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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD GRAN MARISCAL DE AYACUCHO


DECANATO POSTGRADOS - BARCELONA
ESPECIALIZACIÓN EN DERECHO PENAL Y CRIMINOLOGÍA
CATEDRA: CIENCIAS PENITENCIARIAS

SISTEMA PENITENCIARIO DE LA FASE


EXPIACIONISTA, CORECCIONALISTA Y
RESOCIALIZANTE

FACILITADOR: PARTICIPANTE:
DR. MIGUEL A. BIAGGI ABG. AMAURIS BRAVO
C.I.: V- 12.378.119

DICIEMBRE, 2015
INTRODUCCIÓN

El tema tiene por objeto, tratar el rol o tarea que se desarrolla en la esfera
de la penología, es decir; el estudio de la actividad que desarrollan profesionales
colegas de esta especialidad, debiendo hacer una distinción entre aquellos cuya
actividad se efectiviza directamente dentro del sistema penitenciario (la cárcel) y
aquellos cuya actividad la realizan por fuera de los muros, insertos en programas
que tienen por fin el tratamiento de los llamados “liberados”, es decir, aquellos que
estuvieron en un momento privados de su libertad, como así también, los
denominados “probados” que con dicha denominación vamos a identificar a
quienes nunca han estado privados de su libertad.

Pero primero, es necesario considerar que “la cárcel” como término,


identifica un establecimiento el cual solemos tener la idea de que existió como tal
desde la antigüedad y sin embargo habría que hacer algunas distinciones al
respecto toda vez que debemos tener en cuenta que la Pena Privativa de la
Libertad, la cárcel, es una institución moderna. Si bien hay antecedentes de
instituciones que podrían asemejarse a esta concepción ya desde el año 248 A.C.,
la cárcel en sentido moderno surge a mediados del siglo XVII, comienzos del XVIII
a partir del auge de las causas de corrección. Antiguamente aquellos ámbitos de
alojamiento lo eran al sólo efecto de custodiar a quien le esperaba su ejecución
toda vez que en ese momento todas las sanciones recaían la más de las veces
sobre el cuerpo, sobre la integridad física del reo o directamente sobre su vida.

La Pena Privativa de Libertad atraviesa algunas mutaciones a lo largo de la


historia basadas en un discurso que se va apreciando como humanizado,
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resocializador y reeducador del delincuente. Es decir que existieron distintos
momentos históricos a partir de los que podemos referir una suerte de evolución
tanto del delito como de la pena. Ello respondió no sólo a reformas y nuevas
concepciones por las que el sujeto comenzaba a ocupar otro lugar respecto de su
existencia y de su actuar – como hemos visto con el auge del positivismo europeo
y la revolución de todas las ciencias a partir del S. XVIII - sino también a ciertos
criterios de oportunidad a los cuales recurría el poder supremo de la época.

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MARCO TEORICO

En ese sentido podemos decir que en la medida en que determinados


castigos, determinadas formas de sancionar comienzan a ser aberrantes para el
cuerpo social que antes se agolpaba en la plaza principal para lo que Foucault
describió como el espectáculo público, comienza una etapa en la que se advierte
una nueva forma de administrar castigo.

Hacia el siglo XVIII la pérdida libertad cobraba también otra significación en


términos de bien jurídico. Su pérdida implicaba quedar por fuera o al margen de un
sistema que se imponía como auspiciante de un mundo diferente esperanzando
una accesibilidad a una mejor calidad de vida o ascenso social de los individuos
que formarían parte del mismo. Ya no era necesario o no tan necesario
atormentar, torturar, mutilar hasta la muerte como medida ejemplificadora - dirigida
a los espectadores - para evitar similares infracciones, lo cual constituía una
suerte de prevención del delito a partir de la atroz respuesta del Estado para con
los transgresores.

Pero pasemos a revisar los distintos momentos históricos que


caracterizaron las formas de castigo como respuesta a la transgresión y las
instituciones que fueron surgiendo a partir de ellos.

Podríamos decir que hay cuatro (4) etapas:

 VINDICATIVA.
 EXPIACIONISTA.
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 CORRECCIONALISTA.
 RESOCIALIZANTE.

ETAPA VINDICATIVA.

 Pueblos Primitivos
 Las penas eran todas corporales
 El objeto principal de tales castigos era la venganza
 Facultad de castigar que tenía tanto el ofendido como su grupo
 Aquí vamos a encontrar la más antigua noción de proporcionalidad entre delito
y pena como ha sido la Ley del Talión (ojo por ojo, diente por diente).
 En esa época podemos situar asimismo al COMPOSITIO como una suerte de
transacción entre el ofendido y el ofensor y el ABANDONO NOXAL que se
caracterizaba por la entrega del infractor al grupo del ofendido.

LA ETAPA VINDICATIVA: caracteriza un período en el que situamos a las


sociedades denominadas primitivas. Es decir, un período que arranca en
momentos en el que no se contaba con un Estado de Derecho ordenado como el
actual, - lo cual se irá modelando con el tiempo – y en el que en tal caso, las
prohibiciones y los efectos de su transgresión estaban sujetos a sistemas de
creencias transmitidos generacionalmente y en forma verbal entre los miembros
del grupo, tribu o clan. En los inicios, no se contaba con códigos penales o códigos
procesales penales como los que hoy conocemos y fundamentalmente las penas
corporales en torno a la razón de venganza, era lo más frecuente.

En esa fase vindicativa tenemos tres (3) formas de castigo o sanción penal:

1. El Talión
2. La Compositio
3. El Abandono noxal

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La norma taliónica, ampliaba en su aplicación, partes del cuerpo mas allá
de los ojos y los dientes retribuyendo por el delito cometido conforme a la
gravedad del mismo llegándose a dar muerte al agresor. Entonces podríamos
decir que la Ley del Talión es la noción más antigua de retribución entre delito y
pena.

La Compositio; resultaba tratarse de una suerte de transacción entre el


ofendido y su grupo y el ofensor por lo que se establecía un debate o discusión
entre el ofendido con su grupo a los efectos de resolver la situación a partir de una
suma de dinero o valores que se le exigía al ofensor, renunciando a partir de ello a
toda posible acción vengativa. Habitualmente se utilizaba esta fórmula cuando se
trataba de infracciones de orden económico.

En el caso del Abandono Noxal; se procedía con un mecanismo en el que


participaba el grupo del ofensor, de aquel que generó un mal, aquél que causó un
perjuicio. El propio grupo del ofensor entregaba a éste al ofendido o a su grupo y
claro está que ahí se efectivizaba algo de carácter vengativo. Una forma de decir
“tomen, aquí lo tienen, dispongan del mismo” y de esa forma se resolvía la ofensa.

ETAPA EXPIACIONISTA.

 Edad Media.
 Fase de venganza divina.
 Objetivo: Expiación y Explotación del sujeto mediante el trabajo.

En esta etapa se daban dos situaciones. Por un lado la de aquellos que


escapando de los terribles castigos que pudieran ser administrados por el poder
se recluía en instituciones religiosas y la de aquellos que por fuera de éstas eran
sometidos a las GALERAS o a los primeros presidios y a la deportación.

El siguiente período o fase es el denominado FASE

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EXPIACIONISTA o Retribucionista y se caracterizó por otras formas de
castigos o sanciones. Estamos situados en la Edad Media en la que se daban dos
situaciones. Por un lado, aquellos que escapando de los castigos que pudieran ser
aplicados por el Poder se recluían en congregaciones o instituciones de corte
religioso en las que el control social era ejercido por el propio grupo. Refugiarse en
éstas no era sino una forma de cambiar un castigo por otro con el agravante que
en estas la justicia ya no provenía de un Rey sino de Dios. Es decir, que los
tormentos y suplicios se fundaban en una suerte de justicia divina, por lo tanto,
inapelable y bajo esa doctrina las penas corporales eran de tal magnitud que
muchos de los sujetos – destinatarios de las mismas – atravesaban un doloroso
camino que podía terminar en muerte.

La otra situación que se puede rastrear para ese momento era aquella por
la que básicamente se sometía al trabajo en las Galeras. A todo infractor,
sospechado o imputado de algún hecho considerado desvalioso Es decir, ni más
ni menos que remar para el Rey. Se trataban de embarcaciones que tenían una
capacidad y distribución especial para ubicar a los sancionados uno al lado del
otro y remar a la orden de algún oficial. Los recorridos no eran menores y el
esfuerzo enorme por lo que muchos morían en las embarcaciones sea por
deshidratación, desnutrición, enfermedades varias, agotamiento, etc., y por
supuesto que estas muertes no generaban repercusión en el sistema.

LA FASE CORRECCIONALISTA

Finales del Siglo XVIII extendiéndose hacia los finales del siglo XIX. Nace la
pena de prisión y con ella la sanción penal del recluso en establecimientos que
comienzan a crearse y que resultaron la base del actual régimen penitenciario, a
saber:

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Régimen Filadélfico o Pensilvánico Celular (1787).
En 1777 Jhon Howard publicó sobre el estado de las prisiones en Inglaterra
y Gales con el objeto de crear cierta conciencia para mejorar sus condiciones.
Publicación que tuvo una amplia repercusión en Europa adoptándose en varios
países este modelo.

La sociedad penitenciaria de Filadelfia introdujo en el Estado de Pensilvania


un modelo que en sus comienzos establecía un sistema celular de completo
aislamiento. Se trataba de un confinamiento absoluto para que los pecadores
retornaran a Dios. En 1787 se constituye la sociedad filadélfica y tres años más
tarde de dicho evento, se crea una nueva prisión. El modelo surge en una colonia
británica años antes y tenía por fin erradicar las sanciones corporales – es decir –
comienza una nueva forma de administrar castigos.

Dicho modelo se basaba en la aplicación de reglas o normas que podemos


sintetizarlas en 4 (cuatro) elementos:

1. Aislamiento absoluto.
2. Prohibición de trabajo.
3. Silencio absoluto.
4. Educación religiosa.

Con respecto al primer aspecto, el aislamiento era riguroso y casi perpetuo


por lo que la posibilidad de que el sujeto abandone su celda o calabozo era
excepcional. No se promovía el trabajo o actividades colectivas y estaba prohibido
hablar entre los alojados en dichos Establecimientos. Lo que constituía en esa
época una marcada contradicción resultaba de una disposición por la cual el
privado de libertad tenía derecho a recibir visita, pero tales alcanzaban a tan solo
dos figuras o referentes: El Director del Establecimiento y el sacerdote
responsable de la educación religiosa de los alojados.

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Este modelo atentaba contra la integridad psicofísica de los
detenidos, quienes en extremas condiciones de vida ahí dentro sólo podían lograr
una suerte de libertad, algunos enloqueciendo y otros muriendo. Imagínense las
condiciones de precariedad e inexistencia de condiciones de sanidad que este
modelo disponía para con los detenidos. Las enfermedades sobraban y su
tratamiento no existía. El grado de deterioro que padecían era de magnitud en
virtud del aislamiento, la falta de interacción, la imposibilidad de establecer
vínculos, la capacidad ociosa permanente, la insalubridad por las condiciones
edilicias, alimentarias, etc., modelo éste que fue criticado por los reformista.

En síntesis, un Sistema en el que por sus características los alojados allí


enloquecían o morían dado la propensión al suicidio que imprimía el dispositivo. El
aislamiento prolongado causaba imbecilidad, perturbación moral y física como así
también lo que se entendía como embrutecimiento del entendimiento. En este
sistema se detectaron una enorme cantidad de casos de tuberculosis irreversibles
y enfermedades del sistema nervioso que resultaban incurables. Un sistema muy
costoso para el Estado que fue reemplazado por el Régimen Auburniano.

Régimen Auburniano (1823) EEUU.

 También conocido como Silent System.


 Su denominación viene de Auburn, New York donde se origina el mismo.
 Importante expansión en Norteamérica.

Este régimen también presentaba cuatro (4) elementos con algunas


diferencias respecto a los que caracterizaba al régimen anterior, entre ellos:
1. Aislamiento nocturno
2. Trabajo colectivo durante el día
3. Silencio absoluto
4. Modalidad disciplinaria severa

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Sistema que aspiraba a evitar fugas y motines a partir de las restricciones
impuestas como por ejemplo la incomunicación entre los infractores pero
generaba un importante deterioro de la personalidad y era altamente
desocializador.

Lleva el nombre de la Ciudad en la que nació como tal (AUBURN- lo que


hoy es el condado de Cayuga, Estado de New York) y atemperó respecto del
filadélfico el tiempo de aislamiento e implementó el trabajo colectivo bajo
rigurosas condiciones de control, es decir; que comparativamente con el modelo
anterior se había avanzado en la implementación de actividades que podrían
pensarse orientadas a la adquisición de hábitos, la socialización y modificaciones
de conductas con el fin de regresar en algún momento al cuerpo social como
hombres adaptables a sus normas.

De todas formas, el régimen disciplinario era extremadamente duro y


riguroso y además a través de un sistema de puntos (en ese momento tickets que
juntaban los detenidos) que podían lograr en el cumplimiento del mismo, podrían
obtener la libertad y en misma medida pero en sentido inverso, perderla para
siempre. Fíjense que esto del silencio estaba muy presente. A dicho modelo se lo
conocía también como Silent System.

En aquella época se afirmaba que en la medida en que no se hablara, se


contaba con mayor seguridad, evitando que no se elaborarían planes que tengan
por fin la fuga, la toma del penal o el ataque al personal que tenía por función la
custodia de los privados de libertad. Estas representaciones o posiciones con
respecto a la seguridad fueron cambiando, modernizándose con ayuda de la
tecnología también pero para esa época en la que no se contaba con tales
recursos, resultaban de cierta eficacia dichos mecanismos de control. Luego
apareció un modelo sustentado en cuestiones de seguridad a partir de otro
régimen:

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Sistema Progresivo (1853)

Se discute la paternidad de este sistema apareciendo entre sus posibles


creadores un capitán de la marina real inglesa Alejandro Maconuchic y Sir Walter
Crofton en Irlanda si bien por una cuestión cronológica se atribuye a un Coronel,
Manuel Montesinos, Director de la prisión de Valencia.

Este sistema reunía 3 períodos:

 1° período (prueba): Aislamiento absoluto con la posibilidad de recibir


ciertas visitas.
 2° período: Trabajo en común y aislamiento nocturno.
 3° período: Libertad Condicional. Para su obtención debían cumplir con las
pautas impuestas en los períodos anteriores por lo que se les entregaban
unos vales.

Sistema Elmira (1876) EEUU.

 Este sistema tuvo un gran auge en los Estados Unidos y ha sido


considerado como uno de los que promovió buenos resultados.
 Tipificado para Jóvenes Infractores.
 Pautas disciplinarias y vigilancia
 Promovían las actividades deportivas
 Se obtenían tickets por el cumplimiento de pautas y actividades impuestas
que servían luego para obtener el egreso del Establecimiento.

Sistema Witzwill o de Régimen Abierto.

 Sistema suizo de fines de siglo diecinueve que al igual que el sistema


Elmira trabajaba con jóvenes infractores.
 Se eliminan obstáculos materiales imponiéndose reglas de disciplina y
conducta.

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Para principios del Siglo XX ya entrábamos en el último período denominado:

ETAPA RE-SOCIALIZANTE en la que se incluía a 3 (tres) nuevos regímenes


1. Régimen Progresivo
2. Régimen All Aperto
3. Régimen de Prisión Abierta

También en ese momento, finales del Siglo XIX y principios del XX un


nuevo diseño de cárceles llega de la mano de J. Bentham:

REGIMEN PANOPTICO

Este régimen se caracterizó primordialmente por una cuestión


arquitectónica. Autor de su diseño fue Jeremy Bentham quien a finales del siglo
XIX por encargo de Jorge III construye el Panopticón.

Si bien en la clase algunos saben de qué se trata, podríamos resumir la


idea en “una forma de ver todo sin ser visto” y si ustedes quieren, ahora podría
decirlo de otra manera “una forma de ser visto sin poder ver”. La primera
construcción en manos de su ideólogo J, Bentham, ofrecía una forma estrellar en
la que se disponían los pabellones para el alojamiento de los internos, los cuales
rodeaban una torreta de altura considerable en el que se disponía un guardia.

Uno o dos y justamente eso caracterizó al sistema en virtud de lo


económico que resultaba respecto de los anteriores que requerían de mayor
número de guardias dispuestos en los sectores, externa e internamente. Desde
ese puesto de vigilancia se podía observar todo el movimiento del penal, pero las
ventanas de los pabellones impedían a los alojados tener conocimiento de si se
los estaba observando o no dado que las mismas sólo permitían ver hacia el frente
en el que se encontraba el otro pabellón. El modelo panóptico sigue vigente y
modernas construcciones han adoptado el diseño estrellar o semi-estrellar. Hoy en
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día el avance tecnológico ha generado nuevas formas panópticas como lo es
actualmente el uso de los circuitos cerrados de televisión, los paneles y cámaras
de vigilancia, las aperturas electrónicas entre otros.

Sistema Progresivo de la Ejecución de Pena.

Surge de la mano de una idea de intervención estatal preventiva especial y


de una concepción positivista de la criminalidad y del delincuente como individuo
inferior que debe ser readaptado y socializado. Ahora bien, vamos a comenzar
incorporando alguna terminología que nos permita alguna claridad al momento de
referirnos a la institución (Servicio Penitenciario).

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CONCLUSIONES

Desde épocas antiguas, las penas era una forma de venganza que tenía
por objeto castigar al infractor sin considerar siquiera su condición de ser humano
ni el aspecto prevencionista y resocializador del sistema penitenciario moderno.
Los logros alcanzados en la modernidad, tuvo sus orígenes en una complejidad de
concepciones jurídicas y hasta espirituales que entre otras cosas, castigaban al
cuerpo para salvar el alma, tales eran los casos de las sentencias que sometían a
torturas a las personas acusadas de herejías.

Posteriormente, se promueve la fase correccionista, que tiene por objeto


castigar al individuo y la corrección de su conducta a través de un régimen
complejo que implicaban el silencio, el aislamiento la unidad celular, se les forzaba
a realizar trabajos en galeras y en construcciones, si embargo, dejaban a un lado
el fin resocializador.

Con la Fase Resocializadora, aceptada en la modernidad, la pena tiene


como fin la prevención especial, es decir, que el individuo no sea reincidente en la
comisión de un delito, y la prevención general, evitando que otras personas dentro
de la sociedad imiten la conducta tipificada como delito, pero se añade el objeto
reeducador y resocializador, ya que considera al recluso, como un ser humano
que a pesar de haber cometido el delito, el Estado debe respetarle todos sus
derechos y garantías, que durante el cumplimiento de su condena, debe ser
reeducado, aprender un oficio y posteriormente reinsertado en la sociedad como
un hombre de bien.

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Todo ello se logra a través de un Régimen Penitenciario, que consiste en un
sistema progresivo o sistema de progresión. Se trata de un proceso a atravesar
por parte del individuo, en cumplimiento de la pena privativa de libertad, impuesta
por autoridad judicial competente. Habría que decir que el espíritu de la ley
penitenciaria nos refleja que este régimen progresivo está estructurado sobre la
base del equilibrio entre los derechos y deberes u obligaciones del interno y los del
conjunto de los alojados.

Además, este régimen promueve – a los efectos de lograr su objetivo – algunas


actividades o instancias como por ejemplo:
 Orden
 Seguridad de la convivencia
 Posibilidad de acceder a la enseñanza en niveles educativos obligatorios
 Atención psico-física y espiritual
 Mantenimiento de los vínculos familiares
 Actividades laborales, sociales, culturales y recreativas.

La reunión o materialización de todo ello está sujeto a las reales de cada


Establecimiento, sus características, espacios, administración de los tiempos,
organización interna, cantidad de alojados, oferta de dispositivos educativos y de
formación en general. Pero fundamentalmente debemos tener en cuenta a la
disposición y/o posicionamiento de los internos para incluirse en dicho régimen.

Este sistema progresivo se organiza en fases por lo que cuando decimos


que el interno es incorporado a él, lo que debe demostrar en alguna medida es
que está “progresando”. Tiene que demostrar que está “avanzando” en calidad de
condenado y esencialmente en cumplimiento de los objetivos fijados, ese avanzar
o progresar, implica ciertos beneficios para el condenado que – por decirlo de
alguna manera – está haciendo las cosas bien. Tales beneficios tienen que ver
con una atenuación del régimen de detención pero también en algunos casos,
acelerar el acceso a las “salidas transitorias y a la semilibertad” que son
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posibilidades existentes en la norma vigente.

Es la fase o período en la que se cumplimentan una serie de estudios y su


realización está a cargo del área criminológica del Establecimiento. Estos
estudios incluyen: informe médico, psicológico y social, formulándose en dicha
instancia un diagnóstico y pronóstico criminológico. Tengamos en cuenta que
estos estudios relevamientos también incorporan os antecedentes criminológicos
del sujeto en los que la reiterancia o reincidencia como más se conoce, aparecen
en la historia criminológica. Parte de la tarea del área criminológica compuesta
por psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y abogados, permite determinar
en que fase del tratamiento se incorporará al condenado como así también se
evalúa el tipo de Establecimiento, sección o grupo para su ubicación.

En cuanto a lo formal-administrativo, todo este proceso se pone en


movimiento una vez que llega al Establecimiento Penitenciario el acto
condenatorio que surge de la sentencia cuya copia recibe la Unidad y como dije
antes, supone ya una sentencia en firme. Precisamente, al contar con el
resolutorio que fija el tiempo de condena, el área criminológica puede también
estimar las fechas posibles para que ese interno pueda acceder por ejemplo a la
fase de prueba. Se puede calcular en que tiempo podría acceder a una salida
transitoria o una semilibertad. Lo mismo con la libertad condicional o simplemente
por el cumplimiento efectivo o agotamiento de la condena si correspondiere.

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