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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior Universitaria

Misión Sucre Aldea Costa Rica

Barquisimeto Estado Lara

Sucre – Aldea Costa Rica Barquisimeto – Estado Lara Triunfadora: Bárbara Amaro C. I.: 24.339.151 Sección:

Triunfadora:

Bárbara Amaro

C. I.: 24.339.151

Sección: 1816 Administración

Formación Socio Crítica

Prof.: Yamileth Echeandía

Abril de 2016

INTRODUCCION

Venezuela es conocida en todo el mundo por sus grandes reservas de petróleo, y ahora más que nunca, cuando organismos internacionales como la Agencia Internacional de Energía reconocieron que los 236.000 millones de barriles de petróleo que están en la Faja del Orinoco deben ser contabilizadas como parte de las reservas probadas de petróleo venezolano. Si a los 80.000 millones de barriles actuales les sumamos esos 236.000 millones, Venezuela el país con la mayor reserva de petróleo crudo del planeta, con aproximadamente 316.000 millones de barriles. Eso significa, que al ritmo de producción de hoy, aproximadamente 3.000.000 de barriles diarios, se tendría petróleo por 288 años.

Esta cifra permite aseverar que serán muchos los años que les quedan a los venezolanos por seguir recibiendo los famosos petrodólares que en los últimos años han engordado su fisco nacional; y es probable, que por la característica de su economía, se siga aumentando el gasto público y estimulando una industrialización basada en los recursos energéticos. Cabe señalar, que para el año 2008, de las cuantiosas reservas que se estiman que haya en la Faja petrolífera del Orinoco, sólo está en proceso de explotación una parte.

Indistintamente de los matices y opiniones que surgen de la academia, medios de comunicación y de la propia industria petrolera venezolana, la realidad económica actual demuestra que el país no ha podido escapar de la dependencia que se tiene de los ingresos petroleros. De hecho, las estimaciones demuestran que lo contrario no ocurrirá en el corto y mediano plazo. Los indicadores financieros del sector público señalan que el Estado venezolano, dueño y amo de la industria petrolera, va seguir marcando esa "vil" dependencia. La disyuntiva planteada por Alberto Adriani y luego promovida por Arturo Uslar Pietri en la década de los Treinta, está en el debate hoy.

Un capítulo trascendental dentro de la historia contemporánea de Venezuela es la aparición, desarrollo, consolidación y evolución de la industria minera y petrolera, que de acuerdo a los acontecimientos históricos conocidos, se inicia durante los últimos años del gobierno de Cipriano Castro, y el gobierno de Juan Vicente Gómez, con el otorgamiento de múltiples concesiones para explorar y explotar los yacimientos que se encontraban en el territorio establecido, o incluso mucho antes, con la concesión otorgada en el año 1865 en el Estado Zulia, que caducó en menos de un año por incumplimiento de contrato por parte del concesionario.

No obstante, de acuerdo a las impresiones expuestas en el video “Los inicios de la producción petrolera en Venezuela - Reventón 1 y 2”, se enmarca en un contexto de años de búsqueda, por el especial interés extranjero en localizar posibles afloramientos naturales de petróleo y gas, o de lugares con características geológicas visibles que dieran pistas sobre el potencial de los recursos petrolíferos de Venezuela. En este sentido, se destaca los esfuerzos realizados por un grupo de geólogos estadounidenses, los cuales iniciaron sus estudios en el Estado Táchira.

Es por ello, que el año 1878 también representa una época inolvidable cuando se trata del inicio de la exploración petrolera venezolana, por el otorgamiento de la concesión a la empresa Petrolia del Táchira en la Hacienda ubicada en el campo la Alquitrana en el Estado Táchira, con la perforación del pozo Eureka I y la producción de menos de 50 barriles diarios. Sin embargo, al momento de recordar la historia de la industria petrolera durante el principio del siglo XX, se debe mencionar que para el año 1913 la compañía New York and Bermúdez realiza operaciones en el Lago de Asfalto de Guanoco, y un año después en 1914, la Caribbean Petroleum Company del grupo Shell realiza la perforación del pozo Zumaque I, cerca de Mene Grande Estado Zulia, el cual se convirtió en el primer pozo productor, dando inicio a la producción comercial de petróleo en Venezuela.

Ahora bien, Venezuela para estos años se caracterizaba por contar con muy escasos recursos económicos, de transporte, educativos, de salud, comunicacionales, poca industrialización, predominaba el sector agrícola,

donde los principales productos de exportación eran el café, cacao y ganado. Es por tal motivo y a los acontecimientos históricos descritos anteriormente, aunados a la ocurrencia de la Primera Guerra Mundial y a la falta de combustibles y derivados del petróleo, que Venezuela comienza a enlazar su destino con esta naciente industria petrolera.

Durante estos años la actividad petrolera se abre camino, y para finales de 1918, se concibe al petróleo como un rubro de exportación, una vez que en el año 1917 comienza la operatividad de la Refinería de San Lorenzo, ubicada en el Estado Zulia. Posteriormente, después de varios años de explotación estándar, ocurre en el año 1922, el reventón del pozo Barrosos N° 2, ubicado en la costa oriental del Lago de Maracaibo, donde deslumbra al mundo con el potencial hidrocarburífero mostrado de aproximadamente de 100.000 barriles diarios, hecho que provocó una competencia desenfrenada entre las compañías petroleras transnacionales por adquirir concesiones en Venezuela.

Por otro lado, es conocido que durante el gobierno del general Juan Vicente Gómez, la exploración y explotación petrolera se fue transformando sistemáticamente, más por coincidencia de hechos externos que por su política petrolera, la cual se caracterizó por el otorgamiento de diversas concesiones, con pocas regulaciones de carácter técnico o rentístico de interés público nacional.

Sin embargo, estos hechos y el gran interés por parte de las empresas petroleras extranjeras en el petróleo venezolano, intensificaron las inversiones para la construcción de infraestructuras para su extracción, transporte, y comercialización, así como la refinación, resaltando la utilización de miles de tuberías usadas como oleoductos, así como la puesta en marcha de la Refinería de Caripito, Estado Monagas (1931).

Sin duda alguna, siendo Venezuela un país con múltiples asentamientos indígenas distribuidos en el territorio nacional y de las costumbres arraigadas en sus comunidades, conllevó un gran enfrentamiento y conflicto social y cultural, a consecuencia de la aparición del petróleo, y la ocupación y realización de actividades de exploración y explotación en espacios físicos donde se encontraban asentados originalmente dichas comunidades indígenas.

En otro orden de ideas, la influencia económica de los Estados Unidos de Norteamérica se comenzaba a evidenciar, cuando una vez realizada una devaluación económica de la moneda de ese país, ocasionó la revalorización de la moneda nacional, el Bolívar, encareciendo los principales productos venezolanos y dificultando su exportación, por lo que toma mayor auge la exportación de petróleo para ese momento.

Estos hechos generan que los ingresos provenientes del petróleo se incrementaran con respecto a los otros sectores de la economía, como:

agrícola (café, cacao) y ganadero. Por lo que podría decirse que el petróleo se convirtió en el principal elemento dinamizador de la economía venezolana y del Tesoro Nacional, mientras que el país se incorporaba progresivamente al mundo moderno e industrializado, dejando desatendida el sector agrícola, por lo que Venezuela se bifurca en dos áreas: una de crecimiento y desarrollo constante (Industrial), y otra en decrecimiento y atraso (Agropecuario).

Ahora bien, una vez que muere el General Gómez, Venezuela y sus habitantes se encuentran inmersos en una red de múltiples cambios:

económicos, financieros, políticos, sociales y hasta culturales. El petróleo se convierte en un asunto público, donde se impone y trasciende a nivel cultural, la literatura venezolana comienza a relacionarse con el tema, y transmitir un gran entusiasmo por alcanzar una Venezuela próspera y moderna (Ver Figura 1), los venezolanos comienzan a tener una participación más protagónica en la vida nacional, mediante la asociación y reclamo de sus intereses, manifestándose a través de huelgas, creación de sindicatos y partidos políticos.

De igual manera las empresas petroleras extranjeras asentadas en Venezuela comienzan también a organizarse e intensificar las inversiones en la adquisición de nuevas concesiones y consecuentemente en la construcción de vías de penetración y de infraestructura necesaria para la perforación y manejo del petróleo extraído.

Por su parte, la participación del Presidente Isaías Medina Angarita en la búsqueda de ejercer un mayor control legal, técnico y rentístico sobre la industria petrolera, mediante la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Impuesto Sobre la Renta, establecidas a final de la II Guerra Mundial (1945), influyó en el

aumento de la producción y en consecuencia de los ingresos para el Estado Venezolano, convirtiendo a Venezuela en el tercer país productor de petróleo, después de Estados Unidos de Norteamérica y Rusia, y primer exportador de petróleo del mundo.

No obstante, a pesar del crecimiento de Venezuela en el ámbito petrolero, ya no tanto como una actividad aislada, sino como Industria, el sector siguió apartado física y socialmente de la nación, donde la mayoría de los venezolanos no tenían vinculación directa con el petróleo, considerando el pequeño porcentaje de trabajadores venezolanos en el sector, la ubicación apartada de los campos de trabajo, y por el hecho que básicamente se exportaba totalmente lo producido y refinado, a excepción de lo dispuesto para el consumo interno como combustible, teniendo en cuenta que se venía instalando un revolucionario sector automotriz, como consecuencia de os cambios de hábitos o patrones de consumo, y modernización.

Posteriormente los gobiernos de Venezuela se han caracterizado por plantear sus propuestas y proyectos de país en base al petróleo, apostando al desarrollo de nuevas industrias nacionales, abogando por que la actividad agrícola, pecuaria, y ganadera retome su liderazgo en la economía nacional, reducir el consumo de productos importados y con ello la fuga de divisas, incentivar la producción nacional, y finalmente por desarraigar la “riqueza transitoria” obtenida por la explotación petrolera, acuñando la frase “Sembrar el petróleo” del escritor Arturo Uslar Pietri, lo cual se mantiene hasta la actualidad.

Dentro la historia petrolera venezolana se debe destacar también el año 1960, considerando que durante este año se estableció la Organización de Países Exportadores de Petróleo (O.P.E.P), como resultado de la política petrolera y los esfuerzos dirigidos por el Ministro de Minas e Hidrocarburos de Venezuela de la fecha, Juan Pablo Pérez Alfonzo, conjuntamente con el Ministro de petróleo de Arabia Saudita Abdullah al Tariki, y los gobiernos de Irán, Irak y Kuwait, con el propósito de contar con una institución que se encargara de establecer políticas y estrategias que permitan mantener cierto control sobre la oferta de los países miembros e incidir en la estabilidad de los precios de los commodities en el mercado internacional de hidrocarburos.

La actividad petrolera ha representado un factor de vital importancia económica para el Estado Venezolano en todos sus aspectos, debido a que ha proporcionado, y continuará haciéndolo, gran parte de los recursos destinados al desarrollo e inversión social, destacando el proceso de nacionalización ocurrido en el año 1975 con el decreto de la Ley que reserva al Estado la Industria petrolera y actividades conexas, y la creación de la empresa estatal Petróleos de Venezuela, S.A., a partir de las empresas preexistentes: Maraven, Lagoven, Deltaven, Meneven; la cual actúa como casa matriz de múltiples empresas que se han creado posteriormente, por la diversificación y crecimiento que ha presentado el negocio petrolero en Venezuela.

Por otro lado, se generó un proceso de Apertura Petrolera, hasta que en el año 1999, se ratifica mediante el artículo 302 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En este sentido, expertos como Mommer, manifiestan la necesidad por parte del Estado de reservar la titularidad y control sobre la actividad y los negocios asociados a la explotación de hidrocarburos, por razones de soberanía económica, política y de carácter estratégico, tal como lo señala el artículo antes mencionado.

En este sentido, hasta la fecha, la operadora estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), junto a su filial Corporación Venezolana de Petróleo (CVP), ha manejado en su totalidad la cartera de negocios petroleros que apalancan el desarrollo económico y social antes mencionado. Estos deben maximizar el valor de los hidrocarburos mediante la administración y control de los negocios con terceros, sean de capital nacional o extranjero; además de participar en la definición del modelo de los futuros negocios estratégicos internacionales y los concernientes a los campos petroleros maduros.

Sin duda alguna, las reflexiones que puedan realizarse sobre la renta petrolera y su destino a lo largo de los últimos 100 años, es un hecho que ha estado presente en el pensamiento político venezolano desde el inicio del negocio petrolero, manifestándose inicialmente en tres áreas:

La expansión y crecimiento estructural del Estado y sus alcances, como resultado de un proceso de creación de nuevas dependencias. La modernización de las instituciones ya existentes.

Una política de construcción de obras de infraestructura, orientadas al desarrollo urbano y de comunicaciones.

Tal crecimiento estatal se materializó en el incremento de las funciones y en consecuencia un aumento burocrático, así como la presencia del Estado en nuevas áreas de la vida social, mediante la construcción de una red vial nacional, escuelas, dispensarios, hospitales.

Sin embargo, los cambios ocurridos no sólo impactaron en el ámbito económico y político, sino también social, considerando que la estructura tradicional de las clases sociales sufrió una transformación importante, constituyéndose nuevos núcleos de una sociedad capitalista, que en síntesis estaría vinculada directa o indirectamente al negocio petrolero, y por otro lado, una clase social con limitaciones económicas, trabajadora y asalariadas, vinculadas a sectores tradicionales distintos al negocio petrolero (agricultura, acuicultura, ganadería).

Lo cierto es que, el petróleo produjo cambios profundos en la sociedad venezolana, modificando patrones de consumo y paradigmas de pensamiento, como el paso de peón obrero a trabajador especializado, aceleró abruptamente su paso de una sociedad rural a urbana, y se convirtió en un factor decisivo y determinante en la construcción del Estado, la sociedad, la cultura política y económica que caracteriza a la nación hasta la actualidad.

Venezuela cuenta con grandes recursos naturales con ventajas comparativas, que constituyen una excelente base para el desarrollo económico sustentable y del bienestar social ampliado. Sin embargo, de manera paradójica, en lugar de progresar económicamente y de elevar el nivel de vida de nuestros ciudadanos, venimos padeciendo de un empobrecimiento progresivo y creciente, que abarca cada vez más a más sectores de nuestra población.

CONCLUSION

Desde 1958 hasta nuestros días toda la panorámica económica en

nuestro

petrolero.

país

sigue

comportándose

fuertemente

inclinada

hacia

el

sector

Ello significa que todavía seguimos dentro de los esquemas de una economía mono productora, pero con tendencias hacia una variada proyección, tanto industrial como agropecuaria.

Pero, no obstante esas tendencias, siempre se manifestaron preocupaciones en torno al comportamiento del negocio petrolero a escala mundial: hoy en día sigue siendo el petróleo importante factor er la economía nacional por la fuerte entrada de divisas que ese producto nos deja de sus transacciones comerciales con el Exterior. Mas, el paisaje macroeconómico ya no se presenta sólidamente atad a un sólo producto pues ya se ha entrado de lleno en fases de industrialización y reforzamiento de las actividades agropecuarias; ellas con el petróleo forman la base triangular para el desarrollo futuro del país .

Esto nos ha permitido darnos cuenta que el progreso económico y la elevación del nivel de vida, se logra gracias a los aumentos de la productividad en todos los sectores de la actividad económica: industria, comercio, servicios, agricultura y cría, etc., mientras que, por el contrario, el deterioro de la productividad produce inevitablemente deterioro económico y pobreza.