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noviembre 18th, 2010

La desviación de los humanos del propósito de la creación de Dios y la buena voluntad para vivir como ellos quieren.

El pecado empezó cuando un arcángel dejó su posición y se rebeló contra Dios. (Is 14:12- 15; Ez 28:13-19). Este ángel corrupto es Satanás quien se opuso a Dios, él es también el diablo quien separó a los humanos de Dios. Después de ser expulsado del cielo al Hades, el diablo sedujo a Adán en el Jardín del Edén y le causó desobedecer al mandamiento de Dios y caer como un pecador. Así el pecado entró a la humanidad la cual pertenece a Adán. Después de que el hijo de Adán, Caín asesinó a su hermano Abel, todos los tipos de pecado y los crímenes empezaron a aparecer en la sociedad humana. Sin embargo, la Biblia afirma que Caín asesinó a su hermano estando en el maligno. (1 Jn 3:12). Además, describiendo al diablo como ‘el que ha sido pecador desde el principio’ (Jn 8:44) , ‘el padre de la mentira’ (Jn 8:44), es claramente acertado que todos los pecados humanos se cometen originados por él y que el peca es del diablo (Jn 3:8).

Algunos puntos que requieren atención con respecto al pecado

El primer punto es el objeto del pecado. Uno generalmente no distingue entre el pecado y la maldad a pesar de su diferencia. El pecado se refiere al injusticia que se comete contra Dios mientras que la maldad se refiere a la ilegalidad perpetrada entre los humanos. Por eso, entre los 10 Mandamientos, la violación de los primeros cuatro es definida como pecado contra Dios, la violación de los otros seis es maldad perpetrada contra los humanos. En otras palabras, uno peca contra Dios y uno comete maldad a los humanos.

El segundo punto es la consecuencia del pecado. Hay dos pecados, uno que lleva a la muerte y otro que no lleva a la muerte (1 Jn 5:16 -17). El primero, es negar que Jesús vino en carne (Jn 4:3), mejor dicho, no creer que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Jn 16:9, 1 Jn 2:22-23). Porque no hay perdón para el pecado que consiste en no creer en Jesús, esto lleva a la perdición. De otro lado, uno puede arrepentirse y se perdonado por el pecado que no lleva a la muerte.

El tercer punto es la diferenciación del pecado en términos del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. En el Antiguo Testamento, el pecado era desobediencia a la Ley empezando desde que con respecto a Adán el árbol del conocimiento del bien y del mal. No obstante, en el Nuevo Testamento, Jesús definió el pecado como la incredulidad diciendo: ‘el pecado es que no creen en mí’ (Jn 16:9). Además, el pecado para los Cristianos es cualquier cosa que ellos no hacen con fe. (Ro 14:23).

El cuarto punto es el sujeto del pecado, nominalmente hay ‘pecado orginal’, ‘el pecado sustancial’ y el ‘pecado de conducta’.

I El pecado original  El pecado de Adán de desobediencia que trajo la muerte espiritual

I El pecado original

El pecado de Adán de desobediencia que trajo la muerte espiritual

El pecado que la humanidad heredad después de Adán

El pecado que consiste en vivir sin Dios

El pecado original y el diablo

El pecado original de los humanos está relacionado con el diablo que cayó en el cielo. Dios hizo a los humanos buenos y se complació con ellos (Gn 1:26-31). Entonces, Él los bendijo y ellos pudieron fructificarse, multiplicarse y llenar la tierra. Cuando ellos lo hicieron, con el paso del tiempo, Él escogió uno y sopló un espíritu para hacerlo un espíritu viviente (Gn 2:7). Los humanos que solían vivir solo con su carne y personalidad llegaron a ser seres eternos gracias al espíritu añadido. Dios creó a Adán, el primer humano espiritual, el Edén y le dio el mandamiento del árbol del bien y del mal.(Ge 2: 16- 17). Así como Él dio plantas para su carne, Él le dio este mandamiento como alimento espiritual. No obstante el espíritu de Adán obtiene la vida y tiene relación con Dios en tanto que guarde su mandamiento. Dios le dio a Adán una ayuda idónea para estar con él.

Entre las bestias del campo creadas por Dios, la serpiente fue la más astuta. El diablo la usó para distorsionar la palabra de Dios, engañando a Eva e induciéndola a comer el fruto prohibido. Eva no pudo resistir la seducción de la serpiente y propició que Adán también lo comiera. El plan del diablo, el mentiroso que no tiene verdad, el padre de la mentira (Jn 8:44) quien se rebeló contra Dios en el cielo, sucedió. Ellos cayeron y se convirtieron en pecadores. Este es el pecado original. De esta manera la muerte espiritual que Dios les había advertido, (Gn 2:17) entró sobre toda la humanidad. (Ro 5:12). Como Dios dijo ‘Para un hombres es esclavo de lo que sea que lo domina’ (2 Pe 2:19), el diablo vino para dominar y al Adán corrupto y todos los humanos en él (Gn 3:14).

El Pecado que consiste en vivir como uno quiera

Ya que los humanos son espíritus vivientes, ellos deben vivir dependiendo de la Palabra de Dios que viene del espíritu vivificante (1 Co 15:45). Como Jesús dijo, ‘Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida’ (Jn 6:63), solo cuando ellos obedecen la Palabra, ellos pueden mantener su relación con Dios. Sin embargo Adán quiso vivir su voluntad, desobedeció y su espíritu murió, el pecado empieza cuando uno quiere vivir por sí solo, irrespetando la Palabra de Dios. Debido a que todos los humanos nacen con el espíritu de Adán, ya están espiritualmente desconectados de Dios y tienen la misma disposición. La Biblia los definió como ‘…… muertos en sus transgresiones y pecados’(Ef 2:1) y son en consecuencia condenados a morir, la autoridad del aire, el diablo (Ef 2:2; Heb 2:15). Sin embargo, los cristianos son aquellos quienes se han arrepentido del pecado original y han sido totalmente injertados a Cristo quien los cargó; en consecuencia ellos son liberados para siempre de la condenación y la muerte, y determinados para vivir solo con la ayuda de Dios.

Herencia del pecado original

Todos los humanos heredan el pecado original. Los ángeles no se casan ni procrean,(Mt 22:30). Miles y millones de ellos fueron creados individualmente y simultáneamente mientras que los humanos se multiplican a través de la reproducción. A pesar de que Dios podría haber creado muchos espíritus, Él hizo solo uno en orden de tener una descendencia santa (Mal 2:15). Dios escogió a Adán entre la multitud de humanos sobre esta tierra para hacerlo un ser viviente. Después, todos sus descendientes nacieron con el pecado original porque sus espíritu se ramifica desde el espíritu de Adán.

‘El pecado personal’ y ‘el pecado sustancial’ (naturaleza pecadora) pertenece a lo individual y no ejerce ninguna influencia negativa en otros. Sin embargo, el pecado original de Adán es hereditario y hace a toda la humanidad pecadora, respecto de la cual la Biblia dice. ‘Por tanto, solo como el pecado entró al mundo por un hombre, y la muerte a través del pecado, y de esta forma la muerte llegó a todos los hombres porque todos pecaron (Ro:

5:12), ‘Por esto, por el pecado de un hombre, la muerte reinó a través de un hombre’ (Ro:

5:17), y ‘Por solo como a través de la desobediencia de un hombre los muchos fueron hechos pecadores’ (Ro 5:19).

La confesión y el arrepentimiento de David después de que él supo de la esposa de Urías, ‘seguramente yo era pecador de nacimiento, pecador desde que mi madre me concibió’ (Ps 51:5) fue el conocimiento de su estatus de pecador de nacimiento con el pecado original.

El pecado por el cual cada humano debe arrepentirse

Incluso aunque el espíritu de los humanos murió en y a través de Adán, este no desapareció como su carne (Ef 2:1); éste simplemente perdió su función (inspiración) y fue para estar castigado para siempre en la cárcel. Sin embargo, el Hijo de Dios vino, pagó la deuda del pecado por su muerte en la cruz y compró sus espíritus (Hch 20:28). El problema fue resuelto de una vez por todas en Jesús, pero la redención tomó efecto solo en aquellos quienes creen en su hecho meritorio y se arrepienten porque el espíritu de Cristo no se

ramifica. Incluso los niños de padres creyentes deben arrepentirse para la salvación. El arrepentimiento individual se necesita para el pecado original.

ramifica. Incluso los niños de padres creyentes deben arrepentirse para la salvación. El arrepentimiento individual se

II El pecado sustancial (intrínseco)

Disposición corrupta para pecar

Pecado de la mente y el corazón

Naturaleza pecadora dispuesta a pecar

El pecado sustancial es la mala disposición para pecar y el deseo para pecar conjuntamente en el corazón el cual no se expresa exteriormente. Cuando éste es ejecutado por la carne es llamado pecado físico o de conducta. El pecado intrínseco trae alrededor los espíritus de seducción cuando la incapacidad de los santos para controlar el deseo para pecar es abominable ante los ojos de Dios. En este caso, el deseo de pecar llevará al pecado físico.

La Ley condena el adulterio o el asesinato, los actos visibles del pecado, pero es imposible detectar el odio subyacente o la codicia. Por esto Jesús dijo: ‘No crean que he venido para abrogar la Ley o los profetas, yo no he venido para abrogarlos sino para completarlos’ (Mt 5:17) y también condenó el pecado sustancial (intrínseco)

Génesis capítulo 4 expone el pecado de Caín. Dios aceptó solo el sacrificio de Abel que fue entregado por la fe. A Caín quien estaba rabioso y perdió el apoyo, Dios dijo, ‘Si tú haces lo que es correcto, no serás aceptado? Pero si tú no haces lo que es correcto, el pecado está tocando tu puerta; éste desea tenerte, pero debes manejarlo (Ge 4:7). Él le advirtió controlar la naturaleza pecadora de su carne. Sin embargo, él fue incapaz y terminó asesinando a Abel. Este es cómo el pecado sustancial (intrínseco), la predisposición de pecar miente a todos los humanos. Por esto, la palabra en la Biblia, ‘Airaos pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo’ (Ef 4:26).

El poder del Espíritu Santo que gobierna el pecado sustancial (intrínseco)

Por esencia, los humanos son pecadores incluso antes de nacer. Después, ellos tienen la disposición para pecar lo cual los induce al pecado físico a menos que ellos lo controlen a través de la educación y la auto cultivación. Por esto, Dios dio la Ley al pueblo de Israel quienes santificaron su carne observándola. Los fariseos en la era intermedia entre el Antiguo y el Nuevo Testamento fueron entrenados por la Ley y al mismo tiempo se apartaron a través de sus hechos, ellos no pudieron controlar la disposición de pecar en sus corazones a pesar de su apariencia perfecta y pura.

La naturaleza pecadora se despierta desde la codicia (Gal 5:19-21). La Biblia dice, ‘Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la Ley de Dios , ni tampoco pueden’ (Ro 8:7). Adicionalmente, para hacer valer, ‘Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el Espíritu es contra la carne: y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. (Gal 5:17), esto dice que solo el anhelo del Espíritu Santo puede gobernar la carne. Por lo tanto si uno obra y actúa por el Espíritu Santo, uno puede superar la codicia de la carne. Él que es el Consolador produce los frutos del Espíritu Santo y no peca con su carne (Gal 5:22-23) .

El poder y la voluntad humana no pueden neutralizar completamente la naturaleza pecadora de la carne. Si esto fuera posible, Caín habría podido no asesinar a Abel.(James 1:15). En orden de detener la concepción y el efecto del pecado, uno debe cortar la idea de pecar por la Palabra de Dios, la guía del Espíritu Santo. Entonces, uno debe depender de la sangre de Jesús y arrepentirse y ser guiado por el Espíritu. Uno puede controlar el deseo de pecar por el poder del Espíritu Santo. Esto es por lo cual los creyentes deben recibirlo sin falta.

El poder del Espíritu Santo que gobierna el pecado sustancial (intrínseco) Por esencia, los humanos son

III El pecado personal

Pecado de conducta o físico

El pecado personal no es hereditario (Ez 18:20) incluso aunque el castigo y el curso de un padre resulta de su pecado personal son pasados a sus descendientes (Nu 14:18; Dt 5:9). La Biblia explica acerca del pecado personal a través del lavado de los pies de sus discípulos.

Cuando Jesús dijo, ‘Una persona quien necesita solo lavar sus pies….’ Él se refirió a la

necesidad del continuo arrepentimiento por el pecado físico que uno comete todos los días

y cuando él mencionó, ‘su cuerpo completo es limpio’, él se refirió a la redención del

pecado original. Si nosotros pecamos y profesamos no haberlo hecho, nos mentimos a nosotros mismos y no tenemos nada que hacer con Dios. Si por el contrario, confesamos nuestro pecado y nos arrepentimos, Dios nos perdonará y nos limpiará de toda injusticia.

El pecado personal no es hereditario (Ez 18:20) incluso aunque el castigo y el curso de

IV Desobediencia

No atender al mandamiento de Dios

El pecado que consiste en desafiar a Dios

El pecado de la desobediencia de Adán

El pecado de Eva puede pasar desapercibido como este es escondido por ese de Adán pero el aspecto del pecado es claramente distinto. El pecado de Adán fue desobediencia mientras que el de Eva fue incredulidad. Porque Dios hizo un espíritu llamado Adán (Mal 2:15) y fuera de su costilla hizo a Eva, su espíritu es de Adán. En consecuencia, su pecado es satánico, el pecado físico de un individuo mientras que el pecado de Adán es uno espiritual que todos los humanos heredan, el cual es también llamado pecado original.

El pecado de la desobediencia después de Jesús

Después del pecado y la justicia Jesús pagó el precio del pecado de Adán en la cruz, los humanos no van al infierno por el pecado original, sino que perecen por no creer en Jesús (Jn 16:9).La obra meritoria de Jesús no puede llegar a ser la gracia para aquellos que no creen (Jn 3:18). Aquellos que rechazan el evangelio y no obedecen son hijos de la

desobediencia (Ef 2:2). Los cristianos pueden valientemente ante Dios incluso aunque ellos desobedecen continuamente porque ellos pueden arrepentirse. Ellos pueden pecar en sus mentes o con su cuerpo pero ellos siempre se arrepienten por cuenta de la sangre de Jesús.