Вы находитесь на странице: 1из 15

ESTÉTICA

Estética es la disciplina que investiga las condiciones de lo bello en el arte y en la naturaleza. Es la manera
particular de entender el arte o la belleza. La palabra estética proviene del griego aisthetikós que significa
susceptible de ser percibida por los sentidos.

La terminología estética hace referencia a la apariencia exterior de una persona o cosa desde el punto de lo
bello.

Así mismo, la palabra estética se puede usar para referirse a las diferentes acciones con el fin de lograr la
belleza corporal, en este grupo está incluido tratamientos quirúrgicos, medicina estética, cirugía estética, así
como la cirugía dental que es un conjunto de tratamientos para solucionar problemas relacionados con la
salud bucal y mejorar la sonrisa. Actualmente, existen muchas clínicas estéticas y doctores especializados en
esta área para que las personas puedan cambiar su aspecto exterior y lograr cumplir sus expectativas y
deseos.

Existen valores estéticos que son los juicios de valores sobre el aspecto de un objeto y qué emociones
provoca. Algunos valores estéticos son la elegancia, lo sublime, lo trágico, entre otros.

BELLEZA

La belleza está asociada a la hermosura. Se trata de una apreciación subjetiva: lo que es bello para una
persona, puede no serlo para otra. Sin embargo, se conoce como canon de belleza a ciertas características
que la sociedad en general considera como atractivas, deseables y bonitas.

La concepción de belleza puede variar entre distintas culturas y cambiar con los años. La belleza produce un
placer que proviene de las manifestaciones sensoriales y que puede sentirse por la vista (por ejemplo, con
una persona que es considerada atractiva desde el punto de vista físico) o el oído (al escuchar una voz o una
música agradable). El olfato, el gusto y el tacto, en cambio, no están relacionados con la belleza.

Más allá de la manifestación sensorial, es posible considerar algunas cosas abstractas y conceptuales como
bellas. Una reflexión moral puede ser destacada como un texto bello: lo que importa en este caso es qué se
dice y no cómo se dice (es decir, la belleza no está en el papel o en la pantalla de la computadora).

Uno de los cánones de belleza más extendido es la armonía. Los seres humanos tienden a considerar que la
armonía y las proporciones adecuadas son deseables.

Lo opuesto a la belleza es la fealdad, que no causa placer sino descontento y genera una percepción negativa
del objeto en cuestión.

ARTE

El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para
expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario. Mediante recursos plásticos,
lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones.

La historia indica que, con la aparición del Homo Sapiens, el arte tuvo una función ritual y mágico-religiosa,
que fue cambiando con el correr del tiempo. De todas formas, la definición de arte varía de acuerdo a la época
y a la cultura.

Con el Renacimiento italiano, a fines del siglo XV, comienza a distinguirse entre la artesanía y las bellas artes.
El artesano es aquel que se dedica a producir obras múltiples, mientras que el artista es creador de obras
únicas.

Precisamente es en el Renacimiento Italiano donde encontramos una de las etapas más importantes de la
Historia del Arte tanto por los magníficos artistas que en ella trabajaron como por las sorprendentes obras que
los mismos acometieron y que hoy son alabadas en todo el mundo.
Así, por ejemplo, tendríamos que destacar a figuras de la talla de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Donatello,
Tiziano o Rafael. Y en cuanto a trabajos destacaríamos, por ejemplo, “La Gioconda”, “La Capilla Sixtina”,
“Gattamelata”, “Venus de Urbino” y “Los desposorios de la Virgen” respectivamente.

La clasificación utilizada en la Grecia antigua incluía seis disciplinas dentro del arte: la arquitectura, la danza,
la escultura, la música, la pintura y la poesía (literatura). Más adelante, comenzó a incluirse al cine como el
séptimo arte. También hay quienes nombran a la fotografía como el octavo arte (aunque suele alegarse que
se trata de una extensión de la pintura) y a la historieta como el noveno (sus detractores indican que es, en
realidad, un puente entre la pintura y el cine). La televisión, la moda, la publicidad y los videojuegos son otras
disciplinas que, en ocasiones, son consideradas como artísticas.

MÚSICA

Es más fácil sentirla y reproducirla que explicarla o definirla. Todos entendemos qué es la música, pero
¿cuántos pueden poner en palabras cuáles son sus características esenciales o aquello que le da sentido?

El término música tiene su origen del latín “musica” que a su vez deriva del término griego “mousike” y que
hacía referencia a la educación del espíritu la cual era colocada bajo la advocación de las musas de las artes.

Puede decirse que la música es el arte que consiste en dotar a los sonidos y los silencios de una cierta
organización. El resultado de este orden resulta lógico, coherente y agradable al oído.

Ejemplos de oraciones que incluyen esta palabra: “La maestra de música me felicitó por mis avances con la
guitarra”, “Amo escuchar música: no puedo trabajar sin ella”, “Gasto buena parte de mis ingresos en música,
ya sea en entradas a conciertos o en discos”.

Existen diversos principios que permiten llevar a cabo esta organización de los sonidos y silencios. La
armonía, la melodía y el ritmo, por citar tres elementos, son cuestiones que deben tenerse en cuenta a la hora
de generar música.

Lo que hace un músico, ya sea profesional, aficionado o hasta improvisado, es tratar de generar alguna
sensación en el oyente. La creación musical estimula la percepción del ser humano y puede desde entretener
a la persona hasta aportarle algún tipo de información.

Cuando un cuerpo vibra, produce un movimiento que modifica la presión y se transmite en el aire, pudiendo
ser captado por el oído. Eso es, ni más ni menos, que un sonido. Cuando no hay sonido, nos encontramos
con el silencio (que, a diferencia de lo que uno podría pensar, nunca puede ser absoluto debido a la existencia
de la atmósfera).

La música, en definitiva, consiste en combinar sonidos y silencios. Los sonidos, a su vez, pueden ser infinitos,
ya que es posible trabajar con innumerables variaciones de duración, intensidad, altura o timbre.

La música es un arte que acompaña la vida del ser humano desde los comienzos de la historia. Según
explican ciertas teorías su origen tuvo lugar a partir de intentar imitar los sonidos que existían en la naturaleza
y sonidos provenientes de la parte interna del ser humano, como el latido del corazón. Los descubrimientos
que se han hecho en torno a este arte demuestran que ya existían conceptos de armonía en la música de la
prehistoria.

Con el paso del tiempo se desarrollaron cientos de teorías para explicar el sentido de la música, lo que nadie
puede explicar con certeza es qué tienen los sonidos que pueden tocarnos el sistema nervioso y
emocionarnos a puntos que ninguna otra cosa puede hacerlo. La música tiene por ende mucho de misterio, de
magia, y presenta para nosotros un mundo que no somos totalmente capaces de comprender pero al que
llegamos una y otra vez de forma irremisible.

Componentes esenciales del Proceso de la Comunicación

En la práctica, los componentes fundamentales que intervienen en el proceso de comunicación se


corresponden con:
- El emisor (hablante): Elabora el mensaje con una intención, desarrolla la idea que desea transmitir, la
planifica y la proyecta de acuerdo a su propósito y codifica la información usando símbolos cuyos significados
coinciden con los del receptor.

- El receptor (oyente): Recibe la información o mensaje, lo descodifica, lo interpreta y lo convierte en


información significativa. También recibe el nombre de destinatario.

- El mensaje: Conjunto de signos que comunican algo, es el contenido de la comunicación.

- El canal: Es el medio por el que se transmite el mensaje. Según la selección que haga el emisor puede
ser: teléfono, correo electrónico o postal, memorando, mediante la palabra oral o escrita. Nótese que la
riqueza del canal depende de las facilidades que proporciones para utilizar muchas vías de manera
simultánea (palabras, gestos, posturas, etc.) y la retroalimentación inmediata, verbal y no verbal. La
comunicación cara a cara constituye el canal de mayor riqueza, porque permite la mayor cantidad de
información durante el acto comunicativo, mientras que los medios escritos de carácter impersonal como los
boletines o informes generales tienen menor cantidad de matices. En dependencia del tipo de mensaje el
emisor seleccionará el canal: un mensaje rutinario y claro admite canales de poca riqueza, pero un mensaje
complicado y ambiguo es susceptible de ser mal interpretado, por lo que requiere el empleo de los canales
más ricos.

- El ruido: Conjunto de factores no planificados que pueden interrumpir o interferir en la correcta


interpretación del mensaje.

- La retroalimentación: Es el proceso inverso que expresa la reacción que sobre el receptor provocó el
mensaje enviado por el emisor, y da a conocer como este ha revelado el sentido de la información recibida, es
decir si el mensaje logró el efecto deseado.

Lenguaje

El lenguaje es el sistema a través del cual el hombre o los animales comunican sus ideas y sentimientos, ya
sea a través del habla, la escritura u otros signos convencionales, pudiendo utilizar todos los sentidos para
comunicar.

El término lenguaje es de origen latín lingua.

El ser humano emplea un lenguaje complejo que expresa con secuencias sonoras y signos gráficos. Los
animales, por su parte, se comunican a través de signos sonoros y corporales, que aún el hombre no ha
podido descifrar, y que en muchos casos distan de ser sencillos.

El lenguaje es estudiado por:

 la lingüística: ciencia que se dedica al estudio del lenguaje, y


 la filogenia: que se encarga de estudiar la evolución histórica de una lengua.

El primer lenguaje, la primera lengua o el primer idioma que aprende se llama lengua materna y una lengua
extranjera es una lengua diferente de la lengua materna de una persona.

Existen otros tipos de lenguaje, como:

 el lenguaje político, es la forma en la que se comunican los políticos y la política;


 el lenguaje científico, es la forma en la que se comunican los científicos y la ciencia;
 el lenguaje musical, es la forma en la que se comunica música, utilizando pentagramas, figuras,
ritmos, acordes, melodías, escalas, modos, entre otros.

Lengua

Una lengua es un sistema de comunicación verbal y escrito, dotado de convenciones y reglas gramaticales,
empleado por las comunidades humanas con fines comunicativos. Usualmente, está basada en símbolos
sonoros, pero también puede estar constituida únicamente por signos gráficos. Como tal, la palabra proviene
del latín lingua.

La lengua es el objeto de estudio de la ciencia lingüística, que es la disciplina encargada de estudiar, analizar
y teorizar el conjunto de reglas y principios que interactúan en el funcionamiento de la lengua considerada
como sistema, así como de los procesos comunicativos que tienen lugar gracias a ella.

Dependiendo de su estructura, una lengua puede ser clasificada como flexiva, cuando altera las palabras
según la función que estas cumplan dentro de la oración (por ejemplo, el latín, el alemán), o inflexiva, cuando
las palabras no sufren en ningún caso (o prácticamente en ninguno) alteración en su estructura morfológica
(por ejemplo, el inglés).

También podemos considerar las lenguas según la relación de filiación que tengan con otras en el proceso de
evolución de las lenguas. En dicho caso, por ejemplo, la lengua madre del español y del resto de las lenguas
romances vendría a ser el latín, mientras que aquellas lenguas que se derivan de un tronco común, como el
italiano, el francés y el portugués, vendrían a ser lenguas hermanas del español.

Por otro lado, una lengua también puede definirse según el tipo de relación que con ella tenga el individuo que
la habla: puede ser materna, nativa o natal para aquel que la ha aprendido durante su infancia y que la utiliza
de manera natural como su instrumento de comunicación y de pensamiento, o puede ser una lengua segunda
o adquirida, cuando se trata de una lengua que se ha aprendido posteriormente a la lengua materna para
aumentar las competencias lingüísticas del individuo.

Por su parte, existen lenguas que se han creado a partir de la mezcla de dos o más lenguas, y que sirven para
intercomunicar a dos o más comunidades de lenguas nativas distintas. Tal es el caso de las lenguas francas o
vehiculares.

Finalmente, una lengua puede clasificarse según el uso y la importancia que tiene entre una comunidad de
hablantes. En este sentido, se considerará una lengua como viva cuando es actualmente hablada por una
comunidad de personas, mientras que se la tendrá como lengua muerta cuando no sea hablada en ningún
país, nación o comunidad humana.

Lengua, por otro lado, también puede referirse específicamente al órgano muscular situado en la boca, cuyas
funciones son la gustación, la deglución y la articulación y modulación de sonidos que sirven al habla y la
comunicación.

Habla

El habla es la realización de una lengua, es decir, el acto individual por medio del cual una persona hace uso
de una lengua para poder comunicarse, elaborando un mensaje según las reglas y convenciones gramaticales
que comparte con una comunidad lingüística determinada. La palabra proviene, como tal, del latín fabŭla.

El habla es el medio oral de comunicación entre los seres humanos. En este sentido, supone la
materialización individual de los pensamientos de una persona y, por ende, la manera específica en que cada
individuo hace uso de su lengua para expresarse y mostrar quién es.

Como tal, el habla se compone fundamentalmente de los siguientes elementos: la articulación, que es la
realización de los sonidos de la lengua; la voz, que es el uso de nuestras cuerdas vocales y nuestra
respiración para producir sonidos, y la fluidez, que es el ritmo con que hablamos.

Por otro lado, como habla también denominamos la facultad de hablar. Por ejemplo: “El loro puede decir
algunas palabras, pero no tiene habla”.

Habla también puede referirse a la acción de hablar: “Cuando le dieron la noticia, se quedó sin habla de la
emoción”.
Asimismo, como habla también se designa una manera especial de hablar: “Tenía el habla típica de los
porteños”.

LOS NIVELES DE ANALISIS LINGUISTICOS

La lengua es un sistema de signos lingüístico perfectamente estructurado mediante un conjunto de relaciones


de dependencia.

Todos los signos que componen a lengua son interdependientes gracias al valor que posee cada signo y que
es el resultado de su o posición con otro u otros signos.

Así, por ejemplo, la señal de femenino tiene valor o significado por su oposición al masculino entre “niño” y
“niña”; las palabras “capa” y “casa”son distintas en tanto que hay oposición fonológica los fonemas /p/ y /s/; La
palabra “silla” adquiere significado en tanto que existe una oposición léxica respecto a “taburete”, “sofá”, “
sillón”; y la oración“¿Has estu diado Lengua? Adquiere cierto significado

Interrogativo en tanto que se opone a la oración“Has estu diado Lengua” pues poseen distinta entonación, etc.

En consecuencia, la lengua se estructura en un sistema dividido en distintos niveles.

Son estos:

1.NIVEL FÓNICO:

Este nivel estudia los fonemas,que son las unidades lingüísticas mínimas carentes de significado.

Son la imagen mental del sonido,los cuales constituyen un conjunto de rasgos distintivos capaz de diferenciar
palabras gracias a las relaciones de oposición que establecen entre sí: /c/-/a/-/s/-/a/.

Los fonemas y los sonidos son las unidades deestudio de la Fonología y de la Fonética, respectivamente.

El sistema fonológico español está constituido por 24 fonemas, que forman dos subsistemas, el vocálico y el
consonántico. Los rasgos distintivos de las vocales son su localización y su abertura. Los rasgos distintivos de
las consonantes son el punto de articulación, el modo de articulación y la vibración o no de las cuerdas
vocales. No existe correspondencia entre fonemas y letras. A sí, por ejemplo,al fonema/b/le corresponden las
letras“b” y “v”; la letra “h” no corresponde a ningún fonema y la letra “x” corresponde a dos fonemas /ks/.

2.NIVEL MORFOLÓGICO:

Se encarga del estudio de los monemas, que son las unidades mínimas lingüísticas con significado. De su
estudio se encarga la Morfología.

Recordemos que se dividen en lexemas, que aportan significado léxico, y morfemas, que aportan significado
gramatical. Dentro de éstos los hay libres (si componen ellos solos una palabra, por ejemplo los
determinantes) y trabados, cuando van forman do una palabra. A su vez, dentro de éstos,tenemos prefijos (si
van delante del lexema), su fijos y de sinencias (que van detrás; las desinencias informan de valores
gramaticales como género,número,persona o desinencias verbales).

Ej:Ros-al (ros=lexema;al=sufijo); in-quiet-as (in=prefijo; quiet=lexema;as=desinencias)

3.EL NIVEL LÉXICO-SEMÁNTICO:

Su objetivo son las palabras, en tanto que unidades independientes con significado. Su estudio pertenece a la
Semántica. Relacionada con ella está la Lexicografía, encargada del proceso de elaboración de los
diccionarios. La unidad de la Semántica son los semas o rasgos semánticos de las palabras.

4.EL NIVEL SINTÁCTICO:

Su objetivo es el estudio de de las oraciones y de las funciones de los elementos que las integran.
La Sintaxis es la encargada de su análisis. La unidad sintáctica es el sintagma, es decir, la palabra o conjunto
de palabras que tiene una determinada función sintáctica en la oración (sujeto, atributo, complemento directo,
complemento indirecto, su plemento, etc.) Hay quienes esta blecen distinciones entre otras unidades
sintácticas como la frase (palabra o conjunto de palabras con sentido completo que carecen de la estructura
sujeto-predicado,

ej.

¡Ayuda!) y la oración (unidad sintáctica con estructura gramatical desujeto-predicado,

ej. Necesito ayuda

5. EL NIVEL DISCURSIVO:

Analiza el funcionamiento de los elementos lingüísticos en el proceso de la comunicación. Sus unidades son
el enunciado (conjunto de palabras que el hablante utiliza para alcanzar un objetivo comunicativo completo) y
el texto (unidad máxima e comunicación, formado por uno o varios enunciados y con significado completo)
entendidos desde el punto de vista de la Pragmática, es decir, en sit uaciones reales de la comunicación en
las que hay que tener en cuenta la significación de otros agentes del contexto como pueden ser los silencios,
la situación,los agentes, el conocimiento del código,etc. Que pueden aportar significación relevante al texto en
sí. Las palabras mantienen con las de más dos tipos de relaciones:

a. Paradigmáticas:

Entre ellas y otras que podrían aparecer en aquel punto de la oración porque pertenecen al mismo paradigma.
Por relaciones paradigmáticas, la palabra novela podría ser sustituida por comedia, tragedia, cuento, leyenda,
etc. Y se mantendría una secuencia se míticamente aceptable.).

Sintagmáticas:

Con las palabras que aparecen junto a ella en la oración. Se trata de relaciones de coordinación,
concordancia. A sí, el núcleo de un sintagma librero exige un determinante masculino singular y un adjetivo
del mismo género y número si a parecieran. El valor de cada palabra depende de las relaciones sintagmáticas
y paradigmáticas, es decir, del contexto en el que se hallen. Con esto enlazamos con la primera idea del tema,
que es que el lenguaje verbal es un complejo sistema de signos cuya significación reside en la o posición, las
relaciones y la interdependencia

MORFEMA

Lo primero que tenemos que establecer acerca del término morfema es que tiene su origen etimológico en el
griego. Así podemos comprobar claramente que emana del griego morfema que a su vez está compuesto de
dos partes perfectamente establecidas. De esta manera, por un lado está el vocablo morfe, que puede
traducirse como “forma”, y por otro lado nos encontramos con el sufijo –ma, que es equivalente a “resultado
de la acción”.

Morfema es, en el campo de la lingüística, la unidad mínima analizable que posee significado gramatical. Por
ejemplo: yo, no, le.

El morfema, por lo tanto, es un monema dependiente capaz de expresar significado. Cuando se encuentra
unido a un lexema (monema no-dependiente), el morfema es la referencia.

Podría decirse que el morfema es la parte variable de una palabra, que está compuesta, desde el punto de
vista gramatical, por morfemas y lexemas. El morfema aporta el valor gramatical y está siempre asociado al
lexema, que tiene valor semántico. Tanto el morfema como el lexema pueden descomponerse en fonemas,
las unidades mínimas de la fonología que no tienen significado (ya sea gramatical o semántico).

Es habitual que se hable de lo que son morfemas gramaticales. Estos podemos establecer que se pueden
dividir en tres grandes grupos. Así, en concreto, nos topamos con los siguientes:
Morfemas de género. Son aquellos que, como su propio nombre indica, nos sirven para saber si la palabra en
cuestión que tenemos ante nosotros está en masculino o en femenino.

Morfemas de número. En su caso, lo que hacen es servirnos para saber si un vocablo se encuentra en
singular o bien en plural.

Desinencias. Bajo dicho nombre se encuentran los morfemas que se añaden al lexema de los verbos y que
nos sirven para indicarnos tanto la persona como el tiempo, el modo o el número.

Entre los morfemas, pueden distinguirse varios tipos de acuerdo a la forma en que se unen a la palabra. Los
morfemas independientes o morfemas clíticos son aquellos que admiten una cierta independencia fonológica
respecto al lexema (como las preposiciones, las conjunciones y los determinantes).

Los morfemas dependientes o morfemas ligados, en cambio, siempre están unidos a otro monema para
completar su significado. Existen dos subtipos de morfemas dependientes: los derivativos (que añaden
matices al significado y actúan en diferentes campos semánticos) y los flexivos (señalan los accidentes y las
relaciones gramaticales).

Los morfemas dependientes derivativos, por otra parte, pueden ser clasificados en prefijos (se anteponen al
lexema), infijos (no tienen contenido semántico) o sufijos (se posponen al lexema).

Los morfemas libres, por último, son aquellos que pueden aparecer como palabras independientes. Por
ejemplo: luz, mar, paz, flor, sol.

Además de todo ello tenemos que exponer que existe un colectivo que se llama Morfema. Concretamente se
trata de un grupo de teatro, procedente de las Islas Canarias, que lleva a cabo la puesta en escena tanto de
obras dirigidas a un público más infantil como de otras para los adultos. Más exactamente representan los
siguientes espectáculos: “Lazarillo de Tormes”, “Patito Feo”, “Cantos Canarios”…

PREFIJO

El término latino “praefixus”, que puede traducirse como “sobre puesto”, es la palabra de la que deriva el
actual “prefijo” que ahora vamos a proceder a analizar. En concreto, aquella se encuentra conformada por dos
partes diferenciadas: “pre”, que es equivalente a “antes”, y el verbo “figere”, que es sinónimo de “fijar”.

Un prefijo es un afijo, un elemento gramatical que se adhiere a un término para cambiar su significado. En el
caso de los prefijos, se anteponen a la palabra que se desea modificar. Los sufijos, en cambio, son los afijos
que se colocan al finalizar la palabra.

El prefijo, por lo tanto, es un afijo antepuesto que crea una palabra derivada. De esta manera, el prefijo inter
se puede sumar a un término para especificar que se encuentra entre medio de algo. Por ejemplo: intermedio,
intercomunicador (“Quiero la caja de tamaño intermedio”, “Tenemos que llamar al departamento técnico: el
intercomunicador no funciona”.

En nuestra lengua, existen numerosos prefijos, la mayoría de ellos con origen en el latín o el griego. Algunos
indican un número o una cantidad, como cuadri o penta (“El boxeador británico subió al cuadrilátero y escuchó
una ovación”, “No sé dónde ubicar la clave de sol en el pentagrama”).

Otros prefijos revelan negación u oposición: ese es el caso de des o dis (“Tuviste muchos desaciertos en el
último año como para pretender un ascenso”, “El gerente quedó disconforme con el proyecto que le
presentamos”).

Muchos son los tipos de prefijos que existen en castellano. No obstante, podemos clasificarlos en tres grandes
grupos:

• Por su origen. En este caso, dentro de dicha agrupación lo habitual es que nos encontremos con dos
conjuntos fundamentalmente, los que emanan del latín y los que lo hacen del griego. Entre los más habituales
que proceden del latín se encuentran “ante-“, “con-“, “contra-“, “des-“ o “hemi-“. En el caso de los prefijos más
frecuentes que derivan del griego están “anti-“, “epi-“, “hiper-“, “hipo-“, “macro-“ o “meta-“, entre otros muchos
más.
• Por su posición. En esta modalidad nos encontramos con dos grandes grupos diferenciados: los que
directamente se integran o superponen con la palabra a la que “acompañan” o los que se colocan de manera
separada delante de aquella.

• Por sus señas de identidad. Dentro de esta gran clasificación, hay dos grupos: los prefijos y los
prefijoides.

Cabe destacar que los prefijos se escriben unidos a la palabra que modifican, sin guión. Es decir: se debe
escribir “reproducir” y no “re-producir”. Existen, de todos modos, algunas excepciones. Una de ellas indica que
los prefijos pueden unirse con guión a aquellos términos que se escriben o que se inician con mayúsculas
(“Era un abogado mediocre en su vida pre-FIFA”, “Atentado de un grupo anti-Mercosur causa dos muertos”).

Prefijo, por último, es el número o código que indica la zona con la cual se pretende entablar una
comunicación por vía telefónica: “El prefijo de la ciudad de Buenos Aires es 11”.

De esta manera, cualquier persona que quiera llamar vía telefónica a otra que no se encuentra dentro de su
provincia o de su país es imprescindible que, antes de marcar el número de aquella, proceda a hacer lo propio
con el prefijo de la urbe o nación donde reside con quien desea ponerse en contacto.

SUFIJO

El vocablo latino suffixus derivó en sufijo, un concepto que se emplea en la gramática para nombrar al afijo
que se añade en el final de una palabra. Un afijo, por su parte, es una secuencia lingüística que altera el
significado de un término.

Los sufijos, por lo tanto, son afijos que se posponen, a diferencia de los prefijos (que se ponen por delante de
la palabra). Esto quiere decir que el sufijo se ubica después de la raíz o del lexema.

Conocer los diferentes tipos de sufijos que existen en nuestra lengua es sumamente importante, ya que nos
puede traer varios beneficios. Por un lado, nos ayuda a deducir el significado de una palabra desconocida
para nosotros; por ejemplo, la primera vez que nos encontramos con el término “animación” sabremos que se
trata de una acción, y que no puede ser un adjetivo, como sí ocurre con “animada”, aunque ambas
pertenezcan a la misma familia.

El estudio de la etimología también requiere del dominio de este y otros conceptos, como ser los prefijos, ya
que acarrea la descomposición de las palabras en todas sus partes para intentar hallar el origen y la evolución
de su significado desde la primera lengua en la que se concibió hasta llegar al castellano, en nuestro caso.

Es habitual que el sufijo sea un pronombre que se agrega a un verbo, componiendo una sola palabra. Por
ejemplo: “caerse” (caer + se). En este caso, el pronombre “se” es añadido como sufijo al verbo “caer” para la
creación de la palabra “caerse”, que puede emplearse en diferentes oraciones: “Al caerse, el hombre se
golpeó la cabeza”, “Si sigue soplando el viento, esa cartel va a caerse”.

Los sufijos también pueden añadirse a otros tipos de palabras más allá de los verbos. El sustantivo “cuchara”,
por citar una posibilidad, puede convertirse en “cucharada”: “Para completar la preparación, hay que agregar
una cucharada de fécula de maíz”, “El niño deberá tomar una cucharada de jarabe cada doce horas”, “Puedes
endulzar el pastel con algunas cucharadas de miel”.

Un adjetivo como “hábil”, con el sufijo adecuado, se transforma en un sustantivo: “habilidad”: “El diputado tiene
habilidad para evitar las preguntas incómodas”, “El delantero chileno volvió a hacer gala de su habilidad en el
partido de anoche”, “Me gustaría hacer artesanías, pero carezco de habilidad para las tareas manuales”.

SINTAGMA

Si buscamos el término sintagma en el diccionario de la Real Academia Española encontraremos que se trata
de un concepto que se emplea en la gramática para referirse a un grupo o conjunto de palabras que tienen
una función determinada.

En la sintaxis estos grupos reciben el nombre de constituyentes sintácticos y sirven para formar otros
subgrupos de palabras que se denominan sub-constituyentes. Dentro de un sintagma hay una palabra
fundamental que recibe el nombre de núcleo sintáctico; sin ella el grupo no existiría como tal, ya que es el que
aporta las características básicas para la formación de ese grupo. Este núcleo será también el responsable de
darle nombre al sintagma. Por ejemplo, si el núcleo de un sintagma es un verbo, estaremos frente a un grupo
verbal.

Puede decirse que un sintagma es una unidad sintáctica compuesta por palabras y morfemas que están
organizados de manera jerárquica en torno al núcleo sintáctico. Todas las oraciones pueden descomponerse
en diversos sintagmas que se encuentran vinculados mediante relaciones sintácticas y semánticas.

Es importante aclarar que la sintaxis es el área de la gramática que se encarga de estudiar y organizar la
función de las palabras dentro de los enunciados, se encuentra a la vez íntimamente ligada a la forma de las
palabras (estudiada por la morfología) y con sus significados (interés de la semántica). Además, debemos
tener presente a las diversas unidades que forman la sintaxis, estas son: sintagma, proposición, oración y
cuerpo.

Oraciones Simples y Compuestas

En español, hay dos tipos de oraciones, clasifican en: oración simple y oración compuesta.

Las oraciones simples.- Son las que tienen sujeto y predicado y que refieren a una acción o descripción. Aquí
el sujeto es simple y describe una acción o descripción del sujeto u objeto. Esto es, que el predicado nos dice
lo que es o hace el sujeto.

Oraciones compuestas.- Las oraciones compuestas son las que se constituyen de dos oraciones.

Existen tres tipos de oraciones compuestas:

Oraciones compuestas por coordinación.- Son aquellas donde los predicados se unen por medio de una
conjunción o nexo.

Oraciones compuestas por yuxtaposición.- Son las que tienen una relación en su significado en su tiempo o
en su consecuencia y se separan por signos de puntación.

Oraciones compuestas subordinadas.- Estas necesitan del significado completo de una oración para que la
segunda oración subordinada tenga significado.

 El avión aterrizará pronto.


 El cuaderno está escrito.
 El foco está fundido
 El ladrón se metió al cuarto.
 El lente está sucio
 El pegamento se secó rápido.

Oraciones de Sujeto y Predicado

Las oraciones que están compuestas por sujeto y predicado se llaman bimembres, estos dos elementos
tienen una función específica.

El sujeto:

El sujeto es la persona, animal, cosa, idea, concepto o sentimiento de la que se habla en la oración, por lo que
es el elemento básico de la misma y tiene la función de llevar a cabo la acción que expresa el verbo. El sujeto
es de lo que se habla.

Por ejemplo:

Luis estudia. (¿Quién estudia?)


El perro ladra. (¿Quién ladra?)

La pluma pinta. (¿Qué pinta?)

Existen dos tipos de sujeto el sujeto directo y el sujeto morfológico:

El sujeto directo es de quien se está hablando o de lo que se está hablando y se puede encontrar
directamente en la oración

Luis es muy fuerte = Sujeto = Luis= predicado = es muy fuerte

El sujeto morfológico se encuentra implicito, no se ve pero se sabe que está ahí.

Tengo hambre = sujeto "yo" = predicado tengo ambre

El predicado:

El predicado es la parte de la oración que indica lo que es o hace el sujeto, así como sus características
particulares. Es la acción que se realiza.

Luis estudia. (¿Qué hace Luis?)

El perro ladra. (¿Qué hace el perro?)

La pluma pinta. (¿Qué hace la pluma?)

Existen dos tipos de predicado, el nominal y el verbal:

El predicado nominal cuenta con dos verbos, los cuales derivan del infinitivo ser, estar, o parecer.

El predicado verbal es aquel que su núcleo no es copulativo, por lo que no es un nexo entre el sujeto y sus
complementadores.

 La mochila verde ser rompió ayer por la mañana.


 El perro de Juan es muy agresivo con los extraños.
 La muñeca fea es de Jimena y no me la quiere prestar.
 El papá de Luis Enrique trabaja muy lejos y viene a su casa sólo los sábados.
 El periquito de Inés está muy bonito y simpático.

Clasificación de la oración según la actitud del hablante

Enunciativas: afirman o niegan algo, por lo cual se clasifican en enunciativas afirmativas y negativas. El
verbo se encuentra conjugado en modo indicativo.

El payaso realiza su acto en el circo.

Imperativas: expresan una orden, ruego o mandato. El verbo se encuentra conjugado en modo imperativo.

Vete del salón.

Desiderativas: expresan un deseo. Muchas veces figuran verbos (querer, desear, esperar,...) o expresiones
(ojalá, Dios quiera,...) que expresan ese deseo. El verbo se encuentra conjugado en modo subjuntivo.

Ojalá sea divertido.

Dubitativas: expresa una duda. Frecuentemente figuran verbos o expresiones que expresan esa duda
(dudar,...) (tal vez, acaso,...). El verbo se encuentra conjugado en modo potencial.

Dudo que el payaso este triste.

Interrogativas: expresan preguntas. Pueden clasificarse en directas e indirectas:


Directas: utilizan signos de interrogación y están encabezadas por palabras de sentido interrogativo (qué,
cómo, cuál, cuánto, etc...).

¿Cuándo comenzará el acto?

Indirectas: utilizan verbos interrogativos (preguntar, inquirir, etc...) que anteceden a la pregunta y no utilizan
signos de interrogación.

Me pregunto cuándo comenzará el acto.

Exclamativas: expresan una idea con más fuerza. Muestran admiración, sorpresa y gritos. Utilizan signos de
admiración para indicar el cambio de actitud del hablante.

¡Qué bien la pasamos!

Todas estas clases de oraciones pueden expresarse en forma afirmativa o negativa.

SEMÁNTICA

Semántica proviene de un vocablo griego que puede traducirse como “significativo”. Se trata de aquello
perteneciente o relativo a la significación de las palabras. Por extensión, se conoce como semántica al estudio
del significado de los signos lingüísticos y de sus combinaciones.

De ahí que también sea necesario hacer referencia a la existencia de lo que se conoce como campo
semántico. Este es un término que se emplea para definir a un conjunto de palabras o de elementos
significantes que tienen un significado similar ya que poseen como nexo común un sema.

Un claro ejemplo de ello puede ser el campo semántico conformado por términos tales como muralla, pared o
tapia porque tienen en común que se refieren a tipos de muros.

La semántica, por lo tanto, está vinculada al significado, sentido e interpretación de palabras, expresiones o
símbolos. Todos los medios de expresión suponen una correspondencia entre las expresiones y determinadas
situaciones o cosas, ya sean del mundo material o abstracto. En otras palabras, la realidad y los
pensamientos pueden ser descritos a través de las expresiones analizadas por la semántica.

La semántica lingüística estudia la codificación del significado en el contexto de las expresiones lingüísticas.
Puede dividirse en semántica estructural y semántica léxica. La denotación (la relación entre un palabra y
aquello a lo que se refiere) y la connotación (la relación entre una palabra y su significado de acuerdo a ciertas
experiencias y al contexto) son objetos de interés de la semántica.

El estudio del referente (aquello que la palabra denota, como un nombre propio o un sustantivo común) y del
sentido (la imagen mental que crea el referente) también forman parte de la semántica lingüística.

Dentro de este tipo de semántica tendríamos que hacer referencia a lo que se conoce como semántica
generativa. Este término se utiliza para referirse a un programa llevado a cabo por un conjunto de estudiosos
a mediados del siglo XX. Con él lo que se hizo fue expandir y desarrollar las teorías planteadas en su
momento por el filósofo y lingüista estadounidense Noam Chomsky.

En concreto, algunos de los ilustres personajes que se animaron a profundizar en los planteamientos de aquel
maestro fueron el escocés James McCawley o el norteamericano John R. Ross.

La semántica lógica, por otra parte, se encarga del análisis de los problemas lógicos de significación. Para
esto estudia los signos (paréntesis, cuantificados, etc.), las variables y constantes, los predicados y las reglas.

De ahí precisamente que este tipo de semántica sea el que se utiliza en el campo de las ciencias,
concretamente de las matemáticas. Y es que en esta área se establecen estructuras y elementos que se
relacionan entre sí. Este sería el caso de los conjuntos y grupos de diversa índole.
La semántica en las ciencias cognitivas, por último, se centra en el mecanismo psíquico entre los
interlocutores en el proceso comunicativo. La mente establece relaciones permanentes entre las
combinaciones de signos y otros hechos externos que introducen significado.

Por último tendríamos que determinar que también existe lo que se conoce como calco semántico. Es un
término que se usa para definir al préstamo o adopción de una palabra de otra lengua por lo que sería la
traducción.

GRAMÁTICA

Se denomina gramática a la ciencia que tiene como objeto de estudio a los componentes de una lengua y sus
combinaciones. El concepto halla su origen en el término en latín grammatĭca y hace referencia, por otra
parte, al arte de dominar una lengua de modo correcto, tanto desde el habla como con la escritura.

Para entender mejor estas acepciones podemos establecer una frase como ejemplo: “Sara se encontraba
estudiando inglés pues deseaba conseguir el First Certificated para lo cual su profesor siempre trabajaba con
ella la gramática del idioma pues era la forma de conseguir aprobar y obtener la titulación”.

La gramática, por lo tanto, se puede definir como el grupo de principios, reglas y preceptos que rigen el
empleo de un lenguaje en particular (al respecto, hay que decir que cada lenguaje posee su propia gramática).
Como ciencia, está contemplada como parte de la lingüística.

El estudio de la lengua consta de cuatro niveles: el nivel fonético-fonológico, el nivel sintáctico-morfológico, el


nivel léxico-semántico y el nivel pragmático. Aunque las diferencias entre estos niveles carece de precisión,
suele restringirse el estudio de la gramática al plano sintáctico-morfológico.

Partiendo de lo expuesto en el párrafo anterior podemos establecer, por tanto, que cuando se estudia la
gramática de un idioma en concreto se aborda el mismo desde varios puntos de vista. Así, en primer lugar, se
aprende todo lo relacionado con la fonética que es la producción de los sonidos. De la misma forma, se hace
hincapié en lo que es la morfología, es decir, la construcción de las palabras.

Tampoco se pasará por alto la sintaxis del idioma que consiste en estudiar cómo se combinan las palabras y
cómo son las relaciones entre ellas; la semántica que gira entorno a la construcción de las expresiones; y
finalmente la etimología gracias a la cual se analiza el origen de las palabras que conforman la lengua en
cuestión.

Además de todo lo citado hay que subrayar que quienes comenzaron a plantear y desarrollar la gramática
fueron los griegos entre los que destacó, además de Aristóteles o Sócrates, Crates de Malos que en el siglo II
a.C fue el director de la Biblioteca de Pérgamo. Junto a dicha figura tampoco hay que pasar por alto la de Elito
Donato que se caracterizó por ser el gramático más importante de lengua latina durante el siglo IV.

No obstante, hay que dejar patente que el documento más antiguo sobre gramática está datado en el año 480
a.C en La India y fue realizado por Pánini. El nombre de aquel es Astadhiaia.