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Antología de Literaturas Antiguas

Literatura Egipcia

MAXIMAS DE PTAHOTEP «Señor, dueño mío! La vejez ha llegado, la edad mayor ha llegado, la desdicha está ahí; la debilidad reaparece y por ella hay que estar acostado todo el día; la vista baja, los oídos están sordos, la fuerza falla debido al cansancio; la boca está callada y ya no puede hablar; el espíritu tiene ausencias y ya no se acuerda de ayer; los huesos me hacen sufrir por todas partes. Lo que era bueno se ha vuelto malo, todo sabor ha desaparecido; la nariz, obturada, ya no puede respirar; seguir en pie, sentarse:

todo es fatigoso. ¡Lo que la vejez hace a los hombres es malo en todos los aspectos! ¡Permítase a tu humilde servidor escoger un cayado para su vejez, a quien pueda repetir las palabras de los jueces, los consejos de los que antaño fueron y que entonces obedecían a los dioses! ¡Que ocurra lo mismo contigo, para que el mal se aleje del pueblo y te sirvan las Dos Orillas!» Entonces la Majestad de ese dios habló así:

«Enséñale I lo que se dijo en el pasado, de manera que sea un buen ejemplo para los hijos de los dignatarios y penetren en él el juicio y la exactitud. Háblale, ya que nadie es sabio de nacimiento».Aquí dan comienzo las máximas del hermoso discurso que pronunció el noble conde, padre del dios, el propio hijo mayor del rey, gobernador de la ciudad, el visir Ptah-Hotep, para enseñar al ignorante el saber según las reglas del buen discurso, fuente de felicidad para quien lo escuche y de desgracia para quien lo rechace.

Así es como habló a su hijo:

Modestia.- 1 «No seas arrogante por tu saber, sino consulta al hombre sin cultura tanto como al sabio, ya que nunca se alcanza una

competencia total y nunca el artesano domina plenamente su arte. La buena palabra está más oculta que la malaquita, pero se la encuentra en casa de las esclavas de los molinos. El tiempo del deseo.- 11 Sigue tu deseo mientras estés con vida, y no hagas más que lo que está dicho; no abrevies el tiempo en que sigues tu deseo, pues perder ese tiempo indispone al «ka». No uses el tiempo del día más de lo que requiere el cuidado de tu casa. Cuando llegan las riquezas, sigue tu deseo, pues las riquezas no aprovechan cuando se descuida el deseo. La avaricia.- 19 Guárdate de un acto de avaricia: es una enfermedad mala e incurable; hace imposible la confianza; enzarza a padres, madres y hermanos uterinos; separa a la mujer y al marido; es una acumulación de todo lo que hay de malo y un saco de todo lo que es odioso. El arte de escuchar.- 38 Si escuchas lo que te he dicho, tus proyectos serán excelentes, como los de de escuchar tus mayores. Su verdad permanece, es su tesoro, y su recuerdo pasa a la boca de los hombres porque sus máximas eran buenas. Cada una de sus palabras se transmite y ninguna se perderá jamás en este país, pues llevan hacia el bien los pensamientos, y los nobles hablarán de ellas. La enseñanza de un hombre está hecha para decírsela a la posteridad: quien la escucha se hará un maestro escuchando. Se reconoce al sabio por lo que sabe y al noble por sus buenas acciones. Su corazón y su lengua están en armonía, sus labios son justos cuando hablan, sus ojos ven, sus oídos se gozan en oír lo que es útil a su hijo. Así ocurre con el que obra la verdad sin ninguna injusticia.

Fragmento del Canto del Arpista Sobre la caducidad de las cosas mundanas

"Ninguno de ellos regresa de donde están. ¿Quién puede decirnos su aspecto y su estado, quién puede describirnos sus moradas, quién puede dar consuelo a nuestros corazones sirviéndonos de guía hacia los lugares para donde partieron?

Consuela tu corazón, has que olvide estas cosas; no te queda nada mejor que seguir sus deseos mientras estés vivo.

Unge tu cabeza con aromados ungüentos, ponte vestidos de seda impregnados de perfumes preciosos, verdaderas obras de los dioses.

Goza más de cuanto haz gozado hasta ahora, no hagas sufrir tu corazón por falta de placeres.

Piénsalo a nadie le es permitido llevar consigo sus bienes. Piénsalo, jamás ninguno de los que partieron ha podido regresar".

llevar consigo sus bienes. Piénsalo, jamás ninguno de los que partieron ha podido regresar". El libro

El libro de los Muertos

Literatura Asirio-Babilónica

Literatura hebrea

Génesis/ fragmento 1 1 Al principio Dios creó el cielo y la tierra. 2 La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de Dios se aleteaba sobre las aguas.

3 Entonces Dios dijo: "Que exista la luz". Y la luz

existió. 4 Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas; 5 y llamó Día a la luz y

Noche a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día.

6 Dios dijo: "Que haya un firmamento en medio

de las aguas, para que establezca una separación

entre ellas". Y así sucedió. 7 Dios hizo el firmamento, y este separó las aguas que están debajo de él, de las que están encima de él; 8 y Dios llamó Cielo al firmamento. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el segundo día.

9 Dios dijo: "Que se reúnan en un solo lugar las

aguas que están bajo el cielo, y que aparezca el suelo firme". Y así sucedió. 10 Dios llamó Tierra al suelo firme y Mar al conjunto de las aguas. Y Dios vio que esto era bueno.11 Entonces dijo:

sobre la tierra, por el firmamento del cielo". 21 Dios creó los grandes monstruos marinos, las diversas clases de seres vivientes que llenan las aguas deslizándose en ellas y todas las especies de animales con alas. Y Dios vio que esto era bueno. 22 Entonces los bendijo, diciendo: "Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares y que las aves se multipliquen sobre la tierra". 23 Así hubo una tarde y una mañana:

este fue el quinto día.

24 Dios dijo: "Que la tierra produzca toda clase

de seres vivientes: ganado, reptiles y animales salvajes de toda especie". Y así sucedió. 25 Dios hizo las diversas clases de animales del campo, las diversas clases de ganado y todos los reptiles de la tierra, cualquiera sea su especie. Y Dios vio que esto era bueno. 26 Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo,

el ganado, las fieras de la tierra, y todos los

animales que se arrastran por el suelo".

"Que la tierra produzca vegetales, hierbas que den

27

Y Dios creó al hombre a su imagen;

semilla y árboles frutales, que den sobre la tierra

lo

creó a imagen de Dios,

frutos de su misma especie con su semilla

los creó varón y mujer.

adentro". Y así sucedió. 12 La tierra hizo brotar

28

Y los bendijo, diciéndoles: "Sean fecundos,

vegetales, hierba que da semilla según su especie y árboles que dan fruto de su misma especie con su semilla adentro. Y Dios vio que esto era bueno.13 Así hubo una tarde y una mañana: este fue el tercer día.

multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo

y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra". 29 Y continuó diciendo: "Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la

14

Dios dijo: "Que haya astros en el firmamento

tierra, y todos los árboles que dan frutos con

del cielo para distinguir el día de la noche; que

semilla: ellos les servirán de alimento. 30 Y a

ellos señalen las fiestas, los días y los años, 15 y que estén como lámparas en el firmamento del

todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por

cielo para iluminar la tierra". Y así sucedió. 16

el

suelo, les doy como alimento el pasto verde".

Dios hizo los dos grandes astros el astro mayor para presidir el día y el menor para presidir la nochey también hizo las estrellas. 17 Y los puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra,

así sucedió. 31 Dios miró todo lo que había

hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día. 2 1 Así fueron terminados el cielo y la tierra, y

Y

18

para presidir el día y la noche, y para separar la

todos los seres que hay en ellos.

luz de las tinieblas. Y Dios vio que esto era bueno. 19 Así hubo una tarde y una mañana: este fue el cuarto día.

2 El séptimo día, Dios concluyó la obra que había hecho, y cesó de hacer la obra que había emprendido. 3 Dios bendijo el séptimo día y lo

20

Dios dijo: "Que las aguas se llenen de una

consagró, porque en él cesó de hacer la obra que

multitud de seres vivientes y que vuelen pájaros

había creado.

La torre de Babel 11 1 Todo el mundo hablaba una misma lengua y empleaba las mismas palabras. 2 Y cuando los hombres emigraron desde Oriente, encontraron una llanura en la región de Senaar y se establecieron allí. 3 Entonces se dijeron unos a otros: "¡Vamos! Fabriquemos ladrillos y pongámolos a cocer al fuego". Y usaron ladrillos en lugar de piedra, y el asfalto les sirvió de mezcla. 4 Después dijeron: "Edifiquemos una ciudad, y también una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo, para perpetuar nuestro nombre y no dispersarnos por toda la tierra".

5 Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la torre que

los hombres estaban construyendo, 6 y dijo: "Si esta es la primera obra que realizan, nada de lo que se propongan hacer les resultará imposible, mientras formen un solo pueblo y todos hablen la misma lengua. 7 Bajemos entonces, y una vez allí, confundamos su lengua, para que ya no se entiendan unos a otros". 8 Así el Señor los dispersó de aquel lugar, diseminándolos por toda la tierra, y ellos dejaron de construir la ciudad. 9 Por eso se llamó Babel: allí, en efecto, el Señor

confundió la lengua de los hombres y los dispersó por toda la tierra.

Proverbios

Contra la pereza

6 Fíjate en la hormiga, perezoso, observa sus

costumbres y aprende a ser sabio:

7 ella, que no tiene jefe ni capataz ni dueño,

8 se provee de alimento en verano y junta su comida durante la cosecha.

9 ¿Hasta cuándo estarás recostado, perezoso,

cuándo te levantarás de tu sueño? 10 "Dormir un poco, dormitar otro poco, descansar otro poco de brazos cruzados":

11 así te llegará la pobreza como un salteador y la miseria como un hombre armado.

Eclesiástico

La verdadera y la falsa amistad

5 Las palabras dulces multiplican los amigos y un

lenguaje amable favorece las buenas relaciones.

7 Si ganas un amigo, gánalo en la prueba, y no le des confianza demasiado pronto.

8 Porque hay amigos ocasionales, que dejan de serlo en el día de aflicción.

9 Hay amigos que se vuelven enemigos, y para

avergonzarte, revelan el motivo de la disputa.

10 Hay amigos que comparten tu mesa y dejan

de serlo en el día de la aflicción.

11 Mientras te vaya bien, serán como tú mismo

y hablarán abiertamente con tus servidores;

12 pero si te va mal, se pondrán contra ti y se

esconderán de tu vista.

13 Sepárate de tus enemigos y sé precavido con

tus amigos.

14 Un amigo fiel es un refugio seguro: el que lo

encuentra ha encontrado un tesoro.

15 Un amigo fiel no tiene precio, no hay manera

de estimar su valor.

16 Un amigo fiel es un bálsamo de vida, que

encuentran los que temen al Señor. 17 El que teme al Señor encamina bien su amistad, porque como es él, así también será su amigo.

La palabra, prueba del hombre

4 Cuando se zarandea la criba, quedan los residuos:así los desechos de un hombre aparecen en sus palabras.

5 El horno pone a prueba los vasos del

alfarero,y la prueba del hombre está en sus conversación.

6 El árbol bien cultivado se manifiesta en sus

frutos: así la palabra expresa la índole de cada

uno.

7 No elogies a nadie antes de oírlo razonar,

porque allí es donde se prueban los hombres.

Apocalipsis

Las cuatro primeras trompetas

7 Cuando el primer Ángel tocó la trompeta, cayó sobre la tierra granizo y fuego mezclado con

sangre: la tercera parte de la tierra fue consumida, junto con la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde.

8 Cuando el segundo Ángel tocó la trompeta, se

precipitó sobre el mar una masa incandescente, grande como una montaña: la tercera parte del mar se convirtió en sangre; 9 murió la tercera parte de los seres vivientes que habitan en sus

aguas, y fue destruida la tercera parte de las naves.

10 Cuando el tercer Ángel tocó la trompeta, un

astro enorme que ardía como una antorcha cayó del cielo sobre la tercera parte de los ríos y de los

manantiales. 11 El astro se llamaba "Ajenjo". La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y murieron muchos hombres que bebieron de esas aguas, porque se habían vuelto amargas.

12 Cuando el cuarto Ángel tocó la trompeta, se

oscureció la tercera parte del sol, de la luna y de las estrellas. El día perdió la tercera parte de su

luz, y lo mismo sucedió con la noche.

13 Y después vi y oí a un águila que volaba en el

cielo y decía con voz potente: "¡Ay de los habitantes de la tierra, cuando resuenen las trompetas que ya se disponen a tocar los otros tres Ángeles!".

La quinta trompeta 9 1 Cuando el quinto Ángel tocó la trompeta, vi una estrella que había caído del cielo a la tierra. La estrella recibió la llave del pozo del Abismo, 2 y cuando abrió el pozo, comenzó a subir un humo, como el de un gran horno, que oscureció el sol y el aire. 3 Del humo salieron langostas que se expandieron por toda la tierra, y estas recibieron un poder como el que tienen los escorpiones de la tierra. 4 Se les ordenó que no dañaran las praderas ni las plantas ni los árboles, sino solamente a los hombres que no llevaran la marca de Dios sobre la frente. 5 Se les permitió, no que los mataran, sino que los atormentaran durante cinco meses, con un dolor parecido al que produce la picadura del escorpión. 6 En aquellos días los hombres buscarán la muerte, y no la encontrarán; querrán morir, pero la muerte huirá de ellos.

7 Las langostas parecían caballos equipados para

la guerra: tenían en su cabeza algo parecido a

coronas doradas y su rostro era semejante al rostro humano. 8 Su cabello era como el de las mujeres y sus dientes como dientes de leones. 9 Su tórax parecía una coraza de hierro; y el zumbido de sus alas era como el ruido de carros de muchos caballos corriendo al combate. 10 Tenían colas con un aguijón como los escorpiones, y en ellas residía el poder para dañar a los hombres durante cinco meses. 11 Su rey era el Ángel del Abismo, cuyo nombre es "Destructor": "Abadón", en hebreo, y "Apolión", en griego.

12 La primera calamidad ha pasado, pero sepan

que todavía faltan dos más. La sexta trompeta 13 Cuando el sexto Ángel tocó la trompeta, escuché una voz que provenía de los cuatro ángulos del altar de oro que está delante de Dios. 14 Y esa voz dijo al sexto Ángel, al que tenía la trompeta: "Suelta a los cuatro Ángeles que están encadenados junto al gran río Éufrates". 15 Y fueron soltados los cuatro Ángeles que estaban preparados para la hora, el día, el mes y el año en que debían exterminar a una tercera parte de los hombres. 16 Su ejército constaba de doscientos millones de jinetes: yo pude oír este número. 17 En la visión vi así a los caballos y a los jinetes: los jinetes llevaban corazas de fuego, de jacinto y de azufre; la cabeza de los caballos se parecía a la de los leones, y su boca vomitaba fuego, humo y azufre. 18 Una tercera parte de los hombres fue exterminada por estas tres plagas: el fuego, el humo y el azufre que salía de la boca de los caballos. 19 Porque el poder de esos caballos reside en su boca y en sus colas: sus colas son como serpientes, que tienen cabezas con las cuales hacen daño. 20 Y el resto de los hombres que no habían sido dañados por las plagas, no se arrepintieron de sus obras ni dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, que son incapaces de ver, de oír y de caminar. 21 No, ellos no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus maleficios, ni de sus fornicaciones, ni de sus robos.

La séptima trompeta

15 Cuando el séptimo Ángel tocó la trompeta,

resonaron en el cielo unas voces potentes que decían: "El dominio del mundo ha pasado a

manos de nuestro Señor y de su Mesías, y él reinará por los siglos de los siglos".

El cantar de los cantares Expresiones de amor mutuo El Amado 15 ¡Qué hermosa eres, amada mía,qué hermosa eres! ¡Tus ojos son palomas! La Amada

16 ¡Qué hermoso eres, amado mío,

eres realmente encantador!

¡Qué frondoso es nuestro lecho!

17 Las vigas de nuestra casa son los cedros

y nuestro artesonado, los cipreses.

Literatura India

2 1 Yo soy el narciso de Sarón, el lirio de los valles. El Amado

2 Como un lirio entre los cardos

es mi amada entre las jóvenes. La Amada

3 Como un manzano entre los árboles silvestres, es mi amado entre los jóvenes:

yo me senté a su sombra tan deseada y su fruto es dulce a mi paladar.

4 Él me hizo entrar en la bodega

y enarboló sobre mí la insignia del Amor.

5 Reconfórtenme con pasteles de pasas, reanímenme con manzanas, porque estoy enferma de amor.

Panchatantra (siglo II a.C.) Los brahmanes y el león En cierto pueblo había cuatro brahmanes que eran amigos. Tres habían alcanzado el confín de cuanto los hombres pueden saber, pero les faltaba cordura. El otro desdeñaba el saber; sólo tenía cordura. Un día se reunieron. ¿De qué sirven las prendas, dijeron, si no viajamos, si no logramos el favor de los reyes, si no ganamos dinero? Ante todo, viajaremos.Pero cuando habían recorrido un trecho, dijo el mayor:- Uno de nosotros, el cuarto, es un simple, que no tiene más que cordura. Sin el saber, con mera cordura, nadie obtiene el favor de los reyes. Por consiguiente, no compartiremos con él nuestras ganancias. Que se vuelva a su casa. El segundo dijo:

- Mi inteligente amigo, careces de sabiduría. Vuelve a tu casa.

El tercero dijo:

- Ésta no es manera de proceder. Desde chicos hemos jugado juntos. Ven, mi noble

amigo. Tú tendrás tu parte en nuestras ganancias. Siguieron su camino y en un bosque hallaron los huesos de un león. Uno de ellos dijo:

- Buena ocasión para ejercitar nuestros conocimientos. Aquí hay un animal muerto; resucitémoslo.

El primero dijo:

- Sé componer el esqueleto.

El segundo dijo:

- Puedo suministrar la piel, la carne y la sangre. El tercero dijo:

- Puedo darle vida.

El primero compuso el esqueleto, el segundo suministró la piel, la carne y la sangre. El tercero se disponía a infundir la vida, cuando el hombre cuerdo observó:

- Es un león. Si lo resucitan, nos va a matar a todos.

- Eres muy simple -dijo el otro-. No seré yo el que frustre la labor de la sabiduría.

- En tal caso -respondió el hombre cuerdo- aguarda que me suba a este árbol.

Cuando lo hubo hecho, resucitaron al león; éste se levantó y mató a los tres. El hombre

cuerdo esperó que se alejara el león, para bajar del árbol y volver a su casa.

Rabindranath Tagore

VOCACIÓN Todas las mañanas, cuando el gongo da las diez y yo voy camino de la escuela, me encuentro en la calleja con ese vendedor que grita: «¡Pulseras, pulseras de plata y de cristal!» Nunca tiene prisa, ni va más que por donde quiere, ni le obligan a llegar a sitio alguno, ni a volver a casa a su hora ¡Quién fuera vendedor, para pasarme el día por la calleja gritando: «¡Pulseras, pulseras de plata y de cristal!»

A las cuatro, cuando vuelvo de la escuela,

miro todas las tardes por el portón de aquella casa que está allí y veo al jardinero cavando la tierra del jardín. Hace lo que le da la gana con

su azadón, se mancha la ropa de polvo cuanto

quiere y nadie viene a decirle que si el sol le está poniendo negro, que si se está calando de agua ¡Quién fuera jardinero, para cavar y cavar toda la tarde en el jardín sin que nadie me quitara! Cuando madre, en el mismo momento en que

oscurece, me manda a la cama, veo por la ventana al sereno, que se pasea vigilando

arriba y abajo. La calle está oscura y solitaria y

la farola está en pie como un gigante con un

solo ojo colorado en la frente. El sereno viene y va meciendo su farol con su sombra al lado, y en su vida se tiene que acostar. ¡Quién fuera sereno, para pasarme la noche entera, calle abajo, calle arriba persiguiendo

las sombras con mi farol!

REGALO DE AMANTE

Anoche, en el jardín, te ofrecí el vino espumeante

de mi juventud. Tu te llevaste la copa a los

labios, cerraste los ojos y sonreíste;

y mientras, yo alcé tu velo, solté tus

trenzas y traje sobre mi pecho tu cara dulcemente silenciosa;

anoche,

cuando el sueño de la luna rebosó el mundo del dormir.

Hoy, en la calma, refrescada de rocío, del alba, tú vas camino del templo de Dios, bañada y vestida de blanco, con un cesto de flores en la mano. Yo, a la sombra del árbol, me aparto inclinando la cabeza; en la calma del alba, junto al camino solitario del templo.

JUGUETES

¡Qué feliz eres, niño, sentado en el

polvo,

divirtiéndote toda la mañana con una ramita rota! Sonrío al verte jugar con este trocito de

madera. Estoy ocupado haciendo cuentas,

y me paso horas y horas sumando cifras.

Tal vez me miras con el rabillo del ojo y

piensas:

«¡Qué necesidad perder la tarde con un juego como ese!»

Niño, los bastones y las tortas de barro Ya no me divierten; he olvidado tu arte. Persigo entretenimientos costosos

y amontono oro y plata.

Tú juegas con el corazón alegre con todo cuanto encuentras. Yo dedico mis fuerzas y mi tiempo

a la conquista de cosas que nunca podré obtener.

En mi frágil esquife pretendo cruzar el mar de la ambición,

y llego a olvidar que también mi trabajo

es sólo un juego.

Literatura China

Segundo King/ Confucio /fragmentos/

Cuando el centro y la armonía han alcanzado su máximo grado de perfección, la paz y

el orden reinan en el cielo y en la tierra, y todos los seres alcanzan su total desarrollo.

El hombre noble, cualesquiera que sean las circunstancias en que se encuentre se adapta

a ellas con tal de mantenerse siempre en el centro. En cuanto conseguía una nueva

virtud, se apegaba a ella, la perfeccionaba en su interior y ya no la abandonaba en toda

la vida.

El camino recto o norma de conducta moral debemos buscarla en nuestro interior. No es verdadera norma de conducta la que se descubre fuera del hombre, es decir, la que no deriva directamente de la propia naturaleza humana. Quien desea para los demás lo mismo que desearía para sí, y no hace a sus semejantes lo que no quisiera que le hicieran a él, éste posee la rectitud de corazón y cumple la norma de conducta moral que la propia naturaleza racional impone al hombre. La perseverancia en el camino recto y la práctica constante de las buenas obras, cuando han alcanzado su prado máximo de perfección, producen óptimos resultados; del mismo modo, el fiel cumplimiento del deber dará lugar a beneficios sin límite, siendo su causa unas fuerzas de naturaleza sutil e imperceptible. Existen cinco deberes fundamentales, comunes y tres facultades para practicarlos. Estos deberes se refieren a las cinco relaciones siguientes: las relaciones que debe existir entre el príncipe y los súbditos, entre el padre y sus hijos, entre el marido y la esposa, entre los hermanos mayores y los menores, y entre los amigos. El recto comportamiento en estas cinco relaciones constituye el principal deber común a todos los hombres. Para el buen gobierno de los reinos es necesaria la observancia de nueve reglas universales: el dominio y perfeccionamiento de uno mismo, el respeto a los sabios, el amor a los familiares, la consideración hacia los ministros por ser los principales funcionarios del reino, la perfecta armonía con todos los funcionarios subalternos y con los magistrados, unas cordiales relaciones con todos los súbditos, la aceptación de los consejos y orientaciones de sabios y artistas de los que siempre debe rodearse el gobernante, la cortesía con los transeúntes y extranjeros, y el trato honroso y benigno para con los vasallos.

Si antes de ponernos a hablar determinamos y escogemos previamente las palabras, nuestra conversación no será vacilante ni ambigua. Si en todos nuestros negocios y empresas determinamos y planeamos previamente las etapas de puesta actuación, conseguiremos con facilidad el éxito. Si determinamos con la suficiente antelación nuestra norma de conducta en esta vida, en ningún momento se verá nuestro espíritu

asaltado por la inquietud. Si conocemos previamente nuestros deberes, nos resultará fácil su cumplimiento.

Cuando el reino es administrado con justicia y equidad, bastará su palabra para que le

sea conferida la dignidad que merece; cuando el Reino sea mal gobernado, y se produzca disturbios y sediciones, bastará su silencio para salvar su persona. …. El sabio pretende que sus acciones virtuosas pasen desapercibidas a los hombres, pero día por día se revelan con mayor resplandor; contrariamente, el hombre inferior

realiza con ostentación las acciones virtuosas, pero se desvanecen rápidamente. La conducta del sabio es como el agua: carece de sabor, pero a todos complace; carece de color, pero es bella y cautivadora; carece de forma, pero se adapta con sencillez y orden a las más variadas figuras. Contrólate a ti mismo hasta en tu casa; no hagas, ni aún en el lugar más secreto, nada de lo que puedas avergonzarte. Sin ofrecer bienes materiales el sabio se gana el amor de todos; sin mostrarse cruel ni encabezado, es temido por el pueblo más que las hachas y las lanzas. La pompa y la ostentación sirven de muy poco para la conversión de los pueblos.

Tao Te King/ Lao Tse

IX

Más vale renunciar antes que sostener en la mano un vaso lleno sin derramarlo. La espada que usamos y afilamos continuamente no conservará mucho tiempo su hoja. Una sala llena de oro y jade nadie la puede guardar. Quien se enorgullece de sus riquezas atrae su propia desgracia. Retirarse de la obra acabada, del renombre conseguido, esa es la ley del cielo.

Wan Wei/ Despedida Desmonto. Mientras bebemos vino; ¿A dónde irás? El mundo me ha engañado; A mi colina del mediodía me vuelvo. Ve, vete. No pregunto más; Nubes blancas sin fin, nubes.

Li Po/ Pregunta y respuesta ¿Por qué vivo en la colina verde-jade? Río y me respondo. Mi corazón sereno:

Flor de durazno que arrastra la corriente. No el mundo de los hombres, Bajo otro cielo vivo, en otra tierra.

Tu Fu/ Después de la lluvia Otoño, las nubes incendian el horizonte. El viento del oeste lo gobierna todo. Tras la larga noche de lluvia Salen los campesinos al fino aire del alba. Los árboles del desierto dejan caer sus pocas hojas.

Alguien toca una flauta tártara a la entrada del pueblo. Un pato salvaje cruza el cielo vacío.

Han Yu/ Misión de la literatura Todo resuena, apenas se rompe el equilibrio de las cosas. Los árboles y las yerbas son silenciosas; el viento las agita y resuenan. El agua está callada:

el aire la mueve, y resuena; las olas rugen: algo las oprime; la cascada se precipita: le falta suelo; el lago hierve: algo lo calienta. Son mudos los metales y las piedras, pero si algo los golpea, resuenan. Así el hombre. Si habla es que no puede contenerse; si se emociona, canta; si sufre, se lamenta. Todo lo que sale de su boca en forma de sonido se debe a una ruptura de su equilibrio. La música nos sirve para desplegar los sentimientos comprimidos en nuestro fuero interno. Escogemos los materiales que más fácilmente resuenen y con ellos fabricamos instrumentos sonoros: metal y piedra, bambú y seda, calabazas y arcilla, piel y madera. El cielo no procede de otro modo. También él escoge aquello que más fácilmente resuena: los pájaros en la primavera; el trueno en verano; los insectos en otoño; el viento en invierno. Una tras otra, las cuatro estaciones se persiguen en una cacería que no tiene fin. Y su continuo transcurrir, ¿no es también una prueba de que el equilibrio cósmico se ha roto? Lo mismo sucede entre los hombres; el más perfecto de los sonidos humanos es la palabra; la literatura, a su vez, es la forma más perfecta de la palabra. Y así, cuando el equilibrio se rompe, el cielo escoge entre los hombres a aquellos que son más sensibles, y los hace resonar.

Literatura Persa

Firdusi "Las edificaciones de la ciudad se deterioran

a causa de la lluvia y la luz del Sol."

"Estoy agradecido a este gran palacio del verso [El Shahnameh] Ya que no puede ser vencido por el viento ni la lluvia" "Yo no partiré cuando concluya mi vida, Permaneceré en la semilla de la lengua persa"

Hafiz /Manos hermosas

" Este es la clase de amigo que eres:

Sin hacer que me acuerde de la angustiosa historia de mi alma,

te metes en mi casa de noche y mientras

duermo,

te llevas silenciosamente todo mi sufrimiento

y mi sórdido pasado

En tus hermosas manos. El cielo diurno. Seamos como dos estrellas fugaces en el cielo diurno. No le dejemos saber a nadie de nuestra sublime belleza cuando tomamos a Al-lâh de las manos y

ardemos

en una existencia que desafía, que sobrepasa toda descripción de éxtasis y

amor. "

Rudagi

Vive felizmente con las de ojos negros que el mundo no es nada más que viento y fábula.

Alégrate de lo que has conseguido

y no recuerdes el pasado.

Para mi aquel rizado y perfumado cabello,

para mi aquella cara de luna que es de raza de ángeles. Afortunado es el que utiliza y obsequia, desafortunado el que no utiliza y ni ofrenda. Este mundo de anhelo es como el viento y la

nube,

acerca el vino, ¡pase lo que pase!

Rubayat/ Omar Jayam

4

Lámparas que se apagan, esperanzas que se encienden: la aurora.

Lámparas que se encienden, esperanzas que se apagan: la noche.

11

Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, procura ser feliz hoy. Coge un ánfora de vino, siéntate a

la luz de la luna y bebe, mientras te dices que quizás mañana te busque, en vano, el astro de la noche.