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DEFICIENCIA DE NUTRIENTES EN EL CULTIVO DE CEBOLLA.

Síntomas.

Los siguientes síntomas indican alguna deficiencia nutricional; sin embargo, se deben llevar a cabo análisis de los fertilizantes de suelo y foliares para verificar las necesidades nutricionales:

Nitrógeno: la deficiencia da como resultado plantas mal desarrolladas con hojas que van de color verde pálido a amarillo y que se secan desde las puntas. De igual manera, el follaje tiende a permanecer erguido, los bulbos son más pequeños de lo normal y maduran más rápido. El exceso de nitrógeno causa un crecimiento rápido en la planta y retrasa su madurez. Los bulbos tienden a ser más blandos y más susceptibles a la pudrición durante el almacenamiento. (Giaconi y Escaff, 2004, p 144).

DEFICIENCIA DE NUTRIENTES EN EL CULTIVO DE CEBOLLA. Síntomas. Los siguientes síntomas indican alguna deficiencia nutricional;

Fósforo: la deficiencia da como resultado un crecimiento lento, madurez retrasada y un alto porcentaje de bulbos de cuello grueso en la cosecha. Las hojas tienen un color verde opaco y se secan desde las puntas sin presentar el color amarillo asociado a la deficiencia de nitrógeno y potasio.

Potasio: la deficiencia da como resultado que el follaje se haga verde oscuro y que se marchiten las puntas de las hojas más viejas, especialmente las que se encuentran en la superficie superior. Al final, las hojas se encorvan y toman una apariencia satinada, similar al papel y desarrollan clorosis, parecida a la que causa la deficiencia de nitrógeno.

Magnesio: la deficiencia da como resultado un crecimiento lento en la planta, las hojas más viejas

Magnesio: la deficiencia da como resultado un crecimiento lento en la planta, las hojas más viejas se vuelven de color amarillo uniforme a lo largo. (Giaconi y Escaff, 2004, p 144)

Zinc: la deficiencia da como resultado un crecimiento raquítico de la planta con un notable zigzagueo y una débil clorosis intervenal en las hojas. Las cebollas son muy susceptibles a la deficiencia de zinc. (Giaconi y Escaff, 2004, p 144).

Magnesio: la deficiencia da como resultado un crecimiento lento en la planta, las hojas más viejas

Molibdeno: la deficiencia da como resultado un surgimiento pobre y muerte en las plantas de semillero. Conforme la planta crece, las hojas se secarán desde las puntas y habrá una zona de transición tenue pero perceptible entre el tejido saludable y el necrótico. Las cebollas son muy susceptibles a la deficiencia del molibdeno. (Giaconi y Escaff, 2004, p 145)

Manganeso: la deficiencia da como resultado un crecimiento lento, una madurez retrasada y un alto porcentaje de bulbos de cuello grueso en la cosecha. Las hojas más viejas desarrollan clorosis intervenal, la cual se torna en una quemadura de la punta, pueden enrizarse y al final volverse necróticas. Las cebollas son muy susceptibles a la deficiencia del manganeso. (Giaconi y Escaff, 2004, p 145)

Boro: la deficiencia da como resultado un crecimiento de la planta lento y deforme. Las hojas se vuelven frágiles y pueden volverse de color grisáceo verde a verdoso azul. El follaje joven puede presentar manchas de color amarillo-verde, mientras que las hojas más viejas sufren de clorosis, las puntas se secan y tienen partes hundidas. Cerca de la base de las hojas puede haber líneas amarillas transversales que se convierten en agrietamientos. (Giaconi y Escaff, 2004, p 145)

Boro: la deficiencia da como resultado un crecimiento de la planta lento y deforme. Las hojas