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UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL

FACULTAD DE INGENIERIA INDUSTRIAL Y DE SISTEMAS

ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERIA AGROINDUSTRIAL

DE SISTEMAS ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERIA AGROINDUSTRIAL AGROTECNIA Y LA FORMACION DE BIOMASA PARA LA AGROINDUSTRIA

AGROTECNIA Y LA FORMACION DE BIOMASA PARA LA AGROINDUSTRIA

ING. ALEXIS DUEÑAS DAVILA

LIMA, AGOSTO DE 2006

Agrotecnia y la formación de biomasa para la agroindustria

CONTENIDOS

CAPITULO I

Pg. 03

INTRODUCCIÓN

Pg. 03

EL CULTIVO COMO UN SISTEMA

Pg. 03

EL CONCEPTO DE SISTEMA DE CULTIVO Y SUS COMPONENTES

Pg. 06

EL SISTEMA DE CULTIVO DESDE LA PERSPECTIVA MATEMATICA

Pg. 07

LA CADENA FORESTAL: UN EJEMPLO DE SISTEMA AGROINDUSTRIAL

Pg. 09

RELACIÓN DE LA AGROTECNICA CON LA AGROINDUSTRIA

Pg. 14

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Pg. 16

CAPITULO II

Pg. 17

INTRODUCCION

Pg. 17

EL CONTEXTO AMBIENTAL DEL PERÚ

Pg. 17

MORFOLOGÍA, VARIABLES CLIMÁTICAS Y SISTEMA DE GRADIENTES

Pg. 18

DISPOSITIVO ESTRUCTURAL Y EFECTO DE FACHADA

Pg. 19

EFECTO DE ESCALONAMIENTO, ABRIGO Y ENCLAUSTRAMIENTO

Pg. 20

ZONIFICACIÓN AMBIENTAL DEL PERÚ

Pg. 23

BIODIVERSIDAD EN LA ALTA MONTAÑA

Pg. 37

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Pg. 42

CAPITULO III

Pg. 43

INTRODUCCIÓN

Pg. 43

PREMISAS HISTORICAS DE LA AGRICULTURA PERUANA

Pg. 43

EJEMPLOS ANDINOS DE UTILIZACIÓN DEL MEDIO NATURAL

Pg. 44

TRANSFORMACIONES AGRARIAS EN LOS ANDES

Pg. 57

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Pg. 61

Agrotecnia y la formación de biomasa para la agroindustria

CAPITULO I TEORIA DE SISTEMAS, CULTIVOS VEGETALES Y AGROINDUSTRIA

1.0 INTRODUCCIÓN

Cada vez que observamos un campo de cultivo encontramos no solo una población

determinada de plantas, sino que hallamos una disposición o arreglo diferente de

factores, como diría Eresue se trata de “un arreglo diferente de la naturaleza” 1 . Para

empezar, el suelo donde se encuentran es diferente, ha sido varias veces mullido,

labrado y en él se han incorporado nutrientes, por tanto alterado las propiedades

físicas, químicas y biológicas del suelo. De esta forma, este substrato es distinto a

cualquier otro, por cuanto que su composición ha sido alterada de tal modo, que da

origen a un horizonte especial estructurado que los agrónomos llaman capa arable. Las

plantas dispuestas sobre la capa arable se denominan cultivos, haciendo clara alusión

de cuidar y brindar dedicación a estos individuos, cuyo crecimiento se debe a los

nutrientes incorporados, el riego utilizado y la conservación de las condiciones optimas

de sanidad. Así, el cultivo se convierte en un sistema que tiene diversos componentes.

ENERGIA EXPOSICION RADIACION FOTOPERIODISMO
ENERGIA
EXPOSICION
RADIACION
FOTOPERIODISMO

FOTOSINTESIS

RIESGOS ABIÓTICOS, BIOTICOS Y ANTROPICOS AGUA NUTRIENTES + TRANSPORTE GERMOPLASMA
RIESGOS ABIÓTICOS,
BIOTICOS Y
ANTROPICOS
AGUA
NUTRIENTES +
TRANSPORTE
GERMOPLASMA
Y ANTROPICOS AGUA NUTRIENTES + TRANSPORTE GERMOPLASMA BI OSINTESIS SUELO=SOPORTE + ESTRUCURA 1 . Este arreglo

BIOSINTESIS

SUELO=SOPORTE + ESTRUCURA

1 . Este arreglo diferente de factores esta derivado de los cambios deliberados que introduce el hombre en el medio ambiente a fin de procurar condiciones básicas para obtener mayores rendimiento de las plantas. Véase Eresue M “Sistemas agrarios y transformaciones de la agricultura”, en Sistemas Agrarios en el perú. UNALM-ORSTOM. Lima,

1987.

Agrotecnia y la formación de biomasa para la agroindustria

2.0. EL CULTIVO COMO UN SISTEMA

La noción de sistema fue introducida en la agricultura, por la escuela americana de agronomía, basado en el modelo de la “caja negra”, que consiste en graficar como un

recuadro al cultivo, donde ingresan determinados flujos, agua, nutrientes, energía, etc.

Y del cual salen, otros componentes como productos (alimentos, substancias) o

subproductos (rastrojo). Esta visión que resultan demasiado rígida y como tal no refleja la dinámica del cultivo, menos lo que ocurre a lo largo del periodo vegetativo 2 a

pesar que resulta muy ilustrativa para conocer al detalle los procesos internos del sistema.

Tiempo después, los agrónomos franceses propusieron el término de sistema de cultivo, que recoge con mayor precisión aquellos procesos que ocurren durante el

período vegetativo. En esta categoría, no solo se refieren a la porción de territorio en

la que se cultivan determinados especimenes vegetales, sino está relacionado a los

procedimientos mediante los cuales, el hombre explota la naturaleza. Desde esta perspectiva, la noción implícita de sistema está vinculada “al conjunto de elementos con interrelación dinámica y organizados en función de un objetivo concreto y determinado” 3 . Es decir, que un sistema se diferencia de un simple conjunto o agrupación de cosas, por contener una dinámica interna que se sustenta sobre el funcionamiento de las partes con un destino común. Así pues, el cultivo de cereales se convierte en sistema porque tiene una dinámica interna marcada por los complejos procesos biológicos, edáficos, fotosintéticos, fisiológicos y bioquímicos que tienen lugar en un escenario temporal entre la siembra y la cosecha, con el objetivo de obtener un buen rendimiento, medido por la unidad de superficie.

Pero es la dinámica interna expresada en la organización, es decir en el grado de estructuración que tiene un sistema, el que sin duda define per se la naturaleza del mismo y a la vez marca las diferencias entre conjunto y sistema, propiamente dicho. El sistema no solo es un conjunto de elementos organizados y distribuidos de tal forma que confluyen en funciones diferenciadas, para lograr un objetivo en particular. Por su

2 . Una visión así expuesta se puede encontrar en los trabajos del Spedding C.R. W. Véase Sistemas Agrarios. Edt. Acribia. Zaragoza, 1987. 3 . Véase “Ensayo sobre el análisis de los conceptos y de los modos” Thierry Ruf, en Sistemas Agrarios del Perú. UNALM/ORSTOM. Lima, 1987.

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parte, en la noción de conjunto, la diferenciación entre los componentes para cumplir funciones está ausente y por tanto, el propio objetivo.

De igual modo importa en la noción de sistema, la distribución de los elementos, por cuanto que de ella depende la propia estructura del sistema. Por el grado de complejidad de la distribución se puede juzgar la sencillez o la complejidad del sistema. De este modo, un cultivo bacteriano tiene una distribución de sus partes de manera sencilla, que lo convierte en sistema bastante simple, donde es fácil diferenciar los roles de cada uno de sus componentes. En cambio en sistema vegetal, la complejidad de los arreglos funcionales de sus componentes hace difícil atribuirles una única y lineal función, por el contrario cada uno de ellos intervienen en diferentes fases de un mismo proceso, como ocurre con la fotosíntesis, la respiración o la fisiología de la nutrición.

Pero es sin duda, el objetivo el que marca y caracteriza al sistema, como se diría popularmente “es quién pinta de cuerpo entero su imagen”. Por cuanto que en función de los objetivos, sobre los sistemas pueden establecerse distinciones y conceptualmente sirven de parámetros para su clasificación. Por ejemplo un sistema de cultivo se diferencia, de un sistema de crianza porque el primero tiene como objetivo central producir materia vegetal apta para el consumo; en cambio el segundo su propósito fundamental es la producción de proteína animal.

Generalizando, tenemos que cualquier sistema tiene rasgos comunes entre sí, a pesar de la notable diferencia que puede haber entre un sistema estático como es le mecánico y otro dinámico como la materia vegetal. Aún así encontramos algunas similitudes, por ejemplo, entre los sistemas de cultivo, se suele identificar tres rasgos básicos: 1) Todo sistema tiene un límite espacial definido, que se conjuga en el escenario temporal. Ambos límites marcan la extensión del sistema. 2) Existe unos flujos de información, materia y energía entre el sistema y su entorno, y al interior del sistema entre sus componentes. 3) Poseen una coherencia interna, que posibilita su funcionamiento, ajustes y cambios en función de los estímulos del entorno que lo rodea.

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3.0 CONCEPTO DE SISTEMA DE CULTIVO Y SUS COMPONENTES

Para su clasificación se utilizan diferentes criterios tecnológicos, por ejemplo el cultivo dominante, métodos de riego, fertilización, etc. Sin embargo, el criterio mayoritariamente utilizado es la intensidad de uso de la tierra, por el cual se dividen en: a) sistemas de recolección, b) sistemas de barbecho corto y largo y c) los sistemas anuales de cultivo 4 .

El cultivo de las plantas no solo es un sistema, sino que tienen una naturaleza abierta, es decir depende de una serie de factores que inciden en su vida. En primer lugar, el cultivo depende del stock de nutrientes que se encuentren en el suelo y que en condiciones continuas de cultivo resultan deficitarias y requieren incorporarse continuamente. Otra dependencia del cultivo se da en el régimen hídrico, recordemos que las plantas en promedio contienen aproximadamente 80 % de agua y 20 % de materia seca, por tanto para su dinámica de crecimiento y desarrollo, lo que más demanda es agua. Esta dependencia es suministrada por medio de riegos o las lluvias, esta ultima a través del manejo del periodo vegetativo (calendario agrícola). Una tercera dependencia se da en torno de la energía, que es indispensable para el proceso de fotosíntesis, sin el cual la vida de las plantas sería imposible.

Frecuentemente, las relaciones del cultivo para con el medio ecológico no son como las descritas, muchas de ellas se producen como resultado de los antagonismos, dicho de otro modo, resultado de la concurrencia de diversos organismo que compiten entre sí.

A este tipo pertenecen las relaciones entre cultivos y plagas, enfermedades y malezas,

a los que denominaremos riesgos bióticos. Empero existen otros riesgos que no siendo

bióticos inciden de manera drástica en las plantas, como los eventos climáticos:

sequía, granizo, inundaciones, etc. A los que se denomina riesgos abióticos.

La dependencia de los cultivos no termina allí, en los límites que impone el medio ecológico, sino que están referidos a las acciones que el propio hombre realiza. Un primer caso de este tipo de riesgo constituye las decisiones que toman otros agricultores, que con sus prácticas de riesgo, fertilización y uso indiscriminado de

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fitosanitarios dañando los cultivos de otros agricultores, a esta forma de influencia los

economistas llaman externalidades. Un segundo caso de riesgo constituye las

decisiones de orden político y que afectan los resultados finales del cultivo, como

pueden ser la política de precios, la política de tenencia de la tierra, incentivos

económicos; como la reciente exoneración de los impuestos a los insumos químico.

Estas medidas se convierten en un riesgo, cuando la política agraria tiende a ser

cambiante, inestable y de corta duración en el tiempo. Ello afecta irremediablemente

las decisiones que pueden tomar los agricultores 5 .

ENERGIA NUTRIENTES ORGANICO HIDRICO INTERCAMBIO
ENERGIA
NUTRIENTES
ORGANICO
HIDRICO
INTERCAMBIO

EVENTOS BIOTICOS

Y ABIOTICOS

HIDRICO INTERCAMBIO EVENTOS BIOTICOS Y ABIOTICOS PLANTA EVENTOS ANTROPICOS PRODUCCIÓN PRIMARIA/ SECUNDARIA
HIDRICO INTERCAMBIO EVENTOS BIOTICOS Y ABIOTICOS PLANTA EVENTOS ANTROPICOS PRODUCCIÓN PRIMARIA/ SECUNDARIA

PLANTA

HIDRICO INTERCAMBIO EVENTOS BIOTICOS Y ABIOTICOS PLANTA EVENTOS ANTROPICOS PRODUCCIÓN PRIMARIA/ SECUNDARIA 4.0 EL

EVENTOS

ANTROPICOS

PRODUCCIÓN

PRIMARIA/

SECUNDARIA

4.0 EL SISTEMA DE CULTIVO DESDE LA PERSPECTIVA MATEMATICA

Dada la complejidad de los hechos descritos, resulta lícito calificar al sistema de cultivo

como una función de vida, que influye en su entorno pero a la vez recibe dependencias

provenientes de este. Visto así el problema la función de vida a la que nos referimos es

la formación de la biomasa, la cual puede ser expresar con ayuda de las matemáticas y

toma la siguiente expresión:

DONDE:

δm: ƒ( t)

(1)

Δm.- representa la producción de biomasa en (Kg/has.)o (Tm/ha)

t representa la variable tiempo o duración del periodo vegetativo (va de meses a años).

4 . Una excelente aproximación al tema de la evolución de la nación de sistema de cultivo se encuentra en “El concepto y el sistema de cultivo: historia y significación actual para el agrónomo” Germaín N, en Sistemas Agrarios del Perú. Orstom. Lima, 1987.

5 . Una excelente aproximación a los efectos de la política agraria en el desempeño productivo de los agentes agrarios se puede encontrar en El Péndulo peruano. González de Olarte E. y Samamé L. IEP. Lima, 1991.

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Sin embargo esta propuesta, sencilla y aparentemente fácil de medir, entraña en sí

una complejidad de enormes dimensiones, por cuanto que a la influencia del t (tiempo)

debe añadirse otros factores como la energía solar, los nutrientes, el agua, los genes,

etc. En esas condiciones la función descrita en (1) podría ser transformada en una más

completa como la siguiente:

δm: ƒ( t, g, npk, e, H 2 0, s

)

(2)

Donde:

δm.-

la producción de biomasa del cultivo (Kg/has.)o (Tm/ha)

t .-

tiempo o duración del periodo vegetativo del cultivo

g.-

el factor genético del cultivo,

npk .- el factor nutricional,

e.-

la energía, tanto solar, como el w que requiere el cultivo

H 2 0.-

agua,

s.-

efecto del suelo

El problema se complica aún más si se tiene en cuenta que la formación de biomasa

esta supeditada a la ocurrencia de factores no solo que estimulan el crecimiento sino

de otros que inclusive lo detienen o en todo caso lo merman. Entonces los factores de

competencia, léase el efecto que tiene la invasión de los campos por malezas, o los

factores antagónicos, como los fenómenos climáticos, sequía, granizada, o el ataque

de plagas y enfermedades obligan a transformar la función (2) del siguiente modo:

δm: ƒ( t, g, npk, e, H 2 0, s

)-(Ra +Rb)

(3)

Donde:

δm.-

la producción de biomasa del cultivo (Kg/has.)o (Tm/ha)

t .-

tiempo o duración del periodo vegetativo del cultivo

g.-

el factor genético del cultivo,

npk .- el factor nutricional,

e.-

la energía, tanto solar, como el w que requiere el cultivo

H 2 0.-

agua,

s.-

efecto del suelo

Ra.-

riesgos abióticos, climáticos, etc.

Rb.-

riesgos bióticos, plagas, enfermedades, etc.

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5.0 LA CADENA FORESTAL: UN EJEMPLO DE SISTEMA AGROINDUSTRIAL

Si asumimos que cada árbol es individual y separable y que además puede ser exclusivo, el problema de los agentes privados consiste en cuándo cortar el árbol para obtener el mayor beneficio. Entonces se está buscando el máximo crecimiento sostenible y el máximo valor presente. Concretamente cuando se busque maximizar el crecimiento sostenible, se cortará el árbol cuando el rendimiento marginal sea igual al rendimiento promedio de la venta de dichos árboles. En otras palabras, el valor del árbol en pie debe crecer a la misma velocidad que su valor en el banco.

De otro lado, cuando se maximiza el valor presente, pero la tierra tiene usos alternativos y cada árbol cortado es reemplazado por otro, el momento óptimo de corte se dará cuando las ganancias de capital por dejar al árbol crecer se igualen al costo de oportunidad de mantener inmovilizado el bosque y el suelo. Así, al cortar un árbol o masa forestal, se produce su desaparición (carácter destructible) mientras que, por otra parte, la corta implica el inicio de un proceso de creación de un nuevo stock forestal por medio de un proceso biológico auto regenerativo (carácter renovable). Resolver este dilema, desde el punto de vista de la economía, ha tomado el nombre de la vida optima dela plantación con el nombre de turno optimo

La primera formulación del problema suele atribuirse al forestal alemán Faustmann (1849), luego están el planteamiento de Pressler (1860).Luego, el problema del turno optimo atrajo la atención de otros economistas Ohlin (1921), Hotelling (1925), Fisher (1930) y Boulding (1935). Modelos que a juicio de Samuelson (1976) tuvieron serios errores, como lo refiere Romero (1997) en su libro La economía de los recursos ambientales.

Pero volviendo al problema del Turno, léase ciclo, desde un punto de vista estrictamente técnico, donde los parámetros económicos como: precio de madera, costos, y otros no juegan ningún papel. Este modelo tiene un interés muy limitado, no obstante su determinación y análisis sirve como punto de partida para otros argumentos. Entonces, se partirá de una función que relaciona la producción de madera con la vida de la plantación, tal como:

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q =

ƒ( t)

DONDE:

q representa la producción de madera o de árbol en (e.g.m3/árbol)o

(e.g.m3/ha)

t representa la variable tiempo (e.g.años).

Desde el punto de vista biológico esta expresión es una curva de crecimiento, la cual

desde la economía representa una función de producción temporal. Donde pueden

ocurrir los siguientes escenarios:

ƒ( t) 0; esto quiere decir que las productividades marginales son

positivas. Es decir, el paso del tiempo genera incrementos en el output

maderero. Esta propiedad es cierta hasta alcanzar un punto en el tiempo - tmax

– a partir del cual la producción de madera- al menos teóricamente- desciende.

ƒ( t) 0; cuando la función cóncava hacia el origen, lo que implica

productividades marginales decrecientes. Dicho con otras palabras, a la derecha

del punto de inflexión (t0 , q0) ,los incrementos anuales de madera son cada

vez más pequeños. Aquí, es interesante preguntarse cuál es el momento de

corte que resulta óptimo desde el punto de vista estrictamente técnico.

q

PRODUCCIÓN

DE MADERA

q

q

1

0

t 0 t 1 t TIEMPO (AÑOS)
t 0
t 1
t
TIEMPO (AÑOS)

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Una forma de enfocar este problema suele consistir en buscar el momento para el que se hace máxima la productividad media, que sería aquel cuando la productividad marginal ƒ( t) se iguala a la productividad media q =ƒ( t)/t .

Puede interpretarse geométricamente como el punto de tangencia entre la curva de crecimiento y una recta que pasa por el origen. De modo tal que, las tangentes de un

) representan las

productividades medias; por tanto, como a mayor ángulo mayor tangente, el punto de tangencia nos mide la productividad media máxima o turno técnicamente óptimo. En la economía ese tipo de solución es conocida como de elasticidad, la elasticidad de q con respecto a t, la cual mide el incremento porcentual q (producción de madera) debido a un determinado incremento porcentual de t (tiempo).

haz de rectas que pasan por el origen (tg α1

,tg

α2

Ε q = (dq/dt)(t/q)= ƒ (t)t/ ƒ (t)

q

PRODUCCIÓN

DE MADERA

q

q

1

0

ƒ (t)t/ ƒ (t) q PRODUCCIÓN DE MADERA q q 1 0 0<t< 1 t <
0<t< 1 t < 0 t >1 t 0 t 1 t TIEMPO (AÑOS)
0<t< 1
t < 0
t >1
t
0
t 1
t
TIEMPO (AÑOS)

Este resultado, muy conocido en teoría de la producción, permite dividir la función o curva de crecimiento en sus tres regiones elásticas: 1) La primera región está comprendida entre el origen y el turno técnico, en ella las elasticidades son mayores que la unidad, es decir incrementos porcentuales en la variable tiempo genera incrementos más que proporcionales en la producción de madera, 2) la segunda región

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está comprendida entre el turno técnico y el máximo técnico, en ella las elasticidades son menores que la unidad, es decir incrementos porcentuales en la variable t generan incrementos positivos, pero menos que proporcionales, en la producción de madera. Y 3) se puede considerarse una hipotética tercera región, sin interés técnico ni económico, situada a la derecha del máximo técnico en la que las elasticidades son negativas.

Una propuesta que se ha divulgado mucho en la economía forestal es la llamada solución económica de Fisher-Hotelling, que propone aborda el tema del turno optimo, desde las variables económicas, introduciendo para ello elementos externos a la propia tecnología de producción, como precios, tipos de interés, etc., determinando un turno que resulte óptimo desde un punto de vista económico. La propuesta consiste en definir el turno óptimo como aquel para el que el valor actual neto (VAN ) de la correspondiente inversión alcanza un máximo. Es decir en su planteamiento más simple, el turno óptimo t será aquel que maximiza la siguiente operación:

Máx VAN = Pƒ(t) e -it - K

Para ello basta que (t) sea mayor o igual que cero 6 y que (t) sea menor que cero 7 para que dado el carácter estrictamente positivo de P ei, la condición tenga necesariamente que cumplirse. Esta condición viene a decir que si el crecimiento relativo maderero iguala al tipo de interés, y si al agente económico le resulta indiferente cortar o no cortar. Por el contrario, si el crecimiento relativo supera al tipo de interés (i.e. (t) / (t) >i) le interesa esperar, y en caso contrario (i.e. (t) / (t)<i ) le interesa cortar.

1. Si decido no cortar , esto es, espero un año más, al final de ese año mi stock de riqueza vendrá dado por:

Pƒ (t) + Pƒ (t)= P[ƒ (t) + ƒ (t) ]

6 . La función se encontraría en las regiones I, II de la función de producción o zona de racionalidad 7 . Esto quiere decir, carácter decreciente de las productividades marginales

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2. Pero si se decide cortar, al final de ese año el stock de riqueza vendrá dado por el valor de madera al comienzo de ese año, más los intereses financieros que haya obtenido de ese valor de la madera; es decir al final del año tendré el siguiente stock de riqueza

Pƒ (t) +i Pƒ (t)= (1+ i)Pƒ (t)

Igualando los dos stocks de riqueza se reproduce inmediatamente la condición de equilibrio, dicho de otra manera se volvemos a encontrar con un equilibrio jevoniano en el valor marginal de no cortar Pƒ (t) es igual al coste marginal de no cortar, o valor financiero de la madera [iP ƒ (t)].

La función VAN a optimizar corresponde al planteamiento más simple, ahora, bien su lógica es aplicable a otro y tipo de situaciones. Por ejemplo, supongamos ahora que el precio de la madera no es constante sino que varía con el tiempo, en tal caso la ecuación básica pasa a ser:

Máx VAN = P (t) ƒ(t) e -it - K

Obviamente, no es rentable económicamente mantener un bosque si su crecimiento marginal es menor que el tipo de interés. En tal caso sería más rentable proceder a su corta y depositar el valor de la madera en una cuenta a plazo fijo que remunere el dinero a un i por ciento. Por el contrario, parece razonable mantener sin cortar el bosque si su crecimiento relativo supera al tipo de interés, sin embargo, es una solución incorrecta.

Para empezar, incrementar el turno en un año lleva implícito un coste de oportunidad que resulta equivalente a la renta que el propietario hubiera obtenido, cortando y arrendando el suelo a otro agricultor. Es decir, que los turnos obtenidos son rigurosamente válidos sólo si la oferta de suelo agrario fuera prácticamente ilimitada, en cuyo caso los correspondientes costes de oportunidad o rentas se aproximarían a cero.

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Por ello, resulta mejor la solución económica de Faustmann-Pressler–Ohlin (FPO) para infinitos ciclos de plantación. El primer planteamiento (Samuelson, 1976)consiste en incluir explícitamente en la expresión que mide el VAN de la inversión la renta de la tierra R.

Max VAN = P ƒ(t) e -it

t

- K – R e -it

0

dt

Por tanto, el enfóquela renta de la tierra , o el de Faustman, considerando una cadena infinita de inversiones, al conllevar la misma filosofía conducen coherentemente a una misma solución. En ambos casos interesa contar una masa forestal cuando la tasa de cambio con respecto al tiempo del valor de mercado de la masa forestal iguala al tipo de interés multiplicado por el valor de mercado del suelo y del vuelo, que cobra sentido matemático, del siguiente modo:

Pƒ(t) = i [Pƒ(t) +V]

El término que está a la izquierda mide lo que se gana por posponer la corta, más conocido como valor marginal de no cortar, mientras que el término de la derecha mide lo que se pierde por posponer la corta o coste marginal de no cortar.

6.0 RELACIÓN DE LA AGROTECNICA CON LA AGROINDUSTRIA

La agricultura surge como un sector económico básicamente definido por la naturaleza de su actividad y las características que esta muestra. En cuanto a lo primero, resulta que la agricultura es una actividad con propósitos múltiples pero con una única razón, cubrir las necesidades del hombre y del sistema económico, social y político en el que se encuentra. Con referencia a las características es evidente que se trata sobre el cultivo de las plantas o crianza de animales, las que pueden estar vinculadas a la extracción de la renta

las plantas o crianza de animales, las que pueden estar vinculadas a la extracción de la

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proveniente de la tierra; para lo cual el hombre deliberadamente altera las condiciones del medio ambiente. A este último proceso se le conoce como artificialización 8 .

Una característica de la agricultura es el grado de control de los factores que afectan la vida de los cultivos o de los animales. Este control se traducen, entre otros aspectos para el caso de las plantas, en los siguientes procesos:

a) La localización y disposición física de los individuos, aquí se incluyen las formas de siembra, las rotaciones de cultivo y los periodos de siembra (Manejo de calendarios).

b) El proceso nutricional está relacionado a la provisión de nutrientes, en proporciones exactas y en los tiempos demandados por el cultivo; que implica un adecuado manejo de la fertilidad de los suelos.

c) La reproducción de las plantas, que en buena cuenta representa el objetivo de la agricultura, para la obtención de abundantes cosechas.

d) El método de recolección, del cual dependen las formas de cosecha, afín de reducir las perdidas.

e) El proceso de conservación, que esta vinculado al manejo de los procesos fisiológicos que ocurren después de la maduración y que son cruciales en el mantenimiento de los atributos alimentarios de los alimentos y materias primas, en particular si el ánimo es transformar esta materia prima en otra que contenga mayor valor agregado.

Por tanto, la agricultura es aquella actividad realizada por el hombre con el objetivo de producir alimentos y materias primas, con la intervención deliberada de las condiciones

8 . El desarrollo de la agricultura ha sido tan espectacular que los niveles de intervención (artificialización) del medio han conducido a extraerse totalmente de este. Por ejemplo, en la agricultura está cobrando fuerza el cultivo en invernaderos y dentro de este, los cultivos hidropónicos, los que no dependen de la fertilidad de los suelos. La ganadería no ha escapado a ello, hoy son frecuentes las fincas con establos dirigidos desde computadoras y con procesos de alimentación robotizados, los animales ya no dependen de la riqueza de la pradera natural. El concepto de artificalización ha sido propuesto por Thierry Ruf, en su “Ensayo sobre el análisis de los conceptos y de los modos”, en Sistemas Agrarios en el Perú. UNALM- ORSTOM. Op. Cit.

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de vida de vegetales y animales, en la que intervienen diferentes influencias

científicas. Esto implica desarrollar los siguientes grandes bloques temáticos:

FACTOR FACTOR BIOLOGICO HIDRICO CONTROL DE LA DISPOSICIÓN EN EL TIEMPO Y ESPACIO FACTOR FORMACIÓN
FACTOR
FACTOR
BIOLOGICO
HIDRICO
CONTROL DE
LA DISPOSICIÓN
EN EL TIEMPO Y
ESPACIO
FACTOR
FORMACIÓN DE
EDAFICO
CONTROL
BIOMASA
FACTOR
DE LOS
NUTRIENTES
RIESGOS
FASES/DISCIPLINAS
SIEMBRA
MADURACION
COSECHA
POST COSECHA

AGROTECNIA

AGROINDUSTRIA

MADURACION COSECHA POST COSECHA AGROTECNIA AGROINDUSTRIA De este modo, la agrotecnia tiene relación co n la
MADURACION COSECHA POST COSECHA AGROTECNIA AGROINDUSTRIA De este modo, la agrotecnia tiene relación co n la
MADURACION COSECHA POST COSECHA AGROTECNIA AGROINDUSTRIA De este modo, la agrotecnia tiene relación co n la
MADURACION COSECHA POST COSECHA AGROTECNIA AGROINDUSTRIA De este modo, la agrotecnia tiene relación co n la

De este modo, la agrotecnia tiene relación con la agroindustria, en la medida que ella

abarca no solo el proceso de formación de las cosechas, sino el proceso de maduración

después de la cosecha, por tanto incluye todas las operaciones técnicas referidas a lo

que Porter denomina la cadena C 1 .

7.0. BIBLIOGRAFÍA

1. Dueñas A. 1991. Sistemas Agrarios. CBC. Cusco.

2. Gonzáles de Olarte E y Samamé l. 1991. El péndulo peruano. IEP. Lima.

3. Malpartida E. 1987. Sistemas agrarios en el Perú. UNALM/ORSTOM. Lima. Pag. 23-

26, 135-145, y 221-235.

4. Speedding. C.R.W. 1984. Sistemas agrarios. Ed. Acribia. Madrid. Pag. 1-16 y 16-

35.

5. Romero, C. 1997. La economía de los recursos ambientales. Alianza Editorial. Madrid.

6. Tiezzi E. 1984. Tiempos históricos, tiempos biológicos. La tierra o la muerte: el problema de la “nueva ecología”. Fondo de Cultura Económica, México.

Agrotecnia y la formación de biomasa para la agroindustria

CAPITULO II EL CONTEXTO AMBIENTAL DE LA ALTA MONTAÑA

1.0. INTRODUCCION

Hace un tiempo atrás, en una de sus principales obras Jhon V Murra 9 se interrogaba de

cómo es posible que en un espacio tan poco aparente como los Andes haya prosperado

una de las agriculturas más formidables de la humanidad. La respuesta está vinculada

a la importante diversidad de ambientes y espacios de vida que componen los Andes,

donde los ecosistemas de montaña sean tal vez los más variados y abundantes. Esta

diversidad tiene relación directa con la especial configuración de los sistemas de alta

montaña, sobre los cuales sin embargo hay poco consenso y los estudios geográficos o

ecológicos existentes, difieren entre sí. Por tanto, para delimitar este ámbito, y discutir

sus reales dimensiones, así como determinar el grado de variabilidad de sus

ecosistemas; se hace necesario revisar, aún cuando brevemente, las principales

variables que explicarían sus dimensiones climáticas y ambientales.

2.0 EL CONTEXTO AMBIENTAL DEL PERÚ

La alta montaña, está referida en primer término a la existencia de un sistema

montañoso o de cumbres, que provocan una gradiente altitudinal, donde se escalan los

ecosistemas o zonas de vida. El contexto de alta montaña en buena cuenta está

determinado por la gravedad del relieve que aunado a las dificultades que plantea la

gradiente altitudinal, conforman un paisaje de pendientes, fondos de valle y elevadas

cumbres, cubiertas o no por glaciares. En estos espacios cordillerano, como bien lo

anota Dollfus, 10 se alternan llanuras y mesetas, que en el caso de los Andes cubren

aproximadamente 5/6 partes de la superficie del continente y alberga a 9/10 partes de

la población.

La alta montaña no es patrimonio exclusivo de los Andes; existen importantes

geosistemas similares como los Alpes, Apeninos, Montañas Rocallosas, Cárpatos,

Caucaso y por su puesto el Himalaya. En todas ellas se cumplen básicamente lo

9 . Véase Organización Económica del Estado Inca. Murra Jhon V. Siglo XX y IEP. Lima, 1990. 10 Véase Dollfus “El reto del espacio Andino” IEP. Lima, 1982.

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descrito para los Andes. Jodha 11 considera que los sistemas de alta montaña comparte entre sí, otras cuatro características: inaccesibilidad, fragilidad, marginalidad y elevada diversidad biológica. Sin embargo, entre ellos hay diferencias por su nivel de desarrollo económico. Las altas montañas del norte han logrado integrarse más fácilmente al conjunto del territorio del país que los alberga, disminuyendo su marginalidad e inaccesibilidad, en cambio los sistemas de alta montaña del sur, son generalmente espacios marginales, inaccesibles, dispersos y de bajo desarrollo, que en el caso del Perú, se ha pensado desde las ciencias sociales, que son una barrera para el progreso y el desarrollo, como lo describe Iguiñez en su célebre ensayo sobre la distancia 12 .

3.0 MORFOLOGÍA, VARIABLES CLIMÁTICAS Y SISTEMA DE GRADIENTES

Los Andes, desde el punto de vista geomorfológico, es un segmento de cordillera circumpacífica, plegado al borde occidental del continente, en cuyo territorio se alternan por igual llanuras, mesetas, fondos de quebradas, valles mesotérmicos y altiplanos a más de 4,000 metros sobre el nivel del mar (msnm). El complejo montañoso, a diferencia de sus homólogos, tiene una extensión mayor que ocupa aproximadamente cerca de 1´300,000 Km 2 .

Desde el punto de vista económico, se trata de un espacio con economías muy pobres, con explotaciones domésticas, generalmente campesinas y en donde la modernización de la agricultura ha ido demasiado lenta, formando una dualidad serrana, materia de controversia política. De un lado, están los andes desarrollados con grandes explotaciones agropecuarias, que prosperan por su elevada inserción al mercado, cuya alta productividad se explica por la incorporación de segmentos tecnológicos modernos, que contrasta con la otra agricultura, ésta última campesina, pobre, arrinconada a suelos de discutible calidad, sometidos a una grave erosión, cuyas productividades son tan bajas que solo sustentan el autoconsumo familiar.

En lo que respecta a la arquitectura de cadena, los Andes se pueden dividir en tres grandes conjuntos oreográficos: el segmento sur, norte y la zona intermedia. El primero de ellos, se ubica entre los 8 º y 23 º grados de latitud sur. Aquí los relieves son elevados y de gran masividad, además de abarcar la mayor extensión de los

11 . Véase. “A framework for integrated mountain development” in International Cemnter Of Integrated Mountain Development. Jodha N.S. ICIMOD. Katmandú. Nepal. 1989.

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Andes, puesto que este segmento se extiende por aproximadamente 700,000 Km 2 . En este espacio los cruces de sierra están por arriba de los 4,000 msnm, conjugando precisamente con las elevadas montañas presentes en este espacio y que superan los 6,000 msnm, muchas de las cuales son volcanes y bordeadas en sus confines con casquetes de nieves perpetuas. El segmento norte es notablemente diferente a su par sureño, porque cubre para empezar una menor extensión alrededor de 320,000 Km 2 , las alturas que alcanzan las elevaciones cordilleranas en cambio son menores y apenas superan los 5,000 msnm, por lo que los cruces de montaña se ubican entre 3,000 y 3,200 msnm. Sin embargo, la más notable diferencia es el complejo dispositivo de cadena, que se ramifica formando tres cordilleras.

La zona intermedia es propiamente el Perú y a este espacio corresponde nuestra investigación, que se extiende abarcando una superficie superior a los 250,000 Km 2 . En este segmento, los Andes han desarrollado su mayor ancho, alrededor de 150 y 250 Km. Por ello, su arquitectura de cadena se torna compleja formando dos vertientes diferenciadas en cuanto a su dotación de humedad. De un lado, y hacia el occidente, una vertiente seca, con precipitaciones inferiores a los 150 mm/año. Y hacia el oriente, una vertiente húmeda con precipitaciones que exceden los 2,000 mm/año. Al interior de ambas vertientes se forman los denominados valles mesotérmicos, donde la agricultura serrana prospera; contrastando con la aridez y frigidez del páramo alto andino o puna.

4.0 DISPOSITIVO ESTRUCTURAL Y EFECTO DE FACHADA

En el Perú, los Andes son una cadena laminar, que forman numerosos pliegues que divergen o convergen hacia la faz de la tierra, formando sinclinales y anticlinales. Esta estructura laminar es resultado del proceso de subducción que ocurre del hundimiento de la placa pacífico o Nazca y la placa continental. En este escenario los procesos de mineralización, vulcanismo, sismicidad y meteorización ocurren con gran dinamismo, los que inciden favorablemente en la formación de suelos. Sin embargo, este elevado proceso formativo de suelos se ve compensado por una importante erosión.

12 . Ver La Distancia. Iguiñez. PUCP. Lima, 1995.

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El clima predominante, dada la enorme variabilidad de regímenes térmicos y de humedad, está definido por dos variables: De un lado, la latitud y de otro la importancia del volumen montañoso. En cuanto a la primera, los Andes centrales se encuentran en la zona intertropical, donde los ritmos anuales son claramente demarcados por las precipitaciones, más que por las temperaturas como ocurre en el subtrópico; por esta razón las diferencias térmicas son muy pequeñas entre estaciones, aun cuando puedan diferir a lo largo del día.

La importancia de la masividad cordillerana está asociada a la circulación general del aire, el cual se ve afectado constituyendo un obstáculo, que explica las diferencias de humedad existentes entre la fachada occidental (seca) y oriental (húmeda), a cuyo interior se produce extensas zonas de abrigo (valles mesotérmicos). La masividad también afecta al régimen térmico, así los pisos térmicos disminuyen en función que aumentan las regiones altitudinales, de este modo, altitud y temperatura tiene una relación inversa y correlacionan negativamente en la formación de la biomasa, de las especies vegetales que habitan los Andes.

La masividad por último tiene relación directa sobre el régimen hidrológico, por cuanto que la segmentación asimétrica de estaciones lluviosas y secas, hacen que se configuren regímenes tropicales disímiles: una estación de lluvias prologada y larga con una estación seca corta, dos estaciones de transición cortas y una estación húmeda y otra seca. Esto sin duda está vinculado con lo Jean Paul Deler denominan como el “efecto de fachada”.

5.0 EFECTO DE ESCALONAMIENTO, ABRIGO Y ENCLAUSTRAMIENTO

Los sistemas de montaña tienen la particularidad de ofrecer importantes diferencias climáticas, de humedad y temperatura, que varían en función de la progresión altitudinal, efecto que Dollfus ha denominado como escalonamiento. Así, en unos pocos metros altitudinalmente hablando, los climas pueden variar drásticamente de secos a húmedos, y de cálidos a fríos, conjuntamente con ello el paisaje se modifica, las especies vegetales se achatan y adhieren al piso hasta formar comunidades vegetales dispersas como el caso de la Kunkuna o almohadilla, tan preciada por los pastores altoandinos, los bosquetes leñosos dan paso al tapiz de ichu, calamangrostis, estipa y distichia. El régimen térmico se torna frío, y en algunos periodos del año, la

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diferencia entre día y noche, amanecer y atardecer pueden superar la decena de grados centígrados. Y todo ello, en un pequeño tramo de 500 ó 700 metros de altitud, donde los pisos ecológicos, climas, ambientes y ecosistemas se alternan, ordenados por la mágica intervención de la altitud.

Este ordenamiento de las regiones naturales, pisos ecológicos o zonas de vida, de manera escalonada entraña un doble efecto para las consideraciones ambientales que nos ocupan. En primer lugar, el escalonamiento hace que la relación entre temperatura y altitud sea inversa, de modo tal que a mayor altitud menor temperatura y viceversa. Por otra parte, el escalonamiento vertical afecta sensiblemente la presión atmosférica, cuya relación con la altitud, resulta también inversa, siguiendo el patrón descrito, es decir a mayor altitud menor presión, solo así se explica que a 3,000 msnm la presión sea de 75 % de la presión experimentada a nivel del mar, por ello la presión que soportan los limeños es 25 % superior a los púnenos o cusqueños. Por último, el escalonamiento repercute en la disponibilidad de O 2 , así a medida que la altitud aumenta la disponibilidad de moléculas de O 2 disminuye, dado que la temperatura es menor, y con ella, la presión parcial del gas también disminuye, influyendo en la escasez de oxigeno.

En términos de variabilidad y biodiversidad, está claro que el escalonamiento y en particular sus efectos climáticos, referidos anteriormente, constituyen un factor que incide directamente en la abundancia y distribución de las especies vegetales y animales que alberga, siguiendo para ello la regla que a mayor diversidad menor altitud, aún cuando podamos aceptar que los geosistemas fríos o de alta montaña, en realizada no son del todo menos diversos, si se compara con sus homólogos terrestres de la zona subpolar o polar 13 . Esta tendencia inversa se explica además por la relación inversa anotada entre altitud y temperatura, por cuanto que a temperaturas menores a 10°C el crecimiento vegetativo prácticamente se paraliza, y por tanto la actividad biosintética se restringe, con lo cual la capacidad de adaptación a tales condiciones disminuye, restringiendo el número de especies vegetales. Por ello, que en promedio a

esta gran cordillera intertropical (Los Andes) en la que se tienen todas las

transformaciones del frío al calor, de la aridez extrema a la hiperhumedad, del suelo desnudo, mineral a la densa selva,

de las paredes verticales a las superficies horizontales, el número de las combinaciones geosistemáticas es muy superior al de una cordillera de las latitudes medias como los Alpes, y a fortiori, de una cordillera de las altas latitudes donde el hielo permanente “homogeniza” los medios naturales”. Tomado de Territorios Andinos. Retos y memorias, Dolfus,

13 . Dollfus señala con acierto que

en

1991.

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4.800 y 5.000 msnm la biodiversidad vegetal es menor, por cuanto que el isotermo de 6 °C se encuentra entre 4.100 y 4.200 msnm, convirtiéndose por ejemplo, para la agricultura en el límite de distribución de los cultivos.

El escalonamiento además tienen otros efectos derivados de la caprichosa orografía y del complicado relieve que resulta del propio proceso formativo de los Andes, que aunado a la partición del masivo cordillerano en dos fachadas, como con corrección describe Jean Paul Deler: occidental y oriental o seca y húmeda, siguiendo la terminología de Beck y Ellenberg. Aquí, la transición de occidente a oriente, o de la fachada seca a la húmeda no es llana como en Estado Unidos o Rusia, sino que implica remontar dos pasos de cordillera y una serie de valles interandinos o mesotérmicos, de climas atemperados, laderas escarpadas, con o sin terrazas aluviales, ríos, algunos de ellos profundos como el Apurimac que restringe la dimensión del valle, otros de enorme amplitud como el Mantaro. En estos valles, las provincias de humedad se suceden gradualmente, alternando vertientes secas con húmedas, con cambiantes corrientes de aire entre el día y la noche, formando atractivos microclimas para la agricultura, como se aprecia en el siguiente diagrama.

FACHADA FACHADA OCCIDENTAL ORIENTAL CORRIENTES DE AIRE ZONA HUMEDA ZONA ARIDA VALLE INTERANDINO EFECTO DE
FACHADA
FACHADA
OCCIDENTAL
ORIENTAL
CORRIENTES DE AIRE
ZONA HUMEDA
ZONA ARIDA
VALLE INTERANDINO
EFECTO DE FACHADA Y ABRIGO EN LOS ANDES CENTRALES

Esta combinación de humedad, temperatura, altitud y exposición, son la explicación de la profusa cantidad de zonas de vida, que Holdridge y Tossi determinaron para el medio andino, pero también son las principales variables que explican la diversidad biológica en ella existente. El abrigo, que no es otra cosa que el efecto atenuado y gradual de la temperatura al discurrir latitudinalmente, y que aunado a la geografía compleja de los Andes, conforman espacios de exclusión como los paramos altinos o

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punas, depresiones vallunas o quechuas, donde se preservan 2/3 partes de la fauna y flora endémica del país.

6.0 ZONIFICACIÓN AMBIENTAL DEL PERÚ

Los estudios sobre el medio ambiente en los Andes no son muchos, sino más bien se reducen a unos cuantos, varios de éstos son resultado de la extensión de importantes estudios ambientales de escala mundial, como es la clasificación de zonas de vida o zonas ecológicas (Holdridge y Tosi), en otras se refiere más bien a estudios de escala intermedia que tiene como único propósito describir y analizar la compleja realidad ambiental de la alta montaña andina (Weberbauer, Troll, Pulgar Vidal, Brack, y Dollfus).

Los medios naturales son grandes unidades territoriales con múltiples variables comunes: pertenencia a una zona climática, temperaturas correlacionadas con la altitud, valor diferencia de la humedad del aire y suelo, substrato geológico, cubierta vegetal diferenciada, acción antrópica asimétricamente distribuida y con graves impactos. Todas estas variables divergentes una de otras configuran grandes espacios, denominados medios naturales (Dolfus) o Regiones Naturales (Pulgar Vidal) 14 , los cuales se escalona a lo largo de la vertiente altitudinal, en correcta sucesión a través del sistema de pendientes, como lo hemos anotado en el punto anterior. Como podrá apreciarse, la complejidad de la alta montaña es enorme y difícilmente abordable por un camino único. Por tanto, debe de aceptarse que ante la diversidad no hay otro camino que la divergencia teórica y por tanto la carencia de un patrón universal exclusivo. Revisemos a continuación cada uno de estos postulados teóricos:

a) Escalonamiento vertical y pisos ecológicos en Pulgar Vidal

Las regiones naturales, según el postulado de Pulgar Vidal son espacios geográficos homogéneos que resultan de la existencia de condiciones

14 . Según Pulgar Vidal, las regiones naturales se definen como “un área continua o discontinua, en la cual son comunes o similares el mayor número de factores del medio ambiente natural, y que, dentro de dichos factores, el hombre juega papel principalísimo como el más activo agente modificador de la naturaleza” Véase “Las ocho regiones naturales” en Geografía del Perú. Pulgar Vidal, 1996. Con similares propósitos, Dollfus, citando a JC Thouret refiere que “el escalonamiento de los paisajes vegetales de los ecologistas corresponde a un corte climático altitudinal basado en criterios fisionómicos y pluviométrico relativamente está estáticos a escala regional y apoyándose en la descripción de agrupamientos vegetales caracterizados por una o más fanerófitos. Se puede enriquecer el modelo tomando en cuenta variables físicas que regulan la humedad y la sequía, el declive de la pendiente y la exposición, la topografía y del sustrato edáfico” . Dollfus, Op. Cit.

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climáticas, geográficas y ecológicas muy similares, las cuales el hombre andino conoce a la perfección y le ha permitido utilizarlas dentro de sus explotaciones agropecuarias, forestales e inclusive mineras. Según esta clasificación, el principal parámetro que explica el cambio de una región natural a otra es la altitud y con ella la formación de vegetación, de este modo, Pulgar Vidal propone ocho regiones, cuya denominación es de origen quechua, es: Chala, Yunga, Quechua, Suni, Puna, Rit`y o Janca, Rupa Rupa y Omagua.

JANCA RUPA RUPA PUNA SUNI OMAGUA QUECHUA YUNGA CHALA ESCALONAMIENTO DE PISOS ECOLÓGICOS SEGÚN PULGAR
JANCA
RUPA RUPA
PUNA
SUNI
OMAGUA
QUECHUA
YUNGA
CHALA
ESCALONAMIENTO DE PISOS ECOLÓGICOS SEGÚN PULGAR VIDAL

La primera de ellas, Chala o costa, se ubica aproximadamente entre 0 y 500 metros sobre el nivel del mar (msnm), limite altitudinal marcado el techo nuboso formado por las nieblas procedentes del océano 15 , que se explica básicamente por estar ubicado en la vertiente occidental, por tanto expuesto a la fachada seca de los Andes, y sobre cuya extensión se encuentra el desierto costero, surcado por ríos, Dollfus cuenta hasta 50 de ellos, que bajan de las cumbres occidentales y forman extensos valles, los cuales se ensanchan a medida que se aproximan a la línea ecuatorial, esta provisión de agua es de gran utilidad para la agricultura, que en tiempos precolombinos implicó lograr una frontera agrícola bajo riego de aproximadamente 1.7 millones de hectáreas.

15 . Véase “Las ocho regiones naturales del Perú”, en Geografía del Perú. Pulgar Vidal. Peisa. Lima, 1996.

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El clima en esta región es cálido y su vegetación se caracteriza por comunidades vegetales con diversidad de asociaciones: litoral marino, esteros, islas, campos de arena con napa freática, ribera fluvial, monte rivereño, lomas, barrancos, lagunas y pantanos y de campos cultivados. De esta zona, según Pulgar Vidal, provienen dos plantas agroindustriales extraordinarias, el cocotero (Cocos nucifera), y la palma datilera (Phoenix dactylifera), en esta zona también se aprecian cultivos aislados de olivo (Olea europaea) y de vid (Vitis vinifera), sobre todo en el extremo sur de la Chala. Sin embargo, la Chala no forma parte, propiamente dicho de los ecosistemas de alta montaña, por estar debajo del limite de los 1,000 msnm.

Una segunda región, inmediatamente colindante con la anterior, es la región Yunga, que presenta dos clases, diferenciadas entre sí por su exposición o efecto de fechada: la yunga marítima, recostada hacia el Pacífico y la yunga fluvial, enclavada en la cuenca del Amazonas, es decir en la vertiente oriental o del Atlántico. La primera de ellas se caracteriza por presentar una morfología más bien estrecha, con valles triangulares de prominentes conos de deyección, sus quebradas por ello son profundas, prácticamente desnudas o con escasa vegetación, su relieve escarpado que evidencia una acelerada erosión, contrasta por su clima cálido y escasa humedad. Esta es la región del molle (Shinus molle), planta arbórea, de tronco rugoso y que puede alcanzar dimensiones a veces mayores a 5 mts, diversos pobladores han registrado el valor de sus frutos para la fermentación de la chicha de maíz o jora a ello se añade la cabuya blanca (fourcroya sp) y la cabuya azul (Agave sp). De ella provienen importantes árboles frutales como Palto (Persea gratísima), Lúcumo (Lucuma obovata), Chirimoya (Annona cherimolia), guayabo (Osidium pyryferum), ciruelo de fraile (Bunchosia armeniaca), aqueí también se producen los cítricos importados: naranja (Citrus siennesis), limonero (Citrus limonium), lima (Citrus limeta), etc. Es la zona de cultivo de la caña de azúcar (Saccharum officianarum).

La tercera zona delimitada por Pulgar Vidal fue la región quechua, que se extiende entre los 2.300 y 3.500 msnm, cuyo relieve se caracteriza por presentar un escalonamiento de suaves pendientes, lomas, y es la zona más

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extensa de los valles interandinos con climas templados y de lluvias estacionales, donde se intercalan periodos lluviosos con periodos secos. Aquí es preciso diferenciar la zona quechua de la vertiente occidental, de aquella que se encuentra en los valles meso térmicos. En la primera de ellas, el verano está acompañado con abundantes neblinas, garúas y lluvias, que son resultado del intenso proceso de evaporación que ocurre en la cuenca del Océano Pacífico. En cambio en los valles interandinos, la región Quechua, en particular la que está ubicada encima de los 3.200 msnm, ocurren importantes contrastes térmicos entre el día y la noche, de modo tal que la fuerte insolación que ocurre durante el día, contrasta con las noches de cielo abierto y bajas temperaturas debajo de cero grados, régimen climático que se expresa estacionalmente de modo tal, que en la estación de secas se produce el mayor descenso térmico (heladas) que restringe la actividad agrícola. Por su parte la denominada estación lluviosa la temperatura es relativamente mayor, permitiendo el cultivo

y la producción agrícola. Esta además es una región, cuyas comunidades

vegetales está representando por árboles andinos de singular importancia como

el Aliso (alnus jrullensis), que crece sobre los cursos de agua, que en esta

región son cuantiosos, pero también es la tierra del maíz (zea mays), gramínea de extraordinaria importancia alimentaria para los habitantes de la región quechua, no solo por la provisión de grano y almidón, sino por la utilidad secundaria que presta su biomasa o rastrojo, de notable influencia en la crianza de animales. Como resultado de incontables procesos de adaptación y selección,

el maíz ha sufrido un diversificado proceso de divergencia genética, dando

origen a los centenares de variedades, o para ser más exactos ecotipos, que son una expresión concreta de la biodiversidad de los ecosistemas de alta montaña. En esta zona también está arracacha (Arracacia xanthorhiza), raíz andina de consiste contenido de almidón que constituye un alimento básico de personas, gallinas y cerdos. A estos vegetales debe añadirse por ejemplo la calabaza (Curcubita moschata), la caigua (Cyclanthera pedata), la granadilla (Pasiflora ligularis), el llacon (Polimnia sonchifolia), la numia (Pahseolus sp), entre otras, que son evidencia de la riqueza biológica de la zona quechua.

La región Suni, se encuentra inmediatamente encima de la quechua, y ha sido descrita por múltiples geógrafos como una zona de relieve accidentado, con

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pronunciadas pendientes, inclusive se le suele designar como “talud suni” en clara alusión a la excesiva pendiente de su paisaje. Esta zona se ubica normalmente entre los 3.500 y 4.000 msnm, sin embargo, en medio de los valles meso térmicos, la cota altitudinal de la zona Suni puede ser ligeramente superior y ubicarse a partir de los 3.800 msnm. Por ello, con razón Pulgar Vidal describía esta zona como una región de cerros y acantilados, donde es fácil apreciar la fase cañón de diversos valles glaciares, que funcionan como “embudos colectores de aguas pluviales”, con un clima más bien frío, que como más adelante veremos, sustenta la distinción que hace Oliver Dollfus de geosistemas frío y cálidos. Sin duda alguna, la zona Suni de Pulgar Vidal es uno de los geosistemas fríos de Dollfus. Ello se debe a la elevación y a la presencia de vientos locales, por lo cual la temperatura media oscila entre 7 y 10 ºC, que en la estación de lluvias pueden ascender a 20 ºC y en el invierno descender a –1 a –16 ºC. El paisaje de Suni en cuanto a cobertura vegetal, difiere según su ubicación, por ejemplo en la vertiente occidental, está compuesta por pequeños bosquetes de plantas xerófitas y arbustos que se ubican en los escasos cursos de agua que allí existe. En cambio, en la vertiente oriental, la vegetación es ligeramente más densa, sin duda por efectos de la cuantiosa humedad allí presente, conformando importantes asociaciones vegetales. Pero en el caso de la Suni de los valles interandinos, su vegetación es más bien pobre y escasa. La región Suni es la región del quinual (Polylepis racemosa), que presenta polimorfismos de naturaleza arbórea y arbustiva, que suelen alcanzar regular tamaño, también está el quishuar o colli (Buddleias Incana, globulosa y coriacea), así como el Sauco (Sambucus peruviana), la cantuta (Cantua buxifolia), entre otras especies nativas. En esta región crece con sorprendente adaptación los tubérculos andinos, como la mashua, o añu (Tropaeolum tuberosum), con tallos subterráneos de altos contenidos de almidón y hasta de sabor azucarado cuando son puestos al sol, aquí también crece la quinua (Chenopodim quinua), que también es una cultivo herbáceo anual proveniente de la zona Quechua, es posible identificar en ella cultivos extensos de cañigua (Chenopodium canihua) muy semejante en su morfología la quinua, de menor tamaño, cuyo cereal ha permitido durante siglos elaborar una finísima harina, dieta básica de los pobladores altonandinos. Por último, el paisaje de la zona Suni sería incompleto si no se añade a la lista de biodiversidad el tarwi o

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altramuz (Lupinis mutabilis), leguminosa de grano de destacado cantidad de proteína y la presencia de aceites escenciales, cuyo aprovechamiento se ve limitado por el elevado contenido de alcaloides, que obliga a un procesamiento previo que se conoce como “desamargado”, solo después de ello es posible su aprovechamiento alimentario.

La región Puna es tal vez la más extensa región natural del páramo andino, que se extiende entre los 4.000 y 4.800 msnm, también conocido como el “altiplano andino” y corresponde al páramo descrito por Jean Paul Deler para el caso Ecuatoriano, forma parte de los geosistemas fríos de Dollfus, esto último por el incontrastable clima frío que predomina en la zona. Hay espacio como en la cordillera sur, a partir del nudo del Vilcanota, donde las estribaciones y el relieve de la Puna se ha atenúa, intercalando remates de cumbres y laderas de pendiente pronunciada, con laderas onduladas, por esta peculiar fisiografía, Nicole Bernex distingue dos tipos de puna: alta y colinosa, para designar a cada una de ellas respectivamente 16 . Desde el punto de vista climático, la Puna presenta un régimen término negativo, con días y noches frías, que grafican la tendencia a presentar una temperatura media anual próxima 0 ºC, que según la varada configuración de los Andes Centrales puede de llegar hasta 7 ºC. Las temperaturas mínimas son más extremas, especialmente entre mayo y agosto, que varían entre –9 ºC y –25 ºC, que estaría explicado por la proximidad a la región Janca o Nival. Otra característica climática de esta región es la enorme varianza que existe entre el día y la noche, entre la sombra y la luz, a ello se añaden las irregulares precipitaciones que varían para la vertiente occidental entre 200 y 400 mm, y por encima de los 1000 mm, hacia la vertiente oriental.

Frecuentemente se ha descrito a la Puna como un espacio marginal y de escasa biodiversidad, y peor aún carente de vida, como se aprecia en la descripción que hace Vicente Salvá, citado por Pulgar Vidal, cuando refiere que “Puna. f. Región inhabitable por excesivo frío. Regio frigoris asperitate inhabitabilis” 17 . Sin embargo, esta aparente carencia de vida no es tal porque además de las clásicas asociaciones de Ichu (Ichu stipa), planta emblemática de la Puna, cuyas

16 . Véase Atlas Provincial de Quispicanchi. Nicole Bernex y equipo del CCAIJO. Fondo Editorial PUCP, CCAIJO, Telefónica. Lima, 1997.

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graciosas y variadas asociaciones forman los pajonales, que pueden ser de gruesos tallos y hojas, que se asemejan a los plumeros, con presencia de otras gramíneas del tipo festuca; también las hay de bajas con cabellos profusos, cual rizos, que presentan una apariencia grácil y suave, pero en realidad más bien son duras e inclusive espinosas. A estas deben sumarse otras especies como la totora (Scirpus sp.), arbustos andinos como el colli, queuña y quinual, los cuales marcan el limite superior de la vegetación, antes del límite de las nieves perpetúas.

La puna además es la región de la papa (Solanum ssp), cultivo herbáceo, anual de tallos ramosos y que de enorme polimorfismo, de flores de diversos colores, y con tubérculos que varía entre sí por el color de su piel y pulpa, contenido de materia seca y los más importantes de diversas aptitudes comestibles y agroindustriales. Otro tubérculo originario de esta zona es la maca (Lepidium meyenii), cultivo energizante por excelencia y que en la actualidad ha cobrado renombre por los productos exportados que de ella se extraen y comercialización en los mercados americano y europeo. En esta zona se ha introducido con éxito los cereales centro asiáticos, como el trigo (Triticum aestivum) y la cebada (Hordeum vulgare), convirtiéndose en parte esencial del paisaje agrícola del páramo andino.

En términos de biodiversidad importa resaltar la región Rupa Rupa, zona de extrema diversidad por beneficiarse de la riquísima humedad de las estribaciones orientales de los Andes. Por su relieve se trata de una superficie montañosa, con profusión de quebradas, laderas y valles, pasos de cordilleras o pongos, de los cuales el más célebre se encuentra en el medio Urubamba, denominado Pongo de Maynique. Zona que se ubica entre los 1.000 y 400 msnm, cuyos valle estrechos de vegetación alta y copiosa, con cálido clima, cuyas temperaturas promedio oscilan entre 22 y 25 ºC, sin embargo las máximas pueden llegar a superar los 33 º C y casi nunca descienden por debajo de 15 ºC. En cuanto a la dotación de humedad está mejora conforme se desciende en la altitud, con precipitaciones cercanas a los 3.000 mm, sin que mes alguno del año no tenga presencia de precipitaciones, recurso que permite

17 . Tomado de “Las Ocho regiones Naturales” en Geografía del Perú. Op. Cit.

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la enorme foresta que se desarrolla en esta zona. Por la combinación favorables de estos dos últimos parámetros, temperatura y humedad, la región se ubica en los geosistemas cálidos de Dollfus, y corresponde a la región de pie de monte de Deler. Pero sobre esta región y la contigua, la región Omagua o llano amazónico, no se abundará con mayor detalle por cuanto propiamente dicho no pertenecen a la Alta Montaña.

b) Regiones latitudinales, provincias de humedad y zonas de vida: el diagrama

de Holdridge

Una segunda clasificación son las zonas de vida, que están basadas en criterios ecológicos muy complejos como: la pertenencia a una región latitudinal, a piso altitudinal y la incidencia de una u otra provincia de humedad. De este modo, en el mundo se ha establecido la existencia de 104 zonas de vida, de las cuales 86 está presentes en el país. Su nomenclatura es muy compleja e incluye:

nival, alpino, subalpino, montano, montano bajo y el premontano.

NIVAL ALPINO SUB ALPINO MONTANO MONTANO BAJO PRE-MONTANO BASAL ZONAS DE VIDA SEGÚN LESLIE HOLDRIDGE
NIVAL
ALPINO
SUB ALPINO
MONTANO
MONTANO BAJO
PRE-MONTANO
BASAL
ZONAS DE VIDA SEGÚN LESLIE HOLDRIDGE

c) Humedad y biodiversidad en Beck y Ellenberg

Existe una Tercera posición, basada en la clasificación propuesta Beck y Ellenberg, que privilegia el factor hídrico como principal variable a explicar la

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biodiversidad de ambientes presentes en los Andes. Así, se ha determinado regiones como: perárida, árida, subárida, semihúmeda, subhúmeda, húmeda y perhúmeda 18 .

Las zonas áridas están representadas por los desiertos, los matorrales desérticos y montes espinosos. La mayor parte se encuentran en la costa hasta aproximadamente los 1 000 m.s.n.m. La precipitación es generalmente menor de 100 mm al año, y la temperatura media varía entre los 16oC y 23oC. La vegetación es xerofítica y se presentan gramíneas en determinadas épocas del año. En estas zonas, el aprovechamiento agropecuario es completamente nulo si no se recurre a sistemas de riego que utilicen agua proveniente de los ríos o del subsuelo. La explotación agropecuaria en gran escala se ubica en los valles costeros donde se dispone de riego permanente. En la mayoría de estas tierras, es posible llevar a cabo una agricultura intensiva económicamente productiva mediante la aplicación de riego.

económicamente productiva mediante la aplicación de riego. Por su parte, las Zonas semiáridas, están representadas

Por su parte, las Zonas semiáridas, están representadas por bosques muy secos y montes espinosos, principalmente a lo largo de toda la costa hasta los 1 900 m.s.n.m., y estepas espinosas ubicadas en las vertientes occidentales y los valles interandinos entre 2 000 a 3 000 m.s.n.m. El clima varía según la altura. Los bosques muy secos y montes espinosos tienen una precipitación anual que fluctúa entre los 500 y 1 000 mm, y la temperatura media varía entre 18oC y 24oC. En las estepas espinosas, la precipitación promedio varía entre los 400 y 500 mm, y la temperatura media varía entre 13oC y 16oC. En ellas el uso agropecuario tiene limitaciones debido a la escasa precipitación. La actividad agrícola se puede calificar como parcialmente secano. Actualmente, se siembra en los sectores bajos, maíz y una gran variedad de cultivos tropicales como

18 . Véase Estudio Nacional de la Diversidad Biológica - DGANPE, INRENA, 1997.

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arroz y frutales. En los sectores más elevados (sobre los 2 000 m.s.n.m.), los cultivos más frecuentes son papa, maíz, haba, arveja, etc.

En cambio las zonas Sub-húmedas se presentan como bosques secos y estepas. Los bosques secos se ubican tanto en Selva Baja (250 a 300 m.s.n.m.) como en los valles interandinos a altitudes variables (2 000 a 3 000 m.s.n.m.). Las estepas se encuentran en la sierra entre los 3 000 y 3 500 m.s.n.m. En estos bosques secos de la selva tienen entre 1 000 y 1 700 mm de precipitación al año y las temperaturas varían alrededor de los 24oC. El promedio de precipitación de los bosques secos de los valles interandinos varía entre los 600 y 700 mm; las temperaturas medias fluctúan entre 12oC y 17oC. Las estepas tienen precipitaciones que varían entre 450 y 550 mm al año y las temperaturas medias fluctúan entre 9oC y 11oC. En estas zonas, el aprovechamiento agropecuario se encuentra bien extendido en terrenos planos y laderas. Potencialmente, esta zona sub-húmeda reúne condiciones muy favorables para el desarrollo de una actividad agropecuaria intensiva. Sólo se requiere de riego suplementario en algunos sectores donde la estación invernal seca se prolonga.

La Zona Húmeda comprenden las zonas de vida bosques húmedos, páramo húmedo y tundra húmeda. Los bosques húmedos se encuentran tanto en la Selva (150 a 2 000 m.s.n.m.) como en la Sierra (2 000 a 4 000 m.s.n.m.). El páramo húmedo se ubica entre los 4 000 y 4 500 m.s.n.m. y es la zona de los pastos naturales altoandinos. La tundra húmeda se encuentra entre los 4000 y 4500 m.s.n.m. En las partes bajas (entre 150 y 1 000 m.s.n.m.), el clima es cálido y húmedo. Entre 2 000 y 4 000 m.s.n.m., el clima es templado frío, y sobre los 4 000 m.s.n.m., muy frío o frígido y húmedo.

La vegetación de las zonas húmedas varía con el clima. Hasta los 1 000 msnm, la vegetación es arbórea predominantemente, constituyendo los llamados bosques pluvifolios con elevado contenido volumétrico de madera.

constituyendo los llamados bosques pluvifolios con elevado contenido volumétrico de madera. ALEXIS DUEÑAS DAVILA 32

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Entre los 2 000 y 4 000 m.s.n.m., la vegetación natural está representada por plantas de tipo herbáceo y arbustivo y relictos de q'eñuales, q'olles y quishuares. Entre los 4 000 y 4 500 m.s.n.m., la vegetación predominante son los pastos naturales altoandinos, base de la ganadería extensiva de ovinos, vacunos y camélidos sudamericanos existente en toda esta región. Sobre los 4 500 m.s.n.m., la vegetación es muy dispersa y está constituida por gramíneas y plantas de tipo almohadillado.

Potencialmente, estas zonas húmedas ofrecen condiciones favorables para el desarrollo de la actividad agropecuaria y forestal, con algunas limitaciones debido al exceso de lluvia en ciertos sectores. De acuerdo a las condiciones ecológicas reinantes, la vocación de estas zonas húmedas de la selva es forestal, con bosques de gran diversidad de especies. En las partes más elevadas (sobre 2 000 hasta 4 500 m.s.n.m.), la vocación es, sobre todo forestal y agropecuaria.

Las Zonas muy húmedas comprenden a las zonas de vida denominadas bosques muy húmedos, páramo muy húmedo y tundra muy húmeda. Los bosques muy húmedos se ubican tanto en la Selva (150 a 1 900 m.s.n.m.) como en la Sierra (1 900 a 3 800 m.s.n.m.). El páramo muy húmedo se encuentra entre los 3 900 y 4 500 m.s.n.m. y es la zona de los mejores pastos naturales altoandinos. La tundra muy húmeda se ubica entre los 4 500 y los 5 000 m.s.n.m. Si bien es cierto que en las partes bajas, entre los 150 y 1 900 m.s.n.m., el clima es cálido y muy húmedo, con abundantes lluvias que sobrepasan los 3 500 mm al año. Sobre los 1 900 hasta los 3 900 m.s.n.m., el clima es templado y muy húmedo; la precipitación varía entre 1 200 y 2 500 mm al año. Sobre los 3 900 m.s.n.m., el clima es muy frío o frígido y muy húmedo.

El uso agropecuario de la Selva Baja y Alta debe estar relegado sólo a las pocas áreas donde existan suelos apropiados para el desarrollo agropecuario, pues la mayor parte de estas zonas muy húmedas son netamente de vocación forestal, tanto de producción como de protección. Sobre los 2 000 hasta los 4 000 m.s.n.m., las áreas son apropiadas para el desarrollo agropecuario y forestal. Entre los 4 000 y los 4500 m.s.n.m., la actividad agrícola y forestal tiene

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muchas limitaciones debido a las condiciones ecológicas reinantes. La actividad pecuaria en cambio, basándose en una ganadería extensiva, se desarrolla favorablemente aprovechando los pastos naturales altoandinos.

Por último, las zonas pluviales están representadas por las zonas de vida denominadas bosques pluviales, páramo pluvial y tundra pluvial. Estas zonas, debido al clima riguroso a que están expuestas, deben conservar permanentemente una cubierta vegetal de protección, debiendo descartarse todo intento de uso agropecuario o forestal de producción.

HUMEDO SUB HUMEDO PERHUMEDO SEMIARIDO ARIDO PER ARIDO PROVINCIAS DE HUMEDAD SEGÚN BECK Y ELLENBERG
HUMEDO
SUB HUMEDO
PERHUMEDO
SEMIARIDO
ARIDO
PER ARIDO
PROVINCIAS DE HUMEDAD SEGÚN BECK Y ELLENBERG

d) Ecoregiones como expresión de la diversidad

En 1976, Brack clasificó 9 ecosistemas como Ecozooregiones: Selva Baja (Amazónica), Selva Alta (Yunga), Bosque Seco Ecuatorial, Páramo, Sabana de Palmeras, Puna, Desierto Costero del Pacífico, Serranía Esteparia, Mar frío de la Corriente Peruana. Ese mismo año, la ONERN identifica 84 ecosistemas, denominándolos Zonas de Vida. Otras clasificaciones indican que el Perú posee 28 microclimas (SENAMHI, 1972), 7 tipos de suelos (ONERN, 1972), 91 cuencas hidrográficas y 12,000 lagos, lagunas, glaciares, salares y cochas (ONERN, 1976) 19 .

19 . Véase "Estudio Nacional de la Diversidad Biológica, 1997, INRENA

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Pero volviendo a la clasificación propuesta por Holdridge, el Perú tiene una gran biodiversidad, pues posee 84 zonas de vida de las 104 que hay en el mundo. El concepto de ecoregión relaciona el concepto de ecología con el concepto de zona de vida o bioregión. De acuerdo con ello, en el Perú se determinan once ecoregiones.

con ello, en el Perú se determinan once ecoregiones. Una primera es el Mar templado de

Una primera es el Mar templado de la corriente peruana. Comprende el Pacífico Oriental desde los 5 de latitud sur hasta la frontera con Chile. En esta zona, las capas superiores del océano están enriquecidas con copiosas substancias nutritivas, lo que provoca la existencia de abundante plancton y la proliferación de flora -principalmente microscópica- y fauna. De este se distingue el Mar tropical. Está ubicado frente al litoral de Piura y Tumbes entre los 5 de latitud Sur y los límites con el Ecuador, zona de aguas cálidas. Este cambio de las condiciones térmicas del océano ocasiona mayores precipitaciones en la costa adyacente y determina la existencia de flora y fauna particulares. Así, el mangle forma densos bosques en la desembocadura de los ríos Tumbes y Zarumilla. La fauna, única en el país, es rica en peces, moluscos y crustáceos.

Una siguiente ecoregión es el Desierto costero. Es una estrecha franja de 30 a 60 kms. de ancho que se extiende desde los 5 de latitud Sur hasta la frontera con Chile. De relieve llano, tiene clima cálido en verano (diciembre a marzo) y neblinas en el invierno (mayo a noviembre). Comprende dos biosistemas. En la costa la falta de precipitaciones limita el desarrollo de la flora a algunas especies de algas y cactáceas. En las lomas del litoral, la neblina invernal da lugar a una vegetación tupida de matorrales, hierbas, musgos y líquenes. Por la aridez de la zona, la fauna es escasa.

Luego destaca el Bosque seco ecuatorial. Comprende una franja costera de 40 a 60 km. de ancho, gran parte de los departamentos de Tumbes, Pirua, Lambayeque y La Libertad, y la parte inferior del valle del Río Marañón. Presenta un relieve llano con ondulaciones, clima cálido y tropical con dos

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estaciones marcadas: la lluviosa de diciembre a marzo y la seca de abril a noviembre. Las vegetación se caracteriza por ser espinosa con plantas adaptadas a la sequía. La fauna es de origen amazónico.

Una variante regional constituye el Bosque tropical del Pacífico. Abarca un área poco extensa del departamento de Tumbes, entre la región denominada El Caucho y la frontera con el Ecuador. Su relieve presenta colinas y su clima es tropical. Está cubierta de densos bosques -con árboles que alcanzan los 30 m. de altura- y de lianas.

-con árboles que alcanzan los 30 m. de altura- y de lianas. Entre los sistema propiamente

Entre los sistema propiamente de alta montaña se tiene a la Serranía esteparia. Ocupa las vertientes occidentales de los Andes, desde el departamento de La Libertad hasta la frontera con Chile. Tiene un relieve abrupto, con valles estrechos y profundos y laderas extremadamente empinadas, y un clima con dos estaciones definidas: invierno seco y verano lluvioso. Entre la vegetación se distingue la de semidesierto -similar a la del desierto costero- y la serranía esteparia -plantas suculentas y gramíneas, bosques ralos y matorrales-. Y que conjuntamente que la Puna. Se extiende arriba de los 3,800 m.s.n.m., desde los 6 30’ de latitud sur aproximadamente hasta las fronteras con Bolivia y Chile. Tiene un relieve variado en el que predominan las mesetas y las zonas onduladas, y un clima seco frígido caracterizado por extremas variaciones de temperatura. Posee una fauna y flora diversa.

Luego está el Páramo, que es una variante de alta montaña en los Andes chatos del norte. Comprende las cuencas altas de los ríos Chinchipe, Huancabamba y

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Quiroz en los departamentos de Piura y Cajamarca. Su relieve es escarpado en las cumbres más altas, llano en las mesetas, interrumpido por valles. Su clima es frío y húmedo con abundantes precipitaciones y nieblas frecuentes. La vegetación predominante son las gramíneas y los arbustos. La fauna es de origen amazónico.

Luego se tiene al Bosque tropical amazónico. Se ubica por debajo de los 400 m.s.n.m. entre las fronteras con Ecuador, Colombia, Brasil y Bolivia. Su relieve es poco accidentado, excepto las colinas de poca elevación que se observan en su sector occidental. El clima se caracteriza por elevada temperatura, alta humedad y altas precipitaciones. La vegetación ofrece una amplia variedad de ecosistemas y un gran número de especies por hectárea. Los árboles alcanzan alturas entre 30 a 40 metros, y algunos sobrepasan los 70. La fauna, densa y variada comprende más del 50 por ciento de las especies peruanas. Y por ultimo tenemos a la Sabana de palmeras. Comprende una pequeña zona en las pampas del río Heath en el extremo sudeste del país. Su relieve es llano con pocas colinas y su clima presenta lluvias veraniegas. La vegetación, única en el Perú, corresponde a la que se denomina como sabana de palmeras.

vegeta ción, única en el Perú, corresponde a la que se deno mina como sabana de

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7.0 BIODIVERSIDAD EN LA ALTA MONTAÑA

Si mirados el planeta encontraremos que las especies no están distribuidas en forma uniforme, por el contrario hay zonas de la tierra que tiene un alto grado de concentración de especies, denominados centros de biodiversidad. En cambio otras regiones se caracterizan por la pobreza de su diversidad, que se ve restringida a unas cuantas especies y dentro ellas, a algunos pocos ecotipos. Sobre ello, llamo la atención Darwin, en su conocida teoría de la evolución de las especies, al señalar que “ la evolución no ha ocurrido de la misma forma y por los mismos caminos en todos el mundo; hay determinados ambientes en donde ella ha proliferado generando una asombrosa biodiversidad” 20 . Estos hechos despertó el interés de los genetistas, en particular de llamada “escuela rusa”, que con el liderazgo de Vavilov, se intereso por saber como estaban distribuidos los genes en el mundo, porque sobre la base de este conocimiento se pueden ubicar en forma exacta y precisa los genes primigenios y utilizarlos en los futuros trabajos de mejoramiento. Las investigaciones de Vavilov dieron como resultado la teoría de los centros de origen o centros de divergencia genética.

Con la finalidad de determinar los centros de procedencia o divergencia genética, Vavilov dirigió diversas expediciones que abarcaron a más de 60 países y llego a colectar cerca de 300 mil muestras de diferentes cultivos, tanto cultivadas como silvestres. Las muestras fueron acuciosamente estudiadas y descritas, bajo parámetros sistemáticos, que dieron origen al método diferencial fitogeográfico, que consiste en:

a) las muestran son sometidas a una clasificación taxonómica, que los clasifica según su pertenencia a una familia o especie, se describe su morfología, con pruebas citológicas e inmunológicas y genéticas, b) ubicación de la especies es corroborada con fuentes históricas, en períodos anteriores donde los medios de comunicación eran incipientes, c) se determinan las variedades y razas, ecotipos de cada uno de las especies, d) se procede a determinar las áreas de distribución y concentración de las especies y e) confirmación de los resultados obtenidos con otras referencias como arqueológicas, lingüísticas, tradiciones culturales, etc. En base a este método, Vavilov

20 . Bastaría con traer a colación que, en un pequeño territorio como el de Costa Rica y Guatemala, hay un número semejante de especies que las existentes en toda Norte América, a pesar que esta última es 10 veces superior en superficie que aquellos.

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determinó hasta 8 centros de origen o distribución de las plantas cultivadas, que se aprecian a continuación, y que brevemente presentados son los siguientes:

1. El genocentro chino.- El más antiguo centro cultural del mundo, del cual provienen cultivos como: el milo, la soja, varios tipos de leguminosas de grano, frutales como manzana, durazno, pero y alguno cítricos.

2. El genocentro hindú.-

Se extiende en toda el actual territorio de la India,

excepto su parte nor occidental y el actual estado de Birmania. De esta zona provienen los cultivos como el arroz, la caña de azúcar, muchas leguminosas

de grano y algunos cítricos.

El subcentro malayo.- De allí provienen la banana y los cítricos, como el limón.

3. El genocentro de Asía Menor.- Incluye los montes caucásicos, Irán y Turkmenistán. En esta zona se encontraron gran cantidad de trigos 2n=14 y 2n=28, del Asia central provine el centeno y del Cercano oriente, la vid y la alfalfa, también algunos frutales como la sandiílla y el melón, igualmente peros y el mal llamado coco o la avellana de Grecia.

como la sandiílla y el melón, igualmente peros y el mal llamado coco o la avellana

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4. El genocentro de Así central.- Incluye a la parte nor occidental de la India, Afganistán, Tadjikistan, Uzbequistan, de donde proviene el trigo blando y los trigos hexaploides, diversidad de leguminosas como las habas, arveja, lentejas, garbanzo. Es un centro de alta variabilidad, tan igual que el genocentro andino.

5. El genocentro del mediterráneo.- De esta zona provienen las leguminosas de grano y muchos de los vegetales.

6. El genocentro de Etiopía o Abisinia.- De esta alejada zona geográfica provienen varios tipos de cebadas, algunos trigos duros 2n=28 y diversas leguminosas de grano como la lenteja.

7. El genocentro mexicano o centro americano.- Incluye a demás de México a los territorios de Guatemala y el Salvador. Esta es la tierra del maíz, algodón, frijol, ají y los zapallos 21 .

8. El genocentro andino.- Se extiende sobre los territorios de Ecuador, Perú, Bolivia y Chile; el que a su vez se divide en dos subcentros: En el bloque andino (Perú, Ecuador y Bolivia) se encuentran diversidad de variedades de papa, tomate, ají, frijoles, zapallos, tabaco, algunos tipos de algodón, etc. También se distingue el subcentro de Chiloe.- de donde provienen diversas variedades de papa, que han llevado a muchos genetistas a decir que se trata de la tierra de la papa y el subcentro Amazónico.- Allí se encontró diversos tipos de yuca, piña, maní, etc.

21 . Hasta ahora diversos genetistas como Mangeldorf habían demostrado la existencia de un centro de origen para el maíz:

México, que se sustentaba en el grano de maíz más antiguo del mundo, cuya antigüedad bordea los 5 mil años y que fue encontrado en la península del Yucatán. Sin embargo, esta tesis parecía no ser exacta, por cuanto en la zona Andina, principalmente en Perú, al sur se pudieron encontrar una abundante diversidad de tipos y razas de maíz ¿Cómo podía darse semejante variabilidad en una zona, donde el maíz había sido introducido? Recientes estudios arqueológicos vienen demostrando, que la agricultura peruana es mucho más antigua de los que parece, al rededor de 8,500 años y como tal el maíz es más antiguo que los granos .encontrados en México. Los trabajos de Duccio Bonavia, han sido los primeros en demostrar esta situación. El Perú pareciera ser el centro de su origen y no México, como hasta ahora se había considerado. En todo caso hubo dos centros simultáneo de origen.

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Agrotecnia y la formación de biomasa para la agroindustria No resulta del todo adecuado hablar de

No resulta del todo adecuado hablar de centros de origen, aún en un escenario de comunicaciones limitadas como las del pasado, en la mayoría de estas zonas geográficas se establecieron culturas antiguas, como en nuestro caso, muchas de ellas estrechamente vinculadas entre sí por el comercio y el intercambio. Entonces, los cultivos allí encontrados no significa en absoluto que sean estas las zonas de su origen. Al respecto Harlan decía, que “quizás nunca sabremos con exactitud el lugar donde se originaron los cultivos y que su actual distribución, responde en buena cuenta a la distribución que el hombre ha hecho de ellos, por efectos del tráfico de bienes y del comercio”. De hecho, el mismo Vavilov prefería hablar de centros de divergencia genética, que ilustra de mejor modo, el porque de en zonas había una mayor variabilidad que en otras zonas.

De otra parte, es importante señalar que la diversidad biológica, es uno de los mayores recursos del país y ha sido calificado por el CONAM como el "oro verde del Perú". En la actualidad es uno de los recursos fundamentales para la economía, porque el 65% de la agricultura depende de recursos genéticos nativos; el 95% de la ganadería tiene como principal factor de producción a la pradera altoandina; el 99% de la industria forestal usa los bosques y las especies nativas; y el 99% de la actividad pesquera depende de los recursos hidrobiológicos de nuestro mar. Además, la diversidad biológica proporcionar fuentes de ingresos y empleo para decenas de miles de familias; presta servicios ambientales esenciales para la fertilidad de los suelos, la descontaminación del aire y el abastecimiento de agua; y es de importancia para la cultura, la ciencia y la tecnología nacionales. Sin embargo, este recurso está subutilizado, su potencial para el desarrollo económico y social no ha sido utilizado plenamente, pero sobre cuya base el Perú del año 2 021 podría ser no sólo una de las grandes potencias mundiales en biodiversidad, y con ello duplicar sus exportaciones con el fomento de nuevos negocios o econegocios en el uso del potencial: pesquero, forestal, ganadería andina en base a camélidos, agricultura diversificada, ecoturístico, biotecnológico, y de cultivos y crianzas promisorios.

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El Perú, también, posee ventajas comparativas muy destacables a nivel global por

poseer recursos genéticos de plantas y animales domesticados muy diversos: más de

4,400 plantas de usos conocidos y ocupar un lugar destacado en especies endémicas y

ecosistemas únicos a nivel mundial. El Perú es ofrecer un alto potencial para contribuir

a mitigar el efecto invernadero por sus reservas forestales, sumideros naturales de

carbono, y su potencial de reforestación para recapturar el CO 2 . Sin embargo, esta

riqueza está amenazada por la erosión genética y la depredación del medio ambiente.

Por ello, la conservación de la diversidad biológica no sólo es una responsabilidad del

país ante las generaciones futuras sino una responsabilidad ante la comunidad

mundial, e implica mejorar la gestión del recurso para no comprometer su uso actual y

futuro. El uso del recurso implica mejorar la gestión actual para no comprometer su

sostenibilidad, y, por otra parte, fomentar el desarrollo de nuevas actividades

empresariales con visión estratégica.

8. 0. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

1. Bernex y Equipo CCAIJO. 1997. Atlas Provincial de Quispicanchi. Fondo Editorial PUCP, CCAIJO, Telefónica. Lima.

2. Dollfus O, 1982. “El reto del espacio Andino” IEP. Lima.

3. Dolfus, 1991. Territorios Andinos. Retos y memorias. IEP. Lima.

4. Iguiñez, J. 1995. La Distancia. PUCP. Lima.

5. INRENA, 1997. Estudio Nacional de la Diversidad Biológica – DGANPE. Lima.

6. INRENA . 1997 "Estudio Nacional de la Diversidad Biológica. Lima

7. Jodha N.S, 1989. “A framework for integrated mountain development” in

ICIMOD. Katmandú.

International Cemnter Of Integrated Mountain Development

Nepal

8. Murra J, 1990. Organización Económica del Estado Inca. Murra Jhon V. Siglo XX y IEP. Lima.

9. Pulgar Vidal, J. 1996 “Las ocho regiones naturales” en Geografía del Perú. PEISA. Lima.

10. Vavilov. N.I. 1932. Centro de origen de las plantas cultivadas. Moscú.

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CAPITULO III EL CONTEXTO HISTORICO EN LOS ANDES

1.0. INTRODUCCIÓN

Hablar de la agricultura en el Perú inmediatamente nos remite a consideraciones y

contextos históricos, por cuanto que somos uno de los centros originarios de la cultura

en el mundo y como tal la agricultura es una consecuencia de este hecho 22 . A

diferencia de otros territorios, las influencias culturales en la gestión del espacio son

propias y variadas, las que han dejado huellas suficientes en el manejo de los recursos

y en la configuración de la propia agricultura. Así, el espacio resulta ser una

construcción social, es decir, un hecho humano y como tal debe ser abordado. En lo

que sigue internemos presentar la teoría de la organización social del espacio, para

luego abordar la perspectiva histórica de la agricultura peruana.

2.0. PREMISAS HISTORICAS DE LA AGRICULTURA PERUANA

A diferencia de otras partes del mundo, en los Andes la agricultura surgió de manera

autónoma, sin que intervenga influencias provenientes de otras culturas, como suele

decir el maestro Oscar Blanco, los Andes son la cuna de la agricultura y en su

primigenio desarrollo probablemente no hay ni hubo otra intervención que la mano

creadora de los primero agricultores andinos.

La agricultura andina representa un inobjetable aporte a la agricultura mundial, puesto

que de ella surgió el cultivo de la papa, maíz, olluco, tarwi, mashua, frijol, pallar,

algodón, calabazas, y en la rama de las crianzas, está la domesticación de la llama,

alpaca y del cuy. Así como la explotación de la fibra de la vicuña, esta última en estado

salvaje hasta la actualidad. Su aporte no solo consiste en la incorporación de nuevos

cultivo o crianzas, sino en el desarrollo de toda una tecnología apropiada a las difíciles

condiciones del medio físico andino, como los andenes, waru-waru, cultivo en qochas,

22 . Este efecto ha sido destacado por innumerables agrónomos en nuestro país, sin duda dos ellos merecen ser destacados:

Eduardo grillo y Oscar Blanco. Este último en incontadas oportunidades ha reclamado la escasa atención de la agronomía nacional al hecho que este es un país donde la agricultura nació por si sola, sin que fuera exportada de otros centros de cultura, como en efecto ha ocurrido en el caso de EEUU. Sin embargo, obviamos esta situación e incorporamos tecnologías sin considerar el contexto social y la implicancia que su sustitución provocará. Véase “La agricultura peruana”, Blanco O. Cuadernos de la CCTA. Nro. 3. Lima 1990. “Perú: agricultura, utopía popular y proyecto nacional”. Grillo E en revista Andina Nro. 5. CBC. Cusco, 1985.

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obras de riego, entre otras. A ello debe añadirse su antigüedad, que según diversos historiadores, la agricultura andina se remonta entre 6,000 y 8,000 años, seguida por el cercano oriente 7,000 años, México 6,500 años, India 6,000 y China 5,500 años.

3.0. EJEMPLOS ANDINOS DE UTILIZACIÓN DEL MEDIO NATURAL

Los cambios introducidos en el territorio andino lo convierten en un espacio con una larga historia de modificaciones del medio natural y adaptación de diversas especies vegetales y animales, con diversidad de obras ejecutadas, centros poblados en contrastantes espacios y ambientes naturales, redes de caminos que articulan zonas ecológicamente diferentes y distantes, millares de hectáreas en aterrazamientos y complejos sistemas de andenería, interminables kilómetros de canales de regadío, un complejo sistema de Colcas o Almacenes son evidencias del talento organizador de las sociedades andinas. Sin embargo, por el objetivo aquí planteado basta con revisar los principales procesos de transformación agraria ocurridos en la historia nacional.

tran sformación agraria ocurridos en la historia nacional. a) El caso de la complementariedad de pisos

a) El caso de la complementariedad de pisos ecológicos

Las sociedades andinas han producido diversas estrategias de control del espacio, entre ellas, se distingue el control vertical de pisos ecológicos. Este control se evidencia por medio de la utilización y explotación de diferentes recursos ubicados en pisos ecológicos distintos. Con la diversidad y la complementariedad ecológica el poblador andino podía satisfacer sus necesidades 23 . Al parecer el control simultáneo de pisos ecológicos era un ideal compartido por etnias distintas. Por ejemplo en el norte -

23 . Esta tesis ha sido expuesta en innumerables trabajos por el Profesor John V Murra. El control vertical es una estrategia de acceso a diferentes pisos ecológicos, por consiguiente a distintos y variados recursos. Propicia la complementariedad y el intercambio, sin recurrir a la ocupación continua del territorio. En las culturas andinas no interesaban las fronteras, en tanto no era una organización de territorios continuos, sino de personas y sociedades, que podían compartir recursos y ambientes. Al parecer fue una estrategia bastante difundida y característica, no solo del Estado Inca. Ver Formaciones económicas y políticas del mundo andino. Murra J. IEP. Lima, 1975.

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Huánuco- tenían lugar un esquema similar a las macroetnias del sur, caso del reino Lupaca. Dada la heterogeneidad del territorio andino era prácticamente imposible la existencia de un único modelo.

Una primera variante fue encontrada entre los “Chupaychu Runasimi” de Huánuco, que involucran pequeñas poblaciones entre 250 y 300 familias con un centro poblado ubicado a 3,000 y 3200 msnm y que conducen algunos archipiélagos, tanto en la puna a 4,000 msnm como en tierras más bajas, donde cultivan coca, algodón maíz, ají. La distancia entre archipiélago y el núcleo poblacional es corto y no más de 3 días.

Una segunda variante ocurrió entre los llamados reinos altiplánicos, en particular en el caso de los “Lupacas”, donde el núcleo poblacional concentra una población que supera las 20,000 familias y que está ubicada en la meseta altiplánica. Paralelamente conducen archipiélagos, ubicados en amabas vertientes de los andes, hacia la costa con el cultivo de maíz, algodón y hacia el llano amazónico, con sembríos de coca.

la costa con el cultivo de maíz, algodón y hacia el llano amazónico, con sembríos de

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señoríos

étnicos, que tiene su núcleo poblacional en la costa. En este tipo de control vertical, los señoríos utilizan los tierras

Un tercer caso es

de

los

de las partes altas, estableciendo la

el

tierras

agrícolas. Hacia el lado del mar,

complementan sus actividades, con pesca.

la

asentamiento

continuidad territorial entre

humano

y

las

la asentamiento continuidad territorial entre humano y las Un cuarto tipo de control se dio entre

Un cuarto tipo de control se dio entre los “Reinos Costeños”, que se caracterizan por albergar importantes concentraciones poblacionales y consiste en ocupar decenas de valles próximos, en los que han ejecutado extensas obras de ingeniería hidráulica, haciendo fértiles las tierras del desierto. Entre estos valles se producen intercambios comerciales intensivos y frecuentes, que los obliga en muchos casos a mantener una asociación colectiva de Estado.

casos a mantener una asociación colectiva de Estado. b) El riego en costa Por las investigaciones

b) El riego en costa

Por las investigaciones históricas y arqueológicas sabemos de la importancia que jugo el domino del agua en zonas áridas como la costa norte. Para ello, las sociedades andinas desarrollaron sofisticados sistemas de regadío con la finalidad de crear condiciones prosperas para el cultivos del maíz, frijol, algodón, etc. A diferencia de otras sociedades hidráulicas, como Egipto, el dominio hidráulico no se circunscribió a un solo valle y único río, sino que se acondicionaron más de 50 valles y se comprometió varios miles de hectáreas de cultivo permanente.

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c) El cultivo en andenes

El Perú no sería notablemente famoso en su agricultura, si no fuese por el cultivo en andenes. Son infraestructuras que permitieron a las culturas desarrolladas en la sierra a incrementar y expandir la frontera agrícola, comprometiendo para ello una verdadera transformación del relieve y del riego en ladera. Así, los andenes son variados y diferentes, cada uno de ellos cumple funciones diferenciadas y se adecua a las condiciones del cultivo dominante. Por ejemplo, los andenes más complejos y más extensos fueron masivamente dedicados al cultivo de maíz, que además involucran complejos sistemas de riego; casi todos ellos labrado en roca dura, como es el caso del Valle del Colca o los Andenes de Yucay en el Cusco.

Los andenes fueron una tecnología apropiada no solo al medio o entorno ecológico, sino que tiene extrema relación con el contexto socioeconómico. Por ejemplo, ellos se construyeron masivamente cuando había mano de obra disponible y escasez de tierras. Conceptualmente, se podría definir a los andenes como la terraza agrícola, utilizada por la mayoría de geógrafos culturales, como Spencer y Hale que denominan como terraza a: “cualquier superficie artificialmente aplanada en la que se siembran cultivos luego del allanamiento, sin importar cuan pequeña , rústica o útil sea”. Así tenemos que se trata de una definición intencionalmente amplia dado que el allanamiento es la esencia o aterrazamiento y, por tanto, la categoría de “terraza agrícola” debe de comprender a todas las formas conocidas de tierras de cultivo que han sido allanadas distinguiéndose las de los aterrazamientos naturales resultante de la dinámica fluvial de los ríos.

las de los aterrazamientos naturales resultante de la dinámica fluvial de los ríos. ALEXIS DUEÑAS DAVILA

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Por su parte, Field dice que las terrazas son: “superficies de cultivo artificiales las cuales tienen una pendiente menor que el sitio original. Se excluyen las variantes modernas que se aproximan al concepto de aterrazamiento, como la rotulación en curvas de nivel. El interés principal está en el orden tradicional del aterrazamiento que normalmente está formado por paredes de contención de piedra que sirven para acumular tierra con fines de cultivo”. Este concepto, a nuestro juicio, recoge de mejor manera la idea del aterrazamiento como práctica agrícola que modifica la pendiente “Natural” del relieve y expresa los esfuerzos del hombre por artificializar el medio.

Respecto a la antigüedad del aterrazamiento, debe preguntarse, ¿Quienes fueron los primeros constructores en los Andes? Las especulaciones en torno al origen de las terrazas han conducido a los investigadores a seguir muchas pistas arqueológicas e históricas. La simplicidad de las terrazas rústicas, que no son sino piedra u obstáculos alineados con el fin de atrapar sedimentos en los lechos de los arroyos, permiten pensar que la práctica de acumulación o nivelación del suelo en el Nuevo Mundo podría ser tan antigua como la misma Agricultura. Sin duda, los primeros agricultores sabían que la humedad favorecía el crecimiento de las plantas y que un método simple e inmediato de almacenar la humedad en el mismo suelo era reducir la pendiente de las camas de cultivo. Por tanto, una manera de aproximarse al tema de los orígenes de las terrazas es considerar la posibilidad que ellas evolucionaron a partir de terrenos no aterrazados. Los huertos familiares, intensivamente cultivados y apuntalados con tierra y ocasionalmente con piedras, podrían haber sido los prototipos de huertos aterrazados cultivados en las cimas o en los suelos con fuertes pendientes. De éste modo, se cree que los agricultores que vivían en las laderas podrían haber formado terrazas sin proponérselo mediante una continua repetición del cultivo y la excavación, o amontonando de la piedra inútiles pendiente abajo. Estas se habrían apilado gradualmente hasta crear una incipiente estructura de contención.

Otro punto importante es determinar la antigüedad de los Andes. Con frecuencia el fechado arqueológico de las terrazas se lleva a cabo mediante la asociación de éstas con los sitios de asentamientos humanos. Usualmente se cita un fechado de 500ª. C. para las terrazas andinas más antiguas (Willey 1966; Donkin 1979), aunque no se especifica su ubicación. Sin embargo, la antigüedad de algunos andenes del Colcha, sugiere que la andenería sería tan antigua como la de Tafí del Valle, 400 y el 500 d. C.

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Lumbreras basándose en seriaciones cerámicas, afirma que los andenes amurrallados de piedra en Huarapa (Ayacucho) son anteriores al 700 d. C.

Las terrazas y Camellones así como los pantanos de Chachapoyas, en el Norte del Perú, parecen haber sido construidos hacia el 900d.C. según los fechados de muestras de carbono de cementerios cercanos (Schjellerup 1985. Por ello, cabe señalar que los Andenes, por definición son lugares modificados, de tal modo que los suelos con residuos fechables están ciertamente entremezclados debido a las prácticas agrícolas, lo cual confunde la veracidad de la estratigrafía.

El testimonio de los pobladores andinos sugiere que el aterrazamiento agrícola tiene sus raíces en la época prehistórica y está asociado con un era mitológica en la cual aparecieron comunidades densamente pobladas: tradición de Huarochirí. Felipe Guaman Poma de Ayala, cronista andino, asevera que los andenes aparecieron en los inicios de la evolución de la sociedad. Estos testimonios andinos manifiestan que el aterrazamiento fue consecuencia de la ubicación de grandes poblaciones en territorios de laderas que requieren de la construcción de terrazas para hacerlos más cultivables. Más aún, los testimonios también implican que los agricultores andinos concebían la andenería como el sistema normal de cultivar y que la existencia de andenes era obvia o necesaria y por tanto no merecía mención especial. De cierto modo, se puede afirmar que la construcción de Andenes era fácil porque era natural.

En 1988, la entonces Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales

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plenamente establecidos. Por su parte, Donkin (1979) ha levantado un mapa basado

en una revisión exhaustiva de la literatura existente junto con algunas observaciones

de campo; su trabajo es el marco de referencia para el siguiente análisis de la

distribución de los andenes, de la cual se concluye que la andenería está ampliamente

distribuida en tres regiones generales: a) Escarpados orientales húmedos, b) Valles

intermontanos de los Andes centrales y c) Ladera semiáridas occidentales y faldas de

colinas costeñas.

a) Escarpados Orientales Húmedos.- Esta región corresponde aproximadamente a

los bosques montanos húmedos o a los bosques subtropicales húmedos cuyas

temperaturas promedio oscilan entre los 12 y 18 grados a lo largo del año, con una

precipitación anual de 1,000 a 2,000 mm y se encuentran en altitudes entre 900 y

los 2550 msnm (Tosi 1960.En el Perú esta región es la llamada Ceja de Selva o

Rupa Rupa, según la clasificación de Pulgar Vidal y corresponde a la zona

intermedia entre el bosque húmedo y el macizo andino. Aquí, las extensas

andenerías en la ceja de selva podrían indicar su temprana ocupación o también la

posterior expansión de la agricultura desde las alturas de los Andes hacia esa

región para la producción de especies tropicales como fruta y coca, que no se

pueden cultivar en zonas altas. El aterrazamiento en regiones húmedas hace que

éste solo se haga con el propósito de modificar la pendiente y no de regadío por

cuanto en éstas zonas no requiere de riego; la mayoría de los andenes en las

laderas orientales aparentemente fueron cultivados en secano, como los de Cuyo

Cuyo, Puno.

b) Valles Intermontanos de los Andes Centrales 24 . - Estas regiones ubicadas entre

los 2800 y 3500 msnm corresponden a los bosques montanos secos o áreas de

planicies/bosques montanos húmedos, poseen temperaturas promedio entre 6 y 18

grados C y tienen precipitaciones pluviales anuales de 500 a 1,000mm.Son escasos

los informes sobre la existencia de terraza agrícolas en los valles andinos

intermontanos del norte(Puna húmeda). Por ejemplo : las terrazas con muros de

contención de piedra son comunes en la Cordillera Blanca , departamento de

24 . Según Murra J.V. (1975) la estrategia de colonización del estado Inca fue como resultado de la búsqueda de tierras aptas para el cultivo de maíz, en la vertiente occidental de los Andes, y de coca en la vertiente oriental.

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Ancash. En la sierra Sur central también presenta varios ejemplos en particular el valle de Urubamba –Vilcanota, cerca de Cusco. Pero sin duda los Andenes más espectaculares considerados incaicos o es se encuentran mayormente en los andes del departamento de Cusco (Pisaq, Machu Picchu, Ollantaytambo, San Salvador).

c) Laderas Semiáridas Occidentales y Faldas de Ladera Costeña.- Esta zona se encuentra a altitudes que van desde los 200 hasta casi los 3500 msnm su temperatura promedio son de 6 a 17 grados C y tienen una precipitación pluvial anual entre 125mm y 500mm.Algunos lugares en la costa del Perú son notables por su andenería, entre ellos el valle del Rimac ubicado al este de Lima y Chilca, hacia el sur. En las serranías de los valles de Yauyos, hasta la sierra suroccidental es frecuente la andenería. Satnish señala que : “las terrazas abandonadas se encuentran asociadas con asentamientos prehispánicos virtualmente en todas las cuencas irrigables investigadas “en los valles costeños del sur peruano.

De acuerdo a los investigadores, los andenes o terrazas tienen cuatro funciones básicas: Profundización del suelo, Control de la erosión, Control Microclimático y Control de la Humedad. Respecto a la primera, la función de las terrazas en éste caso es retener suelos delgados en las superficies de cultivo o crear superficies de cultivo en terrenos no arables por ser pedregosos. Desde este punto de vista la caracterización más obvia de las terrazas agrícolas es la acumulación y por tanto la profundización de suelo. Casi siempre los suelos de los andenes son más profundos que los de las laderas originales. Una función inmediata del aterrazamiento es obtener una mayor profundidad del suelo. En aquellas laderas que no podían ser cultivadas en su estado natural, la necesidad de profundizar el suelo pudo haber sido la causa inmediata para la construcción de las terrazas.

De otra parte, las terrazas impide o reduce drásticamente la erosión del suelo y se podría pensar que una de las razones principales para construir andenes fue contrarrestar la pérdida gradual de suelos; como resultado del desplazamiento laminar del flujo de agua a lo largo de una pendiente que provoca erosión hídrica. El argumento de que las terrazas no fueron específicamente instrumentos para el control

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de la erosión descansa , en parte, sobre la existencia de funciones principales

alternativas tales como el riego 25 .

En cuanto a la regulación climática, debe señalarse que los andenes pueden crear

microclimas favorables porque protegen contra las heladas, crean turbulencias de

vientos que impiden que el aire frío descienda sobre las laderas aterrazadas, controlan

las características de la pendiente y el ángulo solar y permiten la irradiación desde las

paredes de las terrazas, lo que hace que se entibien las plataformas de cultivo. Al

respecto Earls (1986) sostiene que la temperatura del suelo y la insolación son los

factores más importantes para controlar el calendario de germinación del maíz y que

las terrazas son , para dicha planta, “nichos térmicos “ incomparables. La investigación

que realizó en Moray, departamento de Cusco, muestra que las tierras y las

temperaturas de las plataformas son más cálidas en las terrazas angostas que en las

terrazas amplias, lo cual se debe , probablemente, a la absorción y conducción de

energía solar desde las paredes de piedra hasta el suelo y la capa de aire que lo cubre.

Por último, es conocida la propiedad de las tierras para el control de la humedad. De

hecho, la mayoría de las teorías sostienen que la retención de humedad y el riego

fueron con frecuencia las funciones primordiales del aterrazamiento. Además de la

retención de humedad, la reducción de la pendiente permite la infiltración del agua en

el suelo evitando la escorrentía; los suelos aplanados y más profundos permiten que

las raíces de las plantas busquen la humedad almacenada a profundidad, mejorando

de éste modo la resistencia de la sequía; y las superficies aplanadas permiten que el

agua de riego se infiltre en forma pareja sobre los suelos. Cierto es que las terrazas

con paredes de piedra y horizontes con relleno de cascajo permeable permiten que el

exceso de humedad drene libremente y evitan que el suelo se sature de agua,

produciendo podredumbre en las raíces de las plantas.

25 . Terrazas simples, en forma de LYNCHET (caballon) construidas en forma gradual, mediante procesos naturales, indican que los agricultores sabían que los suelos eran impulsados ladera abajo por acción del agua a través del tiempo. Estos procesos naturales de formación de terrazas son denominados andenes de “Colmataje”, también denominados “Chacras por incremento”, y hoy se les conoce como terrazas de formación lenta.

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d) Warú Warú o cultivo en camellones en el altiplano

d) Warú Warú o cultivo en camellones en el altiplano Una notable modificación del medio es,

Una notable modificación del medio es, sin lugar a dudas, el cultivo en camellones en la zona circulacustre de Puno; no solo por ser una extraordinaria adecuación de la agricultura a condiciones extremas de inundación de los suelos y a un clima adverso como el Altiplano. Para ello, los pobladores altoandinos construyeron camellones, como se muestra en la Figura inferior.

Este sistema es fácil de observar desde el avión o las aerofotografías de las planicies del altiplano de Puno, en las riberas de los ríos y lagunas de esta zona, y en especial, en las orillas del lago Titicaca. Son infraestructuras agrícolas de la época prehispánica; desarrolladas, probablemente, para el manejo del suelo y el agua para la agricultura de humedales y áreas con inundaciones temporales.

En el altiplano de Puno, Perú, entre los 3.820 y 3.950 msnm, las culturas prehispánicas, pre inca e inca, basadas en el conocimiento de las variaciones topográficas y ecológicas de este espacio, así como en la organización social para el trabajo solidario, desarrollaron infraestructuras agrícolas como: andenes (‘pata patas’) en las laderas; canchones e irrigaciones (‘huyos e irpas’) al pie de los cerros; lagunas temporales (‘q’ochas ó q’otañas’) en las lomadas secas y camellones en las planicies con nivel freático alto e inundables por la crecida de los rios, lagunas y el lago Titicaca, en tiempo de lluvias.

A los camellones se les denomina ‘suka collos’ en el idioma aymara o surcos elevados y, desde 1986, se les conoce como ‘waru waru’, topónimo quechua del distrito de

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Huata 26 . En la actualidad en Puno, alrededor de 102.440 hectáreas con vestigios de

camellones 27 .

Respecto a sus orígenes, se conoce por estudios arqueológicos que la construcción de

los camellones en Puno se inició en el año 1.000 a.C. y su proceso de desarrollo abarcó

1.300 años. A partir del año 300 d.C. decae la intensidad de su uso, incluso se llegan a

abandonar algunas áreas. Posiblemente en el año 1.000 d.C. se habría reiniciado su

construcción. No se tienen referencias históricas de su uso entre 1450 y 1540 d.C,

período inca en que se inicia la conquista y colonización española 28 .

se inicia la conquista y colonización española 2 8 . Hoy en día, las comunidades campesinas

Hoy en día, las comunidades campesinas aún mantienen la técnica y los principios de

manejo del agua, suelo y cultivos o agricultura en humedales y en zonas inundables,

conocimientos que se han transmitido de generación en generación. Las evidencias se

encuentran en los lugares inundables y pantanosos donde los agricultores de esta zona

continúan haciendo camellones, generalmente de 2 a 10 m de ancho por 10 a 20 m de

largo y 0.4 a 0.80 m de alto. Estas dimensiones pueden variar en función de la

pendiente y el nivel del agua en el suelo. Los camellones de esta zona del altiplano de

Puno están alternados y conectados con canales de agua, los mismos que cumplen

26 . Erikson, C. 1985. Cronología de Camellones en la Cuenca del Lago Titicaca. En el 45 Congreso Internacional de Americanistas. 1 al 7 de julio de 1985. Bogotá, Colombia.

27 . Díaz, C. y E. Velásquez. 1991. Inventario de infraestructuras agrícolas andinas en Puno. En Seminario Perú – Bolivia sobre investigació en Camellones. Convenio COTESU/IC – PELT/INADE. Puno, Perú.

28 . Ibid anterior.

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funciones de captación, aducción y drenaje. A éstos, localmente se les denomina

‘wathus’, ‘wachus’ o ‘chapas’ 29 .

Su uso actual es muy difundido entre las familias aymaras de la Zona Agroecológica

(ZA) Circunslacustre que afrontan problemas como: el minifundio, el sobre pastoreo de

praderas naturales, la escasez de tierra para la agricultura por la erosión del suelo en

las laderas y la destrucción paulatina de los andenes. Por otra parte, en el territorio de

las comunidades quechuas del norte del departamento de Puno, se encuentra el 90 por

ciento de las áreas con restos de camellones 30 . Desde la época colonial y durante la

república, hasta antes de la aplicación de la Reforma Agraria peruana de 1969, estas

mismas tierras constituyeron latifundios extensos donde las áreas planas eran

destinadas a praderas naturales para el pastoreo extensivo del ganado ovino y vacuno

de propiedad de las haciendas 31 . Por tanto, la revaloración y recuperación de esta

antigua tecnología de manejo del suelo y agua de riego, permitió su reintroducción en

el sistema de producción agrícola de las comunidades campesinas.

Hoy en día de las 4.460 ha/sistema de camellones varía. Algunos han sido

abandonados, gran parte está en descanso y otros en uso intensivo. Cerca del 20 por

ciento de los camellones reconstruidos, han sido abandonados, algunos por la

esterilidad de sus suelos y el consiguiente bajo o nulo rendimiento de los cultivos;

otros, porque han vuelto a ser destinados a la producción ganadera por constituir

pasturas de buena productividad.

Los camellones declarados en descanso son alrededor del 50 por ciento, y están en su

mayor parte en las comunidades de la ZA suni, al norte del Lago Titicaca. Sus

29 . En el periodo de 1986 al 2001, las comunidades campesinas con apoyo de instituciones públicas y privadas, reconstruyeron alrededor de 4, 460 hectáreas de este sistema, para que éstas sean manejadas y ampliadas gradualmente sin intervención externa. Véase Proyecto «Waru waru: Riesgos y Desarrollo Agrícola del Altiplano », del convenio CARE PERU – Embajada Real de los Países Bajos (1992 – 2001).

30 . Las comunidades de esta zona son adjudicatarias de las tierras reestructuradas de empresas asociativas (Sociedades Agrarias de Interés Social-SAIS y Cooperativas Agrarias de Producción CAP). Véase Canahua A y Raúl Ho (2003). Reintroducción del agroecosistema de los waru waru. Revista de Agroecología. Septiembre.

31 . En las comunidades de esta zona, el denominador común de las familias es el déficit de alimentos que cada año tienen durante los cinco a siete meses de estiaje (tiempo seco sin precipitación pluvial), con los consiguientes problemas de subalimentación, migración y conflictos sociales. Es por esto que se recurre a los camellones, como una de las opciones para lograr el desarrollo exitoso de los cultivos en esta zona de agricultura de alto riesgo. Ibid anterior.

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propietarios sostienen que es importante hacerlos descansar, alternando el cultivo con el pastoreo para la recuperación de la fertilidad del suelo. Los camellones que están en uso regular a intensivo se encuentran en comunidades circundantes al lago y cerca de los ríos, donde el minifundio es predominante. El incremento del nivel de las aguas y las inundaciones favorecen a estas comunidades, con limo fértil y la eliminación de plagas potenciales.

Volviendo a los camellones en descanso prolongado se percibe que, en términos generales, entre las causas que lo determinan están el costo de la mano de obra y la disponibilidad de tierras para el pastoreo. Desde esta perspectiva la agricultura en los camellones es, en general, para la seguridad alimentaria. Los ingresos monetarios provienen de la ganadería y otras actividades económicas.

e) El barbecho sectorial

El barbecho sectorial es un sistema de cultivo que se basa en la restitución de los nutrientes por medio de la regulación del periodo de descanso. En función de cuan prolongado es este periodo, se distinguen dos tipos de barbechos regulados. De un lado, se tiene el sistema de barbecho corto y de otro, el barbecho largo. La diferencia entre ellos está en la cantidad de años de descanso que preceden al año de cultivo. En el primero los años de cultivo no exceden los 4 años y requieren un periodo de descanso de 2 ó 3 años. En el segundo los años de cultivo se reducen a 1 y raramente 2, seguidos de hasta 7 años de descanso.

los años de cultivo se reducen a 1 y rara mente 2, seguidos de hasta 7

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4.0. TRANSFORMACIONES AGRARIAS EN LOS ANDES

A continuación se presenta un abreviado esbozo de las principales transformaciones históricas ocurridas en el país, y las cuales giran en torno de las innovaciones tecnológicas, los nuevos cultivos y crianzas y el rol que tiene la agricultura para el contexto económico del país.

a) La agricultura andina prehispánica

Sin duda alguna, la agricultura andina fue el eje central de la economía andina, al extremo que Murra ha considerado que fue la “fuerza motriz” del desarrollo andino, por cuanto que las lógicas de expansión se hizo por la búsqueda de tierras para el cultivo del maíz hacia el occidente y de cocales hacia el oriente. Además de esta lógica agrocéntrica de la cultura andina, es importante señalar que por su dinámica propia, la organización del espacio fue mucho más eficiente que en la actualidad por cuanto que no existían como en la actualidad, antagonismo entre las tierras altas y las tierras bajas. Esta eficiente organización se debe en parte al transito peatonal con caminos reducidos y estrechos, pero suficientes para articular zonas inaccesibles a 4,000 msnm con valles fértiles a menos de 1,000 msnm en ambas vertientes.

valles fértiles a menos de 1, 000 msnm en ambas vertientes. En cuanto a la agricultura

En cuanto a la agricultura propiamente dicha, esta se desarrollo sobre la base de la tracción human, con el uso de la chaquitaqlla o arado humano, al que con razón Doinique Herve ha denominado como “tractor andino”, a ello se añade un restringido uso de fertilizantes orgánicos, principalmente por la baja producción de guano que se obtiene de los camélido, únicos ejemplares de carga y producción pecuaria de entonces. Sin embargo, esta fue una agricultura notablemente artificalizada sobre en todo en el control de la pendientes y en la incorporación de

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complejas infraestructuras de riego, con canales de derivación e inclusive el aprovechamiento de los acuíferos, con el solo uso de la gravedad.

b) Cambios durante la Colonia

En la colonia, el espacio andino sufre importantes transformaciones como la introducción de nuevos cultivos y crianzas que cambiaron el patrón productivo del agro nativo. La transformación no solo se dio en el ámbito de la agricultura, sino que ella invadió cada uno de los aspectos de la vida en los Andes, así la economía y la propia sociedad se vieron alterados. En el nuevo orden espacial, la minería se convierte en la actividad central en los Andes, señalando el derrotero de las inversiones, de la economía y en particular de la propia estructura del espacio, en función de ella se trazan los caminos y se construye la nueva red de articulaciones.

La minería articula nuevos espacios y organiza extensos territorios en torno

a la explotación del oro y la plata 32 . En este nuevo contexto, la agricultura pasa a un plano secundario y subordinado a la actividad minera, procurando abastecer con alimentos a una población que se congrega en torno de los campamentos y villas mineras. En este reordenamiento, obviamente se presentan retos novedosos, el principal de ellos es la agreste configuración montañosa, que en muchos casos, se convierte en una verdadera barrera costosa de superar para el transporte del mineral.

barrera costosa de superar para el transporte del mineral. A pesar de ello, los españoles lograron

A pesar de ello, los españoles lograron organizar un extenso territorio, sobre la base

de un mercado también extenso. Mercado que se dinamizó en función del gran circuito

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minero del sur, que gira en torno de dos ejes o polos mineros: Potosí en el sur y Huancavélica en el Centro, este gran mercado dinamizado por la plata fue articulando otros espacios al su rededor, muchos de ellos productores de alimentos o de textiles. La variedad de productos articulados a este gran mercado es una evidencia de su complejidad y de la importancia que tuvo para la economía colonia en los siglos XVI y

XVIII.

En el terreno agrario, la colonia no supuso solamente la predominancia de la minería sobre esta, sino la aparición de una de las más importantes estructuras del poder agrario: las haciendas. En ellas se sucedieron importantes transformaciones tecnológicas como la introducción del arado de palo y la tracción animal, con ello que se elevo la productividad de la labranza y consiguiente la concentración de las tierras. Es también conocida la introducción de nuevos cultivos y crianzas que transformaron la producción agrícola. Como diría Hugo Neira, nuestra agricultura sufrió un intenso proceso de mestizaje 33 .

c) Las transformaciones reciente en las República

La independencia trajo como consecuencia un nuevo orden político, sin embargo, este nuevo orden se estableció sobre la vieja organización espacial del Estado colonial. El cambio de régimen político no implicó la alteración real de los patrones económicos impuestos por la dualidad minería-agricultura, ni tampoco el surgimiento de una nueva organización, aún cuando fuera solamente política. Solo tres décadas después, la República estableció un nuevo patrón económico basado en las actividades extractivas y cuyo destino era la exportación.

De esta forma, el país se organiza principalmente en el eje costero, donde las bondades del clima y el empeño tecnológico de los terratenientes hizo posible florecer un agro de exportación, importante en su aporte de divisas y poderoso en su influencia económica. El cultivo del algodón y la caña de azúcar se convirtieron en los principales productos de exportación, su predominancia dio a luz a dos regiones importantes, amabas norteñas: La región de Trujillo-Ancash y la Región de Chiclayo-Piura. La

32 . Véase Remy M.I. “La historia agraria cusqueña: balance”, en SEPIA III. CBC y SEPIA. Cusco, 1990. 33 . Véase Hacia la tercera mitad. Neira H. Sidea. Lima, 1996.

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primera de ellas de reconocida producción azucarera y la segunda conocida como el almacén de algodón del Perú.

El modelo primario exportador, en su variante serrana, se caracterizó por ampliar la predominancia de las explotaciones mineras metálicas sobre la agricultura, de hecho la minería fue el principal componente del patrón económico organizado por la República. La minería se desarrolló en el eje central de la sierra, en particular, en los departamentos de Junín, Cerro de Pasco y Huancavelica. Otra zona minera importante fue el eje Cajamarca-La Libertad, que cobró importancia a partir de la segunda década del presente siglo. Posteriormente hacia 1950, la minería se extendió hacia le sur entre los departamentos de Arequipa, Moquegua y Tacna. Sin embargo, sería injusto no mencionar que la pequeña minería se desarrolló a lo largo de la sierra y que su contribución a la generación de divisas no del todo despreciable. Por su parte, la agricultura se desarrollo en extensiones considerables, contando para ello con una fuerza laboral cuantiosa, que compensaba el evidente atraso tecnológico de sus ciclos productivos. El latifundio serrano ofertó alimentos, por lo general, baratos al mercado nacional, a su vez demanda de éste, bienes finales que elevaban el nivel de vida de la clase gamonal, por tanto se trataba de un sector rentista, que solo busca acumular riquezas y dilapidarlas en lujos y bienes suntuarios; nada o casi nada fue invertido en el sector, que fue no solo acumulando descontento social, sino que sumiéndose en un atraso tecnológico, cada vez mayor. Del marasmo descrito debe rescatarse a la producción pecuaria, en especial a la crianza de ovejas y camélidos sudamericanos, sobre cuya base se logró construir un importante mercado y en particular una industria de escala como la textil.

Desde sus inicios, el tráfico de lanas ha tenido como escenario el sur peruano, con énfasis en los departamentos de Cusco y Puno. Su producción principalmente campesina y comunera no se sostuvo sobre bases tecnológicas desarrollas, salvo el caso de la crianza de ovejas en las alturas de Ocongate y Maranganí, en el Cusco y el espectacular desarrollo ganadero en Lampa-Puno. Este mercado es todavía el ejemplo más importante de articulación comercial entre agricultura, industria y comercio de exportación, conformando una base social importante que involucra a pastores campesinos, rescatistas, comerciantes acopiadores e industriales y agentes de exportación. Por lo expuesto, hasta aquí, ambos espacio no tenían conexiones entre sí

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y en muchos casos marcharon paralelos sin lograr una unidad espacial mayor. Este es

el drama de nuestro agro que no ha sido capaz de transformarse y pasar de

campesinos a agricultores, de unidades familiares a empresas y menos expandir los

incipientes mercados regionales y locales.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

1. Blanco O. 1990 “La agricultura peruana”. Cuadernos de la CCTA. Nro. 3. Lima.

2. Canahua A y Raúl Ho (2003). Reintroducción del agroecosistema de los waru waru. Revista de Agroecología. Septiembre.

3. Díaz, C. y E. Velásquez. 1991. Inventario de infraestructuras agrícolas andinas en Puno. En Seminario Perú – Bolivia sobre investigació en Camellones. Convenio COTESU/IC – PELT/INADE. Puno, Perú.

4. Erikson, C. 1985. Cronología de Camellones en la Cuenca del Lago Titicaca. En el 45 Congreso Internacional de Americanistas. 1 al 7 de julio de 1985. Bogotá, Colombia.

5. Grillo E. 1985 “Perú: agricultura, utopía popular y proyecto nacional”. en revista Andina Nro. 5. CBC. Cusco.

6. Murra J. 1975. Formaciones económicas y políticas del mundo andino. IEP. Lima.

7. Neira H. 1996.Hacia la tercera mitad. Sidea. Lima.

8. Remy M.I. 1990. “La historia agraria cusqueña: balance”, en SEPIA III. CBC y SEPIA. Cusco.