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Diner del clei Tomas Calvo Martinez Aristételes y el aristotelismo (Elion Aa SA, 2001, 2008 Seoe Forest 1 29760 Toe Canton “Madi Espa Fae 918046028 wacom ISON: 978.94 -460.06082 Dept eal M1540 2008, Inpro en Lr 5.4. aman (Mi akal 4 Néstor, siempre més alla mds acd de todo lo que hago y escribo I Entre Macedonia y Atenas: Una vida, una obra I lleyaba a Atenas un joven forastero de diecisiete aflos Ia- ira, ciudad jonia stuada lejos, al Norte, en la penin- de Macedonia. La Atenas ala que acudia Aristteles, alli por los aftos sesenta del sIV a, era una ciudad importante y esplendorosa, sin duda, aunque los tiempos de su supre- macia military police habian pasado ya para nunca més volver, La hegemonia pol ticomilitar de los atenienses habia tenido lugar durante el siglo anterior, s. V aC. Este siglo habia asistido a importantes y asombrosos acontecimientos. Se abrié con la viloria griega sobre los persas. A esta victoria siguid la fundacion de la Liga de Delos, liderada por Atenas, confederaciin que vendria a transformarse en el Imperio de los Atenienses. Fueron los tiempos del desarrollo definitivo de la democracia, del lideraago de Pericles, de la construccién del Partenén. Después vendra la larga ¥ sangrienla guerra con sparta que se prolongé durante el timo tercio del siglo. Ate nas fue finalmente derrotada (404 a.C.),v si bien poco después recuperd sus init ciones demoeréticas cuando terminaba el siglo (401 a.C), su supremacia politica y ‘su poderio militar resultaron defiitivamente perdidos. En el slV aC., cuando Arstitelos llega a Atenas como estudiante, eta ciudad conservaba ain la supremacia cultural ~artistica, filosdfica, cienifica y educative cenire las ciudades griegas. Era la capital cultural del mundo helénico. En ella fur cionaban ya dos importantes centros educativos que habian abierto sus puertas vein te afios atrés: Ia Escuela fundada por Isderates (390 a.C,) y la Academia de Platén, (86 a.C). Eran dos escuelas rivales, dos centros de ensenanza superior cuya final ad fundamental era la formacién de futuros politicos, de futuros «hombres de esta- do». La educacién que impartian ten‘a, sin embargo, orentaciones marcadamente distintas: en la Escuela de Isderates se concedia una atencidn preferente a la ense- tnjntras que en la Academi ban a la Filosofia. Aristéte! ss shi de Plat, de Platdn los estudios se orienta. ingres6 como estudiante en esta titima, en la Academia lato 3842, Aittles ora io de Nicémaco, amigo y médico de Amba, rey dea ain poco importante Macedonia Este sania: eustec orc toed os expres espe, ae Ncimace Rea cone hp Aso lesa Pell, als cote de Macedonia donde ete pasar prt des intanay deo brers joe. es de saponeriuaente eda es aos Arte abi nein acon Fl hip Se ay ata de at. loco de a padre, loo, debt iu on lgune medida ea los intrears ie su alencin aloe process bk, na alin por eonocerycaeicermdsy tas execs eles ail Too co pu sender dou patre a yor semis moiamuy pnt. Muerto uve eh eg de res unparete lamado Préxen, Eusfue uieno env Anas, a esiliren a Acaienia de Fees Ele Academia de Paton ermanecis Artes durant wens ston, de lec ie ciste alo eintay site Clr-t7 ac). Comenat camo eaudantey lege inp clases ene, Durate su larga etanca ci Achemia uve ocala de oichare el jeri vivo del lost en larga intnmascanonce sabe dentate matemticas y astronomia, sobre las Ideas y la dialéctica, sobre relérica, élica y poll tc, Pd dstras coriasplalonicas y lo problemas que état sscabens con él mismo Plat, y tambien cons dsiplos ms cualiicuos de Go eos Kank crates Espesipa Alina de ete perio pertenecen algunas das pedifep de ‘ties a do nl plate ¥en wes olan in sgnas cepacia Hessen empl el pee “Tran vee tos de permanenciainiterumpia en ella, deciamos, Arist ci Academia y march de Alta cl ao 4 ac. Asha demon Fa cho ae ha expeculado acerca dele novos deen much de Anostien tot frecuencia se ha elaconao dta con as crcunsancian dea lesen dl saeeos ae Flin al rented a Academia, Tres ran os candidto al eng lo chados bape, ipo y Jendcrates y el propio Aristteles. Espeusipo, sobrino de Plat, resllo tna tment elegido Hay quienes han supueto que Aratelesno fe clyde Daesto InAcademia a causa deus conoclias decepancins con lacs gee cae ook, tergcia feel motivo queloimpulso aarcharse, Semjante hpotcsno ne tee, evr el Aeei 0 weio anen ke ect, cm dlemuesran ies posiconesMlosoicas dl propo Eopvsip gue ae opous vanties abierlamente a certo aapccionesenciales del peasant patiicu eon leer elon sae Mis robles quar Se Aas con lo aconlecnienos policos de la epoca con cl enrentanien care Alans ¥ Macedonia ie habia comenzao doce aos ards on File ya en el ous ae Macedonia. Hato 484, es decir un ato antes dela mueriee Fan delneon siguiente marcha de Arsiile, Figo habla saquendo la cudad de Oi al norte de Polen en ls penneuacaleddea La reecciaaninacetonn ie aero, budoaconscjar «Arse algarve de Anas, dados us eos ieuloscon Wace donia y con el propio Filipo. i Con su marcha de Atenas se abre un nuevo perfodo en la vida de Aristteles que se prolongara durante los doce afios siguientes, de sus treintay siete a sus cuarenta y nueve aiios de edad (347.35 a.C). Con algunos colegas de la Academia Gendcrates y Teofasto entre ellos), se dirige en primer lugar a Assos, ciudad de la costa orien {al del mediterraneo, frente ala isla de Lesbos. Allreside durante tres aftos acogido amistosamente por el tirano Hermias con cuya hija adoptiva, Pitas, contrajo matri> ‘monio, De ésta tuvo una hija, de nombre también Pitias como su madre. (Su otro hij, Nicémaco, el que daria nombre al més importante tralado ético de Aristoteles, 10 naverfa de Pitias, sino de Herpilis, la compafiera inseparable de Arist6teles tras fa nuerte de aquélla). Poco mas sabemos de la estancia de Aristételes en Assos, excep- {o que alli realizd una intensa Inbor investigadara y docente. De Assos pasé a Mitike ‘en Ia cercana isla de Lesbos, donde permanecié hasia que en el ano 343 a.C. fue ado por Filipo para que se hiciera cargo de la educacion de su hijo Alejandro que por entonces era un muchacho de apenas trece anos de edad. De la relacién de Aris- {oteles con Alejandro, el futuro gran conquistador y creador de un vastisimo imperio, de las ensefianzas que aquél procuré transmitir a éste, apenas sabemos nada con- ‘eretamente. Ala luz de los acontecimientos posteriores podemos suponer, sin embat= 420, que Alejandro no debié hacer demasiado caso a las ideas de su maestro ten lo que se refiere a las teorias politicas. La teoria politica de Aristoteles continuaba laferrada ala ciudadestado tradicional como institucién politica fundamental-y como punto esencial de referencia. Los proyectos y las realizaciones politico-ilitares de [Alejandro, por el contrario, se dirigieron a la formacién de un vasto imperio pantie ‘io dentro del cual aquellas pequenas ciudades estado perderian definitivamente st significacién y protagonismo politicos. Pero volvamos unos afos ats. El allo 385 aC. (es decir, cuando contaba euarenta y hnueve de edad), Aristiteles regresa a Alenas, esta vez con la intencién de eslablecerse all defintivamente, En Atenas funda Aristételes un nuevo centro de investigacién y docencia, el Liceo. Al frente de éste pasaria Aristteles los siguientes doce alos de st vida ensefiando, eseribiendo y drigiendo grandes y ambiciosos planes de investigacion. Elafio 323 aC. {ue un ano memorable en la historia de los atenienses y del mundo helénicor en él morian Alejandro Magno y Demdstenes, el maximo incitador de los ‘alenienses contra el macedonio, Fue, adems, un aito especialmente amargo para iArstotcles. A la muerte de Alejandro Se reavivd entre los atenienses el odio a Mace doniay Aristételes hubo de marchar de Atenas por segunda vez, en esta ocasion para ho regresar nunca més. Contaba ya sesenta y un afios de edad y es de suponer que se sentria cansado, Buscé refugio en Calis, en la isla de Eubea de donde procedia ‘su madre. All moriria un afio después, alos sesenta y dos, tras dejar un testamento ‘con minuciosas instrucciones de cardcter religioso, econémico y familia, entre ellas, ‘que loa restoa de su espora Pitias fueran traidos y sepultados junto a los suyos. La vida de Arist6teles no fue una vida de aventuras, Podtria pensarse, incluso, que cearecié de estimulos fuertes y de emociones intensas. Fue la vida de un hombre profundamente apasionado por el saber. Tuvo, ademas, el privilegio impagable tle conocer y tratar estrechamente a los dos hombres més grandes, seguramente, de ‘su siglo: fue discipulo de Platén y preceptor de Alejandro el Grande. ¥ de las dos ‘Yeces en que hubo de abandonar Atenas, en la primera de ellas lo hizo, como sefar labamos, tras la muerte de su maestro y en la segunda hubo de hacerlo tras la muer> {ede su diseipulo. Cae DS vee ate prea nicered pena esicey steric: bcicre ublicados por el propio Aristételes, (B) un voluminoso grupo de tratados de ce oan eee eee re ligavidn dirigidos o inspirados por Aristételes y realizados con la colaboracic it autoria exclusiva~ de estudiosos cualificados pertenecientes al Liceo. Ore sens eto de dvs de ave tenemos noticia pertenecen al primer per se eee Aftteles Por desyracia,ninguno de ellos se ha conservado integramente, En teal, solamente posers ss los juntamente con algunas referencias a su ci ee mente con crs relivos atas obras prs de Aries) han sto recon ads en scesva ocasones blo ello genrico de Fragments de Arist, mages de esas obras de juventud fueron eseitas por Arsttles durante los sltinsaos de su penmanencia en a Academia, Se tata de obra de Inspiracién Drofundamente platnicaen su forma yen contenido. E> cata lop tnero sabes (opemos cositurar muy ramnabemente) que etaban esc en fos de dogo, guend el gener tera clad por su neo. Pro que refiee a su contenido, en ellas se mantenian las posiciones flosbficas { lales del platonisino, Bspeciaimente signticatvas al respeet pyrene a ieee rs especto son dos de estas obras wu ema cena dg Eudora nora an via Ar eles ea la doctrina y las argumentaciones del Fedén platénico deten shen i analy Toor lan fetes aes edn reduc a una mera ameonao equi del cuerpo, Tanbign defend Aisles ta dcting patna dela andes o reiniscencia une, aexistenci el ‘eas o Formas transcendent: ivino Arsekes expoe abit la causa por la sal laa cuando viene ac desde al, oa fo que alba contenpldo, mies ue cand de aut al os oi del que hs experinentad aut i. 5 de Wala) A esr de las rete dessus creme do exe estionio de Pro paar m lect torpin de he es port ana El Budemo es, pues, un dilogo integra y fekmente platnico.Platénico es tam bit, eno sustanci, el Prin cay conten ha so objeto de eee partir de la obra de Jamblico del mismo titulo, EProtréptico es una invitacion, una ci6n a la flosofia, a la busqueda del saber, del conocimiento, La concepciin saber es uno des ea inportanien en ave el Arstles mar se ld ra ide su maestro, Plain no establecia disinckn esencal alguna ent el saber Escritos de divulgacion Ledrico (centifico) y el saber prictico (politico, moral): en ditimo término, ambos femiten al conocimiento del Bien y de él dependen, y de abi que en la utopia plato 1 sabio sea, a la vez, el gobernante ideal, Aristoteles se opondrd a esta econfusibn> ‘de ambas formas de saber reclamando para cada uno de ellos un dmbito ¥ un esta to especificos. Sin embargo, este distanciamiento respecto del platonismo no ha teni- do lugar ain en el Protréptico, obra en que la sabiduria (phrénesis) se concibe Tcamente como un saber exacto que es ala vez, tedrieo y pricticos «este saber tts ciertamente teérico, pero nos capacita para ordenarlo todo de acuerdo com Ely ((y.13 de Walzer) ‘Enlre las obras de divulgacién conocemos dos escritos en los cuales Aristiteles sve muestra ya sustancialmente alejado del platonismo. Son los escritos Acerca de las Tus y Acerca de la Filosofia que contienen ya una critica abierta a la doctrina plat fica de las Ideas subsistentes. Ambos son, sin duda, posteriores al Eudemo y al Pro- triptico, y cominmente se supone que fueron eseritos poco después de que teles abandonara la Academia. El didlogo Acerca dela flosofia contenia ciertamente mucho més que una extiea del platonismo. Constaba de tres partes 0 libros. En el primero de ellos Aristteles bfrecia una historia de las doctrinas flos6ficas, para continuar en el libro sexundo ‘on ua critica de las Ideas platSnicas (todo ello al modo en que To hard en el libro primero de la Metafisca). Finalmente, en el libro tercero Aristiteles avanzaba sus propias posiciones flosdficas del momento. Enire éstas, merece destacarse su ali fnacién de la eternidad del mundo, tesis perfectamente coherente con el rechazo Ue las Ideas como paradigma y del Demiurgo, por tanto, como havedor del mundo a linaggen de ellas. (Por el propio Aristoteles sabemos que en la Academia se discultia tapasionadamente acerca del Timeo. Y sabemos que Aristiteles interpretaba de modo literal el relato platénico del origen del universo y que lo rechazaba totalmente por ccontsiderar que la hipétesis misma de una cosmogénesis es incompatible con la eter» hidad del mundo: ef, De Caelo 1,10). A pesar del rechazo de las Ideas y de la afirme ‘Gdn de la eternidad del mundo Aristoteles seguia manteniendo, sin embargo, otros faspectos importantes dl platonismo en este dislozo. ena Angi dns ina oe ea oe Los tratados oc Gee saves do bw exon (luego perdidos) de que nos hemos ocu- a er cpt tucson athlon, ono conics ras aa ad era ao Gotconos haa gue # ale del of scala (ib. 184a8-b3). Con orgullo no Aisimulado Arist6teles reclama para si el papel de pionero. 'No es exagerado, en absoluto, airmar que Aristoteles es el fundador de la Kigica ‘como disciplina, como estudio sistemitico del razonamiento. La teoria logica de Aris titeles no surgié ciertamente de la nada, Surgié y se desarrollé estimulada original ‘mente en ~y por cuestiones suscitadas y debatidas en la Academia. Pero no es menos cierto que Platén no escribié ninguna obra sistematicamente dedicada a cues- tones ligicas, Demos, pues, a cada cual lo suyo y concedamosle a Aristoteles la paternidad reclamada. En la terminologia aristotélica‘razonar’ se dice sllogizesthai y ‘razonamiento’ se Lice syllogismés, 0 sea, silogismo. El silogismo o razonamiento, sexzin la conocida efinicién de Aristoteles, es «un discurso en cl cual, una vez puestas ciertas cosas, necesariamente resulta, a través de las cosas establecidas, algo que es distinto de las 13 cosas establecidass (Tépicas | 1,100%25-27. Cf, también 2 one . en Ax.Pr. 11, 2401820). Lo cessca re tecesariamentes en el razonanjento es la conetusién. Las cosas de las Gangs resulla a conclusion, las cosas «puesta» westablecidas, son las premises la estructura del siguiente silogismo estrictamente aristotélico: premisas: si todos los vegetales son vivientes y r todos los pinos: son vegetale onelusin: enfonces todos los pinos son vivientes El ejemplo muestra que tanto las dos premi i roposi- Tiel mn et bm rei on tc we inte Se me nme rm rove care ani - ‘érminos: ‘vegetal, ‘viviente’ y ‘pino' son términos, dos de los les entran en cada una de las proposiciones que componen el silogismo. : Arstelesextudia, las proposiciones El enunciado como en si breve tretado Acer dele Interpre Misciteo apotantico, adie (i ienpmiecy we ester deol) et ‘ 30 apollnton 9 deta cde aavela forma de dincurso que dewvea, dae misses tx chase teen aa 10 de ser de la cosa de que se habla. Mostrar abiertamente, en vez de ocultar: éste sealeane del vn apni el stant apps Se ae po el Protigoms de Pain Sicrates recite see senso fanqvera del io sat dal conta ten can nan gg scare see tal arte, li, mosirandote a cara descubiexta ante \odos los aman mismo soi, thas mostra bienamente cmmosased fe era ein tud Geautén apéphenaspaldcdseos al ara done Sis consist, pues, en mostrar alo como alge oma ars eee ado declarativos (Protagoras es maestro cs vir de diseurso Gnerrgatves, imperatives, ete "see Poison a oma mo ‘hacer ae ‘ees Protégoras 1 de virtud?’) BI discurso apofintico, el enunciado, pu ser afirmativo o n¢ Et i er aarti ei el enunciado ‘Sdcrates es moderado’ rmuestra 0 pone de maniieto alee ta Imoderacin, acerca de algo, acerca de Sderates: nucsra a Shertes come sede rel ina year. smbustero’ muesira algo, el embuste como separado de algo, de Sécrates: mu¢ Se ce : iy Algo, de Sderates: muesiry a Sérates como no siend eibus lems de afirmativos o negativos, los er ‘iados puec i tculares. Combinando ambas casicaciones ae vores sete tee tea be (1) universales afirmativos, (2) uniwersales negativos, (3) particulares irmativos y (4) particulares: negativos. Arisstételes estudia las relaciones logicas ae ‘entre (1) y (4), asi como entre (2) y (3), hay contradiccién; entre (Dy G2) hay eontrariedind entre ) y Q4) hay compatibilidad: de (I) 4), Aces ‘de @) a @) hay, enfin, implicacién. A este anlisis coresponde el célebre parale logramo de la rlacén entre las proposiciones transmitdo por el aristoelismo esco- listco. . 3 La descripcion aristotélica del discur- so apofantico (calgo» acerca de «algo») comporta claramente que el enunciado no ces una locucién simple. Posee una estruc- tura compleja consistente en la combina- cién de dos términos o locuciones simples: asi, el enunciado ‘los vegetales son vivientes’ resulta de la unidn de los términos ‘vegetal’ y ‘vviente’. ‘Al estudio de los términos o locuciones simples esta dedicado el librito titulado Categorias. De acuerdo con su significado, Aristeles clastica los términos en diez igéneros o grandes grupos entidad Gustancia, ousia), cantidad, cualidad, relacién, lugar, tiempo, posicidn en que algo se encuentra, estado en que algo se halla, aecién y pasién, He aqui el texto aristotélico con los ejemplos utilizados para ilustrar cada tuna de las categorias: Los significados y las categorias cada una de ls expresiones simples significa o bien la entidad 0 bien la canta, la ‘ualida, la rlacén, dnde, cuando, la posicdn, el estado, la accin o la asin, Bre- vemente: entidad ¢s, por ejemplo, «hornbre, «caballo»; eantidad, por eemplo, de dos codose, xe tes coos; ewalidad, por ejemplo, «blanco», sexperto en gramitiear: relaciéa, por ejemplo, edoble ques, la mitad que, «mayor ques; dénde, por ejemplo, en el Liceoe,-en el agora»; ewindo, por ejemplo, «ayers, ec! ano pasadow: posicién, por ejemplo, -esté sentadon, «sta tumbador; estado, por ejemplo, cia que ya no son demosirados. Y puesto que la ciencia es, de suyo, demostraciény ‘Arisoteles concluye que los principios de la cencia no son conocidos mediante cien- Ga, sino intuitivamente. La capacidad de «intuin» 0 «captar inmediatamente> 10s, principios es denominada por Aristteles nods, palabra que a veces se traduce como ‘entendimiento’ o como ‘intelecto'y a veces como ‘inteleccién’o, simplemente, “int cin’ (An Post IL 18, 1005-17). La demostracion (cienca) es un caso particular de razonamiento, aquél que parie de premisas verdaderas. No siem> pre, sin embargo, nos es posible argu tentar cientieamente. Muy a menudo nos vemos en la nevesidad de razonar en émbilos no susceptibles de demostracion. Piensese, por ejemplo, en el dmbito de la deleracién sobre asuntos morales pol ticos, en general, en aquellos dominios en que se enfrentan entre si opiniones dis Cordantes. Tambien en eslos casos cabe ser razonable, es posible comportarse facionalmente. Yun modo de comportarse racionalmente en esios casos es precist mente argumentar. ‘hristdeles earacteriza genéricamente el mbito de la angumentacion como dmbito dela dialéctiea El estudio del razonamiento dialéctvo, de sus formas e insirumentos, ‘Gs llevado a cabo por Avisliteles en los Tépicos y en ls Refdaciones sfiticas: (Aun, Ghando por razones de estrategia expositiva nos referimos a estas obras en tio fuga, en ealidalconsttuyen la primera consibucion de Aristelesen el émbito ene tal dela lgica) Aleoienzo sino de los Tépicos la daketica se define del siguiente Todo: acl objetivo de este estudio es encontrar un método gracias al eal seams cas sete uorar (ollogizeatha) partiendo de opiniones esiablecdas respecto de todo problema que se os proponga, si somos nosotros los que sostenemos algo, de no decir nada contradictori (1, 10041821). En esta breve defniion se concentra los aspectos mds relevanes dela concepci arstotdica de la dakética Tra prmner lugar, Aristteles sefiala que el razonamiento dialético parte de op- niones establecidas. No parte, pues, de enunciados verdaderos, de enunciados de Tuya verdad nos conste (como hace el razonamiento cientiico), sino de opiniones. Prono parte arupoco de cualquier ipo de opiniones, sino de opiniones establecidas, Dialéctica y argumentacién 19 Ghinlones que gozan de aceptacion, Las opiniones establecidas son denominadas por teles éndora, palabra que se traduce a menudo como «opiniones probablecs, Kis opiniones establecidas (aceptadas, probables) son aquéllas que, en palabras de {ristoteles, son compartidas «0 por todo el mundo, o por la mayoria de la pene, ¢ oe los sabios:y en el caso de los sabios, bien por todos ellos, bien por la mayorla, Laon el dmbito de las oviniones, la argumentacién dialéctica recurrird a aquéllas que gozan de mayor (@ ‘mis cualficada) aceptacién, {En seiundo lugar, Arist6teles senata que la dialéctica permite argumentar acerca de {lalauier problema que se nos plantee. La dialéctica es universal, capacia para ane {nenlar (encontrar argumentos) sobre cualquier tema o asunto, no se limita a ningdn ambito 0 géaero determinady. ¥ puesto que solamente puede haber cencla ewshaie ea Fwonamientos se refieren a un género, Ia dialéctica no produce conocimiento, Clentifico, De este modo Aristiteles se enfrenta al platonismo. Platon concebla la din, {eetica (en la Repablca) como un conacimiento rigurosamente cientiico y universal a la'vez,AristOteles, por su parte, mantiene el aleance universal de la dilectica, pe « ‘costa cle neyarle cualquier pretensién de alcanzar el estatuto de ciencia, En terver lugar, a dialéctica se sitéa, como en su lugar propio, en el contexto del Aidlogo, de la discusién, es decir, en el dmbito de las opiniones contrapuestas, arbas susceptibles de ser defendidas y atacalas con argumentos. Fl daléetco sabrd argue ‘mentar contra la opinién propuesta por el otro sometiéndola a prueba y a eventeal ‘efutacién, pero también sabra sostener la opinién propia con argumnentos siende apaz de «no decir nada contradictorio», es decir, evitando ser reluado por cage on Gb. 412b4-6). Bl alma es el acto, la actualizacién o cumplimiento de la capacidad de vivir propia de los organismos naturales. Se trata evidentemente de aquel tipo de acto que, ‘como vetamos al final del apartadlo anterior, es perfecto o completo y no tiene fin algu, ‘no fuera de su propio ejercico y actividad, alma, dice Aristételes, es acto primero. Esta expr wita a una doble consi- deracién. (1) En primer lugar, cabe preguntarse por qué introduce Aristételes el alma cen la explicacin del fenémeno de la vida. Tal vez por incapacidad para romper con una tradicién que no cuestioné nunca radicalmente la existencia del alma? Puesto que el ‘oranismo posee potencialmente vida y el acto es siempre actualizaciin de la potencia correspondiente zno serfa mas coherente decir que Ia vida es la actualizacién de un ‘cuerpo natural que en potencia tiene vida? (T-Calvo, 1978, 112120). En el pensamien- {to de Aristteles ‘alma’ (psyché) y ‘vida’ 298) tienden, sin duda, a izarse. Pero hay un aspecto del vivir de los vivientes que Aristoteles toma en consideracin: «vidaw llamamos usualmente a las operaciones o actos que ejecutan los vivientes (nultirse, ver, desplazarse, sentir, etc): en estas actividades consiste el vivir. Ahora bien, a menu «do los vivientes (cuando estén dormidos, por ejemplo) no estan ejecutando algunas de estas funciones sin que por ello pierdan la capacidad de ejecutarlas, sin que por ello. Adejen de estar vivos (i. 412a23-b9). Estas miiltiples operaciones vitales son considera. das por Arist6teles como actos «segundos» y la fuerza de que brotan, fuerza que se canaliza y cumple a través de ellas es el acto «primero», el alma, que muy bien podria earacterizarse como la vitalidad originaria del organieino. Hay, pues, acto =primmeror (alma, vitalidad) y hay operaciones 0 actos «segundos. 2) De acuerdo con la teorla ‘general de acto y potencia, el acto es siempre actualizacion de una potencia determi- hada. Esto exige que a cada tipo de acto segundo corresponda tna potencia determi hada (nutritva, locomotri, apetitva, etc). De esta exigencia surge la teoria de las facullades o potencias del alma. Aristiteles estudia las distintas potencias 0 capacida. des que pertenecen a cada uno de los tipos de alma 0 niveles de vitalidad, En el estudio aristotélico de las capacidades o potencias vitales sobresale, por su {interés intrinseco y por su relevancia histérica el andlisis del conocimiento, Tambien, 26 secure cs de materia /lormay potenca/at, Sena niin cates recurs soos de matr/lorma tensa. Ste ann Cie eta mater de sna marie cance com ent ie la forma de To conoeio in su mater Ge ae ere cma Shruti cols grea ome erin da ls nae there ima, 2 Concer en pes cata ra de cone ai salsa yor connie see oc cite et conpeininto inclectulArsteles roduc wa sidan ere dow cae unganes ue denon resperanene “sendin avs vented psi (1. Pra rca ad ie contderaconcs dsl Ba ner haar ace una comers de te tt ve nor ar) ator piv eo, inatra). Nada, deciamos pasa de aa paris Sectn deg yen ai. tance lepine intl abr por CE ey ciearcareca cae [oq osute con el enteimietoparteular de os invdus, enteninieno tas Vor que aweces piensa aYeees 10, demas en sun gr, Aries atiende ie : ceso especifico del conocimiento recurriendo a la célebre ar talogia platonica ¢ eee es scrend lenient a “min actly orgs eles. Arse we uct cls rage deren ensetceneso einen Eno Pere eto ee deducir que el entendininto ato, sempre en al, Sin or mano ese ana soln es cra le. urticipacién de los individuos humanos en este entenc en eee erica anopologtaerahcn no es dual eo, ala, oer anaes forma dl cuerpo el entendimiento activo dental temmece evel Univers. Ba try etre celeste pring cin Gein subluna) denen ge ls fenenes 7 las corpse, tae ents suert de novmentos aa a Guna cles. Lo cers jon sla ot lta crear er. celeste, por apa, clin suls solamente mainien ea "gulls gcue dl Unter des movinentes gen azote ete wii trail al (De Cot) ea present rat eas pect Co Ot nea fe pea Cosmoyenesi plabuien tenjonde Aristtclea con la deveripeiin de wn Univers eon aera (Ya en el capitulo Unpieanl pa ee sree ens y nrc dl Tima na Ace Poe ae sara acica paiva cotuan de gener (wpa. 1. o «transcendental), se extiende a todo (uera de sa aplcacién solamente quedaria elo que no es», es decir, no queda nada) y, por tanto, no deslinda un género determinado frente a otros cialesquiera Enel capitulo segundo nos hemos referido a ls esrictas condiciones impuestas por ‘Avistdteles para la consitucidn de una ciencia. Cada ciencia, deciamos,estudia un séne- 10 determinado demostrando sus propiedades a partir de los principios que le son pro- pos. Por ello toda ciencia como tal es particular de modo que sestrictamente hablando, noes posible una ciencia absolutamente universal» (supra, p. 1819). Ahora al proc mar en la Metafsica la consttucion dela ontologia como ciencia universal, Aristteles es plenamente conscente de la aporia en que se introduce: en tanto que pretend ser una iencia, su objeto ha de poscer la unidad de un género, pero en tanto que pretende oct- Parse universalmente de «lo que es», la unidad genérica resulta inevtablemente perdida Situado aporéticamente entre Escila y Caribdis, Aristiteles trata de navegar ade- Jante en su proyecto ontolégico sometiendo aun analisis original y beilante la plural dad de sentidos de ‘ser’ y de lo que es. Es cierto, sin dud, que ‘ser’ posce mltip usos y sigificaciones. Sin embargo, su multivocidad no excluye que sus miliples sig: nificaciones guarden una cierta conexién entre si. Aristteles toma como ejemplo la palabra sano’, Sano» se dice del organs, del clima, de color, de los alimentos. Del ‘organisio se dice porque en él se da la salud, del color porque es signo de salud, del cima y de los alimentos porque son favorables a la salud. A pesar de sus diferencias, entre fodas estas aplicaciones de fa palabra ‘sano’ hay una cierta conexion, una cert ‘unidads la unidad que les confiere su referencia comtin a la salud. Esta forma de dad (denominada por Arisoteles «referencia a uno» o mas expliciamente, refere ‘a una naturalezas, «a wn principios) es la que convene precisamente al verbo ‘ser, ‘como se explica en el psirrao siguiente: «de unas cosas'se dive que son’ por ser enti ila entidad, 0 bien corrupciones o privaciones ‘-cualidades agentes productivos o agentes generadores ya de la entidad ya de aque ‘as cosas que we dicen en relacin con la entidad, o bien por ser negaciones ya de alu tine estas conan de ln entidads (Met TV 2, 100886: 10). ¢Es posible una ontologia como ciencia universal? RO) INE ti ein ee cn Sistente en su referencia comin (explicita o implicita) a la entidad o susiancia (owsfa). En el capitulo segundo, al | ocupamos de las categorias, ‘seiiakibamos como Aris- {oteles «concede una prioridad absoluta a la categoria primera, la de entidad 0 sustan cia» (supra, p. 15). Anadamos ahora que en el esquema de las categorias se ee Se 1, ear ul sive he pr Se i el oan ec en a er ene sents ii a en al para la ontologia. Brevemente | ‘enunciadas son las siguientes: (1) la «referencia a uno» pianist a gee fee ee rn ac a ‘todos los demas estan referidos; (3) cuando una ciencia se -articula conforme a este tipo de unidad su investigacién ha de centrarse en el término primero; (4) puesto que en el Sou mire enon rare ae cama A nt. ora icles ena ieodebe hallarse en posesién de los principios y las causas ‘de las entidades» (ib, 1003b16-19). een sn eh pn dose ‘con la propuesta aristotélica citada, la ontologia estudia lo que es, en tanto que algo surance i ent eh te ae Er ee Cam ocen a algo que es. El mas importante de ellos es. ‘el «Principio de no-contradiccién» al eual se En sa Los libros VIL, VIILy IX de la Metafisi- ‘ca constituyen, en Su conjunto, un ciclo ddedicado al estudio de ta entidad. A modo de itroduccin ete extuio ed comienza subrayando una ver més la prioridad ontolduica de le enti part aa muaion qc objetivo tio de al estudio ndagar eat ti Se entidades hay, «si hay algunas fuera de las sensibles o no las hay, y cual es et fhodo de ser de estas, y si hay alguna eutilad separada fuera de las sensibles, ¥ POF aque y cémo, o ino hay ninguna» (VII 2, 102802831). Pero antes de adentrarse en Geias cuestiones decisivas es necesario establecer qué es la entidad (9. La entidad (ousia) La entidad como sujeto stot labra ‘ous’ (que Lainvestigacién aristotélica parte dela constatacion de que la palabra’ 7 traducimos como ‘entidad’ y que tradicionalmente se traduce como ‘sustancid) 33 puede utilizarse para designar distintos aspectos o ele titutin idad: puede, en efecto, utili para designar ea ects de algortantion eal en efecto alizarse cin de fet eres acne fin, el. oni} a sae Je Todi eas unlicacioncs de Ia palabra. ‘oul’ In coreapondicale a si rela capeialen elevante. Yo ex al epulo equa, ol earcerar call arated, sefalibaion qua ol malo porananomeci, aqueous ca SOM bre suet y nunca predicado, esl enlkad individuals (supra, p. 16). En aquella wasion nos referiamos al sujeto considerado preferentemente desde el punto de vista de la predicacién, También nos hemos referido al sujeto en el capitulo tercer Bl desplegar lo tres factores que intervene en todo cambio 0 movimiento tet {1 Sp eiant en pteneebgretntimielintiag yeas ere MARE as ep ee del suje- Taal etd et lout dls (rtner’) caanddo ala ver cone vast e a rete las. ee determinaciones reales y como suje- as scree, y ieee we oe anaes ‘todas las determinaciones reales habrian, en eaaities de est azonamieno (que consist, en defntva, en removes todas las ferminnclones reals de las cosas) leva un cue alo svotatameato td. uae ee os ‘suerte de. a propiedad 0 determinacién positiva, sina Aitteles, eu propia indelerminaciondescaliicn a al suelo 6 sao pa seconded i en went decide, Lact cactaell ewriey ‘no cualquier tipo de sujeto: en expresiones del propio Aristteles ha seseralgaaadn rin y smo et, eda detente sing de nts ro ati i ‘xa como al en estado de pura privacdn sino sempre deri nado ya de algin modo) ai es tampoco «un aa lo» ‘ada a ie eee poco un exo» da la indeterminacn que de Bae ania Hea ova einiveditamente al hierar la materia un pi ' iit ee al hei la wala coun pra po indterinato, a forma es principio deterinado de sayoy determinant, ese principio que trae a aquélla a la determinacién, De donde Aristételes puede conclu Ae espe dis opment a @ *, a Su vez, la forma es entidad en sentido mas io adi apie puesto (Metafisica VIL 3), ar een ae La entidad como exencia y como forma Despepadl a el ce facia forenn, Archit c Baaiitaieviaa dndatss 9 conplsmcstuon dligioes tag’) y el eice iplementarios, el «ligico» (logis) y el isico» (Posts, Dest ol rime de elo, e dvr desde pie ae a coe Imo de hablar aera de as cosas, fa ential e cada cosa su enenia lo ae ecm que cada costes en sf misma y por Si misma. La esencia responde pert hentemente en cada caso ala pregunta «qué es es X?» y se expresa ati . teen detnicion corespondinte ek Ream ssa L4 ontologia aristotélica es esencialista como lade su mi lista como la de su maestro esen- Gis contliyen nico exables dena la eden yen cas 34 uede asentarse fmemente el conocimiento al sbrigo de Jo inetable y accidents saeascavisidn general coinciden, sin duda, las ontologias platnicay aristotélica, De iva tpieo tradicional sein el cual Arist6teles ba las formas platnicas «el ciclo ae iereas negando su subsistencia y convirtiéndolas en formas inmanentes en las ‘sustancias sensibles. ‘Gomo todos los (picos, éste encierra algo de verdad, pero oculta una parte impor: tunis de ella, la parte referente a la originalidad de la concepeién aristotelica de las tne. Pare caplar lal originalidad es preciso pasar del punto de vista l6gico~ (la forina como esencia expresada en la definicién) al punto de vista fisicor, con otras trlabras e preciso considerar cémo son las cosas en si mismas. Cuando consifere rants ovina -gicamenten (agihés) la contemplamnos «desde fuera», desde el Wigos ecurso acerca de las cosas, Por el contrario, si la consideramos «fisicanentes ‘piysikds) la estaremos viendo «desde dentror, desde ella misma. Desde esta pore eecivala forma es acto, actividad, Aristeles quire decir con ello que «ser hombres pacts cimplemente ser el sujeto apropiado de ciertos rasqos conceplualmente apr so toe en i definicidn del hombre (viviente-animabracional). «Ser hombre» reales te serio en la realidad, e8 ejecutar ciertas actividades: es alimentarse ¥ ‘Gproducise (viviente), ver, oi, senliry apetecer (anima), hablar, pensar y decidir (racional). ‘A la forma como acto y como fin nos hemos (op. 25 58). Aunque Aristételes desarrolia estas com que en la Fisica, resultaba necesario referimos a ellas como marco Comprensién dei alma como forma y acto del viviente, referido ya en el capitulo anterior isideraciones mds en la Metafisica tedrico para la bn ol catalan i, ‘como el principio del movimiento («nece- La entidad ) aplicablea todo por ‘qual. La ontologia aristotélica no se mantiene en esta perspectiva. Anteriormente hemos expuesto como la unidad de «referencia a uno» lleva a «delimitar» la onto logia como estudio de la entidad. Concentrarse en la entidad (owsia) es ciertamen te abandonar la universalidad genérica en la medida en que comporla concentrarse en uno de Jos sentidos de «io que ese, sentido que no es ya apli> cable a todo tipo de realidad (no es aplicable a los accidentes que no son entida des). Pero este abandono de la universalidad genérica no implica el abandono, sin mas, de la universalidad, £1 estudio de la entidad contimia siendo universal de otra rmaniera: en cuanto que de Ia entidad depende todo lo que es y a ella se refieren todos los procesos y determinaciones reales. Se pierde, pues, la universalidad genérica, pero se mantiene la universalidad necesariamente asociada a lo que es primero dentro de una pluralidad. (2) En segundo lugar y consiguiente- ‘mente, la relacién entre ontologia y teologia en Arist6teles no ha de interpretarse cn términos de metaphysica generalis vs. metaphysica specialis. La ontologia de Aristiteles (ajena, como hemos visto, a la unidad genérica de su objeto) no es ‘metafisica general en el sentido moderno de esta disciplina y, por tanto, result i decuado interpretar su relacién con la teologia recurriendo a esquemas tales como 37 se trata del conoc miento préctico, moral. En extern mw peti vara ambre esl conciniato prac eo y paleo) 9 a, Nea nuestra propia vida: el tipo de vida que prefiramos corey ‘el modo de actuar concretamente en cada situacion y circunstancia particulares. o especialmente importante Al saber practico correspond La felicidad como 0% 'contuctstunmes Sin tltimo de esta: blecer criterios para su orientacién, En la Etica a Nicémaco (obra a la que nos refe- riremos fundamentalmente en esta expo- Aisles comienza esto Weel ; condcla humana destacan fang sence anism scarce ntencional, eel. Tous cond Serle hata toda accion se empentey reaps lacoste soo wre ya mo cualguier acon 0 elec, pare cen diigirse a algin bien. Por eso se ia calfcado con razén el bien como aguello a ve denn oa ns coast 10012). Eals ct dl cree inencnal de aca sin da anaes como panto de pari, er no rece leiros demo Ips Y a, como seas tetamene Altes ts neo es ues pre sn ies nine bs necesario prequntare sl exis una ferarqula en lose petnegulos por los hombres, exe un i superior tio cal se orkentan tn os don tinfin save se busque por sf mismo y los demas por l(b. 14a). Acstteles con. testa armativamente aes preguita, Exist efetivamente un bien supremo al eu Sacer pamea ee nrc Esta respuesa de Aisle reslaexceivamente vga encore vaguedad odo el mundo elas seguramente de acuerdo con cls Gace ip reona una id feliz), pero el desawerd srr de ined cuanto procelsaor a concrtren qué consis lec Arleses consented esta tifclad ye Hecho rece y comets dstistos tenes ea qu nosy ots an ca ie Sida: pe, riquezas, poe el rename vaca avi cl er Toda una galeria de dpos himanos y un muestraro de foras de vida. A pesard lo, cree que es posible avanzar hi leterminar razona nie al ae ae ast determina azonablemente en ut consige ELuletior desarrollo desu indayacin esd orienta pur una cert eprscom- ben fa dela eciad. Una vida fl noes, desde eyo una Fide cualquiera, es una vida que merece vivise, una vida plena, digna y satis- factorla. Desde este punto de vista no todas las formas de vida valn fo msm ni ts is opiniones poseen el miso valor. Hay personas eam cero hay perso tts sin eriteri. Aunque no en este conexto en eonreo, en asunio rela que es realmente bueno AristOteles suele considerar como =crteri al hombre Ac denominaspudato Spondats ese hombre serio que ce ona cn ae ila eave hace or nts enuerza en hacra ben ass sors le una via dia y stisfactora lo es) no seven como citrio el tivo y el ide una a day sacri) no sen como eter soy fk a st con aontar e exn on rea nobler aid die correspond a hambre como tal ET quchacer propio un chara x toca ny ele un buen ira carla bien. cy alguna acide pro el te como ta. We17,1007b22 ss). Seguramente execu tla gus preguntarse por la «actividad propia de] hombre» no es otra cosa que preguntarse 40 por la naturaleza (physis) del ser humano. En los dos eapitulos precedentes hemos visto que la naturaleza es principio interno de movimiento, de actividad Gupra, p21), que la naturaleza del viviente es el alma, forma y acto vital que se realiza desplegindose en multiples operaciones (supra, p. 26), que Ia forma es acto tiene otro fin que la plenitud de su propio ejercicio o actividad Gupra, p. 25). «Ser hombre, deciamos, es ejecutar ciertas actividades, tes alimentarse y reproducirse (viviente), ver, oir, sentir y apetecer (animal), hhablar, pensar y decidir (racional)» (supra, p, 39). Este trenzado de naluraleza, forma, acto y fin constituye el transfondo tedrico de la pregunta de Aristotel sobre sla funci6n o actividad propia del hombre». Y con este transfondo tedrico es perfectamente congruente su respuesta que se desarrolla del modo siguiente (1) Ta actividad o funciona propia del hombre es vivir, pero no todo tipo de vida ( vidas vegetativa y sensitiva no son exclusivas del hombre, puesto que las compar te con plantas y animales respectivamente), sino la vida racional: vivir como hom- bre es vivir racionalmente. (2) En el hombre, como ser racional, eabe distingir dos partes, la una posee razén y su acto es razonar, la otra obedece a la razon. Vida racional es, pues, la actividad misma de la raz6n, y también cualesquiera otras acti: vidades reguladas por la razén. De abi que Aristételes pueda decir que la funciin propia del hombre es «una actividad del alma segun razén o no desprovisia de azine (ih, 1098a7-8). (3) La funcién del citarista es tocar la citara, la del buen citi Fisla tocarla bien, de modo excelente. Por lo mismo cabe decir que sila funcién det hombre es vivir racionalmente, la funcidn del hombre bueno es vivir racional- mente con plenitud, de modo excelente, ala perfeccién. Las ideas de excelencla y perfecciOn en el ejercicio de una actividad o funcidn se expresan en griego con ia palabra areté que suele traducirse como «virtuds. Hay una virtud del citarista y el que la posee toca la citara de modo excelente, es un «virtuoso» de la ciara. Estrictamente hablando, la virtud es la capacidad, no simplemente de hacer algo, ssino de hacer algo bien. En general, y en palabras de Aristoteles, cada actividad “se curnple perfectamente sejgdn Ia virtud que le es propia» (ib. 1098a15-6). (4) De todo esto concluye Arist6teles que «el bien humano viene a ser actividad del alma conforme a virtud, y si las virtudes son varias, conforme a la mejor y mas perfec: ta, y ademas en una vida entera» (ib, 1098a168). En el ejercicio excelente de las actividades que le son propias encuentra el hombre su propio perfeccionamiento, y también placer y satisfaccidn, En él reside, pues, la felicidad. Por su parte, I illimas palabras de la definicién «y ademas, en una vida entera» subrayan que li felicidad no consiste en satisfacciones momentiineas u ocasionales, sino que es wn estado prolongado y estable. Por eso venimos hablando, mas que de «felicidad», de una «vida fel la definiciin aristotélica del bien humano que acabamos de transeribi cen principio una plurulidad de virtudes, y puesto que la virtua es, deciamos la capa ‘cidad de realizar bien una cierta actividad, se reconocen una pluralidad de actividae des que al hombre corresponde realizar con plenitud y de modo satisfactorio, No lobstante, Aristoteles indica que entre todas estas actividades y sus respectivas virile des el bien humano ha de situarse en «la mejor y mis perfecta. En el diltimo libro de la Btica a Nicémaco (7) Aristoteles retoma esta cuestién general de Ia vida feliz: «si la felicidad es actividad conforme a virtud, es razonable ‘que sea conforme ala virtud mas excelsa, y ésta ser la virtud de lo mejor que hay en 41 el hombre» (1177412). Ahora bien, la parte mejor, la facultad més excetsa del hom: bbre-es el entendimiento «que es algo divino o lo mas divino que hay en nostros». Por consiguiente, concluye Aristoteles, «la actividad de éste conforme a la virtud que le es propia sera la felicidad perfecta» (ib,1177a15-7). Aristiteles propone como ideal de folicidad perfecta una vida dedicada a la actividad intelectual tedrica, a la contem- placién permanente de la verdad. Esta propuesta aristotdica no resultard en abso- Juto Sorprendente si se tiene en cuenta que Dios es el viviente perfecto y feliz y que su ser consiste precisamente en la actividad de pensar (supra, p. 36). Aristteles n0 habla metafdrieamente cuando afirma, como deciamos hace un momento, que el eentendimiento es algo divino o lo més divino que hay en nosotros y cuando antade que ‘una vids dedicada exclusiva y plenamente a la contemplacion -verla superior ala del hombre: en efecto, viviria asi no en tanto que es hombre, sino en tanto que algo divi- no hay en él» (ib, 1177b27-29). Lacontraposicién establecida en estas iltimas palabras (en tanto que hombre/ en {anlo que hay en é algo divino) muestra que Aristoteles es consciente de hallarse en ‘una encrucijada. A la naturaleza del hombre pertenece el entendimiento, pero el hom- bre es ms -y por tanto, menos- que entendimiento: es un viviente corpéreo y esto le impone exigencias ineludibles; vive con otros seres humanos y esto reclama de él multiples actividades y las correspondientes virtudes que faciliten su buena realiza- la posesidn del entendimiento acorta la distancia entre lo humano y lo divino, Jos multiples quehaceres del hombre la alargan hasta hacerla insalvable. Puesto que los dioses no han de realizar tales quehaceres no tienen tampovo que realizarlos bien ¥, bor tanto, carecen de las virtudes correspondientes. Los dioses, dice Aristoteles, ‘no son justos (Zeimo podrian serlo si no frman contratos ni hacen depésitos?), no son valientes (:podrian serlo quienes no arrostran peligros?), tampoco son generosos. (i tienen dinero nitendrian a quién dérselo) y tampoco, en fin, son moderados (care- ‘cen de deseos y pasiones que controlar) (i. 8, 107810-18). Vivir bien y ser feliz es ‘una tarea difiil para el hombre, no lo es para la divinidad que esta exenta de tantas ¥ lantas actividades engorrosas. i sorts imporante, sein cre, compre ler que Arstteles no renuncia a conside- Las excelencias vo ie essmini delcas onocinento como la forma de vida 0 virtudes mejor y mas satisfactoria. Con realismo, sin embargo, toma en consideracién la omplejidad de Ta vide humana (el home bre «en tanto que hombre» ¥ no solamente en tanto que entendimiento) reconocien- ‘doa pluralidad de actividades a que se referta la defniidn del «bien humano» mis ‘riba ctada y comentada, Digamos una vez més que tales actividades o quehaceres han de realizarse bien. Y puesto que esto depende de que se posean las virtudes 0 excelencias correspondientes a pluralidad de quchaceres correspunde una plura- Tidad de virtudes. Poscerlas es condicion indispensable para el ejeeicio de una vida lena, dna y satisactria 42 Aristoteles distingue (EL.Nic. VD) dos Las virtudes rans grupos de vtudeso excels: Hail Le aol ce La prudencia virludes éticas que perfeccionan el eariie- ter Puesto que el bien del conocimiento es la verdad, las virtudes intelectuales son disposiciones o estados (habilos) mediante los cuales se alcanza la verdad. Arist Jes distingue y enumiera cinco: (2) entendimiento o intucién (nots), disposicion a la cual corresponde la captaciin de los princpios (supra, .24); @) ciencia (episté ima), disposicion intelectual relativa ao necesario y cuyo proceder es demostar (Guba, p22); (3) sabidurta Gophia), couvemiento que atin la ciencia y Ia ft (ea decir, la deduccin a partir de los principios y el conocimiento de a verdad de los princiios) y que tiene como objeto lo que es mas excelente por naturaleza» (Et.Nie V16, [141b23). Posiblemente con el término sabiduria se refiere aqu Arstteles no ‘la filosolia primera exclusivamente, sino al conjunto de las ciencias teicas (sien tmatemiticas,ilosofia primera Cl. supra, pp. 29s.) Aellas hay que afiadir (4) elarte 0 téeniea (léchna), conocimiento orienta a la produccién que es «una disposiciin {Que nos facta hacer cosas con la ayuda de una regla verdadera» 0 correcta i. Pi14ba20 y, en fin, 6 la prudencia (hiréndis) que se refiee al obrar ¥ que es mana disposicion verdadera que con ayuda de una regia nos permite obraren 10 con- Cermiente a las cosas buenas y malas para el hombre» (i. 5, 114045) La prudencia istingue de la clencia porque no versa sobre lo necesrio ni tampoco se que SS ounveral sure eslambio dl conlingencia dela cons humanas ‘aubenque 1963). que spueden ser de otro modo, acciones que son siempre parti calares y se reaiizan en circunstancias particulares. Del arte se distingue la pruden- a, a su vez, porque «obraryIracer son géneros distintos» (i, 1140bS-4). ‘La prudencia constituye ele de toda la ica aristtélica, y de la politica como tal Ciertamente el contenido concreto de a prudencia no esta dado ~ni puede estar dado= de anlemano, sino que se eerce y actualiza en cala caso. De ali que Arstteles hable tsualmente de lo que en cal caso diria o haria el hombre prudente, el hombre sen- Salo, (Mis artiba os hemos reerido al hombre serio y voluntarios, spoils, como triterio, Este es finalmente el hombre prudente, phrénimos) El prudente sabe de los Denes y males humanos, sabe qué es lo bueno para el hombre. En este sentido su conocimiento aleanza ui |. Pero lo més earaceristico del hombre prudente 8 la deiberacion, Prudencia es capacidad de delberar bien, con acierto, en cal caso yante cata problema, De ahi que la prudencia «no versa solamente sobre lo unk ‘ers, sino que ha de conocer también lo particular» (i. 7, 1141b145). La prudencia es, pues, la iltima instan- Las virtudes éticas.. sede maa El cardcter cn deca y concir anadamente que acciin o tal otra esa preferible. Ala deliberacidn sigue a eleciin y es necesario es dispuestos a cleir lo correcto y a mantenerse en la elecién. Con otra palabras 43, necesario estar dispuesto a seguir el consejo de la prudencia, Esto depende ya del cearicter, «Caricter» se dice en griego éthos, palabra de la cual deriva =ética», Son, ‘ues, necesarias as virtudes del cardcter, las virtudes éticas. Un «buen» caricter es un caricter noble y firme en laeleccién y ejecucién de lo que racionalmente se considera preferi- ble. Aristételes define la virtud ética, del cardicter, como «un habito de elegir consistente en un término medio relativo a noso- ros, término medio «definide por una reqla, aquella rela con Ta cual lo definira el hombre prudente> (Et.Nic. I 6, 1106636). En esta definicién se hallan concisamen- te expresados todos los rasgos pertinentes de la virtud ética. (1) Es un habito, es decir, una disposicion firme y estable, Esto constituye el componente genérico de la ‘nocidn de virtud que es, por tanto, valido para todo tipo de virtudes: también la virtud del citarista y las virtudes inteleciuales son disposiciones permanentes, aquélla a tocar bien la cilara y éstas a alcanzar la verdad. 2) Es una disposicién relativa a la ‘eleccidn. Este rasgo es ya caracteristico de las virtudes éticas y como tal es a las virtudes intelectuales y con ellas a la prudencia que es, como veiamos, relaiva a la deliberacin, no a la eleccién. (3) Faclita la eleccién orientindola a un término ‘medio relativo a nosotros. La accién virtuosa se sit siempre en un término medio centre dos extremos reprobables, sin caer ni en exceso ni en defecto (asi, la valentia ‘se uega entre la accion cobarde y la conducta estipidamente temeraria, etc), Bl ér- mino medio, sin embargo, ni es equidistancia exacta entre los extremos, ni es el mismo siempre y universalmente. No hay un término medio absoluto, el término medio es relativo a nosotros: lo que para uno o en una determinada circunstancia es excesivo>, para olro 0 en otra circunstancia puede resultar «defectuoso», escaso. (4) Por eso la tegla que «determina» y define la accién virtuosa, la mejor y preferible, es ‘aquella que en cada caso fijaria el hombre prudente. Fl juicio correcto es, una ‘vex ms, asunto de prudencia. En su ética Aristdteles analiza con finura un conjunto signficativo de virtudes. Bn ‘su scatilogos de virtudes Aristételes esti, sin duda, influido por los valores de su. ‘entorno cultural. Pero queda como aportacién decisiva su concepcién de la virtud. ‘como conjuncién de inteligencia y talante, de ponderacién prudente y firmeza de ceardcter, El término medio pare las virtudes éticas Aristoteles Justicia y amistad coneede una atencidin especial ata justi= cia. «Justo» se dice en griego ditaion y Aristételes comienza (Bt.Nic. V 1) dist _guiendo los dos sentidos bisicos en que se uliliza esta palabra. De una parte, se con- sideran y denominan sjustas» las conductas que son conformes con las leyes, € ‘injustase las que transgreden ta ley. De otra parte, la palabra ajusticiae y «justo» se ‘utiizan también en relacidn eon Ia idea de igualdad. Arisoteles se ve levado de este ‘mod a distinguir clos elses de Justicia, la justicia como leyalidad y la justicia como M4 enema aaa ate era de esas don aves de justia -consisente en actu conform 4 eotaut ide por ls eyes-no constuye una virtd parila, ya que no st reterda fam tipo especcn de quchacero actividad. Las eyes, en efecto, no reulan un nico tipo de conducta, sino todas las conductas que son relevantes para | Ja convivencia. iF justicia legal comprende, por tanto, la totalidad de las virtudes en todo aquello ‘que afecta a la relacion con los demas (fb. 112962527. sai sta taposc con la jost Tegal Que es vit toa, Aritteles denomina justicia particular a la que tiene que ver -especificamente con la igualdad. os senate uc regula a relaconesaterpereonalesimponiendo en tas an rao titi de modo que cada cu obenga lo que le correspond Aor let Sa co poet acanzarse mediante dos procedimientos distintos Que AF eta como sulin armen y como =proparon Reames ‘es rene La usldndanelca ve apticn en Ta que Aristotles denoming apace ao recicadore, a justia que rgeen las relacones conrac sea los intercabios en eneral extant exige ue sed extn Jo mismo a cada una de las partes. La proporcién geométrica, por SU feppiyh pin dela justicia distributiva ycomporta que als imlicados se Tes dno exit ve erin in a cada cual en proporcdn asus méctos, Bsa forma de ra ula stibucin pllica de cargos y honores. Se trata pues de virtud fundamental en relacién con la distribucién del poder y con Ja organizacion nia del estado, rate aati y en continuada referencia a ell, Ariss concede dna ine edi 4 aml (Gif) cl se dedican na menos que dos libros enteros de la Etiea a eee te De ome Taner Me den CU. Lasdens arstotecas acer de aaa nos esl © ‘iftno momentos en parte po ns diterenca catrals que nos soparan de algungs momero® fe extents entre el seniiado dea palabra gen pila y peels dea talabr anita? que fala de ora mor, sles Ii cra cget sus arittclc la abr phil expresa tow hzos afetivon eee tociadon la convivencia de quienes denen concen de fem xect roc a iad ara fata dlp que sea. bn este sent ampli cae hablar de anda les hala dele a relaionesapasionadas entre aman, Sanaa ene les js etre hermanos ene canaraas entre menor de cualquier asociaciOn y, finalmente, entre conciudadanos. Las a erenee! wes teen «ama se nucven ao largo de esta ganna de reacone® Tire las observciones aristtGicas acerca de fa amistad las ms interes para teotss son gts las que se rteven aa asta ene sentido ms proxing ‘a nuestra concepeidn de la misma y en su sentido mas amplio referido @ her ace pc chuizians. La nisad piensa Aries, cgna de a mayor estima dad dels cluded a companied de vr, pordus eso mix necaara Para ae eri visa argos, um een do todas as demds sts Buen vit cra 1S) y pores aemas de neceara, es algo noble herman Exbeaisnguircctamente res tips de amistad sein eta se base en dad, tne oh ben Es ds primero cmos amistad es impr Das se ncn perfocta esa que se bus ena bondad y excelent, It Jee La meine noe eiualesen vitide (9, 11S6b7). El amor a una ta ae ans mor de uno miso) que es un prnpoirenuneable de 45, arisioldica se prolonga, mediante la amistad, hasta el amigo que es «otro yor, Por eso «los amigos desean cada uno el bien del otro por el leo miso» Gb. 5, L1S7B300), Para Aristiteles la amistad consituye el corunamiento la perfeccin o exeelencia de la condicion sovial que es propia del hombre. Sin couvivencia no hay vida humana, sin amistad (convivencia con amigos) no hay vida plenay slistactoria, Por eso, ene tencia Aristiteles el hombre feliz necesita amigos. La amistad puede alcanzar, deciamos, a todo tipo de convivencia, a toda forma de ‘comunidad. Es, por tanto, coextensiva con la jusicia ala que sive de estimulo (ei se desea hacer que los hombres no se comporten injustamente entre sf, bastard con hhacerios amigos, pues los verdaderos amigos no cometen injusticia unos contra otros: Blea @ Eudemo Vil 1, 123462832). Aristteles habla de amistad entre los conciudadanos, amistad civil o politica. Este tipo ee amistad, fundamental para la convivencia politica, se manifesta como concordia (homénci Tefiere a los asuntos pricticos de mayor envergadura, En una ciudad, en un estado hay concord weuando los cdadanos estan de acuerdo sobre las cosas les onvienen y las eligen, y evan a la préctica las cosas que acuerdan en comdne (EtNic. 6, 116742628). i Pence ceaneele ). La concordia se es . Alo largo de tas péginas anteriores ha a nC /__resonado insistentemente la politica como TENCE AAD ET, Piasmg sor srneaay ny og, is teles. Ha resonado al hablar de la pruden- La politica cia como. principio directivo ultimo. del comportanient human prea e 38 asuntos pblicos y en la vida particular son, en realidad, el mismo habit. Y ha resonado muy especialmente al referimnos ala justia y ala amistad. La concepcin arsttélca de la jusicia legal (comportamiento ‘ore con las eyes) como virtud total es sumamentesignilicatva ya que se asienta ‘en el supuesto de que las leyesdefinen los compociamients vrtupss La ética noes, ‘ues, ni separable ni sustancialmente distnta de la politica Y sia idea de justcia “legals subraya la dimension politica de la tica, ia iden dejustciaedistribuiva» subra ya la dimension ética dela politica al exigi que cargos y honores se repartan propor. Gionalmente alos méritos de os ciudadanos. La pollica ha aparecido, en fin através dela amistad iby como excelenca vd superior de la convivencia udadana Btica y politica son, pues, inseparables.Ambas pertenecen al mismo lipo de saber (elsaber acerca de bien luinano) y si Arstteles ls distingue, no es sino como dos amas o vertentes (hacia la pois, haca el individu) de un saber nico que, en allt instanca,recibe genéricamente el nombre de «politica. La pertenencia de in ética ala politica EL hombre, animal 2 ai de seen comin olftico: social del ser humano. Vivir para el hom 5. 0. El estado bre es convivireon otros hombres. ¥ sola. mente en el marea de esa conrvencia x Posible alcanzar una vida digna y satisfactoria, es decir, la felicidad. 46. Es mérito de Aristiteles haber insistido en la condieién social del ser humano, Hemos visto emo recurra, en su ética, a su concepcidn teleolbgica de la naturaleza ‘humana para determinar el bien del hombre. También en su pensamiento politico recurre la idea de naturaleza (physis) del hombre para rechazar aquellasteorias (de Origen sofistco) que consideraban ala sociedad como resultado de un mero acuerdo ‘o convencién, Frente aesias teorias Arisotees insiste en que la sociabilidad es un rasgo esencial de Ia naturaleza humana. La vida humana solamente es posible en, convivencia cooperativa con otros hombres: «el estado (pdlis) es algo natural y et hombre es por naturaleza un animal politico» (Politica 12, 1259424). La sociabilidad ‘marea el nivel que corresponde al hombre en la escala de los vivientes: por debajo de L estan las bestias que no pueden vivir en sociedad al carecer de las dotes necest- rina para ello, por encima calé la divinidad que no nevesita vivir en sociedad porque 8 aulosuliciente. Los hombres necesitan vivir en sociedad cooperativa y pueden hacerlo al contrario que las bestia, porque estin dotados de Lenguaje mediante el cual les es posible comunicarse y compartir proyectos précticos y valores morales: sel lenguaje es para manifestar lo que es conveniente y perjudicial y por tanto, tam: bign lo que es justo e injusto.Y frente a los demas animales es exclusivo del hombre el tener, solamente él, la percepcin del bien y del mal, de lo justo y Io injusto y de los demas valores. Y la participacidn compartda de todas estas cosas es lo que cons: tituye la familia y el estado» i. 125381820) La sociabilidad humana se actaliza en tres formas naturales de comunidad farm: lia, aldea y estado (péiis). En éste iltimo, sociedad perfecta y autosuficiente, culmina la ociabiidad del ser humano, La identificacion de forma y fn en los seres naturales Gupra, p-25) leva a Arsidteles a una concepcidn teleoldgica del estado, Preguntar- se qué es el estaco comporta preguntarse cudl es su funcién propia, su fin. A igual «que la familia y la aldea, el estado surge con el fin de asegurar la vi danos, para que éstos puedan vivie. Su funcién, sin embargo, va més ‘mo, no se limita a que los ciudadanos puedan vivir sino que procura que puedan vivir bien, digna y satisfactoriamente, lavida de los eudadanos se espeifcan en oe eects las leyes y muy particularmente, en el P réqimen establecido a través de la consli> tucidn Avisloteles se interesé vivamente por lo que denominariamos «derecho constitue cional comparado». En el capitulo primero sefialabamos que uno de los proyectos ‘encielopédicos del Liceo fue reunir una vasta coleccn de constituciones, uno de ‘euyo volimencs cra in Constitvetén da los ateniensee, obra del propio Ariattlos aor ‘unadamente conservada (supra, pp. 11 y 12). En la Politica estudi de gobiero analizando los objeivos y funcionamiento caracteristic deellas En lo reerente alas formas de gobierno las ideas arstoélicas nos resultan sin ‘6rico en que fueron formuladas. Aristoteles no se pregunta, por ejemplo, tes del poder politico, hasta dénde el estado puede entremeterse en la vida de los 47 iudadanos. Bsta pregunta (al igual que otras que podriamos hacernos y que Aristd- teles no se hace) solamente surgird y adquiriré relevancia a partir de la eoncepeién moderna del estado, Las preguntas que interesan a Arist6teles son, mas bien, edmo se distribuye el poder politico y para qué ha de ulilizarse. 1a idea de sjusticia distributiva» marca la orientacién de la respuesta a la pri mera de estas preguntas, como ha de distribuirse el poder politico. La regla justa es aquélla que establece una asignacién proporcional a los méritos de los eiudadar ‘hos, Tal regla, sin embargo, no es susceptible de aplicacion univoca y automitica, Yaue los «méritos» pueden interpretarse de distinto modo: si se pone el mérito en la excelencia, el gobierno corresponderd a los mejores ciudadanos faristocracia); st ‘se pone en el dinero, los ricos reclamaria el poder (oligarauia); si se pone en la libertad, el gobierno recaera en la totalidad de los ciudadanos (democracia), cle. (EtNic. V 3, 1131425-29; Politica IIL 9). Cuando Aristoteles procede de un modo sis temético distingue tres regimenes politicos ordenados al bien de todos los cit dadanos, al llamado «bien comin: monarquia (gobierno de uno, el mejor de los tocracia (gobierno de los mejores) y ymovientos, sino simplemente «tomismo tardo-medievale. Salvo muy esca- Sas excepciones, el tomismo espaitol contemporineo ha sido dogmiitico y mediocre, ‘aracterizindose por un desconocimiento absoluto de Aristételes y por una interpre: tacion més bien vulgar, por lo general, del propio Santo Toms. A esta pobreza con. ‘ribuyd, sin ninguna duda, la circunstancia de que la rdxima presencia de! tomisino en Espana tuvo lugar durante el nacional-catolicismo de la era del general Franco), 14. Pero volvainos al siglo XIX para dejar constancia de un cuarto ambilo en Aiue se desarrollé un importante estudio de la obra de Arisiételes, el ambito de In filologia y de los estudios histéricos. Dentro de este contexto es nevesario citar nuevamente el nombre de A-Trendelenburg, uno de los mas notables impul. sores de los estudios histdricos en general y de los estudios aristotelicos en pari ular, La edicién critica de las obras de Arisidteles por la Academia de Berlia, con 1 texto griego a cargo de E.Bekker, constituye un auténtico hito (1831), A part de este momento y alo largo de todo el siglo XIX se suceden las ediciones erlticas ¥ los comentarios a las obras de Aristoteles (asi, entre otros, A. Schwexler, 1847, 8; H. Bonita, 1848-9; W. Christ, 1886; E. Grant, 1875; J. Burnet, 1900; W. L. New. ‘man, 1887-1902, etc.). Kdiciones criticas, comentarios y excelentes monogratias ‘continuaron sucediéndose a lo largo del siglo XX. Acistételes) legs 54 a Er ris 1s, adentrados ya en el siglo XX, merece una met si defeasance pen ecg pao re cer ea Ora ga ee ie Ja publicacién del Corpus por Andrénico de Rodas belie eter 4 elt ele be ee ee sas nil iro i dee te. Chane ‘se observaban ane doctrit ales ce eee Dra cata eat aes cca See es eee i oer in itr taae aed pire igre el Corpus, entre distintas doctrinas contenidas en éste), W. Jaeger adopt la pos mn ons a de inna ln reac tas han de cer cna peiciethert ener See en a eee eee eos ee ae ee eee cea eel creme meee See ee ee idios aristotélicos fue enorme a lo largo de : ‘bern, por unos ors, importates mano muchas deeadas del sglo 3X. Se escibieon, por unos lfos, importa irene inn ora de Atttes pando mt acer eon ide doa la enone onion eet et pens an oan yaaa ded igo XX produ reacion xeneralizaa contra os te elon asain del ea, Na xa or clin de Wager puede cosierare en alg sentido definite, A adopando spt dei eco pris ec de rine un via es mente justificado dada la «voluntad de sistema> racteriza a éste), “ toeia te er obligado# Tener en cuenta la nportane variable inoduida por WJaeger. Eliultimo tercio del siglo XX (décadas La recupersel sa acer oh filosofia ‘teles que ha dado lugar aun eee ractica jue puede muy bien denominarse -y ti ets Sta sar Ne ee ae ee see ee te et de Holts nutri an ‘ict ps cso cn coo et ‘segundo lugar, la recuperacion del aristotelismo no lo es del «sistemay aristotélico en 55 ‘su conjunto, sino de ciertas lineas maestras que lo vertebran y dentro de ellas, de ta filosofia préctica (ética y politica) y también de la retériea. El debate (ct, M. Riedel, 1972-74 y R. Bubner, 1976) surgié fundamentalmente a partir de una reflexién critica sobre la relacién entre praxis y racionalidad. La ‘concepeién moderna de la racionalidad y su desarrollo, se arguye, hia terminando ,en Iegora 1990, p.86-103 Lor. B (1967), Das Utell wd das Sein, Kine Grandlegung der Metapisis,llach bel Munchen. 59 parnaa de la Metafisica, Madi, 1957-50), MclNrvia, A. (1981), After Virtue, Notre Dame, Indiana, re Pai Ni i SA eet cps ann ee aueaee enn cnn ernie Ow (9) The Dina Bae ne tian Mais Tra a snl Nin Bear ace ae wn i a mats ee a es trp mi EL seen ee a age ‘Tubinga. i erst I. Ml. Indice Entre Macedonia y Atenas: una vida, una obra Escritos de divulgacién .. Lo tratad0s cee Grandes colecciones... La razon y sus procedimientos: la logica Lenguaje y razonamiento Demostrar y argumentar. Naturaleza, universo, vida: la fisica ... El movimienti Los cuatro causas. El hilemorfismo .. La vida y el alma. El conocimiento .. El universo y su estructura. Ala busqueda de la filosofia primera: la metafisica Las ciencias tebricas. La filosofia primera Lo que es en tanto que algo que es (ontologia) .. La entidad primera (teologia). La unidad de la metafisica aristotélica Una vida digna y satisfactoria: ética y politica .. La felicidad como fin tltimi Las excelencias 0 virtudes .. La vida en comin. La politica 61 CS AES ea partida de la Metafisica, Madrid, 1957-59). pg Crrol ae ce es Ce ee ee am nl Mie ae pn nei ie a vay ce cere con PERELMAN, (1958), Traité de I ti aris (= ‘ imentacion. ae eo ee a ines macy amen cie anty eck wns tommeerh a eee a Be es ere ae Nie en od Ee rd Seno Abn nt oh ae ee I. Entre Macedonia y Atenas: una vida, una obra Escritos de divulgacién Il. Larazén y sus procedimientos 13 Lenguaje y razonamiento 13 Demostrar y argumentar.. an III. Naturaleza, universo, vida: la fisica ... El movimiento... Los cuatro causas. El hilemorfismo .. La vida y el alma. El conocimiento .. El universo y su estructura, IV. Ala busqueda de la filosofia primera: la metafisica 29 Las ciencias tebricas. La filosofia primera. 29 Lo que es en tanto que algo que es (ontologia) a1 La entidad primera (teologia). see 35 ‘La unidad de la metafisica aristotélica 36 V. Una vida digna y satisfactoria: ética y politica .. 39 La felicidad como fin iiltimo 40 Las excelencias 0 virtudes » 42 La vida en comin. La politica 46 61 VI. Elaristotelismo y su presencia en la historia La herencia y la obra de aristteles em la antigitedad. ELaristotelismo en la Edad Media: Averroes y Sto. Tomés La eriss del aristoteismo y su olvido en fa modernidad. Aristiteles y la filosofia contemporanea Bibliografi 49 49 50 51 59 Programa El sitio de la Historia. Félix Dugue Sociedades sin Estado. El pensamiento de los otros. José Lorite Men La sabiduria como estética, China: confucianismo, taoismo y budise Chantal Maillard Pensamiento y cultura en la antigua India. Ana Agud Genio de Oriente.Cuatro mil afios de cultura y pensamiento en el 4 Anterior y el Iran. Joaquin Cordoba Egipto a la luz de una teoria pluralista de la cultura. Jan Assmann La experiencia de Israck: profetismo y utopia. Julio Trebollé Grecia arcaica: la mitologia. José Carlos Bermejo La verdad en el espejo. Los "y€1 alba de Ia filosoia. Rocco Rot Democracia y tragedia: Ia era de Pericles. Ana Iriarte Sécrates y Platén. Romano Gasparotti ‘Aristiteles y el aristotelismo. Toms Calvo EI mundo helenistico: estoicos, cinicos y epictireos. Maria Daraki/€ les Romeyer-Dherbey El nacimiento del Cristianismo y el Gnosticismo. Propuestas. Fran Culdaut Epifanias admirables. Apogeo y consumacién de la Antgitedad, Massitno | El peso de Roma en la cultura europea. Eva Cantarella Padres de las Iglesias griega y latina. Juan José Garrido De la Europa carolingia a la era de Dante. PierreJean Labarritre La raiz semitica de lo europeo: Islam y judaismo medievales. Joo Lomba El redescubrimiento de la sensibilidad: del ciclo artirico al amor co ‘Aiteridad y ética desde el descubrimiento de América. Alfredo Gomez Reforma y Contrarreforma, Salvador Castellote | Descartes: La exigencia filoséfica. Victor Gomez Pin El empirismo inglés. Enrique Romerales La mistiea espafiola (silos xvI-Xvm), Patricio Penalver El siglo de Leibniz. Quintin Racionero Ta raz6n contra la fe: el pensamiento ilustrado, Eduardo Bello La ilustracién espatiola. Francisco Sinchez Blanco En el laberinto del conocimiento de sf: el Sturm und Drang y ta Nuste, ‘alemana, Volker Rule |. El giro kantiano. Riccardo Po770 Kant y la época de las revoluciones. José Lis Villacalas |. Conciencia de la modemidad: Hegel. W. Jaeschke {La Restauracion: la escuela hegetiana y sus adversarios, Félix Dud a

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