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CAPITULO UNO

Introducción

Los primeros párrafos ya no tienen sangría.

En la actualidad existe un gran interés por las personas de la tercera edad, cuarta

edad, viejos, ancianos, o senectos, como quiera llamárseles. Milagros (2001) comenta que

son muchas las ciencias y disciplinas que tratan sobre la etapa adulta tardía; perspectivas

desde las que se puede enfocar y delimitar el proceso de envejecimiento, así como los

fenómenos que aborda. Unos de naturaleza cultural (artes, religión, etc.), otros de

naturaleza científica (demografía, sociología, etc), y de naturaleza social (psicología,

sociología, etc). Autores como Kalish (1996) y Gómez (2002) comentan que el

envejecimiento es un proceso natural e inevitable como el nacer; y que sólo termina con

la muerte. De igual forma se propone no hablar de vejez como un estado sino, como

proceso, un proceso, que comienza al término de la juventud, y que se combina a lo largo

de la vida adulta, con procesos de maduración.

Otros Autores como López y Oljazabal (1998) comentan que la etapa adulta

tardía es un constructo social, ven esta etapa como una definición social, que desde luego

varía dependiendo de las distintas sociedades, culturas y épocas a lo largo de los años.

Esto significa que la sociedad asigna según la edad, funciones distintas que implican

roles, normas y expectativas definidas; y uno de los elementos de esta construcción

social es la representación mental de esta etapa como período de deterioro, lo que

significa que hay diversas percepciones de la misma, dependiendo de la cultura. En la

cultura no occidental, por ejemplo en China, se ve la vida como un continuo círculo, en el

que se nace, se muere, y se vuelve a nacer, por lo que se preparan para la etapa adulta

tardía en el que las personas adultas son veneradas. En la cultura occidental la etapa
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adulta tardía se considera como un hecho negativo; la palabra “viejo” es considerada un

tabú; en la sociedad civilizada pocos quieren ser considerados como “viejos”(Papalia y

Wedkos (1992).

Estas ideas, prejuicios, estereotipos de la edad adulta tardía, surgen como producto

de una sociedad basada en la productividad y el consumo, donde la importancia de los

recursos se centra en los jóvenes y adultos jóvenes (Viguera, 2000).

Antecedentes No debe de llevar este subtítulo porque es lo mismo que en el anterior

En la sociedad actual occidental se considera viejo a un hombre cuando ya no

produce, depende de los demás, y se le permiten actividades reducidas para subsistir,

formando parte del grupo de los pensionados, asilados, y otros.

Según Confort (1977), el 75% de los cambios relacionados con la edad son

producto de nuestra mente y de las ideas y convencionalismos erróneos sobre esta etapa.

Entonces surge lo que se ha denominado “Viejismo”, que Salvarezza (1988;

Krassoievitch, 1998), define como conjunto de prejuicios, estereotipos, y

discriminaciones a los “viejos” en función de su edad; la actitud discriminatoria se va

adquiriendo al paso de los años, y se transforma con el tiempo en una imagen negativa de

sí mismo. En este contexto es importante mencionar y recordar que las expectativas de

otros van a influir en el autoconcepto y por lo tanto el comportamiento individual (Reyes,

1993).

Milagros (2001), señala que la forma en que una persona regula las experiencias y

acontecimientos de su vida, dependen del contenido, organización y funcionamiento de su

autoconcepto, que es una organización que integra e interpreta todas las experiencias, y

le da continuidad, regulando el afecto y motivando a la persona. Este autor, comenta de


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igual manera que la idea que tenemos de nosotros mismos (autoimagen o autoconcepto),

y la valoración que se hacemos de ella (autoestima), como personas en todas y cada una

de sus dimensiones, está asociada con la salud, el envejecimiento y la satisfacción con la

vida (Bs). Agregar algo como “a esto se le llama bienestar subjetivo”.

La clave para una satisfacción y bienestar continuado en la etapa adulta tardía,

puede ser un complejo sentido del Yo, consistente mayormente en muchos roles sociales,

concepciones sobre si mismo (autoconcepto) y aspectos de la personalidad. Se señala al

bienestar subjetivo (Bs) como el que determina el estado Psicosocial y físico del

individuo (Milagros, 2001). Se hace referencia al bienestar subjetivo como la sensación

de satisfacción que tiene el adulto mayor consigo mismo, como se ve internamente, más

que cómo se ve desde fuera.

Algunos autores, (Kaufman y Zinberg, 1987) señalan que si a la indiferencia

social, la discriminación y demás, se le agrega el de la confinación a una residencia para

personas de edad avanzada o asilos, los adultos mayores tendrán una disminución o

dificultades en las capacidades físicas, déficit conductuales, habrá un retiro de

reforzamiento social, aislamiento y privación sensorial y social.

En base a esto, comentan que la responsabilidad de la institución o residencia para

personas de edad avanzada consiste en proporcionar a ésta una estancia adecuada,

instalaciones recreativas, oportunidades de trabajo, por lo que deberían tomar más en

cuenta las necesidades de las personas en edad avanzada, para proporcionar los recursos

adecuados.

Por la importancia del Bienestar Subjetivo y por ende el autoconcepto en esta

etapa adulta tardía, todas las ideas y prejuicios establecidos en ella y todo lo que rodea

acerca de las instituciones, asilos o residencias; intentaremos indagar el grado de


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variación en el bienestar Subjetivo(Bs) y por ende el autoconcepto (Ac) en personas de

edad avanzada, que se encuentran en residencias institucionales para adultos mayores, y

en las personas de edad avanzada que se encuentran residencias no institucionales o casas

familiares.

Planteamiento del problema

El planteamiento está muy teórico, se supone que debe presentar la situación actual de la

problemática de la que trata el estudio, con datos y estadísticas de México y

especialmente de Yucatán y tu tienes mucha teoría.

Primer párrafo

Actualmente el envejecimiento de la población es uno de los fenómenos sociales

de mayor impacto en este siglo. Milagros (2001), señala que las nuevas tendencias

demográficas se traducen en la inversión de la pirámide poblacional de muchos países

(esto es, el mayor porcentaje se encontraba en la infancia y adolescencia, y el menor

porcentaje se encontraba en la etapa adulta tardía; hoy es lo contrario, hay mayor

porcentaje en la última etapa de la vida).

Gómez (2002), comenta que según el fondo de Población de Naciones Unidas

(FNUAP, 1999), la esperanza de vida en los países en desarrollo ha aumentado

significativamente en los últimos 50 años. Parece que sigue prevaleciendo la idea de que

el fenómeno de envejecimiento poblacional corresponde solamente a los países

desarrollados, sin embargo hay una marcada tendencia en los países en desarrollo. Entre

las 10 naciones que en el año 2020 contarán con las poblaciones más numerosas de

personas mayores están China, India, Brasil, Indonesia, Pakistán, México y Bangladesh.

Uno de los indicadores para establecer el grado de modernidad o madurez de las


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sociedades avanzadas, es una mayor esperanza de vida de sus respectivas poblaciones. El

envejecimiento demográfico se relaciona con el desarrollo, y el rejuvenecimiento con el

subdesarrollo (López, 2001). Señala López de igual forma, que en los países

occidentales, las altas cotas de Bienestar económico y social, logradas en el S. XX, han

contribuido a la longevidad de sus habitantes y al descenso de fecundidad.

Papalia y Wedkos (1992) mencionan que como la población de mayor edad

aumenta es más influyente por lo que es posible que se vean cambios en los programas de

gobierno, vivienda, nuevos productos y otros. Sin embargo se enfatiza que antes tendrían

que combatirse los prejuicios acerca de la vejez entre los cuales están el que se les

considere seres indefensos que ya no pueden valerse por sí mismos, que se les perciba

agotados, con poca coordinación y que son propensos a sufrir accidentes, adquirir

infecciones con facilidad, que no pueden recordar, aprender, que ya no presentan interés

en las relaciones sexuales, que son seres que se aíslan de los demás, que sólo se dedican a

ver tele, que no son productivos, malhumorados, delicados y autocompasivos.

Con base en esto se enfatiza que el temor a la etapa adulta tardía (vejez), no es un

temor a un estado físico, sino a un estado social. Es el miedo a sentirse rechazado,

dependiente, relegado y demás.

Monchietti y Lombardo (2000) reafirman que el envejecer se da en un contexto

sociocultural, de tal manera que las modificaciones en el mismo (contexto), actúan sobre

el proceso de envejecimiento. De igual forma obtuvieron datos que les permitieron

concluir que la representación de sí que la persona en edad avanzada tiene, se ve influida

por la representación mental que de la etapa adulta tardía (vejez), circula en un grupo

social determinado. Entonces, es obvio que la persona en edad avanzada empieza a


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manejar una escala de valores denigrantes para sí mismo, llegando a despreciarse, a

considerarse inútil e incompetente.

En base a esto Milagros (2001), comenta que:

“La persona en edad avanzada, se cuestiona en definitiva más acerca de su identidad en la

medida en que no se encuentra una respuesta satisfactoria que disminuya su angustia, que

los mitos, prejuicios, y demás suponen sobre el proceso de envejecimiento, le generan; y

que la sociedad no trata de contrarrestar, devolviéndole una imagen con la que pueda

identificarse plenamente, dañándose el Autoconcepto (Ac)” (p. 5). CITA LARGA

Por lo que Krassoietvich (1998) comenta que “definitivamente esa imagen que nos

hemos construido de las personas de edad avanzada, ha llevado a que ellas mismas la

internalicen y la sientan de esa manera” (p. 29)

Kalish (1996), comenta en cuanto al autoconcepto (Ac), que “las personas en edad

avanzada se consideran a sí mismos de manera más positiva, que como son consideradas;

sin embargo, cuando se les pregunta a éstos sobre las personas en edad avanzada, usan los

mismos estereotipos negativos” (p.106).

Es importante enfatizar que la etapa adulta tardía y el Bienestar Subjetivo de las

personas en edad avanzada, son una función de la realidad social, y que el ingreso en un

proceso de enfermedad, es largamente dependiente de la exclusión social y del rechazo al

proceso de envejecimiento (Monchietti y Lombardo, 2000). Señalan asimismo, que a este

rechazo social debe agregarse, como fuente de dificultades la situación en el asilo o

residencia; por lo general, debido a las características de estas instituciones las personas

en edad avanzada se quedan en estado de reposo y tranquilidad; ya que consideran que

necesitan poca estimulación social.


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En México no existen estadísticas precisas acerca del número de personas de edad

avanzada en estos asilos o residencias; se piensa que la mayoría reside con su familia; que

el 62% de los varones viven con esposa e hijos, y 52% de las mujeres viven con sus hijos.

Lo que distingue al asilo de ancianos o residencias de otras instituciones de

confinamiento (entendido como destierro), es que en las últimas se pretende la

rehabilitación de recluidos; en las primeras parece lo más importante el agrupamiento y la

reclusión, acompañados de una supervisión medica (Krassoievitch, 1998).

Villar (1998), señala que es posible pensar que la etapa adulta tardía al tener

declinaciones físicas y de roles significativos, afecte de igual manera aspectos como la

autoestima, autoconcepto o bienestar subjetivo; sin embargo, dice que no hay evidencias

empíricas que sustenten lo dicho anteriormente.

Apartados que faltan

Area de estudio… explica por que esta tesis debe de hacerla un psicólogo y que

especialidad

Propuesta de estudio…. Explica los objetivos, las pregón tas de investigación y las

delimitaciones

Objetivo de la investigación No lleva este subtítulo

Determinar el bienestar subjetivo y el autoconcepto de los adultos mayores, de

acuerdo a la edad y al tipo de residencia, institucional o familiar, en la ciudad de Mérida,

Yucatán, y compararlos.

Pregunta de investigación No lleva este subtítulo


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¿Cómo varía el grado de diferencia entre el Bienestar Subjetivo (Bs) y el

autoconcepto (Ac) en personas de edad avanzada, considerando dos condiciones de

residencia: residencia institucional para adultos mayores y residencia no institucional en

casas familiares?

Delimitaciones forma parte de un apartado que se llama Propuesta de Investigación

El siguiente trabajo se realizó con 140 sujetos de edad avanzada entre 60 y 95

años, de los cuales 70 se encuentran en dos residencias institucionales para personas de

edad avanzada, que son La Divina Providencia y Brunnet Celarain; y 70 son personas de

edad que residen en residencias no institucionales, es decir, en casas familiares o

particulares de la Colonia Alemán. Lo anterior en un tiempo de dos meses y medio.

Todo esto para indagar si existe en las personas de edad avanzada que viven en

residencias institucionales para adultos mayores un nivel significativamente menor de Bs

y Ac que las personas que viven en residencias no institucionales, es decir, en casas

familiares o particulares ; es por todo lo expuesto en los párrafos anteriores, que la

técnica que se utilizó consistió en la aplicación de dos instrumentos, uno de bienestar

subjetivo, y otro de autoconcepto, para medir los mismos, aplicándose el trabajo de

campo en la calle para visitar las residencias (ambiente natural donde viven las personas

de edad avanzada) y aplicar los instrumentos.

De acuerdo a las características de la investigación el método utilizado

correspondió a un estudio descriptivo.

Relevancia… lo que se llamaba justificación

Justificación del estudio. Relevancia social.


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Ciertamente a todos los seres humanos nos afecta el proceso de envejecimiento, ya

que estamos inmersos en él, al igual que las personas a las que queremos. Es por esto que

si queremos entender a la humanidad en su totalidad, se deben de conocer, entender y

tomar en cuenta los últimos años de vida de una persona (Kalish, 1996).

López (1998) señala que las expectativas de vida habían aumentado. La población

de más de sesenta años va en aumento, más en un país joven como México, donde el

índice de envejecimiento es del 7% de la población. Friedman (1997), complementa lo

anterior cuando señala que en 1960, en el grupo de 0-14 años, había un 41% total de la

población, y en 1990 un 30.5%; en el grupo de 15-59 años, en 1960 se encontraba

abarcando un 53.5%, y en 1990 un 62.1%; en el grupo de mayores de 60 años, había en

1960 un 5.2% que aumento en 1990 a 7.1%. lo cual es denominado envejecimiento de la

población.

Pardío (2002), Jefe de los Servicios Médicos del Sistema de Desarrollo Integral de

la Familia (DIF) estatal, señala que Yucatán es después del Distrito Federal, el estado con

mayor población de edad avanzada; de hecho afirma que es el estado con mayor número

de personas mayores de 85 años en toda Hispanoamérica (Diario Yucatán, 26 agosto,

2002).

La Organización Mundial de la Salud(OMS), señala que en la actualidad, en el

mundo, hay 593 millones de personas mayores de 60 años, y para el año 2050, se cree que

aumentará a 2000 millones de personas de edad avanzada.

Datos del Censo General de Población del Instituto Nacional de Estadística,

Geografía e Informática (INEGI) , realizado en el 2000, señalan que en México el número

de personas de edad avanzada es de 7 millones. En el 2050 se calcula habrá 41 millones.


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Pardío indica que en el estado de Yucatán el número de personas mayores es de

138,635. El 44% de las personas mayores se concentra en Mérida y el 56% en el interior

del estado.

Yucatán ocupa el vigésimo noveno lugar y cuenta con el 2.1% del total de

ancianos del país. Pero si se considera la población total de cada entidad, Yucatán ocupa

el primer lugar, siendo las personas mayores de 60 años el 7.8% de la población, con una

tasa de crecimiento promedio de 3.5% (Peniche, 2000).

Una buena cantidad de ancianos de nuestro país realiza alguna actividad, así lo

expresa el 53% de los varones y el 6% de las mujeres. En Yucatán, el 6% de la población

económicamente activa tiene más de 60 años; 47.9% trabaja por su cuenta, otras

ocupaciones como empleado u obrero (26.8%), jornalero o peón (16.3%), patrón o

empresario (3.3%) y trabajo familiar no remunerado (1.7%) dan una idea de la situación

económica de esta población de edad. Los datos dicen que en Yucatán, el 24% de los

adultos mayores están jubilados o pensionados, lo cual coloca a nuestro Estado, en este

rubro, en el segundo lugar a nivel nacional, únicamente precedido por el Distrito Federal

(Peniche, 2000)

Milagros (2001), enfatiza que al considerar la etapa adulta tardía se nos plantea un

problema social de primer orden, en cuanto a las personas mayores como grupo diferente

e importante en el ámbito demográfico, con rasgos culturales específicos e intereses

propios; que están exigiendo se les garantice un aumento en el Bienestar, el desempeñar

roles que los motiven, en fin que se les perciba de diferente manera, para poner fin a la

marginalidad, a la inseguridad, a la falta de calidad de vida, y a todos los prejuicios que

forman parte del imaginario social que envuelve la etapa adulta tardía.
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Krassoievitch (1998), enfatiza lo anterior señalando que no se debe encasillar a las

personas de edad avanzada como un grupo homogéneo. Hay la necesidad de respetar la

diversidad interna, en vez de realizar tratamientos globales.

Reyes, (1993), señala que el Bienestar Subjetivo, la satisfacción con la vida en la

vejez, es el principal criterio de un envejecimiento exitoso. En la discusión algunos

autores comentan que hay índices objetivos más que subjetivos que deben utilizarse.

Otros autores, señalan que el Bienestar incluye dimensiones como el grado de

satisfacción que se tenga con la vida, estados de ánimo, felicidad general, congruencia de

la persona, autoconcepto.

El Bienestar Subjetivo, de nuestra vida, de alguna manera equivale a la calidad

de nuestro envejecimiento, y este depende en gran medida de cómo podamos elegir

individual y socioculturalmente , nuestras actitudes y viviendas (Reyes, 1993). Por lo

anterior es básico fomentar el número de actividades para las personas mayores, y un

trato digno tanto en los hogares como en la comunidad, ya que pueden todavía aportar a

la sociedad, y al subestimarlos se puede dañar su autoestima y por ende el autoconcepto.

Cortes, Flores y Castillo (1996) estudiaron el autoconcepto de 300 ancianos de la

ciudad de Mérida, y concluyeron que ser más viejo tiene efectos negativos en el

autoconcepto de las mujeres y de las personas enfermas, lo cual no resulta sorprendente si

se considera la manera en que la sociedad estigmatiza y limita a los ancianos.

Sin embargo, hay autores como Milagros (2001), que sostienen que la autoestima

se mantiene estable a lo largo de la vida.

López (1998), comenta que las residencias para personas adultas, es decir, para

personas internas con características similares, suponen una pérdida de autonomía,

individualidad, y responsabilidad; lo que genera dependencia y pasividad.


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Sin embargo algunos autores comentan que hay tipos de instituciones que pueden

ser de utilidad con respecto a los problemas relacionados con la declinación física y

trastornos emocionales de las personas de edad avanzada (Kaufman y Zinberg, 1987).

López A. (1998) comenta que lo fundamental es conocer la naturaleza de las

instituciones, y superar características destructivas en cuanto a relaciones interpersonales.

González, (2000), investiga los ambientes residenciales para ancianos y su

impacto. Y señala que debe enfatizarse el proceso interactivo entre factores ambientales y

personales, y las variables individuales de los habitantes. Y también que es necesario un

marco teórico que posibilite el análisis de los contextos Institucionales y su influencia

sobre las personas Mayores.

Es por todo lo expuesto anteriormente que se considera que es importante seguir

indagando acerca del bienestar subjetivo(Bs) y por ende del autoconcepto(Ac) sobre todo

en las personas de edad avanzada, y que se encuentran en residencias, por que todo

contribuirá a mayores oportunidades para este grupo, y sobre todo por que de esta

manera nos esperara un mejor futuro a los jóvenes y a la sociedad.


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Hipótesis de trabajo Estas se van al capítulo III

Para los propósitos del presente estudio se consideraron las siguientes Hipótesis de

investigación:

Hi1 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para

adultos mayores, tienen un nivel significativamente menor de Bienestar subjetivo que las

personas que viven en residencias no institucionales o casas familiares.

Hi2 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para

adultos mayores, tienen un nivel significativamente mayor de Bienestar subjetivo que las

personas que viven en residencias no institucionales o casas familiares.

Hi3 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para

adultos mayores, tienen un nivel significativamente menor de Autoconcepto que las

personas que viven en residencias no institucionales o casas familiares.

Hi4 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para

adultos mayores, tienen un nivel significativamente mayor de Autoconcepto que las

personas que viven en residencias no institucionales o casas familiares.


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Definiciones de términos pueden ir atrás como un apéndice

Vejez

La vejez se define como un proceso Biológico, Psicológico, y Social (Confort,

1997). Es una etapa que conlleva el continuo de la vida, en base a estos tres aspectos.

Edad

Personas en edad avanzada; grupo comprendido en las personas de 60 a 95 años.

Condición de residencia

Concepto que hace referencia a la residencia institucional o no institucional:

considerando las residencias institucionales aquellas pensadas para personas de edad

avanzada que requieren ayuda y supervisión; y residencias no institucionales aquellas

casas particulares en donde viven con familiares, con su pareja o solos.

Autoconcepto (Ac)

Autoconcepto se define como una Gestalt conceptual coherente y organizada

compuesta de percepciones de las características del Yo, y de las percepciones de las

relaciones del Yo con los otros y con los diversos aspectos de la vida, junto con los

valores asignados a estas percepciones (Rogers, 1978).

Bienestar Subjetivo (Bs)

Carpio, Pacheco, Flores y Canales (2000), señalan el Bienestar Subjetivo, como

un modo en que las condiciones biológicas, socioculturales y psicológicas de los

individuos se conjugan, para definir un modo particular de existencia práctica de los

individuos concretos.
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CAPÍTULO DOS

Revisión de la Literatura

La edad adulta tardía

Al hablar sobre la vejez, la ancianidad, la edad adulta tardía, la senectud, cualquiera que

sea la manera o forma en que se quiera catalogar a esta etapa de la vida, se enfrenta a

una gran falta de conocimientos sobre esta etapa. Por lo que empezaremos hablando

de algunas definiciones de la edad adulta tardía.

Viguera (2000), señala que la noción de vejez ha ido variando en los últimos años;

en el S. XIII se consideraba ser viejo a los 30 años; y a principios del S. XXI un hombre

de 40 años ya se le consideraba un hombre mayor (a esta etapa se le llama tercera edad);

después se agregó la llamada cuarta edad (de 55 a 90 años o más). Dicha Dra. denomina a

los adultos mayores para referirse a las personas que tienen entre 55 y 75 años; y viejos

para los que están llegando a los 80 años.

En las sociedades caracterizadas por un escaso desarrollo, los conocimientos

adquiridos por los ancianos son altamente valorizados, debido a que el anciano transmite

experiencias vía oral; y debido a que al evolucionar un sistema lentamente, la experiencia

de éste es importante para la nueva generación (Krassoievitch,1998)

En las sociedades más evolucionadas cultural y técnicamente, los ancianos son

desvalorizados debido a que en ellos, las experiencias acumuladas de los ancianos no

proporcionan soluciones aplicables a la nueva generación; y que la capacidad de

transmitir los conocimientos con los avances tecnológicos ya no requiere del anciano.

Para Papalia y Wedkos (1992), la edad adulta tardía comienza a los 65 años y la

percibe como un proceso biológico y social.


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Kalish (1996), al plantearse cuando se empieza a definir a una persona como viejo,

dice que no hay una única respuesta correcta para eso. Puede definirse en términos

cronológicos (edad); desde el punto de vista orgánico (falta de memoria, tiempos de

reacción, etc); en términos de cambios físicos (postura corporal, cara, pelo, etc); o en

términos de Ideas, conceptos y relaciones con los demás (estereotipos sociales); y

también en términos de roles sociales (jubilados, residentes, etc) afirma que este último es

una manera muy simplista de definir a un viejo.

Este autor, Kalish (1996, pp. 19 - 20), señala: “La Vejez es un proceso que puede

ser favorable o desfavorable, pero es natural e inevitable”. Para este autor la vejez es un

Estado, como la niñez, adolescencia, y ocurre de una manera inevitable, como las dos

anteriores. Y concluye, que “De este modo cada uno puede establecer su propio

concepto de viejo; viejo se es cuando se siente uno viejo”.

Similar a la definición de Kalish, Gómez (2002 p. 2), dice que ”todos los seres

humanos comenzamos a envejecer desde que nacemos. Es un proceso natural, universal e

inevitable, que termina sólo con la muerte, y que se experimenta en peores o mejores

condiciones dependiendo de factores genéticos y ambientales, del nivel socioeconómicos,

del trabajo que se realiza, del acceso a la atención de salud y a la vivienda, a la

alimentación, y demás”. Citas largas

Según Krassoievitch (1998), la vejez es una población que no forma un grupo

homogéneo, al que se le pueda catalogar según la edad, sexo, o demás, ya que entre ellos

existen muchas diferencias y hay una gran diversidad; por lo que se deberían tomar en

cuenta la personalidad, la historia individual, y las posibilidades de cada sujeto, y no

incluirlo en un determinado grupo con ciertas características.


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Para López y Oljazabal (1998), la vejez es una construcción social que varía de

unas sociedades a otras y de unos momentos históricos a otros. Por lo tanto la vejez es

una definición social. Asume que un viejo es lo que la sociedad denomina viejo. Para

estos autores la Infancia, Adolescencia, la Vida Adulta, y Vejez son conceptos sociales,

que toman como referencia la edad (0-6 años; 6-12; 12-16; 16-20; 20-25; 20/25-60/65;

más de 65 años).

Según Confort (1997; Krassoievitch, 1998), 75% de los cambios relacionados con

la edad, pueden ser atribuidos al envejecimiento social, y son producto de nuestras

creencias, prejuicios y conceptos erróneos acerca de la vejez.

Teorías que explican el envejecimiento

Papalia y Wedkos (1992), señalan que los gerontólogos hablan de dos maneras de

envejecimiento o de dos maneras de explicarlo: El Primario o Natural, que se refiere al

proceso normal del deterioro corporal, que como ya se ha mencionado se empieza desde

que uno nace y continúa al pasar los años. Y también señala el secundario o patológico,

que sostiene que no es el resultado de la edad, sino de las enfermedades, abuso y desuso

del organismo, etc.

Por su parte Kalish (1996), propone dos modelos de envejecimiento. El primero es

denominado Modelo de Decremento. En éste se les trata como personas deterioradas, y

ellos se perciben así, ya que interiorizan esta idea que tienen los otros de ellos, aunque no

sea de esa manera.

Este modelo ha sido sustituido por uno más optimista, denominado Modelo de

persona Normal. En el que enfatiza que los cambios en la salud, la pérdida de las
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personas(condiciones circunstanciales), son los que realmente influyen en el decremento,

no siendo por consiguiente el envejecimiento el que los origina.

Algunos autores como Kaufman y Zinberg (1987), la explican en base a este

modelo, en el que están divididos por edades los aspectos de la vejez.

- La Edad Biológica se compone de dos aspectos: A) La edad cronológica o la

condición de los órganos o sistemas corporales del individuo; B) y el otro se refiere a la

posición actual del individuo relativo a su índice de longevidad, en lo cual varía de

especie a especie.

- La Edad o proceso Psicológico, que se refiere a las capacidades adaptativas del

individuo, es decir, como se logra adaptar a las demandas del ambiente cambiante.

- La edad Social, trata de los roles y hábitos sociales del individuo, relativos a las

expectativas de la sociedad. Por lo tanto los roles de las personas de edad se definen por

cómo los perciben los otros.

Krassoievitch (1998), para explicar el envejecimiento o como se da este, sugiere o

habla de tres tipos de edades en el ser humano: A) La Edad Biológica, se refiere a la

esperanza de vida; B) La Edad Psicológica, que estudia las capacidades del Individuo

para una conducta adaptativa; y C) La Edad Social, que se refiere a los roles sociales de

un Individuo, en relación a las expectativas que tiene su entorno social, para con los

miembros de su grupo.

Teorías Biológicas del envejecimiento.

Papalia, (1992), cita 5 teorías para el estudio del envejecimiento agregar las cinco y

decir que las vas a explicar


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A) La teoría del Envejecimiento programado, que sostiene que los cuerpos

envejecen de acuerdo a un patrón de desarrollo normal establecido en cada organismo.

B) La Teoría del desgaste natural o del deterioro, que estudia los procesos

celulares internos; y compara el cuerpo humano, con una máquina que va en detrimento

por el uso; además del desgaste por contaminación, tabaquismo, etc.

C) La Teoría homeostática o del deterioro químico, la química corporal es un

proceso cada vez menos eficaz, para conservar concentraciones estables de varios

elementos químicos.

D) Teoría del envejecimiento celular, conjunto de teorías centradas en varios

aspectos del cambio celular en el cuerpo. Interés en aparición de errores que se originan

en la reproducción celular.

E) Teoría Autoinmunitaria, sostiene que el individuo al envejecer, muestra una

tendencia a rechazar sus tejidos.

Por otro lado, Pérez y Acosta (2002), muestran tres grupos de estas teorías que son

los siguientes.

A) Teorías Genéticas, Algunas células del Organismo, si se pueden dividir un

número determinado de veces antes de morir. Esta teoría asume que esas células están

genéticamente programadas para morir, quizá por el daño causado al ADN celular, o por

niveles de radiación.

B) Teorías Celulares no Genéticas, sostiene que el paso del tiempo, produce

cambios en las células con lo que se reduce su efectividad.

C) Teorías Psicológicas de la vejez, lo consideran como una crisis en la actuación

del sistema orgánico, más razonablemente, en términos de un deterioro de los

mecanismos psicológicos de control.


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Teorías Socioculturales sobre el Envejecimiento.

Algunos autores las llaman teorías de la vejez exitosa (como Papalia, 1992), pero en

realidad son basadas en los constructos sociales, ideas que genera la sociedad para

explicar la vejez. Misma historia

1) La teoría de la Desvinculación

Cumming y Henry (1961), sustentan la idea de que el envejecimiento, tiene una

característica, que es el alejamiento del individuo y la sociedad. Señalan que es un

proceso recíproco. Muestran tres consecuencias de la desvinculación: A) Que el anciano

se siente menos involucrado, con respecto a los demás, y las interacciones disminuyen; B)

Los roles o papeles sociales disminuyen; y C) Mayor preocupación por sí mismo que

antes. Estos autores sostienen, que la desvinculación es una tendencia en los ancianos, y

realiza una función de adaptación, ya que se correlaciona con una sensación de bienestar

o satisfacción en la vida.

B) La Teoría de la Actividad

Inicialmente Maddox (1970), quiso probar el grave error de la sociedad de

considerar a la población anciana con deseos de descansar, y feliz de disponer de mucho

tiempo. Esta teoría sustenta que los viejos deben de permanecer activos lo que les sea

posible. Y las actividades que ya no se pueden realizar deben sustituirse por otras.

Krassoievitch (1998), postula, que los roles y estatus actualmente están ligados al

trabajo laboral y profesional, en la vejez se pierden, por lo que las metas e identidad son

confusos, y puede presentarse lo que se llama Anomia (enajenación, falta de metas, etc).

C) La Teoría del Tiempo Social

Según Neugarten(1979), el tiempo de vida se desarrolla dentro del tiempo

histórico que le tocó vivir; la interacción entre ambos se da en el tiempo social (sistema
21

social regulado por las expectativas de comportamientos apropiados para cada edad). El

sujeto siempre está dentro del tiempo socialmente asignado o no lo está. Y cuando no lo

está surgen complicaciones en el cambio de rol y estatus.

D) Teoría de la Estratificación por edades

Para Weber (1919), la propiedad, el poder y el prestigio, son pilares que sostienen

la organización jerárquica de todas las sociedades (estratificación social). Y quienes

tienen mayor clase social, son las personas maduras.

Con base en lo anterior, la sociedad así como está organizada por clases

socioeconómicas, también lo está por estratos etarios, es decir, el poder, recursos

materiales, y demás, resulta diferente de acuerdo a la edad (ésta se refiere a la distribución

de recursos, roles y responsabilidades, en función de la edad). Desde luego, que de esto

resulta una desigualdad social, que se acepta por ciertas creencias, valores, y demás. Los

ancianos por su situación social, desde luego están en una situación inferior. Los roles y

estatus más valorados los poseen las personas maduras.

Anciano como un elemento de la familia

Incluir autoconcepto y bienestar subjetivo

Anciano expulsión

Albergue

Cuidados Institucionales

Kalish (1996), comenta que un hecho relacionado con la etapa Adulta tardía que

ha causado mayor tristeza son los cuidados Institucionales. Si hay una modalidad de

convivencia indeseada, y hasta rechazada es la institucionalización. En efecto las


22

personas en edad avanzada critican las condiciones de vida tanto materiales como

ambientales que existen en esas residencias o instituciones; señalando como aspectos

negativos la obligación de compartir habitación, la escasa calidad de alimentación,

someterse a reglas y normas, el aislamiento respecto al mundo exterior.

Kalish (1996), comenta que es importante que se conozcan las diversas

instituciones

A) Casa de Reposo, es la institución que nos viene a la mente cuando pensamos en

las personas de edad avanzada; estas ofrecen sus servicios a las personas mayores que

necesitan una atención considerable por problemas físicos o mentales. Aunque la mayoría

de estos trastornos pueden mejorar mediante un tratamiento psicosocial apropiado. La

percepción de esta institución y de los viejos ha sido un factor para no querer llegar a esta

etapa de la vida.

B) Otra institución geriátrica son las residencias para ancianos; están pensadas

para las personas que requieren ayuda o supervisión, pero se valen por sí mismos. Se

preocupan principalmente de los servicios sociales; y por esto las interacciones sociales

son más frecuentes (Kalish, 1996).

C) Una tercera es la de cuidados intermedios; las cuales intentan llenar el vacío

entre las dos anteriores.

De acuerdo con Meza (citado por Krassoievitch,1998), la mayoría de las personas

en edad avanzada recluidas en los asilos mexicanos, viven este confinamiento debido a

que sus familiares los consideraron un estorbo en su vida, y a veces influye lo

económico.
23

Este autor señala que una característica de las residencias es la incomunicación,

tanto en el exterior como dentro de la institución; y comenta que en las residencias

estatales es peor, por los inmensos pasillos, y dormitorios comunes.

Algo básico es que la mortalidad es más elevada en los asilos, que en la

comunidad; y que los internos muestran siempre un comportamiento regresivo, que se

manifiesta por la sumisión; y además en las relaciones interpersonales prevalece la

desconfianza, sobre un fondo de apatía, e inactividad (Krassoievitch,1998).

Krassoievitch (1998), por último señala, que hasta ahora las residencias cumplen

una función social, y que sería un error hacerlas desaparecer; pero, que es más grave creer

que favorecen a la población senecta.

Kalish (1996), comenta que aunque el cuidado institucional reduce el potencial del

individuo, para dominar la situación ambiental y desarrollar las fuerzas personales, a

veces es la mejor alternativa.

Autoconcepto

El medio ambiente, el entorno, el organismo, va cambiando por lo que ni el aspecto, ni la

forma de actuar es el mismo. La sociedad reacciona hacía uno de manera diferente. Los

estatus, roles sociales cambian. La sociedad ha cambiado. Pero lo que realmente cambia

es el mundo personal de cada uno (López y Oljazabal, 1998). Y todos estos cambios han

interactuado con el autoconcepto (lo que uno piensa y siente acerca de sí mismo), para

hacer de cada uno lo que es. Desde luego que los cambios dependen del momento de la

vida en que ocurren. Por lo que para entender a las personas de la tercera edad, hay que

conocer sus puntos de vista, sus cambios en las posiciones sociales y roles, y sobre todo

sus personalidades y autoconceptos ( López Sánchez y Oljazabal, 1998) . Por lo que


24

después de conocer acerca de lo que es la edad adulta tardía y las teorías acerca de esta,

cabe adentrarse en el análisis acerca del autoconcepto en las personas de edad avanzada.

Para estudiar el Autoconcepto es importante comentar algunas concepciones sobre

la personalidad mencionando sólo a algunos de cada enfoque teórico.

Posición psicoanalista, poner algunas partes de esto dentro de autoconcepto

Freud (1856- 1939): Más que hablar de un sí mismo, él habla de un Yo que es una de las

tres estructuras básicas que componen la Personalidad de todo individuo(yo, ello, y

superyo). El descubrimiento de la importancia de la agresión reprimida fue lo que hizo

enfocar la atención sobre el Yo. Este Yo pertenece al preconsciente, pudiendo hacerse

consciente de manera sencilla, ya que es un mediador entre la conciencia, la inconsciencia

y la realidad, si logra una personalidad adulta bien adaptada. La realidad es su principio;

el Yo utiliza el pensamiento característico de los procesos secundarios, las habilidades

cognoscitivas y perceptivas que ayudan a un individuo a distinguir entre el hecho y la

fantasía. El Yo para realizar su actividad toma energía del ello y entra en contacto con la

realidad, logrando una diversidad de tareas como aprender a partir de la experiencia,

valorar la situación presente, prever las consecuencias futuras, además de controlar,

posponer y suprimir las demandas instintivas del ello. Freud, señala al ello como una

masa de impulsos sin conciencia que al contacto con el mundo se modifica, y empieza a

surgir el Yo.

Entonces esta estructura (Yo), controla todo el aparato sensorial de la percepción,

domina el aparato motor y esta encargado de soportar las presiones procedentes del

exterior y del interior a las que se enfrentan las personas.


25

Freud, menciona por último que una parte del Yo, adquiere algunas normas de

cultura y valores y las incorpora a esta parte que le llama Súper Yo; que es el que critica y

censura.

Krassoievitch (1998), agrupa los modelos Psicoanalíticos actuales en el campo de

la Psicoterapia Geriátrica en tres tendencias principales: A) Las teorías orientadas al

desarrollo, como las de Erikson, que ponen énfasis en las tareas psicológicas que el

individuo debe concluir; B) Las orientadas al Self, que describe la influencia del

envejecimiento en la organización y funcionamiento del Self; Y C) La clínica

Psicoanalítica tradicional, que discute el efecto del envejecimiento en los procesos

intrapsíquicos, tales como el funcionamiento del Yo, la regulación de los impulsos, y el

mantenimiento del equilibrio libidinal.

Este mismo autor señala que al comienzo de la vida se establece una autoimagen,

que luego guarda una importante relación con el concepto de lo corporal, de modo que los

cambios físicos en la edad adulta tardía, exigen un cambio en la autoimagen. Es tarea

difícil asimilar los cambios, por lo que la autoestima de la persona de la edad adulta

tardía, puede disminuir.

Componentes Estructurales de la Psique

Para Kaufman y Zinberg (1987), el Ello, en la vejez constituye una abstracción

necesaria para la teoría que se basa en los impulsos biológicos. En el ello, los impulsos

instintivos y conflictos reprimidos permanecen en estado inalterable, intemporal. Dado

que son intemporales los impulsos, el envejecimiento no los cambia. Lo que varía son las

estructuras psíquicas por medio de las cuales los impulsos alcanzan el estado de
26

conciencia, el aparato físico apropiado para la descarga de los impulsos y la reacción del

mundo externo frente al organismo.

En la edad adulta tardía, hay una directa expresión de los impulsos. Con el

impulso agresivo es con el que más se presentan dificultades con lo externo; ya que el

objetivo del impulso puede estar algo alterado, por lo que existen menos inhibiciones en

cuanto a su expresión

El Yo, debido a que los instintos (ello) necesitan un modo de expresión y, si un

camino se les cierra por el medio cultural, buscan otro; debido a esa afirmación las

diversas funciones del Yo, son las de hallar modos aceptables de expresión para los

instintos, cumplir con las exigencias del medio, satisfacer el Súper Yo, y facilitarse la

posibilidad de desarrollo.

En la edad adulta tardía se encuentran en dificultades, ya que los instintos del Yo,

que son los de autoconservación, en el sentido que buscan que el hombre se adapte a su

medio, se hallan ahora junto con las tensiones de la libido y la agresión, como motivantes

de conducta. Entonces éste debe luchar por equilibrar las tensiones de dentro y de fuera.

Lucha por los cambios corporales internos y externos, la pérdida de estatus, etc.

Algo que señalan Kaufman y Zinberg (1987), importante es que las funciones del

Yo dependen de la situación del individuo. Los umbrales de la percepción son mantenidos

por los valores, intereses y el nivel de ansiedad de cada persona; y lo que la persona de

edad avanzada percibe y lo que interpreta, están influidos por el concepto que tiene de sí

misma.

Estos autores hablan de los Mecanismos de defensa en la edad tardía, y le dan

importancia básicamente a la regresión, el aislamiento, la negación, el encasillamiento.

Aquí hablaremos brevemente de los tres primeros. Señalan que para que la persona de
27

edad avanzada conserve su homeostasis que ha sido alterada (presiones del medio, etc),

surge la regresión. De esta manera el Yo se encuentra ante la tarea de hallar una relación

de dependencia relativamente libre de conflicto, que le sea aceptable para adaptarse. El

resurgimiento de etapas anteriores del desarrollo de la libido, incluidos el carácter,

ayudan a las personas a reajustar sus actitudes y deseos.

Por su parte el Aislamiento le permite a la persona de edad avanzada, encarar

conceptos y afectos que no podría tolerar.

Las restricciones del Yo, que se manifiestan como evitación del malestar, sea éste

Intrapsiquico, interpersonal o ambiental, son formas de Negación. El objetivo es el de

reducir la esfera de la conciencia para de este modo evitar la impresión dolorosa, lo cual

se logra negándolo.

El súperyo, es como una forma o manera de identificación global, y su desarrollo

se da por el agregado de cada vez más identificaciones con los individuos y componentes

de la estructura social. Se identifica y se da el desarrollo de una conciencia flexible, que

se dirige a la realidad. En los ancianos puede invertirse este proceso, ya que los

intercambios deseados eran aceptados en el pasado. El ideal del Yo se impone y puede

entrar en conflicto con la conciencia. Su conducta esta influida por las personas

importantes para el individuo, y no por las reglas.

Posición gestaltista

Para Ginger (1993), el sí mismo no es una entidad fija, ni una instancia psíquica

como el “Yo” o el “Ego”, sino que es un proceso específico a cada uno y que caracteriza

a su propia manera de reaccionar en un momento dado y en un campo dado, en función de


28

su estilo personal. No es su “ser”, si no su “ser en el mundo”, que varía según las

situaciones.

Como dice este autor, el sí mismo es nuestra manera particular de estar

involucrado en cualquier proceso, nuestro modo de expresión individual en nuestro

contacto con el medio. Es el agente de contacto con el presente, lo que permite nuestro

ajustamiento creativo.

Ginger (1993), señala que el sí mismo funciona de tres modos: el ello, yo y la

personalidad.

A) Función de “Ello”, se relaciona con las pulsiones internas, con las necesidades

vitales y principalmente, con su traducción corporal. Son los actos automáticos.

B) Función de “Yo”, constituye un funcionamiento activo de elección o de

rechazo deliberado (se trata de mi propia responsabilidad de limitar o ampliar el contacto,

manipular mi medio a partir de una toma de conciencia de mis necesidades y deseos).

C) Función de “Personalidad”, la imagen o representación que el sujeto se hace de

sí mismo. Esa imagen de sí que le permite reconocerse como responsable de lo que siente

o de lo que hace. Esta función asegura la integración de las experiencias anteriores, la

asimilación de lo que se ha vivido a lo largo de mi historia, es el sentimiento de identidad.

En sus tres modos de funcionamiento, el sí mismo existe con una intensidad

variable según los momentos.

Para Ginger (1993 p. 17), el Self “es un sistema complejo de contactos necesarios

para la adaptación del Organismo”. Éste puede ser visto como la frontera del organismo,

contacta al ambiente, es dinámica. Y creo que algo básico es su potencial de

actualización, lo que significa que es en el presente que van sucediendo infinidad de

posibilidades que pueden ser cambiadas por una nueva figura que surge del fondo, el Self
29

es el que se identifica con algunas de las posibilidades. Es espontáneo, es la base de la

acción, y está conectado con la situación, es decir, enfatiza la interacción organismo-

ambiente.

Este autor, señala que el Yo parte de la personalidad del sujeto que desea vivir

bien su vida, y tiende al éxito. La otra parte que surge es el no Yo, parte ajena al buen

funcionamiento de la personalidad, que presenta resistencias al cambio; contraria a la

salud.

El Yo representa nuestra esencia. Potencialidad cambiante. Un Yo en su forma

activa es el que enfrenta, se diferencia o asemeja al ambiente y se caracteriza por su

estructura, decisión y separación. El Yo que puede establecer el contacto funciona

escogiendo sobre las bases de las necesidades del organismo, aquello que incluirá o

excluirá de su experiencia.

Posición integracionista del yo

Se le denomina de esta manera, ya que intentan dar una explicación del Yo, que

sea total, que incluya los aspectos biológicos, psicológicos, y socio-culturales de igual

manera.

Allport (1988) define la personalidad como una organización dinámica dentro del

individuo de aquellos sistemas psicofísicos que determinan su conducta y pensamientos

característicos. Para Allport la personalidad es una entidad real. Para poder explicarla

propone dos teorías: A) De la continuidad, que sugiere que el desarrollo de la

personalidad es en esencia la acumulación de habilidades, hábitos y discriminaciones, sin

que en realidad aparezca nada nuevo en la estructura de la persona. Los cambios son sólo

cuantitativos en relación a la cantidad de recursos (sistemas cerrados); B) De la


30

discontinuidad, que sugiere que en el curso del desarrollo un organismo experimenta

transformaciones o cambios genuinos, de modo que alcanza niveles superiores de

organización de manera sucesiva. Es decir, el organismo reagrupa, reorganiza, estos

recursos (sistemas abiertos).

Valdez (1994 p. 46), define al Yo como “la fuerza unificadora de todos los

hábitos, rasgos, actitudes sentimientos y tendencias del ser humano”

Allport (1988), propuso la concepción biofísica de “rasgos”, como estructuras

Neuropsíquicas. Menciona que los rasgos son estructuras auténticas dentro de una

persona que influyen en su conducta. Son la manera o tendencia de responder al mundo.

Distinguió entre “rasgos comunes”, que son aquellas características comparables o

similares entre individuos; y las “disposiciones personales”, que son aquellas

características únicas para el individuo, y que reflejan con precisión la estructura de su

personalidad, describen el carácter único del individuo. Si el rasgo llega a influir

demasiado en la conducta se le llama “Disposición Cardinal”. El propio Ser se refiere a

las experiencias centrales de conocimiento de sí mismos que tienen las personas,

conformen crecen y progresan; éste se define en términos de sus funciones o de las cosas

que realiza.

Allport (1988), describió siete funciones propias en una persona. Se desarrollan

conforme se pasa a la edad adulta. La primera es A) el Yo Corporal (sensaciones del

cuerpo, conocimiento de este. Fundamento de nuestra conciencia; B) Identidad de Sí

mismo (conciencia de igualdad y continuidad internas); C) Autoestima (sentimientos de

satisfacción); D) Autoextensión (se refiere a un sentido de posesión); E) Imagen de sí

mismo (conocimiento de las expectativas de los demás, y su comparación con la propia

conducta); F) Yo como afrontador racional (se descubre que pueden usar sus capacidades
31

racionales, para la solución de problemas); G) Lucha propia(proyección de objetivos y

propósitos a largo plazo); H) El desarrollo de la identidad del individuo.

Rogers y Rosenberg (1989), sostenían que cada individuo existe en el centro de un

campo fenoménico (suma total de experiencias), y que éste responde al campo

fenoménico, según lo percibe.

De la interacción del organismo y el ambiente, y en particular de la que se tiene

con otros que son significativos, se desarrolla una estructura del Yo, o concepto de “quien

soy” (Rogers y Rosenberg (1989).

Una parte del campo perceptual total se diferencia gradualmente constituyendo el

Sí mismo (Self). Se empieza a reconocer el mundo privado. Entonces el Self se define

como la conciencia del ser o de funcionar. Como resultado de la interacción con el

ambiente, y particularmente como resultado de la interacción valorativa con los demás, se

forma la estructura del sí mismo. Y se define como “una pauta conceptual, organizada,

fluida, pero congruente, de percepciones de las características y relaciones del “Yo”, o del

“mí”, conjuntamente con los valores ligados a estos conceptos.

Rogers (1978 p. 75), señala al sí mismo o estructura del Yo, como “una Gestalt

conceptual, coherente y organizada, compuesta de percepciones de las características del

Yo, y de las percepciones de las relaciones del Yo con los otros y con los diversos

aspectos de la vida, junto con los valores asignados a estas percepciones. Gestalt

disponible a la conciencia, aunque no este necesariamente en ella. Es fluida y cambiante,

un proceso”. Para este autor el Yo es la imagen que la persona tiene de sí misma.

Este autor señala que primero el bebé interactúa con el ambiente, y va

construyendo conceptos acerca de sí mismo en relación con el ambiente. Y poco a poco

se internaliza la valoración del sí mismo por los demás, en su campo perceptual. Las
32

experiencias sociales, las valoraciones de los demás, se convierten en su campo

fenoménico, juntamente con las experiencias que no implican a otras personas.

Aquellas experiencias que parecen aumentar el Yo son valuadas e incorporadas, a

la imagen de sí mismo; y las que amenazan o devalúan al Yo, son negadas. Entonces el

Autoconcepto es un objeto de percepción. Es la imagen que el individuo percibe de sí

mismo. Por lo tanto se distingue entre el Yo real (organismo), en el proceso de

realización, y el Yo como es conceptualizado o percibido.

Al haber discrepancia entre el Yo como se percibe, y la experiencia real del

organismo hay confusión. Y es debido a que la conducta se rige en algunos aspectos por

la tendencia actualizante, y en otros por la tendencia a la actualización del Yo. De ahí la

aparición de conductas incongruentes (Rogers, 1978).

A partir de estas fuentes duales (la experiencia directa del individuo y la

simbolización distorsionada de las reacciones sensoriales y viscerales que resultan de la

introyección de valores como experimentados), emerge la estructura del sí mismo. Está

integrada por elementos como las percepciones de las propias características y

capacidades; los conceptos del sí mismo en relación con los demás y con el ambiente; las

cualidades valiosas que se perciben con valencias positivas o negativas (Rogers, 1978).

Asimismo, señala que cuando ocurren cambios en la percepción del Self y en la

percepción de la realidad, ocurren cambios en la conducta (relación entre el campo

perceptual orgánico y la conducta). Sobre esto hay tres hipótesis:

A) Dadas ciertas condiciones Psicológicas el individuo tiene la capacidad de

reorganizar su campo perceptual, incluyendo la manera en que se percibe a sí mismo, y

que el resultado es un cambio de conducta


33

B) La conducta no está influida o determinada en forma directa por factores

orgánicos o culturales, sino por la percepción de estos elementos

C) Cuando todas las formas en que el individuo se percibe a sí mismo (todas las

percepciones de las cualidades, las habilidades, los impulsos y las actividades de la

persona y las percepciones de sí mismo en relación con otros), son aceptadas en la

organización consciente del concepto del Self, este logro se acompaña de sentimientos de

comodidad y libertad de tensión que se experiencian como adaptación psicológica.

Para finalizar, la mayor parte de la conducta de una persona esta en función de la

percepción que ésta tiene de la situación en que se encuentra, y del significado personal

que le atribuye. Por consiguiente, para entender el comportamiento de una persona es

preciso ver las cosas desde el punto de vista del sujeto, y no desde una perspectiva

interna.

Resulta que de la interacción con otros, los seres humanos forman un esquema

conceptual referencial y operativo (ECRO), de donde tienen una percepción determinada

de sí mismos, de los demás, y de la realidad en general. Dentro de este ECRO, el

autoconcepto de la persona constituye uno de los elementos que influyen notablemente en

la percepción de la realidad, en la asignación de significados y por ende, en la forma.

Rodríguez, Pellicer y Domínguez (1988) (1998), señalan que el Autoconcepto es

una serie de creencias acerca de uno mismo, que se manifiestan en la conducta. Menciona

el concepto de un Yo integral (Biopsicosocial), que es la reunión de todas sus partes, que

cargadas de energía salen.

El Yo físico, es el organismo; necesita cuidados para desarrollar sus capacidades,

y convertirlas en habilidades.
34

El Yo Psíquico, es la parte interna, que se divide en tres: lo emotivo (estados de

animo); mente(posee las habilidades); y espíritu (busca el significado de la vida, es el “Yo

Profundo”).

El Bienestar Subjetivo

Para Diener (1997) en Peniche (2000), la felicidad se considera un relación satisfactoria

con la vida y denota al bienestar subjetivo. En este sentido el Bienestar subjetivo hace

referencia, desde una perspectiva cuantitativa, a una serie de indicadores sociales

externos. El bienestar subjetivo se considera un constructo que abarca tanto

consideraciones cognitivas como afectivas, ya que se define como el nivel de satisfacción

de las necesidades cualitativas y cuantitativas, que abarca el consumo y disposición de un

amplio espectro de bienes y servicios, relaciones sociales y calidad de medio ambiente. Si

bien el bienestar subjetivo se define como la percepción de un estado interno positivo de

homeostasis, que incluye el balance de las emociones, acompañado de un tono afectivo

agradable, es obvio que resulta de la satisfacción de las necesidades elementales y

superiores del individuo.

Si la capacidad para lidiar con los problemas de la vida de las personas felices, se

refleja en las propias apreciaciones, cabe considerar cómo y en que ambiente se formaron,

y en que condiciones las personas de edad avanzada las ponen de manifiesto. Si el nivel

de autoestima es más elevado en la gente feliz, y suelen sentir que los demás los tienen en

gran estima, cabe considerar cómo esa felicidad se manifiesta en la vejez y en que

situación social se desarrolla.

Cabe señalar que el Bienestar Subjetivo, es un concepto evaluador,

multidimensional y multidisciplinario; que resulta de la combinación de factores objetivos


35

y subjetivos. El aspecto objetivo depende del individuo (utilización y aprovechamiento de

sus potenciales: Intelectual, Emocional y Creador), y de las circunstancias externas

(estructura socioeconómica, sociopolítica, cultural) que interactúan con él. El aspecto

subjetivo se da por la mayor satisfacción del individuo, el grado de realización de sus

aspiraciones personales, y por la percepción que él o la población tenga de sus

condiciones globales de vida. Por lo que se debe valorar por la presencia de condiciones

materiales y espirituales de vida, que son básicas para el desarrollo psicobiológico y

social-histórico que la sociedad impone, hasta el grado de satisfacción personal de cada

individuo, con las condiciones de vida que ha alcanzado.

Carpio, Pacheco, Flores y Canales (2000), señalan al Bienestar Subjetivo, como

un modo en que las condiciones biológicas, socioculturales y psicológicas de los

individuos se conjugan, para definir un modo particular de existencia práctica de los

individuos concretos.

Si para estos autores el Bienestar Subjetivo no se limita a la ausencia de

emociones negativas; y sólo a experiencias de emociones positivas; es obvio que el B.S.

puede ser relativamente estable, aunque puede verse afectado por circunstancias

personales como el buen humor. La estabilidad del B.S. hace referencia a diversas

circunstancias y rasgos persistentes de la personalidad, y los cambios son acontecimientos

vitales que inciden en la persona que la manifiesta. La experiencia indica que la persona

con alto B.S. tiene alta autoestima, es optimista, extrovertida y posee un importante

control individual.

Peniche (2000), señala que el bienestar subjetivo se puede estudiar desde diversas

variables, como el lugar de residencia, relaciones familiares, ánimo, felicidad,


36

congruencia y afecto. Lo cual amplía el espectro de variables que inciden en su proceso

social, en particular para el estudio del grupo de personas de la tercera edad.

López (1998), En su estudio sobre la “Diferencia de autoestima entre ancianos

institucionalizados y no institucionalizados en la ciudad de Mérida”, verificó en qué

grado influye el desempeño de una actividad en la autoestima del anciano, entendiendo

como actividad, el desempeño de tensiones físicas, sociales y familiares, lo cual estaba

fuertemente determinado por la pertenencia o no a una institución o asilo de ancianos.

Los resultados de este estudio indicaron como significativa la influencia de la

variable rol social sobre la variable autoestima. Lo cual quiere decir que los ancianos que

no desempeñan un rol social activo (como padres, abuelos, amigos, etc.) tienden a tener

más baja autoestima que los que si la desempeñan.

Asimismo al evaluar la relación edad-autoestima, encontró que la población no

institucionalizada, tiende a tener más alta autoestima que los institucionalizados,

encontrándose un porcentaje elevado de la población estudiada al inicio del

envejecimiento.

Anguas (1997), realizó un estudio del bienestar subjetivo a lo largo de tres

generaciones, y señalan lo innegable que es la influencia que la cultura ejerce sobre una

amplia gama de procesos psicológicos como la personalidad, así como en la percepción

del bienestar subjetivo. En cuanto a la relación entre el bienestar subjetivo y la edad, estos

autores, señalan que se ha encontrado que la satisfacción con la vida frecuentemente se

incrementa con la edad; que el afecto negativo no se incrementa, y que aun la

disminución en las emociones placenteras pudiera ser efecto de los cortes por grupos de

edad o a la medición exclusiva de la emociones positivas muy intensas.


37

De igual forma se señala Diener (1984) que a pesar de los estudios de la relación

entre edad y B.S., esta relación esta lejos de ser clara. En EE.UU. esta correlación varía

de positivas a negativas, pasando por correlaciones negligibles. La relación observada

entre el B.S. y la edad es pequeña y positiva hasta la edad de los 70 años; a los 80 años

aparece un descenso en el B.S.

El Concepto de Bienestar subjetivo, abarca tres significados, que se relacionan con

A) la calidad del entorno donde vivimos (mejoras ambientales o sociales); B) la calidad

de acción (capacidad para enfrentarse a la vida); C) la calidad del resultado (disfrute

subjetivo; producto de la vida.

Este mismo autor señala que ancianos y jóvenes son casi igual de felices en la

mayoría de los países. Por lo que la vida no parece ser menos satisfactoria para los

mayores.

Al indicar de igual forma que la felicidad de hombres y mujeres no difiere mucho,

cabe considerar la diversas variables que inciden en la felicidad, así como su particular

manifestación en los diferentes países, donde los varones pueden ser ligeramente más

felices que las mujeres o viceversa.

Para este estudio se juzgó importante el estudio de la relación entre la edad y el

bienestar subjetivo, en una sociedad colectivista- tradicional como la yucateca. Su

aislamiento con respecto al resto de México por más de 400 años, debido a su situación

geográfica y su herencia Maya- Española, ha hecho que sus habitantes desarrollaran una

recia personalidad (Anguas, 1997 y Reyes, 1993), practicando costumbres y creando

instituciones que los caracterizan y distinguen de cualquier otra comunidad.

Asimismo este estudio consideró el análisis de tres generaciones y se encontró

que, para las personas de edad avanzada a mayor expresividad negativa, mayor
38

consentimiento; y que a mayor acuerdo con el estatus quo familiar, menores sentimientos

de desesperanza.

Al realizar el estudio para medir el bienestar subjetivo, en el caso especifico de

Yucatán se reporta que en cuanto a la experiencia emocional, se encuentran medias altas

en frecuencia e intensidad de los afectos amor y cariño, así como en sentir gozo y dicha.

Medias bajas en sentir coraje, furia y enojo, de igual manera en sentir tristeza y depresión.

En cuanto a la evaluación cognitiva de la vida, medias altas en clima familiar, interacción

social recibida(apoyo de amigos), logros, calidad de vida y religión. Medias bajas en

logros nacionales en los afectos de frustración y desilusión. (Anguas, 1997; Peniche,

2000).

Por todo lo anteriormente expuesto acerca del bienestar subjetivo y el

autoconcepto, se intentó en el presente trabajo, indagar que tan interrelacionados se

encuentran, y cómo varían según el lugar de residencia en los que se aplicaron los

instrumentos.

Albergues
39

CAPITULO TRES

Método

En este capítulo se desglosan los diversos elementos que conformaron la metodología

utilizada en la investigación para determinar, cómo varía el grado de diferencia entre el

Bienestar Subjetivo (Bs) y el autoconcepto (Ac) en personas de edad avanzada,

considerando dos condiciones de residencia: residencia institucional para adultos mayores

y residencia no institucional en casas familiares es decir: el tipo de estudio así como el

diseño de la investigación; la población seleccionada; los datos requeridos y los

instrumentos empleados para el acopio de información y los procedimientos para la

obtención y el análisis de los datos.

Se procedió a la aplicación de dos instrumentos que se consideraron adecuados

para la medición de Autoconcepto y el Bienestar subjetivo. El primero de ellos,

denominado “Escala de Autoconcepto” midió el Autoconcepto y fue tomado del estudio

desarrollado por Reyes Lagunes (1998); el segundo instrumento nombrado “Escala

Multifactorial de Bienestar subjetivo”, que posibilitó la medición de esta variable, fue

tomado de la investigación realizada por Peniche (2000).

Por las características de la presente investigación el tipo de estudio fue el

descriptivo, ya que se buscó, describir situaciones y eventos. Esto es, decir cómo es y

cómo se manifiesta determinado fenómeno haciendo referencia en este estudio al

Bienestar Subjetivo (Bs) y el autoconcepto (Ac) en personas de edad avanzada.

Las investigaciones descriptivas buscan especificar propiedades importantes de

personas, grupos, comunidades o cualquier otro fenómeno que sea sometido a análisis.

De acuerdo a (Hernández; Fernandez; Baptista, 2002). “Desde el punto de vista científico,


40

describir es medir. Esto es, en un estudio descriptivo se selecciona una serie de cuestiones

y se mide cada una de ellas independientemente, para así, describir lo que se investiga”

Los estudios descriptivos se caracterizan por medir de manera más bien

independiente los conceptos o variables a los que se refieren procurando la mayor

precisión posible. La descripción puede ser más o menos profunda, pero en cualquier caso

se basa en la medición de uno o más atributos del fenómeno descrito.

Diseño de la investigación

El diseño hace referencia al plan o estrategia concebida para responder a las

preguntas de investigación. Indica lo que se debe realizar para el logro de los objetivos

del estudio, resolver las interrogantes planteadas y evaluar la hipótesis formulada en un

contexto particular.

Considerando las variables que intervinieron en el estudio, el diseño que mejor se

adaptó para la comprobación de la hipótesis fue el modelo no experimental, identificado

como diseño transeccional descriptivo que pretende, de acuerdo a (Hernández;

Fernandez; Baptista, 2002) “indagar la incidencia y los valores en que se manifiesta una o

más variables. El procedimiento consiste en medir en un grupo de personas u objetos una

o, generalmente, más variables y proporcionar su descripción. Son, por lo tanto, estudios

puramente descriptivos y cuando establecen hipótesis, éstas son también descriptivas”; un

diseño transeccional descriptivo puede representarse de la siguiente manera:

G1 –– O1

Donde G1 = Grupo de Investigación

–– = Ausencia de Tratamiento
41

O1 = Medición Única

Es decir; se mide y se describe el Bienestar Subjetivo y el Autoconcepto.

Característico del diseño transeccional descriptivo es la recolección de datos en un

solo momento, en un tiempo único; dilucidar variables y analizar su incidencia en un

momento dado.

Para los propósitos del presente estudio se consideraron las siguientes definiciones

conceptuales y operacionales de acuerdo a las Hipótesis de investigación:

Ht 1 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para adultos

mayores, tienen un nivel significativamente menor de Bienestar subjetivo que las

personas que viven en residencias no institucionales o casas familiares.

Ht 2 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para adultos

mayores, tienen un nivel significativamente mayor de Bienestar subjetivo que las

personas que viven en residencias no institucionales o casas familiares.

Ht 3 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para adultos

mayores, tienen un nivel significativamente menor de Autoconcepto que las personas que

viven en residencias no institucionales o casas familiares.

Ht 4 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para adultos

mayores, tienen un nivel significativamente mayor de Autoconcepto que las personas que

viven en residencias no institucionales o casas familiares.

Variables Dependientes:

A) Autoconcepto. Conceptualmente es una estructura mental conformada por

todas las características que el individuo se atribuye a sí mismo, y que es producto de la


42

interacción e influencia que el sujeto tiene y recibe de parte de los grupos en los que se

desenvuelve, y a partir de los roles que comúnmente juega en su vida cotidiana.(Reyes,

1993) Operacionalmente: Se midió a través de los puntajes obtenidos en la aplicación del

instrumento de Autoconcepto de este autor.

B) Bienestar Subjetivo. Conceptualmente se considera como la satisfacción y

el estar a gusto con la vida. Asimismo hace referencia a satisfactores internos y externos.

Operacionalmente: el puntaje obtenido con la escala Multifactorial de instrumento que

evaluó el Bienestar Subjetivo. (Peniche, 2000).

Variables Independientes no manipuladas:

C) Edad. Definición conceptual: periodo de vida, correspondiente en este

estudio al grupo de personas en edad avanzada, comprendidas de los 60 a los 98 años.

Operacionalmente el número de años reportado por cada uno de los participantes.

D) Condición de residentes institucionales y no institucionales:

Conceptualmente hace referencia como residentes institucionales a aquellas personas que

viven de manera permanente en residencias para ancianos, y a los no residentes

institucionales, a aquellas personas que no viven en residencias institucionales, sino de

manera permanente en casas familiares. Operacionalmente, se evaluó de acuerdo a la

respuesta dada al lugar de residencia.

Población y muestra
43

Las residencias para ancianos donde se llevó a cabo este estudio fueron La Divina

Providencia y el Brunnet Celarain, las dos residencias son las que actualmente cuentan

con la mayor capacidad de atención en número de personas albergadas.

La primera cuenta con 130 personas adultas entre hombres y mujeres, la mayoría

son desamparados. Esta residencia se divide en pasillo de mujeres, pasillo de hombres,

ahí se encuentran las personas que pueden valerse por ellos mismos; También cuentan

con un espacio llamado psiquiatría de mujeres, y otro espacio llamado psiquiatría de

hombres, establecido para atender aquellos casos que requieren cierta supervisión; y

cuenta con otro espacio llamado enfermería, donde se encuentran los que no pueden

valerse por ellos mismos ya que tienen algún impedimento físico. Se cuenta con otra

residencia de la Divina Providencia en Tízimin, por lo que hay personas que son

reubicadas según las necesidades.

Las actividades son rosario y misa a las 8:00am. y 4:00pm; la hora del baño es a

las 9:00am.

El Brunnet Celarain, por su parte, cuenta con 146 personas de edad adulta

avanzada entre hombres y mujeres. Esta residencia se divide en Galería de mujeres donde

hay mujeres que pueden valerse por ellas mismas; Galería de hombres donde hay

hombres que pueden valerse por ellos mismos; psiquiatría de mujeres y también para

hombres, donde se atienden a las personas que requieren apoyos al respecto de esta

especialidad; Enfermería de mujeres, así como de hombres, donde hay personas que

tienen algún impedimento físico y no se valen por ellos mismos.

Las actividades realizadas por las hermanas son rosario y misa a las 8:00am. y

4:00pm respectivamente; los horarios de visita son de 9:30 a 12:30am. y de 4:00 a

5:30pm.
44

Cuentan con personas que van dos veces a la semana a realizar manualidades con

las personas que deseen y los domingos venden lo que producen. También hay gente que

les lleva helado los jueves; hay Doctores que van a atenderlos una vez a la semana y una

persona que les corta el pelo.

Como se mencionó anteriormente la residencia, La divina providencia, cuenta con

130 personas de edad avanzada, que están desamparados, los cuales son de nivel

socioeconómico medio. De éstos existen aquellos que pueden pagan su estancia con parte

de su pensión, sin embargo esto no es un impedimento para ser atendidos.

Por su parte la residencia, Celarain, cuenta con 146 personas de edad avanzada, las

cuales son de nivel socioeconómico medio. Los residentes pagan una cuota, la mayoría

con su pensión o por medio de sus familiares, hasta que ya no puedan pagarlo.

La muestra se obtuvo de los y las personas de edad avanzada residentes en el

Celarain y la Divina providencia que quisieron cooperar.

La muestra fue no probabilística con sujetos seleccionados por conveniencia,

también llamadas muestras dirigidas (Hernández; Fernandez; Baptista, 2002), pues fue

decisión de quien realiza la investigación o de los casos que se encontraron a disposición.

En esta investigación se trabajó con el sector de la población que podía prestarse a

contestar los instrumentos que se aplicaron; debido a que como se mencionó

anteriormente la mayoría de las personas de edad avanzada residentes, presentaban alguna

discapacidad física o mental, por lo cual no podían contestar, y algunos decidieron no

cooperar con la investigación.

La muestra quedó constituida por 140 sujetos hombres y mujeres, de los cuales 70

se extrajeron de las dos residencias y 70 se evaluaron a través de entrevistas en la Colonia

Alemán de la cuidad de Mérida.


45

Para el acopio de datos de las personas de edad avanzada no residentes; se

seleccionó en forma no probabilística, un sector de la población de la Colonia Alemán,

con el criterio de que la muestra reflejara las opiniones de un sector socioeconómico

medio.

El tiempo que abarcó esta fase de la investigación fue dos meses y medio.

Materiales

Como se mencionó anteriormente se utilizaron dos instrumentos, confirmados

tanto en su contenido como en su confiabilidad, para medir el Autoconcepto y el

Bienestar Subjetivo.

Autoconcepto.

El instrumento de Autoconcepto de Reyes (1993), consiste en una escala que

consta de 96 reactivos de chequeo adjetival tipo Likert pictográfica, que esta constituida

por nueve intervalos (factores o dimensiones), psicológicamente iguales; la escala pide a

los sujetos utilizar los adjetivos para describirse.

Dimensiones del instrumento del Autoconcepto

I. Social Expresivo (S.E). Consta de 19 reactivos, dichos reactivos o adjetivos son:

alegre, divertido, amigable, sociable, platicador, animado, contento, simpático, bromista,

agradable, tratable, feliz, amable, relajiento, audaz, bueno, flexible, jovial, comprensible.

II. Etico – Moral (E.M.). La conforman 14 reactivos, estos reactivos son: honesto,

honrado, leal, sincero, noble, decente, recto, bondadoso, respetuoso, sencillo, limpio,

cortés, generoso, educado.


46

III. Control Externo Instrumental Negativo (C.E.I.N.). Los 14 reactivos que la

conforman son: dominante, enojón, impulsivo, autoritario, agresivo, temperamental,

rebelde, egoísta, rencoroso, voluble, conflictivo, criticón, ansioso, necio.

IV. Romántico (R). Consta de 8 reactivos, dichos reactivos son: cariñoso,

amoroso, atento, romántico, sentimental, afectivo, detallista, compartido.

V. Control Externo Pasivo Negativo (C.E.P.N.). Conformado por 9 reactivos los

cuales son: inepto, frustrado, indeseable, apático, falso, amargado, incumplido, lento,

inflexible.

VI. Individualismo (I). Los 9 reactivos que lo conforman son: seguro,

(poco)nervioso, realizado, relajado, optimista, (poco)pesimista, triunfador, (poco)triste,

(poco)melancólico.

VII. Inteligencia Emocional (I.E.). Conformado por 10 reactivos los cuales son:

tranquilo, calmado, pacífico, sereno, tímido, reservado, sumiso, tolerante, obediente,

introvertido.

VIII. Control Interno Instrumental Positivo (C.I.I.P). Constituido por 8 reactivos

que son: aplicado, estudioso, cumplido, inteligente, eficiente, capaz, activo, atento.

IX. Control Normativo (C.N.). Los 5 reactivos que la conforman los cuales son:

ordenado, puntual, (poco)flojo, trabajador, estricto.

Bienestar Subjetivo.

El instrumento para medir el Bienestar Subjetivo, de Peniche (2000), es una

escala multidimensional, que consta de 30 estímulos en forma de pregunta, cuyas

respuestas se distribuyen en un intervalo de 4 respuestas, en escala Lickert: nada, poco,

algo, mucho. A cada una de estas alternativas se les otorga valores numéricos que van de
47

1 a 4. Siendo que a mayor puntaje mayor nivel de bienestar Subjetivo. Originalmente el

instrumento mide las siguientes dimensiones:

Dimensiones del instrumento del Bienestar Subjetivo

1.- Economía: Se refiere a la forma en que el individuo cubre sus necesidades

materiales, consta de seis reactivos que son : R25 ¿Le alcanza el dinero que tiene? R10

¿Le falta dinero para su comida? R6 ¿Tiene Ud. trabajo? R3 ¿Le es difícil ganarse la

vida? R9 ¿Tiene Ud. una casa cómoda? R23 ¿Tiene Ud. una ocupación?

2.- Autoconcepto: Abarca las evaluaciones acerca de la vida y la percepción de si

mismo, consta de 5 reactivos los cuales son: R5 ¿Hay paz dentro de Ud? R2 ¿Esta Ud.

fastidiado? R24 ¿Siente Ud. que perjudica a los demás? R12 ¿Esta Ud. contento con su

vida? R20 ¿Vive Ud. Conforme?

3.- Relaciones Interpersonales: Hace referencia a las formas de interacción del

sujeto con sus semejantes, conformado por 3 reactivos los cuales son: R17 ¿Sus amigos lo

toman en cuenta? R29 ¿Sus vecinos le han respondido? R28 ¿Tiene Ud. energía para

salir?

4.- Recreación .- cuestiona acerca de las formas de disfrutar, divertirse, pasarla

bien, consta de 5 reactivos, los cuales son: R26 ¿Le gusta escuchar música? R30 ¿Sale

Ud. a pasear? R14 ¿Le gusta ir a las fiestas? R21 ¿Le gusta ver televisión? R19 ¿Le es

fácil divertirse?

5.- Afecto Familiar: revisa sentimientos positivos experimentados hacia la familia

cercana, consta de los siguientes 4 reactivos: R1 ¿Se lleva bien con sus hijos? R15 ¿La

pasa bien con sus nietos? R4 ¿Esta molesto con sus hermanos? R8 ¿Siente que lo

quieren?
48

6.- Sensación de placer: referente a la forma de llevarse con su compañero(a), y a

la satisfacción con ella(el), esta conformada por 3 reactivos que son: R22 ¿Se lleva Ud.

bien con su pareja? R7 ¿Disfruta Ud. su vida sexual? R27 ¿Disfruta las caricias que

recibe?

7.- Salud: Percepción y estado general de salud física, conformada por los

siguientes 4 reactivos: R11 ¿Le hace daño lo que come? R13 ¿Tiene problemas para

dormir? R16 ¿Esta Ud. sano? R18 ¿Se agita al caminar?

Para los propósitos de esta investigación este instrumento fue sometido a un

proceso discriminatorio de reactivos, procurándose la recodificación necesaria para

determinar el nivel de Bienestar Subjetivo.

Al concluir este procedimiento el instrumento se conformó de 21 reactivos con la

estructura siguiente:

Dimensión Número de reactivos

Bienestar General 20, 5, 12, 9

Recreación 14, 19, 17, 28, 30, 22

Afecto Familiar 25, 15, 1

Economía 23, 6

Relaciones Interpersonales 27, 29

Sensación de placer 21, 7

Percepción Interna 8, 2
49

Procedimientos

Los instrumentos fueron aplicados a manera de encuestas. Cuando se trataba de

Residencias, después de pedir permiso y cooperación se procedía a establecer el Rapport;

posteriormente se les pedía a las personas de edad que contestaran los dos instrumentos

comentados, efectuando en cada caso la siguiente introducción; “Hola, ¿cómo está?, ¿me

permite un segundo de su tiempo?. Mire estoy realizando una tesis acerca de personas

mayores de edad, y me gustaría, que usted me ayudara a realizarla, contestándome lo mas

sinceramente posible, dos cuestionarios muy sencillos que le voy a proporcionar”.

Posteriormente, si la persona aceptaba, se le aplicaba las encuestas. Al final se agradecía

la cooperación.

El mismo tratamiento se efectuó con los no residentes, en las casas al tocar se

hacía una presentación rápida y después se les preguntaba, si podían conceder unos

segundos de su tiempo, luego se les indicaba el objetivo de la encuesta, y después se les

proporcionaban los dos instrumentos, si aceptaban cooperar y luego se les agradecía su

participación.

El tiempo aproximado de duración fue de 15 a 60 minutos por encuesta. Esto

debido a la necesidad, en algunos casos, de especificar alguno de los adjetivos y

preguntas de ambos instrumentos.

En los Apéndices A y B, se encuentran los instrumentos.


50

CAPÍTULO CUATRO

Resultados

Todos los subtítulos van al margen en cursivas

Análisis descriptivo de los datos Generales

Del total de la muestra, constituida por 140 personas de edad avanzada, el 64.3%

(90 sujetos) fueron mujeres y el 35.7% (50 sujetos) hombres, como se ilustra en la figura

1. La edad promedio de la muestra fue de 72.7 años con una desviación estándar de 9.10 y

un rango que comprendió de 60 a 98 años.

Hombres
36%

Mujeres
64%

Figura 1. Distribución porcentual del género en la muestra total

Con respecto a la condición de residencia en la muestra total de 140 sujetos, a las

instituciones para adultos correspondió un 50% (70), y a las residencias o casas

familiares un 50% como se ilustra en la figura 2.


51

Casas Instituciones p/
Familiares ancianos
50% 50%

Figura 2. Distribución porcentual de la condición de residencia en la muestra total

En cuanto al Estado Civil de ambos grupos; institucionalizados y no

institucionalizados, como se muestra en la figura 3, el 25.7% (36) estaba soltero(a), un

43.6% (61) casado(a), el 22.9% (32) viudos(as), y el 7.9% (11) separado o divorciado.

Separados(as)
o
divorciados(as)
8% Solteros(as)
26%
Viudos(as)
23%

Casados(as)
43%

Figura 3. Distribución porcentual del Estado Civil en la muestra total


52

Análisis Psicométrico de las pruebas utilizadas

Autoconcepto

Para comprobar las características psicométricas del instrumento de Autoconcepto de

Reyes Lagunes, que es una escala que consta de 96 reactivos de chequeo adjetival tipo

Likert pictográfica constituida por nueve intervalos (factores o dimensiones), se analizó la

consistencia interna por medio del alpha de Cronbach de dicha prueba, con los resultados

que se muestran en la tabla 1.

Tabla 1

Análisis de consistencia interna para la escala de autoconcepto

FACTOR ALPHA
Social Expresivo (S.E) .8596
Etico Moral (E.M) .8247
Control Externo Instrumental Negativo (C.E.I.N) .8379
Romantico (R) .6612
Control Externo Pasivo Negativo (C.E.P.N) .7159
Individualismo (I) .7572
Inteligencia Emocional (I.E) .6744
Control Interno Instrumental Positivo (C.I.I.P.) .6259
Control Normativo (C.N.) .4070

Al revisar los índices de consistencia interna obtenidos se observó que son

similares a los reportados por la autora, por lo que se decidió trabajar con la

conceptualización original del instrumento.

Escala Multidimensional de Bienestar Subjetivo

Al analizar los índices de consistencia interna por medio del alpha de Cronbach,

siguiendo la conceptualización original del instrumento, se observó que algunos índices

obtenidos fueron bajos o nulos. Por tanto, se decidió realizar un nuevo análisis

psicométrico de la escala.
53

El primer paso fue efectuar un análisis discriminatorio de reactivos por medio de

la prueba t de Student. Los puntajes de los reactivos fueron recodificados para que a

mayor puntaje se indicara un mayor nivel de B.S. Los resultados del análisis de

discriminación indicaron que de los 30 reactivos que constituían la escala, 24 de ellos

discriminaron con un nivel de significancia de 0.05 o menor, como se ilustra en la tabla 2.

Los reactivos eliminados fueron: 4, 10,11,13,18,24

Tabla 2

Discriminación del instrumento para evaluar el Bienestar subjetivo

Reactivos t Gl P
1 -15.340 72 .000*
2 2.350 72 .021*
3 1.972 72 .05*
4 .675 51.700 .503
5 -3.799 72 .000*
6 -9.266 72 .000*
7 -6.752 72 .000*
8 -6.462 72 .000*
9 -5.946 72 .000*
10 .072 68.574 .943
11 -.517 67.094 .607
12 -3.993 72 .000*
13 -.104 71.626 .917
14 -4.812 72 .000*
15 -15.545 72 .000*
16 -3.435 72 .001*
17 -6.630 72 .000*
18 -1.036 71.868 .304
19 -6.551 72 .000*
20 -4.305 72 .000*
21 -4.187 72 .000*
22 -20.284 72 .000*
23 -9.543 72 .000*
24 .490 68.496 .625
25 -7.283 72 .000*
26 -4.522 72 .000*
27 -4.686 72 .000*
28 -7.955 72 .000*
29 -8.073 72 .000*
30 -12.500 72 .000*
Nota: *p≤0.05
Nota: Los reactivos señalados en gris fueron eliminados.

Posteriormente se realizó un análisis factorial de componentes principales con

rotación ortogonal con el objetivo de conocer cuáles eran los factores que conformaban la

escala de B.S. Se utilizó dicho análisis para obtener la validez de constructo de dicho
54

instrumento, seleccionándose la rotación ortogonal, pues se consideró que los factores son

independientes entre sí.

Al analizar la matriz no rotada se encontró que se formaron 7 factores con valor

eigen mayor o igual a uno y que explicaron el 66.115 % de la varianza total acumulada

del instrumento.

Del análisis de la matriz de estructura factorial rotada fueron seleccionados

aquellos cuyo peso factorial fuese de +/- .40 o mayor, como se puede ver en la tabla 3.

Tabla 3

Factores que conformaron la escala del B. S.

No Reactivo Bien. Recreac Afec. Economía Rel. Inter Sensac de Perc. Int
Gral II Fam. IV V placer VII
I III VI
20 ¿Vive Ud. Conforme? .813
5 ¿Hay paz dentro de Ud? .783
12 ¿Esta Ud. contento con su vida? .735
9 ¿Tiene Ud. una casa comoda? .632
14 ¿Le gusta ir a las fiestas? .691
19 ¿Le es fácil divertirse? .662
17 ¿Sus amigos lo toman en cuenta? .655
28 ¿Tiene Ud. energía para salir? .603
30 ¿Sale Ud. a pasear? .574
22 ¿Se lleva Ud. bien con su pareja? .441
3 ¿Le es difícil ganarse la vida? -.752
25 ¿Le alcanza el dinero que tiene? .742
15 ¿La pasa bien con sus nietos? .713
1 ¿Se lleva bien con sus hijos? .545
23 ¿Tiene Ud. una ocupación? .861
6 ¿Tiene Ud. trabajo? .848
27 ¿Disfruta las caricias que recibe? .756
29 ¿Sus vecinos le han respondido? .745
21 ¿Le gusta ver la televisión? .781
7 ¿Disfruta Ud. su vida sexual? .670
16 ¿Esta Ud. sano? .610
26 ¿Le gusta escuchar música? -.553
8 ¿Siente que lo quieren? .514
2 ¿Esta Ud. fastidiado? -.495

Posteriormente, a partir de los factores obtenidos en la matriz rotada se realizó un

análisis de consistencia interna por medio del alpha de Cronbach para cada uno de los

factores y la escala total. El índice para la escala total fue de α =.8914 y los índices para

los factores fueron de .4604 a .8265, como se muestra en la tabla 4


55

Tabla 4

Análisis de consistencia para la escala de B. S.

Factor Número de reactivos Alpha


I Bienestar General 20, 5, 12, 9 .8082
II Recreación 14, 19, 17, 28, 30, 22 .7819
III Afecto Familiar 25, 15, 1 .8265
IV Economía 23, 6 .8537
V Relaciones Interpersonales 27, 29 .5482
VI Sensación de placer 21, 7 .4604
VII Percepción Interna de afecto 8, 2 .6058
Escala Total .8914

En este análisis se eliminaron los reactivos 3, 26, 16; conformándose la escala

definitiva por 21 reactivos.

La escala final quedó constituida de la siguiente manera:

Factor I. Bienestar General: Es la sensación de percepción o satisfacción con la

vida misma y con uno mismo. El alpha fue de .8082 y estuvo conformado por los

reactivos: R20 ¿Vive Ud. conforme?, R5 ¿Hay paz dentro de Ud?, R12 ¿Esta Ud.

contento con su vida? R9 ¿Tiene Usted una casa cómoda?, constituida por una dimensión

de cuatro reactivos

Factor II. Recreación: Cuestiona acerca de las formas de disfrutar, divertirse,

pasarla bien con amigos o la pareja. El alpha fue de .7819, y estuvo conformado por los

reactivos: R14 ¿Le gusta ir a las fiestas?, R19 ¿Le es fácil divertirse?, R17 ¿Sus amigos

lo toman en cuenta?, R28 ¿Tiene Ud. energía para salir?, R30 ¿Sale Ud. a pasear?, R22

¿Se lleva Ud. bien con su pareja?, constituida por seis reactivos

Factor III. Afecto Familiar: Cuestiona los sentimientos positivos experimentados

hacia la familia cercana. El alpha de este factor fue de 0.8265, y estuvo conformado por

los reactivos: R25 ¿Le alcanza el dinero que tiene?, R15 ¿La pasa bien con sus nietos?,

R1 ¿Se lleva bien con sus hijos?, constituido este factor por tres reactivos.
56

Factor IV. Economía. Se refiere a la forma en que el individuo cubre sus

necesidades materiales. El alpha de este factor fue de 0.8537, y se conformó de los

reactivos: R23 ¿Tiene Ud. una ocupación?, R6 ¿Tiene Ud. trabajo?, quedando constituido

este factor por dos reactivos.

Factor V. Relaciones Interpersonales. Hace referencia a la forma de interacción

del individuo con las personas que lo rodean. El alpha fue de 0.5482, y se conformó de

los siguientes reactivos: R27 ¿Disfruta las caricias que recibe?, R29 ¿Sus vecinos le han

respondido?, quedando constituido este factor por dos reactivos.

Factor VI. Sensación de placer: Referentes a la tranquilidad al disfrutar y

consentir al cuerpo y a uno mismo. El alpha fue de 0.4604, y se conformó de los

reactivos: R21 ¿Le gusta ver televisión?, R7 ¿Disfruta Ud. su vida sexual?, quedando

constituido por dos reactivos.

Factor VII. Percepción Interna de afecto: Cuestiona la sensación personal de ser

querido y útil para los demás. El alpha fue de 0.4604, y se conformó de los reactivos: R8

¿Siente Ud. que lo quieren?, R2 ¿Esta Ud. fastidiado?, quedando constituido este factor

por dos reactivos.

Análisis descriptivo de las escalas finales

Posteriormente, se realizó un análisis descriptivo para cada una de las escalas utilizadas.

Se obtuvieron las medias y desviaciones estándares para cada uno de los factores de los

instrumentos.
57

Tabla 5

Medias y Desviaciones de los factores de la escala de A. C.

Factor Media Desviación


Estándar
I S.E. 5.7707 .9201
II E.M. 6.6770 .4891
III C.I.N.E. 3.0010 1.2867
IV R 6.0464 .8979
V C.E.P.N. 2.2738 1.1023
VI I 4.9381 1.2296
VII I.E. 5.5536 .9540
VIII C.I.I.P. 5.7188 .9605
IX C.N. 5.8557 1.0153

En la escala de autoconcepto se observa que los factores III CINE y el V CEPN

obtienen puntuaciones por debajo de la media teórica. En el factor III (M=3.00), esto es

que los sujetos según los datos arrojados, se perciben o encuentran poco dominantes,

enojones , impulsivos, autoritarios, agresivos, también se consideran poco o nada

temperamentales, rebeldes, egoístas, rencorosos, volubles, conflictivos, criticones,

ansiosos, y necios. En el factor V (M=2.27) se encontró que los sujetos se perciben como

poco o ligeramente ineptos, frustrados, indeseables, apáticos, falsos. También se

consideran poco incumplidos, lentos, e inflexibles.

Por otra parte las puntuaciones más altas se encontraron en los factores II EM y

el IV R, ya que se encuentran por encima de la media teórica. En el factor II (M=6.67),

los sujetos se perciben comprensibles, honestos, sinceros, honrados, leales, rectos,

decentes, bondadosos. También se consideran sencillos, educados, respetuosos,

generosos, corteses, y limpios. En el factor IV (M=6.04), se encontró que se perciben

cariñosos, amorosos, atentos, románticos, sentimentales, afectivos; y también detallistas y

compartidos.
58

Los resultados de la muestra general indican un nivel, de ligeramente alto a alto,

de autoconcepto debido a que seis de los nueve factores tienen puntuaciones medias por

arriba de la media teórica.

Tabla 6

Medias y Desviaciones de los factores de la escala del B. S.

Factor Media Desviación


Estándar
I Bien. Gral 3.5214 .6756
II Recreación 2.7976 .7969
III Afec. Fam. 2.8786 1.1514
IV Economía 2.1893 1.1637
V Rel. Inter..... 3.4214 .6828
VI Sensación de Placer. 2.2214 .9199
VII Percep. Inter.. 3.3893 .8290

En cuanto a la escala de bienestar subjetivo, se observa que todos los factores

obtienen medias por encima de la media teórica; por lo que se podría decir que los sujetos

tienen un grado aceptable de Bienestar Subjetivo (Bs).

Se encontraron puntaciones altas en el factor I (M=3.52), donde se observa que los

sujetos perciben que están contentos con su vida, que se encuentran conformes, y con paz

dentro de ellos mismos. En el factor V (M=3.42), se encontró que los sujetos consideran

que disfrutan las caricias de los demás, el contacto con la gente; y también consideran

tener buenas relaciones con los amigos que los rodean.

Los resultados de la muestra general indican un nivel alto y ligeramente alto de

Bienestar Subjetivo debido a que los siete factores tienen puntuaciones medias por arriba

de la media teórica.
59

El Autoconcepto por tipo de Residencia

En la escala de autoconcepto se sacaron las puntuaciones por tipo de residencia

(Residencia institucional para ancianos y residencia no institucional o casas familiares), y

se encontró que en el factor I los sujetos que residen en casas familiares(M=6.06) se

perciben más alegres, divertidos, amigables, sociables, platicadores, animados, contentos,

simpáticos, bromistas, agradables, tratables, felices, amables, joviales, buenos, y

relajistas; que los que viven en residencias para personas adultas (M=5.47).

En el factor II los sujetos que residen en casas familiares (M=6.70) ligeramente se

perciben más honestos, honrados, leales, sinceros, nobles, rectos, decentes, bondadosos,

sencillos, limpios, generosos, y educados que los que viven en residencias para personas

adultas (M=6.64).

En el factor III se encontró que los sujetos que viven en residencias para personas

adultas (M=3.09) se perciben más dominantes, enojones, impulsivos, autoritarios,

agresivos, temperamentales, rebeldes, egoístas, rencorosos, volubles, conflictivos,

criticones, ansiosos y necios que los que residen en casas familiares (M=2.90). Aunque la

puntuación media se encuentra por debajo de la media teórica.

En el factor IV se encontró que los sujetos que residen en casas familiares

(M=6.22) se perciben más cariñosos, amorosos, atentos, románticos, sentimentales,

afectivos, detallistas, y compartidos; que los que viven en residencias para personas

adultas ( M=5.87).

En el factor V se encontró que los que viven en residencias para personas adultas

(M=2.61) se perciben más ineptos, frustrados, indeseables, apáticos, falsos, amargados,

incumplidos, lentos e inflexibles; que los que residen en casas familiares (M=1.92).

Aunque la puntuación media se encuentra por debajo de la media teórica.


60

En el factor VI los sujetos que residen en casas familiares (M=5.34) se perciben

más seguros, realizados, relajados, optimistas, triunfadores, poco tristes, poco nerviosos,

poco pesimistas, y poco melancólicos; que los que viven en residencias para personas

adultas (M=4.52).

En el factor VII los sujetos que viven en residencias para personas adultas

(M=5.70) se perciben ligeramente más tranquilos, calmados, pacíficos, serenos, tímidos,

reservados, sumisos, tolerantes, obedientes e introvertidos; que los que residen en casas

familiares (M=5.40).

En el factor VIII se encontró que los sujetos que residen en casas familiares

(M=6.03) se perciben más aplicados, estudiosos, cumplidos, inteligentes, eficientes,

capaces, activos, y atentos; que los que viven en residencias para personas adultas

(M=5.40).

En el factor IX los sujetos que residen en casas familiares (M=6.00) se perciben

más ordenados, puntuales, poco flojos, trabajadores, y estrictos; que los que viven en

residencias para personas adultas (M=5.71).

El Bienestar Subjetivo por tipo de Residencia

En la escala multidimensional de Bs se sacaron las puntuaciones por tipo de Residencia

(casas familiares y residencia para personas adultas), y se encontró que en el factor I los

sujetos que residen en casas familiares (M=3.82) perciben más paz interior, mayor

conformidad con su vida, y se encuentran más contentos con su vida; que los que viven

en residencias para personas adultas (M=3.22).

En el factor II se encontró que los sujetos que residen en casas familiares

(M=3.26) perciben que disfrutan más de la vida, de los amigos, que se llevan mejor con
61

sus parejas, y que se divierten más que los que viven en residencias para personas adultas

(M=2.33).

En el factor III los sujetos que residen en casas familiares (M=3.62) experimentan

mayores sentimientos positivos hacía la familia, ya que perciben una mayor estabilidad

económica, consideran que la pasan mejor con sus nietos y con sus hijos, que las personas

que viven en residencias para personas adultas (M=2.12).

En el factor IV se encontró que los sujetos que residen en casas familiares

(M=2.67) perciben una mayor satisfacción de sus necesidades materiales, esto es que se

sienten más útiles y ocupados, que los que viven en residencias para personas adultas

(M=1.70). Se observa que la puntuación media para los sujetos en residencias se

encuentra debajo de la media teórica.

En el factor V se encontró que los sujetos que residen en casas familiares

(M=3.71) perciben ligeramente mayor relación positiva con las personas que los rodean,

que disfrutan más las caricias que reciben; que los que viven en residencias para adultos

(M=3.12).

En el factor VI se encontró que los sujetos que residen en casas familiares

(M=2.61) perciben una mayor tranquilidad en su vida, y un mayor disfrute de su cuerpo y

de uno mismo, es decir disfrutan más su vida sexual y sienten más tranquilidad; que los

que viven en residencias institucionales (M=1.82), seobserva que la puntuación media

esta por debajo de la media teórica.

En el factor VII se encontró que los sujetos que residen en casas familiares

(M=3.70) perciben ligeramente un mayor sentimiento de cariño de las personas que los

rodean y tienen a percibir un mayor sentimiento de fastidio que los que viven en

residencias para personas adultas (M=3.07).


62

Tabla 7 A QUIEN PERTENECE ESTA TABLA??

Medias de Factores del A. C. institucionalizados

Factor Media Desv. Est.


I S.E 5.4789 1.0740
II E.M 6.6469 .5739
III C.E.I.N 3.0969 1.3467
IV R 5.8714 1.0410
V C.E.P.N. 2.6190 1.1078
VI I 4.5286 1.3117
VII I.E. 5.7029 1.0297
VIII C.I.I.P. 5.4054 1.0695
IX C.N. 5.7114 1.1867

Tabla 8

Medias de factores del A. C. no Institucionalizados

Factor Media Desv.


Estandar
I 6.0624 .6158
II 6.7071 .3882
III 2.9051 1.2260
IV 6.2214 .6916
V 1.9286 .9893
VI 5.3476 .9924
VII 5.4043 .8532
VIII 6.0321 .7178
IX 6.0000 .7913
63

Tabla 9

Medias de factores del B.S. Institucionalizados

Factor Media Desv.

Estandar
I Bien. Gral 3.2214 .8014
II Recreación 2.3310 .6609
III Afec. Fam. 2.1286 1.0847
IV Econ. 1.70000 .9758
V Rel. Inter.. 3.1286 .7910
VI Sensa.... 1.8286 .7366
VII Percep. Inter 3.0786 .9730

Tabla 10

Medias de factores del B.S. no institucionalizados

Factor Media Desv.

Estandar
I 3.8214 .3073
II 3.2643 .6329
III 3.6286 .5940
IV 2.6786 1.1358
V 3.7143 .3734
VI 2.6143 .9214
VII 3.7000 .4920
64

Análisis de diferencias

Con el fin de responder a la pregunta de investigación, se realizó un análisis de

medias a través de la prueba t de Student para muestras independientes.

Autoconcepto

Los resultados obtenidos indican que en cuanto al autoconcepto se hallaron diferencias

estadísticamente en 5 de los factores que forman la escala de 9 así como en el

autoconcepto total

Tabla 11

Análisis de diferencias Autoconcepto

Factor M inst M No t Gl p

Inst
I Socexp 5.47 6.06 -3.943 109.93 .000*
II Eticomor 6.64 6.70 -.727 138 .468
III Ceinstne 3.09 2.90 .881 138 .380
IV Roman 5.87 6.22 -2.343 119.97 .021*
V Cepasneg 2.61 1.92 3.890 138 .000*
VI Ind. 4.52 5.34 -4.166 128.493 .000*
VII Intemoc 5.70 5.40 1.868 138 .064
VIII Ciinstp 5.40 6.03 -4.071 120.680 .000*
IX Contnor 5.71 6.00 -1.693 120.227 .093
Autotal 5.00 5.17 -2.438 122.621 .016*

Esto indica que existe un mayor autoconcepto en los grupos de personas de edad

avanzada que residen en casas familiares, que en residencias para personas de edad.
65

En el factor I se encontró que los sujetos que residen en casas familiares (M=6.06)

se consideran más alegres, sociables, felices, contentos, tratables, buenos, amables,

simpáticos y bromistas; que los que viven en residencias (M=5.47)

En el factor IV existen diferencias estadísticamente significativas, debido a que

los sujetos que residen en casas familiares (M=6.22) se perciben más cariñosos,

amorosos, atentos, románticos, sentimentales, afectivos y detallistas; que los que viven en

residencias para personas adultas (M=5.87)

En el factor V encontramos diferencias estadísticamente significativas, debido a

que los sujetos que viven en residencias para personas adultas (M=2.61) se perciben más

ineptos, frustrados, indeseables, apáticos, falsos, amargados, lentos, incumplidos,

inflexibles; que los que se encuentran en casas familiares (M=1.92)

En el factor VI se encontraron diferencias estadísticamente significativas, los

sujetos que residen en casas familiares (M=5.34), se consideran más seguros, realizados,

relajados, optimistas, triunfadores, poco tristes, poco pesimistas, poco nerviosos, poco

melancólicos; que los que viven en residencias para personas adultas (M=4.52)

En el factor VIII se encontraron diferencias estadísticamente significativas, debido

a que los sujetos que residen en casas familiares (M=6.03), se perciben más aplicados,

cumplidos, estudiosos, inteligentes, eficientes, capaces, atentos y activos; que los sujetos

que viven en residencias para personas adultas (M=5.40)

Por lo anterior el autoconcepto total de las personas de edad adulta muestra una

diferencia estadísticamente significativa, debido a que los sujetos que residen en casas

familiares (M=5.17) perciben en ellos mayor autoconcepto que los que viven en

residencias para personas adultas(M=5.00).


66

Bienestar Subjetivo.

Los resultados obtenidos en cuanto a la escala de bienestar subjetivo indican

diferencias estadísticamente significativas en todos los factores que conforman la escala.

Tabla 12

Análisis de diferencias Bienestar Subjetivo

Factor M M No t Gl P

Inst Inst
I 3.22 3.82 -5.848 88.866 .000*
II 2.33 3.26 -8.534 138 .000*
III 2.12 3.62 - 106.969 .000*

10.14

8
IV 1.70 2.67 -5.468 134.935 .000*
V 3.12 3.71 -5.602 98.291 .000*
VI 1.82 2.61 -5.572 131.620 .000*
VII 3.07 3.70 -4.769 102.118 .000*
B.s. 2.48 3.34 - 126.798 .000*

total 11.38

En el factor I se encontraron diferencias estadísticamente significativas, debido a

que los sujetos que residen en casas familiares(M=3.82) se perciben con más paz interior,

están más contentos y conformes con su vida; que los sujetos que viven en residencias

para personas adultas(M=3.22)

En el factor II de igual forma se encontraron diferencias estadísticamente

significativas, debido a que los sujetos que residen en casas familiares(M=3.26)

consideran que disfrutan más de la vida, de los amigos, que se llevan mejor con sus
67

parejas, y que se divierten más, que los que viven en residencias para personas

adultas(M=2.33).

En el factor III se encontraron diferencias estadísticamente significativas, debido a

que los sujetos que residen en casas familiares(M=3.62) perciben más sentimientos

positivos hacía la familia, ya que sienten más estabilidad económica, que la pasan y se

llevan mejor con sus hijos y nietos, que los que viven en residencias para personas

adultas(M=2.12)

En el factor IV de igual forma se encontraron diferencias estadísticamente

significativas, debido a que los sujetos que residen en casas familiares(M=2.67)

consideran que tienen mayor ocupación, más trabajo, y se sienten más útiles y ocupados,

que los que viven en residencias para personas adultas(M=1.70)

En el factor V se encontraron diferencias estadísticamente significativas, debido a

que los sujetos que residen en casas familiares(M=3.71) perciben que tienen más

relaciones positivas con las personas que los rodean, que disfrutan más las caricias que

reciben, que los que viven en residencias para personas adultas(M=3.12)

En el factor VI de igual manera se encontraron diferencias estadísticamente

significativas, debido a que los sujetos que residen en casas familiares(M=2.61) perciben

mayor tranquilidad en su vida, mayor disfrute de su cuerpo y de su satisfacción personal,

es decir mayor disfrute sexual, que las personas que viven en residencias para personas

adultas(M=1.82)

En el factor VII se encontraron diferencias estadísticamente significativas, debido

a que los sujetos que residen en casas familiares(M=3.70) perciben más aceptación y

cariño de las personas que los rodean, de igual forma tienden a percibir menor sensación

de fastidio que las personas que viven en residencias para adultos(M=3.07)


68

Por lo anterior el Bienestar Subjetivo(Bs) de las personas de edad adulta muestra

una diferencia estadísticamente significativa, debido a que los sujetos que residen en

casas familiares(M=3.34) perciben un mayor estado de Bienestar Subjetivo, que los que

viven en residencias para personas adultas(M=2.48).


69

CAPÍTULO CINCO

Discusión

Con el propósito de dar cumplimiento al objetivo de la investigación y exponer la

comprobación de la hipótesis, se procede a discutir los resultados del estudio.

Interpretación

De acuerdo al objetivo de la investigación se seleccionó el mismo número de sujetos a

entrevistarse en residencias institucionales y no institucionales. Al respecto fueron más

las mujeres entrevistadas que los hombres, lo que denota una presencia importante de

éstas en este estudio, además de que manifestaron mayor disposición para ser

entrevistadas.

El estado civil de los entrevistados comprueba que la gran mayoría eran casados y

convivían con su pareja; y que eran casi similares los grupos de soltero(a)s y viudo(a)s,

siendo menor el sector de los separado(a)s y divorciad(o)s, lo que ilustra la alta

valoración que se tiene del matrimonio en este conjunto de la población.

De acuerdo al objetivo de la investigación se encontró que existen diferencias

significativas entre el Autoconcepto en las personas que viven en residencias

institucionales y no institucionales, dado que las personas que viven en las segundas, o

sea en casas familiares se ven más favorecidas para el logro de un mayor Autoconcepto,

denotando que son más alegres, se perciben importantes y significativas para los demás;

además de más útiles, activas y sanas que las que viven en residencias institucionales.

Así por ejemplo la valoración de aspecto Social Expresivo, indica que las personas

que radican en casa familiares se perciben más alegres, sociables y felices que los que
70

viven en residencias institucionales, lo que confirma el criterio de Monchietti y

Lombardo (2000) quienes afirman que el envejecer se da en un contexto sociocultural, de

tal manera que las modificaciones en el mismo (contexto), actúan sobre el proceso de

envejecimiento.

Asimismo en el aspecto Ético Moral, los que viven en casa familiares se perciben

más honestos, leales y sinceros que los que habitan en residencias institucionales.

En cuanto al Control Externo Instrumental Negativo, se encontró que las personas

que radican en casas familiares se perciben menos dominantes, agresivas, egoístas y

rencorosas, que los que viven en residencias institucionalizadas. Sin embargo, no fueron

significativas las diferencias.

La valoración del aspecto Romántico del Autoconcepto, registró que el contacto

de las personas que viven con su familiares, rodeados de hermano(a)s, hijos(a) y

nieto(a)s, entre otros, hace que se perciban más amorosas sentimentales y afectivas que

los que habitan en residencias institucionales.

Con relación al Control Externo Pasivo Negativo, no se notaron grandes

diferencias entre las personas entrevistadas, siendo mínimas las discrepancias en cuanto a

percibirse ineptas, frustradas o indeseables.

Al evaluar el Individualismo, se observó que las personas que radican con sus

familiares, se perciben más seguros, optimistas y triunfadores que los que viven en

residencias institucionalizadas, lo que comprueba la opinión de López (1998), quien

comenta que las residencias para personas adultas, es decir, para personas internas con

características similares, suponen una pérdida de autonomía, individualidad, y

responsabilidad.
71

Mención particular merece la valoración de la Inteligencia Emocional, ya que esta

resultó superior en las personas entrevistadas que habitan en residencias

institucionalizadas, ya que se percibieron más calmados, reservados, sumisos, tolerantes y

obedientes que los que viven en casa familiares. Esto corrobora lo mencionado por

Kaufman y Zinberg (1987), quienes hallaron que hay tipos de instituciones que pueden

ser de utilidad con respecto a los problemas relacionados con la declinación física y

trastornos emocionales de las personas de edad avanzada

En cuanto al Control Interno Instrumental Positivo, se observó que los sujetos que

viven en casa familiares, se perciben más estudiosos, inteligentes, capaces y activos que

aquellos que habitan en residencias institucionales.

Por último, al valorarse el Control Normativo, fue observable que los sujetos que

viven con sus familiares, se perciben más puntuales, estrictos y trabajadores que los que

viven en residencias institucionales. Esto se relaciona con lo mencionado por González,

(2000), quien investigó los ambientes residenciales para ancianos y su impacto, señalando

que debe enfatizarse el proceso interactivo entre factores ambientales y personales, y las

variables individuales de los habitantes.

En cuanto al Bienestar Subjetivo, se observaron diferencias significativas en las

personas de acuerdo al tipo de residencia, encontrándose que un mayor Bienestar

Subjetivo se encuentra asociado a la vida de las personas de edad avanzada en casas

familiares, revelando que se sienten más queridos, mostrando un mayor interés con la

familia, en divertirse, salir y disfrutar; además de contar con mejores relaciones

interpersonales, lejos del fastidio, la soledad, el cansancio y la percepción de no ser útiles.

Lo anterior confirma las conclusiones de Peniche (2000), quien comprueba que existen

diferencias en el Bienestar Subjetivo según el lugar de residencia.


72

Así por ejemplo, al valorar el Bienestar General, considerada como la satisfacción

con la vida misma, se encontró que las personas que viven en casa familiares, perciben

una mayor paz interior, se sienten más conformes y contentos con su vida, aspecto

contrario a lo que perciben los que viven en residencias institucionalizadas. Al respecto,

Kalish (1996), ha expuesto que un hecho relacionado con la etapa Adulta tardía que ha

causado mayor consternación son los cuidados Institucionales, los cuales se convierten en

una modalidad de convivencia indeseada, y hasta rechazada, pero necesaria para la vida

social.

El aspecto recreativo del Bienestar Subjetivo, que cuestiona acerca de las diversas

maneras de disfrutar o divertirse con los amigos o con la pareja, registró que las personas

que viven en casa familiares, disfrutan más la vida, que las personas que habitan en

residencias institucionalizadas.

El Afecto Familiar, relacionada con los sentimientos positivos experimentados

hacia la familia cercana, registró que las personas que viven con sus familiares, la pasan

mejor con sus nietos y con sus hijos, que las que habitan en residencias institucionales. Es

importante mencionar que en general al entrevistar la mayoría externaba la necesidad de

estar con su familia, el sentimiento de soledad y tristeza al sentirse lejos y ajenos a sus

familiares.

La valoración del aspecto económico, que hace referencia a las diversas formas en

que se cubren las necesidades materiales, reflejó que las personas que viven con sus

familiares, se sienten más útiles, ya que realizan diversas actividades en el hogar que

contribuyen al ahorro familiar, a diferencia de algunas personas que habitan en

residencias institucionalizadas quienes de acuerdo con Krassoievitch,1998), viven este


73

confinamiento debido a que sus familiares los consideran un estorbo en su vida, sobre

todo por el aspecto económico.

En cuanto a las Relaciones Interpersonales, que se vinculan a las diversas formas

de interacción con las personas que las rodean, se puso de manifiesto que los sujetos que

viven con sus familiares, perciben un mejor trato de éstos y de sus vecinos, lo que

incrementa una mayor relación positiva, a diferencia de aquellas personas que habitan en

residencias institucionalizadas.

La Sensación de Placer, que alude a la tranquilidad de disfrutar y consentir al

cuerpo y a uno mismo, fue mejor en las personas que viven con sus familiares, ya que

disfrutan con más sosiego su vida sexual, que las personas que habitan en residencias

institucionalizadas.

Los habitantes de instituciones, encuentran difícil divertirse, faltos de energía para

salir y en cuanto a las relaciones de pareja, consideran que no son muy buenas y que no

disfrutan de su vida sexual dado que consideran que a su edad, este aspecto no es

relevante. En este sentido, se coincide con algunos investigadores de la sexualidad del

anciano que reportan con elevada frecuencia la prevalencia de este mito (Masters y

Jonson, 1981). Aunque no es una variable a estudiar en este trabajo por lo que no afecta a

la investigación, se considera mencionarla, debido a que ante la pregunta de si tienen o no

relaciones sexuales, la mayoría comenta no tener vida sexual activa. Corroborando que

las personas de edad avanzada han internalizado la idea de que a su edad es un aspecto sin

importancia, lo que es difícil ya que no son seres asexuados y tienen y experimentan

todavía impulsos. Además hay que agregar que las residencias institucionales no ofrecen

el ambiente propicio para un vínculo estrecho entre sexos opuestos, ya que los separa y no

hay privacidad.
74

Finalmente, la valoración de la Percepción Interna de Afecto, relacionada con la

sensación personal de ser querido y útil para los demás, observó que las personas que

viven con sus familiares, perciben un mayor sentimiento de cariño de las personas que los

rodean, que los que habitan en residencias institucionalizadas.

En particular se corroboró que los habitantes de las residencias institucionales se

consideran rechazados, poco útiles, y carentes de privacidad, aún cuando cuentan con

todas las comodidades necesarias para su atención. Sin embargo lo anterior no significa

que las instituciones no sean importantes y aceptables en su funcionamiento, ya que su

desaparición ocasionaría mayores perjuicios, por que cumple una función social.

Con relación a las residencias institucionales se coincidió con Kaufman y Zinberg

(1987), quienes comentan que la responsabilidad de la institución o residencia para

personas de edad avanzada consiste en proporcionar a ésta una estancia adecuada,

instalaciones recreativas y oportunidades de trabajo.

Al respecto es relevante considerar la opinión de Krassoievitch (1998), quien

enfatiza que no se debe encasillar a las personas de edad avanzada como un grupo

homogéneo y considera que existe la necesidad de respetar la diversidad interna, en vez

de realizar tratamientos globales.

Es decir, que la problemática de las personas en edad avanzada de acuerdo a la

residencia donde viven, se relaciona con un aspecto de la realidad actual; la exclusión

social, y en este proceso, se conjugan las condiciones biológicas, socioculturales y

psicológicas para definir un modo particular de existencia práctica de los individuos. Lo

anterior confirma la opinión de Papalia y Wedkos (1992), quienes declaran que “en la

cultura occidental la etapa adulta tardía se considera como un hecho negativo; la palabra

“viejo” es considerada un tabú; en la sociedad civilizada pocos quieren ser considerados


75

como “viejos” y de; Viguera (2000, p. ) quien declara que “estas ideas, prejuicios,

estereotipos de la edad adulta tardía, surgen como producto de una sociedad basada en la

productividad y el consumo, donde la importancia de los recursos se centra en los jóvenes

y adultos jóvenes”.

Los resultados del estudio confirman que el Autoconcepto es un factor del

Bienestar Subjetivo, consiguientemente, existe una interrelación decisiva entre ambos ya

que a un mayor Autoconcepto corresponde un mayor Bienestar Subjetivo.

Lo anterior corrobora la opinión de Milagros (2001, p. ), quien señala que “la

forma en que una persona regula las experiencias y acontecimientos de su vida, dependen

del contenido, organización y funcionamiento de su autoconcepto”, el cual es una

organización que integra e interpreta todas las experiencias, y le da continuidad, regula el

afecto y motiva a la persona.

Asimismo se encontró que el Bienestar Subjetivo es una combinación de factores

objetivos y subjetivos, y que los últimos son más importantes que los primeros, y que

dentro de esos factores se encuentra el Autoconcepto.

Con relación a las encuestas realizadas es importante comentar que las personas a

veces contestaban más por deseabilidad social, sin exponer plenamente lo que sentían, lo

que fue una limitante para el estudio pero que no afectó directamente los resultados.

Si los puntajes altos tanto en Bienestar Subjetivo como en Autoconcepto, de las

personas que viven en casas familiares, pudieran explicarse desde la deseabilidad social,

por no poder emitir juicios negativos y por la tranquilidad que pudiera dar el reportar que

se sienten en paz y contentos con la vida, ¿Cómo explicar las respuestas bajas de los

sujetos que habitan en las residencias que puntean entre los de menor índice? Cabe la

posibilidad de que el nivel mayor de Bienestar Subjetivo se deba a la habilidad de los


76

entrevistados para enfrentar las tensiones, a la fuerza y la fibra personal de los

participantes (Diaz, 1986). Esta re1acion implica, que, aun cuando las personas

estudiadas tengan una percepción alta de Bienestar Subjetivo, esto no se explica

adecuadamente desde el Autoconcepto que posen. Esto podría explicarse desde diversos

puntos de vista:

Como personas mayores en la etapa final de su vida, pudiera haber una tendencia

a la resolución satisfactoria del conflicto entre lograr la integridad o caer en la

desesperación. Conseguir la integridad, la paz, es fruto de los ciclos vitales anteriores y

madura poco a poco al envejecer, pero solo se daría en aquellas personas que se han

ocupado de las cosas y de la gente y se han adaptado a los triunfos y desengaños de ser,

por necesidad, el que ha dado origen a otro y ha producido objetos e ideas (Erikson,

1968).

Como mexicanos al formar parte de una cultura colectivista tradicional, existe una

tendencia a procurar la paz, a evitar cualquier situación que rompa la armonía (Díaz,

1986), lo cual se consigue siendo amables, educados y corteses. Por lo cual fue frecuente,

entre la información adicional un trato amable y cortés entre los entrevistados.

Los entrevistados forman parte de una cultura con una cosmovisión muy particular

las que incrementan el sentido de control que las personas tienen sobre su ambiente, ya

que ofrecen a sus miembros costumbres, mitos, normas, valores que en conjunto permiten

al hombre sentirse dentro de un sistema organizado y por lo tanto, sentirse bien (Triandis,
77

CAPÍTULO SEIS

Conclusiones y recomendaciones

Las siguientes conclusiones y sugerencias corresponden a los propósitos de la

investigación planteados anteriormente, mismas que se derivan del análisis e

interpretaci6n de los datos emanados del proceso metodológico utilizado.

1. La Percepción del Autoconcepto de las personas con edad avanzada que habitan

en casas familiares que participaron en la investigación es alto y se encuentra por

encima de la media teórica, lo cual se confirmó al obtener una media de 5.17 por

encima de la media de 5.00 registrada por el grupo de residentes

institucionalizados.

Lo anterior con fundamento en las siguientes conclusiones:

— las personas que radican en casa familiares se perciben más alegres, sociables y

felices que los que viven en residencias institucionales.

— los que viven en casa familiares se perciben más honestos, leales y sinceros

que los que habitan en residencias institucionales.

— las personas que radican en casas familiares se perciben menos dominantes,

agresivas, egoístas y rencorosas, que los que viven en residencias institucionalizadas.

— el contacto de las personas que viven con su familiares, rodeados de

hermano(a)s, hijos(a) y nieto(a)s, entre otros, hace que se perciban más amorosas

sentimentales y afectivas que los que habitan en residencias institucionales

— no se notaron grandes diferencias entre las personas entrevistadas,

institucionalizadas y no institucionalizadas, siendo mínimas las discrepancias en cuanto a

percibirse ineptas, frustradas o indeseables.


78

— se observó que las personas que radican con sus familiares, se perciben más

seguros, optimistas y triunfadores que los que viven en residencias institucionalizadas.

— los habitantes de residencias institucionalizadas, se percibieron más calmados,

reservados, sumisos, tolerantes y obedientes que los que viven en casa familiares.

— se observó que los sujetos que viven en casa familiares, se perciben más

estudiosos, inteligentes, capaces y activos que aquellos que habitan en residencias

institucionales.

— los sujetos que viven con sus familiares, se perciben más puntuales, estrictos y

trabajadores que los que viven en residencias institucionales.

Cabe aclarar que en cuanto al análisis del autoconcepto del grupo de los

institucionalizados se observaron tres valores medios por encima de los no

institucionalizados en los siguientes factores: Control Externo Instrumental Negativo

(CEIN) (M=3.09 > 2.90); Control Externo Pasivo Negativo (CEPN) (M= 2.61 > 1.92); e

Inteligencia Emocional (IE) (M=5.70 > 5.40).

2. La percepción del Bienestar Subjetivo de las personas con edad avanzada que

habitan en casas familiares que participaron en la investigación es alto, lo cual se

confirma al observar que la media general obtenida por 3.34 estuvo por encima de

la media de 2.48 registrada por los sujetos que habitan en residencias

institucionales.

Lo anterior fundamentado en las siguientes conclusiones:

— las personas que viven en casa familiares, perciben una mayor paz interior, se

sienten más conformes y contentos con su vida, aspecto contrario a lo que perciben los

que viven en residencias institucionalizadas.


79

— las personas que viven en casa familiares, disfrutan más la vida, que las

personas que habitan en residencias institucionalizadas.

— las personas que viven con sus familiares, la pasan mejor con sus nietos y con

sus hijos, que las que habitan en residencias institucionales.

— las personas que viven con sus familiares, se sienten más útiles, ya que realizan

diversas actividades en el hogar que contribuyen al ahorro familiar, a diferencia de

aquellas personas que habitan en residencias institucionalizadas.

— los sujetos que viven con sus familiares, perciben un mejor trato de éstos y de

sus vecinos, lo que incrementa una mayor relación positiva, a diferencia de aquellas

personas que habitan en residencias institucionalizadas.

— las personas que viven con sus familiares, disfrutan con más tranquilidad su

vida sexual, que las personas que habitan en residencias institucionalizadas.

— las personas que viven con sus familiares, perciben un mayor sentimiento de

cariño de las personas que los rodean, que los que habitan en residencias

institucionalizadas.

3. Se comprueban las siguientes Hipótesis de investigación:

Ht 1 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para adultos

mayores, tienen un nivel significativamente menor de Bienestar subjetivo que las

personas que viven en residencias no institucionales o casas familiares.

Ht 3 Las personas de edad avanzada que viven en residencias institucionales para adultos

mayores, tienen un nivel significativamente menor de Autoconcepto que las personas que

viven en residencias no institucionales o casas familiares.


80

Lo cual lleva a la conclusión de que las personas de edad avanzada que viven en

residencias institucionalizadas para adultos mayores, tienen un nivel significativamente

menor de Bienestar subjetivo y Autoconcepto que las personas que viven en casas

familiares.

4. Se prueba que existe una relación positiva entre el Bienestar Subjetivo y el

Autoconcepto de las personas con edad avanzada de la muestra estudiada. A

mayor Autoconcepto mayor Bienestar Subjetivo. El afecto familiar y los amigos

así como el apoyo de los hijos y los amigos, en aquellos que habitan en casas

familiares, son los pilares que sustentan dicha relación.

5. Se concuerda con lo propuesto por Diener (1984) y Anguas (1997) respecto a los

componentes del Bienestar Subjetivo: el cognitivo que viene de la satisfacci6n de

las necesidades y el afectivo que implica la predominancia de los afectos positivos

sobre los negativos, puesto que se observaron relaciones altas entre el afecto y

sentirse querido y diferencias tanto en frecuencia como en intensidad entre los

afectos positivos y negativos reportados por la muestra estudiada.

Recomendaciones:

Se aprecia la conveniencia de continuar la investigación en el campo del Bienestar

subjetivo y el Autoconcepto, según el tipo de residencia, para conocer qué otras variables

inciden en la vida de los senectos. En particular, se considera importante el análisis de los

instrumentos utilizados para evaluar el Autoconcepto y el Bienestar Subjetivo, con el

propósito de perfeccionarlos.
81

Es importante considerar, a pesar de los resultados observados, que las residencias

institucionalizadas representan una de las alternativas más importantes en la atención de

las personas de edad avanzada, por lo cual es recomendable apoyar toda iniciativa

favorable a su mejoramiento en la atención médica, psicológica y social, de sus

residentes.

Lo anterior queda confirmado en este estudio en el que se observaron, en la

calificación del Autoconcepto, tres valores medios por encima de los no

institucionalizados en los siguientes factores: Control Externo Instrumental Negativo

(CEIN); Control Externo Pasivo Negativo (CEPN); e Inteligencia Emocional.


82

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88

APÉNDICES
89

Apéndice A

Instrumento aplicado para medir el Autoconcepto

A continuación encontrarás una serie de palabras que usarás para describirte tomando en
consideración que, entre más grande y más cerca de la palabra se encuentre el cuadro,
indica que tienes más de esa característica.

Ejemplo:

Flaco

En el ejemplo puedes ver que hay siete cuadros después de Flaco; debes marcar con una
X sobre el cuadro que te representa mejor. Si marcas el cuadro más grande, esto indica
que tienes mucho de esta característica. Si marcas el cuadro más pequeño; esto indica que
esta característica no te describe. El espacio que se encuentra exactamente a la mitad de
las dos palabras, indica que no tienes ni mucho ni poco de la característica que se
menciona. El resto de los espacios indican diferentes grados de la característica, utiliza
éstos para encontrar el punto adecuado para tu propia persona.

Contesta tan rápido como sea posible, sin ser descuidado, utilizando la primera impresión
que venga a tu mente. Contesta en todos los renglones, dando sólo una respuesta en cada
renglón.

Tus respuestas son totalmente anónimas y confidenciales, recuerda que debes responder
“COMO ERES SIEMPRE, NO COMO TE GUSTARÍA SER”

YO SOY

Acomedido (A)

Activo (A)
90

Afectuoso (A)

Agradable (A)

Agresivo (A)

Alegre

Amable

Amargado (A)

Amigable (A)

Autoritario (A)

Amoroso (A)
91

Animado (A)

Ansioso (A)

Apático (A)

Aplicado (A)

Atento (A)

Audaz (A)

Bromista (A)

Conflictivo (A)

Bueno (A)
92

Calmado (A)

Capaz

Cariñoso (A)

Compartido (A)

Comprensivo (A)

Contento (A)

Estricto (A)

Indeseable

Estudioso (A)

Falso (A)
93

Feliz

Flexible

Introvertido

Flojo (A)

Frustrado (A)

Generoso (A)

Honesto (A)

Impulsiva (A)

Incumplido (A)

Inflexible
94

Inepto (A)

Inteligente

Jovial

Corrupto (A)

Cortés

Criticón (A)

Cumplido (A)

Decente

Desinhibido (A)

Conciliador (A)

Detallista
95

Divertido (A)

Dominante

Educado (A)

Eficiente

Egoísta

Enojón (A)

Bondadoso (A)

Honrado (A)

Estable

Leal

Lento (A)
96

Limpio (A)

Melancólico (A)

Necio (A)

Nervioso (A)

Noble

Obediente

Optimista

Ordenado (A)

Pacífico (A)

Pesimista

Platicador (A)

Puntual
97

Realizado (A)

Rebelde

Recto (A)

Relajado (A)

Rencoroso (A)

Relajiento (A)

Reservado (A)

Respetuoso (A)

Romántico (A)

Seguro (A)

Sencillo (A)

Sentimental
98

Sereno (A)

Simpático (A)

Sincero (A)

Sociable (A)

Sumiso (A)

Temperamental

Tierno (A)

Tímido (A)

Tolerante

Trabajador (A)

Tranquilo (A)
99

Tratable

Triste

Triunfador (A)

Voluble

Solitario (A)

Sexo F M Edad: _________ (años) Estado civil: _____________

Máximo grado de estudios de la persona que mantiene la casa en la que vive:

_______________________________________________

Ocupación de la persona que mantiene la casa en la que vive:

____________________________________________
100

Apéndice B

Instrumento aplicado para medir el Bienestar Subjetivo

Nada Poco Algo Mucho

1. Se lleva Ud. bien con sus hijos ? _____ _____ ____ _____

2. Está Ud. fastidiado ? _____ _____ ____ _____

3. Le es difícil ganarse la vida ? _____ _____ ____ _____

4. Está molesto con sus hermanos? _____ _____ ____ _____

5. Hay paz dentro de Ud. ? _____ _____ ____ _____

6. Tiene Ud. trabajo? _____ _____ ____ _____

7. Disfruta Ud. su vida sexual ? _____ _____ ____ _____

8. Siente que lo quieren? _____ _____ ____ _____

9. Tiene Ud. una casa cómoda ? _____ _____ ____ _____

10. Le falta dinero para su comida? _____ _____ ____ _____

11. Le hace daño lo que come? _____ _____ ____ _____

12. Está Ud. contento con su vida? _____ _____ ____ _____

13. Tiene problemas para dormir? _____ _____ ____ _____

14. Le gusta ir a las fiestas? _____ _____ ____ _____

15. La pasa Ud. bien con sus nietos? _____ _____ ____ _____

16.Esta Ud. sano? _____ _____ ____ _____

17. Sus amigos lo toman en cuenta? _____ _____ ____ _____

18. Se agita Ud. al caminar? _____ _____ ____ _____

19. Le es fácil divertirse? _____ _____ ____ _____

20. Vive Ud. conforme? _____ _____ ____ _____


101

21. Le gusta ver la televisión? _____ _____ ____ _____

22. Se lleva Ud. bien con su pareja? _____ _____ ____ _____

23. Tiene Ud. una ocupación? _____ _____ ____ _____

24. Siente Ud. que perjudica a. los demás? _____ _____ ____ _____

25. Le alcanza el dinero que tiene? _____ _____ ____ _____

26. Le gusta escuchar música? _____ _____ ____ _____

27. Disfruta Ud. las caricias que recibe ? _____ _____ ____ _____

28. Tiene Ud. energía para salir? _____ _____ ____ _____

29. Sus vecinos le han respondido? _____ _____ ____ _____

30. Sale Ud. a pasear? _____ _____ ____ _____

Peniche Bates, Welinna 1999

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