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INTRODUCCIÓN

Durante muchos millones de años, el clima de la Tierra se ha mantenido a una temperatura media relativamente estable, lo que ha permitido el desarrollo de la vida. Los gases invernadero han conservado su equilibrio gracias, fundamentalmente, a la acción de la lluvia y de los árboles, que regulan las cantidades de dióxido de carbono en la atmósfera. Sin embargo, en los últimos 50 años, las concentraciones de gases invernadero están creciendo rápidamente como consecuencia de la acción humana. El uso generalizado de los combustibles fósiles, el debilitamiento de la capa de ozono y la destrucción de las masas forestales están favoreciendo el aumento de la temperatura de la Tierra, provocando cambios drásticos en el clima mundial y haciéndolo cada vez más impredecible. Ante esta perspectiva, los gobiernos acordaron en 1997 el Protocolo de Kyoto del Convenio Marco sobre Cambio Climático de la ONU (UNFCCC), que marca objetivos legalmente obligatorios para que, durante el periodo 2008-2012, los países industrializados deberían reducir un 5,2 % sobre los niveles de 1990las emisiones de los principales gases de efecto invernadero. Y cada uno de nosotros podemos contribuir en alcanzar esta meta, utilizando energías renovables y fomentando el ahorro energético. A medida que una sociedad es más desarrollada consume más energía. Pero la energía que se obtiene del carbón, del petróleo y del gas no se renueva y se va agotando año tras año. Lo inteligente es ir aprovechando otras fuentes de energía que están a nuestro lado: viento, sol, residuos, etc. las cuales son renovables año tras año, no se agotan y además no contaminan el ambiente, lo que significa una doble ventaja para los ciudadanos.

OBJETIVOS

Dar a conocer a profundidad el tema referente a energías renovables, así como también el rol que cumple en el marco de una estrategia de desarrollo sostenible.

Analizar las principales energías renovables más importantes en el estudio de nuestra carrera.

ENERGIAS RENOVABLES

Se denomina energía renovable a la energía que se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, unas por la inmensa cantidad de energía que contienen, y otras porque son capaces de regenerarse por medios naturales.

Energía y medioambiente

Las fuentes de energía explotadas en el mundo son fundamentalmente no renovables y su generación se realiza en su mayoría a través de procesos contaminantes. Por ello, las principales medidas ambientales concernientes al sector energético se han centrado en dos ámbitos: el fomento de prácticas encaminadas a lograr el mayor grado de ahorro y de eficiencia energética, y el apoyo a la generación de energía mediante fuentes alternativas menos alteradoras del entorno.

El modelo económico y productivo dominante está asociado a un consumo energético creciente. Actualmente, el 75% de la energía que se utiliza procede de combustibles fósiles, cuya combustión produce grandes cantidades de contaminantes (CO2, NOx, SO2, material particulado, metales pesados, etc.), lo que genera una amenaza de carácter ambiental: cambio climático, adelgazamiento de la capa de ozono, deterioro de la calidad del aire urbano, la lluvia ácida, el smog fotoquímico, etc.

De esta forma, siempre que se tenga un proceso que utilice combustibles de origen fósil, se tendrá como productos, además de lo útil (calor), elementos contaminantes (ver figura 6). Ejemplos típicos de esta situación se presentan en la calefacción (NOx, SO2, hollines), tráfico vehicular (NOx, CO, COV, material particulado), industria (NOx, SO2, otros de procesos), generación termoeléctrica (CO2, NOx, SO2, otros).

FIGURA N°01
FIGURA N°01

De esta forma, en el contexto ambiental, surgen las energías renovables como respuesta a la demanda social para reducir las emisiones de CO2 y otros contaminantes de acción directa. En la actualidad, se avanza en la penetración de las energías renovables en la generación de electricidad, pues su transformación es posible en la mayoría de las alternativas renovables. En los países menos desarrollados, para ciertas comunidades aisladas, a veces no existe otra opción de generación de electricidad que las renovables; en la medida que las energías renovables penetren en el esquema de producción de electricidad, podremos evitar o reducir el consumo de otras fuentes, que global o puntualmente son potenciales contaminantes. Sin embargo, la penetración de las energías renovables es difícil por razones económicas, ya que su costo final, en general, es superior al correspondiente a las energías convencionales

Evolución Histórica de las Energías Renovables

Las energías renovables han constituido una parte importante de la energía utilizada por los humanos desde tiempos remotos, especialmente la solar, la eólica y la hidráulica. La navegación a vela, los molinos de viento o de agua y las disposiciones constructivas de los edificios para aprovechar la del sol, son buenos ejemplos de ello.

Con el invento de la máquina de vapor por James Watt, se van abandonando estas formas de aprovechamiento, por considerarse inestables en el tiempo y caprichosas y se utilizan cada vez más los motores térmicos y eléctricos, en una época en que el todavía relativamente escaso consumo, no hacía prever un agotamiento de las fuentes, ni otros problemas ambientales que más tarde se presentaron.

Hacia la década del 1970 las energías renovables se consideraron una alternativa a las energías tradicionales, tanto por su disponibilidad presente y futura garantizada (a diferencia de los combustibles fósiles que precisan miles de años para su formación) como por su menor impacto ambiental en el caso de las energías limpias, y por esta razón fueron llamadas energías alternativas. Actualmente muchas de estas energías son una realidad, no una alternativa, por lo que el nombre de alternativas ya no debería emplearse.

Fuentes de Energías Renovables

Las fuentes renovables de energía pueden dividirse en dos categorías: no contaminantes o limpias y contaminantes. Entre las primeras:

El Sol: energía solar.

El viento: energía eólica.

Los ríos y corrientes de agua dulce: energía hidráulica.

Los mares y océanos: energía mareomotriz.

El calor de la Tierra: energía geotérmica.

Las olas: energía undimotriz.

Las contaminantes (que son las realmente renovables, es decir, que se renuevan) se obtienen a partir de la materia orgánica o biomasa, y se pueden utilizar directamente como combustible (madera u otra materia vegetal sólida), bien convertida en bioetanol o biogás mediante procesos de fermentación orgánica o en biodiésel, mediante reacciones de transesterificación y de los residuos urbanos.

Las energías de fuentes renovables contaminantes tienen el mismo problema que la energía producida por combustibles fósiles: en la combustión emiten dióxido de carbono, gas de efecto invernadero, y a menudo son aún más contaminantes puesto que la combustión no es tan limpia, emitiendo hollines y otras partículas sólidas. Sin embargo se encuadran dentro de las energías renovables porque el dióxido de carbono emitido será utilizado por la siguiente generación de materia orgánica.

También se puede obtener energía a partir de los residuos sólidos urbanos, que también es contaminante.

Energías renovables No Convencionales (ERNC)

Las energías renovables se caracterizan porque, en sus procesos de transformación y aprovechamiento en energía útil, no se consumen ni se agotan en una escala humana de tiempo.

Entre estas fuentes están: la hidráulica, la solar (térmica y fotovoltaica), la eólica y la de los océanos. Además, dependiendo de su forma de explotación, también pueden ser

catalogadas

como

renovables

aquellas

provenientes

de

la

biomasa

y

de

fuentes

geotérmicas.

Su lento desarrollo se debe principalmente a la estacionalidad de su utilización y al alto grado de estudios requeridos, tanto para implementarlas como para almacenarlas, lo que se traduce en la práctica que satisfagan un porcentaje bajo (alrededor del 10%) de los requerimientos energéticos mundiales. Dependiendo de su forma de aprovechamiento, las ERNC pueden generar impactos ambientales significativamente inferiores que las fuentes convencionales de energía. Además, las ERNC pueden contribuir a los objetivos de seguridad de suministro y sostenibilidad ambiental de las políticas energéticas. La magnitud de dicha contribución y la viabilidad económica de su implantación, dependen de elementos particulares en cada país, tales como el potencial explotable de los recursos renovables, su localización geográfica y las características de los mercados energéticos en los cuales competirán. A continuación presentamos un resumen de las tecnologías relacionadas con el desarrollo de las ERNC.

Clasificación de energías renovables

1. Energía hidráulica En un curso de agua, la energía que ésta posee y puede entregar para otros usos, se compone de un salto (energía potencial respecto de un nivel de referencia) y un caudal (energía de movimiento o cinética). De esta forma, se puede expresar la potencia hidráulica como:

y un caudal (energía de movimiento o cinética). De esta forma, se puede expresar la potencia

El agua, con su potencia hidráulica disponible, pasa por una turbina, la cual la transforma en potencia mecánica y ésta a través de un generador, es transformada en potencia eléctrica. Desde ahí pasa a los transformadores, para luego iniciar su viaje a los centros de consumo. En cada uno de estos procesos de transformación existen pérdidas, con lo cual está asociado el concepto de rendimiento (de la turbina, del generador, del transformador). Hoy la tecnología permite obtener rendimientos altos del conjunto (superiores al 85%), y bastante superiores a los rendimientos de las plantas térmicas, para igual potencia. En atención a que los saltos disponibles y caudales varían según las condiciones geográficas, existen diferentes tipos de turbinas que se acomodan mejor a unas determinadas combinaciones de altura y caudal, para obtener las mejores eficiencias. Industrialmente, los tipos de turbinas que se utilizan corresponden a:

Turbinas Pelton: Grandes alturas, pequeños caudales.

Turbinas Francis: Condiciones medias de altura y caudal.

Turbinas Kaplan (Hélice): Pequeñas alturas y grandes caudales.

Kaplan (Hélice): Pequeñas alturas y grandes caudales. FIGURA N°02 Esquema de una central hidroeléctrica

FIGURA N°02

Esquema de una central hidroeléctrica (Turbinas del tipo Pelton)

FIGURA N°03 Esquema de turbinas Francis y Kaplan La energía hidráulica es un sistema de

FIGURA N°03

Esquema de turbinas Francis y Kaplan

La energía hidráulica es un sistema de generación que puede almacenar energía, como es el caso de las centrales de embalse; sin embargo, para otras condiciones del recurso no es posible almacenar el agua, como es el caso de las centrales de pasada. Por ser la energía hidráulica la de mayor desarrollo en la mayoría de los países, se asume que el lector está familiarizado con este tipo de instalación, de manera que no se entregarán mayores antecedentes técnicos al respecto. Aspectos Ambientales En relación con los aspectos ambientales de las centrales hidroeléctricas, los impactos que las actividades pueden generar en el medio ambiente se presentan en las etapas de construcción y operación de las instalaciones. Su prevención, mitigación y compensación se logra con el estricto cumplimiento de las normativas ambientales establecidas para cada caso en cada país y con el cumplimiento de los compromisos ambientales exigidos en las Resoluciones Ambientales que autorizan la construcción de cada proyecto y su posterior operación. Las acciones emprendidas para prevenir, mitigar, y compensar los impactos obedecen, en la mayoría de los casos, a la aplicación de Planes de Manejo Ambiental aprobados por la autoridad competente. Durante la fase de construcción de una central hidroeléctrica se producen impactos positivos y negativos sobre los medios físico, biológico y social del ambiente.

Entre las principales actividades de construcción que pueden ocasionar impactos sobre estos medios destacan:

Movimientos de tierra para la construcción de vías de acceso, instalaciones, campamentos temporales y otros.

Remoción de la vegetación existente para instalar la infraestructura o previo a la inundación para crear el embalse.

intervención de cursos de agua, con modificación temporal de los flujos y la calidad de las mismas.

Construcción de obras permanentes como presas, edificios o estructuras de transmisión de electricidad.

Estas actividades producen las siguientes alteraciones en el medio ambiente:

Modificación temporal o permanente de los hábitats de la fauna terrestre y acuática.

Contaminación temporal del aire por aumento de las partículas en suspensión y de los gases de combustión (CO, CO2, SO2) por el movimiento de la maquinaria utilizada en la construcción.

Afectación de grupos humanos en su propiedad y en sus costumbres.

Generación de fuentes de trabajo y activación de la economía local.

Durante la operación de las instalaciones hidroeléctricas se pueden producir impactos ambientales, tales como:

Modificación de los ambientes acuáticos que afectan a la fauna asociada.

Variación de la calidad del agua por sedimentación en los embalses.

Variación de los flujos de agua que pueden ocasionar problemas de erosión de riberas.

2.

Energía eólica El aprovechamiento de la energía del viento por el ser humano forma parte de las primeras civilizaciones. La navegación a vela y los molinos para la molienda de grano son algunas aplicaciones pretéritas. En épocas más recientes, fueron útiles para otros fines, como es el caso de Holanda, donde gracias a los molinos de viento se bombeó el agua que permitió ganarle terreno al mar y donde hoy vive una parte importante de la población de ese país.

La energía cinética del viento puede transformarse en energía útil, tanto mecánica como eléctrica. La energía eólica, transformada en energía mecánica ha sido históricamente aprovechada, pero su uso para la generación de energía eléctrica

es más reciente. Existen aplicaciones de mayor escala desde mediados de los `70

en respuesta a la crisis del petróleo y a los impactos ambientales derivados del uso de combustibles fósiles. Desde hace un poco más de un par de décadas se ha utilizado la energía eólica como fuente de generación eléctrica. Primero en Estados Unidos la especial receptividad de California a este tipo de energía y la existencia de vientos regulares, se instalaron numerosos aerogeneradores conectados a las redes eléctricas. Luego siguió la Unión Europea, la cual hoy se alza como el primer productor de electricidad de origen eólico (ver figura 4). Por otro lado, en la India ha habido un fuerte desarrollo en los últimos años.

A nivel mundial, el uso de la energía eólica ha crecido aceleradamente como se

ilustra en la figura 05, donde se destaca que al cierre de 2005, se registraban

59.206 MW de potencia eólica instalada. Este crecimiento parece que no parará, pues estudios indican que hacia 2020 la energía eólica sumará más de 1.000.000 MW instalados.

la energía eólica sumará más de 1.000.000 MW instalados. FIGURA N°04 Energía eólica en el continente

FIGURA N°04

Energía eólica en el continente (2005), total mundial 59,206 MW

FIGURA N°05 Energía eólica mundial, crecimiento de la capacidad instalada (MW) FIGURA N°06 Capacidad instalada

FIGURA N°05

Energía eólica mundial, crecimiento de la capacidad instalada (MW)
Energía eólica mundial, crecimiento de la capacidad
instalada (MW)
eólica mundial, crecimiento de la capacidad instalada (MW) FIGURA N°06 Capacidad instalada en diferentes países hasta

FIGURA N°06

Capacidad instalada en diferentes países hasta finales de junio del 2015

El recurso eólico El viento es un fenómeno que se presenta en casi todas las zonas de la Tierra, pero su intensidad y regularidad es variable. En primer lugar, existe un esquema general de circulación de aire en la superficie terrestre, en que en cada hemisferio aparecen dos franjas de viento frecuentes, una de latitudes bajas, vientos alisios, y otra en latitudes por encima del paralelo 40°, separadas por otras de calma persistentes. La zona ecuatorial es un área de baja circulación horizontal de aire. Por otro lado, los accidentes geográficos condicionan la circulación de vientos regionales o locales. Como antecedentes, cabe señalar que las costas son áreas que frecuentemente disponen de vientos suaves, brisas marinas y terrestres; los estrechos de comunicación entre dos mares son caminos para vientos fuertes; los valles de los ríos encauzan corrientes de aire paralelas a las aguas; los pasos en algunas zonas montañosas pueden ser puntos de vientos; y que el calentamiento solar diferencial entre una llanura y una montaña puede dar lugar a un viento local de efecto ladera. En el desarrollo actual de la energía eólica y el diseño de aerogeneradores, se consideran áreas de interés aquellas que presentan velocidades medias del viento por encima de los 6 m/s y existen zonas que llegan hasta los 12m/s

Diseño de Aerogeneradores La energía eólica disponible en una determinada zona es función de la velocidad (V), del área (A) barrida por las palas del molino y de la densidad ( ) del aire. De esta forma, y aplicando los principios de la física (mecánica) clásica, se obtiene la expresión teórica de la potencia disponible:

se obtiene la expresión teórica de la potencia disponible: En la práctica, la potencia que se

En la práctica, la potencia que se obtiene en el aerogenerador es menor que la obtenida con la expresión teórica indicada precedentemente, donde influye directamente el diseño del aerogenerador, alcanzando un valor máximo de 0,59 de la potencia teórica.

Actualmente, los aerogeneradores se diseñan con su eje horizontal, diseño más usual, pero también existen los de eje vertical. En las figuras que se presentan a continuación veremos las distintas disposiciones de instalaciones eólicas.

las distintas disposiciones de instalaciones eólicas. FIGURA N°07 Molino típico para bombeo de agua FIGURA N°08

FIGURA N°07

Molino típico para bombeo de agua
Molino típico para bombeo de agua
de instalaciones eólicas. FIGURA N°07 Molino típico para bombeo de agua FIGURA N°08 Aerogenerador eje horizontal

FIGURA N°08

Aerogenerador eje horizontal

FIGURA N°09 Aerogeneradores de eje vertical Aspectos ambientales La energía eólica es una opción limpia,

FIGURA N°09

Aerogeneradores de eje vertical

Aspectos ambientales La energía eólica es una opción limpia, pero la instalación de un parque (granja eólica) puede producir un impacto ambiental que es necesario evaluar de acuerdo a las condiciones del entorno, tanto físico, biológico y social, de manera de introducir oportunamente las medidas de mitigación. Entre ellos destacan:

La realización de obras civiles, en especial, la apertura de caminos que puede ser causa de futura erosión. Este aspecto es importante en los terrenos con insuficiente vegetación propia que proteja el suelo. Se debe ser cuidadoso en el desarrollo de las obras, disponer de adecuados sistemas de drenaje y restaurar la vegetación donde sea posible.

Incidencia sobre la población de aves migratorias. Se requiere conocer las costumbres de éstas (vías de desplazamiento), a fin de no ubicar líneas de aerogeneradores en sus pasos habituales, ya que pueden dar lugar a accidentes y muertes de aves.

En algunas localidades preocupa el ruido producido por los aerogeneradores. Si bien éste no es intenso, la ubicación de las máquinas cerca de viviendas puede resultar molesta.

3. Energía geotérmica Los recursos geotérmicos constituyen la energía derivada del calor que se extrae a través de los fluidos geotérmicos que surgen de procesos naturales o artificiales de acumulación y calentamiento del subsuelo. Las áreas con mayores recursos geotérmicos accesibles son aquellas en que el magma está muy cerca de la superficie terrestre, con zonas de corteza terrestre delgada o fracturada (Anillo de Fuego). En Sudamérica es originado por el choque de la Placa de Nazca con la Placa Sudamericana. La reserva geotérmica se forma en rocas porosas y permeables ubicadas bajo una capa de roca impermeable que atrapan el agua caliente y vapor en ascenso (ver figura 10).

atrapan el agua caliente y vapor en ascenso (ver figura 10). FIGURA N°10 Reservorio Geotérmico La

FIGURA N°10

Reservorio Geotérmico

La geotermia aprovecha el calor y el agua que se han concentrado en ciertos sitios del subsuelo conocidos como yacimientos geotérmicos. Ellos están asociados a fenómenos volcánicos y sísmicos, cuyo origen común son los movimientos profundos que ocurren continuamente entre los límites de las placas litosféricas. La energía geotérmica, como su nombre lo indica, es energía calorífica proveniente del núcleo de la Tierra, la cual se desplaza hacia la superficie terrestre a través de las fisuras existentes en las rocas sólidas y semisólidas del interior de la Tierra (ver figura 11).

FIGURA N°11 Zonas en el subsuelo relacionadas con la geotermia Un yacimiento geotérmico típico se

FIGURA N°11 Zonas en el subsuelo relacionadas con la geotermia

N°11 Zonas en el subsuelo relacionadas con la geotermia Un yacimiento geotérmico típico se compone de

Un yacimiento geotérmico típico se compone de una fuente de calor, un acuífero y la llamada capa sello. La fuente de calor es -generalmente- una cámara magmática en proceso de enfriamiento. El acuífero es cualquier formación litológica con la permeabilidad suficiente para alojar agua meteórica percolada desde la superficie o desde otros acuíferos. La capa sello es otra formación o par te de ella, con una menor permeabilidad, cuya función es impedir que los fluidos geotérmicos se disipen totalmente en la superficie. Con el pasar de los años, la cámara magmática irá transfiriendo su calor a los acuíferos que existían en la zona, elevándoles la temperatura hasta alcanzar 300 °C o 400 °C. Muchas veces aparecen en superficie, aunque no siempre inmediatamente arriba de la fuente de calor, algunas manifestaciones geotérmicas en forma de géiseres, fumarolas, manantiales calientes y fuentes termales. Estas son precisamente las evidencias de que existen “filtraciones” de fluidos calientes a través de grietas de las rocas, lo que da lugar a que éstos afloren como aguas hirvientes, gases o vapores (ver figura 12). La etapa inicial de un desarrollo geotérmico implica una minuciosa exploración para detectar el recurso a través del muestreo y análisis de estos fluidos. Luego se

requiere un buen plan de explotación y equipamiento para extraerlo y producir electricidad, en forma confiable, a precios económicos y sin contaminar.

en forma confiable, a precios económicos y sin contaminar. FIGURA N°12 Diferentes tipos de manifestación geotérmica

FIGURA N°12

Diferentes tipos de manifestación geotérmica en la superficie terrestre

Aspectos ambientales

Así, una central geotermoeléctrica bien manejada no contamina ni es peligrosa para su entorno. Sin embargo es conveniente tener presente los siguientes aspectos:

El manejo del suelo, relacionado con su estabilidad y la influencia sobre las formaciones geológicas profundas. Entre los impactos negativos podrían estar la erosión, el hundimiento del terreno y la inducción de actividad sísmica.

El ruido, en especial en la etapa de perforación de los pozos.

Posible contaminación del aire, debido a flujos de gases contaminantes y no controlados en las distintas etapas del proceso de explotación.

Posible contaminación de las aguas, debido a los procesos térmicos durante la explotación de la planta.

Alteración de ecosistemas, debido a un mal manejo del recurso.

4. Energía solar En estricto rigor, las energías renovables tienen su origen en la energía solar, es decir, la energía eólica, geotérmica, mareomotriz, e incluso la biomasa, son aprovechamientos indirectos de la energía aportada por el sol. Sin embargo, de forma específica la radiación solar ofrece varias maneras de recuperación energética, ya sea como vía de calentamiento que reemplaza el consumo de energías convencionales, producción de electricidad y, potencialmente, la obtención de combustibles de uso directo, como podría ser el hidrógeno. La forma más antigua de aprovechamiento de la energía solar es el calentamiento de las viviendas, pasando por aplicaciones más industriales como la obtención de la sal (evaporación de aguas en las salinas), fabricación de adobes (secado del barro moldeado) y otras. Esta forma de utilización se puede considerar como pasiva (energía solar pasiva), pues hace uso directo de la luz y el calor del sol, captándolos, almacenándolos y distribuyéndolos de forma natural, sin necesidad de elementos mecánicos. La energía solar pasiva se contempla en muchos países como una opción energética de gran potencialidad, que se ha venido aplicando casi exclusivamente en la edificación, formando parte de lo que hoy se conoce como Arquitectura Bioclimática. En la figura 13 se presentan algunas aplicaciones domésticas de este concepto.

presentan algunas aplicaciones domésticas de este concepto. FIGURA N°13 Aplicación de la energía solar en la

FIGURA N°13

Aplicación de la energía solar en la arquitectura de viviendas y edificios

Por otro lado, también se tiene la energía solar activa, consistente en el uso de la luz y el calor del sol mediante procedimientos técnicos, que la capta, almacena y transmite a otros usos derivados. Las aplicaciones en este concepto pueden ser para bajas y altas temperaturas La energía solar ofrece dos formas de producción de electricidad: térmica y fotovoltaica. La primera se basa en la concentración de la radiación solar, a fin de llevar un fluido a suficiente temperatura para accionar motores (turbinas) térmicos que van acoplados a generadores eléctricos. En este tipo de utilización juegan un papel relevante las tecnologías indicadas precedentemente. También se han desarrollado sistemas híbridos, que combinan dos sistemas: uno tradicional, sobre la base de un combustible convencional, más el vapor, proveniente de una fuente solar activa de alta temperatura, que conforman lo que se conoce como ciclo combinado (ver figura 14). La energía solar fotovoltaica consiste en la conversión directa de la radiación solar en electricidad mediante sistemas fotovoltaicos. Un sistema fotovoltaico está formado por las células solares (que transforman la luz en electricidad), un acumulador, un regulador de carga (que impide que llegue más energía al acumulador cuando ha alcanzado su máxima carga) y un sistema de adaptación de corriente (que adapta a la demanda las características de la corriente generada)

a la demanda las características de la corriente generada) FIGURA N°14 Planta de generación eléctrica con

FIGURA N°14

Planta de generación eléctrica con ciclo combinado solar integrado

Aspectos ambientales En cuanto a los aspectos ambientales de la energía solar térmica (sistemas pasivos y activos), cabe indicar como aspecto positivo la desaparición de todos los impactos relacionados con los combustibles fósiles, en especial, la gran cantidad de CO2 emitida en los procesos de combustión y sus consecuencias (cambio climático). Como aspecto negativo se tiene el impacto visual. En el caso de energía solar pasiva, la introducción de nuevos elementos en el edificio no suele dar lugar a efectos negativos; en cambio, con los paneles de energía solar activa se pueden producir efectos visuales no deseados, los cuales se pueden enmascarar o reducir adaptando estos elementos a su entorno. También en estos últimos es importante tener presente la superficie que ocupan las instalaciones.

En relación con el uso de paneles solares fotovoltaicos cabe destacar lo siguiente:

Se evitan todos los impactos asociados a los combustibles fósiles: a su extracción, transformación, combustión (emisiones de sustancias contaminantes, especialmente CO2) y transporte.

El impacto en el ecosistema natural depende del área cubierta por el sistema fotovoltaico, el período de construcción, el tipo de suelo y la biodiversidad existente. Sin embargo, una cuidada planificación y el restablecimiento del hábitat pueden mitigar estos efectos.

El impacto visual puede evitarse mediante la integración de paneles en cubierta y fachadas de edificios.

En la fabricación de los componentes fotovoltaicos se utilizan algunos materiales potencialmente tóxicos y peligrosos, que hay que almacenar adecuadamente para evitar emisiones al suelo y a las aguas subterráneas.

5. Energía de la biomasa Por biomasa se entiende el conjunto de materia orgánica renovable de origen vegetal, animal o procedente de la transformación natural o artificial de la misma. Puede ser de origen natural (producida en los ecosistemas naturales, como es el caso de la leña), de origen residual (residuos forestales y agrícolas, residuos sólidos urbanos, residuos biodegradables), cultivos energéticos (cultivados especialmente para ser utilizados como biomasa) o excedentes agrícolas.

La producción inicial de biomasa se realiza por medio del proceso de la fotosíntesis, mediante el cual los vegetales son capaces de captar la energía solar y almacenarla en los enlaces de las moléculas orgánicas que forman su biomasa. La aplicación más común de la biomasa es la combustión directa, aunque existen tecnologías (gasificación, pirólisis, fermentación alcohólica y digestión anaeróbica) que transforman la biomasa inicial en otros combustibles con características más favorables para su uso. La biomasa se usa principalmente como combustible en establecimientos industriales (por ejemplo, plantas de cogeneración, ver figura 15) o en el sector doméstico para calefacción, cocina y agua caliente. También puede ser utilizada como combustible para los medios de transporte y evitar de este modo el uso de combustibles fósiles. En este caso, se utilizan los denominados biocombustibles (por ejemplo, metanol y etanol), obtenidos después de haber aplicado varios procesos industriales a algunos cultivos energéticos y a los excedentes agrarios. El principal problema de este proceso es que su rendimiento es bajo: de un 30 a un 40% de la energía contenida en el material de origen se pierde en la preparación del alcohol.

material de origen se pierde en la preparación del alcohol. FIGURA N°15 Planta de cogeneración (calor

FIGURA N°15

Planta de cogeneración (calor y energía eléctrica
Planta de cogeneración (calor y energía eléctrica

Otra posibilidad es usar la biomasa para obtener biogás. Esto se hace en depósitos en los que se acumulan restos orgánicos, residuos de cosechas y otros materiales que pueden descomponerse, en un depósito al que se llama digestor. En ese depósito estos residuos fermentan por la acción de los microorganismos. La mezcla de gases producidos se puede almacenar o transportar para ser usada como combustible. En la figura 16 se presenta un esquema de instalación de producción de biogás.

16 se presenta un esquema de instalación de producción de biogás. FIGURA N°16 Planta de cogeneración

FIGURA N°16

Planta de cogeneración con biogás
Planta de cogeneración con biogás

Aspectos ambientales

La utilización de la biomasa con fines energéticos tiene las siguientes ventajas ambientales:

Disminución de las emisiones de CO2. Aunque para el aprovechamiento energético de esta fuente renovable se tenga que realizar una combustión, y el resultado de la misma sea agua y CO2, la cantidad de este gas causante del efecto invernadero, se puede considerar que es la misma cantidad que fue captada por las plantas durante su etapa de crecimiento, por lo cual el aporte neto es nulo y no supone un incremento de este gas a la atmósfera.

No emite contaminantes sulfurados o nitrogenados (precursores de la lluvia ácida), apenas algunas partículas sólidas. Las cenizas de la combustión de la biomasa son inertes.

Si se utilizan residuos de otras actividades como biomasa, esto se traduce en un reciclaje y disminución de residuos. Canaliza, por tanto, los excedentes agrícolas alimentarios, permitiendo el aprovechamiento más integral de las tierras.

Los cultivos energéticos sustituirán a cultivos excedentarios en el mercado de alimentos. Eso puede ofrecer una nueva oportunidad al sector agrícola.

Permite la introducción de cultivos de gran valor rotacional frente a monocultivos cerealistas.

Puede provocar un aporte económico en el medio rural.

Disminuye la dependencia externa del abastecimiento de combustibles y ayuda a la reducción del consumo de combustibles fósiles.

Por otro lado, el uso de la biomasa con fines energéticos puede presentar los siguientes inconvenientes:

Tiene un mayor costo de producción frente a la energía que proviene de los combustibles fósiles.

Menor rendimiento energético de los combustibles derivados de la biomasa en comparación con los combustibles fósiles.

Producción estacional, que puede ser riesgoso para la continuidad del servicio.

La materia prima es de baja densidad energética, lo que quiere decir que ocupa mucho volumen y, por lo tanto, puede tener problemas de transporte y almacenamiento.

Necesidad de acondicionamiento o transformación para su utilización, mitigar algunos contaminantes, según la tecnología que se utilice.

Un problema serio es la deforestación, ya que con la tala de los árboles para la obtención de leña se evita que éstos sigan consumiendo CO2 (gas efecto invernadero). Además, la producción de biomasa a gran escala requiere de grandes superficies de tierras fértiles, lo que se traduce en no usarla para la producción de alimentos.

En la actualidad, la tecnología aplicada a la biomasa está sufriendo un gran desarrollo. La investigación se está centrando en los siguientes puntos:

En el aumento del rendimiento energético de este recurso.

En minimizar los efectos negativos ambientales de los residuos aprovechados y de las propias aplicaciones.

En aumentar la competitividad en el mercado de los productos.

En posibilitar nuevas aplicaciones de gran interés como los biocombustibles.

6.

Energía del mar La potencialidad de la energía del mar está en su abundancia. Tres cuartas partes de la superficie de la Tierra están cubiertas por el mar, por lo tanto, reciben la mayor parte de la energía procedente de la radiación solar. La evaporación de agua que luego precipita y los vientos son una manifestación de esta energía, por lo que es una fuente con muchísimos recursos. Incluso algunos informes expresan que en el mar se hallan los sustitutos de las energías convencionales. El aprovechamiento de la energía del mar puede ser de tres tipos: energía de las mareas (mareomotriz), energía de las olas y energía térmica oceánica. La explotación de esta energía es antigua, aunque la producción de electricidad no se encuentra desarrollada, más allá de casos puntuales. En el antiguo Egipto ya se utilizaban molinos que aprovechaban la diferencia entre mareas. Las principales ventajas de obtener energía eléctrica del mar es su carácter renovable, existe abundancia de agua salada en la Tierra y no emite contaminantes o residuos durante la explotación, así como su baja agresividad con el medio natural. Energía de las mareas (mareomotriz) Las mareas deben entenderse como un fenómeno oceanográfico, resultado de la interacción de la Luna y el Sol sobre la Tierra. También las mareas están

influenciadas por la actividad de otros astros y la densidad del agua de mar, entre otros factores, que provocan la variación del nivel de mares y océanos y traen aparejado oleaje. El comportamiento de las mareas es variado, aunque presenta periodicidad. En la mayoría de las costas se dan dos mareas al día, y en otras aparece sólo una al día. Para generar energía eléctrica a partir de las mareas se requiere construir un dique que almacena agua convirtiendo la energía potencial de ésta en electricidad por medio de una turbina, igual que en el caso de las centrales hidráulicas. La energía producida es proporcional a la cantidad del agua desalojada y a la diferencia de altura existente. Debe tenerse en cuenta que existen dos condiciones físicas indispensables para que se pueda captar la energía de las mareas:

Que la amplitud física de las mareas sea como mínimo de varios

Que la configuración de las costas permita el embalse de una importante cantidad de agua, sin que requieran obras civiles de gran magnitud y costo.

Energía de las olas Las olas se forman por la acción del viento, después crecen y se entremezclan en el mar. Se ha calculado que una ola inicial de 150 metros de longitud, tarda 30 horas en ir de las islas Azores a Marruecos. La altura de las olas es variable según los océanos. Las olas más altas observadas en el Atlántico no rebasan los 20 metros. En el Mediterráneo, no exceden los 8 metros, mientras que en el Océano Antártico se producen olas de hasta 30 metros. Existen además los tsunamis (tsu:

puerto; nami: ola), que son olas de alrededor de 1 m de altura, pero de gran longitud de onda, que llegan a la costa en forma de marejada y provocan destrucciones.

Energía térmica oceánica La conversión de energía térmica oceánica es un método para transformar en energía útil la diferencia de temperatura entre el agua de la superficie y el agua que se encuentra a 100 m de profundidad. En las zonas tropicales esta diferencia varía entre 20 y 24 ºC. Para el aprovechamiento energético es suficiente una diferencia de 20ºC.

Las ventajas de esta fuente de energía se asocian a que es un salto térmico permanente y favorable desde el punto de vista ambiental. Las posibilidades de esta técnica se han potenciado, debido a la transferencia de tecnología asociada a las explotaciones petrolíferas fuera de costa. El desarrollo tecnológico de instalación de plataformas profundas, la utilización de materiales compuestos y nuevas técnicas de unión harán posible el diseño de una plataforma, pero el máximo inconveniente es el económico. Existen dos sistemas para el aprovechamiento de esta fuente de energía. El primero consiste en utilizar directamente el agua de mar en un circuito abierto, evaporando el agua a baja presión y así mover una turbina. El segundo, en emplear un circuito cerrado y un fluido de baja temperatura de ebullición (amoníaco, freón, propano) que se evapora en contacto con el agua caliente de la superficie. Este vapor mueve un turbogenerador, se condensa con agua fría de las profundidades y el fluido queda dispuesto de nuevo para su evaporación. El inconveniente de este sistema es su bajo rendimiento (menos del 10%). Ello es debido a la baja temperatura del foco caliente y la poca diferencia de temperatura entre el foco frío y caliente. Además, es preciso realizar un desembolso extra de energía, empleado para el bombeo de agua fría de las profundidades para el condensado de los fluidos.