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ALBERT CAMUS EL HOMBRE REBELDE EDITORIAL LOSADA, S. A. BUENOS AIRES elo omg: homme revolt ts echo ek flepdsico que marca Ta ley Marca y caracteristcesgraficasregstrodas fn la Oficina de Patenter 9 Marces de Io Nacién © Faoviat Lomas, S.A. Bvcnoe Aies, 1958 [Novena ediciin: 28. VIN 1978 Dost Ia tap IMPRESO EN LA ARGENTINA PRINTED IN ARGENTINA Este libro se termind de impimic el din 29 de agosto de 1978 fen TMPRENTS DE t0s BuENOR AYRES, &, A Rondeau 3274, Suenos Aives, Argentine, La edi conséa de ocho mu eyempiares. ¥ ablertmente consagré mu coraton # I terra gr te promett que In atria fclmente hasten muerte, sm tomor, com si pesada earge de fatal, y Que hho desprecara ningun a sus enlgmas. Asi 06 I Ppkdocios INTRODUCCION Hay crimenes de pasién y erimenes de légiea, La fron tera que los separa es ineierta. Pero el Cédigo Penal los 4istingue, bastante cémodamente, por Is premeditacion. Es {amos en la época de la premeditacion y del erimen perfecto Nuesiros eriminales no son ya esos muchachos desarmados Que ‘invocaban 1a excuse del amor. Por el contrario, son Adultes, y su coartada os irrefutable: es la filosofia, que, Puede seruir para todo, hasta para convert a los asesinos | en jueves. Heatchelitf, en Cumbres borrascosas, mataria a 1a tierra ‘qntera para poseer a Cathie, pero no se le ocurria la idea de decir que ese asesinato es razonable 0 est jusificado Dor el sistema, Lo realizaria y ahf termina toda su ereencia, Eso supone la fuerza del amor y el eardeter, Como la fuerza el amor es rara, el asesinato sigue siendo excepelonsl conserva entonces su aspecto de quebrantamiento, Pero des Ge el momento en que, por falta de eardeter, corre en busea de una doctrina, desde el instante en que el erimen se Tazo ‘a, prolifera como la razén misma, toma todas las formas et silogisme, Era solitario como el grito y he equi que ‘se have universal como la ciencia, Ayer juzgado, ahora dicts leyes Nadie se indignari por ello. El propésito de este ensayo 5, una ver mis, aceptar la realidad det momento, que es el crimen logieo, y examiner precisamente sus justificaciones: esto es, un estuerzo para comprender mi tiempo. Se est ‘ard, quizd, que una época que, en eincuenta afos, desarrat 4a, avasalla © mata a setenta millones de seres humanos debe solamente, y ante todo, ser jurgada, Pero es necesario ‘que se comprenda su culpabilidad. En las épocas ingenuas en que el tirano arrasaba las ciudades para sti mayor glo. ia, en que el exclavo encadenado al carro del vencedor des filaba por las ciudades en fiesta, 0 el enemigo era arrojado 9 fa las fieres ante el pueblo reunido, la coneiencis podis Jer firme y el julelo claro ante crimenes tan eéndidos. aro los campos de eeclavos bejo la bandera de ia libertad, Tos matanzas justificadas por el amor del hombre o el gusto de la sobrehumanidad, dejan desamparado, en un sentido Gf jaicio BI dia en ave, por una curiesa inversion propia Ge nuestra época, ek erimen se adorna con los despojos de fe inocencia, es a la inocencia a quien se intima a justifi Tarne"La ambieign de este ensayo eonsiste en scepter y esatio fexaminar ese extra ‘Se trata de saber si la inocencia, desde el momento ep que actia, no puede dejar de malar. No podemos actuat Sino en el momento que es nuestro, entre los hombres que Joe rodean, No sabremos nada mientras no sepamos st te Femos el derecho de matar a ese otro que esta ante nosotros ode consentir que Jo maten, Puesto que toda accion desem: foes hoy en el asesinato, directo o indireeto, no podemos DObrar antes de saber sl, ¥ POF qué, debemos dar la muerte ‘Lo importante no es, pues, tampoco remontarnos @ la sais de Tos cosas, sino, siendo et mundo lo que es, saber ‘como eonducimos en él En la época de 1a nezaeién podia Ser ul interrogarse scbre el problema det suicidio. En Te epoca de las ideologlas hay que ponerse en regla con {cLavesinato. Si el asesinato tiene sus razones, nuestra época ¥ nosotros mismos somes 1a consecuencia, $i no las tiene, ‘ivimos en la locura, y no hay més salida que la de en: Contrar une consecuencia 0 desistir, Nos corresponde, en fodo caso, responder elaramente a la cuestion que se nds Dlantea en le sangre y los clamores del siglo. Pues esta: row en a cuestion. Hace treinta afios, antes de decidirse wnatar se habia negado mucho, hasta el punto de negarse mediante el suicidio. Dios engata, todo e) mundo con @ 3 Jo mismo, por lo tanto, muero: el sulcidio era la cuestion Hoy dia la ideotogia silo niega a Jos otros, los tnicos en: Eapadores. Entonces, se mata, Cada alba asesinos de unt forme te desizan en una celda: el asesinato es 1e cues ten ‘Los dos razonamientos se sostienen. Nos sostienen, mis bien, de una manera tan estrecha que no podemos legit ruestros problemas. Nos eligen, el uno después det otto ‘Reeplamos que nos elijan, Esle ensayo se propone prose: 10 alr, ante el asesinato y ta rebelién, una reflexion gomen: 4ada alrededor del suleiio y de la 'mocién de lo absurd, ero arta reflex, por of momento so nos raprsina una nocién, In de lo absurd. A su vee Gata no hee aporta tio na Contaticelin ene que conten aera see El sontmlonte de cbapdor ceca ee ts te ne etn et dee, hte Sat Dato por i tone indfrente 9, Sor conan eae sts Se ee dma ne a 9a ye itmar vlot alguns, tole Poa Sale Rae Importancia. Nadu de pro side contra, e ssctino no iene Ihe toner esi Se pce win as ae Come fue tno deere af satis eat re a — Se dcide onanet S005, 1 gue equal po To menos rp tara to, es Be ae Diora totioueat is mperce'de for nes, {eit nbn emia aon pc its orf ch a tr de a th Shue. or fn a punds pron eee at HS sun na lis oe ii Sp aa Beret a amiga pte nel sentido dela eficacla nmeatss No senda eas Seer fae, base ai alo fogs ca fare emis Sc dace le nat ea eee re gra mrs YPeaslaot. aha tugs nb aoe ose ek ‘i conro de le osaion de mise, eae pec te ren re ane i peedemotInstlaos en alnd stata deomoe peur parte da aed 2a por enti ts cert anne loro Pr stp, Seda neces: “aan cones, pero, en auma, menos de las que se cree: a hoeeae fori Sipetonaa er To dom, seme tebe soe tdapamente: maar tse Ras ae en nombre doings tedadeensa ees Won en a stn rte tud que te adverte alteraiiamente que‘) siesnats’ poutlee impose. Pues deste de habe hesborn u ‘menos indiferente el acto de mater, el anflisis absurdo, en Ja més importante de sus consecvencias, termina conde- nnandolo. La conclusén tina del razonamiento absurdo es, fen efecio, el rechazo del suicidio y el mantenimiento de ‘esa confrontacién desesperada entre Ia interrogacin hu: mang ef silencio del mundo! El suieidio significaria el fin de esta confrontacién y el razonemiento absurdo consi Gera que no podria aprobarlo sino negando sus propias premisas. Semejante conclusion, segin él, seria fuida o Iiberacion, Pero es claro que, al mismo tiempo, ese razo- rnamiento admite Ia vida como el tnico bien necesario, pues ‘permite precisamente esa confrontacién y sin ella la apues- {ta absurda no tendria apoyo. Para decir que la vida es ab ‘surda la conciencia necesita estar viva, ;Como, sin una note ble concesion al gusto del bienestar, se puede conservar para si mismo el beneficio exclusive de semejante razonamien to? Desde el instante en que este bien se reconoce como tal, te el de todos los hombres, No se puede dar une coherencis al asesinato si se la niega sl suicidio, Un espiritu imbuido fen la idea del absurdo admite sin duda el asesinato por {atalidad, pero no podria aceptar el asesinato por razona tiento. Ante la confrontacién, asesinato y suicidio son una Iisa cosa que hay que aceptar o rechatar juntamente. ‘Asi, ef nihilismo absolute, el que acepta ia legitimacién del suieidio, va a parar mds fécilmente todavia al asesinato Togieo, Si nuestro tiempo admite con facilidad que el ase rato tiene ss justificaciones, es a causa de esa indiferen ‘ia por la vida que caracteriza al nihilismo. Ha habido, sin ‘da, éPocas en que la pasién de vivir era (an fuerte que también ella estallaba en excesos criminales, Pero esos ex ‘cesos eran como la quemadura de un goce terrible, No eran tse orden monstono instaurado por una légica indigente a Tos ojos de la eval todo se iguala. Esta légiea ha Hevado los valores del suleidio de que nuestra época se ha nutrido hasta su consecuencia extrema, que 5 el asesinato legit mado, Al mismo tiempo, culmina en el suicidio colectivo. Tia demostracién més evidente Ia proporcions el apocalip- sis hitleriano de 1945, Destruirse no era nada para los locos, {que se preparaban en sus madrigueras una muerte apoteé: tied, Lo esencial era no destruirse solo y arrastrar a todo | er BY mit de Stato 2 tun mundo consigo. De cierta manera, el hombre que se mata en a soledad preserva todavia un valor, porque, al parecer, no se reconoce derechos sobre ln vida Ge tos de- mis. Prueba de ello es que nunca utilica para dominar a tro la terrible fuerza y la libertad que le da su decision 4e merit; todo suicidio solitario, cuando no es por resent miento, es, en cierto modo, generosa o despreciativo, Pero se desprecia en nombre de alguna cosa. Si el mundo es indi ferente al suicida es porque éste tiene una idea de To que no le es 0 podria no serle indiferente. Se cree destruir todo y Hlevarse todo consigo, pero de esa muerte misma renace tun valor que quiza habria merecido que viviers. La negacion absoluta no se agota, pues, con el suicido, Sélo puede ago- tarla 1a destruceion absoluta, de s{ mismo y de los demas NNo se la puede vivir, por 10 menos, sino tendiendo. hacia ese limite deleitable. Suicidio y asesinato son aqui dos as- pectos de un mismo orden, el de una inteligencia desdicha. ds que prefiere al sufrimiento de una condiciOn limitads 1s negra exaltacién en Ta que tierra y cielo se aniquilan De la misma manera, si se niegan sus razones al suicidio, no es posible dirselas al asesinato. No se es nibilista a ‘medias. El razonamiento absurdo no puede a 1a vez preser var la vida del que habla y aceptar el saerificio de los de mis. Desde el momento en que se reconoce 1a impositil. dad de la negacién absoluta, y es reconocerla ol vivir de ‘alguna manera, 1o primero que no se puede negar es la vida de los demés. Asi, la misma nocién que nos dejaba creer ue el asesinato era indiferente lo despoja en seguida de sus justificaciones; volveros a la condicion ilegitima de 1a cual habiamos tratado de salir. Practicamente, semejante razonamiento nos asegura al mismo tiempo que se puede y ‘que no se puede matar. Nos abandona a 1a eontradiccién, sin nada que pueda impedir el asesinato o legitimarlo, ame: rnazadores y amenazados, arrastrados por toda una época febril de nihilisme, y, no obstante, en'Ia soledad, con las ‘armas en la mano y un nudo en la garganta Pero esta contradiccién esencial no puede dejar de pre- sentarse con una multitud de otras cantradiceiones desde el memento en que se pretende mantener en el abrurdo, des- ‘cuidando su verdadero cardcter, que consiste en ser una Jor nada vivida, un punto de partida, el equivalente en la exis 13 fencla de ia duda metodiea de Descartes, Lo absurdo en sf mismo es contradiccén. es en ao contenido, pues exsivye 10s Jui de valor a querer mantener Ia vids, cuando vivir es en 31 un Jue fe valor, Resprar es jurgar_Quizh sea faso decir que la ‘ida es una eleccion perpetua. Pero es certo que no se Jet imaginar una vida priv de (oda leeeon. Desde he simple punto de sista Is posicin absurda, de hecho, inimopinable. Er snimaginable también en su expresion ‘Toda filsotia de la nosignficacién vive de una contradic thon por et hecho memo de expresaree. Ds as un minim Se coherencla a fa incoherenci, introduce consecuencia en Yo que, de ereera, no la ene. El hablar cepara. La Unica det echerente funcads en ta. nosignfiacin seria et Silenlo, shel silencio, a su vez, no significa, La #bsur {dad pertesta tata de ser muda, Si habla es porgue se fcmpiace 6, como veremes, se considera provisional Esa fomplocenia, esa consideracign de al minmo muestra bien fl equlvoco profundo de la posilén absurda. De cirta ma era, el absurd que pretende expresar el hombre en’ su {lead te hace vivir ante am espeso. El deszaramiento int ial corre entonces fl peligro de hacerse agvadabe. La Haga fue se Tasco con tata soleiid termina eausando placer ‘No nos han falta grandes aventureros del absurdo. Pero, finaimente, sa grandera se ride porque han Techarado las Satisncelones del aBsOTGO para no cOnservar sino sus ex fenciss.Destrayen Por el més ¥ no por el menos. “Son mis Enemigos —diee Nietsche-~ quienes quieren derribar y no rears asi mismo" Bl derrbm, pero pia tatat de crear. salle le probdad fostigando a ios goendores "de hcico de erdo™ ara huit de la complacenca, el Tuzonamiento ab Surdo encuentra entoncet. el renunclamiento. Rebuye la Giapersgn y desemboce en una desnude arbitraria un pre Suelo de silencio, la extenna ascesis de In rebeiGn. mba die eanta "el lindo evimen que pla en et fodo de la calle Corre a Hara para quejare solamente de vivir ali sin familie, La vida era para él "una farsa que tienen que Te presenta todos” Pero a la hora de la muerte he agul qve Frits volviendove hacia su hermona: "(¥o iré ajo terra y {i caminarda por el sol” “ Lp absurdo, considerado como resla de vida, es, pues, conitaictorio. {Come puede sorprendernos ae nos pre" Darian los valores que decidan pars nosotres sobre fale Eridad del ssesinto? No es pouble, por otra pete, fun ‘ar una aettud en una emooiaprivilglada, ft sentsiento ‘de'toabsurdo es un sentimientoenize otros, Que haya dado fu color a tants pensamientos 9 aeciones entre las. dot Euerras prucba tnteamente st potenca yu legiimidad Pero la Intensidad de tn sentimiento no implies que sea universal, EI error de toda una epoca, ha consislifo en nuneiar. 0 suponer enncidas, unas reslas Nenerlet d& Scciin a partir de Una emoeindesesperada euyo movimien to propio, como tal emociin, consisia en superarse, Los andes sutrimientos, como les grandes Gehan, Pueden {or al comienan de un resonamient. Son interes, Pero nu se poicia olverlos encontrar mantener todo To Tango de esos raznamientos. Por la tanto, aunque tues legitimo tener en cuenta la sensibiliad absurde, hacer el Jesuracetn te in hereiacbtora, In Ilesia se separa noes monte sel mundo ela bllea y velve dat la Bistoria eprom sabre nature, Jaspers ene tambien rain 16 ceuando dice: “Es Ja actitud eristiana la que poco # poco Vacia al mundo de su sustancis.. pues a sustancia se Epeya en un conjunte de simbolos". Estos simbolos son los Gel drama divino que se desarrolis a través de los tiempos ‘La naturalezs no es ya sino la decoracion de este drama, EL bello equilibrio de lo humano y Ja naturaleza, e1 consent mmiento del hombre en ef mundo que inspira y hace resplan tdecer a todo el pensamiento antiguo, ha sido roto en pro- ‘echo de la historia por el eristianismo ante todo. La entrada fen eta historia de los pueblos nérdicos, que no tienen una {tadiciin de amistad con el mundo, precipita ese movimiento Desde el momenta en que es negeda la divinidad de Cristo, fo que, gracias a la solieitud de Ia ieologia alemana, no Simboliza ya sino el Hombre-dios, la nocién de mediacién desaparece y resueita un mundo judaice. Vuelve a reinar ‘2 dios implacable de los e}ércitos, toda belleza es insultada ‘como fuente de goces ociosos ¥ se esclaviza a la naturaleza misma, Desde este punto de vista, Marx es el Jeremias del ‘os histérico y el San Agustin de la revolucion. Una simple ‘comparaeion con el contemporaneo suye que fue el doctri nario inteligente de la feaccion bastaré para hacer sentir ‘que es0 expliea los aspectos propiamente reaccionarios de Ta doctrina de Marx ‘Joseph de Maistre refuta el jacobinismo y el calvinismo, octrinas que resumen para é1 "todo lo malo que se ha pen: ado durante tre fen nombre de una flosofia cris tiana de Ja historia. Centra los elsmas y las herejias, quiere rehacer “Ia tunica sin costuras” de una Iglesia por fin ex taliea, Su objetive —se advierte en sus aventuras maséni eat es Ia cludad cristiana universal. Maistre suefa con ‘el Adin protoplastico, u Hombre universal, de Fabre d'0b Yet, que estaria al comienzo de las almas diferenciadas, y son el Adin Kadmon de los kabalistas, que precedié a'Ia fenida y que ahora se desea rehacer. Cuando Ta Telesis haya Abareado al mundo, dara su cuerpo a este Adin primero y {time, En las Soirées de Saint Petersbourg se encuentra a fete respeeto una multitud de formulas que se parecen sor drrendentemente a tas formulas mesiinleas de Hegel y Marx. En la Jerusalén a la vez terrenal y celestial que se imagina Abstre “lodos los habitantes empapacdos por el mismo es 7 plritu se empaparan mutuamente y reflejarin su dicha’, Maistre no Wega a negar la personalidad. desputes de la ‘muerte; suefa tnicamente con una misteriosa ‘unidad re conguistada en ia que “hablendo sido aniquilado et mol 4 no habri pasiones ni intereses personales” y en la que fel hombre se uniré a si mismo cuando se borte su doble ley ¥ se confundan sus dos centres" En la eludad del saber absoluto, donde los ojos del es pititu se confunden con los del euerpo, Hegel reconcilie {también las contradiceiones. Pero la vision de Maistre vuel We a encontrarse con la de Marx, quien anuncia “el fin de Ja querella entre esencia y existencia, entre la libertad ¥ In snecesidad”, EI mal, para Maistre, no’es sino la rupture de Ja unidad. Pero ta humanided debe volver 2 encontrar sa lunidad en Is tierra y en el cielo. zPor qué medias? Maistre, Feaccionario del antiguo régimen, es a este respecto menos explicito que Marx, Psperaba, sin embargo, una gran revo. lucién religiosa, de 1a que 1769 no era sino “el prélogo espantoso". Cita a San Juan, quien pide que hagdvos ie verdad, 10 que constituye propiamente el programa del es Piritu revolucionario moderno, y « San Pablo, quien ann. cia que “el itimo enemigo que debe ser destruigo es lo ‘muerte”. La humanidad marcha, a través de los erimencs, Jas violencias y la muerte, hacia esa consumacién que joe lifiearé todo, Ls tierra no es para Maistre sino “un alter inmenso en el que todo lo que vive debe ser inmolado sin fe, sin medida, sin descanso, hasta la consumacion de Ine cosas, hasta Ja extincién del mal, haste la muerte ‘de ia muerte”. Sin embargo, su fatalismo es activo. “EI hombre ebe obrar como st lo pudiera todo y resignarse como si zo pudiera nada". Se encuentra en Marx la misma clase de fatalismo creador. Maistre justtica, sin duds, el orden oe lablecido. Pero Marx justitiea el orden que s¢ establoce en su época. BI elogio mis elocuente del capitaismo ha side hecho por su mayor enemigo. Marx. no es anticapitaliste sino en Ia medida en que el capitalismo caduea. Se deberd establecer otro orden que reclamaré, en nombre de ls his, torla, un nuevo conformismo Jos mismos para Marx y para Maistre: el tealismo politico, Ja diseipling, Ia fuerza. Cuando Maistre welve a tomas ef fuerte pensamiento de Bossuet: “El hereje es quien tene ideas personales”. 0, dicho de otro modo, ideas sin vate 178 renela & una tradieién, social o religiosa, da la férmula del Conformismo més antiguo y més nuevo, El abogade genera, cantor pesimista del verdugo, anuncia entonces a meesind fiscales' diplomatices. NNo es necesario decir que estas semejanzas no hacen de Mafstre un marxista ni de Marx tn cristiano treditente Bl ateismo marrista es absolute, Pero, no obstante, sees & Poner al ser supremo al nivel del hombre. “Le eritiee de Ta religion lleva a la doctrina de que el hombre es <1 ser supremo para el hombre". Desde este punto de. Wists, ¢] socialism es una empress de divinizacion del hombre y hha tomado aigunas caracteristicas de las religiones teed cionales . En todo caso, esta comparacion es instrictiva fx cuanto a los origenes eristianes de todo mesianisine hee {6rieo, aunque sea revolucionarlo. La iiniea diferencis enc, siste en un cambio de indicio. En Maistre, como en Mare, final de los tiempos satisface al gran suche de Vigny, is Feconciiaeién del lobo con Ia ovejs, Ia marcha del criminal y de ta vietima al mismo altar, la teapertura o'la apertene de un paraiso terrestre. Para Marx, las leyes de La historia reflejan to realidad material: para Maistre, reflejan la re, alidad divina. Pero para e1 primero la materia es a ses taneis; para et segundo, la sustancia de su dios ha ences nado aqui abajo, La eternidad los separa al principio, pero 1a bistoria os reine al final en una conclusion reslista Maistre odiaba a Grecia (que molestaba a Mare, ajeno a foda belleza solar), de ta que decia que habia podride Buropa leséndole su espiritu de division. Habria sido make justo decir que el pensamiento griego era el de la unided ustamente porque no podia. prescindir de intermediar § ignoraba, por el eontrari, el espiritu historleo de total Gad que el cristianismo ha inventado y que, separade de {U8 oFigenes religiosos, amenaza al presente co” mater & Europa. “Hay una fébula, una locura, un vieio que ne tenga un nombre, un emblema, una miscara griega?™ No tengamos en cuenta el foror del puritano, Esta eversion wehemente expresa, en realidad, ef espiritu de la moder hidad en ruptura con todo el mundo antiguo y en continel ‘iad estrecha, por el contrario, con el socalismo autortang, Jntsenci de Matte y Bonaia. ‘que va a desconsagrar al cristianismo y a incorporarlo ¢ una Iglesia conguistadora, El mesianismo cientifico de Marx es de origen burgués, El progreso, el porvenir de la ciencla, el culto de Ia tée niea y la produceién son mitos burgueses que se constituye ron en dogma en el siglo xx. Se advertira que el Manifiesto comunista aparece el mismo aho que L’Avenir de la Scien ce de Renan. Esta altima profesion de fe, consternadora para un lector contemporéneo, da, no obstante, la idea més justa de Tas esperanzas casi misticas suscitadas on el si glo xix por el desarrollo de la industria y los progres Sorprendentes de Ia ciencia. Esta esperanza es la de It s0: cieded burguesa misma, beneficiaria del progreso técnico a nocién de progreso es contemporinea de Ia era de las luces y de Ia revoluetOn burguesa. Se le puede encon- tar, sin duda, inspiradores en el siglo xvi; la querella de Tos Antiguos y los Modernos introduce ya en Ta ideologla europea Ta nocién completamente absurda de un progreso artistico. De una manera més seria so puede sacar también del cartesianismo Ie idea de una ciencia que erece cons tantemente, Pero Turgot ex el primero que hace en 1750 definicin clara de la nueva fe, Su discurso sobre el pro ‘reso del espiritu humano prosigue, en el fondo, 1a historia, universal de Bossuet. Sélo que la voluntad diving es sus. tituida por la idea det progreso, “La masa total del género hhumano, mediante alternatives de calma y agitacién, de bienes y de males, marcha siempre, aunque a paso Iento, 4 una perfeceién mayor”. Es un oplimismo que proporcio: nard lo esencial de las consideraciones retdricas de Con Aoreet, doctrinario oficial det progreso, al que é ligaba con el progreso estalal y del que fue también Ja vietima oficiosa, pues el Estado de las luces le obligé a cnvenenar. se, Sorel! tenia completa razén al decir que la filosotla ‘del progreso era precisamente Ia que convenia a una socie: ad vida de gozar de la prosperidad material debida 2 los progresos téenicos. Cuando se esti seguro de que el ma fiana, dentro del orden mismo del mundo, seré mejor que cl hoy, es posible divertirse en paz. El progreso, paradé: Sleamente, puede servir para justficar el espiritu conser. 180 dor. Como una letra de contanea sobre el pore ‘asl In buena conclencin del amo. Al ceagee ayo presente s miserable yo halan consul ey ofa 33 [Ss aseeora ae al futuro, por lo menos, tes pertencee, renin es la tnica ease de propiedad gue eden do Buen grado los eaclavos, "1 eS" 08 con Eslaszefleriones no so, como ae ve, inaetusles, Pero no son, inactuales poraue el espirtu revalcenare ha were mado este tema ammizvo ¥ comodo del prostates ment, no se trata dela misma case de prnseee, Maes sia de bariarse ‘det optimise tacional del Boreas: Se {atin,segn veromas, er diferente, Peo la mao aie huca'un porvenir reeoneiato define no chelane et Samiento de Marx. Hegel) el marsitas her destatae Yalores formales que sluminsban pers lo jrebinn oy rhino direto de esta sora fel, Sin embatpa ha servado Ia idea de esa marcha hava adelante continents simplemente por ell con el progreso sveal J sine, oye see Cetin a genset Suge sie xox. Tocuevile,entuasmato con Peopueet reuse, inflyé en Mara) haba proclamad sclemnersents eck to: “El desarrello gradual y progresivo dela igudad ee Jn'ver ol pasado yl porvent de In historia Se en hee bres”. Parh obtener el marsimo hay que remotes ipa dad pr ivel e pylon e imagine que ine se reais a sociedad reomefinga 't “amfenracion y En cuanto ala necesidad de la evoluién, Auguste Com. te hae de ela, con la ley do ioe tres etadon dee terete 1822 a deinicion man stemstcs, Lat conor at Comte se parecen euvisamente a las gue debia seer ot {ocitsmo iene. El postvisma mnsesta coy nese slarida’ lan repereusiones dela tevlucie. Mesocien it Selo x0, uno de cuyos representantes ‘es Mare soe fonsistido en poner al thal de la historia ef Jodie te Revelcin que le tradicign pon en el orgen fel med 4a era pontva que suederia necesaianerte ae ee {efisicay'a a ern teolopiea debla marear et adventeten Ge ua eeliiOn de i humanida, Hen Gouhies dei ne 18 {famente 1a empresa de Comte diciendo que trataba de des ubrir a un hombre sin rastros de Dios. El primer oferta Ge Comte, que era sustituir en todas partes 2 lo abeslave Dor lo relativo, se transtormacd répidamente, por le haere, fe las cosas, en divinizacton de ese relative’ y en oreden ids de una religion a la vez universal y sin trascendence, Comte veia en el cuito jacobino de la Raén una sntich pacion del positivism y se considerabe, con justien, cl een Gaitero sucosor de los revolucionatias de 1789, Continushe x aimpliaba esa revolucién suprimiendo la trascendenei ee los prineiios y fundando, sistematicamente, In religions de |a especie, Su formula, “descarter a Dios en nombre de Ie religion”, no signiticaba otra cosa. Tnaugurando une, ron ‘gue isego ha hecho fortuna, quiso ser el San Pablo de eeta ‘ueva religion y sustituir el eatoliismo de Roma por ot cate licismo de Paris. Se sabe que esperaba ver en Ine estsare les “la estatua de la bumanidad divinizada sobre el antlece tar de Dios”. Caleulaba con precisién que tendria gus Brediear el positivismo en NotreDame antes del ato lose Bre cileulo no era tan ridiculo como parece, Notre Derg sigue resistiendo a pesar de hallarse sitiada, Pero la sel fin de Ta humanidad fue predicada efectivamente. nnels fines det sigho xix y Marx, aunque sin dude no leyda Com fc, fue uno de sus profetas. Solo que Marx comprendid ave wa religén sin trascendeneia se Hama propiamente paltios Comte 10 sabie, par Jo dems, 0 al menos comprendia sue suvreligin era, ante todo, una sociolatria y suponia el ests Re politico’, Ia negacién del derecho individual » el eats: Dlecimiento del despotismo. Una sociedad euyos zebios ce ‘ian los sacerdotes, dos mil banqueros y técnieos reinonde en una Europa de ciento veinte millones de habluantes ta ie ta vida privada se identificaria absolutamente con ty vida piibiica, donde una obedieneia absoluta "de aceior, de Pensamiento y de eorazén” se prestaria al gren sacerdote Aue reinatia sobre todo: tal es la utopia de ‘Comte, ave anuncis lo que puede Mamarse Its religiones horieontates dic nuestra époea. Es utopia, elertamente, porque, concen ‘ha olvidado de a. Otros serin mis practicos y se fundard, 182 gfctiramente, i seliidn da umanidad, pero sobre te Sangre y el dolor de lee ho Si se areas, or fit, a eras observaciones que Mare ‘ebe a los economists burgueses 1a idea exclusi 7 que se. ace de ta brodccin industrial en el deaesene ae ee {felt Durauesa, Estos cotejos aspiran Unicamesiens sane, demos Mars, en ver de ser, como quieren los manne, telgudenados de nuestro tiempo, el comin ye] fin ee GGRe, POF el contrario, de ta naturateza humana; behest Semmgdites de ser precursor. Su doctrina, que dt geen Fiarcilt Jo era, en efecto, en ta época de la Feligion dens Glencia, del evolucionismo darwinista, de la mene: do UPOE Y de a industria text. Cien atios despues Ie vic Ta ceanagicublerto la relativided, ls incertidumbre y 61 Sat, Hi kronamis debe tener en cuenta le electricdad’ fe uae se euitstedad. El mesianismo del sigio xix, sen settee’ de ened UTEUGS, no ha resistido a los desartollos soceeeey radoe duancit ¥ de esta historia que habian divininte ee ‘erados diferentes. ‘LA PROFECIA REVOLUCIONARIA via pefecla de Marx es también revolucionaria en su prin: {2Ri2, SI toda is reslided humane tiene su orlgen ee wee jacenes de produccin, el devenirhstorice es Seroneisgre, sr cect Is eeonomia to es. En eada nivel de protean echeaumiSuscita los antagonismes que destriger apes Yeeho de un nivel superior de produccion: sis sence {Sef0n anor, et marstimo es “na loteta eval ‘lferente de tador oe sistemar aerianer™ eae usalimo, bor eiempto, noe cartetariceo correspondiente. El eapitslismo es el dtimo de estos esta ios de produccién porque produce las condiciones en que todo antagonismo se resolvera y ya no habra economia, Ese dia nuestra historia se convertird en prehistoria. Bajo otra perapectiva, este esquema os el de Hegel. La dialéctica es eonsiderada desde el punto de vista de la produeciOn y el trabajo, en vez de serlo desde el del espiritu. Sin duda, Marx nunca-ba hablado de materialismo dialéctico, Ha de- jado sus herederos el cuidado de eelebrar a este monstruo Togico, Pero dice al mismo tiempo que la realidad es dia- leties y que es econdmiea. La realidad ep un devenir per- petuo, escondido por el chogue fecundo de antagonismos re- Sueltos cada Ver en una sintess superior que suseita su con: traria y hace avanar nuevamente a la historia. Lo que He- fel afirmaba de la realidad en marcha hacia el espiritu Jo ‘firma Marx de la economia en marcha hacia la sociedad sin Clases, loda cose es sla vex ella misma y su contraria, y esta ontradiccién Ia obliga a convertirse en otra cosa. El capi talismo, por ser burgués, se revela revolucionario y prepa ra el advenimlento del comunismo, ‘La originalidad de Marx consiste en afirmar que la his toria, al mismo tiempo que es dialéctica, es economia. He gel, mis soberano, afirmaba que eso Is vex materia y expt tk, No puede, por o:ra parte, ser materia sino en la me ida en due es espiritu, y a la'Inversa, Mare niega el esph ritw como tlkima substancla y afirma el materilismo his- trico. Se puede sehalar en seguida, con Berdaicv, la impo- sibilidad de coneiliar Ia dialéctica con el materiaiismo, No puede haber dialéctiea sino en el pensamiento, Pero el ma {erialismo mismo es una nocién ambigus. Sélo para formar testa palabra ya es necesario decir que hay en el mundo algo més que la materia. Esta eritiea se aplicard con mayor ra- én al materialismo histérieo, La historia, precisamente, se Gistingue de ls naturalera en que Ta transforma por medio dde Ja voluntad, la eiencia ¥ Ia pasion. Marx no es, por 10 tanto, un materilista puro, por la raz6n evidente de que no hay materialismo puro si absoluto. Lo es tan poco que econcee que si las armas hacen triunfar a la teoria, la teoria puede también suscitar las armas. A la posicion de ‘Marx s¢ Ja lamaria ms justamente determinismo histérico. 'No niega el pensamiento, lo supone absolutamente deter ‘minado por la reslidad exterior. “Para mi, el movimiento del 184 rensamiento noes sino refiejo del movimiento real, trans Borado'y transpuerto eel crebro del hombre” Hat ae, Frickon particularmente crosera no tiene selido dlguve 1a difeltad de como ¥ por qué un movimiento exterior uote ser “transportato at cerebro no es nade Juno ta Aue consist en defini veg a trangposisin dese owt mento Peo Max poe Tafa Isutcente de fpoca to que quiere decir pucde definire eno _ Para 6 el hombre no es sino historia , parielarmene, aise oe medios de produccién. Marx observa, en efee- aus el hatbre se dtngue del animal en que produce Jog medios de subsstnea, sn come ante todo sine vite 1 se-abriga, no existe Este primum tive es ou primera Geterminaeion. Lo poco que Bieta en ese motmento se re lacie directamonte con sus necesiondes ncvtablen, Mase demuestra luego due esta dependencla es constante) nece Seria. "Le historia de tn industria es) Hiro aberto de las {teuiadesesenciatn del hombre”. Su gentalzacin perso ta consistrh en deducir desta sfrmacion, en tuna seep. fable, que a depencencia econdmin es unten sufsienta, Jo que aueda por demostrar. Puede admire que le deter. minscion econimiea desempeds un papel eres en i £6 ess de is cclones 5 Ton pensimiento humanos. in coy {lu por evo, como hace Mart, que la rebelion do os ale ‘manes contra Napoteén se explica solamente por la eccanet a azicar y cafe Por lo dens, el determiniomo’ pure es también absurd, Sino to fese, bastara una soa afro cidn verdadera para que, de consecuencia en consecuenca, Se legases ln verdad estern, No siendo ts, 0 bien sunee Hemos proninelado una sola aliemactn verdaders, 5 Alora in que establece et delerminisce, bien nos sucede ue dein ia verdad, pero sin onsecuenco,y ef determy amo es fs Sin embargo Mars tenia sus raves, jenn tn pura logis, para preceder © una simplfieacin tan 2 Siva Poner en a alt det hombre la determinacin econdmica es resumirioen su Felaconessosales EI deseubrimlento Inascutble del salo xx au no hay hombre slit. ‘Una deducidn arbtrari eva entnces decir que el hom: re nose sient soltaio en ia roledad sino por metves ae Gites Bh eect, el epiitssltatio debe ser exteao For algo gue est fuera del hombre, se‘halla emtonces en 185 sonleecsra, pee ronson, sctadura del pollard es Dersouas de sur ples Para termina ae ananla gue $a Me Race prover el hérmino de este Estado provisional 20 ideo males fe ha ceurigo nunce prometer eaten un téine, Dsps de est es Topco que 12 Setar do Tos soviet 4 combatda, Majo tralcionado J eearines oe Kronstadeoplastados por el partido, Ie a thas afiaciones de Lenin, amante apa we ie5o Anna se pueden opener todavia al réelen Sion Hipalmente la en del debiitamiento, AuNaUe Siti Pee a Estado proetarto no puede desnpareeer lurante ocho tempo, para que pueda Tamers proetario dara ncepia doctrine, que Wenda a derparecet Fee aa'tcr menos obligato. Bo seguro ie Lent 2S shat fable ests tenonela que en esto ha si0 #UDe {lo. Et uta proltaro,devde hace mise rela oy rato lade ingiio alguns de anemia progresia, Se recor Bet esa, su preaperidadereciente. PO 10 de Se Bo Sos ms tae, en una conferencia en la Univer. wae ge Sverdoy, bajo presen de Tos acoateimientos Sia oe Sef in ealdaes interas, Lenin dara una pre- Sees aba prever el rantenimlesto indefnido dl Se Mio groletaro, con esta muna esta mara (el Ella) aplastarems toda expolacion, y cunndo ya po haya ea) a ealliiades de expotaton, cuando no BASS 78 Ser pose eras y Arias, gene que ae atrague C0 ser dis Ge Ios hambaentos, eninees solamente arrum Preeni ¢ maguine Entonces no habrd stad nh ex aa er to tanto, mientras haya en Ta err, ¥ BO e® seceded terminats, sn oprimido o Un propietaro, wrsntendré el Eetado, Durante todo ese tempo tendré Sean race vencer und una las injusiciag 1s gbie ee Gest, as naconesobatinadamente Burgess Mey pcos cleges bara ms propis interes, Y cua, & Ieee por fn sometidny burgada de adverearios, eit va Malad age sido ahogada en In sangre de 1s justos Mijas, entonees el Bad egado amit de todos Jee olds alo monsraoso que abaren al mundo entero, Jer poereberd prudentemente en te ciudad allencions de Ib justice 216 Bajo ln presién, no obstante previsible, de los imperis. lismos adversos nace, en realidad, con Lenin el imperialismo de 1a fusticia, Pero el imperialismo, inclusive el de is jue Lucia, no tiene otro fin que le derrota' el imperio del mundo. Hasta entonces no hay mis medio que 1a injusticia, Por lo tanto, Ia doctrina se identifica definitivamente con la profecia, Por una justicia lejana justifia ia injusticia du. ante todo el tempo de la historia y se convierte en ese embaucamiento que Lenin detestaba mis que nada en el ‘mundo. Obliga a aceptar la injustcia, el erimen y la mentira por la promesa del milagro. Todavia més produccion y mas poder, el trabajo ininterrumpido, el dolor incesante, la gue- ra permanente, y Degard un momento que 1a eselavitud ‘generalizada en’el imperio total se convierta maravilosa ‘mente en su contrario: el ocio libre en una repiblica uni- versal, El embaucamlento seudorevoluclonario tiene ahora su formula; hay que matar toda libertad para eonquistar el Imperio y el Imperio sera un dia la libertad. El camino dela unidad pasa entonces por la totalidad. LA TOTALIDAD ¥ EL PROCESO La totalidad no es, en efecto, sino el viejo suefio de unided comin a los ereyentes y los rebeldes, pero proyectado hort ontalmente en una tierra privada de Dios. Renunciar a {odo valor equivale entonces a renunciar a la rebelién para aceptar el Imperio y Ia esclavitud. La critica de los valores no podia dejer de lado la idea de libertad. Una vez reconoc a Ia imposibilided de hacer que nazea, mediante las soles fueraas de la rebelién, el individuo libre con que sofaban Jos roménticos, la libertad ha sido, ella también, incorporada al movimiento de la historia, Se ha hecho libertad en lucha que para ser debe hacerse. Identifiesds con el dinamismo de la historia, no podri gosar de si misma sino cuando se detenga Ia historia en la Ciudad universal, Hasta entonces cada una de sus victorias suscitara una disputa que la hard vana. La nacién alemana se libera de sus opresores aliados, pero al precio de la libertad de eada alemén. Los individuos no son libres bajo el régimen totaitario, aunque se libere 1 hombre eolectivo. Al final, cuando el Imperio libere a toda Is especie, reinaré Ia libertad sobre rebafos de eselavor 217 que, por to menos, serin bres con respecto & Dios ¥. 2 aus. PIT a toda trascendencia, El milagro dialéctic, ls trans general ode a cantidad en calidad, se aclara aqui: s¢ elige forma ipertad a la servidumbre total. Como, por olra parte, aaron los ejemplos eitados por Hegel y Marx, no hay de or feiteuno iranstormacion objetiva, sino eambio subjetive rae atinacién. No hay milagro. Sila unica esperanza del oe geno es que Tilones de eselavos puedan constitulr un ‘in una humanidad lberada para siempre, Ia historia no os seaent gueho desesperado. El pensamienio histOrico debis fine wn ‘hombre de la sujecion divina, pero esta Nberacion {Pray ge ln sumision mis absoluta al devenir. Se recurre 1e rigs tn permanencia del partido como anteriormente entonctrria al star. Por eso 1a época que oss llamarse 13 se reesvakle no da a elegit sino conformismos. La verdadert DasiGn del siglo 20x es la servidumbre sion oe bertad total no e mas facil de conquistar que 1a sitefiea individual. Para asegurar el Imperio del hombre <0 liberi mundo hay que cercenar del mundo ¥ del hombre re soins excapa al Inperio, todo lo que no pertenece 2) vere ide ia eantidad: esta empresa es infinita. Debe exten reine af gepacio, el tiempo y las personas, que constituyen dere a Simensiones de la historia, El Imperio es all mismo tas toe era, oseurantsio y tiranis, mientras afirma de tiempo umente que seté fraternidad, verdad y Libertad: Is {SG de sus postolados Io obliga a ello, Hay sin duds, en doreate actual, y hasta en su comunismo, una verdad que ve eae ig ideologie staliista, Pero dsta tiene su logics; meray que aislar ¥ poner por delante si se quiere que él Seite fevolucionario evite al fin la eaida definitiva irintervencién einica de fos ejércitos occidentales contra a ecolucton soviétiea ha mostrad, entre otras cosas, a Jos 1a revOlonarios Fusos que la guerra y e] nacionalismo eran Tevtdades To mismo que 1a lucha de clases. En defecto de TealidavGeridad internacional de ios proletarios que actuase Bs fulticamente, ninguna Tevolucion interna. podia cons: Serarse viable sin que so crease un orden internacional Sere ese dia hubo que admitir que la Ciudad universal RS'pedin construrse sino con dos condiciones: o bien revo To pea cas simultineas en todos los grandes paises, o bien Ie‘iiquidacion, mediante la guerra, de 1as naciones bur guesas; {a Maniicion permanente o la guerra permanente. El primer 218 punto de vista estuvo a punto de triunfar, como se sabe. {oe movimientos revolueionarios de Alemania, tala y Fran- Cin sefalaron ef punto més alto de la esperanza revolucio- Glin Pero el aplastamienta de estas revoluciones y el es- faerzo consecutive de los regimenes capitalistas han hecho Ge la guerra la realidad de la revolucién. La filosotis de {as laces termina entonces en la Europa del toque de queda. En virtod de la logica de Ja historia y de Ia doctrina, la Ciudad universal, que debia realizarse con la insurrecci6n fspontinea de los humillados, se ha ido eubriendo poco a poco por el Imperio, impuesio por los medics del poder. Engels, con la aprobacién de Marx, habia sceptado frie- mente esta perspectiva cuando escribid, en respuesta al Lia- tmamiento a 109 esclavos de Bakunin: “La proxima guerra Tnundial hard que desaparercan de la superficie de ta tierra no solamente clases y dinastias reaccionarias, sino también pueblos reacedonarios enteros. También esto forma parte del progreso”. Este progreso, en el peusamiento de Engels, de- ja eliminar @ la Rusia de los 2ares. Actualmente ta nacion usa ha invertido la direceién del progreso. La guerra, fria } tibia, es Ia servidumbre del Imperio mundial. Pero al jhacerse imperial, Ia revoluclén se halla en un callején sin Salida, Sino renuneia a sus principios falsos para volver & Tas fuentes de Ia rebelién significa tnieamente el manteni imiento, durante muchas generaciones y hasta la descompo- feign esponténes del capitalismo, de una dietadura total Sobre centenares de millones de hombres; o, sl quiere pre- cipitar el advenimiento del Paraiso humano, significa 1a fuerra atémiea, guerra que no quiere y después de Ia cual, por lo demés, toda eludad no brillaria sino sobre ruinas fefinitivas. La revolucién mundial, por la ley misma de esta historia que ella ha divinizado, imprudentemente, esta con denada a la Policia oa la bomba. Por lo mismo, se halla colocada en tna contradiceién suplementaria, El sacrificio de la moral y de la virtud, la aceptaciGn de todos los medios ‘aue ha Justifleado constantemente con el fin perseguido, solo razonable, La par armada supone, gracias sl manteni- fmiente indefinido de la dietadure, Ja negacién indefinida Ge este fin, El peligro de querra, ademés, da a este fin una Drobabilidad irrisoria, La extensién del imperio en’el espe ‘io mufidial es tna necesidad inevitable para Ia revolucién fel sigle 20. Pero esta necesidad la coloca ante un dltimo justia sare nuevos principio oremuncat «8 cuema: forjase muvee heme: fore rina dese deseabe : ya. pas cove Tejominar el espacio, el imperio #6 vo CBM tal abn arose es, lt fstab, ope ane Us ig tnaportad a i revels, Sat esteem meri el mundo ads ou oper Tambien eto & ‘sl emp nega Ta comand pesado 3 POV $500, Rpm une constant aE, mane sore aturatra bumana 12 ne Densar en Unt Dye cull, habia mantenido entre Ia ivi ines amenszaba con desbordar su tesis ¥ ‘poner de mani- {testo ‘continuidad natural, més amplia que Ta econd- Tice Poee ‘el comunismo ruso se ha visto ‘obligado, ca. Poeo pote! Simroauet une stale cont 2 corta 1 poet jeacin de Tos genos eres (12 aa emt deve TP portacones 0 i citadel wn ee mite en oe Me unctamiento a las tradiciones vivient Fenunlamient 1s Sno conemporanco eo Unies eRe oc 4700 mo basta con sega 0 slenclar wer ms etre Met mundo, es nasa Po 1 0, Jo. que, on i es aaqusicions de 1a clenci moder i ido, ademas, que Tehacer la historia, ‘hasta 1a mi Sin bm seida, y por ejemplo, la historia det oven abe, So mes en EB seo Mclean, De aoe a, eto mia ge cenoua a Lenin ia eamparsléa com ol Teglnren sctgger sere ae cera egado a ceca sucesivamente que Is manifest, eg Se ean ean n. ete a nate ge Se Fue Pract sel re irae in er tia noeé isa, eee fio proclame de pronto ave i pave Ta ebelion dich entonces 220 ‘ver ya: que una revolucién condenads, para durar, a negar ‘ht voeacién unlversal, o a ronunciar asi misma para ser tniversal, vive de prineipios falsos Enize tanto, estos principios siguen funcionando por ene ‘ma de millones de hombres. El sueRo del Imperio, contenido por las realidades del tiempo y del espacio, sacia su nostalgia on 185 personas. Las personas no son hostiles al Imperio Solo coma individuos: el terror tradieionual podria bastar en exe caso, Le son hoatiles en 1a medida en que 1a natu ralera humana no ha podido hasta ahora vivir de la historia ‘olay se le ha escapade siempre por algin lado. El Imperio Supone una negacion y una certidumbre: la certidumbre e la infinita plasticidad del hombre y la negacion de Ia paturaleza humana. Las téenieas de propaganda sirven para redir esta plasticidad y tratan de hacer que coincidan Ia reflexién y el reflejo eondicionado. Autorizan a firmar un pecto con aguel a quien durante aftos se ha designado como 1 enemigo mortal. Mucho més: permiten invert el efecto psicoldgieo ast obtenido y alzar nuevamente a todo un pueblo Contra ese mismo enemigo. La experiencia no ha terminado todavia, pero su principio es l6gieo, Si no hay naturaleza hhumana, la plasticidad del hombre es, en efecto, infinite E] realismo politico, en este grado, no es sino un roman. ticismo sin freno, un romanticismo de la efieacia, ‘Se explica asi que ol marxismo ruso Techace en su tota- lidsd, y' aunque sepa servirse de él, el mundo de lo irra ional, Lo irracional puede servir al Imperio, asi como ref tarlo. Eseapa al cdleulo y sélo el eélculo debe reinar en el Imperio. El hombre no es sino un juego de fuerzas sobre el que se puede pesar racionalmente, Marxistas inconside- rados han creido que podian conciliar su doctrina con la e Freud, por ejemplo. Se Jes ha hecho ver bien y répida- mente que Freud es un pensador hereje y “pequetio bur wuts”, porque ha saeado a la luz To inconsciente y le ha conferido por lo menos tanta realidad como al superyo Social Este inconsciente puede entonces definir la origina. ligad de una naturalera ‘humana opuesta al yo histérico. FI hiombre, por el eontrario, debe reducirse al yo social y Facional objeto del céleulo. Por to tanto, ha habido que subyuar, no solamente la vida de eada uno, sino también el aconteeimiento més irracional y solitario, cuya espera scompaia al hombre durante toda su vida. Ei Imperio, en 221 su exturzo convalso hacia reine definitive, onde» ite ar la inert . ‘Se puede someter a un hombre vivo y reducirlo al a histico decors. Pero si muere negando reafra una nat Tales man ue recat ta Pot NSSeato no es presentado y mucrto ante el mundo salvo Si consiente‘en decir que st Iauere rd unt 9 confrme fon el impesio de la cos, Hay que morirdesbonrado © fovser yarn en la vidn ni en la mocre, En este atin fun nose muere, co dsaparee. Del smo modo, el eon: Cena, sein asin, ese cage poeta lene tnente¢Intodce una greta en [a totaidnd, Pero el conde udovno es casugndo,e6cleeado de mlevo en la (lala, Cites ie sng ae tmpen S tansorma eh zodeie fee progssin, tan Inigpensble, por fo dems, ave at rg bo te tind red goa ble ro srk jungado culpable porque la product To neces Eistema ru de eeenracon ba Faden ecto, e ialecico del gobiemo do ls personas tle adminis ‘Tason de tas cosas, pero conundiendo Ta persona yla cos. asta enemigo debe colaborar en la obra oman. Puera deh impert ne hay salvaion, bate Imperio eso sell den Stistad, Pero esta amistad es lade at cots, Dues el amigo No puede sor preferigo al nperi. La amistad de las perso tus) no hay Ge ella otra Gefiicin, ela sliaridad part ‘ue, hasta la tvert, ects lo que.no pertanece al eno Ge'ls amlad. La amistad de as cosas es In amistad en fever and tol, Gu gue, cuando debe Segurare, a “te cada sno. Quen ama au aml 6 sta amigo le ama enel presente 9 To revlucén no quiere Sinar sos un hombre que ho existe todavla, Amar eh Ekri'manecs, matar a hombre perfecto que debe nacer on in Fveln. Bn ts par qu ie da aye fernc a todo desde shor En el relna de las personas {os hombres se unen mediante et afeeto:en el impero de lat Goan hombres se unen mediante la Staton. La cludad Ge se queria fraternal ee conviere en un hormiguero de ‘Fombres slat. ‘ire lato, slo el furor ercional de un bruto puede imeginar que haya que torurarsidieamenta a Jos hombres fet ober su” consentimient, No” et entonces sino um ombre aue subyuga a ele en wn inmundo seoplamiesto 222 e personas. El representante de la totalidad racional se contenta, por el contrario, con dejar que la cosa tome en cl nombre la precedencia sobre Is persons. El espiritu mis alto es rebojado primeramente al rango del espiritu. mas bajo por ta téenica policial de ta amalzama, Luego cinco, diet o veinte noches de insomnio canseguirin une eonvicelén HVusoria y darén a luz una nueva alma muerta, Desde este Punto de vista, la nica revolucign peicoldgiea que ha cono eid nuestra época, despues de Freud, la ban realizado Ia N.K.V.D. y las policias politieas en general. Guladas por ‘una hipétesis determinista, calculando los puntos débiles el grado de elasticidad. de las almas, estas nuevas téenicas hhan hecho retroceder uno de los limites del hombre y tratan, e demostrar que ninguna psicologla individual es original ¥ que la medida comin de los caracteres es la cosa. Han ‘ereado literalmente Ja fisica de las almas. Desde entonces se han transformado las relaciones huma- nas tradicionales. Estas transformaciones progresivas carse terizan al mundo del terror racional en que vive Europa en diferentes grados. El didtogo, relacion de persoslas, ha sido reemplatado por ia propaganda 0 la polémiea, que son dos especies de mondlogo. La abstracciGn, propia del mundo de as fuerzas del eéleulo, ha sustituido a las verdaderas pesto ‘es, que pertenecen al dominio de la came y de fo icraciona La tarjeta que sustituye al pan, el amor y 1a amisted some: fides a 1a doctrina, el destino’ al plan, el eastigo llamado Rorma y la produccién que sustituye a la ereacién viva, deseriben bastante bien 2 esa Europa descarnade, pobla con los fantasmas, vietoriosos o sometidos, det poder. “Qué 1iserable —exelamaba Marx— es esta sociedad que no cone. ‘ce mejor medio de defensa que el verdugo!" Pero el verdugo ‘Ro era todavia el verdugo fildsofo y por lo menos no aspiraba 41a filantropia universal La contradiceién ultima de la revoluetOn més grande que tha conocido la historia no es tanto, después de todo, que aspire a la justicla « través de un cortejo ininterrumpide de injusticias y violencias, La desdicha de la servidumbre © del embaucamiento perteneee a todos los tiempos. Su tra: edia es la del nihilismo, se confunde con el drama de Ia fnteligencia contemporénea que, aspirando a 10 univers ‘scumula las mutitsciones del hombre. La totalidad no es, vunidad, BI estado de sitio, aunque se extienda hasta los 223 limites del mundo, no es la reconcilicién. La reivindiescién e la Ciudad universal no se mantiene en esta revolucion ‘sino rechazando Iss dos terceras partes del mundo y Ia hherencia prodigiosa de los sigios; negando, en provecho de Ia historia, la naturaleza y la belleza; despojando al hombre de su fuerza de pasion, de duda, de dicha, de invenclon singular, de su grandeza, en un palabra. Los principios due se dan los hombres terminan imponiéndose a sus inten clones mas nobles. A fuerea de disputas, de luchas incesan- tes, de polémicas, de excomuniones, de persecuciones sufti- das y realizadas, 1a Ciudad universal de los hombres libres y fraternales deriva poco a poco y deja el lugar al nico lniverso en el que ls historia y Ia eficacia pueden ser eri das, efectivamente, en jueees supremos: el. universo del proceso. ‘Cada religién gira alrededor de Ias nociones de inocencia ¥y culpabilidad. Prometeo, el primer rebelde, recusaba, no ‘obstante, el derecho de castigar. Zeus mismo, Zeus sobre todo, no es bastante inocente para que se le olorgue ese derecho. En su primer movimiento, la rebelién nega, por Jo tanto, el eastigo de su viaje agotador, a rebelién vuelve ‘a tomar la nocién religiosa del castigo ¥ la pone en el eentro dde su universo, El juez supremo no esta ya en los eielos; {6 la historia misma, que sanciona como divinidad impli fable. A su manera, ia historia no es sino un largo castigo, pues la verdadera recompensa no seri saboreada sino al final de tos tiempos. Bstamos lejos, al parecer, del marxismo y de Hegel, y mucho mas lejos todavia de los primeros rebel- des. Sin embargo, todo pensamiento puramente histdrico se ‘soma a estes abismos, En la medida en que Marx predecia realizacion de la ciudad sin clases, en la medida en que stablecia asi la buena voluntad de la historia, toda demora en la marcha liberadora debia ser imputada a la mala volun tad del hombre. Marx ha vuelto a introducir en el mundo Aescristianizado la culpa y el castigo, pero frente a Ia his toria. El marxismo, en uno de sus aspeetos, es una doctrine de culpabilidad en cuanto al hombre y de inocencia en ‘euanto a Ia historia. Lejos del poder, su traduccion histériea fra la violencia revolucionaria; en la cima del poder, corria fl peligro de ser Ia violencia legal, es decir, el terror y el proceso. Por otra parte, en el universo religioso el verdadero juicio 224 eda pa mis tarde; no es neesrio qu e castgado inmediatamente y que a inocenela quedo onset fala: En el seo univers, yor el coming, ae, net hunciado por la historia debe sero inmate oie ee Js culpa coincide con el focus yay seen Pues ‘er go Bai Dorel by Scho nk cr Tio se hall somelifo'y Soot cm Gel Tito, de quien no sabemes, copia es, aegin se nor ice, sca oon ulbabie, Ma sido demunciad, pero todsea ne te {fsido, Cuando se le devrbe sera evidente fe caer a 19 dems, Is inocencia provisional Go fesks eae fanto, que sus Juece de ahore no aes ste a aerin conateradn tat a neon re beinlvted desde lo alto de su ‘cibarel as de cemento en que agoriaan log Snes sla historia? La garantaets'en su laden neat {Gv ta prusha? Su trunfo perpetu, El mone ee Habria asi una gracia historia ', cuyo poder es el nico ‘gue puede deseubrir los propésitos y que favorece 0 exco. ‘mulga ai subdito del Imperio. Para defenderse de sus capri has éste no dispone sino de la fe, tal, por lo menos, como s¢ la define en los Ejercicios expirituales de San Ignacio “Nosotros debemos siempre, para no extraviarnos nunca, ‘estar dispuestos a creer que es negro lo que yo veo blanco sila Iglesia jerdrquica lo define ai", Esta fe activa en los representantes de la verdad es la Gnica que puede salvar al sibdito de los misteriosos estragos de la historia, Todavia no esti libre det universo del proceso, al que esté ligado, Por el contrario, por el sentimiento histrio del temor. Pero sin esa fe corre siempre el peligro de convertirse en un er ‘minal objetivo sin haberlo querido y con las mejores inten. ciones det mundo. En esta nocién eulmina, por fin, el universo del proceso, Con ella se vuelve a cerrar la onda, Al término de esta larga Insurreccién en nombre de Ia inocencia humana, surge, fa virtud de una perversion esencial, la afitmacion de la culpa Bilidad general. Todo hombre es un criminal que se ignora El eriminal objetivo es, justamente, el que erefa ser inocente Fl creia que su acciéa era subjetivamente inofensiva,o hasta favorable para el porvenir de Ia justicia, pero le demuestran que objetivamente ha perjudicado a ese porvenir. ;Se trata de usa objetividad clentifiea? No, sino histariea, {Come te ‘Puede saber ai el porvenir de Ia justicia queda comprome. Udo, por ejemplo, por la denuncia inconsiderada de una {injusticia presente? La verdadera objetividad consistria en juagar os hechos y su tendencia por los resullados que se Pueden observar cientificamente. Pero la nocién de culpe, Bilidad objetiva demuestra que esta curiosa objetivided no 1¢ funda sino en resultados ¥ hechos accesibles solamente a Ja elencia del ato 2000, por 1o menos, Entre tanto, se resume fn una subjetividad interminable que se impone’ los otros ‘como objetividad: es Ia definiciOn flosdtica del terror. Esta, objetividad no-tiene sentido definible, pero el poder le ders lun contenido al declarar culpable lo que no apruebe. Con. sentird en decir, © en dejar que digan ios filésofos que iven fuera del imperio, que corre asl un riesgo con respects 2 "La asta de ie razén, em of universe lstéree,vueve pla ter el problema del mat 296, 2h aun oan tis Ram gon is ster ccd re dispuesto a demostrar We no la desapruet cups 45, ae ener apt tine nee or Io tnt, contra aniston ae steno. tte sce Se bls ater ampoce tat; hy gue ried es ibe, Palo Ta mirada amargeeae ioe! Bn el sgtosx'el dominio estate SHAE Meisidore cobares; hay que orgaitacos. Les. gustan el placer y ta ‘Seat tay ue eaetrena Fh pera earae Scere mil de fon dan. As Promete, 2 ex Severe on maetr que enseaprimeramente y Tego ode- se uchave prtona fodeia 9 te hace agolacora, Los ‘ombrer ‘ddan Ge-que pueden leger a in sda el ol de ete cua esse Hy que slvaren de els mise. Ei hdtoc tes lee entonces gue conoce In eiudad 9 que ch nice que ln cone ‘quienes dufen do ello sein Sfrjaor st diet ced tna tocar fad coma fisvo a as aves ravin,Lae otto mcharin en adelas etre tnlbiag, dtr de esto pengtiv soll. Selo Frome se hecho dio 9 eina sabre lo soledad de los ome, Bevo slo ha conglstndo la roledad ya crvlded fe" Zeus noea ya Prometey er Cee Bl verdadero, el Sterno Prometeo be fomado ahora el vostro de una de us Siclimgs, EI'miome rite slice de fondo de ar edades, Hive resonendo en el fondo del deserta do Beli REBELION ¥ REVOLUCION revoucin de 1s princiios mata a Dios en a persona der representa La teolion detail Xx meta to te queda de Dios en lo pinipos simon conse € Sitio istic. Cealesquers que sean tego lor eaminos {ur toma este nblime desde 1 nstante en que quiere ‘rear‘en ino fern de fola Tesla more, contre et tempo de Cesar, Elegr In hstorn lin sola e9eleit {Tahsin tony as emebaneay'€@ a reel moma Gules se precptan en Tn tora en nombre de 10 le: il mundo’ or po tne seni suo, ence a eridumire > ol terror van 2 parar al universe Concentroeton Gules se nates prediango ural. Sotad stslita encuentran Ie servigumbre yl terror fan a para al"unven Ge ja coneentrsisn El fasetome {ulere nstsurar el advenimieno del superhombre met Shee. Deseobre en seguida que Dios, exe, 8 gle Stoo aqui. per ane todo tl dueho de ia muerte $i el Fabre nuiere hacrse Dies args el derecho. de vida Crust asbre lo em, Fabricant de cadaveren Ye Sobhomtres, mums en subhombre no Dias, sn0 UR 228 servidor innoble de la muerte. La revolueion racional quiere, por su parte, realizar el hombre total de Marx La Voce, Ae i historia, desde el momento en que es aceptads taish, mente, 1a eva poco a poeo, contra su pasién may alta, ¢ ‘mutilar at hombre cada vez mis y a transformarse ella min mma en erimen objetivo. No es justo identificar les fines del fascismo con los del comunismo ruso. El primero sist Doliza ta exaltacién del verdugo por el verdugo mismo, El segundo, mas dramitico, Ia exaltacién del verdugo por las victimas. B! primero no sofié nunca con liberar a todes los hhombres, sino solamente a algunos de ellos subyugando. 4 los otres. El segundo, en su principio més profundo, aspica 4 liberar a todos los hombres esslavitandolos a todos prov. sionaimente. Hay que reconocerle la grandeza de le inten, cién. Pero es justo, por el contrario, identiicar sus medios com el cinisme politicos que ambos han tomado de la misma fuente, el nibilismo moral. Todo ha rucedido como ai lor Aescendientes de Stirner y Netchalev utilizasen a los der. ccendientes de Kallayev y de Proudhon. Los mihilistas estén, actualmente en el trono. Los pensamientos que Dretenden conducir a nuestro mundo en nombre de la revolucién se hhan_ hecho, en realidad, ideologias de consentimiento, mo de rebelién, Por eso la nuestra es la époea de las teenicas privadas y piblieas de aniqullamiento, La revolucién, obedeciendo al nihilismo, se ha vuelto, en efecto, contra sus origenes rebeldes, El hombre que odiaba 2 Ja muerte y al dios de la muerte, que desesperaba de la fupervivencia personal, ha queride’liberarse en la inmot- talidad de Ia especie. Pero mientras el grupo no domine al ‘mundo, mientras la especie no reine en él, hay que seguir ‘muriendo, El tiempo apremia entonces, la persuasién exige fl ovio, 1a amistad una construccisn sin fin; el terror sigue siende, por lo tanto, el camino mis corto para la inmor. {alidad. Pero estas perversiones extremas gritan, al mismo tiempo, la nostalgia del valor rebelde primitivo, La reve. lucién contemporénea, que pretende negar todo valor, e8 Ya, en si misma, un juiclo de valor. Ei hombre quiere reinat om ella, :Pero para qué reinar si nada tiene sentido? Pera qué la inmortalidad si el rostro de la vida es terrible? No hey pensamiento absolutamente niilista sino, quizis, en ¢l fuleidio, asi como no hay materiaitmo absolute, La des truccién del hombre afirma también al hombre. El terror 229 y log campos de eoneentracién son los medios extremos que Utila el hombre para escapar de la soledad. La sed de tunidad debe realizarse inclusive en la fosa comin. Si matan hombres es pordue niegan Ia condicién mortal y quieren la inmortelidad pera todos. Entonces los matan de cierts manera. Pero prucban al mismo tiempo que no pueden pres- indir del hombre; sacian una espantosa sed de fraternidad. a criatura debe tener una alegria y, cuando no tiene ale- ‘ela, necesita tna eriatura”. Quienes rechazan el sufrimiento de ser'y de morir quieren entonces dominar. “La soledad fs el poder", dice Sade. Hoy dia el poder, para millares de folltarios, y puesto que significa el sufrimiento ajeno, con- fiesa la necesidad del préjimo. El terror es el homenaje aque los. rencorosos solitaros terminan rindiendo a la fra ternidad de los hombres. ‘Pero el rbilismo, sino existe trata de existr,y esto basta para desertar del mundo. Este furor ha dado a nuestra época 5 rostro repugnante. La tierra del humanismo se ha conver. fido en esta Europa, terra inhumana. Pero esta época es 1s nuestra 7 no podenos renegar de ella. Si nuestra historia fes nuestro infierno, no podemos apartar la vista de ella Este horror no puede ser eludido, sino asumido para supe rarlo, por los mismos que lo han vivido lieidamente, no For las que, habiéndolo provocado, se ereen eon derecho @ Juzgarlo, Semejante planta no ha podido brotar, en efecto, sino en tun espeso terreno de iniquidades acurmuladas. Al final de una lucha a muerte en la que la locura del siglo rmezélaindistintamente a los hombres, el enemigo sigue sien- do el hermano enemigo, Aunque se denuncien sus errores, tno se le puede despreciar ni odiar: Ta desdicha es hoy i atria comin, el dnieo reino terrenal que haya respondido 2 la promesa Tia aforanza det reposo y de 1a paz debe ser rechazads; coincide con la seoptacién de la iniquidad. Quienes Horan pensando en las sociedades dichosas que encuentran en 1a historia, confiesan lo que desean: no el alivio de 1a miseria, sino su silencio, ;Loade sea, por el contrario, el tiempo en ‘que Ia miseria grita y demora el sueno de os gue estén hhartos! Maistre hablaba-ya del "sermén terrible que la revo: lucien predicaba a los reyes", Lo predice actualmente, y dde manera més urgente todavis, a ios grupos selectos des- hhonrados de esta poca. Hay que ofr este sermén. En toda 230 palabra y en todo acto, aunque sea criminal, yace la promess, e un valor que hay que buscar y poner de manifieste. No s@ puede prever el porvenir y quizas sea imposible el renaci miento. Aungue la dialectic histories sea falsa y criminal, fl mundo, después de todo, puede realizarse en el erimen, Sigulendo una idea falsa, Aqui se rechaza simplemente esta fespecie de resignacin: hay que apostar en favor del rena. cimiento, Por otra parte, slo nos queda renacer o morir, Si hemos Megado al momento en que la rebelion aleansa su contra iceién mis extrema al negarse a si misma, se ve obligada 2 perecer con el mundo que ha suscitado 0 # volver a encon- trar una fidelidad 5 un evo impulso, Antes de seguir adelante hay, por lo menos, que poner en claro esta contre diceidn. No se la define bien evando se dice, como muestros existencialistas, por ejemplo (sometidos ellos también, por 1 momento, al historieismo y sus contradiceiones)!, que Ihay un progreso de a rebelién a la revolucidn y que la rebolién no es nada si no es revolucionaria. La contradiecién cs, en realidad, mis estrecha. El revolucionario es al mismo tiempo rebelde © ya no es revolucionario, sino policia y funeionario que se vuelve contra la rebelién. Pero si es rebelde, termina alzandose contra la revolucion. Por lo tanto, no hay progreso de una actitud a otra, sino simultancidad ¥ Contradiccion que erece sin cesar. Todo revolucionario ter ‘mina siendo opresor o hereje. En el universo puramente histérico que han elegido, rebelién y revolucién van @ parar al mismo dilema: © la policia o Ia loeura En este plano, ls historia por si sola no ofrece fecundidad alguna. No es fuente de valor, sino todavia de nihilismo. {Se puede erear, al menos, el valor contra Ia historia en el plano Unico de ia reflexion externs?*Esto equivale a rati ficar Ia injusticia histériea y la miseria de los hombres ‘La calumnia de este mundo eva al nihilismo que defini6 ‘Nietzsche. Ei pensamiento que se forma con sdlo la historia, ‘como el que se vuelve contra toda historia quitan al hombre fel media o Ia razén de vivir. El primero le empuja a Ia extrema minoracion del “ipara qué vivir’; el segundo al sana Imora Hay" que eoperar eet mora Peron verduders fet {Sd Sra" to ‘cent ster 9 vedi oo te nes 231 ‘zebmo vivir?" La historia, necesaria, no suficiente, no es, ‘por lo tanto, sino una causn ocasional. No es ausencia de Yalor, ni el valor mismo, ni tampoco el material del valor Es le ocasion, entre otras, en que el hombre puede experi mmentar la existencia todavia confuse de un valor que le sirve pata juzgar la historia. La rebelién misma nos 10 promete. La revolucién absolute suponia, en efecto, la absoluta piasticided de la naturaleza humana, su reduceién posible al estado de fuerza historica. Pero la rebelién es, en el hhombre la negscion a ser tratado como cosa y a quedar reducido la simple historia, Es la afirmacién de una matte Taleza comin 2 todos los hombres, que escapa al mundo Gel dominio. La historia, elertamente, es uno de los limites del hombre; en ese sentido tiene razbn el revolucionario, Pero el hombre, en su rebelidn, pone a su ver un limite a Ia historia. En este limite nace la promesa de un valor. Es el rnecimiento de este valor lo que Ia revolucién cosérea eom- bate en Ia actualidad implacablemente, porque simboliza su verdadera derrota y Ia obligacién en que se ve de renunciar a sus prinelpios, En 1950, y provisionalmente, la suerte del undo no se juega, come parece, en la Tuchs entre le pro uceién burguesa y la produccién revolucionaria; sus fines tern Jos mismos, Se juega entre las fuerzas de la rebelién y las de Ia revolucién cesizea. La revolucion triunfante debe Dprobar, por medio de sus policias, sus procesos y sus exeo- Inuniones, que no hay naturaleza humana. La rebelién humi- Tada, mediante sus contradicciones, sus sufrimientos, sus derrotas repetidas y su orgullo incansable, debe dar su con: jo de dolor y esperanza a esta naturaleza "Me rebelo, hnego existimos", decia el eselavo. La rebe lién metafisiea aftadid entonces el “existimos solos” de que vivimos todavia al presente. Pero si estamos solos bajo el clelo vaclo, si, por o tanto, hay que morir para siempre, febmo podemos existir realmente? La rebelién metafisiea ‘waté entonces de hacer el ser con el aparentar. Después de lo cual los pensamientos puramente historicos han ve- ‘ido a decir que ser era hacer. No éramos, pero debiamos {er por todos los medios, Nuestra revolueién es una tenta- tiva para conquistar un ser nucvo, para hacerlo, fuera de toda regla moral. Por eso se condena a no vivir sino para Ia historia ¥en el terror. El hombre no es nada, segin 232 ‘lla, si no obtione en ia historie, de grado o por fuerza, el ‘contentimiento unnime. En este punto preciso xe pasa el limite, y la rebelion es traicionada primeramente, ¥ luego légieamente asesinada, pues nunca ha afirmado en su mo- vimlento mis puro sino la existencia de un limite, justa mente, y el ser dividide que somos: no es en su origen la nuegacién total de todo ser. Por el contrario, dice al mismo tiempo que si y que no. Es el rechazn de una parte de 1s cexistenela en nombre de otra parte que exalta. Cuanto mis Profunda es esta exallacién tanto mas implacable es el re- ‘hata, Luego, en el vértigo y el furor, Ia Febelién pasa al todo 0 nada, # la negacién de todo ser y toda naturalezs ‘humana, reniega de si misma en este momento, La nega clén total es la unica que justiica el proyecto de una tote. lidad que eonquistar. Pero la afirmacion de un limite, de tuna dignidad y de una bellezs comunes 2 los hombres no tae aparejada sino la necesidad de extender este valor a todos a todo y de marchar hacia la unidad sin renegar de los origenes. En este sentido la rebelién, en st auten tieidad primera, no justifies ningin pensamiento puremen- te historieo, La relvindieacion de la rebelién es 1a unidad; Ja reivindieaci6n de Ia revolucién historica es Ia totalidad, ‘parle del no apoyado en un si; la segunda, de j6n absoluta, y se condena a todas las servidum- ‘bres para fabricar un si aplazado pare el final de los tiem. ‘pos. Una es creadora, la otra nihilista. La primera se dedica 4 crear para ser cada vez mas; la segunda esté obligada a producit para negar cada ver mas. La revolucién histérica 4 obliga a hacer siempre, con la esperanta, sin cesar de- fraudada, de ser un dia. Ni siqulera el eonsentimiento uni rime bartard para crear el ser, “Obedeced”, decia Federico 1 Grande a sus sUbdites. Pero en lz hore de la muerte {ijo: “Estoy cansado de reinar sobre esclavos”. Para evitar ste destino absurdo la revolucién esth y seguird estando condenada a renuneiar a sus proplos principios, al nihil ‘mo y al valor puramente historico, para volver a encontrar Ta fuente creadora de la rebelién. La revolucién, para ser creadora, no puede preseindir de una regla, moral o meta fisiea, que equilibre el deliro histéreo, No slente, sin duda, sino Un desprecio justfieado por la moral formal y embau- fadora. que encuentra en la sociedad burguesa. Pero su locura ha consistide en extender exe desprecio a toda rei- 233 vindieacl6n moral. En sus origenes mismos y en sus im pulsos més profundos se halla uns regla que no es formal Y gue, no obstante, puede servirle de guia. La rebelién, ea stecto, le dice y le dirk cada ver ms fuertemente que hay ‘que tratar de hacer, no para comenzar # ser un dia, @ los ojos de un mundo redueido al consentimiento, sino en fun- cid de ese ser oscuro que se deseubre ya\en el movi riento de insurreecion. Esta regla no es formal ni esté s0- tmetida a Ia historia; es lo que podremos Precisar al deacu. brirla en su estado puro en la ereaeiOn artistes. Anotemos solamente de antemano que al Me rebelo, luego existimos” Y al "Existimos solos” de ta rebelién metafisica, la rebelién Contra la historia afade que on vez de matar y de morie para producir el ser que no somos, tenemos que vivir y hacer vivir para erear lo que somos 234 Vv. REBELION Y ARTE El arte también es ese movimiento que exalta y nicga al mismo tempo. "Ningtn artista tolera lo real", dice Nietz sche. Es clerto; pero ningin artista puede prescindir de lo real, La creacion es exigencia de unidad y rechazo del mun- fo. Pero rechaza al mundo a causa de lo que le falts y ox nombre de lo que es a veces. La rebelién se deja observar aqui fuera de Ia histori, en estado puro, en su complies: ‘ion primitiva, Por lo tanto, el arte nos debera ofrecer una ‘ltima perspectiva con respecto al contenido de la rebelién. Se observari, no obstante, Ia hostilidad al arte que han ‘mostrado todos los reformadores revolucionarios. Platon se ‘muestra todavia moderade. No trata sino de la funcién mentirosa del lenguaje ¥ no destierra de su repiblice sino fos poetas. En cuanto a lo demés, pone a la belleza por fencima del mundo. Pero el movimiento revolucionario de lee tiempos modernos esineide con un proceso del arte que rng ha terminado todavia. La reforma elige Ia moral-y des terra a la belleza, Rousseau denuneia en el arte una corrup- ‘eign agregada por In sociedad a la naturaleza. SaintJust fecha pestes contra los espectdculos y en el hermoso pro- fgrama que prepara para la “Fiesta de Ia Razén” quiere ‘Que It Razén sea personificada por una persona "virtuosa ‘mis bien que bella”. La Revolucién Francesa no erea ar- Lista alguno, sino sélo tun gran periodista, Desmoulins, tun eteritor elandestino, Sade. Al unico poeta de su época 1c guillotins. El nico gran prosista se destierra en Londres ¥ aboga en favor del eristianismo y Ia legitimidad. Un poco ‘ms tarde los saintsimonianos exigirén un arte “socialmen- te Gti”, "El arte para el progreso” es un lugar comin que circula durante todo el siglo y que Hugo repite sin conse- {Buir hacerlo convineente, Solamente Vallés aporta a la mal: 235 icin del arte un tono de impreeacién que lo autentica Exte tone es también el do los nibilistas rusos. Pisarey 4 roclama la decadenein de los valores estéticos en benefi- cio de los valores pragméticos, “Preferiria set un zapatero uso que un Rafael ruso”. Un par de bolas es para él més ‘iti que Shakespeare, EI nibilista Nekrasov, poeta grande ¥ doloroso, afirma, sin embargo, que prefiere un troeo de ‘queso a todo Pushkin. Es conocida, finalmente, la exco. munién del arte pronuneiads por Tolstol. La Rusia revo. fueionaria termina dando la espalda a los mérmoles de Ve. hus y Apolo, todavia dorados por el sol de Italia, que Pedro el Grande habia hecho llevar a su jardin de verano de San Petersburgo. A veces la miseria se aperta de las dolorosas imfgenes de Ia dicha. ‘La ieologia alemana no es menos severa en sus acusa- clones. Segin los intérpretes revolucionarios de la Feno. ‘menologis, no habré arte en la sociedad reconcitieda. ‘La Deliess sera vivida, no imaginads, Lo real, enteramente ra. clonal, apaciguaré por s{ solo todas las sedes, La critica de Is concieneia formal y de los valores de evasién se ex Henide naturalmente al arte, El arte es detertsinado. por su épocn y express, como diré Barx, los valores privilegiados @e la clase dominante, No hay, por lo tanto, més que un solo arte revolucionario, que es, justamente, el arte puesto a servicio de la revojucisn, Por'lo demés, el erear la be Leta fuera de la historia del arte contraria el Unico esfuerzo racional: 1a transformacion de la historia misma en belleza absoluta, El rapatero ruso, desde el momento en que tiene conciencia de su papel revolucionario, es el verdadero eres dor de Ia belleza definitiva, Rafael no ered sino wna belleza asajera que no podré comprender el hombre nuevo. ‘Marx se pregunta, es cierto, cémo la belleza griega puede ser todavia bella para nosotros. Responde que esta belleza cexpresa la infancia ingenua de un mundo, y que nosotros tenemos, en medio de nuestras Iuchés de adultos, la nostsl- fia de esa infancia. zPere eSmo pueden ser todavia bellas ‘Para nosotros ias obras maestras del Renaelimiento itsMano, Rembrandt y el arte chino? Qué importa! E1 proceso del arte se ha iniciado definitivamente y eontinda al presente ‘con la complicidad embarazosa de artistas e invclectuales edicados a calumniar a su arte y su inteligencia. Se adver tird, en efecto, que en esta lucha entre Shakespeare ¥ el 236 rapatero no es el zapatero quien maldice @ Shakespeare 0 fla belies, sino, por el contrario, quien sigue leyendo a Snakespeare y no‘preflere hacer ins botas, que nunea podrd hacer, por lo demés, Los artistas de questra época se parecen 1 los eaballeros arrepentidos de Rusia del siglo 0x; su mala concieneia eonstiiaye su excusa, Pero lo dltimo que un frlita puede sentir ante su arte es el arrepentimiento. Es sobrepasar la humildad sencilla y neeesaria pretender que se deje también la belleza para el final de los tiempos y, ‘entre tanto, se prive a todo e! mundo, inclusive al zapatero, ide exe pan suplementario de que tue mismo se he apro: vechado. sta locura ascética tlene, no obstante, sus razones, las cuales, por lo menos, nos interesan, Revelan, en el plano testétic, la Micha ya deseriea de Ia revolucién y la rebelién En toda rebelién se deseubren la exigencia metafisica de 1a ‘unidad, Ia imposiblidad de asirse a ella y Ia fabricacién de un universo de reemplazo. La rebelion, desde este punto ‘de vista, es fabrieante de universos, Esto define también al arte. La exigencia de la rebelién, para decir verdad, es en parle una exigencia eslética, Todos Tos pensamicntos rebel- ‘Jes, como hemos visto, se lustran en una retériea 0 en un luniverso cerrado, La retérlea de las murallas en Luerecio, Tos conventos y castlios cerrados de Sade, ln isla 0 la roca romintlca, las clmas solitarias de Nietsche, el océano ele rental de Lautréamont, los parapetos de Rimbaud, los cas tilles aterradores que renacen azotados por una tempestad ie flores, en ios superrealistas; Ia prisiOn, la naci6n atrin ‘herada, el eampo de eoneeniraciin, eI imperio de los libres ‘eselavor, iustran a su manera la misma necesidad de coke vencia ¥ unidad. En estos mnundes cerrados el hombre puede reinar ¥ conocer por fin, Este movimiento es también el de todas lay artes. Et artista rehace el mundo por su cuenta. Las sinfonias de Is naturaleza ne conceen el ealderén. Hl raundo no esté munca Ssleneioso; su mutismo mismo repite eterramente las mismas holus, eon arreglo a vibraciones que se nos eseapan. En evando 2 las que pereibimos, mos entregan sonidos, rara ‘ver un acorde, nunca una melodia. Sin embargo, existe una ‘musica en Ia que las sinfonias terminan, en Ia que la melodia de su forma a sonidos que, por s{ misios, no la tienen; en Ja que una disposicidn privilegiada de las notas, finalmente, 237 sca del dosorden natural une unided satistactora para el spirit el coraeen, "crea cada ver mis —eterbe Van Gogh gue no hay juugar a) buen, Dios en este mundo. Es un estudio Ge'e sbortago™ Toto artista trata de rehacer este extudlo Soe dare et etty que le falta La mds grande y mts am- Bhctom de todas lay artes, I escultura, se empena en fet GTS dies imensiones in higura huidza del borbre, en SSmater el desorden de los gertos s Te unided del gran es Thea cscltora no rechana el pareido que necesita, por El contearon Pero no lo busca ante todo. Lo aue buses, th bu grandes dpocns, es el gesta, el ademdn o la mirada fein ave restran todos los estos y todas las mradas det tmundo: So propésitono es imltar, sino esilzar y aprisionat h'unn expreton signification el furor pasajero de ts cue foro el remolino infnito de ia actitades. Entonce sol rents erige en ef frontn Ge tas eiudades tumultuosas el Modelo ef tipo, 1a inmbvilperfeccién que calmard por wn momento lu incesante fiebre de los hombres. El amante Drivedo del amor potra dar wueltas finsimente alrededor eas Kora arias para caplar To que en el cuerpo ¥ el footto de la mujer sobrevive a tode degradaeén "I principio de la pintora est también en una elec, ‘EL genio mismo —escribe Delacroix, reflexionando sobre tu arte» no es sino el don de genertiar de eles”. El Pinior aise a su modelo, primera manera de unificcl, fos posajs huyen, desrparecen de ls memoria se desir yen mutuniente Por eso el palaisa 0 e pitor de nat Falceas mucrias aisle en el espacio ¥ en el tiempo To ae, hovmalment, cambis con Ia luz, se pierde eo una Derepee: {ne infimta 0 desaperece bajo €1ehoque de otros valores. Ls'primero que hace el patsafista es enmarcer su tela. mine tanto como elige Del mismo mod, is pintara de figura ni en el tiempo el espacio la seein que, normalmente, fe pierdeen eta acid, El pintr procede, entonces 4 {hci Loe grancesereadores son aquellos que, como Piero fella Francesca, dan la imresign de que la fjacion seaba de hacerse 9 el aparto de proyecton acaba de detenerse de fle, Todos sur personajes dan entonces ia impresion de fue, pore} milagro del arte, siguen estando vives aunque ivan eiado de. ser perecederos. Mucho tiempo. despues de su muerte, el flésofo de Rembrant sigue meditando entre Ja Sombra y la lux sobre la misma interrogaci¢n, “Vana cosa la pintura que nos agrada por la semejanz: de los objetos que no nos agradarian’, Delacroix, que cita eélebre frase de Paseal, eseribe con ratén “extrafa” el Estos objetos no podrian agradamos porqu: no los vemos; estén sepultedos y negidos en un devenid erpetuo. .Quién miraba las manos del. verdugo durantt | flagelacién, Jos olives en el camino de la Cruz? Pert representados, arrebatados al movimiento ince sante de la pasion, y el dolor de Cristo, aprisionado en estas ‘imégenes de violencia y de belieza, grita de nuevo todos Jos dias en las salas frlas de los museos. El estilo de un pintor esta en esta conjunciin de la naturaleza y de la his: fen esta presencia impuesta a lo que deviene eonstan- lemente. El arte realiza, sin esfuerzo sparente, ta reconci- liacién de lo singular con lo universal con que sofiaba Hegel GEs, quizis, ésta la raz6n de que las époeas ansiosas de unt dad, como ia nuestra, se vuelven hacia las artes priativas, en ias que la estlizacion es més intensa y la unidad mas rovorativa? La estilizaclén mis fuerte se encuentra siempre al comienzo y al final de las Gpocas artisticas; expliea la Tuerza de negecion y de transposicién que ha levantado a toda ta pintura moderna, con un impulso desordenado hacia cl ser y la unldad, La queja admirable de Van Gogh es ol sito orgulloso y desesperado de todos los artistas. “Puedo prescindir de Dios en la vida y también en la pintara, pero rno puedo, yo, doliente, preseindir de algo que es mas grande ‘que yo, que es mi vida, la facultad de crear” Pero la rebelién del artista contra lo real, y entonces se hace sospechosa a la revolueién (otalitaria,contiene la mis: ‘ma aftrmacion que Ja rebelién espontines del oprimido. El espiritu revotucionario, nacido de la negaci6n total, sintio instintivamente que habia también en el arte, ademés del ‘echaro, un consentimiento; que la contemplacién smenazaba con equilibrar la accién, la bellera y la injusticia, y que, fen elertos casos, 1a belleza era en sii misma una injosticls sin remedio. Ademés, ningtn arte puede vivir del rechez0 total. Asi como todo pensamiento, y ante todo el de la nosignificacin, signifies, asi también no hay arte del absur- do. EL hombre puede autorizarse a denunciar Ia injusticia total del mundo y reelamar entonces una justicla total que 239 wt ae ut at ta a eal, ero m0 26 Safina, cjndo que eta trascendenca encia, morl odie ese mundo » de esta vida, Peto evans i ar denen via esa belies promele dit ay ee peter cuelguer oto est Ti Pact Hae Bybee ns leva aia os ergenes de belts, en le " seen pen doen pepatun ar ave 6 art stor que Daye © cbtar alo hstra, Uno # eonvencer resinte 3 Quer ya eflexiona tne arte QUE, Preis rds oder entrar ene) devenir para dari ele Get fans novela. NOVELA Y REBELION poube searar ig iteratara de consentimien, Oe enessposibe sxPranto con los sglos antiguos y 10s delat caine en count, i srantn, que comitta. Oot uses, era oar entocea To aren de It mpoy modernoy. Sane exe lv ars excecioneh nove eT oi ne fanaa (Teigenet cane on ue novelas Ca I ile ofa Scrola veraeraente ol a, pr ol contrane, oro de eniqucere 7 exenderie persed amon meno meee hasta ern ia 9) woven nace al mismo te {itcg pio de weblion y pone de manifesto, en el Ds ata miss abn tc ar entero”, lee it, 8 ea, ee® go eut Un eric ctl? ha oe move: Ne yA OU Saguira een ou nai HACE aha el spelen suai, Ba tals 60 sempre 9 Dae ont an competeia eon Dit »rrpest See a ere de una amoeenia ol exo o de, novela Gee oe tea emejante cuando, dela Thoma ere Sade Ramee esi econ Te bn Padre 240 BI esfuerzo de Ja gran literatura parece consist en crear universos cerrados 0 tipos perfectos. El Occidente, em sus grandes creaciones, no se limita a recordar su vida cotidiana. Se propone sin descanso grandes imagenes que apasionan y se lanza en su persecuclén, Después de todo, escribir o leer una novela son actos Insélitos. Edificar una historia mediante un arreglo nuevo de hechos verdaderos no tiene nada de inevitable ni de nece- serio, Inclusive si ta explicacién vulgar —para placer del ‘reador ¥ del leetor— fuese clerta, habria que preguntarse fentonces en virtud de qué necesidad Ia mayoria de los hhombres encuentra precisamente placer © interés en histo- ris fingidas. La eritica revolucionaria condena a la novela ‘pura como la evasién de una imaginaeién ocioss. El Lenguaje comin, @ su ver, lama “novela” 2] relate mentiroso del periodista forpe. Hace algunos lustros el uso queria también, ‘contra la verosimilitud, que las muchachas fuesen “nove: lescas”. Con eso se queria decir que esas eriaturas ideales no tenfan en cuenta las realidades do la existencia. De una Inonera general, x ba considerado siempre que lo novelesco se feparaba de la vida y la embellecia al mismo tiempo que Ja traiclonaba. La manera més sencilla y comin de enearar la cxpresion novelesca consiste, por lo tanto, en ver en ella un ejereicfo de evasién. El sentido comén coincide eon la critica revolucionaria, uPero de qué se evade uno mediante Ia novela? {De una realidad que se juzga demasiado aplastanto? Las personas {elices leen también novelas y consta que el sufrimiento extremado priva del gusto por Ia lectura. Por otro lado, el "universo novelesco tiene clertamente menos peso y presencia ‘que este otro universo en el que seres de carne y hueso nos asedian sin tregua. in virtud de qué misterio, sin embargo, ‘Adolfo nos parece un personaje mucho més familiar que Benjamin Constant, y el conde Mosca mucho més que nues- ‘ot moralistas profesionales? Baltac termind un dis una larga conversacion sobre Ia polities y Ia suerte del mundo diciendo: "Y ahora volvames a las cosas serias",refiriéndose 4 sus novelas. La seriedad indiscutible del mundo novelesco, ‘nuestra obstinacion en tomar en serio, en'efecto, los mites innumerables que nos presenta desde hace dos siglos el xenio novelesco, y la aficién a Ia evasién no bastan para ‘expliarl. Clertamente, la actividad novelesex supone una 241 specie de rechazo de 1o real. Pero este. rechato no SePeCe gle hide, Debe verse en él el movimiento de ret une ey alma bella que, segin Hegel, se crea a si misma rada ae cepetbn, un mundo fieticio en el que 1a moral te ca sieccvela eaificante, sin embargo, queda bastante Teioy sole Aa Heeratura; ¥ la mejor de las novelas, Pablo ¥ seer vobea propiamente aflictiva, no ofrece consusla alguno, uM. tradiccién es ésta: e] hombre rechaza al mundo Cae ee tin aceptar abandonarlo, En realidad. los hom. {come erran al monda y en su inmensa mayoris no desea sre go. Lejos de querer siempre alviderI®, sufren, for el Seto. oe egue ne To poseen bastante, extcanos ciudadanos ceae, desterrados en su propia patria, Salvo en lot el tue fulgurantes de la plenitud, toda realidad est por setae eS nclusa, Sus actos se les escapan a otros 2ct0s, Vs) tle ncegarlos con restros inesperados, huyen como el 362 rea mee cia una deserbocadura todavia iarada. Cone: de Timcembecadura, dominsr el curso de Tn corriente, SShxar por fin ia vida como destino, consttuyen su verde Sapte Rizigia en Jo més denso de su patria, Pero esta vision sere or le menos en el conocimient, os reconeiars Por fue, Perigo mismos no puede aparecer, si aparece, sino, em fin cota fugitivo que es 1a muerte: todo acaba en ella. $36 omens ver en el mundo es necesario no volver a set ree: nace esa desdichada envidia que tantos hombres sichiah Por Te vida de los otros. Viendo esas existenciag semen ora we Jes presta una coherencla y una wnidad que Sgrpueden tener, en verdad, pero que parecen evidentes =! 7o Duet. fists no ve sind Ta lines de remate de esas vidas, ceerrzoe cuenta del detalle que las roe. Entonces hacemos a are oa de esas existencias. Las novelamos de una mance arte aevratal, En este sentido, cada uno trata de hacer de st Taarne obra de arte. Deseamos que el amor dure, y sabe wigs due no dura, aunque, por milagro, durase toda una vida, roe ag endo incompleio. Quizds, en esta insgcable neve: aeerie durar, comprenderiamos mejor el sufimiento te sided Ge io supiéramos eterno, Parece que a lis grandes Trea cy eapanta a veces el dolor menos que el hecho de Aut'ho dure, En defeeto de una dicha incansable, un largo ‘Wnniento constituiria, por Io menos, un destino, Pero no ‘es ash y nuestras peores torturas cesaran un dis. Una me os a Jegpues de tantas desesperaciones, un irreprimible faa de vivir nos anuniaré que todo a terminado ¥ que deercmlento no tiene va mas sentido gue Ia dicha sin gmeo de iposcer no es sino otra forma del deseo de ducar as 6) el que Dace el delirio impotente del amor ceria ser, ni siquiera el ms amado y que nos lo retribuye Ning td nunca en nuestro poder, En 1a tierra ervel donde elo gates mueren a veces separados y nacen siempre divi saaia posesion total de un ser, 1s comunién absolute dae e voto el tiempo de 1a vide, es una exigencia impo” aerate dexeo de_poseslon es hasta tal punto insaciable ane puede sobrevivir al amor mismo, Amar es entonces este aie eety emado, El vergonzoso sulrimiento del amante, ‘lleelante solitario, no consiste tanto en no set amado Ya ctaacen saber que el otro puede y debe seguir amando come, Gimite, todo hombre devorado por el deseo ardiente Ee elrar'y de poseer annela para los seres que ba amado la seceded o la muerte. Bsta es la verdadera rebeli6n. Quie eaters exigido, un dia por To menos, 1a virginidad PSoluta de los seres y del mundo; quienes no han tem tpage'de nestalgia e impotencla ante su imposibilidad, quie- blade Cfonces, Femitidos sin cesar a st nostalgia de abo Reh Goae hayan destruido tratando de amar a media altura, abe Ro pueden comprender la realidad de la rebelién y su tree, 7ba destruccién. Pero los seres se escapan sicmpre 5 osotres tambien les escapamos;, carecen de contornos fir. resetisgade ate punto de vista, Ia vida no tiene estilo, No Be fino un movimiento que corre tras su forma sin encom {Sofi nunca, El hombre asi desgarrado buses en vano est Sarina ue fe daria los limites entre los cuales seria rey. ie un sa anv eng wo forma en ee ‘mundo ¥ fste se reconciliara? No hay, fimalmente, un ser que, a contar de un nivel ele- mental de eoneiencia, no se agote buscando las fSrmulas mental ciatudes que darian 2 su existencia la unidad que le fale ‘Aparentar o hacer, el petimetre o el revolucionario canmen ie unidad para set, ¥ para ser en este mundo, Come Sra J laciones patétieas y miserables que se sobreviven veces largo tiempo porque tuna de las partes espera encon rare palabra, el gesto 0 a situacion que haga de su aver tora nus historia terminada y formulada en el tono justo 2a2 243 cada uno se eres se propone In palabra fal, No basta Con'vivr ex neceario uh destino, tn erprar sts muerte for lo tanto, es justo deer que el bombre ene iden den ‘indo ei ue oy n are el nce iferenfe mejor quiere dee nificate: Bta fice at fevani al coatin por encima de un mundo dapeto, de theta Gt pode Srndr raf Be Sula No tae purt'a uns sraion theirs snp. fevnmacien i hued, elie taes, todo etfoers humana obedee finalmenie a xe eaeoirtonabe pre tende ders In via ta forma que no Gene’ El mismo mvt Inlento que putde lear is aderactn del clo 0 8 a esruccn del omibre ea tambien 9a ceaeon nove: tess, que tebe enances su seredad Gis ex en efi, povla fina ve univer en el que 1s seen encuentra a forma, se promuneiin Tes palabras Einle, on aers se entropan fo tees 9 td vita toma frost de eextino?™ El mando noveeso no cx sin le Correccin de ete mundo, de rewerdo cone neo profundo dat hombre. Pues te trata, desde Iueg, dl misma mundo, St sutrmiento, ta menting Yel mot ton lor mitmns Les Protagonivas habla nuestro Sion y pose nue eb: Rindasy nutes fucran, Pro ellen, por lo menos, etren hasta et final de su destino, nunes hay protagonists an tratoradores como los que van hata el extoro. Ge 3 fasion, Kilov Sterogsin, Me. Gras, Suen Sorel 0 principe Cites. Agu es Conde perdefor si mes, acy trminanentonces To gue notte ro aabamen anes Wine Ge La Fayete sce La'Princese de Clove dela cxpertecin mis etremecia. Ella ey an Gide, In sefora Ge Cites y, nin embargo, no Io es, Cust es la ferent 1a Gterencia connie en que in seforn de La Fayette no inureb en el conventoy nadie de quienes i redeatan mule te dexesperacion, No cia dla de que el como por lo tenon fon istantes eagaradarese ese anor sin gil Prono tuve panto fia to sobrevii, Wo poloeg a eat de visio, Aatmente, nade ela moma, bara one Cito au trtado a eli ho fe hibese’ ado te curva, desma 1 Aunaue i novel ngs sing I nona,t dseneracn a {n“Greaperocion et superars: La eraars Geenperada ete oi ma e un Tenguaje perfecto. Tampoco hay historia més nove. Jesca y mas bella que ln de Sofie ‘Tonska y Casimiro en ina Pidiades de Gobineau. Sofia, mujer sensible y bella, que hace «que se comprenda la confesién de Stendhal, “slo las muje. res de gran caricter pueden hacerme dichoso", oblige a Casimiro a que le contlese su amor. Acostumbreda a que Ja amen, se impacienta ante quien la ve todos los dias, ho obstante, nuniea abandons una ealma irrtante, Casimire confiesa su amor, en efecto, pero con el tono de una expo- sein juridiea. La ha estudiado, Ia conoce como se conace 4 al mismo y est& seguro de que ese amor, sin el cual no uede vivir, no tiene porvenir. Ha decidido, por lo tanto, decir la ver su amor y la vanidad de ella, donarle si fortuna —ella es rica y ese gesto carece de conseeuenciss — a cambio de que ella ie pase una pension muy modesta que Je permita instalarse en el suburblo de na ciudad elegida al azar (seré Vilna) y esperar alli la muerte en le pobreza, Casimiro reconoce, por lo demas, que la idea de reeibit de Sofia to que necesitard para vivir representa una concesién 4 Ja debilided humana, la dniea que se permitiré, aparte de enviarle, de cuando en cuando, une pagina en blanco bajo un sobre en el que escribiré el nombre de Sofia. Des. ués de mostrarse indignada, luego eonmovida y més tarde triste, Sofia seepta y todo sucede como habia previsto Casi ‘iro. Este muere en Vilna a conseeuencia de su triste pasién ‘Lo novelesco tiene cusi su Ligiea. Un bello relato no deja de tener esa continuidad imperturbable que nunca existe en Ias situaciones vivides, pero que se encuentra en el andar del fensuefio que parte de is realidad. Si Gobineau hubiese ido 8 Vina se habria aburrido alli y habria vuelto, 0 se habria encontrado alli a sus anchas. Pero Casimiro no conocla 10s eseos de cambio y las mahanas de restablecimiento, Va hasta el fin, como Heatheliff, quien deseaba sobrepasar hasta Ja muerte para Megat al infiern, He aqui, por lo tanto, un mundo imaginario, pero ereado mediante ia correccién de éste, un mundo donde el dolor Puede silo quiere durar hasta la muerte, donde las pasiones nunca se distraen, donde los seres se entregan a una idea fije y estin siempre mutuamente presentes. En @l ae da el hombre, finalmence, a s{ mismo la forma y el limite ealmante {que persigue en vano en su condicién. La novela fabrica el esting a Ia medida Asi hace eompetencia 2 la ereacion y 245 tviunfa, provisionsimente, de ia muerte, Un ant {ibd de an novelas ms célebres mostrara con perspetivas {ada Yer diferentes, que In exerca de Ta novela esd en a8 Srreeiin perpetus, siempre dirigia en el mismo senteo, She fects el artista sabre si experiencia. Lejos de ae ror o paramente forma, esta corrccionseplr, ante todo, invunidad y revela con elo una necesidad metas, La hovel en este cas, es ante Yodo un e}erciio de Ia intl Jonca'arservico de una rensibildad nostalgca o rebelde Sc'podsi eotdiar esta boagueda de la unidad en 1a novela Scaiticatancena y en Melle, Balas, Dostoieesky 0 Tole {or Pero una breve comparacion entre dos tentativas que ‘ration en Tos exremos opuests del mundo noveese, 1a fencion proustiana 9 a novela norteamericana de los ith tron aes bastard para nuestro propos. a'novela nortenmeriana’ pretende encontrar sa unkdad refaciendo al hombre bien soa alo elemental o Ble a sus eluSlones exteriors psu compértamient. 0 elie un se Tiniento'o una pasion de que cart una idea priviegiaa, fom en ruerras novelas lisias. Recher ol andl, It ‘Bingueda de un resorte Peicologico fundamental que exp ry resuma la conducta de un personaje. Por eso la unidad. de‘Ghu novela no es sine na unidad de alumbramiento Su feacacomsite en describe op hombres exterorment, LENS? fone mds inditeentes, en reproduc sia coment ‘SacI incurs hata en as reptiiones 3, en hacer, ft mente como ai los hombres s6-definisen enteramente Por Tee"Sivonomismes cotianos, En ese nivel maquina, eh fect, oe nombres ge parecen asi se explica ese cuoso sexGhn en el gue todos Tor personajes parecen ileream Buble, hasta en ss particulardadesfisieas. esta tdnics blo see lama realista por error. Aparte de que el realm weer ct como ‘werenos, una noeidn incombrensble, «8 Stuy cvideste questo mundo noveleso no sspta ala repro colon pure 9 simple Ge In realie, sino a sa estilaclén Auraria Nace de ura matisién, 7 de una mutacin Tolunaria operada sobre loreal La unidad ast oblenida et 0 yet a, y no de Be oi ata on Fun soca Mts poeple nina covets et pena 246 una unidad degradada, una nivelacin de los seres y det ‘mundo. Parece que para estos novelistas es la vida interna fa que priva a las acciones humanas de Ia unidad y arrebata alos seres entre si, Esta sospecha es en parte legitima, Pero la rebelién, que esté en la fuente de este arte, no puede satisfacerse sino fabricando le unidad a contar de esta reall ad interior, y no negandole, Negarla totalmente es refetirse 1 un hombre imaginario. La novela negra es también una novela rosa, de la que tiene Ta vanidad formal. Edifica, a ssu manera, La vida de los cuerpos, redueida a st misina, produce paradéjicamente un universo abstracto ¥ gratuito, constantemente negado, a su ver, por la realidad. Esta nove Ja, purgada de vida interior, en fa que los hombres parecen ccbservados detras de una vidriera, termina logieamente po- nniendo en escena Jo patolégico al darse como tema unico ‘el hombre supuestamente mediocre. Ast se explics el némero considerable de “inocentes” utillados en este universo. El inocente es el tema ideal de semejante empresa, puesto que no se le define, y enteramente, sino por su comportamiento, Es el simbolo de este mundo desesperante, donde automates ‘esdichados viven en Ia cohereneia mis maquina, ¥ que los ‘ovelistas norteamericanos han elevado frente al mundo mo- dermo como una protesta patétiea, pero estéri 'En cuanto a Proust, su esfuerzo ha consistide en crear, partiendo de Ia realidad, obstinadamente contemplada, un mundo cerrado, ircemplazable, que sélo le pertenecia él mismo y sefialaba su vietoria sobre la huida de las cosas ¥ la muerte, Pero sus medios son los opuestos. Consisten, ante todo, en una cleceién concertada, una meticulosa cole: ‘ida de instantes privilegiades que el novelista elegird en ‘su pasado mig secreto. Tnmensos espacios muertos son recha- 2zades de la vida porque no han dejado nada en el recuerdo, Si-el mundo de Ja novela norteamericena es el de los hom- bres sin memoria, el mundo de Proust no es por si sino una memoria. Se trata solamente de Ta memoria mis diflell y ‘exigente, la que rechaza la dispersién del mundo tal como fs y sace de un perfume vuelto a encontrar el seereto de un luniverso nuevo ¥ antiguo. Proust elige la vida interior ¥, ‘en la vida interior, 1o que es més interior que ella misma, 1 Bernardin de Salat Pierre y ol marqude de Sade, con premient ‘erent, ton low trendore ie 27 ‘quello contra lo que se desmanda en lo real; es decir, lo ‘maquinal, el mundo eiego. Pero de este rechazo de lo reel ‘no Saca In negacion de lo real. No eomete el error, simétrieo del de 1a novela norteamericana, de suprimir lo maquinal Reine, por el contrario, en una unidad superior, el recuerdo perdido y ta sensacién presente, el ple que se tuerce ¥ 108 dias felices de antano, Es difiel volver a Jos lugares de Ja dicha y Ia juventud. ‘Las jOvenes muchachas en flor rien y charlan eternamente ante el mar, pero quien las contempla pierde poco a poco fl derecho de amarlas, asi como aquellas que ha amado pletden ef poder de serio. Esta melancolia es la de Proust En él fue lo bastante potente para hacer que surgiese un reehazo de todo el ser. Pero la aficion los rostros y la Jur Je ataba al mismo tiempo a este mundo. No consintié ue Ins Vacaciones dichosas se perdiesen para siempre. £1 encargé de recrearlas de nuevo de mostrar, contra la muerte, que el pasado se volvis 2 encontrar al final del tiempo, en un presente imperecedero més verdadero y mis rico todavia que en el origen. El anilisis psicclogico de EL tiempo perdido no es, por lo tanta, sino un medie pode. Foto. La grandeza real de Proust consiste en haber escrito EL tiempo recuperado, que parece un mundo disperso } le a una significaciOn al nivel mismo del desgarremiento. Su Vietoria dificil en vispera de la muerte consiste en haber Podido extraer de Ia huida incesante de las formes, s6lo mediante el recuerdo y la inteligencia, los simbolos estre Iecidos de la unidad humana, El desafio mis seguro que uede hacer a la ereaciOn una obra de esta clase consiste fen presentarse como un todo, como un mundo cerrado y lunificado. Esto define las obras sin arrepentimientos. ‘Se ha podido decir que el mundo de Proust era un mundo sin Dios. Si esto es cierto, no lo es porque en ella no se hhabla nunea de Dios, sino porque este mundo tiene Ia amb cidn de ser una perfeccion cerrada y de dar @ la eternidad l rostro del hombre. El tiempo reeuperado, por lo, menos en su ambicion, es la eternidad sin Dios. La obra de Proust, 4 este respecto, parece una de las empresas mis desmesi ‘adas y signifieativas det hombre contra su eondicién mortal Ha demostrado que el arte novelesco rehace la crescion tmisma, tal como nos es impuesta y tal como es recharada. En uno de sus aspectos, por lo meitos, este arte consiste en 248 lesir s 1s crintura contra su creador. Pero, més profunda- ‘mente todavie, se alia con la belleza del tundo's de ice seres contra las potencias de Ja muerte y del olvido, Pot es0 su rebelién ef creadora REBELION Y ESTILO (Con el tratamiento que el artista impone a la realidad afirms su fuerza de rechazo. Pero lo que conserve de ip realidad en el universo que erea revel cot una parte, por lo menos, de lo Te enteramente y obtenemos obras puramen cl contrario el artista elige por razones con frecuencia exte riores al arte, Ia exaltacién de la realidad bruls, teneove 1 realismo. En el primer easo, el movimiento primitive de creacién, en el que rebelién y consentimientor alirmecion ¥ negaciGn estin estrechamente ligados, queda mulilado pars rovecho tinico del rechazo. Se trata entonces de la evaeiae formal de la que nuestra época ha dado tantos ejeraplos y {40 origen nihilista es evidente. En el segundo eeto, el artic, { pretende dar al mundo su unidad quitindole toda pecs, pectiva privilegiada, En este sentido, confiesa su necided Ge unidad, aunque sea degradada. Pero renuncis tambien 4 Js exigencia primera de Ia creacién attistica, Pare mecee ‘cior 1a relativa libertad de Ia eonciencia ereadora, athens 4s Sotalidad inmediata del mundo. #1 acto creador se ices irmar sito ell, renga de si cada ter eh ls season absolut 0 en Ie afirmacin absolute Enel plang sea ee andl como st ve. ae encueniza von Emenee ‘sboado en el plan histnso, Pero si como no hay silo que no termine supe: niendo un valo, ni materialism quel pensase eal mien, 10 termine contradicindose, asi ambien chart fe te realista son nocionesabsurdas. Ning art poate che Zar absolutamente lo rel. La Gorgon ea st dad nn criatra puramente imaginara; su bocies'y ioe eet 249 ‘que 1 coronan pertenecen Ja naturaleze. El formalismo puede llegar a vaciarse eada ver mis de contenido real, pero Ie espera siempre tn limite Hasta Ia geometria pura en ue termina a. veces la pintura abstracta exige también fl mundo exterior su color y sus relaciones de perspectiva EI verdadero formalismo es silencio, Del mismo modo, ei realismo no puede prescindir de un minimo de interpreta ign y arbitrariedad. La mejor fotografia trsiciona ya a lo real, nace de una eleecién ¥ da_un limite a lo que no lo tlene, El artista realist y el artista formal busean la unidad onde no esté, en lo real en estado bruto, 0 en la creacién imaginaria que erce expulsar toda realidad. Por el contrario, la unidad en arte surge al término de le transformacion aque ef artista impone a 10 real. No puede prescindir ni de Ta tna ni del otto, Esta correccién |, que el artista realiza mediante su lenguaje y una redistribucion de elementos to: ‘ados de Io real, e Lisma estilo y da al universo reereado ‘St unidad y sus Mmites, Aspira en todo rebelde, y 1o consigue fen algunos genios, a dar su ley al mundo, “Los poetas —dice Shelley— son Ios legisladores no reconocidos del mundo El arte novelesco, por sus orfgenes, no puede menos de itustrar esta vocacién, No puede consentir totalmente lo real ni separarse de ello absolutamente. Lo imaginario puro no existe y, aunque existiera en una novela ideal que estuviera puramente descencarnada, no tendria significaciOn artistics, pues la primera exigeneia del espicitu en busea de unidad fe que esia unidad es una falsa unidad, pues no se apoya fn Jo real, La novela rosa (o negra), la novela edificante se apartan del arte en la medida, poqueta o grande, en que Gdesobedecen esta ley. La verdadera ereacién novelesca, por fl contrario, utiliza lo real y sélo lo utiliza a él, con su calor su sangre, sus paslones 0 sus gritos. Sélo que le afade ‘ago que lo transfigura. Del misme modo, lo que se llama cominmente novela realista quiere ser la reproducetOn de lo real en lo que éste tiene de inmediato, Reprodueir los elementos de lo real sin ‘legir nada en él seria, si se pudiera imaginar esta empresa, repetirestérilmente la ereacién. El realismo no deberia ser 1 Dette hace moar,» ata obuervacén tlene gran alence, auc ay ue correpe Wena ifeaibe perspective que (en Ia Fenasd) Pet's Vins We ton ebjton a fucrze Je exechiud™ sino el medio de expresién del genio religioso, lo que el arte tspafiol hace presentir admirablemente, 0, en el otro extre imo, el arte de los monos, que se contentan con lo que es ¥ 10, imitan. En realidad, el arte nunca es realist; siento a veces In tentaclén de serlo. Para ser verdaderamente realist, una