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Universidad Delasalle

Maestría en Administración Educativa


INFORMÀTICA APLICADA A LA EDUCACIÒN
Prof. José Castillo Castro
III Cuatrimestre 2009

Dimas Borge, Lesberth


San José, sábado 24 de octubre de 2009
ÍNDICE
Introducción

La motivación

I. Motivación en el contexto de varios autores

II. Inteligencia Emocional – Motivación

III. Teorías Psicológicas y la Motivación

IV. Factores que determinan la Motivación por aprender y papel


del profesor

V. Manejo docente de la Motivación escolar: Mensajes,


principios de enseñanza y estrategias

VI. Pedagogía del corazón

Conclusiones

Recomendaciones

Referencias Bibliográficas

INTRODUCCIÓN
Cuando hablamos de aprendizajes relevantes, nos referimos a aquellos que son
útiles para vivir, que están orientados a vincular la educación con el desarrollo humano.
Estos aprendizajes resultarán significativos, si existe una verdadera motivación en
aquellos que favorecerán el proceso de enseñanza – aprendizaje, es decir, entre quienes
hacen posible la mediación pedagógica en el aula. Pero también, la motivación ha de
darse de manera significativa en nuestros educandos, de tal manera que les permita
abrirse a ese universo maravilloso de lo desconocido o lo que están por conocer y
aprender.

La motivación ha de conducir a experiencias nuevas de la vida, a descubrir su


belleza, su razón de ser, a vivenciar los valores. En este sentido, tomemos en cuenta lo
que nos dice José Martí:
“La educación ha de ir a donde va la vida. Es insensato que la educación
ocupe el único tiempo de preparación que tiene la persona, en no prepararla. La
educación ha de dar los medios para resolver los problemas que la vida ha de
presentar. En las escuelas se ha de aprender a cocer el pan del que se ha de vivir
luego.

En la motivación por lo tanto, es necesario que haya una empatía entre quien
media el proceso y quien lo recibe, ya que de esa forma se facilitará el desarrollo
socioemocional de las y los aprendientes de forma más intensa y sistemática en nuestro
trabajo educativo. La mayoría de los centros educativos y profesores hacemos un
esfuerzo por educar el corazón de las y los aprendientes, pero es importante que nos
preguntemos cómo lo estamos haciendo y si tenemos los resultados deseados.

Con estas premisas, quisiera esbozar la realización de este trabajo en dos grandes
momentos:

1. Parte práctica: En donde por medio de actividades, estimularemos la


motivación a partir de realidades de nuestra vida cotidiana. Consideramos que
desde el campo de la psicopedagogía es fundamental hacer una revisión de vida
personal para que motivados internamente, seamos capaces entonces de motivar
a los demás, siempre y cuando nos demos cuenta de quiénes somos, cuáles son
aquellas áreas de nuestra vida que tienen que ser mejoradas o trabajadas a fin de
poder promover cambios de conductas en nuestros educandos.

2. Parte teórica: Esta investigación escrita y presentada en este informe, dará las
pautas para que sepamos interpretar el por qué la motivación ha de ser
considerada como un elemento fundamental en todo nuestro quehacer educativo.

Uno de los puntos que se destacan en el informe escrito y que considero que es muy
significativo, es el abordaje que se hace de la Pedagogía del Corazón. Si no llegamos a
esa experiencia de encuentro fraterno con nuestros educandos, nuestra labor educativa
irá perdiendo el sentido y su razón de ser, ya que debemos de tender hacia lo humano,
hacia la formación integral, considerando la pluridimensionalidad de la persona, en
donde el nuevo encanto y el nuevo placer de la educación requieran la unión entre
sensibilidad social y eficiencia pedagógica de acuerdo con el criterio de Hugo Assmann.

LA MOTIVACIÓN
I. MOTIVACIÓN EN EL CONTEXTO DE VARIOS
AUTORES
El término motivación se deriva del verbo latino movere, que significa
“moverse”, “poner en movimiento” o “estar listo para la acción”.

Según Moore, la motivación implica impulsos o fuerzas que nos dan energía y
nos dirigen a actuar de la manera en que lo hacemos.

Para Woolfolk, la motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene


la conducta.

De acuerdo con Brophy, el término motivación es un constructo teórico que se


emplea hoy en día para explicar la iniciación, dirección, intensidad y persistencia del
comportamiento, especialmente de aquel orientado hacia metas específicas. Así, un
motivo es un elemento de conciencia que entra en la determinación de un acto volitivo;
es lo que induce a una persona a llevar a la práctica una acción.

Por lo tanto, podemos entender a la motivación como un proceso; por lo que es


preferible hablar de proceso motivacional, ya que está constituida por necesidades,
intereses y motivos.

La necesidad es la fuerza que impulsa a los hombres y a las mujeres a actuar, a


moverse, a encontrar los medios para satisfacer sus demandas. Si no existe necesidad
de aprender, curiosidad por conocer, los estudiantes y las personas en general sienten
pereza de leer y estudiar. Algunas necesidades pueden ser de corta duración,
circunscritas a situaciones temporales, edad, contexto. Existen necesidades fisiológicas,
sociales, de logro. En cuanto a los intereses, tienen sentido emocional para el sujeto.

Los motivos están íntimamente conectados con las necesidades, ya que detrás de
cada motivo existe un cúmulo de necesidades. Los motivos son entonces, móviles para
la actividad relacionada con la satisfacción de determinadas necesidades.

En definitiva, la motivación de una persona está en constante transformación, no


es estática ni permanente. Tiene una evolución inseparable de la vida y de la
experiencia del sujeto, presenta un carácter subjetivo, es decir, propio de cada individuo,
y también una naturaleza objetiva que está en conexión con lo externo a la persona.

II. INTELIGENCIA EMOCIONAL – MOTIVACIÓN


Las habilidades prácticas que se desprenden de la Inteligencia Emocional son cinco, y
pueden ser clasificadas en dos áreas:

1. INTELIGENCIA INTRAPERSONAL (internas, de autoconocimiento)


2. INTELIGENCIA INTERPERSONAL (externas, de relación)

Al primer grupo pertenecen tres habilidades:

a. La autoconciencia (capacidad de saber qué está pasando en nuestro cuerpo y


qué estamos sintiendo).
b. El control emocional (regular la manifestación de una emoción y/o modificar
un estado anímico y su exteriorización).
c. La capacidad de motivarse y motivar a los demás.

Al segundo grupo pertenecen dos habilidades:

d. la empatía (entender qué están sintiendo otras personas, ver cuestiones y


situaciones desde su perspectiva), y
e. las habilidades sociales (habilidades que rodean la popularidad, el liderazgo y
la eficacia interpersonal, y que pueden ser usadas para persuadir y dirigir,
negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo en equipo).

Según nuestro objetivo de estudio, me referiré únicamente al campo de la motivación.

MOTIVACIÓN:
La tercera habilitad intrapersonal de la Inteligencia Emocional es la motivación.
En realidad esta tercera habilidad participa justamente de ambas habilidades prácticas:
la intrapersonal y la interpersonal, en el sentido de que podemos hablar de la capacidad
de motivarnos (interna, o automotivación) y la capacidad de motivar (cuando
motivamos a los demás, saber motivar a otras personas).

Por razones prácticas se considera a la motivación formando parte del primer


grupo (habilidades intrapersonales, junto con la autoconciencia y el control emocional)
pero en términos de exactitud, como se acaba de decir, puede ser vista en sus dos
aspectos: una habilidad interna y una habilidad externa o de relación.

La definición más simple del término motivar es dar causa o motivo para una
cosa. Se trata de “una predisposición general que dirige el comportamiento hacia la
obtención de lo que se desea.

La base de toda motivación, es pues el deseo. Y la obtención de lo que se desea


es, para el grueso de las personas, un sinónimo de felicidad.

Las emociones son una fuente de motivación emocional. Desde un punto de


vista técnico, la motivación es la capacidad para enviar energía en una dirección
específica con un propósito específico.

En el contexto de la inteligencia emocional significa usar nuestro sistema


emocional para catalizar todo el sistema y mantenerlo en funcionamiento.

“Estar motivado es sacar lo que está dentro”, dice el famoso autor Zig Ziglar,
uno de los motivadores del mundo.
La motivación es el combustible que nos permite llevar a cabo lo que nos
proponemos. Las personas motivadas tienen empuje, dirección y resolución.

Hasta aquí, todo lo descrito puede ser llamado automotivación, para distinguirlo
del hecho de motivar a otra persona.

Puesto en otros términos, existe una diferencia entre estar motivado y motivar.
Motivar es lograr un cambio en la conducta de otro, dirigido a un fin.

En todos los órdenes de la vida la motivación es la clave de cualquier logro y


progreso. Pero en la vida laboral, hoy es la esencia del éxito. A tal punto que uno de
los más grandes dirigentes empresarios de este siglo, Lee Laccocca, expresó: “nada hay
más importante en la gestión empresarial como el saber motivar a la gente”. Nosotros
podemos invertir la idea y decir: “nada hay más importante en la gestión educativa
como el saber motivar a nuestros educandos”.
Una motivación vale por diez amenazas, dos presiones y seis memorandos.

MOTIVACIÓN VRS ÉXITO

De nada sirve el tipo de aptitudes que tenga la gente si no se siente motivada a


utilizarlas. En muchos ambientes, si no en todos, para tener éxito la motivación resulta
tan importante, al menos, como la capacidad intelectual. Se ha estudiado que las
capacidades intelectuales no funcionan de la misma manera cuando las personas están
desmotivadas.

Tendemos a pensar mejor cuando deseamos hacerlo. Por esto es importante que
aprendamos a auto-motivarnos, especialmente en las situaciones que no nos resultan
agradables. El razonamiento es muy sencillo: imaginemos que debemos hacer algo que
no nos gusta mucho (un informe, algún plan, un examen…). Tenemos dos alternativas:
hacerlo “sin motivación”, lo que provocará que nuestro rendimiento sea menor y por
ende sea menos agradable hacerlo; o automotivarnos para hacerlo (proponiéndonos
metas, dándonos mensajes positivos) por lo que obtendremos resultados y disfrutaremos
algo de la tarea. Hay que probar estas recomendaciones para verificar los resultados.

III. TEORÍAS PSICOLÓGICAS Y LA MOTIVACIÓN


Entre las que más han repercutido en el campo educativo, se encuentran el
conductismo, el humanismo y el cognoscitivismo.

CONDUCTISMO:
Los conductistas explican la motivación en términos de estímulos externos y
reforzamiento, por lo que piensan que a los individuos puede motivárseles básicamente
mediante castigos y recompensas o incentivos (por ejemplo, los sistemas motivacionales
de incentivos de puntos o fichas inspirados en las ideas de B.F. Skinner).

HUMANISMO:

Para la visión humanista el énfasis está puesto en la persona total, en sus


necesidades de libertad, autoestima, sentido de competencia, capacidad de elección y
autodeterminación, por lo que sus motivos centrales se orientan por la búsqueda de la
autorrealización personal (por ejemplo, la jerarquía de necesidades humanas de A.
Maslow, la teoría de la motivación de logro de Atkinson).

COGNOSCITIVISMO:

Los enfoques cognitivos de la motivación explican ésta en términos de una


búsqueda activa de significado, sentido y satisfacción respecto a lo que se hace,
planteando que las personas están guiadas fuertemente por las metas que establecen, así
como por sus representaciones internas, creencias, atribuciones y expectativas (por
ejemplo, la teoría de la atribución de Weiner, la explicación sobre la desesperanza
aprendida que aporta Seligman, los estudios acerca de las llamadas profecías de
autocumplimiento de Rosenthal y Jacobson, o el modelo TARGET de Ames para
fomentar la motivación mediante el aprendizaje autorregulado).

Se manifiesta entonces, que la motivación no nace con nosotros (a excepción de


las necesidades fisiológicas y algunas otras como la necesidad de abrigo). Existe una
relación entre el desarrollo de la motivación y las experiencias que cada sujeto
confronta en su vida cotidiana. Por ejemplo, un niño expuesto a situaciones de lectura,
de indagación por parte de padres y maestros, al desarrollo de habilidades y de tareas
significativas, tendrá mayores posibilidades de interesarse por conocer.

Lo opuesto ocurre en aquellas situaciones en las que cada pregunta del niño o
niña es acallada, en las cuales la crítica y la desaprobación son la tónica, en ambientes
educativos en los que se induce a los niños a memorizar mecánicamente o a aprender
procedimientos sin pensar y que no ofrecen sentido para ellos.

Nos ubicamos aquí ante la consideración del aprendizaje significativo, en donde


va a ver interés, si al niño le llama la atención cuanto hace y cuanto está recibiendo. De
acuerdo con Brunner, la predisposición hacia el aprendizaje es el punto de partida para
todos los procesos que puedan ocurrir en el aula. Sin embargo, lo interesante es que
esta no es una fuerza externa que se impone al estudiante, sino una fuerza interior que
mueve al alumno a hacer algo o a descubrir algo que tiene sentido.

El aprendizaje significativo es aquel que conduce a la creación de estructuras de


conocimientos mediante la relación sustantiva entre la nueva información y las ideas
previas de los estudiantes.
El nuevo paradigma establece que la educación puede y debe ayudar a las
personas a resolver mejor sus necesidades y problemas cotidianos. Ya no ofreciendo un
largo camino académico de diez o trece años de estudio para obtener aprendizajes
relevantes, que les permitan mejorar sus condiciones de vida, de salud, de trabajo, de
desarrollo, sino desde el primer día de vida escolar.

El aprendizaje significativo implica un procesamiento muy activo de la información


por aprender. Cuando se aprende significativamente a partir de la información
contenida en un texto académico, se hace lo siguiente:

➢ Se realiza un juicio de pertinencias para decidir cuáles de las ideas que ya


existen en la estructura cognitiva del aprendiz son las más relacionadas con las
nuevas ideas y las previas.

➢ Se determinan las discrepancias, contradicciones y similitudes entre las ideas


nuevas y las previas.

➢ Con base en el procesamiento anterior, la información nueva vuelve a


reformularse para poderse asimilar en la estructura cognitiva del sujeto.

➢ Si una “reconciliación” entre ideas nuevas y previas no es posible, el aprendiz


realiza un proceso de análisis y síntesis con la información, reorganizando sus
conocimientos bajo principios explicativos más inclusivos y amplio.

La educación hoy en día, está orientada a una educación para la vida. Desde esta
perspectiva, descubramos lo que nos dice el siguiente texto:

“Después de 12 000 horas de escuelas de gobierno uno de cada cinco


norteamericanos no puede leer las instrucciones de un frasco de medicinas. Después
de 12 000 horas de entrenamiento compulsivo a manos de casi 100 hombres y mujeres
certificadas por el gobierno, muchos graduados de secundaria carecen de las destrezas
para efectuar un intercambio comercial y obtener un ingreso o inclusive de las
habilidades para hablarse entre sí. No pueden cambiar una llanta pinchada, leer un
libro, arreglar el grifo, calcular un porcentaje de bateo en béisbol, instalar una luz,
seguir direcciones para el uso de un procesador de palabras, construir una pared,
estar solos consigo mismo o mantener un matrimonio unido”. (Taylor, 1994)

No es posible que la educación, como lo puntualiza el texto anterior, siga sin ofrecer
oportunidades para desarrollar aprendizajes útiles y significativos. Una educación para
la vida debe de tomar en cuenta el contexto de las personas, asegurando la pertinencia
cultural de todo el proceso y debe garantizar la relevancia social de los aprendizajes.

Por lo tanto, es imposible concebir que el alumno satisfaga tales condiciones si el


docente, a su vez, no satisface condiciones similares: estar dispuesto, capacitado y
motivado para enseñar significativamente, así como tener los conocimientos y
experiencias previas pertinentes tanto como especialista en su materia como en su
calidad de enseñar.

Existe una asociación estrecha entre proceso de socialización y motivación. Se


entiende por socialización una red de relaciones que se establecen desde el nacimiento;
por medio de ellas aprendemos valores, normas, conductas y roles, adquirimos
necesidades y desarrollamos intereses. La motivación no está organizada desde que
nacemos; evoluciona y se configura como una actividad única en cada persona.

Con lo dicho hasta el momento, la motivación es la que orienta las acciones, define
por qué hacemos las cosas y hacia dónde nos dirigimos. Existe, por lo tanto, en todo
proceso motivacional, una actividad cognoscitiva y una actividad afectiva. Lo
cognoscitivo se entiende como el grado de comprensión que el sujeto tiene de sus
necesidades e intereses. Lo afectivo se refiere al valor que las acciones tienen para la
vida y para la experiencia de cada uno.

Sin descartar el papel que pueden tener las recompensas externas o la búsqueda de la
aprobación de los demás, tanto el enfoque humanista como el cognitivo consideran a las
personas como activas y curiosas, capaces de trabajar arduamente porque disfrutan el
trabajo, desean comprender, resolver problemas o sentirse exitosos y competentes; por
ello, dichos enfoques anteponen la motivación intrínseca y la extrínseca.

Ésta es una distinción clásica en este campo, donde se ha definido a la


motivación intrínseca como una suerte de tendencia natural de procurar los intereses
personales y ejercer las capacidades propias, y al hacerlo, buscar y conquistar desafíos,
por lo que el individuo no necesita de castigos ni incentivos para trabajar porque la
actividad le resulta recompensante en sí misma.

Por su parte, la motivación extrínseca se relaciona con el interés que nos


despierta el beneficio o recompensa externa que vamos a lograr al realizar una
actividad. Esta distinción suele ser de utilidad para explicar los motivos o metas que
priorizan las personas, o para identificar su patrón motivacional; sin embargo ha
recibido críticas pues suele llevar a plantear una motivación en blanco y negro sin los
debidos matices.

Por otro lado, Woolfolk (1996) considera que es imposible saber si el


comportamiento de un alumno está motivado intrínseca o extrínsecamente con sólo
observarlo, puesto que hay que conocer las razones del alumno para actuar, es decir, se
requiere ubicar la causa dentro o fuera de la persona.

ENFOQUES QUE EXPLICAN LA MOTIVACIÓN ESCOLAR

MOTIVACIÓN
ESCOLAR

Enfoques
CONDUCTISTA HUMANISTA COGNOSCITIVISTA
Enfatiza

Papel activo del


Eventos del entorno y Necesidades de aprendiz en el inicio y
consecuencias de la realización personal, regulación de su
conducta. autodeterminación y comportamiento
autoestima. mediado por sus
representaciones.

Fomenta

Motivación
extrínseca Motivación Motivación
intrínseca intrínseca

Mediante

Reforzamiento de Manejo de
recompensas, Programas de desarrollo expectativas, metas y
incentivos y humano, atribuciones,
castigos. autoconocimiento, habilidades y diseño
fomento de la autoestima instruccionales.

IV. FACTORES QUE DETEMINAN LA MOTIVACIÓN POR


APRENDER Y PAPEL DEL PROFESOR

En el plano pedagógico, motivación significa proporcionar o fomentar motivos,


es decir, estimular la voluntad de aprender. En el contexto escolar, la motivación del
estudiante permite explicar la medida en que los alumnos invierten su atención y
esfuerzo en determinados asuntos, que pueden ser o no los que desean sus profesores;
pero que en todo caso se relacionan con sus experiencias subjetivas, su disposición y
razones para involucrarse en las actividades académicas.

Desde el punto de vista de diversos autores y enfoques vinculados


principalmente con las perspectivas cognitiva y humanista, el papel del docente en el
ámbito de la motivación se centrará en inducir motivos en sus alumnos en lo que
respecta a sus aprendizajes y comportamientos para aplicarlos de manera voluntaria a
los trabajos de clase, dando significado a las tareas escolares y proveyéndolas de un fin
determinado, de manera tal que los alumnos desarrollen un verdadero gusto por la
actividad escolar y comprendan su utilidad personal y social. Eso es lo que se denomina
motivación para el aprendizaje.

El manejo de la motivación en el aula supone que el docente y sus estudiantes


comprendan que existe interdependencia entre los siguientes factores:

 Las características y demandas de la tarea o actividad escolar.


 Las metas o propósitos que se establecen para la actividad.
 El fin que se busca con su realización.

Son tres los propósitos perseguidos mediante el manejo de la motivación escolar:

✔ Despertar el interés en el alumno y dirigir su atención.


✔ Estimular el deseo de aprender que conduce al esfuerzo y la constancia.
✔ Dirigir estos intereses y esfuerzos hacia el logro de fines apropiados y la
realización de propósitos definidos.

El papel de la motivación en el logro del aprendizaje significativo se relaciona con


la necesidad de fomentar en el alumno el interés y el esfuerzo necesarios, siendo labor
del profesor ofrecer la dirección y la guía pertinentes en cada situación.
En cuanto a los intereses , se dice que significan deseos de conocer más, de
aprender más, de practicar un deporte o desarrollar una forma de arte. Son, además,
imperativos; nos obligan a buscar el objeto, la actividad o la persona por la que sentimos
interés.
Los seres humanos tenemos intereses y pueden variar con el tiempo o por las
circunstancias.

Los intereses, según Petrovski y colaboradores, pueden distinguirse por varios aspectos:

– Contenido: Se refiere a la naturaleza básica de los intereses, de lo que están


compuesto.
– Finalidad: Los intereses pueden manifestar una finalidad personal o una social.
– Amplitud: Algunas personas tienen diversidad de intereses: sociales, artísticos,
deportivos, científicos, entre otros.
– Constancia: Está relacionada con la perseverancia, el esfuerzo, la dedicación que
una persona le pone a un interés.
– Género e intereses: Existe un elemento importante por considerar en los
intereses, y es el relacionado con diferencias de género en el surgimiento y
desarrollo de los intereses.

La motivación para el aprendizaje es un fenómeno muy complejo, condicionado por


aspectos como los siguientes:

○ El tipo de metas que se propone el alumno en relación con su aprendizaje o


desempeño escolar, y su relación con las metas que los profesores y la cultura
escolar fomentan.
○ La posibilidad real que el alumno tenga de conseguir las metas académica que se
propone y la perspectiva asumida al estudiar.
○ Que el alumno sepa cómo actuar o qué proceso de aprendizaje seguir(cómo
pensar y actuar) para afrontar con éxito las tareas y problemas que se le
presenten.
○ Los conocimientos e ideas previas que el alumno posee de los contenidos
curriculares por aprender, de su significado y utilidad, así como de las
estrategias que debe emplear.
○ Las creencias y expectativas tanto de los alumnos como de sus profesores acerca
de sus capacidades y desempeño, así como el tipo de factores a los que atribuyen
su éxito y fracaso escolar.
○ El contexto que define la situación misma de enseñanza, en particular los
mensajes que recibe el alumno por parte del profesor y sus compañeros, la
organización de la actividad escolar y las formas de evaluación del aprendizaje.
○ Los comportamientos y valores que el profesor modela en los alumnos, los
cuales pueden facilitar o inhibir el interés de éstos por el aprendizaje.
○ El ambiente o clima motivacional que priva en el aula y el empleo de una serie
de principios motivacionales que el docente utiliza en el diseño y conducción del
proceso de enseñanza – aprendizaje.

El establecimiento de un contexto de aprendizaje que fomente una motivación


favorable para el estudio depende en gran medida de las acciones del profesor. En
opinión de Jesús Alonso, “Él es quien decide qué información presentar, cuándo y cómo
hacerlo; qué objetivos proponer; qué actividades planificar; qué mensajes dar a los
alumnos, antes, durante y después de las diferentes tareas; cómo organizar las
actividades de forma individual, cooperativa o competitiva; qué y cómo evaluar, cómo
comunicar a los alumnos los resultados de las evaluaciones; qué uso hacer de la
información recogida.

Por ello el docente ejerce una influencia decisiva, ya sea consciente o


inconscientemente, en lo que los alumnos quieran saber y sepan pensar.

Motivación y aprendizaje: factores involucrados


La motivación en el aula depende de:
Factores relacionados con los alumnos:
 Tipos de metas que establece.
 Perspectiva asumida ante el estudio.
 Expectativas de logro.
 Atribuciones de éxito y fracaso.
 Habilidades de estudio, planeación y automonitoreo.
 Manejo de la ansiedad.
 Autoeficacia.

Factores relacionados con el profesor:


 Actuación pedagógica.
 Manejo interpersonal.
 Mensajes y retroalimentación con los alumnos.
 Expectativas y representaciones.
 Organización de la clase.
 Comportamiento que modela.
 Formas en que recompensa y sanciona a los alumnos.
Factores contextuales:
 Valores y prácticas de la comunidad educativa.
 Proyecto educativo y currículo.
 Clima de aula.
 Influencias familiares y culturales.
 La aplicación de principios motivacionales para diseñar la
enseñanza y la evaluación.

V. MANEJO DOCENTE DE LA MOTIVACIÓN ESCOLAR:


MENSAJES, PRINCIPIOS DE ENSEÑANZA Y
ESTRATEGIAS

Los educadores a menudo consideran que la motivación por el aprendizaje es


una especie de interruptor que se enciende al inicio de la actividad de aprendizaje, y que
una vez activada, continúa automáticamente encendida hasta el final.

Desde la perspectiva constructivista se piensa que la motivación no se activa de


manera automática ni es privativa del inicio de la actividad o tarea, sino que abarca todo
el episodio de enseñanza – aprendizaje, y que el alumno así como el docente deben
realizar deliberadamente ciertas acciones, antes, durante y al final, para que persista o se
incremente una disposición favorable para el estudio. En consecuencia, el manejo de la
motivación para aprender debe estar presente y de manera integrada en todos los
elementos que definen el diseño y operación de la enseñanza.

En el caso de los adolescentes, se ha encontrado que perciben al estudio como


una actividad instrumental cuyo valor estriba en la medida en que sea percibido como
relevante o no para la consecución de metas que están implicadas con valores distintos
de logro o el aprendizaje; es decir, por lo general su motivación es externa.
Sin embargo, no queda claro si como antecedente o consecuencia de lo anterior,
los docentes realizan un manejo motivacional centrado casi exclusivamente en la
administración de recompensas y castigos externos para manejar a los estudiantes. No
obstante, se ha demostrado que tales factores motivacionales son efectivos en la medida
en que están presentes, pero al desaparecer, su efecto no se mantiene. Es por ello que,
aun cuando no se descarte por completo el empleo de recompensas y sanciones, la
promoción de comportamientos intrínsecamente motivados será más estable y
formativa.

Son dos las condiciones que deben darse para se produzca en un individuo la
motivación intrínseca hacia la realización de una tarea:

• Que la realización de la tarea sea ocasión para percibir o experimentar que se es


competente.
• Que se dé la experiencia de autonomía, que el sujeto sienta que ejerce control
sobre su entorno.

Lo anterior significa, por un lado, y en relación con el manejo del entorno, que las
opciones de acción y el número de alternativas para el alumno sean lo más numerosas
posible. Por el otro, implica que el alumno necesita tomar conciencia de sus propias
motivaciones y ser sensible a la autonomía de los demás; al mismo tiempo debe
comprender el significado de la satisfacción interna del aprendizaje y qué puede hacer
para incrementar su autonomía.

Para motivar intrínsecamente a los alumnos, se requiere lograr:

○ Que den más valor al hecho de aprender que al de tener éxito o fracaso.
○ Que consideren a la inteligencia y a las habilidades de estudio como algo
modificable, y no como inmutables.
○ Que centren más su atención en la experiencia de aprender que en las
recompensas externas.
○ Facilitar su autonomía y control por medio de mostrar la relevancia y
significatividad de las tareas.

Los cambios motivacionales en los alumnos suelen estar asociados a los mensajes
que les transmite el profesor por medio del lenguaje verbal y gestual, así como mediante
sus actuaciones y en especial, por la información que les da sobre su desempeño. Estos
mensajes pueden centrarse en los resultados, así como en el proceso de aprendizaje.

La relación entre la motivación de los alumnos y los mensajes que les ofrecen los
docentes manifiesta también un carácter evolutivo. Se ha podido comprobar que a
medida que los estudiantes crecen, se van dando cambios sistemáticos en la frecuencia
con que reciben información de uno u otro tipo, y en el grado en que la asimilan. El
refuerzo social predomina como evaluación en la educación preescolar y los primeros
años de la escuela primaria; mientras que la información de carácter simbólico se
incrementa a partir del segundo o tercer grado. La interpretación que el alumno puede
hacer de la información objetiva sobre su ejecución se relaciona con su desarrollo
intelectual y es más significativa a partir de los 12 ó 13 años de edad.

VI. PEDAGOGÍA DEL CORAZÓN


En esto radica el verdadero sentido de la educación. Asegura Carlos Restrepo
que el cerebro necesita del abrazo para su desarrollo. La condición depende del
alimento afectivo. Sin relación afectiva la adquisición de conocimientos se entorpece y
dificulta. En esto han de encontrar la verdadera motivación nuestros educandos.
Presentamos a continuación unas ideas con respecto a este nuevo paradigma.

A continuación se presentan unas pautas generadoras acerca de la importancia de


educar con el corazón, a fin de que nuestros educandos descubran elementos
significativos de motivaciones para que su aprendizaje resulte cada vez más
significativos y así lograr una educación que sirva para la vida.

( PP: Pedagogía del corazón)

CONCLUSIONES
“Yo considero la educación solamente como un medio para conseguir
un altísimo objetivo, que consiste en preparar al ser humano
para el uso libre e integral de todas las facultades…
Mediante la educación el hombre debe hacerse útil a la sociedad…
Incluso en las condiciones más modestas de vida”
PESTALOZZI

Con este pensamiento de Pestalozzi, se llega a la conclusión de que la educación


ha de estar cimentada en una verdadera relación en la que educadores y educandos
logren cumplir con su cometido. Se nos dice que los motivos que mueven al profesor a
desarrollar su actividad pueden ser de diversa índole y son también de extraordinaria
importancia. Cuando el profesor ama la labor que desempeña, siente la necesidad
interna de elevar la efectividad del proceso de enseñanza – aprendizaje, de motivar a sus
alumnos por el aprendizaje de la materia que imparte, y de contribuir al crecimiento
persona de cada uno de ellos.

Está claro que podemos motivar a través de una serie de herramientas


pedagógicas, organizadas, estructuradas y planificadas, pero que también sabemos que
es algo difícil de llegar a todos los aprendientes, en donde utilicemos una misma técnica
para todos, por más que se trate de preparar la lección de la mejor manera, agradar a
todos es un reto. Por lo que consideramos que la motivación es un proceso interno, que
incluye metas, expectativas con respecto a una materia. Para que haya motivación tiene
que haber motivación interior por lo que se quiere aprender con una buena autoestima,
por lo que ésta ha de ser constante y es aquí donde tiene razón de ser el valor de la
educación y cómo se facilite a los educandos.

Un elemento clave en el desarrollo de las motivaciones, hemos visto que es la


actitud hacia la realización de actividades, que en gran medida dependerá de la estima
que de sí tenga la persona. Si la persona toma conciencia de su autoestima, esto hará
que se sienta a gusto con lo que se es y con lo que puede hacer.

Un educador (a), o un (a) aprendiente motivado (a), trabaja con entusiasmo, es


afectuoso (a), se esfuerza en sus labores y está satisfecho (a)con su tarea. Al contrario,
cuando el docente o el educando entra en la espiral de la desmotivación, todo su trabajo
se reciente. En la motivación, radica el éxito de todo cuanto hagamos o estemos
realizando.

Terminados con una reflexión que nos permite darnos cuenta del valor que la
motivación ha de tener en nuestras vidas, en la vida de aquellos que han sido confiados
a nuestra labor de formadores.

“Cuenta la leyenda que en la Edad Media, un caballero francés que hacía el camino de
Santiago se detuvo a descansar en Miranda de Ebro. Mientras reponía fuerzas contemplo a
tres obreros que realizaban exactamente el mismo trabajo pero con una actitud muy diferente.
Intrigado, le preguntó al primero, que parecía muy enfadado:
– Perdone, ¿qué es lo que usted está haciendo? El hombre, maldiciendo y rezongando,
contestó de mala manera: ¿No lo ve? Estoy picando piedras.
Entonces, el francés se acercó al segundo, que trabajaba muy concentrado en su labor y le
repitió la misma pregunta. El hombre se volvió hacia él y con mucha parsimonia le empezó a
relatar: - Está clarísimo. Pulo las piedras con el cincel y el buril para que puedan ser
trabajados más fácilmente.
Por último, el caballero se dirigió hacia el tercer hombre que silbaba y cantaba mientras
picaba las piedras. Al oír la pregunta, el obrero miró el al forastero con una amplia sonrisa y
le respondió entusiasmado: ¡La catedral de Burgos!”

RECOMENDACIONES
1. Es importante volver activos a los alumnos desde el inicio, ya que el comenzar
cualquier clase, resulta crucial volver activos a los educandos desde el principio.
Si no se hace, se corre el riesgo de que la pasividad acabe con todo.

2. Hay que estructurar actividades de apertura para que los educandos se conozcan
entre sí, se pongan en movimiento, se comprometan mentalmente y se sientan
interesados por la materia.

3. Aunque algunos docentes prefieren iniciar el curso con una simple introducción,
es importante incorporar al menos un ejercicio o actividad de motivación.

4. En las primeras etapas del aprendizaje activo, existen tres objetivos importantes
que cumplir:
– Creación de equipos: ayudar a los educandos a conocerse entre ellos y generar
un espíritu de cooperación e interdependencia.
– Evaluación inmediata: Averiguar cuáles son las actitudes, los conocimientos y
las experiencias de los alumnos.
– Compromiso inmediato con el aprendizaje: Crear un interés inicial en la
materia.

Cuando son alcanzados estos tres objetivos, contribuyen a generar un ambiente


de aprendizaje que compromete a los alumnos, promueve su disposición a participar
en el aprendizaje activo y crea normas positivasen el aula.

1. Es significativo el hecho que la escuela o el colegio permita talleres de


autoestima, de tal manera que se logre obtener un mejor conocimiento y
acercamiento de la realidad de los educandos, a fin de conducir adecuadamente
el proceso formativo.

2. Creemos necesario la proyección de algunas películas que despierten interés en


el educando, de tal manera que les permitan descubrir sus sentimientos y
emociones, para responder de manera diferente de acuerdo con el mensaje
transmitido. (Ejemplo de películas: El gran Simón, Cadena de Favores, La vida
es bella, Al maestro con cariño, Los chicos del coro, entre otras).

3. Capacitación por parte del profesorado, para seguir informándonos en todo lo


relativo a las nuevas teorías pedagógicas o nueva visión de la educación.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

NUEVO PARADIGMA
EDUCATIVO
1. Abarca, Sonia Y VISIÓN INTEGRAL DEL
PSICOLOGÍA DE LA APRENDIZAJE
MOTIVACIÓN Programa Lasallista de
Primera Edición Formación Docente
EUNED Departamento de Educación
San José, Costa Rica, 1995. Distrito de Centroamérica
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2. Barriga Arceo, Frida


Hernández Rojas, Gerardo 4. Roncal Martínez, Federico
ESTRATEGIAS DOCENTES PSICOPEDAGOGÍA
PARA Programa Lasallista de
UN APRENDIZAJE Formación
SIGNIFICATIVO Docente.
Una interpretación Departamento de Educación
constructivista Distrito de Centroamérica
Segunda Edición Guatemala, mayo de 2004
Editorial McGraw-Hill
México 2002

3. Roncal Martínez, Federico


DESARROLLO
SOCIOEMOCIONAL
Programa Lasallista de
Formación Docente
Departamento de Educación
Distrito de Centroamérica
5. Roncal Martínez, Federico Guatemala, noviembre de
DESARROLLO 2005
COGNOSCITIVO
Programa Lasallista de
Formación Docente
Departamento de Educación 7. Silberman, Mel
Distrito de Centroamérica APRENDIZAJE ACTIVO
Guatemala, febrero de 2005 101 estrategias para
enseñar cualquier tema
Editorial Troquel
6. Roncal Martínez, Federico Argentina, 1996