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Licda. Gabriela Alvarez de Castellanos Técnicas Conductuales III

Qué es la Terapia Cognitivo Conductual

La terapia Cognitivo-Conductual, también llamada Conductual, es una de las escuelas de Psicoterapia más antiguas. Hay dos características que la definen: su modelo de la naturaleza humana y su metodología.

En esencia, consideramos que casi el 100% de nuestra forma de ser, de nuestra personalidad, es fruto de nuestras experiencias. Aunque nacemos con fuertes predisposiciones genéticas o biológicas, es el aprendizaje el que nos hace que estas potencialidades fragüen o cristalicen en una u otra dirección. Por todo ello la infancia es de gran importancia, pero también lo es la adolescencia y la adultez. Todos los periodos de nuestra vida son importantes porque posibilitan experiencias y aprendizajes y se va moldeando nuestra manera de ser.

Desde un punto de vista metodológico, la terapia Cognitivo-Conductual es una disciplina científica. La eficacia de las técnicas o la veracidad de los modelos, no se basan en escritos u opiniones más o menos brillantes o creativas, sino en datos experimentales. Cuando por ejemplo se afirma que la "Exposición in Vivo" es el tratamiento dde elección para la agorafobia, se dice así porque hay cientos de estudios que lo demuestran.

Cómo funciona la Terapia Cognitivo Conductual

El tratamiento consta de 4 fases: evaluación, explicación de la hipótesis, terapia y seguimiento.

explicación de la hipótesis, terapia y seguimiento. La fase de evaluación consiste en que el profesional
explicación de la hipótesis, terapia y seguimiento. La fase de evaluación consiste en que el profesional

La fase de evaluación consiste en que el profesional averigüe toda la información necesaria sobre el problema de la persona que solicita la ayuda. Este estudio acaba cuando se puede explicar al detalle y en términos psicológicos el qué, el como y el por qué del problema. En el tiempo, suele durar 2 ó 3 sesiones.

La fase de explicación de la hipótesis, que tiende a durar una sola sesión, consiste en contarle con sumo detalle al cliente, toda la información relevante sobre su malestar. En nuestro enfoque es crucial que la persona comprenda el problema. En este estadio, se suelen presentar también las técnicas elegidas por el terapeuta.

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Gabriela Alvarez de Castellanos Técnicas Conductuales III La tercera fase, la de terapia, es la más
Gabriela Alvarez de Castellanos Técnicas Conductuales III La tercera fase, la de terapia, es la más

La tercera fase, la de terapia, es la más activa, y tiende a durar entre 12 y 15 sesiones, aunque es muy variable según problemas y personas. El cliente llega a su sesión, aprende estrategias nuevas, vuelve a su casa, las practica, la semana siguiente vuelve a consulta, aprende más estrategias, las practica, y poco a poco va mejorando, reduciendo su malestar.

La cuarta fase es el seguimiento que suele incluir entre 3 y 6 sesiones cada vez más espaciadas en el tiempo. Esta fase se inicia cuando el problema ya se ha solucionado y suele prorrogarse durante un año.

Problemas que se tratan

Adultos

· Depresión

· Trastornos de ansiedad: agorafobia y pánico, trastorno obsesivo-compilsivo, ansiedad

generalizada, estrés postraumatico, fobia social, fobia específica e hipocondria y fobia a

la enfermedad.

· Trastornos sexuales y parafilias o problemas de desviación sexual.

· Problemas de pareja y familia

· Problemas de alimentación: Bulimia, anorexia y obesidad.

· Juego patológico y adicciones no químicas

· Agresividad y enfado exccesivo

· Trastornos de personalidad

· Celos patológicos

· Insomnio

· Esquizofrenia y trastorno bipolar siempre después de la medicación.

· Adicciones.

Niños y adolescentes

· Trastornos de ansiedad en niños: fobia escolar, fobia a la oscuridad, angustia de separación

· Depresión infantil

· Problemas de control de esfinteres: encopresis y enuresis

· Desobediencia, rabietas, negatividad, problemas de sueño, falta de disciplina

Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC)

Albert Ellis formuló el primer sistema de terapia cognitivo-conductual denominado terapia racional emotiva conductual cuyo objeto es modificar los núcleos cognitivos

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disfuncionales

(ideas

irracionales)

que

subyacen

a

los

estados

de

perturbación

psicológica.

Fundamentos teóricos y filosóficos

La TREC considera al ser humano como un organismo complejo y biopsicosocial con una fuerte tendencia a establecer metas y propósitos y tratar de conseguirlos (permanecer vivo, y obtener el mayor bienestar posible y evitar el malestar). El resto de metas se derivan de ellas.

Los ABCs de la terapia racional emotiva conductual

Cuando los individuos intentan conseguir sus metas se van encontrando con acontecimientos activadores (A) que les permiten o dificultan la consecución de sus metas en función de la valoración que realicen. Ellis propone el modelo ABS para analizar relaciones entre acontecimientos, cogniciones y consecuencias. Los acontecimientos activadores (A) por si mismos no provocan consecuencias emocionales, conductuales o cognitivas (C); estas dependerán de cómo se perciba o interprete (B) dicho acontecimiento

activador. Las creencias B sobre A explican la respuesta C, siendo B el mediador entre A y

C.

También se reconocer influencia de A sobre B y C, y de C sobre A y B. Un elemento activador A (enfermedad) puede producir consecuencias emocionales, conductuales y cognitivas (C) y generar, al mismo tiempo, una serie de creencias (B).

Los seres humanos no pueden tener experiencias (A) sin hacer inferencias sobre ella (B) que siempre tendrán consecuencias (C). Difícilmente se percibe, interpreta o valora (B) y se actúa, se siente o se piensa (C) si no hay ningún elemento activador (A).

LA TREC se ha centrado en resaltar la repercusión de las creencias racionales e irracionales (B) en las consecuencias emocionales y en la consecución de las metas y

propósitos.

El proceso de la terapia racional emotiva conductual

Fases del proceso

El proceso de intervención TREC puede dividirse en cinco fases: 1) evaluación psicológica, 2) evaluación racional-emotiva, 3) insight racional emotivo, 4) aprendizaje de una base de conocimiento racional y 5) aprendizaje de una nueva filosofía de vida.

Evaluación psicopatológica

El primer paso es realizar una exploración psicopatológica completa. En el caso de poblaciones clínicas se comienza con la evaluación racional emotiva, propia y específica de la TREC. En los clientes que no sufren ningún trastorno psicopatológico especial se comienza directamente con la evaluación racional emotiva.

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Evaluación racional-emotiva

Se comienza realizando una lista con los problemas que presenta el cliente, clasificándolos en internos (reacciones emocionales intensas o disfuncionales) y externos (dependen del ambiente), y primarios o secundarios. El objetivo es detectar creencias que encierren exigencias absolutistas, catastrofismo, baja tolerancia a la frustración o auto- descalificación general. En general es conveniente comenzar trabajando los problemas secundarios puesto que pueden estar incrementando los síntomas primarios. El orden es:

a) los problemas secundarios, b) los problemas primarios, y c) los problemas externos.

Se establece una primera aproximación a las relaciones entre acontecimiento activadores (A), creencias irracionales (B) y consecuencias emocionales (C). A continuación se fijan las metas globales siguiendo el modelo teórico TREC.

Insight racional-emotivo

A continuación se explican los principios teóricos que sustentan la TREC así como los tres insight que se deben alcanzar. El deseo de cambio de creencias irracionales no es suficiente, es necesario trabajar duramente y de forma constante.

Aprender una base de conocimiento racional

En esta fase se lleva a cabo la TREC ya que se enseña y entrena una base de conocimiento racional que permita refutar creencias irracionales.

Aprender una nueva filosofía de vida

Se pretende alcanzar dos objetivos: 1) instaurar creencias racionales, 2) fortalecer el hábito de detectar, debatir y refutar creencias irracionales como las exigencias absolutistas, catastróficas, etc

Estructura de las sesiones

Pasos a seguir:

1. Preguntar al cliente por el problema a tratar durante la sesión. No es necesario continuar con el problema de la sesión anterior (importante refutar creencias irracionales).

2. Definir y acordar los objetivos concretos de la sesión porque no en todas las ocasiones coinciden terapeuta y cliente.

3. Llevar a cabo proceso ABC y establecer relaciones.

4. Debatir terapeuta y cliente creencias irracionales específicas tratando de adoptar nuevas creencias racionales alternativas.

5. Revisión y discusión durante la sesión de los autorregistros de las sesiones anteriores.

6. Elegir, definir y acordar nuevas tareas a realizar entre sesiones.

7. Trabajar aspectos que facilitan la realización de estas tareas.

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Estilo terapéutico y relación con el cliente

Estilo terapéutico

Se activo y directo para evitar el fuerte arraigo de las creencias.

Ser verbalmente muy activo. El terapeuta debe estar continuamente haciendo preguntas y cuestionando pensamientos para estimular a la persona a cuestionarse sus creencias.

Ser didáctico

Saber promover cambios en la filosofía de vida.

No fomentar la catarsis puesto que considera que sus efectos terapéuticos son muy limitados y puede reforzar creencias a largo plazo.

Ser flexible, el carácter antidogmático y no absolutista es la premisa básica de la TREC. Es conveniente evitar mostrar un estilo muy directivo con personas dependientes, un estilo demasiado activo con personas muy pasivas, un estilo demasiado intelectual y racional con personas obsesivas y un estilo muy amigable y emotivo con personas histéricas.

Relación con el cliente

La relación interpersonal con cliente asume la mayor parte de los principios básicos señalados por Roger de aceptación incondicional, empatía, respeto y autenticidad. En la TREC se considera que no todas ellas son necesarias y ninguna es suficiente. Otras que pueden favorecer la alianza terapéutica son:

Aceptación incondicional. Ellis considera que el terapeuta no debe mostrar una especial calidez, atención, cuidado y apoyo hacia el cliente puesto que aceptar no significa amar o aprobar, y puede reforzar las creencias irracionales. Bajo ciertas condiciones (depresión grave o ideas suicidas) es necesario mostrar mayor calidez y posteriormente ir estableciendo distancia.

Empatía. La empatía filosófica (entender las creencias) es fundamental en la TREC para evitar que el cliente piense que el terapeuta no le comprende.

Ser genuino (abierto y accesible). Puede hacer auto-revelaciones como forma de modelado.

Tener sentido del humor. Especialmente valorado en el TREC. Ellis cree que la perturbación psicológica surge porque las personas se toman demasiado en serio a si mismas, a los otros, o a los acontecimientos. No siempre es adecuado usar el humor, ya que no todos los pacientes lo entienden, o les parece oportuno.

Estilo terapéutico informal (el cliente ve que el terapeuta se aplica a si mismo la filosofía de vida).

Principales técnicas de intervención

Técnicas utilizadas en el transcurso de las sesiones

Técnicas cognitivas

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Las técnicas cognitivas son las técnicas por excelencia en la TREC. Las más utilizadas son: a) discusión y debate de creencias, b) entrenamiento en auto-instrucciones, y c) distracción cognitiva e imaginación.

Discusión y debate de creencias

Es el procedimiento más relevante y genuino de la TREC. Tres tipos de argumentos para debatir creencias irracionales: empíricos, lógicos, y pragmáticos (utilidad). Las técnicas de discusión más usadas en la TREC son las técnicas de didácticas de persuasión, entre las que cabe destacar las siguientes: Análisis y evaluación lógica (análisis de premisas y de incongruencia de la premisa con la conducta. Razonamiento deductivo para demostrar que una conducta no se deriva de una creencia, razonamiento inductivo para mostrar como una creencia no se deduce de una conducta),reducción al absurdo (llevar al extremo la creencia para mostrar los absurdo de las consecuencias) , análisis y evaluación empírica, contradicción con el valor apreciado (contradicción entre creencias del cliente), apelar a consecuencias negativas (consecuencia negativas de los auto-mensajes), apelar a consecuencias positivas.

Los estilos del terapeuta pueden ser: socrático (formula preguntas abiertas), didáctico, metafórico (contar historias), humorístico, y teatral (escenificar creencias).

Entrenamiento en auto-instrucciones

Útil para personas con dificultades intelectuales o no pueden seguir el método socrático. Se le pide al cliente que apunte en tarjetas auto-instrucciones y las practique en situaciones particulares.

Distracción cognitiva e imaginación

Entre estos procedimientos destaca la relajación progresiva de Jacobson y la imaginación. Estas técnica sólo se utilizan ante situaciones de muy alta intensidad emocional o facilitar el afrontamiento inicial, y siempre de forma temporal para que la persona aprende a darse cuenta de que puede enfrentarse a situaciones amenazantes, incrementando así su tolerancia a la frustración.

Técnicas conductuales

Las técnicas más usadas son el role-playing y la inversión del rol racional. Cuando el proceso de identificación y debate de creencias está muy avanzado, se puede llevar a cabo entrenamiento en habilidades sociales y estrategias de resolución de problemas.

Ensayo de conducta

Inversión del rol racional. El terapeuta adopta el rol del cliente y verbaliza las creencias irracionales subyacentes a sus problemas. El paciente adopta el rol del terapeuta y debe discutir las creencias (necesita tener ciertas habilidades).

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Refuerzo y castigo. El refuerzo positivo se utiliza muy poco en la TREC (muchos problemas emocionales tiene su base en la necesidad de aprobación social). Si se entrenan técnica de auto-refuerzo y auto-castigo.

Entrenamiento en habilidades sociales. Previamente se han de haber interiorizado creencias racionales con respecto al ridículo, fracasos, etc

Técnicas emotivas

En la TREC se utilizan numerosas técnica emotivas como la imaginación racional emotiva y procedimiento humorísticos (sesiones cargadas de emoción).

Imaginación racional emotiva. Una de las más usadas en la TREC. Consiste en pedir al cliente que trate de cambiar ante una situación imagina determinada una emoción negativa muy perturbadora por otra mas apropiada o moderada, modificando para ello las creencias irracionales que acompañan a la emoción de intenso malestar.

Técnicas humorísticas. Muchas perturbaciones emocionales se deben al exceso de dramatismo o seriedad con el que nos tomamos a nosotros mismo o las cosas que nos ocurren en la vida.

Técnicas utilizadas en la realización de trabajo en casa

Un elemento fundamental de la TREC es el trabajo realizado fuera de las sesiones para evitar creencias arraigadas durante años. Algunas de las técnicas más frecuentes son:

Técnicas cognitivas

Autorregistros. Procedimiento APRA detectar entre sesiones las relaciones entre los ABC y para el auto-debate y refutación de creencias. A medida que se avanza en la terapia los autorregistros pueden contener casillas adicionales con auto-reflexiones socráticas y creencias alternativas.

Proselitismo racional. Según Ellis es bueno que el cliente intente enseñar a sus amigos y personas cercanas los fundamentos de la TREC para afianzar su filosofía racional.

Debatir grabaciones. De el o de otros para reflexionar acerca de sus problemas.

Auto instrucciones racionales. Con dramatización.

Biblioterapia.

Técnicas conductuales

Las técnicas más utilizadas son de exposición en vivo a estímulos amenazantes de alta o mediana intensidad:

Tarea de toma de riesgos. Consiste en pedir al cliente que realice una tarea que para el suponga un cierto riesgo de fracaso o perturbación emocional.

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Inundación in vivo. El objetivo es que el individuo compruebe que es capaz de tolerar niveles altos de malestar emocional y rebatir sus creencias de no ser capaz de soportarlo.

Ejercicio de metas fuera de lo corriente. Se pide a la persona que establezca objetivos que impliquen incrementar conductas de baja frecuencia o reducir la frecuencia de una actividad de frecuencia elevada.

Auto-refuerzo y auto-castigo.

Técnicas emotivas

Los que se utilizan con mayor frecuencia son la imaginación racional emotiva, ejercicios

de ataque de vergüenza y el uso del sentido del humor.

Ejercicios de ataque de vergüenza

Uso del sentido del humor.

El refuerzo positivo, aun no siendo recomendable en general, se suele utilizar con

pacientes deprimidos durante las primeras fases. Las técnicas de inundación o exposición

a situaciones muy aversivas o de alta intensidad emocional no parecen ser muy aconsejables con personalidades histéricas.

Técnicas que tienden a evitarse en la TREC

La TREC defiende el eclecticismo técnico siempre que las técnicas sirvan para conseguir

los objetivos terapéuticos. Las técnicas no recomendables cuando se lleva a cabo TREC

son:

Técnicas que faciliten o incrementen la dependencia (refuerzo positivo)

Técnicas que animan a las personas a ser más crédulos, bienintencionados o sugestionables

Técnicas ineficaces o de larga duración (asociación libre o psicodinámicas)

Técnicas que ayudan a sentirse bien a corto plazo, pero no a largo plazo

Técnicas que distraen a los clientes de trabajar sus filosofías irracionales (Yoga, relajación, distracción cognitiva, etc )

Técnicas anticientíficas (misticismo)

Técnicas que intentan cambiar las situaciones negativas sin identificar ni tratar de modificar previamente las creencias irracionales (terapia sistémica de cambio de roles y configuración familiar)

Técnicas de dudosa validez (PNL)

Terapia Cognitiva

La terapia cognitiva enfatizaba el papel de los elementos cognitivos en el origen y

mantenimiento de los problemas psicológicos e invocaba la integración de las técnicas conductuales en la generación y el uso de la metodología experimental como forma de monitorizar el proceso de intervención. Los desarrollos terapéuticos de Beck, junto con la

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terapia reacional emotiva conductual de Ellis, y otros acercamientos cognitivos, pueden considerarse la esencia de la segunda generación de la terapia de conducta.

Organización cognitiva

El modelo cognitivo sostiene que los individuos ante una situación estimular no responden automáticamente, sino que antes de emitir una respuesta emocional o conductual perciben, clasifican, interpretan, evalúan y asignan significado al estimulo en función de sus supuestos previo o esquemas cognitivos.

Esquemas cognitivos

Los esquemas cognitivos son entidades organizativas conceptuales complejas compuestas de unidades más simples que contienen nuestro conocimiento de cómo se organizan y estructuran los estímulos ambientales (creencias nucleares). En TC se usan indistintamente los términos esquema cognitivo o creencias nucleares. Hay que tener en cuenta que las creencias nucleares constituyen el sustrato más profundo de los esquemas. Las creencias intermedias se suelen formular en proposiciones del tipo “si… entonces…” y en cuyo desarrollo juega un papel importante las creencias nucleares.

Procesos cognitivos

Los procesos cognitivos son las reglas transformacionales a través de las cuales los individuos seleccionan del medio la información que será atendida, codificada, almacenada y recuperada. La utilización de heurísticos contribuye a una mayor economía de recursos, pero da lugar a sesgos. Los sesgos más frecuentes son los sesgos confirmatorios (procesar información consistente con los esquemas previos). A los sesgos negativos que cometen las personas con problemas emocionales, Beck los denomina “distorsiones cognitivas”.

Productos cognitivos

Los productos cognitivos hacen referencia a los pensamientos e imágenes que resultan de la interacción de la información proporcionada por el medio, los esquemas y creencias y de los procesos cognitivos. Los contenidos de los productos cognitivos suelen ser más fácilmente accesibles a la conciencia que los esquemas y los procesos cognitivos. A estos productos cognitivos Beck los denomina “pensamientos automáticos”.

El proceso de intervención en terapia cognitiva

Podríamos definir la terapia cognitiva como un procedimiento de intervención estructurado, de tiempo limitado que utiliza como estrategias de intervención fundamentales el razonamiento deductivo y la comprobación de hipótesis para ayudar a las personas a aprender a identificar y contrastar sus pensamiento disfuncionales (también se centra en los problemas externos relacionados con su malestar).

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Características del terapeuta y relación con el paciente

Durante las primeras entrevistas, el terapeuta es más directivo en la recogida de información diagnostica y en la explicación del tratamiento. Es el paciente el que ha de detectar sus pensamientos idiosincrásicos y aprender a cuestionarse las inferencias que le llevan a otorgar un significado particular a sus experiencias. La TC no consiste en la aplicación de una serie de técnicas de forma automáticas y uniforma a todos los pacientes.

Estructuración del proceso terapéutico

Ingram y Hollín señalan los 7 pasos del proceso terapéutico para conseguir el cambio cognitivo:

1. Proporcionar la lógica del tratamiento

2. Entrenar al cliente en técnicas de autorregistro

3. Promover la realización de conductas mediante técnicas específicas y programación de tareas para casa

4. Identificar pensamiento automáticos, creencias subyacentes y procesos por los que se han formado y mantienen

5. Contrastar creencias y llevar a cabo un examen lógico de las estrategias de razonamiento defectuosas.

6. Articular los supuestos básicos subyacentes (esquemas)

7. Preparar para la terminación de la terapia y prevenir de recaídas.

La duración del tratamiento de la mayoría de los trastornos emocionales conlleva un número de sesiones limitadas: en el caso de la depresión reactiva unipolar, entre 15 y 20 con una periodicidad semanal. En casos más graves podría ser conveniente realizar dos sesiones semanales durante 4-5 semanas y posteriormente una semanal.

Primera sesión

Los objetivos son: recoger información relevante, establecer buen rapport, explicar los fundamentos de la TC, esbozar el tratamiento y generar expectativas de cambio. Scout divide la entrevista en dos fases:

1. Diagnostico psicopatológico

o

Entrevista abierta para obtener el rapport

o

Diagnostico diferencial

o

Entrevista estructurada

o

Diagnostico

2. Entrevista que incluye:

o

Pruebas psicométricas

o

Compartir con el cliente la formulación provisional de cada trastorno identificado

o

Analizar las expectativas del cliente sobre la terapia y el terapeuta

o

Seleccionar los problemas más urgentes y clarificar metas evaluables en plazo limitado

o

Definir el rol del terapeuta y del cliente

o

Proponer actividad entre sesiones

o

Recabar información sobre la opinión del paciente y su reacción a esta primera entrevista

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Beck clasifica los síntomas depresivos en las siguientes categorías: 1) afectivos, 2)

motivacionales, 3) cognitivos, 4) conductuales, y 5) fisiológicos.

Un aspecto a cuidar muy especialmente en la primera sesión es mantener un feedback recíproco entre paciente y terapeuta para comprobar que todo se ha entendido correctamente.

Estructura del resto de las sesiones

Puede organizarse en seis fases:

1. Revisión del estado general del paciente y establecimiento de objetivos del día

2. Discutir y comentas aspectos de la última sesión.

3. Revisar los registros de las tareas programadas para casa en la sesión anterior

4. Buscar evidencia empírica de pensamiento automáticos, sesgos negativos, y creencias subyacentes extraídos de las tareas para casa.

5. Programar de común acuerdo nuevas actividades

6. Obtener feedback de la sesión

Principales técnicas de intervención

Técnicas conductuales

Las técnicas son las mismas que en terapia de conducta, pero el objetivo es distinto. Para el terapeuta de conducta el cambio de conducta es un fin en si mismo. Para el terapeuta cognitivo es un medio para conseguir la modificación de las cogniciones del paciente. Es un medio para que el paciente experimente la validez de sus creencias. La aplicación de técnicas cognitivas exige de un mínimo de funcionamiento conductual.

Programación de actividades

Es una de las estrategias terapéuticas más importantes en TC. Terapeuta y paciente van programando las actividades diarias que realizará el paciente usando una jerarquía de tareas según la dificultad percibida por éste. Sirve, en el caso de paciente depresivos, para poner a prueba la creencia de que no pueden hacer nada. La satisfacción asociada a actividades concretas va sensibilizando al paciente hacia sentimiento de bienestar. Para cada tarea se le pide que evalúe de 0 a 5 puntos el grado de agrado (o malestar en problemas de ansiedad) y dominio que ha experimentado al llevarla a cabo.

Role-playing

En esta técnica se presta especial atención a los pensamientos automáticos de los pacientes mediante la aprobación o refutación de las hipótesis planteadas en relación a sus creencias.

Técnicas de afrontamiento

Técnicas de control de estímulos: control del sueño (no tomar café)

Relajación como estrategia de doping

Exposición graduada (DS en imaginación o exposición en vivo)

Control de la respiración o técnica de hiperventilación (pánico agorafobia)

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Entrenamiento asertivo (decir no, expresar opiniones, pedir ayuda)

Técnicas emotivas

Se usan inicialmente por el terapeuta durante las sesiones y se entrena al paciente para que las use en su medio natural.

Inducción de autocompasión: se usa excepcionalmente con personas cuando no pueden llorar y necesitan hacerlo, mediante descripción de sus sentimiento negativos. Esta técnica no es válida en pacientes depresivos que adolecen de un exceso de llanto y debe reducirse.

Inducción de cólera controlada: se trata de señalar aspectos de la experiencia o la situación que puedan provocar cierto enfado con la vida. El enfado es útil para reducir la profunda tristeza que se puede sentir. En paciente depresivos el enfado a veces genera sentimientos de culpa tan aversivos o más que el de tristeza.

Distracción externa: ver la TV, leer un libro.

Hablar de forma limitada de los sentimientos. Procurar no estar hablando permanentemente de sus sentimientos

Evitar verbalizaciones internas catastrofistas

Análisis de responsabilidad. Es necesario analizar las razones por las cuales se cree responsable de la conducta de otros.

Técnicas cognitivas

Beck denomina técnicas cognitivas al conjunto de técnicas que se utilizan para facilitar el cuestionamiento socrático.

Autorregistros

Se utilizan desde las fases iniciales para recoger información emocional del paciente a lo largo del día (línea de base para hacer comparaciones). El más utilizado es el Registro diario de pensamientos distorsionados DTR de Beck.

Descubrimiento guiado

Hace referencia al proceso de ayudar al paciente a alcanzar nuevas perspectivas que desafíen sus creencias disfuncionales mediante el cuestionamiento socrático. Hay algunas preguntas generales para cuestionar cogniciones disfuncionales:

¿Cuál es la evidencia a favor o en contra de estos pensamientos?

¿Cuáles son las formas alternativas de pensar en esa situación?

¿Cuáles son las consecuencias de pensar de esta manera?

Técnicas cognitivas específicas

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Técnicas de reatribución: para modificar los sesgos cognitivos relaciones con las dimensiones atribucionales de locus de control, estabilidad y especificidad. Las personas depresivas suelen hacer atribuciones internas, estables y globales para sus errores o fracaso, y externas, inestables y específicas para sus éxitos.

Técnica de conceptualización alternativa: buscar interpretaciones alternativas

Técnicas basadas en la imaginación: imaginar situaciones y expresar

sentimiento y conductas, para posteriormente describir las situaciones con un

cambio de pensamientos.

Técnicas cognitivas basadas en la imaginación:

Parada de imágenes (se da un golpe fuerte o se die alto en el transcurso de una imaginación que produzca malestar, y posteriormente se cambia la escena)

Repetición continuada (repetición de la escena que produce malestar hasta que se reduce el malestar)

Proyección temporal (imaginación de la escena que produce malestar desplazada en el tiempo)

Imaginar metáforas

Parada de imagen catastrofista

Imaginación inducida

Repetición de metas (para incrementar la autoeficacia)

Imaginación positiva

Imaginación como estrategia de coping

Técnica para identificar y modificar esquemas cognitivos y supuestos básicos subyacentes

La identificación y modificación de creencias y esquemas no parte de la comprobación de si los pensamiento automáticos asociados están basados en distorsiones cognitivas o sesgos negativos. El objetivo es identificar qué creencias nucleares se activan antes las situaciones conflictivas que generan malestar. Algunos requisitos para iniciar el cambio de los esquemas cognitivos subyacentes del cliente son: a) que se haya reducido notablemente el malestar emocional, las conductas disfuncionales y los pensamiento negativos, b) que sus creencias disfuncionales supongan un riesgo para posibles recaídas, c) que tenga la capacidad de establecer un debate más abstracto, d) que no tenga riesgo de un trastorno psicótico, e) que esté dispuesto a llevar a cabo un tratamiento de mayor duración con resultados más a largo plazo.

Obtener e identificar creencias

Búsqueda de reglas de inferencia del tipo “si A

Detectar los debería y tendría

Detectar temas comunes en los pensamiento automáticos ante distintas situaciones

Utilizar la técnica de la flecha descendente (preguntas encadenadas para detectar creencias nucleares)

Plantear situaciones hipotéticas

Perspectiva histórica

Técnicas emotivas (rememorar situaciones de alto contenido emocional)

entonces B”

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Evaluación mediante cuestionarios

Técnicas para el cambio de creencias nucleares y supuestos básicos

Cambiar creencias disfuncionales no es fácil. Es por su alto nivel de dificultad por lo que la Terapia Cognitiva suele quedarse en el cambio de pensamientos automáticos, distorsiones cognitivas o en creencias poco profundas y arraigadas. Algunas de las técnicas dirigidas a favorecer el cambio de creencias son:

Reconocimiento de un continuo

Registro de datos positivos y recoger evidencia de los nuevos y viejos esquemas.

Establecer el criterio de lo que se considera cambio de creencia

Role-playing

Ensayo de conducta

Actuar “como si”

Confrontar con el pasado datos de las nuevas y antiguas creencias

Promover una nueva imagen

Solicitar apoyo social y consenso

Análisis de ventajas e inconvenientes del cambio de esquemas

Proyección en el tiempo

Biblioterapia

Tareas para casa

Son parte integral de la TC para obtener datos. Son un componente básico del tratamiento.

Técnicas de habilidades de afrontamiento y solución de problemas

Entrenamiento en Autoinstrucciones

Introducción

El entrenamiento en autoinstrucciones (EA) fue diseñado por Meichenbaum con el objetivo de instaurar o modificar el diálogo interno cuando lo que el individuo (niño o adulto) se dice a si mismo supone una interferencia en la ejecución de una tarea específica o presenta dificultades (inicialmente se desarrollo para hiperactividad). Las autoinstrucciones son consideradas estrategias metacognitivas cuyo objetivo es favorecer la autorregulación de la conducta (enseñar a pensar). No están dirigidas a resolver problemas en sí, sino que facilitan el acceso a las habilidades específicas para resolver el problema.

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Fundamentos teóricos del entrenamiento en autoinstrucciones

El EA tiene su origen en tres fuentes: 1) el desarrollo de trabajos sobre deficiencias infantiles en mediación, producción y compresión, 2) las aportaciones teóricas de Luria y Vigotsky sobre interiorización del lenguaje y su papel en la conducta, y 3) la teoría del aprendizaje social. Los estudios indicaban que los niños hiperactivos presentaban menor habilidad mediacional y procedían por ensayo y error en mayor medida que los niños reflexivos. Meichenbaum, basándose en la teoría mediacional, consideró posibles déficits en tres etapas: a) déficit de comprensión, b) déficit de producción y c) déficit mediacional. El EA pretendía cubrir los siguientes objetivos: a) comprender la tarea, b) producir estrategias mediadoras espontáneas, y c) utilizar las estrategias mediadoras para controlar la ejecución. Según Luria, hay tres fases a través de las cuales los niños aprenden el control de la emisión o inhibición de sus respuestas motoras voluntarias: 1) el lenguaje de los adultos sirve para controlarlas, 2) el lenguaje del niño es el que sirve para regularlas, y 3) la autorregulación de la conducta la realiza el niño mediante instrucciones subvocales encubiertas. El entrenamiento en Autoinstrucciones se realizaba en cinco pasos:

1. Modelado cognitivo: un modelo adulto realiza una tarea dándose instrucciones concretas a medida que la va llevando a cabo.

2. Modelado cognitivo participante: el niño realizaba la tarea mientras que el modelo iba verbalizando las instrucciones en voz alta

3. Autoinstrucciones en voz alta: es el niño el que va diciendo en voz alta las autoinstrucciones a medida que realiza la tarea

4. Desvanecimiento de las autoinstrucciones en voz alta: el niños sólo susurraba las autoinstrucciones mientras lleva a cabo la tarea

5. Autoinstrucciones encubiertas: el niño realiza la tarea dándose a si mismo, internamente, las autoinstrucciones oportunas.

En general el EA suele utilizarse como parte de un programa de intervención multicomponente, en combinación con otras técnicas (modelado, autocontrol, operantes, etc

Tipos de auto-instrucciones y función

Las autoinstrucciones pueden adoptar diferentes formas: a) nominal, b) en primera persona, c) en segunda persona, y d) imperativa. Las funciones que cumplen son:

preparar al individuo para otras autoinstrucciones, focalizar la atención, guiar la conducta, proporcionar refuerzo y retroalimentación sobre la conducta, evaluar resultados de la ejecución, y reducir la ansiedad.

Procedimiento de aplicación del entrenamiento en autoinstrucciones

Antes de comenzar el EA es necesario evaluar el tipo de diálogo que el individuo mantiene consigo mismo durante el abordaje de tareas cotidianas mediante auto-registros. Es necesario enseñar al individuo a analizar las secuencias de acción que llevan a obtener una meta determinada y que tipo de auto-instrucciones pueden ser las más adecuadas.

Un aspecto fundamental es favorecer que sea el mismo individuo el que genere el mayor número de autoverbalizaciones que le permitan guiar con éxito su propia conducta. Es importante tener en cuenta el vocabulario de la persona para que se sienta cómoda con ellas y las pueda integrar y hacerlas suyas con mayor facilidad.

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En general, pero más con niños, el EA suele comenzar por el aprendizaje de instrucciones para tareas específicas, para posteriormente pasar a un EA más general o abstracto. Es necesario que las autoinstrucciones se practiquen en el mayor número posible de situaciones.

Un programa de autoinstrucciones típico incluye afirmaciones relacionadas con los siguientes aspectos: identificación de la situación problemática, centrar la atención sobre el problema, reglas específicas, qué hacer con los errores cometidos, autorefuerzo. Cuando el EA se realiza con niños pequeños pueden facilitar el entrenamiento: comenzar el entrenamiento con actividades de juego inicial, trabajar con dos niños para que entre ellos puedan servirse de modelo, procurar no forzar el ritmo del niño, asegurarse de que el niño preste atención y que no esté simplemente memorizando, desarrollar una buena sintonía entre el terapeuta y el niño, cuando se trabaje con tareas que generan ansiedad, empezar por las de baja intensidad, trabajar con técnicas de imaginación, combinar el EA con técnicas de reforzamiento.

Entrenamiento en inoculación de estrés

Introducción

La inoculación de estrés fue el nombre de un paquete de técnicas cognitivo-conductuales inicialmente para el tratamiento de problemas de ansiedad. Actualmente se aplica a muchos trastornos, y el EIE debe adecuarse a cada individuo en función del problema. El EIE es útil para afrontar cuatro categorías de estrés:

1. Estresares agudos de tiempo limitado (exámenes médicos, oposiciones, etc )

2. Secuencias de estrés (acontecimiento vitales, desempleo, violación que desencadenan nuevas reacciones de estrés)

3. Intermitencia crónica (exposición repetida a situaciones estresantes)

4. Estrés crónico continuado

Fundamentos teóricos del entrenamiento en inoculación de estrés

En el EIE el concepto de inoculación es central. Se pretende inmunizar psicológicamente al individuo contra situaciones o acontecimiento estresante de baja intensidad, incrementando su repertorio de estrategias de coping. En la EIE se presta especial atención a los procesos de preparación y asimilación de los acontecimientos estresantes puesto que la sorpresa y la falta de preparación dificultan los esfuerzos de afrontamiento y facilitan el desajuste emocional.

Las influencias teóricas fundamentales que sustenta el EIE son el modelo transaccional del estrés (Lazarus), el modelo de determinismo recíproco de Bandura, y los modelos teóricos del impacto del estrés sobre los procesos cognitivo-afectivos. En los modelos se asume que el estrés ocurre cuando el individuo percibe que las demandas de la situación superan sus recursos de afrontamiento. El EIE considera que los factores cognitivo, afectivos, fisiológicos, conductuales y ambientales están interrelacionados y que cualquiera de ellos, o su interrelación, pueden ser el origen del desarrollo y mantenimiento de trastornos emocionales.

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La práctica del entrenamiento en inoculación de estrés

En el EIE se pueden distinguir tres fases que en ocasiones se solapan entre sí: 1) fase de conceptualización, 2) fase de adquisición y entrenamiento en habilidades y 3) fase de aplicación de las habilidades adquiridas.

Fase de conceptualización

Los objetivos de esta fase son identificar y definir el problema que presenta la persona, ayudarle a entender su naturaleza, sus efectos, y definir los objetivos terapéuticos. También denominada fase educativa. Algunas de las acciones que han de llevarse a cabo en esta primera fase son:

Evaluación y diagnostico de los problemas: es necesario determinar hasta qué punto las dificultades de afrontamiento a las situaciones estresantes se debe aun déficit de habilidades debido a conductas, emociones o cogniciones desadaptativas. El entrenamiento en auto-observación es primordial en esta primera fase.

Conceptualizacion del problema: implica transmitir al cliente que el estrés tiene diferentes componentes y diferentes fases. Es más importante que la conceptualización sea plausible y creíble para el cliente a que esté científicamente validada. Es importante enseñar al cliente a reconocer estresares que no pueden cambiarse, de lo que si pueden hacerlo con el fin de poder ajustar sus recursos y esfuerzos. Es una parte esencial del proceso de conceptualización desmontar creencias erróneas como: homogeneidad de respuestas emocionales ante sucesos vitales (llorar ante la pérdida de una persona significativa), los síntomas de estrés ante situaciones difíciles son un signo de anormalidad, psicopatología, o que las personas no debería experimentar reacciones de estrés mucho después de ocurrir los sucesos estresantes.

Fase de adquisición y entrenamiento de habilidades

El cliente, con ayuda del terapeuta, revisa, aprende y entrena estrategias de afrontamiento que le permitan abordar las situaciones específicas generadoras de estrés.

Acciones a llevar a cabo durante la fase de adquisición y entrenamiento en habilidades: determinar el estilo de coping más adecuado, entrenar estrategias de coping, entrenar estrategias de afrontamiento paliativas para situaciones incontrolables o inmutables, entrenar al cliente a buscar, utilizar y mantener el apoyo social de forma efectiva, identificando el tipo de apoyo que necesita (emocional, informativo, material), utilizar modelos de afrontamiento reales, etc

Entrenamiento en habilidades y estrategias de afrontamiento. El entrenamiento en estrategias se lleva a cabo utilizando técnicas cognitivas, de control emocional y conductuales:

o Estrategias cognitivas

Estrategias de solución de problemas: cuatro tipos: ver la situación como un problema a resolver, analizar requisitos necesarios, dividir la situación estresante en unidades más pequeñas, y solucionar el problema con un plan de acción.

Entrenamiento en autorefuerzo (entrenamiento en autoinstrucciones positivas relacionadas con autoeficacia y competencia es el más utilizado)

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Reestructuración cognitiva: evidencia confirmatoria o disconfirmatoria de pensamientos mediante diálogo socrático. Se entrena en autoinstrucciones que pueden servir de guías para cuatro momentos: preparación para enfrentarse al estresor, confrontación con el estresor (controlar reacción al estrés), afrontamiento de las sensaciones de estrés o malestar si se producen, y valoración de los esfuerzos de afrontamiento.

o

Estrategias de control de la activación emocional. Se suele enseñar técnicas de relajación que sirvan al cliente para aliviar síntomas fisiológicos y la tensión emocional.

o

Estrategias conductuales. Dependen del tipo de problema. En fobias y miedos: exposición.

o

Habilidades de afrontamiento paliativo, cuando no es posible evitar la situación. Algunas técnicas útiles son: toma de perspectiva, contacto con personas en situación similar, desviación de la atención, apoyo social, la expresión adecuada de los afectos.

Fase de aplicación y consolidación de las habilidades adquiridas

Se pretenden alcanzar los siguientes objetivos: poner en práctica las estrategias aprendidas, comprobar la utilidad y eficacia de las habilidades de afrontamiento adquiridas, y corregir problemas.

Las acciones que se llevan a cabo en esta fase son: las relacionadas con la aplicación de las estrategias de coping, y b) las que van encaminadas a preparar el mantenimiento de los resultados obtenidos ya fomentar la generalización a otras situaciones aversivas.

Terapia de solución de problemas

Introducción

La terapia de solución de problemas (TSP) es una intervención cognitivo conductual dirigida a incrementar la habilidad de un individuo para solucionar problemas (experiencias estresantes de la vida) y poner en marcha opciones de afrontamiento más eficientes. El proceso de solución de problemas (PSP) es a través del cual los individuos tratan de identificar soluciones eficaces para los problemas, generando actitudes y destrezas. El PSP más que representar una estrategia concreta de afrontamiento, se refiere a un metaproceso de comprensión, valoración y adaptación a los acontecimiento estresantes.

La TSP asume que la sintomatología psicopatológica puede entenderse como la consecuencia negativa de un afrontamiento ineficaz o no adaptativo. La presencia de un afrontamiento activo puede hacer una diferencia notable a la hora de enfrentarse a problemas médicos crónicos. El entrenamiento en solución de problemas puede mejorar en personas sanas el estado anímico, la auto-eficacia, la autoestima o los resultados en el trabajo.

La TSP cuenta con un proceso sistematizado que se adapta al paciente. Es una terapia de

carácter breve, entre cuatro y doce sesiones de tratamiento, focalizada en aspectos muy concretos y de carácter directivo. El proceso de intervención incluye la psicoeducación,

ejercicios de resolución de problemas interactivos, tareas entre sesiones, etc

La terapia

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puede realizarse individualmente o en grupo o pareja, administrarse a través de Internet, o se un complemento a otras terapias (la TSP es flexible).

Fundamentos teóricos de la terapia de solución de problemas

Los orígenes de la TSP se deben a: el interés por la creatividad en la década de los 50 (tormenta de ideas), el surgimiento del modelo de competencia social aplicado a la psicopatología (en oposición al modelo médico), la expansión cognitiva dentro de la terapia de conducta, y el desarrollo de la teoría transaccional del estrés de Lázarus (transacciones individuo-ambiente).

El desarrollo de la TSP está fundamentado en dos modelos conceptuales interrelacionados: 1) el modelo de solución de problemas sociales, y 2) el modelo relacional de solución de problemas de estrés y bienestar.

El modelo de solución de problemas sociales

El concepto de solución de problemas se refiere al proceso de solución de problemas tal y como ocurre en el contexto social (proceso de aprendizaje, estrategia de afrontamiento y método de auto-control). El PSP puede considerarse un proceso de aprendizaje, una estrategia de afrontamiento auto-dirigida y un método de auto-control.

Principales conceptos de la terapia de solución de problemas

Los principales conceptos definidos son los de: solución de problemas, problema, solución, puesta en práctica de la solución y competencia social.

La solución de problemas sociales se define como un proceso cognitivo-conductual auto- dirigido mediante el que un individuo intenta identificar soluciones efectivas para problemas específicos (actividad consciente y racional que exige esfuerzo). El objetivo es mejorar una situación problemática o reducir el estado emocional negativo generado por la situación. Es un metaproceso de comprensión que trata con todo tipo de problemas:

impersonales (financieros), intrapersonales (ideación suicida) o interpersonales (conflicto de pareja).

Un problema se define como un desequilibrio o falta de balance entra las demandas de adaptación y la disponibilidad de recursos o respuestas efectivas de afrontamiento. Los obstáculos para la puesta en marcha de una respuesta efectiva pueden deberse a la novedad de la demanda, la ambigüedad, la imposibilidad de predecir un resultado, demandas que entran en conflicto, déficit de habilidades o carencia de recursos. Un problema puede ser un hecho aislado, hechos similares que se repite, o una situación crónica.

Una solución es una respuesta específica que es el resultado del proceso de solución de problemas. Una solución efectiva es aquella que consigue el objetivo del PSP maximizando las consecuencias positivas y minimizando las negativas.

La puesta en práctica de la solución no debe ser confundida con el proceso de solución de problemas. El PSP se refiere al proceso de describir soluciones, la implementación de la solución (puesta en práctica) se refiere sólo a llevar a cabo la solución. La PSP y la puesta en práctica no siempre correlacionan. Es frecuentemente necesario en la terapia de

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solución de problemas el entrenamiento en habilidades de solución de problemas, junto con el entrenamiento de habilidades sociales o conductuales.

Principales dimensiones del proceso de solución de problemas

El modelo de solución de problemas original establece que los resultados del proceso de solución de problemas estaban determinados por dos procesos parcialmente independientes: la orientación al problema y las habilidades de solución de problemas, recientemente las habilidades de solución de problemas se han empezado a conocer como estilo de solución de problemas. La relevancia de estos factores se ha puesto de manifiesto mediante el inventario de solución de problemas sociales (ISPS). Este inventario engloba dos escalas: orientación al problema y habilidades de solución de problemas.

Los datos han mostrado que los ítems de la escala de orientación al problema correlacionan más con la puntuación total de la escala, que con la puntuación de la escala de habilidades de solución de problemas, lo inverso también es cierto para la escala de habilidades de solución de problemas.

El modelo de solución de problemas revisado tiene cinco dimensiones implicadas en la consecución de una solución eficaz o ineficaz. Dos dimensiones diferentes pero relacionadas, de orientación al problema (positiva, negativa) y tres dimensiones que corresponden a tres estilos de solución de problemas (racional, impulsivo y evitativo). Estas dimensiones pueden ser medidas mediante el inventario de solución de problemas sociales revisado.

Orientación al problema

La orientación al problema es un proceso metacognitivo con una función motivacional (creencias y actitudes hacia el problema). La orientación al problema implica la puesta en marcha de un conjunto relativamente estable de esquemas cognitivo-emocionales. Hay dos tipos de orientación hacia el problema:

Positiva: consiste en un sistema de creencias constructivo y optimista que caracteriza los problemas como retos (expectativas positivas de resultados).

Negativa: Caracteriza los problemas como amenazas para el bienestar social (baja auto-eficacia, bajas expectativas positivas de resultados). Sobre reacciona a ellos emocionalmente (baja tolerancia a la frustración o a la incertidumbre).

La TSP provee estrategias para cambiar la orientación negativa hacia el problema hacia la positiva, dirigiendo los recursos hacia el análisis y la confrontación del problema, en vez de la evitación.

Estilo de solución del problema

El estilo de solución de problemas (positivo o negativo) se refiere al tipo de actividades cognitivo-conductuales que un individuo pone en marcha en su intento de afrontar los problemas de la vida. El estilo positivo se considera de carácter racional y conducente a la adaptación, en el caso del estilo negativo se identifican dos formas que conducen a la desadaptación: el estilo impulsivo y el evitativo.

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Las fases implicadas en un estilo de solución de problemas racional son: 1) definición y formulación del problema, 2) generación de alternativas de solución, 3) toma de decisiones, 4) implementación de la solución y evaluación de los resultados de acción. Según la TSP este es el mejor método de abordaje de los problemas. La dimensión de estilo de solución de problemas no incluye las habilidades de implementación (que también son necesarias).

El estilo impulsivo y descuidado se caracteriza por la toma rápida de decisiones, sin un análisis adecuado, o por intentos inconclusos de solución del problema. El estilo evitativo se caracteriza por el aplazamiento de la toma de decisiones y/o la dependencia de otras personas a la hora de abordarlos (se incrementan los problemas y su complejidad).

Los individuos ineficaces, con respecto a los eficaces, informan de un mayor número de problemas vitales, más problemas de salud, mayor ansiedad, más síntomas depresivos by peor ajuste o funcionamiento psicológico. Una orientación negativa está asociada a estados anímicos negativos (en contextos de rutina como de estrés) y depresión clínica.

El papel de las emociones sobre el proceso de solución de problemas

La presencia de activación emocional ante la aparición de problemas en la vida es un hecho inevitable. Las respuestas emocionales pueden facilitar, inhibir o interferir el proceso adaptativo de solución de problemas, dependiendo de su valoración (positiva o negativa), y de su intensidad y duración. Son numerosas las interferencias o errores que se pueden cometer sin la presencia de una regulación emocional adecuada.

La modulación de las respuestas emocionales es un elemento imprescindible para el desarrollo efectivo del proceso de solución de problemas. Cuando no se da, es necesario un entrenamiento en regulación emocional.

El modelo relacional de solución de problemas de estrés y bienestar

La principal asunción de la TSP es que los problemas psicopatológicos pueden entenderse como consecuencia de estrategias de afrontamiento ineficaces o desadaptativas. El cómo los individuos resuelven o afrontan sus problemas tiene mucho que ver, e incluso puede determinar, el grado en que experimentarán problemas conductuales o psicopatológicos de forma crónica.

El modelo relacional de solución de problemas integra el modelo relacional del estrés de Lázarus (interacción individuo (recursos)-ambiente (demandas)) con el modelo de solución de problemas sociales. Esta definición relacional del estrés es similar a la definición de problema en el modelo de solución de problemas sociales, por tanto, un problema es también un estresor.

En el modelo relacional de solución de problemas el estrés es visto como la función de relaciones recíprocas entre tres variables: 1) situaciones estresantes de la vida, 2) estrés emocional, 3) afrontamiento de solución de problemas (valoración cognitiva y afrontamiento).

Una persona que aplica de forma efectiva una estrategia de solución de problemas: 1) percibe la vida como un reto, 2) cree que es capaz de resolver el problema de forma exitosa, 3) define el problema y establece metas realistas, 4) genera diferentes alternativas de solución, 5) elige la mejor opción, 6) implementa la solución, 7) evalúa cuidadosamente los resultados.

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En el modelo relacional de solución de problemas, la solución del problema puede estar dirigida a objetivos de solución de problemas, o de modulación de la respuesta emocional (Lazarus sólo considera la solución del problema).

El modelo asuma que la solución de problemas influencia la relación entre eventos estresantes y bienestar mediante una función mediadora o moderadora.

El modelo establece dos hipótesis mediacionales, la primera basada en el modelo ABC. La segunda hipótesis asume que la solución de problemas es una variable interviniente en una cadena causal, en la cual los eventos estresantes tienen un impacto negativo sobre la habilidad de solución de problemas y la ejecución.

En cuanto a la hipótesis moderadora, la asunción principal es que los eventos estresantes interactúan con la habilidad de solución de problemas para influenciar el bienestar (coincide con el planteamiento de la hipótesis mediacional ABC).

El modelo asume también la influencia recíproca entre los problemas diarios y la habilidad de solución de problemas.