Вы находитесь на странице: 1из 79
REPUBLICA ARGE TINA Discursos y Presidente del de Mensajes la N ación Diciembre de 1976

REPUBLICA

ARGE

REPUBLICA ARGE TINA Discursos y Presidente del de Mensajes la N ación Diciembre de 1976

TINA

Discursos

y

Presidente

del

de

Mensajes

la

Nación

Diciembre

de

1976

Indice

Conferencias

por

de

discursos

mensajes

de

la

lapso

de

pronuncia­

te­

comprendido

prensa,

""!'l

.dos

el

Excelentísimo

Senor

Presidente

en

el

Nación,

niente

l{!ntre el 24 de

general

Jorge Rafael

marzo

y

el

Videla,

30 de

septiembre

1976.

I.

30

de

marzo :

Discurso

pronunciado

al

asumir

la

Pri­

mera

Magistratura

de

la

República

Argentit1a,

expo­

niendo

al

Pueblo

de

la

Nación

los

fundamentos

del

Proceso

de

Reorganjzación

Nacional

emprendido

el

24

de marzo

de

1976.

Pág.

7.

II.

17

de

abril:

Mensaje

dirigido

al

Pueblo

de

la

Nación,

con

motivo

de la

celebración

de

la

Semana

Santa

-�l

la

Pascua

de

Resurrección.

Pág.

17.

 

II.

22 de abril:

Mensaje pronunciado en. la sede del Comai1-

do del Tercer Cuerpo de

Ejército,

con motivo de la

despedida de los conscriptos de la Clase 1954 ··�l la incor­

poración

de

los pertenecientes

a

la

Clase

1955.

Pág.

21 .

.

12 de mayo : Discurso pronunciado ante los directores

1.

.

de los principales medios informativos

Pág.

25.

de la Argentina.

24

de

Discurso dirigido

Proceso

de

al

Pueblo de

la Nación,

al

mayo :

refiriéndose

cumplirse

Reorganización

dos meses de injciado el mismo.

al

Nacional,

Pág.

31.

· O

. io1�cs

de junio :

de

la

Discurso pronunciado

Ex

Sala

de

dando

en el

recinto

de

la

de se­ Ciudad

dcliberacio-

Representantes por concluidas

d Buenos

Aires,

las

de

nes

gregó

a

49.

Pág.

la

Primera

Reunión

de

los

titulares

de todos

Gobernadores,

los

Estados

con­

provinciales.

qu.e

V II. 7 de julio: Discurso pronunciado durante la tradicional

57.

Cena

de

Camaradería de las

Fuerzas

Armadas.

Pág.

V III.

4 de agosto: Discurso pro11.unciado en dependencias del Centro Cultural «General San lVIartín»'l de la Munici­ palidad de la Ciudad de Buenos Aires, al dejar inaugu­

rado

el Primer

Congreso Mundial de

Carnes.

Pág.

63.

IX. 19 de septiembre. Mensaje pronunciado en dependen­ cias del Club Amerjcano en. la Ciudad de Buenos Ai­

res, dura11.te la ce11a con que el Primer Magistrado fue agasajado por la Asociación de Corresponsales Extran-

jeros.

Pág.

67.

X.

8

de

septiembre:

Conferencia

de

prensa

ofrecida

du­

rante

la

'risita

oficial

que

el

Primer

Magistrado

reali­

zara a

la

provincia

de

Catamarca.

Pág.

71.

 

XI.

18

de

septiembre:

Discurso

pronunciado

durante

la

inauguración del Puente Carretero Internacional «Li­

bertador General

San Martín»,

que

une

a

la República

Argentina y

a

la

República

Oriental

del

Uruguay

a

través del Río Uruguay, desde Puerto Unzué, e n el lado argentino, hasta la local

través del Río Uruguay, desde Puerto Unzué, en el lado argentino, hasta la localidad de Fray Bentos, e11. la costa

uruguaya.

Pág.

77.

XII.

24

de

septiembre:

Discurso

dirigido

al

Pueblo

de

la

Nación

desde

la

provincia

de

Tucumán,

en

ocasión

de

cumplirse seis

Nacional.

Pág.

1neses

81.

del

Proceso

de

Reorganización

XIII. 24 de septiembre: Mensaje arengando a las tropas for­ madas en la Plaza «General Belgrano», en la Ciudad de San Miguel de Tucumán, durante la realización del Acto Central de Homenaje a los miembros del Ejército Argentino muertos o heridos en la lucha contra la sub- versió11, así como a aquellos integrantes de la Fuerza que se destacaron por su heroicidad en actos de conl­

bate.

Pág.

89.

Discttrso

pronltnciado

el

dí,,_ 30

de

nzarzo

de

1976

por

el ExcelentíJitno Seiíor Presidente de la J Tación�

teniente genercd ]o1·ge Rafael Videltt J

al as�tmir

z,, Prinzert.t i\lctgistrtt/11ret de ltl l�epúblictt Argentintt.

Al Pueblo de

la

Nación Argentina:

El País transita por una historia.

de las

eta1)as más

difíciles

de

su

Colocado

al borde

de

su disgregación

la

intcrvcnciÓt'l

de

las

Fuerzas

Armadas

ha

constituido

la

única

alternativa

po­

sible,

frente al deterioro

provocado

por

el

desgobierno

la

co­

rrupciÓll

y

la

complacencia.

Por múltiples

causas,

un

notorio vacío de poder fue mi­

na11do a ritn1o cada vez más acelerado ]as posibilidades del ejercicio de la autoridad, coll.dición esencial para el desenvol­

vimiento

del

Estado.

Las Fuerzas Armadas, conscientes de que la continuaciór1 1ormal del proceso no ofrecía un futuro aceptable para el País, produjeron la única respuesta posible a esta crítica si­ tuación.

Tal decisión, fundamentada en la misión y la esencia mis­

n'la

firmeza y equili­

de

las

Instituciones

Armadas,

fue

llevada

al

plano

de

la

jecución

responsabilidad,

con una

mesura,

brio que han merecido el reconocimiento del Pueblo Argentino

 

Pero

debe

quedar

claro

que

los

hechos

acaecidos

el

24

de

1narzo

de

1976

no

materializan

solamente

la

caída

de

un

l'lobierno.

Significan, por el contrario, el cierre definitivo de un ciclo histórico, ·y la apertura de uno nue·vo cuya característica ft1n-

-

7 -

damental estará dada por la tarea de reorganizar la Nación, emprendida con real vocación. de servicio por las Fuerzas Armadas.

Este proceso de reorganización nacional demandará tiem­ po y esfuerzos; requerirá una amplia disposición para la cOil­ vivencia; exigirá de cada uno su personal cuota de sacrificio, necesitará contar con la sincera y efectiva confianza de los argentinos. El logro de esta confianza es, erttre todas, la más difícil de las en1.presas que nos hemos impuesto. Durante muchos años han sido tantas las promesas inculn­ plidas, tantos los fracasos de planes y proyectos, tan honda, la frustración nacional, que muchos de nuestros compatriotas han dejado de creer en la palabra de sus gobernantes, llegando a pensar, incluso, que a la función pública no se llega para servir, sino para servirse de ella, convencidos de q1.1e la justicia ha desaparecido ya del panorama del hombre argentino. Comenzarc1nos, ento11ccs, por establecer un orden justo, dentro del cual sea v·aledero trabajar y sacrificarse; donde los frutos del esfuerzo se transformen en mejores condiciones de vida para todos; en el que encuentre11 soporte y aliento los ciudadanos honestos ··y ejemplares. en el que se sancione se,:e­ l·amente a quien viole la ley, cualquiera sea su jerarqtlÍa, su poder, su pretendida influen.cia. Así se recuperará la confianza)' la fe del Pueblo en quic- 11CS lo gobjernan, )' así elaboraremos el punto de partida indis­ pensable para enfrentar la gra\7e crisis por la que atraviesa

nuestro país. Resulta innecesario hacer el inventario de las dramáticas condiciones que vive la Nación: cada uno de los habitantes de la Patria las conoce y las sufre día tras día con toda in­

tensidad. Sin embargo, merecen señalarse algunos de los compo­ llcntes más destacados de esta situación.

Nunca fue tan grande el desorden en el funcionan1lento del Estado, conducido con ineficiencia en un marco de gene­ ralizada corrupción administrativa y de con1placiente dema-

.

gog1a.

-8-

Por

primera

vez

e11

su

de Ja cesación de pagos.

historia,

la

Nación

llegó

al

borde

Una conducción económica vacilante y poco realista llvó al País hacia la recesión y al co1nienzo de la desocupación:

co11 su inevitable secuela de angustia y desesperanza, herencia que recibimos y trataremos de paUar. El uso indiscriminado de la violencia de Lll10 y otro signos, sumió a los habitantes de la Nación en una atmósfera de Jnsc­ guridad y de temor agobiante. Finalmente, la falta de capacidad de las instituciones, ma­ nifestada en sus fallidos intentos de producir, en tiempo, las urgentes y profundas soluciones que el País requería condujo a una total parálisis del Estado, frente a un vacío' de poder incapaz de dinamizar1o. Cada uno de esos signos marcó el final de una eta11a que perdía inexorablemente vigencia, y que era incapaz de ger1e­

inexorablemente vigencia, y que era incapaz de ger1e­ (l r una a l ternativa de reemplazo.

(lr una

alternativa

de

reemplazo.

Las Fuerzas Armadas participaron con absoluta respon. ­ r�abilidad en. el proceso institucional, asumiendo cabalmente su rol, sin perturbar en medida alguna la gestión del Gobierno. Prueba irrefutable de ello es que se empeñaro11 a lo largo r a lo ancho del País en una exitosa lucha contra la delin-

cuencia sub,rersiva. La sangre ge11erosa de sus héroes y sus mártires así lo asevera. Profundamente respetuosas de los poderes constituciona­ l s sostenes 11aturales de las instituciones democráticas, las e uerzas Armadas hicieron llegar, en repetidas oportunidades, . renas advertencias sobre los peligros que importabart tanto las omisio11es como 1as medidas sin sentido. Su ,roz no fue escuchada, ninguna medida de fondo se adoptó en consecuencia. Así las cosas toda expectativa de cambio en el marco il stitucional fue absolutamente rebasada. Ante esta dramática situación, las Fuerzas Arn1adas asu­

, ieron

el gobierno de

la

Nación.

Esta

actitud

consciente

stá motivada por intereses

·y

o

responsablemente

asumida

apetencias

de

poder.

-

9

-

no

Sólo responde al cumplimiento de una obligación inexcu­ sable, emanada de la misión específica de sal\Taguardar los más altos intereses de la Nación.

Armadas, como ins­

titución, han llenado el vacío de poder existente, y como insti­ tución, también, han dado una respuesta a la coyuntura nacio­ nal a través de la fijación de objetivos y pautas para la acción de gobierno a desarrollar, inspirados en una auténtica vocación

Frente a

imperativo,

las

Fuerzas

ese

de servicio a la Nación.

Para nosotros, el respeto de los derechos humanos no nace sólo del 1nandato de la ley ni de las declaraciones internacjo­ nales, sino que es la resultante de nuestra cristiana y profunda convicción acerca de la preeminente dignidad del hombre co­ mo ''alar fundamental.

Y es justamente para asegurar la debida protección de los derechos naturales del hombre que asumimos el ejercicio plel'lO de la autoridad; no para conculcar la libertad, sino para afir­ rnarla; no para torcer la justicia, sino para imponerla.

Restableciendo la vigencia de una autoridad que será revi­ talizada en todos los niveles, atenderemos al ordenamie11to del Estado, cuya acción se fundará en la estabilidad y permanencia de las normas jurídicas, asegurando el imperio de la ley� y el sometimiento a ella de gobernantes y gobernados.

del

instrumento

Un

Estado

ordenado

de

permitirá

una

dotar

la

Nación

de

nos

a

impulsar

profunda

trans­

capaz

tarea

formación.

Sólo el Estado, para el que no aceptan1os el papel de n1cro espectador del proceso, habrá de monopolizar el uso de la fuer­ za y, consecuentemente, sólo sus instituciones cumplirán las funciones vinculadas a la seguridad interna.

Utilizaremos esa fuerza cuantas veces haga falta para ase­ gurar la plena vigencia de la paz sociaL Con ese objetivo com­ batiremos, sin tregua, a la delincuencia subvers]va en cual­ quiera de sus manifestacion.es, hasta su total aniquilamiento.

gestión

Durante muchos años, la pretendida defensa

de la

estatal

retu,ro

para

el

monopolio

público

grandes

proyectos

indispensables

para

el

desarrollo

nacional

y

el

bienestar

de

-10-

la población que nunca se ·vieron realizados. I-Io)r , todos ])aga­

mos las consecuencias.

excepción, y la deficiencia la norma.

Un crecimiento estrangulado por falencias en los sectores

críticos de la economía y la dependencia externa para el abas­

tecimiento de materias primas indispensables, son en muchos

casos el Tesu1tado de la prédica de quienes nada hicieron 11i dejaron hacer. En lo sucesivo, el Gobierno ajustará su acción

a la solución prag1nática de los grandes problemas económicos.

la

La eficacia en el servicio

público es

Asegura11do la decjsión nacional y manteniendo el con.­

trol del Estado sobre las áreas vitales que hacen a la segu­

ridad y al desarrollo, brindaremos a la iniciativa privada y a los capitales nacionales y extranjeros todas las condiciones

necesarias para qt1e participen con su máximo potencial :Y fuerza creativa en la explotación racional de los recursos.

Somos conscientes del valioso aporte que puede ofrecer

a 11uestra il1depen.dencia financiera, tecnológica -�l económica

la decidida acción de los empresarios, y por ello la impulsa­ remos con todos los recursos del Estado pero asegurando que

los intereses económicos no interfieran en el ejercicio de los

poderes públicos.

Reglas de juego claras, precisas y permanentes, consti­ tuirán los mejores instrumentos para impulsar las inversiones

y recuperar nuestra actividad productiva.

Promoveremos la armónica relació1� entre el capital y el

trabajo a través del fortalecimiento de estructuras empresa­

riales y sindicales limitadas a sus finalidades especificas,

auténticamente representativas y plenamente conscientes de

representativas y plenamente conscientes de ] a s posib i l idades del País. Los t

]as posibilidades del País.

Los

trabajadores,

que

han

sido

tantas

veces

objeto del

halago,

y

que

tantas

veces

vieron

esfumarse

las

promesas

Jas esperanzas,

deben

saber que

el

sacrificio

que

demande

la

tarea de reorganización nacional será soportado por todos Jos

sectores sociales, y que durante el desarrollo del proceso y particularmente a la hora de la distribución tendremos, para

defender SliS derechos, la misma firmeza que hoy· evidencia-

nos para

exigir

su

esfuerzo.

-li-

Nuestra

generación

\rive

manifiesta

en

un

permanente

una

crisis

de

identidad,

que

se

cuestionamiento

de

lo

s valores

tradicionales

de

las

concepciones

nuestra

cultura,

nihilistas

de

la

y

asume�

subversión

en

mucho

s

casos,

antinaci onal.

La

cultura, como un

modo

singular

de

expresión

del arte,

la ciencia o el trabajo de nuestro Pueblo,

será por

ello

impul­

sada

y

enriquecida.

Estará

abierta

al

a porte

de

las

grandes

corrientes del pensamiento; pero mantendrá siempre

a nuestras tradiciot1cs y a la concepción

del

fidelida.d

y

cristiana del mundo

hombre.

Es

precisamente

sobre

esa

base

y n uestra

indivi

dualidad

histórica que la Argentina ha de alinearse de hoy en tnás jun.to

a las 1Lacio11es que aseguran al hombre su realización c omo per­

sona, con

relacio ­

nes con

dignidad

de

libertad.

y

en

En

función

intereses

mantendremos

comunes,

mundo.

todos los países del

Sólidamente

consustancjados

con

los

países

latinoameri­

cancs,

hemos

el respeto,

el

de

concretar

francas

vinculaciones

apoyo)'

la

colaboración

mutuos.

ba

sadas

e

11

Pero debe quedar claro que las Fuerzas Armadas no están

dispuestas a

soberanía

País

al

n o e s t á n dispuestas a soberanía País al absoluta resignar, ··y que

absoluta

resignar,

··y

que

ni

lo

harán

jamás,

nuestros

derechos

ptlertas

n o permi­

aspectos que

así como

cultural

abren generosamente

material

extranjero,

del

Estado

las

y

del

tirán que nación o grupo alguno se inmiscuya en

son

aporte

y

responsabilidad

Argentino.

Por todo ello, afirmamos que

el proceso de reorganización

o partido

nacional no está dirigido contra ningún

político.

social

grupo

Por

el

contrario,

con

constituye

a

su

el

medio

de

la

d e la acti­

rcetlcauzar

vida del País, y está decidido a promover el cambio

tud

argentina

respecto

propia

responsabilidad

indi­

vidual

y

social.

Pretende,

en

suma,

desarrollar

al

máximo

nuestra

potenciaHdad.

Está destinado a todos los argentinos, si n distincio nes, cu y a

incorporación

madurez

que nos dejan las experiencias políticas vividas, seamos capa­

participación

para

requiere.

y

se

Es

convocatoria

aprovechando

la

una

que,

ces de recuperar la

esencia

del

ser

nacional,

y

de

i:tnaginar

y

- 12 --

realizar

una

organización futura

que

JlOS

permita

el

ejercicio

de

una

ralista

democracia

con

real

reprcsentatividad,

y concepción republicana�

sentido

fede­

suspensión de

las actividades de los partidos políticos como contribución a

]a pacificación interna, reiteran su decisión de asegurar en

el futuro la vigencia de movimientos de opinión de auténtica

Si

las Fuerzas Armadas

han impuesto

una

expresión nacional y

con

probada

vocación

de servicio.

Una similar actitud determina la acción en el campo grc­

Inial, tanto obrero cuanto empresario. Las organizaciones del

capital y del trabajo deberán ajustar el ejercicio de sus Iun.­

cioncs a la defensa de las legitimas aspiraciones de sus inte­

grantes, evitando incursionar en áreas ajenas a su compe­

tencia.

Confiamos, asimismo, en que trabajadores y empresarios

serán co11Scientes de los sacrificios que requieren estos pri­

meros tiempos, y de la ineludible necesidad de postergar aspi­

J'aciones que son justas en épocas de prosperidad, pero resultan

inalcanzables en situaciones de emergencia.

Las Fuerzas Armadas sabe11 que el esfuerzo que hoy reali­

zamos todos, tiene un natural heredero: la juventud argentina.

A ella le ofrecemos la autenticidad de nuestros hechos, ]a

pureza de nuestras intenciones, 11uestro trabajo sin desmayos.

De ella reclamamos su fuerza creadora, sus patrióticos

1deales, su sentido de responsabilidad en el claustro y en el

taller, su participación en el proceso que se inicia, para que,

l:n un marco de igualdad de oportunidades, se realice plcna­

l11ente en beneficio exclusivo de la Patria.

Esta inmensa tarea que hemos emprendido,

tiene un

solo

destinatario: el Pueblo Argentino.

Todas las medidas de gobierno estarán apuntadas a lograr

l bienestat"' general a través del trabajo fecundo, con un cabal

.

ntido de justicia social, para conformar una sociedad pujan­

t

organizada, solidaria, preparada espiritual y culturalmente

ra forjar

un futuro

mejor.

Nadie

debe

esperar soluciones

inmediatas

ni

cambios

es­

ctaculares

en la

actual

situación.

Las

Fuerzas Armadas

so11

,"-'nscientes
,"-'nscientes

de

la

magnitud

de la tarea

a realizar,

conocen

de

-

13 -

l

s

)roblemas profundos a resolver, saben de los intereses

qu

se opondrán en este camino que todos debemos transjtar

�---olidariamente.

Pero hemos de recorrerlo con firmeza ; firmeza que se

X}Jresa en nuestra decisión de llevar a cabo el proceso sin

·oncesiones

y

con

una

profunda

pasión

nacjonal.

Las Fuerzas Armadas convocan al Pueblo Argentino a

jercer toda su responsabilidad en m� marco de tolerancia,

unión Jr libertad, en la lucha por un mañana de irrenunciable

grandeza.

Ha llegado la hora de la verdad.

El Gobierno Nacional, al formular esta sincera y honesta

convocatoria al Pueblo de la Patria, no pretende generar es­

pontáneas conductas de participación en

Sabemos perfectamente que las manifestaciones de adhe­

sión a aquél serán la consecuencia de los logros positivos que

:seamos

Aspiramos, sí, como base minima e indispensable para

apoyar nuestra acción, a la comprensión amplia y generosa

de todos los

Demandamos comprensión para las razones que motiva­

Ton la actitud adoptada; demandamos comprensión para las

pautas orientadoras impuestas al proceso de reorganización

nacional; demandamos comprensión para los esfuerzos que

debemos exigir a cada argentino como contribución impos­

el

proceso.

de mostrar

al

Pueblo

de

la

República.

capaces

sectores inspirados

el bien común.

en

tergable.

Sabemos que con esa comprensión inicial seremos capaces

de producir los hechos necesarios para generar el apoyo de

todos aquellos que, convencidos de la sinceridad de nuestros

})royectos y de la factibilidad de los objetivos señalados, habrán

de participar fervorosamente en la concreción de un gran País.

El pasado inmediato ha quedado atrás, superada st1 carga

de frustración y desencuentro. Nos asomamos a un futuro que

conducirá a la grandeza de la Patria y a la felicidad de su

Pueblo.

mila­

esfuerzos

El Gobierno

Nacional no

ofrece

soluciones fáciles

sacrificios,

o

grosas. Por el

contrario,

pide y

realizará

austeridad.

-14-

Asegura, sí, m1.a co11ducta honrada w1a acción eficiente )7 un proceder justo, volcado siempre por sobre toda otra con­ sideración , al bien común y los altos jntereses n.acionales. Ha llegado la hora de la verdad. Una verdad que es, en suma nuestro compromiso total con la Patria. En la concreción de esta empresa que hoy iniciamos� quie- ra Dios 11uestro Señor concedernos:

q u i e - r a Dios 11uestro Señor concedernos: Sabiduría p a r a
q u i e - r a Dios 11uestro Señor concedernos: Sabiduría p a r a

Sabiduría para discernir el mejor camino; Firmeza para no aban.donar el rumbo cierto:

Prudencia para ser justos; Humildad para ser\ ir sin ser ser\�idos.

rumbo cierto: P r u d e n c i a para ser justos; Humildad para

15-

1\1enJaie pronztncittdo el 17 de abt'il de 1 976

de La Nación,

Vide/a,

rnotiz'o

por el Excelentísimo Señor Presidente

y

dirigido

teniente generttl jorge Rafael

con

al P�teblo de la Reptíblica

de lct celeb1·ación de la Se1nana Sa nta y la Ptts ctta tle R estlrrecci ó,n .

En esta semana, la cristiandad renueva su milenaria devo­ ción ante el milagro de la Cruz. Nuestro Pueblo, de frente a sus más puras tradiciones, hace un alto en sus tareas, y memo­ r-a la pasió11 muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesu l:risto, con el recogimiento propio de esta suprema circuns­ tancia. La Pascua, que nos une en la exaltación de nuestro sel1- ti miento religioso y de nuestra espiritualidad, expresa más que ttn hecho milagroso. Ella simboliza, con la treme11da con­ vicción del mensaje del Salvador, la renovación redentora lograda a través del sacrificio. Esta es nuestra verdad como cristianos y de ella estamos obligados a dar testimonio auténtico, viviendo nuestra vida con:

Fe

Esperanza de

Amor para

la

11ecesidad

de renovarnos del

la

gloria de

pecado;

en

alcanzar

nuestra

redención;

aceptar el camino del sacrificio.

Por eso he querido, precisamente en estas horas de tan honda resonancia, .formular algunas consideraciones sobre la actual situació11 argentina. Y he querido hacerlo con la obli­ ación de verdad a que nos impulsa nuestra convicción de cristianos. Las Fuerzas Armadas asumieron el poder, como ineludi­ l l consecuencia de un estado de necesidad nacional. No las 1n ' ió ninguna vocación de mando político, ni las alentó nin-

-17-

gún mesianismo. Fue la crisis moral, eco11Órnica y social del País, y los graves riesgos que ella eJ1cerraba, el exclusi·vo factor determina1�te de la decisión del 24 de marzo {tltimo. Esa decisión fue cornprendida, en sus verdaderos alcances, por el Pueblo de la República. El clima de orden y el sentido de las expectativas hoy reinantes parecen así demostrarlo. Pero tenemos por delante ·un largo camino a recorrer, ·s,.

se faltaría a la verdad si no se señalaran los esfuerzos que el proceso de reorganización nacional nos demandará a todos. Vamos hacia un cambio en profundidad. Cambio en. lo ·moral, para qtle todo lo que pueda lograrse sea el fruto del t1"abajo l1onesto y la dedicación perseY"erante. Cambio en lo político, para que el País cuente con un. ré- gimen de gobierno auténticamente democrático, alejado por

·igual

· Cambio en. lo económico, para que crezcan y se diversi­ ·fiquen Ja producción y el consumo en. térn1inos de desarrollo ·integral.

Cambio en lo social, para que una auténtica justicia ase- gure la igualdad de oportunidades )' la más equitativa distri­ bución de las riqt1ezas. Y fls obvio sería, por lo tanto, vano negarlo que u11 cambio en profundidad que abarque a las personas y a las cosas, a los 11ábitos y a las instituciones, presur>one la n�ce­ sidad de un esfuerzo prolongado com1Jartido en el que cadél uno deberá aceptar con optimismo y esperanza la cuota de trabajo y transitoria privación ind1spcnsables para lograr los

de

la

demagogia

el cxtremisn1o.

y

·

e l a d e m a g o g i a e l cxtremisn1o. y

objetivos fijados.

Hemos dicho que el Gobierno n.o ofrece soluciones espec­ taculares, ni prcten.de adl1esiones prematuras. El consenso a la gestión, no a los hombres que circUJlstancialmente y en fun­ ción de servicio la encarnan, será la consecuencia de lo que se haga en las distintas áreas del Estado.

expresará e11

los hechos, antes que en las palabras. Por eso, su primordial intención será asegurar la realización indi\ridual y social de

quien.es un. país

El

de

reorganización

nacional

proceso

se

quieran

contribuir

empeño

la

conquista

de

con su

a

más próspero

y más justo.

-

1 8

-

En estos días de piadoso recogimiento, bajo el sínlboJ< trascendente de la Pascua, reno·vemos nuestra fe en el destin nacional, y dispongátnonos a asegurarlo a través del trabajo y 1a perseverancia de todos. La Patria, se dijo aJgu11a vez, es un plebiscito cotidiano. Vote1nos por ella, todos los días, con nuestro esfuerzo )r nues­ tra esperanza. En esta ocasión, uno mi plegaria a las de millones de conl­ patriotas para rogar por la paz, la .felicidad y el bienestar de todas las familias que habitan n.uestra tierra, e jnvoco la pro­ tección de Dios 11uest.ro Señor, para ql.le la luz del mensaje de Pascua ilumine el ca11�ino que todos los argentinos hemos emprendido.

-

1 9

-

l\1ertsaje pronunciado el día 22 de abril de 1976

Excele11,tísi1no Señor Presidente de la Nación, teniente general lorge Rafael Vide/a, e¡¡, la sede del Comando del Tercer Ctterpo

por el

en Córdob-

J' en s1t calidad de Comandante en Jefe de la Ftterza, con motivo de ltt despedida tle los conscriptos de la clase 1954

de Ejército

con ctsiento

,

y la incorportJción de tos pertenecientes a la clase 1 955.

Me dirijo desde esta guarnición militar a todos los solda­

dos del Ejército Nacional con motivo del licenciamiento de

la clase

1954 y la incorporación de la clase

1955.

La Nación vive n1.omentos de trascendencia histórica. Las i'uerzas Armadas, ante el ''acío de poder existente, han. debido jntervenir para salvar la seguridad de la Nación, ostensible­ n1ente amenazada. Al igual que las otras Ftterzas Armadas, el Ejército mantiene la total vigencia de su pote11cial a través e su inexorable ciclo de re11ovación que anualmente se pro­

uce con el licenciamiento de una clase y la iJlcorporación de

l·:t otra que le sucede. Este mecanismo de relevo es el aporte que el Pueblo efec- úa con lo mejor de sus hijos para el adecuado alistamiento de us instituciones armadas, como la savia imprescindible para éstas sean fuertes y capaces de los más grandes esfuerzos . acrificios. La presencia del l1.ombre argentino en las filas 1 Ejército fue signada a través de la historia por caracte­ ·ticas especiales, ya sea luchando en las Guerras de la Inde­ ndencia, la Conquista del Desierto o la Rcorga11.ización Na- 1 nal. Ya sea en la paz, abriendo ca1nil1os, fundando pueblos scuelas o llevando el pabellón nacional hasta el último

a n d o e l pabelló n nacional hasta el último in 'n del territorio

in

'n

del

territorio

para

afirmar

11uestra

soberanía.

- 21-

Hoy, al despedir a la clase 1 954, debemos particularizar nuestro reconocimiento profundo a sus integrantes, porque ellos asumieron en plenitud, desde su misn1.a in.corporación, aquel legado histórico enfrentando con valor, y aun con he­ roísino, la lucha contra la delincuencia sub·versiva. Cada vez que debieron enfrentarse con esos delincuentes, demostraron que los valores de los héroes de nuestras epope:yas están incó­ lumes en el Pueblo Argentino, dando se11tido al concepto del honor, del sacrificio ·;:l del deber. Soldados que hoy dejáis las filas, que conocisteis la dura lucha y las pruebas del �ombate, la vida en camJ)aÜa: teJH�is que comprender que ·vuestras obligaciones no se agotan con esta despedida. Todo lo realizado hasta aquí puede perder su valor si des­ de donde estéis, cualquiera sea vuestra actitt.ld o actividad, no desarrolláis el máximo esfuerzo con vocación. de argentinos para vigorizar y fortalecer la Nación. Regresad, sí, org·ullosos y confiados a vuestras tareas cotidianas. Orgullosos, por haber contribuido en forma decisiva a la lucha que el Ejército en'l­ prendió contra la delincuencia subversiva, que, perdida en la oscuridad de su alienación, busca sembrar el caos, destruir los ·valores eternos de la argentinidad, minar nuestro concepto de Patria y religión. Confiados en que ''uestro Ejército c011tin.uará esta lucl1a hasta s11s ·últimas consecuencias, seguro siempre del éxito final, manteniendo el recuerdo de aquellos que cayeron en. la l1.1cha y cuya memoria preside diarian1ente las ''ibt·aciol"les más pro­ fundas de nuestros corazones de soldados.

Regresad a la vida civil con la firme determin.ación de mantener el puesto que bien supisteis ganar en esta lucha, con 1a co11.vicción de que en las fábricas, el taller, la escuela o don­ de el destino os lleve, sabréis hacer honor a vuestras rcspon.­ sabilidades, con1o lo supisteis hacer vistiendo el uniforme de la Patria.

El eco emocionado de la despedida de ·vosotros, soldados que os reintegráis a la actividad civil, se entremezcla también �on el cordial saludo de bienvenida a vosotros, soldados de la clase 1 955, que tomáis hoy el testimonio de ]a respon.sabilidad

- 22-

militar.

A

vosotros,

soldados

recientemente

incorporados

seo

dirigirme

también

en

esta

trascendente

Jr

particular

cir­

cunsta11cia

en

la

cual

las

Fuerzas

Armadas

está1�

emJ)eñada

con amplia responsabilidad nacional.

Vosotros debéis ser protagonistas activos en la normaliza­ ción de la Nación. Ella necesita de todos sus hijoc; pt=tra alcn11- zar el an�bicioso anhelo de paz )/ libertad, que son las garaJl­ tías de un Pueblo que aspira a realizar su destino. Para nos ­ otros, hombres de armas, en esta nueva etapa de la vida nacio­ nal seguirá siendo prioritaria la lucha contra la subversión, cualquiera sea la forma que ella adopte, y esta lucha será lle­ vada con la máxima energía en todos los terrenos.

Para ello,

debemos estar preparados.

Tened presente entonces que lo que está en. juego son los valores que definen el modo de 'Tida que el Pueblo Argeiltino ha evidenciado querer. La esencia misma del ser 11aciona1, y en definitiva, el futuro de la Patria misma. Es por ello que exhorto a la clase recie11te1nen_te incorpo­ rada a aplicarse a las tareas con ahínco y ''ocación de servjcio. '7er en cada exigencia de vuestros superiores una actitud res­ ponsable hacia la Nación y hacia vuestras vidas. Ella, si tenéis ue entrar en el combate va a depender de la aptitud que ha­

béis adquirido como soldados. lVIirad, en fin, a quienes os precedieron en las filas, como el digno ejemplo que debéis seguir y que dign.ificará -vuestra con­ dición de ciudadanos soldados.

-vuestra con­ dición de ciudadanos s oldados . Tened presente todos, que la Nación os mira

Tened presente todos, que la Nación os mira y confía en

ciudadano,

orque en esta hora se requiere la suma de todas las energías positivas para consolidar definitivamente el destino argentino; e requiere l a suma de todas las energías p o s i t i v -n los que os in.corporáis a su Ejército, porque seguiréis siendo,

los fieles custodios de su soberanía

• r de su seguridad. r de su seguridad.

Vuestro Comandante General está seguro y convencido de ue con la ayuda de Dios nuestro Señor la misión será cum- 1 Hda, y que habréis de hacer honor a la tradición del soldado rgentino entregando, si .fuere necesario, hasta la última gota vuestra sangre por la felicidad y la grandeza de la Patria.

osotros:

en los que hoy os reintegráis al quel1acer

amo en todas

las

épocas

- 2 3

-

Discurso pronunciado el día 12 de ma')'O de 1976

por el ExcelentisiJno Seiior Presidente de la J\Tación,

Videla,

teniente general jorge

Rafael

ante los directores de los

principales

nz edios

injo 1?nativos de

la Argentina.

Señores: Sean mis primeras palabras para agradecerles la presencia en esta Casa, )'a que me brindan la oportunidad de un contacto directo y personal con la prensa del interior· del País. Contacto frente al cual soy consciente me sentía en deuda, y hoy, debido a la gentileza de ustedes me permiten saldarla. Sean también mis palabras de agradecimiento por la labor que la prensa en este caso, del interior del País viene pres­ tando en función de apoyo a este proceso iniciado por las Fuer­ zas Armadas el 24 de marzo. También por la objetividad con que ese apoyo es brindado; y recalco lo de objetividad, porque lejos d� nuestro ánimo y espíritu estaría pensar en tener una prensa complaciente y no objetjva. Esa objetividad, justamen­ te, es lo que motiva mi ponderación y reconocimiento en nom­ bre del Gobierno argentino. Como expresara en reuniones anteriores, también. con. se­ ñores periodistas y dueños de medios de comunicación masiva -diarios, radios y televisión , tene1nos un profundo respeto por todo lo que son dichos medios, en su doble funl!iÓ11 de for­ madores de opinión y formadores de la cultura dos áreas im­ portantísimas en este proceso. La formación de opinión, ho�r rnás que nunca, porque ustedes en alguna medida reflejan el sentir del Pueblo Argentino, a cuyo servicio consagramos nues-

tro esfuerzo.

una prensa objetiva. que nos haga saber qué piensa el hombre

Conocer la voz de ese Pueblo es fácil a través de

-2 5 -

argentino. Son también importantes como formadores de la cultt.tra, porque justamente en la esencia de la cultura está el pasado, está el presente )' se está forjan.do el futuro de nuestro País. Por esta cjrcunstancia, señores, reitero mi agradeci­ miento por esta presencia que me permite un contacto perso­ nal con ustedes, as:f como tra