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Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 16 de Mayo de 1995 (caso Recurso de casación civil
de la Corte Suprema de Justicia - Sala Primera de lo Civil -, de 16 de Mayo de 1995)

Ponente: RAFAEL A. GONZÁLEZ

Actor: RAFAEL GODOY ZAMORANO

Demandado: IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO E INVERSIONES JORHILL, S

Fecha de Resolución: 16 de Mayo de 1995

Emisor: Primera de lo Civil

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RAFAEL GODOY ZAMORANO RECURRE EN CASACIÓN EN EL PROCESO ORDINARIO QUE LE SIGUE IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO E INVERSIONES
JORHILL, S. A

CONTENIDO

VISTOS:

Mediante resolución fechada 27 de enero de 1994, esta Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia admitió el recurso de casación en el fondo, interpuesto por el apoderado
judicial del señor RAFAEL GODOY ZAMORANO, contra la sentencia proferida por el Primer Tribunal Superior de Justicia el 18 de octubre de 1993, dentro del proceso
ordinario que le sigue a IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO e INVERSIONES JORHILL, S. A.

Por cumplidas las ritualidades procesales correspondientes, procede esta Superioridad a resolver el presente recurso de casación.

ANTECEDENTES

La demanda que dio origen al presente proceso fue presentada el 18 de octubre de 1985, y quedó radicada en el Juzgado Tercero de Circuito de lo Civil, del Primer Circuito
Judicial de Panamá. La pretensión del demandante, RAFAEL GODOY ZAMORANO, es la siguiente:

"DECLARACIÓN O HECHO QUE SE DEMANDA: Solicito al Señor Juez que mediante sentencia firme y ejecutoriada, bajo los trámites de la acción pauliana o acción
reivindicatoria de dominio se retrotraiga la venta de la finca Nº 31767, inscrita al folio: 274 del tomo: 773, de la sección de la propiedad, Prov. de Panamá, realizada por IVÁN
RODRIGO PONCE FRANCO, en fraude de los legítimos derechos de su acreedor RAFAEL GODOY ZAMORANO, traspaso fraudulento que se realizó a favor de
INVERSIONES JORHILL, S. A., o que en su defecto se condene a los demandados al pago de la suma de B/.27,690.00 (VEINTISIETE MIL SEISCIENTOS NOVENTA
BALBOAS) en concepto de capital, más los intereses, costas y gastos que ocasionen la presente acción." (Fojas 6 y 7).

La primera instancia del proceso finalizó con la sentencia Nº 36 de 15 de abril de 1991, en la cual el Juzgado Tercero de Circuito de lo Civil, del Primer Circuito Judicial de
Panamá, "... NIEGA las pretensiones formuladas por la parte demandante Rafael Godoy Zamorano en el proceso ordinario (ACCIÓN PAULIANA o REIVINDICATORIA DE
DOMINIO) instaurado en contra de los demandados IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO e INVERSIONES JORHILL, S. A." (Foja 117).

No conforme con esa decisión, el apoderado judicial del demandante apeló y, una vez surtidos los trámites correspondientes a la segunda instancia del proceso, fue
confirmada por el Primer Tribunal Superior de Justicia, mediante sentencia de 18 de octubre de 1993.

Contra esta última resolución, el demandante ha interpuesto el presente recurso de casación.

CONTENIDO DEL RECURSO

El recurso de casación es en el fondo y se invocan dos causales.

La primera consiste en "INFRACCIÓN DE NORMAS SUSTANTIVAS DE DERECHO POR ERROR DE DERECHO EN CUANTO A LA APRECIACIÓN DE LA PRUEBA, lo cual
ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la resolución recurrida."

Los motivos que le sirven de fundamento, son los siguientes:

"PRIMERO: La sentencia impugnada no valora adecuadamente las pruebas que constan en autos de fojas 97-104 (sentencias del Juzgado Sexto de lo Civil del Primer
Circuito Judicial de Panamá y Primer Tribunal Superior de Justicia del Primer Distrito Judicial de Panamá), las cuales revelan el perjuicio sufrido por nuestro poderdante y a la
vez la conducta del demandado IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO con aquél.

No valoró el Tribunal de acuerdo a la sana crítica la prueba mencionada.

SEGUNDA: El Primer Tribunal Superior tampoco valoró de acuerdo a la sana crítica el documento que corre a fojas 165 consistente en Certificado de Registro Público sobre la
existencia y bienes de la demandada INVERSIONES JORHILL, S. A. en la cual consta que dicha sociedad desde su constitución sólo ha adquirido la Finca 31767, al igual que
el documento que consta a fojas 167, en la cual se hace constar que la sociedad INVERSIONES JORHILL, S. A. se constituyó el 11 de marzo de 1985 y que JOAQUÍN


PABLO FRANCO es director de la misma.

No valoró el Primer Tribunal Superior dichas pruebas de acuerdo a la sana crítica, de haberlo hecho, la sentencia recurrida habría concluido de que, en efecto, la Sociedad
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INVERSIONES JORHILL, S. A. fue creada con el propósito exclusivo de adquirir la Finca Nº 31767 y con ello, dejar sin realizar el crédito del acreedor RAFAEL GODOY
ZAMORANO.

TERCERO: Tampoco valoró la Sentencia recurrida, de acuerdo a la sana crítica, el grave indicio que consta en autos, consistente en la no contestación de la demanda, por
parte del demandado IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO; de haber apreciado el Primer Tribunal Superior este indicio de acuerdo a la sana crítica aunado a los demás indicios
que constan en autos, habría concluido de que, en efecto, la venta realizada por el demandado IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO a INVERSIONES JORHILL, S. A. se
verificó en fraude de los derechos del acreedor. No valoró adecuadamente el Tribunal dicha pieza.

CUARTO: De haber valorado correctamente las pruebas que obran en autos, analizándolas de acuerdo a la sana crítica, otorgándoles, individual y colectivamente el valor que
la ley le reconoce, la resolución recurrida habría aplicado adecuadamente normas substantivas del Código Civil y en consecuencia habría revocado la sentencia en primera
instancia que absuelve a la parte demandada de los cargos en su contra." (Fojas 190-191).

El recurrente considera que se han violado los artículos 770, 823, 971 y 972 del Código Judicial y el artículo 996 del Código Civil.

La segunda causal expresada es "INFRACCIÓN DE NORMAS SUSTANTIVAS DE DERECHO POR INTERPRETACIÓN ERRÓNEA DE LA LEY SUSTANTIVA QUE HA
INFLUIDO SUSTANCIALMENTE EN LO DISPOSITIVO DE LA RESOLUCIÓN RECURRIDA".

Los motivos que la fundamentan se transcriben a continuación:

"PRIMERO: La sentencia impugnada comete el error de exigir como elemento fundamental para que se acceda a la Acción Pauliana que previamente el acreedor haya
perseguido bienes del deudor para satisfacer su crédito. Se equivoca la sentencia recurrida, ya que la disposición del Código Civil que consagra la figura de la Acción Pauliana
no es clara al exigir como elemento esencial que se acredite la insolvencia del deudor.

SEGUNDO: Es evidente que el texto de la norma del Código Civil que consagra la acción pauliana no es claro, y que el Tribunal Superior debió aplicar las normas que en
cuanto a interpretación de las leyes consagra el Código Civil.

Debió recurrir el Tribunal a la verdadera intención o espíritu de la disposición, de haberlo hecho, se habría percatado de que, en efecto, no es requisito para configurar la
Acción Pauliana que se compruebe la insolvencia previa del deudor.

Se equivoca la sentencia recurrida al interpretar el texto de la disposición que consagra la Acción Pauliana en nuestro Código Civil." (Fojas 195-196).

Las disposiciones legales que estima han sido violadas, son los artículos 996 y 9 del Código Civil.

POSICIÓN DE LA SALA

La primera causal invocada es el error de derecho en la apreciación de la prueba. Las pruebas que el recurrente alega fueron mal apreciadas son, en primer lugar, la sentencia
proferida por el Juzgado Sexto del Circuito de Panamá, Ramo Civil, el 7 de octubre de 1986, mediante la cual se condenó al señor IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO a
pagarle a RAFAEL GODOY ZAMORANO, la suma de B/.39,902.00, en concepto de capital, costas, gastos e intereses. (Fojas 97-100). En segundo lugar, la sentencia
proferida por el Primer Tribunal Superior de Justicia el 8 de enero de 1988, que confirmó la decisión anterior. (Fojas 101-104).

Según el recurrente, las citadas pruebas ponen de manifiesto el perjuicio sufrido por el señor RAFAEL GODOY ZAMORANO y la conducta fraudulenta de los demandados.

La Sala estima que el argumento del Tribunal Superior en relación con estas pruebas se ajusta a derecho, toda vez que las mismas no demuestran que la venta de la finca Nº
31767 que se pretende revocar, hubiere sido realizada en fraude del recurrente. Estas pruebas demuestran que, efectivamente, el señor IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO le
adeuda al señor RAFAEL GODOY ZAMORANO el monto que se determinó en las sentencias que se reputan como mal apreciadas. Sin embargo, no comprueban que la venta
que hiciera el señor IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO a la sociedad INVERSIONES JORHILL, S. A., se hubiere realizado con el objeto de no satisfacer el derecho que le
corresponde al recurrente, en virtud de las sentencias arriba citadas.

Por otra parte, es preciso señalar que la acción pauliana que pretende hacer valer el señor RAFAEL GODOY ZAMORANO, se encuentra regulada en el artículo 996 del
Código Judicial que establece lo siguiente:

"ARTÍCULO 996. Los acreedores, después de haber perseguido los bienes de que esté en posesión el deudor para realizar cuanto se les debe, pueden ejercitar todos los
derechos y acciones de éste con el mismo fin, exceptuando los que sean inherentes a su persona; pueden también impugnar los actos que el deudor haya realizado en fraude
de su derecho."

Del texto transcrito se colige que para ejercitar este tipo de acción, esto es, la acción pauliana, el acreedor debe, en primer lugar, intentar satisfacer el crédito que posee por
otros medios; esto es, persiguiendo los bienes que tiene en propiedad el deudor. En el caso que nos ocupa, el recurrente no aportó ninguna prueba al proceso; de manera que
no existe evidencia alguna de que éste haya tratado de cobrar la suma de dinero que le adeuda el señor IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO.

En vista de lo anterior, se descarta este primer cargo.

El segundo error de apreciación que se le señala a la sentencia de segunda instancia, se refiere a las certificaciones expedidas por el Registro Público de la Propiedad,
consultables a fojas 165 y 167, donde se hace constar que la sociedad denominada INVERSIONES JORHILL, S. A. se encuentra inscrita desde el 11 de marzo de 1985;
quiénes son sus suscriptores y, además, que dicha sociedad es la propietaria de la finca Nº 31,767 desde el 26 de noviembre de 1985. El recurrente alega que estos hechos
comprueban que la sociedad INVERSIONES JORHILL, S. A., fue creada con el único propósito de adquirir la finca Nº 31,767 en fraude del señor RAFAEL GODOY
ZAMORANO.

La Sala no encuentra error alguno en la apreciación de dichas certificaciones, ya que como bien señaló el Tribunal Superior en la sentencia atacada, las pruebas en cuestión
"... por sí solas no acreditan los presupuestos necesarios para acceder a la acción solicitada." (Fojas 187).

Por último, el recurrente alega que la no contestación de la demanda por parte del señor IVÁN RODRIGO PONCE FRANCO, constituye un indicio grave de que la venta
realizada por este señor a la sociedad INVERSIONES JORHILL, S. A., se verificó en fraude de los derechos del señor RAFAEL GODOY ZAMORANO.

Si bien es cierto que el artículo 673 del Código Judicial establece que si el demandado no contesta la demanda dentro del término del traslado, el Juez tomará como un indicio
en su contra la falta de comparecencia, este hecho no constituye prueba de que el demandado, en este caso, haya cometido el fraude que le imputa el recurrente, ya que en
consonancia con el artículo 773 de ese mismo Código, las partes deben probar los hechos o datos que constituyen el supuesto de hecho de las normas que les son
favorables, lo que significa que el demandante recurrente debió presentar pruebas que comprobaran el fraude que le endilga a los demandados y no lo hizo, por lo que no son
suficientes los indicios que argumenta.

En mérito de lo expuesto, se descarta la primera causal de fondo.

La segunda causal invocada es la de interpretación errónea. Según el recurrente, el artículo 996 del Código Judicial que consagra la acción pauliana no es claro, por lo que el
Tribunal Superior lo interpretó erróneamente, al considerar que dicha disposición exige como elemento esencial de dicha figura, que se acredite la insolvencia del deudor.

La sentencia atacada, en su parte pertinente, señaló lo siguiente:

"... De la disposición comentada se deduce que para ejercer la acción indicada (pauliana o revocatoria), se requiere que previamente el acreedor haya perseguido bienes del
deudor para satisfacer su crédito, y que el acto que se pretende revocar se haya hecho en fraude de su derecho ...

Entendemos entonces que corresponde al acreedor (parte actora) acreditar la insolvencia del deudor, la cual debe provenir del acto que se desea revocar, o sea, de la venta
de la finca Nº 31676 (sic) mencionada, pues asimismo entendemos que esta acción es subsidiaria en la medida que se puede recurrir a ella cuando no pueda obtener el pago
de su crédito por otros medios." (Fojas 179 y 180).

La Sala estima que no hubo interpretación errónea del artículo 996 del Código Judicial, toda vez que, efectivamente y como se señaló anteriormente, para que proceda la
acción pauliana, es preciso que el acreedor haya intentado satisfacer su crédito con los bienes que se encuentran en posesión del deudor. Únicamente cuando no haya
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logrado su propósito por estos medios, por razón de la insolvencia del deudor, el acreedor puede impugnar los actos que éste haya realizado en fraude de su derecho; fraude
que debe ser probado por la persona que lo alega, para que pueda prosperar la acción pauliana.

En virtud de que tampoco prospera esta segunda causal, la Sala debe descartarla y, con ella, el presente recurso de casación.

En consecuencia, LA CORTE SUPREMA, SALA DE LO CIVIL, administrando Justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia proferida
por el Primer Tribunal Superior de Justicia, el 18 de octubre de 1993, en el proceso ordinario propuesto por el señor RAFAEL GODOY ZAMORANO contra IVÁN RODRIGO
PONCE FRANCO e INVERSIONES JORHILL, S. A.

Las costas de casación se fijan en doscientos cincuenta balboas (B/.250.00) solamente.

Notifíquese.

(fdo.) RAFAEL A. GONZÁLEZ

(fdo.) ELOY ALFARO DE ALBA

(fdo.) JORGE FÁBREGA PONCE

(fdo.) SONIA F. DE CASTROVERDE

Secretaria

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