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IDOLATRA POLTICA Y CAMBIO

(Por Julio Crdova)

La Revolucin Democrtica y Cultural del MAS lleg a su fin. Se agot


histricamente. Tres constataciones respaldan esta afirmacin: 1) El creciente
extractivismo que anuncia la muerte de reservas naturales y de pueblos indgenas
(ecocidio y etnocidio). 2) Una corrupcin que est fuera de borda (ltimamente en
YPFB, Ministerio de Defensa, Canal 7, Banco Unin). 3) El autoritarismo que tiene
su eptome en el control judicial y la re re re re eleccin (ahora indefinida) de Evo
Morales.

Este fin de ciclo del Proceso de Cambio no debera sorprender a nadie. Toda
creacin humana es transitoria. Surge en respuesta a determinadas circunstancias
histricas. Cuando stas cambian, estos proyectos sociales dejan de ser relevantes;
hasta se convierten en dainos. Deben ser sustituidos por otros. Este razonamiento
tan fcil de comprender se convierte, sin embargo, en una amenaza para los
creadores de las revoluciones. stos estn convencidos de la eternidad de sus
regmenes. Asumen frente a sus proyectos polticos la postura del fiel religioso.
Creen que estos cambios son producto de entidades casi divinas: de la Historia,
de la Democracia, del Pueblo y, en el caso del MAS, de los Movimientos
sociales. Ya lo deca el Presidente: estos cambios han llegado para quedarse 500
aos.

Ellos, los revolucionarios, se creen los elegidos de la divinidad para hacer


cumplir sus designios. Cul mesas, se perciben a s mismos con una misin
trascendental. En palabras del Presidente: la vida de Evo ya no le pertenece a Evo;
le pertenece al Pueblo. Y si la divinidad, es decir los movimientos sociales han
elegido a Evo para luchar contera los herejes, para vencer al demonio del
imperialismo yanqui y para llevar al pueblo al paraso de la descolonizacin,
entonces poco importa lo que diga la Constitucin Poltica del Estado o el veredicto
del Referendo del 21F. Los elegidos por la divinidad harn cumplir su voluntad
cuente lo que cueste.

Frente a esta idolatra poltica se necesita de los ateos; de los incrdulos. Aquellos
que no estn dispuestos a ser parte del culto oficial. Aquellos que puedan ver el
periodo del MAS como un proyecto humano que lleg a su fin y que, por tanto, debe
ser cambiado por otro.