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FACULTAD DE TEOLOGIA PONTIFICIA Y CIVIL DE LIMA FILOSOFIA

FACULTAD DE TEOLOGIA PONTIFICIA Y CIVIL DE LIMA FILOSOFIA El sentido de la verdadera amistad en

El sentido de la verdadera amistad en Cicerón

Trabajo para el curso de Investigación II presentado por

Luis Miguel LAZO ZEVALOS (Tercer año)

Lima noviembre del 2014

Para mis amigos de mi alma mater el colegio FAP “Manuel Polo Jiménez” asimismo para mis acólitos quienes me ofrecieron esa AMISTAD VERDADERA que nace del corazón.

INTRODUCCION

Luego de tanta búsqueda por saber qué hacer, que investigar, es que pude encontrar este tema, cuyo concepto ha sido olvidado en la sociedad. Dada ahora mi pastoral con jóvenes, y al ver que podría ofrecerles, es que opte por este tema, ya que algunos no saben o no viven de acuerdo al verdadero sentido de la amistad. De tal manera elegí este tema, pues sé que me ayudará y ayudará a otros a vivir este término olvidado y excluido de las mentes humanas. Es así que les proporcionare información cuyo contenido refleja el verdadero sentido de la amistad.

El objetivo general que quiero emprender en este tema de investigación es el de analizar la razón por la cual la amistad se da a través del ejercicio de la virtud. Mediante esto, explicare en qué consiste la amistad y luego analizare las cualidades que nos llevan a una buena amistad. Dado que este es un tema ético el aporte que ofreceré es el de afirmar y extender lo propuesto por Cicerón, y de cómo la amistad solo se puede dar entre los virtuosos. Para llevar a cabo este proyecto de investigación me serviré de la obra de Marco Tulio Cicerón, De la amistad.

Este trabajo: “El sentido de la verdadera amistad en Cicerón”, se divide en tres capítulos. En el primer capítulo en qué consiste propiamente la amistad, es decir su definición y origen. En el segundo capítulo analizaré las cualidades que nos llevan a una buena amistad. Ya en el tercer capítulo, luego de haber determinado lo que es la amistad y lo que nos lleva a ella, llegaré a lo que quiero, explicar que la amistad solo debe darse en el ejercicio de la virtud.

Quiero hacer mención y un agradecimiento especial al profesor Marco Jiménez Alfaro por su gran dedicación y esfuerzo de incentivarnos la búsqueda de la verdad y ser más “devotos” de la filosofía.

INDICE

El sentido de la verdadera amistad en Cicerón

Introducción……………………………………………… ….… ………………….3

..

..

  • 1. Principios fundamentales de la amistad ………………………… ............4

  • 1.1. Definición de la amistad ………………………………………………

.....

4

  • 1.2. Origen de la amistad………………………………………………

............

9

  • 2. Cualidades para una perfecta amistad ………………………………….15

    • 2.1. La capacidad que desarrolla la amistad: la benevolencia y el amor…….15

    • 2.2. La capacidad intelectiva del juicio……………………………………….18

  • 2.3. El desarrollo en la amistad por medio de la igualdad y la lealtad…

.........

19

  • 2.4. La virtud, signo importante en la amistad…

...............................................

21

3.

Camino a la verdadera amistad…………………………

...........................

24

31. Límites de la amistad………

.........................................................................

24

  • 3.2. El desarrollo de la amistad en la virtud…………………

...........................

29

Conclusiones………………………………………… ……… …… 37

....

........................ ..

Referencias…………………………………………………………………… 38 ...........

1

1 PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA AMISTAD 1.1. Definición de la amistad Aunque propiamente Cicerón en su

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA AMISTAD

  • 1.1. Definición de la amistad

Aunque propiamente Cicerón en su magna obra, no menciona una etimología o una

amplia información acerca de esta palabra, en la estructura del diálogo, viene

taxativamente expuesta en las palabras con que Fanio dice a Lelio lo que de éste quiere

oír de sus yernos, que piensa de la amistad, en qué consiste y que leyes acerca de ella

puede dar a sus oyentes.

Da pues una definición muy sencilla:

Pues la amistad no es otra cosa a no ser el acuerdo de todas las cosas divinas y humanas con benevolencia y amor, ciertamente no sé si exceptuada la sabiduría, algo mejor que esta se dió al hombre por los dioses inmortales. Unos anteponen las riquezas, otros la buena salud, otros el poder, otros honores, muchos incluso los placeres. Esto último es propio de las bestias, pero aquellas cosas anteriores son caducas e inciertas (Cicerón, 1997, p. 8).

Cicerón afirma a través de Lelio que la amistad es un asunto elevado y noble, en

este punto parece haber recibido influencia aristotélica. Define pues a la amistad como

un perfecto acuerdo entre lo humano y lo divino, unido a un amor entrañable y lleno de

estima. Denotamos pues la presencia elevada en este término, donde lo trascendente

forma parte de ella.

La premisa “algunos prefieren las riquezas, otros la buena salud o el poder y

muchos anteponen el placer”, es propio de los animales sin razón y lo anterior es caduco

y perecedero. Cicerón, da una crítica, pues muchos han antecedido razones vanas acerca

de lo que es la amistad, dando preferencia a las cosas externas, a lo que aparenta ser lo

mejor, lo que trae una pseudo felicidad. El autor hace un rechazo a estas cosas pasajeras,

afirmando que quedarán en el vacío.

La amistad pues, es el más sagrado vínculo entre los hombres. “Definamos a la amistad

como la más política de las virtudes, pues tanto los individuos como los estados que

viven bajo el odio de la enemistad son máximamente desgraciados y, por el contrario,

los que viven amistosamente son los más felices” 1 (Marcelino, 2007).

Por tanto, Cicerón no quiere dar solo un concepto de lo que es la amistad, el trata

de ensalzarla, de llevarla a la plenitud ya que no es solo un acontecimiento que debe ser

solo conocido entre palabras, sino mas bien practicado. La unidad que eleva este

término de amistad es el amor (ya lo veremos en el siguiente capítulo), el cual propicia

la unión integral en la enemistad. Y por tanto, es el amor la capacidad que dará a los

hombres la felicidad y un enlazamiento perfecto.

Cicerón considera también a la amistad como una unión entre lo intelectual y lo afectivo, cada uno de ellos con una doble vertiente, expresada de forma quiástica: respecto a los seres y entidades superiores, en relación a las cuales el afecto es una inclinación (divinae res/caritas), y respecto a los más próximos, en relación a los cuales el afecto implica la voluntad (humanae res/benevolentia). Por otra parte, si atendemos, estrictamente a la gramática, el elemento afectivo aparece como acompañamiento, como circunstancia concomitante (pero necesaria) del intelectual 2 (Miguel, 2001).

Por otro lado, Luigi (2006), en su documento: “apunta que con este vocablo (amistad),

Cicerón, parece traducir la griega y aristotélica, eunoia, llevando a cabo, por otra parte,

como ha observado Pohlenz, un deslazamiento del acento del intelecto a la voluntad, de

un “pensar bien” a un “querer bien” 3 (pág. 175).

  • 1 Rodríguez, M. (2009). La amistad en Cicerón: critica del utilitarismo. Fragmentos de filosofía, 5, 86.

  • 2 Rodríguez, M. (2001). Con Cicerón por los caminos (zigzagueantes) de la amistad. Anuario filosófico,

438.

De esta manera se va describiendo lo que se refiere a la amistad, considerándola

una entrega total, no algo que es individual o personal sino mas bien compartido, es

decir la amistad busca el bien del otro. No se trataría solo de alentar a esa vinculación

con los demás, sino también en ese compartir de afectos bondadosos. Ése es el

verdadero sentido y debe formar parte de la definición de Cicerón ya que la amistad se

basaría en la completa donación. La amistad exige, no solamente de esta benevolencia

reciproca, sino también que uno quiera el bien del amigo y que los sentimientos sean

manifiestos.

Luego de haber fundamentado lo referente a la amistad y de haber revelado su

esencia misma:

sanciónese esta como la primera ley de la amistad: que pidamos de los amigos cosas honestas, que hagamos cosas honestas a causa de los amigos , que ni siquiera esperemos hasta que seamos rogados; que esté presente siempre el afán, ausente la lentitud; que osemos, ciertamente dar consejo libremente, que valga muchísimo en la amistad la autoridad de los amigos, que aconsejen bien, y esta se emplee para amonestar no solo abiertamente , sino también duramente si la cosa lo pide, y se obedezca a la autoridad admitida (Cicerón, 1997, p. 15).

¿Que pueden pedir y conceder los amigos lícitamente?, Lelio sostiene que no es

excusa de un delito decir que se lo ha cometido por un amigo, porque si estimamos justo

conceder a los amigos cuando poseen para conseguir luego de ellos lo que se nos antoja,

nuestra sabiduría tendría que ser perfecta para no tropezar con un inconveniente. Con

diversos ejemplos, Lelio erige como norma de las relaciones amistosas no solicitar el

cumplimiento de una mala acción, ni ejecutarla a pedido de nadie. Vergonzoso e

inaceptable es cualquier delito, pero sobre todo el de traición a la patria alagando que se

lo ha cometido para favorecer a un amigo. La primera regla de la amistad es no solicitar

más que cosas honrosas, esta sería la piedra base del fundamento de la amistad. La

misma amistad exige la bondad, de ella no puede nacer lo malo. El deber máximo es de

donarse con total disponibilidad, en la amistad no existe la espera, ella emplea rapidez

para asistir en todo momento y circunstancia.

Es interesante comprender el pensamiento de Cicerón, y sobre todo analizar lo

que inspiro sus propuestas, podemos denotar así, que toma conceptos e ideas de otros

autores:

Por un lado, Aristóteles afirma que la amistad es un alma que habita en dos

cuerpos; un carrazón que habita en dos almas. Amistad se dice en griego philia, palabra

de la misma raíz que el verbo philein, que significa querer. En griego la palabra philia

abarca un campo de acción amplia y remite a todo tipo de relación afectuosa, cariño o

amor dentro de la comunidad.

La palabra amistad tiene un doble significado, no solo de ejercer una especie de

sentimiento hacia el otro, sino también de entrega exterior. En la anterior proposición de

Cicerón, expresa claramente que la amistad debe darse con total disposición, no solo

quedarse en el sentir, emplearlo, darle la praxis, siendo capaces de responder al llamado

de los demás. No solo la philia debe rodear el significado de la amistad, también el

ágape, la entrega total, donde no nos interesamos por recibir algo a cambio, sino mas

bien, nos interesamos por querer el bien del otro, de asistirlo en los momentos de

dificultad. Al leer la lectura, se refleja el gran afecto que Cicerón tenía a Escipión, y

empieza a hablar sobre su muerte, gran prueba entonces de tener un amigo, es en las

desgracias. Ciertamente la amistad consolida los corazones de los hombres; es en el

desborde de tales sentimientos afectuosos, donde la amistad se desvela para propiciar a

los demás su bienestar.

Aristóteles (1988) afirma que: “la amistad es una virtud o algo acompañado de virtud, y

es lo más necesario para vivir, sin amigos nadie querría vivir. No solo es necesario sino

también hermosa” 4 (págs. 322-323).

Es en este párrafo del libro de Aristóteles, que da a la amistad el rango de virtud,

otorgándole una excelsa definición y utilidad para la vida, puesto que sin ella la persona

en sí no se realizaría, quedaría en el vacío. Ella (la amistad) es lo más preciado, no solo

por los efectos que produce sino también porque toda ella es hermosa. Entonces, tiene

razón Cicerón al afirmar que la amistad no puede surgir sin la virtud. Lelio afirmaba que

la amistad se da siempre en la virtud, entonces el sumo bien está en la virtud y esta es la

que engendra la amistad.

4 Aristóteles. (1988). Ética Nicomáquea. Madrid: Gredos, S.A.

En el pasaje de la Ética Eudemia, se establece que: “la amistad es una cierta propiedad

moral, y si uno desea hacer que los hombres no se traten injustamente, basta con

hacerles amigos. Es la amistad que reúne a los hombres” 5 (Aristóteles, 1988, p. 491).

La amistad seria la virtud de unión, la única que vence todas las rivalidades; la

única capaz de ayudar al crecimiento y desarrollo entre las personas divididas. Ella es la

solución ante tanta adversidad. Empleándola, los hombres encontrarían la felicidad.

Miguel (2001) menciona a Isidoro de Sevilla. “Él, con su afán de síntesis entre la

cultura clásica y la cristiana y su preocupación didáctica, refiere en varias ocasiones a

los conceptos de amicus y amicitia. Ofrece dos amicus: uno tomado de Gregorio magno

y la otra de su propia cosecha: a) amigo como guardián del alma. b) Caritas en griego,

que se traduce en latín como dilectio, dado que une a dos personas entre sí” 6 . Tales

definiciones ayudan a comprender más lo dicho por Cicerón, ya que la amistad

trasciende la forma común que es conocida. Ella es utilizada para reunir a los hombres,

y al darse en ellos tal vinculación, se produce esa entrega sincera y perpetua.

También Miguel (2001), da otra idea acerca de la definición de amistad: “Pide más tarde

Ivon a Aelredo la definición del propio vocablo amicitia, a lo que responde

estableciendo la derivación correcta, reiterada por Cicerón a partir del amor” 7 .

Según mi opinión amigo deriva del amor y amistad de amigo. El amor es un

afecto del alma racional, que la impulsa a buscar y desear con interés algo para

disfrutarlo. Por otra parte se dice amigo como se dijera guardián del amor porque mi

amigo debe ser el guardián del amor mutuo y de mi propio espíritu. La amistad

entonces, es impulsada y dirigida por el amor, es por medio de esta capacidad que se da

a plenitud porque genera el bienestar del amigo. Se da un sacrificio, una entrega, desear

el bien del otro.

  • 5 Aristóteles. (1988). Ética Eudemia. Madrid: Gredos, S.A.

  • 6 Rodríguez, M. (2001). Con Cicerón por los caminos (zigzagueantes) de la amistad. Anuario

filosófico, 455.

La amistad es lo más necesario para la vida, porque sin amigos nadie querría vivir

aunque poseyera todos los bienes, es además algo hermoso y loable y en su forma más

expresable, que se produce cuando quien lo siente no se limita a perseguir lo útil o lo

agradable.

“Consiste pues en querer procurar el bien del amigo por el amigo mismo”

(Pedro, 1971). Queda claro entonces, la idea de Cicerón, y ampliamos el verdadero

sentido de la amistad. Rechazamos con totalidad, cualquier forma de utilidad en la

amistad. A ella vamos por el siempre hecho de la amistad, es decir vamos hacia la

persona misma, es en ella que encontramos el sentido de llevar a cabo una relación

establecida e imperada por el amor.

1.2. Origen de la amistad.

Luego de haber definido a la amistad, Cicerón determina el origen de esta, es

decir su proceder, de cómo ella se da en la vida de los hombres. Propiamente Cicerón

revela idea purificada acerca del origen de la amistad, disipando las ideas de utilidad y

placer, desarrolla pues una idea magna acerca de ella:

La amistad me parece surgida más bien de la naturaleza que de la indigencia, mas por la aplicación del espíritu con un cierto sentido de amar que por el pensamiento de cuanta utilidad aquella cosa va a tener. De que clase es ciertamente esto, incluso entre bestias puede advertirse, las cuales de tal modo aman, un cierto tiempo, a los nacidos de ellas y son amadas por estos de tal modo que su sentimiento aparece fácilmente. Esto en el hombre es mucho más evidente, primero por aquel afecto que hay entre hijos y padres, que no puede romperse a no ser con un crimen detestable; luego cuando surgió un sentimiento de amor semejante, si hemos encontrado a alguien con cuyas costumbres y naturaleza coincidimos, porque nos parezca percibir en el cómo alguna luz de probidad y virtud (Cicerón, 1997, p. 11).

En estas líneas Cicerón, da una nueva síntesis sobre el origen de la amistad,

explicando claramente que ella proviene de la naturaleza, es decir, de la misma

interioridad de la persona, desechando así la idea de utilidad y placer, y esto debido a la

postura de otros filósofos que afirmaban que una de las procedencias de la amistad se

basaba en el utilitarismo. Entonces, es la autentica amistad la que no sufre ni engaños ni

simulaciones, todo ella es real y espontánea. Por eso, no es un sentimiento nacido de la

necesidad sino de la misma naturaleza.

Es una inclinación del ánimo, una corriente invisible acompañada de un cierto

sentimiento de amor al otro. Es el ser humano, a diferencia de los animales, que llega a

un verdadero sentir de la amistad, ya que desde el primer contacto-lo vemos en la

relación entre padres e hijos-hay una estrecha relación de amor, hay un lazo que los une.

También se da la amistad entre aquellas personas que no forman parte del entorno en los

primeros inicios de la vida natal y familiar, me refiero a aquellas personas que se han

conocido a través del tiempo y han tenido un contacto íntimo. En esa relación se ha

demostrado la tendencia original de la amistad, de cómo los hombres se relacionan y

como en ellos surge una gran estima.

Rolando (2012), establece que: “la amistad es conveniente para la vida de los hombres,

pero ¿tiene su origen en la utilidad que acompaña a la debilidad del hombre para

asegurar su propia sobrevivencia o su fuente es de otra naturaleza?” 8 .

Se trata pues de un impulso natural, cuya fuerza reside en el amor; es sobre todo

una inclinación del alma. Se trata además de un acto desinteresado, pues su origen no

domina la lógica de los beneficios, sino que estos son consecuencia de la misma

amistad. Ya lo ha expresado el filosofo anteriormente: ‘más en la amistad nada es

fingido, nada simulado y cualquier cosa que haya es verdadera y voluntaria’.

Por lo tanto queda demostrado lo dicho por Cicerón. Es en la naturaleza del

hombre que reside la concepción de la amistad. En su alma se localiza, vive y está con

ella. Negamos esa idea que refleja su procedencia por razones utilitaristas, ya que la

amistad no busca una recompensa o un beneficio, tales premisas se dan en el caminar de

la amistad; es lógico que de ella surjan muchos efectos, ese es el resultado de una

autentica relación que no se basa en la espera. Cicerón nos enseña de cómo debe ser

dada la amistad: se debe desarrollar con verdadera autenticidad; los actos que

8 Picos, R. (2013). Marco Tulio Cicerón: apuntes para una filosofía de la amistad. Tópicos, p.

475.

desvanecen su figura (fingimiento o simulación) son excluidos de ella, y al ser

desterrados, brillará con total plenitud.

La amistad es la que supera los horizontes de la utilidad o del placer, educa en la

virtud y en la verdad, de tal forma que se convierte en instrumento de conocimiento de

sí mismo y del otro. Por lo tanto la amistad, debe desechar totalmente los caminos (del

placer y utilidad) sino su praxis será envuelta en el puro interés, propiciando así en el

hombre la conveniencia. Al no ser llevada así, se darán muchos frutos llenos de estima,

generando el crecimiento colectivo.

Cicerón determina que la verdadera amistad está basada no en los intereses o

deseos personales. Está basado en la lealtad, confianza, de ahí que los reyes tengan

pocos amigos porque están rodeados de personas que no lo estiman verdaderamente.

Él indica bajo que términos debe basarse la amistad. Cicerón, pone estamentos

claros para el buen ejercicio de la amistad. La lealtad por una parte, ya que mediante

ella se da un compromiso fiel que busca la unión, no solamente subordinada, sino de

igualdad. También la confianza, sin ella la relación quedara desafinada y vacía, puesto

que es en ella que la amistad se ejercitara y permitirá un desarrollo pleno.

Otra de las posiciones que da Cicerón es la siguiente:

“La amistad debe ser buscada, no llevados por la esperanza de recompensa, sino porque

todo su fruto esta en el amor mismo” (Cicerón, 1997, p.12).

Es el amor, que al ser escrito en el hombre impulsa al desarrollo de la amistad.

El desarrollo de la amistad no espera nada a cambio, ella se da gratuitamente, su

finalidad no se encuentra en ese deseo personal, negamos pues junto con Cicerón toda

clase de sentimientos que generen este beneficio personal. La tendencia a la amistad nos

conduce a ese amor mutuo, a esa relación de estima y veracidad.

Luego de haber expresado el surgimiento originario de la amistad, Cicerón

desarrolla otra idea:

A mí, en efecto me parece ver claramente que nosotros hemos nacido de modo que hubiera entre todos los hombres un vínculo social, pero más estrecho es la medida en que cada uno está más cerca del otro. Y así los ciudadanos son preferibles que los extranjeros,

los parientes que los extranjeros pues, la propia naturaleza pario la amistad con estos, pero esto no tiene bastante firmeza. Pues la amistad aventaja al parentesco por esto, porque del parentesco la benevolencia puede quitarse, de la amistad no puede; pues quitando la benevolencia, se quita el nombre de amistad, permaneciendo solo el parentesco (Cicerón, 1997, p. 9).

Cicerón, nos refleja el proceso natural de la amistad, claramente sabemos que

desde la concepción humana entre los hombres, surge una afectividad, propiciando una

relación íntima, afectiva y saludable. Se daría pues una primera manifestación de la

amistad, pero esta no solo se basa en eso, surge una idea superior ya que la amistad no

solo se da entre los parientes sino también entre las personas con las que se comparten

experiencias a lo largo de la vida. La amistad surge de manera rápida entre los hombres.

Ya veo por qué Aristóteles decía: “sin amigos nadie querría vivir”.

Queda claro, por tanto, que la amistad surge de una manera veloz. Denotamos la

sociabilidad en la persona humana, de cómo ella expresa y comparte sus sentimientos.

Ella crea ese ambiente de interacción, no permanece solitaria, prefiere ese encuentro con

los demás.

Otro de los puntos que sintetiza Cicerón es el grado de afectividad, es en el entorno

donde se da a plenitud la amistad, pues hay no solo un contacto físico sino también

intercambios como el lenguaje, cultura, pensamiento, religión, etc., es así que Cicerón

pone un alto a la relación con los extranjeros ya que con ellos, no hay un existencia rica

de amistad como la encontramos entre los más cercanos. De hecho, es en ese compartir

donde se da una penetración profunda entre los hombres. Por tanto la amistad se

fundaría sobre la vinculación de la familiaridad que la naturaleza establece entre los

hombres por el mero hecho de serlo, de tal manera que cuando este genérico parentesco

se hace patente en el alma de aquellos quienes vincula con otras palabras, surge entre

ellos de una manera natural que llega a ser necesaria.

Pedro (1971), sostiene que para Platón la amistad se fundaría sobre la vinculación de

la familiaridad que la naturaleza establece entre los hombres por el mero hecho de

serlo, de tal manera que cuando este genérico parentesco se hace patente en el alma de

aquellos a quienes vincula, la amistad surge de manera natural. De esa forma, en la

mente de Platón, la amistad es a la vez radical familiaridad natural entre el amigo y el

amigo, deseoso movimiento del alma hacia la suma perfección del amigo. La teoría

platónica de la amistad no es pues sino una personal expresión del originario y

constitutivo naturalismo del pensamiento griego.

La amistad es una especie de instinto natural que desde el nacimiento mismo de los

seres vivientes, los empuja a escoger y desearla con los de su entorno, dicha

familiaridad genera un vínculo. Y es en ese intercambio donde la amistad surge.

Queda claro entonces lo dicho por Cicerón:

Se concederá ciertamente que es verdadero que los buenos aman a los buenos y los atraen a si, como unidos por proximidad y por naturaleza. Pues nada hay más deseoso de las cosas semejantes así ni nada más rapaz que la naturaleza. La amistad ha sido dada por naturaleza como ayudante de las virtudes, no como compañera de los vicios. La vida sin amistad es nula (Cicerón, 1997, p. 15).

La naturaleza ha propiciado el espíritu de amistad entre los hombres y ha

permitido el desarrollo y el ejercicio del amor, es en la amistad donde el hombre ha

encontrado el método sublime de poder relacionarse. Es el alma que tiende a buscar un

entorno lleno de movimiento, un entorno donde sea dado la manifestación continua de

reciprocidad y benevolencia, contrario a esto el hombre dejaría de serlo ya que sus

características que lo definen le otorgan tal capacidad. La soledad seria su término y

final, pues quedaría embargada la forma natural de formar y entablar lazos fraternos.

Sin aprendizaje, bien instruida por sí misma, la naturaleza hace siempre lo mejor, decían

los hipocráticos, y ese mismo es su raíz el sentir de los filósofos acerca de la amistad

como idónea realización de la physis humana.

Pedro (1971), plantea lo siguiente:

Que la naturaleza no ama lo solitario, no quiere que los seres de ella nacida, animales u hombres, existan en soledad, en ella tiene su verdadero origen la amistad, y no en la deficiencia o flaqueza de quien para vivir necesita ayuda de otro en la insuficiente firmeza del alma; ella es, en suma, la que engendra ‘el sentido de dilección y el afecto de la benevolencia’ y la que ofrece el ‘supremo bien’, a quienes recta y amistosamente saben buscarlo.

Ultimo fundamento de la amistad es la naturaleza misma del hombre, ya lo había

enseñado Empódocles, la amistad es uno de los principios constitutivos de la naturaleza

y del universo entero. La necesidad no debe ser la propiciadora de la amistad, caer en

ella, seria degradar el significado verdadero de la amistad. El hombre es naturalmente

sociable y busca la integración, no para buscar un fin sino para comunicarse. Por tanto,

su naturaleza lo llevara a ese encuentro, a entablar lazos sinceros y verdaderos. La

amistad genera en el hombre una totalidad en su ser, lo lleva a plenitud.

ella, seria degradar el significado verdadero de la amistad. El hombre es naturalmente sociable y busca

2

CUALIDADES PARA UNA BUENA AMISTAD

Después de haber dado una explicación acerca de la definición de la amistad, y

de haber determinado el origen de esta, ahora desglosaremos y analizaremos lo que

forma parte de ella. Es decir determinaremos lo que hay dentro de la amistad.

  • 2.1. La capacidad que desarrolla la amistad: la benevolencia y el amor

Lelio determina: “y si se suprime de la naturaleza el vínculo del cariño, ni casa ni

ciudad alguna podrán estar de pie, ni siquiera el cultivo del campo permanecerá”

(Cicerón, 1997, p. 49).

Quisiera abrir esta segunda parte respecto a la benevolencia, también es definida

como cariño, ya en el primer capítulo se explica que la benevolencia forma parte

integral del efecto de la amistad. Aquí lo que trata de explicar Cicerón es que el cariño

dentro de la relación amistosa es fundamental, ya que ella propicia frutos, por tanto es el

cariño que forma una parte importante dentro de la relación. Sin cariño, la relación se

verá afectada en un mero diálogo pobre. Es por eso su expresión “ninguna ciudad podrá

estar de pie” y “ni siquiera el cultivo del campo permanecerá”, ya que el cariño dentro

de la amistad genera abundantes bienes.

Es por tal que: “nada en efecto, es más placentero que la remuneración del

cariño (…) el cariño entre los buenos es casi inevitable, el cual es la fuente de la amistad

establecida por naturaleza”.

Así pues, es dentro de la ración de amistad que se debe desarrollar ese cariño,

este estimula la relación afectuosa, la motiva; ella brota de manera sincera ya que es una

expresión de aceptación hacia el otro, por eso se dice que es la fuente, de ella mana una

cordialidad pura. Ninguna cosa, en realidad es más agradable que la benevolencia

recíproca, ni más deleitosa que la mutua alternación de afectos. Es la benevolencia que

acrecienta la acción de reciprocidad y permite que entre los individuos se desarrolle la

entrega cordial.

Manuel (2001), da una definición acerca de la benevolencia: “a la benevolencia, cabe

traducirla en general por buena disposición, simpatía, estima, aprecio a los otros” 9 .

9 Rodríguez, M. (2001). Con Cicerón por los caminos (zigzagueantes) de la amistad. Anuario filosófico, pág. 435.

En esta definición me ampararé, puesto que la benevolencia es ese afecto de

bondad, de cómo uno ofrece disponibilidad no solo en el acto sino también en el gesto,

es por ende que el cariño releja la cordialidad hacia los demás.

María (1984), da un significado en su diccionario: “benévolo significa propicio,

inclinado a la buena voluntad o aprecio hacia algo o alguien sobre lo que tiene poder” 10 .

Queda así sellada la idea del cariño que es lo que ayuda a florecer y estructurar la

relación cordial.

Junto con la benevolencia se agrega el amor, Lelio explica: “el amor, en efecto, del cual

la amistad ha tomado su nombre, es el equilibrio principal para concebir la benevolencia

(…) en la amistad nada es fingido, nada simulado y cualquier cosa que haya, es

verdadera y voluntaria” (Cicerón, 1997, p.51).

Es el amor la fuerza de la benevolencia, en él se engrandece el afecto,

proporciona, pues la relación y permite ese cariño. El amor es la potencia dentro de la

amistad ya que emprende un camino donde lo principal es la entrega y la donación. El

amor es la verdad, ya que permite que esa unión se dé con transparencia, es en el acto

libre donde la amistad logra desenvolverse. Ella por tanto se da plenamente con certeza.

No podemos conocer un amor que busque su beneplácito, sino mas bien que sea

oblativo. Es la fuerza del amor que otorga ese cariño fructuoso y sincero. La verdad

forma parte de la razón, y la voluntad es el resultado de un alma que ama sinceramente.

Cicerón (1987), en la De finibus bonorum et malorum sostiene: “amar a alguien supone

amarlo por sí mismo, sin que se espere de él recompensa, placer o beneficio. Se ha de

amar, en consecuencia, a las personas por sí mismas, no por sus cosas, si queremos ser

verdaderos amigos” 11 (p. 85).

La esencia del amor como ya lo hemos propuesto, es en la fijación de la persona,

no por lo que tiene, o por lo que le puede ofrecer, sino por lo que es, amarlo en su total

integridad. Cicerón nos da una lección en la amistad, oponiéndose a la idea utilitarista

de otros filósofos. El trata de exponer su idea, y la reconforta con la afirmación de que

10 Moliner, M. (1984). Diccionario de uso español. Madrid: Gredos.

11 Cicerón (1987). De finibus bonorum et malorum. Madrid: Gredos.

es el amor, lo único capaz que hace que los hombres puedan entablar una verdadera

relación de amistad. Ser verdadero amigo implica amarlo totalmente.

“El amor se confirma tanto por el beneficio recibido como por el afecto percibido y por

la intimidad añadida; anexadas estas cosas al primer movimiento del alma y del amor, se

enciende una admirable grandeza de la benevolencia” (Cicerón, 1997, p.52).

Tres cosas importantes dentro del amor en la amistad. “El beneficio recibido”,

con esto no se refiere a que la amistad se ha basado en la utilidad, sino más bien lo que

quiere decir es que, fruto de esa reciprocidad, es que se ha recibido algo, es decir, es

algo inesperado; lógicamente dentro de esa relación van a ver signos, es decir, tal

ofrecimiento de amor se va a manifestar de alguna manera. “Afecto percibido”, ese

cariño mostrado a la persona opuesta genera una confianza, y por ende a partir de esa

muestra de afecto es que se irá desarrollando la amistad. La muestra de benevolencia

genera no un retroceso, sino más bien un avance en la relación amistosa. De esa manera,

el amor queda sellado.

Con respecto a la “intimidad añadida”, es la confianza que genera una relación que se

base en el diálogo. La amistad no se limita con la muestras de afectuosidad, sino que

crece con la comunicación, es en ese encuentro intimo con expresiones lingüísticas

donde los amigos aumentan rápidamente el amor, pues genera mutua estima y

conocimiento del otro.

Entonces es en ese afecto, beneficio y diálogo que el amor produce la amistad.

No es que se quede vacía sino más bien aporta caracteres humanos que profundizan la

relación y la llevan a la cima de la confianza. Ellas por tanto permiten un desarrollo

total en la amistad.

Termino esa idea con lo propuesto por Marcelino (2007):

“Los que han descubierto alguna vez el amor saben que en él desaparecen las diferencias y que se desea la fusión con el ser amado hasta formar uno solo. Este estado perfecto si se da alguna vez en la vida de un hombre, le ayuda a entender que el amor y la amistad están por encima de cualquier cosa” 12 .

12 Rodríguez, M. La amistad en Cicerón: critica del utilitarismo. Fragmentos de filosofía, 5,

89.

2.2. La capacidad intelectiva del Juicio

Ahora, analizaremos una parte esencial para que se lleve con éxito la relación

amistosa, es lo que complementa el amor:

“es oportuno amar después de haber juzgado; y no, después de amado, juzgar” (Cicerón,

1997, p. 73).

En esta frase aparentemente muy corta, se encuentra una riqueza singular dentro

de todas las posiciones de Cicerón, ya que antes de que se empiece la relación amistosa,

debe desarrollarse el juicio, con esto, no quiere decir que va a hacer una exclusión, sino

mas bien, va a suscitar la capacidad intelectiva del ser, a su correcta deliberación y

elección de aquellas personas que van a entablar una relación en su vida. Lo que

demuestra Cicerón, es que antes de emprender la belleza del amor, debe haber un

conocimiento previo, un análisis que ayude a la elección correcta de los amigos. Es muy

cierto esta premisa, porque al razonar que personas entablarán una comunión en tu vida,

podrás saber determinar quiénes son los que viven de acuerdo con la virtud. Lo que

quiero explicar es que hay que conocer, y determinar quiénes son aquellas personas con

que entablarás una afectuosidad. A quien vas a darle ese amor que tienes para dar.

“Deben escogerse los firmes y estables y constantes, del cual género hay una gran

escases; y sin duda es difícil que alguien juzgue, si no lo ha experimentado (…) la

amistad precede el juicio y quita la posibilidad de experimentar” (Cicerón, 1997, p.69).

Debido a la capacidad intelectiva que es propiciada en todos, podremos elegir

correctamente, es en el juicio donde analizaremos y optaremos por aquellos que sean

firmes, constantes y estables. Lo que quiere expresar Cicerón es que la relación de la

amistad sea dado para siempre, no quiere que sea cosa del momento, o algo pasajero,

sino mas bien que dure tanto como el día y la noche, es decir en lo venidero y lo

adverso.

Marcelino (2007), aclara la posición de Cicerón: “la amistad viene consagrada por la

razón” 13 .

13 Rodríguez, M. La amistad en Cicerón: critica del utilitarismo. Fragmentos de filosofía, 5,

90.

Sin razón no hay verdadera amistad, ella permite que la relación de la amistad se

lleve con transparencia y verdad. El juicio, posibilita que puedas analizar quien será en

verdad un buen acompañante en la soledad, que esté contigo y permanezca siempre. Es

propio de un hombre prudente, utilizar con sabiduría, el juicio. Por medio de esta

capacidad intelectiva, la amistad podrá ser llevada sin fingimiento, sin miedo, sin

oscuridad. Y esto se debe a que ha elegido correctamente.

  • 2.3. El desarrollo en la amistad por medio de la igualdad y la lealtad

Otros de los puntos clave para que se lleve a cabo la amistad es la igualdad:

“pero en la amistad es muy importante ponerse al nivel del otro (…) esto debe hacerse e

imitarse por todos…” (Cicerón, 1997, p.67).

Esta afirmación aclara la idea que oscurece una jerarquía en la amistad, nos

ayuda a disipar aquellas ideas que afirman que en la amistad debe haber una escala o

algo por el estilo; lo que quiere hacer Cicerón, es poner a todos en la misma base, aclara

pues que a pesar de lo que puedan tener o ser, deben amarse con equidad. Al dar

posiciones se estaría perdiendo la esencia de la amistad que promueve la igualdad. Los

verdaderos amigos no toman distancia, sino más bien están unidos y avanzan juntos sin

distinción.

“Así como los que son superiores deben rebajarse en la amistad, así, de este modo,

deben elevar a los inferiores” (Cicerón, 1997, p. 67).

Es la amistad una relación que no solo consiste en haber elegido con prudencia,

dar cariño, sino que emprende una formación de igualdad. En la amistad, queda

rechazado, esa opción de a uno elevar y a otro rechazar. Se requiere el amor, este

purifica esas ideas y transforma las diferencias en igualdad. El amigo verdadero mira al

otro como imagen de sí mismo. Es esta entre muchas ventajas, la que prevalece sobre

las demás. La verdadera amistad (fundada en la búsqueda de la felicidad y la virtud en

consideración mutua de los amigos) supone tanto igualdad como amor: amor a sí mismo

y hacia el otro. Solo quien pueda establecer ambas condiciones para amarse a sí mismo,

puede entonces obrar en el mismo sentido respecto de los demás, y allí entran en juego

dos actitudes que hacen posible la buena amistad con el otro: la benevolencia y la

concordia.

Mas el fundamento de esa estabilidad y constancia que buscamos en la amistad, es la lealtad, en efecto, nada que es desleal es estable. Además, es conveniente que sea elegido uno que sea franco y sociable y que congenie con nosotros, esto es porque sea movido por las mismas cosas (…) No puede, en efecto, ser leal un carácter cambiante y tortuoso, y no puede ser leal o estable quien no es movido por las mismas cosas ni por su temperamento (Cicerón, 1997, p. 66).

Otra de las bases para que se dé con eficacia la amistad es la lealtad, por medio de

ella la amistad prevalece, no queda sin medir. Se pretende explicar que por medio de la

lealtad, la amistad consolida la unión porque no permite que nada la separe sino que se

mantenga. Luego del juicio, algo determinante es la elección de uno que sea “franco y

sociable”, la franqueza permite que dentro de la amistad, nada sea fingido ni simulado,

ello acrecienta la capacidad de amar y así mismo la sociabilidad permite ese encuentro

con los otros, esa relación. Al ser ellas dadas, la lealtad hace establecer que lo elegido

sea sellado no bajo un juramento sino que el sello sea el amor mismo, un amor que

propicie un juramento sincero y duradero.

La síntesis expuesta es que por medio del juicio se analizará quien puede ser la

mejor opción para abrazar una relación de amistad. Permite ese conocer a la persona y

poder verificar si es confiable para sí. Luego de haber hecho tal juicio, y de haber

aceptado, es que dicha relación permanecerá y entre ambos de dará la lealtad; por ella se

mantendrá y permanecerá intacta la amistad.

“Lo único cierto y primordial es que debemos tener amigos leales, que sientan

estimación verdadera por nosotros y que se recojan con nuestros éxitos” 14 (Cicerón,

1882, Libro II, cap. VIII).

No puede ser amigo quien se aparte de ti, él permanece junto a ti, tanta es tal

cordialidad que ambos se mantienen en todos los momentos, sobretodo importantes de

la vida. Por eso al darse el juicio, hallar la lealtad, pues ella podrá establecer una

permanencia en la relación.

14 Cicerón, M. (1982). Los oficios o los deberes. De la vejez-de la amistad. México: Porrúa S.A.

2.4. La virtud, signo importante en la amistad

Y para finalizar, detallaremos el significado propio de la virtud, este será

complementado ya en el tercer capítulo.

“La virtud concilia las amistades y las conserva. En ella, en efecto, se halla la armonía

total, en ella la estabilidad, en ella la constancia” (Cicerón, 1997, p. 79).

La idea más excelsa acerca de lo que es la amistad, se centraliza en la virtud, es

ella la fuente principal de la amistad, de ella mana esa perfección que reúne y mantiene

la amistad. Permite un equilibrio, duración.

“Nada, en efecto, es más amable que la virtud, nada que mas atraiga a amar, puesto que,

a causa de esa virtud y probidad en cierto modo amamos inclusive a quienes nunca

hemos visto” (Cicerón, 1997, p.51).

En sus líneas, Cicerón, ensalza mucho a la virtud, la considera perfecta para los

hombres. Ella permite que se desarrolle en la persona el amor. La virtud, por ende, es

ese motivo que incita a amar con totalidad y entrega. La virtud misma nos enseña, nos

mueve a dar la fuente que está dentro de nosotros. Permite que la relación se dé con

efectividad.

“La virtud, en efecto, no es inhumana, ni egoísta, ni soberbia, pues suele proteger”

(Cicerón, 1997, p.60) (…) “la virtud se ama a sí misma, pues ella misma se conoce muy

bien, y sabe cuán amable es” (Cicerón, 1997, p.78).

Lo que nos quiere demostrar Cicerón, es que la virtud forma parte del ser

humano, ella no va desligada de la persona; con ella va, con ella camina, no está

disociada de su naturaleza. Da también un aspecto moral a la virtud, ya que ella brinda

siempre la bondad (rechazando el egoísmo), se da completamente (rechazando a la

soberbia). Es la virtud, la que permite el beneplácito entre todos, ella no atenta contra la

vida, sino más bien es la que incita a la protección de los demás. El amor que se tiene la

virtud, no es de forma creída o alzada, sino más bien, se trata de estar en la verdad, ella

es perfecta porque de su esencia brota la amabilidad. Y así, se ama no en forma

soberbia, sino para ser anhelada, pues al ser bondadosa todos querrán poseerla. La

virtud, pues, agrega ante sí todas las amistades y la conserva, y cuando descubre su luz

y se ve, y se reconoce en otro, se recibe el esplendor que otro posee, con lo cual se

enciende el amor y la amistad.

“Interpretamos, pues, la virtud, conforme a los hábitos de la vida y nuestro lenguaje”

(Cicerón, 1997, p.48).

En esta línea, se trata de explicar la acción de la virtud, de cómo ella se lleva a

cabo en las acciones y en las palabras, es decir “la praxis”, en su realización. La virtud

no solo es mencionada, sino que ella debe ser practicada y denotada en todos nuestros

actos, sean físicos o verbales. La virtud debe ser reflejada en los hechos, y no solo

marcada en la palabra. No se quiere demostrar sol una definición de lo que es la virtud,

la interpretación de lo que es ella, se ve denotado claramente en el proceder de los

hombres, si es que careciera de nombre, los actos mismos le otorgarían un término

especifico.

Para Cicerón: “la virtud consiste en tres cosas: la primera, es conocer la verdadera

naturaleza de las cosas, sus relaciones, y sus propiedades, y como consecuencia de este

conocimiento, el principio de dónde procede y cuál es su causa; la segunda, en reprimir

esos movimientos ciegos del alma y someter el apetito a la obediencia de la razón; y la

tercera, es saber vivir con la máxima moderación y prudencia con las personas con

quienes vivimos, a fin de conseguir todas necesidades que exige nuestra naturaleza. Y

rechazar el mal que se nos quería hacer” 15 (Cicerón, 1982, Libro II, Cap. V).

Bajo estas premisas puedo desarrollar la idea promulgada por Cicerón. Con

respecto a la primera se trata de esa búsqueda de la virtud, es decir, hacer un análisis

profundo de la idea de la virtud, y poder comprenderla como tal, buscar una detallada

información acerca de ella para que pueda ser llevada a la praxis. La virtud, es

investigada afondo para poder ser desarrollada. Luego de haber analizado, la segunda

premisa, detalla la purificación que debe tenerse para poder llegar a una verdadera

practica de la virtud. Y así pone a la razón, para que ella, mediante su carácter natural de

análisis, pueda dar un alto a la naturaleza corruptible del ser humano. Y la tercera,

ofrece la praxis, de cómo debe ser empleada, siempre con la prudencia y moderación, la

virtud enseña a propiciar en el hombre la bondad y el amor, ella rechaza lo oscuro y lo

malo. Permite pues la virtud, poder alcanzar una relación marcada por la perfección. La

15 Cicerón, M. (1982). Los oficios o los deberes. De la vejez-de la amistad. México: Porrúa S.A.

virtud busca una acción moral para la vida, rechazando pues toda clase de imperfección

que se dé. No se trata de saber lo que es la virtud, sino de darle empleo a ella misma.

Por medio de la virtud, se va a desarrollar una sana y venidera forma de vida. La virtud

permitirá que la amistad se desarrolle en un plano de bondad y benevolencia. Permitirá

un desenvolvimiento de verdad y sinceridad.

“La virtud no consiste en una suerte de exigencia absoluta que no considera al otro, sino porque, por el contrario, es una forma de vida en la que el otro juzga un papel central, y particularmente esto es así en la desgracia” 16 (Cicerón, 1956, p.147).

Así pues, solo en la virtud, la amistad podrá ser elevada. Ella permitirá que se

desarrolle todas las capacidades que hemos mencionado, logrando que la amistad se dé

con perfección. La virtud nos mueve y nos hace amar a aquel que la práctica. Ella nos

seduce por su forma de ser, logrando así esa unión que busca el bien. Sin la virtud, la

amistad quedaría vacía. No dudemos pues en practicarla, siendo así, la amistad formará

parte de nosotros con bondad y amor.

virtud busca una acción moral para la vida, rechazando pues toda clase de imperfección que se

3

16 Cicerón, M. (1956). Defensa de Publio Cornelio Sila. Colección hispánica de autores griegos y latinos. Barcelona: Ediciones Alma Mater S.A.

CAMINO A LA VERDADERA AMISTAD

3.1. Límites de la amistad

Luego de haber analizado y desglosado el término de la amistad, es momento en

que llegamos a la conclusión y a la obtención de la pregunta hecha en un comienzo.

Pero antes, quisiera agregar la explicación de lo que no debe regir en la amistad. El

filósofo Cicerón, muestra un rechazo y una crítica a tres proposiciones que no deben ser

consideradas como parte de la amistad.

Por otra parte, debe establecerse cuales son en la amistad los limites (…) sobre los cuales ve que se presentan tres sentencias, ninguna de las cuales apruebo: una, que tengamos hacia lo amigos los mismos sentimientos que hacia nosotros mismos; la segunda, que nuestro cariño hacia los amigos responda en la misma medida y en la misma forma a su cariño hacia nosotros; la tercera, que cada uno sea estimado por sus amigos tanto cuanto se estima a sí mismo (Cicerón, 1997, p. 62).

Así como Lelio establece formas para llegar a la amistad, es dentro de su texto

que pone los límites de esta. Es muy importante saber qué sentido tiene, ya que Lelio

explica claramente que la amistad se basa en la adhesión del otro, y no que este ocupe el

lugar entero sobre uno mismo.

La primera sentencia: “…que tengamos hacia los amigos los mismos sentimientos

que hacia nosotros mismos”, refleja Cicerón que en el vínculo de la amistad no debe

haber igualdad de sentimientos, es decir hace una diferencia, ya que el amor personal

que uno mismo debe tenerse debe ser lo primero, es decir debe haber una preferencia

sentimental primero en uno mismo, poder ser amigo (antes que de los otros) de uno

mismo. Cicerón en esta línea, no es que no quiera darle esa entrega a los demás, lo que

trata de expresar es que antes de ofrecer a los demás ese sentimiento recíproco, debe

uno ofrecérselos a uno mismo, poder expresar ese afecto primordial en primera persona.

Claramente nos dice Cicerón su oposición ante esta primera sentencia:

“que cada uno esté dispuesto para el amigo como para consigo mismo, no es verdadera.

¡Cuán numerosas cosas, en efecto, que nunca haríamos por nosotros mismos, lo

hacemos por los amigos!” (Cicerón, 1997, p. 63).

Esta sentencia primera no se ajustaría a la verdad, porque ¿Cuántas cosas hace

uno por un amigo que jamás haría por si? Por eso Cicerón lo que quiere reflejar es que

antes de dar a los amigos, uno debe darse a sí mismo. El no rechaza la entrega, sino

más bien la falta de amor que uno pueda no tenerse, ya que antepone a los demás, pero

dejaría de lado su ser.

La segunda sentencia:

“que nuestro cariño hacia los amigos responda en la misma medida y en la misma

forma a su cariño hacia nosotros…” (Cicerón, 1997, p.62).

Esta viene a complementar a la anterior, ya que reduce a la amistad a una

igualdad de servicios y de quereres, es decir está sujeto a cálculo y a un balance

equilibrado. La verdadera amistad no está sujeto a saber si se devuelve más de lo

recibido.

Lelio dice: “la segunda sentencia es la que circunscribe la amistad a servicios y

voluntades iguales. Esto es en verdad llevar la amistad a cálculos en forma demasiado

mezquina, para que sea igual la cuenta de lo recibido y lo dado. A mí me parece más

rica y más generosa la verdadera amistad y que no cuida estrictamente de no devolver

más de lo que ha recibido” (Cicerón, 1997, p.63). La critica que Cicerón ofrece en esta

segunda sentencia, es muy certera ya que el cariño o favor que ha recibido de otro, no

debe ser dado en reciprocidad de la misma manera o medida, no es que uno va a

devolver de esa misma forma en que se le dió en su momento, no se trata de poner una

balanza en la respuesta hacia el otro, eso traería un deterioro total a la amistad, porque

estaríamos devolviendo lo mismo, como para solo cumplir, y no darnos totalmente. La

amistad que narra Cicerón, es la de una donación total de la persona hacia la otra, él no

establece una amistad que solo debe devolver lo mismo que se le dio, se trata de

entablar una entrega excelente. Poner una balanza sería desastroso ya que la amistad se

volverá un trueque que se devuelve o da para conseguir algo.

La tercera sentencia:

“que cada uno sea estimado por sus amigos tanto cuanto se estima a sí mismo”

(Cicerón, 1997, p. 62).

Cicerón al respecto de la tercera sentencia afirma que:

Este es el peor (…) En efecto, a menudo en algunos o el ánimo es demasiado abatido, o demasiado quebrantada la esperanza de mejorar su propia suerte. Por consiguiente, no es propio del amigo ser tal con respecto a estos cuales son ellos con respecto a si mismos, sino mas bien esforzarse y obtener como resultado levantar el ánimo yacente del amigo e infundirle esperanza y pensamientos mejores (Cicerón, 1997, p. 63).

Para Cicerón lo que debe manifestarse en la amistad es no solo es de sentirse bien,

sino mas bien esa entrega gustosa, de no buscar beneficios personales, es decir, lo que

trata de explicar el filósofo es de como el hombre debe ser el motivador de los demás;

es verdad, queda claro que en las relaciones amistosas siempre se busca esa aceptación

por parte de los demás, pero esta no debe quedarse en sí, el que la recibe debe

devolverla, ya que en esa reciprocidad, las almas de los amigos se juntan y forman una

sola. Es el verdadero amigo que busca el beneplácito común, es el motivador de los

demás, el que siembra en sus coterráneos una flama de esperanza. No es ningún tipo de

bufón, o asesor de ánimos, sino un amigo que vela por el estado anímico de los demás.

Él los impulsa en los momentos trágicos y de tristeza, él emplea esa actitud que infunde

a los demás alegría.

Algo más que quisiera agregar a estos límites de la amistad que ha propuesto

Cicerón en su obra, es de ciertas formas negativas o comportamientos negativos que

degradan el concepto de amistad.

Así pues como es propio de la verdadera amistad amonestar y ser amonestado, y lo hace uno con franqueza, no con aspereza, y aceptar lo otro con prudencia, no de mala gana, así debe considerarse que en las amistades ningún azote es mayor que la adulación, la lisonja, el halago; debe, en efecto, designarse con todos los hombres que se fuera este vicio de hombres ligeros y falaces, que todo lo dicen conforme al halago, nada conforme a la verdad (Cicerón, 1997, p. 76).

Lo que quiere mostrar el autor de la amistad es la autenticidad y la verdad en el

proceso de la amistad. En sus términos, da un énfasis acerca de lo que beneficia a la

amistad, afirmando que en la amistad, no solo basta esa corrección que uno tiene hacia

el otro, sino también aceptar la corrección por parte de los amigos. Es la relación

amistosa que proporciona en estas dos almas ese espíritu de solidaridad y amor, ese

querer crecer juntos, de decirse la verdad. Para que se lleve a cabo con éxito debe darse

con total fraternidad, y poner por empleo la humildad, aquella que permite no caer en la

soberbia y desechar los consejos de aquellos que se preocupan por uno. Luego de

mostrar esa capacidad de corrección por el otro, menciona lo que trae abajo la relación

amistosa. Es un arma muy letal, que enamora, y hace que eleves a la persona con farsas

y engaños, me refiero a la adulación, aquella que permite que se establezca un pseudo

ambiente saludable, pero en realidad es un ambiente oscuro donde no reina la verdad.

Tal afán de enflorecer al otro, crea el deterioro de la relación recíproca, creando así un

clima de conveniencia, de buscar solo beneficios. La amistad solo puede existir entre los

hombres de bien, cuya base de la relación sea la fidelidad y honestidad mutua.

Cicerón, lanza una crítica muy fuerte hacia el halagador, pues mediante ella, la

amistad no podrá desarrollarse plenamente, más bien se verá afectada y se desfigurará

su esencia:

“Es, pues nula esta amistad, cuando uno no quiere oír la verdad y el otro está dispuesto

a mentir. Ni siquiera en las comedias nos parecería gracioso el halago de los parásitos

(…) el halagador siempre exagera lo que aquel, conforme a cuyo deseo se habla, quiere

que sea grande” (Cicerón, 1997, p.78).

El halagador pues solo genera una finta en la amistad, genera una supuesta

cordialidad, una amistad basada en la mentira. Por tanto, el halago en la amistad debe

ser excluido, cortado de raíz, pues si se emplea, la amistad quedará totalmente

desfigurada, y la relación que se encuentre basada en ella, perderá su finalidad,

convirtiéndose en pura mentira y conveniencia.

Rolando (2013), dice que:

“sin la honestidad la amistad es imposible; un amigo no puede ser un simulador, un adulador, sino que necesariamente debe expresar la verdad. De este modo el ideal de la república de Cicerón implica el que los ciudadanos compartan ese ánimo de verdad que los identifica y que permite sostener la adhesión colectiva a sus ideales. Una sociedad hipócrita, de falsas amistades y adulaciones, es por el contario la más dañina a la vida de perfeccionamiento de la moral… 17

Luego de tal análisis, de concluye:

17 Picos, R. (2013). Marco Tulio Cicerón: apuntes para una filosofía de la amistad. Tópicos,

78.

“sea pues, sancionada en la amistad esta ley: que ni solicitemos cosas vergonzosas, ni las hagamos cuando se nos soliciten. Es, en efecto, vergonzosa la excusa, y de ninguna manera aceptable, no solo en los demás pecados, sino sobre todo si alguien confiesa que actuó en contra de la república por atención a un amigo” (Cicerón, 1997, p. 56).

En estas líneas Cicerón, pone fin a una absurda ley, ya que se pensaba que para

que se lleve a cabo una realización amical plena, deberías hacer todo lo que tu amigos te

pidan, inclusive lo negativo. Cicerón, pone un alto a esta ley ficticia de la amistad. Y eso

porque la amistad se basaría solo en la petición y en la acción de cosas buenas. Lelio

tiene una centralidad moral, y por medio de ella se debe ejercer la amistad. Ya que ser

amigo implica pedir favores llenos de bondad, y por medio de la negación, rechazar

aquellas propuestas que sean carentes de caridad. Es la verdadera amistad que obvia de

su conciencia cosas detestables y vergonzosas. Es la amistad que conduce a ejercer y

pedir cosas fructíferas.

Las propuestas que plantea Lelio sobre la amistad son: que la vida de los amigos

sea pura, y que en todo, pensamientos y deseos estén en perfecto acuerdo con nosotros

sin restricción alguna. Hay que elegir amigos sólidos, perdurables y constantes. En la

autentica amistad debe observarse costumbres honestas y comunicación de todas las

cosas. A los amigos hay que probarlos en la propia amistad. Juzgar antes que amar.

3.2. El desarrollo de la amistad en la virtud

Ya finalizando, termino con la idea central de toda esta investigación:

Y en verdad que quienes forjan amistades por razones de utilidades, iluminan el amabilísimo nudo de la amistad. En efecto, no deleita tanto la utilidad procurada por medio de un amigo como el amor mismo del amigo, y entonces se hace placentero lo que proviene del amigo, si proviene con afecto. Y tan lejos está que las amistades se cultiven a causa de la necesidad que aquellos que por sus recursos y riquezas y especialmente por su virtud, en la cual está la máxima protección, necesitan menos de otro, son los más generosos y benéficos (Cicerón, 1997, pág. 61).

Quise agregar esta parte tomada del capítulo primero por una sencilla razón, pues

el filósofo Cicerón, quiere eliminar la idea de que la amistad se base o en la utilidad o el

placer. En estas líneas, Cicerón emplea una terminología crítica, ya que desecha de su

testimonio la idea utilitarista que supuestamente le dan a la amistad. Esta crítica, genera

una afirmación certera, ya que, como lo hemos expuesto anteriormente, la utilidad que

toma posesión de la amistad, generaría un deterioro dentro de esa relación. Es el amor

que rige a la amistad, ella purifica la idea de utilidad; es en el amor que se encuentra esa

sublimidad generando así verdadera amistad. Es lo dado con amor que brinda amor, es

por medio de ella, que la reciprocidad no se convierte en un porvenir, de esperar algo a

cambio, sino más bien de entregarse plenamente.

Marcelino (2007), da una conclusión:

“si fuese aceptable la doctrina de quienes afirman que es la utilidad la causa de la amistad, deberían ser considerados los más predispuestos y capacitados para ella los que buscan protección y apoyo, no los que persiguen la benevolencia o el afecto. De ese modo, los menos seguros y fuertes serían los que más buscarían la amistad” 18 .

Lo que trata de explicar Marcelino es que, si se basara la amistad en la utilidad, la

amistad sería sola de manera exclusiva para los débiles, serían ellos los únicos capaces

de amistad, ya que, debido a su falta de valentía, se verían obligados necesariamente a

buscar “amigos” que les ayuden, defiendan o protejan. Queda excluida pues la idea de

utilidad, ya que la amistad, como principio fundamental del ser humano, se basaría

plenamente en brindarlo totalmente, sin esperar que le sea devuelto lo que ha ofrecido.

Lo único que debe otorgarse es la benevolencia y el afecto.

Es el amor, de donde la amistad recibe su nombre. La naturaleza nos impulsa a la

amistad, hacia la necesidad natural de amar, de buscarlo y darlo. Se trataría de un

sentimiento de amor recíproco más que de un cálculo del beneficio.

Por otro lado, Cicerón determina una idea, que antecede lo que quiere determinar:

Mas es justo, primero ser uno mismo un varón bueno; luego, buscar otro a fin de uno. En tales personas puede confirmarse esa estabilidad de la amistad de la que hace ya tiempo tratamos, pues, en primer lugar, los hombres unidos por el cariño dominarán esas pasiones a las que los demás se esclavizan; en segundo lugar, gozarán de la equidad y la justicia, y uno lo emprenderá todo por el otro, y uno nunca pedirá al otro nada sino lo honesto y recto, y no solo se honrarán entre sí y se amarán, sino que también se

18 Rodríguez, M. (2007). La amistad en Cicerón: critica del utilitarismo. Fragmentos de filosofía, 5, 88.

respetarán. Pues elimina el máximo ornamento de la amistad quien de ella elimina el respeto (Cicerón, 1997, p. 72).

En esta premisa, Cicerón está a punto de culminar con su obra, y llevarme a

responder la pregunta hecha en un inicio de mi proyecto.

Antes que se lleve a cabo y en plenitud la amistad, debe uno mismo, en sentido

singular, buscar la perfección, es decir, antes que se den las relaciones amistosas, uno

debe ser bueno. Con esto, determino que lo que busca Cicerón, es encontrar una

relación perfecta, primero en uno mismo, y al ser completamente virtuoso, entablar ese

diálogo que busca esa unión con los demás. Siendo bueno, se podrá hallar la verdadera

amistad, es por medio de esa perfección personal, que la amistad se llevará con total

entrega.

El autor desarrolla que mediante esa relación entre perfectos, las pasiones serán

antepuestas por el cariño, no se buscará ese placer, sino más bien ofrecer un sentimiento

puro, lleno de confianza. Lo otro es la entrega mutua, donde lo único que se buscará y

se ofrecerá será lo correcto, es decir, en esa relación virtuosa, no se pedirá cosas malas,

sino al contrario, lo recto, que será beneficioso para ambos. Y lo más fundamental, el

respeto. Es por medio del respeto que la afectividad y relación amical se profundizará y

aumentará en unión.

Hugo (2009), determina:

Si la amistad es fuente de virtud eso significa que su cultivo trae a cada uno hacia sí mismo en la misma medida que lo conduce hacia otro (…) la amistad constituye una forma de comunidad en lo que el único interés que vincula a los amigos es la amistad misma 19 .

La amistad, por tanto, queda determinada como forma de virtud, ella ofrece una

perfecta relación. La virtud, atrae ese vínculo, ya que por medio de la bondad se genera

entre los que contraen la amistad, esa ligación perfecta. La amistad, crece de manera

rápida y eficaz en la virtud. Siendo el fin de toda la acción humana alcanzar la

felicidad, esta no se da sin la virtud y sin el trato cordial con los demás.

Esa proposición me permite conocer una conclusión más dada por Lelio:

19 Ochoa, H. (2009). La amistad según Cicerón. Hypnos, 22, 121.

“mas quienes ponen en la virtud el sumo bien, ciertamente lo hacen brillantemente, pero

esta misma virtud engendra y mantiene la amistad, y sin la virtud no puede existir la

amistad en forma alguna” (Cicerón, 1997, p.48).

Es importante definir a la amistad como la que ha sido engendrada por la virtud;

ya habíamos analizado en el capítulo anterior lo que se refiere a la virtud, y aquí se

complementa afirmando que la virtud es la que genera la amistad. Lo que Cicerón

quiere demostrar es que la amistad no puede ser propiciada en el ser humano si es que

este carece de la virtud. Es la virtud la que propicia la relación amical, ya que al ser esta

una manera perfecta de vivir, engendrará una verdadera unión.

Cicerón ve la respuesta en la virtud: solo en lo hombres de bien puede existir la

amistad, solo entre aquellos que ponen el sumo bien en la virtud. Lo que produce la

amistad es ver brillar en otro hombre algún signo de virtud: si con alma semejante se

acerca uno a él, entonces el amor nace necesariamente, y en el amor (que da la amistad

su nombre), tiene su principal relación de la benevolencia. Por un imperativo de la

naturaleza, la virtud es la fuente de la amistad.

Pedro (1971), reitera la posición de Cicerón:

Nada atrae con tanta fuerza como la semejanza en la virtud atrae a la amistad, de tal manera, que los buenos aman a los buenos y se hallan con ellos enlazados como si por parentesco y naturaleza estuviesen unidos entre sí. Así nace la amistad más bella y natural, la que se busca por ella misma y a causa de ella misma, la que convierte al amigo en un doble amigo (tanquam alter idem); la que mezcla a las almas unas con otras hasta casi hacer de las dos una sola (ex duobus unum).

Por tanto, es la virtud la que concilia el verdadero sentido de la amistad. Es por

medio de la virtud que la relación de amistad puede ser enlazada el uno con el otro. Es

por medio del ejercicio de la virtud, que la estima se hace latente, es ese instinto de la

amistad que busca lo bueno. Esto lo comparo con la atracción de los enamorados:

debido a la belleza, al carácter, o algo especifico que a uno le atrae de la otra persona,

debido a esa “virtud” o “algo bonito” que uno se siente atraído, y se da inicio a ese

sentimiento de ligación. Juntemos pues las premisas de Cicerón y afirmemos que al

amigo se le busca para ser amigo y no por otra cosa. El mismo hecho natural, permite

esa ligación con el otro. La relación social entre los hombres se convierte en verdadera

relación amistosa por obra de la virtud. Esta en efecto, sería condición necesaria y

suficiente, porque la contemplación de la virtud ajena hace que la amistad surja de un

modo “necesario” en el alma del hombre virtuoso.

Ante estas ideas me amparo en el resultado de Macrobio (2005): “el sueño de

Escipión, más allá de destacar el valor de la patria y la recompensa que aguarda a sus

defensores, establece una idea de la virtud y del lugar que corresponde al hombre en el

universo” 20 .

Añado junto a la idea de Cicerón, el resultado del pensamiento de Aristóteles, que

en síntesis están estrechamente ligados:

“la virtud es útil, pues es imposible que sean amigos entre sí los que son recíprocamente

injustos” 21 (Aristóteles, 1988, p. 490). Como ya lo hemos mencionado, para que se lleve

eficazmente la amistad, es necesaria la participación de la virtud, sin ella, quedaría nula;

es Aristóteles que descarta la idea que entre los que practiquen la injusticia sean

hombres virtuosos. El niega al igual que Cicerón la amistad sin virtud. Es esencial esta

proposición puesto que la amistad necesita de lo bueno para poder surgir.

El resultado de una amistad vivida en la virtud es esta: “la virtud de un ser

naturalmente bueno es un bien absoluto, pero la de un ser que no lo es, solo es bueno

para él solo” 22 (Aristóteles, 1988, p. 499). La virtud dada en plenitud, es una donación

eficaz y total. Es en la práctica de la virtud, donde se desarrolla la perfección del todo

por el todo, es decir de una entrega verdadera. Todo lo que lleve a cabo será perfecto, si

su intención inicial es basada en la virtud, su desarrollo se verá envuelto también bajo

ella. No solo es personal sino también colectiva, al no ser esta así, se quedará en el vacío

y en ese egoísmo personal.

Entonces: “la amistad primera, por la cual se nombran las otras está basada en la virtud

y aparece gracias al placer de la virtud” 23 (Aristóteles, 1988, p. 504).

20 Macrobio. (2005). Comentarios al sueño de Escipión. Madrid: Siruela.

21 Aristóteles. (1988). Ética Eudemia. Madrid: Gredos, S.A.

22 Aristóteles. (1988). Ética Eudemia. Madrid: Gredos, S.A.

Al conocer el verdadero sentido de la amistad, donde ella ocupa una parte fundamental

en el interior de la persona, quisiera mencionar la síntesis expuesta por Cicerón, dando

como resultado este proyecto de investigación:

“Yo solamente puedo exhortaros a que antepongáis la amistad a todas las cosas humanas; nada, en efecto, es tan apropiado a la naturaleza, tan conveniente para las situaciones o favorables o adversas. Pero en primer lugar, pienso esto: que la amistad no puede existir sino entre los buenos” (Cicerón, 1997, p. 46).

En estas líneas, lo que quiere demostrar Cicerón es el principio fundamental de la

amistad, es decir que ella debe ser lo primordial dentro de la vida del hombre; ella (la

amistad) es muy importante para los seres humanos. Como ya lo vimos en el primer

capítulo, donde la amistad es hija propia de la naturaleza, es la amistad necesaria e

importante, ella debe existir entre los hombres. La amistad se da con total

disponibilidad, ella no espera nada a cambio, pero eso sí, remarcar que dentro de esa

relación afectuosa, llena de benevolencia y amor surgirán efectos, y eso se debe a ese

cariño que se ha manifestado, es decir, es como una especie de respuesta por tal entrega

entre ambos. La amistad por tanto, es ofrecida en esos momentos difíciles, ella ofrece

ese amparo en la debilidad, dando fortaleza; pero también en los momentos de dicha, la

amistad comparte esa alegría, no todo es pena, sino también es gozarse en lo bueno.

Entonces luego de haber determinado tal principio, está la premisa conclusiva: “la

amistad no puede existir sino entre los buenos”. Es la amistad que surge en

conclusión entre los hombres de virtud, ella se da de manera efectiva entre los buenos.

Solo el bueno es amigo del bueno, y que el malo es incapaz de una amistad verdadera.

Así pues, los verdaderos amigos son los hombres de bien.

Me aúno en la idea de Hugo (2009):

Cicerón afirma que solo es dable la verdadera amistad entre quienes son virtuosos (…) Así se afirma que la amistad es propiamente una escuela de virtud. Si la amistad es fuente de virtud, eso significa que su cultivo trae a cada uno hacia sí mismo en la misma medida que lo conduce hacia otro (…) el único interés que vincula a los amigos es la amistad misma, la identidad que se construye en la comunión con los amigos tiene como primer tributo a la virtud y no de la utilidad 24 .

23 Ibídem.

Con esto queda definida la idea de la amistad, que ella se llevará a cabo en la

virtud. Como ya hemos analizado, la virtud, es fuente de la moralidad, de buscar lo

bueno y así poder ser felíz. Ella no busca lo vano o lo oscuro sino más bien el

beneplácito, el amor, pero primero hay que ser buenos antes de pretender la bondad

entre los amigos. La amistad no ha de ser compañera de vicios, sino auxiliadora de

virtudes. La amistad es la única cosa entre los humanos acerca de cuya utilidad todos a

una voz consienten. Entre amigos hay que decir aquella verdad que amonesta y

reprende.

Rolando (2013) determina: “la amistad perfecta es recíproca en el sentido de quien la

profesa considera al otro (amigo) como a sí mismo. Su motor indiscutible es el bien y la

virtud” 25 .

Quisiera compartir otra idea de Cicerón: “el hombre virtuoso es aquel que hace todo el

bien que puede y no perjudica a nadie” 26 (Cicerón, 1982, Libro III, Cap. XV).

Comprendemos pues la idea de Cicerón, ya que el hombre de virtud no solo

quiere, sino que emprende un camino de vida virtuosa; él, desecha de sí todas las ideas o

actitudes negativas, busca el bien colectivo. Nada en él es malo, con sus acciones trata

de llevar a plenitud al que lo rodea. Su misión no es solo de hacer el bien sino también

promulgarlo.

Aristóteles, toma una posición similar: “la amistad se da entre los buenos,

porque lo absolutamente bueno o agradable se considera amigable y elegible” 27

(Aristóteles, 1988, p. 331), también “entre los buenos existe la confianza mutua y la

  • 24 Ochoa, H. (2009). La amistad según Cicerón. Hypnos, 22, 122.

  • 25 Picos, R. (2013). Marco Tulio Cicerón: apuntes para una filosofía de la amistad. Tópicos,

45.

  • 26 Cicerón, M. (1982). Los oficios o los deberes. De la vejez-de la amistad. México: Porrúa S.A.

imposibilidad de agraviarse, y todas las demás cosas que se juzgan dignas de la

verdadera amistad” 28 (Aristóteles, 1988, p. 330).

En sus líneas de ética, Aristóteles, de quien Cicerón toma parte (como ya lo

hemos mencionado anteriormente), da esa afirmación que se estaba buscando, puesto

que son los sentimientos positivos, significado de la amistad, no quiere decir que se da

una idea sentimentalista, sino mas bien que en la amistad, la relación recíproca no puede

tener un sentir opuesto. Es la amistad que produce sentimientos positivos, tanto en los

momentos venideros como en los difíciles, en la corrección, en ese compartir, etc. Es

entre los buenos que podremos encontrar la felicidad, ya que no existe malicia que

antepone la relación, sino que se emprendió bajo buenas razones. Y al llevarse a cabo

esa relación, se consolidó en esa entrega mutua, en esa confianza, es así que ambos

crecieron juntos en la virtud, y al ser buenos, esa amistad se dió de manera perfecta.

Nada malo la antepuso, sino mas bien la práctica y el ejercicio de la virtud, ellas

engendraron una relación amistosa verdadera, cargada de sentimientos y acciones de

bien.

Así pues me uno a la afirmación de Rolando (2013): “la amistad es una aspiración a la

virtud y al bien, lo que eleva al hombre a un plano superior. De este modo la amistad

perfecta es la de los hombres de bien y semejantes en virtud” 29

La trascendentalidad de la amistad se basa por tanto, en estar y vivir de acuerdo

a la virtud. Pienso que sin una base sólida, que tenga actitudes de bien, jamás se podrá

desarrollar entre los hombres una amistad verdadera. Uno busca a los amigos para

crecer, ya que la vida en comunidad, emprende ese camino de unión y ligación

profunda. Pero basta la virtud para obtener un verdadero sentido y práctica de la

amistad. Pongamos entonces a la virtud en lugar primordial (ya que sin ella, la amistad

no puede existir).

Queda determinado pues, que solamente la verdadera amistad se da en la virtud,

entre los buenos. No considero una amistad que se base en las acciones contrarias a la

moral. Si se llega a ese caso, la amistad dejaría de ser llamada así, y sería solamente una

unión para llevar a cabo lo vano. Pienso que para ser amigo de verdad, el compañerismo

28 Ibídem.

debe crecer, debe buscarse no por placer o utilidad sino demostrar lo que se lleva dentro

y así entre todos haya un crecimiento que favorezca no solo a ellos, sino también a los

de su entorno. Es la amistad, que produce ese sincero amor. Es la virtud por ende la que

embellece, la que fortalece, la que engrandece a la amistad. Solo ella se da entre los

buenos porque solo así será perfecta.

CONCLUSIONES

Una vez llegados al final de este trabajo se investigación se concluye lo siguiente:

  • 1. La amistad proviene de la misma naturaleza, se trataría de un impulso interior, cuya fuerza principal es el amor. Es un acto mismo de la voluntad. No busca una dependencia sino más bien una capacidad para unirse con los otros. Busca no un bien material sino de fraternidad. El sentido verdadero de amistad derroca las ideas que afirman que se fundaría también en la utilidad y/o en el placer. Ella es buscada sin recompensa alguna, se da por la misma intención natural del hombre. La amistad genera en el hombre una totalidad en su ser, lo lleva a plenitud.

  • 2. Las cualidades de la amistad puestas en el capítulo 2 son muy importantes ya que por una parte el amor y la benevolencia proporcionan la eficacia en la relación de amistad, ya que permite que se desarrolle de una manera que en esa unión surja una verdadera estima, una entrega mutua. Estas son las fuentes de la amistad sin ellas, la capacidad de amistad seria pobre. Agregamos asimismo la capacidad del juicio, esta es importante ya que antes que empiece la relación de la amistad debe haber una capacidad intelectiva que elija correctamente, es decir debe haber un conocimiento previo, un análisis que lleve a la elección correcta de los amigos. Otro de los puntos es la igualdad y lealtad, mediante ellas la relación de amistad se verá envuelta en la veracidad ya que no habrá jerarquía o

limites y también generara una estabilidad donde la unión se dé siempre. Y por

último la virtud, lo más fundamental puesto que es la acción principal para que

la amistad pueda ser desarrollada en la perfección, por medio de ella se concilia

y prevalece la amistad.

  • 3. Son muy importantes los limites que Cicerón propone (capitulo 3) ya que estos proporcionaran no solo ese pensar hacia el otro sino también en uno mismo; la capacidad de la amistad no solo debe ser emprendida con los demás sino también con uno, es decir, el amor que uno se pueda proporcionar generara la capacidad de amar a los demás. También agrego lo que muchos piensan que daña la relación amistosa, me refiero a la capacidad de amonestación (no solo de darla sino también de recibirla), es la relación amistosa que proporciona en estas dos almas ese espíritu de solidaridad y amor, ese querer crecer juntos, de decirse la verdad. Para que se lleve a cabo con éxito debe darse con total fraternidad, y poner por empleo la humildad, aquella que permite no caer en la soberbia y desechar los consejos de aquellos que se preocupan por uno. Queda como punto final y última conclusión que la verdadera amistad solo puede ser llevada a cabo entre los buenos, es decir, entre los hombres de virtud podrá desarrollarse ya que se podrá ver en el campo de la moral como una acción que se dé con perfección. La amistad debe ser la capacidad para llevar una relación sana, no buscando el placer u otras cosas. Ella busca una unión verdadera de reciprocidad y amor.

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