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Recomendaciones para los que participen en la Predicación Pública Organizada por la Congregación Las Villas Zapopan

Este documento recopila algunas sugerencias que se han recibido en los Ministerios del Reino de julio de 2013 y noviembre
de 2014, la carta a los cuerpos de ancianos del 15 de Julio de 2014 y adicionalmente se atienden las recomendaciones
prestadas a los participantes del PPEPAM y del cuerpo de ancianos de la congregación.

Jehová valora mucho el servicio que le prestamos y más cuando ese sacrificio es de calidad. Esto no es un reglamento,
pero estamos seguros que si sigue las indicaciones obtendrá los mejores resultados y se sentirá muy satisfecho con su
servicio a Jehová.

La Predicación pública es una faceta de la predicación cristiana (Hech. 20:20) y como tal debería ser atendida con toda
seriedad (Col. 3:23, 24). Los lugares y el personal que atienda los exhibidores para la predicación pública deben ser
aprobados por el comité de servicio de la congregación. Los hermanos que participen deben cooperar con el cuerpo de
ancianos.

Recuerde que se nos observa como representantes de una organización que lleva el nombre divino, sus acciones y
comportamiento traen honra a ese nombre o lo desacreditan. Deben cuidar que su vestimenta y comportamiento reflejen
que reverenciamos a Dios. Vigile que sus conversaciones sean edificantes y de temas espirituales, evite que la
conversación con los hermanos lo distraigan de saludar a las personas que pasan.

Por seguridad No se aceptan donaciones. Se puede invitar a las personas a donar cuando un testigo le toque a su puerta.
Por seguridad evite usar algo que pueda llamar la atención de los delincuentes, de ser posible evite el uso de celulares,
tabletas, joyería o bolsas.

Para dejar una buena impresión no sería apropiado comer o beber mientras se atiende el exhibidor, es preferible retirarse
por algunos minutos para refrescarnos o ingerir algo y luego continuar con la predicación, se puede hacer en turnos para
no tener que mover el exhibidor de lugar.

El hermano o hermana que solicite ser responsable de un turno debe seleccionar un horario y un lugar previamente
aprobado para realizar su predicación (Luc. 14:28,29), el cual deberá atender por al menos un par de meses, después de
lo cual puede abordar al supervisor del exhibidor para cambiar su horario, el lugar o terminar su asignación. Se ha notado
que al mantener un horario y lugar fijo todas las semanas, las personas se van familiarizando con nuestra labor y
publicaciones, además que nos permite invitar a las personas que acepten a regresar a un horario y lugar fijos.

Punto Clave: Inicie con oración, como se hace en las Reuniones para el Servicio del Campo.

Un turno normal de predicación pública es de 2 horas a la semana (es posible solicitar apoyar otro turno), de pie o sentado,
se puede abordar a la gente de modo informal (saludar a las personas y si se detienen a observarnos se le puede invitar a
tomar alguna publicación, si la persona accede entonces el publicador puede presentarse y darle más información). El
buen juicio evitará que las publicaciones se desperdicien o se usen mal (km 12/11 pág. 2).

Normalmente el exhibidor puede ser atendido por un máximo de hasta tres publicadores, con el fin de evitar incomodar
a las personas y permitir que se apoyen otras facetas del ministerio.

Se espera que el responsable al terminar su turno regrese el exhibidor al lugar de almacenamiento, salvo que otro
responsable de turno ya esté presente para continuar con la predicación o que se tengan planes definidos con el encargado
del exhibidor, tomar decisiones al respecto puede afectar la labor y planes de nuestros hermanos y sería una falta de amor
de nuestra parte.

Los publicadores pueden llevar su literatura si está en buen estado para colocar o usar la que está disponible en el
exhibidor. Al finalizar el responsable llenará un breve informe de actividad y resultados, lo que permitirá al encargado
del exhibidor tener suficiente literatura y evaluar la eficiencia del lugar.
Sabemos que contamos con el apoyo de Jehová y que sus ángeles nos protegen, pero también hay que ser “ser
cautelosos como serpientes, y, sin embargo, inocentes como palomas” (Mat 10:16). Al tratar con las personas, se nos ha
sugerido que hacer en caso de:
-Encontrar alguien que muestra interés. Se le puede ofrecer un curso bíblico en el mismo lugar que realizamos la
predicación, si la persona vive fuera del territorio es mejor llenar el formulario S-43. Sea precavido al revelar datos
personales, es mejor solicitar y dar un correo electrónico para dar seguimiento al interés de las personas.

-Encontrar alguien que está expulsado y que desea regresar a la congregación: Obtenga el nombre y la dirección de la
persona. Asegúrele que entregará los datos a los ancianos de la zona donde él vive, quienes con gusto lo visitarán y le
explicarán lo que debe hacer para volver a la congregación. (Carta a los cuerpos de ancianos del 15 de julio del 2014).
Nota: Esto no es un permiso para hablar con los expulsados. No corra riesgos innecesarios, no de pie a una conversación
sobre la situación de la persona.

-Encontrar alguien que quiera discutir. Es mejor evitar las discusiones que no llevan a nada, normalmente ese tipo de
personas son fanáticos y aunque muchos buscan respuestas en realidad no tienen ninguna disposición a razonar, haga
oración a Jehová para que lo ayude a mantenerse calmado, le puede indicar a la persona que su propósito es ayudar a las
personas que lo soliciten y como muchas se han beneficiado de conocer el propósito de Dios para la tierra; y si la persona
insiste que la respuesta de algún tema en específico, usted se lo puede hacer llegar la siguiente semana a la misma hora,
cumpla su palabra y busque algún artículo que responda el origen de la discusión. Así evitara dar un espectáculo negativo
a otros transeúntes.

-Encontrar alguien perturbador o agresivo. En ocasiones encontraremos a alguien que le moleste nuestra labor y
presencia, haga oración a Jehová para que lo ayude a mantenerse calmado, si lo cree conveniente le puede indicar a la
persona que su propósito es ayudar a las personas que lo soliciten y como muchas se han beneficiado de conocer el
propósito de Dios para la tierra; si la persona insiste en que no debe estar en ese lugar o si siente que su seguridad está
en riesgo es mejor evitar la confrontación y movernos de lugar o terminar la actividad, se puede llenar el informe de
actividades comentando la situación o hablar con el encargado del exhibidor. Si la situación lo amerita puede recurrir a la
autoridad.

-Encontrar alguien que es Periodista y nos quiere entrevistar. En términos generales, es mejor que los publicadores no
concedan entrevistas personales. Si un periodista quiere averiguar algo, se le puede sugerir que vaya a las secciones Sala
de prensa o Sobre nosotros de jw.org, donde encontrará información sobre la obra de los testigos de Jehová. Los ancianos
llamarán a la sucursal para suministrar los datos de contacto del periodista y explicar brevemente qué cuestiones desea
saber.

Recurra a los ancianos si requiere más información. Que Jehová bendiga su esfuerzo por realizar esta actividad.