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CAPITULO NUEVE

DESARROLLO DENTAL Y ESTRUCTURAS DE SOPORTE

1. EVOLUCIÓN

La morfología dental ha sido crítica en la clasificación y ecología mamífera. Los


cambios en los patrones cuspídeos de los molares tienen especial importancia en el
seguimiento de los mamíferos en nuevos nichos ecológicos1.

Los vertebrados tempranos poseían una fila de pequeños tubérculos (odontode)


generalmente compuestos de aspidin (un tipo de hueso acelular) cubiertos por un
tejido enameloide o dentina2, Figura 9.1.

Figura 9.1 Tubérculos de exoesqueleto dermal de algunos vertebrados tempranos, Figura


tomada de Meikle2.

El término odontode fue propuesto para denominar las estructuras dentales


tempranas llamadas “dientes dermales” o “dentículos”, luego, también se le llamó
odontode a todas las estructuras de tejido duro del esqueleto dermal
caracterizadas por una corona dentinal y una cavidad pulpar, frecuentemente
cubierta por una capa hipermineralizada de ganoine o enameloide. Se acepta que
durante la evolución de los gnatóstomos, los odontodes evolucionaron en la
cavidad oral, al mismo tiempo con el desarrollo de los maxilares, dando lugar a los
dientes2, Figura 9.2
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

A B
Figura 9.2 A. Odontode seccionado mostrando la capa única de células epiteliales formando
la membrana de esmalte y la papila dental adyacente de la cual se forma la dentina. B.
Imagen de un odontocomplejo en el esqueleto dermal. Los odontodes y los odontocomplejos
no erupcionan y están cubiertos por epidermis y dermis, Figura tomada de Meikle M C2.

Aunque los odontodes se desarrollan de interacciones recíprocas entre epitelio y


mesénquima, difieren en número respecto de los dientes. El órgano dental epitelial
del desarrollo de los odontodes no se forma de la invaginación de la lámina dental,
sino que es una sola capa de células columnares en la parte basal del epitelio
correspondiendo al epitelio interno del esmalte; y la papila del odontode proviene
de la parte superficial del mesénquima adyacente. Los odontodes siempre se
forman en una posición superficial, nunca se sumergen, no erupcionan. Quizá al
evolucionar los maxilares, ellos quedaron cubiertos por otros tejidos duros o por otros
odontodes, formando lo que se conoce como odontocomplejos2, Figura 9.2.

En los vertebrados inferiores los tejidos hipermineralizados han tenido diferentes tipos
de evoluciones; éstas incluyen la ganoine, esmalte, enameloide. El ganoine es
depositado como una monocapa sobre la superficie de los odontodes, como en
algunos peces primitivos, o, en estados más avanzados de la evolución del
esqueleto dermal, como capas superpuestas en odontocomplejos. El origen del
ganoine (ectodermal o dermal) ha sido controversial. Todo parece indicar que son
de origen dermal. EL enameloide (tiburones), es formado tanto por epidermis, como
por mesénquima con una matriz que contiene colágena. El esmalte sería homólogo
al ganoine, aunque el ganoide difiere del esmalte en que éste es estratificado y
nunca se expone al medio ambiente externo.

1.1 Evolución de la dentición en los mamíferos

En la mayoría de los peces y reptiles los dientes son de una forma similar y son
reemplazados continuamente durante la vida, es decir ellos son homodontos y
polifiodontos. El número es altamente variable y la lámina dental aporta una fuente
constante de células madre capaces de producir dientes por interacción con el
odontomesénquima odontogénico. A diferencia de los mamíferos de hoy, los
dientes no estaban limitados a los márgenes de los maxilares y numerosos huesos de
la cavidad oral eran capaces de producir dientes2, Figura 9.3.

Los cambios en la forma dental son una fuerza importante en la evolución,


adaptación a dietas especializadas y cambios medioambientales.

Los dientes de los reptiles ancestrales fueron de una forma cónica simple; la
diversidad de la forma vista en los mamíferos modernos (Cinodontos) proviene de la

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

adición de dentículos o cúspides a los lados del cono reptilineo original. La adición
de una pequeña cúspide mesial y una pequeña cúspide distal3 volvió los dientes
más elongados mesodistalmente. Esta condición es conocida como triconodontia, y
la función de éstos es más de triturar que de incidir. Además, los molares maxilares
muestran una ligera expansión lingual desde la porción basal de la corona y los
molares mandibulares expresan una extensión bucal, apareciendo pequeñas
cúspides sobre esas porciones expandidas.

En el anphiterium los incisivos son pequeños y ligeramente inclinados hacia fuera. El


canino es largo y está funcionalmente más relacionado con los incisivos, con los
cuales está agrupado. Los premolares son dientes de una sola cúspide con una
proyección distal desde la base, que se curva hacia arriba y posteriormente, para
formar una pequeña cúspide distal. Los molares son todos similares y de igual
tamaño. La mitad mesial de la corona, o trigónido (en los molares mandibulares),
tiene tres cúspides: la mesobucal (protocónido), la mesiolingual (paracónido) y la
distolingual (metacónido). Un talónido está situado sobre el borde distal del trigónido
y aparece una pequeña cúspide, la entocónida o hipocónida. El trigónido con sus
tres cúspides ha sido llamado la parte tubercular de la corona, mientras el talónido
ha sido designado como la porción sectorial3, ver capítulo 1.

Juntos forman un molar conocido como molar tubérculo-sectorial.

Figura 9.3 En los vertebrados los pájaros fueron los únicos que no conservaron los dientes. Los
gnatóstomos son homodontos (dientes iguales) y polifiodontos (dientes que se reemplazan
continuamente. Los mamíferos son monofiodontos (que cambian una sola vez), difiodontos
(se reemplazan una vez) y heterodontos (que tienen varios tipos de dientes). Los mamíferos
más cercanos al hombre son difiodontos y heterodontos como el hombre.

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Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

Las variaciones de este tipo de molar consistieron en que el paracónido se reduce


de tamaño y se localiza mesialmente. El protocónido y el metacónido son grandes
en relación a las dos cúspides principales (hipocónido y entocónido). También
ocasionalmente aparece una cúspide rudimentaria (hipoconúlido) que está situada
distalmente3.

En el hombre como en los primates hay muchas modificaciones de esos patrones


molares tubérculo-sectoriales. Las cúspides del molar humano son todas
aproximadamente de igual altura y la demarcación entre trigónido y talónido no se
observa claramente. Lo más importante sin embargo, es la ausencia del paracónido
sobre los molares mandibulares y el aparente deslizamiento del metacono hacia
atrás a la posición distobucal de la corona en los molares maxilares, con un
agrandamiento del paracono y un deslizamiento en posición al cuadrante
mesobucal de la corona3, Figura 9.4.

B
A C

D
E
Figura 9.4 A. Molar de tres cúspides. B. Dentición de un cinodonte, tipo triconodonte. C. Molar
de cuatro cúspides. D. Molar de cinco cúspides y E. Molar con esbozo de una sexta cúspide,
Figuras tomadas de Kraus et al3.

Algunos estados de transición se vieron en los reptiles semejantes a mamíferos; éstos


tuvieron dientes largos parecidos a los caninos y separados de los incisivos.

Los dientes de los mamíferos están secuencialmente arreglados, como estructuras


serialmente homólogas, dispuestas en una sola fila a lo largo del margen del maxilar
y la mandíbula. Ellos son heterodontos, y consisten en una diversidad de formas
agrupadas como incisivos, caninos (cúspides), premolares (bicúspides) y molares.
Los dientes de los mamíferos son difiodontos, siendo reemplazados no más que una
vez durante la vida.

Los cambios en evolución de la dentición mamífera también involucran una


reducción en el número. En los mamíferos ancestrales el número de dientes era de
44, con fórmula dental de tres incisivos, un canino, cuatro premolares, y tres molares3,

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

4.Evolutivamente los dientes van desapareciendo en un orden determinado; desde


los dientes posteriores de la serie dental incisiva, la anterior de la serie de premolares,
y la posterior de la serie de los molares, es decir el orden inverso en el cual ellos
aparecen durante el desarrollo3.

Globalmente, la reducción dental, en términos de disminución del tamaño y la


simplificación de las estructuras, tales como el patrón de fisuras, fue la tendencia
evolutiva básica del sistema dental de los humanos, que se reporta en todas las
latitudes geográficas estudiadas. Se puede decir que las diferencias en tamaño
dental entre las poblaciones humanas son estrictamente proporcionales a la
longitud de tiempo, que las técnicas de preparación de las comidas hicieron parte
del repertorio cultural de cada población en particular, y que esto puede ser
probado por datos tanto esqueléticos como arqueológicos5.

Ahora bien, la pregunta que quedaría planteada ente la anterior evidencia es ¿Qué
mecanismos permiten a los molares de los mamíferos cambiar su forma? Gilbert S. F1.
afirma que los estudios de Jukka Jernvall et al. acerca del mapeo de los patrones de
expresión genética en yemas dentales, han mostrado que estos pronostican la
localización exacta de las cúspides dentales. También indican que las diferencias
entre los molares de ratones y ratones de agua pueden ser previstos sobre las
diferencias en los patrones de la expresión genética.

Incluso menciona Gilbert S.F1. que los trabajos de Next, Salazar-Ciudad y Jernvall
propusieron un modelo matemático de reacción-difusión que podría explicar las
diferencias en la expresión genética entre esas dos especies. Ellos mencionan que
pequeños cambios en la red genética fueron cruciales, a través de la interacción
de las proteínas BMPs y Shh. La Shh y el factor de crecimiento fibroblástico - FGFs
(producido por el esmalte señalizado) inhiben la producción de BMP, dado que la
producción de BMP estimula tanto la producción de más BMPs y la síntesis de sus
inhibidores, las proteínas FGFs y Shh, que bloquean la síntesis de BMP e
independientemente estimula la proliferación mesenquimal. El resultado es un
patrón de actividad genética que cambia a medida que la forma del diente
cambia y viceversa. Entonces, los cambios morfológicos grandes pueden resultar de
pequeños cambios en las condiciones iniciales1.

2. DESARROLLO DENTAL

Las células de la cresta neural constituyen el ectomesénquima de la cabeza y el


cuello e inducen la formación de muchos tejidos conectivos de la cara, los cuales
incluyen las estructuras dentales. Las células de la cresta neural migran desde el
pliegue neural hasta encontrar la membrana bucofaríngea, la cual ha desarrollado
una prolongación de células ectodermales que están en cercanía con el
neuroectodermo y constituyen el ectodermo del estomodeo o cavidad oral
primitiva. El ectomesénquima entra entre estas dos capas y se pone en contacto
con el endodermo, (ver capitulo 2), es decir que, el desarrollo facial es dependiente,
y así lo afirman varios autores6, del crecimiento de la superficie ectodérmica de la
membrana bucofaríngea y de la interacción de ésta capa epitelial con el soporte
neuroectodérmico (tubo neural) y el ectomesénquima, como también con el
endodermo de la membrana bucofaríngea. Las células mesenquimales inducidas
siguen migrando hacia los arcos faríngeos, donde junto con las células del
mesodermo paraxial, forman los tejidos conectivos. Ese ectomesénquima
particularmente localizado dentro de los arcos faríngeos y debajo del ectodermo
oral, sufre procesos de inducción epitelio/mesenquimal que inicia la formación de
los dientes6, 7, Tablas 9.1 y 9.2.

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Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

Membrana Prolongación de Lámina dentaria Órgano dental Esmalte


bucofaríngea epitelio oral

Células de la Ectomesénquima de Condensación Papila dental Dentina y pulpa


cresta neural los arcos faríngeos mesenquimatosa dental

Folículo dental Cemento, ligamento


periodontal y hueso
cortical dental.

Hueso maxilar Hueso basal.


y mandibular

Tabla 9.1 Origen embriológico de las estructuras dentales y de soporte.

Proceso intermaxilar Paladar primario Incisivos centrales y laterales


superiores

Proceso maxilar Prolongaciones palatinas Caninos, premolares y


molares superiores

Proceso mandibular Sínfisis mentoniana Incisivos centrales y laterales


inferiores
Cuerpo mandibular Caninos, premolares y
molares inferiores

Tabla 9.2 Procedencia embriológica de los diferentes grupos de dientes en humanos.

En el embrión existe una relación funcional entre el epitelio y el mesénquima


adyacente y esta acción reciproca es necesaria para un regular y apropiado
desarrollo. Esta determina en el diente su iniciación, la determinación del patrón
coronal del diente, el inicio de la formación dentinal, la anatomía de la unión
dentogingival y la expresión estructural diferencial del epitelio oral8,9.

Durante la morfogénesis dental la interacción epitelio-mesénquima es un evento


fundamental; el mesénquima influye al epitelio y una vez éste ha sido cambiado por
el mesénquima, secreta factores que cambian al mesénquima. Tal interacción
continúa hasta que el órgano se forma, con células mesenquimales órgano-
especificas y epitelio órgano-específico.

El desarrollo dental comienza cuando el epitelio oral hace que el ectomesénquima


derivado de las células de la cresta neural se condense en sitios específicos. La
polaridad del epitelio mandibular es determinada por la interacción entre la
proteína BMP4, la cual se localiza distalmente, y el factor FGF8, localizado
proximalmente (cerca al cráneo). Esos dientes formados en la región FGF8 se
convertirán en molares, mientras los dientes que se desarrollan en la región BMP4 se
convertirán en incisivos. Después de esto, el patrón de expresión de la BMP4 y FGF8
cambia y los sitios de los primordios dentales cambiarán a estar determinados por
interacciones entre esas mismas moléculas en el epitelio1.

Los FGF8 inducen la expresión de Pax9 en el ectomesénquima subyacente, mientras


la BMP4 inhibe la expresión de Pax9. El Pax9 es un factor de trascripción cuya

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

expresión en el ectomesénquima es crítica para la iniciación de la morfogénesis


dental. El único lugar donde el ectomesénquima se condensa y el diente se
desarrolla es donde el FGF8 está presente y las BMPs están ausentes. Por esta razón
se producen los espacios interdentales.

En este momento, el epitelio posee el potencial para generar las estructuras


dentales independientemente del tipo de células mesenquimales. Sin embargo, este
potencial para formar dientes pronto se trasfiere al ectomesénquima que está
condensado debajo del epitelio. Esas células ectomesenquimales forman la papila
dental y son capaces de inducir la morfogénesis en otro epitelio. En esta etapa el
epitelio mandibular ha perdido su habilidad para dar instrucciones de formación
dental en otros mesénquimas. Entonces el potencial odontogénico se ha
desplazado desde el epitelio al mesénquima. Este cambio en el potencial
odontogénico coincide con un traslado en la síntesis de BMP4 desde el epitelio al
ectomesénquima1.

A medida que las células del mesénquima dental se condensan, ellas son inducidas
a sintetizar la proteína de membrana syndecan y la proteína de matriz extracelular
tenacina. Esas proteínas aparecen al tiempo que el epitelio induce la agregación
mesenquimal. Además, después de que el ectomesénquima se ha condensado,
éste comienza a secretar la BMP4, así como otros factores de crecimiento y
diferenciación (FGF3, BMP3, HGF y activin). Esas proteínas del ectomesénquima
inducen una estructura crítica en el epitelio. Esta estructura es denominado esmalte
knot, que funciona como el mayor centro de señalización para el desarrollo dental.
Este grupo de células aparece como una población no divisible en el centro del
crecimiento cuspídeo. La hibridización in situ ha demostrado que el esmalte knot es
una fuente de secreción de hedgehog sonic, FGF4, BMP7, BMP4 y BMP2. Como son
factores de crecimiento segregados por una población de células no divisible son
capaces de ser recibidos tanto por el epitelio como por el ectomesénquima;
entonces, el esmalte knot, se piensa que puede dirigir la morfogénesis cuspídea del
diente y ser critico en la dirección de los cambios en evolución de la estructura
dental en los mamíferos1.

A medida que las células del mesénquima comienzan a diferenciarse en


odontoblastos, la expresión de la tenacina es inducida a los más altos niveles y en los
mismos sitios de la expresión de fosfatasa alcalina. Ambas proteínas han sido
asociadas con la diferenciación ósea y de cartílago, y ellas pueden promover la
mineralización de la matriz extracelular. Finalmente, a medida que el fenotipo
odontoblástico emerge, la osteonectina y el colágeno tipo I son secretados como
componentes de la matriz extracelular. El esmalte Knot desaparece por apoptosis,
respondiendo a su propio BMP4. Por este proceso, las células de la cresta neural de
los maxilares son trasformadas en odontoblastos secretores de dentina.

Se ha sugerido que el aporte sanguíneo y la inervación local son determinantes del


desarrollo dental7, ya que es una característica del desarrollo dental que en el
estado de casquete se registre la presencia del factor de crecimiento nervioso, pero
hay discusión al respecto, por la falta de evidencia concluyente8.

3. DESARROLLO DEL DIENTE Y SUS TEJIDOS DE SOPORTE

Ectodermo oral o banda epitelial primaria


Durante la sexta semana de v.i.u., en el día 37, el ectodermo que cubre la cavidad
oral, esta compuesto por una capa de epitelio oral de 2 a 3 células de espesor,
forma una banda continua de epitelio que cubre la boca. Esta banda tiene forma

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Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

de herradura y corresponde a la posición de los futuros arcos dentarios en los


ulteriores maxilares superior e inferior6.

En la región del posterior proceso alveolar, la interacción epitelio-mesenquimal


induce al ectodermo oral a proliferar y formar la lamina dental. Esta banda origina
dos subdivisiones, la lámina vestibular y la lámina dentaria.

3.1 Lámina vestibular

La lámina vestibular prolifera dentro del ectomesénquima, en cercana relación a la


lámina dental y forma el vestíbulo. La lámina vestibular forma inicialmente, una cuña
de células epiteliales, bucal a la lámina dentaria. Más tarde esta cuña de células se
separa para formar el vestíbulo oral.

3.2 Lámina dentaria

La lámina dentaria comienza una actividad proliferativa intensa y localizada que da


origen a la formación de una serie de crecimientos epiteliales dentro del
ectomesénquima en los sitios correspondientes a las posiciones de los futuros 20
dientes temporales o deciduos o primarios. Desde este momento el desarrollo de los
dientes se realiza en tres etapas, brote o yema, casquete, y campana8, 9.

La lámina dentaria maxilar y mandibular da lugar a un total de 52 yemas dentales,


20 para los dientes temporales, las cuales se producen entre la 6ta y 8ava semana
de v.i.u., y 32 para los dientes permanentes que aparecen más tarde en la vida
prenatal y postnatal. Las yemas dentales sucesoras de la dentición permanente se
desarrollan por la parte lingual de los predecesores. Esto ocurre a los 5 meses de
v.i.u. para los incisivos centrales y diez meses de edad para los premolares. La
extensión lingual de la lámina dentaria que da lugar a los dientes sucesores y es por
esto, llamada lámina sucesora9.

Los molares permanentes se desarrollan en la parte posterior a los molares


temporales. La lámina dental continúa creciendo hacia la parte posterior, y da lugar
a los primeros molares permanentes durante el cuarto mes prenatal y al segundo
molar permanente a los cuatro años de edad9, el tercer molar se desarrolla
variablemente entre los seis y diez años de edad cronológica.

3.3 Secuencia del desarrollo dental

La secuencia de la formación dental sigue de cerca la formación de los tejidos


óseos que los rodean. Los primeros dientes en formarse son los caninos temporales
mandibulares, seguidos por los incisivos centrales y laterales temporales inferiores. En
el maxilar, los primeros en formarse son los caninos temporales y luego los incisivos
centrales y laterales temporales. Después de que la región anterior se ha formado, lo
hacen los primeros y segundos molares7, Figura 9.5, 9.10 – 9.19.

Este patrón corresponde muy de cerca al patrón de inervación de los grupos de


dientes (incisivos, caninos y molares temporales). El desarrollo de los dientes
permanentes se lleva a cabo más tarde a partir de la lámina sucesora y desde una
extensión dorsal de la lámina general.

Es interesante que la secuencia de erupción de los dientes después del nacimiento


no siga la secuencia en la cual ellos se forman inicialmente. El proceso de erupción

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

parece ser mucho más dependiente de las condiciones medioambientales y de


vascularización7.

Figura 9.5 Secuencia de erupción de dientes temporales y permanentes

Si se sigue el patrón de desarrollo dental y se lo compara con el patrón de desarrollo


de la inervación, es común para ambos maxilares el hecho de que los dientes que
se forman primero son los primeros a ser inervados por sus correspondientes ramas
nerviosas7.

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Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

3.4 Etapa de yema o de brote

Es la etapa morfológica inicial del desarrollo dental, donde las células epiteliales de
la lámina dental proliferan dentro del ectomesénquima de los maxilares. Esta
proliferación adquiere una forma redondeada. Esta etapa es definida como un
estado proliferativo de las células epiteliales orales y las células mesenquimales
adyacentes, Figura 9.6.

A B
Figura 9.6 A. Etapa de yema o brote, con ectomesénquima condensado y proliferando
debajo de la proliferación de células epiteliales inducidas por el ectomesénquima. B. Etapa
de casquete en donde se ha definido el órgano del esmalte u órgano dental de origen
ectodérmico y la papila dental de origen mesenquimático.

B
A
Figura 9.7 A. Etapa de campana donde se ha diferenciado la capa de ameloblastos y
odontoblastos. B. Producción de la primera capa de predentina por parte de los
odontoblastos.

3.5 Etapa de casquete

Gradualmente la yema epitelial adquiere una forma cóncava y a medida que ésta
prolifera en el ectomesénquima, la densidad celular aumenta en la zona
inmediatamente adyacente al crecimiento epitelial. La proliferación epitelial, que
superficialmente semeja un casquete colocado sobre una esfera de
ectomesénquima condensado, recibe el nombre de órgano dental u órgano del
esmalte. La masa esférica de células ectomesenquimales condensadas, es
denominada papila dental, y el ectomesénquima que limita la papila dental y que
encapsula el órgano dentario se le llama folículo o saco dental.

El órgano dental, la papila dental y el folículo dental constituyen en conjunto, el


germen dentario. Estas tres estructuras se observan en la etapa de casquete.

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

El órgano dental da lugar al esmalte, la papila dental a la dentina y la pulpa y el


folículo dental al cemento, ligamento periodontal y hueso alveolar adyacente.

Las células ubicadas en el centro del órgano dental sintetizan y segregan


mucopolisacáridos ácidos en el compartimiento extracelular entre las células
epiteliales, éstos son hidrófilos de modo que atraen agua dentro del órgano dental,
aumentando el volumen del compartimiento extracelular y forzando la separación
de las células. Como las células mantienen conexiones entre sí por medio de sus
contactos desmosómicos, adoptan la forma de una estrella. Por tal razón, el centro
del órgano se denomina retículo estrellado2,8,9, Figura,9.7, 9.8.

Figura 9.8 A. Órgano del esmalte y sus componentes. B. Conformación del asa cervical

En la periferia del órgano dental, las células adoptan una forma cúbica y forman el
epitelio dental externo. Las células que bordean la papila dental se diferencian en
dos componentes histológicamente diferentes. Aquellas inmediatamente
adyacentes a la papila dental adoptan una forma columnar corta y se caracterizan
por un alto contenido de glucógeno son denominadas, epitelio dental interno. Entre
el epitelio dental interno y el retículo estrellado, las células epiteliales se diferencian
en una capa de células achatadas llamadas el estrato intermedio. Las células de
esta capa rápidamente se caracterizan por una actividad excepcionalmente alta
en la producción de la enzima fosfatasa alcalina. Aunque las células de esta capa
son histológicamente diferentes de las células del epitelio dental interno, ambas
capas deben ser consideradas como una sola unidad funcional responsable de la
formación del esmalte. En el extremo del órgano dental, el epitelio dental interno se
encuentra con el externo; esta zona de unión se conoce bajo el nombre de borde
cervical o anillo cervical o asa cervical.

El órgano dental está apoyado en toda su periferia sobre una lámina basal. Las
células del epitelio dental externo son cuboides y presentan un elevado índice
nucleocitoplasmático. Su citoplasma contiene ribosomas libres, un escaso retículo
endoplasmático, algunas mitocondrias y unos pocos tonofilamentos. Las células
están unidas mediante complejos de unión. Las células del retículo estrellado se
encuentran unidas a las células del epitelio dental externo, a las del estrato
intermedio, y entre sí mediante uniones desmosómicas.

Las células de la papila dental aparecen como células mesenquimales


indiferenciadas y unas pocas fibrillas colágenas dispersas ocupan los espacios
extracelulares. El folículo dental se distingue claramente de la papila dental, puesto
que hay muchas mas fibrillas colágenas ocupando los espacios extracelulares entre
los fibroblastos foliculares, y éstas se observan orientadas, generalmente, en forma
radial alrededor del órgano dental y de la papila dental.

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Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

3.6 Etapa de campana

El órgano dental en su proceso de desarrollo va adquiriendo una forma de


campana, es decir cada vez se hace más profundo y aumenta el tamaño del
órgano dental y la papila dental. Hay importantes cambios que se inician en la
etapa de casquete y se continúan en esta etapa.

En la etapa de campana, fundamentalmente el epitelio dental interno se pliega


haciendo posible reconocer la forma del futuro patrón de la corona dentaria, las
células del epitelio dental interno se elongan y diferencian en ameloblastos, que
serán las células formadoras del esmalte. Adyacente a los ameloblastos, la capa de
células del estrato intermedio se inclina en un eje de 90ª con los ameloblastos.
También, las células en la periferia de la papila dental se diferencian en
odontoblastos y a medida que se diferencian, se elongan y forman la dentina. El
epitelio dental externo esta asociado con el plexo capilar, el cual le brinda aporte
nutricional y de oxigeno a los ameloblastos y a las células del órgano dental, Figura
9.9.

Figura 9.9 Detalle de la disposición polarizada de los ameloblastos y odontoblastos,


antes de la producción de esmalte y cemento.

La lámina dental que une el germen dentario al epitelio bucal se rompe formando
pequeñas islas de células epiteliales, separando de esta forma el diente en
desarrollo del epitelio bucal. La fragmentación de la lámina dental ocasiona la
formación de pequeñas agrupaciones de células epiteliales que normalmente
degeneran y son reabsorbidas.

A B

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

Figura 9.10 A. Imagen radiográfica de una mandíbula de 18 semanas de v.i.u. donde se


observa el inicio de la formación de las criptas y tabiques óseos, señal que los dientes están
en formación, pero aún no mineralizados. La sínfisis mandibular está en proceso de formación.

A B
Figura 9.11 A, B. La mineralización dental se encuentra formando la mitad de la corona de los
incisivos centrales, un cuarto coronal de los incisivos laterales, un cuarto de corona de canino,
inicio de las cúspides de primero y segundo molares temporales.

Figura 9.12 A. Las cúspides de las mesiales de los molares temporales están comenzando su
mineralización y se observa ya la formación del ángulo mandibular, y la imagen de cono que
deja el cóndilo mandibular en su proceso de osificación. También la apófisis coronoides se
observa con una formación avanzada. B. Los incisivos centrales se ven con tres cuartos de
corona formada, los laterales mitad de corona formada, del canino se alcanza ver su
cúspide.

A B
Figura 9.13 A. Las cúspides de los molares están coalesciendo para formar la cara oclusal. B.
Avance en la formación de las coronas de incisivos permanentes con formación de
mamelones, los temporales no están presentes, quizá por exfoliación.

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Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

A B

Figura 9.14 A. Formación completa de la corona de los incisivos centrales y laterales


permanentes superiores, con reabsorción de la raíz de los temporales. B. Inicio de la
formación radicular en los incisivos centrales y laterales permanentes inferiores.

A B

Figura 9.15 A. Maxilar superior en un individuo de 18 semanas de v.i.u. La osificación ósea se


encuentra en proceso, al igual que las criptas dentales, aún no se observa la mineralización
dental. B. Mineralización de los borde incisales de incisivos centrales, laterales y caninos
temporales superiores.

A B

Figura 9.16 A. Inicio de la formación de la raíz en un primer molar mandibular y formación de


la mitad de la corona de un segundo molar mandibular permanente. Se observa la cripta
ósea redonda protegiendo el germen dentario y alojando el folículo dental. B. En la
radiografía panorámica de una niña de 5 años, se observan los dientes permanentes en
diversos grados de formación, el segundo molar permanente se observa con la cara oclusal
formada en un lado y cúspides coalesciendo en el otro. Los segundos premolares inferiores
aún no se observan.

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

A B

Figura 9.17 A. Los incisivos centrales permanentes superiores están erupcionados y con la
mitad de la raíz formada, los cuatro incisivos inferiores permanentes están erupcionados con
la longitud radicular completa pero sin cierre de ápice. Se comienza a observar la formación
de la cripta del tercer molar en la rama mandibular. La conformación ósea alveolar nos
muestra la lámina dura, el espacio del ligamento periodontal, el hueso interdental e
interradicular. B. Los incisivos laterales superiores están erupcionando.

Figura 9.18 A. Los caninos permanentes superiores e inferiores se ubican en su posición de


erupción mostrando avance en la formación radicular. La cripta de los terceros molares tanto
superiores como inferiores comienza a mostrar las cúspides mineralizadas. B. Exfoliación de
caninos temporales y posición abanicada de los incisivos centrales y laterales superiores por la
colocación cercana de la corona de los caninos.

Figura 9.19 Erupción de la mayoría de dientes permanentes, excepto el 23 que presenta


retraso en su erupción, comparado con el 13 que ya alcanzó el plano de oclusión. Los
segundos premolares inferiores están retrasados también, si se les compara con los segundos
molares inferiores que están ya erupcionados y próximos al plano oclusal. Los terceros molares
presentan la mitad de su corona formada.

3.7 Desarrollo de la pulpa dental

La cámara pulpar central, encerrada por la dentina, se halla ocupada por un tejido
conectivo blando llamado órgano pulpar o pulpa. Ésta forma una unidad funcional
con la dentina y opera como: un órgano formador, ya que produce la dentina que
la rodea; un órgano nutritivo hacia la dentina, por el aporte sanguíneo; es protector

251
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

por su contenido nervioso; y reparador por la posibilidad de estimular la producción


de dentina reparativa9, Figura 9.20.
Histológicamente, se pueden distinguir cuatro zonas8:
1. La zona odontoblástica en la periferia pulpar.
2. Una zona acelular (la zona de weil o capa basal de weil) por debajo de los
odontoblastos, la cual es muy visible en la pulpa coronaria.
3. una zona celular, un área de tejido pulpar donde la densidad celular es alta,
que se ve fácilmente en la pulpa coronaria adyacente a la zona acelular
4. el corazón o zona central de la pulpa que se caracteriza por la presencia de
vasos sanguíneos y nervios de la pulpa. La células principales de la pulpa son:
5. Odontoblastos, fibroblastos, células mesenquimales indiferenciadas y
macrófagos.

C
Figura 9.20 A. Depósito de la primera capa de dentina por parte de los odontoblastos y
desintegración de la lámina dental. B. Depósito de la primera capa de esmalte por parte de
los ameloblastos. C. Formación de la corona completa, conteniendo la dentina, esmalte y
pulpa coronal.

252
Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

3.8 Dentinogénesis

La formación de la dentina comienza en el estado tardío de campana, en el tejido


papilar adyacente a la cima del pliegue del epitelio dental interno. El sitio, indica
donde se desarrollará la cúspide. Desde acá la formación de la dentina se extiende
hacia el declive de la cúspide, representado por el epitelio dental interno plegado,
hasta el asa cervical del órgano del esmalte. La dentina se engruesa hasta que se
forma toda la dentina coronal. En dientes multicuspídeos, la formación de la dentina
es independiente en cada cúspide y se extiende hasta que se fusiona con los
otras6,8,9. Figura 9.20, 9.21

Las células poligonales u ovales localizadas cerca de la lámina basal que separa el
órgano del esmalte de la papila dental son los preodontoblastos. Esas células se
elongan y forman un proceso apical y así se convierten en odontoblastos. Los
odontoblastos secretan fibras colágenas y materiales inorgánicos para formar la
predentina, luego ellos migran hacia el centro de la pulpa y lejos de la lámina basal.

Figura 9.21 Disposición del primer depósito de dentina, aun sin mineralizar sobre los
odontoblastos y en límite con la lámina basal.

En el proceso de diferenciación, los odontoblastos se vuelven células polarizadas


columnares que tienen un polo apical secretor y un polo basal o no secretor. Los
odontoblastos se unen uno a otro por uniones “nexos” y por complejos de unión,
forman una capa de células bien definida en la periferia de la pulpa. En esta etapa
es característico un retículo endoplasmático y aparato de Golgi bien desarrollados,
como prueba de ser células secretoras. El proceso odontoblástico o de Tomes, se
sumerge en la matriz extracelular de la predentina y se elonga, a medida que los
odontoblastos se alejan de la capa de ameloblastos. También, a medida que el
odontoblasto se elonga, su núcleo ocupa una posición basal en la célula y los
organelos se vuelven más evidentes hacia el extremo apical de las células. Las
células secretan las proteínas hacia el exterior por medio de vesículas en la parte
apical y a lo largo de su proceso.

253
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

Aunque los odontoblastos se alejan cada vez más de la unión dentino-esmalte el


extremo del proceso odontoblástico mantiene su posición y por consiguiente el
proceso odontoblástico debe alargarse. La unión dentino-esmalte se localiza entre
el epitelio dental interno y la lámina basal.

La mineralización de la predentina ocurre por la aparición de pequeños cristales de


minerales de hidroxiapatita que aparecen inicialmente en vesículas extracelulares,
vesículas de matriz y luego se extiende desde estos sitios a través de la predentina
ya formada. Los cristales están orientados a lo largo del eje de las fibras colágenas.
La mineralización continúa por un incremento gradual en la densidad mineral de la
dentina. Dado que diariamente se deposita predentina a lo largo del límite pulpar,
la predentina que se mineraliza será la más periférica, formando una unión dentina-
predentina, y esto se hace diariamente hasta formar la dentina coronal9.

Durante el periodo de formación de la corona y erupción dental se depositan


aproximadamente 4 a 8 Mm de dentina, por día, de manera incremental, formando
lo que se conoce como línea incremental. A medida que se forma nueva dentina,
hay cambios ulteriores dentro de la dentina previamente formada. La prolongación
odontoblástica disminuye de diámetro y es responsable de la aposición de una
capa de dentina más altamente mineralizada alrededor de si misma, en el espacio
así creado, esa capa de dentina hipermineralizada es la dentina peritubular9.

El proceso odontoblástico es el responsable de la vitalidad y la distribución de las


proteínas de la matriz, la secreción y la remoción de componentes de matriz y de la
mineralización de la dentina, Tabla 9.3, 9.4.

La dentina mineralizada o verdadera dentina, es un tejido calcificado que pierde las


células, que contiene túbulos y es organizada por los odontoblastos. El rasgo más
importante de la dentina son sus túbulos dentinales. En la corona, la dirección de los
túbulos dentinales tiene una forma ondulada que va desde la unión dentina-esmalte
al frente de mineralización localizado en los límites pulpares. Esas curvas se vuelven
menos pronunciadas en la región cervical y los túbulos son más rectos en la región
radicular9.

La dentina puede ser clasificada en distintos tipos dependiendo de su localización,


composición de matriz, estructura y patrón de desarrollo, Tabla 9.3.

254
Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

Localización Patrón de mineralización Patrón de desarrollo


Dentina intertubular: encontrada Dentina globular: formada por Dentina primaria: Formada antes
alrededor y entre los túbulos calcosferitas y durante la erupción activa del
dentinales diente.
Dentina intratubular: encontrada Dentina intraglobular: dentina Dentina secundaria: Formada
y formada dentro de los túbulos hipomineralizada entre la cuando el diente logra contacto
dentinales; también llamada dentina del manto y la dentina oclusal.
dentina peritubular circumpulpar; normalmente solo
se encuentra en la dentina
coronal.
Dentina del manto: Es la dentina Capa granular de Tomes: Es una Dentina terciaria: Formada
formada inicialmente, tanto en zona hipomineralizada en la como resultado de un proceso
la corona como fuera de ella. dentina radicular; similar a la patológico.
dentina intraglobular en la
corona.
Dentina circumpulpar: es la Dentina esclerótica: dentina
dentina que está cerca de la hipermineralizada que ocluye la
pulpa; se forma en la corona dentina intratubular.
después que se ha depositado
la dentina del manto.

Tabla 9.3 Clasificación de la dentina por su localización, el patrón de mineralización y


desarrollo, Tomado de Avery J K9.

Componentes Observaciones Función


Colágena Es el mayor componente Puede jugar un papel en la
orgánico (91-92%). El tipo I es el iniciación de la mineralización.
predominante con menor Aporta el entramado estructural
cantidad de tipo V; el tipo III se para el depósito de dentina,
encuentra en la pulpa y durante dándole su flexibilidad y
la formación de la matriz resiliencia.
dentinal temprana
Fosfoproteínas Es la proteína no colágena que Puede jugar un papel
se encuentra en mayor importante en la mineralización.
cantidad; se deposita en el
frente de mineralización; no se
encuentra en la predentina.
Proteoglicanes Están presentes la dermatina, el Agunos inhiben la mineralización
condroitin y la queratina. y otros unen calcio de manera
inespecífica.
Proteínas que contienen γ- Proteínas de reacción por Su papel en los tejidos
carboxiglutamato, proteína carboxilación, vitamina K- mineralizados es incierto, pero
matricial Gla, y ósea Gla dependientes. pueden unir calcio, sugiriendo
(osteocalcina) que pueden iniciar o controlar el
proceso de mineralización.
Glicoproteinas acídicas Osteopontina, 65 y 90 kDa. La osteopontina puede estar
asociada con el proceso
odontoblástico, sirviendo como
una unión entre la matriz y la
membrana celular.
Factores de crecimiento Factor de crecimiento β- Pueden controlar la proliferación
y diferenciación de nuevos
transformante, factores de odontoblastos. Estimulando la
inducción de cartílago, factores reparación
de crecimiento insulínico y
factores de crecimiento
derivados de las plaquetas.
Lípidos No son encontrados lípidos Los fosfolípidos pueden estar
únicos en la dentina. involucrados en la iniciación de
la mineralización.

Tabla 9.4 Componentes de la dentina con sus posibles funciones, Tomado de Avery J K9.

255
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

3.9 Amelogénesis

A medida que los preameloblastos se diferencian se convierten en ameloblastos


secretorios y se polarizan sus núcleos. Los cambios intracelulares involucran un
alargamiento celular, la proliferación del retículo endoplasmático y la redistribución
de los organelos celulares. A medida que la matriz del esmalte se deposita, los
ameloblastos migran en dirección externa y adquiere un grupo de barras terminales
basales y apicales, como un proceso apical especializado, el proceso de Tomes. El
proceso de Tomes puede ser definido como esa parte del ameloblasto, apical y
basal a la barra terminal apical. El proceso contiene numerosos gránulos de
secreción y está usualmente desprovisto de retículo endoplasmático y mitocondrias.
Los procesos de Tomes pueden ser divididos en dos porciones, una proximal y una
distal. La parte proximal del proceso de Tomes contacta con los ameloblastos
adyacentes. La parte distal, también llamada la parte interdigitada, está rodeada
por la matriz de esmalte9.

Figura 9.22 Germen dentario que muestra el depósito progresivo de esmalte sobre las cúspide
de dentina, Figura tomada de Graus et el3 .

El citoplasma supranuclear de los ameloblastos contiene un aparato de Golgi de


forma cilíndrica. Lateralmente, los ameloblastos están conectados por “nexos” y
desmososmas. Los ameloblastos y las células del estrato intermedio también están
conectadas por “nexos y desmosomas9.

El ameloblasto secretor, al igual que el odontoblasto es una célula polarizada con


un extremo secretor y el otro no. Este migra en dirección contraria a la unión
dentino-esmalte y secreta esmalte. El esmalte inicial es un esmalte aprismático. A
diferencia de la dentina, la matriz del esmalte esta parcialmente mineralizada
cuando es secretada. Contiene cuatro tipos de proteínas, amelogeninas,
enamelinas, tuftelina y ameloblastina2,9. Las amelogeninas son proteínas hidrofóbicas
ricas en prolina y son el constituyente dominante del desarrollo del esmalte,
comprende de un 80 a 90% del total del material orgánico. Las amelogeninas son
abundantes a través del desarrollo de la matriz del esmalte y están uniformemente
distribuidas en la unión dentina-esmalte, entre los cristales inmaduros de los bastones
del esmalte e interbastones, y en el espacio del prisma mineralizado. La
ameloblastina, tiene una baja afinidad por la hidroxiapatita y está concentrada en
los espacios prismáticos y designados como “proteínas de cubierta”2, Figura 9.22.

Las no-amelogeninas tienen una distribución más restringida. La tuftelina es una


proteína de poca abundancia que se concentra en la unión dentina-esmalte en
penacho que irradia dentro de la capa de esmalte. La enamelina, esta
concentrada a lo largo de la cara secretoria del proceso de Tomes en el
ameloblasto y limita la capa mas superficial de la matriz del esmalte en desarrollo2.

256
Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

Durante el proceso de maduración, el esmalte se vuelve completamente


mineralizado, el contenido orgánico y el agua se reducen y el contenido inorgánico,
que está compuesto principalmente por hidroxiapatita se incrementa. La matriz del
esmalte se mineraliza tan pronto se forma, no existe un pre-esmalte, como en la
predentina o el osteoide9.

El crecimiento del diente incrementa su tamaño por el depósito de la matriz del


esmalte. La primer área en formarse completamente es la punta de la cúspide y la
última, la región cervical. La corona incrementa su altura y su longitud por la
diferenciación de nuevos ameloblastos, seguidos por la producción de esmalte en
la parte cervical del órgano del esmalte. Luego que las células se diferencian, el
tamaño coronal es dependiente del crecimiento incremental.

Al terminar la etapa de mineralización los ameloblastos se aplanan y su membrana


basal junto con los remanentes de las células del órgano del esmalte forma el
epitelio reducido del esmalte, que es una membrana localizada sobre la superficie
del esmalte. La membrana también es llamada cutícula del desarrollo o cutícula
primaria.

4. FORMACIÓN DE LA RAÍZ

Después de que la corona ha terminado su formación, las células del epitelio dental
interno y externo se acercan y con una mínima inclusión de estrato intermedio y
retículo estrellado proliferan y forman una bicapa de células denominada la lámina
radicular o vaina epitelial de Hertwig.

Esta vaina epitelial crece alrededor de la papila dental entre la papila y el folículo
dental, hasta que rodea todo menos la porción basal de la papila. El extremo de
esta vaina radicular, el diafragma epitelial encierra el agujero apical primario. A
medida que las células epiteliales internas de la vaina radicular encierran
progresivamente más y más la papila dental en expansión, se inicia la diferenciación
de los odontoblastos a partir de las células de la periferia de la papila dental. Estas
células forman la dentina radicular. El exterior de ésta lámina está rodeado por
células del folículo dental, Figura 9.23.

Figura 9.23 Formación radicular a partir de la lámina de Hertwig, y con la presencia de los
restos epiteliales de Malassez, ligamento periodontal en formación y presencia de cemento.

La lámina radicular es la que construye la raíz; su longitud, curvatura, grosor y


número de raíces. Junto con las células ectomesenquimales, las células de la lámina
radicular son responsables de estas funciones. A medida que las células de la lámina
continúan creciendo y se alejan de la corona, éstas se doblan en su extremo y
hacia la pulpa en un ángulo de 45 grados para formar una estructura semejante a

257
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

un disco. Esta porción doblada de la lámina radicular es denominada diafragma


epitelial. El diafragma epitelial rodea la apertura apical a la pulpa. Esta apertura se
convertirá en el agujero apical. El diafragma epitelial mantiene un tamaño
constante durante el desarrollo radicular porque la lámina radicular crece en
longitud con la misma angulación del diafragma. Con el incremento de la longitud
radicular, la corona comienza a moverse desde la cripta ósea hacia la periferia. Este
movimiento permite a la raíz seguir creciendo y la raíz se alargará en la medida que
el diente vaya erupcionando9.

4.1 Formación de un diente unirradicular

La formación de la raíz de un diente unirradicular ocurre porque la lámina radicular


crece como un tubo, alrededor de las células de la pulpa dental, seguida por el
desarrollo de la dentina radicular. Las células de la capa interna de la lámina
radicular inducen a las células adyacentes de la pulpa dental a diferenciarse en
odontoblastos, los cuales a su vez forman la dentina. A medida que la primera capa
de dentina se mineraliza, la lámina radicular epitelial se separa de la dentina
radicular y se rompe en trozos. Estos restos migran lejos de la raíz hacia dentro del
folículo dental. Las células del ectomesénquima del folículo dental migran entre el
grupo de células epiteliales remanentes a contactar la superficie radicular, allí ellas
se diferencian en cementoblastos y secretan matriz cementoide, la cual a
continuación se mineraliza para formar el cemento. A medida que el cemento se
forma los remanentes de la lámina epitelial forman los restos epiteliales de Malassez.
El alargamiento radicular continúa progresivamente con la proliferación de las
células de la lámina radicular en la base del diafragma. Este proceso es
acompañado por la proliferación de las células adyacentes de la pulpa dental y del
folículo dental. El proceso de desarrollo radicular continua después que el diente ha
erupcionado a la cavidad oral, Figura 9.24.

4.2 Formación de un diente multirradicular

Los dientes multirradiculares se forman esencialmente del mismo modo, pero en la


formación de las raíces múltiples la vaina radicular cuelga como un collar o como
una falda rotonda, desde el órgano del esmalte, visualizando dos lengüetas de
epitelio que crecen la una hacia la otra. A partir del borde cervical, se puede
apreciar fácilmente, cómo un agujero apical primario se convierte en dos agujeros
apicales secundarios, y cómo si se forman tres lengüetas se formaran tres agujeros
apicales. Entre el borde cervical coronal y el inicio de la bifurcación radicular queda
una zona radicular denominada tronco radicular, Figura 9.25, 9.26.

Figura 9.24 Restos dentales muiscas en diferentes grados de formación tanto uni como
multirradicular de dientes temporales.

258
Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

B C
A
Figura 9. 25 A. Corona completa de un incisivo central superior temporal, se observa el borde
fino de la formación del esmalte y la cavidad de lo que sería la cámara pulpar. B. Tercio de
corona de primer molar temporal. C. Corona completa y primer tercio de raíz formada donde
se aprecia la mineralización de la bifurcación radicular y el inicio de la formación de raíces
independientes.

Figura 9. 26 Formación coronal de dientes temporales

Una vez que se forma la vaina radicular, esta inicia rápidamente la formación de la
raíz y luego se fragmenta. Con el comienzo de la formación de la raíz, la corona del
diente comienza a crecer y se aleja de la base ósea de la cripta. Debido a estos
cambios de crecimiento, la vaina radicular se estira; aunque hay división celular
dentro de ella, posteriormente se fragmenta para formar una red fenestrada
alrededor del diente. En un corte longitudinal esta red fenestrada se ve como
pequeñas agrupaciones de células epiteliales conocidas como restos epiteliales de
Malassez9.

5. FORMACIÓN DE TEJIDOS DE SOPORTE

Mientras se están formando las raíces, también se están formando los tejidos de
soporte del diente, a partir del folículo dental. A medida que se fragmenta la vaina
radicular, las células ectomesenquimatosas del folículo dental penetran por las
fenestraciones epiteliales y se apoyan contra la recientemente formada dentina
radicular. En esta situación, las células se diferencian en células formadoras de
cemento o cementoblastos. Ellas elaboran una matriz orgánica compuesta por
colágeno y sustancia fundamental, la cual se mineraliza y en la cual se insertarán los

259
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

haces de fibras colágenas del ligamento periodontal. Las células del ligamento
periodontal y los haces de fibras también se diferencian a partir del folículo dental9.

Figura 9.27 Canales gubernaculares de dientes permanentes.

Folículo dental

El folículo o saco dental es una condensación mesenquimal que inicialmente rodea


el órgano del esmalte y encierra la papila dental. Más tarde, éste rodea la corona y
eventualmente la raíz del diente. Las células del folículo dental inician el desarrollo
de las estructuras de soporte del diente. Ellas provienen del área cercana al epitelio
dental externo y migran periféricamente. Las células del folículo van a formar las
células que producen el cemento, el ligamento periodontal y el hueso alveolar, la
cripta o alvéolo. Todos los estados de desarrollo dental son protegidos y estabilizados
por el tejido folicular. Cuando aparecen los gérmenes dentales de los dientes
permanentes, ellos están en el mismo saco folicular que el diente temporal, y su
relación es mantenida hasta que el diente temporal comienza a erupcionar. Luego
de esto, los gérmenes de los dientes permanentes, se desarrollan en sacos
separados dentro de una cripta separada. Una cripta es una cavidad ósea que
encierra el desarrollo dental y es formada por el saco dental. Cada cripta tiene una
apertura en su techo a través de la cual las fibras del saco dental se extienden y se
comunican con la mucosa oral. La extensión fibrosa del saco dental que conecta
los gérmenes de dientes permanentes a la mucosa oral, es denominada la cuerda
gubernacular, Figura 9.27. Después de la erupción de los dientes temporales las
cuerdas gubernaculares abren canales en el hueso que son conocidos como
canales gubernaculares, que son extensiones de las criptas óseas de los dientes
permanentes. Aunque las cuerdas gubernaculares están formadas por tejido fibroso
(extensión del saco folicular, éste puede contener células epiteliales, posiblemente
remanentes de la lámina dental). Algunos de esos remanentes proliferan y forman
pequeñas masas epiteliales compuestas de material queratinizado, conocido como
perlas epiteliales, células epiteliales anidadas o quistes. El saco dental inicialmente
rodea los dientes jóvenes y a medida que la raíz se forma y el diente erupciona, el
tejido folicular se vuelve tejido de soporte del diente. Por consiguiente las funciones
del saco dental son:
1. Proteger y estabilizar el diente durante la formación y la erupción tardía.
2. Dar nutrición y aporte nervioso al diente en desarrollo.
3. Aportar las células que forman el cemento, el ligamento periodontal y la
pared interna de la cripta o alveolo óseo9.

260
Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

El saco folicular se divide en tres partes para efecto de la formación de las


estructuras que están a su cargo. La más cercana al diente, la intermedia y la parte
alejada del diente.

5.1 Cementogénesis

El desarrollo del cemento o cementogénesis comienza justo antes de la


degradación de la lámina epitelial, después que ha sido formada la raíz dentinal
adyacente a ella. La lámina epitelial deposita una delgada capa de estructura
amorfa y altamente mineralizada, el cemento intermedio, compuesto por colágeno
y triptofano, un aminoácido encontrado en la matriz del esmalte. Su consistencia es
parecida a una delgada capa de esmalte periférico, esmalte aprismático. Su
secreción es más evidente en la región apical de la raíz y promedia unos 10 a 20
milimicras de espesor. Su función es unir el cemento que se formará después, con la
dentina de la superficie radicular, dado que está interpuesto entre la dentina y el
cemento. Después que la lámina radicular comienza su migración las células
mesenquimales del folículo dental contactan la superficie del cemento intermedio y
comienza la formación del cemento celular, el cual cubre las raíces y funciona para
anclar los haces de fibras de ligamento periodontal9, Figura 9.28, 9.29.

Figura 9. 28 Detalle de la formación del ligamento periodontal

La cementogénesis se lleva a cabo una vez la dentina se ha formado. Los


cementoblastos muestran rasgos característicos de células capaces de producción
y síntesis de proteínas. Ellas contiene células con un muy desarrollado aparto de
Golgi, retículo endoplasmático rugoso, numerosas mitocondrias , núcleo prominente
y abundante citoplasma. Los recién diferenciados cementoblastos elaboran matriz
orgánica o cementoide. Esta matriz consiste de fibras colágenas y una sustancia
fundamental compuesta de proteoglicanos. Las fibras colágenas producidas por los
cementoblastos son llamadas fibras intrínsecas. Ellas corren paralelo a la superficie
del cemento de una manera irregular. La matriz orgánica mineralizada y el cemento
son depositados en capas sucesivas o incrementales, hasta que se alcanza el grosor
total. Después los cementoblastos entran en un estado de quietud cerca al límite de
formación del cemento, para funcionar de acuerdo a las necesidades, para futuro
crecimiento o reparación. Los fibroblastos adyacentes elaboran fibras colágena,
que se van a embeber en la matriz del cemento, para proveer anclaje al diente con
el tejido circundante. La porción embebida de las fibras del ligamento periodontal

261
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

entre la matriz del cemento es denominada fibras perforantes de Sharpey. Ellas son
las fibras extrínsecas del cemento y corren en ángulo recto a la superficie radicular.

Figura 9. 29 Detalle de la zona de proliferación en la formación radicular.

El cemento es descrito como cemento celular y cemento acelular, dependiendo de


si este contiene células en su matriz. El cemento celular se desarrolla cuando
algunos de los cementoblastos que elaboran la matriz se embeben en él como
cementocitos. El cemento acelular se desarrollan cuando todos los cementoblastos
se retraen dentro del ligamento periodontal. Generalmente el cemento acelular
cubre la mitad cervical de la raíz dentinal, mientras el cemento celular se encuentra
en la mitad apical. Sin embargo, las capas de cemento celular y acelular pueden
alternar en cualquier sitio. La diferencia entre el cemento intermedio y acelular es la
ausencia de fibras colágenas en el cemento intermedio9.

5.2 Desarrollo del ligamento periodontal

El ligamento periodontal se origina del folículo dental y es el tejido conectivo blando


especializado que da anclaje al diente. Sus fibras están embebidas en el cemento
sobre la superficie del diente y en el hueso alveolar en el otro extremo, Tabla 9.5, 9.6.

Órgano dental Ameloblastos Esmalte


Papila dental Odontoblastos Dentina del manto
Dentina primaria
Dentina secundaria
Dentina terciaria
Dentina circumpulpar
Dentina esclerótica
y pulpa
Cementoblastos Cemento intermedio
Cemento celular
Cemento acelular
Folículo dental Fibroblastos Ligamento periodontal
Osteoblastos Cripta ósea o alveolo.

Tabla 9.5 Origen celular de los tejidos del diente y sus estructuras de soporte

Algunos haces de fibras finas del ligamento periodontal en formación aparecen a


medida que comienza la formación radicular. En este momento, las células

262
Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

foliculares muestran un incremento en la actividad proliferativa. Las células más


internas cercanas a la raíz se diferencian en cementoblastos y producen cemento.
Las más externas se diferencian en osteoblastos y construyen el recubrimiento del
saco óseo. Las células que se localizan entre estas dos ultimas se diferencian en
fibroblastos que producen fibras colágenas que se van a embeber tanto en el
cemento como en el hueso. Al principio todas las fibras del ligamento periodontal
corren oblicuamente en dirección coronal, desde el diente al hueso. Los fibroblastos
apicales son las células que proliferan y migran cervicalmente para formar el primer
grupo de fibras colágenas. A medida que la erupción del diente se produce, la
oblicuidad de las fibras gradualmente decrece y la posición de la unión cemento
esmalte, la cual estaba originalmente apical a la cresta de la cripta se coloca a
nivel y luego se localiza coronal a la cresta alveolar. Este cambio entre la unión
cemento-esmalte y la cresta alveolar puede relacionarse con su papel funcional
durante la erupción dental.

El ligamento periodontal está en un continuo estado de remodelación, tanto


durante el desarrollo y a través de la vida del diente. El ligamento persistentemente
mantiene al diente en erupción y funcional. La remodelación es lograda por los
fibroblastos que rápidamente sintetizan y secretan colágena. El rápido recambio de
la colágena toma lugar a lo largo de todo el grosor del ligamento, desde el hueso al
cemento. El cambio no es restringido a la actividad metabólica de la zona
intermedia, la cual a veces se le llama el plexo intermedio. Hay una tasa diferencial
en el recambio de la colágena en el ligamento, en una dirección ápico cervical. El
más alto recambio es en la región apical, y el más bajo en la región cervical del
ligamento. La maduración y el engrosamiento de los haces de fibras del ligamento
periodontal ocurre a media que el diente alcanza su oclusión funcional9.

Fibras periodontales Localización de su anclaje Función


Grupo dentoalveolar

Apical Del ápice del diente al fondo del Resiste fuerzas verticales
alvéolo.
Oblicuo Del tercio apical de la raíz al Resiste fuerzas verticales e
hueso alveolar propiamente intrusitas
dicho.
Horizontal De la mitad de la raíz al hueso Resiste fuerzas horizontales y de
alveolar propiamente dicho inclinación
Cresta alveolar De la raíz cervical a la cresta Resiste fuerzas verticales e
alveolar del hueso alveolar intrusitas
propiamente dicho.
Interradicular Entre las raíces al hueso alveolar Resiste fuerzas verticales y de
propiamente dicho. movimientos laterales

Grupo de fibras gingivales

Transeptales De la parte cervical de un diente Resiste fuerzas de separación del


a la parte cervical del diente diente en sentido, mesial y distal
vecino.
De anclaje gingival De la parte cervical del diente a Resiste fuerzas de
la encía adherida desplazamiento gingival.
Gingival libre De la parte cervical del diente a Resiste fuerzas de
la encía libre desplazamiento gingival.
Circunferencial Contínuo alrededor del cuello Resiste fuerzas de
del diente. desplazamiento gingival.

Tabla 9.6 Fibras principales del periodonto

263
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

5.3 Desarrollo del proceso alveolar

El hueso alveolar se desarrolla a medida que el diente se desarrolla. Inicialmente


este hueso forma una delgada cáscara de huevo de apoyo, la cripta dental,
alrededor de cada germen dental. Gradualmente, a medida que la raíz crece y se
alarga, el hueso alveolar lo acompaña con la elongación y erupción dental y
mantiene una relación con cada raíz dental, Figura 9.30.

El desarrollo del proceso alveolar comienza en la octava semana de v.i.u. En este


momento, dentro del maxilar y la mandíbula, el hueso alveolar en formación
desarrolla un surco en forma de herradura que se abre hacia la cavidad oral. El
surco o canal óseo, esta formado por el crecimiento de las láminas lingual y
vestibular del cuerpo del maxilar y la mandíbula y contiene los gérmenes dentales
en desarrollo junto con los vasos alveolares y los nervios. Al principio, los gérmenes
dentales en desarrollo están libres dentro del surco. Gradualmente, se desarrollan
tabiques óseos entre los dientes, de manera que cada diente es eventualmente
contenido en una cripta separada. El proceso alveolar actual se desarrolla durante
la erupción del diente.

Durante la vida intrauterina el alveolo dental, como el resto del esqueleto, esta
formado de un tipo hueso embrionario, compuesto de espículas óseas. Este hueso es
una variedad de hueso inmaduro, que gradualmente es reemplazado por hueso
compacto y hueso esponjoso. Tanto el hueso esponjoso como el compacto están
formados inicialmente por lamelas arregladas de una manera ordenada.

Figura 9.30 Diente con formación radicular completa y erupcionado, que muestra las partes
óseas de soporte dental.

264
Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

El hueso entre la raíces de dientes unirradiculares se le denomina tabique interdental.


El hueso entre las raíces de un diente multirradicular es el tabique o hueso
interradicular.

En su forma madura el hueso alveolar esta compuesto de dos partes: el hueso


alveolar propiamente dicho y el hueso de soporte. El hueso alveolar propiamente
dicho es una lamela delgada de hueso compacto que cubre el saco alveolar, y en
la cual las fibras periodontales están embebidas. Radiográficamente, es conocido
como lámina dura. El hueso de soporte consiste de hueso esponjoso y hueso
compacto y funciona en apoyo del hueso alveolar propiamente dicho. La lámina
cortical, o cubrimiento del maxilar y la mandíbula construye la porción compacta
del hueso alveolar de soporte.

El hueso alveolar propiamente dicho es un tipo especializado de hueso denso


compuesto de haces óseos y hueso haversiano que aparece radiopaco en los rayos
X y es por consiguiente llamado lámina dura. También a veces es denominado
hueso de haces, porque es penetrado por las fibras del ligamento periodontal. El
hueso alveolar propiamente dicho esta formado por las células mas externas del
folículo dental, las cuales se diferencian en osteoblastos y producen la matriz ósea u
osteoide, en la cual algunos osteoblastos se embeben como osteocitos. La matriz
luego se calcifica para formar el hueso maduro.

Esmalte
La corona anatómica está cubierta por un tejido inerte, duro y acelular llamado
esmalte. El esmalte consta de alrededor de un 96% de material inorgánico
compuesto principalmente por cristales de hidroxiapatita con restos de material
orgánico que rodea cada cristal; El esmalte es el tejido mas altamente mineralizado
del organismo. Esto lo hace susceptible a la desmineralización en el medio ácido
creado por las bacterias, dando como resultado la caries dental. Dentro del esmalte
los cristales de hidroxiapatita se hallan alineados creando una estructura de varillas
o prismas, separados por una sustancia entre estos prismas que también consta de
cristalitos de apatita, alineados en una dirección diferente de aquella observada en
los prismas.

El esmalte es un tejido no reemplazable ni regenerable. Aunque el esmalte es un


tejido inerte, es permeable, y puede haber un intercambio iónico entre el esmalte y
el medio de la cavidad bucal, en particular la saliva. Cuando se aplica fluor
tópicamente a la superficie del esmalte, el diente se hace más resistente a la
disolución en ácidos, como resultado de la sustitución, por intercambio iónico, del
ión fluoruro por el ión oxidrilo en el cristal de hidroxiapatita.

Estrías de Retzius
Las estrías de Retzius son líneas de crecimiento incremental. En una sección
longitudinal son vistas como una serie de bandas oscuras reflejando sucesivos frentes
de formación de esmalte. En una sección cruzada son vistos como anillos
concéntricos. Ellas son prominentes en dientes humanos permanentes, menos
prominentes en esmalte postnatal de dientes temporales y raras en esmalte
prenatal. Los disturbios sistémicos, tales como fiebre, acentúan las líneas
incrementales y afectan la amelogénesis. La base estructural para la producción de
las líneas es quizá un descenso en el número de cristales en la estría y se ha sugerido
que los cristales de esmalte se doblan a medida cruzan la línea incremental. La línea
neonatal, cuando está presente, es una gran estría de Retzius, lo cual

265
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

aparentemente refleja el cambio fisiológico marcado que ocurre durante el


nacimiento8.

Límite amelodentinario
La unión amelodentinaria se establece a medida que esos dos tejidos duros se
forman y se la ve como un perfil ondulante o festoneado en los cortes por desgaste.
La microscopia electrónica de barrido, la muestra como una serie de surcos que
aumentan la superficie y probablemente también la adhesión entre el esmalte y la
dentina. Antes de que se dé la formación del esmalte, algunos odontoblastos recién
formados junto con sus prolongaciones empujan los ameloblastos adyacentes los
cuales, cuando comienza la formación del esmalte, quedan atrapados para formar
los husos del esmalte. Estas estructuras no siguen la dirección de los cristales del
esmalte.

Superficie del esmalte


La superficie del esmalte se caracteriza por varias formaciones. Las estrías de Retzius
generalmente se extienden desde la unión amelodentinaria hasta la superficie
externa del esmalte, donde la estría termina en un valle poco profundo, conocido
como periquimatía. Las periquimatías corren linealmente en el plano horizontal en la
superficie coronaria. El microscopio electrónico muestra que la estructura de la
superficie del esmalte varía con la edad. En dientes no erupcionados la superficie
del esmalte consiste de una cutícula amorfa de unos 0.5 a 1.5 μm de espesor.
Inmediatamente debajo de la cutícula hay una capa de pequeños cristalitos,
laxamente empaquetados, de unos 5nm de espesor, con material cuticular entre
ellos.

Dentina
La dentina es el tejido conectivo especializado que forma la masa dental, que
soporta al esmalte y compensa su fragilidad. La dentina es un tejido avascular, duro,
elástico, blanco amarillento, que encierra una cámara pulpar central.

Aproximadamente el 70% de su peso está mineralizado por cristales de


hidroxiapatita. El componente orgánico es principalmente colágeno, una proteína
fibrosa. Una característica de la dentina es la permeación que sufre por entre los
túbulos estrechamente empaquetados los unos con los otros, que atraviesan todo su
espesor y que contienen las prolongaciones citoplasmáticas de las células que una
vez la formaron y que posteriormente la mantienen. Estas células son los
odontoblastos. Sus cuerpos celulares están alineados en la superficie interna de la
dentina, donde forman el límite periférico de la pulpa dentaria. La existencia de los
odontoblastos hace que la dentina sea un tejido muy diferente al esmalte. La
dentina no es solamente un tejido sensible, sino que, lo más importante, es capaz de
repararse, dado que se pueden estimular los odontoblastos para que depositen más
dentina según lo requiera la ocasión8.

Ligamento periodontal
Es un tejido conectivo altamente especializado de alrededor de 0.2 mm de ancho
situado entre los dientes y el hueso alveolar. Esta compuesto por haces de fibras
colágenas. Cada haz de fibras se parece mucho a una cuerda retorcida, en la cual
las hebras individuales pueden ser remodeladas de modo continuo, sin que la fibra
en si misma pierda su arquitectura y función. También posee receptores sensoriales

266
Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

especializados que discriminan lo que el diente toca. Las fibras del ligamento se
hallan incluidas en el hueso y en el cemento.

Cemento
El cemento es duro y tiene alguna semejanza con el hueso, excepto que es
avascular. Cubre las raíces de los dientes y se halla firmemente unido a la dentina
radicular. Aproximadamente, el 50% del cemento está mineralizado por cristales de
hidroxiapatita y la matriz orgánica es principalmente colágeno.
Hay dos tipos de cemento. El adosado a la dentina de la raíz y que la cubre desde
el margen cervical al ápice de la raíz, es acelular por lo que se le llama cemento
acelular. Este tipo de cemento se halla a menudo cubierto por cemento celular,
donde las células que lo formaron, los cementoblastos, han quedado atrapados en
lagunas de su propia matriz, muy similar al modo en que los osteocitos ocupan sus
lagunas en el hueso.

Hueso
El hueso alveolar es parte del proceso alveolar, que se halla firmemente adosado al
hueso basal de los maxilares. El proceso alveolar se forma en relación con los
dientes. Aunque la estructura histológica del hueso del proceso alveolar es
esencialmente la misma que la del hueso basal, es necesario hacer una distinción
entre ambas.

El hueso es un tejido conectivo mineralizado especializado que contiene un 33% de


matriz orgánica, la cual incluye a un 28 % de colágeno tipo I. El restante 5% de la
matriz orgánica es una proteína no colágena, incluyendo osteonectina,
osteocalcina, proteína morfogénica del hueso, proteoglucano óseo y sialoproteína
ósea. La matriz orgánica está impregnada por una hidroxiapatita pobremente
cristalizada y deficitaria en calcio que constituye el 67% restante.

Cambios con la edad


El complejo pulpodentinario, como todos los tejidos corporales, sufre cambios con el
tiempo. El cambio mas visible es la disminución del volumen de la cámara pulpar y
del conducto radicular originado por la continua aposición de la dentina. En los
dientes viejos, el conducto radicular es delgado y puede aparecer en ocasiones
completamente obliterado.

Desde los veinte años, las células disminuyen gradualmente su número hasta
alrededor de los 70 años, cuando la densidad celular se ha reducido a la mitad. Se
sabe que el contenido de colágeno en la pulpa permanece estable.

267
Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

Figura 9.31 Imagen que revela el grosor de la imagen del espacio pulpar en un diente adulto
que presenta desgaste incisal comparado con dientes jóvenes que aún no hay terminado su
cierre apical.

6. ANOMALÍAS EN EL DESARROLLO DENTAL

Los defectos de desarrollo en la dentición temporal son raros. La prevalencia de


agenesia dental en dentición temporal es del 0.5%. Los dientes que con más
frecuencia están ausentes, son los laterales superiores seguidos por el incisivo lateral
mandibular temporal. En la dentición permanente los más frecuentemente ausentes
son los segundos premolares inferiores, seguidos por el incisivo lateral superior7.

La agenesia puede ser causada por una proliferación deficiente de las células de la
lámina dental debido a diferentes factores en la interacción epitelio-mesenquimal, o
en la deficiencia en el aporte nervioso y tejidos de soporte. Como una regla, el
diente distal de cada grupo morfológico (incisivos, premolares, molares) está sujeto
a mayor variación numérica y de forma que el mesial10. Esto es consistente con el
patrón de inervación; los últimos dientes que son inervados por cada rama nerviosa
son precisamente los distales de cada grupo.

En población bogotana, la prevalencia de agenesia fue de 3.2%, con la siguiente


secuencia: segundo bicúspide inferior (0.9%), incisivo inferior (0.7%), incisivo lateral
superior (0.6%), segundo bicúspide superior (0.5%) y otros dientes (0.5%)11.

La malformación dental en los dientes temporales es rara. La malformación más


común es la fusión de dientes y los dientes geminados. La fusión de dientes es
cuando dos o mas dientes aparentemente normales, muestran confluencia de
dentina y esmalte, ocurre más frecuentemente en la región de los incisivos
mandibulares. La fusión de los dientes temporales es generalmente seguida por la
agenesia de permanentes. Los dientes geminados ocurren más frecuentemente en
la región de incisivos mandibulares. En esta condición, se presenta una corona
grande y bífida acompañada de una sola raíz. En número de dientes en la
mandíbula es normal7.

Los dientes con coronas de forma atípica son por lo general los terceros molares, los
incisivos laterales maxilares y los segundos premolares mandibulares. En la población
bogotana, las anomalías de morfología de los dientes fue de 6.5%; la prevalencia de
la microdoncia fue cuatro veces mayor que la de macrodoncia y generalmente
afectó a los incisivos laterales superiores. La macrodoncia se encontró más en los
centrales superiores. Cuando los laterales superiores son atípicos, pueden ser cónicos
muy pequeños o ligeramente más angostos de los esperado10.

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

Figura 9.32 A. Radiografía de dientes temporales sumergidos o anquilosados, 65,75.


B. Clínicamente se observan 54 y 65 sumergidos. C. Diente supernumerario con
forma de destornillador.
Otras malformaciones dentales están asociadas a síndromes, Tabla 9.7.

Síndrome de Rieger • Hipodoncia de incisivos Disgenesis mesodermal primaria


temporales y del iris
permanentes
• Corona cónica de
dientes anteriores
• Paladar primario poco
desarrollado
• Hendiduras palatinas
Síndrome Triquio-dento-óseo • Amelogénesis Pelo crespo
imperfecta Huesos escleróticos
• Taurodontismo Cierre prematura de suturas
• Raíces cortas
• Retraso en la erupción
• Impactación de
dientes permanentes
Síndrome Witkop dientes-uñas • Hipodoncia de incisivos Disgenesis de uñas
mandibulares,
segundos molares y
caninos maxilares
• Coronas dentales en
forma de cono
Síndrome Agenesia de esmalte y • Amelogénesis Nefrocacinosis
nefrocalcinosis imperfecta Poliuria
• Pérdida completa de
esmalte
Acrodental disostosis. Síndrome • Hendidura de la sínfisis Hexadactilia postaxial
de Weyers, o Curry-Hall mandibular Displasia de uñas
• Dientes cónicos Miembros cortos
Síndrome Kohlschutter • Todos los hombres Epilepsia
tienen amelogénesis Deterioro mental
imperfecta Muerte entre los 4 a 9 años
Anquilosis dental, hipoplasia • Anquilosis dental Clinodactilia bilateral del quinto
maxilar y clinodactilia del quinto • Prognatismo dedo
dedo mandibular
• Hipoplasia maxilar
• Defectos del esmalte
• Hipodoncia
Síndrome de Nance-Horan • Diente incisivos en Cataratas
forma de destornillador Microftalmia
• Diastemas Dolicocefalia
• La anchura cervical de Prognatismo mandibular
dientes los posteriores
tienen una base mucho
mayor que la cara
oclusal.
• Incisivos

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Capítulo 9 / Desarrollo dental y estructuras de soporte

supernumerarios o
mesodientes.
• Ausencia de caninos
mandibulares
Síndrome otodental • Dientes delgados Sordera
• Las coronas de los
caninos y dientes
posteriores son
alargadas, bulbosas,
malformadas con
múltiples lóbulos.
• Agenesia de caninos
• Cámara pulpar
duplicada
• Odontomas

Tabla 9.7 Síndromes que incluyen anomalías dentales inusuales12, Figura 9.32

Las disrupciones dentales, tales como disturbios en el curso del desarrollo, pueden
ser debidas a influencias químicas. La decoloración química de los dientes formados
prenatalmente es por lo general asociada a efectos disruptivos de algunas toxinas7.
El fluor, la tetraciclina, etc. han sido asociados con cambios de color del diente e
hipomineralización del esmalte.

La disgenésis dental es el resultado de una disgenésis del ectodermo o el


mesodermo. En la amelogénesis imperfecta, están involucrados, tanto la dentina
como el esmalte y en la odontogénesis imperfecta, está involucrado el componente
mesodermal, la dentina. Los desórdenes en el desarrollo de los tejidos duros están
presentes en pacientes con osteogénesis imperfecta y las fositas del esmalte, son
vistas junto con esclerosis tuberosa7.

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Fundamentos para la Evaluación del Crecimiento, Desarrollo y Función Craneofacial

Referencias

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Nacional de Colombia. 2002
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