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La Orden Departamental la orden departamental No.

24-2003, establece en su
artículo 1ero. Que todo centro educativo debe acoger y valorar al alumnado en
su diversidad por lo que debe garantizar su acceso, permanencia y promoción
en el sistema educativo, sin excluir a nadie por razón de género, procedencia
social, cultura, etnia, religión, edad, etc., ni por su condición personal
(diferentes estilos y ritmos de aprendizaje, capacidad, intereses, motivaciones,
forma de relacionarse, discapacidad o sobredotación).

Con esto se puede determinar que en nuestro país cuenta con las herramientas
establecen las directrices nacionales para la educación inclusiva y abre
las posibilidades para que los centros educativos inicien su proceso
de transformación hasta ir creando las condiciones necesarias para
dar respuesta a la diversidad de los alumnos y las alumnas que
escolarizan.

La Educación Inclusiva no es una nueva forma de denominar la educación


especial ni es lo mismo que el proceso de integración de niños y niñas
con discapacidad a la escuela regular, es una nueva visión de la educación
general que tiene como fin lograr una educación de calidad para todos /as con
especial énfasis en aquellos que están en riesgo de ser excluidos o
marginados.

La educación inclusiva promueve la innovación y el cambio y


asume la atención a la diversidad del alumnado a través de una
organización escolar caracterizada por la colaboración y cooperación de todos
los y las miembros de la institución educativa, integración de los servicios
comunitarios y por tomar en cuenta la opinión de los diferentes
actores del proceso educativo.

Los apoyos psicopedagógicos requeridos para responder a las necesidades


educativas específicas de los alumnos y las alumnas en la escuela, serán
coordinados por un equipo conformado por el o la docente del aula, el
orientador/a y o el psicólogo/a y otro profesional que se considere a lo
interno del centro y en coordinación con alguna otra instancia de apoyo
externa a la escuela en las regionales y distritos donde existan.

La comunidad educativa está integrada por todas las personas relacionadas


con el centro: alumnos, profesores, familias, otros profesionales que trabajan
en el centro, administración educativa, administración local, instituciones y
organizaciones sociales. Todos los componentes de la comunidad educativa
colaboran para ofrecer una educación de calidad y garantizar la igualdad de
oportunidades a todo el alumnado para participar en un proceso de aprendizaje
permanente.

El currículo ha de ser lo suficientemente flexible para responder a las


necesidades de todo el estudiantado, especialmente aquellos que
presentan necesidades educativas específicas y debe estructurarse y
adaptarse de forma que todos los y las estudiantes puedan acceder a él,
ajustándose a los diversos estilos de aprendizaje y enfatizando las
competencias y conocimientos que sean relevantes para los y las
estudiantes.

La educación inclusiva y de calidad se basa en el derecho de todos los


alumnos a recibir una educación de calidad que satisfaga sus necesidades
básicas de aprendizaje y enriquezca sus vidas. Al prestar especial atención a
los grupos marginados y vulnerables, la educación integradora y de calidad
procura desarrollar todo el potencial de cada persona. Su objetivo final es
terminar con todas las modalidades de discriminación y fomentar la cohesión
social.

La educación inclusiva implica que todos los niños y niñas de una determinada
comunidad aprendan juntos independientemente de sus condiciones
personales, sociales o culturales, incluidos aquellos que presentan una
discapacidad. Se trata de un modelo de escuela en la que no existen
"requisitos de entrada" ni mecanismos de selección o discriminación de ningún
tipo, para hacer realmente efectivos los derechos a la educación, a la igualdad
de oportunidades y a la participación.

La evaluación de los aprendizajes para los estudiantes con Necesidades


Educativas Especiales en todos los niveles del sistema educativo debe
ser flexible, formativa, sistemática, permanente y diferenciada. Debe
realizarse tomando en cuenta los apoyos que el alumno requiera
(medios e instrumentos adaptados, lenguajes adecuado, espacios
accesibles y tiempo ajustado a sus necesidades).

El proceso de integración educativa ha tenido como preocupación central


reconvertir la educación especial para apoyar la educación de los niños
integrados a la escuela común, trasladando, en muchos casos, el enfoque
individualizado y rehabilitador, propio de la educación especial, al contexto de
la escuela regular. Desde esta perspectiva, se hacían ajustes y adaptaciones
sólo para los alumnos etiquetados "como especiales" y no para otros alumnos
de la escuela.

Un aporte importante que ha venido con la educación inclusiva, está la


implementación de programas de formación docente, conjuntamente con el
INAFOCAM y el ISFODOSU, para proporcionar a los y las docentes las
herramientas conceptuales, procedí mentales y actitudinales necesarias
para poner en práctica la educación inclusiva, con dicha implementación, se ha
logrado un gran avance en la educación porque los docentes están bien
capacitados y con dicha preparación se benefician no solo la comunidad de
estudiantes que se incluyen, sino toda la comunidad educativa.

El propósito de la Educación Inclusiva es permitir que los docentes y


estudiantes se sientan cómodos ante la diversidad y la perciban no como un
problema, sino como un desafío y una oportunidad para enriquecer el entorno
de aprendizaje. Se promoverá la formación y reflexión permanente de los y las
docentes sobre las prácticas de atención a la diversidad en el aula a
través de las instancias involucradas.
La Inclusión Educativa responde a la garantía del derecho a una educación de
calidad, a través del acceso, permanencia, aprendizaje y culminación, de todos
los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos en el sistema educativo, en
todos sus niveles y modalidades; reconociendo a la diversidad, en condiciones
de buen trato integral y en ambientes educativos que propicien el buen vivir.
Para lograr este objetivo, esto se promoverá la participación activa y
comprometida de la familia y la comunidad en el proceso educativo. La
participación de las familias y las comunidades es fundamental para
asegurar una educación de calidad para todos y todas.

Un punto a resaltar de esta ordenanza, está el hecho de que se pretende


realizar campañas permanentes de sensibilización y comunicación sobre la
educación inclusiva, y estará dirigida a toda la población en general,
manteniéndose el Ministerio de Educación en constante vigilancia respecto al
logro de las metas propuestas por el Estado dominicano.