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Universidad Tecnológica Nacional Unidad Académica Concordia Apuntes de MÓDULO DE REACCIÓN DE LA SUBRASANTE y

Universidad Tecnológica Nacional Unidad Académica Concordia

Apuntes de

MÓDULO DE REACCIÓN DE LA SUBRASANTE

y

REVISIÓN DE LAS RELACIONES TENSIÓN - DEFORMACIÓN DEL SUELO

TEMA CORRESPONDIENTE A:

UNIDAD TEMÁTICA N° 2

UNIDAD 2: Revisión de la teoría elástica de los suelos. Viga sobre medio elástico. Interacción Suelo – Cimiento – Estructura. Extensión a estructuras de superficie. Modelo de Winkler. Coeficiente de reacción de la subrasante. Interacción suelo-cimiento-estructura. Principales Modelos de Suelo. Modelo Elástico Lineal. Coeficiente Vertical y Coeficiente Horizontal. Expresiones para suelos arcillosos, para suelos granulares y arcillas blandas normalmente consolidadas. Variación no lineal. Modelo hiperbólico de Kondner. Fórmulas de Teorías de Chang – Duncan y Núñez. Jaime

Cátedra:

Cimentaciones – 5° - Ing. Civil.

Docentes:

Teoría, Ing. Alejandro C. García Prácticos, Ing. Oscar D. Rico

Compilado por:

Ing. Alejandro C. García

Revisión:

N° 4 – Abril de 2015

Pág. 0

1.

REACCIÓN DE LA SUBRASANTE

En geotécnica, el conocimiento o la estimación de las deformaciones asociadas a las cargas que transfiere una fundación al terreno natural, es uno de los problemas más importantes de los proyectos de ingeniería.

Lo que veremos en estos apuntes se refiere a asentamientos instantáneos, ya sea por deformaciones elásticas, por deformaciones plásticas o por la suma de ambas, pero NO intervienen los asentamientos por consolidación, los que deberían ser calculados y sumados a los valores instantáneos.

Frecuentemente se utiliza el Coeficiente de Balastoo Módulo de Reacción del Suelotambién conocido como Módulo de Winklero asimismo utilizado en el Método de Sulzbergery estudiado en profundidad por Terzaghi.

Este parámetro asocia la tensión transmitida al terreno por una placa rígida con el asentamiento de la misma en el suelo, mediante la relación entre la tensión aplicada por la placa “q” y la deformación o penetración de la misma “y”. Generalmente se la identifica con la letra “k

1.1 DEFINICIÓN

.y . k = q .

Este módulo, se obtiene mediante un simple ensayo de carga sobre el terreno, que se realiza utilizando una placa metálica rígida de sección cuadrada de 30,5 cm. de lado o de sección circular equivalente (con un diámetro de 34 cm), que se monta como se muestra en el esquema de la Fig. N° 1.

El módulo de Reacción o Coeficiente de Balasto se define como:

“La relación entre la tensión capaz de generar en el terreno la penetración de 0,05 pulgadas de profundidad; de una placa rígida de sección cuadrada, de 1 pie por 1 pie de lados”

Que equivale a una deformación de 1,27 mm, es decir este coeficiente es la pendiente de la recta que une el origen de coordenadas con el punto de la curva “tensión – deformación”; que genera un asentamiento de 1,27 mm de profundidad, para una placa normalizada.

Los resultados de estos ensayos se expresan con la letra “k” o “k s ” donde por lo general se asocia el subíndice 1 adosado a la letra k, para indicar que el valor corresponde a una placa unitaria rígida de 1 pie 2 k 1 ”.

La idealización de Winkler representa el medio suelo como un sistema de resortes linealmente elásticos (idénticas) pero mutuamente independientes, discretos y estrechamente separados.

La relación entre la presión de contacto q, en cualquier momento dado y el asentamiento y, producido por esta en un punto, se da por el coeficiente de reacción de la sub-rasante k s . (Dutta y Roy 2002).

Desde la masificación de los ordenadores electrónicos y el advenimiento de los métodos numéricos en el cálculo de la transmisión de carga de las estructuras a los suelos, la interpretación de este fenómeno a partir de apoyos elásticos discretos ha facilitado enormemente la evaluación de la transferencia de cargas suelo-estructura.

En general este denominado “coeficiente”, si es que existe algo parecido, NO es una constante y los suelos NO son elásticos, NI lineales; por lo que el grado de aproximación es grosero.

Como se indica seguidamente, la aplicación del método se basa en gran medida en la experiencia, criterio y buen juicio del proyectista.

Por ejemplo dado que k s varía con el grado de humedad del suelo; en sitios en que exista la posibilidad de saturación del subsuelo (como en obras hidráulicas), el ensayo deberá ejecutarse en esa condición crítica.

Además, el coeficiente de balasto de un terreno es difícil de obtener experimentalmente, por ello muchas veces se estima de acuerdo a tablas que recomiendan valores aproximados para distintos tipos de suelos y en determinadas condiciones críticas. Ante la duda se recomienda, dimensionar para más de una situación posible.

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Fuente: Augusto J. Leoni 1.2 INTERACCIÓN SUELO-CIMIENTO-ESTRUCTURA: a) El Sistema Suelo– Estructura: Entre la

Fuente: Augusto J. Leoni

Fuente: Augusto J. Leoni 1.2 INTERACCIÓN SUELO-CIMIENTO-ESTRUCTURA: a) El Sistema Suelo– Estructura: Entre la

1.2 INTERACCIÓN SUELO-CIMIENTO-ESTRUCTURA:

a) El Sistema Suelo– Estructura:

Entre la Estructura Global sus Cimentaciones y el Terreno “la distribución de cargas depende de la INTERACCIÓN Tenso-Deformación…” Jiménez Salas - G. & C. T. II.

La actuación ingenieril de los suelos se caracteriza por su “resistencia mecánica” y por su “deformabilidad”, cuando los macizos de suelo entran en contacto con los elementos estructurales de fundación se genera una INTERACCION ESTRUCTURA - SUELO, es decir un “Comportamiento Interdependiente”.

Actualmente el alto grado de especialización con que se realiza el cálculo, hace que los ingenieros estructurales y los ingenieros de suelos tengan diferentes enfoques, esto afecta de gran modo el producto final en que confluyen ambas disciplinas: El diseño de la cimentación.

En efecto, el análisis estructural se realiza habitualmente con las hipótesis de que la estructura de los edificios está empotrada en el suelo, es decir apoyada en un material indeformable, lo que infortunadamente no es una condición común en fundaciones.

Por otro lado, el ingeniero de suelos para el cálculo de las condiciones de servicio por asentamiento, desprecia la estructura, cuyo modelo son solo las fuerzas resultantes de las reacciones.

La realidad es que ni el suelo es indeformable, ni la estructura es tan flexible como para que sus efectos no estén interrelacionados; el sistema suelo-estructura es un continuo cuyas deformaciones del uno dependen del otro, mediante la “INTERACCION SUELO-ESTRUCTURA - ISE”; sin embargo por facilidad en los cálculos, suele hacerse caso omiso a esta interdependencia.

El caso más habitual se da en el diseño de zapatas comunes. El procedimiento normal casi universalmente aceptado es que se diseñen todas para transmitir la misma presión admisible que adopta un Arquitecto o en el mejor de los casos recomienda el Ingeniero Geotécnico.

Basados en este valor de la Presión Admisible, que es con mucho la única liga de los Ingenieros Geotécnicos y Estructurales, se dimensionan las zapatas de diferentes tamaños para todas las cargas, sobre la premisa común de la Resistencia de Materiales Elástica Clásica, de que “a iguales presiones corresponden iguales deformaciones”.

Es sabido en Mecánica de Suelos que lo anterior no es así, ya que por ser el suelo un medio continuo, las deformaciones, además de la presión, dependen del tamaño de la fundación; “a mayor tamaño, mayor asentamiento - para iguales presiones”.

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Con el procedimiento habitual de Presión Admisible del Suelo, si las cargas en las columnas son muy distintas entre sí; las zapatas diseñadas pueden generar importantes asentamientos diferenciales.

Sería más compatible con la Hipótesis de Cálculo Estructural, “proyectar las bases para iguales asentamientos en lugar de para iguales presiones(Fritz Leonhardt).

Se puede afirmar que:

“La cimentación superficial es la tipología estructural que introduce las mayores divergencias con el modelo de cálculo estructural vigente”.

Todo el Análisis Estructural se basa en la compatibilidad de desplazamientos entre los diferentes elementos que componen la estructura; pero al llegar a la Cimentación esta premisa fundamental se olvida, siendo el tratamiento de las partes totalmente independiente y se obvian, tanto la deformabilidad de la cimentación, como el efecto de la compresibilidad del suelo y de los asientos diferenciales de la edificación.

Lo anterior solo ilustra una de las muchas incongruencias que se presentan por el manejo de hipótesis de trabajo distintas en ambas disciplinas en el diseño rutinario, pero que por los criterios conservadores usualmente incluidos en la determinación de la Capacidad de Carga Admisible o de la Tensión Admisible del Suelo, en la mayoría de los casos no desembocan en patologías.

El diseño adecuado de una cimentación tiene que asegurarse de que ningún componente ni de la superestructura, ni de la fundación, experimente peligro en este proceso de transmisión de carga.

b) Diseño Convencional y Diseño Racional

Las estructuras de cimentación habitualmente se dividen en superficiales o profundas sobre la base de su profundidad con relación a su ancho, relación D f /B. Aunque la diferencia real entre cimentaciones superficiales y profundas o mejor directas e indirectas, se basa en su respuesta estructural:

- La flexión es la acción estructural predominante en el caso de cimentaciones superficiales.

- El corte por punzando también es determinante del espesor en algunas c. superficiales (plateas rígidas).

- El comportamiento de cimentaciones profundas puede dar lugar a cargas axiales (verticales) y laterales (horizontales), además de momentos de flexión y momentos de torsión.

- La interacción suelo-cimiento profundo (punta y fuste), requiere un análisis mucho más detallado.

Para una viga de fundación en un medio elástico, se puede decir que coeficientes de balasto bajos (el caso límite sería un líquido) generan una distribución de tensiones en el suelo bastante uniforme con solicitaciones importantes. Si el coeficiente de balasto es muy grande (imaginemos una roca), las cargas concentradas que bajan por las columnas y las cargas repartidas pasan a través de la viga en forma casi directa al suelo que se encuentra inmediatamente por debajo con grandes picos de presiones para el suelo y solicitaciones mucho menores para la estructura; Conclusión:

Módulos de balasto bajos generan las condiciones más desfavorables para la estructura (solicitaciones máximas) y a la inversa, coeficientes altos implican para el suelo los máximos picos de tensión en el terreno.

Esto es útil pues cuando se tienen dudas sobre los valores de k a adoptar, muchas veces suele hacerse un tanteo con dos valores límites determinando las condiciones más desfavorables:

para la estructura k s menor y para el suelo k s mayor.

- A su vez la Rigidez (o la Flexibilidad) de la cimentación influye notablemente sobre la distribución de las presiones de contacto.

Sea una base flexible uniformemente cargada, sobre un estrato de suelo compresible y elástico lineal, de profundidad infinita; por efecto de la carga el terreno y la base sufrirán un asiento, que será máximo en el centro e irá reduciéndose hacia los extremos, aunque no se limitará solamente al área cargada sino que se extenderá más allá del perímetro de la zapata, formando un cuenco hasta una cierta distancia. Sí ésta base fuese infinitamente flexible sería incapaz de soportar momento flexor y la distribución de presiones sobre el terreno sería uniforme e idéntica a la carga aplicada pero como dijésemos, no así los asientos.

Ej. de cimentación flexible sobre suelo elástico: Platea para silo cerealero de gran diámetro; sobre un estrato arcilloso normalmente consolidado y saturado, de gran profundidad.

Si la base fuese rígida, al aplicarle una sobrecarga uniforme, indefectiblemente se producirá un asiento uniforme de toda la superficie, lo que necesariamente implica una redistribución no uniforme de las tensiones caracterizada por valores máximos en los extremos y mínimos en el centro, sí el terreno tuviera una resistencia ilimitada la presión en el perímetro de la zapata resultaría infinita.

En las arcillas reales se produce la plastificación en los extremos de la base lo que atenúa la tensión en los bordes y la redistribuye hacia el centro, a medida que la carga aumenta; en las arenas en cambio es necesario confinamiento para trasmitir tensiones lo que hace que las presiones sean máximas en el centro y se reduzcan hacia los extremos.

De acuerdo a la Teoría de la Elasticidad y a lo confirmado experimentalmente, en una cimentación rígida sobre Arcilla N. C. se producen elevadas concentraciones de tensiones en los bordes, las cuales pueden ser de dos o tres veces superiores a las presiones existentes en su parte central. En cambio sobre una Arena M. D. las tensiones en los bordes se disipan debido a la falta de confinamiento.

La distribución correspondiente de la presión de contacto, según los términos de la capacidad de carga, se muestra en la Fig. 3 por la curva C1.

de carga, se muestra en la Fig. 3 por la curva C 1 . Fig. 3
de carga, se muestra en la Fig. 3 por la curva C 1 . Fig. 3

Fig. 3 - Distribución de la presión de contacto en la base de una zapata rígida de gran longitud cargada uniformemente, que descansa en un suelo perfectamente elástico, homogéneo e isótropo.

Distribución de la presión de contacto en la base de zapatas rígidas soportadas por (a) Material Elástico (Arcilla Compacta); (b) Material Incoherente (Arena No Cohesiva). Las curvas Cu se refieren a la presión de contacto cuando la zapata es cargada hasta su valor q última .

- A su vez la distribución de las tensiones en profundidad dependerá también si la superficie cargada se comporta como lisa o como rugosa. Para Interfase Rugosa DDDDσ v depende del módulo elástico (E) y también, aunque no en gran medida del coeficiente de Poisson (ν); Para Interfase Lisa es completamente independiente de dicho coeficiente y no existen tensiones tangenciales de contacto;

- Aunque obviamente en ambos casos, liso y rugoso, los asientos elásticos sí son función de ambos parámetros elásticos (E y ν).

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Fig. 3-a c) Diseño Convencional - o Rígido: En el método convencional de cálculo de

Fig. 3-a

c) Diseño Convencional - o Rígido:

En el método convencional de cálculo de zapatas, la presión de tierras se asume como constante o lineal CIMIENTO RÍGIDO.

Esa distribución de presión en la superficie de contacto entre la base de la cimentación y el suelo de soporte se considera plana, es decir uniforme o variando linealmente, en función de si la fundación soporta una carga simétrica o excéntrica.

Sin embargo, la verdadera distribución de la presión de contacto es resultado de la interacción del suelo-cimentación y puede estar lejos de esa distribución uniforme o lineal asumida – FLEXIBILIDAD RELATIVA BASE-SUELO.

Distribución de la presión de contacto, para caga centrada:

Zapata Flexible:

la distribución es uniforme para arcilla y para arena, en general.

Zapatas Rígidas:

la presión en los bordes, en arcilla es máxima y en arena es mínima.

De ahí que la suposición de una distribución de presión uniforme es un diseño:

o

Ligeramente inseguro para zapatas rígidas en arcillas; el máximo momento flexor en el centro está

subestimado.

o

Conservador

para

zapatas

rígidas

sobre

suelos arenosos; el máximo

momento

flexor

es

sobreestimado.

; el máximo momento flexor es sobreestimado. Fig. 3 - b Distribución de presiones – Fuente:

Fig. 3-b Distribución de presiones – Fuente: Diseño de estructuras de concreto “Arthur H. Nilson”

También, los verdaderos momentos flectores y fuerzas de corte en zapatas flexibles podrían tener una considerable variación, con los valores de cálculo obtenidos con la presunción de distribución uniforme de la presión de contacto.

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d)

Diseño Racional - Elástico o Flexible - Plástico:

Es una distribución más real del esfuerzo en la superficie, donde la presión de contacto base-suelo debe ser calculada a partir de un análisis racional de la Interacción Suelo-Estructura (ISE); obtenida mediante vigas o placas apoyadas sobre una fundación elástica – Viga Sobre Lecho Elástico.

En general, la suposición de una distribución de la presión de contacto plana está lejos de ser verdad; para ser realistas se deben considerar en el cálculo la flexibilidad de la zapata y el tipo de suelo, que en conjunto dan lugar a una distribución variable de la presión de contacto – FLEXIBILIDAD RELATIVA BASE-SUELO.

También, en los análisis de fundaciones (directas e indirectas) se suele considerar al suelo como un medio elástico, modelado mediante una función lineal obtenida con algún ensayo normalizado (plato de carga, triaxial, etc.); el valor obtenido “k s ” se corresponde con la pendiente de la recta secante de la curva Tensión-Deformación del ensayo Triaxial, entre el origen de coordenadas y un punto de pequeña deformación prefijada. Ese modelo lineal representa con suficiente aproximación el comportamiento en la mayoría de los tipos de suelos, para tensiones y deformaciones reducidas y corresponde normalmente a las acciones de servicio de las estructuras (ELS).

Al aplicar k s constante en todo el dominio del suelo que rodea la fundación en estudio, se está desaprovechando la mayor capacidad de aporte que puede proveer el suelo por encima del punto considerado en la curva Tensión- Deformación. Además, en muchos casos se necesita verificar los estados últimos de la estructura (ELU), o evaluar la energía de deformación frente a acciones dinámicas extraordinarias (sismos); en estos casos debe considerarse una FUNCIÓN NO-LINEAL que represente mejor el comportamiento del suelo hasta su estado de agotamiento (pe. una función hiperbólica).

Debido al gran crecimiento de la capacidad informática y a los obstáculos planteados por las soluciones clásicas, los métodos numéricos (diferencias finitas, elementos finitos, elementos de contorno, etc.) han acudido en ayuda del calculista, en forma de paquetes de software, para incorporar esa flexibilidad en el proyecto de las fundaciones.

De todos modos la mayoría de estos diseños quedan fuera del alcance del presente curso y en general solo están justificados para cargas muy importantes sobre suelos de relativamente baja capacidad portante; compensado las incertidumbres en los casos habituales, mediante el uso de factores de seguridad elevados.

e) Distribución de Tensiones en Profundidad y Horizontalmente:

Recordando lo visto en el curso de Geotecnia en Teoría del Sólido Elástico para el semi-espacio de Bousinesq, cuando se examinan las tensiones inducidas en un material semi-infinito, homogéneo, isótropo y elástico lineal, donde las tensiones verticales no dependen de los parámetros elásticos (E, ν) y la integración en todos los puntos del semi-espacio conduce a un asiento infinito.

Es precisamente el hecho de que el estrato compresible tenga espesor limitado, al igual de que la carga no sea de longitud infinita, lo que hace que los asientos sean finitos.

El límite de interés en profundidad se circunscribe a puntos del terreno en que los incrementos de tensión vertical son del orden del 10 % de la carga q aplicada en superficie, más allá de este volumen de tensiones los asientos resultan comparativamente despreciables.

El mencionado volumen de presiones (donde Dσ v ~10% q) también llamado “Bulbo de Tensiones” se extiende hasta aprox. dos a dos y media veces el ancho menor (2 a 2,5B) para zapatas rectangulares y más de 6 veces B para zapatas continuas.

Como se ve en la figura 4, el volumen o bulbo que “percibe” el incremento de cargas (Dσ v ) y por ende se asienta depende fundamentalmente del tamaño del área cargada, es decir que a igualdad de tensiones de contacto:

El asiento de una base, será mayor cuanto mayor sea el área cargada.

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Así, el bulbo de tensiones fija la:

- profundidad de investigación para ensayos de suelo en estratos profundos,

- interpretación de resultados de ensayos de carga sobre bases de dimensiones reducidas o platos de carga,

- profundidad activa de los asientos,

- separación horizontal entre bases, etc.

de los asientos, - separación horizontal entre bases, etc. F i g . 4 . J
de los asientos, - separación horizontal entre bases, etc. F i g . 4 . J
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4 – Tomada de Jiménez Salas – G & C. T. II. Carga Puntual en superficie del semi-espacio de Boussinesq. Distribución de Tensiones en planos verticales y horizontales.

e-1)

Distribución Gaussiana de Tensiones:

En cada plano horizontal de un subsuelo la tensión total vertical debe ser igual a la carga aplicada en superficie, ésta condición de equilibrio de esfuerzos en cada corte horizontal, es fundamental para la aplicación de la teoría elástica. En la Fig. 4. se observa claramente como la carga aplicada en superficie, distribuye su acción entre las partículas de suelo ubicados en un plano inmediato inferior, éstas a su vez descargan en las partículas que las sustentan y así sucesivamente hasta llegar a estratos más profundos.

La distribución de las presiones verticales tiene forma de campana de Gauss, concentrando los mayores esfuerzos debajo de la línea de aplicación de la carga actuante en superficie y reduciéndose rápidamente conforme se alejan de dicha recta de aplicación de la carga uniforme q 0 .

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Fig. 5 Distribución de la Presión Vertical de Boussinesq - Modificadas por Sowers (1979): (a)

Fig. 5 Distribución de la Presión Vertical de Boussinesq - Modificadas por Sowers (1979):

(a) para zapatas continuas, de gran longitud (mostrando el incremento del esfuerzo vertical total bajo el centro de la zapata); (b) para zapatas cuadradas; Cargadas uniformemente, que descansan en un suelo perfectamente elástico, homogéneo e isótropo.-

e-2)

Separación entre Bases - Profundidad de un Estudio Geotécnico

Si para un edificio en condiciones habituales, una zapata convencional puede llegar por ejemplo a los 3 m. de lado y apoyar a 2 m. de profundidad, para una carga admisible estimada de 2 kg/cm 2 ; implica que los sondeos del suelo deberían ser del orden de los 10 m. de profundidad .

Según la teoría de Boussinesq (Gráficos de Sowers) para una zapata cuadrada, un 10% de las tensiones aplicadas en superficie, llegan hasta una profundidad del orden de 2 a 2,5 veces B (aprox. 2,5x3m+2m = 9,5m) y hasta casi una vez B (unos 3 m.) en horizontal, para superponerse con las presiones inducidas por zapatas vecinas. A consecuencia de ello, para que los bulbos de las bases no se interfieran y sus asientos no se superpongan, los centros de las zapatas deberían separarse unos 3xB unas de otras (2x1,5x3 = 9m; 2x0,04 = 8% ), lo que no siempre es posible, ya que la separación habitual entre columnas anda en el orden de la mitad de esa distancia (4,5m).

Para el caso de zapatas continuas la profundidad de incidencia del bulbo de presiones llegaría hasta aprox. 6,5 veces su ancho B y hasta 2xB en horizontal. Estas zapatas deberían separarse unos 8xB unas de otras (2x0,05 = 10% ).

Otra verificación que se debería realizar es, hasta que profundidad se produce un incremento en las presión vertical efectiva mayor del 10 al 5% de la presión de tapada ( ´ v ) existente en el suelo, antes de aplicar la carga– considerándose hasta allí la incidencia. –P.Ej. la carga admisible de 2Kg/cm 2 aplicada a 2m de profundidad, para un suelo de densidad 1,85Tn/m 3 , según Boussinesq generaría un incremento de presiones efectivas en el suelo del orden de 7% a una profundidad de 10m (0,06q 0 = 0,06x2Kg/cm 2 = 0,12Kg/cm 2 , profundidad 10,4m2,8xB+2m; siendo ´ v =γ.z = 1,85x10m = 1,85Kg/cm 2 ; resultando 0,12/1,85 6,5%).

Es decir que deberemos tener en cuenta además de la capacidad de carga (q adm. ), otras consideraciones como los volúmenes de suelo involucrados dentro del incremento de tensiones, la proximidad entre las fundaciones previstas, existentes y/o medianeras y el incremento relativo de presión en el suelo; no solo al plantear el alcance y profundidad de los sondeos, sino también al estimar los asientos totales y diferenciales.

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1.3 ESTIMACIÓN DE TENSIONES y DEFORMACIONES:

El interés en conocer la redistribución asiento-tensión, en principio es triple; Determinar:

1)

las tensiones en la base, para su posterior cálculo estructural.

2)

los asientos totales y diferenciales.

3)

la constante de rigidez, para la modelización del sistema subestructura-suelo en el análisis estructural.

La primera dificultad al buscar la solución a este tipo de problemas es la determinación de la presión de contacto real o reacción del terreno, que se produce en el plano de unión entre la cimentación y el suelo. En estos problemas las condiciones de contorno se expresan en tensiones y deformaciones, por lo que en gran parte de la bibliografía se lo denomina Problema Mixto, al no poder resolverlo por los métodos usuales de la Teoría de la Elasticidad, ya que estos se analizan en tensiones o en deformaciones y no en Estados Mixtos.

Existe una dificultad adicional al determinar la verdadera rigidez de la fundación, que se emplea como medio de trasmisión de las cargas al suelo, afectando la redistribución de esfuerzos que los asientos diferenciales de las diferentes partes de la sub-estructura, producen sobre toda la estructura.

Estos conocimientos son la base lógica para un proyecto racional y óptimo de dichos elementos, proporcionando una comprensión más realista de las deformaciones, las tensiones y la redistribución de esfuerzos en los diferentes elementos de una estructura.

Condiciones a Verificar.

Como dijimos, las etapas en la solución de estos problemas de contacto pueden reducirse a dos, determinar:

1°) La presión de contacto entre la cimentación y la sub-rasante,

2°)

Los asientos inferidos;

para ello se suponen dos condiciones:

Igualdad de deformaciones entre los dos cuerpos en contacto.

La presión de contacto entre ambos cuerpos, o reacción del uno sobre el otro, ha de ser tal que la deformación inducida cumpla la condición anterior.

2.

PRINCIPALES MODELOS DE SUELOS

Desde finales del siglo XIX, la Interacción de la Fundación con la tierra ha sido uno de los problemas más difíciles en Geotécnica e Ingeniería, por lo complejo del comportamiento del suelo de la sub-rasante y la “Interacción Suelo- Fundación-Estructura”.

La primera dificultad a salvar es la modelización del terreno. Terzaghi en su libro “Mecánica Teórica de los Suelos” dejaba bien en claro la diferencia que existe entre el suelo teórico o ideal y el suelo real.

Debido al complicado comportamiento del suelo real para los estudios de la Interacción Suelo-Estructura, en cuya base se encuentra el problema de contacto, diversos investigadores han empleado históricamente una gran variedad de suelos ideales o modelos teoréticos definidos según la expresión matemática de la relación carga-asiento.

Por su complejidad, NO abordamos aquellos modelos que tienen una cierta dependencia del tiempo como pueden ser los basados en la plasticidad acrónica o los modelos reológicos, ni los basados en la deformación por consolidación.

Estas representaciones tienen como objetivo modelar el comportamiento de una base o de una viga y la condición del borde superior del suelo de soporte y no el comportamiento a mayor profundidad del suelo mismo. La diversidad de estos modelos pude agruparse de la siguiente manera:

PRINCIPALES MODELOS:

Ej.

-

Basados en el Coeficiente de Balasto

– Winkler.

-

Basados en la Teoría Elástica Lineal

– Boussinesq.

-

Basados en la Teoría Elasto-Plástico No Lineal

– Kodner.

-

Modelos de Dos Parámetros

– Hetenyi, Reissner, Pasternak, Eisenberger.

-

Modelos Mixtos.

En la modelación con dos parámetros (que no se desarrollará * ), se busca la interacción entre las rigideces verticales y horizontales; históricamente se abordan desde dos filosofías distintas:

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- Los modelos de suelo propuestos por Filonenko-Borodich, Hetenyi, Pasternak, y Kerr son extensiones del Modelo de Winkler, donde la interacción entre los elementos de resorte es representada ya sea por membranas elásticas, vigas elásticas o por capas elásticas a cortante o cizalladura pura.

- Los modelos propuestos por Reissner, Vlazov y Leontiev representan la segunda forma de abordar los dos parámetros, empezando con la Teoría de la Elasticidad e introduciendo simplificaciones en las suposiciones y en las restricciones con respecto a la distribución de esfuerzos, deformaciones unitarias y desplazamientos.

* Se verá la Ec. de Hetenyi para una Viga sobre un Apoyo Elástico y para un Pilote Largo con Carga Horizontal y Flexión.

2.1 Evolución Histórica.

En el inicio de los modelos del primer grupo, en los trabajos de Winkler en 1867 en su Tratado sobre Elasticidad se indicaban las hipótesis básicas del método llamado del coeficiente de balasto por ser aplicado al cálculo de los durmientes del ferrocarril. Las principales soluciones para vigas de longitud infinita quedaron expresadas en el libro de Zimmerman en 1888;

Si bien la formulación conocida como “Método del Módulo de Balasto” se debe a Winkler, quien fue su introductor (1867); el Método sirvió de base para el clásico estudio de Zimmermann en el análisis de rieles de ferrocarril, sobre traviesas o durmientes (1888); pero recién recibió un impulso fundamental con los trabajos de Terzaghi en 1955.

El análisis clásico de vigas prismáticas sobre fundaciones elásticas o “Vigas sobre Lecho Elástico” fue desarrollado a mediados del siglo pasado por Hetenyi * (1946), quien planteo la ecuación diferencial de una viga de longitud infinita, sometida a flexión y corte, apoyada sobre un lecho de resortes de rigidez conocida; aplicable a vigas de fundación y a pilotes sometidos a carga horizontal. En los modelos de dos parámetros se considera la interacción entre las rigideces verticales y horizontales.

En la década de 1980 Eisenberger y Clastornik (1987) desarrollaron un método analítico que trata el comportamiento elástico de una viga prismática sobre un medio elástico variable de "dos parámetros", estos investigadores descubrieron que la formulación basada en las matrices consistentes de masa y la geométrica produce mejores resultados, a un costo computacional menor que el basado en funciones de desplazamiento exacto; ya antes Zhashua y Cook (1983) habían tratado el mismo problema pero de una manera más limitada; posteriormente estos trabajos fueron extendidos a situaciones más generales incluyendo no solamente los casos de vigas rectas no prismáticas y acarteladas, sino también para variaciones en los dos parámetros del suelo soportante a lo largo de la luz de la viga.

Cronológicamente, en la literatura técnica se destacan los siguientes trabajos:

E.

Winkler

-

1867

H.

Hertz

-

1882-84

J. Boussinesq

-

1885

H.

Zimmerman

-

1888

M.

A. Sadowsky

-

1928

O.K. Frolich

-

1934

H.

Borowicka

-

1936

H.M. Westergard

-

1938

Terzaghi

-

1955-65

M. Kany

-

1959

Kondner

-

1963

Duncan - Chang

-

1970

Núñez

-

1996

Bowles

-

1998

En los modelos de dos parámetros:

 

Filonenko - Borodich

-

1940

Hetenyi

-

1946

Pasternak

-

1954

Reissner

-

1958

Kerr

-

1964

Vlazov y Leontiev

-

1966

Zhashua y Cook

-

1983

Eisenberger y Clastornik

-

1987

Pág. 10

2.2

Modelo de Winkler o del Coeficiente de Balasto

El modelo complejo de suelo real habitualmente es reemplazado por un sistema más sencillo llamado Modelo de la Reacción Sub-rasante de Winkler.

El método del Módulo de Balasto o modelo de Winkler, parte de la hipótesis de que el asiento producido en un punto de contacto con el suelo o subrasante, mantiene una relación lineal con la presión transmitida por la cimentación, a la que está sometido el terreno.

Analíticamente:

.P p = k s

. y.

donde p representa la presión transmitida al terreno; y o S el asiento experimentado; y k s el factor de proporción entre ambos, conocido con varios nombres siendo los más aceptados Coeficiente de Balasto o Módulo de Reacción Vertical de la Subrasante; con unidades de Kg./cm 3 ;

El Semi-espacio de Winkler se define como un medio en el que los desplazamientos verticales “y” de los puntos de la superficie bajo una presión “p” son proporcionales a la tensión; con un coeficiente de proporcionalidad “k”, que tiene dimensiones de peso específico.

El suelo puede reemplazarse por una serie de resortes independientes que cumplan la conocida expresión de Hooke

F

= K . y ;

donde K es la constante elástica del resorte

K

= k [Kg./cm 3 ] . A [cm 2 ] = [Kg./cm.];

es decir que K depende del coeficiente de reacción de la subrasante y del área de contacto.

Para una cimentación cuadrada de lados B x B; hallamos el K elástico del suelo como el producto del área de contacto por el coeficiente de reacción:

p = F / (B.B)

=

(K/A) . y

=

k . y

=>

p k = y
p
k
=
y

Este valor es la relación entre la presión de contacto en cualquier punto debajo de la fundación y la deflexión de

dicho punto =>

cimentación bajo una presión uniforme “p” que se hunde en el semi-espacio de Winkler como si estuviese flotando en un líquido con una densidad “k”.

[Kg./cm 3 ] y se mide en las mismas unidades de un peso específico. Se observa una

k

= p/y

Aquí se supone que:

a) El suelo se comporta como un (fluido) líquido viscoso.

b) k es constante cualquiera sea el nivel de presiones.

c) k es constante asimismo debajo de toda la fundación.

Estos tres puntos son especialmente inexactos - en relación con el suelo y las presiones de contacto.

q= p.B ,

VIGA y PLACA: Según la ecuación inicial de p [Kg./cm 2 ], para los casos de carga lineal q [Kg. /cm]

repartida sobre una VIGA de ancho B y para carga concentrada P [Kg.] actuando sobre una PLACA de área

A, la formulación se completa como sigue:

p = k s .y ,

q = k s .B.y = K s .y ,

P = k s .A.y

= K .y

;

K s = k s .B

,

K= k s . A

Donde las unidades de k s [Kg. /cm 3 ],

K s [Kg./cm 2 ] y K [Kg./cm];

permiten la homogeneidad de la fórmula.

De acuerdo con la hipótesis general del método, en pequeñas superficies y para placa circular se introduce

la presunción de que el coeficiente de balasto es inversamente proporcional al diámetro de la placa empleada:

d.k b = d´.k b´

Donde d y d ' son los diámetros de las placas de ensayo y k b y k b , son los módulos de balasto correspondientes a éstas.

Pág. 11

Esta hipótesis admite implícitamente que para del rango de dimensiones de las placas de carga, de 30 a 75 cm:

el asiento producido es proporcional al tamaño de la cimentación”.

Se admite igualmente que el valor correspondiente a una placa de carga cuadrada equivale al de una placa circular equivalente de igual área.

Las relaciones anteriores son especialmente útiles para correlacionar resultados experimentales, normalmente derivados de ensayos realizados con las placas de diámetros normalizados de 34 y 75 cm. o con placa cuadrada de

; admitiéndose además para

las placas circulares, que

tener en cuenta la forma de la cimentación.

, siendo este último el valor para la placa cuadrada de lado 30, lo que implica

30 cm. de lado, de tal forma que la expresión anterior se convierte en

.34. k 34 = 75. k 75.

.k 34 = k 30´.
.k 34 = k 30´.

A partir de los resultados anteriores, Terzaghi aproximó la variación del asiento ocurrido en las zapatas comenzando con el experimentado por una placa de carga cuadrada de 30 cm. de lado, mediante expresiones re-escritas para adaptarlas al sistema métrico decimal:

re-escritas para adaptarlas al sistema métrico decimal: Donde S 3 0 , es el asiento experimentado

Donde S 30 , es el asiento experimentado por la placa de 30 cm, S c es el asiento del cimiento y b c (B c o B) es el ancho del cimiento. De acuerdo con la ecuación inicial y dado que la presión transmitida es constante, es inmediato obtener las ecuaciones clásicas propuestas por Terzaghi en 1.955:

B 0

clásicas propuestas por Terzaghi en 1.955: “ B 0 ” Posteriores estudios e investigaciones han generalizado

Posteriores estudios e investigaciones han generalizado y reescrito parcialmente estas expresiones, de tal forma que sus formas más conocidas son:

.k c = k 0 . (B 0 / B c ) .

.k c = k 0 . (B 0 + B c / 2.B c ) 2.

.k c = k 0 . (B 0 + B c / 3.B c ) 2.

Arcillas, Limos y Arenas Sueltas a Muy Sueltas.

Arenas Densas

Arenas Muy Densas

representa el lado de la placa de carga, utilizada como ensayo de referencia; Junto con “B c ” se expresan en [cm.].

Otros autores recogen además la última de las expresiones de Terzaghi citadas, generalizándola para un cimiento rectangular de proporción y dimensiones cualesquiera, expresándola en el sistema internacional de unidades:

- Para suelos granulares sin cohesión, apoyado en la superficie, el valor de k c puede ser estimado a partir de la expresión:

k 0, k 30 o k 1

n

.k c = k 0 . (B 0 + B c / 2.B c ) n

Arenas y Gravas,

siendo:

2 n 3.

representa el valor obtenido con un ensayo de plato unitario de carga de 30 cm. de lado, también puede ser un plato de referencia de otras dimensiones (pe. Ø 75cm) y se expresa en [Kg/cm 3 ].

valor del exponente, que depende de las experiencias regionales (varía entre 2 y 3).

Pág. 12

- Factor de Profundidad: cuando la base se apoya a una profundidad “D f ”, se podrá utilizar la expresión:

.k cD = k c . (1 + 2 D f / B c ).

; siendo:

(1 + 2 D f / B c )

2

Donde el factor entre paréntesis, nunca puede superar el valor de 2 y si lo supera se reemplaza el término por 2.

- Factor de Forma: Si necesitamos conocer cuál será el valor de “k” para una base rectangular de ancho “B c ” y largo “L” en la que L/ B c > 1, tendremos primero que obtener el valor de k b dado por la ecuación para una base cuadrada de lado “B c ”, donde el valor de B c será igual al lado menor de la base rectangular y luego multiplicar este valor de k b por la siguiente relación de lados:

.k bxl ==== k b . (L +0,5. B c ) / 1,5.L.

o bien:

= k b .(2L + B c )/ 3.L;

.k bxl = k b . (2.αααα + 1) /3.αααα

siendo:

α = L/B c

k bxl ==

[(30/B c ). k 30 ] . [2.(L/B c ) + 1] / 3.(L/B c )

(Arcillas Preconsolidadas)

Expresiones que, sin ser las únicas ni las más precisas, sí son las más difundidas para el cálculo del módulo de balasto del cimiento a partir de los valores obtenidos en ensayos de placa de carga.

ANALISIS CRÍTICO

Si bien éste es un método que NO se ajusta exactamente a la realidad experimental del terreno, con problemas sobradamente conocidos;

I. Presenta las ventajas, siguientes:

1. Los resultados que históricamente ha proporcionado están avalados por la experiencia, factor de considerable importancia en un análisis geotécnico.

2. Métodos más precisos como el modelo hiperbólico-elástico-plástico-no lineal - no aportan mayor precisión en los resultados, cuando las tensiones transmitidas al terreno no son altas (como en una edificación convencional).

3. La tensión admisible engloba un doble factor de seguridad suficiente frente a rotura por corte de suelo y frente a asientos excesivos. Por esta razón la relación reacción del suelo/asientos se sitúa en la parte baja de la curva, que es en casi todos los suelos aproximadamente una recta o bien sustituible por una recta sin error

apreciable, como se observa en el Gráfico 6 (las q serv . rara vez superan el 30% de las q ult. ).

4. El método presenta además la ventaja fundamental de su sencilla implementación informática, dado que caracteriza el terreno exclusivamente por el valor de un parámetro, el módulo de balasto k s , independientemente de la formulación que permita su obtención y de que varía con el tipo de terreno;

5. La mayoría de los softwares comerciales solicitan la introducción de la constante de rigidez elástica K (Hooke) del sistema suelo-cimiento:

K [Kg./cm.] = k s . A

.

Pág. 13

Gráfico 6

Gráfico 6 II. Carencias del método , se puede señalar que: 1. En casi todos los

II. Carencias del método, se puede señalar que:

1. En casi todos los suelos el módulo de deformación E i es creciente con la profundidad y decreciente con el nivel de tensiones, mientras que el método supone una correlación lineal entre el asiento producido y la tensión con la que reacciona el terreno (E i = E 0 = Cte.).

2. No considera el efecto de la preconsolidación del terreno, en el que para cargas inferiores a la de consolidación el asiento sería despreciable. - Los dos rasgos que acabamos de señalar no son más que particularidades de las hipótesis fundamentales del método que:

3. Considera el terreno como un fluido sin resistencia al corte, despreciando parámetros tales como el ángulo de rozamiento interno Ø y la cohesión C.

4. Solamente el terreno bajo el cimiento experimenta deformaciones y esto que es una falacia conceptual, - permite ignorar la superposición de los distintos bulbos de presiones de las bases de un edificio o de otros cimientos vecinos - proporcionando resultados que históricamente han demostrado una fiabilidad aceptable, que se explica parcialmente porque a una profundidad de 2,5 x B (B es la dimensión del cimiento), la tensión transmitida al terreno es del orden del 10% de σ v ' (de forma tal que para las dimensiones de cimientos usuales en zapatas y para las separaciones habituales del orden de 3 a 4 x B, no suele haber problemas de superposición).

Si analizamos lo visto respecto a los valores calculados para determinar el Coeficiente de Reacción o Módulo de Balasto “k s ”, notamos que interpreta la deformación de los suelos según una variación lineal y constante. En muchos casos esta utilización de 1/k = Cte., se realiza en forma totalmente independiente de las tensiones admisibles y lo que es aún más grave, de las tensiones de rotura del suelo.

Si observamos el Gráfico 6 vemos claramente que si no limitamos el valor de la tensión σ a un valor menor a la

tensión admisible (σ adm. ) o a un valor menor a la tensión de rotura (σ rot .) y aplicamos directamente a “k s ” para

calcular una constante de resorte,

Corremos el riesgo de que ésta metodología de cálculo de esfuerzos, nos lleve sin darnos cuenta, a considerar valores muy superiores a los límites admisibles. Por ello:

K [Kg/cm]

= k s .A

= (p / y) . A

:

Por los factores que influyen en el coeficiente de reacción, en el Tratado de Terzaghi (1955) quedo demostrado que “las hipótesis simplificativas en que se basa la teoría Winkler, causan algunos errores” y que:

k s NO es una propiedad fundamental del suelo: es un problema específico que depende de las características elásticas de la sub-rasante y de su humedad natural, también es función de la geometría de la zapata, del esquema de cargas y del nivel de tensiones.

Una de las limitaciones básicas radica en el hecho de que este modelo no puede transmitir cizallamiento, se hace hincapié en que se deriva de la falta de acoplamiento horizontal (puntos II.3 y II.4).

Se han propuesto varios modelos modificados para superar estas deficiencias, por investigadores como Filonenko y Borodich, Heteny, Pasternak y Kerr, entre las décadas de 1940 y 1960, los que posteriormente se han generalizado en la década de 1980. En todos los modelos, se logra la conectividad de los resortes individuales de Winkler incorporando una placa elástica, que sufre la deformación transversal por corte flexional; sin embargo, la asignación de los valores numéricos del módulo de rigidez y de cizallamiento flexural a estas planchas, hacen doble el problema, por lo tanto estos métodos no han obtenido suficiente popularidad entre los calculistas.

A pesar de lo simple del planteo, la correcta evaluación de los valores numéricos de k s es uno de los más complejos y sofisticados problemas en ingeniería geotécnica; incluso el uso generalizado de k s desde hace mucho tiempo, NO ha eliminado el desacuerdo sobre los métodos para su determinación.

Por otro lado en la primera mitad del siglo pasado, algunos artículos que han publicado los valores de k s para diferentes tipos de suelo (Tablas N°7), dieron la idea errónea de que este coeficiente tiene un valor definido para cualquier condición, de un tipo de sub-rasante determinada.

En los suelos arcillosos tiene gran importancia la consolidación, por lo que la relación presión-asiento deducida en de ensayos de carga lenta varía respecto a la condición de carga rápida (CU). Además en ciertos casos, aún para bajos niveles de tensiones, el terreno puede presentar un comportamiento no lineal, fluencia plástica, etc. no reproducible con este modelo sencillo (punto II.2).

Fundamentalmente se deberá considerar la masa de suelos que involucrada dentro del bulbo de presiones generado, tanto por la placa de ensayo de lado B 1 = 30 cm como por la base de ancho B, y estar seguros que los bulbos de tensiones desarrollados, se ubican dentro de masas de suelos de idénticas características mecánicas.

A modo de referencia tomar en consideración que el bulbo de igual tensión correspondiente al 10% de la tensión de contacto “p” generada por el apoyo del plato, llega a una profundidad de 60 cm. (dos veces el ancho B 1 ).

Si observamos la ecuación para calcular el valor de “k b de una zapata cuadrada de lado “B” a partir del valor de “k 1 ”, vemos que el cociente de B 1 /B, al ser B 1 = 30 cm, tiende rápidamente a un valor muy bajo y el valor de cálculo de “k b , toma valores muy pequeños aún para dimensiones racionales de B, sobre todo en arcillas o limos. Esto es importante tenerlo presente al dimensionar estructuras.

Supongamos B = 3m; tendremos B 1 /B = 0,1 y el valor de cálculo de “k b para la base cuadrada será 10 veces inferior al valor unitario “k 1 .

En situaciones especiales en que el valor de “k 1 toma valores pequeños (arcillas “blandas” a “medianamente compactas” o arenas “sueltas”) y donde además es necesario aumentar las dimensiones de las bases porque la tensión admisible también es muy baja, el valor por fórmula de “k b toma valores irracionalmente pequeños.

En estos casos Augusto J. Leoni, aconseja tomar como valor límite inferior:

k b 0,35 Kg/cm³ (para Arcillas)

Pág. 15

ANEXOS:

Tabla Nº 7.1.

k 30

- Valores Aproximados para PLACA CUADRADA (B = 300 mm) – [Kg/cm 3 ].

Cuadro 7.1. Fuente CTE (Código Técnico de Edificación -España)
Cuadro 7.1.
Fuente CTE (Código Técnico de Edificación -España)

28

– 40

.

24

– 40

.

18

– 28

.

15

– 28

.

15

- 35

.

15

- 35

.

13

- 20

.

11

- 20

.

9

- 20

.

9

- 13

.

7

- 11

.

4

- 11

.

4

- 9

.

4

- 9

.

20 . 9 - 20 . 9 - 13 . 7 - 11 . 4 -

Pág. 16

Tabla Nº 7.2.

Tabla Nº 7.3.

Tabla Nº 7.2. Tabla Nº 7.3. * Valores Medios Propuestos (entre paréntesis). Tabla Nº 7.2. Primeros

* Valores Medios Propuestos (entre paréntesis).

Tabla Nº 7.2.

Primeros valores estimativos propuestos por Terzaghi en 1955

Tabla Nº 7.3.

Posteriores valores de la literatura, propuestos por diversos autores.

Fuente: Braja Das

propuestos por diversos autores. Fuente: Braja Das Curvas de T. N° 7.2. Primeros valores estimativos de

Curvas de T. N° 7.2.

Primeros valores estimativos de k s1 -Terzaghi (1955)

Tabla Nº 7.4. Del libro “Geotecnia y Cimientos III - Primera Parte” de Jiménez Salas y otros, valores orientativos:

Arcillas blandas

0,60 a 1,30

kg/cm³

Arcillas medianamente compactas

1,30 a 4,00

kg/cm³

Arcillas compactas

4,00 a 8,00

kg/cm³

Arcillas duras

8,00 a 21,00

kg/cm³

Arcillas arenosa dura

21,00 a 44,00

kg/cm³

Arenas seca o húmeda suelta

1,20 a 3,60

kg/cm³

Arena seca húmeda medianamente densa

3,60 a 12,00

kg/cm³

Arena seca o húmeda densa

12,00 a 24,00

kg/cm³

Grava fina con arena fina

8,00 a 10,00

kg/cm³

Grava media con arena fina

10,00 a 12,00

kg/cm³

Grava media con arena gruesa

12,00 a 15,00

kg/cm³

Grava gruesa con arena gruesa

15,00 a 20,00

kg/cm³

Grava gruesa firmemente estratificada

20,00 a 40,00

kg/cm³

Pág. 17

Tabla Nº 7.5.

Valores aproximados del módulo de balasto k sØ para una placa circular de diámetro 75 cm. Fuente: Calavera, José (1991).

de diámetro 75 cm. Fuente: Calavera, José (1991). Equivalencia: k s 1 = (34cm / 75cm).

Equivalencia:

k s1 = (34cm/ 75cm). k sØ

=>

.k s30 ½ k s75.

Diámetros de placas circulares a utilizar según tipo de suelo o ensayo (Espinace R., 1979)

Tipo de suelo o ensayo

Diámetro de la placa (cm)

Contra-carga aproximada (Ton)

Suelos granulares finos

30

0

Suelos granulares gruesos

75

30

Ensayos con gran precisión Ensayos rápidos menos precisos

75 o 60 40 o 30

30 o 20 15 o 20

Determinación módulo de reacción

75

30

Pág. 18

Tablas de Uso Vial:

Relación: CBR – COEF. DE REACCIÓN VERTICAL – TIPO DE SUELO

Existen tablas como la extraída de G. WINTER, A. H. NILSON. "Proyectos de Estructuras de Hormigón" Ed. Reverté, [1986] que relacionan el módulo de balasto en placa circular de 30 cm y el índice CBR para diferentes tipos de subrasantes:

30 cm y el índice CBR para diferentes tipos de subrasantes: Tablas Nº 7.6. Aunque los

Tablas Nº 7.6.

Aunque los ensayos para la determinación de ks, desde el punto de vista vial presentan algunas variantes; estas y otras consideraciones, hacen estas correlaciones muy groseras.

de vista vial presentan algunas variantes; estas y otras consideraciones, hacen estas correlaciones muy groseras. Pág.

Pág. 19

Fuente: ICPA – Pavimentos Urbanos de Hormigón de Cemento Portland Pág. 20

Fuente: ICPA – Pavimentos Urbanos de Hormigón de Cemento Portland

Pág. 20

2.3

Modelo Basado en la Teoría Elástica Lineal.

La teoría de la elasticidad también puede utilizarse para obtener expresiones de las deformaciones que resultan en

una masa de suelo cuando se le aplica una carga. deformaciones verticales.

En la práctica son de especial interés los asentamientos es decir

Simplemente introduce el concepto coeficiente de reacción de la sub-rasante en las expresiones de Boussinesq y lo relaciona con los parámetros elásticos del terreno: k vs. E y ν.

Se supone al suelo en Estado de Equilibrio Elástico, donde las distribuciones de esfuerzos y las deformaciones se determinan bajo el supuesto de que el suelo se comporta como un material ideal – medio semi-infinito, homogéneo, isotrópico y linealmente elástico - cuyas propiedades se definen con el Módulo de Elasticidad E, y con la Relación de Poisson ν.

Sin embargo, una masa de suelo no tiene valores únicos de E y ν, y la dificultad para determinar los valores apropiados de estos parámetros limita la aplicación práctica de éstas soluciones.

En depósitos de arena el valor del módulo varía no sólo con la profundidad, sino que también con el ancho del área cargada y en el rango elástico inicial de deformación el valor de la relación de Poisson varía con la deformación. En consecuencia las soluciones basadas en la elasticidad son poco utilizadas en la predicción de asentamientos en arenas.

Sin embargo, en depósitos de arcilla saturada, los asentamientos que se presentan inmediatamente durante la construcción se producen sin ningún drenaje del agua intersticial del suelo. Esta es una condición de cambio de volumen nulo en la masa de suelo para la cual la relación de Poisson ν = 0,50 y es razonable la hipótesis de un módulo de elasticidad no drenado constante. Por tanto:

Las soluciones que se presentan se utilizan principalmente para predecir los asentamientos inmediatos o elásticos que se producen en arcillas saturadas no drenadas.

Si tenemos una BASE RÍGIDA de ancho “B” y de longitud “L” cargada con una carga “Q” y apoyada a una profundidad “D” en un terreno elástico, uniforme, con un módulo de deformación constante “E”, que transmite al terreno donde se apoya una tensión “p”, el asentamiento que la misma experimentará por deformación elástica del terreno, puede ser aproximado por la expresión:

y

= p. B. (1− ν 2 ). I f . I d

/ E

BASE RÍGIDA

 

p

=

k . y

;

I = I f . I d

=>

k

= p / y =

E / [ B. (1− ν 2 ). I ]

 

(10)

 

.k

= Cte.

.

E /

B

.

.

.

.

.

.

.

.

.

(1)

Donde:

ν” (de 0,30 a 0,50) es el coeficiente de Poisson; “B” ancho (diámetro) de la zona de carga; mientras que “I” es un coeficiente que tiene en cuenta la forma del área cargada y la rigidez de la base.

I f : coef. de forma; parámetro de integración que tiene en cuenta el tamaño y la forma del área cargada. Mayne y Poulos (1999), obtuvieron numéricamente factores de influencia para diferentes zapatas circulares y rectangulares. I d : coef. de profundidad

“El Coeficiente de Reacción de la Sub-rasante resulta directamente proporcional al Módulo Elástico del suelo e inversamente proporcional al ancho del área cargada”.

La ecuación (1) también sirve para poder determinar el valor de “k” para una base cuadrada de lado “B 30 cm.” y rígida (donde I = 0,885).

ASIENTOS EN EL PERIODO ELÁSTICO DEL SUELO.

=>

k S

= q / y =

E S / [ B. (1−ν 2 ). I ce ]

(1(1)

En una condición generada por esfuerzos en un área uniformemente cargada, la deformación puede ser estimada como:

y =

cargada, la deformación puede ser estimada como: y = - Al resolver la integral de la

- Al resolver la integral de la ecuación anterior para diferentes posiciones por debajo de una cimentación rectangular flexiblese obtiene que las deformaciones puedan calcularse como se indica a continuación:

En una esquina:

y esq. =

como se indica a continuación: En una esquina: y esq. = ( 2 ) Donde: q

(2)

indica a continuación: En una esquina: y esq. = ( 2 ) Donde: q : ν

Donde:

q :

ν :

I ce = f (L/B):

En el centro:

y cen. =

: ν : I c e = f ( L/B ): En el centro: y cen.

(3)

carga uniformemente distribuida; relación de Poisson; coeficiente de influencia.

- Al combinar las dos ecuaciones anteriores con la ecuación (1), el módulo de reacción puede estimarse:

BASE FLEXIBLE:

Para una esquina:

reacción puede estimarse: BASE FLEXIBLE: Para una esquina: Para el centro: - De las ecuaciones se

Para el centro:

estimarse: BASE FLEXIBLE: Para una esquina: Para el centro: - De las ecuaciones se aprecia que

- De las ecuaciones se aprecia que el cálculo de k S se puede efectuar a partir de los parámetros elásticos del suelo y su expresión general asume la forma:

k s

I =

= p / y =

[I ce . B] -1 ,

E s / (1−ν 2 ). (I ce . B)

(1)

=>

, E s / (1− ν 2 ). ( I c e . B ) (1)

Coeficiente de Influencia que tiene en cuenta el tamaño y rigidez de la cimentación, y el punto de evaluación de las deformaciones, entre otros aspectos. La evaluación del parámetro I depende de las condiciones específicas de la estructura.

- En la literatura se encuentran soluciones al problema tridimensional para una viga infinita con una carga concentradadescansando en un medio continuo de suelo elástico (Biot; Vesic; etc.), obteniendo las siguientes expresiones:

.9 .1/B
.9
.1/B
etc.), obteniendo las siguientes expresiones: .9 .1/B . 1 / B Biot M. A. (1937) (4)

.1/B

Biot M. A. (1937)

(4)

Vesic A. B. (1961)

(5)

EI = Constante de Rigidez de la viga o base.

Que si bien, se definen para vigas infinitas, pero se observa ampliamente en la literatura técnica la aplicación de ellos en zapatas (Bowles 1998). Por tanto la variación del coeficiente de reacción de la subrasante podrá estudiarse por defecto, al definir los factores que influyen en el módulo E s de elasticidad del suelo.

Pág. 22

Figura 8: - d e s v vs 1 ∑ Suelos Arcillosos - Definición de

Figura 8: -

desv vs 1

Suelos Arcillosos

- Definición de E0 y E50

En geotécnica se suele utilizar el módulo inicial, indicado usualmente como E 0 , y el módulo secante al 50% de la resistencia a compresión denominado E 50 , los cuales son calculados como se ilustra en la Figura 8.

Diversos

autores

recomiendan

utilizar

E 0

en

arcillas altamente sobreconsolidadas y rocas con un gran margen elástico lineal.

Por otro lado se debe utilizar E 50 para arenas y

arcillas normalmente consolidadas.

Si tenemos una placa cuadrada (B = L), apoyada en la superficie (D = 0), sobre un estrato arcilloso de gran profundidad (z = ), que generalmente tiene una humedad elevada lo que nos permite considerarlo incompresible frente a una solicitación instantánea (ν = 0,5), la expresión (1) se transforma en:

y = (p. B/ E). (1−0,5 2 ). I ce = (p. B/ E). (0,75). 0,885 => k = p / y = (1/0,67) . (E / B)

De donde resulta la siguiente ecuación aproximada:

=>

.k =

1,5 .

(E / B).

PLACA CUADRADA RÍGIDA - SUPERFICIAL – SOBRE SUELO INCOMPRESIBLE.

Expresión válida para una arcilla saturada, donde prácticamente no se producirán deformaciones volumétricas, durante la aplicación de una carga rápida que genere un asentamiento instantáneo.

Si la base fuese rectangular de gran longitud (viga continua):

.k bxl = k b . (L +0,5. B c )/ 1,5.L

k b . (L)/ 1,5.L =

1,5 (E / B)

1/1,5

=>

.k

(E / B).

VIGA RÍGIDA DE LONGITUD INFINITA - SUPERFICIAL – SOBRE SUELO INCOMPRESIBLE.

Arcillas Normalmente Consolidadas y arcillas Pre-consolidadas; se puede estimar como:

 

Ei = Cte. Cu

(Cu = 1/2. qu

cohesión no drenada)

-

Donde el valor de la constante varía según el grado de consolidación:

Ei =

200 a

500 x Cu

Arcillas normalmente consolidadas, sensitivas

Ei =

700 a 1.200 x Cu

Arcillas normalmente consolidadas o ligeramente sobre consolidadas, insensitiva

Ei = 1.500 a 2.000 x Cu

Arcillas sobre consolidadas

- Otros autores consideran (según B. Das):

E =

E = 750 a 1.000 x Cu

500 x Cu

250 a

Arcillas normalmente consolidadas Arcillas preconsolidadas

(según B. Das (según B. Das

E = 300 x Cu) E = 600 x Cu)

- Otra alternativa es la de estimar el valor de “Cu” cohesión no drenada para los suelos arcillosos normalmente consolidados saturados (blandos), a través del siguiente entorno de valores:

0,20 <

Cu / σ´ v < 0,40;

Pág. 23

Figura 9 – Parámetros Aproximados en función de N SPT para Arcillas N. C. Sat. – Da Valores Muy Conservadores.

Siendo:

Cu = 0,5.

ks 1 = 7,5.qu/2,14 = 7,00. Cu ≈ 2 σ´ v qu en [Kg/cm 3
ks 1 = 7,5.qu/2,14 = 7,00. Cu ≈ 2 σ´ v qu
en [Kg/cm 3 ]
Es = (9,34.7,5).qu = 140. Cu ≈ 40 σ´ v u
en [Kg/cm 2 ]

Suelos Granulares

Para mantos granulares donde el coeficiente “ν” es inferior a 0,50 (se aproxima a 0,35 o 0,3) y por lo tanto existe deformación volumétrica, aún para una deformación instantánea del material. Sin embargo, se ha visto en la práctica que para los suelos arcillosos, como para los granulares, la aplicación de la expresión con la Cte. = 1,5 da resultados satisfactorios.

=>

k

~~~~

1,5 .

(E / B)

En suelos granulares y en arcillas blandas normalmente consolidadas, tal como las que se detectan en nuestro país, formando parte de la Formación Post Pampeano y que se ubican en la margen derecha del tramo inferior del Río Paraná y en litoral del Río de La Plata, el módulo de elasticidad “E” aumenta con la profundidad “z” a la cual se la considera, pudiendo ser representada por:

E = Cte . z

=>

kv =

1,5 .

(E / B) = Cte .

(z / B)

Esto nos lleva a tener que diferenciar los valores resultantes del Coeficiente de Balasto “k” según la presión de confinamiento a la que está sometido el manto que estamos estudiando, aceptando que la presión de confinamiento es una función directa de la presión efectiva de “tapada” [σc = f(σv´)].

Si consideramos que “k” también es directamente proporcional al módulo de elasticidad e inversamente proporcional al ancho “B” de la placa que solicita al suelo, tendremos la expresión anterior.

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- Schmertmann (1970), propuso que el módulo de elasticidad de la arena puede estimarse en función del Ensayo de Penetración Normal (SPT):

.E S (kg/cm 2 ) = 7,66xN.

E S

8xN 60 xP a

- Existen otras expresiones más modernas:

(N = Resistencia a penetración estándar)

(P a = Presión Atmosférica)

- Figura 10.1 - : Módulo Elástico para Arenas en función de N SPT

- : Módulo Elástico para Arenas en función de N S P T - A efectos
- : Módulo Elástico para Arenas en función de N S P T - A efectos

- A efectos de estimar el valor de “kv 1 ” en suelos granulares ubicados a poca profundidad, podemos considerar las curvas de la figura 10-b construido con datos de la bibliografía internacional e interpretados matemáticamente, para valores de arenas secas o húmedas y para arenas saturadas, en función del N corregido del ensayo SPT “Nc”; estas curvas pueden ser aproximadas por las expresiones:

kv1 = ( 0,04. Nc) 4,3 + 0,25. Nc

kv1 = ( 0,04. Nc) 3,7 + 0,12. Nc

Nc = N SPT /σ´ o

Arenas secas o húmedas

Arenas saturadas y sumergidas

σ´ o expresdo en kg/cm 2

saturadas y sumergidas σ ´ o expresdo en kg/cm 2 - Figura 10.2 - : Estimación

- Figura 10.2 - : Estimación del coeficiente de balasto “k 1 ”en arenas, en función del índice “Nc” del ensayo SPT

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Así p.ej. para N 60 30 golpes, todas las expresiones arrojan un E S 220 Kg/cm 2 para arenas finas (y E S 420 Kg/cm 2 para arenas gruesas); lo que nos permite estimar kv1 1,5 . 220 Kg/cm 2 /30 cm 11 Kg/cm 3 valor aprox. coincidente con la expresión para arenas secas o húmedas (9,7 Kg/cm 3 ) y también con los valores de Tablas Internacionales de k 30 para arenas finas secas o húmedas, medianamente densas.

- Tabla 10.3 - : AATSHO-98

Constantes elásticas de diferentes suelos – Según el U.S. Department of the Navy (1982) y Bowles (1988)

Según el U.S. Department of the Navy (1982) y Bowles (1988) Siendo: N N 1 =

Siendo:

N

N1 =

S U = q C =

=

resistencia del ensayo de penetración estándar

SPT corregido para considerar la profundidad resistencia al corte no drenada

resistencia del ensayo de cono de penetración

(SPT)

N 1

[MPa] = 10,2 Kg/cm 2

= N SPT /σ´ o

[MPa]

= 10,2 Kg/cm 2

NOTA:

Se aprecia gran variación entre los valores obtenidos por Fórmulas y mediante las Figuras o Tablas N° 10; tanto para Es como para k vs1 ; además es conocida la variación al correlacionar Es con el N SPT , en parte debido a la precisión del ensayo y por la influencia de los diversos factores de corrección para obtener el N 60 y el N 1 .

De todas formas la incidencia de esta dispersión no suele ser significativa en los cálculos.

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EJEMPLO:

DATOS:

Solera Rectangular de:

Suelo Cohesivo N.C. – Muy Rígido (Compacto)

qu 2,6 Kg./cm 2

(o según Stroud 1974,

B = 1,5 m; N > 20:

L = 20 m ~~~~ Nc 25

Cu = K.N 60 ~ 5 KN/m 2 . 25 1,3 Kg./cm 2 ):

.Ei = Cte. qu = (700 a 1.200) x Cu 450. qu ± 30%.

.

Arcilla N.C., Insensitiva

CÁLCULOS:

Ei 450. 2,6 Kg./cm 2 ± 350 Kg/cm 2

=>

820 Kg./cm 2 < Ei < 1.520 Kg./cm 2

Ei = Cte. Cu 300 . 1,3 Kg/cm 2 400 Kg/cm 2

 

Límite Inferior según B. Das

(41,4 MN/m 2 )

Según Tabla AATSHO-98:

Arcilla Muy Rígida – No Drenada

Es

de 500 a 1.000 Kg/cm 2

(de 50 a 100 Mp)

=>

E 0

Para la condición de carga inicial, tomamos:

kv 1 =

1,5 .

(E / B) 1,5 . (500 Kg./cm 2 / 30 cm.)

de 0,40 a 0,50

500 Kg/cm 2 ;

= 25 Kg/cm 3

Placa Unitaria Cuadrada

=>

Si consideramos un valor para una carga equivalente al 50% de la de rotura (E S o E 50 55% E 0 ):

kv 150 = 0,55 x 25 Kg./cm 3 14 Kg./cm 3

Mayor que el valor promedio propuesto por Terzaghi de 5 kg./ cm 3 para una placa unitaria (y para E 0 ), algo superior al orden de los propuestos por otras Tablas Internacionales más actualizadas, para arcillas de buena capacidad portante (k S30 > 10 Kg./cm 3 ).

Placa Rectangular Continua:

k c = k v 1 . (B 1 / B c ). (L +0,5. B c )/ 1,5.L.

= 25x(30/150)x (2.000 + 0,5 x150)/(1,5 x 2.000)

= 3,5 Kg/cm 3

O bien:

k = k v 1 . (B 1 / B c ). (1

k

(E / B)

/

1,5).

= 25 x (30/150) x 0,67

= 500 Kg./cm 2 /150 cm.

= 3,4 Kg/cm 3

= 3,3 Kg/cm 3

Para; N = 25 (Nc); según el ábaco Fig. 9 Aprox. Grosera (ya que está basado en fórmulas para arcillas blandas):

qu 3,2 Kg/cm 2 ; Ks 1 12,5 Kg/cm 3

Es

250 Kg/cm 2

(qu

(Ks 1 = 25/2,14 = 11,7 Kg/cm 3 ) y

(Es = 25x9,34 = 233,5 Kg/cm 2 ).

= 25/7,5 = 3,3 Kg/cm 2 );

ADOPTAMOS:

Condición Inicial:

Para 50% qu:

E 0 = 500 Kg/cm 2

E 50 270 Kg/cm 2

k S30 25 Kg./cm 3

k S30 14 Kg./cm 3

k S BxL = k 3,5 Kg./cm 3

k S = (270/150) 2,5 Kg./cm 3

Como vimos, se recomienda utilizar E 0 en arcillas altamente sobreconsolidadas y rocas, con gran deformación elástica lineal; por otro lado utilizar E 50 para arenas y arcillas normalmente consolidadas; para este ejemplo resulta crítica la segunda condición (E 50 ). Resultando muy importante conocer el nivel de tensiones de servicio al que trabajará la estructura.

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