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LECTURA N° 2: PROPÓSITO, MISIÓN Y VISIÓN

DE UN PLAN DE VIDA
Tomado con fines instruccionales de: Couret, M. (2006). Propósito,
misión y visión de un plan de vida. Artículo no publicado. Caracas.

El propósito de vida es tan general como adecuado a diferentes personas y


situaciones en cualquier momento de la vida y tan específico como para que se ajuste
a ti perfectamente.
Las metas u objetivos se eligen, establecen y planifican. Un propósito es una
dirección que se va cumpliendo en cada momento de la vida.
El propósito constituye la razón por la que estás aquí, lo que da sentido a tu vida. Por
el contrario, puedes fijarte muchas y varias metas, diferentes entre sí, para ser
cumplidas en algún momento.
El propósito nunca puede ser alcanzado y culminado, pues es algo que hemos
estado haciendo siempre y continuaremos realizando, independientemente de las
circunstancias, hasta el día que muramos.
Por ejemplo: “Yo soy un estudiante de la vida”, puede servir de propósito para
casi cualquier persona. “Yo soy un alborotado estudiante de la vida”, sigue la misma
idea anterior. Los propósitos son cortos, expresivos, concretos y enérgicos.

No hay nadie que pueda ser exactamente como yo. Hasta


yo tengo problemas para conseguirlo.
Tallulah Bankhead

Cuando nos referimos a un sueño, usualmente nos referimos a una meta muy
significativa, que enaltecería nuestro propósito, en su sentido profundo y vital.
Conforme un sueño es materializado, otros sueños no.
No se debe confundir las metas con propósito, el propósito es diferente de lo que
esperas de la vida. Puede ser que quieras que tu vida vaya de una cierta manera. Eso
no necesariamente es tu propósito. Las expresiones acerca de lo que tú quieres en la
vida se llaman afirmaciones. Tu propósito es lo que ya te encuentras haciendo: es la
respuesta a la pregunta de todo el tiempo: “¿por qué estoy aquí?
A medida que estés alineado con tu propósito, y que te involucres activamente,
notarás los cambios que se van generando y que te convertirán en una persona de
mayor acción, más creativa y más segura de ti misma .
Cuando pensamos en elaborar una filosofía o credo personal estamos
promoviendo un enunciado de la misión personal, también denominado “constitución
personal”, que se centra en lo que uno quiere ser (carácter) y hacer (aportaciones y
logros) en los valores o principios que les dan fundamento.
Es importante que todos los seres humanos reconozcan que tienen una visión
personal, ello le da al individuo el beneficio de una fuerza interior que es capaz de
enfrentar los cambios a lo largo de su vida, y contribuye a formar una base sólida para
tomar decisiones importantes en la orientación de sus intereses, sus propósitos y las
circunstancias cualquiera que sean.
Para escribir un enunciado de misión personal, empezamos por nuestras
creencias o paradigmas básicos, el lente a través del cual vemos el mundo, pues es
allí donde tomamos contacto con nuestros valores y con nuestra visión, donde
detectamos el significado único y establecemos la dirección básica en la cual nos
planteamos metas a corto y largo plazo.
Todos poseemos un centro, aunque en general no lo reconozcamos como tal.
Podemos centrarnos en el cónyuge o pareja, en la familia, en el dinero, en el trabajo,
en el placer, en amigos o enemigos, o en uno mismo. Lo ideal es crear un centro claro,
del que pueda obtenerse un alto grado de seguridad, poder, guía y sabiduría, factores
que sustentan la vida, un centro regido por principios correctos que creen una base
sólida que te den identidad.
Como personas responsables podemos planificar lo que queremos ser y hacer

Ellos no pueden quitarnos nuestro


autorrespeto si nosotros no se lo damos
Gandhi

en nuestras vidas, redactar un enunciado de nuestra misión personal, pero ello no es


algo que se haga de la noche a la mañana, se requiere de una introspección profunda,
un análisis cuidadoso y una expresión meditada pues se involucrarán los valores y las
orientaciones más íntimas. Escribirlo y revisarlo nos obliga a profundizar en nuestras
prioridades y permite redescubrir que no estamos a merced de lo que nos sucede,
tenemos la libertad de elegir.