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LOS DERECHOS HUMANOS

TRES GENERACIONES DE DERECHOS HUMANOS

Los derechos humanos se han ido reconociendo a lo largo de la historia, a través de un proceso aún en
construcción en el que se pueden distinguir, hasta ahora, tres grandes fases, que se suelen denominar "las tres
generaciones' de los derechos humanos.

1. PRIMERA GENERACIÓN: DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS.

El 10 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración
Universal de Derechos Humanos.

Esta declaración incluye entre otros los siguientes derechos para todos los individuos, sin distinción de raza,
sexo, idioma, religión, opinión política, posición económica, o cualquier otra condición.

Derecho a la vida, a la libertad y seguridad de su persona.

Derecho a la integridad física.

Derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Derechos a igual protección de la ley.

Derechos a igual protección contra toda discriminación.

Derecho a no ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Derecho a circular libremente, a elegir su residencia en el territorio en de un Estado, a salir de cualquier país,
incluso del propio, y regresar a su país.

Derecho a una nacionalidad.

Derecho de las familias a ser protegidas por la sociedad y el Estado.

Derecho a la propiedad.

Derecho a la libertad de pensamiento de conciencia y de religión.

Derecho a la libertad de opinión y de expresión.

Derecho a la libertad de reunión y a la asociación pacífica.

Derecho a participar en el gobierno de su país, directamente, o por medio de representantes, libremente


escogidos.

Derecho a la seguridad social, a la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales,


indispensables a su dignidad, y al libre desarrollo de su personalidad.
Derecho al trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias del trabajo, a la protección contra el desempleo, a
igual salario por trabajo igual, a una remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure, así como a su
familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario por cualquier
otro medio de protección social.

Derecho a fundar sindicatos.

Derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a
vacaciones periódicas pagadas.

Derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial
la alimentación, la vivienda, la asistencia médica, y los servicios sociales necesarios.

La maternidad y la infancia tienen derechos a cuidados y asistencia especiales.

Derecho a la educación; la instrucción elemental será gratuita y obligatoria. La educación tendrá como objeto el
pleno desarrollo de la personalidad humana, y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las
libertades fundamentales. Los padres tendrán derecho a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus
hijos.

Derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el
progreso científico y en los beneficios que de él resulten. Derecho a la protección de los intereses morales y
materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas del que sea
autor.

2. SEGUNDA GENERACION: DERECHOS ECONOMICOS, SOCIALES Y CULTURALES

El 16 de diciembre de 1966 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Con ellos se pretende dotar de un apoyo real a los derechos de la
primera generación.

Derecho a la libre determinación de los pueblos (establecer libremente su condición política y proveer a su
desarrollo económico, social, y cultural). Todos los pueblos puede disponer libremente de sus riquezas y
recursos naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional
basada en el principio de beneficio reciproco, así como del derecho internacional.

Derecho al empleo y al salario justo. En el presente pacto se enfatiza que debe asegurarse a las mujeres
condiciones de trabajo no inferiores a las de los hombres, con salario igual por trabajo igual, así como la
seguridad y la higiene en el trabajo para todas las personas. Asimismo, el Estado debe asegurar la orientación y
formación técnico-profesional, la preparación de programas, normas y técnicas encaminadas a conseguir un
desarrollo económico, social y cultural constante y la ocupación plena y productiva.

Derecho a fundar y afiliarse a sindicatos. El presente pacto enfatiza el derecho de los sindicatos a funcionar sin
obstáculos y sin otras limitaciones que las que prescriba la ley. Derecho de huelga ejercido en conformidad con
las leyes de cada país.

Derecho de la familia a ser protegida y asistida por el Estado. En el presente pacto se enfatiza la licencia por
maternidad y la adopción de medidas especiales a favor de niños y adolescentes, con especial mención a la
explotación económica y social de los mismos.

Derecho a la alimentación, derecho a la protección contra el hambre. En el presente pacto se enfatiza la mejora
de los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos, la divulgación de principios sobre
nutrición y el perfeccionamiento o reforma de los regímenes agrarios, de modo que se logren la explotación y
utilización más eficaces de las riquezas naturales.
Derecho a la salud física y mental. En el presente pacto se enfatiza la necesidad de adoptar medidas para la
reducción de la morbimortalidad materno infantil, la mejora del medioambiente, la prevención y tratamiento de
enfermedades de toda índole y condiciones que aseguren a toda persona asistencia y servicios médicos en
caso de enfermedad.

Derecho a la educación. En el presente pacto se enfatiza que la enseñanza secundaria y superior debe ser
generalizada y accesible a todos; la promoción de la educación fundamental para aquellas personas que no
hayan terminado su instrucción primaria y la mejora de las condiciones materiales de los docentes. También
destaca el derecho de los padres a hacer que sus hijos reciban la educación religiosa o moral que esté de
acuerdo con sus convicciones.

Derecho a participar en la vida cultural y a gozar de los beneficios del progreso científico. El presente pacto
enfatiza que el Estado debe adoptar medidas necesarias para la conservación, desarrollo y difusión del la
ciencia y la cultura, así como respetar la libertad para la investigación científica y la actividad creadora.

3. TERCERA GENERACION: DERECHOS DE LA SOLIDARIDAD

Los llamados derechos de la tercera generación" incluyen el que toda persona tiene que NACER Y VIVIR EN
UN MEDIO AMBIENTE SANO no contaminado de polución y de ruido, y también el derecho a NACER Y VIVIR
EN UNA SOCIEDAD EN PAZ. Estos derechos no han sido recogidos todavía en una declaración internacional,
pero son tan básicos como los anteriores, porque si se vive en un ambiente contaminado o en un ambiente de
guerra, difícilmente se pueden cumplir los derechos de la primera y segunda generación.
Es necesaria la SOLIDARIDAD INTERNACIONAL para que se puedan cumplir los derechos de tercera
generación, ya que se requiere el compromiso de todos los países para acabar con la contaminación del medio
ambiente y para controlar el tráfico de armas.

DERECHOS DEL NIÑO

La Convención sobre los Derechos del Niño entró en vigencia el 2 de setiembre de 1990.

Esta Convención entiende por niño, todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que en virtud de la ley
que le sea aplicable haya alcanzado antes la mayoría de edad.

Establece que todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas
deberán considerar el interés superior del niño.

Los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su
bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de
él ante la ley y con ese fin tomarán todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas.

Los Estados Partes se asegurarán de que las instituciones, servicios y establecimientos encargados del cuidado
o la protección de los niños, cumplan las normas establecidas por las autoridades competentes, especialmente
en materia de seguridad, sanidad, número y competencia de su personal así como en relación con la existencia
de una supervisión adecuada.