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Editorial

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ISSN 1537 - 1964

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Portada: Carlos Baonza. Cefalea Ilustraciones: Carlos Baonza

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. Vol. V, n.

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15. Marzo, 2004

. Vol. V, n. o 15. Marzo, 2004

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Índice

Panace @

Boletín de Medicina y Traducción

Í NDICE

ÍNDICE

Patrocinadores

IV

 

SEMBLANZAS

EDITORIAL

In memoriam Javier L. Collazo (1918-2003)

El lenguaje de la crítica en el discurso médico español:

 

Joaquín Segura

75

una perspectiva histórica Françoise Salager-Meyer

1

RESEÑAS

TRADUCCIÓN Y TERMINOLOGÍA

Tres enfoques de redacción científico-técnica Miguel Turrión

balance de un cuarto de siglo

76

Suido: un término científico mal acentuado Valentín García Yebra

6

Asociación Española de Periodismo Científico:

Minidiccionario crítico de dudas

Manuel Calvo Hernando

78

Fernando A. Navarro

7

Sexismo y ultrasexismo lingüísticos

Glosario del dolor (2.ª parte): otras cefaleas

Álvaro García Meseguer

80

María Verónica Saladrigas y Josep-E. Baños

12

El don de la palabra es lo más grande

 

Pollux Hernúñez

83

TRIBUNA

El término diabetes: aspectos históricos

 

CONGRESOS Y ACTIVIDADES

y

lexicográficos

Free Access, Quality and Translation: A report

J. Antonio Díaz Rojo

30

on the CINDOC Workshop Las revistas

Hacer ciencia de la salud: los diagnósticos

científicas españolas ante los retos tecnológicos

el conocimiento científico de las enfermedades Josep L. Barona La función social y cognitiva del eufemismo

y

37

Gregory Morley Sobre el seminario Ciencia, tecnología y ciencia española: la terminología

85

y

del disfemismo

científica en español

Pedro J. Chamizo Domínguez

45

Héctor Quiñones

87

La terminología científico-técnica en el DRAE José María Álvarez Blanco

52

La medicina, la atención médica y la lengua en la XLIV Conferencia Anual de la ATA

El sistema de clasificación ATC de sustancias

María Gabriela Ortiz

88

farmacéuticas para uso humano (The Anatomical, Therapeutic, Chemical Classification System)

Ripoll y el proyecto Scriptorium Mercè Piqueras

90

María Verónica Saladrigas

58

Pximas reuniones

SNOMED: la nomenclatura sistematizada de

Laura Munoa y Cristina Estrada

92

medicina del College of American Pathologists (y II) Guillermo Reynoso, María Carolina Berra, Olga Burlak,

ENTREMESES

Patricia Houghton, María Cecilia Vallese y Ernesto Martín-Jacod

61

Hierbas, plantas, animales…, lengua y traducción (I)

 

Enrique Bernárdez

5

REVISIÓN Y ESTILO

 

No es lo mismo (I):

Los folletos de salud, a examen M.ª Blanca Mayor Serrano

66

Amphoteric, amphiphile, amphipathic José María Álvarez Blanco

11

CARTAS A PANACE@

¿Quién lo usó por vez primera? ECG y Holter Fernando A. Navarro

29

De panfletos y textos científicos y filosóficos:

¿Quién lo usó por vez primera?

respuesta a José Antonio Pascual

Síndrome del maullido

José A. Tapia

Granados

70

Fernando A. Navarro

44

EL LÁPIZ DE ESCULAPIO

Las limitaciones del técnico traductor Manuel Sevilla Muñoz y Julia Sevilla Muñoz

51

Dos microcuentos y pico María de Miguel

72

Traducir también es arriesgar Maite Solana

60

Terminología cazurra: El pijiritati María Barbero

73

Relaciones fatales de un corrector Jorge Avendaño

69

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Editorial

<http://www.medtrad.org/pana.htm> Editorial El lenguaje de la crítica en el discurso médico español: una

El lenguaje de la crítica en el discurso médico español: una perspectiva histórica

Françoise Salager-Meyer*

Introducción

El estudio o análisis del lenguaje en sus múltiples aspectos ha sido tema de reflexión desde la remota antigüedad griega. Pla- tón y Aristóteles destinaron buena parte de sus indagaciones

a encontrar la forma más adecuada de que las palabras coin-

cidieran del modo más preciso posible con las ideas o con los hechos. En la Edad Moderna, Leibniz, Bacon, Hobbes, Hume, Locke y otros pensadores de los siglos XVII y XVIII trataron de eliminar de las proposiciones científicas o filosóficas toda aseveración que no tuviese un asidero firme en la realidad demostrable. Lavoisier fue categórico al afirmar que «l’art de raisonner n’est rien d’autre qu’une langue bien arrangée». Más tarde, en la primera mitad del siglo XX, los integrantes

del llamado Círculo de Viena, y después Whitehead, Russell, Boole, Venn, Conturat, Peano y otros, intentaron encontrar fórmulas matemáticas para expresar con toda precisión el lenguaje científico. Pese a todos estos esfuerzos, como lo reconoció el Wittgenstein tardío (Investigaciones filosófi- cas), el lenguaje se resiste a ser despojado de su ambigüedad sustancial. Durante el período neoclásico (siglo XVIII y primeros años del XIX), la preocupación por el lenguaje recayó principal- mente sobre sus aspectos morfemáticos y sintagmáticos. Se

trataba de clasificar y encerrar todas las posibilidades de ex- presión en un esquema de orden natural preestablecido. Fue la época del florecimiento de la gramática de Port-Royal. La relación entre lenguaje e historia, sociedades y culturas no aparece claramente hasta la obra de Friedrich Nietzsche. Pero la figura que más decididamente anuncia el alba de la etno- lingüística es Wilhelm von Humboldt (1767-1835), político prusiano nacido en Potsdam, educador y filólogo, fundador de la Universidad de Berlín que hoy lleva su nombre. Su concepción de la estrecha relación entre el lenguaje, las so- ciedades y las culturas se manifiesta en la mayor parte de sus obras científicas: Los vascos y su lengua, Sobre la diferencia de estructura de las lenguas humanas, Sobre la lengua kawi de la Isla de Java No es sino a finales del siglo XIX y en pleno siglo XX cuando la mirada sobre el lenguaje ahonda en sus misteriosas profundidades. Las nuevas corrientes del pensamiento ponen

al ser humano, sujeto supremo no cuestionado hasta entonces,

bajo la lente y el bisturí de la disección. El lenguaje adquiere entonces un papel de primer actor en el escenario de la vida

y de la realidad. Los trabajos de Friedrich Nietzsche, Karl

Marx, György Lukács y Sigmund Freud suponen la avanzada en este nuevo derrotero del pensamiento. El sujeto humano es más un ser producido que productor; su protagonismo pasa

a un segundo lugar. La historia, la cultura, la economía, el

lenguaje son los agentes; el ser humano es el resultado. La corriente de pensamiento llamada estructuralismo, a partir de la obra del antropólogo francés Claude Lévi-Strauss, y la más reciente que la continúa o le es antagónica, conocida como postestructuralismo, coinciden cuando menos en esta nueva visión relativista del ser humano y de la realidad. El filósofo alemán Martin Heiddeger, el historiador y filósofo francés Michel Foucault, el filósofo alemán Hans-Georg Gadamer, el psicoanalista francés Jacques Lacan, el crítico literario, también francés, Roland Barthes, la lingüista y psi- coanalista búlgara Julia Kristeva y otras figuras estelares del pensamiento actual se muestran de acuerdo en desposeer al

ser humano del sitial de honor en la creación que antes había ostentado. La tajante dicotomía entre sujeto y objeto parece desvanecerse. La historia, la sociedad y la cultura están de- trás de las formas de ver la realidad. Estas concepciones se extienden a todos los dominios del pensamiento, en particu- lar a las artes y la literatura. Los pensadores españoles no han permanecido indiferen- tes a estas novedades. Baste aquí con recordar dos figuras que destacan en el reino de las letras y la filosofía. Una es Julio Casares (1877-1964), natural de Granada, que formó parte del grupo de Ramón Menéndez Pidal (seguidor de las inspiraciones de Marcelino Menéndez Pelayo), el cual hizo

hincapié en el estudio del lenguaje, los métodos de la ciencia

y la historia comparada. La otra es Emilio Lledó (1927-),

sevillano, en una época alumno de la Universidad de Hei- delberg, donde tuvo como profesores a Karl Löwitz y a

Gadamer. Ha sido profesor de filosofía en las Universidades de La Laguna y de Barcelona, obtuvo el Premio Alexander von Humboldt en 1992 y es actualmente miembro de la Real Academia Española. Lledó considera que el lenguaje tiene íntima conexión con las condiciones materiales y sociales,

y que no sólo revela el pensamiento, sino también la forma

de ver la realidad y de interpretarla. En sus obras Filosofía y lenguaje, Lenguaje e historia, El silencio de la escritura y El surco del tiempo da cuenta de sus reflexiones sobre estas materias. Es en el marco de estas corrientes de ideas que parten de la existencia de vínculos estrechos entre lenguaje, historia, sociedad, economía y cultura en el que se inscribe la línea de investigación que examina el lenguaje de la critica del discur- so médico, y cuyos resultados, en lo que a España se refiere, queremos exponer aquí, a la par que intentar relacionarlos

con la historia de este país durante el período que fue objeto de nuestro análisis, a saber, 1830-1999.

* Facultad de Medicina, Universidad de Los Andes, Mérida (Venezuela). Dirección para correspondencia: fmeyer@telcel.net.ve.

Editorial

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Evolución de la retórica de la crítica (1830-1999) Una de las características retóricas más sobresalientes de la crítica española desde 1830 hasta la década de 1960, aproximadamente, es su arrogancia. De hecho, siempre se ha caracterizado por ser eminentemente directa y abierta. Vea- mos algunos ejemplos: a

[1] Terminantemente y sin vacilación alguna, no pode- mos estar de acuerdo con los resultados del maestro y eminente práctico Sr. Ribas Pujol [1880].

[2] Ahora bien: ¿qué nos enseña la patogenia de la locu-

ra puerperal bajo el punto de vista de la constitución de esta psicopatía como entidad nosológica y de su distin-

ción clínica de las demás vesanias? [

nada [1887] [las palabras en cursiva figuran así en el original]. Esto por si solo [sic] basta para demostrar, en contra de la opinión del ilustrado y honorable Dr. Ponte y sus prosélitos, que la LOCURA PUERPERAL JAMÁS

] Absolutamente

PODRÁ

CONSTITUIR

ENTIDAD

NOSOLÓGICA

DISTINTA

DE

LAS DEMÁS VESANIAS [1885] [las palabras en versalitas aparecen en mayusculas en el original].

Estos dos ejemplos, además de su tono mordaz y polémi- co, al cual nos referiremos más adelante, contienen un rasgo retórico interesante: se trata de lo que se ha llamado courtesy markers 1 o manners of dispute. 2 Son expresiones de defe- rencia y cortesía (que podríamos calificar de «reparadoras») cuya función retórico-pragmática era la de calificar al cientí- fico criticado, como si el autor de la confrontación académica quisiera suavizar el golpe que asestaba y atenuar un tanto la ofensa o agresión. Podríamos sugerir, sin temor a equivocarnos, que la defe- rencia observada en la mayor parte de las críticas registradas en el siglo XIX es un fiel reflejo de la persistencia de una men- talidad caballeresca entre los científicos (¡el duelo cortés!) y del carácter individual y privado de la empresa científica de aquella época. 3, 4 Veamos ahora unos ejemplos de crítica to- mados de artículos médicos publicados unos años más tarde:

[3] Fue, ciertamente, un mal momento en la historia de la Neurología aquel día de 1869 en el que, en la «British Association for the Advancement of Science», se enfrentaron Jackson y Broca y éste quedó victorioso. Con ello se retrasó en sesenta años el adecuado enfoque de las localizaciones cerebrales. El dislate lógico que los seguidores de Broca y este mismo cometían, era tremendo

[1946].

Es fácil darse cuenta de que los ejemplos 1 a 3, además de poner en evidencia el carácter directo y hasta ofensivo de la crítica, reflejan una indicación personal (el acto crítico está dirigido a científicos claramente identificados por sus apellidos), así como el compromiso afectivo de sus autores, lingüísticamente reforzado a través del empleo de adverbios o expresiones enfáticas. De hecho, quien emite la crítica se responsabiliza entera y apasionadamente de su acto crítico.

Es lo que Atkinson 5 llamó presence of authorial persona. Los ejemplos anteriores son, entonces, claros testigos de la manera provocativa, polémica, mordaz, dialógica (casi cara a cara) con la cual los científicos españoles de los años 1830- 1960 formulaban su desacuerdo. La década de 1990 muestra cambios importantes en el comportamiento de la crítica en los textos médicos escritos en español. De hecho, aunque todavía categórica, tiene un tono menos agresivo y menos áspero que el de la crítica de los años an- teriores (ejs. 4 a 5), aunque, la implicación emocional de sus autores sigue estando muy presente.

[4] Sin embargo, estos autores no ajustaron sus resul- tados en función de la edad, el sexo, la raza y el hábito tabáquico, lo cual limita considerablemente la validez de sus estimaciones [1997].

[5] La necesidad de preguntarse por la fiabilidad de los estudios referidos es obvia [1997].

Los ejemplos 7, 9, 10 y 11 ilustran también el hecho de que la crítica de la última década del siglo XX es menos personal que la de los años anteriores, es decir, que los apellidos de los científicos censurados no aparecen en el cuerpo del artículo pro- piamente dicho, sino que se sustituyen por números en superín- dices o entre paréntesis que remiten a las referencias bibliográ- ficas señalados aquí con un asterisco entre parentesis (*). Otro rasgo distintivo de la crítica de 1990 radica en el hecho de que está a menudo dirigida no a un científico en par- ticular, sino a la comunidad científica como ente colectivo. Dicho de otro modo, la crítica se refiere a lagunas existentes en la literatura (ejs. 6 y 7). Como ya es bien sabido, 6, 7 esta crítica o «denuncia» permite al autor del artículo crear su pro- pio nicho dentro del colectivo científico al cual pertenece:

[6] Poco numerosos son los trabajos de investigación para aclarar el mecanismo alterativo de la endotelitis, vasculitis y trombosis de la FBM [1997].

[7] En la literatura española las publicaciones sobre PIP son escasas y referidas en su mayoría a casos clíni- cos aislados (*) [1997].

Un tercer cambio retórico estriba en el hecho de que la formulación lingüística de la crítica en los textos médicos es- critos en español empieza a modularse, aunque —es impor- tante hacer hincapié en ello— sigue siendo bastante directa. Dicha modulación se suele realizar mediante el empleo de «escudos lingüísticos» (hedges), 8 es decir, de elementos mati- zadores tales como verbos modales y epistémicos y adverbios de probabilidad (ejs. 8 y 9).

[8] Para concluir, nos parece tremendamente prudente el señalar que, en las medidas densitométricas actual- mente realizadas, quizás hoy en día con una profusión exagerada e interpretación mal efectuada, se debe ser

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rigurosamente consciente de que una medida, en sí mis- ma, nunca nos define la masa ósea de un individuo en un sentido estricto y que los cambios observados en ellas pueden depender de tantas variables […] que, de no tenerlos en cuenta, hacen de ellas un método carente de fiabilidad y consecuentemente de utilidad [1997].

[9] Así, son múltiples las publicaciones que han demos- trado una mayor frecuencia de afecciones diseminadas de la enfermedad (*). Sin embargo, este punto aún se puede considerar controvertido [1999].

Finalmente, otra estrategia retórica de finales del siglo XX, cuyo objetivo es mitigar la fuerza de la crítica, consiste en que el autor que critica pase a ocupar un segundo plano (ejs. 10 y 11), reduciendo así su compromiso ilocucionario. Me-

diante este «traspaso de responsabilidad», la crítica recae en algo inanimado, un talking fact. 9 Este medio retórico, que podría subsumirse bajo la amplia noción de «tematización»,

a la cual Luukka y Markkanen 10 se han referido como una

sub-strategy of impersonalization, se observa en los ejem- plos siguientes:

[10] En los pacientes con ACV los estudios que evalúan las alteraciones de la hemostasia son fragmentarios; la elevada prevalencia de deficiencia de Proteína C o de Proteína S halladas por d’Angelo y cols. (*) o Sacco y cols. (*) respectivamente no se confirma en nuestro estudio [1997].

[11] Salvo una mujer, el resto de nuestros casos [sic] fueron varones 10/1, en discordancia con otras series consultadas que resaltan el predominio de estos tumo- res en mujeres (*) [1997].

Ambos ejemplos son claros testigos de que en la prosa médica escrita en español la investigación llevada a cabo empieza a ocupar una posición temática prominente a partir de la última década del siglo pasado, mientras que el autho- rial persona 5 aspira a quedarse agazapado en el trasfondo de la crítica, como si ésta no naciera de él. La intervención del elemento personal pretende desaparecer en un sutil intento de ajustarse al «ideal» de objetividad científica. De todos modos, es de justicia hacer notar que los autores españoles no recurren con tanta frecuencia a esta última estrategia como sus homólogos anglosajones. Creo que es apropiado hacer ahora un breve resumen de la historia política de España en el período bajo estudio (1830- 1999). Esto nos permitirá tener una mejor visión de conjunto para poner en relación las características del lenguaje con el acontecer histórico.

Lenguaje e historia ¿Por qué se produce un cambio en la retórica de la crítica

a partir de la década de 1960? Tras la Segunda Guerra Mun-

dial, los EE. UU. empiezan a ejercer en numerosos países europeos una gran influencia en el campo de la política, la

economía, la industria, la ciencia y los medios de comunica-

ción. La llegada del Plan Marshall, preludio del tan aplaudido

y a la vez tan denostado fenómeno de la globalización (que

empezará a asentarse tras el triunfo de la perestroika de Gor- bachov, la consiguiente caída del Muro de Berlín, en 1989, y

el posterior desmembramiento del bloque comunista), supone

una inyección de dinero para reconstruir una Europa en rui- nas. Los EE. UU. tienen entonces vía libre para colocar en el mercado europeo no sólo sus productos, sino también su

American Way of Life, con todo lo que ello implica. España, a causa de la dictadura del general Francisco Franco, se queda

al margen de ese proceso y no sube al tren de la modernidad

hasta el fallecimiento del dictador, en 1975, y la subsiguiente instauración de la democracia. Con la llegada al poder de un gobierno de «izquierda» socialistaen 1982, la nación española se abre a Europa, hecho que favorece su entrada en la OTAN y su ingreso en el entonces denominado Mercado Común, en 1986. España deja entonces de ser el vagón de cola de Europa y el lema «África comienza en los Pirineos» pierde su vigencia.

La pertenencia a una unión de países democráticos «de-

sarrollados» a los que se quiere y se debe imitar y el sistema político vigente favorecen un acceso más libre a la educación

y a una cultura pragmática, tecnocientífica, competitiva y

utilitarista. España deja atrás su pasado para embarcarse en el «tren del progreso». Todo ello posibilita una mayor compe- tencia en la comunidad científica española y una aspiración a

ingresar en los círculos científicos privilegiados del exterior muy industrializado. Se empiezan también a destinar más fondos a la investigación y al desarrollo, y la cantidad de publicaciones médicas nacionales aumenta de forma signi- ficativa: hoy día en España se editan más de 200 revistas en

el campo de la medicina, 11, 12 con el consiguiente aumento de

artículos publicados y mayores posibilidades de acuerdo y desacuerdo entre científicos. Es, pues, razonable la hipótesis de que el cambio hacia la modulación y la despersonalización de la crítica española de finales del siglo XX guarda relación con la transformación de la visión científica que se produce en España en esa época, fenómeno ligado a su vez a los cambios históricos que en el país han venido ocurriendo. En efecto, de la medicina basada principalmente en la experiencia personal, en la sapiencia y también en una vieja tradición empírica, se pasa a otra me- dicina basada en pruebas. Esta última utiliza como recurso esencial el método experimental, cuyas principales caracte- rísticas son la duda, la crítica y la refutabilidad, 13 y, por tanto, tiene que adoptar un nuevo estilo, acorde con las exigencias que tales recursos le imponen. Este nuevo estilo radica, pre- cisamente, en una mayor impersonalización, matización y cautela del acto crítico. Podríamos especular, además, con que a esa nueva retórica crítica contribuye el hecho de que los científicos hoy día no se atreven a censurar a sus colegas en

un tono duro y directo como lo hacían sus predecesores, sino que prefieren recurrir a un lenguaje aproximativo, caracterís- tico de la negociación en la comunicación social. Así pues, la crítica se formula de modo oblicuo, mediante rodeos lingüís- ticos de índole variada, porque, aunque la competencia entre

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científicos a la que hemos aludido anteriormente puede llegar

a ser feroz a causa de la repartición de fondos (por lo general

escasos), conviene mantener un clima de cordialidad no sólo para evitar enfrentamientos, sino también para impedir que se cierren las puertas de la publicación a causa de un lenguaje que se juzgue arrogante. No olvidemos, en efecto, que la pu- blicación es el producto final de la actividad científica propia- mente dicha, y que los académicos se encuentran bajo la fuerte presión de publicar (ya llegó al mundo académico español el famoso lema del mundo académico angloamericano publish or perish). Podemos, así, comprobar que las presiones socia- les —o externas, y por tanto ajenas a las necesidades internas de la ciencia— influyen en el comportamiento lingüístico de los científicos y de la información científica. 14 Finalmente, no es aventurado suponer que en los cambios retóricos apuntados intervienen, además, los dos factores siguientes: por una parte, la reciente aparición en España de manuales de redacción de artículos científicos que recomien- dan «ponderación, tono respetuoso y ecuánime» y «evitar la inclinación a la dureza» al formular una crítica, 15 y por otra,

la influencia ejercida por la lengua inglesa (reconocida por la acentuada modulación de su crítica) sobre la lengua española

a consecuencia del creciente contacto de los científicos es-

pañoles con la lingua franca de la comunicación científica. De hecho, la actualización médica en España (como, muy probablemente, en cualquier país del mundo) se realiza hoy día principalmente mediante la consulta de fuentes escritas en inglés. 16-18 A este respecto, es interesante señalar que la transferencia al español (no siempre consciente, por supuesto) de patrones lingüísticos característicos del inglés científico se ha observado no sólo en el nivel retórico (como lo sugiere el

presente estudio), sino también en el nivel léxico y sintáctico. 19- 21 Como muy bien lo expresa Gustavo Silva en su carta titulada «El español médico», 22 los médicos de lengua española que conocen el inglés «abrevan en referencias escritas en esa len- gua e importan montones de anglicismos de toda laya, incluso sintácticos. Como consecuencia, hoy en día los textos escritos originalmente en español se parecen mucho a traducciones mal

hechas del inglés; [

el mal ejemplo cunde, de manera que

acaban escribiendo así incluso quienes desconocen el inglés».

]

Agradecimientos. Quisiera agradecer muy sinceramente a María Ángeles Alcaraz Ariza, de la Universidad de Alicante (España), la ayuda prestada en la recopilación y el análisis del material lingüístico que permitió llevar a cabo el estudio tanto cualitativo como cuantitativo de la evolución de la retórica de la crítica en la prosa médica en español en los siglos XIX y XX.

Notas

a El año mencionado al final de cada ejemplo indica el año de pu- blicación del artículo del cual fue tomado el ejemplo. Las palabras en cursiva se refieren a la crítica en sí.

Bibliografía

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2 Shapin S. Pump and circumstances: Robert Boyle’s literary technology. Soc Stud Sci 1984; 14: 481-520.

3 Salager-Meyer F, Zambrano N. The bittersweet rhetoric of controversiality in 19th and 20th century French and English medical literature. Historical Pragmatics 2001; 2 (1): 141-175.

4 Salager-Meyer F, Alcaraz Ariza MÁ. Lo cortés no quita lo valiente: la retórica de la discrepancia en el discurso médico escrito en español (1880-1899). En: Palmer JC, Posteguillo S, Fortanet I. Dirs. Discourse Analysis and Terminology in Lan- guages for Specific Purposes. Col·lecció Estudis Filològics, 5. Castellón: Universitat Jaume I; 2001. p. 15-24.

5 Atkinson D. The philosophical transactions of the Royal Socie- ty of London. 1675-1975: A sociohistorical discourse analysis. Language and Society 1996; 25: 331-371.

6 Swales J. Genre analysis. Cambridge: Cambridge University Press; 1990.

7 Salager-Meyer F, Alcaraz Ariza MÁ, Zambrano N. The scimitar, the dagger and the glove: intercultural differences in the rhetoric of criticism in Spanish, French and English medical discourse. English for Specific Purposes 2003; 22: 223-249.

8 Salager-Meyer F. Hedges and textual communicative function in medical English written discourse. English for Specific Purpo- ses 1994; 13: 149-171.

9 Meyer PG. Hedging strategies in written academic discourse:

strengthening the arguments by weakening the claim. En: Mar- kkannen R, Schröder H. Dirs. Hedging and discourse: Appro- aches to the analysis of a pragmatic phenomenon. Berlín: Walter de Gruyter; 1997. p. 21.

10 Luuka MR, Markkanen R. Impersonalization as a form of hed- ging. En: Markkannen R, Schröder H. Dirs. Hedging and dis- course: Approaches to the analysis of a pragmatic phenomenon. Berlín: Walter de Gruyter; 1997. p. 168.

11 Jordá-Olives M. Documentación biomédica: estructura y funcio- namiento de las bases de datos bibliográficas. Med Clin 1991; 97: 265-271.

12 Feliú E. Confidencias de un redactor de una revista biomédica. La experiencia de Medicina Clínica. Med Clin 1995; 104: 271-276.

13 Popper K. The logic of scientific discovery. Londres: Hutchin- son; 1959.

14 López López P. Bibliometría: la medida de la información. En:

López Yepes J. Dir. Manual de información y documentación. Madrid: Pirámide; 1996.

15 Martín Vivaldi G. Curso de redacción: teoría y práctica de la composición y del estilo. Madrid: Paraninfo, Thomson Lear- ning; 2000. p. 382.

16 Pulido M, González JC, Sanz F. Artículos originales publicados en Medicina Clínica durante 30 años (1962-1992): número de autores, intervalo entre la aceptación y publicación y referencias bibliográficas. Med Clin 1994; 103: 770-775.

17 Navarro FA. El idioma de la medicina a través de las referencias bibliográficas de los artículos originales publicados en Medicina Clínica durante 50 años (1945-1995). Med Clin 1996; 107: 608-

613.

18 Navarro FA, Alcaraz Ariza MÁ. El idioma de la dermatología en España a través de las referencias bibliográficas publicadas en Actas Dermo-Sifiliográficas entre 1910 y 1995. Actas Dermosi- filiogr 1997; 88: 358-364.

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

Editorial

19 Navarro FA. En pos de la verdadera causa de los anglicismos médicos. Ars Medica 2002; 1: 53-64.

20 Alcaraz Ariza MÁ, Congost Maestre N. Los anglicismos y su (no) traducción al español en textos médicos. En: Félix Fernández L, Ortega Arjonilla E. Dirs. II Estudios sobre traducción e interpreta- ción. Málaga: Universidad de Málaga; 1998. p. 1035-1041.

ción. Málaga: Universidad de Málaga; 1998. p. 1035-1041. 21 Alcaraz Ariza MÁ. Anglicismos en el lenguaje

21 Alcaraz Ariza MÁ. Anglicismos en el lenguaje de las ciencias de la salud. Alicante: Universidad de Alicante; 2000.

22 Silva GA. El español médico. Panace@ 2003; 4 (11): 80-81.

<http://www.medtrad.org/panacea/IndiceGeneral/n11carta-

silva.pdf>.

cea/IndiceGeneral/n11carta- silva.pdf >. Hierbas, plantas, animales Enrique Bernárdez

Hierbas, plantas, animales

Enrique Bernárdez

Universidad Complutense de Madrid (España)

,

lengua y traducción (I)

Ya en varios sitios he encontrado un error que me ha llamado la atención. Primero, en una serie británica de historia emitida en un canal de TV se hablaba de que durante el Imperio romano se almacenaba maíz para repartir a los ciudadanos pobres; en el capítulo dedicado a Egipto nos encontramos con que enterraban al muerto acompañado de muchas cosas, incluyendo maíz para comer en la otra vida. En un libro de tema psicológico, bastante bien traducido por lo demás y de autora también británica, se dice algo semejante respecto a los campesinos del antiguo Egipto; cito literalmente: «Sus espaldas y los dedos de los pies aparecen deformes debido a los esfuerzos que debían hacer para moler el maíz cuando querían amasar pan». La primera vez que me topé con esta traducción del inglés corn fue en mis clases de inglés medieval hace más de veinte años, cuando algunos de mis alumnos vertían tal palabra con maíz y la encajaban sin más en textos procedentes de los siglos

XI y XII. Y desde entonces la he vuelto a encontrar entre ellos

televisión? La palabra corn, evidentemente (es de origen francés, claro) significa ‘grano’ en general, o ‘cereal’; en EE. UU. se ha especializado para el cereal allí más característico, que es el maíz, y parece que bastante gente tiene ahora tendencia a seguir el uso americano en la traducción. Pero, ¿de dónde viene el maíz? De América, lo que quiere decir que tan útil planta fue una total desconocida en el Viejo Mundo hasta un tiempo después de los viajes de Colón. Es un claro error de traducción que, según el inglés americano va situándose como paradigma de la lengua inglesa, co- rre el riesgo de generalizarse. Pero para la mayor parte de la gente este tipo de equivocación, que es mucho más grave que una falta de concordancia u otro solecismo de cualquier clase, o un barbarismo de los que, según se dice, tanto abundan, pasará desapercibido a menos que se sepa algo de historia de la agricultura. Circunstancia que no tiene por qué darse entre los telespectadores interesados en la divulgación histórica ni entre los lectores de libros de psicología social. A lo mejor podíamos empezar a hacer como en muchos países europeos, donde se especifica la variedad de inglés del original: Traducido del americano o Traducido del inglés, según convenga. Y el traductor, entonces, se atendría a lo que es propio en cada una de esas grandes variedades estándar de la lengua inglesa.

¿pero también en traducciones publicadas o en series de

,

Reproducido con autorización de El Trujamán, del Centro Virtual Cervantes (<http://cvc.cervantes.es/trujaman/>).

Traducción y terminología

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

y terminología <http://www.medtrad.org/pana.htm> Suido: un término científico mal acentuado Valentín

Suido: un término científico mal acentuado

Valentín García Yebra*

Hay en el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) cuarenta y tres adjetivos de significado zoológico compues-

tos de dos elementos claramente diferenciados. El primero de estos elementos designa una familia o especie de animales, y

el segundo, que es siempre el sufijo ´-ido, indica la pertenencia

de lo calificado por el adjetivo compuesto a la familia o especie designada por el primer elemento. Así, arácnido se aplica

a seres pertenecientes a la familia de la araña (aráchnē en

griego), y óvido, a individuos de la familia de la oveja (en latín ovis). He aquí la lista alfabetizada de esos adjetivos: acárido, acrídido, anélido, arácnido, auquénido, balénido, bóvido, camélido, cánido, capúlido, carábido, casuárido, cérvido, cicádido, cicindélido, cóccido, coccinélido, colúbrido, cór- vido, crisomélido, culícido, emídido, équido, escíncido, es- cómbrido, escuálido, esfíngido, falcónido, félido, formícido, fringílido, gádido, gecónido, hapálido, holotúrido, homínido, ictérido, iguánido, múrido, óvido, ráyido, salmónido, suido. Observará el lector que todos estos adjetivos son palabras esdrújulas, acentuadas en la sílaba inmediatamente anterior al sufijo ´-ido, como indica la tilde superpuesta al guión que simboliza esa sílaba. Todos, menos el último, suido, que apa- rece en el DRAE sin acento gráfico, como palabra paroxítona

o llana. No se debe esta peculiaridad de suido al hecho de que, al indicar su etimología, se afirme erróneamente que su segundo componente procede «del gr. ε ʼιδος, ˆ forma», lapsus que se enmendará en la próxima edición del DRAE diciendo correctamente: «del lat. sus, suis, cerdo, e ´-ido», del mismo modo que, por ejemplo, al indicar la etimología de óvido se dice: «del lat. ovis, oveja, e ´-ido», o la de cánido, «del lat. canis, perro, e ´-ido». ¿Por qué, entonces, si el segundo componente de suido es ´-ido, exactamente igual que el de los otros cuarenta y dos adjetivos zoológicos de nuestra lista, aparece éste en el DRAE como voz paroxítona o llana, mientras que todos los demás son esdrújulos? Sin duda porque así lo pronuncian y escriben científicos poco preocupados por la corrección de su peculiar lenguaje. Se trata aquí del mismo fenómeno que se produjo en fú- gido, adjetivo antiguo que, como dice el DRAE, procede del latín fuğıtus, participio pasivo de fugĕre, huir, y que, al perder

más tarde la g intervocálica (como la perdió rugido al trans- formarse popularmente en ruido) y convertir la f inicial en h, pasaría a húido, y luego, por la tendencia popular a formar diptongo con las vocales débiles, a huido. Es un fenómeno semejante al que se produce con frecuen- cia en la voz periodo, registrada en el DRAE como «período o periodo (del lat. periŏdus, y este del gr. περíοδος)», indi- cando así que la pronunciación culta de esta palabra española es período, voz esdrújula, aunque el DRAE admite también la pronunciación vulgar, que la convierte en paroxítona o llana: periodo. Esta tolerancia se justifica, hasta cierto punto, en una palabra como período, conocida y usada por todos o casi todos los que saben leer, pues entra de algún modo en la formación de otras palabras más o menos corrientes, como periódico, periodismo, periodista, periodicidad, periodizar, periodización. Nadie ignora que la gente simplemente alfabetizada, y también la semiculta, altera con facilidad palabras del lenguaje corriente. Pero ¿qué persona a quien no le resulte totalmente desconocido el nombre del poeta griego Hesíodo se permitirá deformarlo pronunciándolo Hesiodo? Si alguien lo hace, no será por la misma razón por la que muchos dicen periodo en vez de período, sino por crudo galicismo, igual que algunos semicultos llaman Herodoto a Heródoto. Sin duda son menos los que conocen el significado de súido que los que han oído o leído el nombre del gran historiador griego. Pero, entre los pocos conocedores del adjetivo que designa a los «mamíferos artiodáctilos paquidermos con jeta bien desarrollada y caninos largos y fuertes que sobresalen de la boca» (DRAE), hay quienes deforman su acentuación vulgarizándola, y, en vez de hacerla esdrújula como la de todos los demás nombres de la misma serie zoológica, la convierten en llana, del mismo modo que los indoctos y los semicultos convierten período en periodo. Los científicos que así actúan tienen menos excusa que éstos, porque período no es un término que forme parte de una serie especializada, mientras que súido sí lo es, y su alteración prosódica destruye la uniformidad estructural de una parcela de la terminología zoológica, sin otro resultado que poner de relieve la incultura y vulgaridad lingüística de quienes dicen o escriben suido.

lingüística de quienes dicen o escriben suido . * Real Academia Española, Madrid (España). Dirección para

* Real Academia Española, Madrid (España). Dirección para correspondencia: Real Academia Española, C/ Felipe IV, n.º 4, E-28014 Madrid.

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Traducción y terminología

Traducción y terminología Minidiccionario crítico de dudas Fernando A. Navarro*

Minidiccionario crítico de dudas

Fernando A. Navarro*

alopecia areata. [Derm.] Este latinismo plantea importantes problemas para el traductor:

1 La nomenclatura de la alopecia areata es confusa

en inglés. En relación con las tres fases tradicionales de esta enfermedad, algunos autores hablan de alopecia

circumscripta (o alopecia areata a secas) para referirse a

la fase inicial con placas circunscritas y bien definidas de

alopecia; alopecia totalis para referirse a la fase de alo- pecia total del cuero cabelludo (pero con conservación del pelo en las pestañas, las cejas, la barba, las axilas,

el pubis y el resto del cuerpo), y alopecia universalis

para referirse a la fase de alopecia total de todas las zonas pilosas del cuerpo. Otros autores, probablemen-

te para resaltar la unidad esencial de todo el proceso

patológico, prefieren llamar a estas tres fases alope-

cia areata circumscripta (o patchy alopecia areata),

alopecia areata totalis y alopecia areata universalis, respectivamente.

2 En español, a la confusión original del inglés hemos

de añadir la confusión derivada de calcar al español

la terminología inglesa sin prestar atención a los pro-

blemas de traducción. Los dermatólogos que calcan la primera clasificación inglesa y traducen alopecia circumscripta por «alopecia circunscrita», alopecia totalis por «alopecia total» y alopecia universalis por «alopecia universal» olvidan un hecho importantísimo. Que los dermatólogos de habla inglesa distinguen cla- ramente entre circumscript alopecia (cualquier alope- cia que afecta a una zona limitada del cuero cabelludo; p. ej.: seudopelada de Brocq, tricotilomanía, alopecia cicatricial secundaria a un liquen, etc.) y alopecia cir- cumscripta (forma circunscrita de la alopecia areata);

entre total alopecia (en referencia a la atriquia congénita u otras causas de alopecia total del cuero cabelludo) y alo- pecia totalis (alopecia total del cuero cabelludo como forma evolucionada de la alopecia areata), y entre universal alopecia (cualquier alopecia corporal total)

y alopecia universalis (alopecia corporal total como

forma evolucionada de la alopecia areata). Si, como

es habitual incluso en los tratados de dermatología más

prestigiosos traducidos del inglés, tanto total alopecia como alopecia totalis se traducen al español por ʻalo-

pecia totalʼ, es fácil imaginar la confusión resultante en nuestro idioma.

3 Pero si optamos por calcar la segunda clasificación

inglesa y traducimos alopecia areata circumscripta (o patchy alopecia areata) por «alopecia areata circunscrita»

(o «alopecia areata en placas»); alopecia areata totalis por «alopecia areata total» y alopecia areata universa- lis por «alopecia areata universal», incurrimos en una terminología incongruente. Y es que en español, en efecto, no resulta posible asociar dos adjetivos mutua- mente excluyentes como ʻareataʼ y ʻtotalʼ, o ʻareataʼ

y ʻuniversalʼ (a mi modo de ver, llamar «alopecia

areata total» a una alopecia total del cuero cabelludo que comenzó de forma circunscrita sería algo así como llamar «infección localizada generalizada» a una septicemia que se hubiera iniciado a partir de un forúnculo perinasal).

4 A ello hay que añadir los problemas derivados de

calcar los adjetivos totalis y universalis, utilizados en inglés para distinguir las dos variantes más avanzadas

de alopecia areata. En español, que yo sepa, no puede

haber una alopecia más extensa que la ʻtotalʼ (adjetivo éste que, en el Diccionario de la RAE, se define así:

«general, universal y que lo comprende todo en su especie»). Este problema deriva directamente de una dificultad peculiar del inglés: su incapacidad para dis-

tinguir entre hair en el sentido de ʻcabelloʼ, hair en el sentido de ʻvelloʼ y hair en el sentido de ʻpeloʼ, que en español distinguimos sin mayor dificultad (v. hair ** ). Dado que nuestro adjetivo ʻcapilarʼ hace referencia exclusivamente a los cabellos o pelos de la cabeza y nuestro adjetivo ʻpilosoʼ hace referencia a todos los pelos del cuerpo y engloba tanto al vello como al ca- bello, parece claro que no teníamos gran necesidad de andar buscando equivalentes raros para traducir totalis y universalis del inglés.

5 La mejor manera de resolver todos estos problemas

pasa, a mi modo de ver, por recuperar el galicismo ʻpeladaʼ (muy usado hasta hace unos años en dermato-

logía, pero hoy en franco retroceso ante la presión del inglés). Dado que el vocablo ʻpeladaʼ no presupone en

sí ninguna limitación de extensión, sería perfectamente

factible utilizar ʻpeladaʼ a secas en sentido genérico para traducir el inglés alopecia areata (en sentido amplio), y recurrir a calificativos claros y descriptivos para describir sus tres formas evolutivas principales:

ʻpelada circunscritaʼ para traducir el inglés alopecia circumscripta (o patchy alopecia areata); ʻpelada total del cuero cabelludoʼ o ʻpelada capilar totalʼ para tradu-

cir el inglés alopecia totalis (o alopecia areata totalis),

y ʻpelada corporal totalʼ o ʻpelada pilosa totalʼ para

traducir el inglés alopecia universalis (o alopecia area-

* Traductor médico, Cabrerizos (Salamanca, España). Dirección para correspondencia: fernando.a.navarro@telefonica.net.

** Todas las remisiones destacadas en versalitas hacen referencia a las entradas correspondientes de la siguiente obra: Navarro FA. Dic- cionario crítico de dudas inglés-español de medicina. Madrid: McGraw-Hill·Interamericana; 2000.

Traducción y terminología

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

ta universalis). Lo único que hace falta es convencer ahora a médicos y dermatólogos de que los usen.

balkanization. 1 En inglés es frecuente utilizar este término en sentido metafórico para referirse a la subdivisión de un departamento hospitalario o universitario en múltiples unidades con administración y personal inde- pendiente, con frecuencia enfrentadas entre sí. En Es- paña, tradicionalmente, para referirnos a la división de algo en múltiples subunidades menores, lo normal era establecer una comparación no con los Balcanes, sino con los ʻreinos de taifaʼ, en referencia a los múltiples miniestados en que se dividió la España musulmana

o Alandalús tras la disolución del califato cordobés a

principios del siglo xi. En este sentido, el sustantivo neológico ʻtaifismoʼ es con frecuencia una traducción excelente del inglés balkanization.

2 En los textos médicos es bastante frecuente el uso de balkanization, en el sentido de ʻsubespecializaciónʼ, ʻsuperespecializaciónʼ o ʻhiperespecializaciónʼ, para referirse al proceso moderno de división de una gran

especialidad (como la medicina interna, la radiología o

la pediatría) en múltiples subespecialidades.

celibate. No es ʻcelibatoʼ (celibacy), sino ʻcélibeʼ.

eccrine. 1 En español no se escribe «eccrino» ni «écrino», sino ʻecrinoʼ.

2 Los médicos de habla inglesa utilizan el adjetivo ec-

crine con dos sentidos bien distintos. Algunos usan eccri- ne como sinónimo estricto de exocrine, mientras que otros lo emplean como sinónimo de merocrine. Así las cosas, a las glándulas de secreción externa las llaman en inglés eccrine glands o exocrine glands (en español, ʻglándulas exocrinasʼ). Y éstas se clasifi- can, según su mecanismo de secreción, en tres tipos: a) merocrine glands o eccrine glands (en español, ʻglán- dulas merocrinasʼ) si las células secretoras expulsan sus secreciones mediante exocitosis; b) holocrine glands (glándulas holocrinas) si su secreción se acumula en el citoplasma hasta que la célula secretora muere y libera su contenido, y c) apocrine glands (glándulas apocri- nas) si su secreción se acumula en la región apical de

la célula secretora, que se desprende posteriormente sin

que la célula muera. Por motivos de claridad y precisión, recomiendo evitar siempre que sea posible el adjetivo eccrine, y tra- ducir eccrine gland por ʻglándula exocrinaʼ o por ʻglán- dula merocrinaʼ, según corresponda. En mi opinión, la traducción ʻglándula ecrinaʼ debe reservarse sólo como recurso extremo para los casos en los que sea absolu- tamente imposible saber en qué sentido utilizó el autor del texto original esta expresión inglesa.

Elisha. Este profeta bíblico no se llama en español «Elisha», sino ʻEliseoʼ. En los textos médicos, encontraremos su nombre, sobre todo, asociado a la respiración boca a boca, en referencia a uno de sus milagros, narrado en el libro segundo de los Reyes (4:32-4): «Llegó Eliseo a la casa; el niño muerto estaba acostado en su lecho. Entró

y cerró la puerta tras de ambos, y oró a Yavé. Subió

luego y se acostó sobre el niño, y puso su boca sobre la boca de él, sus ojos sobre los ojos, sus manos sobre las manos, se recostó sobre él y la carne del niño entró en calor». No debe confundirse este Elisha method (respira- ción boca a boca) con ELISA method, que es un método enzimoinmunoanalítico. financial. En español, el adjetivo ʻfinancieroʼ expresa rela- ción con las actividades de banca y bolsa (es decir, con las llamadas ʻactividades financierasʼ y el mundo de las finanzas). En inglés, en cambio, es muy frecuente el uso del adjetivo financial con un sentido más amplio, que abarca todo lo económico y cualquier relación con el dinero. Ejs.: Is he financially embarrased? (¿tiene dificultades económicas?); The financial section of Le Monde provides very useful information (la sección de economía de Le Monde ofrece información de gran utilidad); This is not financially possible (no es factible por motivos económicos); financial condition (situación económica), financial problems (problemas económicos). finger. [Anat.] 1 No es cualquier dedo, sino uno de los dedos de la mano. A diferencia de otros idiomas, el castellano posee una misma palabra para los dedos de la mano y los del pie. Ello nos obliga a especificar si se trata de la mano o el pie donde los ingleses dicen sólo finger o toe. Es incorrecto, pues, traducir del inglés una frase como «afectación micótica del primer dedo»; deberíamos especificar si está afectado el pulgar o el dedo gordo. Una excepción a esta norma es cuando se menciona un dedo de la mano por su nombre: Fractures of the little finger are comparatively common (las fracturas del meñique son relativamente frecuentes). 2 Para muchas personas de habla inglesa, el pulgar no se incluye en el concepto de finger. Ello da lugar a importantes problemas de traducción cuando uno se enfrenta a frases como There are four fingers in a hand, que jamás podría traducirse de forma literal al español como «Hay cuatro dedos en una mano». En estos ca- sos, la mayor parte de las veces es obligado introducir cambios considerables en la frase original para que la traducción tenga sentido en español; veamos, a modo de ejemplo, algunas de estas frases chocantes: Use your thumb and fingers to gently massage the soft tissues (con todos los dedos de la mano, aplique un masaje sua- ve sobre las partes blandas); The carpal canal houses the median nerve, the flexor pollicis tendon and the flexor tendons for all four fingers (por el túnel carpiano discurren el nervio mediano y los tendones flexores de todos los dedos de la mano); All eight fingers and both thumbs were involved (estaban afectados los diez dedos de las manos). Además, no es raro que quienes incluyen al pulgar en el concepto de finger recurran con frecuencia, para evitar problemas de comprensión entre sus lectores, a expresiones que para una persona de habla hispana re- sultan redundantes, como fingers including thumb (to-

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Traducción y terminología

dos los dedos de la mano). Obsérvese que, en español, si decimos ʻtodos los dedos de la manoʼ, no necesita- mos especificar además que está ʻincluido el pulgarʼ.

3 Cada uno de los cinco dedos de la mano tiene su propio

nombre, tanto en inglés como en español: forefinger (ín- dice), index finger o indicator (índice), little finger (no es el dedo chico [little toe], sino el meñique), middle finger (dedo medio o corazón), ring finger (anular). Obsérvese que, de acuerdo con lo comentado en el punto 2, el sistema de numeración puede variar consi- derablemente entre el inglés y el español. En español, el primer dedo de la mano es siempre el pulgar; el segun- do, el índice; el tercero, el dedo medio (o corazón); el cuarto, el anular, y el quinto, el meñique. En inglés, en cambio, quienes no consideran al pulgar como finger, llaman first finger al second finger de quienes incluyen al pulgar en el concepto de finger; second finger al third finger; third finger al fourth finger y fourth finger al fifth finger. Ello plantea, como es lógico, serios pro- blemas para el traductor: first finger (pulgar o índice,

según el contexto), fourth finger (anular o meñique, según el contexto), second finger (índice o medio, se- gún el contexto), third finger (dedo medio [o corazón] o

anular, según el contexto). Sólo la expresión fifth finger puede traducirse sin problemas por ʻmeñiqueʼ (mucho más frecuente en español que ʻquinto dedo de la manoʼ), pues no la utilizan más que quienes incluyen al pulgar en el concepto de finger; recuérdese que para quienes no lo hacen así no hay más que cuatro fingers en la mano, de modo que no usan nunca la expresión fifth finger.

4 En cuanto a la expresión fingernail, aunque el inglés

finger no signifique ʻdedoʼ, sino ʻdedo de la manoʼ, en español no es necesario decir «uña de un dedo de la mano»; basta con ʻuña de la manoʼ. Con frecuencia,

incluso, si el contexto es lo suficientemente claro, basta con traducirlo por ʻuñaʼ: My daughter bites her finger- nails (mi hija se muerde las uñas). Obsérvese que, de forma parecida a lo comentado en el punto 2, algunos autores de habla inglesa no incluyen a la uña del pulgar (thumbnail) dentro del concepto de fingernail; para ellos, pues, no hay más que cuatro fingernails en cada mano.

5 Otras expresiones de traducción difícil o engañosa:

baseball finger (dedo en martillo), dead fingers (en- fermedad de Raynaud), giant finger (macrodactilia), spider finger (aracnodactilia), supernumerary fingers (polidactilia), trigger finger (dedo en resorte), white fingers (enfermedad de Raynaud). furazosin. [Farm.] La DCI de este antihipertensor quina- zolínico no es «furazosina», sino prazosin en inglés y ʻprazosinaʼ en español (v. prazosin ** ). Gaia. La diosa griega de la tierra, Γαια, se ha conocido desde siempre como Gaia en inglés, pero como ʻGeaʼ en español. Esta cuestión mitológico-erudita no hubiera tenido mayor trascendencia para el lenguaje científico moderno de no ser por la Gaia Hypothesis formulada por el bioquímico británico James E. Lovelock en sus

libros A new look at life on Earth (1979) y The ages of Gaia (1988). Para Lovelock, la Tierra es un conjunto vivo (por oposición a la concepción tradicional que veía en la Tierra poco más que una roca inerte habi- tada por seres vivos), de tal modo que los seres vivos influyen de forma decisiva en el mantenimiento de la homeostasis climática, por ejemplo. Para dar nombre a esta hipótesis en español parece haberse impuesto en la práctica el espeluznante anglicismo «hipótesis de Gaia», en lugar de ʻhipótesis de Geaʼ, que hubiera sido lo correcto. glia. [Hist.] 1 Forma jergal abreviada de neuroglia, que pier- de todo carácter descriptivo al verse privada del prefijo ʻneuro-ʼ, fundamental; de hecho, glia a secas significa, literalmente, ʻcolaʼ (de pegar). La RAE admitió en el 2001 la forma jergal española ʻglíaʼ, pero en la mayor parte de los textos escritos sigue siendo preferible evi- tarla y dar preferencia a la forma completa ʻneurogliaʼ. Ej.: glia cell (neurogliocito, mejor que ʻgliocitoʼ o ʻcélula glialʼ).

2 Obsérvese que, en español, la partícula de origen

griego ʻ-gliaʼ se atilda para marcar el diptongo cuando

va aislada (ʻglíaʼ), pero forma hiato y no se atilda cuan- do hace función de sufijo para la formación de términos compuestos (ʻneurogliaʼ, ʻmicrogliaʼ, ʻastrogliaʼ, ʻoli- godendrogliaʼ, etc.).

3 Desde el tercer decenio del siglo xx se distinguen tres

tipos principales de neuroglia: ʻastrogliaʼ (formada por astrocytes o astrocitos), ʻoligodendrogliaʼ (formada por oligodendrocytes u oligodendrocitos) y ʻmicrogliaʼ (formada por microglial cells o microgliocitos, descu- biertos por el neurohistólogo español Del Río Hortega en 1919). El término ʻmesogliaʼ, confuso por aplicarlo unos autores a la oligodendroglia y otros a la micro- glia, ha caído en desuso y apenas se utiliza. En cuanto a ʻmacrogliaʼ, antiguamente se usó como sinónimo de ʻastrogliaʼ (y algunos autores siguen empleándolo aún así), pero en la actualidad se usa prácticamente siempre como designación genérica para englobar tanto a la astroglia como a la oligondendroglia. 4 Bastantes médicos consideran todavía que la neuroglia está formada exclusivamente por astrocitos, oligonden- drocitos y microgliocitos, pero son cada vez más quienes incluyen también la ʻependimogliaʼ del sistema nervio- so central (formada por ependymal cells o ependimo- citos), así como las células satélites periféricas y las células de Schwann del sistema nervioso periférico. hemoglobin. [Lab.] 1 La nomenclatura de las hemoglo- binas, que se cuentan por centenares, es sumamente confusa. A mediados del siglo xx, conforme fueron aislándo- se distintos tipos de hemoglobina (Hb) por electroforesis, se les dio nombre siguiendo las letras del alfabeto: Hb A, Hb B, Hb C, Hb D, Hb E, Hb F…, y así hasta Hb Q. Por razones nemotécnicas, algunas de estas letras se asociaron a un nombre de significado coherente; p. ej.:

adult hemoglobin para la Hb A, por ser la más frecuente

Traducción y terminología

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

(98%) en los adultos; o fetal hemoglobin a la Hb F,

por ser la más abundante en el feto. Por este motivo, a

la Hb B, típica de la anemia drepanocítica, nunca se la

llamó Hb B en la práctica, sino Hb S (del inglés sickle cell hemoglobin). Con el desarrollo de técnicas bioquímicas perfeccio- nadas, que permitieron descubrir muchas más hemoglo- binas, se pasó a combinar la movilidad electroforética original con diversos subtipos bioquímicos (p. ej.: la

Hb A original es en la actualidad Hb A 1 ) o con el nom- bre de la ciudad, el país, el hospital o el laboratorio donde se describió por primera vez (p. ej.: hemoglobina

RAST (prueba de radioalergoadsorción), radioimmuno- sorbent test o RIST (prueba de radioinmunoadsorción). metastatic. 1 De acuerdo con lo comentado en -tic ** , el adjetivo derivado de ʻmetástasisʼ no es en español el etimológico «metastático», sino ʻmetastásicoʼ. Ejs.:

metastatic bone pain (dolor óseo metastásico), metasta- tic calcification (calcificación metastásica), metastatic spread (diseminación metastásica). 2 En oncología, el adjetivo metastatic se está utilizando en inglés —y, por consiguiente, también en español— con dos significados bien distintos, que convendría diferen- ciar claramente:

M

S o M Saskatoon en el caso de que la hemoglobina tuvie-

a) Metastásico, en el sentido de «que cursa con me-

ra ya asignada una letra; hemoglobina Chesapeake o hemoglobina Kenya si se trataba de una hemoglobina totalmente nueva). Obsérvese que en estos casos no debe traducirse al español el nombre de la ciudad o el país: escribiremos, por ejemplo, ʻhemoglobina Kölnʼ y no «hemoglobina Colonia». Este sistema de nomencla- tura tiene el grave inconveniente de que, por una parte,

tástasis» o «que metastatiza» (p. ej.: metastatic brain cancer o metastatic colorectal cancer). b) Metastásico, en el sentido de «producido por metástasis» o «surgido como metástasis de un cáncer primario» (p. ej.: metastatic lesion o metastatic cancer of the brain). Que el riesgo de confusión existe lo demuestra el

existen varias hemoglobinas distintas descritas en una misma ciudad y, por otra, existen también hemoglo- binas idénticas que fueron descubiertas por separado en dos sitios distintos, con lo que ahora poseen dos

hecho de que una expresión como metastatic tumor (o metastatic tumour) pueda encontrarse en los textos escritos en inglés tanto referida a tumores malignos que cursan con metástasis como a lesiones tumorales

nombres (p. ej. la hemoglobin D Los Angeles es idéntica a

producidas por metástasis. Así las cosas, ¿no habrá

la

hemoglobin D Punjab ).

quien entienda que un «cáncer de mama metastásico»

Algunos autores se han desentendido de la nomen- clatura tradicional de las hemoglobinas y prefieren escribir los distintos tipos de hemoglobina indicando sencillamente las cuatro cadenas polipeptídicas de glo- bina que forman toda molécula de hemoglobina. Así, la Hb A 1 de la nomenclatura tradicional es α 2 β 2 (o también

(metastatic breast cancer) es un cáncer de mama pro- ducido por metástasis desde un carcinoma broncógeno primario?, ¿o que una «lesión metastásica» (metastatic lesion) es una lesión maligna que produce metástasis? Por motivos de precisión y claridad, recomiendo desambiguar el adjetivo metastatic siempre que por el contexto pueda prestarse a confusión. En la mayor par-

α 2 A β 2 A ); la Hb A 2 es α 2 δ 2 (o también α 2 A δ 2 A2 ), y la Hb F es α 2 γ 2 (o también α 2 A γ 2 F ).

te

de los casos, ello no reviste mayor dificultad. Para la

2 Otras expresiones de traducción difícil o engaño- sa: deoxygenated hemoglobin (desoxihemoglobina; v. glycated hemoglobin ** ), hemoglobin disease (hemo- globinopatía), mean corpuscular hemoglobin o MCH (contenido globular medio de hemoglobina o contenido eritrocítico medio de hemoglobina, mejor que la ex- presión ya consagrada «hemoglobina corpuscular me- dia»; v. corpuscular ** ), mean corpuscular hemoglobin

primera acepción, por ejemplo, podemos recurrir al ad- jetivo ʻmetastatizanteʼ o a la locución prepositiva ʻcon metástasisʼ (p. ej.: ʻcáncer metastatizante de mamaʼ o ʻcáncer de mama con metástasisʼ para traducir metas- tatic breast cancer, en lugar de la traducción habitual ʻcáncer de mama metastásicoʼ; y ʻcáncer colorrectal metastatizanteʼ o ʻcáncer colorrectal con metástasisʼ para traducir metastatic colorectal cancer, en lugar de

concentration o MCHC (concentración globular media

la

traducción habitual ʻcáncer colorrectal metastásicoʼ).

de hemoglobina o concentración eritrocítica media de

Y

para la segunda acepción, sencillamente a ʻmetástasisʼ

hemoglobina, mejor que la expresión ya consagrada

(p. ej.: ʻmetástasis pulmonarʼ o ʻmetástasis pulmonaresʼ

«concentración corpuscular media de hemoglobina»; v. corpuscular ** ), methemoglobin (metahemoglobina), muscle hemoglobin o myohemoglobin (mioglobina), oxi- dized hemoglobin o oxygenated hemoglobin (oxihemog- lobina), reduced hemoglobin (desoxihemoglobina).

para traducir metastatic cancer to the lung, en lugar de ʻcáncer metastásico de pulmónʼ; ʻmetástasis gangliona- resʼ para traducir metastatic lymph nodes o metastatic nodes, en lugar de ʻganglios linfáticos metastásicosʼ; y ʻmetástasis cancerosaʼ para traducir metastatic lesion

immunosorbent. [Inm.] Por motivos de claridad y precisión,

o

metastatic tumor, en lugar de ʻlesión metastásicaʼ o

y para evitar confusiones entre los conceptos de ʻab-

sorciónʼ y ʻadsorciónʼ, desaconsejo en español el uso impropio —pero muy frecuente en inglés— de «inmu- nosorbente» en el sentido de ʻinmunoadsorbenteʼ. Ejs.:

enzyme-linked immunosorbent assay o ELISA (enzimo- inmunoanálisis de adsorción), radioallergosorbent test o

ʻtumor metastásicoʼ). Obsérvese que en inglés suelen distinguir clara- mente entre metastatic cancer to the brain o metastatic cancer of the brain (que es la metástasis cerebral de un cáncer de otra localización) y metastatic brain cancer (que es un cáncer cerebral con metástasis).

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

Traducción y terminología

Para terminar de complicar las cosas, en inglés han llamado metastasizing mixed tumor of salivary glands

(tumor mixto metastatizante de las glándulas salivales)

a un grupo infrecuente de neoplasias histológicamente

idénticas a los tumores mixtos benignos de las glándu- las salivales, pero de comportamiento claramente malig- no, pues producen metástasis a distancia.

proof spirit (también proof alcohol o 100-proof spirit). Esta expresión inglesa, que significa ʻalcohol de pruebaʼ, tiene distinto significado en el inglés británico y en el

estadounidense:

1 [GB] En el Reino Unido y Canadá, proof spirit es una

mezcla de alcohol y agua que, a 51 ºF (10,6 ºC), contiene un 57,1% de alcohol en volumen. Hasta 1980 se utilizó como patrón para las bebidas alcohólicas, que con frecuencia se clasificaban en over proof (es decir, con una graduación alcohólica superior a 57,1) y under proof o below proof (es decir, con una graduación alcohólica inferior a 57,1).

2 [US] En los Estados Unidos, en cambio, proof spirit es

una mezcla de alcohol y agua que, a 60 ºF (15,6 ºC), con-

tiene un 50% de alcohol en volumen. Es, pues, bastante

menos fuerte que el proof spirit británico, y corresponde

a lo que nosotros llamamos ʻalcohol de 50ºʼ. Es muy sen-

cillo convertir el proof estadounidense a nuestros ʻgrados de alcoholʼ (o ʻgrados de Gay-Lussacʼ), pues basta con dividir por dos: 34-proof spirit (alcohol de 17º), 190-pro- of spirit (alcohol de 95º), 200-proof spirit (alcohol puro). rhupus. [Reum.] Expresión jergal creada por contracción de rheumatoid arthritis y lupus para designar el cuadro clí- nico florido que reúne, de forma simultánea, los criterios de artritis reumatoide y lupus eritematoso diseminado. En

español no es raro encontrar el calco «rupus», que nadie asociaría jamás con una contracción de ʻartritis reuma- toideʼ y ʻlupusʼ (obsérvese que rheumatoid se pronuncia /rumátoid/ en inglés, de modo que rheumatoid arthritis sí empieza fonéticamente en inglés por rhu-, mientras que ʻartritis reumatoideʼ no empieza en español por ʻru-ʼ). Recomiendo, pues, evitarlo. Si de verdad se considera ne- cesario acuñar en español una forma abreviada jergal para la asociación de artritis reumatoide y lupus eritematoso diseminado, parece mucho más claro y lógico hablar de ʻarpusʼ (por contracción de ʻARʼ y ʻlupusʼ), ¿no? saturates. [Quím.] Expresión jergal formada por acortamien- to de saturate fatty acids. Por motivos de precisión y claridad, evítese siempre en español el uso de «satura- dos» en el sentido de ʻácidos grasos saturadosʼ.

Nota bibliográfica:

Los argumentos expuestos en la entrada alopecia areata son en bue- na medida el resultado de dos debates sostenidos por el autor en las páginas de la revista española Actas Dermo-Sifiliográficas:

González López A. Consultorio de lenguaje y dermatología (9): alo- pecia areata [carta]. Actas Dermosifiliogr 2001; 92: 247-249. Navarro FA. Consultorio de lenguaje y dermatología (9): alopecia areata [respuesta]. Actas Dermosifiliogr 2001; 92: 247-249. García Pérez A. Consultorio de lenguaje y dermatología (14): a vueltas con la alopecia areata [carta]. Actas Dermosifiliogr 2002; 93: 276-281. Navarro FA. Consultorio de lenguaje y dermatología (14): a vueltas con la alopecia areata [respuesta]. Actas Dermosifiliogr 2002; 93: 276-281.

No es lo mismo (I): Amphoteric, amphiphile, amphipathic

José María Álvarez Blanco

Madrid (España)

Hay sedicentes traductores técnicos que creen que los términos ingleses amphoteric, amphiphile y amphipathic son sinó- nimos, y alegremente los traducen por «anfótero», lo cual es un error evidente. Amphoteric (en español «anfótero») se refiere a los compuestos químicos que tienen propiedades tanto ácidas como básicas. También existe en inglés ampholite, cuyo equivalente español es «electrolito anfótero». El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE, 22.ª ed.) da para «anfótero, ra» la siguiente definición: «adj. Quím. Se dice de las moléculas que pueden reaccionar como ácido o como base». El Vocabulario científico y técnico (VCT, 3.ª ed.) recoge igualmente los términos «anfótero» y «anfolito». Amphiphile podría ser en nuestra lengua «anfífilo»; se aplica a las moléculas que tienen una cabeza polar unida a una larga cola hidrófoba. Ni el DRAE ni el VCT recogen el calco «anfífilo». Amphipathic, en español, podría ser «anfipático»; sin embargo, el VCT da «anfifático», que, como calificativo de un compuesto, significa que la molécula tiene a la vez grupos hidrófilos e hidrófobos (polares y apolares). Obsérvese la dife- rencia de matiz con anfífilo, ya que si bien la polaridad confiere hidrofilia, el tamaño de la cabeza hidrófila es muy inferior al de la cola hidrófoba. El DRAE no recoge ninguna de las posibles versiones españolas de este término.

Fuentes consultadas McGraw-Hill: Dictionary of scientific and technical terms (4.ª edición). Nueva York: McGraw-Hill; 1989. Real Academia Española: Diccionario de la lengua española (22.ª edición). Versión en línea en la página web de la RAE, con las en- miendas y adiciones incluidas el 15 de enero de 2004. Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales: Vocabulario científico y técnico (3.ª edición). Madrid: Espasa Calpe; 1996.

Traducción y terminología

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

y terminología <http://www.medtrad.org/pana.htm> Glosario del dolor (2.ª parte): otras cefaleas María

Glosario del dolor (2.ª parte): otras cefaleas

María Verónica Saladrigas* y Josep-Eladi Baños**

Algunas consideraciones previas Tal como prometimos en su momento, esta segunda entrega del glosario del dolor está dedicada a las cefaleas (head- aches), neuralgias y otras algias distintas de las migrañas o jaquecas (migraines). La mayoría de los términos que aquí se incluyen pertenecen a la Clasificación internacional de cefaleas (The International Classification Of Headache Disorders) de la International Headache Society. Esta clasifi- cación es la que se recomienda para ordenar los diagnósticos de cefalea en cualquier nivel asistencial 20 y la que se exige en revistas especializadas a la hora de publicar trabajos de investigación. 17 La IHS la actualiza periódicamente, así como los criterios diagnósticos. El glosario inglés-español que el lector tiene en sus manos se basa en la segunda edición del 2004, la más reciente, que al igual que la primera se ha concebido como una herramienta útil para el clínico y el investigador. 17 Junto a la clasificación de la IHS se han tenido en cuenta denominaciones o expresiones de frecuente aparición en los textos especializados que no figuran en la Clasificación in- ternacional de cefaleas. Para facilitar la lectura, las entradas recogidas en la Clasificación internacional se distinguen con la sigla correspondiente en voladita ( IHS ), pero las voces sinónimas que aparecen en los textos específicos o en alguna clasificación antigua de la IHS no llevan distintivo.

* * *

acute headache attributed to whiplash injury IHS : cefalea aguda por latigazo cervical.

headache attributed to head and/or neck trau- ma, whiplash injury.

acute post-traumatic headache IHS : cefalea postraumática aguda. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea aguda por traumatismo craneoencefálico mode- rado o grave (acute post-traumatic headache attributed to moderate or severe head injury) y cefalea aguda por traumatismo craneoencefálico leve (acute post-trauma- tic headache attributed to mild head injury). headache attributed to head and/or neck trauma.

cardiac cephalalgia IHS : cefalalgia cardiógena.

headache attributed to disorder of homoeo- stasis.

carotid or vertebral artery pain IHS : dolor por arteriopatía carotídea o vertebral. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea, dolor facial o dolor cervical asociados a disec- ción arterial (headache or facial or neck pain attributed to arterial dissection), cefalea tras endarteriectomía (post-endarterectomy headache), cefalea por angioplas- tia carotídea (carotid angioplasty headache), cefalea por procedimientos endovasculares intracraneales (headache attributed to intracranial endovascular procedures) y cefalea por arteriografía (angiography headache).

headache attributed to cranial or cervical vascular disorder.

central causes of facial pain IHS : dolor facial de origen central. Observación: comprende a su vez las subcatego- rías anestesia dolorosa (anaesthesia dolorosa), dolor posictal (central post-stroke pain), dolor facial por esclerosis múltiple (facial pain attributed to multiple sclerosis), dolor facial idiopático persistente (persis- tent idiopathic facial pain) y síndrome de ardor bucal (burning mouth syndrome).

cranial neuralgias and central causes of facial pain.

chronic headache attributed to whiplash injury IHS : cefalea crónica por latigazo cervical.

headache attributed to head and/or neck trauma, whiplash injury.

chronic post-infection headache IHS : cefalea posinfecciosa crónica. Observación: comprende a su vez la subcategoría cefalea crónica tras meningitis bacteriana (chronic post-bacterial meningitis headache).

headache attributed to infection.

chronic post-traumatic headache IHS : cefalea postraumática crónica. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea crónica por traumatismo craneoencefálico mode- rado o grave (chronic post-traumatic headache attribu- ted to moderate or severe head injury) y cefalea crónica por traumatismo craneoencefálico leve (chronic post- traumatic headache attributed to mild head injury).

headache attributed to head and/or neck trauma.

* Doctora en Ciencias Biológicas y traductora. Servicio de Idiomas. Departamento de Registro, Novartis Pharma AG, Basilea (Suiza).

** Doctor en Medicina y profesor titular de Farmacología. Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud. Universitat Pompeu Fabra. Dirección para correspondencia: Doctor Aiguader, 80. 08003 Barcelona (España).

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Traducción y terminología

chronic tension-type headache IHS : cefalea crónica de tipo tensional. Otras denominaciones: chronic tension headache, cefalea tensional crónica, cefalea de tensión crónica. Observación: se trata de una cefalea que dura al menos 15 días al mes y se prolonga por espacio de va- rios meses. El dolor es opresivo y de intensidad leve o moderada, de localización bilateral, con o sin náuseas, y no aumenta con la actividad física. En la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS comprende las subcategorías cefalea crónica de tipo tensional con dolorimiento peri- craneal (chronic tension-type headache associated with pericranial tenderness) y cefalea crónica de tipo tensio- nal sin dolorimiento pericraneal (chronic tension-type headache not associated with pericranial tenderness). tension-type headache.

cluster headache IHS : cefalea en brotes. Otras denominaciones: ciliary neuralgia, erythro- melalgia of the head, erythroprosopalgia of Bing, he- micrania angioparalytica, hemicrania neuralgiformis chronica, migrainous neuralgia, histaminic cephal- algia, vidian neuralgia, Hortonʼs headache, Harris- Hortonʼs disease, migrainous neuralgia (of Harris), petrosal neuralgia (of Gardner), Hortonʼs cephalalgia; cefalea en acúmulos, cefalea en racimos, dolor de cabeza en racimo, dolores de cabeza en serie, cefa- lea agrupada, cefalea en tandas, síndrome doloroso por vasodilatación, jaqueca roja, migraña roja, síndrome de vasodilatación hemicefálica, neuralgia migrañoide periódica, neuralgia ciliar (1890, Romberg), neuralgia vidiana, cefalea craneofacial autónoma, eritroproso- palgia, eritromelalgia cefálica (1939, Horton), cefalea histamínica (1952, Horton), cefalea de Horton, neural- gia petrosa, neuralgia de Horton, cefalea acuminada de Horton, síndrome de Bing-Horton, cefalalgia histamíni- ca unilateral, cefalalgia paroxística nocturna orbitaria. Observación: es una de las formas más graves de cefalea primaria. Se trata de una cefalea vascular, pre- dominantemente unilateral; aparece siempre del mismo lado y se acompaña generalmente de rubefacción fa- cial, sudación, congestión nasal, rinorrea y lagrimeo. Es una forma relativamente poco frecuente: en un trabajo de 1952, Horton la encontró en el 14,5% de un total de 3000 enfermos de cefalea, pero actualmente se acepta una incidencia de 25 casos por cada 100 000 personas. Presenta características clínicas definidas que la separan de la cefalea común, aunque desde el punto de vista pa- togénico existen muchas semejanzas, hasta el punto de ser considerada una forma clínica de jaqueca (migraña). No existe una explicación satisfactoria sobre su origen; Horton atribuye estos trastornos a una sensibilidad es- pecial de los vasos a la histamina (por eso la denominó «cefalea histamínica»), y creyó demostrarlo inyectando histamina a los enfermos, tras lo cual se desencadenaba una crisis típica; se ha pensado incluso que puede de- berse a una alteración del trigémino. El término actual-

mente aceptado por la IHS (cluster headache) lo acuñó Kunkle en 1952. No se debe confundir con la arteritis de Horton. En la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS comprende las subcategorías cefalea episódica en

brotes (episodic cluster headache) y cefalea crónica en brotes (chronic cluster headache).

cluster headache and other trigeminal au-

tonomic cephalalgias, Horton’s arteritis.

cluster headache and other trigeminal autonomic cephalal- gias IHS : cefalea en brotes y otras cefalalgias neurovege- tativas del trigémino. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las categorías siguien- tes: cefalea en brotes (cluster headache), hemicránea paroxística (paroxysmal hemicrania), episodios uni- laterales y breves de cefalea neuralgiforme, acompa- ñados de congestión conjuntival y lagrimeo (short- lasting unilateral neuralgiform headache attacks with conjunctival injection and tearing [SUNCT]) y proba- ble cefalalgia neurovegetativa del trigémino (probable trigeminal autonomic cephalalgia).

cold-stimulus headache IHS : cefalea por crioestímulo. Observación: comprende a su vez las subcate- gorías cefalea por aplicación externa de crioestímulo (headache attributed to external application of a cold stimulus) y cefalea por ingestión o inhalación de crioestímulo (headache attributed to ingestion or inhalation of a cold stimulus).

cranial neuralgias and central causes of facial pain

constant pain caused by compression, irritation or distortion of cranial nerves or upper cervical roots by structural lesions IHS : dolor constante por compresión, irritación o distorsión de los pares craneales o de las raíces cervica- les superiores a causa de lesiones orgánicas.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

cranial neuralgias and central causes of facial pain IHS :

neuralgias craneales y dolor facial de origen central. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosan a su vez en las categorías si- guientes: neuralgia del trigémino (trigeminal neural- gia), neuralgia del glosofaríngeo (glossopharyngeal neuralgia), neuralgia del nervio intermedio (nervus intermedius neuralgia), neuralgia del laríngeo superior (superior laryngeal neuralgia), neuralgia del nasociliar (nasociliary neuralgia), neuralgia del supraorbitario (supraorbital neuralgia), otras neuralgias de ramas ner- viosas terminales (other terminal branch neuralgias), neuralgia de los occipitales (occipital neuralgia), síndro- me cervicogloso (neck-tongue syndrome), cefalea por compresión externa (external compression headache), cefalea por crioestímulo (cold-stimulus headache), do-

Traducción y terminología

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lor constante por compresión, irritación o distorsión de los pares craneales o de las raíces cervicales su- periores a causa de lesiones orgánicas (constant pain caused by compression, irritation or distortion of cra- nial nerves or upper cervical roots by structural lesions), neuritis óptica (optic neuritis), neuropatía diabética ocular (ocular diabetic neuropathy), cefalea o dolor fa- cial por herpes zóster (head or facial pain attributed to herpes zoster), síndrome de Tolosa-Hunt (Tolosa-Hunt syndrome), «migraña» oftalmopléjica (ophthalmople- gic ʻmigraineʼ), dolor facial de origen central (central causes of facial pain) y otras neuralgias craneales u otros dolores faciales de origen central (other cranial neuralgia or other centrally mediated facial pain).

dialysis headache IHS : cefalea por diálisis.

headache attributed to disorder of homoeo- stasis.

episodic tension-type headache: cefalea episódica de tipo tensional. Otras denominaciones: episodic tension headache, cefalea tensional episódica, cefalea de tensión episódi- ca, cefalea por tensión episódica. Observación: se trata de una cefalea recurrente de duración variable entre algunos minutos y varios días. El dolor es opresivo, de intensidad leve o moderada y de localización bilateral, no cursa con náuseas ni au- menta con la actividad física. Esta categoría de cefalea se menciona y describe en los textos especializados, pero no figura como tal en la Clasificación internacio- nal de cefaleas.

tension-type headache.

external compression headache IHS : cefalea por compresión externa.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

frequent episodic tension-type headache IHS : cefalea episódi- ca frecuente de tipo tensional. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea episódica frecuente de tipo tensional con dolori- miento pericraneal (frequent episodic tension-type hea- dache associated with pericranial tenderness) y cefalea episódica frecuente de tipo tensional sin dolorimiento pericraneal (frequent episodic tension-type headache not associated with pericranial tenderness).

tension-type headache.

glossopharyngeal neuralgia IHS : neuralgia del glosofaríngeo. Observación: comprende a su vez las subcategorías neuralgia clásica del glosofaríngeo (classical glosso- pharyngeal neuralgia) y neuralgia sintomática del glo- sofaríngeo (symptomatic glossopharyngeal neuralgia).

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

head or facial pain attributed to herpes zoster IHS : cefalea o dolor facial por herpes zóster Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea o dolor facial por herpes zóster agudo (head or facial pain attributed to acute herpes zoster) y neural- gia postherpética (post-herpetic neuralgia).

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

headache: cefalea. Otras denominaciones: dolor de cabeza, cefalalgia. Observación: reina bastante confusión en cuanto al uso de los términos «cefalea» y «cefalalgia», deri- vados de las voces griegas κεφαλαíα y κεφαλαλγíα, respectivamente. Pese a significar básicamente lo mis- mo (dolor de cabeza), en los libros especializados se utilizan a veces con significados ligeramente distintos. Por un lado, hay quienes reconocen en la cefalalgia un componente neurálgico y la consideran sinónima de «neuralgia encefálica»; otros se refieren a la cefalalgia como un dolor de cabeza paroxístico con sensación de pesadez, acompañado o no de trastornos vasomotores del rostro. Un tercer grupo diferencia sutilmente la cefalea de la cefalalgia, definiendo a la primera como una «molestia dolorosa cefálica» y a la segunda como un «dolor cefálico». Para complicar aún más la cosa, en ocasiones se utiliza la palabra «cefalea» para referirse

a la cefalea de tipo tensional (tension-type headache),

a fin de distinguirla de la migraña, cuando esto no

es correcto, pues la migraña es un tipo específico de cefalea, como se puede corroborar en la Clasificación internacional de cefaleas de la IHS.

headache as an adverse event attributed to chronic medi- cation IHS : cefalea como acontecimiento adverso por administración prolongada de un medicamento. Observación: comprende a su vez la subcategoría cefalea por hormonas exógenas (exogenous hormone- induced headache).

headache attributed to a substance or its with- drawal.

headache attributed to a substance or its withdrawal IHS : ce- falea por administración o privación de una sustancia. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las cuatro categorías siguientes: cefalea por exposición esporádica a sus- tancias (headache induced by acute substance use or exposure), cefalea por abuso de medicamentos (medi- cation-overuse headache), cefalea como acontecimiento adverso por administración crónica de un medicamento (headache as an adverse event attributed to chronic medication) y cefalea por privación farmacológica (headache attributed to substance withdrawal).

headache attributed to arterial hypertension IHS : cefalea hipertensiva.

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Traducción y terminología

Observación: comprende a su vez las subcatego- rías cefalea por feocromocitoma (headache attributed to phaeochromocytoma), cefalea por crisis hipertensiva sin encefalopatía hipertensiva (headache attributed to hypertensive crisis without hypertensive encephalopa- thy), cefalea por encefalopatía hipertensiva (headache attributed to hypertensive encephalopathy), cefalea pree- clámpsica (headache attributed to pre-eclampsia), cefalea eclámpsica (headache attributed to eclampsia) y cefalea por respuesta vasopresora aguda a una sustancia exógena

(headache attributed to acute pressor response to an exo- genous agent).

headache attributed to disorder of homoeo- stasis.

headache attributed to hypothyroidism IHS : cefalea por hi- potiroidismo.

headache attributed to disorder of homoeo- stasis.

headache attributed to arteritis IHS : cefalea por arteritis. Observación: comprende a su vez las subca- tegorías cefalea por arteritis de células gigantes (head- ache attributed to giant cell arteritis [GCA]), cefalea por vasculitis primaria del SNC (headache attributed to primary central nervous system [CNS] angiitis) y cefalea por vasculitis secundaria del SNC (headache attributed to secondary central nervous system [CNS] angiitis).

headache attributed to cranial or cervical vascular disorder.

headache attributed to cerebral venous thrombosis IHS : cefa- lea por flebotrombosis cerebral.

headache attributed to cranial or cervical vascular disorder.

headache attributed to Chiari malformation type I (CM1) IHS :

cefalea por malformación de Chiari de tipo I.

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

headache attributed to cranial or cervical vascular disor- der IHS : cefalea por vasculopatía craneal o cervical. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las categorías siguien- tes: cefalea por ictus isquémico o accidente isquémico transitorio (headache attributed to ischaemic stroke or transient ischaemic attack), cefalea por hemorra- gia intracraneal no traumática (headache attributed to non-traumatic intracranial haemorrhage), cefalea por malformación vascular sin ruptura (headache at- tributed to unruptured vascular malformation), cefalea por arteritis (headache attributed to arteritis), dolor por arteriopatía carotídea o vertebral (carotid or verte- bral artery pain), cefalea por flebotrombosis cerebral (headache attributed to cerebral venous thrombosis)

y cefalea por otra vasculopatía intracraneal (headache attributed to other intracranial vascular disorder).

headache attributed to disorder of cranial bone IHS : cefalea por trastorno óseo craneal.

headache or facial pain attributed to disor-

der of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial struc- tures.

headache attributed to disorder of ears IHS : cefalea por tras- torno ótico.

headache or facial pain attributed to disor-

der of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial struc- tures.

headache attributed to disorder of eyes IHS : cefalea por tras- torno ocular. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por glaucoma agudo (headache attributed to acute glaucoma), cefalea por defectos de refracción (headache attributed to refractive errors) y cefalea por heteroforia (estrabismo latente) o heterotropia (es- trabismo manifiesto) (headache attributed to hetero- phoria or heterotropia [latent or manifest squint]) y cefalea por trastorno ocular inflamatorio (headache attributed to ocular inflammatory disorder).

headache or facial pain attributed to disor-

der of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial struc- tures.

headache attributed to disorder of homoeostasis IHS : cefalea por trastorno de la homeostasis. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las siete categorías siguientes: cefalea por hipoxia o hipercapnia (headache attributed to hypoxia and/or hypercapnia), cefalea por diálisis (dialysis headache), cefalea por hipertensión arterial (headache attributed to arterial hypertension), cefalea por hipotiroidismo (headache attributed to hypo- thyroidism), cefalea por ayuno (headache attributed to fasting), cefalalgia cardiógena (cardiac cephalalgia) y cefalea por otro trastorno de la homeostasis (headache attributed to other disorder of homoeostasis).

headache attributed to disorder of neck IHS : cefalea por tras- torno cervical. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea cervicógena (cervicogenic headache), cefalea por tendinitis retrofaríngea (headache attributed to retro- pharyngeal tendonitis) y cefalea por distonía craneocer- vical (headache attributed to craniocervical dystonia).

headache or facial pain attributed to disorder

of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial structures.

Traducción y terminología

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headache attributed to disorder of teeth, jaws or related

structures IHS : cefalea por trastornos dentales, maxila- res o de estructuras relacionadas.

headache or facial pain attributed to disorder

of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial structures.

headache attributed to epileptic seizure IHS : cefalea de origen epiléptico. Observación: comprende a su vez las subcategorías hemicránea epiléptica (hemicrania epileptica) y cefalea poscomicial (post-seizure headache).

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

headache attributed to fasting IHS : cefalea por ayuno.

headache attributed to disorder of homoeos- tasis.

headache attributed to head and/or neck trauma IHS : cefalea por traumatismo craneoencefálico o cervical. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las categorías siguien- tes: cefalea postraumática aguda (acute post-trauma- tic headache), cefalea postraumática crónica (chronic post-traumatic headache), cefalea aguda por latigazo cervical (acute headache attributed to whiplash injury), cefalea crónica por latigazo cervical (chronic headache attributed to whiplash injury), cefalea por hematoma intracraneal de origen traumático (headache attributed to traumatic intracranial haematoma), cefalea por otro traumatismo craneoencefálico o cervical (headache attributed to other head and/or neck trauma) y cefalea poscraneotómica (post-craniotomy headache).

headache attributed to high cerebrospinal fluid pressure IHS :

cefalea por hipertensión del líquido cefalorraquídeo. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por hipertensión intracraneal idiopática (heada- che attributed to idiopathic intracranial hypertension [IIH]), cefalea por hipertensión intracraneal secundaria a trastornos metabólicos, tóxicos u hormonales (hea- dache attributed to intracranial hypertension secon- dary to metabolic, toxic or hormonal causes) y cefalea por hipertensión intracraneal secundaria a hidrocefalia (headache attributed to intracranial hypertension se- condary to hydrocephalus).

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

headache attributed to HIV/AIDS IHS : cefalea por VIH o sida.

headache attributed to infection

headache attributed to hypoxia and/or hypercapnia IHS : ce- falea por hipoxia o hipercapnia. Observación: comprende a su vez las subcatego- rías: cefalea de altura (high-altitude headache), cefalea

de buceo (diving headache) y cefalea por apnea del sueño (sleep apnoea headache).

headache attributed to disorder of homoeos- tasis.

headache attributed to infection IHS : cefalea de origen in- feccioso. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las cuatro categorías siguientes: cefalea por infección intracraneal (head- ache attributed to intracranial infection), cefalea por infección diseminada (headache attributed to systemic infection), cefalea por VIH o sida (headache attributed to HIV/AIDS) y cefalea posinfecciosa crónica (chronic post-infection headache).

headache attributed to intracranial infection IHS : cefalea por infección intracraneal. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por meningitis bacteriana (headache attributed to bacterial meningitis), cefalea por meningitis linfocí- tica (headache attributed to lymphocytic meningitis), cefalea por encefalitis (headache attributed to encepha- litis), cefalea por absceso cerebral (headache attributed to brain abscess) y cefalea por empiema subdural (hea- dache attributed to subdural empyema).

headache attributed to infection.

headache attributed to intracranial neoplasm IHS : cefalea por neoplasia intracraneal. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por hipertensión intracraneal o hidrocefalia de origen neoplásico (headache attributed to increased intracranial pressure or hydrocephalus caused by neo- plasm), cefalea por neoplasia como causa directa (heada- che attributed directly to neoplasm), cefalea por meningi- tis carcinomatosa (headache attributed to carcinomatous meningitis) y cefalea por hipersecreción o hiposecreción hipofisaria o hipotalámica (headache attributed to hypo- thalamic or pituitary hyper- or hyposecretion).

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

headache attributed to intrathecal injection IHS : cefalea por inyección intratecal.

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

headache attributed to ischaemic stroke or transient ischae- mic attack IHS : cefalea por ictus isquémico o accidente isquémico transitorio. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por ictus isquémico (infarto cerebral) (head- ache attributed to ischaemic stroke [cerebral infarc- tion]) y cefalea por accidente isquémico transitorio (AIT) (headache attributed to transient ischaemic attack [TIA]).

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Traducción y terminología

headache attributed to cranial or cervical vascular disorder.

headache attributed to low cerebrospinal fluid pressure IHS :

cefalea por hipotensión del líquido cefalorraquídeo. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea tras punción subdural (post-dural puncture head- ache), cefalea por fístula de LCR (CSF fistula headache) y cefalea por hipotensión espontánea (o idiopática) del LCR (headache attributed to spontaneous [or idiopa- thic] low CSF pressure).

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

headache attributed to non-infectious inflammatory dis- ease IHS : cefalea inflamatoria no infecciosa. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por neurosarcoidosis (headache attributed to neurosarcoidosis), cefalea por meningitis aséptica (no infecciosa) (headache attributed to aseptic [non-infec- tious] meningitis), otras cefaleas inflamatorias no in- fecciosas (headache attributed to other non-infectious

inflammatory disease) y cefalea por hipofisitis linfocíti- ca (headache attributed to lymphocytic hypophysitis).

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

headache attributed to non-traumatic intracranial hae- morrhage IHS : cefalea por hemorragia intracraneal no traumática. Observación: comprende a su vez las subcategorías

cefalea por hemorragia cerebral (headache attributed to intracerebral haemorrhage) y cefalea por hemorragia subaracnoidea (headache attributed to subarachnoid haemorrhage).

headache attributed to cranial or cervical vascular disorder.

headache attributed to non-vascular intracranial disor- der IHS : cefalea por trastorno intracraneal no vascular. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las nueve categorías siguientes: cefalea por hipertensión del líquido cefalo- rraquídeo (headache attributed to high cerebrospinal fluid pressure), cefalea por hipotensión del líquido cefalorraquídeo (headache attributed to low cerebro- spinal fluid pressure), cefalea inflamatoria no infeccio- sa (headache attributed to non-infectious inflammatory disease), cefalea por neoplasia intracraneal (headache attributed to intracranial neoplasm), cefalea por inyec- ción intratecal (headache attributed to intrathecal injec- tion), cefalea de origen epiléptico (headache attributed to epileptic seizure), cefalea por malformación de Chiari de tipo I (headache attributed to Chiari malformation type I [CM1]), síndrome de cefalea transitoria y déficits neurológicos con linfocitosis del líquido cefalorraquídeo (syndrome of transient headache and neurological defi-

cits with cerebrospinal fluid lymphocytosis [HaNDL]) y cefalea por otro trastorno intracraneal no vascular (headache attributed to other non-vascular intracranial disorder).

headache attributed to other disorder of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cervical structures IHS : cefalea por otros trastornos

craneales, cervicales, oculares, óticos, nasales, sinusa- les, dentales, bucales o de otras estructuras faciales o cervicales.

headache or facial pain attributed to disorder

of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial structures.

headache attributed to other disorder of homoeostasis IHS :

cefalea por otro trastorno de la homeostasis.

headache attributed to disorder of homoeo- stasis

headache attributed to other head and/or neck trauma IHS :

cefalea por otro traumatismo craneoencefálico o cer- vical. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea aguda por otro traumatismo craneoencefálico o cervical (acute headache attributed to other head and/ or neck trauma) y cefalea crónica por otro trauma- tismo craneoencefálico o cervical (chronic headache attributed to other head and/or neck trauma). headache attributed to head and/or neck trauma.

headache attributed to other intracranial vascular disor- der IHS : cefalea por otra vasculopatía intracraneal. Observación: comprende a su vez las subcategorías arteriopatía cerebral autosómica dominante con infar- tos subcorticales y leucoencefalopatía (cerebral auto- somal dominant arteriopathy with subcortical infarcts and leukoencephalopathy [CADASIL]), episodios de seudoictus, encefalopatía mitocondrial y acidosis lácti- ca (mitochondrial encephalopathy, lactic acidosis and stroke-like episodes [MELAS]), cefalea por angiopatía benigna del sistema nervioso central (headache attribu- ted to benign angiopathy of the central nervous system) y cefalea por aplopejía hipofisaria (headache attribu- ted to pituitary apoplexy).

headache attributed to cranial or cervical vascular disorder.

headache attributed to other non-vascular intracranial dis- order IHS : cefalea por otro trastorno intracraneal no vascular.

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

headache attributed to psychiatric disorder IHS : cefalea por trastorno psiquiátrico.

Traducción y terminología

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las categorías siguien- tes: cefalea por trastorno de somatización (histeria clá- sica) (headache attributed to somatisation disorder) y cefalea por trastorno psicótico (headache attributed to psychotic disorder).

headache attributed to psychotic disorder IHS : cefalea por trastorno psicótico. Antiguas denominaciones: delusional headache.

headache attributed to psychiatric disorder.

headache attributed to rhinosinusitis IHS : cefalea por sinusitis. Antiguas denominaciones: sinus headache, cefa- lea por sinusopatía.

headache or facial pain attributed to disor-

der of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial struc- tures.

headache attributed to somatisation disorder IHS : cefalea por trastorno de somatización (histeria clásica).

headache attributed to psychiatric disorder.

headache attributed to substance withdrawal IHS : cefalea por privación farmacológica. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por privación de cafeína (caffeine-withdrawal headache), cefalea por privación de opioides (opioid- withdrawal headache), cefalea por privación de es- trógenos (oestrogen-withdrawal headache) y cefalea por privación tras uso prolongado de otras sustancias (headache attributed to withdrawal from chronic use of other substances) .

headache attributed to a substance or its with- drawal.

headache attributed to systemic infection IHS : cefalea por in- fección diseminada. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por infección bacteriana diseminada (headache attributed to systemic bacterial infection), cefalea por infección vírica diseminada (headache attributed to sys- temic viral infection) y cefalea por otra infección disemi- nada (headache attributed to other systemic infection).

headache attributed to infection.

headache attributed to traumatic intracranial haemato- ma IHS : cefalea por hematoma intracraneal de origen traumático. Observación: comprende a su vez las subcatego- rías: cefalea por hematoma epidural (headache attri- buted to epidural haematoma) y cefalea por hematoma subdural (headache attributed to subdural haemato- ma). headache attributed to head and/or neck trauma.

headache attributed to unruptured vascular malforma-

tion IHS : cefalea por malformación vascular sin ruptura. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por aneurisma sacular (headache attributed to saccular aneurysm), cefalea por anomalía arteriove- nosa congénita (headache attributed to arteriovenous malformation), cefalea por fístula arteriovenosa dural (headache attributed to dural arteriovenous fistula), cefalea por hemangioma cavernoso (headache attribu- ted to cavernous angioma) y cefalea por hemangioma- tosis leptomeníngea o encefalotrigeminal (síndrome de Sturge-Weber) (headache attributed to encephalotrige- minal or leptomeningeal angiomatosis [Sturge-Weber syndrome]).

headache attributed to cranial or cervical vascular disorder

headache induced by acute substance use or exposure IHS :

cefalea por exposición esporádica a sustancias. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por donadores de óxido nítrico (nitric oxide [NO] donor-induced headache), cefalea por inhibidores de la fosfodiesterasa (phosphodiesterase [PDE] inhibitor- induced headache), cefalea por monóxido de carbono (carbon monoxide-induced headache), cefalea alcohóli- ca (alcohol-induced headache), cefalea por componen- tes y aditivos alimentarios (headache induced by food components and additives), cefalea por cocaína (cocai- ne-induced headache), cefalea por cáñamo (cannabis) (cannabis-induced headache), cefalea por histamina exógena (histamine-induced headache), cefalea inducida por el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (PRGC) (calcitonin gene-related peptide [CGRP]-indu- ced headache), cefalea como acontecimiento adverso es- porádico por administración de medicamentos utilizados en otras indicaciones (headache as an acute adverse event attributed to medication used for other indications) y cefa- lea por exposición esporádica a otras sustancias (headache induced by other acute substance use or exposure). headache attributed to a substance or its with- drawal.

headache not elsewhere classified IHS : cefalea no clasificada en otra categoría. Antiguas denominaciones: headache not classifia- ble.

other headache, cranial neuralgia, central or primary facial pain.

headache or facial pain attributed to disorder of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial structures IHS : cefalea o dolor facial por trastornos craneales, cervicales, oculares, óticos, nasales, sinusales, dentales, bucales o de otras estructu- ras faciales o craneales. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las ocho categorías

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

Traducción y terminología

siguientes: cefalea por trastorno óseo craneal (headache attributed to disorder of cranial bone), cefalea por trastorno cervical (headache attributed to disorder of neck), cefalea por trastorno ocular (headache attributed to disorder of eyes), cefalea por trastorno ótico (head- ache attributed to disorder of ears), cefalea por sinusitis (headache attributed to rhinosinusitis), cefalea por tras- tornos dentales, maxilares o de estructuras relacionadas (headache attributed to disorder of teeth, jaws or related structures), cefalea o dolor facial por artropatía tem- poromandibular (headache or facial pain attributed to temporomandibular joint disorder) y cefalea por otros

trastornos craneales, cervicales, oculares, óticos, nasales, sinusales, dentales, bucales o de otras estructuras faciales

o cervicales (headache attributed to other disorder of

cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cervical structures).

headache or facial pain attributed to temporomandibular joint disorder IHS : cefalea o dolor facial por artropatía temporomandibular.

headache or facial pain attributed to disor-

der of cranium, neck, eyes, ears, nose, sinuses, teeth, mouth or other facial or cranial struc- tures.

headache unspecified IHS : cefalea sin especificar. Antiguas denominaciones: headache not classifia- ble.

other headache, cranial neuralgia, central or primary facial pain.

hemicrania continua IHS : hemicránea continua.

Observación: es una cefalea persistente, exclusiva- mente unilateral, sensible a la indometacina.

other primary headaches.

Hortonʼs arteritis: arteritis de Horton. Otras denominaciones: cranial arteritis, extracra-

nial arteritis, giant cell arteritis, granulomatous arte- ritis, arteritis de la temporal, enfermedad de Horton, Magath y Brown, arteritis [de la] temporal, arteritis de células gigantes, arteritis craneal, síndrome de Horton- Gilmour, síndrome de Horton-Magath-Brown. Observación: desde el punto de vista clínico, se caracteriza por una intensa cefalea pulsátil de predo- minio temporooccipital, hiperestesia cutánea, eritema

y edema local. La arteria temporal superficial está in-

gurgitada; por palpación se encuentra engrosada, dura

y es extremadamente dolorosa (como nunca sucede

en la jaqueca). Cuando la arteria se ocluye, el carácter

pulsátil del dolor se pierde. Hay además dolor en la arti- culación temporomandibular, que aumenta al masticar. Horton denominó a este síntoma «claudicación mandibu- lar intermitente del maxilar». No se debe confundir con

la cefalea de Horton (cluster headache).

cluster headache.

hypnic headache IHS : cefalea hípnica. Antiguas denominaciones: hypnic headache syn- drome, ʻalarm clockʼ headache. Observación: se trata de un tipo de cefalea re-

cientemente descrita; se manifiesta durante el sueño y despierta a la persona afectada.

other primary headaches, primary thunder- clap headache.

infrequent episodic tension-type headache IHS : cefalea epi- sódica infrecuente de tipo tensional. Observación: comprende a su vez las subcatego- rías cefalea episódica infrecuente de tipo tensional con dolorimiento pericraneal (infrequent episodic tension- type headache associated with pericranial tender- ness) y cefalea episódica infrecuente de tipo tensional sin dolorimiento pericraneal (infrequent episodic ten- sion-type headache not associated with pericranial tenderness).

tension-type headache.

medication-overuse headache (MOH) IHS : cefalea por abuso de medicamentos. Observación: comprende a su vez las subcategorías cefalea por abuso de ergotamínicos (ergotamine-over- use headache), cefalea por abuso de triptanos (triptan- overuse headache), cefalea por abuso de analgésicos (analgesic-overuse headache), cefalea por abuso de opioides (opioid-overuse headache), cefalea por abuso de asociaciones medicamentosas (combination medi- cation-overuse headache), cefalea por abuso de otros medicamentos (headache attributed to other medication overuse) y probable cefalea por abuso de medicamentos (probable medication-overuse headache). headache attributed to a substance or its with- drawal.

nasociliary neuralgia IHS : neuralgia del nasociliar. Antiguas denominaciones: Charlinʼs neuralgia.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

neck-tongue syndrome IHS : síndrome cervicogloso. Otras denominaciones: síndrome cuello-lengua, síndrome cervicolingual, síndrome glosocervical.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

nervus intermedius neuralgia IHS : neuralgia del nervio in- termedio.

cranial neuralgias and central causes of facial pain.

new daily-persistent headache IHS : cefalea diaria persistente de comienzo brusco. Antiguas denominaciones: de novo chronic head- ache, chronic headache with acute onset.

other primary headaches.

Traducción y terminología

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

occipital neuralgia IHS : neuralgia de los occipitales.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

ocular diabetic neuropathy IHS : neuropatía diabética ocular.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

ophthalmoplegic ʻmigraineʼ IHS : «migraña» oftalmopléjica.

cranial neuralgias and central causes of

facial pain («Glosario del dolor [2.ª parte]: otras ce- faleas»), ophthalmoplegic migraine («Glosario del dolor [1.ª parte]: migrañas»).

optic neuritis IHS : neuritis óptica.

Otras denominaciones: retrobulbar neuritis, neuri- tis retrobulbar.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

other cranial neuralgia or other centrally mediated facial pain IHS : otras neuralgias craneales u otros dolores fa- ciales de origen central.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain

other headache, cranial neuralgia, central or primary facial pain IHS : otras cefaleas, neuralgias craneales y dolores faciales de origen central o idiopático. Observación: en la 2.ª edición de la Clasificación de la IHS se desglosa a su vez en las categorías siguien- tes: cefalea no clasificada en otra categoría (headache not elsewhere classified) y cefalea sin especificar (headache unspecified).

other primary headaches IHS : otras cefaleas primarias. Observación: en la 2.ª edición de la Clasifica- ción de la IHS se desglosa a su vez en las categorías siguientes: cefalea punzante primaria (primary sta- bbing headache), cefalea tusígena (primary cough headache), cefalea por ejercicio físico (primary exertional headache), cefalea por actividad sexual (primary headache associated with sexual activity), cefalea hípnica (hypnic headache), cefalea primaria en estallido (primary thunderclap headache), he- micránea continua (hemicrania continua) y cefalea diaria persistente de comienzo brusco (new daily- persistent headache).

other terminal branch neuralgias IHS : otras neuralgias de ramas nerviosas terminales.

cranial neuralgias and central causes of facial pain.

paroxysmal hemicrania IHS : hemicránea paroxística. Observación: comprende a su vez las subcategorías hemicránea paroxística episódica (episodic paroxysmal

hemicrania) y hemicránea paroxística crónica (chronic paroxysmal hemicrania).

cluster headache and other trigeminal au- tonomic cephalalgias.

post-craniotomy headache IHS : cefalea poscraneotómica. Otras denominaciones: cefalea poscraneotomía, cefalea de poscraneotomía, cefalea tras craneotomía, cefalea por craneotomía, cefalea secundaria a craneoto- mía. Observación: comprende a su vez las subcatego- rías: cefalea poscraneotómica aguda (acute post-cra- niotomy headache) y cefalea poscraneotómica crónica (chronic post-craniotomy headache). headache attributed to head and/or neck trauma.

primary cough headache IHS : cefalea tusígena. Antiguas denominaciones: benign cough heada- che, Valsalva-manoeuvre headache.

other primary headaches.

primary exertional headache IHS : cefalea por ejercicio físico. Otras denominaciones: cefalea por esfuerzo [físi- co]. Antiguas denominaciones: benign exertional hea- dache.

other primary headaches.

primary headache associated with sexual activity IHS : cefa- lea por actividad sexual. Antiguas denominaciones: benign sex headache, coi- tal cephalalgia, benign vascular sexual headache, sexual headache, benign orgasmic cephalalgia, sex headaches, coital headaches, cefalea sexual. Observación: comprende a su vez las subcatego- rías: preorgasmic headache y orgasmic headache.

other primary headaches.

primary stabbing headache IHS : cefalea punzante primaria. Antiguas denominaciones: ice-pick pains, jabs and jolts, ophthalmodynia periodica.

other primary headaches.

primary thunderclap headache IHS : cefalea primaria en es- tallido. Antiguas denominaciones: benign thunderclap headache. Observación: Day y Raskin, en un artículo publi- cado en la revista Lancet (Day JW, Raskin NH. Thun- derclap headache: symptom of unruptured cerebral aneurysm. Lancet 1986; 2: 1247-1248), eligieron el sustantivo thunderclap para describir esta cefalea de inicio súbito y dolor lancinante, cuya aparición se acom- paña de un «chasquido» en la cabeza, según refieren los pacientes.

other primary headaches.

<http://www.medtrad.org/pana.htm>

Traducción y terminología

probable tension-type headache IHS : probable cefalea de tipo tensional. Observación: comprende a su vez las subcategorías probable cefalea episódica infrecuente de tipo tensional (probable infrequent episodic tension-type headache), probable cefalea episódica frecuente de tipo tensional (probable frequent episodic tension-type headache) y probable cefalea crónica de tipo tensional (probable chronic tension-type headache).

tension-type headache.

probable trigeminal autonomic cephalalgia IHS : probable cefa- lalgia neurovegetativa del trigémino. Observación: comprende a su vez las subcategorías probable cefalea en brotes (probable cluster headache), probable hemicránea paroxística (probable paroxysmal hemicrania) y probables episodios unilaterales y breves de cefalea neuralgiforme, acompañados de congestión conjuntival y lagrimeo (probable SUNCT).

cluster headache and other trigeminal au- tonomic cephalalgias.

short-lasting unilateral neuralgiform headache attacks with conjunctival injection and tearing (SUNCT) IHS : epi- sodios unilaterales y breves de cefalea neuralgiforme, acompañados de congestión conjuntival y lagrimeo. Otras denominaciones: cefalea de tipo SUNCT.

cluster headache and other trigeminal au- tonomic cephalalgias.

superior laryngeal neuralgia IHS : neuralgia del laríngeo su- perior.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

supraorbital neuralgia IHS : neuralgia del supraorbitario.

cranial neuralgias and central causes of fa- cial pain.

syndrome of transient Headache and Neurological Deficits with cerebrospinal fluid Lymphocytosis (HaNDL) IHS : síndrome de cefalea transitoria y dé-

ficits neurológicos con linfocitosis del líquido cefa- lorraquídeo.

headache attributed to non-vascular intra- cranial disorder.

tension-type headache IHS : cefalea de tipo tensional. Antiguas denominaciones: tension headache, mus- cle contraction headache, psychomyogenic headache, stress headache, ordinary headache, essential headache, idiopathic headache, psychogenic headache, cefalea por

contracción muscular, cefalea por tensión, cefalea ten- sional, cefalea de tensión, cefalea por estrés, cefalea ordinaria, cefalea por tensión psíquica, cefalea esencial, cefalea idiopática, cefalea psicomiogenética, cefalea psicógena y cefalea psicogenética. Obser