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Dedicatoria

A todas aquellas almas enamoradas


Que un día entregaron todo su corazón
Al amor

A todos aquellos seres


Que con cariño y aprecio
Me han enseñado
El significado del verdadero amor

A todas las mujeres que entregan


Su corazón con vehemencia
Sin escuchar razones ni explicaciones
Solo lo hacen por amor.

Américo Pérez

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Invitación al Amor Sublime
A instancias de una respuesta cálida,
una fantasía concebida en la perfección;
sueño devenido en una realidad mágica,
hoy tienes una cita con tu emoción:

Un camino de pétalos de rosas,


tenue luz de velas perfumadas,
palabras dulcemente susurradas,
ecos de una canción hermosa.

Un listón rojo de tu corazón a mi lecho,


cataclismo de emociones en el pecho;
una escalera luminosa a la antesala del
cielo,
apasionado rincón donde perder los miedos.

Una rosa suave que acaricie tus formas,


cuerpos iluminados a la luz del deseo...
Se satura el aire con sensuales aromas,
la pasión que explota en el primer beso...

¡Dos hogueras y un sólo calor,

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dos corazones y un sólo latido,
morir en un instante de amor
para renacer en cada suspiro!

Noche sin besos prohibidos,


éxtasis de labios mordidos,
y el amor prevaleciendo al deseo
en un amanecer de abrazo eterno...

No declares estos versos indiscretos,


no supongas la sorpresa ya se ha ido,
ambrosía guardada en celoso secreto
para ser revelada únicamente contigo.

Una invitación al Amor Sublime,


de sueño perfecto a evento sagrado;
un encuentro humanamente irrepetible,
lacrado con tu sello sensual y mágico

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Un Poema para Enamorar
Deja caer ese orgullo en el olvido,
libera la emoción en sensual entrega,
y en el místico roce de la piel nueva,
hechizaré suavemente tus sentidos.

Entrégate, mas no me des nada...


Envenéname de ilusión controlada,
inúndame de la necesidad infinita
de sentirme tuyo, de sentirte mía...
¡Deja el deseo libre inflamando la piel
y el amor salvaje se rinda a tus pies!

Acércate, pero hazlo muy lentamente...


dame un instante que dure por siempre.
¡Brilla con ese brillo de lo inalcanzable,
deja fluir de tu esencia lo más deseable,
ponle tu mágico e inconfundible sello
y mátame de pasión en un eterno beso!

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Te Amo
¡Te Amo! y no es:
un te amo aniversario,
un te amo compromiso,
un te amo acostumbrado,
un te amo apurado,
un te amo también...

¡Te Amo! y es así:


un te amo enamorado,
un te amo extasiado,
un te amo demasiado,
un te amo generoso,
un te amo porque sí.

¡Te Amo!
con un “te amo”
pronunciado por los labios
mas gritado con el corazón.

¡Te Amo!
con un “te amo”

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tan divino, tan humano
como jamás alguien imaginó.

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Renacido en Ti
Sentir que la memoria ha caducado,
que no hay recuerdos bellos previos a ti.
Una manifestación de sentires renovados,
renacido ese mismo día en que te conocí.

Haces tu aparición en la escena de mi vida,


asumiendo, sin saberlo, el rol protagonista;
desplegando radiante resplandor de
estrellas,
impetuosamente suave, mágicamente bella.

A sabiendas que el amor tiene único dueño:


aquel, que se lanza en pos de ese sueño
de adoración sublime como única premisa,
para quien haya obrado el singular milagro
de despertar a un pobre corazón de su
letargo
con el mágico beso del brillo de su sonrisa.

Sentir que la cordura es solo poesía,


que sólo hay vida a partir de tu vida,
hasta el fin de los tiempos te he de seguir...

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¡Renacido ese dulce día en que te conocí!

Cómo habría de hallar en otra tu boca y tu


pelo,
cómo habría de hallarlos si así no lo
quiero...
¡Irreverente Blasfemia,
si adorara una dulzura ajena a tu miel!
Por siempre he de ser tu caballero fiel,
y tú... ¡Mi Reina!

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Eterna Gratitud
A Dios vaya una gratitud divina,
haciéndose eco de mis ruegos,
me ha bajado de los cielos
un ángel para compartir la vida.

Un agradecimiento enorme al destino,


en su mágico devenir, ha cruzado los
caminos
de nuestras almas, de corazón a corazón,
escribiendo esta nueva sinfonía de amor.

Un cotidiano gracias a la vida


que abandonando su clásica rutina
y luciéndose con sus mejores galas,
me despierta en tu paraíso cada mañana.

Mi lista de agradecimientos es infinita:


a Dios, al destino, a la suerte, a la vida.
Por brindarme de este mundo lo mejor,
¡Eterna gratitud para ti mi dulce amor!

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Revelación
Esta mañana no descubrí el elixir de la vida
eterna
ni el antídoto contra el veneno de la
indiferencia;
que la cura de las ansiedades es algo de
paciencia,
que el odio cae de rodillas ante las cosas
tiernas.

Esta mañana no escribí el mejor o más


triste poema,
tampoco elevé una sentida plegaria al
Todopoderoso;
sencillamente me ha sorprendido el abrazo
milagroso
que consigo trae todo aquello que no se
espera.

Esta mañana amanecí en tu aroma


perfumado,
de tu perfecta armonía felizmente
enamorado;

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dueño de un corazón de latidos
desbordantes,
de un corazón concebido únicamente para
amarte.

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En la Piel de tus Deseos
Desnudándome de toda mi necesidad,
vistiéndome en la piel de tus deseos;
hoy me abandono, me entrego por entero
a la dicha sublime de ser feliz en tu
felicidad.

Si anhelas con desvelo la pureza del


compromiso,
ofrezco algo más noble que un millón de
anillos:
este íntimo deseo, puro en su esencia
divina,
manantial infinito de todos mis sentidos;
este íntimo deseo de compartir toda la vida,
este íntimo deseo de compartirla... ¡Sólo
contigo!

Si acaso un sentimiento sincero esperas,


abandona su búsqueda en las estrellas;
recuéstate plácidamente en tu interior
y hallarás los ecos de cada latido

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de este incondicional corazón mío...
¡Que hace tiempo sólo late por tu amor!

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Promesas de Amor
Arrastrado sin piedad por el vendaval de la
nostalgia,
todo sentimiento se desgarra como tristes
hojas mustias;
ya no escribes, ya no sientes, ya no
extrañas...
Tus promesas de amor, náufragas en el mar
de mis angustias.

El final feliz del cuento de hadas


habré de buscarlo en nueva jornada.
Por fortuna, siempre esta vida mezquina
nos presenta una nueva oportunidad.

Intentaré curar pronto mis heridas.


Intentaré no cometer tu mismo error,
de no abrazarme con locura, sin medida,
al más sincero y hermoso amor.

Cómo habrás de explicar un sinsentido,


si sabes tengo por bien conocido
las eternas noches sin sueño;

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que el dolor tiene un único dueño:
aquel que sufre la cruel desazón
de no ver correspondido tanto amor.

Cómo habrás de explicarme


que el problema es ese corazón
de duros latidos que ha abandonado
el hábito que tenía de amarme...

Si preguntan, diles que sin ti vivir no puedo,


torturado por la ingratitud de tu ausencia;
que el morir es una impensada alternativa,
me sostiene este esperanzado deseo
de que regreses a mí algún día...

En cada suspiro dejo deslizar por mis labios


un sublime... etéreo... "Te Amo",
intentando vanamente poder definir
algo de todo lo que aún siento por ti.

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Intenciones
No intento ser el gran amor de tu vida,
ese que te exige, te demanda y luego te
olvida.
Simplemente intento ser ese que disfruta
cada instante, cada segundo de tu
compañía.
Ese que en aquella noche de verano
bajo un cielo repleto de estrellas,
encontró en un abrazo, en un beso tuyo,
la felicidad que creía perdida.

No quiero ser tu dueño, tu pastor, tu guía,


ese que te dice lo que tienes que hacer y
luego te margina.
Simplemente intento ser ese que te quiere y
te mima.
Ese que en aquella madrugada de desvelo,
feliz, extasiado, intensamente disfrutó
de la paz de tu rostro mientras dormías...

No me interesa ir de visita por tu vida,


ser el gran señor que te llena de cosas

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por fuera y por dentro te vacía.
Sólo intento ser el que te provoque una
sonrisa,
ese que aquel día poniéndose romántico,
enmarcó la belleza de tu rostro
y le escribió una dulce poesía.

No me gustaría ser ese que de rodillas


suplica tu amor,
ese que te tortura y lastima con su fuerte
obsesión.
Solamente ansío ser aquel que
naturalmente desees,
ese que en una impensada y casual noche
fue dueño de tu confianza por única vez,
protagonista sin ninguna restricción
de la completa entrega de tu pasión.

Sólo intento ser aquel que te pueda


enseñar:
que quizás exista el amor eterno,
que tal vez la felicidad tenga dueño,
que cada instante compartido
puede ser un mágico sueño

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del que no se quiere despertar...

Sólo pretendo ser únicamente yo,


ese loco perdido que te quiere,
ese poeta que se anima a decir
sin miedos todo lo que siente:

¡Te amo intensamente


cómo ayer, cómo hoy,
cómo lo haré siempre!

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Anímate a Amar
A ti, que habitas
en los confines de mi ilusión,
deja que la luz de mi corazón
sea tu guía.

Anímate y hallarás:
La dulce palabra que te seduzca,
el suave éxtasis de la más pura pasión,
el abrazo tierno de fuertes brazos,
ese beso que te estremece y enamora,
la caricia que empieza en tu rostro
y rueda hasta el alma...
la ternura que sólo pueden brindar
el brillo de los ojos enamorados...

El eco de un amor sincero


deja la insaciable sed
de brindarse por entero
a la dicha sublime de adorarte.

Licencia la razón, sigue el instinto,


atrévete, te estoy esperando...

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con una rosa en una mano,
y en la otra... ¡Mi eterno Amor!

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Amor Inevitable
Eres Reina que exige la cordura como
tributo
de todo visitante a los dominios de tu
corazón,
eres Mar donde naufraga el compromiso
y eres Sol que enciende y abrasa la pasión.

Mujer fatal, niña traviesa,


dulce compañera, amiga fiel;
dueña de una increíble belleza
tan enorme como la bondad de tu ser.

Cual Ángel de la Guarda me acompaña


la sensación de aquel místico abrazo,
que en un instante, con aquellas lágrimas,
nuestras almas en una eternidad fundió...

Recuerdo que sin motivo pediste perdón.


Recuerdo que... ¡Te amé con todo mi
corazón!

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Dios me quiere de ti separado,
tremendo castigo cruel,
será el pecado de haberte amado
tanto o más que a mi vida,
tanto o más que a Él.

He buscado el sabor de tus labios en otros


labios,
he buscado el calor de tu cuerpo en otra
piel,
ya no lo intento... ya no me engaño...
Este amor inevitable... ¡Por siempre te será
fiel!

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Soledades
Una constelación de sentidas emociones
en su cadente y elíptico deambular;
una pálida lluvia de tristezas otoñales
deslizándose por los ventanales de mi
pesar.

Cada recuerdo se debate en cruzada santa,


la fe y la esperanza son las sábanas
blancas
que protegen cada ilusión y cada latido,
de la tenacidad feroz del polvo del olvido.

Desandando sin equipajes la senda


recorrida,
desprendiéndome de todo y de casi todos;
acarreando solo la nostalgia y la melancolía
unidas en gótica trilogía con mi dolor.

Ausencias voluntarias, encuentros


malogrados,
y esta desolada soledad que hoy ha pesado
con una cruel gravedad ajena a este

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mundo.
Me pierdo en la noche triste y
meditabundo...

¡Cuánto lo necesito! ¡Cuánto lo extraño¡


estremecerme de emoción en un abrazo,
el suave éxtasis de tus dulces labios,
flotar en la ingrávida esencia de tu Amor.

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Tu Olvido
Que bueno sería poder olvidar
y dejarse llevar así tan sólo...
Y yo que casi olvido todo,
pero tu imagen... ¡Siempre está!

El perdón, ¡Oh Gesto Divino!,


enaltece el alma y el corazón decora.
Mientras, yo sigo aquí castigado por tu
olvido
y tu fría conciencia que no me perdona.

¡Qué maravilla especial contar con alguien,


confianza férrea en las buenas y malas!
Mas en la ausencia de tu sentimiento fiel
se marchitan las ilusiones y esperanzas.

¡Qué hermoso sentimiento el amor eterno,


caminar hacia el sol tomados de la mano!...
¡Qué pena terrible, qué dolor tan perfecto,
verte ya no recordar cuanto nos amamos!

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Resignación
Ya no quedan hechizos de luna llena,
se acabaron las pociones mágicas,
ya no sirven los rezos ni las lágrimas
ni hay deseos que te hagan regresar.

Aceptando mi destino con entereza,


maldiciendo esta mi suerte,
me resigno hoy a perderte...
¡Sé que nunca volverás!

Me resigno estrenando estrategia,


si tanto anhelo no ha servido,
quizás a través de este olvido
regreses a mí algún día.

Si regresas o no, a mí, algún día,


ya resulta anecdótico, indiferente...
Este sentimiento ha calado profundamente:
¡Imposible no extrañarte!
¡Imposible dejar de amarte...
de esta dulce manera... así!

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Reencuentro
Tanta lágrima y anhelos derramados,
tanta emoción y sensibilidad contenidas;
en mágico vuelo ha llegado vida mía,
nuestro reencuentro tan ansiado.

Deja que mis dulces palabras te arrullen


cual armonioso canto de áureo ruiseñor,
abrazarte hasta que la distancia se
derrumbe
en esta inmensa alegría, punto final del
dolor.

Deja que mis sentidos recorran tu cuerpo


hasta anidar en tus labios un beso eterno
que deje grabado a puro sentimiento
la incontenible pasión que por ti siento.

Déjame olvidarme del mundo en tus brazos


y que sean historia las grises tardes del
hastío.
Sentir tu corazón latiendo junto al mío
y en cada latido decirte ¡Cuánto Te Amo!

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Llamados Lejanos
Muchas lágrimas ya han pasado,
desde aquel llamado tan lejano
que fue tu triste portavoz:
“Amor mío he partido,
sin un beso ni un adiós...”

Instante fatal, cruel y oscuro,


me quedé sin presente ni futuro.
Instante en que te arrancaste de mi vida
sin un motivo ni una explicación...
Partiste llevándote toda la alegría,
dejando sin latidos a este corazón.

Oír tu voz, ferviente deseo


de mis anhelos más cobardes,
es imposible ya no puedo...
¡No hallo el valor para llamarte!

Será el miedo que me digas:


que estás bien, que has encontrado
quien te llene de amor y poesía,
que de mí te has olvidado.

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O tal vez, me digas vacilante:
“Estoy mal te extraño con locura”
y yo morirme en la amargura
de no poder en mis brazos consolarte.

Tan sólo me queda este sentimiento,


infinito, latente... ¡Pura pasión!
En la espera eterna del casual momento
en que tus palabras devuelvan la ilusión:

“Vida, al fin he regresado, no imaginas...


¡Cuánta falta me hace tu Amor!”

Extraño Pasatiempo
Extraño pasatiempo el de mi vida
de no hacer más que extrañarte,
de sentimientos embarcados a la deriva
sin encontrar corazón donde amarrarse.

Extraño pasatiempo de simular odiarte,


desesperado intento de mi sentir para
alejarte,

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condenándome sin la menor clemencia
a ser el único que sufre las ausencias.

Extraño pasatiempo de perseguir este


sueño,
de hacer lo necesario y lo innecesario,
de solo convertirme en tu esclavo
con la firme ilusión de ser tu dueño.

Si hay que creer para ver...


¡Entonces creeré con porfía!

Si hay que rezar...


¡Entonces rezaré de noche y día!

Si hay que llorar...


¡Entonces derramaré cada lágrima mía!

Si hay que esperar...


¡Entonces esperaré varias vidas!

Si hay que amar...


¡Cómo siempre, amaré sin medida!

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Si tengo que olvidar...
entonces lo siento,
quien ama como yo te amo:
¡Jamás se rinde... Jamás olvida!

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Ausencia
Si todo pensamiento me sabe a tu
presencia
cómo hago, dímelo, para no extrañarte;
ya es imposible disimular tu ausencia
si de esta agonía nada puede consolarme.

Adónde están la magia y la fantasía,


adónde el poderoso anillo con la escritura:
"Esto también pasará"
Nada en esta tierra libera a mi alma
de la inquietud que la aprisiona
cuando me faltas, cuando no estás...

Si no hay tiempo ni barreras ni distancias


que separen a dos seres que se aman,
entonces por qué muero al tenerte
distante...
Seré yo la maldita excepción a la regla
o serás tú mi vida que dejaste de amarme.

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No me pidas…
Podés pedirme que acabe con
el hambre y la pobreza del mundo...

Podés pedirme que viaje hasta el sol


sin nave espacial...

Podés pedirme que en una noche estrellada


te lleve de paseo a la luna...

Podés pedirme que haga retroceder los


relojes
para regresar a los tiempos felices...

Podés pedirme que cruce los océanos a


nado
los desiertos a pie...

Pódes enloquecer incluso y pedirme


que sea bueno y humilde...

Pero, por favor, no me pidas


nada imposible...

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Por ejemplo, no me pidas
que deje de verte...

¡No me pidas
que deje de llamarte!

¡No me pidas
que deje de desearte!

¡No me pidas
que deje de entenderte!

¡No me pidas
que te abandone a tu suerte!

Pero por sobre todas las cosas


no me pidas...

¡Que deje de amarte!

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Dulce Delirio de Amor
Vagaba insensible por esta vida sin color;
con los ojos cerrados, agobiado por el dolor,
hasta que de repente, una intensa luz me
iluminó...

Abrí los ojos, miré al cielo y ahí estabas vos:


mágica, hermosa, radiante criatura virginal
como una dulce princesa escapada de un
cuento irreal.

La claridad de tus bellos e increíbles ojos


inundando con intenso destello multicolor,
cada uno de los espacios grises de mi
corazón.

El mínimo roce de tus dulces labios rojos


conmueve cada fibra íntima de mi pasión,
invitando a beber de ellos cada gota de tu
amor.

Tu inocente y provocativa sensualidad


te sacude, te golpea, te incita sin piedad,

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provocando una avalancha de furiosos
sentidos
que te arrastran por toda la eternidad.

Inconsciente de mí, sin medir las


consecuencias,
te entregué mi vida, mi pasión, mi
conciencia;
te entregué, quizás, el más sincero de mis
tesoros:
el amor más puro y simple de todos.

Tal vez, te digan que quise arruinar tu vida,


sería una estúpida, loca, idea suicida;
si tu vida es la mía, si no hay vida sin ti,
dicen tantas cosas ya no saben que decir...

La vida me ha golpeado de manera


insaciable
con una indescriptible y feroz crueldad,
terrible e intenso dolor, sólo comparable
al que se siente cuando tú no estás...

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Enamorarse
Diálogos sentidos mas no escuchados.
Todas coincidencias alentando a favor.
Suaves labios que modulan embelesados
intuyendo la inminente venida del amor.

Con la ilusión latiendo en las sienes,


libero al pasar la pregunta inesperada:
“Dime, por favor... ¿Tú me quieres?”
-La pronta respuesta se maquilla de nada-

Remolinos de emoción en tu pecho,


resulta tan pronto, resulta tan fuerte...
Imposible contener la verdad al acecho:
“¡Sí y tanto que echada esta mi suerte!”

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Tenerse
Tenerse en lo humano y en lo sublime,
en la diáfana fantasía y en la razón...
Tenerse en la sangre y en lo sensible,
unidos y eternos en nuestra unción.

Tenerse en la boca y en los suspiros,


en la azul esperanza y en la ilusión...
Tenerse en el aire y en cada latido,
reclamo desesperado del corazón.

Tenerse en la piel y en los sentidos,


en el pensamiento y en la emoción...
Tenerse en el alma y en cada camino,
sin más prioridad que esta obsesión.

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Ni un instante
Revolotea en mi pensamiento
constante y atrevida tu imagen...
¡No puedo dejar de pensarte!
Ni un instante... ¡Ya lo sé!

Mi deseo, cautivo en tu piel


como el torrente en su cauce...
¡No puedo dejar de desearte!
Ni un instante... ¡Ya lo sé!

De un segundo o una existencia,


tu ausencia, siempre intolerable...
¡No puedo dejar de extrañarte!
Ni un instante... ¡Ya lo sé!

Mi pecho no admite otro aire


que el aire que tú purificaste...
¡No puedo dejar de respirarte!
Ni un instante... ¡Ya lo sé!

El sol siembra en tu rostro


visos de un celeste paisaje...

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¡No puedo dejar de mirarte!
Ni un instante... ¡Ya lo sé!

Deidad única de mi devoción,


de mi ilusión, soñado baluarte...
¡No puedo dejar de adorarte!
Ni un instante... ¡Ya lo sé!

Dueña eterna de mi corazón,


esta conclusión es inevitable...
¡No puedo dejar de amarte!
Ni un instante... ¡Ya lo sé!

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Más que Enamorado
Que jamás acepto un “no” y soy como un
niño.
Que suelo ir de regreso cuando hay que
partir.
Reiterado e irreflexivo puñado de
sinsentidos:
¡Te Amo!... y estoy más que enloquecido
por ti.

Que acostumbro a extrañarte por todo


motivo.
Que en tu ausencia ya no entiendo como
vivir.
Fanático, incondicional y devoto de tu
cariño:
¡Te Amo!... y estoy más que necesitado de
ti.

Que me acuesto y amanezco con tu


imagen.
Que procurar tu felicidad es mi esencial fin.
Hidalgo, leal, y tu gozo, mi noble estandarte:

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¡Te Amo!... y estoy más que pendiente de ti.

Que te siento como en la existencia he


sentido.
Que soy simplemente tuyo desde que te
conocí.
De tus pasos se alimenta mi encantado
camino:
¡Te Amo!... y estoy más que enamorado de
ti.

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Urgencia de Amor…
Predicando la ilusión como doctrina,
dogma celeste del querer es poder,
cosecharas el dulce fruto de creer,
de creer con desesperación y porfía
en este, nuestro amor falto de abismos,
manantial suave de infinitas ilusiones,
en este amor de dos heroicos corazones
y un sublime sentimiento mismo.

Erígete como la musa de mi emoción,


haz del común sentido un sinsentido.
Arranca de mi alma el verbo divino
que arrase los pabellones del dolor.
¡Derrocha dulces cataratas de pasión,
sedúceme, enloquéceme, conquístame,
clávame en el pecho el estandarte
de tu bienaventurado y glorioso amor!

En los dominios de esta urgencia


como concebir algo más importante...
¡Es imperioso, vital y apremiante:
liberta tu alma, desata los sentidos

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derroca la calma, reinventa la ilusión!
Necesidad feroz de percibir renacido
el verso sublime del corazón del poeta
en la celestial dulzura de tu amor.

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Leve Muestra del Amor
Pruebas de que aquello que soñabas existe.
Fantasías que anhelan no ser concretadas.
Nuestra medalla, heroína que filosa resiste.
Un alma, con palabras de amor, iluminada.
El perfume que resulta imposible olvidar.
La íntegra necesidad de perseverarse fiel.
Aquel espontáneo: “¿Dónde hay que
firmar?"
La extasiada piel que te conmovió la piel.
Esa ternura que trajo sosiego a tus ansias.
Alados ensueños a la calidez de las velas.
Ese cariño que trajo alegría a tus lágrimas.
Paradisíacos lechos de emociones de seda.
La ocurrencia sencilla que te hace sonreír
Fecundas ilusiones de lunas compartidas.
La sorpresa delicada que te hace derretir.
Eternos abrazos de jubilosas bienvenidas.
Un pecho generoso donde poderse cobijar.
Un sinfín de los legendarios besos de lado.
Un ligero aliento de un poderoso vendaval.
Una nimia partícula de un universo ilimitado.
Ingenuamente me preguntas qué te he

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dado,
-acaso, demasiada hermosura para
asimilar-
la respuesta prospera evidente en mis
labios:
¡Leve muestra del amor que atesoro para
dar!

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Humilde Osadía
Lamento presentarme con la humilde
osadía
de no traer el aroma de las frescas
madreselvas
o los azules sonidos de las caracolas
marinas,
de portar una existencia huérfana de
leyenda...
Es este afán de no estar sujeto a ser un
sujeto,
o acaso este insaciable sueño de ser un
sueño.

Un sueño que ansía tornarse en sujeto,


un sujeto que ansía tornarse en sueño...
Un ensueño meticulosamente pergeñado
por un cuerpo encendido que te aguarda,
por el delirio de un corazón enamorado,
por un alma melancólica que te extraña.

Un sujeto que quiere transformarse en


sueño,

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un sueño que quiere transformarse en
sujeto...
Un personaje despojado de disfraces y
aliento,
meramente un hombre, poco más que
humano.
Un superviviente, que hace ya un noble
tiempo
decidió, y para siempre, permanecer a tu
lado.

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El Rostro del Amor
Te acuerdas de la batalla despiadada
por aquel ambicionado trozo de tarta
o por la tenaz elección del aquel color.
Imperecedera, la ternura convocada,
exquisita, la sensualidad desplegada
en el mágico ritual de reconciliación.

Te acuerdas de esas tertulias nocturnas


donde las fantasías trascienden fecundas
y las emociones recobran su esplendor.
Las confesiones ahogadas en lágrimas,
las sonrisas que irrumpen espontáneas
y miles de poemas henchidos de fervor.

Sonrisas, lágrimas, libertada emoción,


es el Arte de acoplar en cada situación.
Cargo con un raudal de personalidades:
insensatas, contradictorias, pasionales;
ostentando vanidosas un mismo rostro,
sensual y rebelde... ¡el rostro del amor!

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Irracional Lealtad
Mis nobles labios, no osaría quemar
con el roce helado de impíos labios.
¡Cómo humillar con semejante daño
a la pureza salvaje de nuestro besar!

El brillo de mis pupilas no encendería


con la fugaz luz de tentadoras pupilas.
¡No existe tentación capaz de opacar
al encantado fulgor de nuestro mirar!

La hereje palabra melifica su forma


y se lanza insolente tras los sentidos.
¡Es imposible que una profana boca
contamine nuestros celestes sonidos!

Lágrimas de rodillas que conmueven


y escalan los muros de nuestra piedad.
¡Entristece no poder corresponderles,
aunque nos apene, es la única verdad!

Júbilo absoluto falto de esfuerzo:


inmortalmente leal en la palabra,

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gloriosamente leal en la cruzada,
enteramente leal en el sentimiento.

No vislumbres proezas o milagros,


permanecer fiel es una necesidad
forjada por esta irracional lealtad,
irracionalmente digna de este amor.

54
Soy tu Amigo y te Amo
En la triste melodía.
En la gracia no tenida.
En la huella indolente
¡Soy tu amigo y te amo!
Denigrado por la mano
de mi aspérrima suerte.

Un abrazo suplicado.
Un toque disimulado.
Un ensueño impotente.
¡Soy tu amigo y te amo!
Embargado por la mano
de mi aspérrima suerte.

Sonríes y le adoras.
Extrañas y le lloras,
y su amor es más fuerte.
¡Soy tu amigo y te amo!
Maldecido por la mano
de mi aspérrima suerte.

El aire no se respira.

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El pan no sabe a vida.
Es mi cruz, el quererte.
¡Soy tu amigo y te amo!
Infectado por la mano
de mi aspérrima suerte.

Testigo de tu alegría.
Tu boca no será mía.
El fallo es inclemente:
¡Soy tu amigo y te amo!
Abolido por la mano
de mi aspérrima suerte.

El huracán de sus velas.


La noche de sus estrellas.
Eres suya, y para siempre.
¡Soy tu amigo y te amo!
Nominado por la mano
de mi aspérrima suerte.

Predestinado a ti

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Se incendia el mundo, al fin,
impiadoso se hunde el barco,
y en medio de tanto espanto
Yo... ¡preocupado sólo por ti!

Circular necesidad sin fin:


el norte que necesita al sur,
el astro que necesita su luz
y Yo...¡te necesito sólo a ti!

Añoranza forzada a sufrir:


el viento extraña a las hojas
la belleza extraña a la rosa,
y Yo... ¡te extraño sólo a ti!

Gente que muere sin vivir:


unos que celebran la vida,
otros, la abrasan en la pira,
y Yo... ¡vivo sólo para ti!

Inspiración, y su etéreo fluir:


el artista que diseña el cielo,
el poeta que codicia el verso,
y Yo... ¡suspiro sólo por ti!

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El destino destinado a elegir:
la luna prefiere rostro blanco,
el beso escoge dulces labios,
y Yo... ¡que te elijo sólo a ti!

Y el amor haciéndose sentir:


el edén cautivo de su gracia,
la tierra cautiva de su magia,
y Yo... ¡que te amo sólo a ti!

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Amar y ser amado
Es el regalo más hermoso
Que podrás recibir en la vida

Porque ni los bienes


Ni el dinero
Ni los amigos
Ni la familia misma
Sin el amor no subsistirán

Américo R. Pérez

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