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ANTECEDENTES HISTÓRICOS

YESO
¿QUE ES EL YESO?

El yeso puro es un mineral blanco, pero debido a impurezas puede tornarse gris,
castaño o rosado. Se denomina sulfato de calcio dihidratado y su estructura
cristalina ésta constituida por dos moléculas de agua y por una de sulfato de calcio.
El 'yeso', como material de construcción, es un producto elaborado a partir de un
mineral natural denominado igualmente yeso o aljez (sulfato de calcio dihidrato:
CaSO4·2H2O), mediante deshidratación, que una vez amasado con agua, puede
ser utilizado directamente. Se le puede añadir otras sustancias químicas para
modificar sus características de fraguado, resistencia, adherencia, retención de
agua y densidad.

ORIGENES

El yeso se originó hace 200 millones de años como resultado de depósitos marinos
cuando parte de lo que ahora son nuestros continentes eran inmensas extensiones
océanicas. Durante este período algunos mares se secaron dejando lechos de yeso
que se recubrieron para ser descubiertos posteriormente por el hombre.

También, se emplea para la elaboración de materiales prefabricados. El yeso, como


producto industrial, es sulfato de calcio hemihidrato (CaSO 4·½H2O), también
llamado vulgarmente "yeso cocido". Se comercializa molido, en forma de polvo. Una
variedad de yeso, denominada alabastro, se utiliza profusamente, por su facilidad
de tallado, para elaborar pequeñas vasijas, estatuillas y otros utensilios.

El yeso es uno de los más antiguos materiales empleado en construcción. En el


período Neolítico, con la sedentarización, comenzó a elaborarse yeso calcinando
aljez, y a utilizarlo para unir las piezas de mampostería, sellar las juntas de los muros
y para revestir los paramentos de las viviendas, sustituyendo al mortero de barro.
En Çatal Hüyük, durante el milenio IX a. C., encontramos guarnecidos de yeso y cal,
con restos de pinturas al fresco. En la antigua Jericó, en el milenio VI a. C., se usó
yeso moldeado.
En el Antiguo Egipto, durante el tercer milenio a. C., se empleó yeso para sellar las
juntas de los bloques de la Gran Pirámide de Guiza, y en multitud de tumbas como
revestimiento y soporte de bajorrelieves pintados. El palacio de Cnosos contiene
revestimientos y suelos elaborados con yeso.
El escritor griego Teofrasto, en su tratado sobre la piedra, describe el yeso (gipsos),
sus yacimientos y los modos de empleo como enlucido y para ornamentación.
También escribieron sobre las aplicaciones del yeso Catón y Columela. Plinio el
Viejo describió su uso con gran detalle. Vitruvio, arquitecto y tratadista romano, en
sus Diez libros sobre arquitectura, describe el yeso (gypsum), aunque los romanos
emplearon normalmente morteros de cal y cementos naturales.
Los Sasánidas utilizaron profusamente el yeso en albañilería. Los Omeyas dejaron
muestras de su empleo en sus alcázares sirios, como revestimiento e incluso en
arcos prefabricados.
La cultura musulmana difundió en España el empleo del yeso, ampliamente
adoptada en el valle del Ebro y sur de Aragón, dejando hermosas muestras de su
empleo decorativo en el arte de las zonas de Aragón, Toledo, Granada y Sevilla.
Durante la Edad Media, principalmente en la región de París, se empleó el yeso en
revestimientos, forjados y tabiques. En el Renacimiento para decoración. Durante
el periodo Barroco fue muy utilizado el estuco de yeso ornamental y la técnica del
staff, muy empleada en el Rococó.
PUZOLANA

¿Qué es la puzolana?

Las puzolanas son materiales naturales o artificiales que contienen sílice y/o
alúmina. No son cementosas en sí, pero cuando son molidos finamente y mezcladas
con cal, la mezcla fraguará y endurecerá a temperaturas normales en presencia de
apara, como el cemento.

Las puzolanas pueden reemplazar de 15 a 40% del cemento portland sin reducir
significativamente la resistencia del concreto.

La mayoría de materiales puzolanicos son subproductos de procesos industriales o


agrícolas, que son producidos en grandes cantidades, constituyendo un problema
de desperdicio, si permanecen sin utilizar. Incluso si no hubiera otros beneficios,
sólo este aspecto justificaría un incremento del empleo de estos materiales.
Comparado con la producción y empleo del cemento portland, estos materiales
contribuyen a ahorrar costos y energías, ayudan a reducir la contaminación
ambiental y, en la mayoría de los casos, mejoran la calidad del producto final.

Las puzolanas son materiales silíceos o alumino-silíceos a partir de los cuales se


producía históricamente el cemento, desde la antigüedad romana hasta la invención
del cemento Portland en el siglo XIX. Hoy en día el cemento puzolánico se considera
un ecomaterial.
La definición amplia de puzolana no se ocupa del origen del material, solo de su
capacidad de reaccionar con hidróxido de calcio y agua. La cuantificación de esta
capacidad está comprendida dentro del término actividad puzolánica.
La pozzolana es un material similar pero en este caso solo de origen volcánico.

ORIGENES
Recibe su nombre de la población de Pozzuoli, en las faldas del Vesubio, donde ya
en tiempos romanos era explotada para la fabricación de cemento puzolánico.
Después el término fue extendiéndose a todos aquellos materiales que por sus
propiedades similares a la Puzolana de origen natural pueden tener usos
sustitutivos.
En la historia de la civilización humana el descubrimiento de los materiales y de las
acciones cementantes hidráulicas fue posterior al descubrimiento del fuego y debió
ser poco posterior al descubrimiento de la cerámica. Tal descubrimiento, por lo que
se refiere a los pueblos mediterráneos, debió pasar de egipcios a griegos y
romanos, siendo ampliado y perfeccionado en sucesivas etapas. Por razones de
puro azar geográfico y geológico, los griegos y romanos, primeros en conocer “la
cal”, pudieron mezclarla con materiales naturales de origen volcánico que tenían a
la mano. Es probable que el primer empleo de estos materiales fuera el de servir de
agregados para los morteros de cal. La observación debió hacer el resto, y de la
comparación de la resistencia y del comportamiento general de los conglomerados
hechos con cal y con materiales volcánicos y no volcánicos, surgió la nueva técnica
de mezclar los primeros, ya como materiales activos, con la cal, en polvo y en seco
o en húmedo, para obtener los que han pasado a la historia como “cementos y
morteros romanos”, con base en cal y puzolana, o cal, puzolana y arena,
respectivamente. Tales materiales fueron la tierra griega de Santorín y las cenizas
y tobas romanas de Pozzuoli, localidad que ha legado el nombre genérico de
puzolanas para éstos y para similares materiales en lo sucesivo. De las obras
antiguas realizadas con puzolanas que han llegado hasta nuestros días como
inestimables reliquias de la civilización romana pueden citarse: panteones, coliseos,
estadios, basílicas, acueductos, cisternas, puentes, puertos y las más diversas
estructuras que han perdurado. Y lo han hecho como no han
podido hacerlos muchas obras realizadas en la Edad Media, con materiales
conglomerantes mal cocidos y exentos de puzolanas activas. Por el contrario,
cuando el defecto de cocción y la falta de puzolana se subsanaron, las obras
cobraron de nuevo el vigor y con él la longevidad.

La civilización romana fue la que descubrió todo el potencial que estos materiales
podían ofrecer. De esta forma uno de los mejores exponentes que podemos
encontrar es el Panteón de Roma. Construido en el año 123, fue durante 1500 años
la mayor cúpula construida, y con sus 43,3 metros de diámetro aún mantiene
records, como el de ser la mayor construcción de hormigón no armado que existe
en el mundo. Para su construcción se mezcló cal, puzolana y agua; añadiendo en
las partes inferiores ladrillos rotos a modo de los actuales áridos, aligerando el peso
en las capas superiores usando materiales más ligeros como piedra pómez y
puzolana no triturada