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Felipe Espinoza

Universidad de los Andes

Jesús Hernández

Escrito sobre “Casa de estudios para Artistas”

Paola Cortes

María Cecilia O’Byrne

Caminando por la calle Suipacha encontraremos que se rodea de gran cantidad de edificaciones clásicas, y es hasta la esquina donde choca con la calle Paraguay nos encontraremos con “La casa de estudios para artistas” construida en el año 1939 por el arquitecto Antoni Bonet Castellana. Desde el principio de su diseño se tenía la intención de imponer algo novedoso en el sector. Implementando la modernidad con los ideales del Grupo Astral de Argentina, por esto la utilización de materiales industrializados utilizados en la fachada, rompen la monotonía del sector imponiendo materiales como el vidrio para romper con la barrera existente entre el interior de la edificación y el entorno, intencionado en la inspiración de los artistas que vivirían en el edificio. Desde un primer nivel encontramos como dice el propio Antoni Bonet en el libro “Bonet” de Fernando Álvarez. “Por imposición del programa y del barrio, la planta baja debía ser ocupada íntegramente por locales de negocios. En cuanto a las plantas altas, teniendo los arquitectos libertad para la elección, se pensó en construir (ya que Buenos Aires carecía de ello) una serie de ateliers para toda clase de artistas, con la intención de crear un pequeño centro de relación” pág 74. Este implemento ayuda con la conexión entre el edifico y su entorno, desde sus grandes ventanales en los almacenes de el primer nivel hasta las diferentes ventanas que se abren en los pisos de arriba para la interacción de una persona dentro del edificio con su entorno.

El programa, diseñado por los autores, incorpora cuatro locales comerciales en planta baja y siete estudios de diferentes tamaños y superficies en las plantas restantes. Al entrar en el edificio en primera planta podemos observar que esta posee una muy buena altura (4.5 m) que proporcionan a los 4 locales del primer piso una vuela iluminación, cada uno de estos posee su respectivo deposito con una doble altura la cual los hace resaltar, luego para acceder a la plata secundaria Antoni Bonet juega con una escalera en espiral que nos dirige a un gran corredor el cual es el encargado de entregar a cinco diferentes estudios y los cuales se caracterizan por su doble altura, Bonet utiliza las dobles alturas para generar un mejor aprovechamiento en la iluminación de cada uno de estos, los estudios son diseñados para artistas en donde la iluminación juega un papel muy importante en el desempeño de los artistas, la doble altura permite colocar una habitación con su respectivo baño en cada estudio. En la tercera y última planta se encuentran los dos últimos estudios de diferentes dimensiones siendo mayor el que se encuentra enfrentado hacia la calle Paraguay

los dos últimos estudios de diferentes dimensiones siendo mayor el que se encuentra enfrentado hacia la
los dos últimos estudios de diferentes dimensiones siendo mayor el que se encuentra enfrentado hacia la
los dos últimos estudios de diferentes dimensiones siendo mayor el que se encuentra enfrentado hacia la
los dos últimos estudios de diferentes dimensiones siendo mayor el que se encuentra enfrentado hacia la

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