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Acerca de este libro

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OBRAS

DEL VENERABLE P. MAESTRO

Ff LUIS DE GRANADA

DE LA ORDEN DE SANTO DOMINGO,

TOMO

XIV.

QUE CONTIENE

LA EXPLICACIÓN DE LA DOCTRINA

CHRISTIANA.

CON LICENCIA.

MADRID: Por Don Antonio de Sancha. Año de m. dcc. lxxxix.

Se hallará en su Libreria , en la Aduana vieja.

CON LICENCIA. MADRID: Por Don Antonio de Sancha. Año de m. dcc. lxxxix. Se hallará en

^43¿

X

TABLA

DE LOS CAPÍTULOS

y Parrafos contenidos en este Tomo XIV.

PARTE PRIMERA.

c |AP. I. Texto de la Do&rina Christia. Pag. i.

na. Cap. II. De las partes principales de la Doc trina Christiana , y de la manera que se ha

pag. 12.

Cap. III. Del Symbolo o Credo , que contiene

enseñar.

de

el conocimiento de Dios.

pag. 22.

Cap. IV. Del primer Articulo de nuestra san«

ta Fe. pag. 3$. $. I. De la practica de este Articulo, pag. 42. J.
ta
Fe.
pag. 3$.
$.
I. De la practica de este Articulo,
pag. 42.
J.
II.
De los que
lo.
Cap. V. Del segundo Articulo de nuestra Fe,
pecan contra este Articu
pag. 4$.
y del Mysterio de la Santissima Trini dad, pag. 46.
y
del Mysterio
de
la Santissima
Trini
dad,
pag. 46.
J. I. Explicacion del Mysterio de la Encarnacion de %. II. De h practica de
J.
I. Explicacion del Mysterio de la Encarnacion
de
%.
II. De h practica de este Articulo.
nuestro Redemptor JesuChristo. pag. 49.
pag. 54.
\ III. De los que pecan contra este Articu
lo,
pag. 57.
*
i
Cap.

IV

TAB1A BE IOS CAPlTUtOS.

Cap. VI. Del tercero Articulo de la Fe. pag. 59. §. I. De la pradtica de este Articulo, §. II. De los que pecan lo. Cap. VIL Del quarto Articulo de la Fe. pag, 64. §. I. De la practica de este Articulo, §. II. lo, Cap. VIII. Del quinto Articulo de la Fe y de la practica de él. I. lo. $, II, De la segunda parte de lo. Cap. IX. Del sexto Articulo de la Fe. pag. 79. pag. 8 r. §. II. Recapitulacion de lo que hasta aqui se ha dicho de Ja Persona de Christo , y de los rnysterios de su sacratissima Humanidad , y pag. 82. Cap. X Del septimo Articulo de la Fe , y del pag. 87. §. Único. De la historia y orden del Juicio uni versal, Cap. XI. Del olhvo Articulo de la Fe. p. 103. §. I. De los que obran conforme a la fe y con- pecan pag 107. San pag. 108. Cap. XII, Del nono Articulo de la. Fe y de su uso

contra

pag. 60.

este Articu

pag. 62.

pag. 70.

De los que pecan contra este Articu

.

pag. 71.

pag. 72.

De los que pecan contra este Articu

pag. 74.

este

Articu

Pag- 75-

§. I. De la practica de este Articulo.

loque de ellos se debe sentjr.

uso de é!.

pag. 92.

fession de este Articulo , y de los que

contra ella.

§. II.

to.

De

los siete Dones

del Espiritu

uso de é!. pag. 92. fession de este Articulo , y de los que contra ella.

V

TABLA DE IOS CAPITULOS.

uso y consideracion.

pag. 114.

Único. De la segunda parte de este Articu lo , que es creer la Comunion de los San tos. Cap. XIII.Del decimoArticulo de la Fe. p. 1 1 9. la

Cap. XIV.

pag. 117.

J.

Fe.

Del

undécimo Articulo de

pag. 1 20.

Cap. XV. Del ultimo Articulo de la Fe. p. 122.

$. la Gloria , y su grandeza. I. De la hermosura y excelencias del lugar
$.
la Gloria , y su grandeza.
I. De la hermosura y excelencias del lugar de
pag. 123.
§.
II. Del gozo que el anima recibirá con la vi
pag. 133.;
sion clara de Dios.
III. Del gozo que el anima recibirá con la
pag. 135.
5. IV. De la duracion y eternidad de todos estos
gozos.
j.
gloria del cuerpo.
pag. 137.
§. V. De la segunda parte de este Articulo , que pag. 138. es la
§.
V. De la segunda parte de este Articulo , que
pag. 138.
es la pena de los del infierno.
§.
VI. De dos maneras de penas que hay en
pag. 141.
el infierno.
§. VII. Del tormento que padecen en el infier no los sentidos y potencias interiores
§.
VII. Del tormento que padecen en el infier
no los sentidos y potencias interiores del al
ma.
§. VIII. Dela pena que llaman de daño. p. 152.
pag. 147.
$.
IX. De las particulares penas de los conde
nados.
pag. 153.
§.
X. De la eternidad de todas estas penas del
pag. 15$.
infierno.

PAR

penas de los conde nados. pag. 153. §. X. De la eternidad de todas estas penas

V*

TABLA DE LOS CAPITULOS;

PARTE SEGUNDA.

Declaracion de los diez Mandamientos de la Ley de Dios.

Cap. I. Quanto nos importa la guarda de los pag. 160. Cap. II. Del primer Mandamiento de la Ley- de Dios. §. Único. De las maneras en que se peca con- pag. 17$. Cap. III, Del segundo Mandamiento de la Ley- de Dios. Cap. IV. Del tercero Mandamiento de Ja Ley de Dios, y ultimo de Ja primera tabla. p. 195. Cap. V. Del quarto Mandamiento de la Ley de Dios en orden , y primero de Ja segunda tabla, Cap. VI. Del quinto Mandamiento de Ja Ley de Dios, §. Único. Consideraciones contra los odios y de pag. 222. Cap. VII. Del sexto Mandamiento de la Ley de Dios. Cap. VIII, Del septimo Mandamiento de Ja Ley de Dios. Cap. IX. Del octavo Mandamiento de la Ley de Dios. Cap. X. Del noveno y decimo Mandamiento de pag. 252. §. Uni

Mandamientos de Dios.

- tra este Mandamiento.

seos de venganza,

la Ley de Dios,

pag. 165.

pag, 185.

pag. 202 '.

pag. a 15.

pag, 228.

pag. 234.

pag. 242.

seos de venganza, la Ley de Dios, pag. 165. pag, 185. pag. 202 '. pag. a

TABLA BE LOS CAPITULOS.

VII

§. Único. Del beneficio grande que Dios nos hizo en manifestarnos su voluntad por los pag. 25S. Cap. XI. De los Mandamientos de la santa Ma pag. 261. Cap, XII. De los pecados en comun , assi mor pag. 265. §. I. Motivos para aborrecer los pecados, y gra das por donde baxa el hombre a ellos, p. 266. §. II. Remedios contra los pecados, y obras con' pag. 270. §. III. De los pecados veniales , y sus efec tos, §. IV. Remedios contra los pecados veniales , y1 pag. 273. Cap. XIII. Remedios generales contra todos los pecados, assi mortales como veniales. p. 276. Cap. XIV. De los siete pecados capitales , y el dios, $. Único, Principal causa de la soberbia , y sus¡ pag. 296. Cap. XV. Segundo pecado capital , que es la pag. 301. Cap. XVI. Del tercero pecado capital , que es pag. 311. §. Único. Precauciones contra la luxuria. p. 3 iíJ. Cap. XVII. Del quarto pecado capital llamado pag. 32 1. §. Único. Otros remedios contra este veneno de pag. 314. Cap-

*

Divinos Mandamientos.

dre Iglesia.

tales como veniales.

que se satisface por ellos.

pag. 272.

como no se deben tener en poco.

primero de

la soberbia , y sus

reme

principales remedios.

pag. 287.

avaricia , y remedios contra él.

la luxuria , y de sus remedios.

envidia, y de sus remedios.

la envidia.

4

pag. 287. avaricia , y remedios contra él. la luxuria , y de sus remedios. envidia,

VIII

TABLA DE LOS CAPITULOS.

Cap. XVIII. Del quinto pecado capital , que es pag. 326. Cap. XIX. Del sexto pecado capital, que es la pag. 334. Cap. XX. Del septimo pecado capital , que es pag. 343. Cap. XXI. Christo crucificado es el remedio mas principal y eficaz contra todos los peca dos. Cap. XXII. De los pecados contra «1 Espiritu Santo. Cap. XXIII. De los pecados que claman al Cielo. Cap. XXIV. De los pecados agenos y partici pados,

pag. 360.

pag. 35 5.

Ja gula, y de sus remedios.

ira , y de sus remedios.

la pereza , y de sus remedios.

pag. 250.

pag. 363.

PARTE TERCERA

De la Oracion y Sacramentos.

Op. I. De la necessidad que tenemos de la Di vina gracia para guardar los Mandamientos pag. 367. Cap. II. De la necessidad de la Oracion. p. 376.

Único. De la manera que se ha de tener en orar. Cap. III. De las condiciones que debe tener la pag. 381.

§.

de Dios , y evitar los pecados.

buena Oracion.

J.

pag. 380.

Único. De algunas dudas que se pueden ofre cer acerca de las sobredichas condiciones de pag. 385. Cap.

la Oracion.

380. Único. De algunas dudas que se pueden ofre cer acerca de las sobredichas condiciones de

TABLA PE LOS CAPITUIOS.

IX

Cap. TV. Declaracion de Ja Oracion del Pa pag. 388 pag. 389 pag. 393 pag- 396 pag ^99 pag. 402 pag. 407 pag. 413 pag. 416

Cap. V. De dos principales obras que deben acompañar nuestra oracion, que son ayuno pag. 418. pag. 419. pag. 421. pag. 423. pag. 427. pag. 431. pag. 439. Cap. IX. De la Penitencia , y de sus tres par pag. 444. pag. 454. pag. 455.

y

§. II- Del dolor de los pecados.

y I. De la contricion.

dre nuestro.

y I. Proemio a la primera peticion.

§. II. Primera peticion.

y III. Segunda peticion.

y IV. Tercera peticion.

y V. Quarta peticion.

y VI. Quinta peticion.

y VII. Sexta peticion.

y VIII. Septima peticion.

y limosna.

y 1. Del ayuno.

§. II. De la limosna.

y III. De las Obras de Misericordia.

Cap. VI. De los siete Sacramentos.

Cap. VII. Del Bautismo.

Cap. VIII, De la Confirmacion.

tes,

III. De la firmeza en el proposito de no pe car. §. IV. De la confession , y de las siete condi ser

ciones que ra. §. V. Primero aviso del examen de la concien cia.

verdade

pag. 461.

ha de tener para

pag-465-

ibid.

y VI. Segundo aviso , que se debe confessar el nu

de la concien cia. verdade pag. 461. ha de tener para pag-465- ibid. y VI. Segundo

TABLA DE LOS CAPÍTULOS.

X

numero de los pecados. §. VII. cias. pag. 467. Tercero aviso , de las circunstan
numero de los pecados.
§. VII.
cias.
pag. 467.
Tercero
aviso , de
las circunstan
pag. 468.
§. confession. VIII. Quarto aviso , de como se han de evi tar ciertas nimiedades
§.
confession.
VIII. Quarto aviso , de como se han de evi
tar ciertas nimiedades o impertinencias en la
pag 471.
§.
IX. Quinto aviso , de la manera de confessar
pag. 47a.
Jos pecados del pensamiento.
$.
X. Sexto aviso, de la honra del proximo. Sep-
rimo de las escusas y acusaciones importunas.
Ultimo de la e'eccion de Confessor. p. 475.

J.

XI. De los casos en que la confession es nin pag. 477. Cap. X De Ja Sagrada Eucharistia. pag. 479.

J. I. De tres cosas que se requieren para dig pag. 488.

II. De la pureza de conciencia que para dig pag. 489. 5. III. De la pureza de intencion que se requie pag. 493.

§. IV. De la devocion actual que se requiere para mas digna

gar. Cap. XI. Del Orden. Cap. XII. Del Matrimonio. Cap. X11I. De la Extrema Uncion, Cap. XIV. Del inefable Sacrificio de la Missa, pag. 529.

pag. 497.

pag. 504.

pag. 513.

pag. 522.

y fructuosamente comul-

guna , y se debe volver a hacer.

namente comulgar.

§.

namente comulgar se requiere.

re para dignamente comulgar.

.

y de su significacion.

J. I. En la Missa se hallan todos los medios por los quales dos sustentamos en la vida espi ritual.

i. II.

pag. 535.

J. I. En la Missa se hallan todos los medios por los quales dos sustentamos en

TABLA DE LOS CAPITULOS.

Xl

J. II. Del modo de oir y celebrar Ja Missa , y de Jas disposiciones
J.
II. Del modo de oir y celebrar Ja Missa , y
de Jas disposiciones que se requieren para
esto.
pag. j^j
$.
ra parte de Ja Missa.
III. Explicacion de lo que contiene Ja prime
pag. j4§.
J.
IV. Explicacion de lo que contiene la segun
pag. r55.
da parte de la Missa.

/.

V. Explicacion de lo que contiene la tercera pag -6o. Cap. XV. Del modo de oir fructuosamente el pag í¿ Cap. XVI. Epilogo de lo contenido ea este \i bro de la explicacion de la Doctrina Chris-

parte de la Missa.

Sermon.

tiana- P»g. 567. AL
tiana-
P»g. 567.
AL
de lo contenido ea este \i bro de la explicacion de la Doctrina Chris- parte de

xit

AL CHRIST1ANO LECTOR

EL M. R. P. Fr. ENRIQVE de Almeyda de la Orden de Predi cadores, Traductor en nuestro Cas tellano delCompendioy Explicacion de la Doctrina Christiana , y los Sermones para las principales Fes tividades del ano, * que en lengua Portuguesa escribió el V. P. AI. Fray Luis de Granada de la misma Orden.

ESte Compendio de Doctrina Chris tiana saco el V. P. M. Fr. Luis de Granada , de gloriosa memoria , mas de treinra y cinco años ha en Porrugal y en la lengua Portuguesa , para con él suplir la falta de Predicadores que havia en las

montañas de aquel Reyno: y didsele en su materna lengua, porque fuesse mejor en tendida la doctrina a todos tan necessaria.

Al-

* Están al principio del tomo siguiente.

lengua, porque fuesse mejor en tendida la doctrina a todos tan necessaria. Al- * Están al

Algunas veces dixe yo a su Autor que nos le diesse en lengua Castellana , porque doctrina tan importante se divulgasse mas generalmente. Respondiome que andaba meditando aquel insigne libro que se inti tula Introduccion al Symbolo de la Fe;

que si Diosle diesse mas vida , pensado te nia hacer lo que yo le pedia , y condes cender con muchas personas que le pedian lo mismo; y que él tenia entendido de personas graves que aguardando que él sa- casse este libro de Portugués, mejorando

le en lengua Castellana, le guardaban este

respeto. Y en particular me dixo que el Padre Ramlrez de la Compañia , famoso Predicador de esta doctrina , le havia pe dido lo mismo que yo , y que aguardando este libro , no sacaba otro de lo que havia predicado a este proposito. Acabósele la vi da no mal lograda , antes bien empleada ,

y no tuvo lugar su intento. Viendo defrau

dado mi deseo, aguardé algunos años a ver

si salia por algun buen Tradu&or : y vien

do que se dilataba, y hallandome con tiem

po y lugar acomodado , sabe el Señor con quan piadoso intento , tomé este atrevi miento : del mismo Señor fio el buen su ceso. No fue pequeño mi trabajo , no solo por

intento , tomé este atrevi miento : del mismo Señor fio el buen su ceso. No

XIV

por ser mucho mayor que mi suficiencia, sino también por mi pobreza : por la qual no alcancé un escribiente mejor que yo. Y assi por mis propios pulgares saqué dos ve ces esta traduccion : en la qual gasté mas de tres años. Recibela pues , Christiano Leclor; y dirás que ni mi trabajo fue mal empleado , ni mi insuficiencia estragó tan to , que no quede la obra oliendo a su Au tor. Verás aqui en compendio toda la doc trina necessaria a todo Christiano, tan bien sacada de los Santos y Do¿tores, como se esperaba del ingenio del buen Padre Fray Luis de Granada. Vale.

-

TRA-

tan bien sacada de los Santos y Do¿tores, como se esperaba del ingenio del buen Padre

¿

t

PRIMERA PARTE.

COMPENDIO Y EXPLICACIÓN

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

CAPITULO PRIMERO»

TEJÍTO ü£ X¿ DOCTRINA CHRISTIANA. fX SI ÍER ÍIGNUM CRUCIS. c ¡ . '-::-. v
TEJÍTO
ü£
X¿ DOCTRINA CHRISTIANA.
fX
SI ÍER ÍIGNUM CRUCIS.
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POR la señal de la santa Cruz >J< de nues
tros enemigos »J< libranos Señor Dios nues*-
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>{< En el nombre del Padre, y del Hija,, y
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Espiritu Santo >J< Amen Jesus.
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EL PADRE NüESTRÓjh
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X
Adre nuestro , que estás en los Cielos , san

tificado sea el tu nombre : venga a nos el tu

Reyno : hagasse tu voluntad, assi en la tierra co

mo en el Cielp. El pan nuestro de cada dia da

nosle hoy : y perdonanos nuestras deudas , assi como nosotros perdonamos a nuestros deudores:

y no nos dexes caer en la tentación , más líbra nos de mal. Amen Jesus.

.

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tom.

xiv.

.

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el

deudores: y no nos dexes caer en la tentación , más líbra nos de mal. Amen

2

PRIMERA rARTE

EL

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MARIA.

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D,

'los te salve Maria , llena eres dé gracia , el S^áorjes contigo , bendita tu,eres entre todas las, mugeres , y bendito es el fruto de tu vientre, Jesus, Santa Maria , Madre de Dios , ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra

muerte. A*1*?11 Jesusa {

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SALVE. \

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'ios te salve Reyna y. Madre de misericor dia : vida dulzura y esperanza nuestra , Dios te salve. A Eva'i a' suspiramos gimiendo .y llorando etj"é£ tevalle de lagrimas. Ea pues abogada nuestra, vuelvea nosotros esos tus ojos misericordiosos y despues de este destierro muestranos a Jesus» fruto bendito de tu vientre. O clementissima , o piadosa , o dulce Virgen Maria. Ruega por nos, Santa Madre de Dios , paraque seamos dignos de ios prometimientos de Jesu-Christo. Amen»

»

D,

tl llamamos los desterrados hijos de

' ri j -EL CREDO. ' v M « .'-.-- , ' '.'. .' /
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-EL CREDO.
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'Reo en Dios Padre todo poderoso , Criador del Cielo y de la tierra , y en Jesu Christo , su tínico Hijo r nuestro Señor , que fue concebi do por el Espiritu Santo . y nacio de Santa Maria Virgen , padecio debaxo del poder de Poncio Pilato, fue crucificado , muerto y scpul- í

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.-«.*.

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Virgen , padecio debaxo del poder de Poncio Pilato, fue crucificado , muerto y scpul- í

TEXTO DE LA DOCTRINA CHRIST.

3

tado , descendio a los infiernos , y al tercero dia resucitó de entre los muertos , subio a los Cie los , y está sentado a la diestra de Dios Padre todo poderoso. Desde alli ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en ¿1 Espiritu Santo , la Santa Iglesia Catholica , la comunion de los Santos , el perdon de los pecados , la re surreccion de la carne , y la vida perdurable. Amen.

LA

FE

,

LOS ARTICUlOS DE SON CATORCE.

Los siete pertenecen a la Divinidad , y los otros siete a la santa Humanidad de nuestro Señor Jesu-Christo , Dios y hombre verdadero.

Los que pcr'necen a la Divinidad , son estos.

XL/L primero , creer en un solo Dios todo po deroso. El segundo, creer que es Padre. El tercero , creer que es Hijo. El quarto , creer que es Espiritu Santo. El quinto , creer que es Criador. El sexto , creer que es Salvador. El septimo , creer que es Glorificador.

A

a

'

,

Los

quinto , creer que es Criador. El sexto , creer que es Salvador. El septimo ,

4

PRIMERA PARTS

Los que pertenecen a la santa Humanidad, son estos.

E.»L primero , creer que nuestro Señor Jesu- Christo en quanto hombre fue concebido por el Espiritu Santo. El segundo, creer que nacio de Santa María Vir gen , siendo ella virgen antes del parto , en el parto , y despues del parto. El tercero , creer que recibio muerte y passion por salvar a nosotros pecadores. El quarto , creer que descendio a los infiernos, y sacó las animas de los santos Padres , que estaban esperando su santo advenimiento. El quinto , creer que resucitó al tercero dia de entre los muertos. El sexto , creer que subio a los Cielos , y esta asentado a la diestra de Dios Padre todo poderoso. El septimo , creer que vendrá a juzgar los vivos y los muertos: conviene a saber , a los buenos para darles gloria porque guardaron sus san tos mandamientos ; y a los malos pena perdu rable porque no los guardaron.

Loa

para darles gloria porque guardaron sus san tos mandamientos ; y a los malos pena perdu

J

TIXTO DE IA DOCTRINA CHRIST.

LEY DE DIOS,

DE

LA

IOS MANDAMIENTOS SON DIEZ.

Los tres primeros pertenecen al honor de Dios, y los otros siete al provecho del proximo.

<L primero , amar a Dios sobre todas las co sas. El segundo , no jurar el nombre de Dios en vano. El tercero , santificar las fiestas. El quarto , honrar padre y madre. El quinto , no matar. El sexto no fornicar. El septimo , no hurtar. El oAavo , no levantar falso testimonio , ni men tir. El noveno , no desear la muger de tu proximo. El decimo , no codiciar los bienes agenos. Estos diez mandamientos se encierran en dos:

en amar a Dios sobre todas las cosas , y a tu proximo como a ti mismo.

IOS

MANDAMIENTOS DE

SANTA MADRE

IA -,-' IGLESIA , SON CINCO.

XZiL primero , oir Misa entera los Domingos y fiestas de guardar. El segundo , confessar a lo menos una vez den tro de un año , o antes si espera peligro de muerte , o ha de comulgar. El tercero , comulgar por Pasqua florida. A

El

3

tro de un año , o antes si espera peligro de muerte , o ha de

6

trímera parte

E1 quarto , ayunar quando lo manda la santa Madre Iglesia. £1 quinto , pagar diezmos y primicias a la Igle sia.

IOS SACRAMENTOS DE XA SANTA MADRE IGLESIA , SON SIETE.

<L primero , Bautismo. El segundo , Confirmacion. El tercero , Penitencia. El quarto , El quinto, Extrema Uncion. El sexto , Orden. El septimo , Matrimonio.

Li S VIRTUDES THEOLOGALES , SON TRES.

X7 E , Esperanza y Caridad.

LAS VIRTUDES CARDINALES, SON QUATRO.

P-Rudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza-.'', "

ros DONES DEL ESPIRITU SANTO , SON SIETE.

P

-

'"

.

Rimero , Don de Sabiduria. Segundo , Don de Ciencia. Tercero , Don de Entendimiento,

«

--

Quar-

P - '" . Rimero , Don de Sabiduria. Segundo , Don de Ciencia. Tercero ,

Jf

TEXTO ©E lA DOCTRINA CHRIST.

Quarto , Don de Consejo. Quinto , Don de Piedad. Sexto , Don de Fortaleza. Septimo, Donde Temor de Dios.

-

,

.

;

IOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO, SON

DOCE.

c

VMridad , Gozo espiritual , Paz , Paciencia, Benignidad , Bondad , Longanimidad , Manse dumbre , Fe , Modestia , Continencia y Casti dad.

P.

XAS BIENAVENTURANZAS, SON OCHO.

Rimera, Bienaventurados lospobres de espiri tu ; porque de ellos es el Reyno de los Cielos. Segunda , Bienaventurados los mansos ; porqus ellos posseerán la tierra. Tercera , Bienaventurados los que lloran ; por que ellos serán consolados. Quarta , Bienaventurados los que han hambre y sed de justicia ; porque ellos serán hartos. Quinta , Bienaventurados los misericordiosos ; porque ellos alcanzarán misericordia. Sexta , Bienaventurados los limpios de corazon; -,, Septima , Bienaventurados los pacíficos ; porque ellos serán llamados hijos de Dios. 0¿rava , Bienaventurados los que padecen perse cucion por la justicia ; porque de ellos es el Reyno de los Cielos. ,

-i-

porque ellos verán a Dios.

A

4

LAS

perse cucion por la justicia ; porque de ellos es el Reyno de los Cielos. ,

i

JPRIMERA PARTE . XAS OBRAS DE MISERICORDIA ', SON CATORCE.

'.

.'

i

Las siete espirituales , y las siete corporales.

Las siete espirituales son estas.

'

**,

'A primera , enseñar al que no sabe. La segunda , dar buen consejo al que lo ha me nester. La tercera , corregir al que yerra. La quarta , perdonar las injurias. al triste. La sexta, sufrir con paciencia las flaquezas de nuestros proximos. La septima , rogar a Dios por vivos y difuntos.

La quinta , consolar

t.

>

Las siete corporales son estas.

'A primera , visitar los enfermos y presos» Lá segunda , dar de comer al hambriento. La tercera , dar de beber al sediento. La quarta , vestir al desnudo. La quinta , dar posada al peregrino» La sexta , redimir al cautivo. La septima , enterrar los muertos.

11

?

?AJ

LOS

La quinta , dar posada al peregrino» La sexta , redimir al cautivo. La septima ,

TEXTO DE LA DOCTRINA CHRIST.

IOS PECADOS CAPITALES , QUE LLAMAN MORTALES , SON SIETE.

'L primero , soberbia, El segundo, Avaricia. El tercero , Luxuria. EJ quarto , Ira. El quinto , Gula. El sexto , Envidia. El septimo , Pereza.

CONTRA ESTOS SIETE VICIOS HAY SIETE VIRTUDES.

V

.

-*- Rimero, contra Soberbia Humildad. Segundo ¡ contra Avaricia Largueza. Tercero , contra Luxuria Castidad, Quarto , contra Ira Paciencia. Quinto , contra Gula Templanza. Sexto , contra Envidia Caridad. Septimo , contra Pereza Diligencia.

ALMA ,

LOS ENEMIGOS DEL SON TRES.

M Undo , Demonio y Carne. LAS POTENCIAS DEL ALMA. SON TRES. M Emoria ,
M
Undo , Demonio y Carne.
LAS POTENCIAS DEL ALMA.
SON
TRES.
M
Emoria , Entendimiento y Voluntad.

LOS

DEL SON TRES. M Undo , Demonio y Carne. LAS POTENCIAS DEL ALMA. SON TRES. M
IO PRIMERA PARTE IOS SENTIDOS CORPORALES, SON CINCO. V- ER , Oir , Oler ,
IO
PRIMERA PARTE
IOS SENTIDOS CORPORALES,
SON
CINCO.
V-
ER , Oir , Oler , Gustar y Tocar.
IOS NOVISSIMOS O POSTRIMERIAS
DEL HOMBRE , SON QUATRO.
M
Uertc , Juicio , Cielo c Infierno.

IA. CONFíSSION GENERA!.

O pecador me confiesso a Dios todo podero

so , a la bienaventurada siempre Virgen Maria, al bienaventurado San Miguél Arcangel, al bien aventurado San Juan Bautista , a los Santos Apostoles San Pedro y San Pablo , y a todos los Santos, y a vos Padre, que pequé gravemente con el pensamiento , palabra y obra , por mi cul pa , por mi culpa , por mi gran culpa. Por tanto ruego a la bienaventurada siempre Virgen Ma- ria , al bienaventurado San Miguél Arcangel , al bienaventurado San Juan Bautista , y a los San tos Apostoles San Pedro y San Pablo , y a todos los Santos , y a vos Padre , que rogueis por ml

a Dios nuestro Señor. Amen.

CA-

San Pedro y San Pablo , y a todos los Santos , y a vos Padre

3>I LA DOCTRINA CHRISTIANA»

1

1

CAPITULO II.

DE

LAS

PARTES

PRINCIPALES VE

LA DOCTRINA CHRTSTIANA , Y DE LA MA NERA QUE SE HA DE ENSEÑAR.

TOdos saben , que son quatro las principa les partes de esta Doctrina ; conviene a saber , Articulo? de la fe , Mandamientos , Ora cion y Sacramentos. Mas la razon y necessidad de estas partes no la saben todos , con ser cosa dignissima de ser sabida : antes sin ella no se puede saber nada. Pues para esto es de saber , que tres cosas se requieren para ser uno verdadero Christiano. Estas son querer , saber y poder: las quales son de tal manera necessarias , que no basta la una sin la otra. Primeramente es necessario que el hombre quiera de todo corazon servir a Dios y guardar sus mandamientos , y que esté tan persuadido en esta parte , que aunque sepa que hay muchos ca minos en el mundo , por los quales caminan otros hombres , esté firmemente determinado a caminar por solo este. Lo segundo se requiere despues de esta de terminacion , que sepa quales son estos manda mientos , y quales las cosas con las quales ha de procurar agradar y servir a nuestro Señor. Por que assi como aprovecharia poco estar yo de terminado de servir a un Rey , si no supiesse có mo

a nuestro Señor. Por que assi como aprovecharia poco estar yo de terminado de servir a

18

PRIMERA PARTE

mo y en qué cosas le havia de servir ; assi tam

poco aprovecharia desear servir a Dios , si no supiesse en qué le havia de servir. Lo tercero que despues de esto se requiere, es poder : porque aunque yo esté determinado a servir , y sepa en qué tengo de servir , si no ten

go fuerzas para el tal servicio ( porque las cosas que se piden , exceden la facultad y poderlo de

mi naturaleza) faltando este poder , ni aprove

charla el querer ni el saber. Pues a estas tres cosas provee suficientissi- mamente la Doctrina Christiana con aquellas quatro partes principales , Artículos y Manda

mientos , Oracion y Sacramentos. Con los Artl culos de la fe inclina eficacissimamente nuestros corazones al amor y obediencia de nuestro Se ñor , proponiendonos para esto tan grandes ga lardones y premios , tan grandes obligaciones,

y beneficios y dones de parte de Dios , y tam bien tan grandes disfavores , amenazas y temor,

si no respondemos a nuestra obligacion , que la

menor cosa de estas que atentamente se conside-

rasse , era bastante

sl. Estos Articulos

nes , y llevarlos en pos de

sumariamente contiene el Symbolo de la fe, quan-

do trata de la grandeza de Dios, de su Omnipo

tencia , de los beneficios de la Creacion, Conser vacion , Gobernacion , Redempcion , Encarna

cion , Nacimiento , Passion , y Resurreccion y

Ascension de Christo , y de su venida a juzgar

para robar todos los corazo

el mundo , premiando los buenos , y castigando los malos : que son los
el
mundo , premiando los buenos , y castigando
los
malos : que son los principales estlmulos y
mo-i
todos los corazo el mundo , premiando los buenos , y castigando los malos : que

»E tA DOCTRINA CHRISTIANA.

1

3

motivos de la Religion Christiana pata persua

dirnos y movernos al bien , y apartarnos del mal.

A lo segundo, que es el saber , nos provee

con la doctrina de los mandamientos , mostran donos alli las fuentes de toda virtud y justicia, declarandonos distintamente lo que havemos de hacer para agradar a nuestro Señor , y merecer su amistad. Y para mayor declaracion de estos mandamientos se acrecientan aqui todas las es

pecies y maneras de pecados que se pueden ha cer contra ellos ; assi de los siete llamados capi tales , como de todos los demás.

A lo tercero , porque la naturaleza por el

pecado quedó tan ñaca y tan mal inclinada , que no es poderosa con todas sus fuerzas y alvedrío para guardar esta lay ( por ser la ley espiritual,

y el hombre carnal ; ella re&issima , y el hombre torcido) para esto, que era lo mas necessario, nos provee suficientissimamente con la Oracion

y Sacramentos : porque la oracion tiene por ofi

cio pedir el socorro de la gracia para el cumpli miento de la ley , y los Sacramentos tienen vir tud de dar la gracia. Y assi por estos dos me dios se alcanza el poder : que es la mas princi

pal de las tres cosas tan necessarias que have mos dicho. Lo qual jamás soñaron los Philoso- phos ni alcanzaron , ni dio la misma ley de Dios antigua , hasta que el Hijo de Dios vino al mun do , y nos la merecio por su Passion. Porque ( como dice S. Juan i ) la leyfue dada por Moy-

ses:

1 Jqm. I.

vino al mun do , y nos la merecio por su Passion. Porque ( como dice

14

PRIMERA PARTE

ses : mas la gracia para poder guardar esa ley, fue dada por Christo. Por aqui entenderá el hombre clarissimamen- te la excelencia de esta Doctrina , sus principales partes , y la suficiencia y necessidad de ellas , y la ventaja que hacen las unas a las otras. Porque en el primero y mas baxo lugar ponemos el sa ber ; porque el saber ( como dice Aristoteles ) muy poco aprovecha para la virtud. Por lo qual aprovechó tan poco la ley antes del Evangelio ; porque la ley ( segun dice el Apostol i ) solo da ba el conocimiento de lo que convenia hacer , has no las fuerzas para obrar. En el segundo lugar ponemos el querer , que nos da la fe con Ja grandeza de los intereses y premios y amena zas que nos propone. Y en el tercero y mas alto lugar ponemos el poder , que por la gracia se al canza ; la qual gracia pedimos en la oracion , y recibimos en los Sacramentos : y este es el fin y cumplimiento de todo. Por aqui tambien se entenderá lo que prin cipalmente añadio el Evangelio a la ley; que fue la gracia , de donde nace este soberano poder que havemos dicho ; sin el qual el saber y que rer no bastaban : y assi era la ley insuficiente e imperfecta hasta que el Evangelio suplio su im perfeccion. Tambien por aqui se entenderá como nos hayamos de aprovechar de esta celestial Doctri na, paraque no la sepamos de valde. Porque de los

i km. vil. & vin.

nos hayamos de aprovechar de esta celestial Doctri na, paraque no la sepamos de valde. Porque

DE LA DOCTRINA CHRTSTIANA.

I

5

fejs mysterios de la fe nos havemos de aprovechar para inclinar nuestros corazones al amor y temor de Dios y al agradecimiento de sus beneficios , y

a la obediencia de sus mandamientos. De la doctrina de los mandamientos nos havemos de aprovechar para entender su voluntad , y saber

en qué le podemos agradar u desagradar. Mas

de la Oracion y Sacramentos nos havemos de aprovechar para con el uso de ellos alcanzar es piritu , fuerzas y gracia para poner por obra lo que manda la ley. De esta manera ninguna cosa

nos faltará de las que se requieren para perfec cion y cumplimiento de la profession Christiana. Esta es la Doctrina que la Iglesia Catholica en su principio enseñó con grandissimo cuida do. Esta era la predicacion de aquel tiempo , y

lo que en las publicas y particulares Congrega

ciones se trataba. Aqui está sumado y recopi lado todo quanto está sembrado por las Escrip-

turas en prophecias y figuras , y ceremonias y sacrificios : todo declarado en el Evangelio por

la boca del Hijo de Dios , confirmado con sus

maravillosas obras. A esta breve ciencia se han de arrimar , y con ella se han de salvar los pro fundos y muy fundados letrados : y estas letras conviene que sepan los simples y sin letras , si no se quieren perder. Quando me paro a pensar en las grandes ca lamidades que han venido a la Christiandad , las

guerras y las ceguedades introducidas por el de monio , la diversidad de errores y falsas doctri nas , conozco que por singular beneficio y mise- ri

por el de monio , la diversidad de errores y falsas doctri nas , conozco que

PBIMEKA PARTE

\6

ricordia divina se ha conservado la pureza de la verdad en nuestra España , y no ha permitido Dios que el poder de tanta confusion y obscu ridad ofuscasse la luz de esta doctrina. Todos acudimos a este guion despues de nuestras por fías : y assi la tiene librada el Señor de todos los peligros del mundo , y de tanta diversidad qual es razon , que reconozcamos y confessemos que ha sido por la conservacion de este singular beneficio del Cie lo : y assi entendamos la obligacion que tenemos a ponerla por obra y defenderla. Aventajados somos sobre los antiguos en pre* sumpcion de Christiandad > y otras cosas que no es necessario declarar j y ojalá estuvieramos iguales con ellos en el estudio y diligencia de enseñar la Doctrina Christiana , y de tomar cuenta de como se exercita. Sermones havia an tiguamente de do&issimos y santissimos varones que con grande zelo de fe y caridad gobernaron sus Iglesias : mas ni por esto cesaba el oficio de catechizar : i que es , enseñar a los mozos y no vicios en la fe las principales partes y lugares de la Do&rina Evangelica , que son los que aqui havemos dicho. Grandissimo fue el provecho que con esta manera de enseñar se hizo : y gran des Christianos , fuertes y constantissimos Mar- tyres salieron de esta escuela. Ni se cometia tal cargo sino a hombres de excelente vida y gran des letras. Esto parece claro por la Iglesia de Ale

de pareceres y opiniones. Lo

i SS. Ambr. & Au¡. flurlts de txpsit. S/mh.

Esto parece claro por la Iglesia de Ale de pareceres y opiniones. Lo i SS. Ambr.

DK LA DOCTRIHA/CHRISTIANA.

\J

Alexandria , que tanto florecio en el mundo con grande numero de Doctores y Martyres , adonde los mismos Apostoles tuvieron este oficio de que vamos tratando. No quiero comparar aqui nues tros tiempos con aquellos , ni tratar de quan grande afrenta seria hoy para muchos Predica dores descender a tan baxa cosa como les pare cería enseñar el Credo y los Mandamientos. Vengamos al remedio de esto , si remedio se puede decir tan blanda medicina como es la que pide el mundo para tan grandes y envejeci das llagas : que como son las que siempre , tiene por cosa aspera y escandalosa decirle que vuelva a la virtud antigua. Para los antiguos vicios muy facil es de llevar , y los autoriza con la an tiguedad : el bien antiguo'; es el que aborrece : y siendo tan amigo de novedades , en solos los vi cios y pecados ama y alaba la constancia : aqui alega luego costumbres , y blasphema de cosas . Dexemos pues por cosa superflua el verda dero remedio , y vengamos a otros mas faciles. Entre los quales el primero sea , que puesto que esta Doctrina principalmente sea para gente nue va ( y solamente concurrian a ella los novicios en la Religion , quando este catechismo se usaba ) seria bien , y aun creo que es necessario por nuestros pecados , que la deprendan muchos de mayor edad , paraque puedan ser maestros de sus familias , provocandolos al exercicio de ella con el exemplo y castigo , y tomandoles cuenta de ella. Esto no ha de ser solamente tomar esta

nuevas.

T02Í. xiy.

B

Doc

con el exemplo y castigo , y tomandoles cuenta de ella. Esto no ha de ser

PRIMERA PARTE

tS

-

Doctrina' de memoria , como oracion de ciego, sino emir tai declaracion ( aunque breve ) que dé verdadera .áoticia de lo que contiene tal myseerio,

[¡mandamiento , o Sacramento , y declare su verdadero oso y provecho. De esto ha de tener especial cuidado el padre de familias, acordan dose" que se le ha de pedir estrecha cuenta de los que están a su cargo. í O si para esto se cer- cenasse un poco de tiempo del que se toma para vanas ocupaciones ! Mas por nuestros pecados como el padre ni tiene cuidado ni proposito de dar buen exemplo a sus hijos , menos le tiene de enseñarles esta Doctrina : que si lo primero se hiciesse s yo aseguro que lo segundo no se de- xasse de hacer ; porque lo uno es tan cierto compañero de lo otro , que luego se va en pos de él. Mas quando los padres no tienen esta habili dad para enseñar a sus hijos , a lo menos , sl tie procurar buenos maestros o ayos , los quales con doctrina y exem plo los enamoren por el camino de la verdad , y sobre todo los enseñen la grandeza del beneficio de la Redemp- cion , el g:ande y excesivo amor que nos tuvo el Eterno Padre , y nuestro Redemptor Jesu Chris-

o

nen possibilidad , les deben

de la virtud , y los encaminen

antes que naciessemos ; y quanto nos amará, él nos comunicó con su Sangre. Esto será facil al zeloso maestro : porque las plantas tiernas son muy faciles de guiar , si con destreza son enca minadas.

si nos conservamos en aquella limpieza que

to

Lo

tiernas son muy faciles de guiar , si con destreza son enca minadas. si nos conservamos

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

10.

Lo tercero que despues se requiere , es que los padres trabajen todo lo possible para apar tar a sus hijos luego desde su niñez de las malas compañías , y procurarles las buenas , sin seguir en esto el consejo de la vanidad , de que co munmente usa el mundo ; que procura solamen te sus iguales o aventajados , con los quales se honren: amando esta honra, aunque esté acom pañada de los vicios , por huir la baxeza , aun que la acompañe la virtud. Tambien deben tener mucho cuidado de los libros en que leen , porque en ninguna manera tomen en sus manos , ni lean ni oigan leer libros de mentiras y fabulas , y deshonestos y lascivos. Siempre y en toda edad fue esto perjudicial y nocivo , mas mucho mas en la de los tiernos años ; porque las cosas que en esta edad se tra tan , son las que mas quedan en la memoria , y se pegan unas imagenes impresas en una blanda cera. La edad experimentada en la virtud puede con mas seguridad leer libros : aunque hay algunos tales, que nadie los havia de tomar en las manos. Masa los que el mundo , no se les puede permitir cosa mas da ñosa que dexarles los libros que ahora se usan. Cosa es de admiracion , que haviendo en la Re» publica diligencia para evitar muchas. cosas de Us quales se podia seguir poco daño ; que para los libros que han de leer los Christianos , haya tan poco cuidado ; dexando la puerta abierta pa ta todos los que no contienen errores en la fe ; a

al corazon ; porque

todas son como

,

comienzan a abrir los ojos en

B

ta todos los que no contienen errores en la fe ; a al corazon ; porque

no

20

PRIMERA PARTE

no poniendo tasa a los libros vanos : no Consi derando los daños que de ellos se siguen. Ver daderamente libros veo yo , que me parece que consentirlos es consentir un pecado publico. Quiero ahora dexar esto , que es mas largo de lo que parece , y solo digo que el padre que desea a su hijo buen Christiano , ha de procurar que en los primeros años comience luego a des envolver su lengua en las alabanzas de Dios y de su Hijo Jesu-Christo , Redemptor y Señor de los hombres : y este sea el primero estudio en que emplee su entendimiento y memoria ; ni ©yga ni lea otra cosa que loores de la virtud y de las obras Christianas , exhortaciones y esfuer zo para ellas , aborrecimientos y vituperios con tra los vicios y pecados ; porque antes que en tienda lo que son , ya esté acostumbrado á decirlos y blasphemarlos. Y finalmente que todo lo que le dieren que lea , y todo lo que le enseñaren , vaya caminan do a formar en el mozo un animo generoso, despreciador de todo aquello que el mundo esti ma , y preciador de sola la virtud , y de la gra cia y amistad de Dios. Si pensassen los Christia- nos en el dia que se han de ver juzgados junta mente con los Gentiles , y de como alli ha de parecer la diligencia y el cuidado que estos tu vieron en criar sus hijos , siendo solo su fin criar los para las virtudes y exercicios politicos ; y la que hoy ponen los padres que dicen que crian sus hijos para Christianos ; pareceme que desde ahora sena razon que se corriessen , y temiessen la

mal

dicen que crian sus hijos para Christianos ; pareceme que desde ahora sena razon que se

DE 1A DOCTRINA CHRISTIANA.

21

la cuenta que se les ha de pedir , y el cargo que se Jes ha de hacer. Muchos havrá que se escusarán cotí decir, que les falca la posibilidad para hacer lo que havemos dicho , porque son hombres que han de ganar de comer por sus manos , y que en el mis mo exercicio han de criar a sus hijos paraque deprendan en que ganar de comer ; adonde por fuerza estarán tan ocupados , que no les quedará lugar para el estudio de estas doctrinas. Bien podria yo decir a estos, que no hay ocupacion que escuse al hombre de ser Christiano , ni para que dexe de saber lo que es necessario para sal varse. Tambien les podria preguntar si es ver dad que ningun tiempo les sobra del exercicio de sus oficios , o para sus pasatiempos , o para otras vanidades. no les falta ; ¿ cómo no le tienen para lo que les importa amor a la vida Christiana , cierto es que no les faltaria tiempo para los exercicios de Christian- dad. Mas está el lugar para estas obras en el co razon y en la voluntad , que en los dias y tiem pos. Esto baste para el aviso de criar bien los Passe- el

hijos , y enseñarles esta santa Doctrina

mos ya Symbolo de la fe , a que llaman el Credo.

Y si es verdad que para esto

la salvacion ? Si tuviessen de veras

a la primera

B3

parte de ella , que

es

CA-

el Credo. Y si es verdad que para esto la salvacion ? Si tuviessen de veras

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.

PRIMERA PARTE

1

.

'

CAPITULO III.

DEL SYM39L0 0 CREDO , OVE CONTIENE EL CONOCIMIENTO DE DIOS.

Examos dicho que la primera parte de la Doctrina Christiana es el Credo. Para lo qual es de saber , que en el hombre hay dos prin cipales partes o potencias , que son entendimien to y voluntad : y ambas quiere Dios que se em pleen en su servicio ; porque el espiritu del hom bre esté reformado , estandolo estas dos princi pales potencias. Comenzando pues por la primera , quiere Dios que el entendimiento del hombre esté ver daderamente alumbrado y enseñado , y tenga tan claro conocimiento de su Criador , que no yerre en este conocimiento de su ser y de su poder, de su voluntad , de su justicia , de su misericor dia , de su saber , y de los beneficios que ha he cho al hombre , y de continuo está haciendo ; paraque conforme a este conocimiento lo sepa estimar y adorar , y sepa acudir a él , ofrecerse a él , esperar en él , y fiarse de él , aconsejarse con él , y darle gracias por todo. No quiere el Señor que el hombre se engañe en el concepto que ha de tener de su Dios , ni le finja de otra manera , nocimiento y engañosa imaginacion ; porque en tonces ni adoraria a Dios , ni se fiaria del verda dero Dios , sino de aquel falso Dios que él tiene

.

de lo que

D

"

él

es

en

si

ni

tenga en esto falso

co

en

del verda dero Dios , sino de aquel falso Dios que él tiene . de lo

DE IA DOCTRINA CHKISTIANA.

1J

en su imaginacion. De aqui es , que el qne yerra en lo principal de la fe , que es el conocimiento del verdadero Dios , va perdido ; porque erro la puerta , y ningun otro camino puede tomar , por donde no se pierda.

Y si me preguntais , en qué puntos consiste la

suma de este conocimiento de Dios , digo que este cuidado tomó por todos nosotros la Iglesia:

la qual assi por no dexar lugar a que cada uno dixesse su parecer en esto , presumiendo de dat sentencia y seguir su juicio , como tambien para que con mayor brevedad y concierto lo pudies- semos todos saber y encomendar a la memoria, juntó una suma de todo esto en ciertos Artícu los, en los quales (enseñada por el Espiritu San to , y mediante su divina luz informada de la verdad de las divinas Escripturas ) sumó y puso por singular orden y concierto lo mas señalado, y principal que la Religion Christiana professa, tiene y cree de su Dios. Estos Artlculos son doce ; aunque algunos los suman en catorce : 1 mas en esto va poco^ porque ni en los catorce hay palabra de mas , ni en los doce la hay de menos. Y a estas verdades llamaron Artlculos , porque assi como en el hom bre hay artlculos o coyunturas , que son las par tes por las quales se manda y gobierna ; assi a estas verdades llamaron Artlculos , por ser laa principales partes de nuestra fe , por las quales* se gobierna el cuerpo mystico de la Iglesia , y

B4

VUt D. Th. II. II. í. I. *rt. VIII.

co-

nuestra fe , por las quales* se gobierna el cuerpo mystico de la Iglesia , y

PRIMERA PARTE

lAí

como por unas junturas , por estas verdades se juntan en este cuerpo unos miembros con otros. Porque todos los fieles que en la verda dera confession de son miembros de este santo cuerpo , y los de más hombres no ; antes son apartados y estraños.

estas verdades concurren,

: ESTOS ARTÍCULOS EN LATIN DICEN ASSI : i "". . '. 1. S~yRedo in
:
ESTOS ARTÍCULOS EN LATIN
DICEN ASSI :
i
"".
.
'.
1.
S~yRedo in Deum Patrem omnipotentem,
\^y
Qreatorem Cali br teme.
2.
Et in Jesum Christum Filium ejus unicum,
Dominum nostrsn.
3.
4.
Passus sub
Qui conceptus est de Spiritu SctnBo , natus
ex Maria virgine.
Pontio
Pilato , crucifixus,
«.
.mortuus br sepultus.
Descendit ad inferos , tertia die rnurrexit
.
;
a mortun.
6.
íiscendit in Coelum , sedet ad dexteram De¿
Patris omnipotentis.
7.
Inde venturus est judicare vivos 6" rnar-
tuos.
8.
Credo in Spiritum SanBum.
9.
SanBam Ecclesiam Catholicam , SdnBo-
rum communionem.

10. Remissionem peccatorum. 1 1 . Carnis resurreBionem.

112. Vitam aternam. Amen.

IN-

, SdnBo- rum communionem. 10. Remissionem peccatorum. 1 1 . Carnis resurreBionem. 112. Vitam aternam. Amen.

DE IA DOCTRINA CRISTIANA.

2$

EN CASTELLANO DICEN ASSI :

San Pedro i. Reo en Dios Padre todo poderoso , Cria dor del Cielo y de la tierra.

c

San Andrés 2. Creo en Jesu-Christo su unico Hijo , Señor nues tro.

Santiago mayor 3. Creo , que fue concebido por el Espiritu San-* to , y nacio de Santa Maria virgen.

San Juan 4. Creo , que padecio debaxo del poder de Poncio Pilato , fue crucificado , muerto y sepultado.

Santo Thomás 5. Creo , que baxó a los infiernos , y al tercero dia recucitó de entre los muertos.

Santiago menor 6. Creo , qne subio a los Cielos , y está asentado a la diestra de Dios Padre todo poderoso.

San Phtlipe 7. Creo , que vendrá desde alli a juzgar los vivos y; los muertos.

San Bartholomé 8. Creo en el Espiritu Santo.

San

7. Creo , que vendrá desde alli a juzgar los vivos y; los muertos. San Bartholomé

PRIMERA PARTE

ü6

San Matheo 9. Creo la santa Iglesia Catholica , y la comunion de los Santos.

--' --- San Simon 10. Creo la remision de los pecados.

San Thadeo 1 1. Creo la resurreccion de la carne.

San Mathias rs» Creo la vida perdurable. Amen.

Ahora es necessario , que comencemos a de clarar todo esto por orden. Mas porque para entenderlo mejor y con mayor facilidad , hará mucho al caso dividirlo primero en sus partes , será bien que comencemos por la division del Credo , y luego passarémos a la declaracion de cada una de las partes. Para lo qual es de saber , que este Credo que contiene estos doce Artlculos que havemos di cho y se divide C segun la mas propia division ) en tres partes , conforme a las tres Personas di

vinas. En la primera parte se trata de la Perso na del Padre , y de las cosas que se le atribuyen:

se le atri buyen ; y en la tercera de la Persona del Espiritu Santo , y de sus atributos.

en la segunda del Hijo , y de las que

A la Persona del Padre se atribuye la crea

cion y el poder ; no porque estas dos cosas no sean

del Hijo , y de las que A la Persona del Padre se atribuye la crea

BE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

27

sean de toda la Santissiraa Trinidad igualmente, sino porque a la Persona del Padre solamente es propio ser- la primera, y no producida de otra Persona, como el Hijo , que es engendrado del Padre , y el Espiritu Santo , que es producido del Padre y del Hijo : y por ser el Padre princi pio sin principio , le damos la primera parte y principio del Credo. Al Hijo se atribuye la sabiduria y la re- dempcion , porque es Verbo y Palabra Eterna del Padre , y declaró la voluntad del Padre a los hombres en el mundo , y encarnó por los

hombres , y los enseñó , y murio por ellos : y por esto darnosle la segunda parte.

A la Persona del Espiritu Santo se atribuye

la gracia y santificacion de los hombres : a él conviene la tercera parte del Credo, Y porque la razon de todo esto se dará adelante , no resta sino que comencemos a tratar la declaracion de estos Artlculos : y de ellos tratarémos no solo con la especulacion del entendimiento , sino tam bien con la practica de la voluntad. Sabida cosa es , que hay dos maneras de fe; una fria y muerta , sin obras ( como luego de clararémos ) otra amorosa , inflamada con cari dad , que no se contenta ni queda satisfecha con lo que cree , sino que passa adelante y pone por obra lo que cree. Y conforme a esta manera d© fe procederá la declaracion de los Artlculos de ella , procurando aficionar e inclinar la voluntad a las cosas que conoce y cree el entendimiento ; en lo qual está la suma de todo bien.

Mas

e inclinar la voluntad a las cosas que conoce y cree el entendimiento ; en lo

a8

PRIMERA PARTE

I

'M

Mas antes que entremos en la declaracion del Credo , será necessarlo que primero declare mos las dos palabras primeras de él ; que son estas : Creo en Dios. Porque puesto que conta das estas palabras , sean pocas y de pocas syla- bas , tienen tan grande eficacia , que quienquiera que las pronunciare de corazon, y sintiere lo mismo en su anima que pronuncia con su lengua, sin duda alcanzará la vida eterna. Pero paraque nuestras animas gocen de ellas , es menester que se declaren. Comenzando pues de aquella palabra Creo, hase de notar , que hay tres maneras de creer. Porque decimos Creo a Dios , y Creo que hay Dios , y Creo en Dios. Creo que hay Dios , es el primer nuestra salvacion : esto es , que creamos que hay Dios , y que es verdad quanto de este Señor se escribe en la santa Escriptura. A esta fe llama mos historial , y es comun a nosotros y a los de monios ; porque tambien ellos creen de esta ma nera. Creer a Dios es el segundo grado para nuestra salvacion . y es creer que Dios es verda dero , y que habla verdad , y es la misma ver dad ; y por esta razon dar credito a sus promes- sas ya sus amenazas. Esta fe es comun a todos los Christianos , assi malos como buenos , justos e injustos. Creer en Diot es el tercero grado propinquo a nuestra salvacion ; porque esta ma nera de fe nos hace poner en Dios toda nuestra confianza , amandolo como a summo bien , y en caminar a él por la execucion de las buenas obras,

escalon que havemos de subir para

, amandolo como a summo bien , y en caminar a él por la execucion de

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

29

obras , cotilo a nuestro ultimo fin. Esta fe es particular y propia de aquellos fieles que junta mente son buenos y. guardan justicia ; y a esta lla man los Theologos fe viva o formada : de la qual dice S. Pablo i que obra por la caridad;

y a los tales justifica esta fe. Segun esta distincion de creer podemos en tender qual es la fe por la qual somos justifica dos , y que nos hace salvos. Esta sin duda es una virtud que Dios infunde en nuestras almas,. por la qual conocemos y tenemos por cierto , que Dios es solo uno en esencia , y trino en personas,'

tenemos por ciertas y averiguadas verdades todas quantas cosas están escritas en la divina Escriptura , y tenemos certissima confianza de todas las divinas promesas , y santo temor de todas sus amenazas , y estamos resignados nues tras vidas y todas nuestras cosas en su divina voluntad : y finalmente por su resp^&o huimos el mal , y hacemos el bien , y padecernoslos tra bajos : y todo por su mayor honra y gloria. Esta es la fe tan engrandecida y. alabada en las santas Escripturas , mayormente en el nuevo Testamento. De esta habla el Eclesiastico , di tu anima ; porque e ta es el cumplimiento de los. mandamientos. Quien cree en el , tiene cuidado de recelará algun daño. No piense nadie , que qual- quiera fe le basta , ni se precie del vano y ocio

so

y

ciendo : 2 Todas tus obras haz con fe de

t

y quien covfia en él , no

;

lo ífue él le manda

GtUt. V. Kem. IV.

i E««. XXXIL

: 2 Todas tus obras haz con fe de t y quien covfia en él ,

¿O

:

PRIMERA

PARTE

la fe sin caridad y sin compañia de las buenas obras , que no está fortalecida con la obediencia de los divinos man damientos , esta es muerta ( como dice el Apos tol Santiago i) ya nadie puede justificar. Mas havemos de entender y creer , que para creer en Dios con esta manera de fe viva , no basta la in dustria humana ni todas nuestras fuerzas : antes es merced y dón de Dios , y a él havemos de pe dir , que ve. Por lo qual dixo el Señor a S. Pedro quan- do señó eso la carne ni la sangre , sino mi Padret que está en los Cielos. Y guian , dixo : j sotros creais en aquel que- el embió. Ninguno puede venir a mi , si el Padre que me embió, no Je trae : y yo le resucitaré en el postrero dia. Escrito es en los Prophetas , que los hombres serán enseñados por el mismo Dios. Ocres muchos testimonios de la divina Es- criptura trae S. Augustin en el libro de la Pre destinacion de los Santos a este proposito : 4 mas sobre todo estriva en la sentencia del Apos tol que dice : 5 Tal confianza tenemos de Dios por Christo ; que pensar antes creemos , que toda nuestra es de Dios.

so titulo de la fe ; porque

nos la dé , y nos la aumente y conser

le confessó por Hijo

de

Dios : i

a

ios

No

te en

fieles que le se

Esta es obra de Dios , que vo

no somos suficientes para

de nosotros :

algo de nosotros , como

suficiencia

La qual sentencia citandola San

Au-

t hí. XVI. Wtr. XXXI. 1 Jtah. II Matth. XVI. , J,M. VI. 4 Jun.
t
hí. XVI. Wtr. XXXI.
1
Jtah.
II
Matth.
XVI.
,
J,M.
VI.
4
Jun.
Md.
{
U.Csr.m. -
-
citandola San Au- t hí. XVI. Wtr. XXXI. 1 Jtah. II Matth. XVI. , J,M. VI.

3

I

DE LA DOCTRINA CHRISTIAUA.

Áugustin, 1 dice luego: »* Noten este lugar y.

»t ponderen bien estas palabras los que piensan « que en nosotros está el comenzar
»t
ponderen bien estas palabras los que piensan
«
que en nosotros está el comenzar a creer , y
«que despues Dios ha de suplir lo que nos falta.
n
i Quién no vé que algo ha de pensar el hom-
»»
bre antes que crea ? Nadie se arroja a creer al-
»»
guna cosa sin primero pensar en lo que ha de
»
creer. Pues si en la Religion Christiana ( de la
»*
qual habla el Apostol ) confessamos que aun no

«somos suficientes para pensar nada sobre lo

n que havemos de creer ( siendo assi verdad- »> que nadie puede creer sin
n
que havemos de creer ( siendo assi verdad-
»>
que nadie puede creer sin pensar antes algo )
pues dice el Apostol que aun para este pensa-
n
miento antes de la fe no somos suficientes!
n
i quánto menos seremos suficientes para creer?
í*
Sea pues la confession Christiana : Para ningun
«
principio de esta fe tenemos suficiencia de no-

sotros , sino recibido por merced y don de .-. Mas dirá alguno: Si eso es assi , por demás vamos a oir los sermones : en vano trabajan los Predicadores. Digo que por todo lo dicho yo no quiero excluir estos medios , por los quales el Señor suele infundir en los corazones este divi no don : antes confessamos que para esta fe es necessario el libre consentimiento de nuestra de Dios se engendra en nuestros corazones la fe , y que para esto nos ayudan los Predicadores. Pero decimos con S. Augustin , y con las sagradas Escripturas;

voluntad ; y que por oir la palabra

«Dios. « "

»»

que

1 De Títi. San^.t. II. ». VII. &Retr*Sl; l. I. e. XXBI. í. I.

; y que por oir la palabra «Dios. « " »» que 1 De Títi. San^.t.

32

PRIMERA PARTE

que paraque nuestra voluntad quiera oír , rendir se y obedecer y creer , es habilitada y dispuesta por Dios ; sin cuyo llamamiento no puede venir

a la fe. Porque , como está escrito en los Pro^ verbios , i el Señor es el que da les ojos para ver , y los oídos para oir. Por lo qual dice el salvos por la:

Apostol : 2 De gracia sois hechos

Je : y esto no por vosotros ; que don fue de Dios, Por tanto (,se-

forque ninguno se gloríe. »

» gun S. Augustin dice 3 ) en .vano trabaja la 1» lengua del que
»
gun S. Augustin dice 3 ) en .vano trabaja la
lengua del que predica , si el Señor con su gra-

cia do edifica en el anima. *t Necessario es oir ía palabra de Dios , y en mucho se ha de tener- ai Predicador , y necessario es que vuestra vo luntad se aplique a la palabra de Dios ; mas coiv todo , este don de la fe a Dios lo havemos de atribuir. Por tanto en Dios solamente nos have mos de gloriar : no en nuestra industria , ni en la del Predicador. Esto baste acerca de la pala Ahora veamos la significacion y razon de es te nombre Dios. Quien sea verdadero Dios , ya lo havemos dicho: que es el Padre, y el Hijo,

»

bra CWo.

.

*

.-.

y el Espiritu Santo , tres Personas distintas , mas solo un Dios ,un ser , una esencia. Y porque no todos saben la importancia de este vocablo Dios, conviene que se declare. Los Griegos deriban este nombre de Theos , que quiere decir temor; porque de todos es temido : o por ventura se dice Dios de otra palabra Griega Deos , mu

dan-

i

Viov. XX.

1

Efhei. II.

}

Suftr Tidm. CXXVI.

es temido : o por ventura se dice Dios de otra palabra Griega Deos , mu

DE LA DOCTRINA CHRISTlANA.

33

, que quiere decir , Veo o mi

dando la Th en D ro como de atalaya o lugar de socorro : para dar

a entender , que Dios todo lo ve y a todo está presente , y prompto para socorrer a los suyos. Los Alemanes le llaman Goth , conforme a otro vocablo suyo que dice Guth , que quiere decir, bueno; porque solo Dios es por sl esencialmen te bueno ; como él lo dice. 1 Tambien havemos de notar , que de tres ma neras usamos de este vocablo Dios : unas veces con su propiedad ; otras por alguna semejanza ; otras segun la falsa opinion de los Gentiles. Pro piamente usamos de este vocablo Dios , quando por él queremos significar al verdadero DioSj trino y uno. Por semejanza y comunicacion de alguna perfeccion usamos de él quando hablamos de los Principes y Monarcas , de los muy pode rosos , y de los varones santos ; segun lo que di ce David : 2 Yo dixe : todos sois hijos del Altot

j sois dioses. Y por la misma razon son assi lla mados en otras partes de la divina Escriptura los Gobernadores. 3 Tambien havemos de notar , que pof doá respectos podemos hablar del verdadero Dios;

o considerandolo en sl mismo segun su esencia; o en sus obras y efe&os. Considerado
o
considerandolo en sl mismo segun su esencia;
o
en sus obras y efe&os. Considerado segun su
esencia , no hay nombre que nos le pueda repre
sentar , ni le quadre para declararle y difinirle;
segun que fue. dicho al Patriarca Jacob: 4 ¿ Por-
C
toM. xiv.
qué
1 UMh. XIX. 1 Ti. 1XXXI. , Exti. XXII. Vi. XLVI. t, Genti. XXXII.
1
UMh. XIX.
1
Ti. 1XXXI.
,
Exti. XXII. Vi. XLVI.
t,
Genti. XXXII.
al Patriarca Jacob: 4 ¿ Por- C toM. xiv. qué 1 UMh. XIX. 1 Ti. 1XXXI.

34

PRIMERA PARTE

qué preguntas por mi Nombre y que es mara villoso ? Por lo qual el Señor dixo a Moyses : i Y^o soy el que soy : dirás a los hijos1 de Israel : el que es , me embió a vosotros. Mas si considera mos las obras en que se nos manifiesta , con que nos hace mercedes , podemos segun ellas darle muchos nombres ; como vemos que se los da la divina Escriptura , que unas veces le llama Se ñor , otras Altissimo , otras Ayudador , Defen sor , Vida , Luz , Misericordia , y Misericor dioso , y otros muchos. Notese tambien , que quando hablamos o pensamos en el verdadero Dios , ni havemos de hablar ni pensar de otra manera que de un espi ritu o substancia eterna , buena , infinitamente poderosa y sabia , sin principio y sin fin , invisi ble , incorporea , inmensa , incomprehensible, simplicissima , inefable , inmovible , inmutable, presente en todo lugar , primer principio de to tiene 6u ser y se conserva : y que es aquella cosa que ni puede ser ni pensarse mayor , ni mejor , ni- mas perfecta. Tal espiritu y tal substancia have mos de imaginar todas las veces que hablamos o pensamos en Dios. Mas inquirir curiosamente esta substancia para determinar su naturaleza, no nos passe por el pensamiento : porque es grande presumpcion y desvario. De lo dicho quedan de claradas estas dos primeras palabras del Symbo- lo, Creo en Dios.

das las cosas , por quien todo lo que es ,

I I.YJ d. III.

Aho-

estas dos primeras palabras del Symbo- lo, Creo en Dios. das las cosas , por quien

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

35

Ahora passemos a la declaracion del primer Articulo.

CAPITULÓ. IV.

DEL PRIMER ARTICULO PE NUESTRA SAN TA FE.

LAS palabras del primer Artlculo de nuestra santa fe son las siguientes : Creo en Dioi Padre todo poderoso , Criador del Cielo y de la tierra. En estas palabras tenemos en suma lo que estamos obligados a creer y sentir de la primera Persona del sacratissimo mysterio de la Santissima Trinidad í conviene a saber , que esí Padre , que es todopoderoso , que es Criador del Cielo y de la tierra. Padre se dice ^ assi porque naturalmente es Padre de nuestro Señor Jesu- Christo, como porque es Padre por la creacion de todas las criaturas , y Padre por gracia de todos los fieles , como lo dice S. Juan : Dio poder a to dos los que creyessen en su JSfombrs , puraque en virtud de esafefuessen hechos Hijos de Dios. 1 A Christo natural Hijo suyo engendró eter- nalmente por via de entendimiento de sí mismo, por sl mismo , de su propia substancia , él solo sin otra compañia ni ayuda -. y assi le engendró de su propia substancia , que no le comunicó parte , sino toda. Mas por esta generacion no lo hizo otro Dios : porque aunque por esta genera cion son distintas Personas , no son dos Dioses, a

ni

I

Jtatt. I.

C

no lo hizo otro Dios : porque aunque por esta genera cion son distintas Personas ,
$6 PRIMERA PARTE ni el Padre fue primero en tiempo que el Hijo, ni se
$6
PRIMERA PARTE
ni
el Padre fue primero en tiempo que el Hijo,
ni
se puede entender sin su Hijo ; antes como a

los dos es comun una misma esencia y Deidad , assi le es comun una misma eternidad.

A los fieles ( siendo antes nacidos desdicha

damente segun la carne de Adam ) los reengen dró el Eterno Padre , no de su substancia ( co

mo a su unico Hijo natural ) sino por la simien

te espiritual , que es la palabra de la verdad,

por su mismo Hijo natural , verdadera y eterna Palabra de Dios , y por el Evangelio , y por los Sacramentos, mediante la fe viva y la virtud del Espiritu Santo , como lo declaran los Santos Apostoles S. Pedro y S. Pablo y S. Juan : i y esto no por los merecimientos de ellos , sino por su grande misericordia y eterna determinacion.

Bendito sea Dios ( dice el Apostol 2 )/ Pa

dre de nuestro Señor Jesu-Christo , que segun

su grande misericordia nos reengendró a espe

ranza viva , y perpetua herencia en los Cielos.

Y reengendrandolos de esta manera , no los hi zo de su substancia : aunque
Y
reengendrandolos de esta manera , no los hi
zo
de su substancia : aunque los hizo participan

tes y compañeros de su naturaleza (esto es , de

su inmortalidad , claridad y gloria sempiterna)

y herederos de la vida eterna , paraque la parti cipen y gocen de ella , assi como él ; aunque ca da uno en su grado ; pero de la misma gloria.

Mas aunque la primera manera de engendrar convenga y sea propia a la primera Persona de

la Santissima Trinidad , a la qual por excelen cia

1

I.

Te»; I. Ai Tu.

I. jTom. I.

s

I. Vttt. I.

a la primera Persona de la Santissima Trinidad , a la qual por excelen cia 1

DI LA BOCTftINA CHSISTIAlíAt

37

cía llamamos Padre ; esta segunda manera de Paternidad espiritual es igualmente comun a to

das tres Personas , y no menos conviene al Hijo

y al Espiritu Santo que al Padre. Por lo qual el Propheta Isaias hablando de la Persona del Hi

jo , le llamó 1 Padre del siglo venidero : y con el mismo Espiritu
jo
, le llamó 1 Padre del siglo venidero : y con
el
mismo Espiritu que el Propheta llama la Igle

sia a la persona tercera , esto es , al Espiritu San

to , Padre de lospobres. 1 Mas porque veamos quanta es la excelencia que Dios tiene en razon de Padre sobre todos los que en la tierra se llaman padres, se pone en el Credo aquella singular adicion , todo pode roso. Aunque muchos se llaman padres , ninguno con verdad se puede decir padre todo poderoso. Solo Dios es Padre todo poderoso. Es su poder igual a su querer ; porque con solo su querer hizo

el Cielo y la tierra, y se hace quanto hoy se hace en el Cielo y en la tierra , aunque parezca a los hombres impossible , y sobrepuje a la razon hu mana : a cuyo poder comparado todo el poder de la tierra , del infierno y del Cielo , no es tan to como el menor grano de arena , comparado a toda la tierra y redondez del cielo ; y quanto una muy pequeña gota de agua , comparada con toda la que ha llovido y lloverá sobre la tierra, y con quanta llevan los arroyos , los rios , y tie ne la mar.

Y saber , que Dios es Padre todo poderoso,

ayuda maravillosamente para despedir todas las .

1

hal. IX.

2

C3

ra-

ln Sejt/eitt. Tut. Fentaon.

es Padre todo poderoso, ayuda maravillosamente para despedir todas las . 1 hal. IX. 2 C3

trímera parte

i8

razones humanas que se ofrecen en los dificulto sos Artículos de la fe , y vale para confirmarnos en ella ; porque qualquier cosa que nos ponga delante Satanás o sus ministros, , los infieles , Ju dios , y Gentiles y hereges , todo lo podemos? deshacer con solo esta razpn : í4. Dios no es cesa impossible ; como lo dixp el Angel a la Virgen nuestra Señora ; i y como dice David ¡ 2 Todo quanto el Señor quiso ? hizo en el Culo y en la tierra , en la mar y en todos los abysmos. Y aunque pon particularidad el poder se atribuya al Padre , con igualdad conviene tambien al Hijo y al Espiritu Santo ; porque todas tres Per sonas son una misma virtud y esencia? Ahora veamos , en qué manera declaró Dios esta su omnipotencia. Esto hizo en la obra de la Creacion del Críelo y de la tierra, sacando del np ser al ser todas las cosas con sola su voluntad. Primeramente los cuerpos celestiales con todo su ornato : el sol , la luna , las estrellas con sus in fluencias y operaciones : crio el Cielo rnas alto y excelente, Uajnado Empireo, que es el asiento de Ja Divina Magegtad, adonde gozan de su clara vis ta los Bienaventurados, y es el lugar que llamamos el Parayso y la Cipria, Este crio Heno de espi ricus Angelicos , que se dividen en tres hierar- quias , 1 y estas tres en nueve coros, que hay de bienaventurados Espiritus. Crio este tan hermo so mundo , lleno de tanta. diversidad de criatu ras,

1

Lik.J.

%

tidm. CXXXIV.

3

Vdt S. Dmp/. deCilest.

Crio este tan hermo so mundo , lleno de tanta. diversidad de criatu ras, 1 Lik.J.

Di LA DOCTRINA CHRI3TIAXA.

39

ras , y todas muy buenas ; como lo dice la Es- criptura : Vié Dios todas las cosas que havia hecho , y eran muy buenas. Mas como diximos que el poder y omnipotencia era comun , igual del Hijo como del Padre , y del Espiritu Santo como del Padre y del Hijo , aunque con parti cular razon y consideracion se aplicaba al Padre; assi decimos, que este efecto de la Creacion , que con particular consideracion se apropia al Padre, es tan comun a todas tres Personas , como lo es la unidad de la esencia y substancia. Y que la Creacion sea obra comun a todas tres Personas, lo significó y lo dixo claramente el Espiritu Sanr to por David en el Psalmo. 32. Por la Palabra del Señor fueron establecidos los cielos , y por el Espiritu de su b oca fue hecha toda la virtud de ellos. Adonde diciendo Señor , dixo la Persona del Padre ; y por la Palabra del Señor. enten dio la Persona del Hijo ; y por el Espiritu de su boca entendio el Espiritu Santo , tercera Persona en el sacratissimo mysterio de la Santís ima Trinidad. Y porque del mismo principio es la Conser vacion que la Creacion , en confessandole por Criador , le havemos de confessar por Conserva dor y Gobernador de todo ; pues tiene por él la Conservacion , como por él tiene el ser : porque no consiente aquella bondad soberana ( con el amor que tiene mas que de padre ) que alguna de sus criaturas perezca o venga a menoscabo

C

1

Q:n. I.

4

por

( con el amor que tiene mas que de padre ) que alguna de sus criaturas

40

PRIMERA PARTE

por falta ele provision para sustentarse en su ser, sin su disposicion y voluntad ; que assi tiene cuenta y providencia de sola una de sus criatu ras , como si mas no huviera en el mundo j y/ assi basta para todas , como para una. El lo di- xo por S. Matheo : i Poco precio valen en la plaza cinco paxarillos : pues aquellos no caye ron en el lazo del cazador sin particular volun tad de Dios , que quiso que cayessen hoy aque llos , y no otros. Pues si esta providencia tie- ne Dios de los paxaros , criados para nuestro servicio ; i quánto mas cuidado tendrá de voso tros ? Yo os digo de verdad , que hasta los ca bellos de vuestra cabeza tiene contados , y uno no perderris sin su providencia. Mas os precia él que a los paxaros : y tanto mayor será la pro videncia que de vosotros tendrá que de los paxa ros, quanto va de hombres a paxaro, y de la es tima en que Dios tiene al hombre , al precio en que tiene a un paxaro. Para esto hace mucho al

lo que el Señor dice por S. Juan :

caso

2

Mi

Padre todavia obra , y yo obro. Como si mas claramente dixera : Aunque está escrito , que Dios cessó al septimo dia de la obra de la Crea cion , ni él ni yo cessamos jamás de la obra de la Conservacion , con la providencia que tenemos de conservar todas las especies de las cosas cria das. Por lo qual dice David : 3 El Señor me gobierna ; no temo que me faltará cosa : el Se s

ñor

1

es

mi luz y

mi

Matth, X. Ltte. XH.

salud ;

i

¿

Jm««. V,

quién temeré ? Y en

i

Tsd. XXII.

cosa : el Se s ñor 1 es mi luz y mi Matth, X. Ltte. XH.

BE LA DOCTRINA CHRTSTIANA.

41

en oira parte : i Los ojos de todos están pues tos , Señor , en vuestras manos , y de vos todos reciben su mantenimiento en el tiempo conve niente t abrls vuestra liberal mano ,y a todos dexais satisfechos con vuestra bendicion. Estas dos can maravillosas obras , como son la Creacion y Gobernacion o Conservacion de todo lo criado, nos dan grande luz y conocimien to de Dios. Descubrennos su poder en tan gran de y tan maravillosa obra , su bondad en hacer esto sin ningun interés propio ; pues como a él no le faltaba cosa , nada havia menester. Descu brio y manifestónos su sabiduria en el Gobierno de todo , y orden y concierto que en todo puso; su grande magnificencia con el hombre , para cu yo servicio crio todo este mundo visible ; su grande misericordia , en que siendo nosotros tan ingratos a todos estos beneficios , no dexa él de perseverar en estas generales y comunes merce des , alumbrando con su sol assi al malo como al bueno , y lloviendo assi en la heredad del pecador como en la del justo. 2 Esta es en suma la declaracion y confession de este primer Ar tículo. Veamos ahora la prá&ica de él como la abrace nuestra voluntad.

Tsttm. CXLIT,

1

Matth. V.

$.1.

primer Ar tículo. Veamos ahora la prá&ica de él como la abrace nuestra voluntad. Tsttm. CXLIT,

trímera partí

'42

$.

I.

DI LA PRACTICA PE ESTI ARTICULO.

El fruto de la fe y entendimiento de este

primer Artículo es , que assi como confessamos en Dios su omnipotencia , bondad y sabiduria, magnificencia y misericordia , y en cada atributo de estos infinidad ; assi le tengamos aquel temor y obediencia , aquel amor y confianza, que a tal

Señor y Padre todo poderoso se debe.

Y comenzando por la confianza , pide este

Articulo, que en todos nuestros trabajos, angus tias y perplexidades nos acojamos a él con con- fienzá de hijos a Padre que conocen omnipoten te , infinitamente bueno , sabio y misericordio so ; teniendo por certissimo que pues es nuestro Padre que nos crio del no ser y de la nada al ser , y ser mas excelente de todas las criaturas visibles , y pues es omnipotente e infinitamente bueno , por lo primero puede , y por lo segundo quiere favorecernos en todo tiempo y lugar que havien^ole menester le llamáremos. Y como por omnipotente no queda lugar de dudar de su po der , y por infinitamente bueno y amoroso Pa dre , no hay porque dudar de su querer ; assi por ser infinitamente liberal , no queda lugar de dudar de que nos socorrerá con liberal socorro, con abundancia y en tiempo conveniente , assi al cuerpo como al alma. Y asentado esto en nues tros corazones , quedamos señores de ellos, esen-

tos

conveniente , assi al cuerpo como al alma. Y asentado esto en nues tros corazones ,

DE IA DOCTRINA CHRISTIANA.

4J

tos y libres de todo temor de Satanás , del mundo y de la carne. Porque si Dios está de nuestra parte , i qué contrario puede ser temido? Con esta consideracion diremos con el Prophcta David : 1 En el medio de la sombra de la muer mio» estas conmigo. Si contra ml vinieren exercitost sin miedo de mi corazon los mirarán mis ojos ; perque eñ medio de todas ías guerras esperaré en este Señor omnipotente , infinitamente bue no. El me recogió en su tabernáculo , y en lo mas secreto de él me escondio en el dia del tra bajo. Pusome en lo alto it un fuerte , donde se- ñoree a todos mis enemigos. 2 De esta fe de que el Señor es nuestro Padre universal por el bene ficio de la Creacion , y que como Padre nos ama mas que nunca hombre padre quiso a hijo , y que con tal amor bueno ? nace en nosotros esta confianza y sosie go en nuestros corazones, Y sm este hay otro fruto muy importante de esta misma fe : y es , que conociendo ser Dios Padre nuestro por tantos títulos , de esta consi deracion nace un entrañable amor con Dios, y una filial y alegre obediencia y resignacion de nuestra voluntad en la de tan amoroso Padre. ltem , que conozcamos que de él tenemos todos los bienes corporales y espirituales , de cuerpo y de anima , y por todos nos conozcamos deudo res y obligados , y demos las gracias que pudie- re

y omnipotencia es infinitamente

te estoy seguro , creyendo que tú , Dios

1 tidm, XXVI,

Vstlm. XXII.

1

que pudie- re y omnipotencia es infinitamente te estoy seguro , creyendo que tú , Dios

44

PRIMERA PARTR

reinos , y llamemos todas las criaturas si que nog ayuden a alabar tal Padre y Señor : por el qual havemos de estar promptos y aparejados a sol- tar y perder todo lo que tenemos y este mundo nos puede dar , en tal de no dexar de obedecer

a talJSeñor y Padre en el menor de sus manda mientos ; pues no puede ser pequeño ni de pe queña obligacion el mandamiento de Señor tan grande : y assi havemos de rendir a este Señor nuestro entendimiento y voluntad alegre, y llana

y humilmente ; y sin curiosidad nos sujetemos a

creer todo aquello que la Iglesia Catholica Ro mana nos propone : creyendo de este Señor que es verdadero en todas sus palabras , santo en to das sus obras , maravilloso en nodos sus juicios. Tambien havemos de tener atencion a aprove charnos de sus divinos beneficios en aquel uso flue él es servido que de ellos usemos. De ma nera , que de la fe de su divina providencia nos aprovechemos para esperar en él mas que en nin guna criatura , ni en nuestra industria , segun lo que dice David : i Tve desampara Dios a sus Santos ( esto es , a sus escogidos ) antes para. siempre los conservaráy guardará.

Tambien se descubre aqui otro tercero fruto de esta misma fe : esto es , que en las almas de los justos causa una esperanza firmissima, y una consolacion perpetua : mas si al hombre le falta , quanto esperare y se prometiere , no se llamará vir

de vida , todo

la

fe

6 la justicia y bondad

i Tialm. XXXVI.

falta , quanto esperare y se prometiere , no se llamará vir de vida , todo

w

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

45

virtud de esperanza, sino presumpcion y engaño. Porque puesto que los malos son por algun tiem po amparados por Dios y prosperados , no a es tos , sino a los justos ( segun el Apostol i ) son las promesas divinas de la presente vida , y de la bienaventurada venidera eterna. De los tales solamente habla David quando dice : Bienaven turados todos los que esperan en el Señor, a.

$.

II.

QUE PECAN CONTRA ESTE

DE LOS

LO.

ARTICU

Mas paraque entendamos mas perfectamente' este Artlculo , hace mucho al caso entender co mo contra él pecamos 3 paraque de los observan tes y de los transgresores recojamos cumplida mente la guarda y práctica de este Artlculo. Pe can contra este Artlculo los que creen que hay] muchos dioses : tambien los que niegan la divi na providencia , y dicen que Dios no tiene cui dado ni gobierno de las cosas de acá , sino que ellas suceden acaso y por fortuna. ítem pecan contra este Artículo los agoreros , hechiceros y supersticiosos , que dexando el poder de Dios, y no sujetandose a su providencia y Divina volun tad , piensan por otros medios salir con sus in tentos y alcanzar sus pretensiones. Tambien pe can gravissimamente contra este Artículo los que

des-

1 r,. XXXIII.

I. Tita. ir.

3

alcanzar sus pretensiones. Tambien pe can gravissimamente contra este Artículo los que des- 1 r,. XXXIII.

4^

PRIMERA PARTE

desesperan , cargados de la consideracion de la Divina justicia * y de la gravedad de sus pecados passados , ó por desastres y casos de la adversa fortuna. Y a esto suelen venir los que no están de veras fundados en la fe del poder , del saber y de la misericordia del Señor , y de su infinita bondad.

CAPITULO V,

DEl SEGUNDO ARTICULO DE NUESTRA TE, LA SANTISSIMA

Y DEL MYSTEK10 DE TRINIDAD*

.

EL segundo es : Creer en JesuChristo , ant eó Hijo de Dios, Señor nuestro. Aqui co - .mitoza la segunda parte del Credo. En el segun - .do Artículo coufessamos , que puesto que Dios sea uno y de unica substancia y ser , es trino en Personas. Es decir : en una naturaleza Divina , y un tres Personas : y estas no son tres Dioses , sino un Dios ; porque no hay en esta Trinidad mas de un ser y una voluntad y un poder : para ser tres Dioses havian de ser tres seres , tres subs tancias , tres poderes , tres voluntades ; como ve mos que es acá entre tres hombres. Mas porque esto no es ni puede ser en la Santissima Trini dad , por eso no es mas de un Dios , aunque sean tres Personas : ni hay entre ellas otra diferencia sino que la una engendró eternalmente , y no fue engendrada ; y esta se llama Padre ; la otra por ser engendrada ( por excelente modo , inefable, mas

en

ser y poder ,

y un amor

llama Padre ; la otra por ser engendrada ( por excelente modo , inefable, mas en

y querer ,

están

DE IA DOCTRINA CHRISTIANA.

47

mas alto que nuestro entendimiento puede com- el Espiritu Santo , que procede del Padre y del Hijo: y de esta tercera Persona tambien tenemos su Artículo distinto , adonde se cumple entera mente en la confession del mysterio de la San tísima Trinidad. Esto basta que entienda el Christiano de este mysterio ; y en lo demás en coja las alas de su entendimiento , adorando y reverenciando sin curiosa especulacion. Hablando pues de la segunda Persona , que

prehender ) se llama y es Hijo ; y

la otra es

es lo el Hijo , de quien trata este segundo Artlcu tiene un , confessamos
es
lo
el Hijo , de quien trata este segundo Artlcu
tiene un
, confessamos que el Eterno Padre

Hijo tan eterno como él , y en todo igual a él, engendrado de su substancia por via de entendi miento , que conociendose y entendiendose a sl perfe&issimamente , produce aquella viva Ima gen de sl mismo , la qual sale de infinita perfec cion , como él es infinitamente perfecto : y esta § Imagen es el Hijo eterno y unico, a diferencia de

los hijos adoptivos por la gracia , que son todos los buenos. Mas este Jesu-Christo es natural Hi

jo de Dios , consubstancial , igual , eterno , res- plandor y gloria del Padre , que todas las co sas sustenta y rige con la palabra de su virtud;

a quien constituyó el Padre por heredero de to das las cosas ; por quien hito al mundo ; del qual y en el qual siempre tuvo su contentamien to ; como enseñan los santos Apostoles y Evan gelistas. 1 Este Hijo por otro nombre se llama Ver

1

tMr. 1. 1. niCtl. I.

*,

II. I. Jim.

I. Mmh.

Apostoles y Evan gelistas. 1 Este Hijo por otro nombre se llama Ver 1 tMr. 1.

XXVUI.

48

PKIttEHA PARTE

Verbo ó Palabra del Padre : cambien se llama Imagen suya : y cada qual de estos nombres nos representa algo de esta Divina Generacion, Hijo se llama , paraque entendamos que es de la mis ma substancia del Padre , y tan Dios como el mismo Padre. Palabra se llama , para dar a en tender , que esta generacion aunque es substan cial , no es material ¿ sino espiritual ; porque es por via del entendimiento. Y llámase Imagen y figura de su substancia , porque es viva y ver dadera representacion de todo aquello que hay en la substancia del Padre , con entera perfec cion ; assi como la imagen impresa en la cera .con un sello , contiene en sí todo quanto hay en el sello , excepto que la imagen es del sello , y no el sello de la imagen : assi todo lo que tiene el Padre , tiene el Hijo , excepto que el Hijo nace del Padre , y no el Padre del Hijo, Esta es la suma de este inefable mysterio : y no es mucho que no le entendamos j porque. ¿ quántas son las cosas visibles y obras de las manos del Señor , que nosotros no podemos comprehender ? Pues ¿ cómo nos maravillamos que al mismo Dios ( sobre todas sus obras in

comprehensible ) no comprehendemos ? Esta glo ria havemos de grande e inefable , inmenso e infinito , no es com- prehensible de la criatura. Tal conviene que sea el verdadero Dios , y cal conviene que sea su naturaleza y grandeza. Tal le confessamos , qual les divinas Escripturas nos dicen que es ; y no queramos ser curiosos investigadores de su ine-

dar a nuestro Dios : que por

fa-

Escripturas nos dicen que es ; y no queramos ser curiosos investigadores de su ine- dar

CE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

49

fable e incomprehensible naturaleza , acordando- nos que está escrito : 1 El escudriñador de la Magestad será oprimido de la gloria. Y en otro lugar dice : 2 No busques las cosas mayores que tu capacidad : porque muchos cayeron por esta causa , ocupando la vanidad sus sentidos. Assi en este lugar y mysterio como en todos los otros que no podemos comprehender , debemos decir con el Apostol ( adorando con admiracion ) í O alteza de las riquezas de la sabiduria de Dios, quán incomprehensibles son sus juicios , y quau escondidos sus caminos ! 3

§.

I.

LA

EXPLICACION DEL MYSTERIO DE

NACIÓN

CHRISTO.

NUESTRO

DE

ENCAR

REDEMPTOR

I

JESÜ-

Esta es la primera parte de este segundo Ar ticulo , que trata de la Divinidad de la Persona del Hijo. En la segunda comienza a tratar del mysterio de su Humanidad , quando dice : Creo en Je su Christo su unico Hijo , Señor nuestro. En las quales palabras confessamos que el Padre celestial con acuerdo y consejo eterno embió a su Hijo paraque haciendose hombre y compañero de los hombres , los sacasse y librasse del yugo y sujecion del demonio , y les alcanzasse perdon, reconciliandolos con el Padre Eterno ; y fuesse

tom. xiv.

Pnv. XXV.

1

1

Eedi. III.

3

D

Row. XI.

les alcanzasse perdon, reconciliandolos con el Padre Eterno ; y fuesse tom. xiv. Pnv. XXV. 1

Ca

$0

PRIMERA PARTE

Capitan suyo , Rey y Señor , paraque con su fa vor sean defendidos del pecado , y tengan fuer zas y aliento para servir a Dios , y obedecer sus leyes y mandamientos : y por esta causa le atri buimos estos nombres : es a saber : Jesu-Christo, Señor nuestro : porque eso es Jesus , que Sal vador. Quiso el Padre Eterno que fuesse este su Nombre , y assi lo mandó por el Angel ; él qual declaró la razon de tal Nombre , diciendo : i Porque él ha de salvar a su pueblo del cautive rio y miseria del pecado ; y havia de volver los hombres a la gracia del Eterno Padre , y a la he rencia de los bienes del Cielo. Christo quiere decir Ungido : y es llamarle Rey , Propheta y Sacerdote. El coronar de los Reyes nuestro verdadero Rey , del qual dixo el An gel 2 que reynaria en la casa de Jacob pars siempre. Perfectissimamente exercita en la Igle sia Christiana este oficio de Rey. El Rey es cabeza de todo el Reyno , y

antiguamente era ungirlos.

Christo es

su oficio es amar a sus vasallos , regirlos y gober narlos y defenderlos , cumplirlos de justicia , fa vorecerlos en sus trabajos , socorrerlos en sus pe ligros , pelear y poner la vida por librarlos de sus enemigos , ordenarse a sl y a todas sus cosas para bien de sus vasallos , y no descansar hasta llevarlos a su debido fin. Veis aqui el oficio las condiciones de un buen Rey. Estas nunca s1 ha

5

(

Al.ttth. I.

2

Lue. I.

llevarlos a su debido fin. Veis aqui el oficio las condiciones de un buen Rey. Estas

DE LA DOCTRINA CHRIS.TIANA.

5

I

hallaron en su perfeccion en ningun Rey , como en Jesu-Christo para con nosotros los Christia- nos. El verdaderamente nos ama , nos rige , nos defiende , nos favorece y ampara de nuestros ene migos , que son el pecado , el demonio , el in fierno , la carne , la muerte : en tanto grado, que dió su vida por nosotros en una Cruz ; des de la qual baxó a los infiernos a libertar a los suyos. Por esta misma causa se llama Señor nues tro; porque aunque sea universal Señor de todo lo criado , y de todos los Reyes y Monarcas del mundo ; particularmente se llama de los que con efecto rescató con su preciosa Sangre : por el qual titulo somos mucho mas suyos que lo es el es clavo comprado por oro o por plata. Estos tres nombres le convienen por razon de su sacratissima Humanidad tomada por noso* tros : que es uno de los mas principales Artlcu los de nuestra fe ; por la qual confessamos dos naturalezas en la Persona del Hijo de Dios , y dos generaciones , una eterna , y otra temporal:

la primera , por la qual antes de todo tiempo en su eternidad fue engendrado del Padre ; y la se gunda , por la qual temporalmente nacio de la siempre Virgen su Madre. Por la primera es Dios verdadero , y por la segunda es hombre verdadero. La primera generacion excede todo ingenio criado : no nos la mandan entender , si no creer , adorar y reverenciar. Mas por qué el Hijo de Dios, verdadero Dios , se quiso hacer verdadero hombre e hijo del hombre , bueno es

D

2

Mas por qué el Hijo de Dios, verdadero Dios , se quiso hacer verdadero hombre e

prc

52

PRIMERA PARTE

preguntarlo y saberlo : aqui es la inquisicion loa ble, religiosa y de grande fruto. Y la causa de este mysterio fue , porque por el pecado de nuestros primeros padres cayó toda la naturaleza humana en la tyrania de Satanás, en el pecado y condenacion de la muerte eterna, tan irremediablemente , que ningun hombre , por mas justo y santo que fuesse , se podia librar de esta condenacion ; y assi cada dia iban los hom bres sin remedio de mal en peor : y aunque Dios justissimamente estaba airado contra los hom bres , con todo , como Padre piadoso , en medio de su saña se acordó de su misericordia , y no quiso que pereciesse para siempre el hombre que él havia criado a su imagen y semejanza. Por lo qual luego en el principio del mundo y en todas la edades dió Dios esperanzas al mundo de em- biarles su socorro. Esto significó quando amenazó

a la serpiente , diciendole i que el hijo de la mu- ger le quebraria la cabeza ; y quando prometio Dios a Abraham 2 que en un hijo suyo havian de ser benditas todas las nationes de la tierra;

y quando por Moyses les prometio Salvador 3

natural , y nacido de su propio pueblo ; y en mu chos lugares y Prophetas le señaló de qué tribu

y de qué linage ; 4 que seria

de qué madre ; que seria una virgen antes y des del cumplimiento de estas promesas y de esta gran

de

pues del parto. Llegandose pues el tiempo

»

Gmei. Til.

i

líid. XXII.

3

Fsalm. CXXXJ. ha\. VII.

Llegandose pues el tiempo » Gmei. Til. i líid. XXII. 3 Fsalm. CXXXJ. ha\. VII. del

del

de

Vent. XVIII.

David : y

4

MUb.

V

BK LA DOCTRINA CHRISTIANA.

$3

de misericordia , embio Dios a su Hijo al mun do para la Redempcion de los hombres , para que levantasse los caidos , recogiesse y buscasse los perdidos , y diesse vida a los muertos. Y si alguno me pregunta por qué para este efecto no embio el Eterno Padre alguno de sus Angeles , oyga la respuesta , tan breve como verdadera. Convenia embiasse medianero cuya Intercesion fuesse delante de Dios mas eficaz , y para con los hombres mas afectuosa : y para esto convenia que fuesse este medianero de la natura leza de los extremos entre los quales se havia de poner : y assi ninguna cosa pudo ser tan con veniente como que este tercero fuesse de las dos naturalezas Divina y humana : esto no podia ca ber en el Angel. Tambien este medianero conve nia que fuesse tal , que satisfaciesse por el hom bre a Dios : para hacer esta satisfaccion no havia caudal en el Angel ; porque como el pecado sea de ofensa infinita , solo poder infinito podia sa tisfacer ; y infinito poder no cabe en Ángel : y pues el hombre era el pecador , hombre conve nia hiciesse la satisfaccion. Por estas razones se hizo el Hijo de Dios hombre : y siendo Dios y hombre , hallabase en tal supuesto hombre que padeciesse con caudal de Dios , con el qual pa- gasse. segundo Artlculo. Vengamos ahora a la practi ca y sentimiento de él.

Baste lo dicho para declaracion de este

D

3

segundo Artlculo. Vengamos ahora a la practi ca y sentimiento de él. Baste lo dicho para

J. II.

54

PRIMERA PARTE

$.

II.

PE IA PRACTICA DE ESTE ARTlCUtO.

Los que fueren verdaderos vasallos y siervos ile tan buen Rey , sentirán en este Artículo mas cosas que yo sabré decir ; por no tener tan em pleado mi corazon en su servicio , como fuera razon. Mas representando en mi la persona de uno de los buenos , diré algo de lo mucho que aqui se puede sentir. Todas las veces que rezo este Artículo , se me representan las mismas consideraciones que dexamos apuntadas en el primer Articulo ; mas mayor viendo que no se contentó Dios con criarnos , y para nuestra conservacion darnos todo este mun do lleno de tantos dones , sino que echasse el resto de todo quanto le fue possible dar a los hombres , con darles a su Hijo con todo su po der y eternas riquezas , no solo para librarnos de todos nuestros males , sino tambien para en con sidero , quanto Dios en este don dio mas a los hombres de lo que ellos se atrevieran a pedir , ni pudieran desear ni pensar ; y con esto se me re presenta el excesivo amor que Dios en este don declaró a los hombres ; y por otra parte , quan mal conocido de los hombres está este infinito don y beneficio , el poco agradecimiento nues tro , y quan mal nos aprovechamos de él ; es tan gran

en este se me despiertan con

eficacia,

riquecernos con todos sus bienes. Quando

mal nos aprovechamos de él ; es tan gran en este se me despiertan con eficacia,

PE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

JJ

grande la verguenza y afrenta , y quedo tan cor rido , que querria huir de ml mismo por no ver

me : ya veces me toma tal aborrecimiento de ml

mismo , que deseo hallar quien me vengasse de

ml , y tengo en poco a los que hacen caso de mí,

siendo tal ; y como que me enojo de ellos porque

no me conocen , ni me hacen el tratamiento que

yo merezco por mis pecados. Todas las cosas que bien me suceden , me pa rece que me condenan , y que mis pecados acar rean y guian estos buenos sucesos , paraque al cabo sean testigos para mi condenacion : y ofre ciendoseme con esto a la memoria aquel dia en el qual tengo de ser juzgado , acaece desatinar me de manera , que me parece que busco ya adonde esconderme : y es tal la confusion de mi

corazon , y la turbacion de mi lengua , y las co lores que en la cara se me parecen , y el como me desfiguro , que muchas veces me duran por grande espacio , y con mucha fuerza no puedo desechar de ml esta congoja. Pareceme que ni tengo de tener lengua con que responder , y que tenerla seria mayor desverguenza ; porque estan

do en tal juicio , adonde no tendrá lugar la men

tira , no podré yo decir que crel verdaderamente este Artlculo ; pues fue tal mi vida , como si no le creyera ; tal el desagradecimiento , como si tal

no huviera recibido. Mas quando busco el remedio y socorro pa ra mis tribulaciones ,
no
huviera recibido.
Mas quando busco el remedio y socorro pa
ra
mis tribulaciones , y el perdon para mis peca
dos , la confession de este Artículo subitamente
me muda y pone en mí otro nuevo corazon : por-
D
4
que
mis peca dos , la confession de este Artículo subitamente me muda y pone en mí

PRIMERA PARTB

$6

que veo que para tan grandes males como son mis culpas , me hizo Dios tan grande merced como fue darme su Hijo para mi remedio , mi rescate , mi Sacerdote , mi sacrificio , mi corde ro , mi santificacion , mi justicia, mi Señor , mi amparo , mi guia: luego me parece que me to ma de la mano y me lleva delante del Padre Eterno , y que alli responde por ml , y que por lo que a mi me falta , ofrece él una copiosa y so brada Redempcion : y la consideracion de Ja fe que tengo de este Artículo , trueca las descon fianzas en firme esperanza , mis tristezas en ale- gria , y mi desasosiego en reposo. Si no fuesse- mos tan flojos, nunca saldriamos de la conside racion de este Artículo sin nuevas mercedes y señales de la amistad de Dios , y con nuevos alientos de servir a tal Señor , y nuevo odio con tra el pecado y demonio. Esta es la practica de este Artlculo; cuya consideracion no es mucho cause en los corazo nes fieles los efectos que havemos dicho ; antes hay mayor razon paraque nos maravillemos co mo con la consideracion de la fe y confession de este Artículo no se acuerde el Christiano ni haga conferencia de tal recibo de mercedes y de tal gasto , para temer el dia de la cuenta.

el Christiano ni haga conferencia de tal recibo de mercedes y de tal gasto , para

?. IIL

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

57

jf.

III,

DE IOS QUE PECAN CONTRA

ESTE ARTICULO*

De esta declaracion se ve manifiestamente íguales son los que pecan contra este Artículo:

porque assi como diximos en el primer Artículo, que pecaban contra él los que buscaban el reme dio de sus pretensiones fuera de Dios , no fiados de su gobierno y providencia ; assi decimos, que pecan contra este segundo Artículo los que para; con Dios buscan otra entrada y fian de otra co-i sa mas que de su unico Hijo , Señor y Redemp- tor nuestro. El que creyere alcanzar perdon de sus peca-' (los por otros medios , asperezas , rigores y pe nitencias , no fundando todo esto en los mereci mientos de Jesu-Christo , este no alcanzará na da, y pecará de nuevo contra este Artlculo : por lo qual como de todos sus miembros , van encaminadas y fundadas en los merecimientos de este Media nero. Todos nuestros merecimientos son como unos pedazos y sobras de las riquezas de Jesu- Christo : y si algun valor tienen ( como lo tienen) todo es por ser arrimados a los merecimientos de Christo : esto es , porque la oracion de Chris- todio valor a la mia , el ayuno de Christo a los mios : y assi en todas nuestras obras ha de ir de lante como luz de ellas Jesu Christo , ofrecien dolas por él al Padre Eterno , y fiando no de nues

todas las oraciones , assi de la Iglesii

ellas Jesu Christo , ofrecien dolas por él al Padre Eterno , y fiando no de

5$

PRIMERA PARTE

nuestras obras , sino del merecimiento de Chris- to , que les da el- valor, quando estamos por gracia unidos con Christo , como miembros su yos mysticos. De aqui nace , que peca contra este Artículo el que cree , que por su propia industria y bue nas obras tiene mas merecimientos y vale mas que otros. Estos son semejantes al Phariseo i que pensaba que era mejor que los demás , por su propia industria y en virtud de sus buenas obras:

era decir : Gracias a Dios y a mis manos. Esto es no entrar por la puerta. El verdadero fiel ha de decir : Gracias a Dios por Jesu- Christo , gracias al Padre que nos dio su Hijo , gracias al Hijo que nos dió todos sus merecimientos , toda su vida y su muerte por él valen nuestras obras, y el querer y desear obrar : por Jesu-Chrísto nos fue dado ese buen deseo , por él se nos dió vir tud para ponerlo por obra , por él havemos de pedir el don de la perseverancia. Todos son do nes alcanzados por Jesu- Christo : él es nuestra justicia y nuestra santificacion. Esto es ser Jesu- Christo nuestro Rey y Señor. Vamos al tercero Artículo.

i Ut. XVIII.

y nuestra santificacion. Esto es ser Jesu- Christo nuestro Rey y Señor. Vamos al tercero Artículo.

CA

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

5P

CAPITULO VI.

DíZ TERCER ARTICULO

VE LA

FE.

Dicen las palabras del tercero Artículo , ha blando de jesu Christo : El qual fue concebido por virtud del Espiritu Santo ,y nacio de Santa Maria Virgen. Assi este como los de más que se siguen del Hijo , son como declara cion del segundo Artlculo , y de las propiedades de nuestro Redemptor Jesu-Christo , y nos dan mayor conocimiento de su Persona , y nos dicen lo que hizo por nosotros , y de qué manera nos fue dado por Señor , y el fin que havemos de mi rar siguiendolo. Dos cosas se nos enseñan en este Artlculo, y ambas muy importantes para el conocimiento de este mysterio , y para ser agradecidos y suje tos a Dios. bre el Verbo Divino. La segunda es la innocen Tenemos pues tal Redemptor , que por la parte de Dios tiene la misma santidad que su Padre , y por la parte de hombre es purissimo e innocentissimo : porque el Autor Santo. El fue el que formó el cuerpo , tomando la materia de lo mas puro de la sangre virginal, y juntó el alma con el cuerpo. Alli sirvio la Vir gen con su sacratissima sangre ; y todo lo demas fue obra del Espiritu Santo : la Virgen purissima,

La primera es , haverse hecho hom

cia y pureza de ese hombre.

concepcion fue el Espiritu

de esta

: la Virgen purissima, La primera es , haverse hecho hom cia y pureza de ese

y

6o

PRIMERA PARTE

y la obra santissima , como del Espiritu Santo:

todo salió purissimo y santissimo. Tal convenia que fuesse el que venia a desterrar todo pecado de los hombres ; a los quales comunicandoles parte de su santidad y limpieza , havia de hacer tan limpios , que pudiessen parecer delante de los ojos de Dios , y serle agradables en virtud de este agradable : al qual havemos de mirar y procurar imitar , y a él , como a blanco , have mos de enderezar nuestras obras , nuestras pala bras y pensamientos. Esto es lo que havemos de creer y confessar en este Artículo. Vengamos a

la practica de él.

§.

I.

BE LA PRACTICA DE ESTE ARTICUIO*

i

Este mysterio nos enseña la limpieza que de bemos imitar todos los que somos miembros de Christo , y el medio por donde la havemos de alcanzar : porque assi como este Señor fue con cebido , no por la via y modo ordinario de los otros hombres ( aunque es verdadero hombre ) sino por obra del Espiritu Santo , y por esto fue todo puro y santo ; assi el verdadero Christiano ha de renacer de este mismo Espiritu , y por el ha de cobrar un nuevo ser de gracia , por la qual ya no ha de vivir segun las leyes del mundo , ni segun los apetitos de su carne ; sino segun este Divino Espiritu , del qual son guiados , regidos y gobernados los que son hijos de Dios por la adopcion de la gracia- De manera , que como Dios

qual son guiados , regidos y gobernados los que son hijos de Dios por la adopcion

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

6\

Dios por esta adopcion tiene para con ellos co* razon de Padre , assi ellos tengan para con Dios corazon de hijos : cuya vida sea conforme al Es piritu que han recibido , que les dió nuevo ser, nueva luz , nuevo corazon y nuevos deseos , para que assi sea nuevo hombre , y acabado ya en él todo lo viejo y muerto , resucite otro nuevo hombre , nueva criatura , segun nuestro Adam celestial. De esta manera cumplimos con la prac tica de este mysterio , imitando quanto nos fue re possible la pureza de Jesu Christo , favoreci dos del mismo Espiritu que fue el Autor de su purissima concepcion. Christo fue todo santo y purissimo por virtud del Espiritu Santo : sea tambien el Christiano santo , pues ha sido por aquel mismo Espiritu reengendrado y santifica do. Este Espiritu es la divina simiente : porque el que de esta manera nace , desde aquel En este Artlculo , por ocasion de la concep cion y verdadera Humanidad de nuestro Señor Jesu Christo , se nombra su Sacratissima Madre, para enseñarnos la verdad de la Humanidad de nuestro Señor Jesu Christo , que no fue hombre fantastico , sino verdadero ; pues nos nombran su verdadera Madre. Tambien hace esto mucho al caso para lo que dexamos dicho del mysterio de la limpieza del Redemptor, y de la que vino a obrar en nosotros : porque assi como él fue concebido por el Espiritu Santo y por obra divi , permanecio siempre : assi en el parto como antes

tal

es hijo de Dios.

punto

na , assi su Madre fue Virgen purissima

y

y

, permanecio siempre : assi en el parto como antes tal es hijo de Dios. punto

62

PKIMEEA PATvTE

y después del parto tal perseveró. Y como por ser la Madre verdadera Madre y verdadera mu- ger , confessamos ser el Hijo verdadero hombre; assi en ser concebido por el Espiritu Santo san tamente de Santissima y purissima Madre siem pre Virgen , conocemos y confessamos ser su sacratissima Humanidad innocentissima y puris sima : pues su Madre es tan diferente de todas las madres , y de su concepcion y nacimiento fueron tan desterradas todas las circunstancias de todos los nacimientos y concepciones de los hijos de Adam. Tambien en todo lo dicho se nos declara la limpieza que en nosotros viene a obrar este grande amador de la limpieza. Tam bien nos convida este Artículo a la considera cion de la limpieza de la purissima Virgen ; pues fue escogida para Madre del Autor de toda pu reza. Ella ( despues de su Hijo ) se nos pone por imitacion y retrato de toda pureza , paraque en tendamos , quanto agrada a Dios la limpieza de cuerpo y alma , y en ella engrandezcamos esta maravillosa obra del Omnipotente. Esto baste quanto a este tercero Artículo.

f.

II.

DE LOS QUE PECAN CONTRA ESTE ARTlCUIO.

De lo dicho se saca regla para conocer quan- do no cumplimos con la pra&ica de la confession de este Artículo : porque quando no se cuida de esta limpieza , ni se precia de esta tan noble ge ne

de la confession de este Artículo : porque quando no se cuida de esta limpieza ,

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

neracion que havemos dicho , antes estima en

mas la ruin casta y generacion de su carne , y a esta ama y regala y cumple sus apetitos ; este tal con su vida contradice a la confession de este Artlculo , y no conoce la practica de él , ni se quiere de ella aprovechar. El pecado del tal se parece mas claramente quando resiste al Espiritu Santo : y hace esto siempre que llamandolo Dios ( o por la secreta inspiracion en su corazon , o por la palabra del Evangelio , ó por los exemplos de los buenos) le convida a este nuevo nacimiento , nueva vida

y nuevas costumbres , y que aborrezca el pecado y las inmundicias de los sensuales
y
nuevas costumbres , y que aborrezca el pecado
y
las inmundicias de los sensuales apetitos , y¡
ame hacerse hermano de Jesu-Christo , imitando
su limpieza ; porque assi como él fue todo puro,
limpio y santo , por ser su concepcion obra de
este Divino Espiritu ; assi de esta misma fuente
le
de vida : quando estas inspiraciones y estos lla
mamientos tiene en poco , entonces resiste al
^
El que esto hace , se puede confundir y aver
gonzar grandemente en la consideracion de este
Artlculo , pues confiessa con la boca lo que me
nosprecia con sus obras.
vendrá esta nobleza de nacimiento y pureza
Espiritu Santo,

CA

confiessa con la boca lo que me nosprecia con sus obras. vendrá esta nobleza de nacimiento

64

PRIMERA PARTE

CAPITULO VIL

bel qtrAS-ro ARTICULO de la fe.

EL quarto Artículo es creer , que como Jesu- Christo fue verdadero hombre , assi ver daderamente en el tribunal y judicatura de Pondo Pilato ; y como verdaderamente muerto , jue sepultado. Como confessamos en Jesu-Christo dos natura^ lezas , una Divina y otra humana ; assi confessa mos , que como por ser Dios era inmortal , cree mos , que por ser verdadero hombre pudo morir, y como muerto ser sepultado , como los otros hombres mueren y son sepultados : y como la muerte en los hombres no es otra cosa que apar tarse el anima del cuerpo ; assi confessamos que Christo murio , apartandosele el anima del cuer po a fuerza de los tormentos : dando él lugar a esto ( que no pudiera ser contra su voluntad ) comogdio lugar a la hambre que detuvo de su poder absoluto en los quarenta dias del ayuno del desierto : despues de los quales dió lugar a la. hambre. Mas la causa y consejo de esta muerte y apartamiento del anima de tal cuerpo ( por el qual se acabó la vida mas preciosa que todas las vidas) se puede dar de muchas maneras. Sea la primera , que el Eterno Padre quiso , que de tal manera fuessen los hombres remediados , que su justicia quedasse satisfecha : y que esto fuesse por

murió por nosotros , sentenciado

los hombres remediados , que su justicia quedasse satisfecha : y que esto fuesse por murió

DE 1A DOCTRINA CHItlST.

6$

por hombre , y de la generacion de Adam ; pues hombre Adam havia sido el culpado. Siendo pues infinita la ofensa , por ser contra infinita Magestad , no pudo persona que fuesse finita, satisfacer por ella ; y assi no pudo encargarse de este negocio persona que fuesse pura criatura : y haviendo de ser Persona Divina ; como en la Divi nidad no puede caber pena, como no puede caber culpa, fue Divino acuerdo que elRedemptor fues se Dios y fuesse juntamente hombre; porque como Dios , tendria dignidad infinita para satisfacer,

y como hombre , naturaleza passible para poder padecer las penas debidas a las culpas humanas, de las quales él se encargaba a pagar por ellas, haciendose fiel y abonado fiador , que se obliga

y hace de la deuda agena propia : por esto qui

so morir y dar por los hombres su vida , para que fuesse su Sangre un vivo y perpetuo sacrifi cio lleno de innocencia y santidad y valor infini to delante de los ojos de su Padre para perdon de los hombres. Esta sea la primera causa de la muerte de Jesu- Christo , la consideracion del . Mas si consideramos esta muerte por parte. de los hombres , fue la causa de ella la maldad de ellos ; que por ser tan grande , rio pudo sufrir tanta bondad y justicia como vieron en Jesu- Christo , cuya vida condenaba la de los Phari- seos y Sacerdotes de aquel tiempo , que se levan taban con el nombre de la santidad y virtud; cu ya maldad y falsedad mostraba claramente. la vida y doctrina de Christo : y esto despertó en E

ellos

Divino consejo.

tom. xiv.

y falsedad mostraba claramente. la vida y doctrina de Christo : y esto despertó en E

.

PRIMERA PARTE

¿6

ellos cruel envidia y aborrecimiento , por verle a él recibido y reverenciado del pueblo , y ellos menospreciados y condenados por la doctrina y vida de Christo ; cuyas reprehensiones no pudie ron sufrir : y a cuenta de que ellos no cayessen de su estima, no quisieron que el mundo luesse desengañado. Bien vieron ellos, que Chrisro en señaba la verdad de la Divina Escriptura : bien les remordian a ellos la conciencia , que siendo ellos obligados a ser maestros de la verdad , y exemplo de virtud , eran los mas injustos y ma yores pecadores : bien les alumbró la clara doc trina de Jesu Christo para conocer que la suya de ellos era falsa , supersticiosa , enderezada a su propia honra y provecho ; mas quisieron mas para sl la gloria y honra del mundo que para Dios , y mas el temporal provecho que cogian, que el eternoy del Cielo que les predicaba Chris to. Y por esto , como a mortal enemigo, le pro curaron la muerte , y tal , qual su aborrecimien to y odio les pedia. De aqui se puede claramente ver , quan in justo es el mundo en sus justicias, quan ciego en sus juicios , quan amigo de sus venganzas , quan cautivo de sus apetitos , como ni tiene medida, ni conoce misericordia ; y que todo esto se sigue en no recibiendo la palabra de Dios , sin la qual son admitidos todos los pecados. Fueron las cir cunstancias de la Passion y muerte de Christo tah extraordinarias , porque de su muchedumbre y grandeza conjeturemos la grandeza y profun didad de la voluntad y amor con que este Señor mu

, porque de su muchedumbre y grandeza conjeturemos la grandeza y profun didad de la voluntad

DE 1A DOCTRINA CHR1STIANA.

6j

murió por la honra de Dios y provecho de los hombres. Tambien quiso, que fuesse cal su muer te , paraque los amadores de la virtud depren- diessen en él lo que podian esperar del mundo:

pues assi trató al mayor bienhechor que jamás havia tenido. Fue en su muerte estendido y clavado en una Cruz: por cuya virtud alli fue muerto y crucifi cado el pecado que reynaba con tyrania en nues tra carne , paraque en ella reynasse el espiritu por virtud de aquella espiritual regeneracion de que poco ha hablamos. Fue sepultado , paraque claramente constasse de su muerte , y verdad de su resurreccion. Y lo segundo , porque conside- rassemos quan hasta el cabo llegó el quitar el poder a la maldad que reynaba en nuestra carne, crucificando por ella la suya , que era innocentí sima ; pues no paró hasta ponerla en la sepultu ra : mostrandonos por este mysterio obrado en la suya , quan rendida nos dejaba la nuestra. Lo tercero , por pagar con su muerte la comun deu da de todo el genero humano , obligado a muer te por la sentencia y condenacion dada contra la primera desobediencia : porque nosorros mere ciamos por nuestras culpas todo genero de penas, las recibió sobre sí el que venia a satisfacer por todos : y quiso sufrir persecuciones , prisiones, escarnios , injurias , bofetadas , azotes , heridas , y el cruel y afrentoso genero de muerte de Cruz. Assi, porque mereciamos la muerte , no solo temporal , sino tambien la eterna ; por eso quiso él ser muerto y sepultado. Mas por la honra de i

la

E

muerte , no solo temporal , sino tambien la eterna ; por eso quiso él ser

6i

PRIMERA PARTE

la Divinidad ( que nunca se apartó de aquella

purissima carne ) no pudo ella ser injuriada con

la corrupcion ; segun loque estaba escrito : i JVó

entregarás a tu Santo a la corrupcion : mas puso

su sagrado cuerpo en la sepultura , porque litn-

piasse las nuestras , dandonos prendas de sacar de las sepulturas nuestros cuerpos , como havia

librado nuestras almas de la eterna muerte. Todo esto testifican las Divinas Escripturas. Por nuestros pecados ( dice el Apostol a ) fue Jesu-Christo entregado a la muerte. Y él mis mo en otro lugar dice ; 3 Encarece Dios la grandeza de su caridad para con los hombres, en que siendo anualmente pecadores , y estando

( como dicen ) con las manos en la masa de nues tras culpas, Christo murió por nosotros : £ qudn-

to mas ahora que ya por él somos justificados, es razon

confiemos que por el mismo que nos

Justificó , haiiemos de ser salvos} Y a los Corin- thios dice : 4 Aquel que ( por experiencia ) no sabia qué era pecado , quiso que fuesse sacrifi cado por los pecadores ; porque por su justicia fuessemos todos justificados. Y en otra parte di

ce : 5 Christo nos libró de la maldicion de la ley, puesto en el madero , lugar y pena de malditos.

Y escribiendo a un Obispo su discipulo , dice: 6

Sin duda Christo destruyóla muerte , y p as -s an

do por ella , nos descubrió la inmortalidad. Fi

nalmente en la carta que escribe a los de su pueblo, hablando de Jesu-Christo , dice : 7 Por que

t Vi. XV. R<,m. IV. 3 ». C. V. 4 II, ¿ir. V. í G»¡.
t
Vi. XV.
R<,m. IV.
3
».
C. V.
4
II, ¿ir. V.
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*
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II. Tan. i.
7
Mr, 11.
dice : 7 Por que t Vi. XV. R<,m. IV. 3 ». C. V. 4 II,

DE r A DOCTRINA CHRIíTlATíA.

&Q que los hombres eran de carne y sangre , él par ticipó su naturaleza , par a que pudiendo morir ton su muerte destruyesse el que tenia el impe

rio de la muerte, que era el demonio , y libras se

los que con el temor de la muerte por toda la un poco mas adelante dice: 1 Por su propia san gre entré una vez en el Santuario de Dios. Si la sangre de los cabrones y toros , y las cenizas de la vaca bermeja esparcidas limpiaban anti guamente los cuerpos ; ¿ quánto mas virtud ten dra para limpiar las animas la verdad de aquellas figuras ? la sangre sin mancilla de Jesu-Christo , que por el Espiritu Santo se ofreció mancilla , ¿ quánto mas limpiará nuestras con ciencias de las obras del pecado , paraque sir vamos a Dios vivo. Conforma con esto lo que dice el Apostol S. Pedro : 2 Christo llevó nues tros pecados en su cuerpo , y pusolos en el ma dero de la Cruz : por cuyas llagas nosotros sa namos , paraque muriendo al pecado , vivamos a la justicia. En otro lugar dice : Christo murio una vez por nuestros pecados , el justo por los injustos , para ofrecernos a Dios mortificados en la carne , mas vivificados en el espiritu. 3

¿

"vida estaban sujetos a la servidumbre. Y

a si mismo a Dios , como cordero sin

1

m- rvtp.IX.

t

E3

I. Tur. II.

)

Ib. etf. III.

sujetos a la servidumbre. Y a si mismo a Dios , como cordero sin 1 m-

|.I.

yo

PRIMERA PARTE

§.

I.

PE 1A PRACTICA DE ESTE ARTICULO.

Todas son riquezas que nos ganó Jesu-Chris- to : lo que resta es , que nos sepamos aprobechar de ellas ; porque si esto no hacemos , el se que dará con sus riquezas , y nosotros con nuestra pobreza y pérdida. Mas entonces usamos de los bienes que nos ganó , quando confiamos de Jesu- Christo , le pedimos favor para contra los ene migos del alma , en particular contra nuestra sensualidad , tomando fuerzas de la fe , y en el espiritu que nos da , y trabajando de castigar nuestros cuerpos con ayunos y disciplinas , y exercicios de penitencia y aspereza , como dice el Apostol S. Pablo que lo hacia. i Esto es imitar el mysterio de los martyrios con que la sacratissima Humanidad de Christo fue ator mentada ; y a imitacion suya no havemos de descansar hasta ponerla en el Sepulcro : esto es, hasta que sea muerta : quiero decir , que no nos haga mas guerra que si fuera muerta.

t II. Ctr. XI.

: esto es, hasta que sea muerta : quiero decir , que no nos haga mas

$.11

M LA DOCTRINA CHRISTlANAí

Jl

: .:."'.

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II.

DE LOS QJJE PECAN CONTRA ESTE ARTICULO.

De lo dicho se entiende qiiales son los que pecan contra la fe y confession de este Artículo; que seran aquellos que no pusieren toda su fe y esperanza en la sangre' de Jesu Christo : aunque con esta fe y esperanza son las buenas obras ne- cessarias ; mas su principal confianza no ha de ser en sus obras , sino en las de Jesu-Christo, por las quales tienen valor las nuestras. Pecan tambien contra este Artlculo aquellos que o por miedo de algun daño, o por amor de algun interes , aflojan en las cosas que creen ser vo luntad de Dios. Van tambien contra la confes sion de este Artlculo los que tienen tan regala da su carne, que aunque ven claramente que ks es en grande perjuicio del espiritu , con to do la perdonan y dejan irse enseñoreando : tan to les duele castigarla y refrenarla. Assimismo pecan contra este Artlculo aque llos que sabiendo por experiencia quanto ganan con los exercicios de penitencia para sujetar su carne , al mejor tiempo los dejan. Estos dan a entender que estiman en poco la ofensa de Dios:

porque haviendo comenzado tales exercicios , p por haver caido , o para preservarse de no caer en pecado ; reclamando su carne , estimaron en mas el molestarla, que se duelen de haver pe cado , y temen de pecar. Bien se ve , quan lc-

jos

E4

su carne , estimaron en mas el molestarla, que se duelen de haver pe cado ,

72

PRIMERA PARTE

jos están los tales de ponerla debajo de los pies

y en la sepultura , dejandola tan sujeta y rendi

da como si estuviera muerta, De manera , que los que en tales passos y ocasiones , como ten go dicho , se vieren , luego han de acudir a la confession de este Articulo y a su consideracion, tomandose a sí mismos cuenta , i qué quiere de cir que el Hijo de Dios Jesu-Christo nuestro Redemptor fue sentenciado a muerte en el tri bunal de Pondo Pilato , y que fue muerto y, sepultado ? Si esto hicieran , a mi cargo que se correrian y afrentarian de ver , quan diferentes son sus obras de la confession de su fe,

CAPITULO VIII.

J>IX QUINTO ARTICULO PS LA FE , V DE ZA PRACTICA PS EL.

EL quinto Artículo nos manda creer que el alma de Jesu-Christo descendió a los in- fiemos. Este Artículo es de grande mysterio y de grande admiracion Admirable cosa es pensar el amor que este Señor (Hijo de Dios) nos tuvo; pues ni se contentó con haverse hecho hombre

y sufrir tantos años las groserias de los hom

bres , ni con dar su vida con tal genero de muer

te por ellos ; sino que tambien quiso por los hombres bajar a tan vil lugar. Grande debe ser el mysterio y razon de esto. A mi juicio creo, que no crió Dios medicina tan eficaz para curar alguna enfermedad corporal., como lo es la con-

si-

A mi juicio creo, que no crió Dios medicina tan eficaz para curar alguna enfermedad corporal.,

' BE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

73

sideracion de este mysterio contra un mal espi ritual que atormenta a muchos , no qualesquier, sino de aquellos que tenemos por mejores. Mas veamos primero el entendimiento de este Artlculo. Por este Artículo se nos manda creer , que al punto que Jesu-Christo espiró en la Cruz, luego su sacracissima Anima baxó a aquel lugar del infierno , llamado el Limbo de los santos Padres , adonde estaban detenidas las animas de todos los fieles que havian muerto y passado de esta vida en la fe y esperanza de es te Redemptor (que era el sacrificio que havia de abrir el Cielo , y hacer libre y franca la entrada de brando , en el punto que bajó , sus tinieblas , y¡ quitando los impedimentos que alli los dete nian : mostrando alli su poder contra el infierno i En esta bajada se declara la profundissima humildad del Hijo de Dios , y la sed que tuvo de nuestra salvacion , y el amor con que obró y acabó todo el mysterio de nuestra redempcion. Este le hizo no contentarse ion haver puesto su cuerpo en la Cruz , adonde sus enemigos le ha vian tratado segun su odio y crueldad ; sino que tambien quiso emplear su Anima en tan humil de jornada : porque aunque él no bajó allá como culpado , sino como vencedor ; con todo fue se ñal de su amor y de su humildad , pudiendo con solo querer dar fin a aquel negocio : mas

a la vista de

Dios ) y que

alli lo sacó , alum

triunfando del fuerte armado,

1

lut.XI.

dar fin a aquel negocio : mas a la vista de Dios ) y que alli

gue-

74

PRIMERA PARTE

querer él en persona bajar a lugar tan bajo y desterrado del Cielo , al horror de la fealdad y escuridad de la carcel del demonio , fue obra de grande humildad. Bastaba esta consideracion para afrentar la sobervia del mundo. ¿Quien considerando esta bajada, hará caso de todo quanto ha hecho , hace y espera hacer y pade cer en servicio , en gloria y honra de Dios , y provecho de sus proximos ?

S

L

DE LOS QpE PECAN CONTRA ESTE ARTICULO.

La consideracion passada basta paraque el que mas hace se tenga por muy sobervio quan- do a su imaginacion subiere pensamiento de que hace algo. Tambien pecan contra la confession de este Artículo los que ponen termino a su buen obrar , creyendo que menos les basta , que ya son virtuosos bastantemente: porque el verdade ro aprovechar es creer , que todo quanto hacen en honra y gloria de Dios y provecho del pro ximo, es como si no fuesse , en respecto de nues tra obligacion : y con esta consideracion debe mos bajar y humillar nuestros pensamientos , f tambien estar ciertos de la bondad dela Divina providencia , y del cuidado que tiene de los que en esta vida se encomiendan a él ; pues tanto tu vo de aquellos que tanto tiempo havia que eran muertos. í Quánto se pudiera aqui decir de aque llos que haviendo hecho muy poco , |es parece que

tiempo havia que eran muertos. í Quánto se pudiera aqui decir de aque llos que haviendo

DE LA DOCTRIU A CHEÍSTIAlTA.

7$

que han hecho tanto , que hay mucha razon de descansar , y se desdeñan de entender ^ por sus personas en muchas cosas de su obligacion , di ciendo que basta encomendarlas a otros ; que no es razon que ellos se ocupen en todo , y se ba jen a las cosas que pueden mandar hacer por otros! Pero vamos a la otra parte de este Articu lo , que dice assi.

$.

11.

:

DE LA SEGUNDA PARTE DE ESTE ARTICULO.

La otra parte de este Artlculo dice assi : Al tercero dia resucitó de entre los muertos. De manera , que nos mandan por este Articulo que creamos y confessemos , que el que por nosotros dió su vida y murio en la Cruz con tales tor mentos y con tantas afrentas , escarnecido de to dos , grandes y pequeños , de los que allí esta ban , y de camino passaban ; ese mismo al terce ro dia ( contandose el de su muerte ) resucitó:

que su santissima Anima , subiendo del infierno, de aquel lugar llamado Limbo , adonde havia bajado a sacar a sus fieles , acompañada de to dos ellos , vino al santo sepulcro , y juntando se otra vez con el cuerpo ( que estaba muerto y tendido en la losa fria , frio y desfigurado ) por virtud de la Divinidad , que nunca se habia apartado del anima ni del cuerpo, salio de aquel lugar vivo y glorioso , dejando el sepulcro cerra do , y burladas todas las diligencias de la mali cia de los Phariseos.

vivo y glorioso , dejando el sepulcro cerra do , y burladas todas las diligencias de

El

7¿

trímera partí

El entendimiento de este Artículo , es que haviendo muerto el Hijo de Dios para satisfa cer por los hombres , no consintio el Eterno Pa dre que le detuviesse mas el sepulcro que el ter mino de tiempo que era suficiensissimo para pro bar la verdad de su muerte , y hacer admirable su resurreccion : y restituyó a vida inmortal y gloriosa para mas no morir al que por su hon ra havia puesto la vida mortal con tanta des honra y afrenta. Quiso que conociesse el mundo quien era aquel a quien tan malamente havia Gondenado. De manera , que le sacó victorioso

y triunfador del demonio , y del mundo, y del pecado , y del infierno , y de la muerte ; y fue declarado Hijo de Dios , y Dios todo poderoso. Porque como en todo el discurso de su vida ( y particularmente en su muerte ) se havia mostra do hijo del hombre, y hombre verdadero; assi en la gloria de su resurreccion se declaró ser Hijo de Dios , y verdadero Dios ; pues se le vantó de la muerte por propia virtud. Tambien somos nosotros en su resurreccion certificados , que por virtud de ella seremos re sucitados de la muerte de la culpa a la vida de la gracia. Si Christo no resucitara , todavia per manecieramos en nuestros pecados , dudosos sí nos havia alcanzado perdon de ellos , y si está bamos ya libres delatyrania de Satanás. Mas pues resucitó por propia virtud , y salio victo- tioso , rendidos todos sus enemigos y nuestros, no queda ninguna duda sino que verdaderamen

te somos puestos ya en libertad , redimidos, jus

ti-

sus enemigos y nuestros, no queda ninguna duda sino que verdaderamen te somos puestos ya en

DE tA DOCTRINA CHRTSTIATÍA.

77

tincados y reconciliados con Dios. Por lo qual con grande confianza dice el Apostol : 1 Christo resucitó para nuestra justificacion. Y Sin Pe dro afirma que por la resurreccion de Christo queda nuestra conciencia segura , y aparejada para delante de Dios, a Otro fruto cogemos tambien de este myste- rio, que es ressurreccion e inmortalidad . Porque si creemos ( como dice el Apostol 3 ) que Chris to murio y resucitó ; assi por virtud de estos raysterios , por muerte y resurreccion , llevar* para sí con el los que murieren en esta fe de Je- su-Christo: y como por Adam todos nacen muer tos , sin vida de gracia ; assi por Jesu-Christo todos resucitan y viven : y para la vida inmor tal reformará el Señor la bajeza de nuestro cuerpo , conformandolo con el suyo clarissimoi segun que lo enseña el Apostol. 4 Tambien por este mysterio entendemos y creemos , que como Christo resucitó corporal y verdaderamente, assi espiritualmente resucitó con él nuestra vida* espiritual y de gracia , nuestra justicia , nuestra paz. Este fruto sacamos de su resurreccion. De aqui se saca otra consideracion : y es, que como los trabajos de la vida de Christo y su afrentosa muerte fructificaron la gloria de su re surreccion , assi los que nosotros sufrieremos en la mortificacion de nuestras potencias y sentidos, han de fructificar una gloriosa victoria de nues tras passiones y del pecado, que es la muerte del anii

l

Rra.IV.

x I.Pitr.lll.

¡

J.CrXV.

victoria de nues tras passiones y del pecado, que es la muerte del anii l Rra.IV.

4

?%. III.

78

PRIMERA PARTE

anima. Y los que de esta manera pelean y salen con esta victoria, estos exercitan la practica de este Artículo : particularmente si assi se levanta ron , que tienen firmissimo proposito de antes rebentar que pecar : estos se puede decir que ya son inmortales ; pues los tales han de continuar la vida de gracia con la vida de la gloria. Tambien es digno de consideracion el orden de estos Divinos mysterios. Con el derramamien to de su sangre lavó nuestros pecados , y deshi zo la obligacion que havia contra nosotros , y satisfizo de justicia a su Padre. Por ser su sacra- tissima carne crucificada , venció la maldad de la nuestra , y nos dio gracia y fuerzas para ven cerla. Por haver bajado al infierno y despojado- lo , echó al demonio del señorio que tenia tyra- nizado en este mundo. Por resucitar por su pro pia virtud , venció nuestra muerte , purgandola de todo el veneno y malicia que antes tenia. Y cumplidos estos Divinos mysterios , quedaron rendidos nuestros enemigos , carne , pecado , in fierno ,'mando-, demonio , muerte. No conviene pues , que viva con descuido el que sabe que hay dia de pedir cuenta del recibo de tales beneficios y mercedes-

CA

pues , que viva con descuido el que sabe que hay dia de pedir cuenta del

DS HA DOCTRINA CHRISTIANA.

70

CAPITULO IX.

DEL SSXTO ARTICULO HE

LA FE*

EL sexto Articulo dice de esta manera , ha blando consiguientemente de Jesu Christo:

Subio a los Cielos , y está asentado a la diestra, de Dios Padre. Luego en las palabras de este Artículo se ofrece la consideracion, de quan bien paga Dios los trabajos que por él se padecen. Como todo lo que Jesu-Christo en esta vida di-, xo, hizo y pensó , todo lo encaminó a la gloria

y honra del Eterno Padre ; assi el Padre quaren-

ta dias despues de haverlo resucitado , lo subio

a los Cielos, y le honró poniendole a su mano, derecha : que es decir , que lo hizo Señor de to do, no solo de lo que él en este mundo ganó ( que fue el Reyno de los hombres que él alum bró y enseñó y reconcilio y puso debajo de la obediencia de Dios ) mas en pago de estos servi cios le puso el Padre debajo de su dominio na solo esos hombres rendidos , sino tambien los obstinados ; y no solo los Angeles buenos , sino tambien los malos : y alli está Rey y señor uni versal de todo ; paraque ( como dice el Apos tol i ) al Nombre de Jesus arrodille toda cria tura , en el Cielo , en la tierra y en el infierno'. 1 todos confiessen, que nuestro Señor JesuChris- la diestra de Dios

to está con esta gloria a

)

VhUlf. II.

1 todos confiessen, que nuestro Señor JesuChris- la diestra de Dios to está con esta gloria

Pa-

PRIMERA PARTE

So

Padre. Mas havemos de entender , que esta su bida de Jesu-Christo no fue segun su Divinidad que esta todo lo hinche , y no toma y deja lu gar : subio y mudó lugar segun la Humanidad, llevando aquel cuerpo y anima adonde antes no havia estado. Mas consideraciones provechosas tiene esta subida. La primera , para embiar de alli el Espi ritu Santo , segun lo que el havia dicho : i Si yo no me fuere , no vendrá a -vosotros el Espiri tu Santo. La segunda , para darnos esperanza de que nosotros le haviamos de seguir ; como él lo dixo a los discipulos: a Adonde yo estuviere , estaréis vosotros, siyo fuere delante , apareja ros he el lugar. La tercera , paraque alli delan ce del Eterno Padre sea nuestro Abogado, y ha ga nuestros negocios. Mas quando oímos que está asentado a. la mano derecha del Padre , no debemos imaginar un grande trono material, y a Dios en figura cor poral ; porque no es assij ni de esta manera Dios tiene partes y lados derecho e izquierdo : lo que havemos de entender es-, que aquel hombre Jesu- Christo, porque es Divina Persona, segun la qual es consubstancial con el Padre , está en su igual dad de esencia , y autoridad y poder , y que de alli gobierna quanto hay en el Cielo, y en la tier ra y en todo lo criado : y esto es estar señorean- dolo todo de asiento.

t

Jiin. XVI.

2

md.

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I.

el Cielo, y en la tier ra y en todo lo criado : y esto es

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

DI

LA

§.

I.

$I4

PRACTICA DE ESTE ARTICULO.

Muestranos tambien este Artículo la manera cómo nos havemos de haver con Jesu-Christo :

que es , adorarlo ya en espiritu , despues que apartó su Humanidad de nuestros ojos : havemos de servirle con cosas espirituales , dandole nues tro corazon y voluntad , fiando de él y de sus palabras , esperando sus promesas , temiendo sus amenazas. Adonde esto hay , luego todas las obras que de tal fe nacen , son espirituales. Lue go pondrá en práctica la profession de este Arti a Christo

culo el que tuviere dado su corazon

y fiare de él : porque el tal no tiene puesto su corazon en la tierra , sino en el Cielo ; ni tiene su esperanza en la criatura , sino en Dios. Sien do nuestra confession de corazon , que Christo es nuestro tesoro , y siendo verdad que alli tie ne cada qual su corazon adonde está su tesoro;

el que de corazon confiessa que Christo está en el Cielo , alli ha de
el
que de corazon confiessa que Christo está en
el
Cielo , alli ha de tener su corazon , y por las

cosas del Cielo ha de suspirar. Aquellas llamare mos obras del Cielo , que Dios vino a enseñar y i obrar en este mundo ; como son , fe , justicia, limpieza contra el pecado. Mas el Christiano que assi tiene puesto su corazon en las cosas de la tierra , que estas esti- con fianza , de ellas espera el remedio y socorro de F

uia en tanta manera , que en ellas tiene su

tom. xiv.

esti- con fianza , de ellas espera el remedio y socorro de F uia en tanta

sus

8l

PRltáERA PARTE

sus tribulaciones y trabajos ; este niega con las obras lo que en este Artlculo confiessa con las palabras ; pues confessando a su Rey y su bien en y con fessando que tiene de su parte a Jesu Christorf la diesfra de Dios Padre ( esto es , en igualdad de poder al Omnipotente en todo ) él se abate vilmente a esperar y pedir el socorro de las cria turas.

el Cielo i él tiene su amor eg la tierra :

$.

II.

RECAPITULACIÓN DE LO QUE HASTA AQUI SE HA PICHO DE LA PERSONA DE CHRISTO , DE LOS MYSTERIOS DE SU SACRATISSIMA HUMANIDAD, Y LO QUE DE ELLOS SE DEBE SENTIR.

Recapitulando pues lo que hasta ahora have- los rhysterios de su sacratissima Humanidad, y de lo que en la consideracion de ellos se debe sentir, digo primeramente , que quantas veces traemos a la memoria y platicamos esta segunda parte del Credo , no nos contentemos con creer estos mys- terios , y todo quanto de nuestro Señor Jesu- Christo se nos declaró , como creemos a una muy Verdadera historia ; porque si mas adelante no passaTüestra fe "jao sobrepujará la á fe que tienen los demonios : los quales creen firmemente que "nuestro Redemptor es Hijo unigenito de Dios ; co mo parece en muchos lugares del Evangelio : t creen

mos dicho de la Persona del Hijo , y de

i ÚAtih. VIH. Mac. V. Lite. viii. ía. XIX.

lugares del Evangelio : t creen mos dicho de la Persona del Hijo , y de

BE LA DOCTRINA CHRISTIANA.

83

creen assimismo que es verdadero hombre , y que padeció , y fue quitado de la Cruz y puesto en la sepultura , y que su anima baxó a los infiernos, y despojó todo el Limbo de los Padres santos , y que resucitó al tercero dia , y que subió a los quarenta de su resurreccion a los Cielos , y que está asentado a su mano derecha : tan poderoso como el Padre : y creen que de alli ha de venir en la fin del mundo riguroso juez ; y como a tal le temen. Mas por esta fe no son justificados , por mas que temen y tiemblan , y se derriban a su san. tissimo Nombre, (i) La fe que nos justifica , es aquella que cree que todo lo hizo por nuestro bien y salud : que por esto baxó del Cielo , por subirnos allá : pa ra esto se hizo el natural Hijo de Dios hombre verdadero , para hacer a los hombres participan tes de su Divina naturaleza, dioses por participa cion , hijos de Dios , y hermanos suyos por gra cia , herederos por él y con él de los bienes eter nos : que por tanto fue concebido por obra del Es- piritu Santo , y de purissima Virgen antes del par to, en el parto , y despues del parto ( a fuera de convenir tal concepcion a la Divinidad de su Per sona ) para limpiar nuestra concepcion y naci miento ( el qual por si es inmundo en pecado , y digno de eterna condenacion) y tambien para nos engendrar otra vez , por virtud de su Espiritu, en nuevas criaturas , en otra nueva vida de gra cia : que por esto fue crucificado , muerto y se- a

F

I Jat$h. II. P%. II,

pul-

criaturas , en otra nueva vida de gra cia : que por esto fue crucificado ,

84

PRIMERA PARTS

pultado , para librarnos de nuestras culpas , y de la maldicion de la ley , y muerte y pena eter na : por esto descendió a los infiernos , por triun far del demonio , despojandolo , y librando de aquel lugar a los suyos : por esto resucitó , rom piendo las ataduras y prisiones de la muerte , pa ra hacernos seguros de nuestra libertad , y que ya no tenga mas poder sobre nosotros Satanás , ni el pecado , ni la muerte , ni el infierno ; y para justificarnos en vida de gracia , y darnos cierta esperanza de su gloria , y certificarnos de que en algun tiempo nuestros cuerpos resucitarán : por esto subió a los Cielos , y se asentó a la diestra del Padre , para abrirnos el Cielo , que estaba antes cerrado para todos : y para enviarnos de alli eí Espiritu Santo , y para hacer alli nuestras par tes y procurar nuestros negocios ; y paraque de alli presida y gobierne todo lo alto y lo baxo, como Señor de todo ; como él lo dixo : i Da- do me es todo el poder en el Cielo y en la tierra : y por esto volverá finalmente en el fin del mundo Juez de vivos y muertos , para premiar á los bue nos y castigar a los malos.

Y pues tan abundantemente y de tantas ma

neras tenemos en él nuestra salvacion : es justo, y necessariamente se nos manda que en él solo pon gamos toda nuestra confianza i y a él en todos nuestros trabajos acudamos , como a cierto refu gio y seguro puerto ; en solo él nos gloriemos y consolemos , como con inestimable tesoro , y di-

ga-

I

Muth. XVIII.

refu gio y seguro puerto ; en solo él nos gloriemos y consolemos , como con

DELA DOCTRINA CHRISTIANA.

$5

gamo*: con el Apostol : i Dios no perdonó a su propio Hijo , antes por nosotros le entregó a la muerte : ¿pues qué nos podra negar ? o qué le quedó dandonos a su Hijo , en quien él tiene to das sus riquezas ? i Quien osará acusar a los escogidos de Dios ? Dios es el que justifica:

i quién reprobará lo que él aprueba} Christo

Jesus por nosotros murió y resucitó ,y está asen tado a la diestra de Dios Padre abogando por

Tal conviene que sea nuestra fe , para-

que con razon nos gloriemos en ella : porque de esta manera no creen los demonios ni los malos Christianos. Mas paraque esta fe de todas partes esté qua- drada y perfe&a , es necessario acompañarla con

la imitacion de las obras de Christo. Porque ( co

mo dice el Principe de los Apostoles 2 ) murien

do él nos dexó señaladas las pisadas suyas pa raque le sigamos. Pues leemos de Christo , 3

que siendo igual con su Eterno Padre , univer sal Señor de todo lo criado , se abaxó a hacerse hombre , tomando forma de siervo. Aquel tiene

la perfecta fe de este Artículo , que por mas cla

ro que sea y grande en este mundo en sangre o riquezas, dignidad o santidad , se humilla delan te de Dios , y se reconoce ser ceniza y polvo*

y siendo grande delante de los hombres , a nin guno menosprecia. Aquel tiene perfe&a fe de que Christo padecio injustamente , que con esta con-

nosotros.

1

Rom. VIII.

1

F

I. Pttr.

3

II.

j

Vtíl'ip.

XII. Mati. XI. Luc. XXU.

con esta con- nosotros. 1 Rom. VIII. 1 F I. Pttr. 3 II. j Vtíl'ip. XII.

si

II. I. Vetr. V. Rom.

PRIMEHA PAUTE

S#

sideracion lleva con igualdad de animo todas sus injustas persecuciones. Esto es seguir las pisadas de Christo : y como confessamos que murió por nosotros , assi havemos de procurar morir por él espiritualmente, trabajando cada dia para aca bar en nosotros el hombre viejo , las costumbres de la vida passada , los malos deseos y apetitos de nuestra carne, i Y pues él manda que en el amor de nuestros hermanos le imitemos , amándolos como él nos amó ; aquel tiene la perfecta confession y fe de que Christo puso la vida por nosotros , que está aparejado para poner la suya por sus proximos quando lo pida la caridad , y fuere gloria y hon ra de Dios. Aquel tiene perfecta la fe de que Christo resucitó para nunca mas morir , que ha- viendo ( por la gracia y misericordia del Señor ) resucitado de la muerte de la culpa a la vida de gracia , tiene firmissimo proposito de no vol ver a la muerte de la culpa. Finalmente aquel tie ne viva y perfecta fe de que Christo su vida su bio a los Cielos , y se los abrió , y tiene aparejado lugar , que en estas consideraciones toma gusto sobre quantas cosas hay en la tierra , y alli su be de continuo con sus suspiros y deseos ; y an dando en la tierra , conversa como ciudadano del Cielo , deseando salir de las prisiones de este cuerpo para verse con Christo : de tal manera, que adonde conficssa que está su tesoro , alli de veras tiene puesto su corazon, a

CA

2

i I.Vttr. II. tbm. VI. Zfhei.W. Gtht. V. Ii«n». II.

I.

Jutrn. III. II. roe XII. Rom. VI. I. P./clV. II. Petr. lV.Coltt.lU.

ThHif. II. Matth. VI.

Gtht. V. Ii«n». II. I. Jutrn. III. II. roe XII. Rom. VI. I. P./clV. II. Petr.

DK LA DOCTRINA CHRISTIANA.

$J

CAPITULO X.

J>EZ SEPTIMO ARTICULO VE LA FE , Y VML USO VE EL.

SOn las palabras del semptimo Artículo estas:

y de alli ha de venir a juzgar los vivosj

los muertos. Todavia va hablando de la segunda Persona de la Santissima Trinidad , del Verbo Divino encarnado , de Jesu-Christo nuestro Rc- demptor : del qual despues que nos mandaron creer que estaba asentado en la igualdad del Eter no Padre , como se declaró en el sexto Artículo^ en este septimo nos mandan creer y confessar , que en el fin del mundo desde alli ha de volver. Esta será segunda venida del Hijo de Dios al mun* do , y muy diferente de la primera . Porque la pri mera fue de inestimable humildad y mansedum bre ; mas la segunda será de grande magestad y

terror. Y porque Jesu-Christo por honra del Eter no Padre quiso venir al mundo en tal figura , que fue de los hombres despreciado , y como el peor del mundo juzgado y sentenciado ; por eso le dió el Padre en sus manos y en su poder a todos los hombres, paraque por su sentencia sean, o premia dos , o castigados y condenados. Alli creemos que se acabará el mundo visible : digo el movi miento de l.os Cielos, las generaciones y corrup ciones , y el nacer y morir de los hombres. Por que puestos todos los que hasta aquel dia huvie- ren nacido en sus lugares , segun sus merecimien-

tos

4

F

hombres. Por que puestos todos los que hasta aquel dia huvie- ren nacido en sus lugares

88

PRIMERA PARTE

tos , los unos gozarán de Dios para siempre , y los otros le perderán para siempre. La fe y confession de este mysterio por una parte nos debe causar gozo y alegria , y por otra gran temor y espanto : consuelo y gozo , vien do quan de nuestra parte tenemos al Juez para dia de tanta tribulacion , y que tenemos tales prendas de que nos ama , que confessamos que; murió por amor nuestro ; mas por otra parte hay razon para temer en gran manera , si considera mos lo que a este Señor debemos , y la vida que vivimos , y que este Señor que nos ha de juzgar, de tal manera se ha de haver en este juicio , que el principal respccto que ha de tener en él , ha de ser , que la honra de su Padre sea satisfecha , y su justicia cumplida , y todos los pecados castiga dos. Porque assi en la primera venida como en la segunda, siempre lo principal se tenga cuenta con la gloria y honra del Padre : la qual assi res plandece en la justicia y castigo del pecado , co mo en la misericordia y premio de la virtud. Por eso nos avisa tantas veces en su Evangelio , que nos aparejemos para aquel Juicio , en el qual se nos ha de hacer cargo y pedir cuenta estrecha hasta de la palabrilla ociosa, i El tiempo cierto y dia determinado es de fe que no se puede saber. Dixo nuestro Señor Je- su Christo 2 que era secreto escondido en el pe cho del Padre , del qual el Padre no le havia dado comision paraque él lo dixesse a los hom bres.

Usith. XII.

i

I Ih. Caf. XXIV.

Padre , del qual el Padre no le havia dado comision paraque él lo dixesse a

DE IA DOCTRINA CHRISTIAKA.

89

bres. Vendrá ajuzgar vivos y muertos. De dos maneras podemos entender estas palabras. La primera es , que llame vivos a los que no se ha- vrán muerto antes del fuego universal ; y muer tos a todos quantos no vieron aquel fuego , ni El segundo entendi miento es , que vivos se llaman los buenos , yt muertos los malos: vivos los de la mano derecha,

llegaron a aquel tiempo.

y muertos los de la mano izquierda : vivos los que serán premiados con la gloria y vida eterna,

y muertos los que serán condenados a las penas

del infierno a muerte eterna. La consideracion de este Artículo a todos puede causar saludable temor ; a buenos y ama los. Mas el temor de los buenos será filial y re verencial , considerando aquella grande magestad con que vendrá el Juez ( delante de cuyos ojos no son limpias las estrellas y tiemblan ) no les juzgue con el rigor de su justicia , apartada su misericordia 5 sabiendo que de esta manera todas

son asquerosas. Por lo qual los buenos se humillan y rinden , no

nuestras justicias y virtudes

1

teniendo en algo todas sus obras buenas ; 2 antes

de esas mismas temen y ponen toda su esperanza

y firmeza en la Sangre de su Redemptor , esperan do que el que por su bondad los redimio , con

su misericordia los ha de juzgar. Pero a los malos , que solamente temen las penas y castigos , tambien les será de provecho esta consideracion , si del todo no tienen hecho

pac-

» /«¡.LXIV.

2

Job IX.

y castigos , tambien les será de provecho esta consideracion , si del todo no tienen

9O

PRIMERA PARTE

pa&o con el infierno : porque muchas veces acon tece que viendo con la consideracion el peca dor el tormento que le aguarda , aunque no ame , amor interesa de honra y provecho , de premios

temporales y eternos : por lo que a si mismo se ama , comienza a temer a aquellas eternas penas,

y por Divina gracia y misericordia comienza a

apartarse de los pecados ; a los quales ellas ame nazan ; y poco a poco viene a dexar por Dios las culpas que havia comenzado a dexar por solo temor de la pena : y assi viene a amar de cora ron al Señor. Por lo qual nadie debe condenar este te mor servil ; que para los principios muy bueno es. Por lo qual de él está escrito : i Conviertan

con tal

ni por

lo que

a Dios por quien él es

se los pecadores en el infierno ,y todas las gen

tes que se olvidan de Dios. Convertirse en el in

fierno , no habla con los que están allá , que esos ya no tienen remedio ; sino con los de acá. Es decir : Si no sois buenos por amor de Dios , ni

le amais por lo que él merece , y por lo que os

promete , siquiera temedle por las penas que os amenazan. Resplandece aqui la misericordia Di vina , que a todos se comunica : a unos por amor, lo qual quales no desecha. Aquellos en cuyos corazones jamás entra nin guno de estos temores ,y viven quietos en sus mal dades , estos parece que no tienen ninguna fe de

le agrada ; y a otros por temor , los

i

Pi. IX.

cs

quietos en sus mal dades , estos parece que no tienen ninguna fe de le agrada

BELADOCTKINACHRISTIANA.

$1

este Artículo. Y pluguiera a Dios que no fuera tan grande el numero de estos escarnecedores. No tienen mejor nombre los tales , que confessando por una parte que ha de venir Jesu-Christo en grande magestad a juzgar al mundo , con eternos premios para los buenos , y eternas penas y tor mentos para los malos , assi menosprecian las pro mesas , y assi temen poco las amenazas , como si creyeran que lo uno y otro fuera burla digna de escarnio y mofa, j Oquántos hoy dicen en sus co razones , y aun lo declaran con sus lenguas , que de aqui al dia del juicio hay mil mundos , y que cjuando venga va ellos estarán en uno de dos lu gares , segun la sentencia y suerte que en sus muertes les cupiere en su juicio particular , que se hace en la muerte , adonde se da la sentencia, que no se ha de mudar en el Juicio universal ; y que ya ciertos de esto , aunque sea mala , la ten drán mucho antes tragada , y no se les hará cosa nueva ; y que assi aquel dia para ellos no sera tan temeroso como se lo representan los Predi cadores ! Otros creen que aquello se les predica, no porque assi haya de ser , sino para retraerlos de los pecados; como en realidad de verdad aquel dia será de la mayor misericordia y general ju bileo : y que el infierno no se hizo paralos Chris- tianos , sino para el diablo y para los que no son Christianos. Mas la verdad Catholica es , que todas estas consideraciones son blasphemias hechas y dichas contra la fe y confession de este Artlculo. Son presumptuosas esperanzas de vanos y duros en-

ten-

hechas y dichas contra la fe y confession de este Artlculo. Son presumptuosas esperanzas de vanos

92

PRIMERA PARTÍ

tendiraientos, que no quieren rendirse a entender mas de lo que les da gusto y licencia para estar se en sus vicios. Pero mal que les pese , sepan los desventurados lo primero , que quanto mas tardare aquel dia , tanto es peor para ellos , si perseveran en sus culpas : lo segundo , que aun que todos los que vivimos, cada uno hayapassa- do su particular juicio , ha de ser tal aquel dia, que el mismo demonio que está condenado tan tos mil años ha , desde que cayó está temiendo y temblando de este dia , y de la publica condena cion que de alli ha de oir con todos los que le siguieren.

§.

ÚNICO.

DEL

JUICIO UNI

DE LA HISTORIA Y ORDEN VERSAL.

Y porque la consideracion de este Juicio en frena nuestro corazon y cria en él temor de Dios, será bien que digamos aqui algo de la historia y orden de él. Mas hase de presuponer, que no hay lengua que pueda declarar , ni entendimiento que pueda comprehender la menor de las tribulacio nes de aquel dia. Por lo qual el Propheta Joel queriendo hablar de la grandeza de él , hallóse tan atajado de razones y tan embarazado , que co menzó a significar esto con una voz informe , so lamente significativa de admiracion , diciendo : i a

será

dia

A

,

a

,

, ¡qué

dia será aquel ! Aquel dia

i Ktr. XXX. Jo:l. H. Amos V. Stfh. I.

admiracion , diciendo : i a será dia A , a , , ¡qué dia será

DE LA DOCTRINA CHRISTIANA .

pj

dia de ira , dia de calamidad y miseria , dia de tinieblas y escuridad , dia de tinieblas y de true nos , dia de trompeta y estruendo sobre las fuer tes ciudades y sobre las altas esquinas. Si quieres saber , hermano , qual será este dia , parate a considerar las señales que están es critas que le han de preceder : porque por las señales conocerás lo señalado , y por la vispera y vigilia la fiesta y dia. Las señales serán las que nos dice el Salvador : que precederán grandes guerras , alteraciones y desasosiegos en el mun~ do ; porque se levantarán gentes contra gentes y Reynos contra Reynos ; y havrá grandes terre motos , pestilencias , hambres ,y prodigios y apa riciones en los ayres. i Mas sobre todas estas cosas será mas espantosa

la persecucion de aquel mayor de todos los perse guidores de la Iglesia , llamado Antichristo : el qual no solo con fuerzas de armas y tormentos horribles , sino tambien con dadivas y promesas,

y con fingimiento de santidad , y grandes mila gros aparentes , hará contra la Iglesia mas cruel persecucion que todas juntas las que antes pade ció. »» Pues piensa tu ahora , dice S. Gregorio, 2 j» qué tiempo será aquel , quando el piadoso Mar-

»» cyr ofrecerá sus miembros al verdugo , y el mis- »» mo Tyrano hará
»»
cyr ofrecerá sus miembros al verdugo , y el mis-
»»
mo Tyrano hará los milagros, aunque falsos, de-
»« lante del Martyr. « Será tan grande la tribuia*
cion de aquellos dias , quai nunca antes fue en
es re mundo , ni jamas será. Y si la misericordia
de
x I». XXXII, Mirtl. Cr¡. XV.
iUith. XXIV.
x
antes fue en es re mundo , ni jamas será. Y si la misericordia de x

94

PRIMERA PARTE

de Dios no proveyera en abreviar aquellos diasy ninguno pudiera perseverar en tal tribulacion, ni salvarse : mas acortarlos ha Dios por amor de sus escogidos, i Despues de estas señales havrá otras mas es pantosas , mas propinquas al dia del Juicio ; las quales aparecerán en el sol y en la luna , y en las estrellas. De estas habla el Señor por Ezechiel : 2 Yo haré que se obscurezcan sobre ti las estrellas del cielo , y cubriré el sol con una nube , y obscure cerse ha la luna , no resplandecerá con su luz;

y haré que todas las luminarias del cielo se entris tezcan y hagan planto sobre ti :y cubriré de obscu ridad toda la tierra, Haviendo tantas alteracio nes en el cielo , ¿ qué se espera que havrá en la tierra , pues toda se gobierna por el cielo ? Ve mos que quando en una Republica se revuelven las cabezas que la gobiernan , que todos los de- mas de ella ( como miembros ) se turban y al teran , y que toda la Republica hierve en disen siones. Pues si todo este cuerpo del mundo se gobierna por los cielos , como por su cabeza ; an dando las cosas del cielo tan alteradas y fuera de su curso y orden natural , ¿ qué tales estarán estas cosas inferiores , que son los miembros y partes de este mundo? I Quál estará el ayre , sino lleno de truenos, relampagos y encendidos cometas ? quál estará la tierra , sino sacudida con los muchos temblores, que

t

Matth.

XXIV.

Mttth. XXIV.

i

Siech. XXXII.

Iim. XIII. j«;.

la tierra , sino sacudida con los muchos temblores, que t Matth. XXIV. Mttth. XXIV. i

III.

DE LA DOCTRINA CHRISTIAN A.

p

J

que arrancarán las peñas , y allanarán los mon tes, y llena de espantosas y hondas aberturas ? La mar se enbravecerá de manera , que serán sus on das tan altas y furiosas , que parecerá que por momentos quiere cubrir toda la tierrra. A los ve cinos atemorizará con su altura : a los distantes espantará con sus bramidos , que se oirán por muchas leguas. ¿ Quáles andarán entonces los hombres ? qué atonitos ? quan confusos ? quan perdido el consejo ? quan acabado el gusto de to das las cosas ? quan enmudecidos y turbados? Dice el Salvador i que se verán las gentes en grande aprieto y confusion , y andarán les hom bresflacos , consumidos y ahilados de muerte por ti temor grande de las cosas que sospecharán que han de venir sobre todo el mundo. Porque* aunque serán grandes las que verán , y mucho pa ra temer , creerán ser vigilia y vispera y mensa- geros de otras mucho mas espantosas. ¿Qué es es to ? (dirán unos a otros ) qué significan estos pro nosticos ? quál ha de ser el parto de tal preñez? en qué han de parar tales alteraciones de todos los elementos ? Assi andarán los hombres espantados y desma yados , caidos los brazos , y derribadas las alas de sus corazones , pasmados de verse unos a otros tan desfigurados , que juzgando asi por los otros, será bastante causa para desmayar. Cesarán to dos los oficios y grangerias , y con ellos todo el deseo y codicia de adquirir : tan ocupados con la

i lȒ. XXI.

to dos los oficios y grangerias , y con ellos todo el deseo y codicia de

9¿

PRIMERA PARTE

la. grandeza del temor , que no solamente de es to se olvidarán , sino tambien de comer y tomar el sustento de la vida. Todo el cuidado se em pleará en buscar lugares seguros para asegurarse de los freqiientes terremotos : que serán tales , que no solo los fuertes edificios no serán segura aco gida , mas ni tampoco las cuevas ; porque los temblores sacudirán y arrancarán las peñas , y los rayos y tempestades del ayre , y crecientes de la mar , y avenidas de los ríos , perderán el tino y todo consejo , y no sabrán que hacerse ; irse han

allanarán los montes. Y assi de esto como de

a entrar por las cuevas de las fieras ; y las fieras se vendrán a buscar los poblados , por guarecer se en las casas de los hombres. Todas las cria turas andarán de esta manera mezcladas y con fusas. Afligirlos han los males presentes , y mu cho mas el temor de los venideros , no sabiendo el fin en que han de parar tan espantosos princi pios. Faltan palabras para encarecer este negocio;

y todo lo que se dice , es mucho menos de lo que

alli se verá. Vemos ahora quando en la mar se levanta una brava tempestad y tormenta, o quando en la tierra hay algun grande terremoto , truenos , re lampagos y rayos , ¿ quáles andan los hombres, quan medrosos, quan corrados , quan pobres de esfuerzo , quan faltos de consejo? ¿ Pues quese ra quando el cielo y la tierra , y la mar , y el ayre ande todo alterado con propia tormenta en cada elemento , amenazando el sol con su luto , y la lu na con color dé sangre, y las estrellas centellean do,

en cada elemento , amenazando el sol con su luto , y la lu na con

DE LA DOCTRtNA CHPTSTI\NA.

9J

do, como que las sacude de si el cielo ? ¿ Quien en tal tiempo comCra ? quien dormirá ? quien tendrá un punto de reposo en medio de tantas tormentas ? O desventurada suerte la de lds ma los i sobre cuyas cabezas amenazan todos esto9 pronosticos ; y dichosa la de los buenos ¿ para ¡osquales todas estas cosas serán favores , y mert-' sageros alegres de la prosperidad que les ha de venir presto. Despues de estas señales llegarseles ha la ve- nida del Juez : delante del qual vendrá un di luvio defuego ¿ que abrasará y tornará en ceni

t-a toda la gloria de este mundo. i Este fuego i los malos será principio
t-a
toda la gloria de este mundo. i Este fuego i
los
malos será principio del fuego eterno ; y a los

buenos principio de su gloria , que andarán en él

( como los tres mancebos en la calerá de Nabu- chodonosor 2 ) alabando a Dios ; y a los que al

go tuvieren que satisfacer ¿ purgatorio desus cul

pas. Aqui fenecerá toda la gloria del mundo : aca barse ha el movimiento de los cielos ; el curso

de los planetas , la generacion y corrupcion de las co9as , la variedad de
de
los planetas , la generacion y corrupcion de
las
co9as , la variedad de los tiempos , con lo
demas que del movimiento de los cielos depen
de. Assi lo escribe S. Juan , 3 que vio un Anget
muy poderoso vestido de una nube muy respldn-
Atciente , el qual tenia su cara como un sol , y
clareo del cielo le servia de diadema de su cabe-
M
, sus piernas eran semejantet a unas gran -

¿tí columnas de fuego , y tenia puesto un pie so be la mar , y otro sobre la tierra : dice que vié

10 m. xiv. G co- , pmJm. xcni. b«. vil 1 ft.t. ni. j Apc.x.
10 m. xiv.
G
co-
,
pmJm. xcni. b«. vil
1 ft.t. ni.
j Apc.x.
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la mar , y otro sobre la tierra : dice que vié 10 m. xiv. G

Q&

t

-

-I

o

-PRIMERA PAKTB

como este Angtl levantando el brazo y junta

mente la voz. , entonó espantosamente con -esteju ramento: Vive el Señor para mi siempre , que no

ha de haver mas tiempo , no ha de haver mas mo

vimiento decielos , niproducciones de cosas , (y lo

que mas es ) ni lugar de penitencia , ni de mere Despues de este fuego (dice el Apostol i ) vendrá un Arcangel con grande poder y mages- tad , y tocará una trompeta , que sonará en todas las partes del mundo , y en lo mas alto del Cielo , y mas,profundo del inferno : con la qual llamará a todo¿ los nacidos ajuicio. Esta es aque lla espantosa voz de la qual decia S. Geronimo:

cer o desmerecer.

;,-.

,

n 2 Ahora coma, o beba , o duerma , cu todos

»» lugares y tiempossuena espantosamente en mis »? oídos aquella voz : « Levantaos, muertos, y ve nid ajuicio, i Quién apelará de este emplazamien to ? o quién podrá rehusar este juicio , y declinar jurisdiccion ? quién no temblará a tal llamamien to ? Esta poderosa voz forzará a la muerte aqne

Vuelva todo quanto. en el mundo robó , y de to do la despojará. Dice S. Juan 3 que a esta voz la mar entregó los muertos que tenia ; y que lo mismo hizo la tierra , y el inferno y la muerte-, i Qué cosa será ver alli parir la mar y la tierra por todas partes tantas diferencias de cuerpos, y ver correr de tantas partes en uno tantos exsr-

citos de naciones de gentes ? Alli estarán los Ale

gan-

f I. Thet. IV. z S. [Tur. ík Ri£ul. Mia. ttm. IX. di tintin ¡*J.V/'i.
f
I. Thet. IV.
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¡*J.V/'i.
3
Afec. XX.
estarán los Ale gan- f I. Thet. IV. z S. [Tur. ík Ri£ul. Mia. ttm. IX.

DELA DOCTKINACHRISTIANA.

99

zandros , los Daríos , los Cesares de los Roma nos, los Reyes y poderosissimos Monarcas del mundo ', mas con otro habito y otro semblan te, Con otros pensamientos muy diferentes de los que en este mundo tuvieron. Alli se juntarán to dos los hijos de Adam ¿ paraque cada cjual sea juzgado segun Sus obras. Estando piles todos en un íugaf esperando la

venida del juefc , baxará Christo , a quien el Pa dre Eterno constituyo Juez de los vívoi y muertos:

y assí como en la primera venida vino con gran- dissima humildad y mansedumbre , convidando

a los hombres con la paz , y llamandolos a la pe

nitencia ; assi en la segunda vendrá con grandí sima magestad y gloria , acompañado de todos los Poderes y Principados del Cielo , amenazan do con el furor de su ira a los que no se quisie ron aprovechar de su misericordia. Aqui será tan grande el temor y espanto de los malos , que (co mo dice lsaias i ) aitddrán buscando adonde es conderse , de temor de la magestad de Su vista. Será tari grande este temor que , Como dice

S. Juan 2 , los cielos y la tierra querrán huir , y no hallarán donde esconderse. Delante del juez vendrá 3 el estandarte Real de la Cruz para testimoino del remedio que Dios embió al mundo , del qual no se quiso aprove char. Esta Cruz justificará alli la causa de Dios,

y dexará a los malos sin escusa y sin consuelo. Entonces , dice el Salvador que llorarán todas

G 2 las 1 hd. H. i Alk. XX. i AUtth. XXIV.
G
2
las
1
hd. H.
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Alk. XX.
i
AUtth. XXIV.
escusa y sin consuelo. Entonces , dice el Salvador que llorarán todas G 2 las 1

IOO

PRIMERA PARTE ' .

!

las naciones de la tierra , golpeando y hiriendo sus pechos, i í O quánta razon tendrán de llo rar ! Llorarán porque ya no havrá lugar de huir de la Divina justicia , ni de acogerse a la miseri cordia con la penitencia : llorarán por la contu sion presente , y por la grandeza de los tormen tos por venir : llorarán su desastrado nacimien to , "y su triste suerte y su desventurado fin. Por estas y por otras muchas causas llorarán amarga mente : y como atajados por todas partes y po bres de consejo , herirán sus pechos sin reme dio.

Entonces el Juez mandará a los Angeles 2 que aparten la cizaña del trigo , a los malos de los buenos ,y alas ovejas de los cabritos ; y que sean puestos los cabritos a ovejas a la derecha. í O dichosos y bienaventura dos aquellos que alli serán puestos a la mano de recha ! Atribuiame , aflígeme , Señor , aqui :

aqui , Señor , corta , abrasa y mata , porque alii me pongas a tu mano derecha. ' Luego se comenzará a celebrar el juicio Ty i tratarse de las cansas de cada uno 5 segun lo es cribe el Propheta Daniel. 4 ¿ Mas de qué cosas se y cer cargo ? Dice el Sanco Job : $ Todos los pas- sos de mi inda tenris , Señor , contados. Y si te parece mucho esto , que se pida cuenta de tan pequeña obra como un passo , espantate mas de

la mano izquierda ,3 y las

ha

nos ha de pedir alli cuenca

& DW. VII. 5 JtbXIV.

"r

Mi.

Apc.

I.

a

Métti. XIII.

ha nos ha de pedir alli cuenca & DW. VII. 5 JtbXIV. "r Mi. Apc. I.

se nos

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U.

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de ha

XXV.

lo

4

f

M LA DOCTMBA ClfUiSTlAÍTA.

\o que dice el Señor por S. Matheo , i qué te pe dirán alli cuenta de la menor palabra ociosa , f será Lo mismo del menor pensamiento : y no solo de los que hicimos o pensamos prohibido , sino tambien de todo lo que dcxamos de hacer siendo obligados. Si con verdad dixeres : Señor , yo no o tío le castigaste. Y no solo de las malas obras, sino tambien de las buenas nos pedirán cuenta:

y

tu

hijo

,

juré ; dirá el Juez : Juró tu criado

i con que animo , con qué intento , qué fin tuvi mos quando las obramos ? De todos los momen tos y puntos de nuestra vida nos demandarán

cuenta como los gastamos. Pues si esto creemos;

i dónde nace en nosotros con tal fe tanto des

cuido ? en qué confiamos ? con qué nos asegura mos en medio de tantos peligros ? Pues acusadores y testigos alli no han de fal tar : nuestras mismas conciencias serán testigos y acusadores. Testigos serán tambien y acusadores todas las criaturas, que clamarán contra nosotros, porquan mal usamos de ellas haciendolas servir a nuestros vicios. Sobre todo será mayor testigo el mismo Juez a quien ofendimos. El mismo lo di ce por el Propheta Malachias : z Yo seré testigo apresurado contra los hechiceros y adulteros.y perjuros , y contra los que buscan calumnias, por quedarse- con el precio del jornalero , y con

tra los que maltratan a la viuda y al huerfano-

y oprimen a los estrangeros y peregrinos , sin ¡-.

considerar, que yo lo veo todo. -

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3

i » Mdack.lU.

Mírrfc.XII.

, sin ¡-. considerar, que yo lo veo todo. - -, G 3 i » Mdack.lU.

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IO*

PRIMERA PARTÍ

Será allí grande acusador el demonio. P'ce ¡5. Augustin que sabrá muy bien alegar de su de recho , y dirá ; » Juspissimo Juez , segun Justicia

»» a estos traydores has de sentenciar por míos n ahora r pues siempre lo
»»
a estos traydores has de sentenciar por míos
n
ahora r pues siempre lo fueron , y en todo me
siguieron , e hicieron mi voluntad . Tuyos, Se-
ñor , eran ellos por muchos títulos ; pues tu los
»»
criaste , y los conservaste en la vida por medio
del servicio de todas las criaturas , que a ellos
W
sujetaste ! mas sobre todo porque con tu Sangre
»»
y vida Jos redimiste : y ellos con sus pecados
»»
deshicieron en sus almas tu imagen y semejanza,
»»
y pusieron la mia : desechandote a ti , se abra-
»»
tos , y guardaron los mios ; con
zaron conmigo : despreciaron tus mandamien
mi espiritu se
?» gobernaron , y mis obras imitaron ; por misea- M apartido. t« minos anduvieron
gobernaron , y mis obras imitaron ; por misea-
M
apartido. t«
minos anduvieron , y en todo siguieron mi
.
Oida esta verdadera acusacion , pronunciará

el Juez esta sentencia : i Andad , malditos de

ptt Padre , alfuego eterno , que está aparejado para el diablo y para sus angeles. Luego vol viendose con alegre semblante a los buenos , les dirá : Venid , benditos de mi Padre , tomad la fosession del Jleyne para vosotros aparejado desde el principio del mundo. Assi irán los bue nos a la vida eterna , y los malos al fuego eterno:

que durará para siempre , adonde.arderán y pa decerán mientras Dios fuere Dios , maldiciendo

la Divina justicia , blasphemando de su gloria, dan- t UaHk. xxv. » . '
la
Divina justicia , blasphemando de su gloria,
dan-
t
UaHk. xxv.
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'.I' -
Dios , maldiciendo la Divina justicia , blasphemando de su gloria, dan- t UaHk. xxv. »

»B LA DOCTRINA CSRISTIANA.

IÓJ

dando bocados en todo lo que alcanzaren de sus carnes. Este es el proceso y la historia de aquel tan espantoso juicio : por donde cada qual veri lo que le importa aparejarse , porque escape de las llamas eternas.

CAPITULO XI.

SEL OCTAVO ARTICULO X>E LA FE.

Dicen las palabras del odtavo Articulo: Creo en el Espiritu Santo. Aqui comienza la tercera parte del Credo ; porque ya diximas co mo se dividiacn tres partes, y la razon de esta di vision. Tambien queda ya dicho , que aunque las obras de Dios en nosotros sean de una misma esen cia , y por eso de todas las tres Personas de la Santissima Trinidad ; con todo unas particular mente se atribuyen a una de las Personas , y otras aotra , por la consideracion de alguna particu lar conveniencia. Y pues ya esto queda asentado, y tratamos en la primera parte de las obras que atribuimos al Padre , y en la segunda de las que se atribuyen al Hijo , resta que en esta terce ra parte digamos del Espiritu Santo , y de las obras que se le atribuyen. Este Articulo contiene dos cosas. La primera es creer , que de la Persona del Padre y de la del Hijo procede una tercera Persona , que es de un mismo ser y esencia , y bondad y poder , y assi es verdadero Dios. Aqui se acaba de confessar el qual

el mysterio de la Santissima Trinidad , por

G

4

y poder , y assi es verdadero Dios. Aqui se acaba de confessar el qual el

I."- 'MIMÍRA PARTE

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'

qual confessamos en una esencia distincion de Per sonas ; mas no tres Dioses, sino solo un Dios: por que una sola es la esencia , comun a todas tres , y de todas comunicada , no por iguales partes , di vidiendo esa esencia en tres partes , una para esta primera Persona, y otra parte para la segunda Per sona, y otra parala tercera; sino que assí confessa mos esta igualdad , que creemos que todo el ser y poder "y saber^y bondad y esencia que tiene el Pa dre , se halla igualmente enteramente en el Hijo; y todo quanto hay en el Padre y en el Hijo , es tá perfectissimamente en el Espiritu Santo. Y aunque cada una de estas tres Personas sea santa y sea espiritu , no es esta la razon porque damos este ncinbre Espiritu Santo a la tercera Persona , sino por la manera de su produccion:

porque assi como a la segunda Persona llamamos Hijo por ser engendrado ; asi a la tercera llama dos Espiritu Santo por ser espirado. O por otra razon mas clara para los que no son letrados: lla mase assi por la obra que le atribuimos que hace en nosotros , que es inspirar en nosotros , o ( por decirlo mas claro ) por ser en nosotros el autor de la vida espiritual : en la qual nos alienta este Divino Espiritu. De esta razon se entiende la se gunda parte que este Articulo contiene , que es creer , que todo nuestro bien , todas aquellas obras con que agradamos a nuestro Señor , son agra dables por la virtud de este Divino Espiritu. Mas por Ventura parecerá a alguno ser esto contrario a 1q que quedadicho en la segunda par pe , que toda nuestra esperanza y todo nuestro O

f

a alguno ser esto contrario a 1q que quedadicho en la segunda par pe , que

bi-a

J>E LA BOCTRIKA CH3.ISTIANA.

JOJ

bien era por Jesu-Christo , del qual reconocia mos ser todo lo que teniamos y esperabamos te ner t y ahora pare-ce que esto mismo atribuimos al Espiritu Santo. A esto se responde , que toda la obra de nuestra redempcion primeramente es de toda la Santissima Trinidad. Ordenacion y acuer do fue de todas las tres Personas , que la segunr da se híciesse hombre , y pagasse las deudas de todos los hombres , y satisfaciesse a toda la San ta Trinidad. Estaba Dios en Christo reconcilian? do a sl mismo el mundo. i Era Christo verdadero Dios y verdadero hombre , y como hombre pa decía: y por estar esa Humanidad unida al Verbo, mediante el anima , sus obras eran de valor iar- finito para satisfacer a toda la Santissima Trini dad , paraque nos recibiesse en su amor y gra cia.

Mas porque de las tres Divinas Personas a la segunda fue encomendado este negocio T y el Hijo fue el que aparecio en este mundo he cho hombre , y él solo üie el Sacrificio y la causa meritoria de este perdon y de esta gracia; con muy grande razon y conveniencia la obra de la redempcion ( que principalmente es de toda la Santissima Trinidad en comun) se atribuye al ;, Mas porque el tener los hombres verdadero conocimiento y fe de todos los mysterios que por nosotros obró el Hijo de Dios hecho hombre en esre mundo , y la memoria de todo lo que nos de,

Hijo en particular,

1 II. en. V.