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LA PSICOLOGÍA: ¿PARA QUIÉN?

U n i ve r s i t a s P s yc h o l o g i c a
Po n t i f i c i a U n i ve r s i d a d J ave r i a n a
I SS N : 1 6 5 7 - 9 2 6 7
C O LO M B I A
Universitas Psychologica
Pontificia Universidad Javeriana
lopezw@javeriana.edu.co
ISSN (Versión impresa): 1657-9267
COLOMBIA

2003
Sergio Trujillo
LA PSICOLOGÍA: ¿PARA QUIÉN?
Universitas Psychologica, julio-diciembre, año/vol. 2, número 002
Pontificia Universidad Javeriana
Bogotá, Colombia
pp. 217-225

Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal

Universidad Autónoma del Estado de México


LA PSICOLOGÍA: ¿PARA QUIÉN?
SERGIO TRUJILLO*
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

Recibido: agosto 13 de 2002 Revisado: septiembre 17 de 2002 Aceptado:octubre 1o. de 2002

RESUMEN
Este ensayo invita a pensar el lugar de la psicología como ciencia, buscando clarificar sus alcances y sus
límites a la luz de la complejidad de los seres humanos. A partir de la constitución interactiva biológica,
psicológica y social de las personas, se perfilan algunos interrogantes en relación con el paradigma
científico en Occidente y con su determinación de las posibilidades del conocimiento complejo. Desde
allí, se presentan algunas alternativas heurísticas sugestivas y se formulan cinco núcleos de reflexión a
partir de los cuales proyectar el desarrollo disciplinar, todos ellos concernientes a la convivencia de la
unidad con la diversidad en la complejidad humana.
Palabras clave: teorías psicológicas, epistemología psicológica.

ABSTRACT
This essay invites to rethink the place of psychology as a science looking to clarify its reaches and its
limits thorough the light of complexity of human being. Starting from biological, psychological and
social interactive constitution of people, some questions are drawn related to the Western scientific
paradigm and its determination of the possibilities of complex thought. From there, some suggestive
alternatives are the presented and the five reflexion nuclei are the formulated from which the discipline´s
development can be foreseen, all of them concerning unity and diversity coexisting in human complexity.
Key words: Psychological theory, psichological epistemology.

*
Correo electrónico: sergio.trujillo@javeriana.edu.co

Univ. Psychol. Bogotá (Colombia) 2 (2): 217-225, julio-diciembre de 2003 ISSN 1657-9267
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Tantos siglos de historia tratando de encontrar el El contraste entre la complejidad humana y las expli-
fundamento material de la vida psíquica, o las manifes- caciones que sobre ella ofrecen las ciencias ha producido
taciones espirituales de cada porción del sistema nervio- también posiciones filosóficas escépticas respecto a la po-
so, pueden lograr que todos los involucrados, por inercia sibilidad de hacer ciencias del hombre. Es grande la tenta-
paradigmática o por temor de hacer el ridículo (tal vez ción de admitir que es imposible hacer ciencia del hombre,
sean lo mismo) sigamos empeñados en el propósito. y renunciar a cualquier pretensión de universalidad de los
Sin embargo, a estas alturas, conviene tener la cor- conocimientos psicológicos, en vista de que cada hombre
dura suficiente y el valor necesario para aceptar que nues- es único e irrepetible y su complejidad rebasa las posibili-
tra pregunta original está mal formulada. dades del conocimiento analítico. Filósofos ha habido que
La complejidad del ser humano, de su naturaleza postulan la esencia eminentemente personal de los seres
triplemente compleja —biológica, psicológica y social—, humanos, su naturaleza singular y su dramática pregunta
ha superado con creces nuestra capacidad de conocer y la sobre el sentido existencial, la cual cada uno responde libre
descompensación entre la complejidad de nuestro obje- y creativamente.
to de estudio y la simplicidad de nuestro conocimiento Como puede colegirse, los asuntos de la psicología
es tal, que nos ha llevado a responder cuestiones intrin- más bien deberían abordarse desde la naturaleza
cadas de manera reduccionista, simplista, academicista, interactiva e interdependiente de las tres dimensiones
impertinente... irrespetuosa. humanas, para respetar la dignidad y complejidad de las
En la historia del pensamiento—y particularmente personas, y para construir conocimientos relevantes.
en la historia de la psicología— podemos encontrar Eysenck, citado por Mankeliunas, sugiere:
muchos ejemplos de cómo se ha reducido el hombre a el hecho de que los seres humanos sean al mismo
lo biológico, a lo psicológico o a lo social. tiempo organismos biológicos y el producto de un
Así, por ejemplo, y sin que esta enumeración tenga la medio ambiente social significa que tenemos que aten-
más mínima pretensión de exhaustividad, hay quienes der inevitablemente, y en todo tiempo, al paradigma
enuncian que la psicología es una rama de las ciencias natu- de la interacción. Los factores e influjos biológicos y
rales y que puede ser objetiva y experimental. También sociales están constantemente interactuando entre sí
han existido quienes postulan que la naturaleza humana y ningún intento por comprender la psicología puede
es puramente espiritual: se reduce a lo psíquico y el resto, jamás tener éxito si no se tiene esto en cuenta. Exis-
lo orgánico y lo social, no tienen mayor importancia o, ten en la psicología sociótropos y biótropos, personas
incluso, son apariencia baladí. Por último, absolutizar la que acentúan uno u otro lado exclusivamente, y a lo
explicación de lo humano desde lo social y descuidar lo sumo atienden al otro de dientes para fuera; tales
biológico, lo individual y lo grupal, nos puede llevar a individuos son peligrosos. El peligro de un entusias-
mo unilateral como éste es sencillamente que procu-
afirmar que la sociedad es más importante que sus miem-
ramos imponer nuestros prejuicios a la naturaleza, en
bros, a admitir que la explicación de lo ontogenético debe
lugar de permitir que la naturaleza nos enseñe la reali-
encontrarse en lo filogenético y, en últimas, que la supervi-
dad de los hechos; los científicos tienen que revestir-
vencia de la especie puede explicar algunas injusticias co-
se de cierta humildad y aceptar los indicadores que les
metidas en contra de la familia o de los individuos.
dé la naturaleza (Mankeliunas, 1980).
Si se entiende el comportamiento como la totalidad
Algunos psicólogos han realizado enormes esfuer-
de la manifestación vital del organismo, en el hom-
zos en este sentido: los estudios socio-históricos del
bre podemos observar un comportamiento externo
desarrollo de los procesos psíquicos superiores; los es-
—que puede ser observado desde afuera— y un com-
portamiento interno (muchas veces llamado viven-
tudios del desarrollo epigenético del conocimiento; las
cia) que directamente es accesible al mismo sujeto y
teorías del desarrollo integral y dialéctico del ser huma-
puede manifestarse y de hecho se manifiesta a través no; las teorías de la personalidad que incluyen, además
de determinados actos externos. Por eso en la histo- de las dimensiones biológica y psicológica, las transac-
ria de la psicología nos encontramos con dos ten- ciones comunicativas, sus significados y sus implicacio-
dencias radicalmente opuestas: cuando se absolutiza nes; los intentos de unificación de la psicología, etc.
el comportamiento externo se llega al conductismo Edgar Morin formula que durante siglos hemos
radical (Watson, 1913), y cuando se absolutiza el venido trabajando guiados por la “inteligencia ciega”
interno se llega a una psicología subjetivista, donde dentro de un paradigma de simplificación que nos con-
el único medio de llegar a estas manifestaciones es el duce a reducir lo complejo a lo simple: reduccionismo; a
testimonio del sujeto. Ninguna de las dos tendencias desarticular la armonía del sistema en elementos sim-
extremas puede aportar datos necesarios para un ples e inconexos: disyunción; y a abstraer anulando la
conocimiento científico del comportamiento huma- diversidad que existe en la unidad o la unidad que existe
no... (Mankeliunas, 1980). en la diversidad: abstraccionismo. De allí que enuncie:

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Infortunadamente, la visión mutilante y unidimen- materia y espíritu–, sino materia viva evolucionada
sional se paga cruelmente en los fenómenos huma- por la acción directa y presente de Dios creador.
nos: la mutilación corta la carne, derrama la sangre, ¡Somos materia, o mejor, cerebro que siente, piensa,
disemina el sufrimiento. La incapacidad para conce- decide, cree y ama! ¡Tomemos en serio la evolución!
bir la complejidad de la realidad antroposocial, en Materia y espíritu, cuerpo y alma –escribe Teilhard
su microdimensión (el ser individual) y en su ya en 1950– no son en absoluto dos cosas distintas,
macrodimensión (el conjunto planetario de la hu- sino dos estados o rostros de una misma realidad
manidad), ha conducido a infinitas tragedias y nos inicial evolucionada. Somos espíritu, o mejor, ros-
condujo a la tragedia suprema.. La ciencia del hom- tro espiritual, según nos entendamos o miremos ha-
bre no tiene fundamento alguno que enraíce al fe- cia delante, siguiendo el sentido del crecimiento en
nómeno humano en el universo natural, ni método que vamos evolucionando hacia un futuro trascen-
apto para aprehender la extrema complejidad que lo dente. Somos materia, o mejor, rostro material, se-
distingue de todo otro fenómeno natural conocido gún nos entendamos o miremos hacia el pasado, si-
(Morin, 1996). guiendo el sentido del decrecimiento, es decir, hacia
Es claro que los seres humanos no cabemos en nuestros orígenes en el remoto pasado... La Iglesia
categorías estrechas y desbordamos la posibilidad expli- misma, en las nuevas traducciones de la Biblia y
cativa, no sólo de la psicología, sino de las ciencias. La Documentos del Magisterio, tiende a usar la palabra
vida en vez de alma... No se trata pues de negar la
comprensión de la complejidad humana no es asunto
existencia del alma sino de entenderla de una mane-
exclusivo de la psicología, es tarea interdisciplinaria.
ra distinta: evolutivamente. Somos una sustancia
¿Existe realmente la posibilidad de una psicología evolutiva dotada de dos dimensiones, una material
científica? En caso de que la respuesta sea afirmativa, y otra espiritual; pero no somos dos sustancias uni-
¿qué tipo de ciencia es y cuáles son sus límites y alcances? das y separables. Somos uno, en el comienzo, en el
En caso de negación, ¿qué estamos haciendo aquí? medio y en el fin; somos materia viva espiritualizada.
Acostumbrados a pensarnos y a sentirnos simultá- Habituados a entendernos en forma dualista o
neamente como dos entidades, hemos construido cate- monista, nos cuesta admitirnos dialécticamente,
gorías conceptuales para dar cuenta de dichas entidades, procesualmente. Todo en nosotros es proceso: “La per-
pero nos vemos a gatas para explicar las relaciones entre sonalidad no tanto tiene unas propiedades evolutivas,
ellas. Así por ejemplo, nos concebimos como cerebro, como si preexistiera a ellas y las adquiriera luego por
por una parte, y conciencia, por otra, y pese a los avances añadidura, sino que propiamente es un proceso evoluti-
de la psicofisiología y de la psicología nos resbalamos vo. La personalidad se constituye evolutivamente” ( Fie-
una y otra vez buscando las influencias recíprocas entre el rro, 1985).
cerebro y la conciencia, entre el cuerpo y el alma, entre la Las ciencias, empeñadas en abordar el estudio del
psique y el soma. hombre desde un paradigma analítico, son incapaces de
Nuestro lenguaje cotidiano complica mucho la la- acercarse a la comprensión dialéctica que requiere la com-
bor de precisión: decimos que “tenemos cuerpo” luego plejidad dinámica de los seres humanos y de su vida,
somos algo distinto del cuerpo, por ejemplo, alma; o que transcurre como un proceso histórico. O modifica-
“tenemos alma” luego somos cuerpo. También se ha mos la ciencia tal y como la entendemos, o no podremos
formulado que somos exclusivamente cuerpo, es decir, hacer ciencia del hombre.
entidades biológicas, y que lo que llamamos alma son Si entre las ciencias naturales y las ciencias sociales
simplemente las manifestaciones del sistema nervioso puede caber una ciencia a la vez natural y social que llama-
central (cerebro y médula), y lo que llamamos cuerpo mos psicología, es porque ésta asume responsablemen-
son las expresiones del sistema nervioso periférico (so- te la complejidad de los seres humanos, y no porque
mático y autónomo). Hay quienes consideran que so- busca responder a los problemas humanos, cuya esencia
mos únicamente seres espirituales y que lo que llamamos es interdisciplinaria, con posiciones parciales y muchas
cuerpo es una apariencia efímera. veces dogmáticas.
Vale la pena citar, a propósito de las honduras que Así es que, habría que sustituir al paradigma de
esta reflexión puede implicar, y de los esfuerzos contem- disyunción/reducción/unidimensionalización, por
poráneos por entendernos, algunos apartes del artículo un paradigma de distinción/conjunción que permi-
publicado en el diario El Tiempo de Bogotá, el 21 de febre- ta distinguir sin desarticular, asociar sin identificar o
ro de 1999, en la columna “Un alto en el camino” por reducir... Se trata, ciertamente, de reintegrar al hom-
Alfonso Llano Escobar, S.J., titulado “¿Existe el alma?: bre entre los otros seres naturales para distinguirlo,
A partir del descubrimiento de la evolución ya no se pero no para reducirlo. Se trata, en consecuencia, de
enseña que seamos dos sustancias —cuerpo y alma, desarrollar al mismo tiempo una teoría, una lógica,

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una epistemología de la complejidad que pueda re- por definición, al servicio de los seres humanos, como la
sultar conveniente al conocimiento del hombre. Por psicología.
lo tanto, lo que se busca aquí es la unidad del hom- Por dejarnos influir de una pretendida e inalcanzable
bre y, al mismo tiempo, la teoría de la más alta com- objetividad, en nuestras investigaciones algunos psicólo-
plejidad humana. Es un principio de raíces profun-
gos no hablamos de las personas: hablamos de sujetos de
das cuyos desarrollos se ramifican cada vez más alto
estudio. En los resultados presentamos datos y correla-
en el follaje (Morin, 1996).
ciones, no experiencias vivenciales significativas para la gen-
Llevando esta actitud al máximo de sus implicacio- te. Presentamos trabajos fríos, despiadados, faltos de
nes, tendremos que aceptar que nuestra opción como corazón, carentes de cercanía con quienes colaboran con
psicólogos debe ser no tanto por un método de investi- nosotros, ausentes de calidez humana, de respeto. Des-
gación u otro, por una teoría u otra, por una escuela u pués de leer la mayoría de nuestros documentos, en parti-
otra, por un modelo explicativo u otro, por un tipo de cular los diseños experimentales, la sensación es como la
ciencia u otro, por una perspectiva u otra, por un para- de salir de un cuarto frío, embaldosado, aséptico, calcula-
digma u otro. Nuestra opción definitiva debe ser única- do, completa y desoladoramente vacío.
mente por el hombre. Lo demás es lo de menos y viene
Nuestras investigaciones no sirven de gran cosa:
dado por añadidura.
La academia nuestra es una productora fértil de
Asumir al ser humano como el centro de nuestros
impertinencias. Colombia es el país de América La-
intereses como psicólogos, aceptar que la psicología es tina que produce más libros y hace más congresos
de y para los seres humanos, nos permite repensarla sobre la violencia y la guerra desde hace diez años. Y
tanto en lo disciplinar como en lo profesional, lo que sigue siendo el más violento de todos. Con su ritmo
para los psicólogos conlleva asumir en nuestra construc- de casi treinta mil homicidios anuales. Como mues-
ción de conocimientos cierta ambigüedad inherente a la tra evidente de una reflexión que no lleva a ninguna
complejidad de nuestro objeto de estudio, brillantemen- parte. Incapaz de salir de sí misma. Dedicada a con-
te descrita por Greco cuando afirma, citado por Vasco versar sobre interpretaciones y planteamientos que
(1980): “Esta es la desgracia del psicólogo: nunca está sirven solamente para mantener a los que publican
seguro de ‘hacer ciencia’, y si la hace, nunca está seguro de libros y dan con ellos conferencias. Discursos de
que ésta sea psicología.” disciplinas sociales o como se dice, de ciencias socia-
Podemos adherirnos a la concepción aristotélica del les que no vienen al caso (De Roux, 1998).
ser humano y enunciar que no podemos dividirlo, sino Muchos de los problemas que enfrentamos los
por el contrario admirarnos de la unidad entre materia y psicólogos son artificiales porque surgen de la disocia-
forma que se da en la sustancia o, dicho de otra manera, ción del hombre en unidades separadas que no se rela-
de la unidad entre la potencia y el acto. Podemos resumir cionan adecuadamente, o de la reducción de lo humano
estas ideas en una frase de Marco Tulio González S.I. a una de sus dimensiones. A estas alturas vale la pena
(1980) al inaugurar el simposio “La psicología, ¿ciencia atender a Edgar Morin en relación con el concepto de la
social?”: “El presupuesto fundamental de este Simpo- complejidad:
sio es que la unidad del saber debe andar en correspon- ¿Qué es la complejidad? A primera vista la comple-
dencia muy estrecha con la unidad del ser.” jidad es un tejido (complexus: lo que está tejido en
conjunto) de constituyentes heterogéneos insepara-
blemente asociados: presenta la paradoja de lo uno y
Unidad y diversidad son derroteros para lo múltiple. Al mirar con más atención, la compleji-
la psicología dad es, efectivamente, el tejido de eventos, accio-
Las ciencias, todas ellas, con su parafernalia de con- nes, interacciones, retroacciones, determinaciones,
ceptos complejos, con su epistemología y su metodolo- azares, que constituyen nuestro mundo fenoménico...
La dificultad del pensamiento complejo es que debe
gía, con sus criterios de validez y confiabilidad, con sus
afrontar lo entramado (el juego infinito de inter-
lenguajes en clave—comprensibles solo para los inicia-
retroacciones), la solidaridad de los fenómenos en-
dos—, con sus investigaciones y sus publicaciones, con tre sí, la bruma, la incertidumbre, la contradicción.
sus sistemas educativos: todas y cada una de las ciencias (Morin, 1996).
y también la filosofía, es decir, todos los saberes, no
Hagamos una psicología compleja que esté al servi-
pasan de ser herramientas y las herramientas deben estar
cio de los hombres concretos que están a nuestro alrede-
puestas al servicio del hombre.
dor. La propuesta es sencilla: hagamos una psicología a
Sin embargo, pareciera que somos los hombres los escala humana así como Manfred Max Neef propone
que debemos estar al servicio de las ciencias. Y esto es una economía a escala humana. Hagamos una psicolo-
más dramático y doloroso en una ciencia que debe estar, gía como si la gente importara, así como el economista

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E. F. Shumacher subtitula su libro “Lo pequeño es her- biología social o etología, que explique a través de
moso: un estudio de la economía como si la gente im- modelos sólo indirectamente observables los com-
portara”. Esta sugerencia suena casi absurda, mínimo portamientos observables de los miembros de la es-
contradictoria o por lo menos ridícula, pero romper el pecie humana. Esa ciencia sería la psicología estruc-
paradigma imperante significa hacer una psicología para turalista (Vasco, 1983) (Énfasis agregado).
las mujeres y para los hombres. Para empezar, podemos Es nuestro deber construir una ciencia que conten-
cambiar algunas de nuestras costumbres y cultivar un ga los aportes de todos los sistemas o escuelas de pensa-
profundo respeto hacia los demás seres humanos. miento, de modo que podamos abordar el estudio
Podríamos, por ejemplo, usar un lenguaje que no complejo del ser humano. Posiblemente la integración
transmita la sensación de estar hablando de animales o de la psicología es el reto para el siglo que comienza, reto
cosas: no estudiamos el comportamiento, queremos que no debe consistir en el predominio de un paradigma
comprendernos como seres humanos. No analizamos a sobre otros, sino en la interacción entre todos los
los demás, dialogamos con ellos y buscamos compren- paradigmas conocidos y los que aún nos quedan por
dernos con ellos. No modificamos la conducta de nadie, crear o descubrir. “Es hora de que aceptemos a todos y
sugerimos algunos cambios que pueden ser favorables no creamos en ninguno, es hora de que, como dice un
para quien nos consulta. No predecimos el futuro, res- aforismo Zen, dejemos de creer en la verdad, pero no
petamos profundamente la libertad de cada persona. No dejemos de buscarla” (Yañez, 1993/1998).
controlamos la vida de ningún ser humano, ni es nues- Los modelos de cada énfasis o enfoque, en armónica
tro interés, ni debe serlo; sencillamente queremos, hom- orquestación, nos permitirán interpretar al Hombre ade-
bro a hombro, construir con los demás un mejor mundo. cuada y respetuosamente. Así mismo esta unión sinfónica,
El espacio entre las neuronas y el comportamiento que puede augurar el comienzo de un período (siguiendo
observable, es decir, el lugar de “lo psíquico”, que los a Kuhn) de “ciencia normal” en la psicología, debe permi-
psicólogos no podemos definir por la misma razón que tirnos abordar sistemáticamente el estudio de las relacio-
los físicos no pueden definir “lo físico”, los químicos no nes o interacciones entre las dimensiones biológica,
pueden definir “lo químico”, o los biólogos no pueden psicológica y social de los seres humanos, si es que la con-
definir “la vida”, es una invitación permanente al asom- sideración de estas dimensiones resulta provechosa.
bro, a la admiración y al respeto. Existen tres propuestas que quisiera comentar al
Y por supuesto, este espacio complejo, subjetivo y respecto:
singular es una convocatoria a la formulación de hipóte- 1. Jaime Samudio Díaz, psicólogo, formula que el
sis respecto de la naturaleza de la complejidad humana. Hombre es una unidad bio-psico-social jerarquizada,
¡Allí está el lugar de la psicología! en la que la naturaleza se subordina a la cultura y la
Al respecto, Carlos Eduardo Vasco Uribe reflexio- cultura es asumida de manera singular por cada indi-
na lo siguiente: viduo, en forma tal que a través de la historia, el
¿Qué papel juega entonces en este momento la hombre es cada vez más consciente y más sujeto en
postulación de la psique? En primer lugar, juega un autoconstrucción. De allí que el Hombre es el único
papel heurístico. Tanto los modelos comportamentales ser que ejerce libertad, que puede asumir la responsa-
como neurocelulares tienen que encontrarse a tra- bilidad de construir sentido, de dar significado a su
vés de exploraciones guiadas por la comprensión existencia. El Hombre es entonces una unidad de
integradora que llamamos “psique”. En segundo lu- naturaleza y cultura que se construye en la historia
gar, juega un papel crítico. Tanto los resultados de la individual de cada ser humano.
investigación conductista como los de la neurológica Las ideas de Jaime apuntan hacia el establecimiento
tienden a absolutizarse, y a querer explicar más de lo de relaciones interactivas entre las tres dimensiones
que pueden, y tienen que ser puestos en su sitio por del ser humano. De ellas podemos colegir algunas
la reflexión crítica de ciertas psiques inconformes y inferencias parciales:
escépticas. En tercer lugar, juega un papel impulsor.
• Entre lo social y lo biológico existiría al menos
No podemos esperar hasta el día del juicio final en el
que se separen las ovejas conductistas de los conde-
una relación de subordinación, en la cual la cultu-
nados cabritos estructuralistas, o las ovejas neurólo- ra termina subordinando a las funciones orgáni-
gas de los condenados cabritos conductuales; pode- cas. Esta subordinación sigue los lineamientos
mos postular la permanencia (o el surgimiento) de del neurodesarrollo expresados en la Ley de
una tercera especie de ovinos que se sepa aprove- Jackson, la cual enuncia la jerarquización del siste-
char de las restantes, y que progrese con su ayuda, ma nervioso en la dirección de la telencefalización,
consolidando una ciencia relativamente independien- de modo que las estructuras nerviosas inferiores
te de la biología celular o neurofisiología y de la y sus funciones se subordinan a las superiores,

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entre las cuales vale la pena resaltar las de última los seres humanos, estoy escribiendo el ensayo
aparición filogenética, es decir, los lóbulos “Aproximación a la génesis de ‘lo Psicológico’”.
prefrontales, que subsumen a los demás lóbulos Debemos recordar que la complejidad no elimina
cerebrales y éstos a su vez a las demás estructuras la simplicidad, y que busca integrar y dar cuenta de las
nerviosas. Con los lóbulos de la corteza cerebral, articulaciones entre dimensiones otrora aisladas
y en particular los lóbulos prefrontales, aparecen artificialmente, y entre disciplinas que han sido fractura-
en la historia de la humanidad las funciones psi- das y separadas por el pensamiento disgregador. En par-
cológicas que posibilitan la construcción social de ticular, es necesario que sepamos del duro itinerario que
la cultura y el ejercicio individual de la libertad. nos aguarda y de la hermosa aventura que nos convoca:
• De modo que lo biológico y lo social tienen entre En este sentido el pensamiento complejo aspira al
sí otro tipo de relación, que se evidencia al com- conocimiento multidimensional. Pero sabe desde el
prender que las funciones y estructuras orgánicas comienzo que el conocimiento complejo es imposi-
posibilitan el surgimiento de la cultura y la liber- ble: uno de los axiomas de la complejidad es la im-
tad. Esta relación puede concebirse como de so- posibilidad, incluso teórica, de una omnisciencia.
porte, cimentación o fundamentación biológica Hace suya la frase de Adorno “la totalidad es la no
de la vida psíquica y social, y se articula gracias a la verdad”. Implica el reconocimiento de un principio
evolución de la especie humana y a la transmi- de incompletud y de incertidumbre. Pero implica
sión genética interindividual. también, por principio, el reconocimiento de los la-
• Si la cultura subordina a la naturaleza pero la cul- zos entre las entidades que nuestro pensamiento
tura es asumida singularmente por cada indivi- debe necesariamente distinguir, pero no aislar, entre
duo, esto significa que en el proceso histórico sí. Pascal había planteado, correctamente, que todas
individual, es decir, en el desarrollo ontogenético, las cosas son “causadas y causantes, ayudadas y ayu-
tanto la naturaleza como la cultura se subordi- dantes, mediatas e inmediatas, y que todas (subsis-
nan a la libertad de cada ser humano. Esta rela- ten) por un lazo natural e insensible que liga a las
más alejadas y a las más diferentes”. Así que el pen-
ción es de dirección, de sentido, de significado.
samiento complejo está animado por una tensión
De allí que el proyecto vital de cada persona sea
permanente entre la aspiración a un saber no parce-
único e irrepetible y que, nuevamente, encontre-
lado, no dividido, no reduccionista, y el reconoci-
mos razones para postular que la psicología debe
miento de lo inacabado e incompleto de todo cono-
apuntar al estudio respetuoso de la complejidad
cimiento (Morin, 1996).
y en particular de la subjetividad.
Como demostración de la unidad diversa del ser hu-
Esta jerarquización, que apunta tan sugestivamente
mano y de la unidad en la diversidad del saber en las
hacia la libertad como característica esencial del ser
ciencias del Hombre, en la frontera entre las ciencias
humano, puede sernos muy útil para comprender
se encuentran fecundas conceptualizaciones en rela-
múltiples interacciones entre las diversas dimensio-
ción con el ser humano complejo.
nes humanas, pero no es suficiente para aproximar-
nos a su complejidad. Aunque posee gran poder de 2. Manuel Torres, en sus apuntes informales para una
convicción gracias a la lógica del silogismo planteado, reunión de profesores del área básica en la Facultad
su insuficiencia tiene que ver con la aceptación, implí- de Psicología de la Universidad de la Sabana, que
cita, de que lo psicológico está en el hiato entre lo gentilmente compartió conmigo, opina que:
biológico y lo social. Damos el nombre de psicológico a la forma en que
el cerebro humano procesa las influencias que reci-
Julio Abel Niño, psicólogo, a quien agradezco sus
ben los hombres desde los distintos ambientes: des-
valiosos comentarios a este escrito, me hizo caer en
de el mundo físico, del interpersonal, del entorno
cuenta de que entender al Hombre como unidad
social y cultural e incluso aquellas provenientes de
bio-psico-social constituye una pre-comprensión de la dimensión espiritual. El cerebro humano es el
“lo psicológico”, y tácitamente lo ubica entre lo bio- sustrato material de todas las operaciones psíquicas.
lógico y lo social. Es decir, que siendo justos, debe- No es el “generador” de la actividad psíquica, ni el
ríamos hablar de unidades psico-socio-biológicas o responsable de sus contenidos, sino el organizador y
socio-bio-psicológicas, etc., lo cual supone que las procesador de las diversas influencias para conver-
relaciones entre las dimensiones biológica, social y tirlas en vivencias. Se trata desde luego de un órga-
psicológica de la humanidad son bastante más com- no enormemente complejo. Solo gracias a su com-
plejas que la jerarquización y que no la niegan, sino plejidad anatómica y fisiológica logra captar tan
que la pueden incluir. A propósito de esta relación variada gama de estímulos. Solo por ella puede cap-
dialéctica entre las tres dimensiones constitutivas de tar y procesar de manera tan compleja (inigualada

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por otros cerebros) hasta al más simple de los estí- nes que componen dialécticamente su proyecto vital: la
mulos. Solo el cerebro humano logra procesarlos del naturaleza de la relación entre sus dimensiones biológi-
modo complejo que llamamos “psicológico”. No creo ca, psicológica y social, implica la relación entre el hombre
estar afirmando que lo psíquico es un subproducto y otros hombres que supone la alteridad. Al tiempo que
del cerebro en el sentido que la orina lo es del riñón. es, el hombre está incompleto, simultáneamente está
Creo que “lo” psicológico es un producto tan com- acompañado y está solo. La diversidad y simultánea-
plejo que es, legítimamente, un campo particular de mente la unidad, son sus características. Es nuestro de-
estudio, con sus propias leyes y sus estudiosos. En ber comprender la relación que se da entre el hombre
particular, por que los procesamientos que el cere- como finito y a la vez abierto al futuro, al ambiente, a los
bro realiza con las influencias que recibe se convier- demás seres humanos y a la historia. Por último, debe-
ten en significativos. Esa significación es desde lue- mos incluir en nuestras preocupaciones disciplinares y
go personal (individual) y enormemente compleja y profesionales la relación entre Dios y el hombre, la tras-
honda. Además, no hay ninguna evidencia de que la cendencia que constituye su horizonte de sentido.
comprensión de los procesos neurobiológicos pueda
Al igual que Morin, Garrido admite que alcanzar la
dar cuenta específica de los contenidos. Quizás la
comprensión de la complejidad del ser humano es impo-
psicología quiera reservar para sí el papel de ciencia
sible, y nos exhorta a aceptar con lucidez que la unificación
de los contenidos y los significados.
de la persona humana es “nuclearmente asistematizable”.
No creo estar interpretando a Manuel si enuncio que Pienso que éste es precisamente nuestro reto: sabemos
podríamos entender que el sistema nervioso es como que no podremos comprender (abarcar) al hombre, pero
el hardware que permite organizar y procesar informa- no por eso vamos a desistir de querer entender algunas de
ción proveniente de distintas fuentes, y “lo psicológi- sus características y de sus interrelaciones, respetando pro-
co” es como el software que incluye y orienta múlti- fundamente su dignidad, porque aunque aceptamos con
ples contenidos dándoles sentido y dirección. Manuel humildad nuestras limitaciones y la complejidad de nues-
concluye, haciendo nuevamente referencia al significa- tro objeto de estudio, también aceptamos que nuestra
do como objeto de estudio de la psicología. Nos que- vida es lo que está en juego.
da por estudiar cómo se relacionan los contenidos y En sintonía con Garrido, no poseemos el secreto
significados con los procesamientos que realiza el sis- de la unificación interior de la persona y, al igual que
tema nervioso, campo sumamente complejo y fecun- Morin, es la tensión que brota de las contradicciones
do en el cual han incursionado distinguidos colegas interiores entre verdades antagonistas y a la vez comple-
médicos, epistemólogos y psicólogos. mentarias la que nos inspira para seguir construyendo
3. Javier Garrido, filósofo y teólogo, expone que ni el conocimientos (parciales) sobre el hombre.
dualismo ni el monismo son soluciones adecuadas Por último, Habermas nos invita a pensar en tres
ni aceptables para entender al ser humano. Nos ad- formas de hacer ciencia o mejor, en que las ciencias pue-
vierte del peligro de creer superar el dualismo cayen- den practicarse con tres intereses diferentes: en el primer
do en un monismo simplista, como por ejemplo, el nivel de las ciencias empírico-analíticas predomina un
monismo maduracionista implícito en algunas teo- interés técnico de explicación para la predicción y el con-
rías evolutivas que descuidan el carácter dramático trol; en el segundo nivel, el de las ciencias histórico-her-
del proceso de unificación personal. Vale la pena ci- menéuticas, predomina un interés práctico de
tarlo textualmente: interpretación y comprensión para la ubicación y la orien-
La persona humana no se alcanza a sí misma sino a tación de la praxis individual y social; y en el tercer nivel
través de rupturas dolorosas. A nivel psicológico, están las disciplinas crítico sociales, que se practican con
éstas comienzan con el corte del cordón umbilical y un interés predominantemente emancipatorio,
continúan de múltiples maneras: el complejo de develando las ataduras de la opresión.
Edipo, la crisis de adolescencia, la constitución de la
afectividad de pareja, el desasimiento de los hijos, el Pareciera pues que, así como la libertad está en el
miedo a la muerte, etc. A nivel existencial, la vida vértice de lo específicamente humano, también debiera
está atravesada por una tensión bipolar: soledad y estar en el centro de los propósitos de cualquier ciencia
comunión, expectativas y fracasos, vida y muerte... específicamente humana.
Allí donde lo decisivo se llama “libertad” y “amor”, A modo de conclusión, y buscando matizar algu-
toda unificación es fruto de un proceso dramático nas implicaciones centrales de las problemáticas que he
de afirmaciones y negaciones, teniendo como me- venido exponiendo, formularé algunos tópicos comu-
diación básica el sufrimiento (Garrido, 1996). nes en diversas perspectivas teóricas, buscando que se
Un nuevo foco de comprensión de la complejidad complementen y corrijan mutuamente. Es evidente la
del ser humano está constituido entonces por las relacio- convergencia de las diferentes propuestas teóricas

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224 SERGIO TRUJILLO

interdisciplinarias que se han mencionado en este ensa- que no se goza bien de lo gozado
yo, en al menos cinco núcleos temáticos, cuya potencia sino después de haberlo padecido.
heurística puede impulsar el desarrollo de la psicología.
En líneas gruesas estos núcleos temáticos son:
Porque después de todo he comprendido
• La convivencia de la unidad con la diversidad en la compleji-
dad humana, es decir, la integridad del ser humano, Que lo que el árbol tiene de florido
entendida como armonía de la variedad en el con- Vive de lo que tiene sepultado.
junto y como integración de opuestos que se sinteti-
zan dialécticamente. Al mismo tiempo, las rupturas, Hagamos que nuestro trabajo, científico y profesio-
los rompimientos entre niveles de complejidad, en- nal, sea una delicada aproximación a la complejidad de
tre etapas de procesos de desarrollo, entre dimensio- las personas, a fin de que nuestros conocimientos, e in-
nes constitutivas, etc. cluso nosotros mismos, estemos al servicio de los de-
• La naturaleza relacional del ser humano; su inmersión en más seres humanos.
el espacio y en el tiempo y en la relación con otras
personalidades, hace que hablar de “el” ser humano
sea necesariamente hablar de “los” seres humanos en Referencias
situación, en contexto. Joseph Nuttin diría que la per- Aristóteles (1950), Obras Filosóficas, Buenos Aires, Ed.
sona es una unidad relacional individuo-ambiente. Jackson.
• La subjetividad de la persona humana, esa capacidad del Castellanos, A. M. Trujillo, S. (1988), Aproximación a
hombre para construir sentido único e irrepetible a los modelos del estructuralismo genético de
su vida y para buscar significados a su quehacer du- Piaget y del conductismo skinneriano desde la
rante todo el proceso histórico de realización de su teoría general de sistemas, Tesis de grado,
proyecto vital. Es decir, la capacidad de cada persona Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá.
para dar significación y dirección a sus actos, para De Roux, S.J., Francisco (1998), La responsabilidad de
conferir sentido propio a su existencia, para asumirla los científicos sociales en la actual situación del
con autenticidad. país, en Orientaciones Universitarias, Nº 26, Bo-
• La libertad, o sea, ese campo de elección y acción que gotá: Universidad Javeriana.
nos permite autodeterminarnos, escogiendo propó- Escobedo, Hernán (1983), Análisis experimental y cog-
sitos y estrategias, decidiendo objetivos e instrumen- nición: una promesa de hace veinticinco años, en
tos, disponiendo de nuestras capacidades y oportu- revista Encuentros, Bogotá: Ed. Cafam.
nidades, discerniendo el futuro que nos asignamos Fierro, Adolfo, Psicología Evolutiva, Mario Carretero, Je-
deliberadamente, en el presente que conocemos, a sús Palacios y Alvaro Marchesi (comps.), Madrid:
partir del pasado con el cual contamos. Alianza.
• El amor, única respuesta real y eficaz a la incompletud Garrido, Javier, Proceso humano y gracia de Dios. Bilbao:
del ser humano. Fuente y raíz de todo vínculo sano, Ed. Sal Terrae.
origen de toda confianza, principio y fin de toda vida, González M. T. (1980), Psicología ¿ciencia social?, Bogotá:
razón de toda existencia, motivo de toda felicidad, Facultad de Psicología, Pontificia Universidad
justificación de todo sufrimiento. Javeriana.
Francisco Luis Bernárdez, poeta argentino, resume Habermas, Jürgen (1982), Conocimiento e interés, Madrid.
estas ideas en un hermosísimo soneto: Jun T. S. (1980), La estructura de las revoluciones científicas,
Si para recobrar lo recobrado México: Fondo de Cultura Económica.
debí perder primero lo perdido. Keller, Fred S. (1980), La definición de psicología, México:
Si para conseguir lo conseguido Ed. Trillas.
tuve que soportar lo soportado. Llano Escobar, Alfonso (1999), ¿Existe el alma? El Tiem-
po, Bogotá, febrero 21.
Si para estar ahora enamorado Mankeliunas, Mateo (1980), Historia de la psicología en
Colombia y su ubicación como ciencia, en La psi-
debí primero haber estado herido.
cología ¿ciencia social?, Bogotá: Universidad
Tengo por bien llorado lo llorado Javeriana.
tengo por bien sufrido lo sufrido. Morin, E. (1996), Introducción al pensamiento complejo, Bar-
Porque después de todo he comprobado celona, Ed. Gedisa.

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LA PSICOLOGÍA: ¿PARA QUIÉN? 225

Samudio Díaz, Jaime (1999), El siglo XXI: espacio para la Wallon, Henri (199 ), Psicología del niño, Madrid: Ed. Pa-
construcción de la identidad paradigmática en la blo del Río.
psicología. Conferencia presentada en el marco del Watson J. B. (1913), La psicología tal y como la ve el
Primer Congresito Psicológico Estudiantil, reali- conductista en la psicología moderna (1990), J.
zado en octubre de 1999 en la Fundación Univer- M. Gondra (comp.).
sitaria Los Libertadores, organizado por su Yáñez Canal, Jaime (1998), Las posibilidades del nihilismo, en
Facultad de Psicología. revista julio-diciembre, Bogotá, Aportes a la Psicolo-
Vasco Uribe, C. E. (1990), Tres estilos de trabajo en las gía, Universidad Santo Tomás. Facultad de Psicología.
ciencias sociales. Comentarios a propósito del artículo
Yañez Canal, Jaime et al. (1987), Potencia heurística: un
“Conocimiento e interes” de Habermas, Bogotá, Cinep.
debate epistemológico en psicología, Tesis de gra-
Vasco Uribe, C. E. (1983), Concepto de la psique en el do, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de
estructuralismo y en la epistemología y la psico- Psicología, Bogotá.
logía genéticas, en revista Encuentros, Bogotá: Ed.
Cafam.
Vasco Uribe, C. E. (1980), Psicología y epistemología
genéticas, en La Psicología, ¿ciencia social?, Bogotá,
Universidad Javeriana.

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