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ESTUVE TANTO TIEMPO ALLÁ,

QUE AHORA ESTOY ACÁ


Sebastián Calfuqueo Aliste

Galería PANAM
Riquelme 586, Santiago de Chile. Del 9 de Diciembre de 2017 al 7 de enero de 2018.
las fronteras afeminadas de una indiecita champurria femeninas, subrayando otra vez más lo insoportable y fatal que son estas para
una cultura masculinizada. Caupolicán, líder mapuche, hábil estratega y lucha-
En el año 1992, Gloria Anzaldúa, escritora lesbiana y chicana, acuñó el concepto dor contra los colonizadores españoles, que murió empalado en una pica, atrave-
de "autohistoria" para comprender el trabajo de distintos artistas visuales que sado todo su cuerpo desde el ano hasta la boca por una estaca, había mostrado
vivían y producían su arte, en gran parte pictórico, en la frontera entre Estados previamente su gallardía y masculinidad sosteniendo un gran tronco por días
Unidos y México. La autohistoria es una narración personal que busca, con la completos de manera pública hasta ser declarado Toqui. En esta oportunidad
potencia de la autobiografía y las tecnologías del yo, una manera de profundizar y en contraposición a una victoria masculina, Sebastián posa con sus deseos
en las experiencias personales que representan la cultura y el espíritu de los de travestismo en espacios públicos con este tronco ahuecado, con sus tacos
pueblos que viven entre fronteras. Muchos años después, en esta isla al sur del multicolores y desde lugares icónicos de la ciudad como el parque araucano, el
mundo, en este otro paisaje fronterizo, Sebastián Calfuqueo, artista habitante colegio emblemático de hombres, el cerro Huelén o el matadero Franklin con el
de fronteras sexuales y territoriales, indiecieta champurria, paria de las visua- deseo de hacer una pequeña interferencia afeminada del espacio público, ese
lidades mapuches en esta muestra “estuve tanto tiempo allá, que ahora estoy que aún conlleva el peligro de muerte para las disidencias sexuales. Esta expo-
acá” nos presenta un trabajo que demarca una frontera y también, una historia sición, además de profundizar en las huellas que quedan de una homofobia que
personal de sincretismos y bastardismos sexuales y raciales. goza de buena salud y de muchos adeptos, construye una poética de la cultura
Las fotografías, el video y la performance con las que se nos presenta esta ex- popular para entrar en los códigos del insulto y poner la cuerpa a la intemperie
posición no se contienen en metaforizar los insultos que desde siempre hemos de la violencia.
recibido los homosexuales “finos de la pluma” como gustaban llamarnos los En una acepción más sentimental, la palabra “homofobia” puede significar el
anarquistas de inicios de siglo. Al igual que en trabajos anteriores, en esta expo- miedo a volver a casa (“homo=home/fobia= miedo”) porque esa casa y esa fami-
sición hay un ánimo afiebrado que busca poner en evidencia el amaneramiento lia y esa raza muchas veces nos rechaza y expulsa en un autoexilio sexual dolo-
y feminización con el que crecimos las cuerpas disidentes signadas biológica- roso. “Estuve tanto tiempo allá, que ahora estoy acá” nos habla de la salida de
mente como varones. Todo esto para mostrar cómo la diferencia de los sexos esa casa familiar, de un travestismo crítico, de un compromiso con lo femenino,
sigue menospreciando a lo femenino como algo inferior o abyecto. Sebastián de un “acá” sobreviviente y repuesto.
Calfuqueo comprende en cada trabajo que realiza, desde las esculturas, pasando En un contexto de corrección política, de una suerte de desaparición de la homo-
por los videos, las investigaciones e instalaciones, que aquello que pensamos sexualidad como agente contaminante y desestabilizador en pos de un acomodo
como propio o autobiográfico, es siempre una negociación colectiva entre la ima- legislativo, de una cultura homo-nacionalista del respeto, la mesura y la mascu-
gen que construyen los otros y el modelaje que, como en una escultura, realizas linidad de un estilo de vida entregado a la imitación de la blancura primermun-
personalmente de esa imagen. Ahí, las técnicas artísticas, el esculpir, el hornear dista, este trabajo viene a recordarnos que siempre habrán artistas que como
las piezas, poner el cuerpo en el espacio público, la fotografía, el maquillaje, las Sebastián Calfuqueo no se agotan de atacar la diferencia sexual, de alertar
vestimentas desclasificadas y la pose sirven como el desbancamiento de un arte sobre la heterosexualización del mundo y poner en jaque los valores burgueses
que busca una manifestación colectiva de su autohistoria de mapuche urbano y de la familia y el orden público.
feminista, presentada como un nombre por construir, tal como nos dice en “Mi- Las fronteras son siempre lugares que imponen conflictos idiomáticos y de tra-
llaray Calfuqueo Aliste: Nombre para un posible nacimiento”. ducción. Sebastián Calfuqueo, en “Estuve tanto tiempo allá, que ahora estoy
¿Qué ocurre con los mestizos que fuimos educados para mirar a la raza con pu- acá” nos traduce su frontera de rebeldía sexual y mapuche en troncos huecos
dor, el sexo como enemigo y la identidad como un camino del cual no desviarse?. y tacos multicolores, en poses travestis que nos recuerdan a lesbianas mascu-
Desde “you will never be a weye” performance sobre cómo se sostiene un es- linas, en “autohistorias” champurreadas para decirnos que su compromiso de
queleto champurria o bastardo con el neoliberalismo de columna vertebral, Se- afeminamiento y transgresión artística ya se quedó de este lado, del lado de acá.
bastián nos presentó su vocación de díscola irrespetuosa contra toda cultura
que magnifique lo masculino como orgullo inclusive dentro del mundo mapuche.
Este trabajo visual, Sebastián Calfuqueo nos recuerda que cuando nos volvemos
Jorge Díaz
blandos, cuando nos “ahuecamos” como el tronco que sostiene en el video “Alka Biólogo feminista y activista de la Disidencia Sexual
Domo” en cita irónica a Caupolicán, pasamos a ser superficies penetrables y Diciembre de 2017.