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FASCÍCULO 1

FASCÍCULO 1 Presentación Por la memoria y el futuro La larga dictadura del general Alfredo Stroessner

Presentación

Por la memoria y el futuro

La larga dictadura del general Alfredo Stroessner

el Paraguay. A fuerza de brutalidad y miedo,

constituye el acontecimiento más significativo

la

tiranía stronista abolió todas las libertades

y

de efectos más duraderos de la historia

e

impuso un régimen que excluía el disenso, el

contemporánea del Paraguay. Aún hoy la sociedad paraguaya sufre las consecuencias de una de las más sangrientas tiranías de la historia americana. La mayor parte de los problemas sociales que aquejan al país -campesinos sin tierra, corrupción generalizada, marginación y pobreza- tienen su origen en este periodo de nuestra historia.

Muchos de los antivalores que hoy obstaculizan nuestra vida comunitaria si no tuvieron su origen en el stronismo con seguridad se consolidaron con

él. La apatía ciudadana, los prejuicios contra los indígenas y campesinos pobres, el prebendarismo

y el clientelismo forman parte del legado de

esa dictadura. A más de 20 años de la caída del régimen, las paraguayas y paraguayos seguimos luchando para sacudirnos de su nefasta herencia en la cultura y en la conducta social.

Sin embargo, existe una tendencia surgida en los últimos años que busca relativizar los crímenes de la dictadura stronista. Argumentando una supuesta objetividad en el análisis, los representantes de estas ideas señalan las “conquistas” del gobierno de Stroessner. Se habla por ejemplo de la seguridad y la paz y se mencionan las obras de infraestructura insinuando todavía tímidamente una suerte de justificación de las atrocidades cometidas en esos 35 años. Estas manifestaciones ignoran o pretenden minimizar las terribles pérdidas en vidas humanas, en talentos e inteligencias, en voluntades y espíritus que el Terrorismo de Estado implantado desde el primer momento por la dictadura stronista significó para

debate y la pluralidad.

Ante este panorama, se plantea entonces el desafío, especialmente de cara a las nuevas generaciones de paraguayos y paraguayas, de ofrecer el más riguroso y detallado recuento de los hechos violatorios de los derechos humanos ocurridos bajo el régimen de Alfredo Stroessner. Por mandato de la ley, le cupo a la Comisión de

Verdad y Justicia realizar esta obra fundamental. Durante varios años fueron recogidas evidencias, testimonios, entrevistas y documentos para componer el lienzo de dolor -pero también dignidad-, de crímenes -pero también de lucha por la libertad-, y de miedo -pero también de coherencia-, que pinta al Terrorismo de Estado de

la dictadura stronista en todo su profundo horror.

La Comisión de Verdad y Justicia cumplió sus propósitos alentada no solo por la necesidad de honrar la memoria de quienes perdieron sus vidas o hicieron enormes sacrificios por la libertad sino sobre todo como la manifestación de su profundo compromiso con el futuro de la República.

De todo lo antedicho se desprende la necesidad

y la urgencia de ofrecer al gran público una versión adaptada del Informe Final de la

Comisión de Verdad y Justicia, que hoy llega

a manos de la población en general. Una

ciudadanía debidamente informada no permitirá jamás que una tiranía vuelva a golpear al Paraguay.

1

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Unas palabras a docentes, estudiantes y ciudadanía en

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Unas palabras a docentes, estudiantes y ciudadanía en general

Unas palabras a docentes, estudiantes y ciudadanía en general

La presente colección de fascículos aborda temas que con frecuencia no son fáciles, pero que son de una lectura necesaria. Necesaria para una comprensión cabal de la historia reciente y, sobre todo, para valorar en su justa medida la conquista y vigencia de la democracia y las libertades en nuestro país. Conocer cómo se vivía, cómo funcionaban las instituciones del Estado, cuál era la estructura y el sustento ideológico del poder y cuáles eran las luchas ciudadanas en los tiempos de la dictadura son elementos cruciales para ratificar nuestra opción como sociedad por la democracia como sistema político y de convivencia social.

La dictadura está siempre basada en un fuerte poder vertical y busca, por su propia naturaleza, el permanente control de la sociedad. Las leyes y los derechos humanos y ciudadanos son letra muerta y el aparato judicial está al servicio de los intereses políticos de la dictadura. Las elecciones son farsas teatrales destinadas a otorgar legitimidad al régimen. No existen las libertades de pensamiento, de expresión y de organización, con lo que quedan abolidos el disenso y la pluralidad. Valiéndose de la fuerza armada, del miedo, de la propaganda incesante, de la compra de conciencias y de un sinfín de mecanismos de coerción, la dictadura intenta imponer su pensamiento único al conjunto de la sociedad, tratando de que ésta se uniformice y funcione a su imagen y semejanza. Sin embargo, jamás lo consigue del todo. Por dura que sea la opresión, por salvaje que resulte la represión, la dictadura nunca logra apagar por completo la aspiración democrática de los ciudadanos y ciudadanas. Esta colección es prueba de ello.

Mucho esfuerzo y sacrificio demandó al Paraguay alcanzar la democracia. Si hoy podemos hablar con libertad de estos temas y de los asuntos de actualidad nacional; si en las escuelas, colegios y universidades tenemos la posibilidad de expresar nuestras opiniones sin temor, es debido a la obstinada lucha democrática de cientos de miles de paraguayos. Si bien queda mucho aún por mejorar en nuestra democracia, lo cierto es que hoy nadie puede ser perseguido por lo que piensa y la población elige a sus gobernantes a través de elecciones confiables. Para los jóvenes será aleccionador contrastar el presente de libre debate de ideas en la prensa, en los partidos, en cualquier organización civil con el ambiente gris y monocorde de la dictadura.

2

La presente colección de fascículos cuenta con el aval de la Dirección General de Verdad, Justicia y Reparación de la Defensoría del Pueblo y con el respaldo del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), que la ha declarado de interés educativo.

Proyecto “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”, cofinanciado por la Unión Europea e implementado y cofinanciado por Diakonia (Organización de Cooperación de la Sociedad Civil Sueca), asociada al Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencia (CIPAE), a la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (CODEHUPY), a la Fundación Celestina Pérez de Almada, y al Servicio Paz y Justicia Paraguay (SERPAJ-Py).

Foto: Archivo Depositario CIPAE

Sección I

Los números del stronismo Resumen estadístico de la dictaduraFoto: Archiv o Depositario CIPAE Sección I El régimen de la tortura y la arbitrariedad La

El régimen de la tortura y la arbitrariedadnúmeros del stronismo Resumen estadístico de la dictadura La Comisión de Verdad y Justicia y su

La Comisión de Verdad y Justicia y su histórica misiónde la dictadura El régimen de la tortura y la arbitrariedad 3 Momento en que la

3
3

Momento en que la policía detiene al cantante Ricardo Flecha, durante una manifestación.

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Síntesis estadística de la dictadura Los números del
“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Síntesis estadística de la dictadura Los números del
“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Síntesis estadística de la dictadura Los números del

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

Síntesis estadística de la dictadura

Los números del stronismo

La relación cuantitativa entre las violaciones de los derechos humanos* y los días que duró la dictadura ofrece la posibilidad de dimensionar en su justa medida

el saldo de dolor del stronismo. No se trata de un simple ejercicio matemático. Este análisis permite, sobre todo a las generaciones que no vivieron la dictadura, comprender a cabalidad la presencia diaria y rotunda de la represión en todas sus formas. No fue pues la dictadura un periodo histórico donde esporádicamente se producían abusos. Al contrario, la represión política

y social fue la esencia misma del régimen, ejercida

todos los días por un aparato civil, policial y militar especialmente estructurado y entrenado para abolir la libertad de pensamiento, expresión y organización. Como punto de partida de la presente adaptación del Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia, se ofrece a continuación una síntesis estadística de la dictadura de Alfredo Stroessner.

estadística de la dictadura de Alfredo Stroessner. Víctimas 4 Los números, promedios y porcentajes permiten

Víctimas

4

Los números, promedios y porcentajes permiten vislumbrar la magnitud del Terrorismo de Estado aplicado por la dictadura, pero no hay que olvidar que detrás de cada unidad, de cada número, se encuentran una o muchas historias humanas que, al menos en parte, se irán narrando en las entregas sucesivas la presente colección.

narrando en las entregas sucesivas la presente colección. Alfredo Stroessner gobernó el país con mano de

Alfredo Stroessner gobernó el país con mano de hierro por 12.328 días.

En ese tiempo hubo 20.090 víctimas directas registradas de violaciones de los derechos humanos. Esto significa que, en promedio, se produjo más de una violación de derechos humanos por día bajo la dictadura.

Además, existen otras variables que son imposibles de cuantificar. El terror que el régimen impuso a las personas y grupos de la oposición o sectores independientes tenía como objetivo destruirlos, claro está, pero la intención era también exhibir sin pudor los “ejemplos” al resto de la sociedad.

Las 20.090 víctimas comprobadas por la Comisión de Verdad y Justicia se distribuyen así

19.862 personas detenidas en forma ilegal

La persecución, la estigmatización, la tortura, la muerte y la desaparición forzada de quienes pensaban distinto no se ocultaba sino que más bien servía de instrumento para moldear

y

y la desmovilización. Se trata de una estrategia deliberada ejercida sobre todos los estratos sociales del país y cuyas consecuencias no

sojuzgar una sociedad sofocada por el miedo

18.772 personas que fueron torturadas

59 personas ejecutadas extrajudicialmente

336 personas desaparecidas

3.470 personas exiliadas

Observación: una persona pudo haber sufrido más de una violación en sus derechos. Existe además un enorme subregistro de exilio y de otras formas de violencia, como las que fueron ejercidas contra mujeres y niñas y la violación sexual.

pueden expresarse en cifras.

*Detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y exilios.

Para determinar el número de víctimas indirectas, la Comisión de Verdad y Justicia multiplicó el
Para determinar el número de víctimas indirectas, la Comisión de Verdad y Justicia multiplicó el
Para determinar el número de víctimas indirectas, la Comisión de Verdad y Justicia multiplicó el

Para determinar el número de víctimas indirectas, la Comisión de Verdad y Justicia multiplicó el número de víctimas directas por cinco (familiares y allegados que sufrieron perjuicios por causa de estas violaciones a los derechos humanos). El total asciende a 107.987 personas De éstas:

99.312 familiares o allegados a personas que sufrieron detenciones arbitrarias y/o torturas, tratos crueles o degradantes 290 familiares o allegados a personas que fueron ejecutadas extrajudicialmente 1.680 familiares o allegados a personas que sufrieron desaparición forzada 17.348 familiares o allegados de personas que sufrieron el exilio

Departamentos más afectados por la represión *

Caaguazú, Misiones, Paraguarí, Cordillera

y Central totalizan el 50,46% de las

violaciones a los derechos humanos.

Es notoria la ausencia de los departamentos de poblamiento más

reciente, como Alto Paraná, Canindeyú

o Amambay. Tampoco figuran entre los

primeros departamentos con núcleos urbanos antiguos, como San Pedro y Concepción.

* Sin incluir a Asunción. La CVJ no pudo registrar en su totalidad todos los casos, sobre todo en la región Occidental, debido a la falta de tiempo y de recursos y por la distancia de las poblaciones.

Otra comparación interesante contenida en el Informe es entre las víctimas de violaciones de derechos humanos con la población total del país. Veamos:

Paraguay tenía 1.300.000 habitantes en 1950 Para 1992 esa cifra llegaba a 4.100.000 habitantes

en 1950 Para 1992 esa cifra llegaba a 4.100.000 habitantes 5 8% Cordillera 7% Central 10%

5

8% Cordillera 7% Central 10% Paraguarí 12% Misiones
8%
Cordillera
7%
Central
10%
Paraguarí
12%
Misiones
13% Caaguazú
13%
Caaguazú

Se puede establecer entonces un promedio de población en 2.500.000 habitantes para el periodo que dura la dictadura stronista, aproximadamente 1.250.000 adultos. Los resultados son los siguientes:

El 0,79% de la población total fue detenida en forma arbitraria, lo que significa una por cada 63 personas adultas. El 0,75% de la población total sufrió de torturas, tratos crueles y degradantes, es decir una por cada 67 personas adultas. Una por cada 6.345 personas fue ejecutada extrajudicialmente. Una por cada 721 personas fue enviada al exilio

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” A q u e l l o s

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” A q u e l l o s a

Aquellos años oscuros

Los picos de la dictadura

La dictadura de Stroessner fue monocorde: mostró en forma constante la intención de control total sobre la sociedad durante el tiempo que duró. Tanto fue así que quizás no es posible hablar de periodos “blandos” del régimen.

En cambio, sí se pueden identificar lapsos de tiempo

en los cuales la dictadura fue particularmente férrea. Entre los años con mayor cantidad de violaciones

a los derechos humanos se destacan dos: 1960, en

materia de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales y 1976, donde además de estas dos violaciones también se registró un gran número de privaciones ilegales de libertad, tortura y otros tratos crueles y degradantes.

En ambos casos, los picos pueden ser atribuidos a la represión a movimientos armados. El ensañamiento del régimen con los grupos que se planteaban el alzamiento armado fue particularmente feroz.

Años con mayor número de violaciones de los derechos humanos

1960 - 1976

Otros picos represivos en el régimen stronista son:

1959: torturas 1965: torturas y desapariciones forzadas 1970: detenciones y torturas 1974: privaciones ilegales de la libertad 1975: privaciones ilegales de la libertad, torturas y desapariciones forzadas 1976: desapariciones forzadas 1977 y 1978: desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales 1980: torturas y ejecuciones extrajudiciales 1987 y 1988: privaciones ilegales de la libertad

En el caso de las guerrillas surgidas a finales de los años 50 y principios de los 60, el stronismo simplemente prescindió de toda pretensión de ropaje legal y descargó, valiéndose de las Fuerzas Armadas, una furiosa represión en la que abundaron las ejecuciones sumarias y las desapariciones.

A las acciones específicas contra los grupos

armados, se sumó el terrorismo indiscriminado sobre las comunidades campesinas de la zona en cuestión. De hecho, una característica de la represión stronista fue el ataque sistemático contra los sectores sociales más empobrecidos o marginales, con mucha mayor intensidad que cuando iba dirigido a grupos con mejor posición o más visibles.

14,1% Distribución de víctimas según la organización o sector 5 2 , 5 9 %

14,1%

Distribución de víctimas según la organización o sector

52,59%

era miembro de un partido político

37,47% integraba un movimiento social (especialmente campesino) 9,94% formaba parte de un grupo armado

Desde una perspectiva desagregada, las víctimas pertenecieron mayoritariamente a:

Ligas Agrarias y movimiento campesino 24% Partido Liberal 19,29% Partido Colorado 14,21%

Observación: Proporcionalmente, el Partido Comunista, al ser más pequeño, fue el que tuvo más violaciones.

En privaciones ilegales de la libertad

Partido Liberal 23% Ligas Agrarias ΩPartido Colorado 15% Partido Comunista 8%

En torturas

Ligas Agrarias 32% Partido Liberal 16% Partido Colorado 14% Partido Comunista 10%

Distribución de las víctimas según sexo y edad

85,9%

89,2% de las víctimas era mayor de edad al momento de ocurrir los hechos
89,2%
de las víctimas era mayor
de edad al momento
de ocurrir los hechos
10,8% era menor de edad
10,8%
era menor de edad

En Desapariciones forzadas

Movimiento “14 de Mayo” 52% Frente Unido de Liberación Nacional (Fulna) 36% Partido Comunista 10%

7

( )   la la corpus. A 8 “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

(

)

 

la

la

corpus.

A

( )   la la corpus. A 8

8

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

Un país sin ley

El régimen de la arbitrariedad y la tortura

Uno de cada cuatro detenidos sufrió las formas más severas de tortura

Utilización de electricidad o picana eléctrica

19,4%

Pileta

24,4%

Colgamiento o posiciones extremas

24,5%

Presenciar torturas de terceros

29,8%

En el tiempo que duró el régimen stronista, fueron detenidas, en promedio, 567 personas por
En el tiempo que duró el
régimen stronista, fueron
detenidas, en promedio,
567 personas por año, lo que significa
casi 2 detenciones por día en 34
años. De acuerdo con las estadísticas
demográficas, esta cifra indica que 1
de cada 63 personas fue detenida en
forma arbitraria.

Las detenciones arbitrarias constituyen la principal violación de los derechos humanos verificada bajo la

dictadura stronista. La Policía, los militares o incluso los grupos parapoliciales no precisaban de ninguna orden judicial ni requerían de la intervención del Ministerio Público para privar de la libertad a la cantidad de personas que consideraran necesaria. Por lo general,

detención arbitraria era apenas el primer eslabón

de una cadena de violaciones a los derechos de los detenidos. La ilegalidad fue la regla constante en este tipo de acciones de las fuerzas represivas, avaladas por un Poder Judicial cómplice de la dictadura. Las garantías judiciales y el derecho al debido proceso fueron

ignorados por los represores, jueces y fiscales. Merece una mención particular la actitud de las autoridades judiciales, quienes en todo momento obstaculizaron

recepción y tramitación de los recursos de hábeas

diferencia de otras dictaduras de la región, las

detenciones arbitrarias o ilegales no se realizaron en lugares clandestinos sino en sitios públicos y oficiales conocidos por la sociedad paraguaya. Además los represores no ocultaban sus rostros ni tapaban los de los prisioneros. En la gran mayoría de los casos, las detenciones tenían lugar en condiciones inhumanas –reiteradamente denunciadas ante organismos internacionales- ya que la represión utilizaba instalaciones no preparadas para albergar prisioneros.

El 79% de los detenidos lo fue en locales policiales, distribuidos de la siguiente forma:

Departamento de Investigaciones 29% Comisarías de la capital y del interior 19% Delegaciones de Gobierno 17% Central de la Policía de la Capital 6%

Alcaldías policiales rurales 4% Dirección nacional de Asuntos Técnicos (“La Técnica”) 2%* Vigilancia y delitos2%

* Las personas en su mayor parte permanecían horas, mientras duraban las torturas y eran devueltos a otras comisarías, por eso el porcentaje parece tan bajo.

T ORTURA Dolor y miedo, las armas de la dictatura 93%   de los entrevistados
T ORTURA Dolor y miedo, las armas de la dictatura 93%   de los entrevistados

T ORTURA

T ORTURA Dolor y miedo, las armas de la dictatura 93%   de los entrevistados  

Dolor y miedo, las armas de la dictatura

93%

 

de los

entrevistados

 

por la

 

Comisión de

 

Verdad y

La aplicación sistemática del dolor físico, el hostigamiento sicológico y la humillación fue la marca característica de la dictadura stronista. Los torturadores buscaban la destrucción integral del individuo, sometiéndolo a los abusos más deleznables y a padecimientos escalofriantes. Una vez más, estas violaciones a los derechos humanos no fueron obra de personajes aislados y descontrolados. Fue una estrategia de dominación y extermino ejercida con conocimiento y aprobación del dictador y de sus más altos colaboradores.

son irreparables porque se

mantienen a lo largo de la vida

y

se transmiten en la memoria

Justicia

soportaron

generacional. Del total de testimonios recogidos por la Comisión de Verdad y Justicia, el 93% menciona sin sombra de dudas la tortura física o sicológica. Proyectando este porcentaje al total estimado de víctimas directas de violaciones de los derechos humanos bajo la dictadura stronista, puede

calcularse en 18.772 el total de personas que fueron sometidas

algún tipo

de tortura.

18.772

personas torturadas bajo la dictadura stronista es la estimación de la Comisión de Verdad y Justicia.

Las secuelas de la tortura en la víctima y sus familiares y allegados

a

torturas y tratos inhumanos.

Torturados

según edad

Entre 19 y 35 años

54%

Entre 36 y 60 años

30%

Menores de 18 años

12%

La dictadura también utilizó instalaciones militares Guardia de Seguridad 6% Destacamentos militares 3% Así
La dictadura también utilizó
instalaciones militares
Guardia de Seguridad 6%
Destacamentos militares 3%
Así también la represión usó lugares
improvisados de detención y tortura
Abraham Cué 3%
Otros destacamentos 1%
Apenas el 9% del total de detenidos fue remitido
efectivamente a penitenciarías
Emboscada 5%
Tacumbú, Cárcel de Villarrica y Buen Pastor 4%

Torturadores

y su procedencia

Civiles del Partido Colorado

12%

Militares

15%

Policías

72%

9

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales 10

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales 10

Desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales

10

“…¿Dónde están…figuras de estandarte…?

*

*

Las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales representan el punto extremo de la violencia ejercida por la dictadura contra los opositores y contra quienes pensaran distinto. Las víctimas principales, pero no únicas, fueron en este caso los miembros de los grupos que reivindicaban la lucha armada para el derrocamiento de la dictadura.

Otro aspecto destacable es la gran cantidad de ciudadanos de otros países –sobre todo argentinos- que sufrieron estos crímenes en territorio paraguayo. Algo similar ocurre con la desaparición de paraguayos en países vecinos, con más de 100 ciudadanos desaparecidos en Argentina. Estos datos son un indicador muy claro de la estrecha cooperación que existió entre los regímenes militares que gobernaban los países de la región hace algunas décadas.

En muchos casos las ejecuciones extrajudiciales eran disfrazadas como intentos de fuga de personas ya detenidas o bien se hacían aparecer como consecuencia de enfrentamientos armados. En el caso de las desapariciones forzadas, al dolor de los familiares y allegados se sumaba también la incertidumbre y la sensación permanente de angustia. Esta situación indefinida, al igual que ocurre con el resto de las violaciones a los derechos humanos, dejó también terribles secuelas sicológicas en las personas cercanas a la víctima.

* Fragmento de la canción “Dónde Están”,

de Alberto Rodas

Desapariciones forzadas de ciudadanos paraguayos por país de ocurrencia

220

casos, Paraguay

102

casos, Argentina

7 casos, Brasil

Ejecuciones extrajudiciales de ciudadanos paraguayos por país de ocurrencia

41

casos, Paraguay

17

casos, Argentina

1 caso, Uruguay

Observación: en 104 desapariciones y 4 ejecuciones no fue posible determinar la nacionalidad de las víctimas.

88%

de las víctimas de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales eran hombres

12%

eran mujeres

DESAPARICIONES Víctimas de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales 423 personas, que se agrupan en 12
DESAPARICIONES Víctimas de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales 423 personas, que se agrupan en 12

DESAPARICIONES

DESAPARICIONES Víctimas de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales 423 personas, que se agrupan en 12
Víctimas de desapariciones
Víctimas de
desapariciones

forzadas y

ejecuciones

extrajudiciales

423

personas, que se agrupan en 12 casos ordenados cronológicamente,a saber:

Incursión armada a Coronel Bogado

Resistencia armada expresada en el movimiento “14 de Mayo” y el Fulna Víctimas del “caso Ortigoza” Represión al Partido Comunista y al Fulna entre 1965 a 1970

Represión al Ejército Paraguayo Revolucionario y al Movimiento Paraguayo de Liberación (Mopal) Represión del año 1975 contra el Partido Comunista Represión contra la OPM y las Ligas Agrarias Cristianas

Víctimas del Operativo Cóndor Caso “Caaguazú” Represión en ocasión del ajusticiamiento del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión

del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
del ex dictador Somoza Represión al partido Comunista pro-Chino Víctimas individuales de la represión 11
“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Creación de la Comisión de Verdad y Justicia

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Creación de la Comisión de Verdad y Justicia Una

Creación de la Comisión de Verdad y Justicia

Una misión histórica: revelar la verdad y buscar la justicia

El Presidente Fernando Lugo asistió a la presentación del Informe Final de la Comisión de
El Presidente Fernando Lugo asistió a la presentación del Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia. Pidió perdón a las víctimas en
nombre del Estado de la nación paraguaya.
Foto archivo Dirección General de Verdad, Justicia y Reparación de la Defensoría del Pueblo.

El jueves 28 de agosto del 2008 se produjo un acontecimiento inédito e histórico para el Paraguay. En esa fecha, en nombre del Estado de la nación paraguaya, el Presidente Fernando Lugo pidió públicamente perdón por las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la larga dictadura del general Alfredo Stroessner.

“Perdón…por tanta soledad a la que fueron sometidos cuando la savia fértil de vuestra sangre preparaba la tierra de una patria nueva. Perdón por cada centímetro de dolor que laceró el territorio corporal, físico, anímico y espiritual de los luchadores de nuestra patria nueva, mientras otro país dormía la siesta insensible de la convivencia con la dictadura oprobiosa…”, dijo Lugo, conmovido, 12 aquel día durante su discurso en el acto de presentación del Informe Final de la Comisión de Verdad y Justicia, realizado en el Teatro Municipal de Asunción. El hecho es trascendental, ya que se trata del primer reconocimiento explícito por parte de un mandatario de las atrocidades

cometidas durante la dictadura. Pero no fue este gesto el producto solo de la buena conciencia de determinado Presidente o de la alternancia en el Poder Ejecutivo. Más bien es el resultado de una lucha de años de miles de paraguayos y paraguayas por la memoria, la verdad y la justicia. Es la derivación de una causa que tomó cuerpo en la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ), creada por la ley 2225/03 a instancias de organizaciones civiles defensoras de los derechos humanos y asociaciones de víctimas de la dictadura. Al equipo de comisionados, investigadores, asesores, colaboradores y técnicos integrantes de la Comisión de Verdad y Justicia le fue encomendada la tarea de sumergirse en las negras aguas del stronismo*, hundirse en sus entrañas de represión y dolor y emerger de allí para derrotar al olvido y lograr la justicia histórica. Luego de cuatro años de intenso trabajo de colecta de testimonios, entrevistas y análisis de archivos, la

Comisión de Verdad y Justicia pudo presentar su Informe Final. Sin

embargo, la labor de la CVJ no fue una simple acumulación de datos

y documentos. Su misión parte de

una claro posicionamiento ético con

respecto al régimen stronista, el cual fue intrínsecamente perverso ya que convirtió a la violencia arbitraria y sistemática en contenido ideológico

y en medio de su poder.

El acopio del contenido del Informe respondió además a un criterio preciso. El establecimiento de la verdad histórica debe ser la base para esclarecer la verdad jurídica de los hechos. Por ello, el esfuerzo se orientó a probar los hechos en expedientes formales y con procedimientos previstos por la ley. La CVJ transmitió la verdad y la justicia históricas al Poder Judicial para establecer la justicia legal. El Informe defiende con firmeza la convicción de que solo la aceptación

oficial y social de los hechos pasados –aunque estén cargados de dolor- permite la convivencia ciudadana en concordia y estabilidad. La falsedad y el encubrimiento es motivo de insatisfacción social y discordia. No es el Informe una exposición fría

y burocrática de los crímenes del

stronismo. Palpita en sus páginas

la historia de miles de paraguayos

y paraguayas que sufrieron en su

carne la violencia y la crueldad del régimen. La CVJ quiso poner en primer plano la propia voz de las víctimas, que ilustra vivamente las violaciones a los derechos humanos denunciadas en los más de 2.000 testimonios recibidos.

*Si bien la CVJ podía también recibir decla- raciones sobre violaciones de los derechos humanos entre 1989 y 2003, casi la totalidad de los testimonios procesados corresponde a fechas anteriores a 1989. Este hecho demues- tra que la sociedad paraguaya deseaba antes que nada esclarecer los hechos ocurridos bajo el stronismo. Importantes organismos de dere- chos humanos han documentado de manera muy completa los acontecimientos ocurridos luego de la caída del régimen stronista en esta materia.

luego de la caída del régimen stronista en esta materia. Composición de la Comisión La Comisión

Composición de la Comisión

La Comisión de Verdad y Justicia estuvo compuesta por representantes del Estado, organizaciones de derechos humanos y víctimas de la dictadura. Durante las diferentes etapas de su labor, trabajaron en la Comisión 140 personas, cifra que incluye a empleados, consultores y colaboradores voluntarios.

Con el propósito de facilitar el acceso

a las víctimas fueron habilitadas

subsedes en algunos puntos del interior del país. La primera de estas oficinas regionales fue abierta en San Ignacio (Misiones) el 25 de junio del 2005. En mayo del 2006 empezaron

a funcionar las sedes de Caaguazú,

Cordillera y Alto Paraná. Los comisionados que presentaron el Informe fueron: Monseñor Mario Melanio Medina (presidente); Juan Manuel Benítez Florentín (vicepresidente); Yudith Rolón Jacquet; Miguel Angel Aquino Britos; Heriberto Matías Alegre; Carlos Luis Casabianca; Carlos Portillo Esquivel; Mario Sandoval y Víctor Jacinto Flecha. En una primera fase de los trabajos de la CVJ también habían sido comisionados la entonces canciller Leila Rachid Lichi; Margarita Durán Estragó; Jorge Domingo Rolón Luna; Juan Enrique Díaz Bordenave y Ausberto Valentín Rodríguez.

Enrique Díaz Bordenave y Ausberto Valentín Rodríguez. OBJETIVOS DE LA CVJ La Comisión de Verdad y

OBJETIVOS DE LA CVJ

y Ausberto Valentín Rodríguez. OBJETIVOS DE LA CVJ La Comisión de Verdad y Justicia se propuso

La Comisión de Verdad y Justicia se propuso determinar las causas y consecuencias, así como la magnitud de las violaciones de los derechos humanos bajo la dictadura de Stroessner. Las metas concretas en ese sentido fueron:

1. Establecer el marco histórico, político y jurídico del régimen stronista.

2. Describir las características del

aparato represivo.

3. Hacer un esbozo de los derechos

humanos en la transición como

herencia de la dictadura.

4. Determinar las principales

violaciones a los derechos humanos ocurridas bajo el régimen stronista, siguiendo criterios cualitativos y cuantitativos.

5. Ilustrar esas violaciones con

relatos tomados directamente por la CVJ.

6. Establecer las responsabilidades

institucionales e individuales de las violaciones de los derechos humanos.

7. Caracterizar la represión desde

el punto de vista sicosocial para señalar las secuelas y el impacto de las

violaciones de los derechos humanos.

8. Ilustrar con algunos casos

paradigmáticos hechos puntuales de

violaciones de los derechos humanos.

9. Formular recomendaciones al

Estado y otras instituciones para

superar lo ocurrido con verdad, justicia y reparación.

13

1o. Elaborar un listado lo más exhaustivo posible de víctimas, así como de presuntos victimarios.

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Foto archivo Dirección General de Verdad, Justicia y

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Foto archivo Dirección General de Verdad, Justicia y Reparación
“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Foto archivo Dirección General de Verdad, Justicia y Reparación
“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Foto archivo Dirección General de Verdad, Justicia y Reparación

Foto archivo Dirección General de Verdad, Justicia y Reparación de la Defensoría del Pueblo.

Entrevistas, testimonios y documentos colectados y analizados por la CVJ

14 La tarea de sacar a luz los crímenes de la dictadura

Un total de 2.059 personas ofrecieron sus testimonios en la sede central de la Comisión de Verdad y Justicia, en Asunción, y en las oficinas regionales de Misiones, Caaguazú, Alto Paraná y Cordillera.

Estas entrevistas y relatos constituyen el núcleo de la investigación emprendida, que incluye también otras fuentes documentales. Además de la capital, las entrevistas con las víctimas fueron realizadas en varias ciudades del interior del país entre las que se pueden mencionar Quiindy, Paraguari, San Pedro del Paraná, San Pedro del Ycuamandyyú, Encarnación, María Auxiliadora, Caazapá, Concepción y San Estanislao. De igual manera, los entrevistadores de la Comisión se desplazaron a localidades de Brasil, España y, de manera particular, Argentina, a fin de recabar los testimonios.

Tal como se mencionó anteriormente, el trabajo de la CVJ se realizó con la perspectiva de establecer

la verdad y la justicia histórica de los hechos como

paso indispensable para arribar a la justicia legal. Por eso, las entrevistas y la recolección de datos e información se llevaron a cabo atendiendo a una rigurosa sistematicidad. Para lograrlo se elaboraron cuestionarios técnicos en los cuales se registraron los datos de la víctima; la violación cometida contra su persona; las circunstancias, tiempo y lugar en que los hechos ocurrieron; las secuelas en la vida de la víctima y, en caso de ser posible, la identidad del victimario.

El registro de cada testimonio llevó un promedio de 90 minutos de trabajo de un equipo especialmente conformado para el efecto y que incluyó la participación de profesionales calificados para la atención de víctimas de la dictadura. En este sentido, es destacable el funcionamiento de la Unidad de Salud Integral, creada por la CVJ para brindar asistencia sicológica a las víctimas y testigos, tanto para los que acudieron a las distintas sedes como a aquellos que tomaron parte de las audiencias públicas. Esta labor de contención se extendió también a los funcionarios de la CVJ receptores de los testimonios de las víctimas.

Para la elaboración del Informe se recurrió además

a los siguientes archivos: Defensoría del Pueblo;

Centro de Documentación y Archivo del Poder Judicial (C. D. y A. o “Archivo del terror”), del Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencia (CIPAE); Centro de Estudios Paraguayos Antonio Guasch (CEPAG). Los investigadores contaron también con archivos y documentaciones judiciales, policiales y militares. Las

y documentaciones judiciales, policiales y militares. Las FFAA abrieron sus archivos así como el Ministerio de

FFAA abrieron sus archivos así como el Ministerio de Relaciones Exteriores y miles de documentos fueron compilados.

A las entrevistas personales y el estudio de los

documentos, se sumaron también las audiencias públicas, nacionales e internacionales, organizadas por la CVJ. Estos encuentros, concebidos para servir de instancias de recuperación de la memoria histórica, fueron realizados bajo el lema “quien olvida, repite”.

La primera de las audiencias fue el 19 de agosto del 2005, en la sala de sesiones del Congreso Nacional. Fue convocada para escuchar los testimonios de la represión, la tortura y la desaparición forzada de personas. La segunda tuvo como sede San Juan Bautista de las Misiones, escenario en donde se presentaron las experiencias y relatos de los integrantes de las Ligas Agrarias Cristinas.

El 19 de mayo del 2006 se realizó en Caaguazú una

audiencia pública con el tema “campesinado y tierras malhabidas”. Fue en Buenos Aires el quinto encuentro, sobre el exilio y las víctimas del Operativo Cóndor. Posteriormente se realizaron más audiencias sobre dictadura y educación, la represión a mujeres, niños y niñas y la situación de los pueblos indígenas bajo la dictadura. FIC h A S

de los pueblos indígenas bajo la dictadura. FIC h A S Foto: Archivo Depositario Museo de
de los pueblos indígenas bajo la dictadura. FIC h A S Foto: Archivo Depositario Museo de
Foto: Archivo Depositario Museo de las Memorias
Foto: Archivo Depositario Museo de las Memorias

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Una gran cantidad de fichas de personas consideradas peligrosas por el régimen fue hallada entre los documentos del archivo del terror. La persecución fue organizada y sistemática.

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Secuencia de un hallazgo crucial 1. El 22

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Secuencia de un hallazgo crucial 1. El 22 de

Secuencia de un hallazgo crucial

Dictaduras Nunca Más” Secuencia de un hallazgo crucial 1. El 22 de diciembre de 1992 quedará

1. El 22 de diciembre de 1992 quedará en la historia

como el día del hallazgo de una asombrosa cantidad de documentos de la represión stronista en una dependencia policial de Lambaré. Los activistas por los derechos huma- nos, Martín Almada y María Stella Cáceres, junto al juez José Agustín Fernández y periodistas fueron protagonistas de aquella jornada.

y periodistas fueron protagonistas de aquella jornada. 2. Una desordenada montaña de papeles, fotografías, pu-

2. Una desordenada montaña de papeles, fotografías, pu- blicaciones, correspondencia, informes de toda clase era el “Archivo del Terror”, encontrado casi cuatro años después de la caída del tirano.

casi cuatro años después de la caída del tirano. 3. El trabajo de ordenar, acomodar y

3. El trabajo de ordenar, acomodar y trasladar los

16 pesados biblioratos y voluminosas cajas duró práctica- mente todo el día.

y voluminosas cajas duró práctica- mente todo el día. 4. La inquietud por poner bajo resguardo

4. La inquietud por poner bajo resguardo los documen-

tos en el menor tiempo posible motivó un “pasamanos” entre los presentes. El hallazgo no tiene precedentes en la historia del país.

El hallazgo no tiene precedentes en la historia del país. 5. había que poner a salvo

5. había que poner a salvo las pruebas de la represión

stronista. hasta los móviles de prensa sirvieron para este propósito. El esfuerzo daría sus frutos: la ciudadanía tiene hoy libre acceso a los documentos.

6. Los documentos contenidos en el archivo fueron de Fotos: Archivo Depositario Museo de las
6.
Los documentos contenidos en el archivo fueron de
Fotos: Archivo Depositario Museo de las Memorias

enorme utilidad para la apertura y sustanciación de procesos judiciales contra represores del stronismo. Fue el caso, por ejemplo, del torturador Alberto Cantero.

Proyecto “Por los Derechos humanos, Dictaduras Nunca Más”

COFINANCIADO POR

Derechos humanos, Dictaduras Nunca Más” COFINANCIADO POR IMPLEMENTADO Y COFINANCIADO POR La presente publicación ha

IMPLEMENTADO Y

COFINANCIADO POR

Más” COFINANCIADO POR IMPLEMENTADO Y COFINANCIADO POR La presente publicación ha sido elaborada con la asistencia

La presente publicación ha sido elaborada con la asistencia de la Unión Europea. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de Diakonia y en ningún caso debe considerarse que refleja los puntos de vista de la Unión Europea.

ORGANIZACIONES SOCIAS

puntos de vista de la Unión Europea. ORGANIZACIONES SOCIAS www.codehupy.org/dictadurasnuncamas
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dictadurasnuncamas@codehupy.org

(

) FASCICULO 2
)
FASCICULO 2

Campañas de difusión y comunicación

Conocer y educar para el futuro

Foto archivo CVJ
Foto archivo CVJ

El trabajo de la Comisión de Verdad y Justicia no está exclusivamente enfocado al pasado. Por el contrario, el valor principal de la recolección de testimonios y documentos está asociado al futuro, a la educación de las nuevas generaciones de paraguayos y paraguayas en el respeto a los derechos humanos y en los valores de la democracia y la tolerancia. El propósito final de la CVJ es contribuir, mediante el esclarecimiento de la verdad histórica, a que jamás vuelva a instalarse en el país una tiranía. Por eso el aspecto educativo no estuvo ausente en el trabajo de la CVJ. Se impulsó la enseñanza de la materia “Autoritarismo en la historia reciente del Paraguay”, como parte del programa de estudios del MEC

del Paraguay”, como parte del programa de estudios del MEC colaboradores El trabajo de la Comisión

colaboradores

El trabajo de la Comisión de Verdad y Justicia no hubiera sido posible sin la colaboración de muchas instituciones públicas y privadas. Son especialmente importantes los aportes y la cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores; el MEC; la Procuraduría General; el Tribunal Superior de Justicia Electoral; el Congreso Nacional y la Corte Suprema de Justicia.

Aunque la ley que la creó contempló su financiamiento con recursos estatales, la CVJ recibió el respaldo de varias organizaciones sin cuya ayuda quizás no se habrían alcanzado las metas propuestas. Estas instituciones son Diakonia; las embajadas de Alemania, Chile y Suiza; la embajada de Argentina por medio del Proyecto FO-AR; la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación Argentina; el Equipo Argentino de Antropología Forense. También cabe mencionar a la Universidad

para estudiantes del tercer ciclo de la educación escolar. La elaboración de esta cátedra fue obra de la CVJ y, con el fin de lograr una óptima enseñanza en niños y jóvenes, se realizaron también talleres de capacitación docente. Estas actividades fueron acompañadas de la entrega de materiales de difusión de la Comisión. Asimismo, la CVJ desarrolló campañas de comunicación masiva para resaltar la importancia y la necesidad del rescate de la historia. Fueron emblemáticas las campañas “Órama ña ñeèvo. Rompamos el silencio” –dirigida a determinar el paradero de personas desaparecidas- y “2.000 testimonios para la historia”, concebida para lograr los relatos de las víctimas.

concebida para lograr los relatos de las víctimas. Roma Tree; la Agencia Española de Cooperación y

Roma Tree; la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo; Amnistía Internacional; Sistema de las Naciones Unidas del Paraguay.

Muchas organizaciones y entidades civiles paraguayas prestaron su invalorable colaboración a la elaboración del Informe. Fueron decisivos los aportes de las universidades Católica y Columbia del Paraguay; de la Pastoral Social; de la Conferencia Episcopal Paraguaya; del Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencia; del Servicio Jurídico Integral para el Desarrollo Agrario; Callescuela; Coordinadora de Luchadores/as y Víctimas de la Dictadura; organizaciones de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Asesinados por Razones Políticas del Paraguay; la Fundación “Celestina Pérez Almada”; el Movimiento Nacional de Víctimas de la Dictadura; la Coordinadora de los Derechos Humanos del Paraguay y la Mesa de Memoria Histórica y Archivos de la Represión.

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FASCICULO 2

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

2 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” 177 sugerencias para un Estado democrático Revisar

177 sugerencias para un Estado democrático

Revisar el pasado con el espíritu puesto en el futuro

Una de las misiones de la Comisión de Verdad

y Justicia fue proponer medidas para construir

un Estado democrático con plena vigencia de los derechos humanos, sólidamente arraigado en valores como el espíritu de justicia y verdad, compromiso y rectitud, prudencia y coherencia, respeto, lealtad institucional, autenticidad, responsabilidad, honestidad, solidaridad, creatividad y transparencia.

Los componentes de la Comisión de Verdad

y Justicia tuvieron que sumergirse en las

atrocidades y crímenes cometidos durante la dictadura del general Alfredo Stroessner. Este arduo trabajo –que supone un fuerte desgaste emocional y síquico para quienes lo realizan- fue cumplido con un objetivo muy claro: evitar que la historia se repita. El espíritu que animó a la CVJ fue proyectar sus conclusiones hacia el futuro, en la forma de una serie de recomendaciones presentadas al Estado y a la sociedad paraguaya. Se trata de 177 recomendaciones agrupadas en cinco ejes:

a) Satisfacción, que incluye

medidas para la revelación pública y completa de la verdad; la búsqueda de personas desaparecidas; medidas dirigidas a obtener declaraciones oficiales; acciones orientadas a obtener disculpas públicas; aplicar sanciones; realización de homenajes a las víctimas y la promoción de una educación de derechos 18 humanos que cuente lo ocurrido.

b) Restitución, que contempla

medidas para el restablecimiento de los

derechos; propiciar el regreso a su lugar de residencia a exiliados y desplazados; reintegrar el empleo a las víctimas, así como acciones destinadas a la devolución de sus bienes.

c) Indemnización, con

acciones que busquen la mínima reparación material de los daños físicos y mentales de las víctimas y el reconocimiento de la pérdida de oportunidades, como las referidas a la educación y otras prestaciones sociales.

d) Rehabilitación. En

torno a este eje se agrupan las medidas de atención médica y sicológica de las víctimas directas e indirectas del Terrorismo de Estado, al igual que la provisión de servicios jurídicos y sociales adecuados.

e) No repetición, que

abarca la adopción de medidas que garanticen un control efectivo de las autoridades civiles sobre las fuerzas armadas y de seguridad. También se sugieren acciones que aseguren que todos los procedimientos civiles y militares se ajusten a las normas internacionales, así como el fortalecimiento de la independencia del Poder Judicial. Entre estas recomendaciones figuran pautas de protección a profesionales que están en situación de riesgo así como las medidas sugeridas para la educación de todos los sectores de la sociedad en materia de derechos humanos.

Acciones para garantizar los derechos humanos Algunas recomendaciones Foto archivo CVJ Para la elaboración del

Acciones para garantizar los derechos humanos

Algunas recomendaciones

Foto archivo CVJ
Foto archivo CVJ

Para la elaboración del Informe, la comisión de Verdad y Justicia realizó varias audiencias públicas, en Paraguay y también en el exterior, como la de la foto, llevada a cabo en el recinto del congreso argentino en buenos aires.

Entre las medidas que la CVJ reco- mienda en su Informe Final elevado al Estado y la sociedad paraguaya es importante destacar al menos diez.

1. La creación de una Secretaría Nacional de Derechos Humanos, dependiente de la Presidencia de la República, que tenga por objetivos,

entre otros, la elaboración de un plan nacional de derechos hu-

manos, la implementación y segui- miento de las recomendaciones de la CVJ e intervenir como sujeto procesal en litigios promovidos por la CVJ en tribunales a favor de las víctimas de la dictadura stronista.

2. La continuidad de los trabajos

de búsqueda de personas des-

aparecidas con dos objetivos: faci- litar el proceso de duelo de familiares y allegados y evitar la revictimización de estas personas.

3. La realización por parte del

Estado de un reconocimiento público a los luchadores y

víctimas del Terrorismo de Esta- do de la dictadura stronista.

4. La declaración por parte del Estado de su responsabilidad en las violaciones de los derechos huma- nos que ocurrieron bajo la dictadu- ra. A este reconocimiento corres-

ponde un pedido de perdón a las víctimas y a la sociedad

paraguaya.

5. Entregar al Procurador Ge-

neral de la República y al Fiscal General del Estado el Informe de la Comisión de Verdad y Justicia con el propósito de que se investiguen las denuncias en él contenidas e

iniciar las acciones legales

correspondientes.

6. Modificar la ley 838/96

para que se reconozca como víctima al exiliado por razo-

nes políticas y tenga derecho así de solicitar una indemnización. También se propone que las víctimas, sus herederos y descendientes pue- dan tener el derecho de acceder a la indemnización.

7. Asignar por ley a la Defensoría del Pueblo la facultad de investigar

y sancionar a miembros de las Fuerzas armadas y Policiales.

8. Incorporar la materia de

derechos humanos al progra- ma de estudios de escolares,

estudiantes secundarios y univer- sitarios. Se insta a utilizar métodos modernos de enseñanza que hagan interesante la materia.

9. Impulsar los juicios sobre tierras malhabidas y proseguir

los trámites y gestiones hasta la fina- lización del proceso. La intención es restablecer el orden legal y legítimo de la propiedad de la tierra en el país.

10. reclamar la aprobación de tratados de derechos hu-

manos en los cuales el Estado para- guayo aún no es parte. Ese es el caso de la Convención sobre la prohibición de utilizar técnicas de modificación ambiental con fines militares o la Con- vención Internacional para la protec- ción de todas las personas contra las desapariciones forzadas.

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FASCICULO 2

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

2 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Presentaciones ante organismos judiciales y búsqueda de

Presentaciones ante organismos judiciales y búsqueda de desaparecidos

Iniciativas concretas para alcanzar la justicia

El trabajo de la Comisión de Verdad y Justicia no se limitó a la colecta de información, datos y testimonios. Incluyó además, como ya se refirió, la organización de campañas de comunicación y educación dirigidas a la población en general. Sin embargo, la CVJ se propuso también abrir caminos concretos en la búsqueda de justicia y reparación para las víctimas del Terrorismo de estado impuesto por el stronismo. En este sentido una iniciativa importante fue la presentación formal ante organismos judiciales de casos de violaciones de derechos humanos, especialmente de tortura, tratos degradantes e inhumanos y desapariciones forzadas de personas.

Un total de diez denuncias fueron arrimadas a la Justicia entre mayo del 2006 y marzo del 2008, las cuales se encuentran en su etapa de investigación. Conviene recordar que la tesis institucional de la Fiscalía ha sido por muchos años considerar los delitos de tortura como prescriptos. Esta posición es abiertamente contradictoria con el derecho internacional de los derechos humanos y la Convención sobre imprescriptibilidad de crímenes de guerra y lesa humanidad ratificada por Paraguay. Sobre este punto, en su Informe la CVJ destaca un pronunciamiento del fiscal general adjunto quien se manifestó a favor de calificar de imprescriptibles tales crímenes y de esa manera evitar la impunidad de los torturadores y represores.

Con el mismo espíritu, la CVJ también impulsó la búsqueda de personas desaparecidas, mediante la conformación de una Unidad de Desapariciones Forzadas y Ejecuciones Extrajudiciales. Este grupo elaboró un listado de las personas desaparecidas

y víctimas de ejecuciones sumarias para después

20 encarar la búsqueda en tumbas N.N., fosas comunes,

y otros lugares donde pudieran encontrarse los restos de las posibles víctimas. A lo largo de su mandato, los integrantes de la Comisión de Verdad y Justicia organizaron seis excavaciones en busca de restos de

víctimas de la dictadura stronista. Para llevar adelante estos trabajos se contó con la valiosa cooperación del Equipo Argentino de Antropología Forense y del antropólogo forense del Ministerio Público.

La CVJ participó también de una excavación en territorio argentino –con carácter de observador- en un lugar en que se presumía podrían hallarse los cuerpos de ciudadanos paraguayos. Los estudios en este caso están en proceso todavía. En igual estado se encuentran los análisis periciales y de comparación genética de los huesos descubiertos en tres excavaciones hechas en Paraguay. En las tres restantes excavaciones no fueron hallados tejidos humanos, por lo que se aguarda la construcción de nuevas hipótesis para proseguir la búsqueda.

La CVJ también impulsó a nivel del Ministerio de Salud Pública la constitución de un banco de datos genéticos. En ese marco fueron extraídas muestras de ADN de 67 familiares directos de personas desaparecidas de forma a realizar las comparaciones pertinentes en el caso eventual de que nuevos restos óseos sean exhumados.

el caso eventual de que nuevos restos óseos sean exhumados. la cVJ impulsó excavaciones en el

la cVJ impulsó excavaciones en el marco de la búsqueda de perso- nas desaparecidas durante la dictadura.

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Sección II

Antecedentes históricos del autoritarismo militar

El inicio de la larga noche stronista La relación con EEUU y Brasil

La máscara legalista del régimen estado de sitio y leyes represivas

legalista del régimen estado de sitio y leyes represivas 5 21 el general alfredo stroessner conversa
legalista del régimen estado de sitio y leyes represivas 5 21 el general alfredo stroessner conversa

5 21

el general alfredo stroessner conversa con su consuegro el general andrés rodríguez durante un acto militar.

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FASCICULO 2

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

2 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Antecedentes históricos de la represión stronista Génesis

Antecedentes históricos de la represión stronista

Génesis del autoritarismo militar

Tras el fin de la Guerra del Chaco resurgieron con toda su fuerza los problemas políticos y sociales que habían llevado al régimen liberal al borde del colapso. El regreso a la normalidad ciudadana de grandes contingentes de personas que habían combatido en condiciones muy duras y habían vencido en virtud de su capacidad de sacrificio representó una presión que ya el gobierno no pudo contener.

El 17 de febrero de 1936 hace irrupción en la vida política un nuevo actor que habría de tener el protagonismo en la escena nacional por las próximas décadas: las Fuerzas Armadas. En esa fecha, un levantamiento militar impuso en la presidencia del país al coronel Rafael Franco, dando inicio a la que se autodenominó la “Revolución libertadora”. Con un discurso marcadamente nacionalista, la revolución de febrero proclamó la identificación del pueblo paraguayo con las FFAA, calificadas como el “pueblo en armas”. En esta visión militarista y totalitaria se encuentran los elementos ideológicos y jurídicos que habrían de servir a la represión en los gobiernos posteriores.

El decreto ley Nº 152 de 1936, de Defensa de la Paz Pública, señala la total identidad entre la revolución libertadora y el Estado paraguayo y, en ese sentido, agrega: “moviliza (…) a (…) todos los ciudadanos (…) para realizar integralmente sus objetivos permanentes directamente a través del organismo estatal. (…)

Toda actividad de carácter político, de organizaciones

partidistas, sindicales (…) que no emane explícitamente ”

del Estado, será prohibida Otro decreto-ley, el Nº 5.484, de octubre de 1936, se orientaba en el mismo sentido, atacando de manera particular al Partido Comunista o grupos de izquierda. El texto decía que “se declaran punibles las actividades comunistas y se establecen las penas

correspondientes

hasta cuatro años de prisión para quienes cometieran actividades “comunistas comprobadas”, sin derecho a excarcelación, otorgando al Poder Ejecutivo la facultad de detener “a los sospechosos de ejercer actividades comunistas y a confinarlos en algún punto del país o a

deportarlos, si así lo juzgare conveniente”. Si bien solo duró 16 meses, el gobierno de Franco marca un giro histórico en la sociedad paraguaya. Su caída, en 1937, abre un periodo de gran inestabilidad en la política paraguaya.

las sanciones iban desde 34 meses

”;

política paraguaya. las sanciones iban desde 34 meses ”; contexto ametralladora antiaérea paraguaya en el chaco.
política paraguaya. las sanciones iban desde 34 meses ”; contexto ametralladora antiaérea paraguaya en el chaco.

contexto

paraguaya. las sanciones iban desde 34 meses ”; contexto ametralladora antiaérea paraguaya en el chaco. La

ametralladora antiaérea paraguaya en el chaco.

La revolución de febrero de 1936 sintoniza con las tendencias ideológicas en boga a nivel mundial. Por un lado, luego de años de profundas crisis económicas, la Unión Soviética conseguía finalmente consolidarse. Su peso en la política internacional aumentó considerablemente, así como su influencia en los partidos comunistas de todo el mundo. Para entonces ya algunos países tenían regímenes nazi fascistas, como Italia y Alemania, donde la represión política llegaba a límites extremos.

22 Las corrientes totalitarias habían ganado terreno por sobre las democracias liberales en todo el planeta. Entre tanto, en algunas naciones se instauraron gobiernos con mayor control e intervención sobre la economía, como era el caso de Estados Unidos, Inglaterra o Francia.

mayor control e intervención sobre la economía, como era el caso de Estados Unidos, Inglaterra o

rafael Franco.

La represión y el totalitarismo con ropaje legal Con Estigarribia y Morínigo se consolida el

La represión y el totalitarismo con ropaje legal

Con Estigarribia y Morínigo se consolida el rol de las FFAA

Los gobiernos posteriores a la revolución de febrero del 36 no consiguen el suficiente consenso para normalizar la vida institucional y se suceden varios intentos de golpes de estado militares. La candidatura del general José Félix Estigarribia, propugnada por sectores de las FFAA y por el Partido Liberal, en 1939, no logró apaciguar la caldeada atmósfera política.

El Partido Colorado y los demás grupos resolvieron no participar en las elecciones. De esta manera, Estigarribia se convirtió en el único postulante en las votaciones. Asumió el gobierno el 15 de agosto de 1939, a la cabeza de un gabinete cívico-militar. A pesar de su enorme prestigio personal, el general Estigarribia y sus colaboradores no fueron capaces de conducir al país a la paz pública. Los partidos y movimientos continuaron realizando movilizaciones y formulando duras críticas al régimen.

En este contexto, en febrero de 1940, el general Estigarribia se abrogó decreto mediante “la plenitud de todos los poderes políticos del gobierno de la República”. A un grupo de juristas le fue encargada la redacción de una nueva Constitución Nacional en reemplazo de la de 1870. La Carta Magna fue aprobada a través de un

referéndum, una figura que no estaba contemplada en la legislación pero que fue utilizada con el propósito de brindar legitimidad al nuevo ordenamiento jurídico- político.

En setiembre de 1940, el avión en que viajaba el presidente Estigarribia cayó en la zona de Cordillera, provocando su muerte. Con el Poder Legislativo disuelto y con la nueva Asamblea de Representantes aún sin integrarse, la acefalía fue resuelta por los militares eligiendo como presidente de la República al general Higinio Morínigo. El perfil del nuevo gobierno queda en evidencia con el mensaje de Morínigo del 30 de noviembre de 1940: “Pueblo y ejército actuarán desde ahora bajo la dirección del mando único. Con la ayuda de Dios ejercerá inflexiblemente para orientar de una vez la Revolución Paraguaya”. Morínigo implantó en el país una durísima dictadura que estuvo compuesta en su gabinete primero por los liberales llamados “cuarentistas” y posteriormente por nacionalistas católicos vinculados al periódico El Tiempo. En febrero de 1945 el Paraguay declaró oficialmente la guerra a los países del Eje (Alemania y Japón en ese entonces), pero continuó la influencia del grupo militar de orientación nazi fascista.

La victoria de los aliados en la Segunda Guerra mundial, en mayo de 1945, modificó sustancialmente la correlación de fuerzas en el hemisferio y determinó el aislamiento internacional del régimen de Morínigo

de fuerzas en el hemisferio y determinó el aislamiento internacional del régimen de Morínigo Higinio Morínigo

Higinio Morínigo

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24

FASCICULO 2

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así como el fortalecimiento de los sectores democráticos paraguayos. Las presiones internacionales, sobre todo de Estados Unidos, obligaron a Morínigo a retirar del poder al núcleo militar de extrema derecha, cuyo desplazamiento trajo como consecuencia la formación de un gobierno de coalición entre febreristas, colorados y militares.

Entre estos últimos se encontraban algunos del sector “institucionalista” de las FFAA (los generales Juan Rovira, Amancio Pampliega y Vicente Machuca) quienes lograron que Morínigo levantara algunas restricciones a la prensa y a los partidos políticos y que constituyera un gabinete de coalición.

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” estigarribia contó con el respaldo de amplios sectores de
“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” estigarribia contó con el respaldo de amplios sectores de

estigarribia contó con el respaldo de amplios sectores de las Fuerzas armadas y del Partido liberal para llegar a la presidencia de la república.

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Mano dura

Algunas medidas adoptadas bajo el gobierno del general Higinio Morínigo:

Proscripción de los partidos políticosadoptadas bajo el gobierno del general Higinio Morínigo: Disolución del partido Liberal por decreto Nº 12.246

Disolución del partido Liberal por decreto NºHiginio Morínigo: Proscripción de los partidos políticos 12.246 Prohibición de asambleas, mítines, publicación y

12.246

Prohibición de asambleas, mítines, publicación y difusión de documentos y de artículos críticos hacia las autoridades nacionalesDisolución del partido Liberal por decreto Nº 12.246 Receso sindical Movilización militar de todo obrero que

Receso sindicaly de artículos críticos hacia las autoridades nacionales Movilización militar de todo obrero que se declarase

Movilización militar de todo obrero que se declarase en huelgacríticos hacia las autoridades nacionales Receso sindical Censura previa de prensa y propaganda Estrechas relaciones

Censura previa de prensa y propagandamilitar de todo obrero que se declarase en huelga Estrechas relaciones con Italia y Alemania, con

Estrechas relaciones con Italia y Alemania, con las cuales rompió solo al final de la Segunda Guerra Mundial por la presión con las cuales rompió solo al final de la Segunda Guerra Mundial por la presión internacional.

En los gobiernos de Estigarribia y Morínigo, la policía mantuvo en el exilio o controló la actividad de 2.800 personas. De ellas,

45,6% eran obreros y dirigentes sindicales

10% eran liberales

7,7% eran comunistas

6,7% eran dirigentes estudiantiles

4,5% jefes y oficiales militares

3,2% franquistas

Los años de mayor represión fueron 1940, 1944 y 1947/8

Breve periodo de apertura política La “Primavera democrática” Las medidas de apertura política adoptadas por

Breve periodo de apertura política

La “Primavera democrática”

Las medidas de apertura política adoptadas por el gobierno de Higinio Morínigo dieron inicio al periodo posteriormente conocido como “primavera democrática”. Muchos dirigentes (especialmente liberales, franquistas y comunistas) que habían partido al exilio pudieron regresar al país, se levantaron las restricciones a la actividad de los grupos políticos y a la prensa y se respiraba en general un ambiente de libertades.

El gobierno de coalición -que se integraba con tres ministros colorados, tres franquistas y dos militares institucionalistas- anunció a la población la convocatoria a una Convención Nacional Constituyente para la elaboración de una nueva Constitución y

ordenamiento jurídico político de la República. En este llamado no habría discriminaciones de ningún tipo y se garantizaría la pluralidad y la libertad en las elecciones. Esta promesa no puedo concretarse sin embargo.

La creciente tensión entre los miembros del gabinete de coalición, la crispación política en la sociedad, la postergación de las elecciones y los repetidos ataques a la prensa y a la oposición y, sobre todo, las intrigas por parte de algunos sectores colorados apoyados por el general Morínigo acabaron por arrastrar al país a una guerra civil. El enfrentamiento sangriento sentó las bases, en última instancia, para la instalación de la larga dictadura de Stroessner.

para la instalación de la larga dictadura de Stroessner. 25 obdulio barthe, histórico dirigente comunista, pudo

25

obdulio barthe, histórico dirigente comunista, pudo retornar al país en 1946, luego de varios años de exilio. en la foto aparece junto a José asunción Flores y agustín barboza (atrás).

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FASCICULO 2

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

2 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” La sangrienta Guerra Civil del 47 El

La sangrienta Guerra Civil del 47

El trinomio FFAA, Gobierno y Partido Colorado asume el poder

El trinomio FFAA, Gobierno y Partido Colorado asume el poder las consecuencias políticas y sociales de

las consecuencias políticas y sociales de la revolución de 1947 siguen marcando el presente de nuestro país

El corto periodo de libertades conocido en la historia paraguaya como “primavera democrática” llegó brusca y definitivamente a su fin el 10 de enero de 1947, cuando los miembros franquistas del gobierno de coalición resolvieron abandonar sus cargos. La exigencia de este sector era que el gabinete fuera compuesto solo por militares, con el fin de garantizar la realización de los comicios en igualdad de condiciones para todos los partidos

26 políticos.

Se trataba de una reacción ante los evidentes privilegios que tenía el partido colorado dentro de la administración de Higinio Morínigo. La cúpula

militar respaldó ampliamente el planteamiento del franquismo, pero Morínigo, junto a dos jefes militares colorados -el teniente coronel Jiménez, comandante de la DC 1, y el mayor Rogelio Benítez, quien estaba al frente de la Policía de la Capital-, decidió dar un golpe de mano.

El 13 de enero de 1947, el presidente Morínigo

sustituyó a los jefes institucionalistas y franquistas,

reemplazándolos con cuatro militares leales y cuatro colorados. Pero no se detuvo allí. Una gran cantidad de líderes franquistas y comunistas, así

como militares institucionalistas fueron detenidos

o debieron buscar asilo en embajadas extranjeras.

En marzo de 1947 estalló la Guerra Civil, la cual tuvo su epicentro en la ciudad de Concepción. Al menos el 80% de la oficialidad militar se plegó al levantamiento que incluyó además al partido liberal, la Concentración Revolucionaria Franquista y al Partido Comunista. Las reivindicaciones del alzamiento eran simples: vigencia inmediata de amplias libertades; legalización de todos los partidos, organizaciones obreras y estudiantiles; constitución de una Junta Electoral con representantes de los cuatro partidos políticos y elecciones libres para la integración de una Asamblea Nacional Constituyente. La descoordinación interna de los sectores insurrectos y la rápida reacción del gobierno de Morínigo fueron factores determinantes en la victoria final, en agosto del 47, de las fuerzas gubernistas. Es destacable el fuerte apoyo que recibió el régimen de Morínigo por parte del gobierno argentino del general Perón, quien en agosto remitió al Paraguay armas y pertrechos para equipar las milicias coloradas conocidas como “guiones rojos”, formadas por

coloradas conocidas como “guiones rojos”, formadas por I nestab I l I dad Muchas de las

I nestab I l I dad

Muchas de las consecuencias de la Guerra civil del 47 se siguieron sintiendo en la sociedad paraguaya incluso entrado el siglo xxI. aquella contienda significó la división del Paraguay en vencedores y vencidos y representó además la destrucción completa de la oposición y el punto de arranque de la larga hegemonía del partido colorado, que habría de durar décadas. Pese a que el partido colorado empezó a actuar con absoluto y excluyente protagonismo en el escenario político nacional, el periodo inmediatamente posterior no se caracterizó en absoluto por la estabilidad. once meses después de concluida la Guerra civil, el general Higinio Morínigo fue desplazado de la Presidencia de la república, siendo ocupado el cargo por el líder de los “guiones rojos”, natalicio González, quien también fue depuesto poco tiempo más tarde. se trata solo de los primeros eslabones de una cadena de inestables gobiernos colorados que habrían de sucederse hasta el advenimiento de Federico chávez, en 1949. Una característica común tuvieron sin embargo estas administraciones civiles y militares coloradas: la incensante represión a la oposición política y a los movimientos obrero y estudiantil. en 1948 el número de “prontuariados” por la policía política llegó a 549 nuevos ingresos. bastaba la

policía política llegó a 549 nuevos ingresos. bastaba la excombatientes de la Guerra del Chaco pertenecientes

excombatientes de la Guerra del Chaco pertenecientes a la ANR. La Guerra Civil fue el marco para un sinnúmero de violaciones de los derechos humanos no solo de los prisioneros sino también de la población no combatiente. Los allanamientos ilegales y los apresamientos irregulares de opositores continuaron en los meses posteriores a la contienda. Los grupos parapoliciales -la temible “guardia urbana”- exigían la constancia de afiliación al Partido Colorado para permitir la libre circulación de los ciudadanos.

Una consecuencia directa de la victoria del gobierno de Morínigo fue el desplazamiento de amplias camadas de oficiales de las FFAA y el ascenso prematuro de jefes jóvenes. Esta situación acabó desvirtuando la cadena de mando dentro del ejército, poniendo en cuestión los liderazgos institucionales y los mecanismos de ascenso. Uno de esos jóvenes oficiales que por su lealtad al régimen de Morínigo se vieron beneficiados fue Alfredo Stroessner.

de Morínigo se vieron beneficiados fue Alfredo Stroessner. simpatía hacia un partido político que no fuera

simpatía hacia un partido político que no fuera el colorado para justificar la detención. Un caso extremo de la represión y que ilustra acerca de la situación en ese entonces ocurrió en octubre de 1949 cuando se produjo la muerte por torturas del joven dirigente comunista Mariano roque alonso. Muchas de las personas que acompañaron el cortejo fúnebre de alonso fueron detenidas en forma completamente arbitraria por parte de la Policía.

en forma completamente arbitraria por parte de la Policía. 27 dos figuras claves del Partido colorado

27

dos figuras claves del Partido colorado en los años 40 y 50: nata- licio González, lider de los “guiones rojos”, y alfredo stroessner.

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FASCICULO 2

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

2 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” El Golpe de Estado y el disfraz

El Golpe de Estado y el disfraz de la legalidad

Se inicia la larga noche de la dictadura stronista

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Con el pretexto de una oposición a ciertos ascensos militares dispuestos por el presidente Federico Chávez, el general Alfredo Stroessner, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, encabezó un golpe militar el 4 de mayo de 1954. El levantamiento contó con el amplio respaldo de la oficialidad joven, vinculada generacionalmente al emergente líder militar.

El golpe fue concebido y planificado, sin embargo, mucho tiempo antes. Fueron varios los dirigentes colorados que estuvieron involucrados. Entre ellos se destacan nítidamente Epifanio Méndez Fleitas, Tomás Romero Pereira y Guillermo Enciso Velloso, quienes mantenían profundas discrepancias con Federico Chávez. El presidente derrocado fue detenido primero en la Escuela Militar y luego en su propia residencia mientras la Junta de Gobierno del Partido Colorado deliberaba la salida por la que se optaría para zanjar la situación. La dirigencia de la ANR se mantuvo en sesión permanente por espacio de cuatro días, hasta el 8 de mayo, día en que finalmente Stroessner logró imponer su candidato para encabezar un gobierno provisorio. Se trataba del arquitecto Tomás Romero Pereira, cuya función se limitaría a conducir al país a unas elecciones

generales para designar a quien completaría el periodo presidencial de 1953-1958.

El 21 de mayo, el Partido Colorado asumió una resolución histórica: postular al general golpista Alfredo Stroessner a la presidencia de la República. Los comicios se realizaron en julio, sin la participación de la oposición. El ambicioso militar llegaba por fin a su objetivo: el ejercicio pleno del poder político en Paraguay. Todo el impasse generado por el derrocamiento de Federico Chávez fue tratado y resuelto en el ámbito del partido colorado y no de las instituciones correspondientes, previstas en las leyes. A pesar de este origen irregular, el régimen stronista construyó desde sus inicios una fachada de legalidad, en la tentativa más bien absurda de encubrir el carácter dictatorial y criminal de su gobierno.

La dictadura stronista tuvo particularidades que la diferenciaron de otros procesos autoritarios de la región, a los cuales, además, superó ampliamente en duración. Desde el principio, el régimen de Stroessner demostró una evidente aspiración totalitaria, ya que no se limitaba a detentar el poder político institucional sino que buscó el control absoluto del

institucional sino que buscó el control absoluto del stroessner preside desde una tarima un acto público

stroessner preside desde una tarima un acto público realiza- do durante los primeros años de su gobierno. Juan ramón chávez aparece a su lado, mientras que edgar l. Ynsfrán y Mario abdo benítez observan al arquitecto tomás romero Pereira al momento de firmar un documento.

conjunto de la sociedad. Esta característica explica la fuerza, longevidad y gravedad de los efectos

conjunto de la sociedad. Esta característica explica la fuerza, longevidad y gravedad de los efectos sociopolíticos y económicos de la dictadura.

La estructura y el funcionamiento del stronismo se apoyaba en dos elementos fundamentales. Sin

orden de prelación, mencionaremos en primer lugar

a las Fuerzas Armadas. Con el poder en sus manos,

el dictador Stroessner emprendió una purga de los cuadros de oficiales, desechando a todos los elementos políticamente desleales. De inmediato, se aseguró el respaldo de la cúpula militar en el mando mediante ascesos, privilegios, asignación de tierras fiscales y todo tipo de negociados que incluyeron también la protección del contrabando y

el narcotráfico. Un eje crucial del esquema stronista fue la partidización de las FFAA, en cuyas filas solo se podía ingresar y escalar siendo afiliado a la ANR

y exhibiendo la más indigna obsecuencia hacia el dictador.

El segundo elemento fue el Partido Colorado, el cual aportó el sostén político al régimen a través de sus 229 seccionales en todo el país y la aplicación del clientelismo político llevado a límites inauditos. La ANR funcionó como partido único hasta 1963 y como partido hegemónico en los años siguientes hasta la caída del dictador. Además de ser el factor de legitimación de Stroessner, el partido colorado contribuyó incluso con la incorporación de sus afiliados a grupos de represión parapolicial.

La bisagra o el papel articulador y de liderazgo entre ambos componentes, FFAA y ANR, estaba dado por la figura misma del dictador Alfredo Stroessner. Este militar ejercía un poder unipersonal con un control absoluto e incontestado sobre un régimen que se autodefinía como “democracia sin comunismo” y que estaba estrechamente ligado a la Doctrina de la Seguridad Nacional impulsada por los Estados Unidos.

de la Seguridad Nacional impulsada por los Estados Unidos. 29 stroessner basó su régimen en las

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stroessner basó su régimen en las FFaa y la anr, luego de expulsar a la disidencia en ambas instituciones. aquí, al momento de llegar a una concentración colorada.

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FASCICULO 2

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

2 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Nacionalismo militarista y anticomunismo Ejes doctrinarios

Nacionalismo militarista y anticomunismo

Ejes doctrinarios de la dictadura

30

y anticomunismo Ejes doctrinarios de la dictadura 30 edgar l. Ynsfrán hace uso de la palabra

edgar l. Ynsfrán hace uso de la palabra en una sesión de la Jun- ta de Gobierno del Partido co- lorado, a media- dos de los años 50. en primer plano se ve a epifanio Méndez Fleitas, a quien stroessner per- siguió con saña posteriormente.

Más que una ideología propiamente dicha el basamento doctrinario del régimen de Alfredo Stroessner fue un difuso conglomerado de elementos

de hecho, la dictadura de Stroessner se alineó sin objeciones a la doctrina de la Seguridad Nacional propugnada por EEUU y se declaró en cuanta tribuna

nacionalistas, tradicionales y autoritarios con los que buscó impregnar a toda la sociedad paraguaya.

internacional pudo como una “democracia sin comunismo”. El discurso anticomunista fue central

A

diferencia de las grandes ideologías de la época,

en la política represiva del régimen. Sin embargo, en

la

dictadura stronista no encarnó jamás un proyecto

realidad, el stronismo nunca consideró al comunismo

histórico, ni postuló la creación de un “hombre nuevo” ni pretendió transformar radicalmente la economía y la sociedad. En sus contenidos discursivos, la tiranía de Stroessner apeló a un nacionalismo elemental y de corte militarista sustentado en el culto al Mariscal Francisco Solano López y a la Guerra de la Triple

o a las agrupaciones políticas de izquierda como un peligro real. Su feroz anticomunismo servía de elemento de legitimación -de cara a EEUU- para la represión a otros sectores, sin que importara la ideología ya que más de una vez alcanzó incluso a grupos conservadores. Con el argumento de la lucha anticomunista consiguió la más estrecha cooperación

Alianza, la heroicidad de la raza paraguaya, el odio

técnica y financiera por parte de EEUU.

a

los Legionarios, etcétera. Los impulsores de esta

No hay mejores palabras para explicar estos

corriente -y, por lo tanto, principales ideológos del

mecanismos de la dictadura que las contenidas en un

stronismo- fueron los colorados Juan E. Oleary y J. Natalicio González. La práctica política del régimen desmentía sin embargo este rabioso patriotismo ya que a nivel internacional se mostraba cada vez más dependiente de EEUU y Brasil. Desde sus inicios,

informe de la Comisión de DDHH de la ONU fechado en 1980: “Cualquiera que sea la posición de su propaganda oficial, el régimen de Stroessner no tiene realmente miedo a la subversión. De lo que tiene miedo es de la democracia”.

Ayuda económica y asesoría en represión

El padrinazgo de Estados Unidos

y asesoría en represión El padrinazgo de Estados Unidos el dictador alfredo stroessner saluda al ex

el dictador alfredo stroessner saluda al ex presidente norteamericano eisenhower. el régimen stronista fue un aliado fiel de eeUU durante la Guerra Fría.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial la humanidad asistió a la división del planeta en dos bloques claramente diferenciados. Por un lado, las naciones occidentales, lideradas por Estados Unidos, y por el otro, el bloque socialista, a cuya cabeza se situaba la extinta Unión Soviética. Durante varias décadas, ambos sectores protagonizaron una sorda pero intensa confrontación conocida como la “Guerra Fría”. Nunca se produjo un enfrentamiento bélico entre las principales potencias, pero sí estuvieron involucradas ambas, siempre en bandos rivales, en todos los conflictos políticos y militares internacionales de esos años. Por el tiempo que duró la Guerra Fría, Estados Unidos impulsó en América Latina -una región de influencia tradicional para ese país- una férrea política anticomunista. Brindó un firme apoyo a å militares de derecha -como el de Stroessner- e

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FASCICULO 2

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

2 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” intervino en golpes de estado que truncaron

intervino en golpes de estado que truncaron procesos democráticos. Asimismo, asesoró a los aparatos represivos de todos los países del continente e intentó abolir cualquier experiencia política autónoma, como por ejemplo la Revolución Cubana.

Aliados íntimos

Está claro que el stronismo no hubiera sobrevivido sin la ayuda masiva de EEUU. Una muestra: entre 1953 y 1961 el volumen de ayuda y créditos otorgados por EEUU llegó a 53,2 millones de dólares, muy por encima, en proporción con el PIB, que lo recibido por Brasil o Chile. Tras el triunfo del castrismo en Cuba, los montos asignados por Washington al Paraguay crecieron exponencialmente, llegando entre 1962 y 1965 a 80 millones de dólares. Pero la colaboración norteamericana con el stronismo no se quedó allí: entre 1962 y 1969, 400 oficiales paraguayos recibieron formación en EEUU y en la zona del Canal de Panamá en métodos contra la “insurgencia comunista”. Además, bajo la asesoría del teniente coronel Robert K. Thierry se creó en 1957 la Dirección de Asuntos Técnicos del Ministerio del Interior (la tenebrosa “Técnica”, principal centro de torturas).

Por el lado de la dictadura la sumisión a la política exterior norteamericana alcanzó límites de abyección dificilmente creíbles hoy en día. Dos ejemplos: En 1962, Paraguay fue portavoz de una posición extrema en la OEA al exigir que este organismo interviniera militarmente en Cuba para derrocar al gobierno de Fidel Castro. Años más tarde, en 1968, Paraguay llegó a ofrecer a EEUU tropas paraguayas para combatir en Vietnam. Las armoniosas relaciones entre ambos países habría de entrar en una breve crisis cuando a principios de los años 70, EEUU integró un nuevo criterio: la cooperación en la lucha contra el narcotráfico. Es emblemático en este sentido el caso de August Ricord, jefe de la llamada “conexión latina” y que fue extraditado a EEUU en 1973 pese a la protección que gozaba por parte de ministros y jefes militares paraguayos. Este epidosio no significó, sin embargo, el cese de la colaboración estadounidense a la represión. No fue sino hasta la presidencia de Jimmy Carter -quien llevó adelante una activa campaña a favor de los derechos humanos desde 1977- que el régimen stronista dejó de gozar del respaldo irrestricto de Washington.

dejó de gozar del respaldo irrestricto de Washington. 3 2 el entonces vicepresidente norteamericano richard

32 el entonces vicepresidente norteamericano richard nixon en una cena que le fue ofrecida durante su visita al país.

Proyecto “Por los derechos Humanos, dictaduras nunca Más”

COFINANCIADO POR

derechos Humanos, dictaduras nunca Más” COFINANCIADO POR IMPLEMENTADO Y COFINANCIADO POR La presente publicación ha

IMPLEMENTADO Y

COFINANCIADO POR

Más” COFINANCIADO POR IMPLEMENTADO Y COFINANCIADO POR La presente publicación ha sido elaborada con la asistencia

La presente publicación ha sido elaborada con la asistencia de la Unión Europea. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de Diakonia y en ningún caso debe considerarse que refleja los puntos de vista de la Unión Europea.

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El respaldo de la potencia regional

A la sombra de Brasil

La relación de los gobiernos de Higinio Morínigo y de Federico Chaves con el régimen del general Juan Domingo Perón, en Argentina, fue de la más estrecha colaboración. Con el derrocamiento del líder justicialista -en 1955, a un año de la asunción de Stroessner a la presidencia- se produjo un giro radical en la orientación geopolítica del Paraguay. Los fuertes vínculos de nuestro país con la Argentina se fueron debilitando, mientras que en contrapartida se fortalecían las relaciones con el Brasil, que en su momento había acogido al futuro dictador paraguayo quien cursó estudios superiores en instituciones militares de ese país. Su paso por estos cursos le permitió vincularse a oficiales que habrían de ser gravitantes en la política brasileña en los años posteriores.

Brasil adoptó a Stroessner como a un ahijado dilecto. La cooperación militar creció mucho en esos años, durante los cuales vendió aviones y armamento al Paraguay. Un poderoso servicio de inteligencia brasileño operaba en el país y prestaba ayuda a las fuerzas represivas del régimen. Entre 1964 y 1965 comienzan las conversaciones sobre la explotación hidroeléctrica del río Paraná y se inaugura el Puente de la Amistad, punto fundamental de la

llamada “marcha hacia el Este”: un desplazamiento geopolítico, demográfico y económico hacia la frontera con el Brasil, inédito en la historia. Este proceso llega a su pico a mediados de la década de los 70, cuando Brasil reemplaza a Argentina en el podio de mayor socio comercial y principal fuente de inversiones del Paraguay. Es otro, sin embargo, el momento emblemático de las relaciones entre el Paraguay sojuzgado por Stroessner y la potencia emergente en el continente: el Tratado de Itaipú.

Este proyecto supuso el fin de la antigua reivindicación territorial paraguaya sobre los Saltos del Guairá. El dictador paraguayo no dudó en allanarse a las condiciones de Brasilia y colocó al Paraguay en una situación de inferioridad cuyas consecuencias aún hoy pagamos.

Transcurridos muchos años, cuando se produce el golpe de Estado que desaloja a Stroessner del poder en 1989, un Brasil ya democratizado no habría de darle la espalda a un colaborador tan fiel. Allá fue el tirano derrocado a refugiarse, amparado pese a todos sus crímenes y robos en el estatus de exiliado político.

sus crímenes y robos en el estatus de exiliado político. 33 Stroessner tuvo una excelente relación

33

Stroessner tuvo una excelente relación con los gobiernos militares brasileños, los cuales le prestaron colaboración y apoyo. Aquí junto al dictador militar Ernesto Geisel durante un acto público.

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FASCÍCULO 3

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

3 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” La ingeniería jurídica del stronismo La máscara

La ingeniería jurídica del stronismo

La máscara legalista del terrorismo de Estado

del stronismo La máscara legalista del terrorismo de Estado El dictador junto a su gabinete civil

El dictador junto a su gabinete civil en un acto frente al Panteón. Entre otros aparecen, Pedro P. Peña, Delfín Ugarte Centurión, Sabino Augusto Montanaro, Luís María Argaña, Tomás Romero Pereira, Dionisio González Torres y Juan Ramón Cháves.

Una de las características de la dictadura de Alfredo Stroessner fue, desde el inicio, la pretensión de

revestirse de legalidad, de un disfraz constitucional

y jurídico a pesar de la represión cotidiana y las

atrocidades cometidas contra la oposición política y los movimientos sociales. Las constituciones de 1940

y de 1967 proclamaban en sus enunciados principios

democráticos y consagraban los principales derechos de los ciudadanos; sin embargo, en las secciones que reglamentaban el funcionamiento del Estado y de las 34 instituciones, se vislumbra una marcada diferencia en el peso que los distintos poderes tenían en la vida política de la república.

El Poder Ejecutivo gozaba de amplias atribuciones, mientras que en contrapartida existía una escasa independencia de los tribunales de justicia y de los órganos electorales. Bajo el stronismo, el Paraguay no suscribió ninguno de los tratados de defensa de los derechos humanos que por entonces recibían el respaldo de las sociedades democráticas. Aunque en el país imperaba claramente un régimen de terrorismo de Estado, el maquillaje legalista le sirvió al stronismo durante muchos años en varios sentidos. En primer lugar, al menos hasta los primeros años de la década de 1980, esta fachada legal cumplió una importante función en las relaciones internacionales

de la dictadura. La fórmula de “democracia sin comunismo” le granjeó durante décadas el apoyo de EEUU y otros países occidentales.

La represión, supuestamente amparada en las leyes, y las fraudulentas elecciones periódicas contribuían de cierta manera a las campañas de desprestigio que la tiranía hacía contra sus adversarios en el campo internacional. En el frente interno, el ropaje de legalidad socavaba las posibilidades de acción política de la oposición y servía para aislarla ante el resto de la sociedad.

En rigor eran dos las leyes más importantes bajo la dictadura -por encima de cualquier otra,

incluso de la Constitución-, se trata de la Nº 209

y la Nº 294. Eran dos normativas de emergencia

que limitaban drásticamente los derechos y garantías civiles contenidos en la Constitución. Fueron instrumentos recurrentes de la represión política, ya que permitían la violación sistemática de los derechos de los ciudadanos y la impunidad de quienes cometían estos actos. Con el tiempo, la dictadura hizo permanente el estado de sitio -era renovado cada tres meses- hasta 1987 cuando fue levantado ante la creciente presión internacional.

En todo caso, como bien lo define el Informe de la Liga Internacional de Derechos Humanos de 1981, el Paraguay gobernado por Stroessner vivía bajo dos códigos muy distintos. El primero, constituido por las leyes y normas jurídicas, correspondía a la formalidad defendida por el régimen; el segundo era el código del “mbareté”, sin reglas escritas pero que se

definía simplemente por la jerarquía dentro del régimen e implicaba el ejercicio arbitrario e impune del poder. Se generaba así “un sentido de inmunidad”, decía el Informe referido, “que tienen la policía, los fiscales y los jueces independientemente del grado de ilegalidad de sus acciones. No hay funcionario policial que tema un castigo por haber asesinado, torturado

o violado algún derecho fundamental (

) saben

que están seguros siempre que actúen de conformidad al código del mbareté”. Los que se

hallaban fuera de la estructura de la dictadura o eran sus críticos o adversarios estaban entonces excluidos de cualquiera de ambos códigos

y solo podían sufrir las consecuencias de su funcionamiento.

solo podían sufrir las consecuencias de su funcionamiento. DEREC h o S vio LAD o S

DEREC h o S

sufrir las consecuencias de su funcionamiento. DEREC h o S vio LAD o S -El derecho

vio LAD o S

consecuencias de su funcionamiento. DEREC h o S vio LAD o S -El derecho a la

-El derecho a la vida y la seguridad (desaparición de personas y ejecuciones extrajudiciales)

-El derecho a la integridad personal.

-El derecho a no ser arbitrariamente arrestado o detenido y el derecho al hábeas corpus.

-El derecho a la dignidad de las personas (denigración pública de opositores y disidentes).

-El derecho a la justicia, a la defensa, garantía del debido proceso y a la presunción de la inocencia.

-El derecho a la libertad de conciencia, de pensamiento y de religión.

-El derecho a la libertad de opinión y de expresión.

-El derecho de reunión, de asociación y de participación política.

-El derecho a la libertad de circulación y de domicilio.

-El derecho a la intimidad o privacidad.

-El derecho a la propiedad privada.

CIDH sobre el estado de sitio

Conclusión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de 1987 sobre el estado de sitio:

“La ausencia de causales que justifiquen la implantación del estado de sitio, la vigencia por casi treinta y tres años de tan grave medida, la afectación de derechos que la Constitución no autoriza a suspender o restringir y la ausencia de recursos judiciales de los individuos frente a los poderes del Presidente, son todos elementos que permiten a la Comisión concluir que el estado de sitio no ha sido en Paraguay un instrumento para afrontar situaciones excepcionales, sino una herramienta al servicio de una dictadura, en abierta contradicción con las disposiciones constitucionales y de los instrumentos internacionales aplicables en ese país.”

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FASCÍCULO 3

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

3 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Una nueva Carta Magna La Constituyente del

Una nueva Carta Magna

La Constituyente del 67

Nunca Más” Una nueva Carta Magna La Constituyente del 67 La Constituyente de 1967 sentó las

La Constituyente de 1967 sentó las bases de la perpetuidad en el poder de Alfredo Stroessner. otorgaba además amplias prerrogativas al Poder Ejecutivo por encima del Judicial y Legislativo.

Al llegar al poder el general Alfredo Stroessner se hallaba en vigencia la Constitución de 1940, que permitía solo una reelección al presidente de la república. Mediante una interpretación sesgada, el Congreso stronista impuso el criterio de que el periodo 1963/1967 -en rigor, ya el tercero- era el último ciclo del tirano en el poder. Ante esto, y en coherencia con la lógica de otorgar visos de legalidad a sus acciones dictatoriales, el régimen convocó a una Convención Nacional Constituyente en 1967, para modificar la Carta Magna y posibilitar la reelección de Stroessner. Mientras que las anteriores votaciones se habían realizado sin participación de la oposición, las de 1967 fueron presentadas como un signo de apertura al permitirse la concurrencia de varios partidos políticos (fueron excluidos el Partido Comunista, el Partido Demócrata Cristiano, el Movimiento Popular Colorado).

No hay que olvidar que toda la campaña electoral -y la

36 misma Convención- se desarrollaron bajo el más férreo estado de sitio. No hubo tampoco amnistía para exiliados o presos políticos. El sistema electoral bajo el stronismo disponía la asignación de los dos tercios

de las bancas al partido mayoritario -la ANR obtenía la victoria con porcentajes muy abultados en votaciones fraudulentas- mientras que el tercio restante debía repartirse entre las demás fuerzas políticas. La Convención aprobó el 25 de agosto de 1967 el nuevo texto constitucional que incluía el reconocimiento del derecho de “toda persona a ser protegida por el Estado en su vida, su integridad física, su libertad, su seguridad, su propiedad, su honor y su reputación” (Art. 50). Asimismo, se garantizaban la libertad de opinión, de expresión, de reunión y de asociación. Paralelamente, la Constitución ampliaba la posibilidad de reelección del presidente de la República y le otorgaba la facultad exclusiva de declarar el estado de sitio, sin control parlamentario.

La Corte Suprema de Justicia interpretó posteriormente que el estado de sitio suspendía la vigencia del hábeas corpus. En resumen, los enunciados democráticos, las garantías ciudadanas y los compromisos del Estado hacia la población quedaban en letra muerta al concedérsele al Poder Ejecutivo las más amplias prerrogativas, además de una clara primacía sobre los demás poderes.

Foto archivo CIPAE La principal herramienta jurídica del stronismo fue el estado de sitio, en
Foto archivo CIPAE
Foto archivo CIPAE

La principal herramienta jurídica del stronismo fue el estado de sitio, en virtud del cual cualquier persona podía ser privada de su libertad sin orden judicial.

Arbitrariedades, abusos y atrocidades con amparo legal

El estado de sitio y la represión permanente

El mayor instrumento jurídico de la dictadura stronista fue el estado de sitio. Un informe de la Liga Internacional de Derechos Humanos de 1980 define así esta figura: es “un componente institucionalizado y permanente del mecanismo de gobierno” que permite “ejercer poderes discrecionales absolutos, sin consideración alguna de derechos legales ni

garantías constitucionales”. El estado de sitio estaba ya contemplado en la Constitución de 1940, la cual disponía en su artículo 52 que el Poder Ejecutivo podía declararlo en caso de “alguna amenaza grave de perturbación interior o conflicto exterior que pueda poner en peligro el ejercicio de esta Constitución y las autoridades creadas por ella”. El presidente podía

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FASCÍCULO 3

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

3 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” ordenar el arresto de personas sospechosas y

ordenar el arresto de personas sospechosas y disponer su traslado a un punto del territorio nacional, donde se le podría dar la opción de abandonar el país. Esta posibilidad -exiliarse en el extranjero- fue suprimida en la Carta Magna de 1967, lo que dio lugar a detenciones que duraron varios años e incluso décadas. Los artículos 79 y 181 de la Constitución del 67 fijaban las condiciones del estado de sitio determinando sus causales en términos similares a la anterior ley.

El presidente solo debía “dar cuenta”, es decir informar, al Parlamento sin que éste pudiera debatir las razones del decreto de estado de sitio. Desde 1967 hubo reiterados intentos de la oposición por reglamentar el estado de sitio. Todos fracasaron.

De esta manera, la aplicación de esta situación excepcional fue una atribución discrecional del presidente que podía ordenar la detención de cualquier persona, la censura de la prensa, la prohibición de reuniones, el allanamiento de domicilios sin orden judicial, etcétera.

el allanamiento de domicilios sin orden judicial, etcétera. LEYES DE EMERGENCiA La estructura jurídica del stronismo

LEYES DE EMERGENCiA

sin orden judicial, etcétera. LEYES DE EMERGENCiA La estructura jurídica del stronismo se sustentaba en dos

La estructura jurídica del stronismo se sustentaba en dos

leyes liberticidas. En primer lugar, la Ley Nº 294 de “Defensa de la democracia”, sancionada el 17 de octubre de 1955 por la Cámara de Representantes -donde solo había colorados-

y que en su artículo 1 castigaba a “los que se alzaren con mano armada para suplantar total o parcialmente la

organización (

totalitario”. Ya en su artículo 2 penaba hasta con cinco años de cárcel a “los que difundieren la doctrina comunista ( )

y dirigieren asociaciones (

cometer el delito (

En segundo lugar, la Ley 209, sancionada el 15 de setiembre de 1970, bajo el título “Defensa del orden público y libertad de las personas”, que castigaba a quienes predicaran “el odio entre los paraguayos, la lucha de clases, apología del crimen o de la violencia”. Cientos de personas fueron detenidas por la Policía invocando nebulosas violaciones a la Ley 209, tristemente célebre bajo la dictadura, que tuvo la particularidad de incrementar las penas fijadas en la Ley 294.

régimen

)

republicana (

)

por cualquier (

)

)

que tengan por objeto (

)

)

precedente”.

Penas establecidas por la Ley 209

Colocación de bombas

Secuestro

Formación de una banda armada

Pertenencia a partidos u organizaciones comunistas

Difamación a un ministro, legislador o miembro de la Corte Suprema

de dos a cuatro años de cárcel

de seis a doce años de cárcel (en caso de que la víctima fuera el presidente o diplomáticos)

de cuatro a ocho años de cárcel

de uno a cinco años de prisión

de tres a seis años de cárcel

El Congreso y la Justicia bajo la bota del stronismo La ilusión de la independencia

El Congreso y la Justicia bajo la bota del stronismo

La ilusión de la independencia de los poderes

del stronismo La ilusión de la independencia de los poderes Parlamento, una eventualidad que sí estaba

Parlamento, una eventualidad que

sí estaba contemplada en la Carta

Magna de 1870. En contrapartida, el texto constitucional autorizaba al primer mandatario a disolver el Congreso y gobernar mediante decretos-leyes. Las causales de una medida tan extrema estaban enunciadas en términos imprecisos: por hechos que “pongan en peligro el equilibrio de los poderes del Estado, o de otro modo afecten la vigencia normal de esta Constitución o el libre desenvolvimiento creadas por ella”. La intervención del Ejecutivo en la designación de los integrantes de la Corte Suprema

de Justicia era decisiva, lo mismo que para el nombramiento de jueces de tribunales inferiores. Solamente el presidente de la República podía ordenar la vigencia del estado de sitio, así como determinar los derechos

y garantías restringidas por esta medida.

Luis María Argaña saluda al dictador. Argaña ocupó la presidencia de la Corte Suprema de

Justicia en la última etapa del régimen.

Un principio republicano básico y fundamental es la independencia y el control recíproco entre los tres poderes del Estado: el Ejecutivo, el Judicial y el Legislativo. Bajo la dictadura de Alfredo Stroessner tal autonomía solo existía en los papeles. En la práctica, tanto los legisladores como los jueces y fiscales se hallaban bajo la estricta dominación del dictador y su grupo de colaboradores más cercanos.

La Constitución nacional disponía, a través de varios artículos, la concentración del poder en el Ejecutivo. El presidente de la República, por ejemplo, no podía ser removido por la vía de un juicio político por el

En rigor, el Congreso nacional jamás funcionó como un poder del Estado bajo la dictadura de Alfredo Stroessner. Era más bien una instancia destinada a otorgar legitimidad a las decisiones y políticas adoptadas por el Ejecutivo: en las largas décadas que duró la dictadura, el Parlamento no rechazó un solo proyecto presentado por el presidente. En el mismo sentido, y aunque la Constitución le habilitaba a hacerlo, la Corte Suprema nunca declaró inconstitucional ninguna ley emanada del Congreso. Figuras o recursos que hoy resultan comunes y frecuentes en la labor parlamentaria -interpelaciones, pedido de informes, voto de censura, convocatorias a ministros o funcionarios, etcétera- no fueron aplicados jamás durante el stronismo. En el caso de la judicatura no existían mecanismos que garantizaran su independencia,

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FASCÍCULO 3

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

3 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” inamovilidad, profesionalidad y competencia técnica. Desde

inamovilidad, profesionalidad y competencia técnica. Desde luego, una condición no escrita pero indispensable para acceder a una carrera en el Poder Judicial era la afiliación al Partido Colorado. Este requisito corría tanto para los jueces, como para el más humilde de los empleados judiciales.

como para el más humilde de los empleados judiciales. Al igual que otras dictaduras, la paraguaya

Al igual que otras dictaduras, la paraguaya operaba sobre la base de dos sistemas penales diferentes: uno “público”, encargado de las detenciones y juzgamientos llevados a cabo en el marco del sistema penal formal; y otro “subterráneo”, el que se encargaba del ejercicio sistemático del terrorismo de estado. Con el stronismo, el campo “público” actuaba con el estado de sitio y las leyes de excepción; el “subterráneo”, en cambio, cometía detenciones sin procesos judiciales, secuestros, desapariciones forzosas, torturas, allanamientos ilegales, robos de bienes y ejecuciones.

Una “bisagra”

Como se había dicho, el stronismo funcionaba con dos sistemas paralelos: uno “público” y otro “subterráneo”. La bisagra entre ambos planos de acción represiva de la dictadura estaba dada por determinadas instituciones y personas. Un ejemplo de este papel articulador -fundamental para el régimen- era Pastor Coronel, el siniestro jefe del Departamento de Investigaciones de la Policía y principal responsable, durante muchos años, de las detenciones arbitrarias y las torturas para obtener delaciones o confesiones. En los procesos judiciales apoyados en la Ley 209 le correspondía a este personaje preparar las bases para la acusación y aquellos que fueron declarados culpables lo fueron en virtud de los informes policiales elaborados por Pastor Coronel y sus subalternos.

Foto gentileza del diario Ultima Hora

Sección III

Detenciones arbitrarias y torturasFoto gentileza del diario Ultima Hora Sección III Anatomía del horror: formas y modalidades de la

Anatomía del horror: formas y modalidades de la torturaUltima Hora Sección III Detenciones arbitrarias y torturas Factores agravantes y niveles de la tortura El

Factores agravantes y niveles de la torturaAnatomía del horror: formas y modalidades de la tortura El torturador: pieza clave del terrorismo de

El torturador: pieza clave del terrorismo de Estadode la tortura Factores agravantes y niveles de la tortura El desamparo legal ante el abuso

El desamparo legal ante el abuso y la represióntortura El torturador: pieza clave del terrorismo de Estado 9 Una marcha de trabajadores es violentamente

de Estado El desamparo legal ante el abuso y la represión 9 Una marcha de trabajadores
de Estado El desamparo legal ante el abuso y la represión 9 Una marcha de trabajadores

9

Una marcha de trabajadores es violentamente reprimida en una calle del centro de Asunción.

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FASCÍCULO 3

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

3 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Periodización de las instituciones y sus prácticas

Periodización de las instituciones y sus prácticas bajo el stronismo

 

Criterios

1954/1966

1967/1981

1982/1989

Instituciones

FFAA, Policía,

Policía, FFAA,

Policía

HVDH*

parapoliciales

parapoliciales

Marco legal y político

Const 1940, Ley 294, estado de sitio.

Const 1967, Ley 209, estado de sitio.

Const 1967 Levantamiento esporádico del estado de sitio.

Nivel y modalidad de contestación y oposición

Contestación militar opositora y del partido o cial. Guerrillas desde el interior y exterior.

Movilización estudiantil y campesina. Grupos clandestinos de izquierda y de

Contestación ciudadana, política, religiosa, sindical, campesina, de la prensa e incluso del

Contestación obrera partidos opositores o cialismo

y

estudiantil

Frecuencia y gravedad de los HVDH

Prisión prolongada, exilio masivo, torturas

Prisión menos prolongada, torturas y más

Prisiones cortas.

Disminución de

las torturas

 

y

ejecuciones

ejecuciones sistemáticas selectivas

 

Lugares de

Campos de concentración, predominio de la Técnica y comandos militares. Calabozos de comisarías

Predominio de la Policía de la Capital y el Dep. de Investigac. Presos van a Emboscada y a la cárcel pública

Predominio de la Policía. Los presos van a la cárcel pública

detención y

HVDH

Rol del Poder Judicial

Complaciente y

Judicialización de

Judicialización de

cómplice

la persecución

la persecución

 

política

política

 

Principales eventos operat. con sistematicidad y unidad de mando

Eliminación o desaliento de opositores. Copamiento de instituciones de sociedad civil

Eliminación selectiva. Represión y duplicación de las instituciones de la sociedad

Represiones menos violentas. Pérdida del control autoritario de la sociedad civil.

y

liación forzada

civil

Entorno

Apoyo de estados limítrofes a la represión o a la

resistencia contra el gobierno. Apoyo de EEUU

Colaboración de dictaduras regionales con la represión. Con el presidente Carter cambia

Apoyo de EEUU e internacional a la transición.

internacional

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a

la dictadura

la política de DDHH de EEUU

* Hechos violatorios de los derechos humanos

Detenciones arbitrarias, torturas y tratos crueles y degradantes Con puño de hierro Foto archivo CIPAE

Detenciones arbitrarias, torturas y tratos crueles y degradantes

Con puño de hierro

Foto archivo CIPAE
Foto archivo CIPAE

Las detenciones arbitrarias constituyen el hecho de violación de los derechos humanos más común durante la dictadura.

La represión de la dictadura stronista a la oposición política, los movimientos sociales e individuos críticos al régimen tuvo su expresión más constante y sistemática en las detenciones arbitrarias, las torturas y los tratos crueles y degradantes.

La característica predominante de las detenciones fue su carácter ilegal, irracional, imprevisible y desproporcionado.

19.862 detenidos 18.722 personas fueron torturadas por la dictadura

“La tortura en el Paraguay es la base de la represión, es el corazón del sistema que permite al régimen de Stroessner mantenerse. La tortura está

institucionalizada y hay personas que por la mañana van a su trabajo, y su trabajo es la tortura; y a la noche regresan a su casa y realizan actividades como cualquier persona normal”, declaraba Robert White, embajador norteamericano en Paraguay, ante un Tribunal de Justicia de EEUU sobre el caso de Joel Filártiga.

La prohibición de la tortura ya estaba consagrada en la Constitución de 1940 que en su artículo 28 decía “se prohíbe el empleo de todo tormento y azote”. La Constitución de 1967 era mucho más clara en su condena a este tipo de prácticas.

El Informe de la CVJ no establece una diferencia categórica entre tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes

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FASCÍCULO 3

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

3 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Ensañamiento del stronismo con los opositores Formas

Ensañamiento del stronismo con los opositores

Formas y modalidades de tortura

La tortura en el Paraguay fue inherente a una forma de gobierno y de establecimiento del orden, una manera de expresar el poder del Estado y de obtener la subordinación ciudadana al gobierno. Fue un trato que buscaba disuadir a las personas para que no manifestaran en forma pública la

disidencia con el gobierno, salvo acuerdo previo en

la forma y en la medida autorizadas por el gobierno.

La tortura y los tratos crueles eran aplicados también a los delincuentes comunes, por delitos contra la propiedad o las personas.

Golpes

La golpiza con los puños o con patadas comenzaba en el momento de la detención, habitualmente

violenta y sin orden judicial. Las víctimas señalan que muchas veces los victimarios tomaban alcohol

u otros excitantes.

Golpes más frecuentes, según testimonios recogidos por la CVJ

En la cabeza

30,7%

En la espalda

28,7%

En las piernas

16,3%

En el pecho

14,1%

En los pies

12,5%

En la columna

10,5%

En los brazos

9,8%

En las costillas

8,8%

En los hombros

7,8%

En los genitales

7,8%

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Lo común era que las personas recibieran golpes en varias partes del cuerpo, de manera que estos porcentajes no son excluyentes.

cuerpo, de manera que estos porcentajes no son excluyentes. E L “ TEJURUGUA i ” El

E L

“ TEJURUGUA i ”

porcentajes no son excluyentes. E L “ TEJURUGUA i ” El 22% de las víctimas de

El 22% de las víctimas de tortura declara haber sido golpeada con este látigo para animales, fabricado de cuero trenzado terminado en varias puntas que con frecuencia llevaban piezas de metal en sus extremos. Los golpes con el látigo eran aplicados en distintas partes del cuerpo, incluso a la altura de los oídos, lo que resultaba en la pérdida inmediata de equilibrio de la víctima. Muchos testimonios dan cuenta de que estos instrumentos recibían nombres sarcásticos por parte de los torturadores del Departamento de Investigaciones de la Policía, tales como “constitución nacional”, democracia” o “derechos humanos”. También eran muy frecuentes los golpes con sables o yataganes. Palos, leños, cables, alambres y alambres de púas fueron utilizados para golpear.

Consecuencias de la tortura

Los golpes en la cabeza producían cambios de conducta, irritabilidad, somnolencia, pérdida de conocimiento, movimientos anormales, sangrados por nariz, oído y boca, vómito repetido, formación de hematomas, heridas en el cuero cabelludo o en la cara, transtornos en el equilibrio o la marcha. Los golpes en las articulaciones: dolor intenso, inflamación, disminución de la movilidad y dolores residuales, fracturas. Los golpes en la columna: hernias y grados diversos de invalidez. Golpes en el vientre: hemorragias internas y destrucción de órganos vitales, como el riñón y el hígado. Golpes en la planta de los pies: daños neuronales. Golpes en ojos y oídos: disminución o pérdida de la audición o la visión. Golpes en los genitales: secuelas en la función sexual.

“Nos pegaron, a mí me rompieron la cabeza y nos

Entonces “ viene la Policía y Antonio Alonso se quedó a dormir porque uno de

Entonces “

viene la Policía y Antonio

Alonso se quedó a dormir porque uno de los campesinos lo invita

a llevarlo a su casa a dormir. Ahí

precisamente lo detienen a Antonio

Alonso, lo suben a una camioneta y lo traen a la delegación de gobierno de Villarrica. Muy rápidamente lo trasladan a Charara, donde estaban Colmán (el general Patricio Colmán)

e Ynsfrán (Edgar L., ministro del

Interior). Ahí lo torturan salvajemente, no hay cosa que no le hayan hecho en cuanto a golpes. Cuando él ya no podía mantenerse en pie se cae

al piso

Antonio

Alonso les escupía

a los torturadores y gritaba viva el

Paraguay y la liberación nacional,

abajo la dictadura. Entonces dijeron

a los campesinos traigan pala de

punta, trajeron y decían empezá por arrancarle los pies. Así fueron destrozando nudo por nudo el cuerpo de Antonio Alonso y así lo liquidaron. Y les decían a los campesinos: esto les va a pasar si se meten en estas cosas y si no cuentan dónde están los otros” Emilio Gómez Segovia, Villarrica, 1960

va a pasar si se meten en estas cosas y si no cuentan dónde están los

pegaban con alambre de púa liado, tejuruguai y con cachiporra” Agripina Portillo, Asunción, 1974.

“Patadas también, nos golpeaban con sables, en la planta de los pies me golpearon, no me podía parar más de tantos golpes” Analio Alcaraz, Asunción, 1963.

Colgamientos

El 24,5% de los declarantes afirma haber sufrido esta forma de tortura consistente en suspender en el aire o inmovilizar el cuerpo de la víctima mediante sogas, cables o alambres. Además del dolor agudo que produce el colgamiento, éste ponía a la víctima

a merced del torturador. Era frecuente que una vez colgados las personas recibieran descargas eléctricas, golpes y en algunos casos violaciones sexuales con objetos.

“¿Colgamiento? Sí, de las manos. ¿recordás la columna que estaba enfrente de la puerta del ayudante de Cantero a la mano izquierda? Ahí había una columna redonda, ahí te colgaban. El colgamiento era: te elevaban hasta que la punta de los pies apenas tocara el piso, no te

suspendían totalmente, pero después de un rato era tremendo” Alejandro Mella Latorre, Asunción,

1980.

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FASCÍCULO 3

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

3 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Asfixia por inmersión El horror de la

Asfixia por inmersión

El horror de la “pileta”

El 24,4% de los declarantes afirma haber sido

torturado mediante asfixia por inmersión en agua

o “pileteada”. Esta es una de las modalidades

empleadas masivamente y en forma constante por

la represión stronista. El procedimiento consistía

en desnudar a la víctima, atarle las manos y los pies y colocarla contra una bañadera llena de agua. Algunos de los torturadores estaban vestidos con

trajes de baño, eran los que aplicaban la “pileteada” apretando la cabeza de la persona bajo el agua

o subiéndose encima de su cuerpo. Los demás

controlaban que la tortura no se desbordara hasta

la muerte de la víctima. La sensación de ahogo

es indescriptible, coinciden los testimonios de las víctimas.

Cuando el torturado estaba al borde de la muerte era sacado del agua y golpeado en el vientre o con las dos manos en los oídos (este golpe era conocido con el siniestro nombre de “el teléfono”). Las víctimas perdían el control de los esfínteres y con frecuencia caían desmayados. La “pileteada” fue aplicada sobre todo tipo de personas: niños, adultos, ancianos, mujeres embarazadas. Existen testimonios de torturas por asfixia empleando bolsas de plástico

o tela.

Cuando “

a mi me piletearon me

agarraron cerca de las 22. Y me torturan hasta cerca de las 4:00. Pero era por espacios, es decir que me dejaban respirar un rato y después comenzaban de vuelta. Cuando me largan es porque me da un ataque al corazón. Despierto

y

me siento desnudo, envuelto en algo

y

le veo a Kururu Piré (Lucilo Benítez)” Roberto Villalba, Asunción, 1983.

“A una cuadra de Investigaciones había una casa vieja y ahí era el centro de tortura. Estaban cerca de 15 personas, dos de ellos en short. Creo que uno se llamaba Castro, era blanco alto y no tenía dedos en una mano. Me desnudaron, me ataron de pies y manos. Me agarraron y me tiraron bajo el agua por unos minutos, tragaba agua, después me sacaban y me volvían a meter, me preguntaban si yo era comunista, donde estaban los compañeros, quien me daba plata. Sentí un malestar, se me oscureció la vista y me desmayé” Cándida Ortiz, Asunción, 1965.

Descargas eléctricas Dolor extremo De acuerdo con los registros de la CVJ, el 19,4% de

Descargas eléctricas

Dolor extremo

De acuerdo con los registros de la CVJ, el 19,4% de las personas que brindaron su testimonio afirman que fueron torturadas con descargas eléctricas,

modalidad conocida como “picana eléctrica”. El paso de electricidad por el cuerpo produce mucho dolor

y es además muy perturbador, sobre todo cuando

es aplicado en lugares sensibles, como las orejas y los genitales. Los represores utilizaron teléfonos

a magneto y la corriente eléctrica común, con el

voltaje disminuido mediante transformadores. En el Departamento de Vigilancia y Delitos de la Policía existía una máquina para aplicar descargas de electricidad empotrada en una de las paredes, lo que demuestra la premeditación y sistematización de las torturas como esta. Al w que otras formas de tortura, la “picana eléctrica” fue empleada contra detenidos sin distinción de sexo o edad.

empleada contra detenidos sin distinción de sexo o edad. Yo “ me imaginaba que era una

Yo “

me imaginaba que era una peluquería, porque había silla de peluquería y ahí me metieron

en la pileta, también con electricidad me quemaron los testiculos, después dijeron: vamos a dejarle, ¡qué va a saber si es un niño! Y se enojó y dijo: este no es Agapito Valiente” Juan Bautista Aquino, Asunción, 1966.

pusieron “

(la electricidad) en mi dedo grande y en el chico; hicieron trabajar la máquina. Hasta ahí

te acordás. Después te tira al suelo y te quedás inconsciente, y si estás vivo vienen y te llevan a otro

lado a las patadas. Porque esa era la sala de torturas y nosotros estábamos en Abraham Cué. Y de ahí después empezaban a llevarnos uno a uno a la sala de torturas” Inocencio Aquino, Misiones, 1976.

Posiciones físicas extremas

Además de los colgamientos se agrupan

en esta categoría las posiciones físicas extremas. La reclusión en lugares muy pequeños, como la peluquería del Departamento de Investigaciones, donde las personas no podían moverse

o debían mantenerse en una misma

posición durante mucho tiempo. Otra forma era obligar a las víctimas

a permanecer de pie durante muchas horas o incluso días.

Me “

llevan a Investigaciones con mi esposa, a los

dos, y ahí empiezan otra vez los maltratos y me meten en una especie de agujero debajo de la escalera, en donde estaba la peluquería de Investigaciones. Ahí estaba lleno de cucarachas, arañas, de todo había ahí. Me tienen ahí por tres o cuatro días, era una tortura enorme porque era asfixiante, no me podía poner de pie ahí, siempre estaba flexionado, no podía ni acostarme” Luis Casabianca, Asunción, 1961.

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FASCÍCULO 3

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

3 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Quemaduras y cortes El fuego y el

Quemaduras y cortes

El fuego y el filo

Heridas cortantes y quemaduras fueron otras de las brutales torturas infligidas por los represores a los detenidos. Un 7,9% de los testimonios colectados por la CVJ dan cuenta de este tipo de tormentos, que llegaron a incluir el despellejamiento de los pies y quemaduras con cigarrillos en genitales y otras partes del cuerpo. Las secuelas de estas torturas son visibles aún hoy. Eran además focos de infecciones, dadas las condiciones de cautiverio completamente insalubres.

“Después ya no les contesté más, me golpeaban, me golpeaban. Después me llevaron a una pieza, me

quisieron desnudar. Tenían esa cosa candente con la

era una cosa

que te tocaban cuando te desnudabas

que tenía un hierro. Te desnudaban y te tocaban con eso para quemarte” Ananías Maidana, Asunción, 1957.

mí lo que me hicieron fue primero una cuestión de amedrentamiento muy fuerte. Después me

colgaron de los pies, y después me despellejaron los

pies, después te golpean, te pegan

que hables y después te volvían a subir, y después terminaba. Después de un tiempo limpiaban. Yo creo que me meé encima, me cagué, todo. Me puse las medias y me fui caminando. Y al día siguiente mis

a

te bajaban para

pies eran un horror. Porque se me pegaron las medias dentro de la carne. Entonces, ahí los compañeros me metieron en agua tibia y me fueron sacando. Y me dolía más eso que los golpes, porque te van quitando

las medias

Coronel” Ticio Escobar, Asunción, 1969

Y

ahí me mandó a declarar Pastor

Trabajo forzado

El trabajo forzado formó parte integrante del trato dispensado por la dictadura a los presos políticos, especialmente en sus primeros años cuando era corriente que las personas cumplieran jornadas extenuantes en las

canteras de Tacumbú donde se extraían piedras de basalto o en las olerías del ejército donde se producían ladrillos. Un 12,8% de los testimonios refiere algún tipo de trabajo forzado durante

el

periodo que duró su reclusión. A la tortura

y

los tratos degradantes se sumó también la

explotación laboral, la cual fue poco a poco abandonada por el régimen debido a la presión de organismos de Derechos Humanos como el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Otras formas de tortura física

Además de las torturas ya mencionadas, la represión aplicó otras formas de maltrato físico que están consignadas en los testimonios recogidos por la CVJ. Algunas de ellas son verdaderamente atípicas, como atar a una persona a un árbol lleno de hormigas o sacarla atada a una placha de acero en medio de una tormenta eléctrica.

Después “

planta donde estaba lleno de hormigas y escuchaba cómo mi primo lloraba y pedía auxilio. Empecé a

pensar si me iban a hacer lo mismo Flores, 14 años, Caaguazú, 1980.

trajo unas esposas y me esposó a una

” Anacleto

Hoy “

en día hay gente que no entiende cómo un hombre puede tener miedo a las tormentas

eléctricas, ¡a los rayos!Y nos metieron en un planchón en una noche de tormenta, ¡para mí vivir una noche de tormenta es un calvario!, porque sabía que estaba sobre un plachón de acero que en cualquier momento nos fulminaba un rayo, ¡atados!” Clemente Zapata, Asunción 1977.

Proyecto “Por los Derechos humanos, Dictaduras Nunca Más”

COFINANCIADO POR

Derechos humanos, Dictaduras Nunca Más” COFINANCIADO POR IMPLEMENTADO Y COFINANCIADO POR La presente publicación ha

IMPLEMENTADO Y

COFINANCIADO POR

Más” COFINANCIADO POR IMPLEMENTADO Y COFINANCIADO POR La presente publicación ha sido elaborada con la asistencia

La presente publicación ha sido elaborada con la asistencia de la Unión Europea. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de Diakonia y en ningún caso debe considerarse que refleja los puntos de vista de la Unión Europea.

ORGANIZACINES SOCIAS

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dictadurasnuncamas@codehupy.org

4

4

“ me fui a la Guardia de

Seguridad directo, esposado

me llevaron, después me quitaron y me enviaron a trabajos forzados. Tres años y dos meses por ¡14 horas por día! rompiendo piedras con mazo en Tacumbú. Echamos casi todo Tacumbú. Ahora se convirtió en lago.” Andrés Bernal, Asunción, 1960.

“Los trabajos forzados eran terribles. Y ahí teníamos que ayudarnos. Nos pusimos tan prácticos que ya conocíamos la veta y sabíamos con cuántos golpes partirlas. En la cantera de Tacumbú hacía cerca de 50 grados más o menos.” Arnaldo Clérici, Itapúa, 1959.

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FASCÍCULO 4

)

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

2 “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Violencia sexual y ultrajes La destrucción brutal de

Violencia sexual y ultrajes

La destrucción brutal de la intimidad

La violación sexual es una forma de tortura terrible y singular. Se trata de un ataque físico que violenta brutalmente la intimidad y la autoestima de las personas, dejando secuelas que pueden durar muchos años. Las consecuencias pueden además estar agravadas por la respuesta social, que suele otorgar a la víctima parte de la responsabilidad de los hechos. Por esta razón, muchas de las víctimas de violaciones sexuales prefieren guardar silencio. La CVJ considera que una gran cantidad de violaciones sexuales fueron omitidas por pudor por las víctimas. Atendiendo a las características del régimen represivo y la crueldad de los torturadores, el porcentaje de personas que declaran haber sido violadas sexualmente parece ocultar, efectivamente, un amplio subregistro. De acuerdo a los testimonios, el 11,9% de las mujeres detenidas fue violada, con el propósito de injuriar, ultrajar y degradar a la persona. Esta atroz modalidad de tortura afectó también al 1,3% de los hombres.

‘Te guste o no te vas a acostar conmigo, total vos vas a morir y qué importa’, me aprieta con su revólver y me acuesta en la cama, ¡cuando eso fue que me violó! Después agarré una silla, me senté y amanecí ahí para no acostarme al lado de él. En la comisaría otra vez me fui (…) Sí, ahí me quedé, pero vos sabés la amenaza que había encima mío, todos los días, ‘¡preparate que esta noche voy a venir!’, vos sabés el miedo que tenía, porque yo estaba en un calabozo sola y ninguno de ellos estaba sano, todos andaban tomando y con ”

armas

R. B. de R., 1976.

“Al decirle todo eso, me atropelló, metió sus piernas entre mis piernas, me empujó hacia

“Al decirle todo eso, me atropelló, metió sus piernas entre mis piernas, me empujó

hacia atrás y me echó. Le pateé, me agarró de mi pierna y me pateó por el suelo. Agarró mis dos manos, me puso hacia atrás y se acostó encima mío, rompió toda mi pollera. Ahí me sacó mi ropa interior y como no sabía qué hacer, le mordí con todas mis fuerzas.

Y ahí me hizo todo lo que quiso, empecé a llorar y me dijo que no llore, porque no iba

a quedar embarazada (…) después se supo todo, porque él se fue a contar todo lo que

pasó y se reía. Y se enteró mi novio, vino él, me reclamó, pero yo negaba, ¿para qué contar? En ese momento, que no había defensa. Y no solo a mí me hizo esto, también le

hacía a señoras

A.M.L., 1976.

En el marco de la represión de la dictadura de Alfredo Stroessner existieron también otras formas de vejación sexual, además de las violaciones. Aquí figuran el acoso, las humillaciones sexuales y los manoseos. El 13,8% de las mujeres fueron manoseadas, desnudadas o sufrieron otra clase de ultraje de carácter sexual. Sumadas todas las formas de ataques sexuales se tiene que el 18,2% de las mujeres que fueron detenidas resultó afectada. Las mujeres fueron las más afectadas por las torturas de naturaleza

sexual y las violaciones realizadas por un aparato represivo compuesto por hombres de escasa formación profesional y nula condición ética. Merece un destaque particular el ataque a niñas campesinas, que ante la detención de sus familiares mayores quedaban a merced de las perversiones de los torturadores. Un caso célebre de esta clase de sujetos fue Tomás Salinas (Mandi´o ro´o) que se ensañaba con las niñas campesinas desvalidas, cuyos padres y hermanos habían sido ilegalmente detenidos.

Amenazas de violación sexual

Las amenazas de violación sexual por parte de los represores fue un recurso de amedrentamiento y para imponer el terror utilizado con frecuencia en las cárceles y centros de reclusión del stronismo. El 21,3% de las mujeres detenidas fue víctima de este tipo de amenazas, de acuerdo con los testimonios de la CVJ. Muchas veces quienes recibieron las amenazas fueron hombres jefes de familia a quienes se advertía que sus compañeras o hijas menores serían violadas.

ahora lo que ellos me dijeron, pero que no

llegaron a realizar, ¡me decían que esa noche iba a ser de ellos!, como yo estuve en una institución religiosa me amenazaban y decían: ‘¡Vamos a ponernos entre cinco por ella!’, eso era una tortura sicológica, pero nunca se realizó, gracias a Dios” A.P., 1975.

mientras nos dejaban parados; no tomábamos agua, no podíamos ir al baño, cada vez que pasaba un policía nos daba un cachiporrazo, una patada, y por sobre todas las cosas todo tipo de amenazas; a mí particularmente me amenazaban, no solamente conmigo sino ‘con esa linda rubia y lo que tenía adentro’ por mi señora, de la cual hoy ”

estoy separado

D.A., 1976.

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FASCÍCULO 4

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

4 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Amenazas de muerte y simulacros de ejecución

Amenazas de muerte y simulacros de ejecución

Nunca Más” Amenazas de muerte y simulacros de ejecución Angustia y desesperación En el marco de

Angustia y desesperación

En el marco de esta tortura, el detenido era puesto ante la inminencia de su propia muerte en un siniestro simulacro que tenía por objetivo quebrarlo espiritualmente. Esta atroz experiencia fue testimoniada por el 12,4% de las personas detenidas. Conocidas las prácticas de los torturadores y sabiendo que en el país reinaba la más completa arbitrariedad e impunidad, los detenidos eran sometidos a un estrés extremo, ante la certidumbre del momento final que al cabo no se concretaba.

entonces me dice: ‘¡Traé esa pala!, acá cava para tu agujero’. Y sacaron las cosas y comienzo a cavar y, cuando ya estaba cavando a esta profundidad, me dice: ‘¡Acostate allí. Arrodillate’. Me metí yo, era una cosa chiquita así, y me puse a pensar, ¿será que estos me van a matar?, por

la profundidad, si hubiese sido más profundo, miles de cosas te pasan por la mente, así. ‘¡Pronto, pronto, ya es tarde, ya va a ser de noche, más rápido, más rápido’. Entonces yo decía y bueno, y

dice: ‘Acostate, acostate’ Me da una patada por

el pecho y me caigo así. Yo saco más o menos una mano así, viene un tipo se pone así (muestra), encima. Y comienza y dispara acá con un ‘piripipí’ (pistola ametralladora), esos que tienen chiquito acá, cerca del oído. El barro me entraba por el oído, por el ojo, por la boca, por la nariz. Y

los tipos ahí con un tufo de caña y drogados

Me

de repente ¡pum!, algo que me da acá y por supuesto yo cierro los ojos, dije yo: ‘Me dispararon en el pecho’ y era palada de arena mojada (…) escuché pero en otra sala, gente que lloraba y pedía ”

socorro

Emilio Barreto, Lambaré, 1965.

Aislamiento e incomunicación

Aislamiento e incomunicación El castigo de la soledad Una práctica común aplicada con la mayor parte

El castigo de la soledad

Una práctica común aplicada con la mayor parte de los detenidos era el aislamiento. El prisionero era completamente desvinculado del resto de los detenidos con el propósito de demostrarle que en adelante su suerte y destino estarían en manos de sus represores.

El aislamiento buscaba romper los lazos sociales y afectivos que naturalmente se generaban entre las víctimas, debilitando la solidaridad y la capacidad de resistencia de los presos, los cuales hallaban en el grupo un sostén emocional fundamental. Además, el aislamiento se producía generalmente en condiciones en extremo penosas, con celdas minúsculas sin ventilación y llenas de insectos y suciedad. A la larga, el aislamiento de estas características puede generar dificultades en mantener la conciencia de uno mismo y los vínculos con el entorno. De acuerdo con los datos de la CVJ, el 40,5% de los detenidos afirma haber sufrido aislamiento individual extremo.

Al aislamiento es preciso también sumarle la incomunicación, aplicada en la relación de la víctima con sus familiares y amigos. La represión no permitía el encuentro o la comunicación entre el detenido y sus allegados. En algunos casos se llegó al colmo de que la Policía negara incluso la detención de la persona que era afanosamente buscada por su familia. En rigor, estas son desapariciones forzadas de personas de carácter temporal o secuestros, como se las definía entonces.

Era frecuente que los organismos de represión del régimen procedieran así al principio de la detención porque no sabían exactamente qué hacer con la víctima. Una vez que los familiares conocían el paradero de la víctima comenzaban a llegarles las evidencias de los maltratos, en la forma de ropas ensangrentadas o por pedido de medicamentos.

me vuelven a traer y me aíslan, a mí me tienen en una celda y a Santucho, otro argentino que estaba ahí también, leproso, lo sacan en otra celda y este Santucho, un hombre muy solidario, todos los días gritando ahí, ¡protestando! para conseguir que me trasladen a su celda, para estar juntos. Y hasta que finalmente se consiguió que estuviéramos juntos, hasta que él salió y me quedé solo, que fueron las etapas finales de prisión y de ahí es que ”

haya salido en mal estado de salud mental Virgilio Bareiro, Asunción, 1964.

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FASCÍCULO 4

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

4 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Humillaciones corporales y alimentación deficiente Sucios y

Humillaciones corporales y alimentación deficiente

Sucios y hambrientos

A las condiciones de por sí insalubres de los lugares

de reclusión, los represores agregaron la deliberada

humillación de impedir u obstaculizar el aseo personal

o los cuidados de higiene más elementales de las víctimas.

Sin ropas, medicamentos o utensilios de limpieza, los detenidos eran obligados a satisfacer sus necesidades fisiológicas sin la más mínima intimidad, debiendo evacuar en tachos de lata o en botellas junto con otros prisioneros. Muchas de las víctimas debían también hacer trabajos de limpieza de excusados hediondos sin que se les permitiera lavarse después. Eran tratos en extremo degradantes que tenían la finalidad de quebrar el espíritu de resistencia y la autoestima de los reclusos. El 61,3% de los detenidos declara haber sufrido este tipo de vejámenes.

“ en el patio estamos 57 personas y no había

agua. Estaba el baño sin tapa y flotaba el excremento. Nos poníamos entre tres, cuatro personas para limpiar con nuestras manos como animales y se nos gritaba ¡rápido, rápido!

Tres meses estuvimos así. No nos bañábamos y la comida eran restos que se iban a tirar a la basura, ¡desastre! Cerca teníamos el baño y ”

millones de moscas había Amalio Ferreira, Coronel Oviedo, 1977.

Déficit de alimentación

Como es fácil suponer, la alimentación -lo mismo que

la higiene de los sitios de reclusión- era notoriamente

deficitaria y formaba parte de una intención general de debilitar y denigrar al cautivo. Alimentos escasos y con mucha frecuencia en mal estado eran la norma en las prisiones, donde el régimen stronista alojaba a los opositores.

El hambre y la comida más propia de animales eran

54 instrumentos dirigidos a intimidar y destruir la resistencia de los individuos. Esta situación se agravaba en el caso de los detenidos de origen rural y de menores recursos quienes, a diferencia de los reclusos

urbanos o de clase media, no recibían asistencia alimentaria de parte de sus familiares. De acuerdo con los testimonios recogidos por la CVJ, el 58,6% de los detenidos sufrió deficiencias en la alimentación.

A “

mí me daban el poroto cocinado

que se levantaban todos esos gusanitos, y eso me ponían todito a mí, pero yo comía con gusto porque decía, ofrezco esto por los pobres que no tienen qué comer y comía con gusto. Eso les daba rabia. Y un policía venía y me pisoteaba mi pie adolorido por la tortura”

Prátcida Benítez Páez, Santa Rosa – Misiones, 1976.

Hacinamiento e insalubridad

Hacinamiento e insalubridad Sin oxígeno ni espacio La mayor parte de las veces, los detenidos eran

Sin oxígeno ni espacio

La mayor parte de las veces, los detenidos eran albergados en centros de reclusión completamente inadecuados para este propósito y en condiciones sanitarias y de higiene lamentables. Por lo general, no existían camas o sitios especiales para dormir. Los detenidos debían hacerlo sobre el piso, muchas veces turnándose debido al poco espacio disponible en las celdas. Tampoco había baños adaptados a la cantidad de personas que normalmente se hallaban detenidas. En esta situación eran comunes las enfermedades, derivadas de esta reclusión inhumana. El 54,8% de los detenidos describió estas penurias en los testimonios recabados por la CVJ.

estas penurias en los testimonios recabados por la CVJ. Después “ de gobierno de San Juan.

Después “

de gobierno de San Juan. Ahí estuve 17 días en el calabozo, dormíamos en el suelo. Si comíamos, comíamos, y si no, no. Ahí

ya nos pasaron a la Delegación

estábamos entre 15 o 20 en un calabozo chico, no podíamos ni hacer ejercicios, ”

todos apretados Cosme Fernández, Santa Rosa – Misiones, 1976

Hacinamiento

El hacinamiento, las condiciones insalubres y la mala alimentación configuraban la práctica común de la dictadura con los presos. Eran tratos humillantes intencionales que tenían el objetivo evidente de mortificar a los detenidos y desorganizar su personalidad y sus vínculos sociales. Los detenidos no tenían condena ni conocían el plazo de permanencia en prisión, mientras sobrevivían en medio de precariedades extremas y sufrimiento.

“ dormíamos en el piso. Tengo

grabada en mi mente la forma del calabozo. Cuando estábamos acostados en el piso, Kururu Piré (Lucilo Benítez, torturador) se subía arriba y tiraba ladrillos encima nuestro. No te dejaban dormir y cuando podíamos dormir aparecían esas ratas enormes que te mordían. El calabozo estaba

lleno de ratas.” Bernardo Rojas, Asunción, 1974.

“ y las condiciones eran absolutamente

deplorables ya que no había oxígeno, estábamos sin agua, a veces nos peleábamos, estábamos a punto de tomarnos a las trompadas,

porque no se podía dormir, ¡nada se podía hacer! Y eso por unos días uno está bien, pero un mes, dos ”

meses ya era mucho Ramón Fogel, Asunción, 1959.

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FASCÍCULO 4

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

4 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Privación de sueño Que nadie descanse Como

Privación de sueño

Que nadie descanse

Como parte del sistema de malos tratos y humillaciones impuesto por la represión a los detenidos figura la privación deliberada del sueño. Con frecuencia los interrogatorios se realizaban de noche, así como las sesiones de tortura. Además del descanso, el sueño representaba en cierta forma un escape, un espacio de intimidad recuperada, para los prisioneros. La supresión de las horas de sueño generaba debilidad y confusión en las víctimas, un efecto buscado por los represores. Los turnos de los policías eran de 24 horas de guardia y 24 horas de descanso. El que estaba en servicio se mantenía activo todo el día, hostigando a los prisioneros en sus horas de sueño. Esta organización revela la intencionalidad de este tipo de tratos crueles, denunciado por el 39,7% de los testimonios recogidos por la CVJ.

a mí me llamó la atención, había dos chilenos, uno

de ellos tenía una fractura doble de clavícula y fractura

de brazo, muy notorio. Ellos eran del MIR, chilenos militantes y no solo no recibieron atención médica, sino que se empecinaban en torturar y golpear las partes donde tenían quebradas, al punto de que uno de

ellos ya estaba en un cuadro de infección generalizada

y no recibía ningún tipo de atención médica Armando Ángel Fernández, Asunción, 1975.

médica Armando Ángel Fernández, Asunción, 1975. ” “ dormir, cuando veía que uno estaba a punto

dormir, cuando veía que uno estaba a punto de

y nos tocó una noche uno que no nos dejaba

dormir venía y te daba una reverenda patada en los pies para no dejarte dormir.” Antonio Adorno Vallejos, Asunción, 1964

Desatención médica

La represión no prestó atención médica durante las detenciones, aun cuando a todas luces muchos prisioneros requerían de curaciones y tratamientos especializados. La falta de atención médica fue el complemento de las torturas y las condiciones insalubres de reclusión, pues tenía el propósito de prolongar el sufrimiento de los detenidos. El 39,6% de los testimonios afirman haber necesitado atención médica como consecuencia de las torturas y de las características de su encierro. Sin embargo, no fueron asistidos. En algunos casos, las sesiones de tortura se realizaban con presencia de médicos, quienes evaluaban si la víctima podía seguir resistiendo los golpes y sufrimientos o si corría riesgo su vida. El médico asistía para orientar las torturas, no para evitarlas o para aliviar en lo más

56 mínimo a la víctima. Se registraron casos de víctimas que fueron trasladadas al Policlínico Policial, cuando ya no le quedaba otra alternativa a los represores.

Presenciar la tortura a terceros Ante el dolor ajeno Según los datos colectados por la

Presenciar la tortura a terceros

Ante el dolor ajeno

Presenciar la tortura a terceros Ante el dolor ajeno Según los datos colectados por la CVJ,

Según los datos colectados por la CVJ, uno de cada tres detenidos fue forzado a asistir a la tortura de otras personas. Se trata de una experiencia altamente traumática, por la que los prisioneros pasaban como una forma de castigo o como anticipación del sufrimiento que les esperaba. Los torturadores actuaban a cara descubierta obligando al espectador a observar el horror del dolor de otra persona. Durante el acopio de testimonios pudo notarse el fuerte impacto emocional que esta situación trajo a los prisioneros, así como también formas de bloqueo de la memoria.

“ sí, presencié cuando le torturaban a

dos jóvenes, le agarraban de la nuca y le golpeaban la cara contra la pared hasta romperles toda la nariz, y después se dijo

que se le mató a esos dos

Agripino Saavedra, Coronel Oviedo – Caaguazú, 1980.

“ después tuve una dura sesión de

tortura y después me tuvieron al lado de la pileta a la espera, mientras torturaban ”

Agripino Silva, ciudad de Cordillera, 1974.

a otros compañeros

Insultos, amenazas y otras formas de tortura sicológica

Los insultos y amenazas sobre familiares fueron frecuentes durante las detenciones y tenían el objetivo de sembrar el miedo y quebrar la resistencia de los prisioneros. El 8,7% de los testimonios refieren haber sido objeto de mentiras y advertencias crueles en relación con sus familiares.

“ las amenazas eran frecuentes, o sea, a

tu familia, de que le iban a traer a mi mamá, a mis hermanas pequeñas; insisto, ellos saben ”

perfectamente por dónde golpearte fuerte Basílica Espínola, Asunción, 1976.

57

( ) FASCÍCULO 4 “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Los represores de la
(
)
FASCÍCULO 4
“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”
Los represores de la dictadura stronista
desarrollaron una gran variedad de tormentos
sicológicos aplicados sobre los detenidos.
Agrupando estas distintas modalidades de tortura,
se tiene que el 38,5% de los testimonios señalan
haberlas sufrido en algún momento de su detención.
Entre estas torturas sicológicas se incluyen algunas
ceremonias degradantes y actos de humillación
pública que tenían la meta de destruir las ideas
propias y estigmatizar a las víctimas ante la
sociedad. Un ejemplo de estas formas atípicas se
produjo en 1965, en un hecho que pasó a la historia
como el “rebautismo”. Un grupo de campesinos
que la dictadura vinculaba al Frente Unido de
Liberación Nacional (Fulna), fueron obligados a jurar
sobre la Biblia su rechazo definitivo al comunismo.
Este extraño ritual fue realizado en presencia del
ministro del Interior, Édgar L. Ynsfrán, y el sacerdote
católico Cantalicio Gauto y fue divulgado a través
de la prensa de la época. La instrumentación del
sentimiento religioso con una finalidad política
-abolir cualquier forma de resistencia a la tiranía- es
evidente. La intención era asociar la opción socialista
o la protesta social con el infierno y el pecado.
Una clase de mortificación sicológica muy diferente
fue el empleo de música estridente durante las
sesiones de tortura. La música a un altísimo volumen
tenía el propósito de anticipar el sufrimiento
de quienes aguardaban en las celdas. Cuando se
escuchaban aquellas canciones, todos los detenidos
sabían que algún compañero estaba siendo
torturado y que el siguiente podría ser cualquiera de
ellos. La angustia producida de esta manera era un
adelanto de los tormentos físicos.
entonces las personas que iban a ser
torturadas empezaban a partir de las 11 de
la noche, empezaba la música estridente.
Hay dos músicas que a mí me marcaron, una
es ‘Chiquitita’, de Abba, y la otra ‘Currucucú
paloma’, de Julio Iglesias. Porque las veces que
escuchábamos eso a todo volumen empezaban
a llamar, y esas personas que salían del fondo de
venían después destrozados
Guillermina Kannonikoff, Asunción, 1976.
Investigaciones cruzaban delante nuestro, y se
iban a la calle (…) se iban a Vigilancia y Delitos y
ahí nos mandó poner la mano sobre la Biblia
y nos bautizó otra vez, porque ellos decían que
trasladamos a Itacurubí
Juan Bautista Martínez, Itacurubí de la
Cordillera, 1965.
nosotros éramos comunistas descomulgados
de la Iglesia y nos rebautizó para quedarnos
otra vez como cristianos. Después cada mes
nos íbamos a firmar, y como era lejos nos
Entre las denuncias que llegaron a la CVJ figura
también el traslado de los detenidos de un centro de
reclusión a otro. Estos desplazamientos generaban
una enorme inquietud en los detenidos, pues se
pensaba que podrían ser simulaciones que ocultaran
ejecuciones extrajudiciales. Los traslados generaban
un sentimiento de ansiedad y miedo que aumentaba
la vulnerabilidad de los prisioneros. También
significaba, en la mayoría de los casos, la obligación
de recomenzar los trámites de los familiares en la
búsqueda de la persona desaparecida.
primero me llevaron a la Comisaría de Piribebuy, luego de Coronel Oviedo, de ahí a
Investigaciones, posteriormente a la Comisaría 12 de Trinidad y al final a la Comisaría de
Fernando de la Mora, y de ahí conseguí mi libertad
Marcelina González de Cubilla, Piribebuy – Cordillera, 1970.
58
Más crueldad con pobres y socialistas Los agravantes de la tortura En función de la

Más crueldad con pobres y socialistas

Los agravantes de la tortura

En función de la intensidad de la tortura, la Comisión de Verdad y Justicia pudo identificar cuatro factores asociados a un calculado orden creciente de violencia ejercida por los represores de la dictadura en contra de los detenidos. Esta escala del terror fue conocida por las mismas víctimas, muchas de las cuales utilizan la palabra tortura solo para referirse a los malos tratos y daños extremos. Al menos cuatro factores intervenían en la determinación del grado de violencia a ser aplicado al detenido por parte de la policía stronista.

1. El nivel de “peligrosidad” del

detenido: Las personas que a juicio del régimen representaban un peligro mayor, por su liderazgo

o su influencia, fueron objeto de la tortura más intensa con el propósito de obtener información

o sencillamente para destruir al individuo. Los

líderes o responsables de las organizaciones eran los primeros en ser torturados, en la búsqueda de

mostrar un “ejemplo” y desalentar a sus seguidores

o compañeros.

2. La pertenencia a organizaciones

de izquierda o de oposición radical:

La dictadura de Alfredo Stroessner se declaraba una “democracia sin comunismo”, razón por la cual ejerció con saña particular la represión violenta contra militantes sociales o políticos que defendieran postulados socialistas o que simplemente protestaran contra la desigualdad en la sociedad.

3. La necesidad de la dictadura

de resolver los casos en el menor tiempo posible, proyectando la

imagen de “infalible eficacia” en

su

labor represiva: En los casos que la CVJ

denomina colectivos, el régimen se enfocaba en desmantelar iniciativas autónomas surgidas de diversos sectores políticos y sociales. Ese fue el

caso de supuestas conspiraciones de partidos de oposición con militares en servicio activo; el proceso de reorganización del partido Comunista; el movimiento juvenil universitario; la actividad reivindicativa campesina, etcétera. Una vez ejecutada la represión, la dictadura difundía un informe oficial elaborado en base a declaraciones obtenidas de las víctimas mediante crueles torturas.

4. Influencia y extracción social de

la

víctima: Movido por prejuicios sociales o

aprovechando la escasa capacidad de presión de los sectores populares, la dictadura stronista fue especialmente violenta con obreros y campesinos. Los detenidos de clase media o de mayor prestigio social recibían un trato que si bien no puede calificarse de benévolo, no tenía la intensidad ejercida contra los grupos más vulnerables y con menos recursos.

contra los grupos más vulnerables y con menos recursos. 59 Antes de la habilitación del campo

59

Antes de la habilitación del campo de concentración de Emboscada, el stronismo usaba el penal de Tacumbú también para alojar a los presos políticos.

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FASCÍCULO 4

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“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

4 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” Del “ablandamiento” a la muerte en torturas

Del “ablandamiento” a la muerte en torturas

Los cuatro niveles del tormento

a la muerte en torturas Los cuatro niveles del tormento La Comisión de Verdad y Justicia

La Comisión de Verdad y Justicia recogió por su propia iniciativa o a través de fuentes sólidas miles de testimonios de personas sometidas a torturas por los represores, clasificados en cuatro grupos según el nivel de violencia que sufrieron.

Nivel I

Afectó a 8.465 personas, equivalente al 45,1% de las declaraciones. Se trata aquí de casos de maltratos físicos y sicológicos que tienen el objetivo de amedrentar, de sembrar el terror en las víctimas y desalentarlos de cualquier actividad ulterior contraria al régimen. Las víctimas no representaban en general un peligro para la dictadura o tenían la protección de la familia o de algún grupo social. El trato consistió sobre todo en insultos, amenazas, humillaciones y golpes, sin otras formas de tormento físico.

60

“ aunque no faltaron los castigos que recibí

de los guardias como estirón de orejas, de nariz y el famoso ‘saplé’, golpes con palos, pues los guardias no necesitaban ninguna

excusa para castigarnos. Nos acusaban de ser culpables del exceso de horas que tenían que estar de guardia para pegarnos, nos gritaban en guaraní que por nuestra culpa no podían estar más con sus mujeres; después de varios ”

días volvimos a Investigaciones Damiano Mercado Viera, Asunción, 1975.

Nivel II

Afectó a 5.890 personas, equivalente al 31,4% de las víctimas. La represión stronista perseguía en este caso el objetivo de suscitar la sumisión de personas consideradas militantes, “contreras”, las cuales -de acuerdo con la presunción del régimen- podrían ser “enderezadas” o “corregidas” a través de una brutal lección. Este nivel fue el más frecuente en personas detenidas por semanas o meses, como los líderes de partidos y movimientos políticos y organizaciones sociales. La intención de la represión era mostrar a estas personas que si persistían en oponerse a la dictadura enfrentarían sufrimientos físicos y sicológicos aún mayores.

En este nivel, las detenciones incluyeron golpizas con los puños, patadas y el uso de látigos, sables y cachiporras. Las víctimas eran amenazadas de muerte, permanecían recluidas en condiciones insalubres. Muchas de ellas pasaron además por periodos de aislamiento extremo y en todos los casos hubo falta de atención médica. También se testimoniaron privación del sueño y haber sido obligados a presenciar la tortura a terceros.

“ primero me pegó con la palmeta,

después me pateó la rodilla y me pegó en

mi

ceja. Ahí ya no sentí nada porque me

caí

y en el suelo me volvió a patear. Allí me

levantó del cuello de mi camisa, algo me

dijo, pero yo no escuché bien y en eso me pegó por el oído: ‘escuchá lo que se te dice’, me dijo, y en eso me pateó por mi vejiga, que a consecuencia de eso me tranqué y oriné sangre. En eso también me salía sangre por la nariz, a consecuencia de eso ”

perdía casi la vista Agustín Saavedra, Caaguazú, 1980.

Nivel III

Afectó a 1.944 personas, el 10,4% de los detenidos. Sumadas a todos los tormentos ya relatados, estas víctimas sufrieron formas de tortura más especializadas. En este nivel se agrupan los detenidos que el régimen dictatorial de Alfredo Stroessner consideraba “duros”, aquellos que mostraban más resistencia o que eran reincidentes en sus actividades opositoras.

Los maltratos físicos tenían el propósito de destruir al individuo y sacarle la mayor información posible. Son torturas que dejaban profundas secuelas y muchas de las víctimas no conseguían sobrevivir. Además de los golpes, la alimentación insuficiente o repugnante, las mortificaciones sicológicas, la falta de atención médica y el aislamiento, las víctimas eran frecuentemente torturadas mediante asfixia en agua o “pileteadas”. La sensación de muerte inminente

agua o “pileteadas”. La sensación de muerte inminente y el terrible sufrimiento del ahogo destrozaban física

y el terrible sufrimiento del ahogo destrozaban física y emocionalmente a los detenidos.

por los pies, por las uñas y después te dan bofetadas y qué sé yo, y que hables y que

hables. Yo les dije: ‘Yo no tengo nada que decir, yo no estuve en ninguna organización, yo solamente fui sindicalista’. Él (Alfonso, su esposo) me estaba viendo y me decía:

‘Hablá si sabés algo. No le peguen más a ella, péguenme a mí’. Y los torturadores, uno te agarraba del cabello, te ataban las manos atrás entonces te empujaban del pecho y otros del pie. Te meten en el agua y te sacan otra vez. Había una voz que decía: ‘bueno’ y ahí te sacaban. Por eso yo digo que siempre ”

había alguien que controlaba Saturnina Almada, Asunción, 1968.

me metieron en la pileta, me pegaron

Nivel IV

Afectó a 2.473 personas, el 13,2% de las víctimas. En atención a los grados de violencia y crueldad desplegados por los represores en contra de estas víctimas, resulta sorprendente que muchos detenidos hayan sobrevivido a estas torturas. A los diferentes sufrimientos ya descritos se agrega en estos casos la utilización sistemática de las “pileteadas” y las descargas eléctricas.

El dolor físico y el terror sicológico llegaron

a límites estremecedores. En los casos más

extremos, la tortura ya no tenía la finalidad de quebrar a la víctima o de extraerle información, sino que se trataba llanamente de causar dolor y

daño hasta la muerte.

Entre estos casos cabe mencionar a algunos miembros del Frente Unido de Liberación Nacional (Fulna), el movimiento 14 de Mayo,

ciertos oficiales militares, dirigentes comunistas

y personas contra las cuales el dictador sentía

especial encono. En la lista figuran los comunistas Miguel Ángel Soler y Derlis Villagra; el dirigente del Movimiento Popular Colorado (Mopoco)

Agustín Goiburú y el dirigente febrerista capitán Américo Villagra.

61

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FASCÍCULO 4

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

4 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” La tortura fue un elemento fundamental del

La tortura fue un elemento fundamental del funcionamiento de la dictadura

El torturador: ejecutor metódico de la represión stronista

La tortura bajo el régimen de Alfredo Stroessner no respondía a “desbordes” o a los “caprichos”

o arrebatos de tal o cual sujeto. Constituía, por el

contrario, la expresión más terrible del terrorismo de Estado, aplicado deliberada y metódicamente por la dictadura. Integraba en forma coherente un modelo de

dominación social y política detalladamente planificado

y organizado, orientado a destruir toda forma de disenso o de oposición.

Desde este punto de vista es fácil entender la cantidad tan abultada de víctimas torturadas, así como la diversidad de modalidades empleadas para causar daño físico y sufrimiento emocional. El aparato represivo de la dictadura estaba racionalmente estructurado y las responsabilidades estaban definidas con claridad. Sus integrantes tenían plena conciencia de cómo actuar para asesinar, torturar o amedrentar, según las necesidades del régimen. Operaban además con el más absoluto respaldo de todos los organismos del Estado, con la más completa impunidad y con la arbitrariedad apenas limitada por la voluntad de los superiores o del dictador.

Además del obvio efecto de la tortura en los

individuos, esta práctica tuvo consecuencias sociales:

el

terror a ser detenido y la eventual tortura favorecía

la

parálisis ciudadana y rompía las posibilidades de

acciones de solidaridad masivas. Quienes aplicaban los tormentos no eran cualquier persona. Se trataba de individuos bien identificados, con sus nombres auténticos, y que procedían a cara descubierta. Tal era la confianza en la protección del régimen y en su fortaleza y continuidad. La tortura era pues un elemento esencial en el funcionamiento de la dictadura de Alfredo Stroessner.

62

“ el torturador, Lucilo Benítez, se desvistió

al par mío, quedó con un calzoncillo, se metió

conmigo en la pileta, y yo me quedé en medio

suyo, los otros alrededor preguntando cosas, pero en ese caso de la pileta fueron más espectadores que otra cosa, porque el que me preguntaba las cosas era el mismo que me torturaba. Nunca se cubrían, torturados ”

encapuchados sí, torturadores no Basílica Espínola, Asunción, 1976.

Las golpizas en zonas sensibles y la aplicación de formas más sofisticadas de tortura, como la asfixia o la electricidad (para las cuales se requerían estructuras especiales, como bañeras y generadores eléctricos) indican hasta qué punto los tormentos estaban planificados, así como evidencian los niveles de entrenamiento de los torturadores.

Estos son sujetos que se encuentran en pleno uso de sus facultades, sin problemas sicopatológicos, pero que presentan no caben dudas un alto nivel de deshumanización, situación que se traduce en la intención del torturador de “deshumanizar” a la víctima, convertirla en un “subhumano” peligroso al que está justificado agredir o incluso eliminar. La doctrina anticomunista y reaccionaria funcionó en este sentido como el sostén ideológico de la tortura.

entrenadas, no son enfermos, porque si son sádicos o algo así, ellos seguirían hasta matar al individuo, pero ellos saben en qué momento parar, conocen los puntos dolorosos, las reacciones (…) el torturador no es un enfermo, sino un ser al que le han lavado el cerebro, un tipo entrenado. Entonces la persona que era víctima era vista por el torturador como algo no humano, un ser peligroso o comunista, porque un comunista era un ser peligroso en

indudablemente son personas que han sido

esa época (…) entonces cuando ellos castigaban no le castigaban a un ser humano sino

esa época (…) entonces cuando ellos castigaban no le castigaban a un ser humano sino a un ser despreciable, a ese animal peligroso (…) yo no podía entender cómo una persona que te trata con tanta crueldad después, al rato nomás, cuando terminaba su trabajo, te traía una Coca- ”

Cola o un café para que te tranquilices Carlos Arestivo, Asunción, 1978.

De esta manera, el torturador disocia su “trabajo” de la imagen que tiene de sí mismo. Se siente un “funcionario que hace su trabajo” como un mecanismo para reducir drásticamente su propia responsabilidad ante su conciencia en las atrocidades que comete y cayendo inevitablemente en una espiral de degradación moral y personal que es lo que también

hace posible la tortura y su continua repetición. Los tormentos se transforman entonces en “tareas” a realizar.

Esta forma de deshumanización alcanzó también en menor medida a una gran cantidad de funcionarios del Estado que participaban de la represión sin ser los ejecutores materiales de las torturas. Se aplica lo mismo que quienes desde cargos públicos tenían pleno conocimiento de las torturas y los tratos degradantes infligidos por los represores stronistas.

Es de destacar, como parte de este proceso de enajenación y deterioro moral, el extendido uso de alcohol y drogas entre quienes aplicaban las torturas, como elementos que facilitan la agresión.

Foto archivo CIPAE
Foto archivo CIPAE

63

Pastor Coronel observa el cuerpo abatido de una persona mientras sostiene un arma automática. La brutalidad de este represor era legendaria.

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FASCÍCULO 4

)

“Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

4 ) “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” El stronismo ignoró derechos, garantías y plazos

El stronismo ignoró derechos, garantías y plazos

El desamparo legal ante las detenciones y la tortura

plazos El desamparo legal ante las detenciones y la tortura Las detenciones se realizaban sin la

Las detenciones se realizaban sin la presencia de un juez, fiscal o abogado defensor. La policía era prácticamente omnipotente.

En al menos el 28% de las detenciones arbitrarias registradas por la Comisión de Verdad y Justicia se pudo comprobar la intervención de autoridades judiciales, antes, durante o después de la acción de los órganos de seguridad y represión de la dictadura.

Ante todo es fácil notar que se trata de un porcentaje más bien bajo, que demuestra el grado de indefensión en que se encontraba la población ante los abusos de la tiranía.

Pero incluso en los casos en los que hubo participación de instituciones del Poder Judicial, esto no significó ni mucho menos el reconocimiento o la protección de los 64 derechos legales de las víctimas. Los procedimientos de detención, encarcelamiento,

registro e incautación se realizaban sin la verificación de un juez o la concurrencia del fiscal o el abogado defensor; un criterio tan elemental como la presunción de inocencia quedaba disuelto ante un parte policial, la principal o la única evidencia presentada en juicio. Era habitual que se anexara al parte policial una declaración firmada del detenido, obtenida mediante torturas, que era estudiada por el juez antes de la indagatoria.

En definitiva, todas las normas procesales eran violadas o ignoradas sistemáticamente: no había examen de pruebas, tampoco la ponderación de los elementos de cargo y de descargo producidos durante el sumario o la emisión de sentencias fundamentadas y razonadas.

Proyecto “Por los Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más”

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Derechos Humanos, Dictaduras Nunca Más” COFINANCIADO POR IMPLEMENTADO Y COFINANCIADO POR La presente publicación ha

IMPLEMENTADO Y

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La presente publicación ha sido elaborada con la asistencia de la Unión Europea. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de Diakonia y en ningún caso debe considerarse que refleja los puntos de vista de la Unión Europea.

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FASCÍCULO 5

FASCÍCULO 5
Las detenciones eran generalmente violentas, pues formaban parte del “castigo” que se aplicaba a quienes
Las detenciones eran generalmente violentas, pues
formaban parte del “castigo” que se aplicaba a
quienes eran “culpables” desde la perspectiva de la
dictadura. Normalmente, se realizaban en horas de la
noche o de madrugada lo que favorecía la comisión
de todo tipo de abusos e irregularidades, como la