III (SW). La

extracción de esta UE se produjo

entre

cuadros H a la Ñ del 1 al 6. Se encontraba cubierto por la UE1 y Cubría la

UE 3. La extensión de esta UE en este cuadrante coincide con el área

interna del muro de contención (identificado como UE8 en la campaña 2010 y 2011) en sector IV.

UE-2
UE-2

Imagen 8. Extensión de la UE 2 en el M-5. Fuente. CADI.

los

La matriz sedimentaria se compone de limos con gravas angulosas, de

textura compacta y poco material arqueológico, en relación con el nivel anterior; en cierta forma, la dureza de este estrato responde al pisoteo continuo de personas y ganado, además de la maquinaria pesada del arado. En total se contabilizaron 2910 litros de sedimento extraídos de esta UE.

La materialidad documentada en la matriz de este estrato no difiere de la UE1. A partir del tamaño, de aquellos elementos diagnósticos que ayuden a comprender la ubicación crono-cultural y funcional del sitio y aquellos que presentan mayor formatización, se inicia la ubicación tridimensional de los objetos arqueológicos.

Unidad Estratigráfica 3 (Imagen 9): corresponde a un nivel estratigráfico con alto contenido de materiales arqueológicos que se ubica inmediatamente debajo de la UE-2, es idéntica y equivale a la UE12 documentada en la campaña 2010 y 2011. Esta se definió como un posible momento de ocupación, quizás el último realizado en este montículo. Se extiende en el cuadrante noroeste, sector IV, sobre todo en la parte interna del perímetro que demarca el muro de contención (UE-8) en ese mismo sector (Imagen 4, Sector NW). Su

matriz

compuesta por limos

y gravas,

compactación heterogénea y de

color marrón claro,

en

extrajeron 1380

litros de sedimento.

l i t r o s d e s e d i m e n t

Imagen 9. Materialidad documentada en la UE 3

está

con

total

se

Es notable la presencia de diversas concentraciones de materiales arqueológicos en posiciones verticales y horizontales, lo que refleja remociones o alteraciones en el registro; también se identifican muchos materiales dispersos.

Predominan los artefactos en cerámica, lítica, fauna y carbón. La presencia de restos de fauna acuática es de baja densidad, al igual que alguna que otra semilla (pero aún no se determinan las especies).

El espesor de este estrato no sobrepasa los 15 cm y aparentemente se extrajo en su totalidad en el sector I, no así en los sectores II y III. Se recolectaron muestras de carbones vegetales para posibles dataciones radio-carbónicas. Se definió una concentración de rocas dispersas entre los cuadros O1 y O2 (no se individualizaron, pero se dibujaron en la planta 25), misma que posiblemente coincida con las concentraciones de piedras documentadas en los cuadros Q2 y Q3, y, R2 y R3, de la campaña anterior (2011) e idéntica a la UE6 documentada en la campaña 2010 (ver informes respectivos, Balladares y Lechado 2010 y 2011). La mayoría de rocas son de origen volcánico, tobas volcánicas, ninguna de ellas refleja modificaciones antrópicas claras. Se apoyaban en el techo de la UE 7 la que se identificó como piso de ocupación. Entre otras cosas es observable la densidad de material cerámico y lítico mezclado entre las rocas, en diversas posiciones, lo que refleja con seguridad alteraciones al registro; también se observaron raíces y troncos de árboles que provocaron el desplazamiento de la posición original del registro.

Unidad Estratigráfica 4 (UE-4): corresponde a una pequeña bioturbación provocada por raíces, de 10 cm de profundidad. Localizada en el sector IV (NW), cuadro N1. El sedimento de esta UE se conforma de

limos con gravas, de color negro y de textura homogénea suelta. En la relación directa de UEs, se encuentra cubierta por la UE3, pero a su vez corta a la UE3 y rellena a la UE5. En su interior se recuperó material arqueológico cerámico y fauna. Se extrajeron 18lts (Imagen 10).

Los materiales se encontraron revueltos, identificándose, cuentas de collar de distintos estilos y tamaños, fragmentos

cerámicos

tipo

Sacasa

Estriado

y

otros

fragmentos

cerámicos

decorados

y

pintados;

también

se

encontraron

semillas

carbonizadas.

también se encontraron semillas carbonizadas. Imagen 10. Unidades estratigráficas 4 y 5.  Unidad

Imagen 10. Unidades estratigráficas 4 y 5.

Unidad Estratigráfica 5 (UE5) corresponde al negativo o agujero que se forma luego de extraer el sedimento de un espacio concreto (en este caso luego de extraer la UE14). (ver imagen 21). Sus dimensiones son 30cm largo máximo y 25cm ancho máximo, 31 cm de potencia.

Unidad Estratigráfica 6 (UE-6): corresponde a un pequeño estrato con altos indicios de termoalteración, de color rojizo y de textura suelta. Se extiende por los cuadros L1 al L4, M1 al M4 y N1 al N4. Cabe señalar que en la campaña 2010 se individualizó una unidad estratigráfica (UE7) que

presentaba características muy similares a la que estamos tratando en la presente campaña y en un espacio bastante próximo, lo que posiblemente esta indicando que corresponden a similares procesos antrópicos. La base de esta UE6 coincide con el techo del piso de ocupación (UE 7), cubre a la UE7 y se encontró cubierto por la UE3. Se excavó para delimitarla completamente y en ese proceso se extrajeron aproximadamente 666 litros de sedimento. La potencia del estrato no superó los 10 cm de espesor y en su estructura se recuperó muy poco material arqueológico, sobre todo cerámico, carbones y lítico.

Unidad Estratigráfica 7 (UE-7): corresponde al nivel o piso de ocupación. Con altos indicios de termoalteración, de color rojizo y, a diferencia de la UE anterior, esta es de textura compacta (Imagen 11). Se extiende por los cuadros K1 y K2, L1 al L3, M1 al M3 y N1 al N3. Se localiza debajo de la UE6 (Imagen 5, sector 4 del M-5). No se excavó, únicamente se descubrió de forma parcial y se individualizó conforme ficha de registro. Este nivel no fue objeto de excavación porque se prevé en el futuro sea exhibido. Se realizó una pequeña sección, para conocer la potencia de ese estrato y no superó los 4 cm de espesor, en su estructura se pudo observar restos de carbones.

4 cm de espesor, en su estructura se pudo observar restos de carbones. Imagen 11. Unidad

Imagen 11. Unidad estratigráfica 7 (compacta)

25

Es importante señalar que en la superficie de este nivel se documentó una alta densidad de cenizas, hecho que puede interpretarse como un lugar con embarrado donde se desarrollaban actividades vinculadas con la preparación y cocción de alimentos, es decir, un fogón directo en el piso sin ningún tipo de estructura.

Todo hacer suponer que la coloración rojiza del nivel anterior (UE6) se debe a la proximidad con lo que fue este fogón. Además de ello, el material recuperado en la UE6 muestra mucha termoalteración, aunque no en tanta densidad como lo documentado en el montículo 1.

Se puede notar en la imagen el impacto que provocan las raíces de árboles sobre esta evidencia, lo agujeros observados son producto de la descomposición de raíces que se ha dado a lo largo del tiempo.

Unidad Estratigráfica 8 (UE-8), se ha denominado a la estructura formada por las acumulaciones de tierra y piedras dispuestas ordenadamente, el muro de contención sirvió de soporte para desarrollar el nivel de ocupación. Se dispusieron piedras verticalmente conformando una única hilera y estas fueron reforzadas por otras rocas alargadas dispuestas horizontalmente (Imagen 4, 5 y 17). El sistema constructivo es diferente al M-1, donde se identificó una planta circular con muros compuestos por doble hileras de rocas de basalto, verticales y con relleno de rocas de tipo toba volcánica entre ambas filas. Lo que no varía son las materias primas utilizadas en ambos casos, donde predomina el basalto (tipo andesita), además de ciertas tobas volcánicas que probablemente se utilizaron para completar el muro.

Efectivamente la construcción monticular presenta una planta circular, a como se muestra en la imagen 2 y 3, misma que presenta un diámetro interno regular de 10.1m, representando un área de 80.12m 2 . Para que las piedras tuvieran mayor agarre, se utilizó argamasa como un solo proceso de formación, igualmente se colocaron grandes lajas dispuestas horizontalmente para fortalecer o sostener las lajas verticales. Con la ampliación de la excavación, en el presente año se logró identificar la forma del muro en el sector IV (NW).

Una particularidad observada es que entre los cuadros I, J del 3 al 4 no se documentó el muro, hecho que sugiere un posible espacio abierto, amplio, para acceder al recinto. Sí se documentó un posible horcón entre los cuadros H, I del 1 al 3; además, la disposición de las rocas en el sector IV ha sido objeto de observación dado el nivel de horizontalidad que muestran, muy diferente al resto del montículo. Por las características de la UE, no se ha extraído ninguno de sus componentes, por tanto, tampoco materiales arqueológicos. En el análisis de la planimetría se han podido identificar cuatro espacios muy concretos, observándose el corte que sufre la continuidad del muro, lo que ha sido interpretado como posibles accesos. Un primer corte se produjo en el sector noreste del muro, de aproximadamente 1m de ancho y en ese mismo espacio se localiza un saliente perpendicular al muro, dando la idea de un acceso. El segundo posible acceso, se localiza siempre en el sector noreste del muro, de más o menos 80 cm. El tercer posible acceso se identifica en el extremo sur del montículo y este coincide en espacio con un tronco de árbol que ha afectado el muro, lo que hace difícil determinar con exactitud si es o no un acceso y el cuarto espacio vinculado con posible acceso se ubica en el sector IV (NW), el muro tiene una discontinuidad de aproximadamente 2 m, a partir de un posible horcón. (Ver Imagen 4).

Unidad Estratigráfica 9 (UE-9), Corresponde al sedimento que se excavó en la parte externa del muro de contención, en el sector IV. Dada las características del mismo, únicamente se contabilizaron 750 litros de volumen, debido a que en la campaña 2011 esta UE se había excavado parcialmente. Por su localización en la parte externa del muro se excavó rápidamente, aunque con las debidas precauciones, los materiales arqueológicos encontrados no fueron coordenados.

c- De la excavación en la Trinchera

Esta se ubicó entre los montículos uno (M-1) y cinco (M-5) con el objetivo de identificar elementos culturales que permitiesen establecer relación directa entre ambas estructuras (Imagen 5). La trinchera cubría un área de 5m 2 , es decir, 5m de largo en dirección sur norte y 1m de ancho. Se excavó por medio de niveles arbitrarios, cada uno de

ellos con 10 cm de espesor. A pesar de ello se procuró respetar los cambios de estratigrafía existentes, teniendo como referente la estratigrafía del montículo 5, el que estaba siendo excavado simultáneamente de manera controlada. Esta trinchera fue planteada conforme a la cuadrícula establecida para el montículo 5, correspondiendo la mayor extensión de la trinchera a los cuadros, X20, X1, X2, X3 y X4, según numeración determinada (Imagen 5, 12 y 18).

Trinchera Fosa Vasija/olla Toba Volcánica
Trinchera
Fosa
Vasija/olla
Toba
Volcánica

Imagen 12: Trinchera, sector V.

En total se excavaron 6 tallas de 10 cm cada una, excepto entre los cuadros, X1 y

X2, donde fue posible identificar un corte estratigráfico que inició desde los 30 cm

y terminó casi a los 98cm de profundidad. Dada la dificultad de excavación no se

dio

continuidad a su extracción. La máxima profundidad excavada fue en los 118

cm

desde la superficie del terreno hasta la parte más profunda que nos permitió

identificar la fosa. (Imagen 15 y 16).

Este corte estratigráfico se interpretó como un espacio para desechos debido a la gran cantidad y variedad de tamaños de los materiales encontrados (cerámica mezclada con lítica, restos óseos y carbones, imagen 13); de igual manera, en el perfil se observó claramente la fosa realizada en el pasado, es decir, el momento en que se produjo este corte en el terreno y la amplitud del mismo (Imagen 15).

corte en el terreno y la amplitud del mismo (Imagen 15). Imagen 13. Concentración de materiales

Imagen 13. Concentración de materiales en la fosa.

En el proceso de excavación se documentó una vasija/olla grande con su tapadera

una ollita no mayor a 14cm de diámetro, asociada posiblemente como ofrenda (Imagen 14). Estas apoyaban sobre una toba de origen volcánico, al final de la talla 5 y aparentemente no existe relación directa entre los materiales de la fosa y esta olla, es decir, el depósito de ambas se dio en momentos diferentes. (Imagen

y

depósito de ambas se dio en momentos diferentes. (Imagen y 1 5 y 1 6 )

15 y 16).

Imagen 14. Vasija /Olla, con asociación de ollita

Inicio del Nivel de Toba
Inicio del Nivel de Toba

Imagen 15. Sección oeste de la trinchera. Estratigrafía identificada.

Es interesante que el nivel de talpetate (formación geológica El Retiro) se haya encontrado intacta sobre la olla, como si se hubiese formado sobre la olla o bien como si en ningún momento haya sido alterada. Recordemos que a este tipo de talpetate se le brindan fechas de 5000 años de antigüedad y a nivel arqueológico es un referente bastante importante, debido a que, debajo de este estrato, no deberían existir evidencias de ocupaciones humanas, a no ser que estén debajo de este como producto de alteraciones antrópicas o biológicas.

Imagen 16.Representación tridimensional de la estratigrafía identificada en la trinchera. Mediante se avanzaba en el

Imagen 16.Representación tridimensional de la estratigrafía identificada en la trinchera.

Mediante se avanzaba en el excavación de la trinchera se identificaron diversos procesos que dieron forma a la estratigrafía documentada en este espacio, por ejemplo, luego de extraer la primera talla se pudieron observar concentraciones de materiales arqueológicos y concentraciones de piedras en puntos muy concretos, revueltos, lo que efectivamente indicaba alteraciones y lo que vino a marcar la pauta para excavar con precaución los niveles inferiores, ello permitió definir con el área de desecho y el hallazgo de la olla cerámica. (Imagen 16).

La olla recuperada en la trinchera, aunque aparentemente se encuentra completa, presenta un nivel de deterioro bastante avanzado. El resto de material recuperado, principalmente en la fosa, es abundante, destacan fragmentos de metates, restos óseos, fragmentos cerámicos, fragmentos líticos, semillas, carbones en tamaños considerable. La fosa en si, en su extremo más ancho mide aproximadamente 1m y 98 cm de profundidad, incluso se perforaron 50 cm de toba y material volcánico, para elaborar esta cavidad.

Por la ubicación y la orientación que lleva esta fosa parece ser que servía de área de desecho para los pobladores que habitaron en el montículo cinco.

para los pobladores que habitaron en el montículo cinco. Imagen 17. Muro de contención del M-5,

Imagen 17. Muro de contención del M-5, unidad estratigráfica 8.

d- La Materialidad

De manera general, tanto para el montículo como para la trinchera, la materialidad identificada no difiere desde la perspectiva cronológica con lo encontrado en el resto del sitio, pero quizás, si su funcionalidad; sin embargo, esto se debe comprobar mediante el análisis del material en laboratorio. Preliminarmente, en esta jornada se obtuvieron materiales cerámicos, material lítico tallado por percusión y abrasión, restos óseos quemados, cuentas de collar, carbones y piezas dentales, entre otros.

i-

Coordenados

Durante el proceso de excavación fueron coordenados (tridimensionados) 558 piezas, bajo para lo cual se tomaron los siguientes criterios:

los artefactos líticos con mayor inversión de trabajo y todos aquellos mayores a 3 cm.

todos aquellos fragmentos cerámicos diagnósticos, incluyendo los cuerpos mayores de 10 cm.

todas las cuentas de collar.

fragmentos óseos diagnósticos.

carbones poco alterados.

Concentraciones

Se coordenaron materiales arqueológicos en el montículo cinco, a partir de la UE 2,

en la trinchera. La distribución de estos coordenados se dio de la siguiente manera: el 97% de los coordenados se dio en el M5, el restante 3% en la trinchera. De

y

se dio en el M5, el restante 3% en la trinchera. De y Gráfico 1: Distribución

Gráfico 1: Distribución de coordenados

estos,

las

UEs

que

mayor

densidad

de

materiales

coordenados presentaron son la UE 3 con el 85% y la UE 6 con el 12%, ambas unidades estratigráficas se han vinculado con momentos ocupacionales

del M-5. Además de coordenarlos, muchos de esos materiales se dibujaron en planimetrías definidas por tipos de materias.

dibujaron en planimetrías definidas por tipos de materias. Gráfico2. Materiales coordenados, general. La mayor

Gráfico2. Materiales coordenados, general.

La mayor cantidad de material coordenado fueron los fragmentos cerámicos, únicamente se individualizaron dos piezas completas, una es la

olla recuperada en la trinchera

y una ollita (menos de 10 cm)

calciforme recuperada en la UE 3. El material cerámico restante

lo conforman fragmentos formatizados, decorados, concentraciones o mayores de 10 cm. Algunos elementos diagnósticos identificados son: Vallejo policromo, Papagayo policromo, León Punteado, Sacasa Estriado, Castillo Esgrafiado, Segovia Naranja, entre otros.

Predominan los fragmentos informes o cuerpos y los bordes, efectivamente esto responde a los criterios establecidos para coordenar.

esto responde a los criterios establecidos para coordenar. Gráfico 3. Formas identificadas en los materiales

Gráfico 3. Formas identificadas en los materiales coordenados.

La diversidad de fragmentos de barro recuperados reflejan variedad tecnológica (a mano, con churros, con moldes, etc.) adecuada a los usos, es decir, se elaboraban ollas para diversas actividades domésticas (sobre todo mono-cromadas para cocinar, almacenaje de granos y líquidos, pesas para redes de pescar, platos para comer, vasos, etc.) y ollas para efectos rituales (incensarios, urnas, ofrendas poli-cromadas, etc.). Las dimensiones de las vasijas pueden variar según función identificada.

de las vasijas pueden variar según función identificada. Gráfico 4. Caracterización de Restos óseos coordenados 35

Gráfico 4. Caracterización de Restos óseos coordenados

Con relación a la industria lítica, el porcentaje de restos óseos es superior, aunque sigue siendo muy reducido si nos tocara comparar con el M-1, la mayoría quemada y en malas condiciones de conservación, excepto aquellos quemados. Predominan

las

diáfisis, ya sean enteras o fragmentadas, pero llama la atención el porcentaje

de

molares recuperada en este contexto, por el hecho que la mayor parte son de

humanos adultos. Es interesante que la cantidad de restos óseos coordenados, con

respecto a la campaña anterior, presenta porcentajes similares.

a la campaña anterior, presenta porcentajes similares. Gráfico 5. Tipos de artefactos líticos coordenados. La

Gráfico 5. Tipos de artefactos líticos coordenados.

La industria lítica coordenada se caracteriza por aquellas piezas mayores a 4 cm, piezas formatizadas por retoques, las macro y micropulidas y las piedras preciosas como el jade. La materia prima predominante en los

artefactos líticos tallados por percusión es la obsidiana y el sílex y como es común en este sitio, los macropulidos y micropulidos se elaboraron sobre basalto, a excepción de tres fragmentos de jade.

sobre basalto, a excepción de tres fragmentos de jade. Gráfico 6. Disposición de artefactos coordenados. A

Gráfico 6. Disposición de artefactos coordenados.

A

pesar

de

todas

las

alteraciones

visibles

en

el

sitio,

es

importante

resaltar la horizontalidad que presenta

el

74%

de

los

materiales

coordenados.

Ello

indica

que

los

intervenidos

parte

de

sus

aún

conservan

materiales

en

niveles

gran

posición casi primaria, porque han sufrido un desplazamiento menor.

ii- Materiales No Coordenados.

1. CERÁMICA

En el trabajo de laboratorio se realizó el análisis de una muestra de material cerámico procedente de las principales unidades estratigráficas documentadas en la campaña 2012, sobre todo la UE3, UE6 y trinchera, las dos primeras vinculadas con momentos de ocupación y la trinchera por la importancia de conocer las características del material allí recuperado.

La muestra se realizó sobre la base de 2930 fragmentos cerámicos no coordenados y brindó los siguientes resultados:

no coordenados y brindó los siguientes resultados: Gráfico 7. Formas identificadas en los materiales

Gráfico 7. Formas identificadas en los materiales cerámicos no coordenados, según la muestra trabajada.

La muestra trabajada se conformó por bordes, bases, informes, asas, cuello, etc. Donde es posible visualizar que efectivamente predominan, en las tres unidades analizadas, los cuerpos o fragmentos informes; el segundo grupo con mayor presencia son los bordes, se nota mayor presencia de bordes en la UE6, con respecto a la UE3 y trinchera; las restantes formas se encuentran en cantidades muy equitativas.

La variedad tipológica predominante son los fragmentos de tipo Sacasa Estriado, sobre todo en el nivel más superficial UE 3; la otras tipologías con mayor presencia son los tipos Vallejo Policromo (comúnmente asociadas a costumbres funerarias) y León Punteado (consideradas en algunos textos como cerámica utilitaria) en cantidades muy equitativas en las UE 3 y 6; la muestra se termina de conformar por cerámica tipo Papagayo policromo, Borgoña estriado, combo colador y Castillo esgrafiado. También se documentan pesas de pescar, cuentas de collar y discos elaborados sobre barro.

pescar, cuentas de collar y discos elaborados sobre barro. Gráfico 8. Tipología cerámica identificada en los

Gráfico 8. Tipología cerámica identificada en los materiales no coordenados, de acuerdo a la muestra trabajada.

Las técnicas productivas identificadas predominantes son: los fragmentos con superficies de engobe y las alisadas, en las tres unidades estratigráficas; existe un grupo con superficies sin tratamiento con cantidades muy equitativas; destaca que en la trinchera hay mayor predominio de tiestos con impresiones y pintadas, con respecto a las UE 3 y6. La muestra se termina de conformar por tiestos bruñidas, incisos, apliques y esculpidos en cantidades muy similares; La producción cerámica se ha realizado a mano, ninguno de los elementos observados refleja uso de torno.

ninguno de los elementos observados refleja uso de torno. Gráfico 9. Tipología cerámica identificada en los

Gráfico 9. Tipología cerámica identificada en los materiales no coordenados, de acuerdo a la muestra trabajada.

En material cerámico en general, refleja mal estado de conservación, producto de los desplazamientos continuos que se dan dentro del sitio, ya sea por factores bióticos naturales como por la acción antrópica, en esta última, la principal actividad es el cultivo de la tierra por medio de arado y el pisoteo del ganado que introducen a esta propiedad.

y el pisoteo del ganado que introducen a esta propiedad. Gráfico 10. Tipología cerámica identificada en

Gráfico 10. Tipología cerámica identificada en los materiales no coordenados, de acuerdo a la muestra trabajada.

La mayor presencia de materiales con indicios de termoalteración se encuentran en la UE 6, misma que se ha vinculado con esos procesos térmicos, además de estar muy próxima a la UE 7, la cual se ha considerado como una posible área de preparación de alimentos, vinculada con el piso de ocupación.

de alimentos, vinculada con el piso de ocupación. Gráfico 11. Tipología cerámica identificada en los

Gráfico 11. Tipología cerámica identificada en los materiales no coordenados, de acuerdo a la muestra trabajada.

2.

LÍTICA

Cabe señalar que el material lítico, no coordenado obtenido en esta campaña, no se ha sometido a análisis, ya que este se ha visualizado como el insumo necesario para el desarrollo de un trabajo final de tesis de licenciatura de alumnos del cuarto año de arqueología. Por tanto, este se ha dejado intacto, para que sea sometido al tratamiento y análisis de forma debida. El dato que si podemos facilitar es la existencia de aproximadamente 435 bolsitas conteniendo artefactos líticos tallados, entre los que se identificaron fragmentos, lascas, láminas, fragmentos retocados, fragmentos macro pulidos y micro pulidos, etc. No se debe olvidar que el material procedente de las jornadas anteriores ya fue sometido a los análisis respectivos. Las materias primas identificadas no difieren de las encontradas en las jornadas anteriores: basalto, obsidiana, sílex, jaspe, etc. La mayoría de materias primas son de origen no local.

3. FAUNA:

La densidad de material ósea es baja. El estado de conservación es malo. A grandes rasgos se puede decir que se han identificado restos óseos de pescado, aves y mamíferos, en su mayoría no identificables. Muy poco material óseo quemado y no se han observado elementos modificados intencionalmente por el ser humano, aunque si se han identificado huellas de corte y estrías que atestiguan el tipo de consumo que tuvieron. Cabe señalar que el análisis de este tipo de evidencias requiere de mayor dedicación, por lo que aún se encuentra intacta, hasta que sea sometida a los análisis respectivos.

4.

CUENTAS DE COLLAR:

Se recuperaron muchas cuentas de collar, sobre todo en la UE 3 y 6; sin embargo, aún no han sido sometidas a tratamiento y análisis, porque al igual que los restos óseos, requieren mayor dedicación y cuido para ser tratadas. Las cuentas fueron recuperadas mayormente en zaranda y muy pocas en los niveles de ocupación. Si es posible asegurar que hay variedad de formas, tamaños y materias primas. Estas, al igual que el resto de materiales, se encuentran debidamente resguardadas en el laboratorio del CADI, UNAN-Managua.

VIII- CONSIDERACIONES FINALES

No se debe olvidar que la importancia de este sitio radica en que es uno de los pocos asentamientos arqueológicos con estructuras (casas prehispánicas) que se conservan en el municipio de Managua, ya que los desarrollos urbanísticos han destruido y consumido la mayoría de sitios arqueológicos de Managua. A escasos 200 m, en dirección Noreste, se localiza el borde de la laguna de Nejapa, la que posiblemente abasteció de agua a las sociedades prehispánicas asentadas en este sitio arqueológico.

La jornada de excavaciones arqueológicas realizada en el año 2012, aportó significativos datos para la mejor comprensión de la dinámica social y económica desarrollada por la sociedad que produjo este asentamiento y, en particular, la que hizo uso del montículo cinco.

El haber identificado el área de desecho en el sector este del montículo cinco, permitirá diseñar nuevas estrategias para obtener la mayor cantidad de información posible de ese espacio, ya que al ser un área de desecho, resguarda gran parte de los restos generados en la dinámica cotidiana (restos de instrumentos, restos de comidas, etc.), si este espacio se intervine con las debidas precauciones, los datos podrían ser muy satisfactorios para reconstruir paleo- ambientes y evolución económica de esos grupos.

De igual manera fue sumamente satisfactorio identificar y documentar un nivel de embarrado vinculado con la cocción o preparación de alimentos, ya que nos delimita claramente la relación sincrónica con el piso de ocupación. El rompecabezas se va armando poco a poco, es decir, ya se ven indicios claros para comprender la funcionalidad de este montículo y la distribución espacial de sus componentes.

El hecho de haber encontrado una vasija cerámica en la parte externa del montículo cinco, cambió la panorámica inicial que se tenía sobre el uso del espacio, debido a que, únicamente, se habían identificado vasijas cerámicas en sectores aledaños al sitio, fuera del perímetro del asentamiento. Este hallazgo abre las puertas a nuevas interpretaciones sobre el uso del espacio entorno a las estructuras; sin embargo, aún queda la duda si la vasija es anterior a la ocupación mesoamericana o contemporánea a ellas, este aspecto se aclarará en los próximos meses, cuando sea sometida a tratamiento esta vasija. De ser anterior a los grupos mesoamericanos, obtendríamos nuevos datos sobre la dinámica de poblamiento o reocupación de la comarca Nejapa.

De momento, lo que está claramente establecido es que el registro arqueológico documentado refleja que ambas estructuras (M-1 y M-5) fueron elaboradas por una misma sociedad (haciendo uso de las mismas fuentes de abastecimiento de materias primas) y que efectivamente la disposición de las estructuras responde a principios de organización interna del grupo. Algunas de las posibles fuentes de abastecimientos de las materias primas son la Laguna de Nejapa y Laguna de Asososca.

La tipología de la materialidad encontrada no difiere de lo encontrado en las campañas anteriores, a excepción de la vasija recuperada en la trinchera, pero que aún es objeto de análisis. La densidad de los restos óseos continúa siendo menor que en las jornadas anteriores y menor que en el M-1. La cerámica continúa manteniendo elementos diagnósticos identificados en el Pacífico y Centro de Nicaragua, en particular a los documentados en el montículo uno y superficie general del sitio en estudio. Donde predominan ciertas tipologías cerámicas ya identificadas en otros contextos arqueológicos y de las cuales se tienen registros cronológicos bastante controlados, por ejemplo, Healy (1980) define ciertas

cronologías para los siguientes elementos cerámicos: Sacasa Estriado (1000

1520 d.c), Papagayo Policromo (800 1350 d.c), Vallejo Policromo (1200 1550

d.c.), Castillo Esgrafiado en Zonas (500 a.c 500 d.c), Combo Colador (1300 -

1550 d.c); León Punteado (300 d.c a 800 d.c. según F. Lange y Sheets, 1983).

Se

descarta de momento algún tipo de conexión directa entre el M1 y el M5, por

lo

menos en cuanto a infraestructura se refiere. Queda pendiente la excavación

total de la fosa identificada, ya que este espacio debería brindar riquísima información sobre la sociedad que la produjo

Es importante darle continuidad a los estudios arqueológicos de este asentamiento, ya que representa una mina de información para la mejor comprensión de las sociedades prehispánicas, no debemos olvidar que es el único mecanismo que tenemos para aproximarnos al conocimiento sobre el modo de

vida de esas culturas. Hay muchos aspectos que las crónicas no dejaron reflejado

y que podemos contribuir al conocimiento sobre nuestra evolución socio- económica apoyando con mayor empeño la investigación arqueológica.

Montículo Cinco (M-5) Trinchera Fosa
Montículo Cinco
(M-5)
Trinchera
Fosa

Imagen 18. Nótese que la trinchera se desarrolló de forma paralela al montículo cinco.

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IX- BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

- AA.VV (1992): Harris Matrix. Sistema de Registro en Arqueología. Pagés Editors. Lleida. Vol.2.

- AA.VV. (1987). La cerámica de la Gran Nicoya. Vínculos, vol 13, Nos. 1 y 2. Museo Nacional de Costa Rica.

- Balladares, Sagrario y Lechado, Leonardo. 2005. “Historia antigua de la región del pacífico centro y sur de Nicaragua”; El Oriente y Mediodía de Nicaragua:

aportaciones para el estudio de su historia. Grupo editorial Acento S.A. Managua, Nicaragua. P; 15 28.

- ---------- 2007al 2011. Informes técnicos. Investigaciones arqueológicas en la comarca Nejapa. Del. CADI, UNAN, MANAGUA.

- Carta topográfica de Managua. N° 2952-III, Esc, 1:50.000. 1988. INETER.

- Ferrero Acosta, Luis. 2000 “Costa Rica Precolombina”, 1ª edición; Editorial Costa Rica, San José, Costa Rica. 488 pág.

- Gordon Childe, Vere. 2003, Introducción a la Arqueología. Editorial Crítica. Madrid, España.

- Lange, Frederick. 1996. La Segunda Temporada de Proyecto “Arqueología de la Zona Metropolitana de Managua”, Editor. Managua, Nicaragua.

- Lange, Frederick. et al. 1983. The archaeology of Pacific Nicaragua. New México.

- VÍNCULOS. 1990. Revista de Antropología del Museo Nacional de Costa Rica. Vol. 13 números 1 2. San José, Costa Rica.

ANEXOS