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LA MESITA DE LA ABUELA

Una seora que haba vivido toda la vida con su marido


qued viuda cuando estaba prxima a cumplir los ochenta
aos. Sus hijos, que desde haca tiempo se haban
independizado y tenan cada uno su propia familia, se
reunieron para decidir qu hacer. Todos estaban de
acuerdo en que no podan dejarla sola, pero ninguno
quera llevarla a vivir a su casa. La idea de llevarla a un
hogar de ancianos tambin fue descartada, pues todos
alegaron no contar con el dinero suficiente para pagar las
mensualidades. Ya estaban a punto a pelearse, cuando
intervino la nieta preferida de la seora, una encantadora
niita de cuatro aos, hija del menor de los hijos, y dijo
que ella quera que la abuelita se fuera a vivir a su casa.

Ninguno se atrevi a decir que no, pues la nia era la


adoracin de toda la familia, y adems la abuela estaba
presente cuando la pequea hizo su ofrecimiento.

De modo que los padres de la nia no tuvieron ms remedio que


llevarse a vivir a la abuela con ellos. Desde la muerte de su esposo el
nimo de la seora haba decado mucho y su salud haba empezado a
deteriorarse rpidamente. No vea ni oa bien, y las manos le temblaban
continuamente. Su hijo y su nuera no le tenan la ms mnima paciencia,
y a todo momento la regaaban y la hacan sentir torpe e intil. Con
frecuencia le gritaban, y a veces incluso la tomaban de los hombros y la
sacudan, reprochndole sus achaques.

La falta de consideracin por la seora lleg a su punto mximo


cuando decidieron instalarle una mesita en el rincn el comedor para no
tener que verla temblequeando y dejando caer gotas de sopa o granos
de arroz sobre el mantel.
Material de Lenguaje - Fundacin Astoreca - 2007

Un da, al llegar del trabajo, el padre encontr a su hija tratando de


construir algo con sus bloques de madera de juguete. Cuando le
pregunt qu estaba haciendo, la nia le contest inocentemente: Estoy
construyendo una mesita para que t y mam coman cuando estn
viejos.

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Al or a su hija hablar as, al hombre se le encogi el corazn y corri
a contarle a su esposa, con lgrimas en los ojos, lo que la nia acababa
de decir.
Desde entonces la abuela volvi a tener su lugar en la mesa, y fue
tratada por su hijo y su nuera con el respeto que se mereca.1

Material de Lenguaje - Fundacin Astoreca - 2007

1
Autor: Seleccin, adaptacin y redaccin de los cuentos por Julio Orozco Vargas
Un cuento de los Hernmanos Grimm
Ttulo: El libro de los valores.
Edit.:El Tiempo
Fecha:
40