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Filósofos y sociólogos han debatido largamente el problema de la acción social y la voluntad individual en el contexto de la historia y la estructura social. De hecho, puede decirse que el problema de la libertad humana, la voluntad individual y la determinación social constituye una de las cuestiones centrales de la civilización occidental. La historia de la teología cristiana ha girado en torno de este problema de la voluntad de Dios en relación a la acción humana. Si bien el problema sociol6gico de la acción y la estruc� tura ha sido un tema del pensamiento social contemporáneo, el carácter del agente humano ha sido en realidad bastante menos­ preciado por la filosofía y la teoría social de nuestro tiempo. Por supuesto, los antropólogos han investigado y analizado las carac� terÍsticas de la corporificación humana en el mundQ, pero carecemos

,

.

de una investigación sociológica de los rasgos sOGiales de los cuerpos y de la encarnación humanos en la sociedad capitalista industrial contemporánea. Hay también una tradición importante de feno� menología y psicología social de la corporificación y los ademanes humanos. Además, el problema de nuestro ser en el mundo ha sido explicado dentro del existencialismo y de manera específica desarro­ llado en la inspiración de Heidegger, pero nos hace falta una pers­ pectiva característicamente sociológica del cuerpo. Esta ausencia de una teoría social del cuerpo es, en un nivel, un tanto cuanto peculiar, puesto que en la tradición cristiana occidental el cuerpo ha sido una metáfora persistente de las rela� ciones sociales. Fue el cuerpo humano quien proveyó un lenguaje metafórico a la teología cristiana, la cual concebía a la Iglesia como el cuerpo de Cristo y consideraba a la comunidad religio� sa como una frat�rnidad vinculada por la fe y la sangre. Más tarde,

conceptual izar a

la política en la idea del cuerpo político, y a lo largo de este

estas metáforas somáticas se desarrollaron para

periodo las nociones médicas de salud y enfermedad suministraron el marco esencial para las teorías de la estabilidad individual y la armonía social. Por ejemplo, en el siglo XVIII, los médicos, quie­ nes vieron en la enfermedad del cuerpo individual el símbolo y la metáfora del caos y el colapso políticos, tenían la idea de que la obesidad era el defecto fundamental de la estructura política. El cuerpo del rey constituía asimismo un tema dentro de la concep­ tualizaci6n de la autoridad política, de tal manera que el regicidio

9

10 PREFACIO A LA EDICIÓN ESPAl"IOLA

debla tratarse con una científica y violenta forma de tortura. En

la tradic�on occidental; por consiguiente, la relación ent're los va­

lores y la corporificación fí .

parificación, y entre la vida de la cognición y la vida de la sen_

sación ha sido un motivo central ·de la teoría política y el"

teológico. Aun 'cuando el cristianismo suele prese�tarse como una

tradición éspiritual y metaJísica, es ínteresante con'sideral' la cen­

tralidad' de ' 1ás metáforas corporales en el corazón de la teorización

abstracta·cristiana .del alma. El ctierpo de Cristo, la sa�gre ' de la

salvación) el agua del bautismo, el pan de la Comunión, el cuerpo

quebradó del Salvador: estos han ' sido los símbolos constarites del

pensamiento y. la experiencia - cristiahos) que obran eh opo"sición

a la .tradición sacerdotal de la abstracción

La ausencia del.cuerpo en la teoría social es, desde luego, jus­

tamente

podemos

recurrente

freudiana) 1<is instituciones de 'la civili�ación son levantadas en

contra de las poderosas energías del ello. Para 'Freud, Jos ' rituales

y tabúes de la civilización eran un mal necesario, pues el orden

sodal y la ' razón se asentaban en una cierta subordinación' y su­

blimación del afecto y la emoción desnuda.

Por ' ejemplo,

homo-duplex es una cuestión

desnuda. Por ' ejemplo, homo-duplex es una cuestión co � s i d e r a

co siderada,

argüir

que

tan

la

sólo Úna

noción

del

3;.uiencial

parcial·

en: el 'psicoanálisis

y

la' so"

"Los orígenes de la civilización estaban locálizados en el com­

plejo de Edipo, en donde el rechazo de la vinculación sexual

entre parientes próveyó . ei fundamento- esénciar de la estabilidad

política:, a costa del contentamiento y la satisfacción individua­

les. En- el freudismo) el deseo está situado en una P9si�i6n total­

mente opuesta' a· las estructuras reguladoras de la sociedad civi­

lizada. Estos modelos dicotómicos de necesidad versus ' orden fue­

rOn también' significativos en la obra de Durkheim, q';lien, de

modo semejante, concebía la estabilidad de la sociedad moderna

basado' en el consenso ' nonnativo en contra del

'destructor capricho del deseo individual. El crecimiento de las

como ,un ' orden

expectativas en la sociedad m"

de anomia que negaba ' la posibilidad de la regularidad y la soli­

daridad social. En la sociología de Weber, está presente también

este tema de la contradicclón· entre, por un 'lado, el hábito y el

sentimíento, y: por el otro, la lógica de hierró de la razón y la ra­

cionalidad. 'EI análisis del ascetismo que hace Weber puede ser

visto como una teoría de la racionalización del cuerpo) en donde

la disciplina monástica se u"sa para sofocar la incesante demanda

de impulso sexual. En la· ' teoría crítica, ' podemos observ'ar que el

,

PREFACIO A LA EDICIÓN ESPA¡(¡OLA

�'"<¡"'¡e.L

e>W�

5w

! ''''': G.''''''

fjp,'�'

desarrollo de la moderna sociedad racional se' encuentra también

basado e

'la

naCIón: de la emoción -iTracional. Estos temas de la

e

'·�bordi-

m�a q�

Ja

negac¡(Sn

se

funda

as

parte

eners.ías

del

m�a q� Ja negac¡(Sn se funda as parte eners.ías del ilustración del-,cuer 7 }:la sica, global

ilustración

del-,cuer7}:la sica,

global

entre

la

espiritualidad

racionalización

de. la: civiliza-

simbólico

de la subordinación del - poder militar y las caracteristicas·<b.élicas.

La regulación del acto de· escupir es, por tanto, significativa, como

tllla medida del individualismo y del manejo higiénico racional

del esüacio '" sodal.

. A ·pesar de que en los tiempos rriódernos ha' tenido lugar el

acontecimiento de la socioq�ología, este estudio se apoya en,el argu·

mento de que las teorías coriduc�ista y positivista- del cuerpo son

por completo irrelevantes

para una apreciación - sociológica de los

ción� en ' donde, según Ellas,

versus -el deseo

formaron

proceso'

el desarrollo del tenedor es

d

rasgos centrales de la corporificación social. No obstante que el

cuerpo se encuentra primordialmente ausente del núcleo dé la teo­

muestra

ría, social,

un

examen

cuidadoso

del

pensamiento

dásicó

que la idea de la corporificación sbcial ' era fundamental· en las

evaluaciones radicales y críticas de la sociedad. El epicureísmo �:-:�.

constituyó una exposición primitiva de una crítica materialista de

la vida social y de la teoría políticá a partir de la posición de un

hedonismo ético que conceptualizaba al mundo como un conflicto

entre Jos átomos reales y ' un vacío caótico. Para E: ¡curo todo

conocimiento se fundaba en las sensaciones las cuales son

enes que se

filtran

de la

ti!llifs

de la estructc mica básica

-

¡ro re

he cha s

re

sohre-el

estruc � tc mica básica - ¡ro re he cha s re sohre-el . Eran, alma

. Eran,

alma' del - hombre

y provienen

ROl' las

imá

g �
g

de acuerdo con Epicu

- estas repetidas' sen:

En

saciones las que daban pie a la posibilidad de la concepción moral

y el juicio ético. Las se

n�

�ion .

fue sobre esta base_que Epicuro de­

sna ePIstemología materialista de la sensación y la creen­

epicureísmo desarrolló también una teoría -social - en ]a cual

10S intercambios que tienen lugar a la mesa suministraban la ur­

dimbre

este sentido, es la confraternidad asentada en la

tica de comer la ' que provee el nexo esencial de las colectividades

prác­

puso En

bien

�� no ,ser c1ar.E'�, y

prác­ puso En bien �� no , ser c1ar.E'�, y de las relaciones cia. El políticas

de

las

relaciones

cia. El

políticas

Y' sociales

fundamentales

odcrna

primitiva

en

obra

la

teor

una

c

sociales más grandes. El proceso más ' fundamental es la digestión)

y es el intercambio que surge de la: práctica digestiva lo que pro­

porciona los cimientos materiales de formas sociales más. abstractas.

Es importante que recordemos que la sociología significa lite­

ralmente ' la sabiduría de la coparticipación,'y de' ahí que la socio­

logía se ocupe de manera fundamental del análisis de la recipro-

�J.

*

Of

12 J'REFACIO

A LA EDICiÓN ESPAÑOLA

ciclad, el intercambio y la -comunicación, en donde el medio del ,intercambio es tanto simbólico como material. El epicurebolO es­ tuvo sllmergido I)Or siglos, pero podemos sostener que el desarrollo del matenaltsrn en-el=:siglcfJcrx-P-tOpófclonó 110 paralelo_aJas ideas de Epicuro sobre. el alimentQ,.-eLmateriaJ.isrnG-y-Ja-camar . a­ dería. uc euerOac:n qwen subrayó la importancia de la activi­ dad práctica sensual en. el examen de ]a esencia humana. Para Feuerbach, los seres humanos se apropian la naturaleza al comer­ la y, en consecuenc,ia, el hombre es lo que come. Esta noción de la acción sensual y práctica encarnada fue acogida finalmente pQL-Marx,_cuyo concepto de Iª-.p!:axis _ bajo sobre la naturaleza como la actividad humana básica. Puesto

que-n�tro5Cüer¡;OsSon parte e la natura eza, ertrabajo debe comprender el trabajo sobre nuestros cue os, los que 50n trans.:

\

\ fonñaaos dC-1ñodo�onstanTe

\ caso Del marxismo derivamos la-posici6n de que cualquier análisis

aer agente debe .fundarse en la teoría de la ·corporificación huma­ na. como 61 rasgo fundamental para toda noción materialis.ta de

por las

rácticas c

es_� ruL.i!t

la acción

y

la práctica.

- El interés moderno en el cuerpo como un problema de la teoría �ocial, debe mucho al pensamiento social francés contem­ poráneo. Este estudio particular del cuerpo y la sociedad es un

intento de utilizar .

posicÚSn más precisa y detaUada con res.pecto al problema del

-¡ cuerpo en la .modernidad. Foucault ha sostenido que la biopolí­

do

las teorías de Foucault para desarrollar una

t�ca ha llegado a ser la cuestión principal de la política de Est

y

de

las

del

saber

luchas

populares

contemporán as,

y .del poder

nos ha forzado, por

la

cuestión precisa de

·

ya

q e

la

expansl6 ! 1

vez pnmera, a. asumIr

la vida misma como el asunto central de la

[ lucha política global y del análisis_ ¿Qué es una persona? Esta -=---cuestión - sólo puede ser resuelta a través de un examen más fun­

damental de lo que es tener un cuerpo, desde el . la ingeniería biol6gica contemporánea ha transformado el tradi­ cional problema filosófico de la persona versus el cuerpo en el problema · crítico de la guerra y la política de Estado. En la socie­

dad contemporánea, estos acontecimientos técnicos

er:tíficos

y

c

han modificado

los problemas

morales

del aborto,

el SUICIdIO

.

y

el

infanticidio, ,pues

el problema de

a

el cambio técnico

ha elevado

quién

pertenece

el tejido del

a

un

nuevo

nivel

cual están

hechos

los · seres humanos.

Detrás

de

estos

desarrollos

en el pensamiento social ·francés

paradójico. que

yacen el enigma y la cuestión de Nietzsche. Es

-

PREFACIO A LA

EDICióN

ESPAÑOLA

'

-

,.

Nietzsche llegue de pronto a convertirse 'en el pÜI'lt

pensamiento social francés, habiéndole sido negado un lugar · pro

?

c"entral

del

minente en la teoria alemana. La filosqfía radical de · Nietz

puso en · cuesti6n la

SubjetJva,· pues Nietzsche afIrmaba gue la ·conCIenCIa era araSIt-a

de la volunta

meras · racionalizaciones de procesos más fundamentales en la -VIda

misma.

concibió- el intelectua.;.

lismo ·como la negación

g

nuina. El resentimiento, en ética, se convierte en el prInclpal.medIo

institucionalizado para la negaci6n del afecto, el · póder y el pro":

ólo

ceso afinnador de la- vida.·ILa

por tanto!

una · fuerza fundamental de la civilización,

tanto! una · fuerza fundamental de la civilización, el saber se convierten . I·esentimiento c .

el

saber se

convierten .

I·esentimiento

c

.

a .

l

vida

.

VIda

A

en

y;

.

riorid

.

poder.

e

La

ética

y

Debido

el

a

que Nietzsche contempl6 al

de

pensamiento

.a-

los proce·sos afirmad res · de la

llega

scr··sec'Undano

oposición de NietZsche ·ent��

}'

Dionisos

suministra

una 'Rer�Bectiva

qnvincentedel ·

desarrollada

d�

r�,�o"S fundament�

la religi6n y la moralidad en relaci6n ':J9s ·

·cre - ravlcIa.

sta

oposiCi�u�_fElaTmente

p0r· . Freud

en

razón

fuerzas .

e

eóntraste

t la _c.;;tumbr�

entre

vi

ale

.Estas

� . l!1ehcacrones
.
l!1ehcacrones

el

de·

su �g9.-.y_ e.L.: ello> eh . "Veb J

'

_Adorno

entre

la: -razón técni'

y

.illt

,

.

uha

. soclologIa

del

cuerpo

.; . ' , suscitan :la
.;
. '
,
suscitan :la

. engloba.-Ia

pregunta primordial de semejante proyecto, a· saber, . ¿ qué· es el cuerpO? · Podemos expresar mejor la na�u.I'ale:ta de la · ·corporiCicació

a partir de una serie de paradojas. Ex-pel-imentamos · nú.estr�t�r.:

po COrrlO

límite · y

constri�e

y

�;t�inge _

como

medio

que

no oO"sfatlte; es ·mi entorno

sobre'·el · cual · tengo ulla . soberanía espbntánea y · tóta l, · · si · ':bien

que · ·yo: po.sea mi léuérpo. Aun'

cuando ciertas categoría·s de personas · 110 ,soh · ::du�ña"s: de: sus' ci.ler�

pos, existe tIn argumento ·fenome·noI6gico· al efecto· · . de··que ·t�nein . o'S· el · control espontáneo, imnedíatd y sobe·tano del · cuerp"ü": · Esta p·a.'

radoJá

también soy un cuerpo. E�o es; mi ·cuerpO'eS:una presencia inme-

dlata

y la terminaci6n de :·mÍ"

pl'esencia es co-terminal con'la · historia de ·mi -CUCl'pO· totalme'rHe·

(mico y ·particular. Esta · paradoja puede asimismo· exp resarse · en

la noción de· que, no obstante

duzco . continuas prácticas· de trabajo corporal, pdr - medio del cual 'ma

.

entorno· extraño .y: objetivo. ' E+

tengcuer.po, pero·

moviñilentosy

no

deseos. -Este�1tdrno J

el

caso

de

es ' "necesariamente

puede

"wJda,

expresarse

másque

diciendo ·'que

un

simple

yo

, falleciini�nto de· mi cuerpo :·es el mío,

que tengo un ·cuerpo, también pro

mi

cuerpo en

r

tengo·y presento· de

forma constante ·a

un· ·marco: )

social · en donde mi prestigio; person a · y status gi ran todos d.e IHao · /

1

l · en donde mi prestigio; p erso n a · y s t a t

PREFACIO A LA EDlCI6N ESPAJ'lOLA

el

espacio :social si-

ricano- Goffman, debo emprender la creación de un rostro y la repa­

ración corporal con eL fin de evitar las peligrosas consecuencias de la

turbación : y el mal .comportamienlo. Mi rostro, .tanto física como

metafóricamente, es fundamental para mi presencia social y. mi

mi persona obra a su

Esta noción de la co1' . ­

porificación ,vivida puede ser ilustrada a partir de un examen de

la afección [diJ'ease]-y la enfermedad [sicknéssl,

médico;

funCionamiento

vo ­

Según el modelo

prestigio: individu.a1. La estigmatizaci6n de

nera:-fundamental

alrededor

de

mi

presencia

cOJ'pOl:ificada . en

vez en e

nivel de la degradación

una

afección

es

un mal

orgánico,

no

.

luntaribI.del

organismo

humano,

que

constituye

el, objeto

de

· es

I tudio de ,expertos .técnicos competentes llamados médicos, en donde

I

este

mal funcionamiento

En

este

sentido,

L sociaJ.

no

alcanza

un

mínimo

de

aceptabilidad

una

afección

es

un

evento

sobre

el cual

no

poseo ningún

control

y

que

me

ataca ·desde

el

exterior· como·

una' invasión extraña y alienante. Sin embargo, los seres .humanos

una' invasión extraña y alienante. Sin embargo, los seres .humanos

qua· seres

sorial sobre su ambiente, y una

propiedad peI'iSOnal de un actor sensorial, de tal

llega a formar parte " del proceso vital de

La got� t';onstituye un ejemplo útil de este proceso, ya que, si bien

sen­

afección puede ,convertirse en la

ella

humanos

siempre

ejercen

una práctica cognoscible

manera .que

una personalidad . dada.

asimism9

queremos significa.r ,que

hablar

aquélla . consiste . en

de una persona como gotosa, por Id cual

esa

una· , enfermedad significaÜva. Los seres humanos, en este sen.tido,.

nQ . son , simples recipientes de procesos corporales" sino que actúan

Tenemos afecciones1. pero

en

un

ataque

de

al ·pie,

podemos

pel:son�

toma

posesión

esta . afección,

transformándola

en el nivel de la fisiología . y la· biología.'

también 'l&s

se vuelve, una práctica social

producimos,

desde

.

Este . debate

en tor.

y

la enfermedad

pone

de manifiesto, de

modo importante)

el

cabal

dilérp� de la frontera entre la persona, la sociedad y la naturaleza.

.

Aunque Jos

_sociólogos

se'

encuentran

familiarizados

en

la

ac­

tualidad con la

noción-

de

que

la naturaleza

no es

una entidad· fija

y dada, sino ·un fenómeno que a su vez es el efecto de las prácticas

culturales,' históricas . ·y

sociales} " -·los

primeros ·no - · han

seguido, ·en­

medida· relevante,

la idea-·de

que

el· cuerpo,

en·tinto parte

de

la

naturaleza, . , está asimismo sujeto,' en consecuencia,' a estos

naturaleza, . , está asimismo sujeto, ' en consecuencia,' a estos procesos'

procesos'

históricos.

¿ Está mi

'cuerpo en

la

.

naturalez,a

o

en

la cultura?

¿ Cómo

podríamos

determinar

los

límites

entre

,

estas

entidades?

En

 

una

perspectiva

marxista,

podemos sostener

que

el. proceso

del desarroJlo

social·

implica

una.

trayectoria

'enJa

cual

las· , n'onteras

·de

la

na-

I

PREFACIO A LAEDlCI6N

ESPAJ'lOLA

15

l'aleza �on !o

t

Cial

cuel'p�

industrialización,

nalización.

y

tccnolúg1co.

llega

ser

"Z,adas a . retroced . el' ba j o

Qomo

el

impulso del cambi.o so­

consecueI1Cla de

los

este proceso,. En el el. lengüaje propio del sociólogo

procesos

sociales

de

transformado, por

y

la

la ciencia; esto es, por la ra�io­

el capitalismo

El

cuerpó constituye

pues

se

onvierte

en

el

puede

dejar. de

 

un blanco

de la

rati.onalización

moderna,
moderna,

objeto

del

poder

y

del

sabe¡. -

El - cuerpok

natural bajo

las flier-

ser un . entorno espontáneo y

'
'

.

zas de las . ciencias del cuerpo y de la industrialización del' entOl:no

del

cu , �rpo.

Podemos

cOllceptualizar

a

la

· cultura

moderna

como

un

proc so de

individualizaci�n

y

dernanejo

racional.

Estos ,pro-

cesos

son

bi

la

n ilustrados por

medicina grieg�,

la historia de

,

la dieta. La

es

di,eta: sig­

nifica, e . n

nente del.régirr : 'en médico,

un

modo de. vida

y

un, compo­

mismo significa .una

dond� el régimen

fo

El

cuerpo,

por

medio

de

la

medicina _y

la

dieta,

se �o .

cU(�,

oraen SOCIal.

ASI como

la dieta . llegó a

ser

desarrollada,

cada

'

en mflyor . gra90, por la te�:}fía científica, el

cuerpo

mismo se con-

virtió

en_el-

las .prácticas

científi"Cas":-EI--ae5arroHo

de la

dieta

moderna

con las

nuevas

teorías

de .las

calorías

y

la

termo­

dinámica,

pued�

ser

tomado

como

una

ilustración de

este

macro­

proceso,

por

el

cual

el

ascetismo

del monasterio

se

transforma �n

las

ral

di.sciplinas

de

de

la

cultura,

la

vida.

diaria. Dentro

podemos

obse.rvar. 'el

de

un

análisis

desarrol1o

de

,

más

una

gene-

forma

de

carácter

.

sistemático

y

racional

como.

otra

dimensión

de

este

p,:oceso.

A

pesar

de

que

en

la.

teoría

feminista

el

corsé

es

consi­

derado. ,GO,

femeni .a,:

cuer

p

podemos

El

.

.

también ·señalar

.de

que

un

el

tejido moral-que "imponía

el

cuerpo

de

la

suelto

el

momento

es

o mmoral.

P<?I',

corsé

era, parte

la

de

vlrt�d

conducto

_

del . acordonamiento

parte la de vlrt�d conducto _ del . acordonamiento _ - corporificacion - la persona. Est�s

_

-

corporificacion

-

la persona.

Est�s.

consideraciones .

en

acerca

d�. la

relación entre. la

.

hecho

no.tar

Foucault, el

sigJo

arquitectura

y

el cuerpo.

eomo'

ha

XIX fue

un periodo de

un desarrollo

institucional significativo,

mo, e?

el cu�I los

les, efIcaces

bajo. la

directriz

general

de}:

panopticis-

dóci-

cuerpos aprisionados se' volverían

cuerpos

y provechosos. La arquitectúra dé la prisión dio lu'gar

�_

que

un

l

a

n

un

nuevo

régimen

de

disciplina

y

controL por

medio ·de·

los

cuerpos

desv:iados

y

desocupados

serían

transformados;

a

tra-

v(.s

de ,la

·educación-

 

iones

a . rq�i tectónicas ,

acogieron ·tanto

a

las' ' instituciones

penales

16 PREFAcIO

A

LA EDICION

ESPAJ'lOLA

y educacionales como a las organizaciones médicas en este perio­

do, y la difusión de los principios benthamitas puede verse a lo largo y ancho de la entera Cornmonwealth y de la sociedad im­ perial de la cuItura europea. Siguiendo a Foucault, podemos d,istinguil' entre la población , ) de cuerpos y el cuerpo de los individll�s, de tal manera que una sociología del cuerpo seria! a la vez, una demografía social y un an�lisis de la corporificación individual. Además, podemos distin­ ?"lUI' :ntre los problemas de la exterioridad del cuerpo y los de su mtenor. Al combinar estas distinciones podemos traducir el pro­ blema hobbesiano del orden a un marco diferente. La sociología el:: cuerpo consisti�' clon de las poblacIOnes a través del tiempo y de la rerulación de las poblaciones en el espacio. Sería también un análi�s del pro­ b�ema de la restricción del "interior del cuelVo y de la represen­ tación del cuerpo exterior. Adentro de cada una de estas células, podríamos 'localizar a un pensador social central que hubiese dado expresión a estas cuestiones ' en Una forma definitiva y autorizada. r,;- Por ejemplo, Malthus fue el teórico clásico del problema de la

reproducción -de los cuerpos a través del tienipo, asumiendo una posición pesinnsta con respecto al problema de la regülación de la, actividad reproductiva dentro de los confinés de la naturaleza y la tecnología. En contraste, el problema de la regulación de los cuerpos en el espacio constituyó un problema importante en ' las

-;7] teorías de ROllsseau y de Lévi-Strauss, quienes observaron que el mal social surgía de los cueIpos amontonados en los espacios urba- nos, congeStionados. De forma similar, el problema de ia restrjc_ ción de: los cuerpoS interiores fue el tema al que se consagraron. 'en particular, \\'eber Y' Freud, quienes contemplaron la estabilidad

de las relaciones sociales en términos de la disciplina y de la regula­ ción de ]a sexualidad por medio de una variedad de prácticas reli­ giosas Y científicas. Finalmente, representación de' la superficie , del cuerpo pasó a ser el inte!és particular' de los interaccionís1as

simbólicos;�1 especial de Cooley Y Goffmann. La noci6ri de Cooley del "yo espejo" parece·comprerider, de un 'modo vívido Y dramá­

tico) el problema físico del prestigio social moderno, Correspon­

células, podemos situar una serie' de cale­

gorías de erifenncdad Y afección que, en cierto respecto, atrapan

-'

'--1

./

diente , a estas cuatro

(

�oc�:i�:�a d �ol;���l:a'a\�: o ��: n �fe���ó� il ��e��r� a u� eg s�:::

de desorden, Y las categorías médicas del sufrimiento y él mal fun­

cionamien1o no

de

son nunca descripciones neutrales Y científicas

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PREFACIO

A LA

EDICION

ESPAl"IOLA

la perturbación, Al contrario, ellas encarnan Y expresan las cent

cuestiones morales; políticas Y sociales de la era. La enfermedad es siempre una metMora de la perturbación social Y esta última es siem­ pre una metáfora de la enfermedad personal. Aunque la medicina rnaderna clama que es ,neutral y científica, ésta' incorpora e ins­ titucionaliza, no obstante, la noción de la vida buena. El desarrollo

de la medicina preventiva' en la sociedad cO,ntemporánea es sobre todo importante en este respecto, pues la medicina preventiva se apoya en alguna noción mOl'a1 de la vida buena del individuo. Ayunar, ingerir dietas a base de fibras, regular la vida moral

propia: estos son los procesos que garantizan la longevidad y la ¡

salud, pero garantizan asimismo la longevidad y la estabilidad del

cuerpo

en un estudió del problema

¿Por qué. ha surgido e�---GlIerpo eomo-el_problema_central de

Íj\

la teorla SOCIal conte!!l-ll0ranea? Hay un buen número de explica- Y

ha s0In:etido a un examen crítico la noción de que biología

s0In:etido a un examen crítico la noción de que biología clOnes e este surgimiento. Primero, el

clOnes e este surgimiento. Primero, el desarrollo de la teoría fe- .�

mi l1. ista

es Igual a destmo. La diferenciación fisiológica de cuerpos mascu­ linos y femeninos no corresponde más a ninguna división social }' moral importante. El cuerpó sexuado se ha vuelto socialmente

arcaico, debido a que los valores sociales y morales ya no estAn

localizados en la diferencia sexual, si

ramente ubicados en la diferencia de género. La erupción del fe­ minismo ha reorientado el pensamiento social hacia el problema del cuerpo, el problema de los cuerpos diferentes y el problema de la sexualidad, En segundo lugar, existe un mercado de consu-- 0J

bien

se encuentran aún cla ­

/8\

mercado de consu-- 0J bien se encuentran aún cla ­ /8\ L-- : midores masivo que

L-- :

midores masivo que toma al cuerpo como su objetivo. La publici- dad moderna y el consumo contemporáneo se hallan mucho más 1 organizados en derredor del cuerpo: su reproducción, su represen- lación y sus procesos. El cuerpo es transformado en mercancía y pasa a ser el medio primordial para la manufactura y distribu- ción de bienes. El mantenimiento del cuerpo y la sobrevivencia del cLlcrpo se han convertido en tcmas elementales de la produc-

'

flcaClOnes en la mediCIna moderna que elevan a una significación peculiar la cuestión de la corporificación. Tiene lugar el desarrollo de la medkina alternativa que ha hecho cada vez más problemá- ti<:-o al cuerpo con j'cspecto a la definición del dolor, el envejeci­

con j'cspecto a la definición del dolor, el envejeci­ da . mlento y la supervivencia. La

da

.

mlento y la supervivencia. La medicina técnica ya no se consagra

respuesta a las cuestiones suscitadas por las poblaciones que

En cuarto

afe�cio?,es específic� del

lugar, eXiste una seculanzaclOn de la SOCIedad, en la cual el rechazo

'nveJecel? y pO.l' las

siglo xx.

13 � (;;\, éU
13
(;;\,
éU

2

-'

�, '1)

lB

I

PREFACIO A LA EDlCION ESPAl'iOLA

y la restricción del deseo ya no constituye un tema central dentro

de una cultura predominantemente religiosa enjaezada a la sobre­

vivencia de la familia y la propiedad. La secularización del cuerpo

vuelve en todo más eficaz y fluida la mercantilización y el comer­

cialismo. Por último, está la crisis total de la modernidad, la que

ha vuelto central al cuerpo. La política contemporánea ha cam-

biado de roja a verde: esto es, la política ha pasado de un debate

acerca de la representación de la clase obrera a un debate en

torno a la supervivencia misma. La ecología y la defensa del am­

biente pueden ser vistos, en este respecto, como parle· de un dis­

curso sobre el cuerpo en relación a la sociedad

y

la ' ,

PREFACIO A LA

EDICION ESPAl'iOLA

19

t;lS que s .ugieren los placeres sensuales, a pesar del hecho de que

c�las "fruta·s" son sólo . representaciones geométricas de .cicrtas for­

de que podamos. v.er . esta pi�tUl-a

pal'ece asimismo depender de una cierta figura, )a cual abre · l<:l

mas en el espacio. El hecho

ortina sobre estas formas exponién401as a . la vista COU10· presen-

cias encarnadas que se hallan, sin embarg.o, subordinadas.,a. la

mera geometría.

el a.nálisis de la cor--:

porificación social, la que podemos contemplar en tél'minos ·de -

encarnacióll, apoderamiento y ensimismamiento. Nuestra. corpo-

I ¡ficación es subjetiva y poderosa, y la corpbrificación social ·

La sociologí'a tiene

tres

tareas.

Éstas

son

cuestión ' fundamental de la civilización moderna es:

¿sobrevivi­

dr:í. que ser conceptualizada en .términos de un conjunto de dimen­

remos, y bajo qué condiciones? El hecho de nuestra corporifica­

proceso

ció n es, por lo tanto, fundamental para el conjunto

del

siones críticas. En segundo lugar, la sociología se. i1Heresa en el

problema del intercambio y la reciprocidad dentro de los hábitos �.-­

político.

le la vida cotidiana. Estos hábitos son inmediato�; práctic-os" em­

�/

En estos debates concernientes a la posición del cuerpo con 'res­

pecto a la naturaleza, la sociedad y la política, la pregunta final

En la teoría social francesa contemporá­

es:

nca ,-siguiendo la obra de Nietzsche, el cuerpo se convierte en un

/ campo de fuerzas que son tanto activas como reactivas. El cuerpo

forma parte del proceso total de la voluntad de poder y la volun­

tad de saber. El cuerpo no es un hecho biológico dado de nuestra

preseJicia en el mundo, sino una visión, un objetivo, un punto. de

llegada y salida para las fuerzas que confonnan la vida. El cuerpo

se encuentra siempre presente como entorno, como el espacio bio­

lógico de la acción y las circunstancias fisiológicas del deseo. Los

problemas filosóficos y sociales del cuerpo se ilustran de manera

brillante en la pintura de Picasso Les DemoÍJelles d'Auignon. En

esta pintura, Picasso pinta cinco cuerpos que podemos asumir

como cuerpos femeninos, si bien su feminidad es enteramente geo­

métrica. El cuadro está dividido en dos, pues en el lado d�recho

hay máscaras africanas en oposición a 'las representaciones griegas

¿qué

.2?
.2?

es �cuerp

de

rostros

femeninos.

El

que

podamos

reconocer

a

estos

como

cuerpos es

en

senta formas

y

mismo

un

misterio, ya

que

geometría que,

a

través de Ja

nosotros convertimos

en cuerpos

reconocibles

la

pintura

sólo

pre­

práctica

significativa}

y

sensuales.

Los cuer­

pos

represeritan

personas

sensuales,

aunque

su

representaci6n

es

puramente

cien-tífica,'

geométrica

y

precisa.

Expresan

la

pasión ál

sublimarla

en

formas

físicas,

·

circundada

por

la

geografía

del

es­

pacio

y

la

geometría

de

los

cuerpos.

Estos

espacios

exponen y e ·

mer

plario

del

cuadro percibimos

(o

creemos' percibir.)

geométricos

ciertas

fru-

píricos, infinitos, . progresivos, densos y presentes. La . reciprocidad

·de los intercambios progresivos . de. bienes · simbó-,

licos y no simbólicos por medio . de los cuales: nues . lora existencia

corporificada se sustenta por medio de las relaciones so.ciales. lvIi

cOl'porificación m�, impele a la reciprocidad para satisfacer mis

necesidades, pero Ji.! reciprocidad también depende de mis· necesi�

dades, las que me impulsan al intercambio y el contacto. La con­

rraternidad o "socius" depende de este progresivo· . jntcH:ambio

constante e inmediato. La

mi corporHicación, la

divisiones socillles del trabajo y depende de estos ordenamientos

sociales. :Mi corporificación, por consiguiente, es altamente indii-·

cluaJizada, pero también, de fonna sÍmüItánea, por completo so­

cial. En, t1i:cer puesto,· por encima de. este mundo de la,. tC"cipro

¡dad, la S"odología se consagra a las .in stituciones dominantes del

orden macro-social. En correspondencia con mis necesidades, está

t.'I dominio económico de la producóón· y la concepción; Corres;­

el cual

es represivo así como.

�ill1ismamiento, está. el mundo de. la cultura y la ideología,. el. cua\

institucionaliza el pensamiento y la comunicació.n por conducto

<1' un sistema de signos· y símbolos. La soc;iología int�nta.entende.r

las co)nplejas

macro-social ·de · las instituciones que. son reguladoras.y. el m:un

do cotidiano de' la· corpOlif.icación

tan �lo

lecíprocos. La sbciQlogía,de.l cuerpo no es, en conseGuencia;

s el

rango

total

reciprocidad es el sitio. y el medio de

necesita 'hallar expresión.· mediante, las

que

.Jé

pondiendo a mi ·habilitación,

está el mundo de ,la política,

En correspondencia c.on mi· en-o

y ,difíciles relaciones que existen. entre el mundo

social

a

t.ravés. d� �tel'camb.ios

liminan los

cuel:pos de

.

un

modo' ingenioso.

1m

nuevo

campo de··análisis

Q, una. digresión :·intel'esan\te dentro

20 PREFACIO A LA EDICION ESPAÑOLA

del mundó ·de la teoría sociaL En· e::ontraste J ,es. una· parte esencial

y

comprender la -confraternidad . que- surge· de los intercambios pro­

gresivos

por satisfacer sus necesidades.y :sus deseos dentro del denso mundo cotidiano de' ·la -camaradería; el cual'coi1stituye -los.hábitos de la persona dentro del más vasto dominio de las instituciones.

La soci01ogía, por tanto; debería· preoG:uparse por la actividad práctica sensual de los agentes, ' pues ' parp, desarrollar una socio­

logía- do :Ia :acción social . requerimos una,ll1ueva teoría de.la ex_o

mundo prúotieo y sensual de lo cotidiano.

El arte de Picasso, en . muchos ·respectos� ilustra este interés en la actividad· 'práctica ·sensoria de ' los· :agentes ,s.ociales corporificados dentro de' la: recip-rocidad del mundo .de todos los días, bajo el restrictivo 'pal;aguas de las instituciones. En LC�i Demoiselles d"Avignon; que Picasso üüció en 1907, en.,

contramos"muchos de los temas que son cchtrales a este estudio

periencia' vivida en· el

.constanles entre los agentes encarnados que se esfuerzan

'de toda investigación . social,.pues la sociología " busca

necesa

·ia

. social , . pues la sociología " busca necesa ·ia y . en la sociología

y.

en la sociología del cuerpo. En "primer lugar, nuestra corporifica· ción física es una fuente de placer y sensualidad que es capturada

la vida

social ·se' encúcntra organizada alrededor de una lucha, no sólo entre la diseiplina y el deseo, sino entre los. cuerpos masculino y femenino: ·El- "arte ha asumido característicamente que el obser· vaciar es 'n\'asculino, mientras que el objeto de ' arte es femenino.

en esta l lintnra· de

la . forma femenina

Buena

parte

de

La pintuta"apela a nuestros placeres ,sensuales, pero' éstos están de algún · modo :negados por la· austera' geomeida de los cuerpos y los sinicst·l'Os: róstros de las máscaras afl�icanas en .el lado derecho del cuadro.' En ·segundo lugar,·la pintura atrae la atención hacia

la ambigüedad del cuerpo y cómo · esta ambigüedad podría [epre·

sentase ·en: el 'espacio y el tiempo. En tercer lugar, la pintura es

en

un carripo "de: batalla de inconsistencias,' justo en la medida

que nuestra corporificación humana es a su vez una fuente de resistencia,'y un blaúco' de cohtrol. La pintura está cargada. con

un mensaje moral, pero el contenido 'de este' mensaje es 'oscuro

y ambiguo.· ¿Hemos sido atrapados," como espectadores, en ' -una

escena de 'cófrllpción? ¿ Qué observaciones" se nos invita a efec­ tuar? Por· último, el hecho de que ésta " es una pintura llama la atención; hacia· la noción del euerpo:' social cbmo una invención de la cultura y':}a " sociedad' frente a la f.acticidad' de' la naturaleza;

\ Las sociedades humanas, por' consiguiente; pueden contemplarse como intehtos institucionalizados: pe -reconciliar el carácter indi­ idual del' deseo; el· cllal sd "halla centl'acl:a· en' nuestr.a corporifica·

!

PREFACIO A LA

EDICION ESPAÑOLA

21

ri6n, y los requerimientos de la reciprocidad cotidiana en términos

el

l intercambio y

tituciones

sociales

la interacción sociales.

La paradoja de

las ins­

se

ubica

en

la

pal"adoja

de

nuestra

encarna­

ción fisiológica.

Los contornos de

las

instituciones

sociales

y

del

/'lignificado cultural

están

ambiguamente

trazados

a

10

largo

de

1:1

superficie de nuestros cuerpos.

Un alimento grande es más fácil de digerir que uno muy pequeño. Que el estómago entre en acción

como un todo, es primera condición previa de UJ1:l. buena digestión. Se debe conocer el tamaÍ'Ío del

propio estómago

Todos los perjuicios provienen

de la digestión. La asiduiqad. l o Jie dicho antes ya. es el pecado actual en contra del �Es'píritu Santo,

NIETZSCHP-: Ercc Homo

INTRODUCCIÓN PARADOJAS DEL CUERPO

EXISTE un hecho obvio y prominente de la condición' humana : los K res humanos tienen cuerpos 'y son cuerpos. De forma más clara, los seres humanos están corporificados justo en la medida en que están dotados de entidad. Nuestra vida diaria se encuentra domi­ nada por los detalles de nuestra 'existencia corpórea, implicándo­ J'lOS en la labor constante de comer, lavar, acicalar, vestir y dor­ mir. El descuido de este régimen o gobierno del 'cuerpo propicia la. decadencia prematura, la afección y el desorden. En una escala Hocial mayor, como nos lo recuerda una y otra ' vez' Karl Marx, la Fiociedad no podría existir sin la reproducción constante y regular de nuestros cuerpos y sin su distribución en · los lugares sociales. Sin embargo, la sobreproducción de cuerpos con respecto a la disponibilidad de tierra y de recursos alimenticios trae consigo \lna fOlma diferente de desorden : el hambre, la guerra y- la peste. on todo y que estas observaciones son de una obviedad ram­ plona, pocos teóricos sociales toman en serio la corporeidad de las personas. Cualquier' referencia a la. natu'raleza corpórea de la existencia humana suscita en ' la mente del sociólogo el espectro del darwinismo social, el Teduccionismo biológico o UI sociobiolo­ gía. Este estudio se funda en la premisa de que tales tradiciones teóricas son de hecho cul-de-sacs analíticos que en nada contribuyen ni desarrollo de una genuina sociofogía del · cuerpo. Aunque tal hostilidad ' sociológica al bio!ogismo se encuentra, ' perfectamente justificada, desemboca en una conceptualización algo etérea de nuestro ser-en-el-mundo. La person a humana es entonces eufemísti­ ('amente ,calificada como un "actor social" o un "agente social" cuyo carácter se define en términos de su posición social; sus creen­ cias y valores. En el presente ' estudio, deseo argumentar que toda lIociología comprensiva debe asentarse en un reconocimiento de la personificación de los actores sociales y de su multiplicidad como poblaciones:

La teoría sociológica o, en términos más generales, el pensa­ miento' social se ha constituido en torno a un conjunto de debates inagotables: '¿ cuál es la naturaleza del orden social?, ¿ cómo es posible ,la sociedad?, ¿ cómo se logran el control y la regulación Mociales ? y ¿ cuál es la naturaleza del individuo en relación con la

cómo se logran el control y la regulación Mociales ? y ¿ cuál es la naturaleza
cómo se logran el control y la regulación Mociales ? y ¿ cuál es la naturaleza
cómo se logran el control y la regulación Mociales ? y ¿ cuál es la naturaleza

25

26 PARADOJAS DEL

CUERPO

sociedad? Dentro

de

estos

debates

constitu tivos,

el

cuerpo

ha

te·

nido