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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE MÉXICO

CAMPUS ECATEPEC

CIENCIAS HUMANÍSTICAS EN URBANISMO

Grupo: TG0522-102

Alumno: Smith Reynoso María Elizabeth

Profesor: Arq. Fernando Tapia Segundo

TRABAJO FINAL INDIVIDUAL


OBJETIVO:

Identificar uno de los arquitectos más influyentes en el área del urbanismo en


México, analizar su propuesta y en base al análisis justificar la elección de
dicho personaje.

DESARROLLO:

A principios del siglo XX, en 1917, el Distrito Federal estaba conformado por la
ciudad de México y 10 municipios y en el censo poblacional de 1921 se
relacionaron 13 municipalidades, estructuradas por: ranchos, haciendas,
pueblos, colonias, barrios y en uno que otro municipio; fábricas, parques,
estaciones de ferrocarril y congregaciones. Esta composición territorial
denotaba el carácter rural del Distrito Federal, lo cual para las intenciones del
gobierno de establecer en la ciudad a los representantes de los poderes
políticos, representaba grandes problemáticas.

En un país post-revolucionario que pretendía realizar su reconstrucción,


buscando no sólo levantar las estructuras caídas durante la guerra, sino
mejorar y organizar la forma de vida de la nueva sociedad, surge un proceso de
transformación de un país a otro, que implicaba para la sociedad, mejorar sus
formas de vida, sus espacios de habitación, sus ambientes de trabajo y su
transitar por la ciudad, procurando darle solución a las inconformidades que se
presentaban en esos momentos.

La falta de higiene, medios de transporte, vías de comunicación, centros


escolares, infraestructura y equipamiento, eran sólo algunos puntos a resolver
y si bien se plantearon soluciones viables, eran los mismos Ayuntamientos los
que ponían trabas, tanto políticas como económicas para la realización de
éstas. Es por eso que, el gobierno federal solicitó la supresión del ayuntamiento
libre, la cual fue rechazada por el congreso, trayendo como consecuencia,
diferencias de corte político entre el gobierno y las municipalidades.

La inestabilidad que se sucedía como resultado de la guerra que se había


vivido, las continuas contradicciones suscitadas entre los distintos niveles de la
administración de lo que se componía como el Distrito Federal, las frecuentes
renuncias o las deposiciones de presidentes municipales –o en su caso, de
miembros de los cabildos–; además, de la inexistencia de profesionales de la
planificación y del urbanismo, impedían acciones de largo plazo en este
territorio, y en muchas de las ocasiones, la continuidad de las que se iniciaban.

Construcción de fraccionamientos trazados con un patrón de retículas


continuas que buscaban únicamente ligar las nuevas edificaciones con los
espacios ya urbanizados y otros con circuitos interiores dando paso a mayor
extensión de áreas verdes, fueron consideradas, soluciones a los problemas de
crecimiento urbano de la ciudad, sin embargo, tuvieron grandes fallas al ser
pensadas como unidad y no como parte del contexto. Esto derivó en problemas
de saneamiento puesto que no se consideró la introducción de los servicios y
los habitantes de dichos fraccionamientos se manifestaron en contra de las
constructoras y del gobierno para exigir que se cumpliera con los beneficios
que les habían prometido al adquirir sus terrenos.

Estas situaciones fueron determinantes para buscar un mayor control del


desarrollo de la ciudad y dar así, paso a la planificación. La Sociedad de
Arquitectos Mexicanos (SAM) en conjunto con otras organizaciones gremiales
de la arquitectura y la construcción comienzan a reunir propuestas y a fomentar
en la capital de la República la formación de un organismo especializado en la
planeación y el desarrollo urbano. Se consideró determinante que la planeación
para el arreglo de la ciudad debía derivarse del ordenamiento del país.

Desde principios de los años veinte, el arquitecto Carlos Contreras Elizondo


buscó dar cuerpo a los ejercicios de planificación, intentando generar entre
otras condiciones, primero: un cuerpo metodológico y conceptual en torno a la
disciplina; segundo, un grupo interdisciplinario que, sustentara a la
planificación; tercero: la construcción de un sustento legal que impulsara las
intervenciones de la disciplina, y; cuarto, una serie de propuestas con el fin de
atender problemas puntuales del país y de la ciudad de México.

En 1925 Carlos Contreras propuso la creación de una “Comisión Nacional de


Planificación y Comisiones locales de Planificación” en los diferentes estados,
con la finalidad de dar cuerpo a un órgano de la magnitud que le permitiera
incidir en el desarrollo de las distintas regiones del país, y por lo mismo, en el
conjunto de éste.
En 1927 elabora junto con Justino Fernández el “Estudio Preliminar Numero 1
del Plano Regulador de México”, documento donde se propuso una serie
intervenciones para la ciudad sobre la base de un conjunto planificado; en el
plano, Contreras exteriorizó su visión de la problemática de la ciudad –en
particular de su zona centro– y sus deseos de ofrecerle solución. Como
aspectos destacados del Estudio se observan: la apertura de grandes avenidas
de norte a sur y de este a oeste, la apertura de la avenida 20 de Noviembre, el
trazo de una avenida en diagonal desde Chapultepec hasta el centro de la
ciudad, un anillo de circunvalación y, –la recurrente– propuesta de abrir la calle
de Tacuba, para convertirla en un eje que comunicara el poniente de la ciudad
con su parte oriente.

Se forma en ese mismo año la Asociación Nacional para la Planificación de la


República (ANPRM), dirigida precisamente por el arquitecto Contreras bajo la
idea de que la planificación de una ciudad es más que un mero conjunto de
ideas o de opiniones dispersas de los individuos que la habitan, la planificación
es una ciencia, o mejor dicho, un conjunto de ciencias que estudian la ciudad,
considerándola tanto como un organismo físico, como una entidad moral.

Un aspecto positivo del planteamiento original de Carlos Contreras fue su


propuesta de vialidades no sólo para automóviles, sino también para el
transporte público. Decía que había que arreglar y ampliar los cauces del río
del Consulado y del río de la Piedad, para convertirlas en vías-parques y en
arterias con posibilidades de formar un circuito eléctrico de tránsito rápido.

CONCLUSIONES:

No se le hizo caso y como es ampliamente conocido, en el Viaducto y en el


Periférico se entubó el agua de los ríos para dar exclusivamente cauce a los
autos, sin dejar una vialidad para el transporte colectivo. Eso fue un error
histórico que seguimos pagando hasta nuestros días. En aquel tiempo el único
transporte eléctrico era el tranvía, pero después vino el Metro, como pasó con
la calzada de Tlalpan, convertida al paso del tiempo en una vialidad modelo
porque combina autos con transporte público. Y, aunque de haberle hecho
caso a Carlos Contreras, las actuales vialidades entubadas del río Churubusco,
San Joaquín o el Viaducto contarían en la parte central con vías para
transporte colectivo, es todavía tiempo de corregir errores en las vialidades a
construir en el futuro.

Contreras concebía como plano de la ciudad, no simplemente el plano


topográfico de la ciudad o de la región sino un documento gráfico de mucha
más importancia, en el que se exprese la vida funcional de la ciudad, la vida
fisiológica: su circulación, por medio de sus calles, bulevares y arterias, ríos y
canales, lagos, vías aéreas, etc.: su respiración por medio de sus parques,
jardines, campos de juego, reservas forestales, y eliminación con su
abastecimiento de productos alimenticios y de agua su saneamiento y drenaje.
Contreras decía: “Habrá que tomar en cuenta de manera muy especial la
cuestión de salubridad e higiene, aire, luz baños y servicios sanitarios, ejercicio,
recreo y descanso. Y la parte moral y la parte espiritual y el problema educativo
y el problema cívico. ¿Y el problema sociológico? Esto y más señores debe ser
el “PLANO DE LA CIUDAD”.

Vista aérea de la Ciudad en


1927, fotografía utilizada por el
Arq. Contreras para su estudio
sobre la planeación de la Ciudad
de México

Vista aérea de la traza del centro de la


Ciudad de México en 1927
Proyecto de Carlos Contreras para el
crucero de la calzada de la Piedad y
avenida Bucareli con la avenida
Chapultepec, y ampliación de la calle
de Doctor Río de la Loza, ciudad de
México, 1940

Proyecto de planificación del


Distrito Federal, México, propuesto
por Carlos Contreras en 1938.
Dibujo de Justino Fernández.

Carlos Contreras Elizondo


(1892-1970), precursor del urbanismo en México

Arquitecto mexicano nacido en 1892. Estudió la licenciatura en Arquitectura en


la Universidad de Columbia de Nueva York, E.U.A. Egresó en el año de 1921 y
regresa a México para inducir la planificación urbana funcionalista.
OPINIÓN

Carlos Contreras es considerado como el precursor del urbanismo en México y


si bien, sus propuestas, por cuestiones ajenas a él y a las organizaciones a las
que pertenecía, no fueron llevadas a cabo, abrieron el panorama para el diseño
y desarrollo de una ciudad tan poblada e importante como lo es la Cd. De
México

FUENTES DE INFORMACIÓN:

www.obrasweb.com

www.rafaellopezrangel.com

http://discursovisual.cenart.gob.mx

www.azc.uam.mx

www.insumisos.com

es.wikipedia.org