Вы находитесь на странице: 1из 101

Федеральное государственное автономное образовательное учреждение высшего образования

«РОССИЙСКИЙ УНИВЕРСИТЕТ ДРУЖБЫ НАРОДОВ» (РУДН)

Экономический факультет

Кафедра «Ибероамериканских исследований»

Магистерская программа «Современные исследования Латинской Америки» (на испанском языке)

Допустить к защите Заведующий кафедрой

«

»

2017г.

МАГИСТЕРСКАЯ ДИССЕРТАЦИЯ на тему:

«Теоретическая интерпретация государственной собственности в концепции «Социализм ХХI-го века»»

38.04.01 «Экономика» по специальности «Современные исследования Латинской Америки»

МАГИСТР

Выполнил:

Студент группы ЭЭМ-605 Экономического факультета №ст. билета 1032148773 Касанова Агустин

Научный руководитель:

Член-корреспондент РАН Давыдов Владимир Михайлович

Москва 2017

Instituto Federal Autónomo de Educación Superior

«UNIVERSIDAD RUSA DE LA AMISTAD DE LOS PUEBLOS» (URAP)

Facultad de Economía

Cátedra «Estudios ibéroamericanos»

Programa de maestría «Estudios contemporáneos de América Latina» (en idioma español)

Aprobado para la defensa Director de la Cátedra

«

»

2017г.

DISERTACIÓN DE MAESTRÍA en el tema:

«La noción de propiedad estatal en el concepto de socialismo del siglo XXI»

38.04.01 «Economía» Especialidad «Estudios contemporáneos de América Latina»

MÁSTER

Estudiante:

Grupo ЭЭМ-605 Facultad de Economía Nro. 1032148773 Casanova, Agustín

Tutor:

Miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de Rusia. Davydov, Vladimir

Moscú 2017

Федеральное государственное автономное образовательное учреждение высшего образования

«РОССИЙСКИЙ УНИВЕРСИТЕТ ДРУЖБЫ НАРОДОВ» (РУДН) Экономический факультет

Кафедра «Ибероамериканских исследований» Магистерская программа «Современные исследования Латинской Америки» (на испанском языке)

«

»

Зав. кафедрой

2017

г.

ЗАДАНИЕ НА ВЫПОЛНЕНИЕ ДИССЕРТАЦИОННОЙ РАБОТЫ Студента Касановы Агустина, группы ЭЭМ-605

Тема диссертационной работы: «Теоретическая интерпретация государственной собственности в концепции «Социализм ХХI-го века»»

График выполнения диссертационной работы

Выполнение работы и мероприятия

Сроки выполнения

п/п

1

Подбор литературы, её изучение и проработка. Составление библиографии по основным источникам.

2

Составление плана диссертационной работы и согласование его с руководителем.

3

Разработка и представление на проверку первой главы.

4

Накопление, систематизация и анализ практических материалов.

5

Сбор данных.

6

Анализ полученных данных.

7

Согласование с руководителем выводов и предложений.

8

Проверка на плагиат.

9

Переработка (доработка) диссертационной работы в соответствии с замечаниями и защита её на кафедре.

10

Разработка тезисов доклада для защиты.

11

Ознакомление с отзывом и рецензией.

12

Завершение подготовки к защите и сдача работы на кафедру.

13

Защита работы.

Научный руководитель:

Член-корреспондент РАН Давыдов Владимир Михайлович

Студент:

Касанова, Агустин

Instituto Federal Autónomo de Educación Superior

«UNIVERSIDAD RUSA DE LA AMISTAD DE LOS PUEBLOS» (URAP) Facultad de Economía

Cátedra «Estudios Iberoamericanos» Programa de maestría «Estudios contemporáneos de América Latina» (en idioma español)

Director de la cátedra

«

»

2017

REQUISITOS PARA EL CUMPLIMIENTO DE LA DISERTACIÓN Estudiante: Casanova, Agustín (Grupo ЭЭМ-605)

Tema: «La noción de propiedad estatal en el concepto de socialismo del siglo XXI»

Calendario de ejecución:

Ejecución del trabajo y actividades

Periodo

1

Selección de bibliografía, análisis y elaboración. Sobre la base de las fuentes bibliográficas básicas.

2

Elaboración del plan de tesis y coordinación con el tutor

3

Desarrollo y presentación para la revisión del primer capítulo

4

Recopilar, organizar y analizar materiales prácticos

5

Recopilación de datos

6

Análisis de los datos

7

Coordinación con el tutor de las conclusiones y propuestas

8

Verificación

9

Procesamiento (refinamiento) de la tesis de acuerdo a las observaciones para la defensa ante la cátedra

10

Desarrollo del resumen para la defensa

11

Conocimiento de las observaciones y comentarios

12

Finalización de la preparación para la defensa, teniendo en cuenta las observaciones, el análisis y la aprobación de la tesis en la cátedra.

 

13

Defensa de la disertación

Tutor:

Miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de Rusia Davydov, Vladímir

Estudiante:

Casanova, Agustín

ÍNDICE

Pág.

Abreviaciones y siglas……………………………………………………

3

Introducción………………………………………………………………

5

1. Marco Teórico/histórico…………………….………….…………… …

15

1.1. Conceptos fundamentales…… ……………….…………………

15

1.1.1. Socialismo……………………… …

16

1.1.2. Estado……………………………… …………………

18

1.1.3. Estado socialista………………… ……………………

20

1.2. Contexto histórico………………………………………………

21

1.2.1. Correlación en la contradicción fundamental capitalista…. 21

 

1.2.2. La Revolución Bolivariana y el socialismo del siglo XXI

23

2 La propiedad estatal en el socialismo del siglo XXI………………………

25

2.1

Partida: ¿qué es el socialismo para el socialismo del siglo XXI?

26

2.2.

Socialismo real: Estatal y antidemocrático………………………

31

2.3

Propiedad estatal: Burocratización y autoritarismo…………

36

2.4

Autogestión: expresión positiva de la estatización negada………

44

2.5

Síntesis: Las tesis del socialismo del siglo XXI………………….

54

3 Problemas teóricos de la propiedad estatal en el socialismo del SXXI…

55

3.1 La distopía de la autogestión como utopía…….………………….

55

3.2 El concepto idealista de democracia……………………………

62

3.3 La cuestión del Estado en el socialismo…….……………………

69

3.4 Un socialismo posmoderno………………………………….……

73

1

Conclusiones……………………………………………………………….

78

Bibliografía………………………………………………………………

84

Anexo I……………………………………………………………………

93

Anexo II……………………………………………………………………

95

2

ABREVIACIONES Y SIGLAS

AAVV – Autores Varios.

AD – Acción Democrática (Venezuela).

ALBA – Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América.

CCC - Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gúrini.

CIM – Centro Internacional Miranda (Venezuela).

CEPAL – Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

COLMEX – El Colegio de México.

COPEI – Comité de Organización Política Electoral Independiente

(Venezuela).

CPUSA – Partido Comunista de los Estados Unidos [Communist Party of

United States of America].

EPS – Empresa de Producción Social (Venezuela).

ICH – Instituto de Altos Estudios del Pensamiento del Comandante Supremo

Hugo Rafael Chávez Frías (Venezuela).

IDEA – Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral

(Suecia) [International Institute for Democracy and Electoral Assistance].

ILA-ACR – Instituto de América Latina – Academia de Ciencias de Rusia.

IS – Internacional Socialista.

MAS-IPSP – Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la

Soberanía de los Pueblos (Bolivia).

MBR-200 – Movimiento Bolivariano Revolucionario – 200 (Venezuela).

MippCI – Ministerio del poder popular para la Comunicación y la

Información (Venezuela).

MMPP – Medios de producción.

MR-8 – Movimiento Revolucionario 8 de octubre (Brasil).

3

MVR – Movimiento V República (Venezuela).

NEP – Nueva Política Económica (Unión Soviética).

PAIS – Movimiento Alianza PAÍS – Patria Altiva I Soberana (Ecuador).

PCA – Partido Comunista de Argentina.

PCC - Partido Comunista de Cuba.

PCCh – Partido Comunista de China.

PCE (m-l) – Partido Comunista de España (marxista-leninista).

PCFR – Partido Comunista de la Federación Rusa.

PCG – Partido Comunista de Grecia.

PCUS – Partido Comunista de la Unión Soviética.

PE – Periodo Especial en Tiempo de Paz (Cuba).

Petrobrás – Petróleo brasileño Sociedad Anónima.

PSUV – Partido Socialista Unido de Venezuela.

PYMES – Pequeñas y medianas empresas.

RPDC – República Popular Democrática de Corea.

SR – Socialismo real.

SSXXI – Socialismo del siglo XXI.

UNAM – Universidad Autónoma de México.

4

INTRODUCCIÓN

A pesar de las pretensiones del "progreso", hay regresiones continuas […] 1 Karl Marx y Friedrich Engels

○ Tema

A comienzos del siglo XIX, el eje revolucionario más radical lo podemos ubicar en la atmósfera generada en Europa occidental tras la Revolución Francesa de 1789-99. A comienzos del siglo XX, podríamos decir que el referido eje se traslada al oriente europeo, donde el movimiento revolucionario ruso consigue desarrollar exitosamente la primera revolución socialista de la historia. En el siglo XXI, ¿el radicalismo político de izquierda cruza el océano Atlántico, para asentarse en América Latina? La historia responderá, pero aparentemente el discurso anticapitalista ha encontrado su tierra más fértil en los procesos políticos latinoamericanos que se articulan a partir del proceso bolivariano en Venezuela. Así se creó dentro de una intelectualidad progresista latinoamericana – que a su vez es crítica del socialismo desarrollado en el siglo XX -, el debate acerca de la construcción de un régimen “superior” al capitalismo, pero sin “caer” en el socialismo científico. El impreciso concepto de socialismo del siglo XXI (SSXXI) es la mejor expresión de esta problemática. ¿Cuál es el tema del presente trabajo? A esta pregunta tosca, pero clara, respondemos que nuestra elaboración aborda el problema acerca de la ontología de la propiedad estatal en las formulaciones de los principales teorizadores del SSXXI.

Justificación

1 MARX, Karl. ENGELS, Friedrich. La Sagrada Familia. - Buenos Aires: Claridad, 1971. p. 99.

5

a) ¿Por qué es necesario estudiar la cuestión del socialismo en general? Porque partimos del axioma que expresa Marx en su célebre onceava tesis sobre Feuerbach:

Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo. 2

El socialismo, como primera fase del comunismo en palabras de Marx, es el estadio al cual es necesario llegar para suprimir la explotación de hombre por el hombre. Consecuentemente está demás decir, que el socialismo es algo que tiene una transcendencia que desborda ampliamente academia, ya que abarca todas las esferas de la vida social. Al mismo tiempo, justamente ese desborde es la razón de ser un tema ineludible para la ciencia, ya que la intelectualidad no puede eludir las cuestiones realmente influyentes en la dinámica social. b) ¿Por qué es necesario estudiar los aspectos teóricos dentro de la noción de socialismo? Porque el socialismo, a diferencia de formas de sociedades organizadas en torno a modos de producción anteriores, es una construcción donde la consciencia tiene un rol cualitativamente distinto. Como bien dice el marxista brasileño Cláudio Campos: 3

La sociedad socialista posee una característica que la distingue de todas las demás que la precedieron, ella sólo puede ser construida conscientemente. […] al contrario de las demás [sociedades], [la superestructura] antecede la infraestructura económica a la cual corresponde. [ya que] Ella se forma durante la sociedad capitalista 45 .

2 MARX, Karl. Tesis sobre Feuerbach. - Moscú: Progreso, 1982.

3 Cláudio Campo (1947-2005). Líder do MR-8 (Brasil).

4 CAMPOS, Cláudio. A História Continua. - São Paulo: Gráficas Brasileiras, 1996. p. 46.

5 Traducción propia de la lengua portuguesa a la española. “[…] a sociedade socialista possui uma característica que distingue de todas as demais que a precederam: ela só pode ser construída conscientemente […] ao contrário das demais [sociedades] [A supraestrutura] antecede a infraestrutura econômica à qual

6

Simultáneamente debemos agregar que este aspecto se ve potenciado en la coyuntura histórica actual, donde todo indica que estamos ante una crisis de proporciones realmente inéditas por su gran magnitud. En épocas de grandes transformaciones los elementos voluntaristas se aceleran, pasan a ocupar un lugar central en el movimiento de la historia. Por esto, en nuestro caso concreto, los elementos que vanguardizan la nueva formulación sobre el SSXXI van a tener inevitablemente influencia directa en el curso real del mismo. Para explicar esta idea con mayor claridad, hacemos nuestras las afirmaciones de los sociólogos norteamericanos Leo Huberman y Paul Sweezy:

en un momento dado, el espectro de posibilidades está determinado por lo que ha pasado antes (determinismo), dentro de éste es posible abordar diversos caminos

(voluntarismo). [

[

]

la relación entre el determinismo y el voluntarismo varía mucho de

un período histórico a otro. Una vez que se consolida fuertemente cierto orden social,

el poder naturalmente queda en manos de quienes comprenden los requerimientos del sistema, y están dispuestos y son capaces de actuar como sus agentes y

[

]

]

beneficiarios. En estas circunstancias, los individuos o grupos poco pueden hacer para

cambiar el curso de la historia. [

la situación cambia radicalmente. La

ley de movimiento del sistema se rompe [

las crisis se multiplican. Bajo estas circunstancias, el rango de posibilidades se amplía,

los grupos [

la lucha de clases crece en intensidad y

del sistema han tenido tiempo para madurar, [

Sin embargo cuando las contradicciones naturales

]

]

],

]

y los grandes líderes entran como actores protagónicos en el escenario

de la historia. El determinismo pasa hacia un lugar marginal, mientras el voluntarismo

parece colocarse al frente. 67

corresponde. [Já que] Ela forma-se durante a sociedade capitalista […]”.

6 35. HUBERMAN, Leo; SWEEZY, Paul. Lessons of soviet experience. In. Monthly Review, v. 19, n. 6. Nueva York, nov. 1967. p. 19

at any given time the range of possibilities is determined

]

the ratio of determinism to voluntarism in historical explanation necessarily varies greatly from one period to

power naturally gravitates into the hands of those who

understand the system's requirements and are willing and able to act as its agents and beneficiaries. In these

] But when

7 Traducción de la lengua inglesa a la española. “[

]

by what has gone before (determinism), but within this range genuine choices are possible (voluntarism). [

another. Once a social order is firmly established [

],

circumstances, there is little that individuals or groups can do to change the course of history. [

the inherent contradictions of the system have had time to mature [

The system's law of motion breaks [

circumstances the range of possibilities widens, and groups [

]

then the situation changes radically.

],

class struggles grow in intensity, and crises multiply. Under these

]

and great leaders come into their own as

7

c)

¿Por qué es necesario estudiar particularmente dentro del socialismo, la

cuestión del SSXXI? La retórica de todo debate hace a la cuestión muy difusa 8 , por lo tanto difícilmente comprensible en sus definiciones esenciales. Para trabajar de forma seria se hace necesario condensar el humo discursivo, es necesario avanzar en visualizar la forma positiva de la crítica al capitalismo. El Presidente Rafael Correa dice:

[…] ¿qué es el socialismo del siglo XXI? La respuesta más acertada es la de que: el socialismo del siglo XXI está en construcción, y que esta construcción es quizás su mayor riqueza […]. 9

Es decir, de las palabras del máximo representante político del SSXXI en Ecuador, en cuestiones concretas, no hay nada visible, factible de medir y/o imaginar.

d) ¿Por qué es importante estudiar la cuestión de la propiedad estatal en el

concepto de SSXXI? En primer lugar porque el Estado es un lugar elocuente para comprender la esencia del concepto de SSXXI. En base a cómo los teóricos comprenden a esta institución, es posible visualizar el rumbo del movimiento futuro. Lo que a su vez, también es clave para comprender el carácter clasista que se esconde tras la retórica. En un ejemplo vulgar, pero útil para ser claros, una reformista organización política “socialista” que gobierna y se encuentra ante la quiebra de una empresa, lo que hará dependerá en gran parte de la concepción que tenga acerca de la naturaleza del Estado. Si considera al Estado propiedad social, tenderá a estatizar el fallecido medio de producción, sin embargo, si organización política entiende que el Estado es una especie de propiedad burocrática, estará más afín de cooperativizarlo entre sus trabajadores.

actors on the stage of history. Determinism recedes into the background, and voluntarism seems to take over”.

8 Más aun en la posmodernidad reaccionaria que vivimos desde hace ya más de tres décadas.

9 CORREA, Rafael. Conferencia: La crisis económica y el cambio progresista en América Latina. - Montevideo, 1 mar. 2010. Quito: Presidencia del Ecuador, s.d.

8

e) ¿Por qué es correcto abordar el SSXXI en la presente tesis de maestría en Estudios Latinoamericanos? Consideramos interesante profundizar el estudio del SSXXI, debido a que es una cuestión de interés internacional “made in” América Latina. Véase como ejemplo, que en el marco de una entrevista televisiva, al preguntarle acerca del SSXXI a Guennadi Ziugánov, 10 éste declara:

[…] en América Latina esta idea [socialismo del siglo XXI] es asombrosamente popular y me parece que América Latina toma el relevo de la Unión Soviética para establecer la justicia y el socialismo en nuestro planeta [

11

No coincidimos con la visión del Secretario General del PCFR –, pero de todos modos la expresión refuerza nuestro argumento. No es un elemento menor, si vemos que a lo largo de los últimos dos siglos, los pensadores latinoamericanos, ya sean políticos o intelectuales, han actuado como furgón de cola de los núcleos culturales hegemónicos, léase Europa occidental - desde el siglo XIX - y Estados Unidos - desde mediados del siglo XX- 12 . Más allá del estructuralismo cepalino y la teoría de la dependencia, es difícil encontrar ejemplos, donde paradójicamente el centro sea la periferia – en este caso, la latinoamericana.

○ Objetivo 13

¿Cuál es la finalidad de la presente investigación? El primer objetivo es describir cómo se expresa la ontología de la propiedad estatal dentro del concepto de SXXI. Esto implica detenerse en las cuestiones de la propiedad

10 Secretario General del PCFR

11 ZIUGÁNOV, Guennadi. A Solas con Guennadi Ziugánov, líder del Partido Comunista de Rusia. YouTube:

Canal A Solas. 10 nov. 2015. Disponible en: <https://www.youtube.com/watch?v=FjwDjemEVLc> Acceso en: 13 may. 2017.

12 Esta periodización está inspirada en las tesis de Immanuel Wallerstein. Véase 67. WALLERSTEIN, Immanuel. Open the Social Sciences. Items, Nueva York, v. 50, n.1, mar. 1996.

13 Por razones básicamente formales, no hemos dedicado un párrafo para pormenorizar las preguntas que motivaron el tema. Por eso hemos anexado, las preguntas de donde partimos. Véase Anexo I.

9

social, la autogestión cooperativa y la burocracia. Levantándose sobre esta descripción se localiza el segundo objetivo central, que radica en analizar las contradicciones que emergen de dicha concepción de la naturaleza estatal. Dicho de modo más abstracto, podríamos decir que el objetivo radica en identificar los elementos esenciales de la apariencia, léase comprender las formas más allá de ellas mismas. Con humildad sostenemos que esta debe ser la tarea del cientista social, la mera descripción de los fenómenos es una actividad fundamentalmente periodística. Podemos ilustrar esta idea a partir de las siguientes palabras de Stalin:

la desviación de derecha y la de "izquierda", llevan, aunque partiendo de diferentes extremos, al mismo resultado. ¿Cuál de estos peligros es el peor? Yo creo que ambos son peores. 14

[

]

El dirigente bolchevique nos está diciendo que diferencias discursivas no se expresan necesariamente en la realidad concreta, que detrás de la apariencia hay otra cosa. Nosotros agregaríamos a la cita de Stalin, que en este caso, esa coincidencia se explicaría por la esencia pequeñoburguesa compartida por ambas desviaciones – es tan sólo una hipótesis -. En resumen, como el objetivo del cientista es identificar la esencia de los fenómenos, aquí buscamos ver las formas que presenta el discurso del SSXXI sobre la naturaleza de la propiedad estatal, para después cavar dentro de las declaraciones.

Objeto de estudio

La materia prima del texto está constituida por los textos (o locuciones) de las referencias teóricas más reconocidas en el tema SSXXI, ya sean de

14 STALIN, Iosif. Sobre el peligro de derecha en el PC (B) de la URSS. Discurso en el Pleno del Comité de Moscú y de la Comisión de Control de Moscú del P.C.(b) de la U.R.S.S. In. Cuestiones del Leninismo. - Pekín: Lenguas Extranjeras, 1977. Pag. 322.

10

procedencia política o académica. Las referencias que se toman han sido: 1) los representantes político-ideológicos centrales en Venezuela y Ecuador, respectivamente Hugo Chávez y Rafael Correa – y 2) los representantes académicos centrales: Atilio Borón, Hanz Dieterich, Rafael Enciso, Marta Harnecker, István Mészáros y José Carlos Monedero. Si frecuentemente el concepto de SSXXI es usado para representar la atmósfera política del Estado Plurinacional de Bolivia, ¿por qué no se toma a Evo Morales? Básicamente porque el término que suena con más fuerza en Bolivia, no es el SSXXI, sino el Buen Vivir (o Vivir Bien) 15 – a la inversa que en la República del Ecuador, donde el Buen Vivir suena, pero con menos fuerza que el SSXXI. Si bien la naturaleza de ambos conceptos tiene mucho en común, preferimos acortar la cuestión al SSXXI, ya que el Buen Vivir es frecuentemente interpretado como la negación de una cosmovisión occidental dónde naturalmente está la noción de socialismo – que el SSXXI reivindica -. Por ende, agregar esta problemática, implicaría ver contradicciones entre conceptos (que no es el objetivo) y enredaría un tema, que ya de por sí es enredado. ¿Por qué tales académicos? Porque los cinco nombres mencionados son legitimados como referencia – no sólo por su trayectoria, que es verdad que es reconocida – en el hecho de ser publicados por las editoriales del Gobierno venezolano, quien ha tomado la iniciativa de discutir y construir el SSXXI. Por poner un ejemplo concreto, el globalmente reconocido intelectual húngaro Mészáros no es un líder político, sus ideas no serán seguidas por las masas, pero tampoco es un mero intérprete, ya que su forma de expresarse propositiva es legitimada por quienes sí actúan, en este legitimada a través de las publicaciones oficiales desde el chavismo 16 venezolano. Esto último lleva una particular dificultad, debido a que las fuentes primarias se parecen mucho a la bibliografía de apoyo, al ser el propio objeto una cuestión abstracta. Por eso en la bibliografía

15 Refiere a una idea anticapitalista que no es socialista (depende de las interpretaciones), sino que se basa en la crítica a la civilización occidental. Esta fuertemente vinculada a la cosmovisión de los aymaras y quechuas andinos.

16 Entiéndase sinónimo de bolivarianismo o grupo seguidor de las ideas políticas de Hugo Chávez Frías.

11

está colocado por separado los textos tomados como fuentes primarias, respecto a los otros.

○ Metodología

La metodología del presente trabajo está basada en el análisis del discurso. Se trabaja sobre el descripto objeto de estudio, en tanto fuente primaria, apoyándonos en una bibliografía amplia, en tanto fuente secundarias. De modo más abstracto, no debemos olvidar reconocer que el note metodológico pasa por seguir consistentemente el método concreto-abstracto-concreto en perspectiva histórica o dialéctica.

○ Hipótesis

Acorde a los dos objetivos centrales, tenemos un sistema hipotético con dos enunciados principales. El primero se puede sintetizar de la siguiente forma:

para la teoría del SSXXI, la propiedad estatal no es propiedad social. De esta tronco hipotético se desprende que la propiedad social está vinculada a la autogestión, la cual se expresa fundamentalmente en empresas cooperativas. Por otro lado, esta concepción de propiedad supone que la propiedad estatal es una especie de propiedad burocrática. Los teóricos del SSXXI no lo dicen abiertamente, pero es una consecuencia lógica de la concepción de propiedad que sostienen cuando desenvuelven el problema de la socialización de los medios de producción. Este raciocinio es reforzado con la crítica que ejercen sobre el SR, donde la estatización de los medios de producción conduce a que los burócratas se conviertan en los nuevos explotadores. En tanto, el segundo eje hipotético central sería: esta concepción de propiedad estatal imposibilita que el SSXXI sea realmente socialista – entendiendo al socialismo como un régimen superador del capitalismo. El

12

argumento de ésta tesis se basa en que el socialismo es colocar al hombre sobre la economía, lo cual implica la necesidad ineludible de planificar cómo la sociedad obtendrá los bienes necesarios para subsistir y desarrollarse. La misma, la planificación, es simultáneamente estéril sin centralización, ya que no se puede hacer un uso colectivo de los MMPP privados y fragmentados Es necesario aclarar, estos argumentos los estamos planteando en un nivel teórico sumamente abstracto – en el mismo nivel que trabajan los pensadores del SXXI. Las tesis de esta naturaleza son fundamentales para dirigir el movimiento; no obstante, en la realidad concreta hay circunstancias que imposibilitan temporalmente tomar tal o cual dirección, donde incluso se hace necesario retroceder para el propio avance. Es decir, si deseamos observar la aurora boreal sabemos que tenemos que dirigirnos hacia el norte, lo cual es muy importante. Pero puede pasar que caminando en dicho sentido, nos topemos con un lago, ante el cual proseguir hacia el norte es sencillamente perecer. En tal caso puede ser necesario esperar el bote que nos permita cruzarlo o alejarnos caminando hacia el este, de modo de rodear el obstáculo. No se puede ir al norte sin la brújula, pero no se puede caminar sin ver el lugar donde se pisa. La teoría es necesaria siempre que sea articulada en la práctica de la realidad. Ambas hipótesis son evidentemente confirmadas, la propiedad estatal efectivamente no es de naturaleza social para los intelectuales del SSXXI, así como dicho característica es un límite para la efectiva superación del modo de producción capitalista. Esperamos que el desarrollo del texto sea lo suficientemente contundente para demostrare al lector esta tesis. Una aclaración necesaria. La aceptación generalizada de Popper ha formalizado la falsabilidad como condición de cientificidad. Sin embargo sostenemos que en las ciencias sociales tal característica contiene una gran dosis de retórica, ya que generalmente la distintas hipótesis iniciales son confirmadas. En parte es lógico, ya que el investigador parte de cierto conocimiento del tema y desde una posición ideológica determinada. Claro que esto no implica que se

13

pierda objetividad, cualidad indispensable del quehacer científico. Como dice el filósofo español Adolfo Sánchez Vázquez:

Las ciencias sociales en cuanto a ciencias no pueden renunciar a la objetividad. […] [Sin embargo esto no implica negar que] La ideología es punto de partida, en el sentido de que toda ciencia social se hace siempre desde cierta ideología. 17

Estructura del texto

El texto esta organizado a partir de la presente introducción. Continúa con aclaraciones teóricas e históricas – que conforman el segundo capítulo -,, necesarias para tornar inteligible el texto. El tercer capítulo es destinado a describir la concepción teórica de la propiedad estatal en el SSXXI para las principales referencias. En el cuarto capítulo se ingresa en la atmósfera hermenéutica, al analizar los problemas de la descripción precedente. Por último, se exponen las conclusiones, reflexiones y eventuales líneas de investigación.

17

SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. La ideología de la neutralidad ideológica. In. Id. A tiempo y destiempo:

antología de ensayos. México: FCE, 2003. pp. 485 - 509

14

CAPÍTULO 1 – MARCO TEÓRICO/HISTÓRICO

De modo de hacer asequible fácilmente la lectura del presente texto, es necesario cartografiar el espacio donde estamos actuando. Esto requiere, a nuestro entender, dos troncos fundamentales. El primero está relacionando a las cuestiones conceptuales, es decir, a la forma que entendemos los conceptos esenciales del trabajo. Mientras que el segundo refiere a la contextualización de carácter histórico.

1.1 Conceptos fundamentales

Los conceptos de socialismo y Estado son literalmente esenciales para la temática que nos compete. Por lo tanto, es necesario saber cuáles son los aprioris A veces el sentido común nos permite saltear explicaciones de lo evidente, es decir, no necesitamos aclarar que una silla es una cosa hecha con el fin de de sentarse, que está compuesta por un asiento, un respaldo y que tienen cuatro patas en la mayoría de los casos. Pero el caso de la silla no puede ser aplicado a los conceptos de socialismo y Estado, donde innumerables corrientes teóricas e ideológicas tienen interpretaciones, muchas veces, incluso irreconciliables entre sí. Por esta razón, aquí definiremos cual es el marco general al cual nosotros adaptamos. Al mismo tiempo están colocadas en el segundo anexo, de forma menos desarrollada que los conceptos que se desarrollan en el presente capítulo, algunas definiciones que hacemos propias, que pueden tener cierta complejidad y que por ende, consideramos que que consideramos que pueden ser de utilidad a quien tenga el interés de leer el presente trabajo.

15

1.1.1 Socialismo

El expresidente francés François Hollande pertenece al Partido Socialista (PSF), el exdictador egipcio Hosni Mubarak fue miembro de la Internacional Socialista (IS). En Venezuela gobierna el Partido Socialista Unido (PSUV), en Bolivia lo hace el Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP). La República Socialista de Vietnam, al igual que la República Popular China, ostentan regímenes socialistas de mercado. El VI Congreso del PCC inició el proceso que busca un “socialismo próspero y sustentable”. Mientras que el artículo 1º de la Constitución de la RPDC dice que el país es un Estado socialista. No hay que ser especialista para darse cuenta que no hay más denominador común, que el simple hecho de autoproclamarse socialista. Por eso, a todo esto, ¿qué entendemos por socialismo? Evidentemente socialismo no puede ser una palabra vacía, donde cualquier cosa es apta para ser incorporada. Para expresar nuestro marco empezamos mencionando tres definiciones de socialismo a distintos niveles de abstracción, para luego realizar una breve síntesis. 1) Desde el estado de abstracción más elevado, el socialismo es parte del comunismo, en el sentido que es su fase de transición - de hecho, en el lenguaje marxiano 18 no se utiliza la palabra socialismo, sino primera fase del comunismo. ¿Qué es el comunismo? Éste es definido de gran forma por el joven Marx 19 :

[…] El comunismo es superación positiva de la propiedad privada en cuanto autoextrañamiento del hombre, y por ello como apropiación real de la esencia humana por y para el hombre; por ello como retorno del hombre para sí en cuanto hombre social, es decir, humano; retorno pleno, consciente y efectuado dentro de toda la riqueza de la evolución humana hasta el presente. Este comunismo es, como completo naturalismo = humanismo, como completo humanismo = naturalismo; es la

18 Frecuentemente se utiliza el adjetivo marxiano para hacer referencia exclusiva a Karl Marx.

19 Joven en el sentido literal de la palabra, Karl Marx tenía cuando realizó dicha definición 24 años. Esta aclaración bien al caso, porque queremos dejar claro que no nos adherimos a las tesis de la escuela “marxista” althusseriana, que distingue al joven Marx idealista del materialista Marx de los últimos años.

16

verdadera solución del conflicto entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y el hombre, la solución definitiva del litigio entre existencia y esencia, entre objetivación y autoafirmación, entre libertad y necesidad, entre individuo y género. Es el enigma resuelto de la historia y sabe que es la solución 20 .

2) En un nivel intermedio, el socialismo es poner la economía al servicio del hombre – el capitalismo pone al hombre al servicio de la economía -. Esta idea implica que el desarrollo de las fuerzas productivas sea dirigido hacia la satisfacción de las necesidades humanas. Esto puede verse claramente mediante en la ley fundamental del socialismo, la cual Stalin definió como:

[…] asegurar la máxima satisfacción de las necesidades materiales y culturales, en constante ascenso, de toda la sociedad, mediante el desarrollo y el perfeccionamiento

ininterrumpidos de la producción socialista sobre la base de la técnica más elevada. 21

3) En un nivel más concreto de las tres definiciones que tomamos, el socialismo es planificación centralizada. Colocar las fuerzas económicas al servicio del hombre requiere que la planificación racional tome las riendas del movimiento. Es decir, la ley derivada de No es concebible el socialismo de otra manera 22 . Por eso compartimos la siguiente cita de Ernesto Che Guevara:

[…] la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista, su categoría definitoria y el punto en que la conciencia del hombre alcanza, por fin, a sintetizar y dirigir la economía hacia su meta, la plena liberación del ser humano en el marco de la sociedad comunista 23 .

20 MARX, Karl. Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. Marxists Internet Archive. Disponible en:

https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/manuscritos/man3.htm Acceso en: 15 may. 2017.

21 STALIN, Iosif. Problemas económicos del socialismo en la URSS. In: Obras Completas. Tomo XV (1934- 1952). - Moscú: Lenguas extranjeras, 1953. pp. 75-91.

22 Claro está, la planificación está limitada por las condiciones materiales. Una economía capitalista gobernada por la anarquía basada en la búsqueda de lucro como principio orientador, no puede ser planificada a la mañana siguiente. Durante cierto tiempo quedan residuos que inevitablemente tienen que ser aceptados. Ahora, la planificación debe: 1) ampliarse constantemente en el espacio que abarca y 2) mejorar sin cesar la calidad de la misma mediante el desarrollo de la consciencia y la técnica.

23 GUEVARA, Ernesto. El Gran Debate: sobre la economía en Cuba. - Melbourne: Ocean Press, 2006. p. 86.

17

En base a las tres definiciones, el socialismo es la fase de transición al comunismo - es el propio comunismo en su estado embrionario-. Ese movimiento histórico se expresa en la sustitución de la ley rectora capitalista de la búsqueda de lucro, por la que coloca al cumplimiento de las crecientes necesidades humanas como punto neurálgico. A su vez, esta ley se refleja en la planificación centralizada, la cual es expresión del uso consciente de las fuerzas económicas. Esta idea está no implica desconocer que en el socialismo perduren perduren elementos del capitalismo, pero el la dirección anticapitalista revolucionaria – hacia adelante – es una condición sine qua non.

1.1.2 Estado

¿Qué es el Estado? En el marco ideológico liberal definir qué es el Estado es una cuestión compleja. Sin embargo salteando la observación de que la cuestión es abordada desde todo el abanico disciplinario (economía, sociología, ciencia política, derecho, antropología, etc.); podríamos afirmar que en la definición weberiana es la más consensuada en la teoría política contemporánea:

Por Estado debe entenderse un instituto político de actividad continuada, cuando y en la medida en que su cuadro administrativo mantenga con éxito la pretensión al monopolio legítimo de la coacción física para el mantenimiento del orden vigente. Dícese de una acción que está políticamente orientada cuando y en la medida en que tiende a influir en la dirección de una asociación política; en especial a la apropiación o

expropiación, a la nueva distribución o atribución de los poderes gubernamentales. 24

¿Cómo entendemos al Estado? Sin dudas la definición de Weber es correcta, por lo tanto la tomamos como propria. Aunque como es parcial, ya que es una definición basada en elementos de naturaleza descriptiva, necesitamos

24 WEBER, Max. Economía y sociedad: Esbozo de sociología comprensiva. - México: FCE, 2002. pp. 43-4

18

profundizarla. Para lograrlo recurrimos a Friedrich Engels, que nos enseña que el Estado es fundamentalmente una necesidad histórica de las sociedades clasistas:

[…] el Estado no es de ningún modo un poder impuesto desde fuera de la sociedad; tampoco es "la realidad de la idea moral", "ni la imagen y la realidad de la razón", como afirma Hegel. Es más bien un producto de la sociedad cuando llega a un grado de desarrollo determinado; es la confesión de que esa sociedad se ha enredado en una irremediable contradicción consigo misma y está dividida por antagonismos irreconciliables, que es impotente para conjurar. Pero a fin de que estos antagonismos, estas clases con intereses económicos en pugna no se devoren a sí mismas y no consuman a la sociedad en una lucha estéril, se hace necesario un poder situado aparentemente por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el choque, a mantenerlo en los límites del "orden". Y ese poder, nacido de la sociedad, pero que se pone por encima de ella y se divorcia de ella más y más, es el Estado […] Como el Estado nació de la necesidad de refrenar los antagonismos de clase, y como, al mismo tiempo, nació en medio del conflicto de esas clases, es, por regla general, el Estado de la clase más poderosa, de la clase económicamente dominante, que, con ayuda de él, se convierte también en la clase políticamente dominante, adquiriendo con ello nuevos medios para la represión y la explotación de la clase oprimida [

25

Dicho aun más sintéticamente a través de la claridad de Vladimir Lenin.

[…] el Estado es un órgano de dominación de clase, un órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del “orden” que legaliza y afianza esta opresión, amortiguando los choques entre las clases […]. 26

En síntesis, compartimos la definición elaborada por Weber, en la cual el Estado es el monopolio coercitivo en un determinado territorio. No obstante, la ontológica definición exige decir que el Estado es una herramienta de explotación de la clase dominante.

25 ENGELS, Friedrich. El Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Marxists Internet Archive. Disponible en: <https://www.marxists.org/espanol/m-e/1880s/origen/index.htm>. Acceso en: 17 may. 2017.

26 LENIN, Vladimir Ilich. El Estado y la revolución. In: Id. Obras escogidas: Tomo VII (1917-1918). - Moscú:

Progreso, 1973. p. 3.

19

1.1.3 Estado Socialista

Como hemos compartido, partimos de la idea que el Estado es una institución propia de las sociedades de clase, que actúa como herramienta de la clase explotadora. En el socialismo, donde las clases se conservan como residuo, pero se encaminan hacia su abolición, el Estado tiene un carácter sui generis. Por un lado cumple su función de Estado como herramienta de coerción, propia de las sociedad de clase, aunque en este caso por parte de una que no se apropia de los medios de producción. Pero por otro lado, en él se desarrollan las progresivamente las funciones que tendrán las oficinas de planificación en la sociedad comunista. Stalin define bien esa necesidad:

[…] la sociedad socialista necesitará [comunista] – además de las oficinas locales, en las que habrán de concentrarse los diferentes datos – una oficina central de estadística, que deberá reunir los datos sobre las necesidades de toda la sociedad y después distribuir, en consonancia con ello, las diferentes tareas entre los trabajadores […] 27

O sea, el Estado en el socialismo es una institución que le corresponde en su transición. Podría decirse que el crecimiento del mismo como administrador general de la economía nacional es la propia extinción del Estado como herramienta de clase. Esta aclaración consideramos importante realizar, ya que su función como administrador de los medios de producción no es justamente algo que puede enmarcarse en el ámbito de la coerción clásica del Estado. De hecho sería positivo que se encuentre una categoría distinta para referir al Estado socialista. Esto ayudaría a avanzar en el tarea de desarrollar la teoría en la etapa que de transición del socialismo al comunismo. Trataremos el tema en el punto 3.3.

27 STALIN, Iósif. ¿Anarquismo o socialismo? In: Id. Obras completas: Tomo I (1901-1907). - Moscú: Lenguas Extranjeras, 1953. p. 120.

20

1.2. Contexto histórico

Es imprescindible que en esta sección del capítulo contextualicemos históricamente el problema teórico que nos compete, en el marco temporal que le da sentido al mismo. Esto es fundamental, ya que cada problema nace en un momento y espacio concreto. En este caso debemos realizar la contextualización a dos niveles. El primero al grado más elevado de abstracción, porque es en ese marco donde se debate la cuestión del socialismo; concretamente esta contextualización radica en observar el movimiento de la lucha de clases. El segundo nivel se asocia a un nivel más concreto; en nuestro caso, esta segunda contextualización pasa por observar el proceso político venezolano, 28 quien representa la primera experiencia (y la más radical), en la cual desde un Gobierno nacional se comienza a enfrentar decididamente la hegemonía liberal conservadora.

1.2.1 Correlación de la contradicción fundamental capitalista 29

La contradicción entre la burguesía y el proletariado existe desde la fecundación de las relaciones sociales capitalistas – basadas en el trabajo asalariado-. Pero su existencia como protagonista de la vida de los hombres a nivel mundial, subordinando las demás clases existentes – que existen como fruto de la permanencia de relaciones sociales precapitalistas - a su dinámica, sólo se da en el momento en el cual el capitalismo se torna protagonista indiscutido de la historia de la humanidad. Estamos refiriéndonos al periodo

28 Seguido por los procesos que conforman junto a Venezuela el ALBA sudamericana: Bolivia y Ecuador.

29 Entiéndase la que ocupa la buruguesía y el proletariado, el propietario y el asalariado. A veces se utiliza la expresión que no es del todo exacta, capital y trabajo.

21

posterior a 1848, año que finaliza la era de la revolución 30 (burguesa) en el símbolo de la publicación del Manifiesto del Partido Comunista. 31 No obstante, la contradicción entre las clases no es rígida, los niveles de explotación y la intensidad de la lucha de clases varían dependiendo la correlación de fuerzas en un espacio y tiempo concreto. Al punto que es posible la emancipación de la(s) clase(s) explotada(s). Es por eso, que la Revolución Rusa de 1917 y la creación de la Unión Soviética de 1922 son acontecimientos trascendentales para la historia del capitalismo. Los sucesos representan la primera superación del capitalismo en un espacio concreto. La implementación del Estado socialista le permitió al proletariado mundial avanzar notablemente en la correlación de fuerzas. Con la URSS, el imperialismo tuvo un enorme contrapeso. Primero porque anuló grandes espacios concretos de realización del capital. Segundo, porque esas zonas liberadas le permitieron a los trabajadores la posibilidad de organizarse globalmente en virtud de la emancipación y conseguir grandes victorias sobre la burguesía y sus aliados. Léanse las conquistas sociales en los países capitalistas más desarrollados, el fin del sistema colonial y las propias revoluciones socialistas en algunas naciones. La caída del país de los soviets en 1991 (o si se quiere el “muro de Berlín” en 1989) es el acontecimiento que cierra una etapa muy riesgosa para la burguesía. En la década del noventa, el trabajo tenía muy poco espacio en la correlación de fuerzas. La caída de su “cuartel general” fue devastadora. Aunque en la crisis estructural de acumulación, el capital en su fase neoliberal ortodoxa

30 El concepto es tomado de Eric Hobsbawm, quien dice que en dicho periodo se desarrolló un doble proceso revolucionario, en referencia a la primera Revolución Industrial inglesa y la Revolución Francesa durante el periodo 1789-1848. Véase HOBSBAWM, Eric. La era de la revolución (1789-1848). - Buenos Aires: Crítica,

2009.

31 La publicación del Manifiesto Comunista es el símbolo usado por Hobsbawm De modo simbólico, como lo hace Souza (véase SOUZA, Nilson Araújo de. Economia Internacional Contemporânea: Da Drepressão de 1929 ao Colapso Financieiro de 2008 - São Paulo: Atlas, 2009) preferiríamos utilizar los años 1846-9, cuando se derogan las corn laws (leyes del maíz en idioma español). Éstas eran leyes proteccionistas de la agricultura británica, sólo tras su derogación puede decirse que Inglaterra toma una posición puramente librecambista. Las mismas eran una expresión de resistencia de los rentistas decadentes a la pujante burguesía industrial. La teoría de las ventajas comparativas del célebre economista David Ricardo se enmarca en dicho debate.

22

logró aplicar reformas antipopulares con gran tranquilidad. Aún así, no debemos olvidar que algunos países continuaron en el socialismo, fundamentalmente la RPDC y Cuba. América Latina fue pionera en recibir la ofensiva burguesa representada en el neoliberalismo, lo cual consecuentemente generó que sea pionera en el proceso de reorganización de los trabajadores. Así, en Venezuela, en 1998, el Movimiento V República (MVR) triunfa en las elecciones nacionales e inaugura el comienzo de la presente etapa: la del cuestionamiento al totalitarismo dogmático neoliberal. En este contexto nos encontramos. En síntesis. La historia de la contradicción entre burguesía y proletariado nace con los asalariados. Se torna contradicción principal global a partir de 1848. En 1917, el proletariado abre una brecha, la cual logra ampliar hasta 1956. A partir de ahí, los capitalistas comienzan un proceso de restauración que culmina con el soldadura de la brecha en 1991. Los años noventa son de absoluto apogeo para los intereses capitalistas. Pero sus inherentes contradicciones producen un nuevo, pequeño y lento avance del interés de los trabajadores en el nuevo siglo.

1.2.2 La Revolución Bolivariana y el socialismo del siglo XXI

En la IV República 32 venezolana, las políticas neoliberales inauguradas tempranamente se expresaron en una también temprana resistencia. Como lo ejemplos claros están: el Caracazo 33 (1989) y la rebelión cívico-militar (1992). 34 Dicho descontento fue la base social que permitió el triunfo electoral del MVR 35 .

32 El término IV (cuarta) República refiere al periodo político que va desde la firma del tratado de Punto Fijo en 1958 hasta el triunfo de la Revolución Bolivariana en 1999. El periodo se caracteriza por una estabilidad política basada en el pacto entre las oligarquías representadas por las organizaciones políticas Acción Democrática (AD) y COPEI (Comité de Organización Política Electoral Independiente).

33 Evento que se le llama a las jornadas de manifestaciones masivas desarrolladas entre el 27 de febrero y el 8 de marzo de 1989 en Caracas, donde según datos oficiales, murieron en ellos aproximadamente 300 personas. Cifra que se multiplica según fuentes no oficiales. El nombre Caracazo se deriva de los sucesos que ocurrieron en Bogotá tras el magnicidio del Presidente colombiano Jorge Eliécer Gaitán.

34 En dicho evento, desarrollado precisamente el 4 de febrero, Hugo Chávez se consolida como figura de primer orden de la vida política nacional.

35 Organización política de Hugo Chávez desde 1997 a 2007. Heredera del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) y antecesora del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

23

Cada contexto permite una gama de posibilidades, pero para la concreción de una de las mismas, es necesario otro factor. En el caso que abordamos, ese otro factor es la organización formada en la órbita de Hugo Chávez. Éste personaje, de transcendencia histórica, fue un militar nacionalista de la tradición popular revolucionaria latinoamericana. Algo que puede asociarse a las experiencias previas de Lázaro Cárdenas en México (1934-40) y Juan Velasco Alvarado en Perú (1968-75) 36 . No obstante, la fase histórica donde se desarrolla la experiencia de Chávez es sustancialmente distinta. El reformismo posterior a la caída del mundo socialista tiene una resistencia indudablemente mayor que la que tenía durante los tiempos en los cuales “el fantasma del comunismo recorría el mundo” 37 . Es por eso, que ante cada avance reformista, el bolivarianismo debió enfrentar una violenta reacción de la oligarquía rentista. Véase como ejemplo el año 2002, donde en abril la reacción local, en simbiosis con el imperialismo estadounidense, ejecutó un Golpe de Estado de abril 38 y puso en movimiento el sabotaje petrolero 39 . Ésta dinámica política violenta es determinante para entender el surgimiento de la discusión en torno a la idea de SSXXI, ya que le muestra a Chávez, que el camino conciliador entre las clases nacionales no va en el nuevo siglo y que es necesario profundizar las transformaciones. Así en 2005, Chávez saca al debate público la cuestión del SSXXI 40 , que se expresa a posteriori con considerables esfuerzos destinados al debate sobre el socialismo, las vías y la organización revolucionaria. 41

36 Existen diversas experiencias factibles de ser interpretadas como nacionalistas de izquierda en América Latina. Pero tomamos esos dos casos, ya que son los que arbitrariamente consideramos más claros. Pensamos que el primer periodo (1946-55) de Juan Domingo Perón en Argentina también es acorde a esta corriente; pero decidimos dejarlo al margen, debido a la presencia posterior de sectores de corte fascista (como ejemplifica el grupo paramilitar AAA (Alianza Anticomunista Argentina) (1973-6)).

37 Parafraseando el comienzo del “Manifiesto del Partido Comunista” de Marx y Engels.

38 En referencia al Golpe de Estado de abril de 2002

39 En referencia al Sabotaje Petrolero de diciembre de 2002.

40 El término socialismo del siglo XXI ya había sido utilizado por el sociólogo chileno Tomás Moulián. Véase MOULIÁN, Tomás. Socialismo del siglo XXI: La quinta vía. - Santiago de Chile: Lom, 2000.

41 Tengase en cuenta que decimos “organización” y no “partido”. Ya que queremos dejar clara esta diferencia que tiene el SXXI con el socialismo científico. Aunque claro está, dicha organización es más movimiento que partido, la misma es llamada partido por el chavismo.

24

CAPITULO 2 - LA PROPIEDAD ESTATAL EN EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

[…] una visión de la sociedad comunista a la cual se llega sin la lucha de clases, sin la toma del poder y sin la dictadura del proletariado […]. Alción Cheroni 4243

En este capítulo intentaremos pormenorizar como los principales teóricos entienden qué es la propiedad estatal. Para lograrlo tomamos citas directas o inferimos en base a la propuesta concreta. Esto último, quiere decir que en base que los teóricos aseguran que debe ser el el socialismo, podemos identificar cómo se entiende dicha naturaleza de lo estatal en el “nuevo” socialismo. Por ejemplo, si un autor nos dice que el SSXXI no debe estatizar, evidentemente nos está diciendo que la propiedad estatal no es propiedad social. Grosso modo en la teoría del SSXXI, a pesar de la poca claridad que nace de sus diversas interpretaciones, es posible identificar que la propiedad estatal de los medios de producción no es interpretada como propiedad social. La base de este argumento se encuentra en la interpretación que el SSXXI realiza sobre las experiencias socialistas del siglo XX. Donde se entiende que asociado a este tipo de propiedad se desarrolló un proceso burocrático que socavó el régimen emancipador en los Estados que se autodefinían socialistas. Consecuentemente el SSXXI plantea como deseable la propiedad autogestionaria. Para explicar estas tesis, se estructura el capítulo con: 1) un segmento para exponer qué se entiende por socialismo, 2) un segundo para narrar la crítica realizada al SR, 3) un tercero para ver cómo las estatizaciones son una especie de base material de del cuestionamiento 4) un cuarto para pasar a los argumentos positivos para representar la propiedad social en la nueva sociedad y 5) a modo de resumen, presentamos de forma esquemática las tesis que han sido identificadas.

42 CHERONI, Alción. El marxismo y los académicos. Revista ACTIO. Montevideo, FHCE. pp. 152.

43 El epistemólogo uruguayo Alción Cheroni nos está diciendo que el Juguer Habermas nos presenta dicha absursa visión revisionista. El autor no refiere al SSXXI, pero nosotros la tomamos para caracterizar en una frase al SSXXI. De igual modo, en base a la argumentación que desarrolla Cheroni, no dudaríamos que coincidiría con nosotros.

25

2.1 Punto de partida: ¿qué es el socialismo para el socialismo del siglo XXI?

¿Por qué se necesita definir como el SSXXI entiende la noción de socialismo (que evidentemente no es la expuesta en el marco teórico)? Porque la interpretación que el SSXXI tiene del concepto es clave para entender el diagnóstico sobre la desintegración del SR. El cual, a su vez, es insustituible para comprender cuál es la concepción ontológica de lo estatal. Aquí no pretendemos desarrollar minuciosamente cómo el SSXXI define al socialismo en general, tan sólo consideramos necesario presentar las tesis básicas. La primeros conceptos que tomamos son los de Hugo Chávez, el nombre que más resuena cuando se habla del SSXXI. El líder histórico del proceso bolivariano hace especial destaque a la naturaleza humanista del socialismo:

[…] el socialismo que estamos construyendo debe fundamentarse en la cultura, en los valores, en lo social, por eso socialismo, porque coloca en primer lugar lo social, nosotros los seres humanos, el socialismo es una corriente profundamente humanista, el capitalismo es inhumano, no tiene nada que ver con las tradiciones, ni con la cultura, ni con los valores, ni con la comunidad […] 44

El Presidente ecuatoriano Rafael Correa, otro gran representante político del SSXXI, subraya que el nuevo socialismo debe ser una respuesta al neoliberalismo. No contradice a la Chávez, pero el énfasis es más concreto y menos radical. Sus palabras bien podrían resultar armónicas al discurso histórico 45 socialdemócrata:

44 CHÁVEZ, Hugo. Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez, en la entrega de certificados de vivienda del núcleo de Desarrollo Endógeno Habitacional Patria Bolivariana.- Maracaibo: ICH, 9 feb. 2006.

45 El término “histórico” es utilizado para aclarar que referimos a la socialdemocracia europea característica del siglo XX. La actual socialdemocracia se diferencia cualitativamente de ella por su corrimiento a la derecha. La teoría de este corrimiento puede observarse en el concepto de tercera vía de Giddens, donde el concepto se utiliza, no para hablar de tercera vía entre capitalismo y socialismo, sino de tercera vía entre neoliberalismo y Estado social. Véase GIDDENS, Anthony. The Third Way: The Renewal of Social Democracy. Cambridge: Polity Press, 1998.

26

El socialismo del siglo XXI debe ser nuestra respuesta ante el neoliberalismo excluyente, especulativo y destructivo del medio ambiente. Pero se preguntarán: ¿qué es el socialismo del siglo XXI? La respuesta más acertada es la de que: el socialismo del siglo XXI está en construcción, y que esta construcción es quizás su mayor riqueza 46 .

Introduciéndonos al enfoque de los académicos más renombrados, podemos comenzar con Atilio Borón, quien a pesar de ser un cuadro orgánico del PCA, es más reconocido en calidad de académico de la ciencia política. Este autor hace especial hincapié en las cuestiones morales para definir al socialismo:

[…] El socialismo debe defender la ética, la generosidad, la dignidad y la autonomía de los sujetos sociales. En segundo lugar, debe proponer una democracia de tipo

participativo y protagónica, potenciando la soberanía popular. En tercer lugar, la conciliación de la libertad con la igualdad, puesto que la primera sin la segunda, en una

sociedad de excluidos y explotados, se convierte en un privilegio de minorías [ ]

47

.

Heinz Dieterich ofrece una visión menos abstracta que la del intelectual argentino, ya que justamente su iniciativa pretende tener una expresión concreta. Paradójicamente, esta característica no nos permite reducir lo que el autor entiende por socialismo y nos exige que resumamos su propuesta desarrollada en su ensayo “Socialismo del Siglo XXI”. En dicha obra, Dieterich expone en primer lugar los aspectos económicos, a través de su propuesta (tomada del científico británico Arno Peters), donde establece que el comercio en el SSXXI debe desarrollarse a través de medidas basadas en el valor - en la categoría marxista de trabajo socialmente necesario 4849 . En segundo lugar describe a la

46 CORREA, Rafael. Conferencia: La crisis económica y el cambio progresista en América Latina. Montevideo:

Presidencia del Ecuador, 1 mar. 2010.

47 BORÓN, Atilio. Socialismo del siglo XXI: Notas para su discusión. In. Id. Socialismo del Siglo XXI: ¿Hay vida después del neoliberalismo? - Buenos Aires: Luxemburg, 2008. p. 103

48 Se ahondara en el tema en el punto 2.4.

49 “[…] lo que determina la magnitud de valor de un objeto no es más que la cantidad de trabajo socialmente necesaria, o sea el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción […]”. MARX, Karl. El Capital: Libro I: El proceso de producción de capital. Disponible en:

<http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/1.htm> Acceso en: 2 may. 2017.

27

democracia participativa como la forma del SSXXI – incluso el término democracia participativa es utilizada como sinónimo de SSXXI. En el tercer punto va a la cuestión política, imaginándose al Estado del SSXXI, como un organización general. Por último aborda las cuestiones culturales elementales. Tomamos el cuadro elaborado por él, que al margen de las consideraciones valorativas, no puede negarse su claridad:

Tabla 1

 

Institucionalidad de la democracia participativa

 

(Sociedad global postcapitalista)

1.

Economía de equivalencias

1.1

Economía con planificación democrática, micro y macro

1.2

Valor objetivo determinado por aportación total

1.3

Intercambio de equivalencias

2.

Democracia participativa

2.1

Desarrollo más alto posible de democracia: abarca las 4 relaciones sociales humanas:

economía, política, cultura y militar

2.2

Plebiscitaria electrónica (Internet) en decisiones trascendentes

2.3

Recupera democracia formal, agrega democracia social y participativa (material = de contenido)

3.

Estado no-clasista

3.1

Funciones clasistas desaparecen, con ellas identidad represiva del Estado

3.2.

Estado se convierte en administración legitimada de funciones generales

4.

Sujeto crítico-ético-estético

 

En este entorno Institucional el ciudadano se convierte en sujeto pleno de las tres dimensiones de la condición humana.

Fuente: DIETERICH, Heinz. Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI. Caracas: Monte Ávila, 2007. p. 96

Para Marta Harnecker el SSXXI debe esta caracterizarse por 1) partir del hombre en tanto ser social, 2) por tener como objetivo el pleno desarrollo humano, 3) por una democracia de tipo participativa y protagónica, 4) por una

28

nueva economía y un alto grado de descentralización 50 . Es decir, para la reconocida althusseriana latinoamericana el socialismo se define por elementos sumamente abstractos, difícil de cuestionar desde una sensibilidad humanista de izquierda. Con un lenguaje más “dulce”, pero en la misma línea humanista, democrática y descentralizada podemos encontrar a la concepción de socialismo de Juan Carlos Monedero, quien entiende que:

[…] podríamos resumir la esencia de la organización política deseable diciendo que socialismo no significa otra cosa que vida social basada en el amor. 51

[…] entendemos que una sociedad socialista es: un sistema de organización social, política, normativa, económica y cultural que busca la libertad y la justicia, armonizando para ello los recursos materiales, institucionales e intelectuales de la sociedad, con el objeto de conseguir la igualdad de capacidades personales, la libertad de individuos y colectivos, la solidaridad entre los miembros de la comunidad, la defensa de las diferencias, el respeto medioambiental, la paz entre las naciones e iguales condiciones para todos los pueblos del mundo 52 .

Por otro lado, podemos observar la concepción de socialismo en los documentos de las organizaciones más representativas del SSXXI, los cuales transitan la misma línea conceptual. Sólo con la observación que en el Ecuador, PAIS toma con más intensidad elementos provenientes del indianismo andino, lo cual es natural, debido a la centra presencia de los Andes en la vida de la formación social ecuatoriana 53 .

50 HARNECKER, Marta. América Latina y el socialismo del siglo XXI: Inventando para no errar. - Caracas,

2010.

51 MONEDERO, Juan Carlos. Hacia una filosofía política del socialismo del siglo XXI: Notas desde el caso venezolano. Cuadernos del CENDES, a. 25, n. 68, may-ago 2008. pp. 76-102.

52 Id. p. 79.

53 Tanto Ecuador, como Venezuela son países donde la cordillera de Los Andes tiene presencia. Sin embargo, la manifestación de ella es visiblemente más intensa en Ecuador, donde atraviesa la propia capital del país, Quito, así como otros centros urbanos, léanse Cuenca, Loja, Riobamba, Ambato o Ibarra.

29

Alianza PAIS busca el Socialismo del Buen Vivir. Se identifica en la consecución del bienestar común y la felicidad de cada uno, que no se logra mediante la acumulación de grandes riquezas, ni mediante una capacidad de consumo excesivo, sino a través de la maximización de los talentos y las capacidades personales y colectivas, del esfuerzo por aprender y superarse, del disfrute de la presencia y del acompañamiento de los seres queridos, de la existencia en armonía con la naturaleza. […] Esta visión de la sociedad que queremos, basada en el desarrollo de las capacidades individuales y colectivas, la justicia social, la armonía con la naturaleza, el bienestar y la felicidad, constituye el punto de articulación entre las distintas cosmovisiones y filosofías que sostienen el paradigma del Buen Vivir […]. 54

El socialismo, en su sentido más general, tiene como punto de partida la toma de conciencia sobre las contradicciones del capitalismo y la lucha por resolverlas en función del mundo del trabajo para garantizar la suprema felicidad social y la emancipación de la humanidad 55 .

*

*

*

A modo de síntesis, ¿qué es el socialismo para el SSXXI? El socialismo para el SSXXI es un concepto definido por cuestiones fundamentalmente éticas, basadas en una retórica humanista 56 íntimamente ligada a una noción abstracta de democracia participativa. 57 Ésta última pasa por la participación de los trabajadores en las decisiones de las unidades económicas en las cuales actúan.

54 Alianza PAIS. Manifiesto Ideológico. p. 9.

55 PSUV. Libro Rojo: Documentos fundamentales. Caracas: PSUV, 2010. p. 97.

56 No es algo particularmente nuevo, la raíz teórica humanista del socialismo puede encontrarse en la filosofía política de quinientos años atrás en el humanismo cristiano de la utopía de Moro.

57 Como aclaración es necesario adelantar una conclusión. Cada idea debe ser analizada a partir de la realidad en la cual actúa. El concepto de democracia participativa son “fuegos artificiales” sin la elevación en el nivel de conciencia de las masas – problema este último que no es tratado por el SSXXI. Sin dudas, el SSXXI tiene muchos elementos del socialismo pequeñoburgués, que ya en su tiempo criticaron Marx y Engels.

30

2.2 Socialismo real: Estatal y antidemocrático

¿Cómo el SSXXI analiza la cuestión de la democracia en las experiencias históricas socialistas? Dado el significado que tiene el concepto de democracia en el concepto general de socialismo para el SSXXI, esta pregunta es clave para entender la ontología de la propiedad estatal. ¿Cuál es la tesis del SSXXI? A nivel de síntesis, con más o menos matices según el autor concreto, el SSXXI dice que la derrota del SR no es la derrota del socialismo, sino la derrota de un modelo que no fue socialista. ¿Por qué no fue socialista? Porque fue autoritario, una característica que le es ajena al socialismo, ya que el mismo es democrático. Para Hugo Chávez, la democracia en la Unión Soviética – tipo ideal de Estado SR - fue estrangulada por el autoritarismo de la época de Stalin. Es decir, la visión del líder venezolano es una reedición del viejo argumento que ya León Trotsky utilizaba en el exilio:

[…] aquí no nos va a pasar como paso incluso en la Unión Soviética, ya lo dije hace un rato. En la Unión Soviética, el estado se hizo dueño de Soviets, y aquello terminó en un sistema vertical terrible, autoritario, la era estalinista destrozó [el socialismo] 58

Rafael Correa comparte la crítica de Chávez al problema democrático en el SR. Pero a diferencia del líder venezolano, no se centra en praxis desarrollada en el tiempo de Stalin, sino que lo hace en el concepto mismo de dictadura del proletariado:

En primer lugar, en el siglo XXI ya no se pueden sostener [ la “dictadura del proletariado” […] 59

]

nociones arcaicas como

58 CHÁVEZ, Hugo. Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez, en el II Gabinete Móvil Comunal de Viviendas . - Caracas: ICH, 2006. p. 26.

59 CORREA, Rafael. Conferencia: La crisis económica y el cambio progresista en América Latina. Montevideo, 1 mar. 2010. Quito: Presidencia del Ecuador, s.d.

31

Desde la academia, también Hanz Dieterich afirma que el SR no era “democrático”. Aunque es interesante observar, que respecto a Correa, la argumentación es desarrollada inversamente. Decimos esto porque el líder político ecuatoriano critica al SR argumentando que el concepto de Marx dictadura del proletariado es “arcaico”; en cambio Dieterich lo hace argumentando que el carácter autoritario del SR se debe a la lejanía respecto a Marx.

La democracia formal realmente existente comparte con el socialismo “realmente

existente” una característica sustancial: la lejanía con los planteamientos originales de sus padres fundadores; lejanía que es comparable a la distancia que separaba, digamos,

el socialismo soviético de la filosofía socialista de los Manuscritos de París, de Karl

Marx. 60

Desde una posición más teórica que Chávez, el economista venezolano Rafael Enciso Patiño también sostiene la tesis trotskista, acerca de la deformación burocrática del socialismo durante el periodo de Stalin:

A la superestructura [del “modo de producción soviético” 61 ] corresponde un Estado

absolutista y antidemocrático, dominado por la élite de la clase burocrática, a la cual le

es inherente el nepotismo y la corrupción generalizada. 62

Marta Harnecker es posiblemente el caso que más nos ha llamado la atención. Ésta intelectual progresista chilena que ha escrito numerosas obras sobre el marxismo durante el siglo XX, es quien hace el análisis más crítico respecto al SR. A pesar declararse seguidora de las ideas de Lenin, las denuncias de Harnecker al problema democrático se basan en la crítica a la cuestión de la

60 DIETERICH, Heinz. Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI. - Caracas: Monte Ávila, 2007. p. 42.

61 Enciso Patiño utiliza la expresión “modo de producción soviético” para referir al socialismo real.

62 ENCISO PATIÑO, Rafael. El modo de producción soviético y el socialismo del siglo XXI en Venezuela. - Caracas: MippCI, 2010. p. 26

32

organización de vanguardia, aspecto que justamente fue desarrollado por el gran líder de la Revolución de Octubre.

[…] vanguardismo; verticalismo y autoritarismo; teoricismo y dogmatismo que llevaban al estrategismo; subjetivismo en el análisis de la realidad que conducía a elaborar estrategias y tácticas inadecuadas; incapacidad de ver la originalidad de nuestro sujeto social revolucionario lo que llevaba a desconocer el potencial de lucha de los movimientos étnico-culturales y del cristianismo revolucionario comprometido con los pobres; concepción de la revolución como asalto al poder por una minoría activa, que desde el estado resolvería los problemas del pueblo; insuficiente valorización de la democracia hasta el punto de distinguir entre las fuerzas revolucionarias y las fuerzas democráticas, otorgando a los aliados socialdemócratas el calificativo de democráticos, como si las fuerzas revolucionarias no fueran democráticas. 63

El socialismo del siglo XXI tiene por meta el pleno desarrollo humano. No puede surgir, por lo tanto, por la decisión de un gobierno, de una vanguardia iluminada [

64

“Se decía mucho en la Unión Soviética que sólo se podría salir adelante en ese país desvastado por la guerra imperialista y la guerra civil si los trabajadores y campesinos en masa se comprometían a trabajar por la reconstrucción del país, pero cuando éstos tomaban en serio dichas orientaciones y trataban de aplicarlas en la vida real tomando diversas iniciativas (organizar, por ejemplo, un comedor popular o una guardería infantil para acrecentar la mano de obra femenina), éstas eran rechazadas por las autoridades centrales tanto del partido como del gobierno con diferentes pretextos, pero la razón de fondo era que no soportaban que la gente hubiese tenido iniciativas no controladas por ellos. 65

63 HARNECKER, Marta. América Latina y el socialismo del siglo XXI: Inventando para no errar. - Caracas, 2010. p. 5

64 Id. p. 33.

65 Id. 63.

33

István Mészáros acompaña a Harnecker en la misión de enfatizar el carácter antidemocrático de la teoría leninista de vanguardia 66 .

[…] el deplorable fracaso de la planificación económica en los sistemas sociales de tipo soviético se debió al intento burocrático de imponérsela a la sociedad de la manera más autoritaria, desde arriba, haciendo caso omiso de la necesidad de asegurar la cooperación voluntaria de los individuos sociales [

67

[…] El vanguardismo sectario jamás podría dar la talla ante la magnitud de la tarea histórica que implica no solo la constitución de un movimiento de masas revolucionario capaz de superar con éxito a su adversario, sino además y al mismo tiempo “sacudirse” de la basura paralizante del pasado, y volverse así apto para fundar una sociedad nueva […]. 68

Al coro del problema democrático en el SR se suma Monedero, quien critica la dictadura del proletariado, las vanguardias y el partido único. 69

[…] ya sabemos que la respuesta dada en forma de dictadura del proletariado trajo más problemas que soluciones […]. 70

[…] Pero esto no puede llevar a una asunción acrítica del liderazgo, pues sería recuperar por la puerta de servicio el papel de las vanguardias arrojado por la ventana tras la experiencia del siglo XX […]. 71

[…] Sólo pensándose que hay una sola verdad y que se está en posesión de la misma puede postularse la existencia de un partido único. […]. 72

66 Mészáros, al igual que Harnecker, llama la atención al ser un antivanguardia sin dejar de reivindicar a Lenin. Aunque debemos reconocer que Mészáros es coherente en ser seguidor de Lukács, ya que esta contradicción entre ser leninista y antivanguardista está presente en su compatriota y maestro.

67 MÉSZÁROS, István. El desafío y la carga del tiempo histórico: El socialismo del siglo XXI. - Caracas: El perro y la rana, 2009. p. 503

68 Id.

69 Este argumento, el del “partido único”, es el que está en la tapa de los libros de que publica la historiografía liberal burguesa. Muestra la penetración de la hegemonía conservadora en la propia intelectualidad de izquierda, asumiendo como democrático el pluripartidismo monoclasista.

70 MONEDERO, Juan Carlos. Hacia una filosofía política del socialismo del siglo XXI: Notas desde el caso venezolano. Cuadernos del CENDES, a. 25, n. 68, may-ago 2008. p. 83.

71 Id. p. 84.

72 Id. p. 87.

34

*

*

*

En resumen, el diagnóstico del SSXXI para explicar la derrota parcial del socialismo 73 se basa en que el mismo no fue verdaderamente desarrollado. Es decir, no es que no haya funcionado el socialismo en los Estados que hoy han regresado al capitalismo, sino que lo que ellos desarrollaron no fue socialismo 74 . La razón es que la democracia – en la acepción participativa del SSXXI - brilló por su ausencia. La tesis sería que en el SR la democracia de los trabajadores fue secuestrada por la dictadura de los burócratas. En esto la propiedad estatal de los medios de producción tiene un rol clave. En términos concretos, para el SSXXI la caída del SR no está asociada, ni a las lucha de clases persistente en la etapa socialista, ni a las contradicciones externas con el imperialismo. Para el SSXXI, el factor determinante fue el autoritarismo que se nació por alguna psicopatología de Iósif Vissariónovich Dzhugashvili en los años posteriores a la muerte de Lenin. 75

73 En la Unión Soviética, Albania, Alemania Democrática, Bulgaria, Checoslovaquía, Hungría, Polonia, Rumania y Yugoslavia. Podrían agregarse las experiencias de China, Laos y Vietnam, donde fácticamente cayó el socialismo, a pesar de mantenerse la Institucionalidad política socialista. Así como también se podrían mencionar los intentos en países del tercer mundo: Afganistán, Angola, Benín, Camboya, Congo, Etiopía, Granada, Mongolia, Mozambique, Somalia y Yemen del Sur.

74 Este argumento basado en una palabra, nos recuerda a la siguiente e interesante anécdota contada por Serguei Kara-Murza. “Curioso diálogo estuvo escrito en la pared de un paso subterráneo en Varsovia: “¡Que nos devuelvan el socialismo!” clama uno. Alguien le contesta: “Lo que era no ha sido el socialismo”. Abajo, un tercero replica: “¡Que nos devuelvan lo que era!”. Esto si es una actitud racional. KARA-MURZA, Serguei. ¿Qué le ocurrió a la Unión Soviética? Gerónimo de Uztariz, n. 9, p. 1994, pp. 115.

75 El acaparamiento, los sabotajes, las intervenciones militares, la organización de quintas columnas, el aniquilamiento de cuadros revolucionarios, el oportunismo, el chantaje atómico, la propaganda, la traición, etc. etc., no son elementos que el SSXXI considere importante tener en cuenta. Este análisis es moralizador para los “socialistas” de nuestro tiempo, ya que hubiera bastado la intervención de un psicólogo en el Kremlín durante los años 30, para que hoy la humanidad estuviese viviendo en la sociedad de la abundancia, la paz y el amor. Ahora, lo que este análisis no es, es marxista. Gran paradoja, si pensamos que los intelectuales del SSXXI se presentan como marxistas.

35

2.3 Propiedad estatal: Burocratización y autoritarismo

¿Cómo se relaciona la cuestión del autoritarismo a la propiedad estatal de los medios de producción? Para el SSXXI, la propiedad estatal de los medios de producción es central para comprender el autoritarismo, debido a que la misma cierra los espacios de participación dentro de las distintas unidades económicas. Constituye un elemento antidemocrático – entendiendo a la democracia como participación directa -. El autoritarismo que explica la caída del SR está indisolublemente ligado a la estatización de los medios de producción, ya que es ésta última es responsable del proceso de burocratización antidemocrática. Hugo Chávez es claro al verter su visión armónica con lo que estamos describiendo, cuando afirma que la Unión Soviética representó un modelo estatista que no fue socialista.

[…] no murió el socialismo con la Unión Soviética, no, murió un modelo que fracasó, de estatismo, que se fue envenenando en el camino y no hubo forma de rectificación a tiempo […] 7677

También Atilio Borón argumenta que el socialismo y la estatización de los medios de producción representan polos repelentes. El argumento mencionado, la estatización fortalece la burocracia, la cual se encarga de asfixiar la democracia revolucionaria y condena al fracaso el intento emancipador.

[…] el socialismo del siglo XXI no es estatismo ni puede dar lugar a una sociedad estatista, “donde las decisiones se impongan desde arriba y donde toda iniciativa sea potestad de los funcionarios del gobierno o de los cuadros de vanguardia que se auto- reproducen”. [Lebowitz 78 ] Agrega que, debido a que el socialismo tiene como su

76 CHÁVEZ, Hugo. Foro Social Mundial en Defensa de la Soberanía Alimentaria de los Pueblos miembros de

la agrupación de los Sin Tierras presencia del presidente Hugo Chávez Frías. Rio Grande do Sul. 1 ene. 2005.

- Caracas: ICH, s.d

77 El subrayado es propio.

78 Michael Lebowitz, economista marxista canadiense, exasesor del Gobierno Bolivariano de Venezuela.

p. 2.

36

horizonte el desarrollo integral de la persona humana, su construcción “requiere una sociedad democrática, participativa y protagónica. Una sociedad dominada por un estado todopoderoso no genera seres humanos aptos para instaurar el socialismo” […] estamos de acuerdo con Lebowitz. 79

[…] Si en el marco del desplome del estado zarista, la Primera Guerra Mundial y la salvaje agresión perpetrada en contra de la joven república soviética, la socialización de la economía fue asimilada con la total estatización de las actividades económicas, hoy en día esa receta no sólo es inadecuada sino, además, contraproducente para la consolidación de un proyecto socialista en las condiciones actuales de la economía mundial. 80

“A su vez, un esquema centralizado de dirección y control de la vida económica resulta contraproducente en la medida en que alimenta una vigorosa tendencia a instaurar el predominio de una burocracia que progresivamente se va desentendiendo y descomprometiendo de la construcción de una nueva sociedad, convirtiéndose en cambio en celosa custodia de sus privilegios. Las lecciones que se desprenden del derrumbe de la Unión Soviética aportan elementos irrebatibles sobre este tema. 81

Dieterich sostiene que han existido tres formas de propiedad: social, privada y estatal. Nótese bien, la propiedad estatal no es propiedad social. No se desarrolla en qué se distinguen 82 , pero si queda claro que son cosas diferentes. Consecuentemente el intelectual alemán vinculado a la academia mexicana se mostrará hostil a la estatización de la propiedad como camino al socialismo. A diferencia de Borón no hace hincapié impulsivo a la democracia, sino que se opone porque no “contribuye” a la causa socialista. 83

79 BORÓN, Atilio. Socialismo del siglo XXI: Notas para su discusión. In. Id. Socialismo del Siglo XXI: ¿Hay vida después del neoliberalismo? Buenos Aires: Luxemburg, 2008. p. 106-7.

80 Id. p. 112.

81 Id. p. 115.

82 No está en soledad, ningún representante importante del SSXXI desarrolla la cuestión de la propiedad de forma contundente.

83 A su forma particular de entender el socialismo humanista y democrático. Léase una sociedad dónde cada persona recibe una retribución de acuerdo al valor generado. Volveremos más adelante a este tema.

37

[…] En la historia ha habido tres formas principales de la propiedad: a) la propiedad social (de todos), b) la propiedad privada (de algunos) y c) la propiedad del Estado. 84

El primer paso político-económico hacia la economía socialista en Venezuela no es, en consecuencia, la estatización generalizada de la propiedad privada – porque no resuelve el problema cibernético – sino la sustitución del sistema de precio-mercado por el cálculo en valores, y el intercambio de valores iguales (equivalencia) […]. 85

Asimismo Enciso Patiño asegura que la estatización no es igual a la socialización, haciendo hincapié en la amenaza burocrática que cierne sobre dicha forma de propiedad. A diferencia de los autores antecesores, Enciso Patiño parece hacer menor esfuerzo en subrayar la contradicción entre socialismo y propiedad estatal. Para el planteo de este economista venezolano, la cuestión pasa por la insuficiencia de lo estatal como canal socializador. Es una diferencia discursiva importante en el diagnóstico, aunque en el tratamiento la diferencia se esfuma. Puede decirse que Enciso Patiño reedita la vieja tesis del maoista francés Charles Bettelheim 86 .

Para eliminar la explotación del hombre por el hombre no es suficiente eliminar la propiedad privada sobre los medios de producción. Estatización no es igual a socialización. El poder de los administradores del Estado, sin el suficiente control por parte de los trabajadores y de las organizaciones sociales, y sin su participación directa en las decisiones fundamentales, genera inevitablemente burocratismo, corrupción y explotación 87

Marta Harnecker vuelve a sorprendernos. La compañera del difunto héroe de la Revolución Cubana Manuel Piñeiro, 88 la cual es (o fue) una renombrada

84 DIETERICH, Heinz. Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI. - Caracas: Monte Ávila, 2007. p. 165

85 Id. 201.

86 Puede verse BETTELHEIM, Charles. Planificação e crescimento acelerado. - Rio de Janeiro: Zahar, 1976.

87 ENCISO PATIÑO, Rafael. El modo de producción soviético y el socialismo del siglo XXI en Venezuela. - Caracas: MippCI, 2010. p. 57

88 Alias Comandante Barbarroja. Integrante de la generación histórica de la Revolución Cubana, figura mayor del Departamento América, una dependencia del Comité Central del PPC para las relaciones con América Latina.

38

marxista latinoamericana, tiene un discurso que está tan en contra de lo estatal, que bien podría pasar por alguno emitido por un intelectual orgánico neoliberal que critica al mero asistencialismo de los gobiernos progresistas.

[…] El paternalismo de Estado es incompatible con el protagonismo popular. Conduce a transformar a la gente en mendigo. 89

Tras esos conceptos, Harnecker lógicamente evalúa negativamente la estatización de los medios de producción por parte del socialismo del siglo XX (por segunda vez, lo hace tergiversando al gran marxista ruso):

El socialismo del siglo XX tendió a identificar con la propiedad colectiva con la propia estatal a pesar de que Lenin insistió en que no era lo mismo estatizar que socializar la propiedad 90

Posteriormente hace énfasis en que la estatización, que concentra y centraliza los medios de producción, es un camino inevitable hacia la burocratización – el cáncer del socialismo -. Consecuentemente Harnecker concluye que lo mejor para evitar el mal burocrático contra el socialismo es la descentralización.

[…] de la “concentración y centralización” necesariamente produce “burocracia” […] [-] Las experiencias históricas me han convencido cada vez más que la descentralización es la mejor arma para luchar contra el burocratismo […]. 91

Evidentemente Harnecker tiene razón en algo, la estatización concentra y centraliza. En lo que no tiene razón es en que la centralización es sinónimo de burocratización, ya que la centralización permite usar mejor los recursos que la

89 HARNECKER, Marta. América Latina y el socialismo del siglo XXI: Inventando para no errar. - Caracas, 2010. p. 34.

90 Id. 41.

91 Id. 45-7.

39

descentralización. De hecho es a la inversa, la centralización socialista es el mejor antídoto contra la burocratización. Si tenemos una gran empresa y descentralizamos, vamos a tener tres medianas empresas, pasando de tener un director general a tres directores generales. Es decir, aumentando los cargos sin aumentar la producción. Si tenemos tres medianas empresas y centralizamos, vamos a tener una sola gran empresa, pasando de tener tres directores generales a uno. Liberando dos trabajadores administrativos para generación de riqueza en otros espacios económicos. Esto lo tienen muy claro los grandes monopolios imperialistas. Lo que nos llama la atención de Harnecker es que utilice a Lenin para fundamentar su argumento antileninista 92 de la promoción de la descentralización. Veamos algunas citas acerca de la centralización y descentralización del líder de la Revolución de Octubre:

Esto es sencillamente monstruoso: ¡confundir las concepciones de Marx sobre “la destrucción del poder estatal, del parásito”, con el federalismo de Proudhon! Pero esto no es casual, pues al oportunista no se le ocurre pensar que Marx no habla aquí en modo alguno del federalismo en oposición al centralismo, sino de la destrucción de la vieja máquina burguesa del Estado, existente en todos los países burgueses 93

[…] cuando el Estado sea proletario, cuando sea una máquina de violencia del proletariado sobre la burguesía, entonces seremos partidarios, plena e incondicionalmente, de un poder firme y del centralismo. 94

[El plan debe buscar] La fusión y concentración de la producción, racionales desde el punto de vista de la novísima gran industria y, en particular, de los trusts, en unas cuantas empresas gigantescas 95

92 A pesar que Harnecker se define como leninista.

93 LENIN, Vladimir Ilich. El Estado y la revolución. In: Id. Obras seleccionadas: Tomo VII (1917-1918). - Moscú: Progreso, 1973. p. 20.

94 Id. ¿Se sostendrán los bolcheviques en el poder? In: Id. Obras seleccionadas: Tomo VII (1917-1918). - Moscú: Progreso, 1973. p. 127.

95 Id. Borrador del plan de trabajos tecnocientíficos. In: Id. El desarrollo de la industria pesada y la electrificación del país. - Moscú: Progreso, 1981. p. 39.

40

José Carlos Monedero comparte la visión de Harnecker en cuestiones esenciales. Esto es: el estatismo genera burocracia, eso restringe la democracia y se echa a perder el proyecto socialista. Podemos decir que en este caso, la sorpresa no amerita, porque el politólogo español es un representante claro de la nueva izquierda radical posmoderna, no así Harnecker, que es una (o fue) figura intelectual de primer renombre entre los marxistas latinoamericanos durante el último tercio del siglo pasado.

Por qué creer que nacionalizando los medios de producción y controlándolos desde el Estado se podrían satisfacer las necesidades sociales de manera más eficaz y abundante que en el capitalismo (en este caso, leyendo mal a Marx, el trovador más apasionado del desarrollo capitalista de las fuerzas productivas). Nacionalizar los medios de producción no significa socializarlos. 96

[…] un socialismo estatista caería en las garras de la burocracia, de la desidia

ciudadana, de la pérdida de iniciativa que aquejó a los sistemas socialistas en el siglo

XX. 97

*

*

*

En suma, para el concepto general de SXXI, la estatización de los medios de producción constituye un camino contrario a la construcción del socialismo. Ya que la misma conduce a un proceso de burocratización, que se convierte en un autoritarismo que asfixia la democracia – cuestión que es definitoria para su concepción de socialismo. Dicho de otro modo, la propiedad estatal no es propiedad social – siendo que el socialismo debe socializar la riqueza. Así se deduce de este raciocinio, que si la propiedad estatal no es propiedad social, pero tampoco es propiedad privada – ni un delirante podría plantearlo en estos términos -, la propiedad estatal es una especie de propiedad burocrática para la

96 MONEDERO, Juan Carlos. Hacia una filosofía política del socialismo del siglo XXI: Notas desde el caso venezolano. Cuadernos del CENDES, a. 25, n. 68, may-ago 2008. p. 87

97 Id. p. 94.

41

interpretación del SSXXI, ya que esta sería quien efectivamente controla los medios de producción que jurídicamente son del Estado. Aquí hay otro punto, que no tratamos con detenimiento, porque el SSXXI lo omite en términos directos e ir a un análisis exhaustivo sería cuestión de otro trabajo. Nos referimos particularmente a qué se entiende por burocracia. Todos le dan mucha trascendencia a la cuestión de la burocracia, ¿pero qué es la burocracia? Ninguna referencia teórica abordada del SSXXI – y léase que tomamos las más renombradas, las que además de interpretar, son capaces de proponer y ser escuchadas en dicha argumentación positiva - define qué es burocracia. Queda suponer que al referir a un colectivo dominante que socava la democracia, está refiriendo a los altos dirigentes políticos. La definición inconsistente del “marxista” Nestor Kohan seguramente es la que mejor les va a los teóricos el SSXXI:

Burocracia: En el capitalismo, es una forma de dominación política donde predominan los funcionarios. Aparenta ser instrumental y neutral pero tiene siempre un contenido político reaccionario. Ejerce su poder tanto en el Estado como en las empresas privadas. En las revoluciones socialistas y proletarias que se burocratizaron (durante el sigo XX), se convierte en una casta represiva y privilegiada que oprime a la clase trabajadora. 98

Pero por otro lado, el proceso de burocratización consiste en montar un aparato estatal improductivo. Partiendo de esto, los propios trabajadores improductivos serian parte de la burocracia. Pero en este caso, sería realmente absurdo pensar que el trabajador estatal improductivo que sobra – que generalmente realiza un trabajo tedioso – se encuentra en una posición dominante. En síntesis, es muy poco claro a qué precisamente se refieren. Esta duda es una gran debilidad, ya que estamos ante un concepto que define todos los cimientos del cuerpo teórico. Reconocemos que esta duda colectiva presente

98

KOHAN, Nestor. Diccionario básico de categorías marxistas. Rebelión. 12 oct. 2006. Disponible en:

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=39201> Acceso en: 7 jun. 2017.

42

en los distintos intelectuales (o políticos) representa un elemento positivo para nuestros intereses, en el sentido que unifica sus matices, construye una visión general del concepto, y por ende, se nos da herramientas para abordar el SSXXI en sus elementos esenciales a partir de sus puntos claves. Cuando nosotros hablamos de burocratización, hablamos sobretodo de esta idea de generar trabajo improductivo. Porque la centralización es naturalmente eficiente desde una administración racional. Por lo tanto, el problema pasa a situarse más en la forma de administración, que en la propia estatización. Esto cambia radicalmente el eje, ya que la preocupación no estaría en negar la estatización de los medios de producción para promover otras formas de propiedad, sino en la correcta administración de los mismos para efectivamente avanzar hacia el socialismo. No está de más decir que el objetivo es cada día más imperioso, ante la contradicción que vive la humanidad, donde su capacidad técnica es usada contra sus propios intereses. Bien el economista marxista brasileño Nilson Araujo de Souza define nuestra fase de acumulación capitalista:

[…] la gran irracionalidad a la cual llegó el sistema imperialista, en su fase decrépita:

de un lado, “sobran” trabajadores, que se esterilizan en la más profunda miseria, y, del otro, “sobran” capitales, que se esterilizan en la especulación financiera. Cualquier economía mínimamente racional combinaría esa fuerza de trabajo disponible y el conocimiento humano ya acumulado para promover el desarrollo económico y social, generando el reino de la abundancia con el cual soñaron los pueblos desde el inicio de los tiempos. 99100

99 SOUSA, Nilson Araújo de. Ascensão e queda do Império Americano. - São Paulo: Mandacaru, 2001. p. 22.

100 Traducción propria de la lengua portuguesa: “É essa a grande irracionalidade a que chegou o sistema imperialista, nessa sua fase decrépita: de um lado, “sobram” trabalhadores, que se estiolam na mais profunda miséria, e, de outro, “sobram” capitais, que se esterilizam na especulação financeira. Qualquer economia minimamente racional combinaria essa forca de trabalho disponíveis e o conhecimento humano já acumulado para promover o desenvolvimento econômico e social, gerando o reino da abundância com que sonham os povos desde o início dos tempos”.

43

2.4 Autogestión: expresión positiva de la estatización negada

Si la propiedad estatal, como hemos observado, no es forma de la propiedad del SSXXI, ¿cuál es la forma sugerida por los mismos? A partir de la concepción de democracia, del diagnóstico sobre el SR y de la visión acerca de la noción de propiedad estatal, ha quedado relativamente claro, que la propiedad social es aquella que se asocia a la gestión de los propios trabajadores. Esto es básicamente sinónimo de cooperativas . Veamos con mayor detenimiento este punto.

Un ejemplo, tal vez desprolijo, pero a su vez claro para ver la concepción de Hugo Chávez - que como sabemos, es la referencia máxima política del SSXXI – lo encontramos en la inauguración de la empresa Envidrio. Ésta es una empresa cooperativa uruguaya, formada por los exasalariados de la otrora Cristalerías del Uruguay, que se creó con un aporte de casi cuatro millones de dólares de parte del Gobierno Bolivariano de Venezuela (aporte que constituyó el 50% del capital inicial). El hecho en sí es elocuente, es decir, el bolivarianismo simpatiza de las cooperativas, por eso las apoya financieramente. Mas nada más elocuente para ver cuál es la visión de Chávez, que el propio discurso espontáneo pronunciado durante la inauguración de la empresa en marzo de 2008, donde le dice a los cooperativistas que al estar creando una cooperativa, están creando simultáneamente el socialismo:

[…] Está por ahí también Leonardo Laitanio, director de la empresa, del directorio; Daniel García, son trabajadores. Porque yo les digo una cosa, esto que yo he visto aquí, yo no sé cómo lo llaman ustedes, pero yo lo llamo socialismo, aquí lo que hay es socialismo, socialismo, eso es socialismo. […] Ustedes están construyendo, Daniel ahí, el socialismo, desde lo micro, desde lo micro, desde abajo, desde la raíz. Y nosotros creemos que esa es la forma correcta, el socialismo no se decreta, se construye, y lo construyen los trabajadores, el pueblo organizado […]. 101

101 CHÁVEZ, Hugo. Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez, en el encuentro con trabajadores de la empresa Envidrio. - Caracas: ICH, 2009. p. 5

44

Como el gobierno uruguayo financió el otro 50% del capital inicial de Envidrio, sin hablar específicamente del SSXXI, este ejemplo nos sirve de nexo para afirmar que en Uruguay, la visión dominante sobre el deber ser del socialismo también es el cooperativismo. La evidencia la podemos encontrar en las palabras del expresidente José Mujica, quien dice que el Fondes (el fondo destinado al financiamiento de las empresas cooperativas) es “una velita prendida al socialismo”. 102 Volviendo propiamente al SSXXI, Borón defiende la necesidad de distintas formas de propiedad en el socialismo. Habla de cooperativismo, otras experiencias de autogestión (¿?) y a su vez otras formas (¿?). Reconocemos que nos vemos incapacitados de descubrir cuál es el criterio de Borón para enumerar una amplia gama de tipo de propiedad, ya que lamentablemente no lo enuncia. A nuestro modo de ver existen dos formas: pública y privada: 103

[…] considerando lo estrictamente económico, el nuevo socialismo requiere cambios en dirección del asociativismo, la propiedad colectiva, el cooperativismo y una amplia gama de experiencias de autogestión y cogestión, así como diversas formas de propiedad pública y colectiva. 104

En el planteo de Hanz Dieterich, que como hemos mencionado se basa en la democracia participativa radical, donde cada empresa decidiría qué se producirá y cuánto tiempo se dedicará a tal objetivo. Esto implica una autogestión absoluta.

La esencia del problema de la economía socialista, discutido históricamente como una derivación del problema de las formas de propiedad, debe entenderse como un

102 CORREA, Juan Pablo. Mujica blinda al Fondes para brindarle continuidad. El País, Montevideo, 6 jun. 2014. Disponible en <http://www.elpais.com.uy/informacion/mujica-blinda-fondes-darle-continuidad.html> Acceso en 6 jun. 2017. 103 Eventualmente mixta, en el caso de una combinación entre ambas, aunque sólo será una de las dos partes quien conducirá el rumbo – en última instancia –. 104 BORÓN, Atilio. Socialismo del siglo XXI: Notas para su discusión. In. Id. Socialismo del Siglo XXI: ¿Hay vida después del neoliberalismo? - Buenos Aires: Luxemburg, 2008. p. 104

45

problema de democracia económica participativa, más que un problema de mercado o de formas de propiedad. Porque la esencia libertadora del socialismo frente al capitalismo radica en una mayor autogestión del productor directo sobre su vida económica, particularmente sobre sus condiciones de trabajo. 105

[…] En el nuevo socialismo que es la democracia real, las mayorías deciden sobre su jornada de trabajo y el producto que general […]. 106

Por lo tanto, podría decirse que el planteo de Dieterich es una especie de reedición del modelo yugoslavo autogestionario, donde la economía funcionaba

a través de cooperativas. Santiago Baranga, dirigente comunista español 107 ,

comparte con nosotros la asociación existente entre Dieterich y la experiencia

liderada por Josip Broz Tito:

[…] las ideas de Dieterich han supuesto […] recuperar las viejas construcciones desechadas por la experiencia revolucionaria: propuestas que giran en torno a la “autogestión” (alguna de ellas declaradamente tributaria de la experiencia yugoslava) […] 108

Nuestro autor probablemente diría que no correspondería, ya que según él,

el planteo no es mercantil al no producirse para el mercado. Pero aquí entra en su

propia trampa, ya que la medición que hace del valor - tomada de Marx según el propio Dieterich - como tiempo de trabajo socialmente necesario es un error si no estamos en una sociedad mercantil. Con humildad, pero sinceridad, es un error infantil.

[…] el sistema de valorización utilizado ha sido el tiempo de trabajo que se necesita para generar el producto. Este tiempo de trabajo necesario se llama valor en la

105 DIETERICH, Heinz. Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI. - Caracas: Monte Ávila, 2007. p. 123. 106 Id. p. 175. 107 Perteneciente al Partido Comunista de España (marxista-leninista) (PCE (m-l)), organización que toma la línea creada entorno al ex Partido del Trabajo de Albania de Enver Hoxha. 108 BARANGA, Santiago. Del “socialismo del siglo XXI” al premarxismo del siglo XIX. - Madrid: Partido Comunista de España (marxista-leninista), s.d. p. 8.

46

economía política. Valor es la cantidad de minutos u horas que requirió para producir el producto […] 109

¿Por qué sostenemos que es un error infantil? Porque el valor como tiempo de trabajo socialmente necesario es una categoría específica para la sociedad mercantil, no para una sociedad socialista. Es decir, es una ley de carácter histórico, no es universal como lo es la dialéctica. Por lo tanto, con la extinción del mercado la ley del valor deja de actual. Stalin es claro frente a la cuestión, cuando afirma que sí, que la ley del valor rige en el socialismo, pero como expresión de las relaciones mercantiles que se conservan de la vieja sociedad. Por lo que la misma deja de actuar al extinguirse el mercado. 110 Es resumen, Dieterich le da universalidad a una categoría histórica. El intelectual alemán no está sólo en este problema, hay otros marxistas que le dan carácter filosófico a las leyes con las cuales Marx explica el modo de producción capitalista, léase Juan Iñigo Carrera. 111 Stalin logra constatar dichos aspectos, cuando dice:

Se dice que la ley del valor es una ley constante, obligatoria para todos los períodos del desarrollo histórico, y que, si pierde su fuerza como regulador de las relaciones de cambio en el período de la segunda fase de la sociedad comunista, conservará esa fase de desarrollo su fuerza como regulador de las relaciones entre las distintas ramas de la producción, como regulador de la distribución del trabajo entre las ramas de la producción. […] Eso es completamente equivocado. El valor, lo mismo que la ley del valor, es una categoría histórica vinculada a la existencia de la producción mercantil. Cuando la producción mercantil desaparezca, desaparecerán también el valor, en todas sus formas, y la ley del valor. 112

109 DIETERICH, Heinz. Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI. - Caracas: Monte Ávila, 2007. p. 179

110 STALIN, Iósif. Problemas económicos del socialismo en la URSS. In: Id. Obras Completas. Tomo XV (1934-1952). - Moscú: Lenguas extranjeras, 1953. pp. 75-91.

111 CARRERA, Juan Iñigo. El capital: razón histórica, sujeto revolucionario y conciencia. - Buenos Aires:

Imago Mundi, 2013.

112 STALIN, Iósif. Problemas económicos del socialismo en la URSS. In: Id. Obras Completas. Tomo XV (1934-1952). - Moscú: Lenguas extranjeras, 1953. pp. 75-91.

47

Enciso Patiño aparentemente tiene una visión que rompe con la visión que le da carácter social a las cooperativas, diciendo que las mismas son de naturaleza privada. Para este economista venezolano la propiedad social se divide en directa e indirecta. La directa es la que pertenece a los consejos comunales, la indirecta es la estatal. Dicho de otro modo, la propiedad social es la comunal. La estatal sería parcialmente social (¿?).

[…] economía debe concretarse en Empresas de Propiedad Social Directa (de la comuna) con Gestión Socialista, articuladas a las cadenas y redes socio productivas de su rubro o sector. En ellas, las Empresas de Propiedad Social Indirecta (del Estado) juegan un papel primordial, a las que deben articularse también otras formas de propiedad social y privada (incluye a las cooperativas). 113

Reconocemos que nuestro economista es claro respecto a las cooperativas, efectivamente son propiedad privada, pero no lo es respecto a las propiedades sociales. ¿Por qué? Primero porque como apuntábamos en el punto anterior, este autor entiende que la estatización no es igual a socialización, lo qué no lleva a preguntarnos por qué no. Es decir, ¿por qué tornar un medio de producción social no es socializar? Parece complejo argumentar que socializar es diferente a socializar indirectamente. Segundo porque no sabemos cuál es la diferencia sustancial entre lo propiedad estatal y la propiedad comunal. El Estado, como sabemos desde la instrucción básica, tiene distintos niveles de administrativos. Por lo tanto nos preguntamos cual es la barrera que nos obliga a distinguir la propiedad comunal de la estatal. Inferimos que Enciso Patiño quiere decir que lo estatal es lo que responde al nivel nacional, mientras lo comunal es lo que pertenece al nivel local. En su raciocinio la diferencia sustancial estaría marcada por la participación. Pero incluso en este caso está en un error, porque la participación también se da a nivel nacional – inclusive así sucede en los propios Estados

113 ENCISO PATIÑO, Rafael. El modo de producción soviético y el socialismo del siglo XXI en Venezuela. - Caracas: MippCI, 2010. p. 151-2

48

liberales del capital -, por lo que la diferencia tampoco sería de sustancia, sino de grado. Además la participación directa está limitada a cuestiones limitada trascendencia por cuestiones lógicas – la población de un país no puede participar directamente de forma constante a niveles nacionales – y por lo tanto, la propiedad social (directa en sus palabras) se restringe a lo marginal. En caso de existir tales argumentos, para diferenciar la sustancia de lo estatal y lo comunal, el autor debió explicitarlos, algo que efectivamente no hizo. En resumen, sostenemos que Enciso Patiño hace malabarismos para justificar la no estatización y al mismo tiempo negar el cooperativismo. Pero no lo logra y termina de igual modo en la misma autogestión cooperativa:

[…] las Comunas y el Poder Popular con contenido socialista solo existirán de manera real, si cuentan con una economía productiva, en la que la población y los trabajadores de un territorio, conjuntamente con el Estado a nivel local o regional, tomen las decisiones fundamentales sobre: qué producir, cómo hacerlo y con qué modelo de gestión; cómo distribuir el resultado del trabajo y cómo distribuir los excedentes que se generen en el proceso de financiación, producción, transformación, distribución y consumo. 114

En la lengua española es usada constantemente la expresión “no hay dos sin tres”, así como la variante de “a la tercera va la vencida” de la expresión latina Ad triarios ventum es. Ambas frases hechas nos caben para presentar los argumentos de Marta Harnecker en cuanto a la autogestión “socialista”. La primera expresión, porque por tercera vez (a lo que compete en el presente texto) estamos presentando una argumento que pone a Harnecker en una contradicción contra sí misma, al (haber declarado) ser (o haber sido) marxista y al mismo tiempo defender tesis incompatibles de sostener desde el método materialista histórico. La segunda expresión, porque ya no nos sorprende dicha contradicción. Harnecker, como ha sido evidente viendo sus posicionamientos

114 Id. p. 98

49

sobre el deber ser del socialismo, el diagnóstico del SR y la naturaleza de la propiedad estatal en el socialismo, dice básicamente que la propiedad social es la autogestionaria – es decir, cooperativa en los hechos -. Por eso coherentemente, lo reconocemos en este caso, no tiene reparos en apologizar el modelo yugoslavo – que dicho sea al pasar, se trata de un modelo que término con guerras fratricidas entre los pueblos. Para ella (y Leonardo Salas), el proyecto balcánico fue una genuina iniciativa socialista que combatía al “stalinismo autoritario burocrático soviético” 115 . Entre las puntos a admirar del ésta experiencia histórica, está el detalle que no hay un Partido Comunista, sino una Liga de los Comunistas, como antídoto contra la “burocratización estranguladora de la democracia”. 116

[…] Los partidarios del socialismo […] queremos ir transitando de un gobierno con el pueblo a un autogobierno del pueblo. […] El desafío entonces es construir otro sistema de representatividad democrática que verdaderamente sea la expresión de los intereses de la clase trabajadora y la sociedad en general. Ese fue el desafío en que incursionó la Yugoslavia revolucionaria. […] El modelo yugoslavo puso desde el comienzo el acento en el tema de la autogestión como el camino hacia el autogobierno del pueblo. Tito tenía absolutamente claro que no bastaba que el Estado tomara en sus manos las empresas y las tierras para que se cumplieran las consignas: “¡Las fábricas a los trabajadores! y ¡La tierra a los campesinos! […] Luchando contra el modelo estatista burocrático estalinista y promoviendo una amplia participación de los trabajadores tanto en sus centros de trabajo como en sus comunidades, la dirigencia marxista yugoslava promovió una democracia autogestionaria delegada que denominó: “sistema de delegados” […] y creó además un instrumento político que se distanciaba del tipo

115 Una es un poco extraño, que Marta Harnecker parece no haberse enterado que en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se desarrolló, a partir de 1956, un proceso de desestalinización; y que por lo tanto (no sólo por esto, por cuestiones terminológicas) debería dejar de suponer que el “stalinismo” e historia soviética son la misma cosa. Si fuera marxista, con lógica pensaría en las contradicciones dentro del país soviético, lo haría a su vez, sabiendo periodizar y contextualizar históricamente. No gritaría cobardemente contra una experiencia inédita, acosada por el imperialismo, extremadamente compleja, pero aun más que eso, heroica. Harnecker no se diferencia de los propagandistas seudocientíficos del imperio americano. 116 Después de este punto, sería justo pedirle a Marta Harnecker que debería dejar de reivindicar a Lenin, porque al lector que está mínimamente instruido sobre la cuestión, puede entender que el argumento de la autora, es intelectualmente deshonesto al considerarse partidaria de Lenin y simultáneamente contraria a la organización de vanguardia.

50

de partido hasta entonces conocido —de hecho se llamó “Liga de los Comunistas” y no “Partido Comunista” —, ya que su fundamental misión no era dirigir desde arriba en forma autoritaria, sino precisamente promover el protagonismo de los trabajadores a través de formas de autogestión en el terreno económico y dentro de los espacios territoriales […]. De lo que se trataba era de impulsar un proceso de toma de decisiones por parte de la sociedad en todas las esferas de la vida social, es decir, de un proceso de socialización […] 117

A todo esto, ¿qué concluye Harnecker sobre los efectos de la experiencia yugoslava? Efectivamente no concluye lo que concluiría un marxista, que el sistema autogestionario y el socialismo corren por caminos insolubles. Rescata que el problema del sistema yugoslavo fue la burocratización de los delegados (¡!). Es decir, el problema que ostenta la propuesta para combatir lo burocracia 118 es la burocratización. Esto es a la vista absurdo.

La experiencia nos dice que hay que buscar mecanismos que eviten la posibilidad de que los delegados se burocraticen y los electores sean alienados y que se les prive de poder en el sistema que se está creando, terminando por reducirlo a una mera fórmula. 119

Igualmente István Mészáros comparte la visión acerca de que la propiedad social sería la de carácter autogestionario-cooperativo en el socialismo. Se mantiene en la línea común de los pensadores del SSXXI y en la lógica particular que hemos seguido. Esta visión es inferida indirectamente al usar de forma constante para hablar de la sociedad socialista como “productores libremente asociados”. 120

117 HARNECKER, Marta. SALAS, Leonardo. El sistema de delegados: Una síntesis introductoria. In. AAVV. El sistema político yugoslavo: Buscando un camino alternativo al sistema representativo burgués y al sistema estatista soviético. - Caracas: CIM, 2007. pp. 9-10.

118 Algo que como mencionamos en las conclusiones del punto precedente, no es definida por los teóricos del SSXXI (incluida Harnecker).

119 HARNECKER, Marta. SALAS, Leonardo. El sistema de delegados: Una síntesis introductoria. In. AAVV. El sistema político yugoslavo: Buscando un camino alternativo al sistema representativo burgués y al sistema estatista soviético. - Caracas: CIM, 2007. p. 20.

120 Término tomado de Marx.

51

Es inconcebible que se logre hacer irreversible el orden social alternativo sin la plena participación de los productores asociados en la toma de decisiones en todos los niveles del control político, cultural y económico […]. 121

No obstante, reconocemos que esta constatación no presenta mayor novedad, si tenemos en cuenta que este reconocido autor a nivel mundial dentro de la intelectualidad progresista, es un promotor central del “socialismo autogestionario”. Por algo es referenciado como tal por diversos intérpretes sobre el tema, léase el el ejemplo del Profesor brasileño Henrique Tahan Novais.

[…] la autogestión es la superación positiva de la alienación del trabajo. Esa parece ser la contribución de Mészáros. 122

Por otro lado, continuando la línea favorable a la autogestión está también José Carlos Monedero. Quien, junto a Haiman El Troudi 123124 , plantean la necesidad de la creación de las Empresas de Producción Social (EPS), empresas de “nuevo tipo” en las cuales la propiedad no es definitoria, sino el destino de la producción. Una gran contradicción, porque la propia noción de propiedad es vaciada de contenido sin la potestad de que en virtud de la misma, se pueda dirigir el rumbo del medio de producción.

*

*

*

En resumen, queda claro que el socialismo para el SSXXI es un régimen que se parece en puntos importantes a la concepción autogestionaria que tenían

121 MÉSZÁROS, István. El desafío y la carga del tiempo histórico: El socialismo del siglo XXI. - Caracas: El perro y la rana, 2009. pp. 367. 122 NOVAES, Henrique. Las basas del socialismo autogestionario: la contribución de István Mészáros. In. PIÑEIRO HARNECKER, Camila (comp). Socialismo y cooperativas: una mirada desde Cuba. - La Habana:

Caminos, 2011. pp. 167-190. p. 188. 123 Exministro de transporte del Gobierno Venezolano. 124 EL TROUDI, Haiman; MONEDERO, Juan Carlos. Empresas de Producción Social: Instrumento para el Socialismo del siglo XXI. - Caracas: Centro Internacional Miranda, 2006. p. 53

52

los comunistas yugoslavos durante el siglo XX 125 . Ya que la autogestión es la mejor forma de la socialización de los MMPP, debido a que es la más democrática. Baranga logra identificar claramente este punto:

[…] los cibersocialistas [socialistas del siglo XXI] llegan a afirmar que, en esencia, el problema de la economía socialista [dice Hanz Dieterich] «debe entenderse como un problema de democracia económica participativa, más que un problema de mercado o de formas de propiedad. Porque la esencia libertadora del socialismo frente al capitalismo radica en una mayor autogestión del productor directo sobre su vida económica». 126

125 Nos atrevemos decir que el mismo es, a su vez, tributario del socialismo pequeñoburgués del siglo XIX. 126 BARANGA, Santiago. Del “socialismo del siglo XXI” al premarxismo del siglo XIX. - Madrid: PCE (M-L), s.d. p. 31.

53

2.5 Síntesis: Las tesis del socialismo del siglo XXI

Marginando la estética a la claridad, diríamos que las tesis teóricas del SSXXI en cuanto a la propiedad estatal de los MMPP son las siguientes:

а) ¿Qué es socialismo? α. Socialismo es humanismo. β. Humanismo es democracia. γ. Democracia es participación radical. δ. Participación radical es participación en la administración económica.

б) ¿Qué hizo el SR? ε. En el SR se estatizaron los medios de producción. 127 ζ. En el SR no hubo participación en la administración económica. η. En el SR no hubo participación radical, democracia y socialismo. θη. En el SR hubo autoritarismo. ι. En el SR la burocracia ejerció el autoritarismo contra la población.

в) ¿Qué conclusiones podemos obtener del SR? κ. Estatización es burocratización. λ. Propiedad estatal no es propiedad social (o socialista).

г) ¿Qué se debe hacer? ν. Socializar es democratizar. ξ. Democratizar es participación en la administración económica. ο. Participar en la administración económica es autogestionar. π. Socialismo es autogestión de los MMPP

127 No es exactamente cierto que todos los medios de producción fueron estatizados, pero de la totalidad parte la tesis del SSXXI.

54

CAPÍTULO

ESTATAL EN EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

3

PROBLEMAS

TEÓRICOS

DE

LA

PROPIEDAD

En base a la síntesis descriptiva lograda, en este capítulo se analizan los problemas teóricos para que la concepción de SSXXI pueda tomar una praxis socialista. Para lograrlo se divide la cuestión en tres ejes fundamentales: la autogestión, la democracia, el Estado y su tiempo histórico.

3.1. La distopía de la autogestión como utopía

¿Qué es la autogestión de los MMPP? La autogestión podría ser un concepto muy difuso. Ya que la misma entendida como la mera participación de los trabajadores en la gestión del medio de producción, es algo interpretable. De antemano se puede decir que el socialismo necesariamente contempla la autogestión, como fruto de que su motor es la conciencia. Aunque ésta acepción es parte – la toma de decisiones en la gestión por parte de los obreros -, no es exactamente la utilizada por los teóricos del SSXXI. Obviamente ellos entienden en los hechos a la autogestión como la propiedad privada (colectiva) del medio de producción por parte de sus propios trabajadores. Por eso el SSXXI entiende a la empresa autogestionada como sinónimo de la empresa cooperativa. Esto no traería mayores contradicciones al socialismo si las mismas fueran interpretadas como camino, como un avance ante la propiedad privada individual de los MMPP en el proceso (incompleto) de sociabilización. En este este caso, la misma es una medida revolucionaria. Ejemplo de esto fue la colectivización del primer plan quinquenal soviético. Pero las cooperativas para el SSXXI no son un camino, sino un fin. Lo cual cambia radicalmente el significado. En el primer caso, las mismas son positivas para la salud del socialismo; en el segundo son patológicas. Es como

55

podría interpretarse el consumo de una determinada droga, se puede consumir como cura de una enfermedad, lo cual es positivo; pero se puede consumir como fin (un efecto de la adicción), lo cual es negativo. ¿Por qué la autogestión cooperativa como fin es hostil al socialismo? Primero porque la misma solo tiene condiciones de vida en una economía mercantil. Las cooperativas sin mercado serían una especie de balón cúbico. Por lo tanto, tendríamos que imaginarnos a una utopía comunista mercantil. Los teóricos del SSXXI pueden declarar que el socialismo es la satisfacción de las necesidades humanas, pero si su propuesta concreta es la autogestión cooperativa, la declaración no tiene coherencia. Sólo la planificación es estratégicamente armónica con la construcción de la sociedad que supera la explotación de clase, 128 ya que la misma coloca a la economía al servicio del hombre. La socialización mediante la creación de cooperativas no nos lleva a nada parecido con el socialismo-comunismo. Sumado a las direcciones antagónicas que estamos analizando, se le podía agregar que además es inviable. Los grandes MMPP, por razones lógicas no pueden ser controlados por los trabajadores directos. ¿Alguien podría imaginarse a un camionero de Petrobras o a un cajero de Aeroflot tomando decisiones con incidencia real, inmediata y concreta sobre la empresa? No se trata de nivel de instrucción, sino de magnitud, porque podría decirse lo mismo acerca de un excelente catedrático en la UNAM. En las grandes empresas y organizaciones en general, donde trabajan cientos o miles de obreros, la cuestión de la jefatura es una necesidad tan elemental que es estéril argumentar. Por lo tanto, la participación democrática económica que proponen los teóricos del SSXXI, quedaría reducida a las PYMES. Es decir, lo socialista estaría quedando reducido a la periferia marginal de la economía nacional 129 .

128 Aclaramos, el mercado es una realidad en una sociedad que sale del capitalismo. No se puede anularlo inmediatamente como intentó el experimento arcaista de Pol Pot – casualmente el SSXXI tiene muchos arcaistas, cuando hablan de la “nueva concepción de desarrollo”. Pero que no se pueda anularlo en el corto plazo, no quiere decir que haya que desarrollarlo o dejar de combatirlo mediante las posibilidades reales. 129 Es cierto que las PYMES ocupan a la gran parte de la población en los países capitalistas contemporáneos. Pero su dinámica está condicionada por las decisiones tomadas por los grandes monopolios, quienes además

56

Este socialismo autogestionario, por lo tanto, no se libra de los “perversos burócratas”. Ellos que van a conservar a través del Estado, los verdaderos resortes de tan formación social socialista. 130 La autogestión es incapaz de solucionar la “burocratización” por estas razones lógicas. De hecho Marta Harnecker, que como hemos visto es partidaria del socialismo autogestionario, reconoce que el problema del modelo yugoslavo fue la burocratización. Es decir, el problema de la alternativa superadora al socialismo burocrático stalinista es la propia burocratización. 131 Por si la imposibilidad no fuera suficiente, en el reducto “socialista” que quedaría abierto a la autogestión, en las PYMES, hay que decir que el panorama no sería muy alentador. Las PYMES tienen una esperanza de vida de fugaz. Las empresas de reducidas dimensiones son ineficientes en la enorme mayoría de los casos y el quiebre es cuestión de poco tiempo. Sin entrar en el análisis concreto, el fracaso de las cooperativas venezolanas es elocuente, de 2001 a 2011 se crearon en Venezuela 306 mil cooperativas, de las cuales sólo se mantenían fucionando 10 mil en 2012 (¡un 3%!). 132133 Por otro lado las pocos pequeñas cooperativas eficientes naturalmente también desaparecerían más temprano que tarde, pero por la razón inversa, por su propio éxito. Su eficiencia se reflejaría en la acumulación de capital, y por ende, en la transformación de los cooperativistas en capitalistas. Cuestiones incompatibles con el proyecto socialista. Plantear el cooperativismo como forma de socialismo implica desconocer leyes de la economía política marxista. 134

concentran la economía.

130 Si es que les queda algo de socialistas y no tienen la osadía de plantear la privatización de las grandes empresas -

131 Mencionamos esta cuestión en el punto 2.4. p. 47.

132 OJEDA, Yasmín. Cooperativas agrícolas: Un fracaso en Venezuela. La Verdad. - Maracaibo, 16 oct. 2012. Disponible en: <http://www.laverdad.com/economia/13266-cooperativas-agricolas-un-fracaso-en- venezuela.html> Acceso en: 30 may. 2017.

133 Aclaramos que el número en realidad es menor, ya que algunas de las mencionadas empresas pasaron a la modalidad de EPS.

134 Lo paradójico es que la mayoría de los académicos que defienden el SSXXI provienen de la tradición marxista.

57

Hacemos una digresión, el peligro de la aplicación concreta de estas ideas es mayor en el socialismo que en el intento de construir así el socialismo (en el SSXXI). Por ejemplo, en el caso de los países capitalistas que dicen pretender avanzar hacia el socialismo, como Venezuela, las cooperativas se funden o acumulan y se tornan una empresa capitalista más. En todo caso, a pesar de los retrocesos que implican, terminan demostrando su inviabilidad. Pero en los países socialistas, básicamente estamos hablando de Cuba, esto es una gran amenaza, ya que socava el socialismo. De cierta manera, ya lo estamos viendo tras la Actualización surgida en el VI Congreso del PCC (2011). Por ejemplo, uno de los cambios pasó por legalizar – y por ende fomentó – la creación de cooperativas de transporte urbano. Esas cooperativas, que aparecieron para solucionar problemas, justamente tienen el efecto contrario. En nuestra estancia en La Habana hemos podido comprobarlo en carne propia. Por un lado está el transporte estatal, en ómnibus de segunda mano, pero con nada que envidiar a sus pares de otras capitales latinoamericanas. Pero este se pagaba un peso cubano. Mientras que por el otro está el transporte cooperativo, en camiones de carga, 135 sin asientos. Por este se pagaba cinco pesos, cinco veces más un servicio mucho menos cómodo y más seguro. Ante la escasa frecuencia de la línea P2 desde Cotorro 136 a La Habana que hay los domingos, ¿cuál es la solución? La solución socialista es aumentar la frecuencia de dicha línea (aunque sea con dos o tres viajes) informando a la población de los horarios precisos. No saldrá nada positivo de dar vía libre a que se desarrolle un especie de reacumulación originaria del capital, que en el proceso se obliga a la población a pagar mucho más y servir al enriquecimiento de los cooperativistas – que en un momento dejarán de serlo - 137 . Los problemas socialistas tienen que encontrar

135 No estamos refiriendo a los famosos camellos, que efectivamente era camiones acondicionados a tal fin. Medida que no es ideal, pero fue necesaria en los tiempos del Periodo Especial. 136 Localidad suburbana de la ciudad de La Habana. 137 En Uruguay la empresa municipal de transporte colectivo AMDET fue liquidada y sus líneas entregadas a tres cooperativas (COOPTROL (Cooperativa de Trolebuses), COPSUR (Cooperativa Obrera de Transportes del Sur) y RAINCOOP (Rápido Internacional Cooperativo). ¿Qué aconteció? Ninguna de ellas hoy existe.

58

soluciones socialistas o el socialismo perecerá. 138 Esa es una de las grandes lecciones que nos dejaron las experiencias socialistas en de Europa Oriental. Fidel Castro fue muy claro en este sentido, cuando denunció el carácter antimarxista y antileninista de la perestroika:

Se ha proclamado que el socialismo debía perfeccionarse. Nadie puede oponerse a este principio que es inherente y de constante aplicación a toda obra humana. ¿Pero es acaso abandonando los más elementales principios del marxismo-leninismo que puede perfeccionarse el socialismo? ¿Porqué las llamadas reformas tienen que marchar en un sentido capitalista? Si tales ideas tuviesen un carácter revolucionario, como algunos pretenden, ¿por qué reciben el apoyo unánime y exaltado de los dirigentes del imperialismo? 139

Por último, en relacióna la autogestión, mostramos la incongruencia teórica a la cual se expone el SSXXI al reivindicar a Ernesto Che Guevara:

[Dice Hugo Chávez] […] yo entré [a la Academia militar] con un bate de jugar pelota bajo el brazo, […] cuando salí cuatro años después, salí con el libro del Che Guevara bajo el brazo. 140

[Dice Rafael Correa] […] Cito al "Guerrillero Heroico" [Che Guevara] porque esa siembra de esperanza en la verdadera justicia fructificó en los corazones generosos y altivos que, desde distintos ámbitos y desde diversos ministerios e instituciones, desarrollaron la política de la Revolución Ciudadana [ ]

141

138 Evidentemente no pensamos que la dirigencia comunista cubana desconozca este cuestión. El problema pasa por la correlación de fuerzas interna. Hay sectores que se benefician con este retroceso. El SSXXI, que es progresista en el capitalismo, sirve a los intereses reaccionarios en el socialismo y parece ayudar a que Cuba se convierta en la mayor réplica sísmica del terremoto que generó la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. 139 CASTRO, Fidel. Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, en el acto de despedida de duelo a nuestros internacionalistas efectuado en el Cacahual, el 7 de diciembre de 1989, “Año 31 de la Revolución”. s.l., s.e. s.d. p. 4-5. 140 CHÁVEZ, Hugo. Entrevista concedida por el Comandante Presidente Hugo Chávez al periodista Federico Fasano del diario La República, de la República Oriental del Uruguay. - Caracas: ICH. p. 7 141 CORREA, Rafael. Discurso del Presidente Rafael Correa en Rendición de Cuentas de la Agenda Social. Guayaquil, 27 jul. 2007. - Quito: Presidencia del Ecuador, s.d. p. 2-3

59

[Dice Atilio Borón] En relación con esto es pertinente recordar, una vez más, las palabras del Che acerca del socialismo [

142

[Dice Hanz Dieterich] […] Prometeo, Sócrates, Jesús, Emiliano Zapata, Jorge Eliécer Gaitán, el arzobispo Arnulfo Romero, el cura Camilo Torres, el jesuita Ignacio Ellacuría, el guerrillero Che Guevara, el ecologista Chico Mendes, y el activista de la paz Luiz Eduardo Guerra […] [son] mártires […] 143144

[Dice Marta Harnecker] consideramos que “la arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud” [cita de Ernesto Che Guevara]

[Dice István Mészáros] [Dedicación del libro] A la memoria de […] Che Guevara (1928-1967) 145

Es decir, el Che Guevara es reivindicado de modo general dentro de los hombres del SSXXI. Sin embargo, no creemos que haya reciprocidad desde la vereda del héroe de la Revolución Cubana, por lo menos en la discusión de ideas – que es lo que importa entre dirigentes políticos y referencias intelectuales de primer orden -, si vemos que ha sido un crítico claro del modelo autogestionario:

Todas las colectividades de Yugoslavia, ya sean campesinas u obreras industriales, se guían por el principio de lo que ellos llaman autogestión. Dentro de un plan general, bien definido en cuanto a sus alcances, pero no en cuanto a su desarrollo particular, las empresas luchan entre ellas dentro del mercado nacional como una entidad privada capitalista. 146

Se podría decir a grandes rasgos, caricaturizando bastante, que la característica de la sociedad yugoslava es la de un capitalismo empresarial con una distribución socialista

142 BORÓN, Atilio. Socialismo del siglo XXI: Notas para su discusión. In. Id. Socialismo del Siglo XXI: ¿Hay

vida después del neoliberalismo? - Buenos Aires: Luxemburg, 2008. pp. 97- 138.

p. 109

143 DIETERICH, Heinz. Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI. - Caracas: Monte Ávila, 2007. p. 13.

144 El subrayado es propio.

145 MÉSZÁROS, István. El desafío y la carga del tiempo histórico: El socialismo del siglo XXI. - Caracas: El perro y la rana, 2009. p. 9

146 GUEVARA, Ernesto Che apud MOLINA MOLINA, Ernesto. Lecciones del cooperativismo yugoslavo a la luz de la crítica del Che. Ekotemas: Revista cubana de ciencias económicas, v. 1, n. 3. set-dic 2015. pp. 1.

60

de las ganancias, es decir, tomando cada empresa, no como un grupo de obreros, sino como una unidad, esta empresa funcionaría aproximadamente dentro de un sistema capitalista, obedeciendo las leyes de la oferta y la demanda y entablando una lucha violenta por los precios y la calidad con sus similares, realizando lo que en economía se llama la libre concurrencia [ ]

147

En Yugoslavia hay la Ley del Valor; en Yugoslavia se cierran fábricas por incosteables; en Yugoslavia hay delegados de Suiza y Holanda que buscan mano de obra ociosa y se la llevan a su país a trabajar en qué condiciones, en las condiciones de un país imperialista con la mano de obra extranjera 148

Por si eso fuera insuficiente para mostrar el alejamiento de Guevara con el SSXXI, podemos agregar la cuestión coreana. Mientras que para el SSXXI, la RPDC no existe como Estado socialista, ya que es el tipo ideal de estatismo indeseable; para Guevara estamos ante la nación socialista más “impresionante”:

De los países socialistas que visitamos personalmente, Corea es uno de los más extraordinarios. Quizás es el que nos impresionara más de todos ellos. […], fue asolado por una guerra tan fantásticamente destructiva que de sus ciudades no quedó nada, y cuando uno dice nada, es nada. […] Hoy no se ve un solo resto de toda aquella destrucción, todo es nuevo. […] Tiene en toda la industria el problema que ojalá nosotros tuviéramos hoy -que tendremos dentro de 2 o 3 años-, que es el problema de la falta de mano de obra. Corea está mecanizando aceleradamente toda la agricultura para lograr mano de obra y poder realizar sus planes […] ha podido salir de las desgracias más grandes para ser hoy un país industrializado. […] nosotros le vendemos un azúcar […] ellos nos venden tornos fresadores, toda clase de maquinaria, maquinaria de minas, es decir, productos que necesitan una alta capacidad técnica para producirlos 149

147 GUEVARA, Ernesto Che apud MOLINA MOLINA, Ernesto. Lecciones del cooperativismo yugoslavo a la luz de la crítica del Che. Ekotemas: Revista cubana de ciencias económicas, v. 1, n. 3. set-dic 2015. pp. 1. 148 Id. 149 PÉREZ LEIRA, Lois. Ernesto Guevara y la República Democrática Popular de Corea. Kaos en la red. Disponible en: <http://2014.kaosenlared.net/secciones/77577-ernesto-guevara-y-la-rep%C3%BAblica- democr%C3%A1tica-popular-de-corea> Acceso en: 6 jun. 2017.

61

3.2 Un concepto idealista de democracia

Las concepciones posmodernas, el golpe moral representado por la derrota temporal del socialismo y el fin de la historia de Fukuyama 150 están presentes en el SSXXI, como todas las cosas, él es hijo de su tiempo histórico. 151 De cierto modo una expresión clara de esto, es la apropiación de concepciones teóricas y métodos de estudio que son naturales del enemigo de clase. 152 Es clara la síntesis hecha en su momento de Leonel Brizola - un nacionalista que lejos está de correr por la izquierda al marxismo-leninismo - sobre lo que pasaba en la Unión Soviética, cuando dijo que la dirigencia soviética tomó la ideología del enemigo.

[…] el entonces Secretario General del PC Soviético, M. Gorbachev, totalmente superado por la presión norteamericano, quemó a fuego lento los últimos elementos de la economía socialista. Con la contrarrevolución de 1985-1987, incorrectamente denominada “revolución” o “reforma”, profundizó el espacio interno para la actuación del mercado, así como la inserción de la economía soviética en el mercado capitalista. Como dice un importante líder político brasileño, Leonel Brizola, los dirigentes soviéticos asumieron la ideología del enemigo. 153154

¿A qué viene este punto? Lo hemos dicho a lo largo del texto, pero es oportuno repetir. La cuestión viene al caso, debido a que en tal confusión, el discurso liberal burgués sobre el SR en torno al “totalitarismo” 155 es apropiado

150 Véase FUKUYAMA, Francis. El fin de la historia. CEP, Santiago. Disponible en:

<www.cepchile.cl/dms/archivo

/rev37_fukuyama.pdf>

Acceso en: 4 ago. 2012. 2012.

151 En el punto 3.4. se desarrolla el tiempo histórico desde una mirada más amplia.

152 No referimos a ninguna referencia concreta, sino a una atmósfera abstracta que a distintos grados permea el conjunto de la sociedad. 153 SOUZA, Nilson Araújo de. Ascensão e queda do Império Americano. - São Paulo: Mandacaru, 2001. p. 77-

8

o então secretário-geral do PC Soviético, M.

Gorbachev, totalmente esmagado pela pressão norte-americana, deflagrou um processo de desestruturação dos últimos elementos da economia socialista. Com a contra-revolução de 1985-1987, incorretamente denominada de “revolução” ou “reforma”, aprofundou o espaço interno para a ação do mercado, bem como a inserção da economia soviética no mercado capitalista. Como disse um importante líder político brasileiro, Leonel Brizola, os dirigentes soviéticos assumiram a ideologia do inimigo”. 155 De hecho quien estableció el concepto de totalitarismo que la ciencia política liberal hegemónica toma - concepto que es exclusivo para definir a la URSS en los años de Stalin y a la Alemania nazi -, fue desarrollado por Hannah Arendt, quien sin dudas es una referencia considerada ideológicamente progresista. Véase ARENDT, Hannah. Orígenes de totalitarismo. - Madrid: Taurus, 1974.

154 Traducción propia de la lengua portuguesa a la española. “[

]

62

por la supuesta izquierda que representa el SSXXI. En este contexto, la cuestión de la ausencia de democracia es vista como el punto clave para entender el “fracaso” de las experiencias socialistas durante el siglo XX. ¿Desde que concepción de democracia se realiza la crítica? Buscando alejarse de la concepción liberal burguesa - la que define a la democracia como procedimiento para elegir élites 156 – por su posición aparentemente anticapitalista, la crítica se hace desde la carencia de participación. Esto lleva a que el SSXXI debe ser participativo, en lo cual la gestión del medio de producción, es un punto clave. Uno de los intelectuales que insiste en la idea de democratizar, a través del concepto de demodiversidad, es el célebre sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos 157 . Desde nuestro punto de vista, el problema está mal planteado. Pretender que un proyecto - que tiene a la participación política como su bandera – sea visto por las masas como la gran transformación, cuando vemos que las mismas se abstienen en porcentajes mayoritarios en las pocas instancias participativas que ofrece la democracia liberal 158 , es tener una lectura superficial e incapaz de dar cuenta del fenómeno. 159 De cierto modo se está colocando “la carreta delante de los bueyes”, se parte de que existe una voluntad participativa que se le es negada a la población. Si esto fuera así, existieran instancias para efectivamente reivindicar esta cuestión. La participación se amplifica a medida que las cuestiones que hacen a la vida de las personas se colocan al frente de la agenda.

156 Véase SCHUMPETER, Joseph. Capitalismo, Socialismo y Democracia. - Rio de Janeiro: Fundo de Cultura,

1961.

157 Véase SANTOS, Boaventura de Sousa. Para una democracia de Alta Intensidad. Ecuador Debate, Quito, n.80, ago. 2010. pp. 63-75. 158 La escasa participación es realmente asombrosa. Véase algunos ejemplos de participación en las últimas elecciones parlamentarias: Estados Unidos 42,50% (2014), Japón 52,66% (2014), Francia 55,40% (2012), Corea del Sur 54,26% (2012), México 47,72% (2015), Colombia 43,58% (2014), Paraguay (¡Siendo obligatorio!) 68,24% (2013), Rusia 60,10% (2011), Venezuela 73,76% (2015). Véase: SOLIJONOV, Abdurashid. Voter Turnout Trends around the World. - Estocolmo: IDEA, 2016.

159 Curiosamente, el Estado latinoamericano que tuvo la mayor participación en las últimas elecciones parlamentarias, fue justamente Cuba (uno de los “resabios” del SR) con un 90,88% de la población habilitada (año 2013). Véase: SOLIJONOV, Abdurashid. Voter Turnout Trends around the World. - Estocolmo: IDEA,

2016.

63

El SSXXI, basándose en la representación del pueblo en contra de la vanguardia del SR, termina realizando una apología a las masas, que nada tiene que ver con la confianza en las masas que caracterizó la praxis de Lenin. 160 En definitiva, tal visión, a pesar de pretender alejarse de la concepción burguesa de democracia, termina colocándose en la misma vereda. Tanto una como otra, parten del presupuesto que las masas tienen capacidad de decidir a favor de sus intereses. Al capitalista dicho presupuesto es útil a la conservación de su posición dominante, pero no lo es a la causa socialista que el SSXXI dice defender. Por lógica, así podríamos pensar, que si no necesitamos la vanguardia, ya que las masas son claras políticamente, entonces tenemos que suponer que Hitler era un demócrata - una absurdo a todas luces –, ya que los nazis ganaron las elecciones al Reichstag 161 en marzo de 1933, siendo ratificados casi por unanimidad en noviembre de dicho año, en 1936 y en 1938. Esto es así, porque los teóricos del SSXXI olvidan elementos elementales de la filosofía marxista, la cual la mayoría dice defender. Básicamente están desconociendo la penetración de la ideología burguesa (o falsa conciencia en términos de Marx y Engels 162 ) en las masas populares. Así como marcamos la contradicción respecto a la reivindicación del Che Guevara y la promoción de la autogestión, se puede anotar además, que el SSXXI entra en flagrante desconexión interna, cuando observamos la paradoja que implica hacer referencia constante a Antonio Gramsci – como lo hace el SSXXI, fundamentalmente para usar el concepto de guerra de posiciones 163 y justificar el carácter inoportuno de la insurrección revolucionaria –; pero en el mismo momento olvidar el desarrollo teórico que el comunista italiano realizó de

160 Esta cuestión del leninismo es desarrollada por Stalin. Véase: STALIN, Iósif. Los fundamentos del leninismo. - México: Grijalbo, 1970. 161 Parlamento alemán. 162 MARX, Karl; ENGELS, Friedrich. A Ideologia Alemã: Crítica da mais recente filosofia alemã em seus representantes Feuerbach, B. Bauer e Stirner, e do socialismo alemão em seus diferentes profetas. - São Paulo: Boitempo, 2007. 163 Véase: COUTINHO, Carlos Nelson. Gramsci: um estudo sobre seu pensamento político. - Río de Janeiro:

Civilização Brasileira, 1999.

64

la categoría hegemonía, donde el consenso (la aceptación de la dominación) es condición sine qua non para la misma. El SSXXI al proponer la autogestión está asociando la cuestión democrática a una cuestión económica, lo cual es correcto. Pero no lo es en el sentido que lo colocan. El desarrollo de la consciencia, necesaria para la democracia, requiere que el hombre resuelva los problemas inmediatos de subsistencia. La superexplotación, 164 que caracteriza a gran parte de la humanidad, no es la condición propicia. Por eso se necesita la mayor eficiencia en el uso de los recursos disponible. Mientras menos trabajo tedioso se necesite, mejor para que las personas puedan realizarse en tareas que además de aporta al conjunto, aporten al mismo tiempo al desarrollo de la consciencia. Por si no queda claro, por ejemplo, vale decir que es contrario al socialismo científico promocionar la división del campo en pequeñas parcelas como se pretende de la concepción general del SSXXI. 165 ¿Por qué? Porque las pequeñas parcelas no permiten la incorporación de gran maquinaria agrícola, que es necesaria para conseguir la productividad que le permite a Borón, Dieterich, Harnecker, Mészáros, Monedero, etc. estar en una universidad teorizando sobre el SSXXI. Sin ella, el trabajador agrícola consumiría lo que produce y nuestros intelectuales tendrías que dedicarse a nuevas tareas para subsistir. Estamos utilizando una hipérbole para ser claros. Somos críticos de los planteamientos que identifican la tecnología con capitalismo y proponen que el socialismo debe volver a métodos arcaicos en la producción agrícola, Tenemos claro que no es socialista y humanitario pretender que la carga que podría trasladar un tractor, sea transportada a “lomo de indio”, así como no es socialista promocionar un

164 Tomado el concepto en los términos de Marini. Como categoría para explicar la retribución de la fuerza de trabajo por debajo del nivel de subsistencia. Marini lo usa para explicar el capitalismo sui generis de América Latina, pero nosotros aquí lo tomamos a nivel mundial. Como la subsistencia se contabiliza en años, cuando una nación tiene una esperanza de vida por debajo de la que el desarrollo permite, podemos concluir que evidentemente el factor de la superexplotación tiene que ser tomado en cuenta. 165 El MST, que es la organización social más numerosa de América Latina, que tienen una escuela internacional donde se estudia el marxismo, reivindica como punto central la pequeña producción agrícola. Es decir, lo contrario a lo que nosotros entendemos que debe levantar en su programa una organización marxista.

65

espacio, donde el trabajo infantil campea, como sucede efectivamente en la pequeña producción agrícola. La planificación centralizada estatal “burocrática” lejos de ser contraria a la democratización, ha sido clave para el desarrollo de la misma. La misma como tal, fomenta que los trabajadores, enfocándose en un objetivo común, desarrollen su conciencia como sujetos individuales dentro de un colectivo. En la Unión Soviética hemos observado que las medidas promercantiles - tomadas en desmedro del plan - fueron corrieron lógicamente contrarias a la participación de los obreros, al empoderar a los dirigentes de empresa – consecuencia lógica de una economía que buscar desarrollarse por caminos mercantiles -. Como bien dice el reconocido economista marxista brasileño Nilson Araújo de Souza en la obra del Cláudio Campos:

[…] Los cambios económicos de final de los años cincuenta e mediados de la década siguiente comenzaron a modificar la estructura y los métodos de gestión de la economía soviética, mediante la recreación de mecanismos de mercado y consecuentemente la reducción del papel del plan, o sea, de la acción consciente de los seres humanos sobre las “fuerzas económicas”. Datan de la época medidas tales como:

[…] el fortalecimiento de la autonomía de los dirigentes de empresa en detrimento del papel de los colectivos de trabajadores, o sea, sustitución de la gestión colectiva por la gestión individual […] Aparentemente, esas medidas significarían una mayor democratización de las unidades de producción y disminuirían el plan centralizado. La verdad es, en tanto, bien otra. Al sustituir el papel de los colectivos de trabajadores por mayor poder concedido a los dirigentes de las empresas y al aumentar la autonomía de las cooperativas y de las empresas, al lado de la desorganización de los organismo de planeamiento sectorial y central, se alejaba a los trabajadores del proceso de elaboración del plan, al mismo tiempo en el que se reducía brutalmente el papel de este, o sea, se reducía la acción colectiva consciente fundada en la decisión de las bases, expresión mayor de la democracia económica 166167

166 CAMPOS, Cláudio. A História Continua. - São Paulo: Gráficas Brasileiras, 1992. p. 124-5. 167 Traducción propia de la lengua portuguesa a la española. “[…] As mudanças econômicas de final dos anos cinquenta e meados da década seguinte começam a modificar a estrutura e os métodos de gestão da economia soviética, mediante a recriação de mecanismos de mercado e a consequente redução do papel do plano, ou seja, da ação consciente dos seres humanos sobre as “forças econômicas”. Datam da época medidas tais

66

Como consecuencia de esto, sostenemos que la democracia bien entendida es la definida por Lincoln, léase como gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. 168 Eso implica que los avances vayan en las tres direcciones simultáneamente, implica la participación, pero también que el excedente sea destinado a la satisfacción de las necesidades de todo el pueblo. La democracia liberal burguesa es por ende ontológicamente antidemocrática, debido a que el excedente se destina a la acumulación de la clase capitalista. La tesis de Lincoln es armónica con el socialismo, así lo considera el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro 169 y el cuadro dirigente de dicha revolución Ricardo Alarcón. 170 Esto nos da pie para una digresión respecto a las actuales reformas que se desarrollan en Cuba. Las desestatizaciones que surgen de las mismas – que evidentemente son regresivas para la salud del socialismo – son consecuencia de la acumulación de capital generada en el Periodo Especial en Tiempos de Paz (PE). El PE fue una medida táctica absolutamente necesaria para que sobreviva el sistema socialista, pero el mercado abierto minó las posibilidades creando los espacios mercantiles para la realización de capital. Esa medida táctica estaba basada en una estrategia de dar marcha atrás al superar la crisis. En el periodo llamado “la batalla de ideas”, Fidel Castro intentó corregir el rumbo socialista, 171

como: […] fortalecimento da autonomia dos dirigentes das empresas em detrimento do papel dos coletivos de trabalhadores, ou seja, substituição da gestão coletiva pela gestão individual. […] Aparentemente, essas medidas significariam uma maior democratização das unidades de produção e diminuírem o planejamento centralizado. A verdade é, no entanto, bem outra. Ao substituírem o pepel dos coletivos dos trabalhadores pelo maior poder concedido aos dirigentes das empreses e ao aumentarem a autonomia das cooperativas e das empresas, ao lado da desorganização de organismos de planejamento setorial e central, se alijava os trabalhadores do processo de elaboração do plano, ao mesmo tempo em que se reduzia brutalmente o papel deste, ou seja, se reduzia a ação coletiva consciente fundada na decisão das bases, expressão maior da democracia econômica”. 168 LINCOLN, Abraham. Gettysburg Address (Spanish). - Washington: Smithsonian – National Museum of American History, s.d. 169 Véase BORGE, Tomás. Un grano de maíz: Conversación con Fidel Castro. - México: FCE, 1992. 170 ALARCÓN, Ricardo. Cuba y su democracia. 2da. Edición. - Buenos Aires: Ciencias Sociales-Nuestra América, 2004. 171 “[…] Lanzada por Fidel Castro bajo el enunciado de la “batalla de ideas” […] El acento en la labor ideológica era sin duda la nota descollante del nuevo programa, pero este incluía numerosas acciones encaminadas a revitalizar los servicios sociales, particularmente en el campo educativo […] así como algunas propuestas económicas […] como la recentralización del comercio exterior, la creación de una cuenta única en el Banco Central donde debían depositarse los ingresos en moneda convertible, la obligación por parte de las empresas de solicitar al Banco los recursos monetarios para transacciones internacionales, etc., parecían marchar a contrapelo de la orientación seguida por la economía en la década anterior. Si a ellas se sumaban

67

pero fue en ese proceso que el líder marxista-leninista cubano se retiró involuntariamente de la política activa. La dirigencia socialista cubana, sin el gran peso de la figura de Fidel Castro, con la penetración de sectores de clase enriquecidos en el PE dentro del PCC, no pudo detener la transformación en sentido mercantil que comenzó en los noventa. Existe cierto paralelismo con la Nueva Política Económica (NEP) en el Estado soviético. Lenin con realismo promovió la NEP ante la situación. 172 Pero Cuba no tiene las dimensiones de la URSS – la URSS tenía 200 veces el territorio de Cuba -, ni una figura capaz de sustituir al gran líder – como fue Stalin -, cuestiones necesarias para haber corregido los efectos que genera el capitalismo. Esta aclaración, que parece estar lejana, es imprescindible al mostrar a como la teoría afecta claramente la realidad concreta, lugar donde efectivamente se juegan la vida los humanos. Volviendo a Lincoln, queda decir que tal definición de democracia es capaz de dar respuesta a lo que no puede hacerlo la del SSXXI. Véase que según ella, coherentemente, Hitler no fue un demócrata, mientras que sí lo fue José Gaspar Rodríguez de Francia. 173 Con la visión de democracia del SSXXI, si fuésemos lógicos, deberíamos aceptar el absurdo de que el nazifascista fue demócrata y Francia, quien sembró Paraguay de prosperidad, un antidemócrata. A modo de síntesis, la interpretación de democracia juega un rol clave en un diagnóstico, que lleva al final del proceso lógico – como ya lo hemos observado – a que el SSXXI sea tan socialista como Don Quijote caballero.

ciertas restricciones impuestas al ejercicio del trabajo por cuenta propia, el cierre de numerosos restaurantes privados - “paladares” - y un mayor control sobre los mercados libres, era evidente la intención de revertir acciones emprendidas a mediados de los años noventa, cuyos efectos sociales las hacían ver como como concesiones al capitalismo”. ZANETTI, Oscar. Historia mínima de Cuba. - México: COLMEX, 2013. 172 “[…] La libertad de intercambio y la libertad de comercio significar el intercambio de mercancías entre los pequeños propietarios por separado. Todos los que hemos estudiado aunque sólo sea el abecé del marxismo sabemos que de este intercambio y de esta libertad de comercio se desprende necesariamente la división del productor de mercancías en dueño del capital y dueño de la mano de obra, la división en capitalistas y obreros asalariados, es decir, la reconstitución de la esclavitud capitalista asalariada, […]”. LENIN, Vladimir Ilich. X Congreso del PC (b) de Rusia. In. Id: Obras seleccionadas, Tomo XII (1921-23). - Moscú: Progreso, 1973. p. 17 173 Como efectivamente lo fue, al ser quien dirigió al Paraguay en un proceso que le dio a su pueblo un bienestar y desarrollo inimaginable en América Latina durante el siglo XIX. Esta cuestión soberana no fue perdonada por el imperialismo inglés.

68

3.3 La cuestión del Estado en el socialismo

[…] Quien, después de la experiencia de Europa y de Asia, hable de una política que no sea de clase y de un socialismo que no sea de clase, merece, simplemente, que se le meta en una jaula y se le exhiba al lado de algún canguro australiano. Vladimir Lenin

En la lectura de Lenin, no podemos dejar de imaginarnos a los teóricos del SSXXI en una jaula. La metáfora suena poco académica, pero teniendo en cuenta la autoridad moral e intelectual que tiene el organizador de octubre socialista de la historia, nos permitimos tomarla para expresar elocuentemente los resultados lógicos del análisis poco riguroso del SSXXI. En la cuestión de la interpretación de la naturaleza del Estado hay muchos elementos que expresan esa inconsistencia. Pero la abstracción mayor es que la visión no profundiza las características peculiares que el Estado adquiere en la transición socialista. ¿Hacia dónde nos dirigimos? A que en el socialismo, el Estado, en cuanto administrador económico de los medios de producción, es esencialmente distinto del mismo, en cuándo órgano institucional de coerción por parte de la clase revolucionaria. Veamos la cuestión con más detenimiento. En la tradición marxista, el Estado es efectivamente un órgano que funciona como herramienta de la clase dominante para generar la estabilidad que le permite mantener su condición dirigente. Así tenemos que en el capitalismo el Estado es una herramienta burguesa, en el feudalismo es una herramienta de la nobleza, mientras en el socialismo lo es del proletario. Pero en el tercero, a diferencia del primero y el segundo, la preservación del orden de clase no es su función última. El Estado como administrador económico no es necesariamente una institución de represión de clase. Efectivamente en una nacionalización o estatización de un medio de producción privado el Estado actuá coercitivamente, al ser un arma que del poder obrero para arrebatarle a la burguesía lo que le da existencia como tal – léase la propiedad privada de los medios de producción -.

69

No obstante dicha función coercitiva deja de representar tal naturaleza, cuando Estado utiliza dicha herramienta para hacer posible la vida social en el territorio que el mismo controla. En un ejemplo, cuando el Estado cubano nacionalizó las refinerías de los monopolios petrolíferos norteamericanos en 1960, ejecutó una acción de naturaleza coercitiva en contra de los intereses de la burguesía, les arrebató el mecanismo que la clase tenía para apropiarse privadamente de la riqueza social; ahora, cuando el Estado revolucionario comenzó a administrar dichas refinerías para el desarrollo de la economía nacional, su accionar ya dejo de tener naturaleza coercitiva. En resumen, efectivamente el Estado es una herramienta de clase, por lo tanto propio de las sociedades clasistas, como está claro en la tradición marxista. Pero en el socialismo, sociedad de transición hacia una sociedad sin clases, la definición es coherentemente incompleta. ¿Qué explica al Estado en tanto administrador de los medios de producción? Justamente esta función son las propias del Estado comunista, que no es un Estado – entendido como herramienta de clase -, sino una oficina de planificación, tal como lo veíamos en las expresiones de Stalin citadas en el punto 1.4 sobre el Estado Socialista. Por lo tanto, la estatización de los medios de producción no contradice la teoría marxista que nos dice que el Estado no existirá en el comunismo, sino que justamente la está reafirmando. Porque la transformación de una institución coercitiva en administrador es la propia extinción del mismo en cuanto herramienta de clase. Engels lo dice claramente:

[…] El proletariado toma el poder del Estado y transforma primero los medios de producción en propiedad estatal. Pero con eso se supera a sí mismo como proletariado, supera todas las diferencias y contraposiciones de clase, y, con ello, el Estado como tal Estado […]. 174

174 ENGELS, Friedrich. La revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (Anti-Dühring). - Moscú: Progreso, s.d. p. 206.

70

[…] El primer acto en el cual el Estado aparece realmente como representante de la sociedad entera —la toma de posesión de los medios de producción en nombre de la sociedad— es al mismo tiempo su último acto independiente como Estado. La intervención de un poder estatal en relaciones sociales va haciéndose progresivamente superflua en un terreno tras otro, y acaba por inhibirse por sí misma. En lugar del gobierno sobre personas aparece la administración de cosas y la dirección de procesos de producción. El Estado no "se suprime", sino que se extingue […]. 175

Visto de esta forma se le está dando una respuesta contundente a la tesis de León Trotsky sobre la degeneración burocrática, donde el fundador de la IV Internacional asocia el crecimiento del Estado a una traición al marxismo por parte de la burocracia encarnada en Stalin 176 .

[…] la contradicción fundamental entre el programa bolchevique y la realidad soviética. Si el Estado, en lugar de agonizar, se hace cada vez más despótico; si los mandatarios de la clase obrera se burocratizan, si la burocracia se erige por encima de la sociedad renovada, no se debe a razones secundarias como las supervivencias psicológicas del pasado, etc.; se debe a la inflexible necesidad de formar y de sostener a una minoría privilegiada mientras no sea posible asegurar la igualdad real […]

Es un hecho público que Trotsky es una referencia teórica de gran parte del SSXXI. Recordamos que en el museo dedicado a la su memoria en en Coyoacán (México DF), hay un afiche del Gobierno Bolivariano de Venezuela donde está la figura de Trotsky con la frase “El gran visionario” o la intervención de Esteban Volkov (nieto de Trotsky) ante Chávez en Aló Presidente:

Es un verdadero privilegio presenciar este movimiento lleno de vida, de entusiasmo y de alegría y sabemos que éste proceso no va a ser secuestrado por la burocracia, esta revolución va a ser verdaderamente socialista". 177

175 Id. 207. 176 Véase: TROTSKY, León. La Revolución Traicionada: ¿Qué es y a dónde va la URSS? - Guatemala: Libro Socialista, 2012. p. 43. 177 GONZÁLEZ, Tania. León Trotsky, la revolución permanente. Aló Presidente. 19 ago. 2007. Disponible en:

http://www.alopresidente.gob.ve/info/2/907/leuen_trotskyla_revoluciuen.html Acceso en: 11 feb. 2017

71

Esta cuestión, a nuestro humilde entender, está poco trabajada en la intelectualidad que está interesada en el cambio social. Cláudio Campos hace hincapié en la necesidad de desarrollar la teoría para la etapa que va de la sociedad socialista a la sociedad comunista, donde se embarcaría esta cuestión. Desde el pesimismo se podría pensar que no tiene sentido detenerse en dicha cuestión, ya que ni siquiera existe el mundo socialista. Esto es incorrecto; además de ser un elemento que fomenta la desidia y favorece la conservación del orden existente. Sostenemos que conocer el rumbo es clave, ya no se puede ir hacia determinado lugar sin saber cómo, improvisando como norma o avanzando en una dirección incorrecta. El piloto necesita el plan de vuelo; el constructor, el plano de la obra; la sociedad comunista, el socialismo. Esto no quiere decir que se desconozca que la teoría es gris y la realidad tiene infinitos colores. Paradójicamente son quienes niegan la importancia de la claridad teórica, quienes caen en el idealismo de pensar que un proceso transformador puede marchar sin mayores dificultades en una realidad desbordada de obstáculos. 178179 En resumen, el SSXXI no toma al Estado en su complejidad, lo cual es factor determinante para oponerse a la estatización de los MMPP – y por ende paralizar el desarrollo de una sociedad nueva. Como el Estado es una institución propia de las sociedades de clase, el problema del Estado es también parte del problema de la cuestión de las clases. Efectivamente el SSXXI no parte de la lucha de clases, sino de la crítica al SR – el problema es que ésta comparte la esencia de la crítica burguesa. Es necesario que el SSXXI, desarrolle mayores esfuerzos en el estudio del SR, para luego perfeccionar su crítica.

178 Son justamente los grandes obstáculos, la razón de la gran necesidad de cambiar elementos estructurales. 179 Esta cuestión nos remonta al realismo con el cual Mao Tse-Tung decía: "Hacer la revolución no es ofrecer un banquete, ni escribir una obra, ni pintar un cuadro o hacer un bordado; no puede ser tan elegante, tan pausada y fina, tan apacible, amable, cortés, moderada y magnánima. Una revolución es una insurrección, es un acto de violencia mediante el cual una clase derroca a otra". Véase MAO, Tse-Tung. Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Junan. In: Id. Obras Escogidas. - Pekín: Lenguas Extranjeras, 1978. pp. 26.

72

3.4 Un socialismo posmoderno

[…] Lo que podríamos estar presenciando no sólo es el fin de la guerra fría, o la culminación de un período específico de la historia de la posguerra, sino el fin de la historia como tal: esto es, el punto final de la evolución ideológica de la humanidad y la universalización de la democracia liberal occidental como la forma final de gobierno humano […] [Francis Fukuyama]. 180

El SSXXI, como todo, nació en un contexto espacial y temporal determinado. Éste se caracteriza por la crisis del modo de producción capitalista, aunque de fuerte hegemonía del mismo en el plano superestructural. 181 Como cada uno es hijo de su tiempo, el SSXXI ha adoptado presupuestos de su tiempo, que son reaccionarios en su naturaleza. Podríamos mencionar la cuestión entorno a) al Estado – el antiestatismo que describimos y criticamos a lo largo del texto - y b) el nihilismo y el superrealismo que paraliza la praxis revolucionaria. a) La primera mención, que compete directamente al presente texto, lo encontramos en el paradigma de que el Estado es naturalmente ineficiente. Para el SSXXI la burocracia, además de antidemocrática, es contraria al uso racional de los recursos. No obstante, esto es una manifestación del dogma, porque si hacemos un análisis científico veremos que no es tal, ya que las grandes obras y descubrimientos están asociadas a un accionar directo del Estado, como bien dice Souza:

Dicen, no en tanto, los promotores más radicales del neoliberalismo que, mismo que se resuelvan los llamados problemas financieros del Estado, no se debe llevarlo a cumplir de nuevo su papel de gestor de la actividad productiva, porque él sería intrínsecamente incapaz de colocar adecuadamente los recursos en la economía. La historia de las grandes empresas estatales en el mundo entero revelan precisamente lo contrario. La

180 FUKUYAMA,

Francis.

<www.cepchile.cl/dms/archivo

El

fin

de

la

/rev37_fukuyama.pdf>

historia.

CEP,

Santiago.

Disponible

Acceso en: 4 ago. 2012. 2012. p. 6-7

en:

181 Esto hace un sistema decadente que es moralmente fuerte. Puede parecer una paradoja, pero no lo es, ya que

justamente la presión ideológica sobre las masas es más necesaria ante la incapacidad de la realidad para dar respuestas.

73

eficiencia ha marcado la trayectoria de las empresas petrolíferas, de las pertenecientes a las telecomunicaciones, de las energéticas, de las mineras. Grandes avances tecnológicos se han producido por sus centros de investigación científica. Petrobrás, por ejemplo, ganó el premio de la “Offshore Technology Conference”, una especie de premio Nobel del sector, por sus descubrimientos tecnológicos en el área de investigación de petróleo en aguas profundas; Las tecnologías de punta, en las áreas de informática, biotecnología, microelectrónica, comunicaciones, nuevos materiales, láser, fibras ópticas, han sido financiadas y realizadas, en lo fundamental, por el Estado. Y es natural que eso ocurra. Los riesgos son muy grandes y los monopolios privados huyen de ellos […] No existe exceso de Estado en la economía; existe exceso de intereses privados dentro del Estado. No existe falencia del Estado; existe pillaje del Estado por grandes grupos privados, liderados por los banqueros […] Se trata, por lo tanto, no de privatizar el Estado, pues él ya está privatizado, se trata de tornarlo público, cosa del público; al final, instrumento del público, del ser humano para transformar el

mundo 182183

Además dicha ineficiencia tiene manifestación es el argumento inverosímil de que el Estado es aun más ineficiente en la administración de los MMPP de pequeña escala, que en el de los grandes MMPP. ¿Dónde se encuentra la lógica para sostener que la administración de un MMPP simple es más compleja que la administración de un MMPP complejo (valga la redundancia)? Este raciocino es una muestra más del dogma. Diosdado Rojas Ferro se plantea

182 SOUZA, Nilson Araújo de. Ascensão e queda do Império Americano. São Paulo: Mandacaru, 2001. p. 136-7. 183 Traducción de la lengua portuguesa a la española. “Dizem, no entanto, os arautos mais radicais do neoliberalismo que, mesmo que se resolvam os chamados problemas financeiros do Estado, não se deve levá- lo a cumprir de novo seu papel de gestor da atividade produtiva, porque ele seria intrinsecamente incapaz de alocar adequadamente os recursos na economia. A história das grandes empresas estatais no mundo inteiro revela precisamente o contrário. A eficiência tem marcado a trajetória das estatais petrolíferas, das telecomunicações, das energéticas, das mineradoras; Grandes avanços tecnológicos têm sido produzidos per seus centros de pesquisa. A Petrobrás, por exemplo, ganhou o prêmio da “ Offshore Technology Conference”, uma espécie de prêmio Nobel do setor, por suas descobertas tecnológicas na área de pesquisa de petróleo em águas profundas. AS tecnologias de ponta, nas áreas de informática, biotecnologia, microeletrônica, comunicações, novos materiais, laser, fibras óticas, têm sido bancadas e realizadas, no fundamental, pelo Estado. E é natural que isso ocorra. Os riscos são muito grandes e os monopólios privados fogem deles […]. Não existe ineficiência do Estado; existe deformação de suas finalidades ao servir demasiado aos interesses privados. Não existe falência do Estado; existe pilhagem do Estado por grandes grupos privados, vanguardeados pelos banqueiros […] Trata-se, portanto, não de privatizar o Estado, pois privatizado ele já está, mas de torná-lo público, coisa do público; emfim, instrumento do público do ser humano, para transformar el mundo”.

74

este problema claramente, inspirado en las reformas que se realizan en Cuba, las cuales son tributarias de la lógica general de socialismo del siglo XXI:

¿Acaso es una ley, que los comunistas puedan administrar bien la propiedad de los

medios de producción fundamentales, que por lo general son los más complejos y mayoritarios, y no aquellos que representan un escaso significado en la producción social?, ¿Cree en realidad alguien semejante contradicción?, ¿En realidad alguien en Cuba cree (en el mundo sinceramente pocos lo creemos) que "poncheras, carritos de frita, guaraperas, peluquerías y taxis", un buen ejecutor al servicio de los intereses del pueblo trabajador, los pondría en funcionamiento de forma peor, que lo que lo hace en una refinería, un hospital o un centro pesquero?, ¿En qué lugar está escrito que el socialismo sólo puede ser eficiente en la gran propiedad y nunca en la pequeña? […] 184

] [

Efectivamente la cuestión de la necesidad de centralizar – lo que implica estatizar – es efectivamente controlada en la economía capitalista, cuando los pequeños negocios son absorbidos constantemente por los grandes. Algo que ya visto desde el siglo XIX, cuando en la práctica se formaron los grandes monopolios contemporáneos, pero visto aún más claro en la actualidad. Véase que en el capitalismo en la fase actual, los pequeños medios de producción tradiciones como las panaderías 185 están desapareciendo por los productores de panificados a gran escala. Así como pasa igual en las empresas puramente comerciales, como las pequeñas tiendas de venta de alimentos y ramos generales. Véase que éstas están siendo liquidadas por los grandes monopolios internacionales del ramo; 186 fundamentalmente a través de la aniquilación mediante las grandes superficies (supermercados), pero también a través de la absorción en gigantescas cadenas de pequeñas tiendas – por ejemplo en México,

184 ROJAS FERRO, Diosdado. Preguntas a la izquierda cubana. Rebelión. Disponible en:

<http://www.rebelion.org/noticia.php?id=167035> Acceso en: 26 may. 2017. 185 Paradójicamente Marta Harnecker plantea que en el socialismo no se debe estatizar panaderías: “De acuerdo a esta lógica, una panadería que produce pan y dulces para una determinada área geográfica —una comuna, por ejemplo—, cuyos trabajadores son de dicha comuna y cuya materia prima proviene de agricultores de dicho territorio, debería ser propiedad de esa comuna. No tiene ningún sentido que sea propiedad de la nación”. HARNECKER, Marta. Cinco reflexiones sobre el socialismo del siglo XXI. S.l.: s.e. s.d. p. 18. 186 Walmart, Correfour, Auchan.

75

en el año 2012 la cadena nacional OXXO tenía 10.000 pequeños locales, 187 a eso habría que sumarle otros miles que ostenta (su compañera de trust), la estadounidense “7-Eleven” -. Dichos monopolios imperialistas, tanto los supermercados, como las grandes cadenas de pequeñas son ostensiblemente eficientes desde todos los ángulos. ¿Es posible ir marcha atrás? Además de no ser posible, es a la vez indeseable. La lucha anticapitalista no pasa por desintegrar lo que funciona, sino pasa por la justicia de tornar social la riqueza que se genera socialmente. Como dice Lenin con absoluta vigencia:

[…] el socialismo no es otra cosa que el paso siguiente después del monopolio de Estado. O dicho en otros términos: el socialismo no es otra cosa que el monopolio capitalista de Estado puesto al servicio de todo el pueblo y que, por ello, ha dejado de ser monopolio capitalista. 188

En este sentido, el Estado es insustituible. Esta es una lección clara que socialismo científico ha sabido hacer con éxito, no es meramente casual que los niveles de crecimiento del Estado soviético en los años treinta – en condiciones políticas muy difíciles – no hayan podido ser igualados por ningún Estado capitalista en la historia. El SSXXI se asienta muy lejos de este problema, el carácter reaccionario de esto es que su alejamiento es funcional al proceso material de expansión del capital mediante la apropiación de la social. El geógrafo inglés David Harvey llama este proceso acumulación por desposesión. 189 b) La segunda mención es la que se vincula a elementos ideológicos que hacen apología al relativismo radical. Lo que muchos lo asocian al concepto de posmodernidad, el cual es caracterizado por la apología a la duda, al individualismo y a la desesperanza. Este marco ideológico fue constatado

187 OXXO. ¿Quiénes somos? Nuestra Historia. Monterrey. Disponible en <http://www.oxxo.com/quienes- somos/historia.php> Acceso en: 4 jun. 2017. 188 LENIN, Vladímir. La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla. In. Id. El desarrollo de la industria pesada y la electrificación del país. Moscú: Progreso, 1981. p. 10. 189 HARVEY, David. O novo imperialismo. - São Paulo: Loyola, 2004.

76

pioneramente por el filósofo francés Jean-François Lyotard, quien define la posmodernidad a partir del fin de los “grandes relatos”, aquellos grandes proyectos colectivos vinculados a la liberación del hombre. De cierto modo, la idea de Lyotard es esencialmente muy parecida a la idea del “fin de la historia” de Francis Fukuyama - sólo que éste último tiene una posición menos escéptica, más valorativa y más positiva de lo que sería la “posmodernidad” -. 190 Esa duda sin respuesta es políticamente conservadora, porque en el marco de la desidia el status quo clasista es legitimado por la pasividad. Este aire es un elemento que está claro, cuando vemos que el proyecto del SSXXI tiene que ser identificado indirectamente, como se intenta a lo largo del texto. Dicho de otro modo, (salvo el proyecto de Dieterich) la afirmaciones acerca del deber ser del socialismo son imprecisas. La atmósfera general no es la de un proyecto político revolucionario, de un programa revolucionario, sino de un debate informal semejante a lo que la gente vulgarmente llama filosofía. Debate que a pesar de tener pretensiones de representar algo emancipador, en los hechos concretos parece no desbordar la académico. Es la misma lógica que Gilíes Lipovetsky encontró en otros espacios políticos:

[…] cohabitación posmoderna [

interesa por los programas políticos pero se exige que existan partidos; no se leen los

no se vota, pero se exige poder votar; nadie se

]:

periódicos, ni libros, pero se exige libertad de expresión [

].

191

En síntesis, no pretendemos realizar un ensayo filosófico, sino tan solo analizar como los límites del SSXXI – los cuales lo reducimos al problema del Estado – deben ser interpretados a la luz de la hegemonía conservadora, que es fruto de la doble crisis: la estructural capitalista y la moral socialista. Justamente, el SXXI pretende alejarse de ambos – aunque sólo lo hace del socialismo -.

190 FUKUYAMA,

Francis.

<www.cepchile.cl/dms/archivo

El

fin

de

la

/rev37_fukuyama.pdf>

historia.

CEP,

Santiago. Disponible en:

Acceso en: 4 ago. 2012. 2012. p. 6-7

191 LIPOVETSKY, Gilíes. La era del vacío: Ensayos sobre el individualismo contemporáneo. - Barcelona:

Anagrama, 2000. p. 130.

77

CONCLUSIONES

Reflexión acerca del capitalismo, el socialismo y el socialismo del siglo XXI

[…] la humanidad se ve colocada ante un dilema: perecer o poner su destino en manos de la clase más revolucionaria, a fin de pasar con la mayor rapidez y decisión a un modo de producción más elevado 192 . Vladimir Lenin

¿Cuál es la radiografía del capitalismo? El sistema está en una fase de larga agonía desde los años setenta, la prueba fehaciente es que la tasa de ganancia – lo que pone en movimiento - está reduciéndose de forma constante. Ya estamos en niveles críticos. 193 Absolutamente comprensible a través de leyes descubiertas por Marx en el siglo XIX. Léase que el desarrollo técnico lleva a la caída de la ganancia, es decir, al detonante de todas las crisis. Veamos en las palabras de Nilson Araújo de Souza:

La caída de la tasa general de lucro resulta […] de que el capital, en su movimiento continuo, demanda valorizarse cada vez más, o sea, busca continuamente una masa mayor de plusvalía. Ésta, a su vez, sólo se consigue mediante el desarrollo progresivo de las fuerzas productivas, lo cual, contradictoriamente, provoca la caída de la tasa general de lucro. […] El resultado de todo eso es que la creciente acumulación de capital está siempre impulsando la elevación de la composición orgánica del capital y, por esa vía, impulsando la caída de la tasa de lucro. 194195

192 LENIN, Vladimir. La Catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla. In. Id. El desarrollo de la industria pesada y la electrificación del país. - Moscú: Progreso, 1981. p. 16.

193 El economista Michel Roberts argumenta que el capitalismo está en una larga recesión y posicionado ante una nueva gran depresión como consecuencia de la baja rentabilidad. Véase: ROBERTS, Michael. La larga depresión. Cómo ocurrió, por qué ocurrió y qué ocurrirá a continuación. Madrid: El Viejo Topo, 2017.

194 SOUZA, Nilson Araújo de. Teoria marxista das crises. São Paulo: Global-UFMS, 1992. p. 45

195 Traducción propia de la lengua portuguesa a la española. “A queda da taxa geral de lucro resulta […] do fato de que o capital, em seu contínuo movimento, demanda valorizar-se cada vez mais, ou seja, busca continuamente uma massa maior de mais-valia. Esta, por sua vez, só se consegue mediante o desenvolvimento progressivo das forças produtivas, o qual, contraditoriamente, provoca a queda da taxa

O resultado de tudo isso é que a crescente acumulação de capital está sempre

impulsionando a elevação da composição orgânica do capital e, por essa via, impondo a queda da taxa de lucro”.

geral de lucro.

[

]

78

Esto es coherentemente reflejado en la migración del capital productivo hacia el capital ficticio, de la economía real a la economía virtual. En 1980 los acerbos financieros no superaban el PBI mundial, mientras en el 2014 los mismos superaban tres veces al PBI mundial (¡y los derivados financieros lo superan en siete veces). 196 Este hecho significa una destrucción a escalas grotescas de fuerzas productivas. Vladímir Davydov alerta sobre la enorme dimensión económica que ha adquirido la criminalidad organizada en los últimos treinta años 197 . Comparte que la magnitud de esta “economía” se estima en el 9% del comercio mundial. Esto es, a nuestro entender, una clara expresión de la putrefacción del sistema gobernado por el capital, ya que las referidas actividades solo pueden ser explicables por su alta tasa de ganancia respecto a la la economía productiva. Dicho de otra forma, el narcotráfico (y demás actividades delictivas) son radicalmente expandidos como consecuencia de la crisis estructural y la caida de la ganancia en la producción. Obviando decir que la existencia de las estas actividades inhumanas solo pueden existir en una sociedad capitalista donde la ganancia es una especie de piedra filosofal. ¿Cuál es la vigencia del del socialismo? La realidad dice que la cuestión del socialismo es un tema más vigente que nunca. Ningún intelectual orgánico de la clase dominante tiene autoridad de ningún tipo para decretar que el socialismo, el sistema basado en las necesidades de la población, 198 es una cuestión superada. ¿Qué rol ocupa el socialismo del siglo XXI ante esta necesidad? Reconocemos el mérito que tiene el SSXXI para colocar la cuestión sobre la mesa. Sin embargo, según lo explicado a lo largo del texto, vemos que sus indefiniciones teóricas lo incapacitan para ser una respuesta al capitalismo.

196 CEPAL. Horizontes 2030: La igualdad en el centro del desarrollo sostenible. - Santiago: CEPAL, 2016. p. 18. 197 DAVYDOV, Vladímir. Resultados y riesgos de la criminalización. Iberoamérica, Moscú, ILA-ACR, n. 4 (75). dic. 2014. pp. 30-7. 198 El Partido Comunista de EUA (CPUSA) define el socialismo muy sintéticamente de esta manera. “[…]

CPUSA. Program of the Communist Party USA. - Nueva

socialism, a system based on people’s needs [ York: CPUSA, s.d. p. 6.

]”.

79

A nuestro entender su concepción del Estado es clave, ya que mediante su interpretación, renuncia a la herramienta mejor dotada que tendría un proceso realmente revolucionario.

Reflexión acerca del estudio (marxista) de las experiencias socialistas

Afirmamos con seguridad que las inconsistencia del SSXXI está sumamente influidas por la desmoralización provocada por la desintegración del mundo socialista. Ésta ha provocado que las organización de izquierda adopten presupuestos contrarios a sus intereses, que no han hecho más que conducir la emancipación a un pantano. Creemos que es preciso que el movimiento socialista estudie las experiencias con su propio método, sin caer en presupuestos que son parte de la ideología burguesa que permite el consenso. Una lectura marxista del pasado demuestra que la experiencia soviética no es algo que lleve a la claudicación, sino justamente lo contrario, al demostrar la superioridad del socialismo. Basta ver los asombrosos logros morales, económicos, científicos, educativos y deportivos del país de los soviets, todo conseguido en un mundo que fue sumamente hostil. Lo que ha pasado es que no se puede construir el socialismo con métodos capitalistas, y en la URSS, tras la muerte de Stalin, comenzó un proceso caracterizado de tal forma. Concretamente, las medidas de naturaleza mercantil socavaron los cimientos del sistema socialista, cuestión que fue usufructuada de diversas formas por el imperialismo (quien usufructúa naturalmente todas las posibilidades que se le presentan). Una buena síntesis es contemplada por el Secretario General del Partido Comunista de Grecia (PCG) Konstantinos Papadakis:

80

¿No les genera dudas el colapso de la URSS? [pregunta el periodista] Lo hemos estudiado mucho. Y hemos llegado a la conclusión de que hubo grandes beneficios con la socialización de los bienes de producción. La clave está en que los problemas que fueron surgiendo, intentaron resolverse con respuestas capitalistas, no socialistas. […] Con las reformas en los 60 con la entrada del mercado, entró el antagonismo 199

En fin, no pretendemos aquí explicar un tema tan complejo, 200 sino simplemente marcar la necesidad de estudiarlo desde el método materialista- histórico, el que parte de lo concreto, identifica las abstracciones, para luego actuar en lo concreto; 201 descartando de antemano la propaganda y las formas metafísicas de análisis de los enemigos del socialismo. Como ha quedado claro, que el SSXXI tiene muchos debes en la lectura de la historia y los mismos inevitablemente se dislocan en la praxis (por lo menos discursivamente) revolucionaria. Agregamos, que acorde a la necesidad de estudiar el pasado, también es estudiar estudiar el presente. El movimiento socialista debería atender de la experiencia socialista coreana, abstrayéndose de las absurdas calumnias lanzadas por algún seudo medio de comunicación que es tomado como serio por todos los grandes medios (por ende cómplices, y también poco serios) 202 y observando los

199 PAPADAKIS, Konstantinos. "No apoyaremos a Syriza; estamos contra la UE, la OTAN y las cadenas del

en:

capitalismo". El diario.

<http://www.eldiario.es/internacional/apoyaremos-Syriza-UE-OTAN-capitalismo_0_348916026.html>

Acceso en: 24 ene. 2015.

Madrid,

24

ene.

2015.

Disponible

200 Complejo no quiere decir que todo sea relativo, claro esta. Los logros que mencionamos fueron una realidad, así como también es innegable que la aplicación de métodos capitalistas no conducen al socialismo luego de haberse superado.

201 Rui Mauro Marini de hecho, identificó este problema hace cuatro décadas. Observó que muchos marxistas latinoamericanos partían de lo abstracto, para luego ir a lo concreto. Ese método no daba cuenta de la realidad, lo que los llevaba al eclecticismo tras la incorporación de cuerpos teóricos ajenos a marxismo. Véase MARINI, Rui Mauro. Dialéctica de la dependencia. - México: Era, 1991.

202 No menos absurda que la prensa es la diplomacia internacional, que condena a Corea Democrática por sus programas de disuasión. Pero calla ante el Estado que desarrolla las mismas para chantajear a otros países, que se niega a firmar la paz con dicho país socialista – el armisticio de 1953 nunca fue acompañado por un tratado de paz por voluntad de la parte invasora -, que ha sido el único en lanzar bombas atómicas contra población civil, que ha demostrado que bombardeará a aquel Estado soberano que no pueda defenderse (Irak, Libia, Siria). Es hasta tragicómico, si además agregamos que muchos países lo hacen desde una posición de superioridad, cuando su desarrollo científico técnico se encuentra a años luz de los coreanos. Uruguay, que según reconoció el “alto” mando militar, tiene unas fuerzas armadas incapaces de combatir más de cinco minutos ante una intervención extranjera, cree tener algún tipo de autoridad para indicarle qué hacer a un país que en un territorio menos extenso ha desarrollado satélites, misiles intercontinentales, aviones y submarinos.

81

logros conseguidos en un contexto extremadamente difícil, con la presión prepotente del imperialismo estadounidense.

Líneas de trabajo

A partir de lo trabajado, es posible plantearse nuevas líneas de investigación. La primera que visualizamos de gran interés consiste en analizar el peso de las clases en la visión del SSXXI. Es decir, ¿en qué medida el SSXXI responde a la pequeñaburguesia? ¿Cuál es el componente que expresa la debilidad organizativa de la clase obrera? ¿Podría sostenerse, que el SSXXI representa una nueva clase – fundamentalmente desarrollada en América Latina - caracterizada por desocupados perpetuos en actividades productivas, que van a ser parte de un sector informal de la economía, que consecuentemente no serían ni parte del lumpenproletariado, ni parte del ejercito industrial de reserva, ni parte de la pequeña burguesía? La segunda está en llevar el análisis teórico de este trabajo a la realidad concreta. Tras casi una década de desarrollo del SSXXI, precisar cómo el antiestatismo se ha expresado. Dicho de otro modo, ¿en qué medida se han podido realidad los experimentos del SSXXI? ¿Cómo sus representantes explican los límites luego encontrados durante la experiencia práctica? ¿Los representantes mencionados han modificado sus perspectivas sobre la naturaleza de la propiedad estatal? ¿Cómo se ha expresado la muerte de Hugo Chávez en el curso del desarrollo teórico del SSXXI? La tercera estaría en comparar el SSXXI, que es asociado a algunas experiencias de América Latina, con teorías aparentemente anticapitalistas fuera

82

de la región. A priori entendemos que existen importantes puntos de contacto con el proyecto de Podemos en España, 203204 incluso con el programa del PCFR. 205 La cuarta también sería una comparación, pero más precisa y puramente latinoamericana. Pensamos que sería necesario estudiar la convergencia entre el “nuevo” socialismo en Cuba y el SSXXI. Debido al repliegue del SSXXI, esto ya no parece tan fácil como ocho años atrás, cuando el SSXXI estaba a la ofensiva. Pero de igual modo sería una contribución positiva. Es importante comprender, si es que convergen, como desde el “capitalismo” y desde el socialismo llegan a un punto intermedio – como es de suponer, nuestra hipótesis es que ese punto representa más el abandono del socialismo en Cuba, que la realización de algo nuevo en los países del SSXXI. La quinta línea vuelve a la propuesta tercera de ser una comparación con el exterior de la región, ya que se basaría en encontrar denominadores comunes entre el socialismo de mercado que impulsa el PCCh 206 y el SSXXI. Debido a las dificultades de comparar a China con cualquier país, dada sus peculiaridades, la óptica no pasaría por observar comparativamente los modelos de “socialismo capitalista”, sino responder a la pregunta de si es posible ver manifestación de una especie de superestructura del “nuevo círculo sistémico” con centro en China – cuestión investigada por Giovanni Arrighi. 207

203 De hecho tomamos como una referencia en este trabajo a José Carlos Monedero, quien trabajó en el Centro Internacional Miranda (centro de investigación en el tema) y es al mismo tiempo una de las figuras clave de la organización española Podemos.

204 De igual modo, queremos apuntar un elemento interesante. El líder de Podemos Pablo Iglesias, a diferencia de la retórica del SSXXI, hace hincapié más al realismo y menos al utopismo. Dice en un fragmento que hay que “[…] tratar de sentar honestamente las bases de un discurso que, en la tradición de Wilson y Lenin, no mienta a la gente […]”.

205 Lo sostenemos a partir de la visión de su Secretario General. Véase: ZIUGÁNOV, Guennadi. Kommunisty 21. - Moscú: Algoritm, 2012 (en lengua rusa). [ЗЮГАНОВ, Геннадий Андреевич. Коммунисты 21. - Москва: Алгоритм, 2012].

206 Nos referimos a China específicamente, aunque el mismo rige también en Vietnam y Laos.

207 Es famoso el texto de Arrighi “Adam Smith en Pekín”, al cual no hemos tenido acceso. Sin embargo si lo hemos hecho al artículo “Estados, mercados y capitalismo, Oriente y Occidente”. Véase en: ARRIGUI, Giovanni. Estados, mercados y capitalismo, Oriente y Occidente. CIDOB. Anuario Asia-Pacífico, 2005. Disponible en: <http://www.anuarioasiapacifico.es/pdf/2005/032Giovani_Arrighi.pdf> Acceso en: 16 abr.

2012.

83

Libros y publicaciones

Fuentes primarias

BIBLIOGRAFÍA

1. BORÓN, Atilio. Socialismo del siglo XXI: Notas para su discusión. In. Id. Socialismo del Siglo XXI: ¿Hay vida después del neoliberalismo? - Buenos Aires: Luxemburg, 2008. pp. 97- 138.

2. CHÁVEZ, Hugo. Entrevista concedida por el Comandante Presidente Hugo Chávez al periodista Federico Fasano del diario La República, de la República Oriental del Uruguay. Caracas: ICH, s.d.

3. --------------------. Foro Social Mundial en Defensa de la Soberanía Alimentaria de los Pueblos miembros de la agrupación de los Sin Tierras presencia del presidente Hugo Chávez Frías. Rio Grande do Sul. 1 ene. 2005. - Caracas: ICH, s.d.

4. --------------------. Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez, en el encuentro con trabajadores de la empresa Envidrio. Caracas: ICH, s.d.

5. -------------------. Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez, en el II Gabinete Móvil Comunal de Viviendas . - Caracas: ICH, 2006.

6. -------------------. Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez, en la entrega de certificados de vivienda del núcleo de Desarrollo Endógeno Habitacional Patria Bolivariana. - Maracaibo: ICH, 2006.

7. CORREA, Rafael. Conferencia: La crisis económica y el cambio progresista en América Latina. Montevideo, 1 mar. 2010. - Quito:

Presidencia del Ecuador, s.d.

8. ----------------------. Discurso del Presidente Rafael Correa en Rendición de Cuentas de la Agenda Social. Guayaquil, 27 jul. 2007. - Quito: Presidencia del Ecuador, s.d.

84

9. DIETERICH, Heinz. Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI. - Caracas: Monte Ávila, 2007. 10.EL TROUDI, Haiman; MONEDERO, Juan Carlos. Empresas de Producción Social: Instrumento para el Socialismo del siglo XXI. - Caracas: Centro Internacional Miranda, 2006. 11.ENCISO PATIÑO, Rafael. El modo de producción soviético y el socialismo del siglo XXI en Venezuela. - Caracas: MippCI, 2010. 12.HARNECKER, Marta. América Latina y el socialismo del siglo XXI:

Inventando para no errar. - Caracas, 2010. 13.–--------------------------. Cinco reflexiones sobre el socialismo del siglo XXI. - S.l.: s.e. s.d. p. 18. 14.HARNECKER, Marta. SALAS, Leonardo. El sistema de delegados: Una síntesis introductoria. In. AAVV. El sistema político yugoslavo: Buscando un camino alternativo al sistema representativo burgués y al sistema estatista soviético. - Caracas: CIM, 2007. 15.MÉSZÁROS, István. El desafío y la carga del tiempo histórico: El socialismo del siglo XXI. - Caracas: El perro y la rana, 2009. 16.MONEDERO, Juan Carlos. Hacia una filosofía política del socialismo del siglo XXI: Notas desde el caso venezolano. Cuadernos del CENDES, a. 25, n. 68, may-ago 2008. pp. 76-102. 17.PAIS. Manifiesto ideológico. - sl: s.t., s.d. 18.PSUV. Libro Rojo: Documentos fundamentales. - Caracas: PSUV, 2010.

Fuentes secundarias

19.AAVV. Diccionario de Economía Política. Montevideo: Pueblos Unidos:

1967.

20.ALARCÓN, Ricardo. Cuba y su democracia. - Buenos Aires: Ciencias Sociales-Nuestra América, 2004. 21.ARENDT, Hannah. Orígenes de totalitarismo. - Madrid: Taurus, 1974.

85

22.BARANGA, Santiago. Del “socialismo del siglo XXI” al premarxismo del siglo XIX. - Madrid: PCE (M-L), s.d. 23.BETTELHEIM, Charles. Planificação e crescimento acelerado. - Rio de Janeiro: Zahar, 1976. 24.BORGE, Tomás. Un grano de maíz: Conversación con Fidel Castro. - México: FCE, 1992. 25.CAMPIONE, Daniel. Para leer a Gramsci. - Buenos Aires: CCC, 2007. 26.CAMPOS, Cláudio. A História Continua. - São Paulo: Gráficas Brasileiras, 1992. 27.CARRERA, Juan Iñigo. El capital: razón histórica, sujeto revolucionario y conciencia. - Buenos Aires: Imago Mundi, 2013. 28.CASTRO, Fidel. Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, en el acto de despedida de duelo a nuestros internacionalistas efectuado en el Cacahual, el 7 de diciembre de 1989, “Año 31 de la Revolución”. - s.l., s.e. s.d. p. 4-5. 29.CEPAL. Horizontes 2030: La igualdad en el centro del desarrollo sostenible. - Santiago: CEPAL, 2016. 30.CHERONI, Alción. El marxismo y los académicos. Revista ACTIO. Montevideo, FHCE. pp. 129-56. 31.COUTINHO, Carlos Nelson. Gramsci: um estudo sobre seu pensamento político. - Río de Janeiro: Civilização Brasileira, 1999. 32.CPUSA. Program of the Communist Party USA [Programa del Partido Comunista de Estados Unidos]. - Nueva York: CPUSA, s.d. p. 8. 33.DAVYDOV, Vladímir. Resultados y riesgos de la criminalización. Iberoamérica, Moscú, ILA-ACR, n. 4 (75). dic. 2014. pp. 30-7. 34.ENGELS, Friedrich. La revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (Anti-Dühring). - Moscú: Progreso, s.d. 35.GIDDENS, Anthony. The Third Way: The Renewal of Social Democracy. - Cambridge: Polity Press, 1998.

86

36.GUEVARA, Ernesto Che. El Gran Debate: sobre la economía en Cuba. - Melbourne: Ocean Press, 2006. 37.HOBSBAWM, Eric. La era de la revolución (1789-1848). - Buenos Aires:

Crítica, 2009. 38.HUBERMAN, Leo; SWEEZY, Paul. Lessons of soviet experience. In. Monthly Review, v. 19, n. 6. - Nueva York, nov. 1967. pp. 9-21. 39.IGLESIAS, Pablo. Disputar la democracia: Política para tiempos de crisis. - Madrid: Akal, 2014. 40.HARVEY, David. O novo imperialismo. - São Paulo: Loyola, 2004. 41.KARA-MURZA, Serguei. ¿Qué le ocurrió a la Unión Soviética? Gerónimo de Uztariz, n. 9, p. 1994, pp. 77-118. 42.LENIN, Vladimir. Borrador del plan de trabajos tecnocientíficos. In: Id. El desarrollo de la industria pesada y la electrificación del país. - Moscú:

Progreso, 1983. 43.----------------------. El Estado y la revolución. In: Id. Obras seleccionadas:

Tomo VII (1917-1918). - Moscú: Progreso, 1973. pp. 2-46. 44.----------------------. La Catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla. In. Id. El desarrollo de la industria pesada y la electrificación del país. - Moscú: Progreso, 1981. p. 9-18. 45.----------------------. ¿Se sostendrán los bolcheviques en el poder? In: Id. Obras seleccionadas: Tomo VII (1917-1918). Moscú: Progreso, 1973. pp.

115-35.

46.----------------------. Una gran iniciativa. In. Obras escogidas. Tomo X, 1919-1920. - Moscú: Progreso, 1973. 47.----------------------. X Congreso del PC(b) de Rusia. In. Id: Obras seleccionadas, Tomo XII (1921-23). - Moscú: Progreso, 1973. 48.LINCOLN, Abraham. Gettysburg Address (Spanish). - Washington:

Smithsonian – National Museum of American History, s.d.

87

49.LIPOVETSKY, Gilíes. La era del vacío: Ensayos sobre el individualismo contemporáneo. - Barcelona: Anagrama, 2000. 50.MAO, Tse-Tung. Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Junan. In: Id. Obras Escogidas: Tomo I. - Pekín: Lenguas Extranjeras, 1978. pp. 19-59. 51.MARINI, Rui Mauro. Dialéctica de la dependencia. - México: Era, 1991. 52.MARX, Karl. Crítica al programa de Gotha. - Moscú: Progreso, 1977. 53.-----------------. Tesis sobre Feuerbach. - Moscú: Progreso, 1982. 54.MARX, Karl. ENGELS, Friedrich. MARX, Karl; ENGELS, Friedrich. A Ideologia Alemã: Crítica da mais recente filosofia alemã em seus representantes Feuerbach, B. Bauer e Stirner, e do socialismo alemão em seus diferentes profetas. - São Paulo: Boitempo, 2007. 55.-----------------------------------------. La Sagrada Familia. - Buenos Aires:

Claridad, 1971. 56.-----------------------------------------. Manifiesto del Partido Comunista. - México: Centro de Estudios Socialistas Karl Marx, 2011. 57.MOLINA MOLINA, Ernesto. Lecciones del cooperativismo yugoslavo a la luz de la crítica del Che. Ekotemas: Revista cubana de ciencias económicas, v. 1, n. 3. set-dic 2015. pp. 1-13. 58.MOULIÁN, Tomás. Socialismo del siglo XXI: La quinta vía. Santiago de Chile: Lom, 2000. 59.NOVAES, Henrique. Las basas del socialismo autogestionario: la contribución de István Mészáros. In. PIÑEIRO HARNECKER, Camila (comp). Socialismo y cooperativas: una mirada desde Cuba. - La Habana:

Caminos, 2011. pp. 167-190. 60.ROBERTS, Michael. La larga depresión. Cómo ocurrió, por qué ocurrió y qué ocurrirá a continuación. Madrid: El Viejo Topo, 2017. 61.ROSENTAL, Mark. IUDIN, Pavel. Diccionario Filosófico. - Montevideo:

Pueblos Unidos, 1967.

88

62.-------------------------------------------. Diccionario filosófico marxista. - Montevideo: Pueblos Unidos, 1946. 63.SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. La ideología de la neutralidad ideológica. In. Id. A tiempo y destiempo: antología de ensayos. - México: FCE, 2003. pp. 485 – 509 64.SANTOS, Boaventura de Sousa. Para una democracia de Alta Intensidad. Ecuador Debate, Quito, n.80, ago. 2010. pp. 63-75. 65.SCHUMPETER, Joseph. Capitalismo, Socialismo y Democracia. - Rio de Janeiro: Fundo de Cultura, 1961. 66.SOLIJONOV, Abdurashid. Voter Turnout Trends around the World. - Estocolmo: IDEA, 2016. 67.SOUZA, Nilson Araújo de. Ascensão e queda do Império Americano. - São Paulo: Mandacaru, 2001. 68.--------------------------------. Economia Internacional Contemporânea: Da Drepressão de 1929 ao Colapso Financieiro de 2008. - São Paulo: Atlas,

2009.

69.SOUZA, Nilson Araújo de. Teoria marxista das crises. - São Paulo:

Global-UFMS, 1992. 70.STALIN, Iósif. Los fundamentos del leninismo. - México: Grijalbo, 1970. 71.------------------. Problemas económicos del socialismo en la URSS. In: Id. Obras Completas. Tomo XV (1934-1952). - Moscú: Lenguas extranjeras, 1953. pp. 75-91. 72.-------------------. Sobre el peligro de derecha en el PC (B) de la URSS. Discurso en el Pleno del Comité de Moscú y de la Comisión de Control de Moscú del P.C.(b) de la U.R.S.S. In. Cuestiones del Leninismo. - Pekín:

Lenguas Extranjeras, 1977. 73.TABLADA, Carlos. El pensamiento económico de Ernesto Che Guevara. - La Habana: Casa de las Américas, 1987.

89

74.TROTSKY, León. La Revolución Traicionada: ¿Qué es y a dónde va la URSS? - Guatemala: Libro Socialista, 2012. 75.WALLERSTEIN, Immanuel. Open the Social Sciences. Items, Nueva York, v. 50, n.1, mar. 1996. 76.WEBER, Max. Economía y sociedad: Esbozo de sociología comprensiva. - México: FCE, 2002. 77.ZANETTI, Oscar. Historia mínima de Cuba. - México: COLMEX, 2013. 78.ZIUGÁNOV, Guennadi. Kommunisty 21. - Moscú: Algoritm, 2012 (en lengua rusa). [ЗЮГАНОВ, Геннадий Андреевич. Коммунисты 21. - Москва: Алгоритм, 2012].

Cibergrafía

79.ARRIGUI, Giovanni. Estados, mercados y capitalismo, Oriente y Occidente. CIDOB. Anuario Asia-Pacífico, 2005. Disponible en:

<http://www.anuarioasiapacifico.es/pdf/2005/032Giovani_Arrighi.pdf>

Acceso en: 16 abr. 2012. 80.CORREA, Juan Pablo. Mujica blinda al Fondes para brindarle continuidad. El País, Montevideo, 6 jun. 2014. Disponible en

<http://www.elpais.com.uy/informacion/mujica-blinda-fondes-darle-

continuidad.html> Acceso en 6 jun. 2017. 81.ENGELS, Friedrich. El Origen de la familia, la propiedad privada y el

Estado. Marxists Internet Archive. Disponible en:

<https://www.marxists.org/espanol/m-e/1880s/origen/index.htm.> Acceso en: 17 may. 2017 82.FLS-FA. Así funciona el mundo. YouTube: Canal de FSL-FA. 20 ago. 2013. Disponible en: <https://www.youtube.com/watch?v=vdFJ9lNdpwk> Acceso en: 4 jun. 2017.

90

83.Véase FUKUYAMA, Francis. El fin de la historia. CEP, Santiago. Disponible en: <www.cepchile.cl/dms/archivo /rev37_fukuyama.pdf> Acceso en: 4 ago. 2012. 2012. 84.KOHAN, Nestor. Diccionario básico de categorías marxistas. Rebelión. 12 oct. 2006. Disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=39201> Acceso en: 7 jun. 2017. 85.PÉREZ LEIRA, Lois. Ernesto Guevara y la República Democrática Popular de Corea. Kaos en la red. Disponible en:

<http://2014.kaosenlared.net/secciones/77577-ernesto-guevara-y-la-rep

%C3%BAblica-democr%C3%A1tica-popular-de-corea> Acceso en: 6 jun.

2017.

86.MARX, Karl. El Capital: Libro I: El proceso de producción de capital.

Disponible en: <http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx- eng/capital1/1.htm> Acceso en: 2 may. 2017. 87.----------------. Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. Marxists Internet Archive. Disponible en: <https://www.marxists.org/espanol/m- e/1840s/manuscritos/man3.htm> Acceso en: 15 may. 2017. 88.OJEDA, Yasmín. Cooperativas agrícolas: Un fracaso en Venezuela. La Verdad. Maracaibo, 16 oct. 2012. Disponible en:

<http://www.laverdad.com/economia/13266-cooperativas-agricolas-un-

fracaso-en-venezuela.html> Acceso en: 30 may. 2017. 89.OXXO. ¿Quiénes somos? Nuestra Historia. Monterrey. Disponible en

<http://www.oxxo.com/quienes-somos/historia.php> Acceso en: 4 jun.

2017.

90.PAPADAKIS, Konstantinos. "No apoyaremos a Syriza; estamos contra la UE, la OTAN y las cadenas del capitalismo". El diario. Madrid, 24 ene.

2015. Disponible en: <http://www.eldiario.es/internacional/apoyaremos- Syriza-UE-OTAN-capitalismo_0_348916026.html> Acceso en: 24 ene.

2015.

91

91.ROJAS FERRO, Diosdado. Preguntas a la izquierda cubana. Rebelión. Disponible en: <http://www.rebelion.org/noticia.php?id=167035> Acceso en: 26 may. 2017. 92.ZIUGÁNOV, Guennadi. A Solas con Guennadi Ziugánov, líder del Partido Comunista de Rusia. YouTube: Canal A Solas. 10 nov. 2015. Disponible en: <https://www.youtube.com/watch?v=FjwDjemEVLc> Acceso en: 13 may. 2017.

92

ANEXO 1: Preguntas presentadas en el proyecto inicial.

Pα. ¿Cómo se interpreta la naturaleza de la propiedad estatal en el concepto de Socialismo del Siglo XXI?

Pα1. ¿La propiedad estatal es interpretada como propiedad de tipo social (de todo el pueblo)?

Pα2. ¿Qué se concibe por propiedad social?

Pα3. ¿Es la propiedad social sinónimo de propiedad de tipo cooperativa?

Pα4. Si la propiedad social es cooperativa debido al control obrero, ¿la propiedad estatal sería una especie de ¨propiedad¨ burocrática, debido al control burocrático de la misma?

Pβ. ¿Cómo afecta, dicha interpretación ontológica de la propiedad estatal, al concepto general de socialismo SXXI?

Pβ1. 1) Si la estatización de los medios de producción es un proceso de tipo burocrático, por ende contrario a la socialización, 2) si las cooperativas tienen sentido de existencia en un régimen de tipo mercantil, 3) si el mercado ontológicamente lleva a la acumulación de capital, 4) si se entiende por socialismo a un modo de producción basado en relaciones sociales de nuevo tipo; la pregunta es: ¿es coherente teóricamente desarrollar estratégicamente un mercado ¨socialista¨?

Pβ2. ¿Efectivamente la propiedad cooperativa es propiedad social? ¿Los cooperativistas esencialmente son parte de la clase ¨revolucionaria¨? ¿O

93

representan a una especie de pequeña burguesía? ¿Acaso los cooperativistas de la alternativa al capitalismo, no se aproximan ontológicamente a la superdesarrollada burguesía contemporánea en su estado embrionario?

Pβ3. Si la vía cooperativa no es una opción alternativa a la ¨burocratización¨, ¿qué se debe hacer con la propiedad y la gestión de los medios de producción? De hecho, ¿la estatización es burocratización?

Pβ4. Si él Estado es esencialmente una herramienta de coerción de la clase dominante, ¿la estatización de los medios de producción es un proceso de fortalecimiento del Estado, en tanto herramienta de coerción? ¿No podría sostenerse que la estatización de los medios de producción es un proceso de extinción del Estado, en el sentido que la institución progresivamente se transforma en una herramienta colectiva de administración de la riqueza social (función que no es la definitoria del Estado del modo de producción capitalista)?

94

ANEXO 2: ALGUNAS DEFINICIONES ÚTILES

[Clase social] “[…] Las clases son grandes grupos de hombres que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en un sistema de producción social históricamente determinando […]”. 208

[Composición orgánica del capital] Relación, con arreglo al valor, entre el capital constante y el capital variable, dado que dicha relación refleja la composición técnica del capital, es decir, la relación entre la masa de medios de producción y la fuerza de trabajo viva […] 209

[Comunismo] En una fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo, y con ella, el contraste entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués y la sociedad podrá escribir en sus banderas: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades! 210

[Democracia] […] el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo […] 211

[Filosofía] […] la filosofía es la ciencia sobre las leyes más generales que rigen el desarrollo de la Naturaleza, de la Sociedad humana y del pensamiento […] 212

[Fuerzas productivas] Conjunto de los medios de producción y de los hombres que los emplean para producir bienes materiales. La parte material de las fuerzas

208 LENIN, Vladimir Ilich. Una gran iniciativa. In. Obras escogidas. Tomo X, 1919-1920. - Moscú: Progreso, 1973. p. 8.

209 AAVV. Diccionario de Economía Política. Montevideo: Pueblos Unidos: 1967. p. 46.

210 MARX, Karl. Crítica al programa de Gotha. Moscú: Progreso, 1977. p. 18

211 LINCOLN, Abraham. Gettysburg Address (Spanish). Washington: Smithsonian – National Museum of American History, s.d. p. 3.

212 ROSENTAL, Mark. IUDÍN, Pavel. Diccionario filosófico marxista. - Montevideo: Pueblos Unidos, 1946. p.

115.

95

productivas, ante todo los medios de trabajo, constituye la base material y técnica de la sociedad […]

[Hegemonía] La hegemonía se expresa por tanto como predominio en el campo intelectual y moral, diferente del dominio en el que se encarna el momento de la coerción. Pero esa dirección tiene raíces en la base, componentes materiales junto a los espirituales:]o hay hegemonía sin base estructural, la clase hegemónica debe ser una clase principal de la estructura de la sociedad, que pueda aparecer como la clase progresiva que realiza los intereses de toda la sociedad. 213

[Ideología] […] La ideología es: a) un conjunto de ideas acerca del mundo y la sociedad que: b) responde a intereses, aspiraciones o ideales de una clase social en un contexto social dado y que: c) guía y justifica un comportamiento práctico de los hombres acorde con esos intereses, aspiraciones o ideales. 214

[Medios de producción] Conjunto de objetos y medios de trabajo utilizados en el proceso de la producción material. Son objetos del trabajo las cosas los elementos de la naturaleza que, en el proceso de la producción, se elaboran y sirven de objeto a la aplicación del trabajo humano […] 215

[Modo de producción] Modo de producción se llama el modo de obtener los medios de subsistencia (alimentación, vestido, vivienda, implementos de trabajo, etc.). necesarios para la vida de los hombres […]. (p. 222)

[Posmodernidad] Fenómeno superestructural conservador. Se expresa en el periodo histórico caracterizado por la radicalización de la crisis estructural del modo de producción capitalista y por la debilidad de la clase obrera en su la escalada hacia la hegemonía y el socialismo. Se caracteriza por la duda radical, la conversión del medio en el propio fin, el rechazo a los proyectos emancipadores y el antiestatismo [Definición propia]

213 CAMPIONE, Daniel. Para leer a Gramsci. - Buenos Aires: CCC, 2007. p. 75. 214 SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. La ideología de la neutralidad ideológica. In. Id. A tiempo y destiempo:

antología de ensayos. México: FCE, 2003. pp. 485 – 509 215 ROSENTAL, Mark. IUDIN, Pavel. Diccionario Filosófico. - Montevideo: Pueblos Unidos, 1965. p. 308.

96

[Praxis] La unión de la práctica y la teoría en un movimiento que se caracteriza por la unión de la ciencia y la ética [Definición propia]

[Propiedad estatal o social] […] En las empresas del Estado, los medios de producción y los productos son propiedad de todo el pueblo […] 216

[Pueblo] […] comunidad de personas, que se modifica históricamente, formada por la parte de la población, capas y clases, que por situación objetiva están en condiciones de participar conjuntamente en la resolución de loa problemas concernientes al desarrollo revolucionario, progresivo, de un país dado en un periodo dado [

217

[Revolución Socialista o Proletaria] La revolución proletaria es el derrocamiento violento de la dictadura de la burguesía y la implantación de la dictadura del

proletariado “[…] [siguiendo a Stalin] comienza con la ausencia total o casi total de formas plasmadas del sistema socialista […] La misión […] consiste en construir, una vez tomado el Poder, una economía nueva, socialista. […] la toma del Poder no es más que el comienzo, […] el Poder se utiliza como palanca para la transformación de la vieja economía y para la organización de la nueva […] no puede menos de destruir la

vieja máquina del Estado y sustituirla por otra nueva [

]”

[

].

218

[Socialismo científico] […] Marx y Engels convirtieron el socialismo de una utopía en una ciencia: pusieron de manifiesto que el socialismo no es una invención de soñadores, de utopistas, sino el resultado necesario del desarrollo de la sociedad capitalista y de la lucha de clases del proletariado, cuya tarea histórica constituye la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo. 219

216 STALIN, Iósif. Problemas económicos del socialismo en la URSS. In: Id. Obras Completas. Tomo XV (1934-1952). - Moscú: Lenguas extranjeras, 1953. pp. 75-91.p. 79 217 ROSENTAL, Mark. IUDIN, Pavel. Diccionario Filosófico. - Montevideo: Pueblos Unidos, 1965. p. 385 218 ROSENTAL, Mark. IUDÍN, Pavel. Diccionario filosófico marxista. - Montevideo: Pueblos Unidos, 1946. p.

264-5.

219 Id. p. 282.

97