You are on page 1of 21

Las Acciones que protegen los derechos Reales y la Posesión

En el orden del derecho civil, aparecen una serie de acciones protectoras de la


propiedad, donde se distinguen fundamentalmente:

1. La acción reivindicatoria: Acción real que protege todos los derechos reales
con excepción del derecho de herencia el cual se protege con la “acción de
petición de herencia”
2. La acción publiciana: Acción a favor del poseedor regular que está en vías de
adquirir la propiedad por prescripción adquisitiva. Art 894
3. Acciones posesorias.

Es importante tener presente que también es posible proteger el derecho de dominio


a través de acciones personales. Así ocurre en aquellos contratos titulados de mera
tenencia, que a su término obligan al mero tenedor a restituir. Como aquí existe un
contrato del cual deriva la obligación de restituir y el derecho personal o de crédito
correlativo (donde hay una obligación, hay un derecho personal o crédito), que según lo
dispone el art. 578, nacen acciones personales. Así, por ejemplo, el comodatario, que se
niega a restituir al término de uso. Presentada así la situación, el comodante tiene una
acción personal para que se le restituya la cosa prestada, art 2180 CC.

Respecto las acciones es importante tener presente:


Art. 577 CC: El cual señala en su última parte: “Que de los derecho reales nacen
las acciones reales.
Art 580 CC: Artículo que establece que las acciones pueden ser reputadas
muebles o inmuebles. “Los derechos y acciones se reputan muebles o inmuebles
según lo sea la cosa en que han de ejercerse o se debe”.

La acción Reivindicatoria

1. Regulación.
Se encuentra regulada en el libro II, título XII, art 889 al 915. Posee cuatro párrafos, el
último de ellos llamado “Reglas de las prestaciones mutuas” (Art. 904 a 915) es de
gran importancia, ya que es de aplicación general

2. Definición.
Se encuentra definida en el Artículo 889, el cual señala que:
"La reivindicación o acción de dominio es la que tiene el dueño de una cosa singular, de
que no esta en posesión, para que el poseedor de ella sea condenado a restituírsela".

1
3. Requisitos para que opere la acción reivindicatoria.
- Que la cosa sea reivindicable.
- Que la ejerza el dueño no poseedor en contra del poseedor no dueño
- Que el dueño no se encuentre en posesión

a. Que la cosa sea reivindicable (Que sea sujeta ha restitución. restituible).

¿Que cosas pueden reivindicarse? Título XII, Párrafo I, Artículos 890, 891, 892.

El Art. 890 Señala que pueden ser reivindicadas las cosas corporales raíces y muebles.
Estas cosas deben ser singulares (Se desprende de la definición) y deben estar
determinadas, por lo tanto, no podrían reivindicarse cosas fungibles (Que el CC
confunde con consumibles).

El Artículo 668 del CC, ubicado dentro de la accesión de mueble a inmueble, como en
los casos de edificación, plantación, siembra, en terreno ajeno, establece que mientras
los materiales no estén incorporados a la construcción, o los vegetales no estén
arraigados al suelo; puede reivindicarlos el dueño. Esto viene a significar que pueden
reivindicarse mientras aún sean identificables (art 668).

El Artículo 891 agrega que los otros derechos reales, pueden reivindicarse igual que el
dominio, a excepción del derecho real de herencia, que se excluye por tratarse de una
universalidad jurídica, y procede una acción especial llamada, acción de petición de
herencia (art 1264).

La acción reivindicatoria se diferencia de la acción de petición de herencia en que la


acción reivindicatoria se invoca la calidad de dueño no poseedor, en contra del
poseedor no dueño; en cambio, la acción de petición de herencia, se invoca la calidad
de heredero en contra del falso heredero y poseedor aparente de una universalidad
jurídica.

¿Son susceptibles de ser reivindicadas los derechos personales?


El Código Civil no se refiere a ellos en el título XII de la reivindicación, sólo dice que
pueden reivindicarse los otros derechos reales diferentes del dominio. Sin embargo,
como los derechos personales no son susceptibles de ser poseídos, no pueden ser
tampoco reivindicados. Se desprende de la propia definición de lo que es la acción
reivindicatoria, el dueño no poseedor contra el poseedor no dueño. No obstante, el
titulo, en el sentido de documento es una cosa corporal, y así la escritura pública es un
documento, cosa corporal, donde la copia de ella puede ser reivindicada, y de esta copia
puede darse cuenta de un acto jurídico que dio nacimiento a un derecho personal.

Finalmente el Artículo 892 señala que “se puede reivindicar una cuota determinada

2
proindiviso, de una cosa singular”. Aquí alude a la copropiedad. El copropietario al
reivindicar su cuota está pidiendo que se le reconozca su calidad de copropietario y
desde luego, que se le restituya en la coposesión; De todas maneras el CC es claro al
señalar que la reivindicación de la cuota proindiviso (Copropiedad) debe recaer sobre
una cosa singular. Esto a su vez ratifica que el verdadero heredero no puede reivindicar
su cuota de la herencia, pues es una universalidad jurídica.

Se ha planteado el problema de determinar si puede uno de los herederos


reivindicar una cuota sobre una cosa singular perteneciente a la comunidad hereditaria.
Se responde que no, ya que la cuota de los herederos se ejerce en forma abstracta,
determinada por una fracción, y esa cuota no se comunica a los bienes que
conforman la masa hereditaria, sólo podría el heredero intentarla acción reivindicatoria,
pero ya no sería sobre una cuota cuando, en la partición, se le adjudica un bien
hereditario, ya que allí pasa a ser un dueño exclusivo.

Casos en que no procede la acción reivindicatoria.

En la nulidad declarada por sentencia judicial, cuando se estudia los efectos respecto de
terceros, el artículo 1689 dice que hay acción reivindicatoria contra terceros, salvo las
excepciones legales. Dentro de esas excepciones legales se puede citar:

a. El artículo 94 Nº 4, “La rescisión del decreto de posesión definitiva”. Este caso


no se trata de rescisión, sino que revocación ya que subsisten las
enajenaciones. En este caso no se puede ejercer la acción reivindicatoria.
b. Cuando los terceros adquirientes han adquirido definitivamente por
prescripción adquisitiva.
c. Cuando al producirse resolución, como consecuencia de haberse cumplido el
evento de la condición resolutoria, que puede ser tácita, ordinaria o pacto
comisoria, hay acción reivindicatoria contra terceros solo si están de mala
fe (art. 1490 y 1491), esto en conformidad a otras reglas.

Otra caso es el del Art 890, en el cual si bien procede la acción de dominio o
reivindicatoria, el poseedor vencido no está obligado a restituir. Si bien este art.
comienza diciendo “exceptuándose”, ésta tiene aplicación, pero sujeta a reglas
especialísimas, en el sentido que al poseedor no puede obligarse a restituir la cosa si
no se le reembolsa:

a. Lo que dio por ella


b. Lo que gastó para repararla y mejorarla.

¿Por qué la Ley estableció esta regla general? Por la buena fe.

3
Otra excepción más que la encontramos en el art. 2303, que está inserta en el pago de lo
no debido, que la Ley considera un cuasicontrato; este art. nos hace distinguir entre el
tercero adquirente a título oneroso y el tercero adquiriente a título lucrativo
(gratuito), por lo tanto, cuando el tercero adquiere a título gratuito procede la acción
reivindicatoria, y si estuviese de mala fe el tercero a título oneroso también procedería “
a contrario sensu”, y la mala fe hay que probarla.

b. Que la ejerza el dueño no poseedor, contra el poseedor no dueño.


La causa a pedir es el dominio, y lo que se está pidiendo es posesión. El CC se
preocupo de señalar que quién puede reivindicar, específicamente en el párrafo II del
Título XII del Libro II, Art 893. “La acción reivindicatoria o de dominio corresponde al
que tiene la propiedad, plena o nuda, absoluta o fiduciaria”. Por ende le
corresponde a el propietario:
Pleno – Nudo Art 582 inc. 2º
Absoluto – Fiduciario Art 733.
El propietario fiduciario es el que tiene una propiedad sujeta a un gravamen de pasar la
propiedad a otra persona por el hecho de verificarse una condición. A pesar de este
gravamen puede intentar la acción reivindicatoria.

En consecuencia, como la causa de pedir es el dominio o el reivindicante debe acreditar


tal dominio en pleito, ¿Como prueba su derecho de dominio o derecho real?. Para
estos efectos proceden todos los medios probatorios. Sin embargo no le basta al
reivindicante acreditar su dominio por un titulo traslaticio, porque es posible que
haya adquirido de quien no era dueño. Por lo tanto la única manera de probar de
que se es dueño es que se ha poseído el tiempo necesario para prescribir
adquisitivamente;

De acuerdo a la teoría de la posesión inscrita, surge una interrogante, no se pierde


la posesión mientras no se cancele la inscripción anterior, esto conforme a los arts. 728
y 730 inc. 2. ¿Que ocurre entonces con un poseedor inscrito que ha sido objeto de una
usurpación?. Este dueño de una cosa inscrita no es un dueño no poseedor, ya que la
posesión subsiste mientras esta se encuentra inscrita. ¿Qué acciones puede interponer
para proteger sus derechos sobre la cosa? La doctrina ha señalado que debe intenta en
primer lugar una acción que se deriva de la “tenencia de lo precario”, que tiene su origen
en el art. 2195 inc. 2, el cual señala “Constituye también precario la tenencia de una cosa
ajena, sin previo contrato y por ignorancia o mera tolerancia”.
En segundo lugar y de manera subsidiaria a la acción de precario, puede interponer la acción
reivindicatoria.
Otra opción que posee es intentar una acción posesoria, pero por otro lado también es
posible que el dueño y poseedor inscrito, según se ha planteado por algunos, que este

4
dueño haya perdido un elemento de la posesión, el corpus, y por ello podría intentar la
acción reivindicatoria. Como hay fallos que han aceptado esta tesis, lo ideal seria
interponer ambas acciones que son incompatibles, pero una en subsidio de otra,
conforme al CPC.

Una situación distinta a la descrita, se presenta con el dueño y poseedor de un inmueble


que en virtud de un contrato cedió la tenencia de este (Ej. Comodato – Arriendo), y que al
dar termino al contrato el mero tenedor se niega a restituir la cosa. En este caso no
procede la acción reivindicatoria, sino que una acción personal derivada del mismo
contrato.

Excepcionalmente, el CC, siguiendo lo dispuesto por el derecho romano, reglamenta la


Acción publiciana, en su art. 894 CC. La trata como una acción de dominio o
reivindicatoria ya que comienza señalando “ Se concede la misma acción”, sin embargo
en estricto derecho son diferentes.

La causa a pedir no es el dominio, por lo que no requiere ser probado, la causa a pedir
será recuperar la posesión, por lo que se debe acreditar la posesión regular. (Artículo
702, Justo titulo - buena fe - Tradición en caso de titulo traslaticio).
La acción publiciana la tiene el poseedor regular que se hallaba en vías de adquirir el
dominio por prescripción adquisitiva, esto significa que le faltaba el tiempo exigido
por la ley (2 o 5 años Art. 2508 CC). Hay quienes sostienen que es necesario que se
haya cumplido este tiempo, ello no es necesario ya que se estaría en esta situación, pero
si eso ocurre adquirió por prescripción adquisitiva y como esta debe ser alegada, si la
persona que ya cumplió el plazo lo que debe hacer es alegar la prescripción adquisitiva.

Las limitaciones de la acción publiciana se encuentran en el mismo artículo 894, en


su inciso 2º. La acción publiciana no valdrá en contra:
a. El verdadero dueño.
b. El que posea con igual o mejor derecho. El Poseedor original perdió la posesión,
mientras que al mismo tiempo un tercero adquirente inicio una nueva posesión
regular. Para que se cumpla la hipótesis el nuevo poseedor debe tener el mismo
o más tiempo de posesión que aquel que perdió la posesión originalmente.

La acción publiciana se diferencia de la reivindicatoria en el titular de la acción. En la


primera el titular es el dueño no poseedor, en la publiciana el titular es el poseedor
regular que se hallaba en vías de adquirir por prescripción adquisitiva. Son semejantes, ya
que ambos perdieron la posesión.

5
c. Que el dueño no este en posesión de la cosa (se deriva del punto anterior).

En consecuencia, esta posesión paso a otras manos. ¿Contra quién se puede reivindicar?,
Esto lo regula el CC en los arts. 895 al 903, en que también incluimos el art. 915.

4. ¿En contra de quien se puede reivindicar? Libro II, Título XII, Párrafo 3
La respuesta la encontramos entre los artículo 895 a 903 y eventualmente el artículo 915.
Se desprende de la definición (Art 889) y del artículo 895, que “La acción de dominio se
dirige contra el actual poseedor”. (Es necesario tener presente la materia relativa a la
pérdida de la posesión)

Los art 896 y 897, plantean la posibilidad de que exista un mero tenedor, que este tenga
la cosa en su poder y la tenga a nombre del actual poseedor no dueño. En este caso, se
establece que el mero tenedor es obligado a declarar el nombre y la residencia de la
persona a cuyo nombre tiene la cosa que se reivindica. Para estos efectos, debe
relacionarse el art 896 con el 282 del CPC, el cual establece, "que el mero tenedor,
puede ser obligado a declarar bajo juramento el nombre y residencia del poseedor no
dueño y a exhibir el título de mera tenencia (contrato de arriendo, por ejemplo), y si
señala no tenerlo, a expresar bajo juramento que carece de él". Si se niega a hacer
esta declaración, puede ser apremiado en la forma dispuesta en el art 274 del CPC, el
cual es bastante severo, pues consiste en multas o arresto hasta por por dos meses,
sin perjuicio de que se puede repetir este apremio hasta dar cumplimiento a la
diligencia. Es posible que este mero tenedor se de por poseedor de mala fe, y en ese
caso, el art 897 del CC, establece que esta obligado a indemnizar perjuicios "por su
engaño".

La premisa fundamental es que la acción de dominio o reivindicatoria se dirige contra


el actual poseedor. Sin embargo el CC ha regulado algunos acasos especiales respecto
en contra de quien se dirige la reivindicación.
a. La acción de dominio puede dirigirse contra el o los herederos del actual
poseedor (del que poseía) Art 899. Se pueden dar dos situaciones:
i. Reivindicación sobre la cosa singular: La ley exige que se intente contra el o
los herederos que poseen. (La posesión no se transmite pues es un hecho
jurídico, y solo los derechos se transmiten). Debe entenderse que el o los
herederos han iniciado una nueva posesión. En el caso que sea solo un
heredero el que posea, situación que se puede dar cuando hay en la
sucesión un heredero único, o bien cuando a habido varios herederos y se
realizó partición y se le adjudico el bien a un heredero. Pero si estos son
varios, la acción se ejerce contra el heredero que posea.

6
ii. Reivindicación sobre las prestaciones mutuas: Como resultado del juicio
reivindicatorio nacen llamadas “prestaciones mutuas”, motivo por el cual,
el poseedor vencido es obligado a pagarle al reivindicante triunfador, una
serie de prestaciones en materia de deterioros y frutos. Esas prestaciones,
habiendo varios herederos, corresponden a todos a prorrata de sus cuotas
hereditarias, ya que son deudas hereditarias y estas corresponden a los
herederos a prorrata de sus cuotas hereditarias, según lo establece el art
1354 inc. 1 y 2, que debe entenderse que completa el art 899.

b. La acción de dominio puede dirigirse contra el poseedor que enajeno la


cosa. Art. 898.
En esta hipótesis el dueño no poseedor solo puede dirigirse en contra de este
poseedor que enajeno la cosa, siempre que por haberla enajenado haga
imposible o difícil su persecución en manos del adquirente. De lo anterior se
desprenden dos ideas relevantes:
El dueño no tiene opción de elegir entre el poseedor que enajeno, o
dirigirse contra el actual poseedor.
Para dirigirse contra el poseedor que enajeno, la ley exige como
requisito que la persecución de la cosa se haga imposible o difícil.
El caso del artículo del 898, es aquel poseedor que encontraba de buena fe, o
que perdió la buena fe, pero en un comienzo tuvo la buena fe, esto porque el
art 900 regula de manera distinta el caso del poseedor de mala fe que enajeno.
Cabe recordar que la buena fe en materia posesoria, de acuerdo lo establece el Art
706 "Es la conciencia de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios
legítimos, exentos de fraude y de todo otro vicio", la cual se presume Art 707.
En este caso la acción reivindicatoria varía de objeto (porque la cosa ya no esta
en manos de este poseedor) y lo que persigue es “la restitución de lo que haya
recibido por ella”, el precio de la venta o lo que se recibió en permuta.
De manera complementaria el Art 903 nos dice que la acción reivindicatoria se
extiende al embargo en manos de un tercero, de lo que por este se deba como
precio o permuta al poseedor que enajenó la cosa. Esto significa que el
comprador (tercero adquirente), todavía no ha pagado, ya sea el precio o la
cosa, según corresponda, y en consecuencia, ese precio y esa cosa están
en el patrimonio del tercero adquirente. El reivindicante puede pedir que se
embargue o se retenga, lo que produce un efecto muy importante en el pago,
pues conforme a lo dispuesto en el art 1578 inc. 2, si este tercero adquirente
paga este precio o la cosa retenida o embargada, el pago es nulo. Aquí la
acción reivindicatoria cambio de objeto, puede ser que en base a estas diligencias
el vendedor recibe el precio, pero como puede estar retenido, lo va ha
recibir del tercero adquirente, pero si ya esta en el patrimonio del poseedor de
buena fe que adquirió, lo recibe de este; pero en ambos casos, se entiende

7
haber recibido de un contrato de compra venta, porque en definitiva lo que aquí
hay es una venta de cosa ajena (Art 1815), la cual es válida y es inoponible al
verdadero dueño, Inoponibilidad de fondo (por falta de concurrencia de su
voluntad). Pero este art. agrega sin perjuicio de los derechos del dueño
"mientras no se extinga por el lapso de tiempo". Esto directamente
relacionado con el art. 898, en derecho es intentar la acción
reivindicatoria, mientras esta no se extinga por la prescripción extintiva.
Pero la Inoponibilidad tiene diferentes formas de saneamiento, las que en
este caso son :
i. La ratificación: Por la ratificación, el dueño ratifica, conforme al art. 1818,
la venta después de que esta se a celebrado y esta ratificación puede ser
tacita; consistente en recibir el precio o la cosa ( de la permuta) del
tercero adquirente o del poseedor que enajeno, y opera con efecto
retroactivo (art. 1818 en relación con el art. 898 inc. 2 ) y estos
mismos principios se ratifican por el art. 682 en la tradición hecha por
quien no es dueño.
ii. El transcurso del tiempo. Esto ultimo cuando se extingue la acción
reivindicatoria por prescripción.

c. La acción de dominio puede dirigirse contra el poseedor de mala fe, que


por un hecho suyo o por su culpa dejo de poseer. Art 900
Se trata de un poseedor de mala fe inicial que por un hecho o culpa suya ha
dejado de poseer. Vale decir, es un poseedor que no adquirió con la conciencia
intima de que el titulo estuviese exento de vicios, sabia que adquiría de
quien no era dueño.(El caso del poseedor de buena fe que enajeno de mala fe,
es decir perdió la buena fe inicial la regula el artículo 898 y no el artículo 900).
En esta hipótesis el dueño tiene un derecho opcional en contra de quien dirigirse:
1. Contra el poseedor de mala fe como si actualmente poseyere. En caso de
perder el pleito estaría obligado a:
i. Restituir la cosa que ya no posee, en consecuencia restituir su valor
comercial (no fiscal)tasado por peritos
ii. Indemnizar todo perjuicio (No solo material, también moral)
iii. Pagar las obligaciones contenidas en el párrafo 4 de las prestaciones
mutuas correspondientes por su mala fe. (Frutos y deterioros)
2. Contra el poseedor actual. En este caso la ley sigue castigando al poseedor
de mala fe que enajeno, pues de igual manera lo obliga respecto de todo
el tiempo que estuvo en posesión de la cosa a pagarle al verdadero dueño lo
que corresponde a los poseedores de mala fe, según las reglas de las
prestaciones mutuas, en materia de frutos y deterioros. Por lo tanto,
aunque no se dirija contra el poseedor de mala fe, este igual resulta
obligado para con el reivindicante.

8
La ley también prevee la posibilidad de que el poseedor de mala fe que
enajeno la cosa, page al reivindicante el valor de la cosa y este lo acepte. En este
caso, el poseedor de mala fe sucederá al reivindicante en sus derechos sobre la
cosa y esto se extiende al poseedor de buena fe, si se encontraba en la
imposibilidad de restituir la cosa. En consecuencia, en estos casos el reivindicador
esta ratificando la venta de cosa ajena, es decir, el dueño reivindicador al aceptar
el precio esta celebrando un verdadero contrato de compraventa con el tercero
adquirente. En definitiva, pasa a ser vendedor, y todo vendedor tiene, entre
otras obligaciones, una que es de la naturaleza, la obligación de saneamiento
(art 1837) y que cumple dos objetivos:
i. El saneamiento de la evicción, esto es, "amparar al comprador en el
dominio y posesión pacífica de la cosa vendida".
ii. El saneamiento de los vicios ocultos o redhibitorios.
Esta obligación de saneamiento, no pesa sobre el reivindicante, que es liberado
de ella, por lo dispuesto en el inc. final del art 900.
También en esta materia procede el art 903, en el sentido de que si este poseedor
de mala fe enajeno (vendió, permuto o dono, por ejemplo) y el tercero
adquirente, aún no le ha pagado el precio, puede pedir el reivindicante que se
retenga o embargue en manos del tercero, y si este paga, el pago es nulo, asi lo
dispone el art 1578 inc. 2

d. Finalmente, el Art 915 establece “Las reglas de este título se aplican contra el
que poseyendo a nombre ajeno retenga indebidamente una cosa raíz o mueble,
aunque lo haga sin ánimo de señor”, esto es, se aplican también contra el mero
tenedor que retiene indebidamente la cosa. Esto significa que la acción
reivindicatoria, que por definición legal se dirige contra el actual poseedor no
dueño, también procedería en estos contra un mero tenedor. Sin embargo,
algunos autores, como Lorenzo de la Maza, sostiene que este artículo esta
mal redactado, y lo que realmente debería decir “las reglas de este párrafo”
(párrafo 4º “de las prestaciones mutuas”). Y en esta materia es clave precisar que
el mero tenedor puede estar en tres situaciones jurídicas distintas:
i. Mero tenedor porque tiene un título de mera tenencia (Ej. contrato de
arrendamiento, etc), que celebra con el dueño poseedor. Si al finalizar este
contrato se niega a devolver la cosa, será demandado a través de una
acción personal que nace del propio contrato, pero a la restitución se le
aplica las reglas del párrafo 4 “De las prestaciones mutuas”.
ii. Mero tenedor que tenga la cosa materialmente, sin ánimo de señor y
dueño, pero por la misma tolerancia o ignorancia del dueño, contra el
cual no procede la acción reivindicatoria, sino que la acción de tenencia
de precario (Art2195 inc. 2). En su restitución se aplicaran las reglas del
párrafo 4 “de las prestaciones mutuas”.

9
iii. Al último caso no se le aplicaran las reglas de las prestaciones mutuas, art
915, porque esta regulado específicamente por los art. 896 y 897, se trata
del mero tenedor que tiene la cosa a nombre del poseedor no dueño.

5. Prescripción extintiva de la acción reivindicatoria.


Una característica del dominio, es su perpetuidad, esto significa que no se extingue por el
simple transcurso del tiempo o por su no ejercicio. La única manera de extinguir el
dominio es cuando otra persona lo adquiere por prescripción adquisitiva. Así el artículo
2517 del CC, nos “Toda acción por la cual se reclama un derecho se extingue por la
prescripción adquisitiva del mismo derecho”. El plazo de la prescripción extintiva, en
este caso, podrá ser de dos, cinco o diez años, según corresponda a prescripción
ordinaria o extraordinaria.

En cuanto al procedimiento que da a lugar la acción reivindicatoria, al no señalar la ley


uno especial, conforme al art. 3 del CPC tiene cabida el procedimiento ordinario.

6. Medidas Conservatorias de la reivindicación o acción de dominio


Durante la tramitación de un juicio reivindicatorio, la cosa esta en manos del poseedor
actual, que es el demandado. La ley ha dispuesto ciertas medidas conservatorias para
garantizar que el poseedor vencido pueda restituir la cosa al reivindicante vencedor,
distinguiendo para tal efecto entre bienes muebles e inmuebles (Artículos 901 y 902).
a. Medidas conservatorias respecto de bienes muebles. Art. 901 CC.
Si existe temor de que la cosa se pierda o deteriore en manos del poseedor, se
puede solicitar se decrete un secuestro. El demandado estará obligado a consentir
en el, a menos que de seguridad suficiente de restitución.
El Art 901 hay que concordarlo con los artículo 290 n°1 y 291 del CPC. El art. 290
Nº 1 CPC, establece como una de las medidas precautorias, que se decrete
el secuestro, agregando el 291 CPC, que tiene lugar el secuestro judicial en el
caso del art. 901 del CC.
El secuestro lo define el art. 2249 CC, "El secuestro es el depósito de una cosa
que se disputan dos o más individuos, en manos de otro que debe restituirla al
que obtenga una decisión a su favor. El depositario se llama secuestre". El
secuestro es una especie de "depósito" puede ser de diferentes clases.

b. Medidas conservatorias respecto de los bienes inmuebles. Art 902.


El poseedor seguirá en poder de inmueble hasta que se dicte sentencia definitiva
pasada en autoridad de cosa juzgada. En consecuencia, la cosa podría sufrir
deterioros en manos del poseedor, motivo por el cual la ley autoriza a pedir
medidas conservatorias, sin precisar cuales Art. 902 inc. 2.

10
Se debe relacionar este artículo con normas del CPC. Así se pueden
interpretar como medidas conservatorias:
i. El nombramiento de un interventor. Medida precautoria que procede en
este por aplicación de los art. 290 n° 2 y 293 n° 1 del CPC, este ultimo
prescribe que tiene lugar el nombramiento de un interventor en el
caso del art. 902 CC. Conforme al art. 294 del CPC, el interventor judicial,
debe llevar una cuenta de las entradas y gastos de los bienes
intervenidos, debiendo además dar cuenta al tribunal de cualquier
abuso, que observe en la administración de los bienes intervenidos.
ii. Medida precautoria de prohibición de celebrar actos y contratos. Medida
que se establece en el art. 290 n° 4 del CPC. Medida decretada por el
tribunal a solicitud de parte. Los bajo esta medida precautoria quedan
comprendidos en lo dispuesto en el art. 1464 n° 4 del CC, esto es, objeto
ilícito en la enajenación de aquellas cosas cuya propiedad se litiga, por lo
que el acto o contrato será anulable de nulidad absoluta Artículo 1682 CC.
Debe agregarse además, que para que esta medida, sea oponible a
terceros, debe inscribirse en el Registro de Prohibiciones e
Interdicciones, a cargo del Conservador de Bienes Raíces respectivo. Todo
ello conforme a los art. 296 y 297 inc. 1 del CPC. Por lo tanto, al
intentar una acción reivindicatoria, es aconsejable, hacerlo
acompañado de alguna de estas medidas conservatorias.

7. Las reglas de las prestaciones mutuas.


Se encuentran contenidas en el párrafo IV, título XII, libro II, art. 904 a 915. Tienen
mucha relevancia porque son de aplicación general (Ej. Cuando se aplica cuando se
declara la nulidad con efecto retroactivo). Se les define como:

"Conjunto de prestaciones que se deben de pagar en dinero, generalmente,


entre el reivindicante, que ha obtenido sentencia favorable, y el poseedor
vencido".

También tiene aplicación, cuando se produce el evento de la condición resolutoria,


donde se produce un efecto retroactivo, conforme a lo dispuesto en el art. 1486 y
siguientes.

Fundamento de las reglas de las prestaciones mutuas.


El fundamento es la reparación del enriquecimiento injusto, clasificándose en dos
categorías:
1. Aquellas que debe el poseedor vencido al reivindicante.
a. Restituir la cosa (la más importante), en el plazo que el juez señale, art. 904

11
CC. Constituyendo esta norma, una clara excepción a lo dispuesto en el
art. 1494 CC, en el sentido que lo normal es que los plazos sean legales y
convencionales, y no judiciales. Al juez, por regla general, solo le compete
interpretar los plazos oscuros convenidos por las partes y no puede, salvo
casos especiales, señalarles plazos. Si se trata de bienes inmuebles, la ley se
encarga de precisar, que se comprende dentro de esta restitución (referida
específicamente a la heredad), conforme al art. 905 CC, que se refiere a los
inmuebles por adherencia e inmuebles por destinación.

b. En cuanto los deterioros 906. Aunque debemos distinguir entre:


i. Poseedor vencido de buena: Mientras permanezca en buena fe, no es
responsable de los deterioros, sino en cuanto se hubiera aprovechado
de ellos
ii. Poseedor vencido de mala fe: Lo hace responsable de los deterioros
imputables a su hecho o culpa y lo exime de los causados por caso
fortuito.
Por buena y mala fe se entiende lo dispuesto en el art. 706 CC, y por ende se
presume de acurdo al artículo 707.

c. El poseedor vencido debe pagar los costos del pleito si hubiese sido condenado
a ello. Conforme a las normas de procedimiento del CPC y
eventualmente, si se decreto secuestro, tiene que pagar los gastos de
custodia y conservación, según lo dispone el art. 904 del CC. Estos gastos de
conservación y custodia, en el secuestro, por ley debe pagarlos el actor, pero
si obtuviese sentencia favorable tiene derecho a que el poseedor vencido le
reembolse esos gastos. (*El poseedor pierde la buena fe una vez que
contesta la demanda Art *)

d. En materia de frutos Art 907. Para estos efectos es importante tener en


cuenta, que los frutos pueden ser naturales y civiles (art. 644 y 647 CC).
Respecto al poseedor hay que volver a distinguir entre:
i. Poseedor vencido de buena fe: No estará obligado a restituir los frutos
percibidos con antelación a la contestación de la demanda. Los
percibidos luego de esta se estará a las reglas del poseedor de mala fe.
ii. Poseedor vencido de mala fe: Es obligado a restituir los frutos naturales
y civiles de la cosa, no solo los percibidos, sino que también los que el
dueño hubiera podido percibir con una mediana inteligencia y actividad
teniendo la cosa en su poder
El Art. 913 CC señala que que la buena o mala fe, tratándose de frutos, se va a
apreciar al tiempo de la percepción de estos. ¿Cuando se perciben los
frutos?, hay que distinguir:

12
Frutos Naturales: El Art. 645 CC señala que estos se perciben desde
que se han separado de la cosa productiva
Frutos civiles: El Art. 647 señala que se entienden percibidos desde
que se "cobran". Sin embargo, la doctrina ha entendido que se
perciben desde que se "pagan".
Debemos tener presente además, que tratándose de estos frutos, el art.
790 CC inserto en el usufructo, nos dice que estos pertenecerán al dueño
día a día. En consecuencia, tratándose de frutos civiles, se entenderán
percibidos día a día. El poseedor de buena fe deja de serlo, según la ley,
en el momento que contesta la demanda, art. 907 inc. 3 del CC.

2. Prestaciones que debe el reivindicante al poseedor vencido.


a. El abono de los gastos ordinarios invertidos en la producción de frutos Art 907
Inc. Final. Tienen derecho a ellos el poseedor vencido de buena o mala fe. Por
su parte, debe entenderse por "gastos ordinarios" los necesarios para hacer
producir la cosa. Incumbe probar la realización de estos gastos art. 1698 CC.

b. El reembolso de las expensas necesarias invertidas en la conservación de la


cosa, Art. 698. Se entiende por tal, aquellas que son necesarias para la
manutención de la cosa en su estado normal, no distinguiendo la ley
entre buena o mala fe del poseedor vencido, pues este siempre tiene
derecho a que se las abonen en dinero, eso si, la ley distingue entre
expensas invertidas en obras materiales (construcción de diques, cercado), y
expensas invertidas en obras inmateriales (defensa judicial de la finca) art.
908 del CC.

c. En materia de mejoras Artículos 909, 910, 911. Hay que distinguir.


Mejoras útiles Art 909. Son las que hayan aumentado el valor
venal (Valor comercial).
Mejoras voluptuarias. Son las que consisten en solo objetos de lujo
o recreo, que generalmente no aumentan el valor venal (valor
comercial) de la cosa, o solo aumentan una porción insignificante.
Se aplican las mismas normas que las mejoras útiles respecto del
poseedor mala fe
A su vez hay que volver a distinguir respecto del poseedor:
i. Poseedor de buena Art 909 CC: Tiene derecho a que se les abonen las
mejoras útiles hechas antes de contestarse la demanda. En cuanto su
pago, el reivindicador tiene el derecho opcional de elegir pagar lo que

13
estas mejoras valgan al tiempo de la restitución, o pagar el valor que
en virtud de estas mejoras haya aumentado la cosa

ii. Poseedor de mala fe: No tendrá derecho a que se le abonen las


mejoras útiles. Aunque si podrá llevarse lo materiales de dichas
mejoras, siempre que pueda separarlos sin detrimento de la cosa.
En conformidad al Art 913, la buena o mala fe en materia de mejoras, se
aprecia en el tiempo que se hicieron las mejoras.

El CC respecto el poseedor de buena fe, considera que pierde esta calidad al


momento de contestar la demanda y lo asimila al poseedor de mala fe, en cuanto a
las mejoras hechas con posterioridad a la contestación. (aplica las mismas normas que
al poseedor de mala fe).
Respecto a las clases de mejoras (útiles – voluptuarias) existe una dificultad en
determinar cuando una mejora es útil o voluptuaria. Esto corresponde ser determinado
por el juez o por peritos, como lo es un corredor de propiedades.

8. Derecho legal de retención a favor del poseedor vencido. Art 914


Al enunciar los derechos reales nos referimos al derecho real de retención y
señalamos que este derecho no es un derecho real porque no impone un efecto erga
hommes, por cuanto sólo procede en favor de las personas para quienes la ley ha
estipulado, en este caso, en favor del poseedor vencido, constituyendo una
garantía para asegurar el pago que el reivindicador debiera hacerle en razón de las
gastos ordinarios, expensas necesarias y mejoras útiles. Sin embargo no tienen
aplicación de pleno derecho pues para que sea eficaz es necesario que se declare
judicialmente a petición del poseedor vencido.

Así lo establece el art. 545 del CPC y se hace efectivo sobre la cosa reivindicada y para los
efectos, si hubiese lugar a ellos, es considerada la cosa referida como un bien
prendado o hipotecado, según se trate de mueble o inmueble, pero solo para los
efectos de su realización o venta y para los efectos de las preferencias por cuanto los
créditos prendarios o hipotecarios son créditos preferentes, se pagan antes que otros,
pero no otorga el derecho de persecución respecto de terceros, que es propio de todo
derecho real y por eso que el derecho real de retención no es derecho real porque le
falta una característica esencial de todo derecho real.

14
Acción de Petición de Herencia (Otra acción real)

Según el art. 891, la “Acción reivindicatoria” no solo protege el dominio sino que también
los demás derechos reales a excepción del derecho real de herencia que da a lugar a una
acción real distinta: “La acción de petición de herencia”.
La acción reivindicatoria no protege el derecho real de herencia por que recae sobre
una universalidad jurídica, y esta acción solo protege cosas singulares. La expresión
Herencia puede emplearse en dos sentidos.
a. Objetivo: La herencia dice relación con la masa hereditaria que dejó el difunto.
Dando referencia a sus elementos.
b. Subjetivo: Relación con el derecho subjetivo patrimonial real de herencia,
regulado en el Libro III del CC y se le puede definir en base a lo señalado por el
art. 951 como el derecho que tiene una persona de suceder a otra en todo su
patrimonio o cuota de él.

El derecho real de herencia presenta las siguientes características.


1. Derecho Real: Es señalado como tal en el Art 577.
2. Se ejerce sobre una universalidad jurídica.
3. Puede adquirirse de tres maneras:
a. A través del modo de adquirir sucesión por causa de muerte: De este modo
adquieren los verdaderos herederos.
b. Por tradición: Cuando los verdaderos herederos procedan a ceder a título
oneroso o gratuito (vendan, permutan, donen) el derecho real de herencia.
Existe un título traslaticio, el cesionario lo adquiere por tradición: arts. 1909 y
1910 CC, ubicados en el libro IV tít.: “De la Cesión de Derecho”.
c. A través de la prescripción adquisitiva: De este modo adquiere el falso
heredero o heredero aparente – putativo. La prescripción adquisitiva será de
10 años, según resulta del art. 2512 nº 1 y 1269. Remite al 704 nº 4. No es
justo título el de heredero putativo pero si se le otorga la posesión definitiva
por sentencia judicial, servirá ésta de justo título y como la buena fe se
presume, adquiere por prescripción adquisitiva ordinaria por que se cumple
con los requisitos de la posesión regular.

4. Tiene una vida efímera: Existen varios herederos; se forma una comunidad
hereditaria que entre otras causas puede terminar por la partición al ejercerse este
derecho de partición - adjudicación que simplemente especifica el derecho de
dominio en uno de los herederos (adjudicatarios), debiendo recordar que entre
nosotros la partición tiene efecto declarativo y retroactivo y no traslaticio. (1344-
718).

15
5. De él nace una acción real: Acción de Petición de Herencia (1264 y sgtes).

6. Es un derecho subjetivo y patrimonial lo que implica que es renunciable, pero


sólo una vez muerto el causante porque de lo contrario habría objeto ilícito
(1463); es transferible (se puede ceder), es transmisible y prescriptible en el
sentido que la acción de petición de herencia prescribe extintivamente cuando
el falso heredero adquiere por prescripción adquisitiva (se le aplica el 2517).

7. Como recae sobre una universalidad jurídica independiente de los elementos que
la componen, hay una doctrina que dice que no puede calificarse de mueble o
inmueble (inaplicable el 580). Sin embargo como las normas que regulan los
bienes muebles son de aplicación general y son específicas las de los inmuebles,
queda sujeta a reglas generales y así si se vende o permuta o dona el derecho
real de herencia, la tradición, aunque existan inmuebles en la masa hereditaria, no
debe efectuarse por inscripción conservatoria sino que se aplican las normas de
tradición sobre bienes muebles pero en la práctica se inscribe el título traslaticio
pero esa inscripción no es por tradición sino que tiene por objeto mantener la
historia y darle publicidad a la propiedad raíz.

16
Acciones Posesorias

1. Regulación.
TITUL 13 LIBRO II ART- 916 Y SGTES.

ART. 916 LAS ACCIONES POSESORIAS TIENEN POR OJETO CONSERVAR O


RECUPERAR LA POSESIÓN EN INMUEBLES O DERECHOS REALES CONSTITUÍDOS
EN ELLOS.
La posesión no es un derecho, es un hecho amparado por estas acciones, porque la posesión
produce importantes consecuencias jurídicas.
Estas acciones son reales; no obstante que no emanan de un derecho real, pero se ejercen sobre
una cosa sin respecto a determinada persona y son siempre de carácter inmueble.
La posesión sobre cosas muebles no se encuentra amparada por esas acciones, por canto la
construcción de CC se basa en la protección de la propiedad inmobiliaria.
El CC contempla las sgtes acciones posesorias:
a) QUERELLA DE AMPARO: Conserva la posesión
b) QUERELLA DE RESTITUCIÓN: Recupera la posesión
c) QUERELLA DE RESTABLECIMIENTO: Que no es propiamente acción posesoria.
d) ACCIONES POSESORIAS ESPECIALES: DENUNCIA DE OBRA NUEVA (tiene por
objeto impedir la construcción que turbe la posesión)/ DENUNCIA DE OBRA
RUINOSA.
e) ACCIONES O INTEDICTOS POSESORIOS ESPECIALES TITULO 14 LIBRO II.

Para entablar las acciones posesorias se requiere la concurrencia de los sgtes requisitos:
1.- La cosa sea susceptible de ser amparada por acciones posesorias.
2.- El que entabla la acción se encuentre facultado para hacerlo.
3.- La acción no se encuentre prescrita.

1.- La cosa sea susceptible de ser amparada por acciones posesorias. Son susceptibles de ser
amparadas por las acciones posesorias:
a) Posesión de inmuebles o derechos reales constituidos en ellos y que sean susceptible de ser
adquiridos por prescripción adquisitiva, por ende servidumbres discontinuas y las continuas e
inaparentes no se protegen por esta acción.
b) Art. 922 (derecho real de herencia no se ampara por esta acción porque recae sobre una
universalidad jurídica y como tal no es mueble ni inmueble). Usufructuario, usuario y el detenta
un derecho real de habitación.
Si no existiera dicha disposición a la misma conclusión se llegaría aplicando las reglas generales,
porque son meros tenedores de la cosa sobre la cual ejercen su derecho, pero son dueños y
poseedores del derecho que si es perturbado por el dueño de la cosa o por un tercero se les faculta
para entablar esta acción, porque ella amparan los inmueble y derechos reales constituidos sobre
ellos.
A propósito de este requisito surge un problema que consiste en determinar si procede el ejercicio
de esta acción contra comuneros. Tal discusión se relaciona con otra interrogante que dice
relación si procede la prescripción entre comuneros o no.
Si se sostiene como lo señala la CS que no procede la prescripción entre comuneros,
consecuencialmente tampoco el ejercicio de esta acción.
Si se sostiene que procede la prescripción entre comuneros, cabría el ejercicio de la acción
posesoria entre comuneros en virtud de lo dispuesto en el Art. 917 CC.

17
2.- El que entabla la acción se encuentre facultado para hacerlo. At. 918
El que entabla la acción debe estar en posesión tranquila y no interrumpida un año completo.
Es decir no debe ser un poseedor violento y debe poseer un año completo, que puede
contabilizarse con la agregación de posesiones.
Este supuesto se requiere en la querella de amparo y de restitución, pero no en la de
restablecimiento.
3.- La acción no se encuentre prescrita. Art. 920 CC
La de amparo prescribe en un año contado desde la molestia o embarazo, la de restitución,
prescribe en un año desde que se pierde la posesión.
Respecto al acto de molestia o embarazo, si existen varios actos se discute si el plazo se cuenta
desde el primero o el ultimo, para un sector es desde el último acto, porque en proyecto de 1853
se establecía que corría desde el primer acto, por lo que si se suprimió fue porque acepta que es
desde el último de los actos. Otra posición señala que es desde el primer acto, porque si CC
suprimió la frase fue porque estaba demás, si son actos continuos el plazo se cuenta desde el
primer acto; ya que desde el primer acto se perturba la posesión.
Por otra parte el Art. 929 da origen a otro problema en la querella de restitución, ya que en él se
sustentan los autores que señalan que la posesión violenta cesa y se puede transformar en
tranquila, aunque se señala que ello no es argumento suficiente, ya que es obvio que en algún
momento la fuerza cesa y en tal caso el plazo de un año se cuenta desde que cesa la violencia y
ello no quita que la posesión siga siendo violenta.
Estas prescripciones de un año son especiales de corto tiempo, que se interrumpen según las
reglas generales pero no se suspenden.

En el juicio posesorio el acto debe acreditar los fundamentos de la acción:


a) Que es un poseedor.
b) Que es un poseedor tranquilo y que tiene la posesión en un año ininterrumpido.

A la prueba de la posesión se refiere el art. 924 CC y 925 (memoria), que son de aplicación
general (se acreditan cada vez que sea necesario acreditar posesión). Dichas disposiciones
aisladamente son claras, pero relacionadas entre sí son contradictorias, lo que hace surgir la
discusión en torno a si se acredita la posesión de inmuebles por inscripción o bien por hechos
positivos del dominio?.
¡Cómo se armonizan dichas disposiciones!
Existen 3 posiciones, aunque la tercera es una variante de la segunda.
I.- Señala que el artículo 924 se refiere a la posesión sobre derechos reales excepto el dominio y
el artículo 925 se refiere a la prueba de la posesión sobre el derecho real de dominio, porque el
CC distingue entre el dominio y los demás derechos reales y como el dominio se identifica con la
cosa sobre a cual se ejerce el CC distinguiría entre la acreditación de la posesión del dominio con
los otros derechos reales.
Esta postura no prosperó, porque el dominio es un derecho real y por ende no existe un división
entre estos, además cuando el CC habla de tradición habla de la tradición del dominio sobre
inmuebles y derechos reales constituidos en ellos. Con esta postura se desarmoniza los artículos
724 y 728.
II Humberto Truco. Señala que el artículo 924 se refiere a los inmuebles inscritos y el artículo
925 se refiere a los no inscritos y a los inscritos cuando la inscripción tiene menos de un año de
duración, porque el CC distingue siempre en la conservación, pérdida y exclusión de la posesión
entre los inmuebles inscritos y los no inscritos. De esta manera, dentro de los inmuebles
inscritos, específicamente la posesión del dominio se prueba por inscripción, siempre que tenga

18
más de un año completo de duración, por eso la inscripción en el Registro Conservador es
REQUISITO (724)- PRUEBA (924) Y GARANTÍA (728-730 Y 2505) que son los pilares de la
TEORIA DE LA POSESIÓN INSCRITA.
El Art. 925 se refiere a la prueba de la posesión sobre los derechos reales sobre inmuebles no
inscritos y a los inscritos cuando la posesión tiene menos de un año de duración y también a los
derechos inscritos, cuando la inscripción no es prueba suficiente de la posesión y ellos ocurriría
en los sgtes casos según la doctrina:
a) Para Tomás Ramírez Farías: 925 se referiría cuando existen dos inscripciones paralelas,
en tal caso la prueba de la posesión sería a través de hechos positivos.
b) Luis Claro Solar: El Art. 925 se aplica cuando los deslinde del predio no están claramente
señalados en la inscripción y en consecuencia existe discusión en torno a las
delimitaciones y en tal caso la posesión se debiera acreditar pro hechos positivos.

Se señala que también se aplicaría cuando la inscripción no es un requisito de la posesión y ello


ocurriría cuando se invoca como causa o antecedente de la posesión es un titulo constitutivo,
como ocurriría con la accesión.

Análisis de las acciones:


QUERELLA DE AMPARO. Tiene por objeto conservar la posesión y supone que el poseedor
conserva la posesión, pero es turbado.
Las peticiones del poseedor por esta querella son las que establece el artículo 921 CC:
a) Que no se le turbe o embarace su posesión.
b) Que no se le despoje de su posesión, en tal caso tiene derecho a que se le indemnice de
los perjuicios causados por la perturbación de su posesión.
c) Que se le de seguridad contra el daño que fundadamente teme, por ejemplo cuando se
solicita la inscripción de un inmueble inscrito procede entablar la querella de amparo,
porque los actos de perturbación pueden ser materiales o jurídicos. También se puede
entablar contra el dueño cuando turba la posesión del poseedor y ello se explica por la
naturaleza real de la acción y porque la auto defensa de encuentra prescrita en nuestro
derecho.

QUERELLA DE RESTITUCIÓN: Procede cuando el poseedor ha sido injustamente despojado


de s posesión. Art. 926 CC.
Su tramitación se encentra establecida ene l artículo 551 del CPC, como todas las acciones
posesorias.
Contra quien se dirige esta acción!.
Hay que distinguir:
a) RESTITUCIÓN DE LA COSA: Contra el usurpador o contra el que derivó s posesión
del usurpador.
b) INDEMNIZACIÓN DE PERJUICIOS: Contra el usurpador o contra el tercero de mala
fe, si son varios los obligados a indemnizar esta obligación es solidaria Art. 927 CC.

QUERELLA DE RESTABLECIMIENTO O DESPOJO VIOLENTO: La tiene todo aquel que ha


sido despojado violentamente de su posesión o mera tenencia, le compete también al poseedor
violento o clandestino y el que no tiene un año ininterrumpido de posesión (no es propiamente
una acción posesoria, porque comprende al mero tenedor). Mediante ella se persigue que se
restablezcan las cosas al estado anterior y para su ejercicio basta con acreditar despojo violento,
prescribe en 6 meses, tiene por objeto evitar que los individuos se hagan justicia por su propia
mano. Art. 928 CC.

19
ACCIONES POSESORIAS ESPECIALES: Titulo 14 Libro II
Estas acciones tienen reglas comunes aplicables a todas ellas, para entablarlas no se requiere la
posesión de un año, ni posesión tranquila, es decir a su respecto no se aplica el Art. 918 CC.
El Art. 946 se refiere a la denuncia de obra nueva y denuncia de obra ruinosa cuando existe una
pluralidad de demandantes o demandados.
1.- Pluralidad de querellados: La acción para obtener la prohibición de destrucción o reparación
de obra se puede entablar contra cualquiera de los querellados o contra todos, porque es
obligación indivisible. La obligación de indemnizar es simplemente conjunta y el querellante
puede exigir a cada querellado una cuota igual sin perjuicio que los afectados la dividan entre sí a
prorrata de la cuota que a cada uno de ellos les corresponde en la obligación.
2.- Pluralidad de querellantes: Cada uno puede pedir la prohibición de destrucción o de enmienda
de la obra, pero cada uno solo puede pedir indemnización por el daño que haya sufrido, a menos
que legitime su personería (aptitud de representar a otros) relativamente a los otros.
En virtud del art. 947 estas acciones no tienen lugar contra el ejercicio de servidumbres
legítimamente constituidas, porque el que tiene derecho a la servidumbre tiene derecho a valerse
de todos los medios para ejercerla, da la posibilidad de ejercerla perturbando el derecho del
dueño.
DENUNCIA DE OBRA NUEVA: Tiene por objeto denunciar o impedir toda obra nueva que se
trata de construir sobre el suelo de que se está en posesión y también la obra nueva que embarace
el goce de una servidumbre legítimamente constituida sobre el predio sirviente.
Las obras nuevas denunciables son las que señala el Art. 931 CC.
1- Las construidas en un predio sirviente embaracen el goce de n servidumbre constituida
en él.
2- Construcciones que se sustentan en un edificio ajeno que no tiene esta servidumbre.
3- Obra voladiza que atraviesa el plan vertical de la línea divisoria de dos predios.

Por su parte el Art. 930 señala las obras nuevas no denunciables.

QUERELLA DE OBRA RUINOSA: Tiene por objeto obtener la demolición o reparación de un


edificio que amenaza ruina o de cualquiera otra construcción que se encuentre en el mismo
estado. Art. 932 y 933. La denuncia compete a los vecinos y a todo vecino que teme el daño sea
poseedor o mero tenedor, siendo ésa su peculiaridad.
Mediante el ejercicio de dicha querella se pretende:
1.- Obtener la destrucción de un edificio que amenaza ruina.
2.- Reparar.
Si el daño que se teme no es de gravedad, se puede obtener por ella que el dueño rinda caución
para indemnizar el daño que pueda causar. Al aspecto delictual de la denuncia se refiere el Art.
2323 CC.
¿Quién debe efectuar las reparaciones?
932-933 Al querellado. Al igual que si el edificio debe ser destruido.
Si se derrumba solo, para analizar si procede la indemnización se distingue si se derrumba antes
o después de la notificación de la demanda, en el primer caso no hay indemnización y en el 2°
caso hay que sub distinguir, si el derrumbe es por fortuito no ay indemnización a menos que el
fortuito no hubiese derrumbado el edifico si se hubiese encontrado en buen estado, si el derrumbe
es por culpa del querellado hay gar a la indemnización.
La tramitación se encuentra entre los artículos 571 y 576 CPC a través de un procedimiento breve
y no prescribe mientras exista el temor que la obra caiga.

20
OTRAS ACCIONES POSESORIAS ESPECIALES: Por ejemplo las destinadas a proteger el
goce de las aguas se incorporan ene l Código de Aguas y las otras especiales se encuentran en los
artículos 941-942 y 943.
La norma del artículo 947 es importante porque establece una norma ecológica en el CC junto
con los artículos 948-949 y 950.
Respecto al plazo de prescripción de las acciones posesorias especiales, se refiere a ello el
artículo 950 en que hay que distinguir, las dirigidas a precaver un daño no prescriben mientras
exista justo motivo para temer del dalo 8denuncia de obra ruinosa). La denuncia de obra nueva
prescribe en un año, pero queda a salvo el derecho para entablar la acción reivindicatoria a menos
que se haya adquirido sobre la obra nueva derecho de servidumbre por prescripción.

DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS ACCIONES POSESORIAS Y REIVINDICATORIA


- Ambas tienen por objeto recuperar la posesión
- La acción R tiene aplicación en cosas corporales muebles, inmuebles y derechos reales
sobre ellos. Las acciones P sólo protege los inmuebles y los derechos reales sobre los
inmuebles que sean susceptibles de ser adquiridos por prescripción.
- La acción R será mueble o inmueble según sea la cosa sobre la cual se ejerce. La acción P
solo será inmueble.
- El sujeto activo en la acción R es el poseedor regular o dueño y en las P es el poseedor.
- En cuanto al procedimiento la acción R se tramita conforme las reglas del procedimiento
ordinario y las acciones P tienen asignados procedimientos especiales breves.
- En cuanto a la causa de pedir en la acción R es el dominio y en las acciones posesorias es
la posesión.
- La acción R no se extingue por prescripción extintiva, sino que por la prescripción
adquisitiva del derecho por un sujeto distinto del titular. En cambio, las acciones
posesorias están sujeta a prescripción extintiva o liberatoria.
- Fallado que sea el juicio de la acción R no es posible volver a discutir entre las mismas
partes la misma cuestión debatida; en cambio fallado que sea el juicio posesorio el
poseedor vencido si es dueño o poseedor regular qe adquiere por prescripción pueden
entablar acción reivindicatoria, por ello se afirma que las acciones posesorias no
producen cosa juzgada (en realidad sí la producen, porque en el nuevo juicio no hay
identidad de causa de pedir).

21