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Voces: VIDA PRIVADA - INVIOLABILIDAD DEL HOGAR Y COMUNICACIONES PRIVADAS - REGALÍA - VIOLACIÓN DE

Voces: VIDA PRIVADA - INVIOLABILIDAD DEL HOGAR Y COMUNICACIONES PRIVADAS - REGALÍA - VIOLACIÓN DE DOMICILIO - PROCEDIMIENTO DE TUTELA LABORAL - RECURSO ACOGIDO

Partes: Cáceres Guajardo, Florindo E. c/ Ruiz-Tagle García-Huidobro, Carlos | Derecho a la vida privada - Tutela de derechos fundamentales

Tribunal: Juzgado de Letras del Trabajo de San Bernardo

Fecha: 14-ene-2011

Cita: MJCH_MJJ26566 | ROL:13-10, MJJ26566

Producto: MJ,LJ

La intromisión por parte del empleador en la casa habitación que usaba como regalía el trabajador, incluso después de su despido y sin su consentimiento ni conocimiento, constituye una vulneración de su derecho a la vida privada.

Doctrina:

1.- Corresponde acoger la denuncia de vulneración del derecho a la vida privada efectuada por el trabajador en contra de su ex empleador. Ello por cuanto ha quedado fehacientemente acreditado que el empleador ingresó a la casa que le proporcionaba como regalía al actor luego que lo hubiera despedido, procediendo a embalar sus cosas y posteriormente a cambiar las chapas tanto de ella como del acceso a la parcela, impidiéndole al denunciante acercarse a ordenar y retirar sus cosas. Todo lo anterior constituye una intromisión injustificada en la vida privada del demandante, por lo que se debe acceder a la denuncia formulada en procedimiento de tutela laboral.

2.- No es posible formular un concepto universal sobre la intimidad o la vida privada con precisión, sin embargo, y como lo han señalado algunos autores, se puede decir que el derecho a la intimidad o la vida privada consiste en la «potestad o facultad que tiene toda persona para mantener en reserva determinadas facetas de su vida y personalidad, como las referidas al ámbito en el que se desenvuelve, a su ámbito afectivo, de sus convicciones y creencias, su ámbito familiar y relacional, así como al de la manifestación de su voluntad». Se trata de un derecho personalísimo que permite sustraer a la persona de la publicidad o de «otras perturbaciones a la vida privada», que sin embargo está limitado por las necesidades sociales y los intereses públicos, y se caracteriza por el rechazo de toda intromisión no consentida en la vida privada, lo que implica la protección de la persona en su vida íntima personal y familiar frente a la intromisión o perturbación externa proveniente del Estado o de los particulares. En tal sentido, forman parte del contenido esencial de este derecho, la inviolabilidad de domicilio, la inviolabilidad de correspondencia y la inviolabilidad de documentos privados.

3.- En relación a la inviolabilidad de domicilio, que es aquel ámbito de la vida privada a que se refiere la presente causa, ésta consiste, según ha sido definida «en la potestad y facultad que tiene toda persona

de preservar libre de toda injerencia o intromisión externa el ámbito espacial en el que desarrolla su vida personal y familiar o su actividad cotidiana, de manera que nadie pueda introducirse o ingresar en él sin su consentimiento expreso, excepto en los casos expresamente previstos por la Constitución o la Ley, en los que el Estado podría interferir previa orden judicial expresa». A este efecto, tratándose el domicilio, en este caso particular, de un lugar de habitación, no hay libre acceso para el público, toda vez que en su interior el trabajador desarrolla actividades pertenecientes a la esfera de su vida privada, vale decir, a ese ámbito de su existencia donde los otros no pueden introducirse ilícitamente.

4.- En lo que respecta a la garantía de inviolabilidad del hogar y de toda forma de comunicación privada, se debe tener presente que para el Derecho Constitucional «domicilio» es la morada destinada a la habitación y al desenvolvimiento de la libertad personal en lo concerniente a la vida privada, ya sea cerrada o abierta parcialmente, móvil o inmóvil, de uso permanente o transitorio, de modo tal, que no se restringe a aquel espacio físico donde una persona fija su residencia habitual, como lo dispone el artículo 33° del Código Civil, sino que debe extenderse a todo lugar o espacio en el que la persona pueda desarrollar su vida privada, excluyendo cualquier libre acceso de terceros.

Santiago, 14 de enero de 2011.-

VISTOS, OIDOS Y CONSIDERANDO:

PRIMERO: Que don FLORINDO ERNESTO CACERES GUAJARDO, agricultor, domiciliado en Camino El Barrancón, sitio 10, Lo Herrera, comuna de San Bernardo, interpone demanda en procedimiento de tutela en contra de CARLOS RUIZ TAGLE GARCIA HUIDOBRO, factor de comercio, domiciliado en Parcela 1, 2 y 3, San Carlos, ubicada en Camino El Rodeo N° 2081, Fundo El Rodeo, Lo Herrera, comuna de San Bernardo, en razón de haberle prestado servicios desde el 27 de julio de 2009, como jefe encargado de campo en terreno, hasta el día 12 de julio de 2010, fecha en que el demandado sin motivo alguno ni causa legal puso término al contrato de trabajo, previamente habiendo cerrado con cadenas, candados y llaves su casa habitación, impidiéndole y prohibiéndole el ingreso a la misma, que se encuentra ubicada al interior de la parcela en la que presta sus servicios, vulnerándose de este modo las garantías constitucionales consagradas en el artículo 19 N°s 4 y 5 de la Constitución Política de la República, esto es, el respeto y protección a la vida privada y la inviolabilidad del hogar y de toda otra forma de comunicación privada, situación que se mantiene hasta la fecha, ignorando que ha hecho con los bienes de su propiedad que formaban y alagaban su hogar.

Manifiesta que de este hecho dejó constancia en Carabineros de Chile y efectuó reclamo ante la Inspección del Trabajo el día 13 de julio de 2010. Agrega que percibía por concepto de remuneración la suma de $600.000 más regalía de casa habitación.

Solicita se declare su despido como vulneratorio de sus garantías contempladas en los números 1 y 5 del artículo 19 de la Constitución Política de la República y se condene al demandado a pagarle las siguientes prestaciones:a) indemnización sustitutiva del aviso previo, b) feriado proporcional, c) días trabajados en el mes de julio de 2010; d) indemnización por vulneración de derechos fundamentales ascendente a 11 remuneraciones mensuales, o en su defecto lo que el Tribunal determine, todo con reajustes, intereses y más las costas de la causa.

En forma subsidiaria demanda por despido indebido y cobro de prestaciones, por cuanto se puso término a su contrato de trabajo sin motivo ni causa legal. Solicita a consecuencia de lo anterior, el pago de las siguientes prestaciones: a) indemnización sustitutiva del aviso previo, b) feriado proporcional, c) días trabajados en julio de 2010, todo con reajustes, intereses y más las costas de la causa.

SEGUNDO: Que el demandado, contestando la demanda, solicita su total rechazo, con costas. Señala que efectivamente el demandante ingresó a trabajar el 27 de julio de 2009, como jefe encargado de campo en terreno, con una remuneración de $600.000 más regalía de casa habitación, ubicada dentro del predio, y sus servicios básicos. Que en un principio la relación laboral se desarrolló con normalidad, pero motivado por los constantes incumplimientos del actor en el cargo que desempeñaba, optó por exigir el cumplimiento de sus obligaciones de manera más estricta.De este modo, el 30 de septiembre de 2009, el 15 de diciembre de 2009 y el 26 de enero de 2010 implementó un sistema de evaluación, cuyos resultados fueron entregados y recepcionados por el demandante, y en los cuales se aprecia que no cumplía con sus obligaciones, pese a sus múltiples requerimientos, situación que se mantuvo a pesar de intentar por todos los medios que mejorara su desempeño, llegando al extremo que con fecha 05 de mayo de 2010, mediante memorándum 694, le comunicó al actor textualmente que "debía informar a todo el personal que no podía quedar ninguna nuez apta para su exportación en el suelo, por lo que el jefe encargado de campo, debía estar permanentemente supervigilando los trabajos de ejecución dando su rechazo y/o aprobación al personal, al terminar una hilera, y antes de comenzar la próxima", información que no es menor pues la falta de prolijidad en este punto acarreaba un costo importantísimo a la empresa, pues las nueces que caían al suelo quedaban expuestas a deteriorarse producto de la humedad y hongos.

Agrega que al demandante se le otorgó para realizar sus labores, una moto Yamaha del año 2009, cuyos gastos y mantención eran solventados por la empresa, y que con fecha 15 de diciembre de 2009 se firmó un anexo de contrato que se refería al uso y condiciones de este vehículo, entre otros, la necesidad de contar con licencia de conducir apta para el mismo, lo que no había ocurrido a la fecha.

Manifiesta que con su actuar el trabajador incurrió en incumplimientos graves de las obligaciones que imponía su contrato, situación que desencadenó que con fecha 05 de julio de 2010, mediante memorándum 729, se le solicitara una reunión a celebrarse entre los días 05 a 10 de julio de 2010, a objeto de tratar temas y tomar medidas en relación a sus incumplimientos.Sin embargo, expone que el

09 de julio de 2010 recibió carta del actor en que cuestiona los hechos descritos y en su parte final

señala que con fecha 12 de julio de 2010 iría a su oficina a entregar su carta de renuncia, entregando todo lo que tenía a su cargo el día 31 de julio de 2010, razón por la cual con fecha 12 de julio de 2010, le envió carta aviso de despido a su domicilio (a la dirección que mantenía en ese momento ubicada en la parcela donde prestaba servicios), anexando el estado de sus cotizaciones previsionales, en la cual le solicitó la entrega de todo lo que señalaba su contrato de trabajo y anexos, implementos, productos, insumos, regalías, realizando para ello un inventario físico de las existencias, la entrega de llaves de todas las dependencias que mantenía en su poder y del vehículo, y que desocupara la casa, ello con copia a la Inspección del Trabajo.

Expresa que, adicionalmente, remitió la misma carta al domicilio del padre del actor, a objeto que el trabajador tomara real conocimiento del aviso. Agrega que el demandante nunca se presentó a la reunión a la cual aludía en su carta de 09 de julio de 2010, y lo único que hizo fue dejar en su escritorio un manojo de llaves, retirándose de las instalaciones sin comunicarle nada, lo que le generó un grave perjuicio pues debido a su cargo el actor era clave en las faenas.

En cuanto a la supuesta vulneración de derechos, señala que fue el actor quien no se acercó a retirar sus efectos personales, negándose a conversar con él. Que es efectivo que cambió la chapa del acceso peatonal y los dos candados del portón de acceso a la parcela, pero fue a objeto de mantener un control adecuado cuando el demandante volviera al predio a buscar sus objetos, jamás cambió la chapa de la puerta de acceso a la vivienda que ocupaba el trabajador.Que luego de esperar 55 días procedió a ingresar a la casa, dejando constancia de ello ante la 14 Comisaría de Carabineros de San Bernardo el

06 de septiembre de 2010, e incluso solicitó lo acompañara un funcionario, para constatar el estadio

general de la casa y sus enseres y certificar que el demandante no se encontraba en el lugar, incluso

levantó un inventario detallado de cada uno de los objetos que se encontraban en la casa, fotografiándolos. Manifiesta que actualmente todos los efectos del actor se encuentran embalados y guardados en una bodega del predio a la espera de ser retirados.

Señala que en cuanto a las garantías supuestamente vulneradas, al tenor del artículo 485 del Código del Trabajo, no aparece de manera alguna vulnerado el derecho resguardado por el artículo 19 N°4 de la Constitución Política, más aún cuando ni el mismo demandante da razón clara y fundamentada de los hechos realizados por esta parte que hayan provocado una lesión a esta garantía. Además, la posesión que detentaba el actor sobre la propiedad siempre estuvo sujeta a la continuidad de sus labores, como se desprende del punto tercero de su contrato de trabajo. Por otro lado, señala que aún cuando se considerara que el demandante, una vez cesado en sus funciones, tuviese derechos que resguardar como ocupante de la propiedad, se debe tener presente las limitaciones del derecho de inviolabilidad del hogar, fuera de las que se desprenden del artículo 19 N°5, como son la fuerza mayor y el fin de evitar un mal a si mismo, a los moradores o a terceros, que es lo que en realidad sucedió en este caso pues al estar ocupada la propiedad con los enseres del demandante, se impedía el uso de la casa del nuevo jefe encargado de campo, lo que implicaba que tuviese que ser acomodado en lugar no apto para ello.Y en relación a la segunda garantía supuestamente vulnerada, el hecho de haber puesto un candado nuevo en la puerta de acceso sólo se realizó una vez que se puso en conocimiento del actor el cese de sus servicios, además, él tenía en su poder todas las llaves de las instalaciones de la parcela, por lo que al no concurrir a buscar sus enseres, determinó cambiar los mecanismos de acceso a la propiedad, evitando con ello exponer su propiedad. Sin embargo, señala que estas medidas son proporcionales y su actuar se encuentra justificado.

En cuanto al despido injustificado, manifiesta que esto no es efectivo y que sólo reconoce adeudar al actor$203.226 por concepto de días trabajados y $408.333 por feriado proporcional.

TERCERO: Que con fecha 23 de noviembre de 2010 tuvo lugar la audiencia preparatoria y el 28 de diciembre de 2010 la audiencia de juicio, con asistencia de ambas partes.

CUARTO: Que llamadas las partes a conciliación ésta no se produce.

QUINTO: Que son hechos no controvertidos por las partes:

1.- La existencia de la relación laboral desde el 27 de julio del 2009 al 12 de julio de 2010.

2.- Función realizada por el demandante, esto es, jefe encargado de campo en terreno.

3.- Que percibe una remuneración de $600.000 más regalía de casa habitación ubicada dentro del predio donde prestaba servicio, más servicios básicos.

4.- Que se le adeuda remuneración de julio de 2010 y feriado proporcional.

SEXTO: Que los hechos a probar fueron los siguientes:

1.- Efectividad que el actor sufrió vulneración en sus garantías constitucionales "respeto y protección a la vida privada" e "inviolabilidad del hogar y de toda forma de comunicación privada". Antecedentes de hecho de dicha vulneración.

2.- Hechos que configuran la causal invocada por el empleador para poner término a la relación laboral, si envió los avisos correspondientes en la forma y oportunidad legal.

3.- Efectividad de ser justificado el despido de actor. Circunstancias y antecedentes de hecho del

mismo.

SEPTIMO:Que en la audiencia preparatoria, la parte demandante ofreció los siguientes medios de prueba, los cuales fueron rendidos en la audiencia de juicio oral:

Documental: consistente en, a) Copia de constancia de fecha 12 de julio de 2010 n° 1683 realizada por don Florindo Cáceres en la 14 Comisaría de San Bernardo. b) Presentación del reclamo ante la Inspección del Trabajo de fecha 13 de julio de 2010. c) Acta de Comparendo de conciliación ante la Inspección del Trabajo 21 de julio de 2010. d) Copia de constancia realizada ante la 14° Comisaría de Carabineros de San Bernardo N° 1692.

Confesional: Solicitó y obtuvo que absolviera posiciones don Carlos Ruiz Tagle García Huidobro, quien señala que el actor trabajó en su predio en las fechas que indica, como jefe encargado de campo en terreno, atendidas sus funciones era el brazo derecho del propietario y debía supervisar todas las funciones del campo el cual es de aproximadamente 70 hectáreas, el cual es dedicado a nogales y ciruelos, frutos secos. Que trabajan en la planta entre cuatro a seis personas, y en temporada alta, esto es, de febrero a abril, trabajan en el lugar entre 40 a 50 personas, las que requieren un mayor control, no así el personal de planta ya que esta es gente especializada. Además, indica que cada 12 o 14 trabajadores hay un jefe de cuadrilla, los que refuerzan la labor del jefe de campo. Respecto de la jornada de trabajo, manifiesta que está marcada por temporada. De mayo a septiembre se trabaja ocho horas, pero en época de cosecha, de octubre a abril, el trabajo es más exigente porque hay mucho movimiento y personal.Agrega que no puede señalar horario preciso de jornada laboral, porque esta es relativa, ya que hay muchos trabajadores que deben seguir realizando sus funciones después del horario de trabajo, pero que en temporada, el horario es de 06.00 a 14.00 horas, ya que se aplican líquidos desinfectantes y el encargado de abrir para que ingresen los trabajadores era el actor, aunque podía entregar las llaves a un tercero pero bajo su responsabilidad. Agrega que el demandante tenía regalías de casa y luz dentro de ciertos kilowatts según contrato. No recuerda cuanto tiempo vivió el actor en esa casa. Que no prohibió el acceso del actor a su domicilio ya que sólo cambió la chapa del acceso peatonal el 12 de julio de 2010 en la tarde y ello debido a que cada vez que cambia al jefe de campo, cambia la chapa. Expone que la carta aviso de despido está fechada 10 de julio de 2010 y la remitió por correo certificado el 12 de julio de 2010 a Camino El Rodeo y después al domicilio del padre del actor. Que él junto a don Eduardo Quintero embaló las cosas del demandante, y los documentos, una cartuchera de cuero, lentes y una caja plástica con relojes usados los guardó en su caja de fondo. Consultado, expresa que en la entrada hay un citófono que comunica con la oficina del contador y cuando él no se encuentra, se encarga de abrir la puerta su empleada. Desconoce si el día del despido el actor fue a buscar sus cosas, ya que entre las 07.00 y las 16.00 horas se encontraba en Santiago y nadie le dijo nada al respecto. Agrega por último, que actualmente el citófono se encuentra malo ya que con posterioridad al despido del actor vinieron trabajadores a arreglar los rieles del portón automático y le "metieron mano", dejándolo en esas condiciones.

Testimonial:consistente en los dichos de don Jaime Antonio Álvarez Vásquez, quien señala que conoce a las partes del juicio porque vive en Lo Herrera y trabajó con el demandado el año pasado, desde agosto de 2009 a agosto de 2010. Que el señor Cáceres vivía en la casa del fundo. No sabe por qué dejó de trabajar, cree que fue un problema entre ellos. Que cuando el demandante salió del lugar la casa estuvo cerrada. Que al portón de entrada se le cambió la chapa por el dueño, no sabe con qué fin. Que el actor no pudo ingresar al predio porque no tenía llaves y el portón pasaba cerrado, él tenía que ver con todo el campo, trabajaba desde temprano 06.00 o 07.00 horas hasta las 20.00 o 21.00 horas. En época de cosecha el trabajo era mayor porque trabajan en el lugar entre 35 a 40 personas más los trabajadores de planta y todos ellos estaban a cargo del actor. Agrega que él cumplía labores de campo, riego, poda, etc., al principio fue contratado por don Carlos Ruiz Tagle y luego por Santa Ana, y posteriormente se le cambió el contrato por Sociedad Mater Limitada, que también es del demandado. Que el actor no se quedó con ninguna llave. Lo dejó de ver el día 12 de julio de 2010. No recuerda que

haya habido ningún robo en la propiedad. Sólo sabe que el actor fue a buscar sus cosas, pero no sabe qué día ni a qué hora. Que la chapa del portón fue cambiada al día siguiente al despido o a los dos días después, no recuerda bien.Por último, que el encargado de abrir el portón era don Carlos, debían esperarlo desde 07.30 horas a las 07.50 horas aproximadamente para poder ingresar al predio.

De don José Eleuterio Miranda Astudillo, quien señala que conoce a las partes porque trabajó en la parcela del demandado, donde era jefe el actor, desde octubre de 2009 a junio de 2010. Los compañeros de trabajo le contaron que el actor dejó de trabajar porque lo acusaban de ineficiente. Agrega que el demandante vivía en la casa del fundo y que cuando dejó de trabajar no pudo sacar sus cosas porque el dueño le cambió la chapa a la entrada cuando lo despidió. Que la casa está ubicada como a 35 o 40 metros del portón. Que él ingresaba al predio por la puerta principal y esta siempre la abría el señor Cáceres alrededor de las 07.50 horas, a veces antes. Que el actor, como jefe, debía administrar las tres parcelas del demandado, San Carlos, Santa Ana y Los Maitenes, las que comprenden entre 10 a 30 hectáreas. Manifiesta que el demandante era eficiente, hacía bien su labor. Que en la época de cosecha llegaban al predio entre 30 o 40 personas y era el actor quien los debía supervisar. No sabe de ningún robo que haya ocurrido en el fundo. Que cuando llegó por segunda vez a trabajar al fundo, como en julio, porque antes había sufrido un accidente, la puerta la abría el señor Quintero, entonces llamó al demandante por teléfono y éste le comentó que lo habían despedido. No sabe si se quedó con las llaves del lugar, sólo sabe que después del despido de éste se le cambió la

chapa al portón y a la puerta chica y se puso un candado adicional.No sabe si a la puerta de entrada de

la casa del actor le cambiaron chapa porque no se acercó a ese lugar y desconoce si el demandante fue a

buscar sus cosas.

Y de don Patricio Hernán Castañeda Cuadra, quien expone que conoce a las partes del juicio, al actor

porque trabajó 20 años en la parcela anterior y al demandado porque vive en Lo Herrera. Que el demandante vivía en la parcela y administraba el fundo, lo sabe porque su casa limita con la parcela del demandado. No tiene claro por qué dejó de trabajar en ese lugar, pero le había comentado que el señor Carlos estaba medio "hostigoso". Dejó de trabajar en julio de 2010, las cosas de su domicilio no las pudo sacar porque el demandado no lo dejó sacarlas, le echó llave al candado. Fue a buscar sus cosas y

se encontró con esa situación, lo sabe porque trabaja en el mismo camino y siempre conversa con

trabajadores del demandado, incluso tiene un primo trabajando en ese lugar y ellos le dijeron "no es primera vez que lo hace mi patroncito". Agrega que él no estuvo presente en el lugar, que supo que el actor había ido a buscar sus cosas por comentarios de éste y de los trabajadores del predio. Por último, que el cambio de chapas fue en los últimos meses y que no sabe si al actor le entregaron una motocicleta para desempeñar sus labores.

OCTAVO: Que la parte demandada ofreció, rindió e incorporó al juicio las siguientes probanzas:

Documental: consistente en, 1- Contrato de trabajo de fecha 27 de julio de 2009.Anexos del mismo contrato de fechas 27 de julio y 15 de diciembre de 2009.

2- Carta de despido de fecha 10 de julio, remitida al demandante, notificada con fecha 12 de julio de

2010.

3-

Facturas emitidas por Chile Express dando cuenta de la remisión de las cartas al demandante.

4-

Comprobante de carta de aviso de término de contrato de trabajo emitida por la Dirección del

Trabajo vía internet.

5- 2 evaluaciones que se le realizaron al demandante con fecha 26 de enero de 2010 y 15 de diciembre

de 2009.

6-

Memorándum de fecha 5 de julio de 2010 y de 16 de mayo de 2010.

7- Carta enviada por don Florindo Cáceres a don Carlos Ruiz-Tagle, que da cuenta de la respuesta de

los memorándum, de fecha 9 de julio de 2010.

8-

Set fotográfico del inmueble en comodato, de la puerta de entrada y del inmueble antes de realizarse

el

embalaje.

9-

Fotografías de nueces en el suelo.

10- Constancia de Carabineros N° 10683.

11- Parte denuncia realizado por don Florindo Cáceres en la Sub Comisaría de Calera de Tango de fecha 4 de julio de 2010.

12- Memorándum de fecha 22 de enero.

Testimonial: consistente en los dichos de don Eduardo del Carmen Quinteros Ortiz, quien señala que conoce a las partes desde hace años ya que trabaja en labores de campo en San Carlos desde diciembre

de 1992. Don Florindo trabajó en el lugar desde julio de 2009 a julio de 2010. No sabe por qué terminó

la relación laboral. El actor desempeñaba labores como jefe administrativo de planta y como tal

fiscalizaba el trabajo de las personas. Vivía en la casa de la empresa, y tenía llaves de toda la propiedad, de las tres parcelas. Sólo tenían llaves él y el dueño.La última vez que lo vio fue el 12 de julio de 2010 en la mañana y al día siguiente estaba fuera de la propiedad, en el camino público, y ahí

les contó que no había podido entrar al predio porque habían cambiado las cerraduras el 12 en la noche. Agrega que el 12 de julio en la tarde se cambiaron las chapas. Que el cambio de chapa lo hace siempre

el demandado cuando cambia al jefe de planta. Lo hace todos los años, no así a la casa propiamente tal.

No sabe si al actor se le impidió el ingreso a la propiedad. El demandado siempre tuvo la intención de devolver las cosas a su dueño, siempre le comentaba que debía desocupar la casa para ser ocupada. Agrega que el horario normal de trabajo es hasta las 17.30 horas. Que pudo apreciar que el actor realizaba bien su trabajo y lo veía en la moto saliendo a las distintas propiedades del demandado. No sabe si tiene licencia para conducir motos. Consultado, manifiesta que en las cosechas es obvio que se encuentren nueces en el suelo, eso no tiene relevancia porque luego se mezclan con las nueces del año. Que la producción de bastante, de muchas toneladas. Que él estaba bajo las órdenes del actor y éste desempeñaba bien su trabajo. No sabe si el demandado le dio dinero al demandante para sacar licencia de conducir. Respecto de la casa en que habitaba el actor, declara que al tiempo después, alrededor de una semana después, se pintó por fuera. Que él no ingresó al domicilio, sólo cuando embalaron sus cosas, una o dos semanas después del despido. Manifiesta que él junto a otras dos personas, el señor Burgos y don Rafael Trincado, embalaron las cosas del actor a petición del demandado, las cosas valiosas las guardó don Carlos, él y don Carlos hicieron un inventario de todo.Don Carlos tomó la decisión de qué cosas eran importantes.

Y de don Heriberto Jesús Palacios Araya, quien declara que conoce al demandado desde chico, trabaja

en el predio desde el año 1994 como obrero agrícola. Don Floro trabajó en el lugar desde julio de 2009

al 12 de julio de 2010, lo sabe porque lo vio al otro día y le comentó que la noche antes no había

podido ingresar a la parcela ya que esta tenía candados y chapa nueva, los que habían sido cambiados el

12 de julio en la tarde. Agrega que la puerta grande se reforzó por un robo en Santa Ana. Que sólo el actor y el demandado tenían llaves de toda la parcela y que las chapas siempre se cambian cuando se cambia al jefe de campo. Que al demandante se le entregó una moto para sus labores, no sabe si tenía licencia para conducirla. Que el demandado le mandó a decir al actor con un compañero que fuera a sacar sus cosas. Preguntado acerca de la labor que desempeñaba el actor, manifiesta que éste era muy "blando" con los contratistas, dejaba pasar muchas cosas, lo sabe porque era su jefe. Por último, que

don Floro era el encargado de abrir la puerta de ingreso al predio en las mañanas, lo hacía alrededor de las 06.00 horas, también los sábado y domingo, y que ellos salían como a las 18.00 o 18.30 horas y el demandante seguía trabajando.

NOVENO: Que el Tribunal llamó a estrados al demandante don Florindo Cáceres Guajardo, quien señala que el día 12 de julio de 2010 ingresó a trabajar normalmente, salió a destinar a la gente y volvió como a las 09.40 horas, encontrando en su oficina una carta dirigida a su persona, que resultó ser una carta aviso de despido, la cual no firmó. Tomó la motocicleta y fue a despedirse de los trabajadores y luego a la Inspección del Trabajo.En la tarde, como a las 20.30 horas, volvió a la parcela y no pudo entrar porque habían cambiado la chapa de ingreso, entonces fue a Carabineros a dejar constancia de aquello. Agrega que el día 13 de julio volvió al predio temprano, pero estaban los citófonos malos y no contestó nadie cuando gritó, y que él sólo se quedó con las llaves de su casa y de la puerta chica de acceso.

DECIMO: QUE EN CUANTO A LA DENUNCIA POR TUTELA DE DERECHOS FUNDAMENTALES, el actor ha demandado de tutela de derechos fundamentales en virtud de la transgresión a sus garantías constitucionales consagradas en los números 4 y 5 de la Constitución Política de la República, a raíz de su despido ocurrido el día 12 de julio de 2010, en que se le prohibió el ingreso a su casa habitación ubicada en el predio en que prestaba servicios, a objeto de sacar sus efectos personales.

UNDECIMO: Que son hechos no controvertidos, la existencia de la relación laboral entre las partes desde el 27 de julio de 2009 hasta el día 12 de julio de 2010, que el actor prestaba servicios como jefe encargado de campo en terreno, labores en virtud de las cuales, en palabras del propio demandado, era el brazo derecho del propietario del predio y debía supervisar todas las labores inherentes al campo, las que realizaba en las tres parcelas de propiedad de este último, según se ha podido desprender de los antecedentes del juicio. Asimismo, que percibía la suma de $600.000 mensuales en dinero más regalía de casa habitación ubicada dentro del predio y servicios básicos de agua potable y energía eléctrica hasta 150 Kwas mensuales, según consta en el contrato de trabajo incorporado al juicio.

DUODECIMO:Que el artículo 485 del Código del Trabajo, en sus incisos primero y segundo, dispone que el procedimiento de tutela se aplicará respecto de las cuestiones suscitadas en la relación laboral por aplicación de las normas laborales que afecten, los derechos fundamentales de los trabajadores consagrados en el artículo 19 N°1, 4, 5, 6 inciso 1°, 12 inciso 1° y 16 de la Constitución Política y los actos discriminatorios a que se refiere el artículo 2° del Código del Trabajo, y en su inciso tercero señala que se entenderá que los derechos y garantías a que se refieren los incisos anteriores resultan lesionados cuando el ejercicio de las facultades que la ley le reconoce al empleador limita el pleno ejercicio de aquellos sin justificación suficiente, en forma arbitraria o desproporcionada, o sin respeto a su contenido esencial. En igual sentido se entenderán las represalias ejercidas en contra de los trabajadores, en razón o como consecuencia de la labor fiscalizadora de la Dirección del Trabajo o por el ejercicio de acciones judiciales.

DECIMO TERCERO: Que el demandante refiere que se ha visto vulnerado en sus garantías de "respeto y protección a la vida privada y a la honra de la persona y su familia" e "inviolabilidad del hogar y de toda forma de comunicación privada", porque el empleador le prohibió el ingreso a su casa habitación a objeto de sacar sus efectos personales, después de despedirlo.

DECIMO CUARTO: Que durante el transcurso del juicio se ha logrado acreditar los siguientes hechos:

a). Que el día 12 de julio de 2010 el demandante prestó servicios normalmente, abriendo la puerta de ingreso al resto de los trabajadores y distribuyéndolos en sus labores diarias.Sin embargo, al regresar a su oficina, alrededor de las 09.40 horas, encontró sobre el escritorio un sobre dirigido a su persona, que contenía la carta aviso de término de contrato de trabajo, así lo ha declarado el demandante al absolver

posiciones y aparece corroborado por la carta aviso de término de contrato de trabajo de fecha 10 de julio de 2010 en que consta un timbre en que se consigna como fecha el 12 de julio de 2010 y en la parte destinada a la firma, la frase "enviada por correo certificado", hecho que queda acreditado con el comprobante de correos incorporado al juicio. b). Que el mismo día 12 de julio de 2010 el actor concurrió a la 14 Comisaría de Carabineros de San Bernardo, Sub-Comisaría Calera de Tango dejando constancia de su despido, ocurrido ese día, e informando que quedaban en su poder sólo las llaves del portón de acceso de la Parcela Uno San Carlos, de la puerta peatonal y del domicilio, según da cuenta la copia de constancia dejada en la Sub-Comisaría antes señalada e incorporada al juicio por la parte demandante.c). Que al día siguiente de ocurrido el despido, vale decir, el día 13 de julio de 2010, el trabajador dejó constancia ante la 14 Comisaría de Carabineros de San Bernardo, Sub-Comisaría Calera de Tango, nuevamente de su despido ocurrido el día 12 de julio de 2010, que se desempeña como encargado de campo y que vive en el interior de la parcela 1, la que se encuentra cerrada con llave, con candados, sin previo aviso, no entrando a su domicilio, lo que hará sólo cuando corresponda, según da cuenta la copia de constancia incorporada al juicio por la parte demandante y que ha sido corroborado por los dichos de los testigos que han declarado en el juicio por la parte demandante don Jaime Álvarez Vásquez, quien textualmente declara "se cambiaron las chapas por el dueño, no sé con que fin", "al portón se le cambió la chapa", don José Miranda Astudillo, quien señala "él vivía en la casa del fundo de la administración, no pudo sacar sus cosas por cambio de chapas" y por la propia parte demandada, don Eduardo Quinteros, quien expone "nos dijo que no pudo entrar porque le habían cambiado las cerraduras el 12 en la noche", "el 12 de julio en la tarde se cambió la chapa", y de don Heriberto Palacios, quien declara "los candados y las chapas se cambiaron el 12 en la tarde".

DECIMO QUINTO: Que así las cosas, corresponde entrar a analizar si se dan los supuestos de vulneración de las garantías contempladas en los N°s 4 y 5 del artículo 19 de la Constitución Política de la República, esto es, el respeto y protección a la vida privada y a la honra de la persona y su familia, y a la inviolabilidad del hogar y de toda forma de comunicación privada.

DECIMO SEXTO:Que en lo que se refiere a la primera de estas garantías supuestamente vulneradas, esto es, el respeto y protección a la vida privada y honra de las personas, no es posible formular un concepto universal sobre la intimidad o la vida pri vada con precisión, toda vez que este derecho tiene diversas connotaciones dependiendo de la sociedad de que se trate, sus circunstancias particulares y la época o periodo en que deba ser analizado. Sin embargo, y como lo han señalado algunos autores, se puede decir que el derecho a la intimidad o la vida privada consiste en la "potestad o facultad que tiene toda persona para mantener en reserva determinadas facetas de su vida y personalidad, como las referidas al ámbito en el que se desenvuelve, a su ámbito afectivo, de sus convicciones y creencias, su ámbito familiar y relacional, así como al de la manifestación de su voluntad". Se trata de un derecho personalísimo que permite sustraer a la persona de la publicidad o de "otras perturbaciones a la vida privada", que sin embargo está limitado por las necesidades sociales y los intereses públicos, y se caracteriza por el rechazo de toda intromisión no consentida en la vida privada, lo que implica la protección de la persona en su vida íntima personal y familiar frente a la intromisión o perturbación externa proveniente del Estado o de los particulares.En tal sentido, forman parte del contenido esencial de este derecho, la inviolabilidad de domicilio, la inviolabilidad de correspondencia y la inviolabilidad de documentos privados, y en relación a la inviolabilidad de domicilio, que es aquel ámbito de la vida privada a que se refiere la presente causa, ésta consiste, según ha sido definida "en la potestad y facultad que tiene toda persona de preservar libre de toda injerencia o intromisión externa el ámbito espacial en el que desarrolla su vida personal y familiar o su actividad cotidiana, de manera que nadie pueda introducirse o ingresar en él sin su consentimiento expreso, excepto en los casos expresamente previstos por la Constitución o la Ley, en los que el Estado podría interferir previa orden judicial expresa". A este efecto, tratándose el domicilio, en este caso particular, de un lugar de habitación, no hay libre acceso para el público, toda vez que en su interior el trabajador desarrolla actividades pertenecientes a la esfera de su vida privada, vale decir, a ese ámbito de su existencia donde los otros no pueden introducirse ilícitamente.

DECIMO SEPTIMO: Que en lo que respecta a la segunda garantía cuya vulneración reclama el actor, esto es, la inviolabilidad del hogar y de toda forma de comunicación privada, se debe tener presente que para el Derecho Constitucional "domicilio" es la morada destinada a la habitación y al desenvolvimiento de la libertad personal en lo concerniente a la vida privada, ya sea cerrada o abierta parcialmente, móvil o inmóvil, de uso permanente o transitorio, de modo tal, que no se restringe a aquel espacio físico donde una persona fija su residencia habitual, como lo dispone el artículo 33° del Código Civil, sino que debe extenderse a todo lugar o espacio en el que la persona pueda desarrollar su vida privada, excluyendo cualquier libre acceso de terceros.

DECIMO OCTAVO:Que con la prueba rendida en autos, analizada de conformidad con las reglas de la sana crítica, se ha logrado acreditar suficientemente, a juicio de esta sentenciadora, que efectivamente se vulneró al actor en sus garantías constitucionales que señala. En efecto, si bien el demandado ha tratado de acreditar por todos los medios que es el actor quien no ha acudido al predio a retirar sus efectos personales y de justificar su accionar en orden a lo ocurrido en la casa habitación ocupada por el trabajador mientras se extendió la relación laboral, en cuanto a que sólo con posterioridad al despido ingresó a la misma, realizó un inventario de los bienes que la guarnecían, guardó en su caja fuerte los documentos "importantes", embaló los muebles y los guardó en una bodega del predio, esto no se condice con el resto de la prueba aportada durante el juicio, toda vez que los testigos del demandante don Jaime Álvarez, José Miranda y Patricio Castañeda, declaran, el primero, "que él no podía ingresar al predio porque no tenía llaves y las puertas pasaban cerradas", "se cambiaron las chapas por el dueño, no sé por qué motivo", "al portón se le hizo cambio de chapa", y si bien señala que desconoce el día y la hora en que el actor fue a buscar sus pertenecías, sí le consta que lo hizo, el segundo, señala que "él (refiriéndose al actor) vivía en la casa del fundo, de la administración, no pudo sacar sus cosas por cambio de chapas, después que fue despedido del fundo se cambió las chapas del portón, candado adicional y puerta chica, en la casa no sé porque nunca me acerqué a ese lado", y el tercero, señaló que "dejó de trabajar en julio de 2010, las cosas de su domicilio no las pudo sacar porque se echó llave al candado, el demandado no lo dejó sacar sus cosas", "él fue a buscar sus cosas y se encontró con eso, lo sé porque trabajo en el mismo camino y siempreconverso con sus trabajadores, incluso tengo primos trabajando ahí, ellos me dijeron, no es la primera vez que lo hace mi patroncito", dichos que se condicen con lo expuesto por los testigos del propio demandado, don Eduardo Quinteros, quien en vez de afirmar la hipótesis del demandado, declara no saber si al actor se le prohibió el ingreso a la propiedad, sin embargo, manifiesta que al día siguiente se encontró con el actor en el camino público y le dijo que no pudo entrar porque habían cambiado las cerraduras el 12 en la noche, lo que es corroborado por don Heriberto Palacios, quien señala "lo vi al otro día (refiriéndose al actor) y me comentó que no había podido ingresar a la parcela", "los candados y chapas se cambiaron el 12 en la tarde, la puerta grande se reforzó por un robo en Santa Ana", y si bien ambos exponen que este cambio de chapas se debió a que es de común ocurrencia que el demandado las cambie cuando cambia al encargado de campo y, además, porque hubo un robo en el predio, es poco creíble lo manifestado toda vez que según da cuenta el parte denuncia por robo en lugar no habitado que se incorporara al juicio por la parte demandada, éste habría ocurrido el 04 de julio de 2010, siendo poco verosímil que dadas la características del demandado, apreciadas por esta juez gracias al principio de inmediación, y que dicen relación con su extremo cuidado por sus pertenencias, no haya cambiado las chapas en ese preciso momento y sí lo haya hecho una vez que despidió a su trabajador, quien, además, según da cuenta la carta que le enviara don Florindo Cáceres, de fecha 09 de julio de 2010, e incorporada al juicio por el propio demandado, éste le manifiesta que a contar del 05 de julio de 2010, una vez terminada su jornada de trabajo, quedan todas las llaves de las parcelas uno, dos y tres en la caja de fondo de la oficina del jefe encargado decampo, quedando en su poder sólo las llaves de esta oficina para esos efectos y que ya tomó una decisión que se la comunicará por escrito y como corresponde el día 12 de julio de 2010, a las 08.00 de la mañana, en su oficina, donde le entregará personalmente su carta de renuncia a las funciones para la cual fue contratado, entregando todo lo que tiene en su poder el día 31 de julio de 2010, renuncia que evidentemente no se concretó toda vez que el empleador se adelantó y

decidió poner término ese mismo día a la relación laboral habida con el demandante.

Sin embargo, no obstante indicarle el trabajador un tiempo más que razonable para hacer entrega de sus implementos de trabajo, éste en carta que le enviara por correo certificado recién el 15 de julio de 2010 le solicita la entrega de casa habitación una vez entregado y recibido conforme los puntos B, C, D, E, F y G de dicha misiva, sin concederle ningún plazo razonable y prudente para hacer retiro de sus enseres, lo que no se condice en lo absoluto con todas las acciones tendientes a justificar su ingreso a la casa habitación que era ocupada por el trabajador mientras cumplió funciones para él, esto es, que realizó un inventario de los bienes, que guardó sus documentos importantes, que embaló sus enseres y los guardó en una bodega del predio, toda vez que no realizó quizás la única acción más concreta para obtener, a su juicio- ya que ha quedado acreditado lo contrario en el transcurso de las audiencias- para que el trabajador retirara sus efectos personales, esto es, contactarse con éste en el domicilio de su padre, el que estaba en conocimiento del señor Ruiz Tagle, toda vez que es también a ese domicilio, donde remitió copia de la carta aviso de despido.

DECIMO NOVENO:Que así las cosas, atendido lo razonado y resuelto en los considerandos anteriores, habiendo existido perturbación a la vida privada del actor por parte de su ex empleador, toda vez que se vio privado de acceder a sus efectos personales por un accionar unilateral del mismo, no cabe sino acoger la demanda de despido vulneratorio de las garantías contempladas en los N°s 4 y 5 del artículo 19 de la Constitución Política de la República, condenándose al demandado al pago de la indemnización sustitutiva del aviso previo e indemnización sancionatoria correspondiente a seis meses de remuneración.

VIGESIMO: Que es un hecho no controvertido por la demandada que se adeuda feriado proporcional y remuneración de julio de 2010 al demandante, por lo que se acogerá el cobro de estos ítems.

VIGESIMO PRIMERO: Que para calcular las prestaciones adeudadas, deberá considerarse como remuneración del trabajador la suma de $800.000, toda vez que no se encuentra controvertido en autos que su remuneración consistía en el pago de $600.000 más regalías de casa habitación, y servicios básicos de agua potable y energía eléctrica, según da cuenta su contrato de trabajo incorporado al juicio, las que se avalúan en la suma de $200.000, la que se estima razonable y prudente, atendido el valor presente de los arriendos de casa habitación.

VIGESIMO SEGUNDO: QUE EN CUANTO A LA ACCION POR DESPIDO IMPROCEDENTE Y COBRO DE PRESTACIONES, esta Juez no se pronunciará atendido que fue entab lada en forma subsidiaria de la demanda de tutela ya acogida.

Por estas consideraciones y lo dispuesto en los artículos 7 , 10 , 162 , 163 , 172 , 456 , 457 , 459 , 485 , 489 , 491 y 495 del Código del Trabajo, SE RESUELVE:

I.Que SE ACOGE la demanda de tutela de garantías fundamentales, declarándose el despido del actor vulneratorio de las garantías contempladas en los N°s 4 y 5 del artículo 19 de la Constitución Política de la República.

II.- Que se condena al demandado al pago de las siguientes prestaciones: a).- La suma de $800.000 por concepto de indemnización sustitutiva del aviso previo. b). La suma de $4.800.000 por concepto de la indemnización prevista en el inciso tercero del artículo 489 del citado cuerpo legal, correspondiente a seis remuneraciones. c). La suma de $408.333 por feriado proporcional. d). La suma de $203.226 por concepto de remuneración de los días trabajados en julio de 2010.

III.- Que las sumas ordenadas pagar se reajustarán de acuerdo con lo previsto en los artículos 63 y 173 del Código del Trabajo; IV. Que no se condena en costas a la demandada por haber por haber tenido

motivo plausible para litigar.

Regístrese en el sistema informático y notifíquese a las partes en la diligencia fijada al efecto.

RIT T-13-2010

RUC 10- 4-0041600-7

Pronunciada por la Juez Titular del Juzgado de Letras del Trabajo de San Bernardo, doña CLARA ROJO SILVA, quien presidió la audiencia de juicio.-

San Bernardo, catorce de enero de dos mil once, con esta fecha se notificó por el estado diario la resolución precedente.