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Io soe Metter eater atc cise tee the eereteeant Nous tecr ise t enen rietee en CiMonne ass tac are ker rc ree Ree ee DOO uae ae teats betenrteee ENO cy cate ote te cere PW cies eet ener Tonner sn iliac Oe Ete tn ees ROCs eet are rere ee rere RCo eee cer reer a Deen aN NEE ee eer eae RU nace ered Naor sree cet oe ear problemdticas que scan son muchasy son prncipaimente fos olunteer arene reenter SN ee oe ee er ea erent reenter ante Re eigenen ean er nee beastie ered eee ese et eee Cn ee een Sen ear eee cate Cen eee cee Cee eo rears ee eee ton eel ee een arte een es erie corres Feernoleel POV esi ea ena fi Los movimientos sociale acia otros mundos posibles ermo Diaz Mufioz - Enrique Luengo Gonzalez preenerr) Director de la colecciéa ‘Marco Raiil Mejia Puanara PAZ desde abajo Los movimiento soot: Hacia ores made posible: (Gullenno Dies Matz -Snngue Sunge Gonz si 2016 aiciones ded jo ‘wore deje fo ISBN: O76. 858.899621-6 Disco» diagramacia: itu ide ‘Trane, 22AN'S3D-, ot 102 tel 345 18 08/217 8992 Bogs, D.C, - Cola Fl conecinieno es un bes de abana. Todos los srs bumenot ‘ichen acoder al saber, culivcoe esponsabiisd de tee ‘Se permite a copia, de uno ome atl compeos dees ort 9 loon de a edit. cualquier forma, esitica 9 dig sumrey endo nose mogul contenido ei, Serespet su slo yet no rato Los movimientos sociales: Hacia otros mundos posibles Guillermo Diaz Muto Enrique Luengo Gonzilez indice Introducci6n I. Bl cambio social . 1, La metamorfosis de los movimientos sociales... IIL. Los nuevos movimientos sociales en el mundo. Algunos ejemplos en la biisqued de otros mundos posibles.... IV. Movimientos socialos onrodados ola emergencia de otros mundos posibles. \V. Reflexiones provisionales. Bibliogratia. u 39 101 18h as 147 Introducciéa Lo sabemos bien, tenemos problemas en nues- ura vida en comtin y, por ello, continuamos 1a Diisqueda de otras posibilidades para vivir jun- tos. En diversas geografias de nuestro deterio- rado planeta, multiples grapos humanos y po- blacionales se movilizan ante situaciones que Jes agravian y que consideran pueden transfor- ‘mar en algo mejor. Este es el escenario que, en reves palabras, permite explicar el surgimien- toy dinamismo de los movimientos sociales Desde su aparicién, las ciencias sociales han pretendido conocer, explicar y ofrecer propues- tas de accién a los provesos de transformacién, impulsados por diversos grupos sociales. Este libro también tiene esa intencién, su preten- sién os ofrecer un recorrido de las prineipsles explicaciones brindadas sobre el cambio so- cial y los movimiontos colectivos en nuestra reciente historia, Las preguntas que gufan el conjunto de nuestro escrito son: {cules son las cexplicaciones del cambio y de los movimientos sociales?, {qué grupos o actores sociales son los promotores de esos cambios?, ¢edmo han venido ler ar Eas ga Ber modificéndose Jas caracteristicas de los movi mientoe socisles a través del tiempo? y {2udles han sido sus propésitos, eatratogias para hacer avanzar sus demandas y sus logros? En este recorride hemos distinguido entre los, viejos, nuevos y las mas recientes expresiones de estos movimientas ~a los que ge les suele de- nominar nuevos-auevos movimientos~ y hemos asentido con especial atencién « Ina expresic- nee que en Jos wltimos decenios han tenido los, movimientos sociales en América Latina. La razin principal de esta decisin es que desea mos colaborar con este trabajo a la reflexion y Ja accién de los grupos sociales que buscan ha- cer un cambio “desde abajo” que nos posibilite otras maneras de vivir colectivamente con ma~ yor equidad y justicia. 3] libro se compone de cuatro capitulos 6 apar- ‘tados estrechamente interrelacionados. En el primero, presentamos uns breve sintesis ie las Principales explicaciones que diversos ciontis- tas sociales han dado eobre el cambio social En ese mismo capitulo formulamos elgunos comentarios criticas a tales teorias pues sus interpretaciones no nos permiten comprender lex mre Fa tes uns oes 4 del todo las actuales caracteristicas de los mo- vimientos sociales. El segundo apartado, describe y compara algu- nos de los componentes de los viejos ¥ nuevos movimientos sociales. Ademds, presenta los diversos enfoques te6ricos dados sobre ellos y ‘analizamos log procesos de transformacién o metamorfosis vivides entre estos diversos ti- pos de movimientos, es decir, nos referimos al cambio de sus propésitos, organizacién, rela- cién con el Estado y estrategias de lucha, entre otras cosas. Con el propésito de ofrecer referentes concre- tos que faciliten visualizer To que lea diversas teorias plantean, dedicamos el tercer capitulo para describir algunos ejemplos de los nuevos movimientos sociales en diversas regiones del mundo, ineluidos, desde luego, algunos ejem- plos latinoamericanos. Finalmente, intentamos una interrelacién en- tre los diversos procesos de transformacién de los movimientos sociales como un primer acercamiento @ coneebirlos en su complejidad y para mostrar la inagotable creatividad hums- o Fair Yat = Erige eg Bale na para ofrecer innovadoras respuostas a los inciertos desafios que les presenta su entorno. No quisiéramos terminar esta breve intro- duceién sin agradecer a nuestro amigo y co- lega Cazlos Eduardo Maldonado el habernos invitado a escribir esta obra, Su sclicitud consistié en que elabordramos un texto que permitiora dar cuenta, de manera sercilla y 8 un piblico no especializado, las contribu- ciones més recientes de las ciencias sueiales en torno a los movimientos sociales, consi- @erando, desde luego, las aportaciones y ex- periencias desde América Latina. Esperamos haber respondido con estas paginas a su in- vitacién. 1. El cambio social El estudio del cambio social y los movimien- tos sociales es posible en el momento en que la vida colectiva es percibida como un organismo viviente que se caracteriza por levar a cabo innovadoras experiencias de transformacién. Es decir, cuando los seres humanos tomamos conciencia, individual y colectivamente, que ‘tenemos miiltiples posibilidades de intervenir dircotamente en la trama de la vide sociel -de modificar sus estructuras, sus instituciones, sus formas de pensar, sus costumbres y sus hé- Dditos-. Esta imagen eolectiva de la sociedad exige que Jos individuos y grupos dejen de conccbirse ‘como pasivos para volverse actives, creativos 0 sujetos histéricos de su propia accién. Yano es. el orden divino, el monarea o quien represen- te ol poder ol que sefiala el camino de nuestro actuar colective, sino nosotros, los ciudadanos. De esta manera, se hace posible que Ia expe: riencia colectiva de la actividad humana sea entendida como movimiento y como creatividad social (Duvignaud, 1966: 12-16). urns i: Maen Eve Lng ese: En una primera definicién, podemos entender el cambio social como la decisién coleetiva con ol propésito de transfarmar le situacién que vi- ven los individuos 0 los grupos sociales en un momento determinado de Ia historia. Esta si- tuacién se presenta cuando ciertas grupos en- tran en confrontacién con las estructuras e ins- tituciones que pareeian dominarlos y, que en Giertas circunstancias, aparentemente, pierden fuerza 0, simplemente, se desmoronan. En esos contextos, sucle forjarse un camino dificil para los diversos grupos sociales que buscan trans- formar las configuraciones establecidas, hasta el punto de provocar un cambio y una nueva organizacién social. (Duvignaud, 1966: 66). El que los individuos y las colectividades sean conscientes de su propia capacidad de transfor- smacién de las estructuras e instituciones que Jos rigen no ha sido un planteamiento que haya dominado en la historia de la humanidad y al que se haya llegado facilmente, Antes de que eso sucediera, a Jo largo de los silos, diversos pensadores trataron de explicar los cambios que modifican la sociedad recurriendo a diver- sas explicaciones, tal es el caso de las teorias sobrenaturales ~que consideraban los cambios Losmvmertn anal haat mando pie ® ceterminados por fuerzas que tenian su origen fuera del sistema social y material, las teorias ambientales 0 bioldgicas —que explicaban el ‘cambio por factores externos relacionados con, elclima, la geografis o el medio ambiente—o las leyes de le historia o del devenix humano. Un hito notable, que atin nos sorprende, del cual nos ha hablado con maestria Cornelio Cas- toriadis, es la época Helénica, pues los griegos son el primer ejemplo de una sociedad que de- Iibera explicitamente sobre sus propias leyes y que decide, ei asf le conviene, modificarlas. Ba, palabras de este pensador, es donde encontra- ‘mos que la accién eolectiva “instituye su socie- dad”, No sucede como acontecia en otras cultu- ras y regiones, donde las leyes son heredadas por Jos antepasados 0 por los dioses (Castoria- dis, 1994: 113-114), Otro perioto histérieo extraordinario, donde los individuos y colectividades se proguntan por el origen y las razones que explican la manera ‘como estén oxganizados para vivir es ¢l rena~ cimiento, En esa Epoca, los pensadores huma- nistas reconocon que la sociedad no est prede- terminada, gue la sociedad es una crescién de ule Marr Eig Ly antes nosotros los seres humanos y que, par tanto, po- demos preguntarnos sobre Ia creacién que que- romos y hacia dénde ovientar esa creaciin. Bstd herencia recorre Buropa occidental con los afios yy 80 refleja on el espiritu de las leyes de Montes- ‘ouieu, en el contrato social de Rousseai 0 en el movimionto revolucionario derivado de as ideas de Marx y sus soguidores, entre otros Sobre este tema Castoriadis escribe en uno de sus libros: “La singularidad histérica de Buropa ooci- Gental y, anteriormente, de Ja Grecia del siglo VIIT al siglo V a.c,, reside on el hecho de que son estas las tinicas soviedades que crearon la politica entendida como ectividad colectiva tendiente expresamente a la ins- titucién global de Is sociedad, esforzindose abiertamente por transformarla y logréndolo ‘en buena modida” (Castoriadis, 1999: 128) Los movin scale: a ora nde ples fe 1, El cambio. Uno de los temas predominantes de la filosofia politica y el pensamiento social clasico El cambio fue uno de los temas predominantes de In filosofia social y politica desde hace dos milenios y medio, junto con las teméticas que se preguntaban sobre el individuo, el orden y Ja libertad. Las preguntas sobre el cambio -el ‘movimiento, el progreso 0 el desarrollo— versa- pan achre su naturaleza, sobre las causas que lo motivaban, sobre las posibilidades de condueir con arden el cambio, sobre la preocupacién por conciliar la libertad de los individuos y el orden ppiblico, sobre Ja prescupacién por la desintogra- ign y las crisis sociales, sobre los requisitos del orden para evitar le dislocacién o desarraigo de los individuos de sus comunidades, etc, Aspectos fandamentales sobre Tos cusles no hemos dejado atin de preguntarnos (Nisbet, 1979: 64). ‘A partir del siglo XIX, los primeros cientificos sociales de la época moderna intentaron zes- ponder a estos cuestionamientos partiendo de ja idea fundamental de que el cambio se daba al interior de las sociedades humanas 0, bien, por ciertas fuerzas de la historia que implieaban | | | | | Tiderma Dee Moir -Evins ung ale la movilizacién de grupos o colectivos. Rechaza- ‘pan, por tanto, gue las transformaciones socia- Jes ge originaran por razones ubicadas fuera de Ja sociedad o por factores externos a ella. Las teorias clésicas del cambio social nos per- miten entender cémo se dieron las primeras ex- plicaciones de la transformacién o movimiento de las sociedades. Teniendo un conosimiento basico de estas explicaciones estaremos en po- sibilidades de comprender las nuevas formas como se han concebido los movimientoe sociales y las posibilidades que estas ponen a nuestra disposicién para pensar y crear otros tipos de organizacién para vivir juntés. Tarea que hoy ia parece més urzente ante los eventuales de- sarrellos monstruosos y catastréficos de la con- vivencis human que estamos presenciando. 2 Las concepciones del cambio social en el siglo XIX y XX Bn los dos ‘ltimos siglos fueron surgiendo ci- versas explicaciones del cambio social dentro de las cioncias sociales: les teorias de ascensién Tincal, las teorias ciclicas y las teorias, que pu- digramos denominar, en espiral, que combinan las monet sce: abs ma esis 0 as dos anteriores, El interés general de estas explicaciones era intentar entender el desarro- Io pasado de la sociedad e intentar predecir su futuro. Preocupacién que respondia a las acele- radas transiormaciones que en Europa estaban. cexperimentando, debido a los efectos de la revo- lucién industrial, el erecimiento de las ciudades, el surgimiento de la democracia, la aparicién de nuevas clases y el desplazamionto do viojas ca- tegorias sociales, entre otras muchas cosas. 2.1 Las teorias lineales del cambio social ‘Una de las primeras explicaciones sobre el cam- bio social fueron les teorfas de asconeién lineal. Herbert Spencer (1620-1903). Augusto Com- te (1798-1857) y Ferdinand Téennies (1855- 1936), si bien no son los tinicos representantes, son tres de los pensadores que mas destacaron. Sponeer, influenciado por el evolucionismo de Darwin, concibié la sociedad como un organis- ‘mo en proceso evolutivo, creciendo en diferen- ciacién de estructuras y funciones, aumentando la integracién entre sus partes, pasando de 1a homogeneidad a la heterogeneidad e incremen- tando, dada Ia necesaria complementariedad, Ia cohesién de los grupos sociales. irs Die Masri Loge Boner Por su parte, Comte afirmé que la marcha de ja organizacién social es progresiva, siguiendo ‘el cureo natural e inevitable de las leyes de la historia. Para él la historia es el progreso de ta civilizaci6n regida por leyes naturales ¢ in- evitables de lo eocial. Este devenir, sewn él, es independiente del control humano, pues no- sotros colo podemos participar retardando su marcha o acelerdndola, De esta manera, las sociodades humans transitan por tres épocas a ley de los tres estadios): la teolégivo-militar, Ja metafisicajuridica y la cientifica-industrial ‘9 positiva. Estas épocas son las bases de tres formas distintas de organizaci6n social. Un torcer pensador, que ubicames dentro de estas teorias lineales evclutivas, os Ferdinand Toennies, Lo inelwimos porque tuve una gran jnfluencia en las ciencias sociales Jetinoameri- cane a través dea teoria del continuo rural-ur- pbano elaborado por Robert Redfield (1807-1958). ‘Téennies planted que on la historia se contre: ponen dos grandes periodos: Ia comunidad ~ce racterizade por la voluntad social en forma de armonia, tradiciones, costumbres y religién~ y Je sociedad ~cuya voluntad social se manifiests en el pacto o transaccién, legislacién y opinién tos movin sale: iis erw munds ples pabtica-. Cada una de ellas configura tipos de grganizaci6n social diferentes, El cambio de la comunidad a la sociedad se da paulatinamente ‘por medio de varias expresiones sociales que van fpeereéndose a configurar la sociedad moderna. Reconoce, no obstante, que en este citimo tipo de organizacién subsisten fuerzas comunitarias, fqunque estas van decreciendo con el tiempo. $i bien no podemos detenernos en la exposicién whi en los cuestionamientos de cada uno de los ‘tutoros mencionados par cuestiones de espacio, ‘ale la pona sefialar dos principales eriticas que ge suelen hacer a los autores de estas propues: tas, pues estas permitirén entender otro tipo de formulaciones més atinadas para compren- dor los movimientos sociales cantempordneos. ‘Un primer aspecto a euestionar es su visién li- neal ascondente del cambio social ~ya sea en Ia vertiente evolutiva de Spencer, en la eoncepcién cordenada y progresiva de Comte 0 en el duatis~ ‘mo comunidad-sociedad de Téennies-, pues uns sociedad no necesariamente desarrolla ascen- dentemente todas sus dimensiones. Por ejom- plo, puede avanzar en la diferenciacién de sus estructuras y funciones pero no en de igual for- a ler ie Mah ~via Lug ‘ma en su cohesién. También una sociedad puede ‘ontrar en crisis econémica y politica qze afecte su organizacién, tener la tentacién de volver & formas oxganizativas de su pasado, etc., por lo que no podemos afirmar que siempre las socie- dades marchan hacia adelante. Mas bies, hay retrocesos, estancamientos 0 saltos absuptos en el devenir de lus colectividades humanas. ‘Un segundo elemento a cuestionar a estos au- ‘ores es el no olorgar wha participaciin activa ‘a os grupos sociales en la historia, es decir, la voluntad e intencionalidad de las acciones de los individuos son marginales 0 no considera- das en estas teorias. Si bien Toennies consti- tuye una excepcién pues para él los individuos participan del movimiento que de paso de la comunidad a la sociedad, y participan, pose siondndose cada ver még, de la direcsién de su propia historia (Btzioni y Etzioni, 1974: 66-75). 2.2 Las teorias cielicas del cambio social El enfoque central de estas teorias es Ia recu- rrencia o repeticién en la historia, En lugar de novedad, potencialidad, iniciativa 0 emer- gencia de diversas maneras de organizarse y lun movin aise nis pase 2 manifestarse los grupos humanos, observa waa gucesién de ciclos de aparicién, desarrollo y eai- da de diversas sociedades o culturas, Dentro de estas concepciones podemos ubicar a Oswald Spengler (1880-1936) y Arnold Toynbee (1889- 1978). Spengler estudia la sociedad como organismos aque tienen un ciclo vital de nacimiento, desazro- lio, debilitamiento y muerte. Sefiala que estas ‘tapas siempre se repiten en una cultura y ue us ciclos no tienen un significado acumulativo. Bn la visiin orgenicista del movimiento de la sociedad de Spengler, el ser humano es dever- minado por la historia, por lo que le concede uns. escasa participacién en La transformacién social. El individuo, segin afirma, slo reproduce las épocas de las culturas a las que pertenece. Le croatividad social, Ja innovacién humana, la vo- Juntad de poder, el surgimiento de expresiones ¥ ‘posibilidades inéditas en el cormportamiento co jectivo, no tienen eabida en su teorfa. Segin él, Ja estructura de la organizacién interna de las sociedades es siempre la misma y tiene el mismo dostino que es caracteristico de los seres vivor: nnacen, erecen, maduran y mueren. Al final de cada ciclo, segtin su teorfa ciclica no acwnulati a Gullo Dez Hix uoge ane va, la humanidad se encuentra, esencialmente, donde se encontraba antes. Amold Toynbee desarrolié una teoria eiclica del desarrollo y la desintegracién de las civili- zaciones. Segxin su teoria, les civilizaciones na- cen como respuesta victoriosa a desatios que se les presentan y siguen creciendo al plantearse nuevos retos y generar reacciones adecuadas. Cuando une sociedad deja de producir respues- tas para superar sus retos, ésta se desintegra, A diferencia de Spengler, Toynbee acepta que no todas las civilizaciones recorren los ciclos completos ~pueden detenerse o abortar en cier- tos momentos—y reconoce que los nuevos ciclos se fundan sobre la base de las civilizaciones an- teriores, por lo que pereibe grados de desarrollo entre las civilizaciones y una tendeneia a largo plazo, De esta manera, oste ponsador combi- nna “una teoria cfelice bastante clara con una teorfa del progreso definida con menos vigor” (Etzioni y Etzioni, 1974: 14). 2.8 Las teorias on espiral del cambio social ‘Liamamos a estas explicaciones tecrias espi- rales por combinar concepciones ciclizas con Ja Loe movies ace: ai rex undp {dea de progreso o ascenso social, El caso de Karl Marx (1818-1889) y el de Max Weber (1864 1920) pueden ser ubicados en esta perspectiva Le teoria marxista os una teoria del cambio so- cial. H] motor del cambio son los conflictos que se dan entre las diversas clases sociales ~por ejemplo, la burguesia emergente contra la vie- ja aristocracia ¢ los proletarios contra la bur- guesia ompresarial-. De esta manera, se crean organizaciones sociales nuevas en la que una nueva clase conquista ol poder, el cual se ma- terializa en la manera como se estructura su. economia y sus instituciones tanto juridicas y politicas como ideolégicas y culturales, Segiin ‘Marx, estos ciclos van encaminando a un des- tino, el de la sociedad sin clases. La revolucién, proletaria es una iltima vuelta més pars Ile- gar a su fin. Para Friedrich Engels, colega de ‘Marx, la sociedad primitiva era andloga a una comunidad sin clases y, por tanto, a ia cual el ser humano estaba destinado a volver. Marx, en diversos escritos, adopta posiciones diferen- tes respecto al papel de los seres humanos en. el cambio social. Por un lado, plantea que hay tuna sucesién en los modos de produecién o las maneras como nos organizamos para producir ” flere es ter - iu ann Gor og bienes materiales de subsistencia -modo de produccién esclavista, feudal, capitalista y comuniata-, Io que se conoce como In ley de la sucesién de los modos de produecién, y, por el otro, afirma que la historia hace al hombre, pero que son las clases las que se movilizan en ‘ella dentro de las determinaciones que la his- toria le permite, La multicitada frase de Marx ‘que aparece en su libro El 18 Brumaric de Luis ‘Bonaparte resume esta otra visién: ‘los hom- ‘pres hacen su propia historia, pero no a hacen arbitrariamente, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo circunstancias di- roctamente dadas y heredadas del pasado” (Marx, K, 1971: 19). ‘También, 1a explicacién sobre ol cambio so- cial de Max Weber puede concebirse como una explicacin espiral, es decir, a la ver, efeliea y lineal. Es cfclica porque cuando se agota le legitimidad de una vieja estructura histérica, surge un jefe carismatico fuera de ells ¢ im- pone una nueva organizacién social sobre las ruinas de la antigua, La autoridad carisméti- en al rechazar el pasado, presenta caracteris: ticas revolueionarias, es decir, imapulsa movili- zaciones y transformaciones de la sociedad, El los rmriras scr: ores muni ples carisms del lider tiende a rutinizarse, nos dice Weber. A este fenémeno le denomina la ruti- nizacion del earisma, el cual esté amenazado de perder legitimidad, de ser afectado por el surgimiento de nuevas eubversiones carismé ticas, de ceer en reiterativas rutinizaciones, ¥, asi, sucesivamente, continuando, de esta ma- nera, con el surgimiento y debilitamiento de otros movimientos carismaticos. La teoria de Weber es, al mismo tiempo, lineal, pues sostie- ine que el desarrollo de la cultura es un proceso de racionolizacién constantemente creciente, ‘con mayor congruencia y coherencia interna. Por ejemplo, la historia de la humanidad ba pasado de la magia a la ciencia, del politefs~ mo al monoteismo, del despotismo a la buro- cracia. Por tanto, Weber considera que si bien. hay una tendencia hacia una mayor raciona- lidad como tendencia cultural en la historia social con lo que quedamos atrapadas en la red institucional que nosotros hemos creado, existe la intervencién humena a través de ciertos momentos carismdticos que colaboran en la transformacién de la sociedad. (uilerma Ds an Fg ng Sener 3 Las teorias del cambio y los movimientos sociales Qué nos pueden decir las explicaciones clisicas sobre el cambio social para los movimientés 30- cinles contempordneos? Este capitulo introducto- rio tiene el fin de sentar las bases que permitan entender las recientes explicaciones sobre las ‘transformaciones sociales “desde abajo’ y sus po- sibilidades para eonstruir otros mundos posibles, ‘Los ponsadores mencionadas ofreciercn diver- sas explicaciones para poder responder pre- guntas como las siguientes: pueden los seres humanos hacer su propia historia o ella viene determinada por algunos factores o cinamis- amos sociales o de otro tipo?, {cual es el grado de Libertad del que disponemos los individuos vara cambiar las situaciones que nos parecen adversas?, {los cambios sociales pueden origi- narse dentro de las inetituciones existentes 0 fuera de ellas?, jes factible un cambio ordenado © planeado?, {quiénes son los actores sociales iniciadores 0 impulsores del cambio? Los siguientes esquemas (Esquema 1 y 2) sin- ‘otizan las diversas teorias clisicas del cambio {es rove nile: baca ors mre aes a social. Ponen particular atencién a la variedad de conceptualizaciones que se dan entre la vo- luntad 0 intervencién humana y la dindmica histériea de los cambios de sociales ~el ser hu- ‘mano como determinante, la historia como de- terminante y la interrelacién entre ser humano ¢ historia. Deseamos aclarar que somos cons. cientes de ciertos riesgos de simplificacién en la clasificacién y nominacién de estas teorias, la cual tiene una finalidad expositiva y pedag6- ica para poder adentrarnos en el tenia central de jas explicaciones sobre los movimientos so. ciales contemporéneos. 8.1 La capacidad de autodetermina humana y el dinamismo social ‘Uno de los primeros aspectos que resaltan al comparar las primeras explicaciones del eam- bio social com la conceptualizacién actual de los movimientos sociales es el convencimiento por parte de los cientificos sociales del dinamismo de la voluntad y creatividad colectiva e indi- vidual de los seres humanos para producir su propio futuro. Esto quiere decir, que existe un cardcter fundamentalmente active y creative de los grupos humanos. Névese que hablamos ‘lara Dez Nat rigs ge er en plural, de los grupos bumanos, pues una di- ferencia entre las teorias del cambio y los movi- mientos sociales es que las primeras suelen po- ner Ja atencién en un protagonist privilegiado para mover la historia, ya sea e! proletariado (Mars) 0 los cientéficos e industriales (Comte), por poner dos casos, Por el contrario, las teorias de los movimientos sociales suelen hacer refe- rencia a multiples protagonistas movilizados en las sociedades contempordneas, Esto ha sig- nificado una valoracién de la coloctividad crea dora y la accién innovadora en la vida social por parte de las explicaciones hoy dia vigentes de los movimientos sociales. Hannah Arendt, estupenda y conocida flésofa de la vita activa, exprosa 1o anterior en una frase: “no somos simples criaturas sujetas a le Tierra” (1998; 25). Es decir, las condiciones de Ja existencia humana jamés nos pueden con- dicionar del todo, pues la potencial grandeza de los humanos estriba en nuestra habilidad para producir cosas, entre ellas, nuestra pro- pia historia Este coneepeién esti més cerca de las teorias gue hemos Tamado espirales o que combinan la os muds les = los moines ssl in relacién dialogice entre aecién humana e histo- ris, entre individuo y sociedad, entre accién y estructura, entre utonomia y condiciones de posibilidad, entre libertad y determinismo, Por el contrario, se alojan de las teorias determinis- tas de la historia y de las explicaciones volunta- rristas sin existencia de entornos contextuales "Teorla de tera Di naz Ena i ar, Esquems ‘Teorias clisicas del cambio social | | Herbert Spencer] (Teor orice ee) [Augusto Comes | wrercon eos psitvia) bated Ferdinand Téennies (Teoria comunidad = sociedad) Oswald Spengler (Teoria organises “Tsniag | |_n0 scumultive) cicticas || “Arold Toynbee | (Teorts actmulativa de las civilizaciones) ele Karl Mane (Teoria maceriaisca a dela historia) espirales Max Weber Fane: Ehboracen prop (Teoria del carisme yl racionalizacién) —r Le rvinionts seo: ctros munis peses 4 3.2 La incertidumbre de los movimientos sociales Ctra caracterfstica on la concepeién de los movimientos sociales contempordneos, que se relaciona en el punto anterior, es la imprevi- sibilidad © incertidumbre de Ia historia. La sociedad no tiene un “desting manifiesto” ni un “punto omega” de egada ni una finalidad proviamente programada por un mandato de la natureleza o ley de la historia, Por el contrario, Jos inovimientos sociales y ios cambios que los acompafian son inciertos, su devenir es impre- decible. Las cioncias de 1a complojidad, por un lado, y el pensamiento complejo, por e! otro, han in- sistido sobre la incertidumbre de todo sistema vivo, siendo la sociedad uno de ellos. Nadie ni nada puede garantizar y predecir nuestro fatu- ro, este es incierto y depende de nuestras deci- siones y acciones. En otras palabras, el futuro ‘no esta (pre) determinado por sus condiciones iniciales ni por su pasado ~seeptarlo es caer en una vision mecanicista de la historia—, mas bien son las sociedades humanas las que in- tencionan sus acciones 0 comportamientos y 32 1 | i ler Di Maer arn eg eer orientan por metas en un entorno creciente de incertidumbre (Maldonado, 2011: 12). Esquema 2 Intervencién humana en el cambie social Te acdion hhurmana determinada or Ia historia (escasa ine Herbert Spencer ‘Augusse Comes L_indivitue) Lanter | esti decor}, Tntervencion ||| minada por | [| Amolé Toynbee thumana en ol || la accién hue cambio social | | mana (ampli | [Ferdinard Teenie] intarvencién del individvo} [ Tatermaion centre la Kar Marx humana y is ||[ Max weber] _historia_] Fuente Eaboradon propa vencién del ||| Oswald Spengler | lus masse: i rus rare posies 2 3,8 Bl tejido multidimensional en Ia emergencia de los movimientos sociales La diversificacién reciente de las sociedades, la recomposicién continua de su organizacion, Je multiplicacién de sus modos de vida, el pla- rralismo de cosmovisiones, el evance en la aper~ tura de las conciencias colectivas e individuales y el crecimiento en la cantidad de las participa. iones de diversos actores sociales son algunos de los procesos que permiten entender hoy aia que los movimientos sociales no se explican por un solo factor dominante. Postura contraria a las teorias cldsicas del siglo XIX y gran parte del XX que pretendian explicar el cambio a par- tir de un proceso 0 factor determinante. Por tanto, no es exclusivamente la ciencia y la industria (Comte), e] factor evalutivo de todo arganismo (Spencer), el modo como se organi- va econdmicamente Ia sociedad para producir (Marx), ni tampoco la dindmica carisma-inst. tucién del poder (Weber) 0 cl paso de lo rural a Jo urbano (Téennies) lo que explica las transfor ‘maciones sociales. Mas bien, son posiblemente algunas o todas esas dimensiones, junto a los slr Ds Moers Lrg Gorn miltiples intercambios entre los individuos entre los grupos de individuos, lo que gonera el ‘cambio: su tejido de emociones, simbolos, len- guajes, servicios, objetos y acciones, en pocas palabras, su enlazamiento en le trama exis- tencial de la realidad social lo que explica 1a emergencia 0 surgimiento de los movimientos sociales. Como bien eseribié Jean Devignaud en un texto que consideramos sigue siende per- tinente: “...esta intensa participacién se revela o ma- nifiesta en las diferentes formas que toman Jos conjuntos, los grupos, las “solidaridades ‘espontdneas” o tradicionales, las dependen- clas, las jerarquias, las sociedades en donde alternativamente se expresa el dinamismo colective ereador de actos, de creencias, de valores, de bienes de consumo, de téeaieas, de ideas, de sistemas de clasificacién més 0 me- nos complejos y aun de estructuras momenté- neamente equilibradas. Conjuntos vivientee, onénicos, perpetuamente en movimiento, en estado de continua polémica...” (1966: 81-82). ‘Los individuos, grupos y sectores sociales con su constante interrelacién reproducen ¢ impo: lac mints cides bai tes nds ls em, a 8u vez, ¥ en todos los niveles de la tea- Jided social, formas nuevas que la modifican, Cuando esta situacion sucede, la experiencia colectiva se manifiesta buscando caminos al- ternativos a través de condicionantes sociales, obstdculos del entorno y frenos que las existen- tes instituciones les imponen. Dicho en otras palabras, la complejidad del ‘cambio social no puede explicarse a partir de ‘un tinico elemento 0 proceso. Mas bien, Ia tra- ma de la vida social combina diversos condicio- nantes ~otros prefieren hablar de determinic- mos claborados por la sociedad misma a través de la cristalizacién y endurecimiento de roles ¢ instituciones- con la poderosa creatividad hu- ‘mana que se expresa en diversos movimientos, ya sea de reforma o revolucién. Esta dial6gica es producto de la relacién, que ba sido uno de Jos temas recurrentes de las ciencias sociales, entre conservacién-eambio, estructura- accién, institucién-movimiento, equilibrio-des- equilibrio, orden-desorden, ete. Dindmica que explica la existencia de procesos simultdneos en. toda configuracién social de evolucién, revolu- cin, regresiOn y crisis (Morin, 2007: 53). aileron is No Eri Lrg Baal Lasmovinsras sce ae nda pblen a 8.4 Los contextos de erisis y los movimientos sociales res sociales hacen sobre multiples manifesta- cones de lo que se ha denominado hoy la erisis civilizatoria: la agitacién de las minorias y see- Los cambios sociales suelen manifestarse en | jores cada vez més vulnerables, los impactos periodos de crisis. Estas crisis signifean que Ia ambientales y del progreso técnico a la natura- vida social mantiene su flujo, ya que esta no leza y grupos humans, la desaparicién de tra- puede fijarse 0 inmovilizarse Giciones culturales y el problema de intercul- turalidad, las convulsiones del poder politico antes el descontento ciudadano, el cislamiento de los individuos y la pérdida de solidaridades fundamentals, las consecuencias de 1a urba- nizacién creciente y la aceleracién de la vida cotidiana, e] ineremento de la desigualdad y el aumento de la pobreza, ete, Los perfodos de acslerada transformacién y rupturas provocan desafios a quienes viven y piensan sobre la sociedad. Bsta ha sido el eon: texto histérico de las aportaciones sobre ol es- ‘udio del cambio social en las ciencias sociales: Jos efectos de 1a revolucién francess ¢ indus- trial on el pensamiento de Comte, las revolu- ciones de 1848 y la Comuna de Paris en Marz, las perturbaciones de la Tervera Reyiiblica en Durkheim ¥, ast, podrfamos mencionar a otros ‘muchos pensadores que vivieron le revolucién usa de 1917, los momentos trauméticos de la primera y segunda guerra mundial, le eferves- cencia de mayo de 1968, la sublevacidn del Ter- cer mundo y el surgimiento de naciones libres del coloniaio, ete En situaciones de crisis y de agndizacién de los problemas coleetivos, como los antes des- critos, las colectividades humenas crean mue- vas formas de interrelacién y participacién en discontinuidad o reptura con sus patrones del pasado. Esto se debe a que los individuos no en. ‘cuentran en el sistema de instituciones o en los modelos tradicionales —econémicos, culturales, educativos, juridicos, ete. las respuestas a sus necesidades y aspiraciones. De aqui surge ls innovacién, reaeciones inéditas y elervescentes ales crisis que a0 viven. ‘También, Ias refiexiones sobre el camsio se re- fiojan en el tratamiento que diversos pensado- | ‘8 Seleran ras Erie urge anes En pocas palabras, los desatios sociales que se presentan a los grupos humanos stielen dina- mizar diversas respuestas, destacando entre elas una variedad de experiencias colectivas realmente innovadoras. Actualmente, enfren- ‘tamos a nivel local y global un conjunto de re- tos que estan impulsando movimientos eomo acciones alternatives innovadoras a las situa- ciones sociales de precariedad y malestar. En resumen, “el estudio de Ins crisie esta diree- tamente vinculado al estudio del movimiento” (Maldonado, 2011: 170).* 1 Las cals de & compli ese as cra wavs de core ‘tots tales come pirat erlcon etados cco, epacios do folucones, ntione: de se y epacios magrarics. Buscar Apler estos cancaptr «lr tele racer sg sendo un detente Ceremony rp 2 IL. La metamorfosis de los movimientos sociales Hn el capitulo anterior hemos visto que el cambio social ha sido interpretado de diversas maneras mediante aproximaciones teéricas que permiten ofrecer una explicacién sobre la transformaciOn de las sociedades. En este se- gundo apartado, prevendemos dar cuenta de una nueva generacién de explicaciones que gi- ran en torno al eoncepto de movimientos socia- les y que centran su. atencién en los sujetos 0 actores que impulsan los cambios, Al parover, 1a nocién 0 concepto de movimiento sociales utilizado por primera vez, con propési- +t08 académicos, en ol libro de Lorenz von Stein, Historia de los movimientos sociales Franceses descle 1789 hasta el Presente, escrito en 1846 y publicado en 1850. Hay quienes sostienen que los procesos de transformacién social que em- pezaron a denominarse como movimientos so- ciales fueron las manifestaciones de los traba: jadores europeos organizados que lucharon por la conquista de sus derechos, dados los efectos nocivos que en ellos provocd la revolucién in Fara ic te Eni aoa Cal dustrial a mediados del siglo XVIII y principios el XIX, En otras palabras, dentro de las cien- cies sociales se empieza a hablar de movimien- tos sociales cuando surge el movimiento obrere, Sin embargo, cabe proguntarnos i, en reali- dad, este fendmeno en bisqueda del cambio so- cial tiene cu origon en el movimiento sindical, posibilidades histéricas impulsadas por otro tipo de protagonistas o actores por ejemplo, el caso de la burguesia que participé activamente para lograr el cambio sistémico del feudalismo al capitalismo~. Antes de referirnos a las caracteristicas y los diversos enfoques que se han formu‘ado para analizar los movimientos sociales, qu:siéramos hacer dos aclaraciones mas: una, referida a la relacién de continuided entre las toorias cldsi- cas del cambio cocial y las explicaciones sobre. Jos movimientos sociales y, la segunda, sobre la definicién del concepto de movimiento: sociales, Respecto a Ja primera aclaracién, las teorias de los movimientos sociales enfatizan la parti- cipacién e intervencién colective de los grupos hhumanos en el devenir de la sociedad. Tal como losimoyri scl ai ata man pss 4 seftalamos, no son las etapas inevitables de la evolucién ni las leyes de la historia, o de la na- turaleza social las que van definiendo el cam. bio, sino a voluntad o intencionalidad colectiva de los actores sociales. Por tanto, hay una con- tinuidad entre las seorias clasicas del cambio, que consideran la intervencién humana en la historia, con las teorfas de los movimientos s0- ciales. Sin embargo, entre esias dos vertientes son diferentes las explicaciones que se ofrecen sobre las razones del cambio, la diversidad de Jos protagonistas que lo provoean, ete., tal como vyeremos en las siguientes paginas. ‘Actualmente, hay-una reconsideracién de algu- nas teorias o aportaciones de Jas viejas explica- ciones del cambio social, como son las teorias organicistas y evolucionistas —por ojemplo la teoris de Spencer-, en las explicaciones recien tes de las ciencias sociales que consideran a la sociedad como tn organismo vivo en ereciente complejidad. En relacién a Is definicién del eoncepto de Jos ‘movimicntos sociales, Sidney Tarrow afirmé ue ese campo es uno de los més indefinibles que existen (Melueci, 1999: 12), Hsta idea tam: bign es compartida por Manuel Castells quien, on medio de la controversia del conzepto, opta, simplemente, por definirlos como ecciones co- Jectivas que, dependiendo de su éxito o fracaso, “transforman valores e instituciones” (Castells, 2000: 20). Por esta razén, los camb.os o trans formaciones sociales han sido provocados por los movimientos sociales (MS). En este mismo sentido, para Zibechi (2008: 185-183) estos se- rian también “sociedad en movimiento”, Un primer acercamiento a las conciciones so- ciales y caracteristicas partes sustanciales- de un movimiento social nos lo ofrece Melucei (1994: 119-149). Segiin 61 las condiciones de un movimiento social son: * La existencia estructural de un conflicto social; su descontento y luchs desde la exclusion y marginalidad en tanto propuests alternati- va frente a Ja dominacién; tencia de una identidad también colectiva; + suheterogencidad y contradicciones inter: nas. Fuilrwo Dec Ha Evig Laenge Bouts el impulso de acciones colectivas y 1a exis- Loc ries srs hai nas rund pbs ey Por lo anterior, afirma el mencionado autor, la estrategia prioritaria de un movimiento social es la del confiicto: un eonflicto identitario y un conflicto eon el poder politico. Al igual que sucedié con el estudio del cambio social, los movimientos sociales han sido expli- cadoe desde diversas teorfas, algunas de ellas quedando ya euperadas por su reduccionismo simplista, tal os ol caso por ejemplo de: Las visiones positivas y evolucionistas que sefialaban etapas cronolégicas consecuti- vas y lineales del progreso histérico de las sociedades. Fl determinism marxista-estructuralista, ‘que concebia a los movimientos sociales sélo como manifestaciones de una historia pre- determinada —el desarrollo de Jas fusreas productivas y Ins relaciones de produccién-, donde los actores sociales ~proletarios y burgueses-reaccionaban inevitablemente y de manera condicionada a las contradiecio~ nes del sistema capitalista. + La perspectiva freudiana, con actores de luna irracionalidad colectiva que también Calne Uz Maas Erie Lange acer gon arrastrados a la accién condicionados por su inconacionte. La teoria de la privacién, 0 la respuesta co- jectiva agregada -mediada o expresada en jos movimientos sociales-, que explicaba la movilidad de los sectores sociales desfavore- cidos debido al empobrecimiento econémico. Sibien algunas vertientes de una misma pers- pectiva teérica se han aferrado al pasado y @ posturas ideoligicas sin reparos (por e;emplo, el marxismo clasico y sus diversas vertientes en toro a Ja acumulacién eapitalista In ex- plotacién del trabajo y su extraccién del exce- dente, la lucha de clases originada en la con- tradiocién entre capital y trabajo y su zateria- Tigacién en la confrontacién entre capitalistas y proletariado), también otras explicaciones de esas mismas aproximaciones teéricas han actualizado sus visiones para dar cuenta de Jas transformaciones sociales contemporaneas (asf, continuando con el ejemplo, algunas teo- vias neomarxistas han buscado su actualiza- cién conforme la realidad, asumiendo la com- plejidad y capacidad de reorganizacién del ea- pitalismo y elaborando nuevas explicaciones conceptos como la acumulacién por despojo © Los mini sacle: sions rads pales & ‘reconociendo sus nuevas fases del capitalisme como ¢] neoliberal financizro) ‘Actualmente, las teorias sobre los movimien- tos sociales que permanecen vigentes y tie- nen mayor presencia son: la funcionalista, I neomarxista, la accionalista, los sistemas histérieos y la constructivista. A este abanico de teorias habria que incorporar también los aportes que ofece el emergente paradigma de la complejidad. De estas teorias daremos cuenta mas adelante on este mismo capitulo, Atravesando el eonjunto de estas teorias se po- dria afirmar que dos enfoques dominan actual- mente el debate: Ia teoria de la movilizacién de recursos, desarrollada y aplicads en los Estados Unidos ~siendo su pregunta central el conocer ‘eémo accionan los movimientos sociales, y a teoria de los nuevos movimientos sociales, cuyo referente est prineipalmente en Europa Occi- dental, ~interrogiindose en torno a por qué se moviliza la gente~ (Susen, 2004). ulm Diz Mune: rq rg Boer 1, Caracteristicas de los movimientos sociales Précticamente todas las teorias estn de acuerdo en que ha existido un proceso de transformacién —metamorfosis— de los movimientos aceiales a lo largo del tiempo (ver Cuadro 1). Esto ha permiti- do que se hable de una tipologia dominante que reconoce ¥ diferencia a los viejos mcvimientos sociales de los nuevas (entre los cientistas socia- los que sostienen lo anterior podemos mencionar a Alberto Melucci, Alain Touraine, Immanuel Wallerstein, Simon Susen y Ratil Zibechi). No obstante su visién comtin, una diferencia entre estos pensadores consiste en las diversas carac- ‘como componentes de la mayoria de los tradicio- nales, clasicos 0 viejos movimientos sociales en relacién a los nuevos, Por ejemplo, una diferen- ia para algunos de estos autores es que los mo- vvimientos sociales tradicionales buscan transfor- mar la sociedad a través de la toma del poder del Estado, mientras que los nuevos pretenden el cambio social a través de transformaciones simbélicas de le realidad y no tanto mediante Ja realizacién de cambios institucionales. Una segunda diferencia es que los viejos rovimien- Lov ravinrts sox aos nes pxbler " tos sociales aspiran a una cierta universslidad (reivindicar valores universales ¢ intereses de clase), ewando los nuevos destacan los valores ¢ intereses de la diversidad, de la pluralidad, de Is particularidad de los indivictuos y los grupos 0 colectives sociales. ‘Més allé de sus diferencias, segin Susen Jes comparten, por Io menos, cinco caracteris. ticas fundamentales: + son colectivos que tienen, o creen tener, in- tereses comunes; * han construido una identidad comtin 0 co- lectiva, compartida y reivindicada por sus miembros; + bu poder consiste en la movilizacién 0 su capacidad de accién colectiva contestataria; * sus acciones colectivas se inscriben fuera de las instituciones del Estado, por lo me- os al principio; * y buscan cambiar la sociedad o le posicién de un grupo dentro de ella. En resumen, intereses comunes, identidad co- lectiva 0 compartida, accién colectiva contests a (ern i: Mt - are ay Bora taria, anclajes extra-estatales y objetivesconcre- tos, gefiala el autor. Ademés, Susen, con base en Sidney Tarrow, agrega que esta accién ealectiva no es espontnes ni efimera sino que depende de sus miombros movilizados, interconectados, situados y motivados. 1.1 Los viejos movimientos sociales, Una clasificacién de los viejos o clasiccs movi- mientos sociales podria ser la siguiente: los 6mieos (desde una cultura comin), Jos racia« les (como reivindieacién de raza), los religiosos (basados en una fe compartida), los de dase (ya sean burgueses o proletarios, dependiendo de la posicién social y econémica) y los feminists (a favor de In equidad de género y su politizacién). Los actores de estos movimientos tradiciona- les estén relacionados con los protagonistas del cambio social que suclen sefialar las teo- rias cldsicas. Recordemos algunos ejemplos: Spengler y Spencer, y con ello gran rarte de Ia etnologia y antropologia inglesa, dieron pie para que se hablara de Ia participacié de los ‘grupos étnicos y raciales en el proceso del cam- bio evolutivo; Weber sefialé la importencia de oe moines sxc: nits mands pa Ja fe compartida en la explicacién de la ética protestante como uno de los factores claves en clorigen del capitalismo y, por otra parte, puso atencién al carisma de los lideres religiosos como elemento fundamental de los movimien. tos mesianicos; Marx y sus seguidores enfatiza. ron las clases ¥ su confrontacién como el motor del cambio social, 1,2. Los nuevos movimientos sociales Bn contrapartida, dada su diversidad y hetero- geneidad, los nucvos movimientos son més difi- cies de clasificar. Susen propone los siguientes: Jos movimientos ecologistas (a favor del medio ambiente), los movimientos pacifistas (en con: tra de la guorra y armamentismo), los movi- mientos de diversidad sexual (contra la discri- ‘minacién sexuel), los movimientos estudianti- les, lot movimientos juveniles, los movimientos okupas, los movimientos antifascistas, los mo- vimientos de nueva izquierda, los movimientos por los derechos civicos y los movimientos por Jos derechos de los animales. Ademés, el autor se pregunta si Jos movimientos de nueva dere~ cha y neofascistas se podrian ineluir como nve- vos movimientos sociales, | Faller Ua Min - nique rg ae ira tipologia de movimientos sociales Ia desa- rrvlla Aberle (citado por Susen, 2004: 152) me- diante una perspectiva transversal. Este autor distingue entre los movimientos sociales trans- formativos, que buscan cambios radicales, catas- tréficos © violentos en las estructuras sociales; los movimientos sociales reformativos, cuyo inte- 1rés en lograr algunos cambios limitados al orden establecido; los movimientos sociales redentores, cuyo objetivo es proteger a sus miembres de un estilo de vida corrupto; y las movimientcs socia- les alteradores, cuya misién es cambiar el com- portamiento de sus miembros, Podriamos decir que los nuevos movimiontos sociales son expresiones del advenimiento de otro mundo o de un nuevo modo de vivir en el mundo, 1.8 Los nuevos-nuevos movimientos sociales ‘Complementaria a las concepciones que se han elaborado en torno a los viejos y los nuevos mo- vimientos sociales, Ratil Zibechi (2014) propone aiadir Jos nuevos-nuevos movimientos sociales. Cereano a Zibechi, pero con una clasificacién Lee move seh tree munis roses 8 més sencilla, se encuentran John Holloway (2002) y Jamos Scott (2012), para quienes bé- sicamente existen aélo dos grandes tipos de mo- -vimientos: los convencionales o sistémicos —que uscan cambios menores en Ia estructura social para mejorarla- y los radicales —los que preten- den wn cambio social de fondo y antisistémico. Adicionalmente, desde la perspectiva estratéei- cay organizativa, podemos distinguir también ‘otro tipo de movimientos sociales que apues- tan a cambios diversos con novedosas estate gias de movilizacién, formas de organizacién y convoeatoria on base a redes sociales y nuevas teenologias de comunieacién (TIC’s). Se trata de movimientos como la tecnopolitiea de Toret 2013), quien ha trabajado esta temética junto con Manuel Castels, codireetor del grupo de in- vostigacién de Redes, Movimientos y Tecnopolt- tica, con sede en Bareclona. En América Latina, se han dado otras aproxi- maciones teéricas, como son las surgidas a partir de la doctrina social de la iglesia, los sportes marxistas de Julio A. Mella -y ante- riormente en esta perspective, las contribu- ciones del peruano José Carlos Mariétegui~, i i i ume Dz Maas EnvgeLege ares Loy wins ssl: hari tes ends pss 8 Ja influencia de las teorias de centro-periferia y de la dependencia, le esperanza provocada por Ja revolucién cubana, las contribuciones do la teologia de la liberacién de Gustavo Gutiérrez y Leonardo Boff, la filosofia de la Uberacién de Enrique Dussel y Ia educacién popular de Paulo Freire, entre otras. Todas estas aportaciones han ayudado @ promaver diversos movimientos sociales y han ofrecide explicaciones para entender su significado. Bajo esta misma perspectiva, hacia le década de los noventa, surgieron otras propucstas de- nominadas descoloniales como las de Anibal Quijano, Enrique Dussel, Edgardo Lander y Walter Mignoio. campos) Fico sactoialar sinples ) radvionales) Alternativo Jcompejoe orpizaiones ormatee Scott Hallway ora del poder) | (auto rganzades en Corvercinalas (canbio socal jcerde torn ee! poder) Radicales (propresios populares Tibet {warqusmo yy compleidad) | (nsomarsiema) Emergence eonta crs stémica | En el siguiente Cuadro 1 es posible recapitular yubicar las diversas corrientes de pensamiento en relacién a los movimientos sociales sobre las cuales hemos hablado, El cuadro trata de un conjunto de tipologias que pretenden situar, a partir de distintos criterios de clasificacién, las diversas clases o tipas de movimientos sociales presentes en el mundo, con ders Melucc Tooraine ‘Waters Castors Susen (soorins de los MS) eos ocsicos Nuesos-niewos Cuadro I. Tipologias de los movimientos sociales | universe) oma del par Nucvos rransformacones ini -3én ante esto da, puraidad y parteubsricad) (cambio socal con cambio soci David FAberle (aneropogt eves corruto) Ateradores Fanon (cambios sncales racles 0 estatratcce) Revormatives (cambios sciles intados) Redentones (rote Gir i Moar =r ung rer Ahora bien, partiondo de In clasificacién domi- nante asumida por diversos autores, es decir, de aguella que asume la existencia de viejos, nuevos y nuevo-nuevos movimientos sociales, podemos reconocer algunos de los més signifi- cativos o representativos (Cuadro 2). En todos Jos casos, habria que considerar gue el surgi- ‘mionto de los movimientos sociales acontece no sélo en el oecidente del mundo, sino, también, y de manera significativa, en América Latina. Ante esta situacién es légico preguntarse, como lo han hecho muchos, si esto no esté relaciona- do con una crisis de la civilizacién oveidental pues nosotros compartimos oga idea (Wallers- tein, 2001: 120-136). termina sola esrb, 5 ‘Cuatiro 2, Los movimientes sociales, su emergencia y caracteristicas Vier] Noes] Nowornaeres rmovimentas| mevimienos | movinientor fousies |" toaales | socblee Expresones| Snseal |" Ezoogitas | Toros ders [fobreo) Passes [derechos de =Campesno [iportaprz a rate museres — |ancraarre, | Madre Ser) [fevintme) lanipucear | -edgracos Esudanti pata) Etisos Cary (eampaino, |-Campesndo | Eaces Unis) Inaigena) flcampeana. | Pomsers Racaies [indgensa) | abe feroames- [eluent | (Ain cel anos por |-Dversdad [Nori) feerecnos fecxusl | Confuercae | eves) |-Estxdantes | muncipaleas *Reigosos |-Juvenies | spare) Dedase |-Oapas |= Passe fore (sets) | Anttasas | (rat) } Ferinsa: |oNuee |-Seamdaros (Cnie) - Campesin’o ia Compesin, Stobal Zapatista (ie) Ircgensta | -Pactomamita (Core sur rn is Mar Eveue Lang nese [Wises] Roses] Naess rmodlers|movertencs| ov mien=n |"ioeate"|"socae | "ee Expresines ~Agoeslegia dems (Globd) Conta enractiste {nieve y ato (Global) “Annas } (Gta) = Lésbico gay (BCT lea) “TritionToune (Globay siriae [(Glooah = Movliad ho motorzads Fuetce Gite Die tra posible subdivision de esta tipologia domi- nante se refiere a las diversas expresiones de ‘os movimientos sociales en razén de st origen, emergencia y sus principales caracteristicas. Se distinguen, asi, los movimientos eargidos: antes y durante Ia sociedad industrial 0 mo- dorna, durante la etapa posindustrial o posmo- derna, y, finalmente, hacia fines del siglo XX y ota) Los ovina sce thot rd pen a principios del XXI, o sea, los que surgen con la caisis sistémica, 1.4 Un breve recorrido histérico por los movimientos sociales El surgimiento de los movimientos sociales es reconocido como tal hacia el siglo XIX con las primeras manifestaciones en torno a la defensa de los derechos de los trabajadores, 1 recono- cimiento de los derechos eiviles de la poblacién afroamericana y In reivindicacién de los dere- chos de las mujeres a sufragar electoralmente, entre otras mis. Sin embargo, tendriamos que euestionarnos si, més allé de Jo que suponemos actualmente, la existencia de los movimientos sociales han tenido un origen anterior, no sélo en el perfodo que va de Ins afios sesenta del si- lo pasado hasta los albores del siglo XI, sino ‘incluso con mucha mayor anterioridad estos aiios (los cambios societales que dieron origen al ccapitalismo tuvieron como actor fundamental Ja burguesia desde el siglo XV y genereron una transformacién sistémica, por ejemplo). ‘De manera que hasta los afios sesenta del sigle pasado, en plena fase industrial o moderna del Slr ie Mato Ege Lngs Gone capitalismo, los movimientos sociales ae earac: terizaban por un cambio social que reivindicaba Ja toma del poder del Estado como instrumento de transformacién, la redistribucién Je la rie | queza socialmente generada mediante politicas pablicas expresadas en el gasto social (educa- cién, salud, empleo, transporte, vivierda, etc.) _ y la lucha por la universalidad de sus valores, es decir, por la busqueda de Ia igualded de lea pereonas, principalmente. De ahi que los obre- os, los campesinos, las mujeres, los afroame- ricanos, los indigenas, los estudiantes, y otros tsrupos sociales, buscaran el reconocimiento de sus derechos en condiciones de iguatiad me- diante mecanismos redistributivos bajo la pre sin al Estado liberal y la biisqueda de la toma del poder. En pocas palabras, mediante la via institucional. Sin embargo, es en la década de los afics sesen- ta cuando el modelo industrial de produccién y acumulacién capitalista entra en eriais cuando se genera una transicién hacia una sociedad ostindustrial basada en los servicios (financie- ros, comerciales, etc.), Bn este contexto surgen cuestionamientos severos al sistema capitalis- ta en sus nuevas manifostaciones. Muchos de las moins soaks tres mands pastes 8 Jos viejos movimientos sociales se transforman, pero al mismo tiempo emergen nuevas expre- siones, Entran en escena los grupos ecologistas © ambientalistas, los movimientos pacifistas (contra la guerra y el armamentismo), las lu- chas de los colectivos por los derechos civiles, _ nuevas expresiones culturales y contracultura- les, entre otros movimientos. ‘En América Latina, Ia teclogia de la liberacién, y la educacién popular alimentan las Juchas de iberacida nacional pero también los movimien- toa eurgidos desde abajo en las colonias popu- ares ¥ los barrios, asf como en el campo y las universidades. Los viejos movimientos se ca- racterizan por ser antipartidistas, duradezos, heterogéneos, dramatiirgicos 0 performéticos, ‘cosmopolitas 0 globales, mientras que los nue vos, ademas de las caracteristicas anteriores, suman una membrecfa heterogénea y multi- ples identidades, reivindicando la cotidianidad y el uso de estrategias no convencionales. Las estrategias de lucha ya no son sélo el paro 0 la buelga, 1a marcha y Ia confrontacién, sino Ja contestacién festiva y la participacién social multiclasista, Sus intereses y valores no son més la toma del poder, ni la redistribuci6n, ni Bul Die sie figs Lg ere la universalidad, sino la diversidad de sus de- mundas y de sus acciones eolectivas. Finalmente, una tercera fase en la emergencia de los movimientos sociales acontece hacia fina- Jes del siglo XX y principios del siglo XI. La me- tamorfosis de los movimientos sociales sigue su_ marcha. Los viejos movimientos anclados al pa- sado son cada vez menos, mientras que los nue- Vos se mantienen o transforman. Ademés, apa- recen los nuevos-nuevos movimientas sociales con sus caracteristicas de autonomfa, herizon- talidad, federalismo, consenso, apartidisno y su territorialidad, La complejidad social se mani- fiesta de nuevo generando nuevos retos para el cambio social. Losrmveerns sole hac tos mines piles i 2, Hacia la comprensién del conjunto de los movimientos sociales Bl esquema anterior asume la complejidad de Ja realidad social en quo aparece y se desen- vuelven los movimientos sociales. Partiendo de este esquema podomos afirmar que: + Los movimientos sociales transitan histé- ricamente entre las caracteristicas de los viejos movimientos y las caracteristicas de Jos nuevos-nuevos movimientos sociales, El ‘trénsito se da como una tendencia que con- forma un patrén visible en sus procesos de transformacién, pero esta tendencia no sig- nifica Iinealidad ni avance continuo o uni- forme. For el contrario, implica retrocesos, cambios paulatinos, saltos bruscos, ete., tal como lo sefialamos anteriormente: En relacién con lo anterior, no todos los mo- vimientos sociales ni todos los procesos de metamorfosis mantienen el mismo ritmo de avance ~algunos de ellos se desenvuclven més ripido que otros por distintos moti- vos-. En otras palabras, la mayoria de los movimientos presentan el comportamiento del caso B que aparece en el esquema, sien- air le Maa - iu eg Ge do excepeionales los casos puros o los tipos igeales eomo son los casos A y C. a Bl trénsito entre los vicjos a Jos nuevos: nuevos movimientos sociales no se de ma- nera divotémica, sino dialégicamente —-om- plementaria y antagénica-, con avances y retrocesos en las dinémicas en que estén insertos. Habria que considerar en eate jue- 0 dinlgico los procosos de resistencias do los sujetos 0 actores sociales que se consi- Geran afectados pot la dindmica de los mo- vimientos sociales asi como el avance ena implementacién de Jas alternativas de sus motores. ‘Existen diforoncias ideolGyicas en Tor mo- vimientos ~deede Ja biisgueda del cambio sistémico hasta la apuesta antisistémica~, de significacion, de objetivos, de estratogias y de précticas, asi como contradieciones y conflitos, tanto entre los miembros al in: terior de un determinsdo movimiento como - en la relacién entre los movimientos socia- Jes (podria sex el caso de las tensiones de la ‘Federacién Sindical Mundial con respecto de la Confederacién Sindical Internacional pero también esto mismo sueede con otros movimientos sociales, asi come las deren e—X“_S Lae maison oi res munis pile ie cias y conflictos al interior del movimiento Lgbttti, por citar s6lo alguno de tantos). Los movimienios sociales pueden tener di- ‘Yersos ritmos en eu devenir ~emergencia, fuerte activismo, ralentizacién, latencia, extincién, sin que estos momentos signifi. quen finealidad en el tiempo, dependiendo tanto de factores interuos eomo del entorno © contexto social (por ejemplo el caso de los indignados del 15M en Espaha y su invo- Iucramiento posterior en las Confuencias municipales). Los procesos en que esti inserto cada movi miento social no tienen el mismo peso, sino aque alguno 0 algunos de ellos serén domi- nantes respecte del resto y podrdn ocupar tun papel secundario en otros momentos (a Via Campesina ha teride momentos \ clave de resistencia para evolucionar ha \ cia In construccién de alternativas, desde su apuesta por la agricultura familiar, la asroecologia y su ineideneia politica, mien- tras que la Accidn Global por Ayotzinapa ( Parece privilegiar el proceso de resistencia desde la domanda de justicia y verdad), \ Durante Jos tiltimas dos décadas se perei \ be una tendencia hacia la agregaciin de \ | \ I aero Ler Bact tog movimientos sociales en diversas esca- Jas torritoriales a pesar de sus diferencias y conflictos (globalmente

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