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eRe ORO de hagiografias, entradas de diccionario. noticias del paso de lo divino por nuestra ee MS Ce Cet Onn? de que Alberto Chimal seguramente es hijo del diablo y merece las excomuniones que Pee eee sn Shonen rncne tier ee ees ern Gen Alberto Chimal ha pasado de ser el més importante, e! més interesan- Pmt eton ater eee ecm cay eRe ee a ec areme ac es registros para ejercer con maestrfa los oficios de la imaginacién, ALBERTO. CHIMAL. En Grey ha decidido, de heterodoxo, devenir iconoclasta y heresiar- Peet eterno ris Pee Mkt ene ean ss |juego, cl gozo, la infinita alegria de la modificacién subversiva. OES SO CON a SCT RT infinita mezela de clases, las bibliotecas interminables de la lengua y de las lenguas, las contaminaciones abiertas de los medios més ram- PO Semen ee Re ek On de magnifica literatura Frere eOm CONS os eT LN ‘eado los libros de relatos ET rey bajo et drbol florido (1996), Gente de mun- do (1998), El ejército de la luna (1998) y El pats de los hablistas (2001). teatro (EI secreto de Gorco, 1997, premio de dramaturgia para nitios de la eens em ADOC ae ra Nera reane Ie como Ia coleccién de ensayos y articulos La edmara dle maravitlas (2003). Fue becario del FoNcs (1997-98). Su libro Estos son los dfas (Eta, 2004) obtuvo el Premio Nacional de Cuento San Luis Potosi 2002. eee Cee ret er fommarrencr trenton Frees ne a Tn Dereon HOMEEE Demon HM i GREY. oe ALBERTO CHIMAL SI eah 4 Alberto Chimal Grey Alberto Chimal Grey EDICIONES o ERA (ACONACULTA (Coedicién: Ediciones Era / Consejo Nacional para la Cultura y las Artes Direecién General de Publicaciones Primera edicidn: 2006 ISBN: 968.41 1,650.8 (a) ISBN; 970.95.1082.9 (CNCA) ‘© Mauricio Alberto Martinez Chitaal, 2006, DR © 2006, Eaiciones Era, 8. A. de C. V, Calle del Trabajo 31, 14269 Méaico, D. F Impreso y hecho en México Prined ond made in Mexico Ese toro no puede se totocopiado ni reproducido total o parcialmente por ningin medio « método sin la autorizacion por escrito de Gonaculta y Ediciones Era This book may net be rbraducsd nvbole oi part, in ey form, ith sen porns fic the publisher, wrmedicionesera.com.ni Buena parte de este libro fue escrita en el periodo actubre-noviembre ‘de 2002 en el BaniT Centre for the Arts en Alberta, Canad, durante ona residencia patrocinada por el Programa de Intercambia de Residlencias Artisicas ‘México-Canati, cel Fondo Nacional para la Cultura y ls Artes. Gabitogo de sectas [I], Vt 4) TANTO Gusto, 13 Mariirio, 18 La catarata, 19 El fisidlogo, 21 Tao, 22 Della alianza, 23 Agresivo, 24 Prevision, 25 Justo al contratio..., Un amor, 27 La venganza, 28 El que tenga oidos, 29 2) taxa rvEGO, 30 Natural, 33 Bl error, 34 Escandalo, 35, Panaderia, 36 Eldilema, 37 Drama, 38 Gatiloge de sectas [II], 39 Decadencia, 41 Extasis, 42 Elsecreto, 43 Yugo, 44 Aqui hay sabiduria, 45 Fideo, 46 GLA PASION SEGEN 14 SOMBER, 48 Betania, 66 Plenas, 68 Planes para un cuento, 69 ‘Tao (bis), 70 Siempre, 71 El sacrificio, 72 Su carne, 73 Los convidlados, 74 Estaban un dfa, 75 Sorpresa, 7 Altisimo, 78 d)cvexta, 79 Catélogo de sectas (IT), 87 % A Raquel, sabedora de todos los pasajes, y @ Flavio, amigo constante * En memoria de Jorge, Filomena y los otros Entonces dijo Dios a Jonas: Tanto te enojas por la calabace- ra? Y él respondié: Mucho me enojo, hasta la muert Jon's, 49 10 Catalogo de sectas [I] + 1. Los ofditas sostienen que la Serpiente era, en verdad, una predicadora de la fe verdadera (}), que habria intentado con- vertira Adan y Eva antes de que el hapaxlegomeno (2) naciese destoreido (sic), Sus adeptos son optimistas sélo porque creen que dicho hapaxlegomeno volveré y podré educarsele. (En fin,) Su mayor diversion es pisotearse unos a otros y hablar sacando y metiendo Ia lengua: su cédigo es semejante al del antiguo telégrafo, 2. Los dulzones gustan de cosas simples como otes Ilenos de jarabe de fresa, cajas y cajas de caramelos, galletas crocantes y pastelillos recién horneados. Tienen un libro sagrado que es tuna antologia de las comidas, las cenas y las confituras que se mencionan en todos los otros. (Es breve.) Su cuerpo doctri- nal es despreciable: ni siquiera pretenden justificar sus excesos invocando versiculos, y menos atin esgrimiendo virtud, linaje, raza o métitos en vidas previas o futuras. Se bautizan por in- ‘mersion en miel y las vacaciones de sus recién matrimoniacos tienen un nombre mas extenso y empalagoso que la presente nota. 3. Puritolu: Estaban un ofidita y un indescifrable (no pregunte usted) en la ladera de una montafia. Bl ofidita pregunta: “g¥a ¢s la hora de la salvacin?” El indescifrable reszonde. Bl ofidi- ta no entiende, El indescifrable amplia su respuesta. El ofidita sigue sin entender, se enoja, pisotea un poco al indescifrable, le dice palabras malas con su lengua. Pero el incescifrable tiene buen corazén y no lo dejara alli, a merced de ‘a avalancha. ul 4. Los de om! (asi lo ponen) son la primera meta-secta: clasifie can a todos los seres humanos en ofiltas, indesciftables y duke zones. Niegan la existencia de quienes no caben en ninguna dle estas categorias, 0 bien (depend del licler) abogan por su muerte violenta, . a TANTO GUSTO ° Con la barra en alto ya punto de golpear el cristal, el Rocko descubre que el coche no est, en realidad, vacio: adentro hay una nifia pequefia, como de dos 0 tres aitos, sentada en el asiento trasero, precisamente junto a la ventana que el Rocko se propone romper. Muy sorprendido, y aunque los demas se le quedan mirando con un asombro distinto (pues no entien- den por qué no le da al vidrio de una buena vez, para que centre todos puedian arrancar el estéreo y las bocinas), el Ro- ccko retrocece un paso, luego Io avanza nuevamente, luego se inclina para ver mejor. La nifia, de hecho, es su hija, a la que no ha visto desce que la madre se la lev} hace algunos meses. Ella también parece reconocerlo, pues alza la raanita y pega la palma al interior del cristal. Lo primera que scle ocurte al Ro- ccko es que la madre es todavia mas pendeja y perra de lo que él crcia, para dejar a su propia hija sola en un coche cerrado, para que en vez del Rocko Hlegue alguien que no la conozca y Je ponga al menos un susto horrible, y en el peor de los casos la golpee o la hiera o la saque para violarla 0... El Rocko, indig- nado, levanta otra vez la barra, pero para golpzar la ventanilla delantera, de modo que la nifia (quien sigue con la mano en el cristal) no corra peligro ni siquiera de recbir un golpe, y mientras los demas trabajan él pueda sacarla y Mevarla a su propia casa, Entonces, en un parpadeo, la niiia desaparece del interior del coche y su higar lo ocupa una raujer muy vieja, arrugada, gorda, sentada justamente en la misma posicién de Ja pequefa. Ella mira intensamente al Rocko. Este piensa en su abuela y luego tiene una idea curiosa: le parece que, si vive 13 Jo bastante, su hija podria llegar a verse ast: su propia hija lle- gard, si tiene suerte, a ser ese despojo. Nunca se le habia ocu rrido semejante idea y no ¢s un pensamiento agradable, Una vex mas baja la barra, Los dems se encuentran cada vez mas agitados por la falta de accién del Rocko: ha pasado casi me- dio minuto desde que llegaron hasta el coche y, si bien es poco probable que alguien intente detenerlos, no es bueno que se mantengan mucho tiempo en el mismo lugar, y ademas esté la urgente necesicad de contar con el dinero de la venta de cuanto puedan sacar del interior, Uno de ellos va a inerepar al Rocko para que se apresure cuando éste vuelve a moverse, Los demis creen que va a romper, ahora si, cl vidrio, y en efecto el Rocko vuelve a levantar la barra, porque también sabe de Jas urgencias del momento y lo mas fécil deberia ser sacar a la vieja (porque debe ser una desconocida: la impresién que tuvo el Rocko ¢s absurda) y echarla a un lado mientras traba- Jan. Entonces, ya para dar el golpe, el Rocko se detiene una vex mas, Aqui cabe esta digresién: el coche les Hams la aten- cién desde varias horas antes, cuando Jo vieron de lejos en la esquina mas remota del estacionamiento de la unidad, cerra~ do y lejos de los otros automéviles; ahora, mientras el Rocko mira boquiabierto las ventanillas, los otros, por algo observar pues no ven lo que él esta viendo, reparan en varios detalles triviales: por ejemplo, la carroceria no es como ninguna que hayan visto antes y la marca (logotipo de una fabriea, nombre del modelo) no se ve por ningin lado. El Rocko mismo no ha reparado en nada de esto porque, ahora, el interior del coche alberga un tesoro: diez cajas nuevas y perfectamente cerradas de estéreos para automévil, de buena marca y cada una con su correspondiente juego de bocinas, Las cajas estén apiladas en los asientos y pueden verse y contarse sin problemas. El Racko se pregunta sialgo de cuanto esté ocurriendo es efecto nocivo de alguna sustancia, pero también decide que otra pregun- en un solo viaje y con la debida velocidad. Como decide que al menos deben intentarlo, levanta la barra por cuarta ve. Entonces oye una risa seca, aguda, que 1 atibuye primero a alguno de sus compafieros, Pero la risa prosigue mientras Tas cajas, sin mas, comienzan a desaparecer uaa por una del interior del cache, Asi: primero estan y luego no, como en la television, y hasta peor: sin luces que las nimben, sin sonido. Nueve, ocho, siete, seis. El resta de la banda no comprende: primero su amigo va a romper cl vidrio, luego no, luego si, ¥ ahora ademiis de bajar la barra una vez mas ha puesto una. cara muy extraiia, ‘Todos estan pensando ya en los efectos de varias sustancias de las que se abusa durante algiin tiempo cuando el Rocko abre la boca para gritar, Esta furioso: mien tras la risa continia cada vez mas fuerte, mas hiriente, las cajas han seguido desapareciendo y ahora no quedan cinco, cuatro, es, dos, sino una sola; un estéreo con sus bocinas, que en cualquier momento puede no estar mas, y él se ha Timitado a quedarse viendo como pendejo mientras todo se va. La barra se eleva despacio, como si pesara muchisimo: esti corriendo, por asi decir, contra la tiltima desaparicién, que puede llegar ahora, o ahora, 0 ahora, pero también es como sie] esfuerz0 requetido para levantarla fuera en verdad sobrehumano y su poténcia, cuando fuera a caer, no pudiera compararse con la de ninguna otra arma. Sube, sube cada vez mas y de pronto cae. Cae y golpea el vidvio una sola vez. Entonces ocurren varias cosas: Ja superficie transparente se cuartea, pero una alarma suena y todos piensan que es la del mismo coche, por Jo que la banda completa, salvo el Rocko, se va corriend, lt ‘altima caja desaparece, la risa se vuelve un esiruendo y luego se divicle en muchas, se convierte en una multitud que se bur- lay grita de alegria, y en el interior del coche Rocko puede verse a si mismo. Esta desnudo, encogido con dificultad en el siento trasero, a cuatro patas, y sobre él esti el Caifis, uno de Jos que se fueron, dlestudo también y a punto de penetrarlo 15 por deurés, El Rocko de adentro, sonriente, sometido, inclina Ia cabeza y dice en alta vox que ama scr el putito del Cailis, También, que siempre guardé en secreto sus verdaderas pa- siones pero ahora es mas feliz. que nunca, El Rocko de alinera atin més trastornado que antes, mira al ce adentro y al Caitits comenzar un vaivén lento y pesado, doloroso, salpicade de es- clamaciones alegres, las tisas de antes y el chillido variable de Ja alarma, No levanta la barra porque no sabe qué hacer Si, dice el otro Rocko, si si, si, dame, dame, si, y los dos empiezan un ulular prolongado, alto como si proviniera de la garganta de una mujer o de un nifio, y despues de un tiempo, de pronto, cesan los sonidos, la gente del interior del coche desaparece y el Rocko esta mirando las estrellas. Blancas, brillantes, numerosas, Henan el negro interminable que se ve por las ventanillas, Es como si el suelo del estacio- namiento fuera s6lo una delgada corteza, y por debajo, como arriba, estuviese el cielo enorme y oscuro, y el coche estuvie- 1a justo sobre el agujero que comunica lo alto con lo bajo y prucha que son lo mismo. EI Rocko no piensa en agacharse ni en mirar entre las llantas (si lo hiciera notarfa que, por ejem- plo, ademas de las anomalias que sus amigos pudieron ver, las rucdas estin hechas de metal, y no pueden girar por estar soldadas a la carrocerfa) pues no puede apartar los ojos de la vastedad enorme, inmévil como el cielo de cualquier dia, re- cortada por las divisiones entre los cristales y el area limitada que el coche cubre, y sin embargo tan grande. El Rocko, diminuto ante lo que mira, siente miedo, siente asco, siente vergilenza. Piensa en cOmo sera él cuando tenga la edad dle la vieja, piensa en el Cais sobre él, piensa en la imagen de su hija, Piensa en gente que ha visto de lejos 0 en la televisién 0 s6lo una vez, de paso, en una calle 0 una multitud, Siente algo en la garganta; esto reaviva su enojo y pronto ya no puede contenerse. El siguiente golpe de la barra, apenas el segundo, logra que el vidrio termine de romperse 16 y mil fragmentos se separen y salten y caigan con un fuerte ruido. Del otro lado de la ventanilla ahora abierta se ven los asientos (alpicados de trozos de cristal, el tablero, el volante, pero todo el coche comienza a temblar viulentamente y la vox de algin tiempo atras, sola, risuefia, vuelve: dice algo. 51 Rocko, quien ha retrocedido algunos pasos y por fin ha soltado la barra para que caiga al suelo, no entiende bien las palabras, pero le parece que fueron algo como “Gracias, muy bien, ya ¢s suficiente, tanto gusto”, El coche estalla en. tuna nube de polvo que se arremolina alrededor del Rocko y luego se dispersa, como impulsada hacia arrba por un golpe de viento. ¥ en el lugar que ocupaba el coche hay ahora una oveja blanca, encogida, que bala al ver al hombre ¢ intenta alejarse de él pero esté atada a un poste de metal, Tiene un mofio azul amarrado al cuello. EI Rocko se eree a punto de caer también, de rodillas, de espaldas; piensa que va a empezar a reir, larga, tan fuertemen- tc como la voz que se ha marchado. Sin embargo se contiene al escuchar un grufico bajo y aspero detras dle él. Antes de volverse ya imagina los ojos redondos, brillantes, del animal que acecha y tiene hambre. La oveja, advierte, quisiera correr, pero le sera imposible, Arriba la noche permanece Martirio . Lais manos softaron que no eran del padre Rocha, sino de San Luto de Maguncia, el que murié cuando quiso cerrar un fax ‘moso burdel Aquellas manos virtuosas ~levantadas, ah, en prohibicién y temor divino~ habfan sido cortadas por un centurién borra- cho, ¥ estas manos, en la oscuridad, sintieron de pronto el do- lor pero, también, se maravillaron con la recompensa: “Vivir para siempre, cubiertas cle cera brillante, sobre wn cojin cle terciopelo rojo, bajo un capelo de cristal... Entonces amanecié y las dos despertaron, posadas en las Dlandas earnes del padre, Y no tenian ojos para llorar, boca para v lamento, pero con el dia empezaban el cargar y el Jimpiar, el tirar, ¢] empujar, todos los dleberes miserables. La catarata + Al bebé, pequetio, fragil, su eabeza todavia desnuda, lo tienen ya sobre la pila, Hsti despierto: siente la humedad, intuye 1 fifo que cala a la piedra aumque no los conozea ni sepa nom- brarlos. Pero los padres, de pronto, parecen indecisos, Pasan segundos. Los mira el sacerdote, Y nosotros, amontonados, quitindonos la palabra en murmullos temblorosos, trepida~ rmios; especulamos. ;Qué haran? ;Le irin a poner (después de todo} Hermenegildo? {Lc pondran Oscar, Diocleciano, Rama- chandra? ;Piotr, Leonardo? ¢Humberto, Lloyd, Sabi, Carlos, Antonio, Werner, Francois, Pendelfo, Abderraman, Fructuoso, Berengatio, Clodomiro, Florian, Jasin, Guglielmo, Lee, Clark, Kent, Martin Lutero, Rocambole, Crhulh...? —Mauricio dicen. Qué? Ya dijeron Mauricio. ~{Mauicio? Y Alberto. De hecho, Mauricio Alberto. -¢Mavescso Annent0? » ~zA qué horas? ~y algunos no lo quieren creer, se demoran en la negacién, pero es verdad: cl agua del cuenco se derrama sobre la piel tan joven, y todos caemos con ella, todos deses- perados, todos qucricndo maclat cun al menos una ilusién de bracitos y piernitas, de fucrza corporal y en verdad de cuer- po, y como no tenemos no nos queda sino seguir para abajo, cada vez mas rapido, hasta dar con la frente que no entiende nada, y a la que solo Mauricio, el muy detestable, y el perro de Alberto, se pueden asir con las garras qu les dio el rito, y se vuelven marca en el cuerpo y se vtelven el nifio, y nos ven ‘a todos los demas mientras resbalamos, rechazados; mientras volvemos, todos, Oscar, Diacleciano, Ramachandra, Piow, Leonardo, Humberto, Lloyd, Sabii, Carlos, Antonio, Werner, Francois, Pendelfo, Abderramin, Fructuoso, Berengario, Clo- domiro, Florian, Jason, Guglielmo, Lec, Clark Kent, Martin Lutero, Rocambole, Cthulhu, Peter, ‘Terencio, Goran, Emil, Guaubtli, todos Jos nombres que volvemos en Ia catarata pe- quefiisima hacia el fondo de la pila, el fondo de los recuerdos ¥ las posibilidades, a dormir hasta la siguiente ceremonia. Mauricio es “oscuro” y Alberto es “brillante”; la ele« nos decimes, tiene su poesia: Aunque el conjunto suena horrible. ~Espantoso. {Lo van a hacer un desdichado! ~grita Belerofonte, pero Jos padres y Mauricio Alberto, que ya se van, no pueden es- cucharnos, Nuestras voces son el rumor del agua que se agita, ‘Abajo, mas en lo oscuro, laten los suefios y los monstruos. ms El fisidlogo + Convertidos por minucioso misionero, 1os cocos de la isla que- daron, por asi decir, con los ojos y la boca abiertos de par‘en par, asombradisimos por la revelacion de la fe, y més afin por teste signo: aquel era (jde entre todos los dias!) el Domingo de Ramos. Asi, mientras el predicador se marchaba en su boteci- to, dando gracias, animado por su éxito y dispuesto a evange- lizar al archipiélago entero, los coros se quedazon celebrando, y por partida doble, la legada de Jesiis, para lo que estaban muy bien provistos con las palmas de las que colgaban bajo 1 sol tropical. Y todo muy bien y muchos cantos de alabanza hhasta que, a la noche, paso como siempre acaba por pasar en la naturaleza y Gabino, el cuarto coco de la undécima palme~ ra contando de sur a nornoreste (siguiendo la forma de la isla} cayd. Hecho pedazos contra una piedra que, cruel destino, se encontraba justo al pie de la undécima palmera, agoniz6 y murié ante la vista horrorizada de los otros, que no sabian si considerarlo maatir o entrar en los terrenos de la filosofia, pues el suceso (decia Segismundo, octavo de ‘a quinta palime- ya) no era para menos que abandonar sw inocencia displicente y preguntarse: gpor qué el buen Dios creé un mundo que per suite el mal? Tao Avs diez, preocupada, Mama piensa en su hija: la ve bailar y retorcerse como una loca por quién sabe qué antros y para qué hombres. Como en Babilonia, Seguro se les desnuda: se- aro se les entrega y les hace movimientos lascivos y quién sabe qué otras cosas horrendas. Alas diez, preocupada, la hija picnsa en Mama: la ve ba lar y retorcerse como una loca por cl salén del culto. g¥ para qué? Choca con la pared que da al taller mecénico, con la otra pared, cae al piso junto a quién sabe quién, Seguro canta, 0 grita: seguro esta convencida de que se entrega al Sei 22 De la alianza + El menor tenia el don de curar por la fe y sus manos sana- ban, como por milagro, las heridas mas graves, El mayor tenia fuerza sobrelumana en los putios, que empleaba para darle, clientes a su hermano. Agresivo ’ Rra'la piel de Judas, pero el experto no quiso ni verka: ~Qué prestigio tiene Judas en el mercado? 2Eh? Yo pensaba que te~ nias algo de valor, una ufia de Santa Cata, un pelo de San Ecletio, .. ~y los insultos me los callo. Prevision + Nuestra casa tenfa, para esos clientes, cuartos con muchachas totalmente vestidas que se dedicaban a regafiarfos, a Tamar Jos “pecadores”, a invocar las leyes divinas y Tos horrores del infierno, a contraponer éstos a las bellezas de la familia «ra- dicional y casta y luego volver a las descripcior.es infernales, aque siempre son mas persuasivas. Si algo, optaban a veces por facusaciones como: ~2Ya te viste el anillo, animal? ¢Ya viste que traes un anillo? Entonces los hombres, que de por sillegaban acobardados y lelos y nulos por la culpa, podlian volver a ponerse la ropa con Jaconciencia de que no habian llegado a nada, y las chicas les ofrecian hojas parroquiales para leer mas sobre el pecadlo que casi habian cometido, rezaban con ellos, o ben se dejaban ccuestionar y zaherir y ser llamadas (horror y mas horror) “cor- tesanas” (porquic alli slo atendfamos a gente decente). Justo al contrario... + que en Sodoma y Gomorra, lo nuevo entre la gente virtuo- sa es lo que mas de un cientificista ha llamado el accidente selec fieo. Si su vecino se refocila en cualquiera de las formas de la impiedad, usted reza y reza y reaa y pr ‘amente el nombre del culpable. A la manana siguiente, éste amanecer’ muerto de combustién espontanea, es mas, hecho un trozo de carbon, y para més milagro estara sentadito en el lugar que se le habia asignado la noche anterior para su vuelo transcon nental, sin que ninguno de los pasajeros a su alrededor haya notado nada, La inescrutable divinidad también ha castigado a transgresores cn batios pitblicos, trenes atestados, cines lle- nosy cn una ocasi6n, ante millones, en un programa televisivo de concurso: Ia cémara dejé a la sefiora Tolita Yarahuin, de Goatzacoaleos (de Ta que nada se ha averiguado pero seguro tenia cola, seguro), para ver a los del equipo contendliente. Cuando ellos tampoco pudieron contestar aquella pregunta Fiancanenteidioa, twibo wn conte al sitio de Tolita, oscurecide ya por un humo justiciero y pestifero. Un amor + Kin verdad él era dos hombres. Uno sentia cl calor entre las piernas, vefa ante silos fantasmas de carnes desnudas, flores rojas, capullos del deseo, y entraba en el cuarto. El otro salia del cuarto, tembloroso, con la vergiienza como escarcha sobre Jos hombros, y se tiraba al suelo, rezaba por su alma, pedia perd6n por su debilidad, preparaba los litigos y los cilicios. Por consiguiente, ella también era dos: una pristina virgen y una puta; la esposa fiel de un sitiro y la perdicién de un casto. Pero una noche, en el instante en que se abria la puerta de ta habitacidn, el casto que salia volte6. Mir6 a la virgen, y se hablaron, y puestos de acuerdo huyeron juntos, El se convirtié 10 y ella se hizo monja. Y ast los otros dos, aban- l ‘ios de la casa, y nadie mas hablé mal en nume! donados, quedaron du de ellos, y fueron felices. La venganza + A santa Govindona se encomendaba la doctora Lorenzana, quien era ciega y tenia mal de Parkinson pero necesitaba (ay, el deber) realizar al menos quince ortodoncias a la semana, a fin de poder pagar las dos hipotecas y las cuentas del hijo universitario imbécil, Rezaba la doctora, pues, con gran devor cién, y se humillaba y suplicaba, y luego era salir al consulto- rio, y en el consultorio hablar a toda velocidad, y usar pelucas de colores escandalosos para distraer y que nadie e diva cuenta de nada, y meter al paciente y sentarlo antes de que hicicra preguntas y entonces su mano, es decir la de la santa, sn mano de gracia y de potencia, era la que guiaba a las de la doctora en la inyeccién, desinfeccién, zum, crac, crac, bzzzt, clic, clic, shuiiiii, clic, bzzzt, erac, erac, erac, plop. Y nadie gritaba, nadie emitia sonido alguno, pues la san- ta era poderosa: Govindona, la Sefiora del Aguante, quien aclemas sabia qué partes apretar del alma para hacer que se tragara hasta el dltimo aullido de dolor, porque asi lo habia hecho mientras los malditos infieles le extraian a martillazos hasta la fitima raiz, y desde el siglo xx, en recompensa a su penar, la habian expulsado del santoral, jque porque nunca habia existido, perros desgraciacbos....! El que tenga ofdos ° Yo cra pobre, vivia mortificado, todos me humillaban. Luego cai enfermo gravemente y aun quienes me odiaban me dieron Ja espalda. Entonces me encomendé a la gracia de Dios con tal fervor que el Sefor se apiad6 de mi, y no s6lo me alivio sino que me convirtié en un hombre nuevo, totalmente dis- tinto, hasta el punto de que tengo otro nombre y otra fecha de nacimiento, soy de otro pais, hablo otra lengua, mi cabello tiene otto color y un remolinito y ademis no conserve ni un solo recuerdo de mi vida anterior. (Qué asco de mentiroso que soy, verdad?) 29 4 MANDA FUEGO + Luego del primer canto y del sermén y del se la hora de can »e6 tan | ndlo canto, a 4 ar otra vez, el grupo toeé tan bien, entond la invocacién con tal fervor y fe y sentimiento, que los veinte o veinticinco de todas las semanas empezaron tras de pocos mi nutos a tambalearse y caerse y hablar en lenguas, pero cuando ya estaban en el suelo, de pronto, también cayeron otros diez 0 doce. Y luego otros tantos. ¥ luego cuatro desde el entrepiso, espectaculares, Y luego cuarenta de un solo golpe. Y Inega el pastor, que hasta entonces no creia. Y luego los del grupo, sin dejar de cantar, dieron todos en el suelo, y se quebraron las guitarras bajo los cuerpos pero ya no lo supieron, y luego ures Ja sefiora Herlinda, que chillaba de miedo cuando los caidos se convulsionaban y se agarraban a sus piernas, child otra vez pero de gusto porque de la boca le salian el arameo y el judio y saliva y la lengua pero también quién sabe cuan- {os otros idiomas extra, todos juntos, y tanta era su alegria Y su paz que levantaba las dos picrnas hasta arriba y luego daba en el piso de cemento, y también con las manos y con Ja cabeza, y no habia pasado nada de tiempo y ya se le estaba olvidando su nombre y dénde acababan su cuerpo y su ropa y donde empezaba el mundo, y qué lejos estit Dios, y dijo AAMAMAALULLUALLALAL y todos en el templo decian Mansa AAAAAAMAAAAMAAAAAAAAAMAAA y'ya ose entteraron pero oh, maravilla, porque mientras el templo se llenaba con sus voces cada vez mas jubilosas y cllos més se entregaban y lo sentian en su alma, en su corazén, en Jo profundo de su ser lo sentéan, en el taller y la bodega y el hotel y en todos los ecificios alre- dedor la gente ofa el AAAAMMAUALAAAALLA y fan hermosa era la fe y la alegria y la encrgia musical del Awanranvsaas AAAAAAALAAAAA que también ellos se ponian -ambién a de~ cir AAW AMAALAaaaaa y se cain al suclo 0 por kis ‘ventana 0 en medio de las calles y se retoreian y se golpeaban sobre los coches y en las banquetas y unos encima de otros y cada vez. cra mas fuerte cl ASMAAAALAMAMAAMALMLALY y Se extendia en todas direcciones y se escuchaba cada vez mas fuerte y después de un rato la gente lo podia ver ademas de ofr yy desde muy lejos, como una ola de carne palpitante y serena y dulce que hacia AMAAAAAAAAAAAAAAAAA y estaba feliz feliz feliz feliz feliz porque Dios es grande y Dios llega hasta el mundo y hace milagros y de pronto tenéan miedo los que veian, pero en cuanto les llegaba la fe, en cuanto les Hegaba la palabra, en cuanto les llegaba el testimonio y el AAMAS todo tremendo y salpicado por ahi de romano o de filisteo a de Jo que sea que fuera ya no tenian miedo ai nada y tam- bién les legaba la alegria y se tambaleaban por la alegria y decian AMAMALAAAAAAALAAAAAA y entonces de ese modo crecia la presencia de Dios, el testimonio de Dios, y lo malo ‘era que algunas personas eran menos abiertas que otras, mas cerradas, ms hechas al mundo y entonces en lugar de decir AAAAAAMAAAAAAAAAAAA como todos los dems dleckan Ansan AAAAMAMAMMALALAAA pero de otro tipo y se echaban a corner y no dejaban de decir ALAAAAAAA AAA y corrian todo lo que era posible y cuando ya no podian se subian en coches 0 ¢a- ‘miones o bicicletas o patinetas o silo que pasaba era. que habia demasiada gente aclelante tapando la calle se empujaban y se pisoteaban y se trepaban unos en 0110s, ¥ Jo mistv pasaba en donde estuvieran, ya fuera en los timeles o lospasos a desnivel ‘o las terminales de autobuses o los aeropucrtes, y sin detener- se y sin dejar de decir su AAAAAAAMMALAAMAAAA qque m0 era como el otro AAAAAAAAAAAAAAAA se echaban unos sobre otros y se mataban y se arrancaban las orejas y los ojos y dejaban cuerpos aplastados en pistas y ancenes y banquetas y corrian ai y conducian y volaban locamente, y luego de tanto horror como habian sentido por el AAAAAAAAAAAAAAA que no era de ellos sino de los demas que se quedaban en tierra, avanzan- do y dicienclo AAAAAAaaaaaaaaaaa y felices porque hablaban Japonés y ruso y asic y esperanto y todo y el mundo entero los podria escuchar dar fe de la alegria de Dios y de la gloria de Dios y de la palabra de Dios y de la presencia de Dios, de tanto horror que sentéan los que escapaban, digo, no se les olvidaba nada de lo que dejaban atrés pero ya lejos sentian alivio, sentian contento, paraban de suftir y daban gracias y hasta empezaban a cantar y a gritar AAAAAAAAAAAAAAAAA y s0- bre un mapa se podian trazar sus rutas, regueros de chispas como avanzada de la explosion, rayos de una misma rueda grande grandisima, oh, qué grande, qué grande es el Sefior, haces de luz abriéndose cual flores, una sola flor de la paz y la felicidad Natural + La imagen de Santa Mécora sangraba cada veintiocho dias. ~dal -y ascendié cuarenta metros con ese solo impulso, y nos anonadé. Oh -dijimos todos. —Vean que se puede, hermanos ~grité Epifito descle arriba, y todos estuvimos de acuerdo. Pero Inego dijo: —Sin duda, ustedes me didn que no pueden con diez aos de no comer carne, de no mirar mujer...! EI castigo (de la soberbia) toma forma de rayo. ‘Troné el cuerpo en lo alto, cayer y jirones riegros, y nosotros uo pudimos ni contestarle que estaba en lo cierto. Escandalo + Un cortatiiias, en profundo trance hipnético, hablé de pronto con voz de baritono, Revelé haber sido ~reencarnacion~ San ‘Tino Craso, también llamado el Fuerte. jAbsurdo! -estalla el padre Lida, consultado~. ‘Tino Craso, ces una persona viva, yo lo conozco, es un actor de peliculas pero la tilima palabra no la dice, y se queda asi, con los la~ bios juntos y contraidos, mirando a un lado y Inego al oro. Panaderia + El dueio sale de ta iglesia, trabaja toda la noche, vuelve a casa y duerme contento. Jestis, bien lo sabe, multiplica a los hombres, EI dilema + La nia da en decitle a todo “santo”: san Gato, san Radio, santa Puerta, santa Ventana, san Carro, san Cereal, san Plitano, santa Barbie, san Revistero, Sananillo Periférien, La madre, una mujer discreta y reverente, ca en intrigarse incomodarse, disgustarse, ordenar, amenazar y al fin dar- Ie, es decir darle, darle, darle, es decir de golpes, pues Hil, La nia da en tlorar, lloras, lorar, Horar un poco mas, y al fin, como sufre y como en realidad lo de los golpes pasa unas seis o siete veces antes de que se decida a hacer algo, ho aguanta mas y se arrodilla y ruega con fervor a san Plitano (cs cl mas cereano} que su mama no le pegue mas, que la comprenda, que ka quie Ir Y lamadre, quien ya la quiere, advierte de p-onto que nun- ca mas podré levantar fa mano contra su hija: gue el solo pensamiento la enferma y le quita la fuerza en las piernas y los brazos. Ean el mismo instante, ademas, comprende lo que ha de comprender, lo que no diremos aqui, todo en- tro y luminoso y profiundo, y cl dilema viene porque, en Ultima instancia, ella hubiera pensado que para hacer lo que hace su nifia (porque san Phitano resplandleee, y santa Puerta, y los automovilistas en Sananillo Periférica ya no quieren transitar sobre él porque el fulgor los llena de paz yy se duermen y hay muchos accidentes) se necesitaba au- orizacidn, un cargo, ser varén de saber y prestigio. (a Erika Mogynen) Mas que un mechén de cabello, en el relicario guardo una ilusi6n: la memoria de un rostro, la esperanza de un beso... Bueno, no: en realidad guardo entera a sor Inocencia, a quien reduje por cbullicion al modo jibaro (soy muy posesivo) en 1966, cuando ella se negé tres veces a transigir a mi salacidad. Pero tuve eastigo. Ella se despierta nada més las dias 14 de sep- tiembre {jel siguiente de mi cumpleaftos!) para regafiarme por serasf, “tan creedor de que la gente es toda tu propiedad”, me dice, y entonces yo la insulto por la tristeza incalculable de mi infancia, por las noches a oscuras, por este amor torcido y con- trariado. ~/ negros y entallados.. me provocaste -le remacho con e303 habitos Catalogo de sectas [I] o 5, La divisa de los medivcritas: “Asi soy y qué -se podr gar literariamente pobre; pero la tienen a sabiendas, Parten de idea ce que todo esta “del carajo”, luego “qué caso tiene”. Predican que nadie se va a salvar de todas maneras, asi que ‘a gozar a gozar que el mundo se va a acabar"; bautizan a sus hijos con coca-cola vieja (ya sin gas), y oyen a sus sacerdotes hablarles de que el cielo es como una taqueria: “Cuil corde- ro, es el perro de Dios, el cordero se lo comen los angeles ~y del pecado vvenial, los cantos acompaflados por mancos y cataténicos a la guitars juz asi por los bafios comunales de lodo, la alabanz 6. Los antitaetistas, por esforzarse en la virtud, consideran pe- cado cualquier contacto del cuerpo con otros cuerpos, pero también consigo mismo, En especial les desagradan los labios y la lengua, con sus fruncimientos y humedacles, con su cali- dez, con su aspecto carnoso inspirador de analogias negras. Por lo tanto se enseftan a vivir con la boca abierta y a hablar usando sélo las vocales. Impresiona verlos en sus cultos, de pie como casi siempre estén y con piernas y brazos bien abiertos (aunque perfectamente vestidos, se enticnde), rezando en alta vor el “Aeuco” 0 el “Acoe™ ~pues varias de sus iglesias pre= servan el latin~ o bien escuchando atentos a sus sacerdotes mientras cesgranan la liturgia: -Taoeo, iaaoi, 90¢ cuca ucoeao ioaé euieia dicen, y todos piensan en la belleza y la verdad de sus palabras. Interrogados, siempre negarin la vera toria segiin la cual no son sino una secta cismtica, restaura- idad de aquella his 39 dora y findamentalista, de otra, nas antigua, enyos miembros sélo hablaban con consonantes. 7. Los materialistas tienen muchos problemas con la forma en la que otros entienclen su docirina. Se debe al nombre, por supuesto, pero cllos siempre insisten en que los ee “la afra de= néminacién” son quienes deberfan busearse uno nuevo, Mas que la antigticdad importa, arguyen, la pertinencia, Seguin ellos y su pope, Nifio Martin Escapuliriez, el iinico residuo de Jestis que permanece en esta tierra se quedé en las uias sucias de santo’ Toms, el de los decios en la llaga. Andando el tiempo, el cuerpo del santo muri enticrro, con Io que la materia cristica pudo abandonar esos restos y viajar al garete por todo el mundo y en infinidad de formas; felizmente, la tiltima fae lab se disolvi6 en el sitio de su. na de pasto que comié a oveja a ka que crecié la lana que rasuré el pastor que la vendié a la fébrica que hizo el fieltro que compré el taller que hizo el sombrero negro finisimo qué bonito sombresito y no se Jo quita nunca de Nino Martin Escapuliriez. (Una corviente radical de la secta quiso propagar Ia idea de que, en realidad, 1a brizna de paste la comié la vaca que dio Ia leche que ordeiié la maquina que ka mandé por los tubos de la fabrica que fa puso en el envase “tetra-pak” que compré Ja mama que dio a beber su chocolatote a su hijito bonito chi- qnito pero qué alto destino Nitio Martin Eseapuliriez. Esta idea fue proscrita cuando una fiel ce costumbres extaticas fue © imtenté meterle varios dedos a Nifio Martin Escapubiviez pero el resto ce los cletalles es muy impreciso,) Decadencia + FRG roso (ex-sacratén): Y que abrimos la alcancta de la pa rroquia, y que lo dnico que bay adentro es: una rondana, un gancho para cortina, un librito de los esos Hare Krishna, seis pelos, cuatro pedazos de papel usados. Y edo embarrado en. tuna como baba horrible. GCropossino (antiquo monaguitlay: Larego nos dijeron que era es perma. FRUGLOSO interrumpiende): Pero de ballena, es decir Cropowino: jPero dligales del caraver! FRCCrLOSO lodia gue la interrampan):

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