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"GLOSARIO-ÍNDICE PARA UCDM" de Kennett Wapnick.

"GLOSARIO-ÍNDICE PARA UCDM" de Kennett Wapnick.

"GLOSARIO-ÍNDICE PARA UCDM" de Kennett Wapnick.

Un Curso de Milagros distingue entre dos mundos: Dios y el ego, conocimiento y percepción, verdad e ilusión. Rigurosamente hablando, cada aspecto del mundo perceptual de la post separación refleja al ego. Sin embargo, el Curso subdivide aún más el mundo de la percepción entre mentalidad errada y mentalidad correcta.

Dentro de esta estructura el Curso casi siempre utiliza la palabra “ego” para denotar la mentalidad errada, mientras que la mentalidad correcta pertenece al dominio del Espíritu Santo, que enseña el perdón, como la corrección del ego.

Así pues, podemos hablar de tres sistemas de pensamiento: Mentalidad Uno, que pertenece al conocimiento y mentalidad errada y mentalidad correcta, las cuales reflejan el mundo de la percepción.

Un Curso de Milagros, por lo tanto, está escrito en dos niveles, los cuales reflejan dos divisiones básicas.

El primer nivel presenta la diferencia entre la Mente Uno y la mente separada, mientras que el segundo nivel contrasta la mentalidad errada con la mentalidad correcta, que son parte de la mente separada.

En este primer nivel, por ejemplo, el mundo y el cuerpo son ilusiones fabricadas por el ego, y por consiguiente, simbolizan la separación. El segundo nivel se refiere a este mundo donde creemos que estamos. Aquí, el mundo y el cuerpo son neutrales y pueden servir a uno de los dos propósitos. Para la mente errada del ego, estos son instrumentos para reforzar la idea de separación, mientras que para la mente correcta del Espíritu Santo, son los mecanismos de enseñanza con los que podemos aprender Sus lecciones de perdón.

En este nivel las ilusiones se refieren a las falsas percepciones del ego; ejemplo, ver ataque en lugar de una demanda de amor; ver pecado en vez de error.

Así pues el Curso se centra en nuestros pensamientos, no en las manifestaciones externas, las cuales son las proyecciones de dichos pensamientos. Como dice el Curso “Este es un Curso acerca de causas y no de efectos” (T-21. VII. 7:8). (Pag.518). Se nos exhorta a que no tratemos de cambiar el mundo (efecto), sino de cambiar de mentalidad (causa) acerca del mundo. (T-21. Int. 1:7).

Cuando la lección 193 afirma “Perdona y esto desaparecerá, aunque no forzosamente la manifestación física del problema”. Por ejemplo, si la lluvia amenaza los planes que nos hemos propuesto y eso nos entristece y perturba, no debemos rezar para que salga el sol, sino más bien rezaremos para recibir ayuda y poder ver las inclemencias del tiempo como una oportunidad que hemos elegido para aprender una lección de perdón, que el Espíritu Santo puede enseñarnos. Esto no significa negar que el ego puede afectar el mundo físico, sin embargo como ese mundo físico es inherentemente ilusorio y el resultado de nuestros pensamientos, el énfasis del Curso es en la corrección de estos pensamientos equívocos o distorsionados, que son siempre la verdadera fuente de cualquier problema. Esta corrección permite que el Espíritu Santo pueda guiar nuestro comportamiento en el mundo.

Mentalidad Uno

La mentalidad Uno de Cristo es el mundo del Cielo, del conocimiento; el mundo anterior a la separación del espíritu, amor, verdad, eternidad, infinitud, y realidad donde la unidad de la creación de Dios, la suma de todos Sus Pensamientos permanece intacta.

Es el estado natural de comunicación directa con Dios y Su creación que existía antes de que la mente del Hijo de Dios pensara en la separación. En este estado se mantiene la perfecta unión de la Trinidad.

La Trinidad consiste en: 1) Dios, el Padre, 2) Su Hijo, Cristo, nuestro verdadero Ser, y 3) el Espíritu Santo, la Voz que habla por Dios. Dentro de la Segunda Persona de la Trinidad se incluyen nuestras creaciones, las extensiones de nuestro Ser o espíritu. La Segunda persona de la Trinidad no se identifica exclusivamente con Jesús, quien es parte de Cristo, igual que todos nosotros.

Mentalidad errada

El ego consiste en tres conceptos fundamentales:

1. Pecado: la creencia de que nos hemos separado de Dios.

2. Culpa: la experiencia de haber pecado, de haber hecho algo malo, lo cual emana de nuestra creencia de que hemos atacado a Dios y hemos usurpado Su papel como primera Causa, convirtiéndonos en nuestra primera propia causa.

3.

Miedo: la emoción que inevitablemente se deriva de la culpa, y que procede de nuestra creencia en el pecado y se fundamenta en el pensamiento de que merecemos ser castigados por el dios de venganza fabricado por el ego.

Para asegurar su supervivencia, el ego continuamente atrae la culpa hacia sí mismo, puesto que la culpa comprueba la realidad del pecado y fue éste el que dio origen al ego.

Una vez establecida que la culpa es real, el ego nos enseña que no debemos acercarnos a ésta o ni tan siquiera mirarla, porque si lo hacemos, seremos destruidos por un dios airado y vengativo un dios que el ego fabricó, en efecto, para satisfacer su propósitodispuesto a castigarnos por haber pecado en contra suya, si no seremos aniquilados en el olvido de nuestra propia nada.

Este miedo mantiene intactos la culpa y el pecado, pues al no verlos como decisiones de nuestras mentes, jamás podremos cambiar nuestra creencia en ellos.

Abandonados por la ansiedad y el terror causados por el miedo a Dios, nuestro único recurso es acudir al ego en busca de ayuda, puesto que Dios se ha convertido en nuestro enemigo. El plan que utiliza el ego para salvarnos de la culpa tiene dos partes:

La primera es la negación, mediante la cual apartamos la culpa de nuestra conciencia, con la esperanza de que al no ver el problema, éste desaparecerá.

La segunda parte nos exhorta a que después de negar la culpa, la proyectemos sobre otra persona, con la esperanza de que nos liberaremos de ella mágicamente al colocarla fuera de nosotros.

La proyección tiene dos formas principales: las relaciones de odio especial y las relaciones de amor especial.

En las relaciones de odio especial el odio a uno mismo o la culpa se transfiere a los demás haciéndoles responsables de la miseria que sentimos. Nuestra ira o ataque procura justificar la proyección, al reforzar la culpa de los demás por nuestros pecados que hemos proyectado sobre ellos.

Las relaciones de amor especial tienen la misma finalidad de proyectar culpa, aunque la forma difiere grandemente. Nuestra culpa nos muestra que estamos vacíos, insatisfechos, incompletos y necesitados, todos ellos aspectos del principio de escasez.

Al creer que esta carencia jamás puede enmendarse, buscamos fuera a las personas que nos puedan completar. El amor especial, pues, asume esta forma, “tengo ciertas necesidades especiales que Dios no puede satisfacer, pero tú, una persona especial, con atributos especiales, las puedes llenar para mí: Cuando lo hagas te amaré. Si no lo haces, mi amor se convertirá en odio”.

El mundo del ego se divide entre enemigos (odio especial) y salvadores-ídolos (amor especial), y la verdadera identidad de Cristo en los demás se oscurece.

El juicio basado siempre en el pasado más que en la aceptación del presente, es el principio orientador del ego. Por medio de las relaciones especiales el ego mantiene su existencia al perpetuar la culpa, puesto que al utilizar a otros para que satisfagan nuestras necesidades, constituye un ataque, y el ataque en la forma que sea refuerza la culpa.

Esto pone en marcha el ciclo culpa-ataque, en el que a mayor culpa, mayor la necesidad de proyectarla y de atacar a otros mediante las relaciones, lo que simplemente incrementa la culpa, y aumenta la necesidad de proyectarla.

La mentalidad errada del ego es un sueño de separación, muy claramente expresado en el mundo físico que se fabricó como “un ataque a Dios” (L-pll.3.2:1). La existencia del cuerpo es una existen-cia de enfermedad, sufrimiento, y muerte, lo cual da testimonio de la aparente realidad del cuerpo en comparación con el espíritu, el cual jamás puede sufrir dolor o morir.

La crucifixión es el símbolo que utiliza el Curso para referirse al ego y para representar la creencia en el ataque y el sacrificio, donde la ganancia de uno se convierte en la pérdida de otro. Todos los aspectos del mundo separado son ilusiones, puesto que lo que es de Dios nunca puede separarse de Él, y por consiguiente, lo que parece estar separado de Dios, no puede ser real. Esto queda expresado en el principio del curso de que “las ideas no abandonan su fuente”; somos una idea o pensamiento en la Mente de Dios, esta idea jamás abandonó su Fuente.

Mentalidad correcta

La Respuesta de Dios a la separación es el Espíritu Santo, y Su plan para deshacer el ego se llama Expiación.

Un curso de milagros utiliza muchos términos que reflejan el plan del Espíritu Santo, y cada uno es un sinónimo del otro. Estos son: milagro, perdón salvación, curación, mundo real.

Percepción verdadera, visión, rostro o faz de Cristo, razón, justicia, instante santo, relación santa, función, sueño feliz, Segunda Venida (Advenimiento), Palabra de Dios, Juicio Final, resurrección, redención, corrección, despertar, y deshacimiento.

Estos términos, por pertenecer al mundo separado de la percepción, se refieren al proceso (el milagro), que corrige nuestras percepciones equivocadas, al dejar de escuchar la voz del pecado, culpa y miedo del ego, para escuchar la Voz del perdón del Espíritu Santo.

Así, las relaciones profanas o especiales, se tornan santas. Sin estás relaciones no habría manera de liberarnos de la culpa que el ego nos ha enseñado a sepultar por medio de la negación, y a retener a través de la proyección.

El Espíritu Santo le da la vuelta al ego al convertir el propósito de éste en una oportunidad para contemplar en el otro la culpa que hemos negado, y de este modo, el Espíritu Santo nos la devuelve, lo que nos permite por fin cambiar la idea sobre la culpa.

Si bien la práctica del perdón o el deshacimiento de la culpa, se experimenta en general como un asunto largo y complejo, se entiende substancialmente, constituido por un proceso de tres pasos.

El primer paso, invierte la proyección al percatarnos de que la culpa no está en el otro sino en nosotros mismos.

Segundo, ahora que se ha traído la culpa ante nuestra atención y que reconocemos que su fuente está en nosotros, deshacemos esta decisión eligiendo vernos como los inocentes Hijos de Dios, en lugar de los hijos culpables del ego.

Estos dos pasos son nuestra responsabilidad; el paso final le corresponde al Espíritu Santo, Quién puede liberarnos de la culpa ahora que se la hemos entregado. Al mirarla unidos en Su Amor y por consiguiente, sin juicio ni culpa.

Este mirar sin emitir juicio, con una amorosa sonrisa, es el significado del perdón. Al utilizar el libro de ejercicios como guía, nos entrenamos para poder escuchar la Voz, y aprendemos que todas las cosas son oportunidades para aprender a perdonar. Sirva como ejemplo ilustrativo de este proceso-aspecto del perdón las referencias que aparecen bajo períodos de inestabilidad y traer la oscuridad (ilusiones) a la luz (de la Verdad) así como la lección 284 del libro de ejercicios (pág. 472). Todas estas reflejan la casi inevitable dificultad que surge cuando uno comienza a tomar seriamente las lecciones del Espíritu Santo y permite que la culpa tan profundamente negada emerja a la consciencia.

Cuando la culpa se deshaga, como consecuencia de que la mentalidad correcta habrá corregido a la errada, el puente que conduce al mundo real se habrá completado. La memoria de Dios alboreará en nuestras mentes, puesto que todas las interferencias se han eliminado y contemplamos la faz de Cristo en todos.

"GLOSARIO-ÍNDICE PARA UCDM" de Kennett Wapnick.

Abundancia

El principio del Cielo que contrasta con la creencia del ego en la escasez; al Hijo de Dios jamás puede faltarle nada o tener necesidades, puesto que los regalos de Dios, otorgados eternamente en la creación, siempre están con él.

Aceptar la Expiación

Aceptar la irrealidad de la separación, el pecado y la culpa, la enfermedad y la muerte, al seguir el currículo específico del perdonar nuestras relaciones especiales -como nos enseña el Espíritu Santo- que corrige nuestros errores; esta es nuestra única responsabilidad, nuestra función en la Expiación.

Altar

La parte de la mente que elige a Dios o al ego; no es una estructura externa, sino una actitud o devoción.

Mentalidad Errada: Utilizada a veces como símbolo de la presencia del ego:

chorrea sangre.

Mentalidad Correcta: Símbolo de la Presencia de Dios en nosotros; el lugar de encuentro de Dios con Su Hijo: salpicado con los lirios (azucenas) del perdón.

Amor

Conocimiento:

La esencia del ser de Dios y de la relación con Su creación, que es inmutable y eterna; está más allá de toda definición y enseñanza, y sólo puede experimentarse o conocerse una vez que las barreras de la culpa se han eliminado por medio del perdón.

Percepción Verdadera:

Es imposible en el mundo ilusorio de la percepción, pero puede expresarse aquí a través del perdón; es la emoción que nos dio Dios, en contraste con la emoción de miedo del ego, y se manifiesta en cualquier expresión de verdadera unión con otro.

Ángeles

Extensiones del Pensamiento de Dios; símbolo de la luz y protección de Dios que siempre nos rodea, puesto que en verdad nosotros jamás nos hemos separado de Él; no debe confundirse con la idea popular de seres celestiales, los cuales son inherentemente ilusorios.

Anti-Cristo

Símbolo del ego y de la creencia de que existe un poder que puede oponerse a la omnipotencia de Dios y que puede negar la realidad de Cristo.

Nota: No debe confundirse con el término cristiano que denota la presencia verdadera del mal [o del diablo] en el mundo.

Ataque

El intento de justificar la proyección de la culpa sobre los demás, para demostrar su carácter pecaminoso y su culpa de manera tal que nosotros podamos sentirnos libres de ésta; debido a que el ataque es siempre una proyección de nuestra responsabilidad por la separación, jamás se justifica; también se utiliza para denotar el pensamiento de habernos separado de Dios, por lo cual creemos que Dios a su vez nos atacará y nos castigará.

Nota: "ataque" e "ira" se utilizan como virtuales sinónimos.

Brecha

El espacio ilusorio entre nosotros y Dios, y entre nosotros y los demás, causado por la creencia en la separación; en este espacio surgen los sueños de enfermedad y odio, puesto que la proyección hacia los cuerpos siempre tiene que ir seguida por la creencia que tiene la mente en la separación.

Canción del Cielo

Símbolo del amor y gratitud que unen a Dios y Sus Hijos, quienes creyeron una vez que estaban separados de su Creador; en "The Song of Prayer," se utiliza como símbolo de la comunión silente entre Dios y Cristo.

Causa Efecto

Causa y efecto son mutuamente dependientes, puesto que la existencia de uno determina la existencia del otro; además, si algo no es causa no puede existir, ya que todo ser tiene efectos.

Conocimiento:

Dios es la única Causa, y Su Hijo, es Su Efecto.

Percepción:

El pensamiento de separación -el pecado- es la causa del sueño de sufrimiento y muerte, que es el efecto del pecado; el perdón deshace el pecado al demostrar que el pecado no tiene efecto; i.e., la paz de Dios y nuestra amorosa relación con El no

se afecta en absoluto con lo que los demás nos han hecho; por lo tanto, al no tener efectos, el pecado no puede ser causa por lo cual no puede existir.

Cielo

El mundo no-dualista del conocimiento, donde moran Dios y Su creación en la perfecta unidad de Su Voluntad y espíritu; aunque excluyente del mundo de la percepción, el Cielo puede reflejarse aquí en la relación santa y el mundo real.

Vea: conocimiento

Comunicación

Conocimiento:

Sinónimo de creación, una expresión de nuestra relación unificada con Dios la cual puede compararse con un fluir del espíritu y del amor; sólo el espíritu puede comunicarse, contrario al ego, que está separado por naturaleza.

Percepción Verdadera:

Nosotros experimentamos comunicación en nuestra mente correcta a través del Espíritu Santo, al permitir que Su Amor se comparta por medio de nosotros.

Comunión

La unión de] Padre, Hijo y Espíritu Santo, Que pareció romperse con la separación; la consciencia de esta unión del espíritu se restablece en nosotros a través de la relación santa; no debe confundirse con el significado católico tradicional del término, el cual recalca el compartir del cuerpo (no de la mente) de Jesús en la liturgia de la Eucaristía de la misa; por medio de la transubstanciación del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Jesús.

Conocimiento

El Cielo, o el mundo de Dios y de Su creación unificada que existía antes de la separación en el cual no hay diferencias o formas, por lo cual excluye al mundo de la percepción; no debe confundirse con el uso común de "conocimiento," que implica el dualismo de un sujeto que conoce y un objeto que es conocido; en el Curso refleja la experiencia pura de no-dualidad, en la cual no existe la dicotomía sujeto-objeto.

Vea: Cielo

Creación

La extensión del ser o espíritu de Dios, la Causa que resultó en Su Hijo, el Efecto; se describe como la Primera Venida (el primer Advenimiento) de Cristo; la función del Hijo en el Cielo es crear, tal como fue la de Dios al crearlo a Él.

Nota: Existe únicamente en el nivel del conocimiento, y no es equivalente a la creación o creatividad tal como se utilizan los términos en el mundo de la percepción.

Creaciones

Las extensiones de nuestro espíritu; los efectos de nuestra capacidad creadora, análoga a la creación cuando Dios creó a Su Hijo al extenderse a Sí Mismo; como extensiones de Cristo, nuestras creaciones son parte de la Segunda Persona de la Trinidad; la creación sigue su curso en el Cielo, más allá del tiempo y del espacio, e independiente de la falta de consciencia que de la misma tiene el Hijo en este mundo.

Vea: Creación

Cristo

La Segunda Persona de la Trinidad; el único Hijo de Dios o la totalidad de la Filiación; el Ser Que Dios creó por medio de la extensión de Su espíritu; aunque Cristo crea tal como lo hace Su Padre, El no es el Padre puesto que Dios creó a Cristo, pero Cristo no creó a Dios.

Nota: No debe equipararse exclusivamente con Jesús

Crucifixión

Un símbolo del ataque del ego en contra de Dios y por consiguiente en contra del Hijo de Dios, lo cual da testimonio de la "realidad" del sufrimiento, el sacrificio, la victimización y la muerte que el mundo parece manifestar; también se refiere al asesinato de Jesús, un ejemplo extremo que nos enseñó que nuestra verdadera Identidad de amor jamás puede ser destruida, puesto que la muerte no tiene poder sobre la vida

Cuerpo

Nivel I:

La encarnación del ego; el pensamiento de separación proyectado por la mente y convertido en forma; el testigo de la aparente realidad de la separación ya que es una limitación para el amor, y lo excluye de nuestra consciencia; incluye nuestros cuerpos físicos así como nuestras personalidades.

Nivel II:

Es inherentemente neutral, ni "bueno" ni "malo"; su propósito se lo da la mente.

Mentalidad Errada:

El símbolo de la culpa y el ataque.

Mentalidad Correcta:

El medio para aprender y enseñar el perdón, a través del cual se deshace la culpa; el instrumento de salvación mediante el cual el Espíritu Santo nos habla.

Culpa

El sentimiento que se experimenta en relación con el pecado; su reflejo desde nuestra mente se ve en todos los sentimientos negativos y las creencias que tenemos acerca de nosotros mismos, en su mayoría inconscientes; la culpa descansa sobre un sentido de indignidad inherente, aparentemente aun más allá del poder perdonador de Dios, Quien erróneamente creemos que exige castigo por nuestro aparente pecado de separación contra Él; al seguir el consejo del ego de que mirar la culpa nos destruirá, negamos la presencia de ésta en nuestras mentes, y luego la proyectamos en forma de ataque, bien sea sobre los demás en forma de ira o sobre nuestros cuerpos en forma de enfermedad.

Vea: principio de escasez

Curación (Sanación)

La corrección en la mente de la creencia en la enfermedad que hace que la separación y el cuerpo parezcan reales; el efecto de unirse con otro en el perdón, lo cual cambia la percepción de cuerpos separados -la fuente de toda enfermedad- al propósito compartido de la curación en este mundo; puesto que la curación está basada en la creencia de que nuestra verdadera Identidad es el espíritu, no el cuerpo, la enfermedad de cualquier clase tiene que ser ilusoria, ya que sólo un cuerpo o ego puede sufrir; la curación refleja de esta manera el principio de que no hay orden (grados) de dificultad en los milagros.

Dar- Recibir

Mentalidad Errada:

Si uno da tiene menos, lo que refuerza la creencia del ego en la escasez y el sacrificio, y ejemplariza su principio de "dar para obtener," en que da para obtener más de algo a cambio de lo que da; al creer que puede dar sus regalos de culpa y miedo, la versión del ego de dar es realmente proyección.

Mentalidad Correcta:

Dar y recibir son idénticos, lo cual refleja el principio de abundancia del Cielo y la ley de extensión; el espíritu jamás puede perder, puesto que cuando uno da amor, recibe amor; los regalos del Espíritu Santo son cualitativos no cuantitativos, y por consiguiente aumentan en la medida en que se comparten; el mismo principio funciona en el nivel del ego, porque en la medida que damos culpa (proyección) así la recibimos.

Vea: Regalo.

Decisión

La última libertad que nos queda como prisioneros de este mundo es nuestro poder de decidir; si bien no se conoce en el Cielo, la decisión es necesaria aquí ya que lo que hay que corregir es la decisión de estar separados de nuestra Fuente; esto se logra al escoger al Espíritu Santo en lugar del ego, al escoger la mentalidad correcta en vez de la mentalidad errada.

Defensas

Mentalidad Errada:

La dinámica que utilizamos para "protegernos" de nuestra culpa, nuestro miedo y del aparente ataque de los demás, lo más importante de esta dinámica son la negación y la proyección; por su naturaleza misma "las defensas dan lugar a lo que quieren defender," puesto que refuerzan la creencia en nuestra propia vulnerabilidad la cual simplemente aumenta nuestro miedo y nuestra creencia de que necesitamos defensa.

Mentalidad Correcta:

Se reinterpreta como el medio que nos libera del miedo; e.g., la negación oculta "la negación de la verdad," y el proyectar nuestra culpa hace posible que adquiramos consciencia de lo que hemos negado, de manera que podamos perdonarlo realmente.

Deseo Voluntad

El ego desea, el espíritu ejerce su voluntad.

Conocimiento:

El ejercicio de la voluntad expresa creación, que es la verdad.

Percepción:

Desear puede reflejar mentalidad errada o correcta, ambas son inherentemente ilusorias, puesto que desear implica que existe una realidad distinta a la unidad del Cielo.

Despertar

El Curso habla de la separación como si fuera un sueño del cual necesitamos despertar; la salvación, por lo tanto, consiste en escuchar al Espíritu Santo -la Llamada a que despertemos- en nosotros mismos y en nuestros hermanos: de ese modo aceptamos la unidad de los unos con los otros que deshace la separación la cual originó el sueño en el principio.

Diablo (demonio) Una proyección del ego, la cual intenta negar la responsabilidad de nuestro pecado y nuestra culpa proyectándolos hacia un agente externo que, por consiguiente, parece afectarnos con su "maldad."

Dicha (Felicidad, Gozo, Jubilo)

La dicha es una de las características del maestro de Dios, la cual comparte con todo el Cielo; la felicidad es la Voluntad de Dios para nosotros, la cual se logra a través del cumplimiento de nuestra función de perdonar y despertar del sueño de la muerte.

Dios

La Primera Persona de la Trinidad; el Creador; la Fuente de todo ser o de toda vida; el Padre, Cuya Paternidad se establece por la existencia de Su Hijo, Cristo; la Primera Causa, Cuyo Hijo es Su Efecto; la esencia de Dios es espíritu, el cual se comparte con toda la creación, cuya unidad es el estado de Cielo.

Disociación

Una defensa del ego que separa al ego del Espíritu Santo-la mente errada de la mente correcta-dividiendo lo que parece atemorizante, lo cual simplemente refuerza el miedo que es la meta del ego; el intento del ego de separar dos sistemas de pensamiento conflictivos y mantenerlos a ambos en nuestras mentes, de modo que su sistema de pensamiento de obscuridad esté a salvo de que la luz lo deshaga.

División (Cisma)

Sin enumerarlas como tales, el Curso describe cuatro niveles de divisiones, las cuales se reflejan en el mundo a través de nuestras relaciones especiales:

1) El pensamiento original de separación cuando creímos que nos habíamos

separado de Dios, lo cual nos lleva a la creencia en dos mentes: la Mente de Cristo

y la mente dividida.

2) La siguiente división de la mente dividida en mentes errada y correcta: los hogares del ego y del Espíritu Santo.

3) La separación de la mente errada y de la mente correcta por medio de la creencia en el sistema de pensamiento del ego de pecado, culpa y miedo; el Amor del Espíritu Santo ahora ha sido sepultado bajo el especialismo del ego, y a Dios se le teme en vez de aceptársele.

4) La división ontológica final en la que se niega la culpa en nuestras mentes y se proyecta hacia afuera, se fabrica un mundo separado de ataque y de muerte, un mundo que parece estar separado de la mente que lo pensó.

Vea: Disociación.

Dolor

Vea: Sufrimiento.

Ego

La creencia en la realidad del yo (ser) separado o falso, el cual se hizo como substituto del Ser Que Dios creó; el pensamiento de separación que hace que surjan el pecado, la culpa y el miedo, y un sistema de pensamiento basado en el especialismo para protegerse a sí mismo; la parte de la mente que cree estar

separada de la Mente de Cristo; esta mente dividida tiene dos partes: mente errada

y mente correcta; casi siempre el ego se utiliza para designar la "mente errada",

pero puede incluir la parte de la mente dividida que puede aprender a escoger la mente correcta.

Nota: No debe equipararse con el "ego" del psicoanálisis, pero se puede equiparar, más o menos, con la psiquis entera, de la cual el "ego" psicoanalítico forma parte.

Enfermedad

Un conflicto en la mente (culpa) que se desplaza hacia el cuerpo; el intento del

ego de defenderse en contra de la verdad (espíritu) al concentrar la atención en el cuerpo; un cuerpo enfermo es el efecto de la mente enferma o dividida que es

la causa, y que representa el deseo del ego de hacer culpables a otros a través del

sacrificio de sí mismo, y de la proyección de la responsabilidad del ataque sobre ellos.

Enseñanza Aprendizaje

Lo que creemos que somos es lo que enseñamos siempre, y lo que enseñamos refuerza nuestra creencia: así pues, la enseñanza y el aprendizaje ocurren todo el tiempo, son realmente idénticos, y por lo tanto no se puede separar a la una del otro; nuestra elección de lo que enseñamos y aprendemos procede de nuestra identidad como espíritu o como ego.

Espinas

El símbolo de la crucifixión que utiliza el Curso, el pecado y la culpa del hijo de Dios; el regalo del ego que proyecta la culpa hacia los demás y los ataca por ello; se contrasta con los lirios (azucenas), el regalo del perdón.

Espíritu

La naturaleza de nuestra verdadera realidad la cual, al ser de Dios, es inmutable y eterna; se contrasta con el cuerpo, la encarnación del ego, el cual cambia y muere; el Pensamiento en la Mente de Dios que es el Cristo unificado.

Espíritu Santo

La Tercera Persona de la Trinidad Quien se describe metafóricamente en el Curso como la Respuesta de Dios a la separación; el Vínculo de Comunicación (Eslabón) entre Dios y Sus Hijos separados, y que salva la brecha entre la Mente de Cristo y nuestra mente dividida; la memoria de Dios y Su Hijo que trajimos con nosotros al sueño; Aquel Que ve nuestras ilusiones (percepción), y nos conduce a través de ellas hacia la verdad (conocimiento); la Voz por Dios Que habla por Él y por nuestro Ser real, recordándonos la Identidad que olvidamos; también se conoce como el Puente, Consolador, Guía, Mediador (Intercesor), Maestro y Traductor.

Estrella

Símbolo de Cristo, de la luz y Presencia de Dios que brilla siempre en nosotros, y que el perdón revela.

Expiación

El plan de corrección del Espíritu Santo para deshacer el ego y sanar la creencia en la separación; se puso en efecto después de la separación, y se completará cuando cada Hijo separado haya cumplido su parte en la Expiación por medio del perdón total; su principio es que la separación jamás ocurrió.

Extensión

Conocimiento:

El proceso activo de la creación, en el cual el espíritu fluye de sí mismo: Dios crea a Cristo; puesto que el Cielo está más allá del tiempo y del espacio, la "extensión" no puede entenderse como un proceso espacial o temporal.

Percepción Verdadera:

Extender la visión del Espíritu Santo o de Cristo en la forma de perdón o de paz; el uso que le da el Espíritu Santo a la ley de la mente, en contraste con la proyección del ego; puesto que las ideas no abandonan su fuente, lo que se extiende permanece en la mente, desde donde se refleja hacia el mundo de ilusión.

Fe

La expresión de aquello donde escogemos depositar nuestra confianza; somos libres de tener fe en el ego o en el Espíritu Santo, en la ilusión del pecado en otros o en la verdad de su santidad como Hijos de Dios.

Forma Contenido

La multitud de formas del mundo esconde la sencillez del contenido de éstas:

verdad o ilusión, amor o miedo; el ego intenta convencernos de que nuestros problemas están en el nivel de la forma, de modo que su contenido subyacente - miedo- se escape de la atención y de la corrección; el Espíritu Santo corrige todos nuestros aparentes problemas en su origen -la mente- al sanar el contenido de miedo del ego con Su Amor lo cual demuestra que no hay grado de dificultad en los milagros o en la solución de problemas.

Función

Conocimiento:

Creación, la extensión del Amor de Dios o espíritu; Dios crea a Su Hijo, Cristo, Quien a Su vez crea como lo hace Su Padre; nuestra función de crear, la cual sigue en curso por toda la eternidad, se restablece a nuestra consciencia cuando se complete la Expiación.

Percepción:

Perdón, curación (sanación), salvación, aceptar la Expiación para nosotros mismos; nuestra "función especial" es perdonar nuestras relaciones especiales; la función del Espíritu Santo es llevar a cabo el plan de la Expiación, al recordarle a cada Hijo de Dios cuál es su función especial.

Gracia

Nuestro estado natural como el espíritu, cuya conciencia regresa a nosotros cuando completamos nuestras lecciones de perdón; un aspecto del Amor de Dios en este mundo; está por encima del aprendizaje porque no se puede enseñar, pero es la meta del aprendizaje, puesto que todas las lecciones apuntan hacia su amor.

Grandes Rayos

Conocimiento:

La extensión de la luz de Dios, nuestra verdadera realidad como Cristo; los Grandes Rayos son del espíritu, y no tienen que ver con el cuerpo en lo absoluto.

Percepción Verdadera:

La presencia de la luz de Cristo en la mente separada; aparentemente separados de los Grandes Rayos de Dios los cuales no se ven, esta luz se manifiesta como una chispa en cada Hijo, y se hace visible a través del perdón de nuestras relaciones especiales.

Gratitud

Conocimiento:

Dios está agradecido de Su creación por completarlo, y junto con el Espíritu Santo y Jesús, El agradece nuestros esfuerzos para regresar a El; debe entenderse como una metáfora para el Amor de Dios, puesto que en realidad El no tiene una consciencia separada que pueda sentir gratitud por otra.

Percepción Verdadera:

La expresión de agradecerle nuestra existencia a nuestro Creador, así y como a la existencia de todas las "cosas vivientes" que nos ofrecen la oportunidad de acordarnos de El; nuestra gratitud de unos a otros refleja nuestro reconocimiento de que la salvación llega por medio del perdón, y así se convierte en la manera de recordar a Dios.

Vea: Canción (himno) del Cielo.

Guerra

Símbolo de la creencia del ego en el conflicto entre sí mismo y su imagen de un Dios vengativo Que trata de destruirlo; este conflicto se proyecta hacia la experiencia de nosotros mismos en guerra con el mundo y con todos en él.

Hacer (Fabricar Crear)

El espíritu crea, mientras que el ego hace (fabrica).

Conocimiento:

La creación sólo ocurre dentro del mundo del conocimiento, verdad creadora.

Percepción:

Hacer, conocido también como mal-crear, sólo conduce a ilusiones; raramente se aplica al Espíritu Santo, a Quien se describe como el Hacedor (Artífice) del mundo real.

Vea: Creación.

Hijo de Dios

Conocimiento:

La Segunda Persona de la Trinidad; el Cristo Que es nuestro verdadero Ser.

Percepción:

Nuestra identidad como Hijos separados, o el Hijo de Dios como ego, con una mente errada y correcta; la frase bíblica "hijo del hombre" rara vez se usa para designar al Hijo como separado.

Humildad Arrogancia

La humildad es de la mente correcta, la cual reconoce su dependencia de Dios, mientras que la arrogancia es de la mente errada, la cual siente que está en competencia con El; el espíritu descansa en la grandeza de Dios, de Quien deriva su poder, mientras que la grandiosidad del ego proviene de creer que él es Dios, y que posee el poder para determinar nuestra función en el plan de Dios; de esta manera el ego confunde la humildad con la arrogancia, y nos dice que somos indignos de ser los instrumentos de salvación de Dios.

Ídolo

Símbolo de la substitución del ego por nuestro verdadero Ser o Dios; una falsa creencia de que puede haber algo distinto a Dios, o más que Dios, y por

consiguiente separado de Él, una creencia que se proyecta luego sobre la relación especial: personas, cosas o ideas; el anti-Cristo.

Ilusión

Algo que se cree que es real pero que no lo es; la ilusión última es la separación de Dios, sobre la cual descansan todas las manifestaciones del mundo separado, lo que puede considerarse como distorsiones en percepción; i.e., ver ataque en lugar de un pedido de amor, pecado en vez de error; las ilusiones del mundo refuerzan la creencia de que el cuerpo tiene un valor en sí y de por sí mismo, una fuente de placer o de dolor; el perdón es la ilusión final puesto que perdona lo que jamás fue, y conduce más allá de la ilusión hacia la verdad de Dios.

Infierno

El cuadro ilusorio del ego de un mundo más allá de la muerte, el cual quiere castigarnos por nuestros pecados; el infierno es, pues, la culpa del pasado proyectada al futuro, pasando por alto el presente; también se usa para designar el sistema de pensamiento del ego.

Inocencia

Conocimiento:

Se utiliza ocasionalmente para referirse a Dios o a Sus atributos.

Percepción:

Mentalidad Errada:

El rostro (cara) de inocencia que utiliza el ego para esconder su verdadera intención de atacar, y hacer a los demás culpables por haberle infligido sufrimiento a una víctima inocente.

Mentalidad Correcta:

La corrección que le hace el Espíritu Santo a nuestra creencia en la pecaminosidad; conciencia de nuestra inocencia y pureza como Hijo de Dios nos es devuelta por medio del perdón de nuestra culpa y el logro de la percepción verdadera.

Instante Santo

El intervalo fuera del tiempo en el cual escogemos el perdón en vez de la culpa, el milagro en vez del agravio, el Espíritu Santo en vez del ego; la expresión de nuestra pequeña disposición (pequeña dosis de buena voluntad) para vivir en el presente, el cual se abre hacia la eternidad, en lugar de aferrarnos al pasado y

temerle al futuro, que nos mantiene en el infierno; también se utiliza para señalar el instante santo final, el mundo real, la culminación de todos los instantes santos que hemos escogido a lo largo del camino.

Invulnerabilidad

Nuestro estado natural como el Hijo de Dios; puesto que nuestro estado natural es espíritu y no el cuerpo, nada del mundo del ego puede hacernos daño; el reconocimiento de nuestra invulnerabilidad se convierte en la base de nuestra indefensión, la condición para que perdonemos.

Ira

Vea: Ataque.

Jesús

La fuente del Curso, su primera persona o "Yo"; el primero que completó su parte en la Expiación, lo cual lo capacitó para que se hiciera cargo de todo el plan; al trascender su ego, Jesús se ha identificado con Cristo y ahora puede servir como nuestro modelo para aprender y ser la ayuda siempre presente cuando lo invocamos en nuestro deseo de perdonar.

Nota: No debe identificarse exclusivamente con Cristo, la Segunda Persona de la Trinidad.

Juguetes La fuente del Curso, su primera persona o "Yo"; el primero que completó su parte en la Expiación, lo cual lo capacitó para que se hiciera cargo de todo el plan; al trascender su ego, Jesús se ha identificado con Cristo y ahora puede servir como nuestro modelo para aprender y ser la ayuda siempre presente cuando lo invocamos en nuestro deseo de perdonar.

Nota: No debe identificarse exclusivamente con Cristo, la Segunda Persona de la Trinidad.

Juicio

Conocimiento:

Estrictamente hablando Dios no juzga, puesto que lo que El crea es perfecto y uno con El; la referencia que hace el Curso al Juicio de Dios refleja Su reconocimiento de Su Hijo como Hijo Suyo, amado para siempre y uno con El.

Percepción:

Mentalidad Errada:

Condenación, mediante la cual se separa a la gente entre los que deben odiarse y los que deben "amarse", un juicio que siempre se basa en el pasado.

Mentalidad Correcta:

Visión, mediante la cual vemos a la gente expresando amor o pidiendo amor, un juicio inspirado por el Espíritu Santo y el cual siempre se basa en el presente.

Vea: Juicio Final

Juicio Final

Conocimiento:

Se contrasta con el punto de vista cristiano tradicional sobre el juicio y el castigo para reflejar la amorosa relación de Dios con todos Sus Hijos: Su Juicio Final.

Percepción Verdadera:

Se contrasta con el punto de vista cristiano tradicional del juicio y del castigo y se equipara con el fin de la Expiación cuando, después de la Segunda Venida (Segundo Advenimiento), se hace la última distinción entre la verdad y la ilusión, se deshace toda la culpa, y se nos devuelve nuestra consciencia como Cristo-el Hijo del Dios vivo.

Justicia

La corrección que le hace el Espíritu Santo a la injusticia del mundo; la creencia de que los Hijos de Dios son igualmente amados e igualmente santos y que deshace los juicios basados en la separación; el fin del sacrificio y de la creencia de que la ganancia de uno es la pérdida de otro; se conoce como "la roca sobre la cual descansa la salvación."

“Las ideas no abandonan su Fuente” –

La expresión de la ley de causa y efecto, puesto que causa y efecto no pueden separarse: una idea no puede abandonar la fuente que la pensó.

Conocimiento:

La extensión del Pensamiento de Dios, Su Hijo, jamás ha abandonado su Fuente, puesto que lo que es de Dios jamás puede separarse de Él.

Percepción:

El mundo de la separación jamás ha abandonado su fuente en la mente separada, aunque el mundo parece ser externo a la mente; así pues, no hay mundo material, sólo existe una ilusión proyectada de un mundo.

Mentalidad Errada:

La proyección de la culpa de nuestras mentes por medio del ataque refuerza la presencia de la misma en la mente que la pensó.

Mentalidad Correcta:

Extender el Amor del Espíritu Santo a través del perdón -ver el Espíritu Santo en otros- aumenta la consciencia de Su amorosa Presencia en nosotros mismos.

Leyes de Dios

Los principios que expresan la existencia de Dios y la extensión de Su Reino.

Conocimiento:

Incluyen creación, amor, verdad y vida eterna.

Percepción Verdadera:

Reflejadas en este mundo como el perdón, el milagro, la curación (sanación) y la libertad, en contraste con las leyes del ego de proyección, especialismo, sufrimiento y muerte -las leyes de caos-.

Libre Albedrio (1)

Existe únicamente en el mundo ilusorio de la percepción, donde parece que el Hijo de Dios tiene el poder de separarse de Dios; puesto que en el nivel perceptual escogimos estar separados, también podemos escoger cambiar de idea; esta libertad de elección -entre mentalidad errada y mentalidad correcta- es la única libertad posible en este mundo; en el estado no-dualista de perfecta unidad del Cielo, no puede existir el escoger, y por lo tanto el libre albedrío, tal como lo entendemos generalmente, en realidad no tiene significado alguno.

Nota: No debe confundirse con "libertad de la voluntad", la cual refleja que la Voluntad de Dios no puede ser aprisionada por el ego, y por lo tanto tiene que permanecer libre para siempre.

Libre Albedrio (2)

Un aspecto de nuestro libre albedrío dentro de la ilusión: somos libres para creer qué es la realidad, pero puesto que la realidad fue creada por Dios no somos libres

para cambiarla en forma alguna; nuestros pensamientos no afectan la realidad, pero sí afectan lo que creemos y experimentamos como realidad.

Lirios (Azucenas)

El símbolo que utiliza el Curso para el perdón y la inocencia del Hijo de Dios; el regalo de perdón que nos ofrecemos unos a otros, en contraste con el regalo del ego de espinas (ataque, crucifixión).

Luz

Conocimiento:

Metáfora que se usa para describir la esencia del espíritu -Dios y Cristo-.

Percepción Verdadera:

Metáfora que describe la visión de Cristo, o el perdón, el cual nos une en relaciones santas y remueve los tenebrosos velos de culpa que nos mantienen arraigados en el sueño del ego.

Vea: Traer la oscuridad (ilusiones) a la luz (verdad), Grandes Rayos

Maestro de Dios

En el instante en que decidimos unirnos con otro, una decisión de unirnos a la Expiación, nos convertimos en maestros de Dios; al enseñar la lección de perdón del Espíritu Santo, la aprendemos para nosotros mismos, y reconocemos que nuestro Maestro es el Espíritu Santo, Quien enseña a través de nosotros por medio de nuestro ejemplo de perdón y de paz; también se le conoce como "obrador de milagros", "mensajero" y "ministro de Dios"; se usa como sinónimo para los estudiantes de Un curso de Milagros.

Magia

El intento de resolver un problema donde no está, i.e., tratar de resolver un problema de la mente por medio de medidas físicas o "insensatas": la estrategia del ego de mantener el verdadero problema -la creencia en la separación- alejado de la Respuesta de Dios; la culpa se proyecta sobre otros fuera de nuestras mentes (ataque) o sobre nuestros cuerpos (enfermedad) y buscamos resolverla allí, en vez de permitir que el Espíritu Santo la deshaga en nuestras mentes; también se conoce como "falsa curación (sanación)" en "The Song of Prayer."

Medio Fin

A pesar de la multitud de medios que hay en el mundo, sólo permanecen dos medios o metas: la verdad o la ilusión; el cuerpo puede servirle a cualquiera de esos dos fines, de acuerdo con lo que elija la mente.

Mentalidad Errada:

El cuerpo se utiliza como el medio que origina la meta del pecado o la culpa, y que refuerza la ilusión a través de la relación especial.

Mentalidad Correcta:

El cuerpo se utiliza como un medio para lograr la meta del perdón, lo cual nos conduce hacia la verdad a través de la relación santa.

Meditaciones Insensatas (Insensatez)

Se usa a menudo para designar los intentos del ego de entender ideas del mundo del conocimiento que están más allá de su comprensión; ocasionalmente se utiliza para referirse a los esfuerzos por entender el sistema de pensamiento del ego.

Memoria de Dios

La etapa final de la Expiación, que sigue al haber visto el rostro (faz) de Cristo en todos nuestros hermanos y que precede al paso final, el cual toma Dios Mismo; recordamos a Dios a través del perdón, el cual deshace todas las creencias en la separación que nos obscurecían Su Presencia.

Mentalidad Correcta

La parte de nuestras mentes separadas que contiene al Espíritu Santo la Voz del perdón y la razón; repetidamente se nos pide que escojamos ésta en lugar de la mentalidad errada, que sigamos la dirección del Espíritu Santo en vez de la del ego, y que de ese modo regresemos a la Mentalidad-uno de Cristo.

Mentalidad Errada

La parte de nuestras mentes separadas y divididas que contiene al ego-la voz del pecado, la culpa, el miedo y el ataque; constantemente se nos pide que elijamos la mentalidad correcta en vez de la mentalidad errada, la cual nos aprisiona aún más en el mundo de la separación.

Mentalidad Uno

La Mente de Dios o de Cristo; la extensión de Dios que es la Mente unificada de la Filiación; puesto que trasciende tanto la mente correcta como la mente errada, existe solamente en el nivel del conocimiento y del Cielo.

Mente

Conocimiento:

El agente activado del espíritu, del cual es equivalente aproximado, y al cual le proporciona su energía creadora.

Percepción:

El agente de selección; somos libres de creer que nuestras mentes pueden apartarse o separarse de la Mente de Dios (mentalidad errada), o que pueden regresar a ella (mentalidad correcta); así pues, se puede entender que la mente dividida tiene tres partes: la mente errada, la mente correcta y la parte de la mente (tomador de decisiones) que escoge entre ellas; no debe confundirse con el cerebro, el cual es un órgano físico y por consiguiente un aspecto de nuestro ser corporal.

Vea: Mente de Dios.

Mente de Dios

Equiparada con la función creativa de Dios la cual representa el agente activado del espíritu, y al cual le proporciona su energía creadora; como una extensión de Dios, la Mente de Cristo -el Pensamiento de Dios- comparte en los atributos de la Mente de Dios Mentalidad-uno; después de la separación, la Mente de Cristo pareció dividirse en dos: Mente y mente.

Miedo

La emoción del ego, la cual contrasta con el amor, que fue la emoción que Dios nos dio; el miedo se origina en el esperado castigo por nuestros pecados, que demanda nuestra culpa; el terror que resulta de lo que creemos nos merecemos y que nos lleva a defendernos -por medio de la dinámica de proyección del ego- atacando a los demás, lo cual simplemente refuerza nuestra sensación de vulnerabilidad y de miedo, y establece un círculo vicioso de miedo y defensa.

Milagro

El cambio de idea que modifica nuestra percepción del mundo del ego de pecado, culpa y miedo al mundo de perdón del Espíritu Santo; invierte la proyección al devolverle a la mente su función causativa, lo cual nos permite escoger de nuevo; trasciende las leyes de este mundo para reflejar las leyes de Dios; se logra al unirnos con el Espíritu Santo o Jesús, y es el medio para sanar nuestra propia mente y las mentes de otros.

Nota: No debe confundirse con el concepto tradicional de los milagros como cambios en los fenómenos externos.

Mirar al ego

La esencia del perdón; mirar nuestro sistema de pensamiento egoísta con la bondad sin enjuiciamiento y la paciencia del Espíritu Santo o Jesús; puesto que la culpa es lo que nos impide mirar nuestro especialismo, apoyando así al ego y ocultando su verdadera naturaleza, el mirar nuestros pensamientos de ataque sin juzgarlos, es lo que deshace al ego: así pues, mirar el ego sin que sintamos culpa y miedo es la esencia de la Expiación.

Vea: Traer la obscuridad (ilusiones) a la luz (verdad)

Muerte

Mentalidad Errada:

El testigo último de la aparente realidad del cuerpo y de que nos separamos de nuestro Creador, Que es la vida; si el cuerpo muere entonces tiene que haber vivido, lo cual significa que su hacedor -el ego- tiene que ser real y tener vida además; también el ego lo concibe como el máximo castigo por el pecado de habernos separado de Dios.

Mentalidad Correcta:

El tranquilo abandonar del cuerpo después de que éste ha cumplido su propósito como instrumento de enseñanza.

Mundo

Nivel I:

El efecto de la creencia del ego en la separación, la cual es su causa; es dar forma al pensamiento de separación y ataque a Dios; puesto que es la expresión de la creencia en el tiempo y el espacio, no fue creado por Dios, Quien trasciende el tiempo y el espacio totalmente; a menos que se refiera específicamente al mundo del conocimiento, mundo sólo se refiere a la percepción, el mundo de la post- separación del ego.

Nivel II:

Mentalidad Errada:

Una prisión de separación que refuerza la creencia del ego en el pecado y la culpa, y perpetúa la aparente existencia de este mundo.

Mentalidad Correcta:

Un salón de clases donde aprendemos nuestras lecciones de perdón, el mecanismo de enseñanza del Espíritu Santo para ayudarnos a trascender el mundo: así el propósito del mundo es enseñarnos que no hay mundo.

Vea: Mundo real

Mundo Real

El estado mental en que, por medio del perdón total, el mundo de la percepción se libera de la proyección de la culpa que habíamos puesto sobre él; así pues, es la mente la que tiene que cambiarse, no el mundo, y vemos a través de la visión de Cristo la cual bendice en vez de condenar; el sueño feliz del Espíritu Santo; el fin de la Expiación, que deshace nuestros pensamientos de separación y permite que Dios de el paso final.

Navidad

La fiesta con que se conmemora el nacimiento tradicional de Jesús; se utiliza como símbolo del renacer de Cristo en nosotros mismos: "la hora (tiempo) de Cristo."

Negación

Mentalidad Errada:

Evitar la culpa por medio de empujar fuera de nuestra consciencia la decisión que la hizo, lo cual la hace inaccesible a la corrección o a la Expiación; equivalente aproximado de la represión; protege la creencia del ego de que él, y no Dios, es nuestra fuente.

Mentalidad Correcta:

Se utiliza para negar el error y afirmar la verdad: para negar "la negación de la verdad."

Niño (Criatura)

Metáfora que describe la "poca sabiduría" de los Hijos separados, quienes son como niñitos que no comprenden el mundo, y por lo tanto necesitan que su hermano mayor, Jesús, les enseñe a distinguir lo que es verdadero de lo que es falso, el mundo de la realidad del mundo de la fantasía; si fuésemos adultos espiritualmente adelantados no necesitaríamos la ayuda que provee Un curso de milagros.

No hacer el error real

Uno de los elementos clave en el plan de perdón del Espíritu Santo, el cual corrige el plan del ego de hacer real el error y que inevitablemente nos conduce a erigir defensas en contra suya debido al miedo, o a perdonar falsamente; el verdadero perdón, por otra parte, reconoce el error como un pedido de amor y de corrección; hacer el error real, como cuando empatizamos falsamente con otro, o mágicamente esperamos resolver un problema externo, nos arraiga más profundamente en el sistema de pensamiento del ego, mientras que ver todos los problemas o formas de sufrimiento como reflejos externos de la culpa interna permite que ocurra la verdadera curación de la mente.

No hay orden (Grados) de dificultad

El primer principio de los milagros; algo es o cierto o falso, sin que existan niveles reales dentro de cada categoría; no hay orden (grados) de dificultad en la corrección de las ilusiones puesto que éstas son igualmente irreales, y sólo se requiere el cambio de la ilusión a la verdad; de igual manera, no hay orden (grados) de dificultad en la curación puesto que cualquier forma de enfermedad (ilusión), aun la muerte misma, se deshace en la mente -donde en verdad radica- cuando se trae a la verdad allí; la corrección de la primera ley de caos del ego: hay una jerarquía de ilusiones.

Nombre de Dios

Utilizado como un símbolo para designar la Identidad de Dios, Cuyo Ser compartimos como Hijo Suyo; el símbolo de la santidad de Dios, que también es nuestra.

Oración

Pertenece al mundo de la percepción, tal como se entiende popularmente, puesto que le pedimos a Dios algo que creemos que necesitamos; nuestra única verdadera oración, por otra parte, es por el perdón, ya que éste nos devuelve la consciencia de que ya tenemos lo que necesitamos; tal como se utiliza en el Curso mismo, no incluye las experiencias de comunión con Dios que nos llegan durante los períodos de quietud o meditación; se compara con una escalera en "The Song of Prayer" (El himno de oración), y se enfatiza tanto el proceso del perdón como la comunión entre Dios y Cristo, la Canción que es el final mismo de la escalera.

Palabra de Dios

La "respuesta" de Dios a la separación; usada diversamente para diferentes aspectos de esta respuesta: e.g., perdón, paz, Expiación y Espíritu Santo.

Nota: No se refiere a Jesús o Cristo, como sucede en la Biblia.

Pascua

Día de fiesta en que se conmemora la resurrección de Jesús; puesto que la resurrección simboliza la trascendencia del ego en la cual se supera la muerte, la Pascua se utiliza como un símbolo de que el Hijo de Dios ofrece y acepta la redención (o la trascendencia del ego) por medio del perdón.

Paso Final (Ultimo Paso)

Este paso, que Le pertenece a Dios, ocurre cuando la Expiación se ha consumado

y todas las interferencias del ego se han eliminado; cuando no quede nada que nos

separe de Dios, Él da el paso final y nos alza hacia Sí Mismo; estrictamente

hablando Dios no da pasos, y el término en realidad se refiere a nuestra experiencia de regresar a nuestra Fuente Que jamás abandonamos verdaderamente.

Paz

La meta del Curso; la condición para el logro del conocimiento y el regreso a casa; oculta por cuatro obstáculos -nuestra atracción al ataque (culpa), el dolor, la muerte y el miedo a Dios- los cuales se superan al enseñar y aprender el perdón.

Pecado

La creencia en la realidad de nuestra separación de Dios, la cual el ego considera como un acto imposible de corregir porque representa el ataque a nuestro Creador, Quien como consecuencia jamás nos perdonaría; esta creencia nos lleva

a la culpa, la cual exige castigo; es equivalente a la separación, y es el concepto central en el sistema de pensamiento del ego, del cual lógicamente surgen todos los otros; para el Espíritu Santo, es un error en nuestro pensamiento que debe corregirse y por consiguiente olvidarse y sanarse.

Pensamientos de Dios

Conocimiento:

La extensión no espacial de la Mente de Dios o espíritu; incluye a toda la creación,

a nuestro verdadero Ser así como a nuestras creaciones; al ser parte de Dios, Sus Pensamientos comparten en Sus atributos; unificado, eterno, informe, creativo e inmutable.

Percepción Verdadera:

Raramente se utiliza para referirse a pensamientos del mundo real; e.g., paz, salvación, curación (sanación) y el milagro.

Percepción

Nivel I:

El mundo dualista de forma y de diferencias que surgió después de la separación, mutuamente excluyente del mundo no dualista del conocimiento; este mundo surge de nuestra creencia en la separación y no tiene realidad fuera de este pensamiento.

Nivel II:

Procede de la proyección: lo que vemos internamente determina lo que vemos fuera de nosotros; crucial para la percepción, por lo tanto, es nuestra interpretación de la "realidad", en vez de lo que parece ser objetivamente real.

Mentalidad Errada:

La percepción de la culpa y del pecado refuerza la creencia en la realidad de la separación.

Mentalidad Correcta:

La percepción de oportunidades para perdonar sirve para deshacer la creencia en la realidad de la separación.

Vea: Percepción Verdadera.

Percepción Verdadera

Ver a través de los ojos de Cristo, la visión del perdón que corrige las percepciones falsas de separación del ego al reflejar la verdadera unidad del Hijo de Dios; no debe equipararse con la visión física, es la actitud que deshace las proyecciones de culpa, y nos permite contemplar el mundo real en lugar del mundo de pecado, miedo, sufrimiento y muerte.

Vea: Percepción.

Perdón

Mirar nuestro especialismo en unión del Espíritu Santo o de Jesús, sin culpa o sin juicio; nuestra función especial la cual cambia la percepción que tenemos de otro como "enemigo" (odio especial) o como "ídolo-salvador" (amor especial) a una percepción de hermano o amigo, y le quita todas las proyecciones de culpa; la expresión del milagro o visión de Cristo, que ve a toda la gente unida en la Filiación de Dios, y que mira más allá de las aparentes diferencias que reflejan la separación: así pues, el percibir el pecado como real hace imposible el verdadero perdón; el perdón reconoce que lo que pensamos que nos hicieron nos lo hicimos

nosotros mismos, puesto que somos responsables de nuestros guiones, y por lo tanto sólo nosotros podemos privarnos de la paz de Dios: así pues, perdonamos a los demás por lo que no nos han hecho, no por lo que han hecho.

Periodos de Inestabilidad

Nuestra culpa y nuestro miedo no pueden deshacerse sin que los resolvamos a través de las oportunidades para perdonar que utiliza el Espíritu Santo; este mirar con honradez dentro de nuestras mentes acompañados por el Espíritu Santo o Jesús -un proceso contra el cual el ego nos aconseja- es lo que nos lleva a estos períodos de incomodidad y de ansiedad que inevitablemente sentimos en el proceso de cambiar de la mentalidad errada a la mentalidad correcta.

Preguntas

El Curso presenta nuestra decisión básica de elegir entre Dios y el ego en forma de distintas preguntas.

Principio de Escasez

Un aspecto de la culpa; la creencia de que estamos vacíos e incompletos, y que carecemos de lo que necesitamos; esto nos lleva a la búsqueda de ídolos o relaciones especiales para llenar la escasez que experimentamos dentro de nosotros mismos; inevitablemente la proyectamos en sentimientos de privación, por lo que creemos que otros nos despojan de la paz que en realidad nosotros mismos nos hemos arrebatado; contrasta con el principio de abundancia de Dios.

Proceso

Un curso de milagros enfatiza que en el sueño de la separación el perdón ocurre

con el tiempo, y es por lo tanto un proceso de crecimiento; nuestro miedo al Amor de Dios es tan grande que nos aferramos a nuestro especialismo como protección,

y de ese modo aprendemos suavemente y pacientemente que la culpa y el ataque

del ego refuerzan el dolor, mientras que el perdón del Espíritu Santo nos conduce

a la dicha.

Vea: Períodos de inestabilidad.

Proyección

La ley fundamental de la mente: la proyección hace la percepción -lo que vemos internamente determina lo que vemos fuera de nuestras mentes-.

Mentalidad Errada:

Refuerza la culpa al desplazarla sobre algún otro, al atarla allí y negar su presencia en nosotros; un intento de desviar sobre los otros nuestra responsabilidad por la separación.

Mentalidad Correcta:

El principio de extensión, el cual permite que el perdón del Espíritu Santo se extienda (proyecte) a través de nosotros.

Puente

Símbolo que representa la transición de la percepción al conocimiento, por lo cual a menudo se equipara con el Espíritu Santo, el mundo real y con el paso final de Dios; también se usa para referirse al cambio de la falsa percepción a la verdadera percepción y al mundo real.

Razón

Mentalidad correcta; pensar de acuerdo con el Espíritu Santo, al elegir seguir Su dirección, aprender Sus lecciones de perdón, ver impecabilidad más bien que pecado, y escoger la visión en vez del juicio.

Nota: No debe confundirse con racionalismo.

Regalo (Don)

Conocimiento:

Los regalos de Dios son amor, vida y libertad, los cuales jamás nos pueden ser arrebatados, aun cuando se pueden negar en el sueño de este mundo.

Percepción:

Mentalidad Errada:

Los regalos del ego son el miedo, el sufrimiento y la muerte, aunque a menudo no los reconocemos por lo que son; los regalos del ego son "comprados" por medio del sacrificio.

Mentalidad Correcta:

Los regalos de Dios son traducidos por el Espíritu Santo en perdón y gozo, los cuales se nos dan en la medida que los damos a otros.

Vea: Dar-recibir.

Reino de los Cielos

Vea: Cielo.

Relación Santa

El medio que utiliza el Espíritu Santo para deshacer la relación profana (no santa) o especial y que cambia la meta de la culpa hacia la meta del perdón o de la verdad; el proceso del perdón por medio del cual alguien que ha percibido a otro como separado se une con él en su mente a través de la visión de Cristo.

Relaciones Especiales

Relaciones sobre las cuales proyectamos la culpa, y que utilizamos como substitutos del amor y de nuestra relación con Dios; las defensas que refuerzan la creencia en el principio de escasez mientras aparentan estar deshaciéndola -dan lugar a lo que quieren defender- puesto que las relaciones especiales intentan llenar la carencia que percibimos en nosotros mismos al quitarle a los otros a quienes inevitablemente vemos como separados, reforzando así una culpa que finalmente procede de nuestra imaginada separación de Dios: el pensamiento de ataque que es la fuente original de nuestro sentimiento de escasez; todas nuestras relaciones en este mundo comienzan como relaciones especiales puesto que comienzan con la percepción de separación y diferencias, la cual debe entonces corregir el Espíritu Santo a través del perdón, para convertirla en una relación santa; el especialismo tiene dos formas: el odio especial justifica la proyección de la culpa por medio del ataque; el amor especial esconde el ataque en la ilusión del amor, donde creemos que nuestras necesidades especiales las llenan personas especiales con atributos especiales, por lo cual las amamos: en este sentido, el amor especial es el equivalente aproximado de la dependencia, la cual engendra desprecio u odio.

Respuesta

Vea: Espíritu Santo.

Resurrección

El despertar del sueño de la muerte; el total cambio de pensamiento que trasciende al ego y su percepción del mundo, del cuerpo y de la muerte, y que nos permite identificarnos completamente con nuestro verdadero Ser; también se refiere a la resurrección de Jesús.

Revelación

La comunicación directa de Dios hacia Su Hijo la cual refleja la forma original de comunicación presente en nuestra creación; procede de Dios hacia Su Hijo, pero no es recíproca; un breve retorno a este estado es posible en este mundo.

Risa (Sonrisa)

El Curso nos pide que no tomemos en serio al ego y su mundo, pues esto los hace reales en nuestras mentes; más bien, nos exhorta a que nos riamos dulcemente del sistema de pensamiento del ego y de sus aparentes consecuencias, y que nos acordemos al fin de reímos de la "diminuta, alocada idea."

Rostro (Faz) de Cristo

Símbolo del perdón; el rostro (la faz) de la verdadera inocencia que se ve en otro cuando miramos a través de la visión de Cristo, libre de nuestras proyecciones de culpa; así pues, es la extensión hacia otros de la inocencia que vemos en nosotros mismos, independiente de lo que ven nuestros ojos físicos.

Nota: No debe confundirse con el rostro de Jesús, ni con nada externo.

Sacrificio

Una creencia central en el sistema de pensamiento del ego: alguien tiene que perder si otro ha de ganar; el principio de renunciar para recibir (dar para obtener); e.g., para recibir el Amor de Dios debemos pagar un precio, generalmente en la forma de sufrimiento para expiar nuestra culpa (pecado); para recibir el amor de otro, tenemos que pagarlo a través del convenio del amor especial; es lo opuesto del principio de salvación o justicia: nadie pierde y todos ganan.

Salvación

La Expiación, o el deshacimiento de la separación; estamos "salvados" de nuestra creencia en la realidad del pecado y la culpa a través del cambio de idea que el perdón y el milagro originan.

Segunda Venida (Segundo advenimiento)

La curación (sanación) de la mente de la Filiación; el retorno colectivo a la conciencia de nuestra realidad como el Hijo uno de Dios, la cual tuvimos en nuestra creación, la Primera Venida; precede al Juicio Final, después del cual este mundo de ilusión se termina.

Separación

La creencia en el pecado que afirma una identidad separada de nuestro Creador; pareció ocurrir una vez, y el sistema de pensamiento que surgió de esa idea está representado por el ego; ha tenido como resultado, un mundo de percepción y de forma, de dolor, sufrimiento y muerte, real en el tiempo, pero desconocido en la eternidad.

Ser

Nuestra verdadera Identidad como el Hijo de Dios; sinónimo de Cristo, la Segunda Persona de la Trinidad, y la cual contrasta con el falso ser, el ego, que hicimos como substituto de la creación de Dios; raramente usado para referirse al Ser de Dios.

“Soy tal como Dios me Creo” –

Una expresión del principio de la Expiación; la afirmación que reconoce que la separación de Dios jamás ocurrió en realidad; la negación de este principio refuerza la creencia en nuestro ego o falso ser y en el cuerpo; el aceptar esta afirmación sana la separación y nos devuelve la consciencia de nuestra verdadera Identidad como el Hijo de Dios, nuestro Ser.

Sueño (Estar dormido)

Generalmente designa el estado de separación de Dios, en Quien permanecemos despiertos como Cristo; nuestras experiencias dentro del sistema de pensamiento del ego constituyen nuestros sueños de especialismo, en los cuales creemos que hemos logrado lo imposible al separarnos de nuestro Creador; usado con menor frecuencia en el sentido popular del sueño físico, donde se enfatiza que no hay diferencia entre nuestros sueños al dormir por la noche y nuestros sueños "despiertos" durante el día.

Vea: Sueños.

Sueño

El estado de la post-separación en el cual el Hijo de Dios sueña con un mundo de pecado, culpa y miedo y cree que ésta es la realidad y que el Cielo es el sueño; el Hijo, que es el soñador, es la causa del mundo el cual es el efecto, aun cuando esta relación entre causa y efecto parece que está invertida en este mundo, donde parece que nosotros somos el efecto o la víctima del mundo; ocasionalmente se usa para referirse a sueños en el sueño, aunque no hay diferencia real entre ellos y el soñar despierto, porque ambos son parte del mundo ilusorio de la percepción.

Vea: Sueño feliz, el soñar dormido

Sueño Feliz

sufrimiento del ego; aunque ilusorio aún, el sueño feliz nos conduce más allá de todas las otras ilusiones hacia la verdad; es el sueño de perdón en el cual se ve al

fin el mundo real y se logra la salvación.

Sufrimiento

Uno de los testigos básicos del ego para la realidad del cuerpo y de la inexistencia del espíritu, puesto que el cuerpo parece experimentar sufrimiento o dolor; tener dolor, por lo tanto, es negar a Dios, mientras que tener consciencia de nuestra verdadera invulnerabilidad como el Hijo de Dios es negar la realidad del dolor.

Nota: Sufrimiento y dolor se usan como virtuales sinónimos.

Vea: Enfermedad.

Tener Ser-

La corrección que le hace el Espíritu Santo al sueño de dolor y

Estado del Reino donde no existe distinción entre lo que tenemos y lo que somos; una expresión del principio de abundancia: todo lo que tenemos proviene de Dios y jamás puede perderse o necesitarse, y el cual incluye nuestra Identidad como Hijo Suyo; una parte integrante de las tres "Lecciones del Espíritu Santo."

Tentación

Vernos a nosotros mismos o a otros como egos o cuerpos, y negar nuestra verdadera Identidad como Cristo al desear hacer las ilusiones reales.

Tiempo

Nivel I:

Parte integrante del mundo ilusorio de la separación del ego, en contraste con la eternidad, la cual existe sólo en el Cielo; a pesar de que el tiempo parece ser lineal, el mismo está contenido en un instante diminuto que ya ha sido corregido y deshecho por el Espíritu Santo, y en verdad jamás ocurrió.

Nivel II:

Mentalidad Errada:

El medio para mantener el ego al preservar los pecados del pasado por medio de la culpa, la cual se proyecta al futuro por miedo al castigo, y pasa por alto el presente que es la aproximación más cercana a la eternidad.

Mentalidad Correcta:

El medio para deshacer el ego al perdonar el pasado a través del instante santo, el instrumento de los milagros; cuando se complete el perdón, el mundo del tiempo habrá cumplido el propósito del Espíritu Santo y sencillamente desaparecerá.

Traer la obscuridad (ilusiones) a la luz

El proceso por medio del cual se deshace la negación y la disociación, al expresar la decisión de traer nuestra culpa hasta la luz del Espíritu Santo para mirarla y perdonarla, en vez de mantenerla, por temor, en la oscuridad de nuestras mentes inconscientes donde jamás puede verse y deshacerse; el vivir de ilusiones provoca enfermedad y dolor, el traerlas a la verdad constituye la curación y la salvación.

Trinidad

La unidad de Sus Niveles no se puede entender en este mundo; consiste de 1) Dios, el Padre y Creador, 2) Su Hijo, Cristo, nuestro verdadero Ser, Que incluye a nuestras creaciones y 3) el Espíritu Santo, la Voz por Dios.

Un Curso de Milagros

Frecuentemente el Curso se refiere a sí mismo; su meta no es el amor o Dios, sino el deshacimiento, a través del perdón, de las interferencias de la culpa y del miedo que impiden nuestra aceptación de El; su centro de interés, por lo tanto, es el ego y el deshacimiento de éste, más bien que Cristo o el espíritu.

Una Pequeña Dosis de Buena Voluntad

Esto, junto con el Espíritu Santo, es todo lo que requiere la Expiación; nuestro ego parece hacer imposible el deshacimiento de la culpa, y por nuestra cuenta sería imposible, pero la buena voluntad de perdonar permite que el Espíritu Santo la deshaga por nosotros; mirar nuestra culpa sin juzgarnos, o mirar nuestra culpa con el Espíritu Santo junto a nosotros.

Unidad (Unicidad)

Conocimiento:

La realidad de Dios y Cristo, Cuya perfecta unidad constituye el Cielo.

Percepción:

Se refleja en el mundo por medio del perdón, el deshacimiento de nuestra creencia en intereses separados; el unirnos con los demás, a través del deshacimiento de nuestros pensamientos de especialismo es sencillamente la aceptación de nuestra unidad (unicidad) inherente como el Hijo de Dios; el

compartir este propósito del perdón es nuestra sola y única función, la cual refleja nuestra función de crear en el Cielo.

Vea: Mentalidad-uno

Unión

A pesar del sueño de separación, los Hijos de Dios permanecen unidos unos con otros como Cristo, y unidos con Dios en perfecta unidad; sin embargo, puesto que todos compartimos la ilusión de que estamos separados, primero debemos compartir la ilusión de unirnos unos con otros, lo cual refleja el proceso del perdón que ocurre en nuestras mentes; sólo entonces podemos despertar y recordar que ya estamos unidos; unirnos con Jesús o el Espíritu Santo es el prerrequisito para la unión con nuestros hermanos.

Nota: No debe confundirse con la unión externa.

Verdad Ilusión

Algo es o verdadero o falso, realidad o ilusión; no puede haber componenda: o somos creados por Dios o hechos por el ego; este principio explica por qué no hay grados de dificultad en los milagros, puesto que todo lo que se necesita para sanar o para que ocurra el milagro es cambiar de las ilusiones del ego a la verdad del Espíritu Santo.

Visión

La percepción de Cristo o del Espíritu Santo que mira más allá del cuerpo hacia el espíritu que es nuestra verdadera Identidad; la visión del perdón y de la impecabilidad a través de la cual se ve el mundo real; puramente interna, y refleja una decisión de aceptar la realidad en vez de juzgarla; un cambio de actitud del propósito que tiene el ego para el cuerpo (especialismo) al propósito del Espíritu Santo (perdón), por lo que no debe equipararse con la visión física.

Voluntad de Dios

La expresión del ser de Dios, la cual sólo crea; aunque parece estar dividida por la separación y los deseos del ego, su integridad y su unidad con la voluntad de la Filiación permanece inalterada e intacta.

Voz por Dios

Vea: Espíritu Santo.